Anatomia 2 Terminado
Anatomia 2 Terminado
DE
ANATOMIA HUMANA
L. TESTUT Y A. LATARJET
PROFESORES DE ANATOMIA EN LA FACULTAD DE MEDICINA DE LA UNIVERSLDAD,. D E LYON
TRATADO
DE
ANATOMIA HUMANA
OBRA LAUREADA POR LA ACADEMIA DE MEDICINA DE PARIS
(PR EM IO SAINTOUR, 1902)
M. LATARJET
PROFESOR AG REGA DO DE LA FACULTAD DE MEDICINA DE LYON
TOMO SEGUNDO
ANGIOLOGIA - SISTEMA NERVIOSO CENTRAL
Ilustrado con 1.032 grabados, la mayor parte de ellos impresos a varios colores,
dibujados por G. Devy y S. Dupret
~LVAT
SALVAT EDITORES, S. A.
BARCELONA - MADRID - BUENOS AIRES
MEXICO - CARACAS - BOGOT A - QUITO - RIO DE JANEIRO
SANTIAGO DE CHILE - SA JUA DE PUERTO RICO
1979
Impreso en papel especialmente fabricado
por Miqucl y Costas & Miquel, S. A. - Barcelona (España)
Reimpresión 1979
LIBRO IV
ANGIOLOGIA
P•rs.
SF.cc16N PRIMERA. - CORAZON Y PERICARDIO 4
CAPITULO PRIMERO. - Corazón . 4
ARTÍCULO PRIMERO. - Consideraciones generales 5
ARTÍCULO ll. - Configuración exterior general del corazón 10
Configuración exterior de las diferentes porciones del corazón 16
ARTÍCULO 111. - Relaciones del corazón 20
ARTÍCULO IV. - Anatomorradiología de las cavidades cardiacas 23
ARTICULO V. - Configuración interior 28
Ventrículos . 28
Caracteres comunes a los dos ventrículos 28
Caracteres particulares del ventriculo derecho 37
Caracteres particulares del ventrículo izquierdo 47
Paralelo anatómico entre los dos ventrlculos 57
Tabique interventricular 58
Aurlculas. 6o
Caracteres comunes a las dos aurlculas . 6o
Caracteres particulares de la aurícula derecha 61
Caracteres particulares de la aurlcula izquierda 6g
Tabique interauricular . 70
ARTÍCULO VI. - Estructura macroscópica del músculo cardiaco 71
Zonas fibrosas del corazón 71
Trayecto de las fibras musculares del corazón 74
Fibras de los ventrículos 74
Fibras de las aurlculas . 79
ARTÍCULO VII. - Sistema muscular especifico del corazón 84
Segmento sinusal. Nudo de Keith y Flack 84
Segmento atrioventricular. Aparato ventriculonector 87
Significación del sistema de regulación muscular específico . 95
ARTÍCULO VIII. - Vascularización e inervación del corazón 97
Arterias coronarias . 97
Venas del corazón 1o8
Vasos linfáticos del corazón ll5
Nervios del corazón . u3
ARTÍCULO IX. - Endocardio . 133
VIII ÍNDICE DE. MATERIAS
Págs .
CAPITULO 11. - Pericardio
Pericardio fibroso
Pericardio seroso .
Medios de fijación del pericardio
EstrucLura del pericardio
Vascularización e inervación del pericardio
Liquido pericardiaco
1'4$.
Arteria humeral y sus ramas 287
Arterias radial y cubital . 295
Aiteria radial . 195
Arteria cubital . 301
Arcos palmares . 3o8
Vías anastomóticas del miembro superior 310
ARTÍCULO III. - Ramas que nacen de la porción tordcica de la aorta 3u
Arterias bronquiales . 3u
Arterias esofágicas medias 3u
Arterias mediastinicas posteriores 313
Arterias intercostales aórtica~ 313
ARTlcULO IV. - Ramas que nacen de la porción abdominal de la aorta . 318
Arterias diafragmáticas inferiores 319
Ar1erias lumbares 3u
ARTICULO V. - Ramas terminales de la aorta 313
Arteria sacra media .
Arterias iliacas primitivas
Arteria iliaca interna o hipogástrica y sus ramas
Ramas intrapélvicas parietales .
lliolumbar
Sacra lateral .
Ramas intrapélvicas viscerales
Umbilical .
Vesical inferior
Hemorroidal media
Uterina
Vaginal
Ramas extrapélvicas
Obturatriz .
Glútea
Isquiática .
Pudenda interna
Arteria iliaca externa y sus ramas
Uretral inferior
Epigástrica
Circunfleja ilíaca
Arteria femoral y sus ramas
Ramas de la femoral común
Ramas de la femoral superficial
Femoral profunda y sus ramas .
Arteria poplltea y sus ramas .
Arteria tibia! anterior y sus ramas
Arteria pedia y sus ramas .
Tronco tibioperoneo y sus ramas
Arteria peronea y sus ramas
Arteria tibia! posterior
Arterias plantares
Vías anastomóticas del miembro inferior
NOTA. - Laa arterlaa vlecual•• .. dcacrt~t r'n en .,¡ tomo IV (vhM SBPLACNOLOO!A).
P• p .
Conformación exterior de las venas . 403
Conformación interior de las venas. Válvulas 405
Estructura de las venas . 407
Nomenclatura de las venas . 407
CAPITULO ll. - Venas pulmonares (venas correspondientes a la arteria
pulmonar) 4o8
CAPITULO III. - Venas aórticas (venas correspondientes a la arteria aorta). 411
ARTÍCULO PRIMERO. - Vena cava superior y sus afluentes . 411
ARTÍCULO ll. - Troncos venosos braquiocefdlicos 415
ARTÍCULO 111. - Afluentes de los troncos v enosos braquiocefálicos 417
Ramas colaterales de los troncos venosos braquiocefá licos 418
Venas del miembro superior 421
Venas profundas 4u
Venas superficiales . 423
Venas de la cabeza y del cuello . 430
Sección primera : Sistema yugular profundo 4!11
Senos de la duramadre . 431
Primer grupo : grupo posterior y superior 433
Segundo grupo : grupo anterior e inferior 441
Tronco de la vena yugular interna 450
Ramas colaterales de la vena yugular interna 455
Sección segunda : Sistema yugular superficial 46o
Yugular externa 46o
Yugular anterior . 4fü1
ARTÍCULO IV. - Vena cava inferior y sus afluentes 464
Tronco de la vena cava inferior . 464
Afluentes de la vena cava inferior . 46g
Venas diafragmáticas inferiores 46g
Venas lumbares. . 46g
Venas renales 470
Venas capsulares medias . 471
Venas genitales 471
Vena porta . 472
Ramas de origen 473
Tronco de la vena porta 476
Ramas terminales de la vena porta 478
Ramas colaterales de la vena porta 479
Anastomosis de la vena porta . 481
Venas portas accesorias . 482
Importancia en patología de las anastomosis de la vena porta . 484
Venas suprabepáticas 484
Orígenes de la vena cava inferior 485
Venas iliacas primitivas 485
Vena iliaca externa 487
Vena iliaca interna . 487
Venas de la pelvis . 48g
Venas del miembro inferior 494
Venas profundas 494
Venas superficiales . 496
Anastomosis de las venas superficiales con las profundas 500
ARTICULO V. - Venas del raquis 500
Plexos intrarraquídeos . 501
Plexos extrarraqu!deos . 503
Troncos colaterales del sistema nervioso raquídeo 504
Venas yugulares posteriores 504
INDICE DE MATERIAS XI
Ptp.
Vena vertebral . 504
Venas ácigos 505
Venas lumbares ascendentes 509
Venas iliolumbares . 510
Venas sacras ilíacas 510
Vena sacra media 510
SECCIÓN QUINTA. - LINFATICOS 511
CAPITULO PRIMERO. - Anatomía general 511
Vasos linfáticos . 5 11
Ganglios linfáticos . 5 14
Nomenclatura de los linfáticos 517
CAPITULO Il. - Conductos colectores linfáticos 518
Conducto torácico 518
Gran vena linfática . 529
CAPITULO III. - Linfáticos y grupos ganglionares 5g1
ARTÍCULO PRIMERO. - Linfdticos del miembro inferior 5g1
Grupos ganglionares . 531
Conductos linfáticos del miembro inferior . 535
ARTÍCULO II. - Grupos ganglionares de la pelvis o ganglios iliopélvicos . 537
ARTÍCULO III. - Linfdticos del abdomen . 543
Ganglios lumboaórticos 543
Ganglios viscerales . 544
ARTÍCULO IV. - Linfdticos del tórax 545
Ganglios parietales . 545
Ganglios viscerales . 546
Vasos aferentes y eferentes de los ganglios viscerales 548
ARTICULO V. - Linfdticos del miembro mperior 549
Ganglios linfáticos . 549
Vasos linfáticos del miembro superior . 553
ARTICULO VI. - Linfdticos de la cabeza y del cuello 554
Collar ganglionar pericervical 555
Ganglios sublinguales y retrofarlngeos 559
Ganglios anteriores del cuello . 559
Ganglios cervicales laterales . 56o
Linfáticos de los tegumentos de la cabeza y del cueUo 56g
LIBRO V
Pqa.
Relaciones de las neuronas entre sí 585
Significación funcional de las diversas partes de la neurona 589
Objeciones a Ja teoría de Ja neurona. Teoría de Apathy 597
ARTICULO II. - Elementos de sostén 6o7
ARTÍCULO 111. - Vasos sanguíneos y vías /infdticas 610
ARTICULO IV. - División de los centros nerviosos 614
SECCIÓN PRIMERA. - MEDULA ESPINAL 616
Consideraciones generales 616
Conformación exterior de Ja medula 626
Conformación interior de Ja medula 628
Conducto del epéndimo 629
Sustancia nerviosa . 630
Constitución anatómica de la medula 639
Elementos nerviosos de la sustancia gris . 641
Fibras nerviosas tle la sustancia gris 641
Células nerviosas de la sustancia gris: sus diferentes especies . 642
Modo de repartición de las células nerviosas en la sustan-
cia gris . 645
Elementos nerviosos de Ja sustancia blanca . 652
Sistematización del cordón anterior 653
Sistematización del cordón lateral 656
Sistema1ización del cordón posterior 66o
Resumen de la sistematización de la sustancia blanca 673
Colaterales de los cordones medulares 674
Elementos de sostén de la medula 677
Filum terminale . 68o
Vasos de la medula 681
Arterias 682
Venas . 688
Vlas linfáticas 689
Valor funcional de los diferentes elementos de la medula 689
La medula es un órgano de transmisión 6go
La medula es un centro nervioso 6g5
SECCIÓN SEGUNDA. - ENCEFALO. 6g7
CAPITULO PRIMERO. - Bulbo raquídeo 698
Consideraciones generales 6g8
Configuración exterior 703
Conformación interior 7o8
Constitución anatómica y conexiones 709
Cordones blancos bulbares homólogos de Jos de la medula 709
Columnas grises bulbares homólogas de las de Ja medula 716
Partes propias del bulbo . 724
Estudio del bulbo por medio de cortes transversa les . 739
Vasos del bulbo . 748
Disposición general de las arterias del trascerebro, del cerebro pos-
terior y del cerebro medio 748
Circulación del bulbo . 749
CAPITULO 11. - Protuberancia anular 754
Consideraciones generales 754
Conformación interior 759
Constitución anatómica y conexiones 761
Sustancia blanca 761
Fibras transversales 762
fNDICE DE MATERIAS xm
P'8'1.
Fibras longitudinales . 765
Fibras arciformes de la formación reticulada 773
Sustancia gris . 77!
Estudio de Ja protuberancia en cortes transversales . 778
Vasos 78.t
CAPITULO 111. - Cerebelo 78.
Consideraciones generales 784
Configuración exterior 786
Relaciones del cerebelo y de la protuberancia anular 791
Surcos y lóbulos del cerebelo 794
Topografla y localizaciones cerebelosas 796
Configuración interior 8ot
Estructura del cerebelo . 8o?
Conexiones del cerebelo . 818
Estudio macroscópico de los pedúnculos cerebelosos y de la válvula
de Vieussens .
Conexiones extrínsecas del cerebelo
Fibras aferentes
Fibras eferentes
T opografla de las fibras aferentes y eferentes comenidas en
cada pedúnculo cerebeloso .
Conexiones intrínsecas del cerebelo .
Interpretaciones fisiológicas de las conexiones cerebelosas
Vascularización del cerebelo
CAPITULO IV. - Ventrícul.o bulbocerebeloso o cuarto ventrículo
Consideraciones generales
Partes constituyentes .
Pared anterior .
Pared posterior
Bordes .
Angulos
Formaciones coroideas del cuarto ventrículo
Comunicación del cuarto ventrículo con los espacios subaracnoideos:
agujero de Magendie y agujeros de Luschka . 855
CAPITULO V. -- Pedúnculos cerebrales. T ubérculos cuadrigéminos y acue-
ducto de Silvio . 858
ARTÍCULO PRJMERO. - Pedúnculos cerebrales 858
Conformación exterior y relaciones . 858
Conformación interior 86.t
Constitución anatómica y conexiones 865
Estructura y conexfones del ulocus nigern 865
Estructura y conexiones de la calota . 866
Formaciones grises de origen bulboespinal 868
Formación gris propia del pedúnculo. Núcleo rojo de la
calota . 869
Sustancia blanca de la calota 873
Estructura y conexiones del pie 877
ARTICULO II. - T ubérculos cuadrigbninos 880
ARTICULO Ill. - Acueducto de Si/vio 885
ARTfcl.ILOIV. - Síntesis del mesencéfalo . 886
Estudio sintético del mesencéfalo en cortes topográficos 886
Vista de conjunto de las vlas motoras y sensitivas en el pedúnculo
cerebral .
XIV ÍNDICE DE MATERIAS
P' ir•.
Vascularización de los pedúnculos cerebrales y los tubérculos cuadri-
géminos . 8g2
P •111.
Núcleo lenticular . 1o62
Estructura microscópica del cuerpo estriado 1o65
Conexiones del cuerpo estriado 1o66
Vascularización 1071
Resumen anatomofisiológico . 1071
Región suboptoestriada . 1074
Región infundibulotubérica o hipotálamo 1075
Región subóptica o subtalámica 108o
Región sublenticular 1085
Cápsula interna . 1088
Definición y relaciones . 1o88
Sistematización de la cápsula interna 1og8
Sustancia blanca de los hemisferios o centro oval 1104
ARTICULO V. - Estudio sintético de las vias de conducción motora y sensitiva
del neuroefe 1114
Vlas ascendentes o sens1t1vas 1114
Vías sensitivas principales 1115
Vías sensitivas cerebelosas 1118
Sistematización de las vlas sensitivas 1119
Vías motoras 1124
Vía motora voluntaria o piramidal 1124
Vía motora cerebelosa o indirecta 1132
Vía motora estrioespinal 1134
Vías extrapiramidales . 1136
Vías cerebelosas . 1136
ARTICULO VI. - Vías sensoriales del neuroefe . 1138
Rinencéfalo y vías olfatorias 1138
Sección l. - Rinencéfalo . 1138
Lóbulo olfatorio anterior 1139
Lóbulo olfatorio posterior 1144
Circunvolución lfmbica 1145
Limbo cortical secundario 1147
SECCIÓN II. - Vías olfatorias propiamente dichas . 1152
Vías ópticas . 1158
Vías acústicas centrales. Terminaciones reales del nervio auditivo 1178
Vías vestibulares 1179
Vías cocleares. Ralees cocleares . 1183
Vías gustativas . 1189
ARTICULO VII. - Topografia craneoencefálica 1190
ARTICULO VIII. - Circulación ce~ebral 1195
Arterias . 1195
Sección l. - Ramas terminales del polfgono de Willis. uoo
Arteria cerebral anterior. uoo
Arteria cerebral media o silviana. 1.205
Arteria cerebral posterior. uo8
Arteria coroidea anterior. u11
Sección 11. - Territorios vasculares de la corteza y caracteres generales
de las arterias de las circunvoluciones. 1u3
Sección III. - Arterias de los núcleos grises centrales, arterias de la cáp-
sula interna y de las regiones infundibulotubárica, sub-
talámica y sublenticular. u18
XVI ÍNDICE DE MATERIAS
P4J I .
Sección IV. - Arterias coroidea.s o ventriculares u24
Venas. u25
Venas superficiales o venas de las circunvoluciones 1u5
Venas profundas y venas de Galeno. u 31
Venas de la base y polígono venoso subencefálico . 1232
Diversas anastomosis de las venas cerebrales 1234
Vlas linfáticas . 1237
LIBRO IV
ANGIOLOOIA
La Angiología (de "YY€Lov, vaso y ,\oyos. discurso) tiene por objeto el estudio de
los órganos destinados a la circulación de la sangre, del quilo y de la linfa.
El aparato por el que circula la sangre, y que alcanza en el hombre su mayor
grado de perfección, comprende : 1.0 , un órgano cen-
tral de impulsión, el corazón; 2.0 , un sistema de con-
ductos de estructura y propiedades diferentes: las
arterias, las venas y los capilares. El corazón se com-
pone esencialmente de dos mitades< mitad izquierda
(corazón izquierdo), que contiene sangre arterial, y
mitad derecha (corazón derecho) , destinada a la san-
gre venosa. Cada una de estas mitades se encuentra
a su vez dividida en dos cavidades secundarias: una
superior, o aurícula, y otra inferior, o ventrículo.
Ahora bien, así como los dos corazones están entera-
mente separados uno de otro, por lo menos en el
adulto, cada una de las dos aurículas comunica am-
pliamente con el ventrículo correspondiente.
Hechas estas breves consideraciones morfológicas,
comprenderemos la circulación de la sangre que se
efectúa del modo siguiente (fig. 1). Expulsada del
ventrículo izquierdo, la sangre arterial penetra en una
gruesa arteria, la aorta, que la distribuye por todas F1c. 1
las partes del cuerpo. En contacto con los elementos Esquema general de la circulación
anatómicos, cede a éstos los diversos principios nece- en el hombre.
sarios para su nutrición y funcionamiento; recibe de
ttt!Ye~rJ~rl~a ·~~~uf~c~n "~!:C,~~~·,;:::
ellos, en cambio, varias sustancias procedentes de la terla pulmonar 7, 4, Ttn&a pulmonaree,
oon1t1tuyendo la efrc•laeldn mtnOT. - 6,
desasimilación, transformándose así en sangre venosa. punto de nunldn de laa arteria• '1 111 •en.u
en la eran clrculacldn tcopilaru 01ncraluJ.
La sangre venosa es entonces conducida por las - 6, punt.o de nounlón de laa arterlaa 1 laa
vonu en la pequena clrculaclón (capllarCI
venas a la aurícula derecha y de aquí al ventrículo pvlmonarel). - 7 , vent. perta. - e . 'fflll
auprabep,Uca. - a, aurlcula l&Qulerda. -
derecho. El ventrículo derecho, a su vez, la impulsa a' , vent.rfculo l1Qu1trdo. - b, aurtcula de·
recba . - b'. ..-ent.rfcuto derecho. - e, In·
hac¡a otra arteria, la pulmonar, que la lleva y la te111110. - d, blpdo.
disemina alrededor de los alvéolos del pulmón.
Aquí, en contacto con la columna de aire que le lleva cada inspiración, se despoja de
su ácido carbónico, se carga nuevamente de oxígeno y recobra con este gas todas
sus propiedades físicas y biológicas (hematosis). Efectuada esta transformación, vuelve
a tomar el camino del corazón por mediación de las venas pulmonares y llega sucesiva-
mente a la aurícula izquierda y de ésta al ventrículo izquierdo, su punto de partida.
Cada molécula de sangre efectúa una revolución completa; de tal forma que en
cualquier punto en que se la considere, es seguro siempre verla, después de cierto
tiempo. volver al mismo punto.
2 ANCIOLOGÍA
CORAZON Y PERICARDIO
CAPITULO PRIMERO
CORAZON
El corazón se divide en dos mitades laterales,
análogamente constituidas: mitad derecha o cora-
zón derecho, en la que circula la sangre venosa, y
mitad izquierda o corazón izquierdo, en relación
fJG. !!
con la sangre arterial.
Esquema de Ja circulación Cada una de estas mitades se subdivide a su
en el corazón y grand~ vasos.
(Las ftecbaa Indican el cW'llO de la 1&111T9.)
vez en otras dos, situadas una encima de otra : la
l, aurfcula Izquierda. - 2 , ~ntrfclllo cavidad superior, de paredes delgadas y fláccidas,
~~c".!f¿doci~~ci. ~r~·UlªaC::!ec~~~te~~ llamada aurícula, y la cavidad inferior, de paredes
5' , cayado de la. aorta. - 5" , aorta delCt.D·
dento. - 6, tronco braqutoceUl!oo. - 7, e&· más gruesas y más resistentes que lleva el nombre
rc!tlda lzQUlerd&. - 7 ' , aubelaT\a k qUlerd&.
a , arterJa pUlmonar 7 1111 ram.u. - ~ · de ventrículo.
vena pulmonar derooba. - 9', ..-ena po.lmo--
nar l<qulerda. - 10, Tena can aaeendente. Cada aurícula comunica con el ventrículo co-
- 11 , 'HDa cava deeeendente. - 12, vena
coronarJa. r respondiente por medio de un ancho orificio, lla-
mado orificio auriculoventricu'lar.
En cambio, los dos corazones están separados entre sí, en toda su altura, por
un tabique verúcal, situado en sentido sagital, que toma el nombre de tabique inter-
auricular a nivel de las aurículas, y el de tabique interventricular a nivel de los
ventrículos.
Comprendidas estas nociones fundamentales, podemos emprender una descrip·
ción detallada. Después de algunas consideraciones generales sobre el corazón, estu-
CORAZÓN Y PERICARDIO 5
<liaremos sucesivamente su configuración exterior y sus relaciones, su configuración
interior, su estructura, sus vasos y sus nervios.
ARTICULO PRIMERO
CONSIDERACIONES GENERALES
1. Situación. - En el hombre, como en todos los mamíferos, el corazón ocupa
0
la pane media de la cavidad torácica. Está situado entre los dos pulmones; encima
del diafragma , que lo aísla de las vísceras abdominales; delante de la columna ver-
tebral (4.ª, 5.ª, 6.ª, 7.ª y 8.ª vértebras dorsales. vértebras cardiacas de G1AcoM1N1), de
la que está separado por el esófago y la
aorta; detrás del esternón y de los cartí-
lagos costales, que lo protegen a manera
de escudo. Forma, pues, una parte im-
portante de este tabique, dispuesto en
sentido sagital, que separa los dos pul-
mones y se denomina mediastino.
nar izquierda. Esta cara desaparece cuando el corazón se contrae. No forma entonces
sino un borde truncado, el borde izquierdo del corazón, tal como lo describen los
clásicos. Ño forma cara sino cuando el corazón se fija en diástole, es decir, cuando
está distendido.
8
10
____ 7
..
1
5.° Consisten cia. - La consistencia del corazón varia según sus cavidades, según
los sujetos, la edad y el estado del órgano. Las paredes de las aurículas son delgadas
y depresibles; las paredes ventriculares son resistentes y elásticas; las del ventriculo
izquierdo, más gruesas, son muy firmes. El corazón diastólico es blando; el corazón
sistólico es duro. Las lesiones patológicas (esclerosis, hipertrofia cardiaca, endocar-
ditis, etc.) influyen considerablemente en la consistencia normal del corazón, dismi-
nuyéndola o aumentándola.
6.0 Volumen y peso. - El volumen del corazón varia según el sexo y la edad.
LAENNEC comparaba el volumen del corazón al del puño. Hay que convenir en que
tal modo de evaluación es muy poco preciso, pues, como hizo notar con mucha
razón SAPPEY, son numerosas las profesiones que hacen variar el volumen de la !llano,
sin tener sobre el corazón influencia alguna. Las dimensiones varían también consi-
8 ANCIOLOCIA
EDADES ~.-
HOMBRES
LONGITUD ANCHURA LONGITUD
MUJERES
~
ANCHURA -
De 1a 4 años 52 mm 61 mm 51 mm 58 mm
))
5 a 9 ))
70 )) 74 )) 6o ))
65 ))
)) 10 a 15 ))
77 )) 83 )) 77 ))
70 ))
)) 16 a 29 ))
95 )) 103 )) 87 ))
96 ))
))
30 a 49 ))
97 )) 1o8 )) 94 )) 100 ))
))
50 a 79 ))
105 )) 119 )) 105 ))
105 ))
Claramente se ve en este cuadro: 1.º, que las dimensiones del corazón son mayo-
res en el hombre que en la mujer ; 2.0 , que es1as dimensiones crecen gradualmente,
en uno y otro sexo, desde el nacimiento hasta la vejez.
El peso del corazón aumenta también con la edad y es más elevado en el
hombre que en la mujer, lo cual indica precisamente que al aumento de sus diáme-
tros va unido un crecimiento ponderal de su masa contráctil. CLENDENNING, que ha
examinado el corazón de unos cuatrocientos sujetos, d a las cifras siguientes, como
represen tación del peso medio, en gramos, de este órgano a diversas edades y en
los dos sexos :
HOMBRES MUJERES
De 15 a 30 allos . .t64 26o
» 30 a 50 » . 272 .t72
» 5oa70 » . 2g8 272
» 70 en adelante 312 286
Las cifras que acabamos de dar son términos medios cadavéricos. Es cierto que los orí-
genes de error de estas medidas son numerosos. No se tiene en cuenta, desde el punto de
vista del volumen cardiaco, el estado del corazón, estado sistólico o diastólico ; el corazón
diastólico del cadáver no tiene las mismas dimensiones que el corazón vivo. Por lo demás,
es raro encontrar un corazón realmente normal en un individuo que no haya muerto joven
y de accidente brusco. Por último, hay que tener en cuenta Ja posición social del individuo,
su género de vida, etc.
Es cierto, por ejemplo, que la influencia del trabajo mU5Cular sobre el desarrollo nor-
mal del corazón es considerable. Esto se comprueba en el trabajador manual y en el atleta,
que tienen un corazón más voluminoso que el de un individuo sedentario. El esfuerzo des-
arrolla, pues, el corazón . Esta ley se comprueba en el hombre y en los animales: el corazón
del pato silvestre (B. GROBER) es más voluminoso que el corazón del pato domé.stico. UlER
observó que el volumen del corazón de las aves está en relación con el trabajo que realizan:
por eso las grandes voladoras tienen un cora1.ón más voluminoso que las aves cuyo vuelo
es más lento y más raro.
La altura desempella también cierto papel. El corazón del Lagopus alpinus pesa más que
el del Lagopus a/bus en Ja proporción de 16,3 a 11,8, si se le compara con el peso total
del cuerpo (STROHL).
CORAZÓN Y PERICARDIO 9
El volumen del corazón varía también en un mismo individuo según el esfuerzo que
realiza. Después de un esfuerzo violento y corto (carrera de 100 metros), el área cardiaca
es a menudo más pequeña que en estado de reposo : la hipertonicidad del músculo cardiaco
ha entrado en juego. Después de una carrera de 5.000 metros, prueba de esfuerzos pro·
longados durantt! más de un cuarto de hora, el área cardiaca está, por el contr.ario, aumen·
tada. En estos casos hay hipotonicidad transitoria del corazón. Esta se hace considerable
y el área cardiaca aumenta en proporciones ciertamente nocivas para la salud, después de
las carreras de gran fondo _(carrera de Maratón, 40,200 km).
Volumen y peso del corazón durante el embarazo. - LARCHER fue el primero en com·
probar la hipertrofia cardiaca durante la gestación.
Más tarde sus observaciones fueron confirmadas por DuRoz1ER (examen clínico) y por
DucREST, MuLLER y DREYSEL (observaciones cadavéricas). Por último, las comprobaciones
radioscópicas en el vivo efectuadas por BouCHARD y BALTHAZARD, por MuLLER y JASCHKE, han
precisado los resultados an1iguos.
Según Mm.1.E.R: 1.•, el corazón experimenta en la época del embarazo un aumento de
su masa que es proporcional al aumento de la masa de la mujer encinta; 2.•, la edad
tiene cierta influencia en la musculatura cardiaca durante la gestación; 3.•, el Indice atrio.
ventricular de las mujeres encinta y de las que han parido es algo menor que el de las
mujeres de la misma edad que no han parido.
Como se verá en el cuadro siguiente, el corazón de las mujeres encinta ofrece un
aumento constante hasta el parto, para disminuir a partir de este momento, prescindiendo de
la primera semana, en que el establecimiento de la lactancia parece más bien aumentar el
volumen cardiaco.
ARTICULO 11
Hemos visto antes que el corazón, mirado exteriormente, tiene la forma prismá-
tica o piramidal cuando está fijo en estado diastólico. Podemos, pues, considerarle
tres caras : anterior, inferior, izquierda; tres bordes, una base y un vértice.
F1c. 6
Aurículas del corazón; vista anterosuperior despu6s de la sección
de las dos arterias aorta y pulmonar.
1, aw-tcula derecha oon l '. au orejuela. - 2. aurfcula lzquterda, con 2' . eu oreJuela. - 3. •entrfculo derecho.
- 4, "YtntrícUlo izquierdo. - 5, orJwen de I& aorta, con aus válvulas aJrmoJdeaa. - 6, origen de la pulmonar, eon
aua Yálvula.a aigmotdeaa. - 7 , venu pulmonares derechas. - 8, ven:la pulmonaree l&qulerdaa. - 9, Tena cava aupe·
rlor. - 10, Tena can. 1n1ertor. - 11, arteria coronarla derecha. - 12, arterla coronarla lsqulerd&. - 13, •ena
coronarla. - 14, Unta vertical ee¡ún la cual eo verlttca 11. unión de las doa aurfculu.
viosos que Ja acompañan. Observemos, antes de pasar adelante, que el surco interven-
tricular anterior no corresponde al eje del corazón, sino que se halla mucho más
cercano al borde izquierdo que al derecho. Resulta, por tanto, que el ventrículo
derecho constituye la mayor parte de la cara anterior del corazón; el ventrículo
izquierdo ocupa sólo una pequeña porción, situada a lo largo del borde izquierdo.
Comprobemos que el ventrículo derecho en el cono arterial excede el surco coronario,
o mejor, puesto que es interrumpido en la emergencia de los vasos, se eleva por
encima de la línea que uniría los segmentos derecho e izquierdo de este surco.
/3) Por encima del surco auriculoventricular anterior, la cara anterior se halla
cubierta, en su parte media, por las dos arterias aorta y pulmonar, que és conve-
niente separar seccionando una y otra en su mismo origen. Entonces se observa el
segmento vascular, que comprende dos planos. El primer plano se halla formado por
el origen de la arteria pulmonar; está a la izquierda y delante. .Es un orificio circular,
provisto de tres válvulas, denominadas sigmoideas, de las que hablaremos más ade-
lante. El segundo plano, a la derecha y atrás del precedente, está constituido por el
u ANCIOLOCÍA
º--
8 __
1_ -- - -
S . Ou.pret
F1c. 7
Cara inferior del corazón y parte inferior izquierda del saco pericardiaco.
El corazón está reclinado arriba y a la derecha de modo que descubre su lecho.
1, aaco llbrooo del pericardio. - l', lecho del coraz.ón -
2, vena nva Interior. - 3, .,.na pulmonar l•QUlerda
lnferlor. - 4 , vena pulmonar bquletda aupertor. - 4 " , aua ramas de blfurcacldn. - 5, arteria pulmonar t&qu1erda .
- 6, r.ona del pericardio Que correaJ>Qnde al Cf'ntro frbllco. - 7, aorta. - 8, vena e&'f& auperlor. - 9, ner•lo tr6·
ni«> derecho. - 10, ll, tronoo1 •enoaoe braquloceUllcoe derecho e l<Qulerclo . - 12, t ronco arterial braqulocet'11co. -
13, arteria cardtlda pr\mlUn bqulerda. - 14, arteria 1ubclula 1.qul•rdll. - 15, neumotrbtrlco bqulerdo. - IS,
recurrente 1.&quJerdo.
CEI corazón repreeontado en la 1l&'Ur& ea un corazón de anciano, volumlnoeo. La aorta ea~ muy dilatada.)
en pos1c1on vertical. Esta cara anterior mira arriba ; es, pues, superior en el co-
razón in situ. Nada indica exteriormente, ni por delante, la separación de las dos
A.o.,
y.c.s
Az.,
A.P,
V P· 9· sup.,_
Aur. 9.,,
J _--
V.G.,
s . o ... p r-et
8 7
FIG. 8
Cara izquierda del corar.ón .
VG . . •e.ntrfculo bquJerdo. - Aur. 1r•• oroJuela Izquierda. - A.P .. arteria pulmonar. - Ao .• aorta. - V .0.8 ..
•eaa ca•a 1uper1or - Az .. 'chros. - V .P .l"·•up .. venl\ pulmonar tzqulerda 1ui>erlor. - V.p.1.tnt . • Tena pulmonar l&·
quterda tnfertor. - V .p.d.aup., vena pulmonar derecha 1uperlor. - V .p.d.lnt .• vena oulmonar derecha Lnfertor. -
v .c.1. • vena cava Int erior.
l. cara ltquluda del nntrtcalo ltqulerdo. - 2, cara Inferior del oorudn . - 3, arteria lnter•entrlcular &nte·
rtor . - 4. arteria circnnt leJa . - 6, arterta del borde tzquterclo del corazón. - 6. seno eorona.rto. - 7, vena eoro·
narta mayor. - e. 'Tena del borde izquierdo del corazón .
aurículas. Existe una superficie plana, o más bien ligeramente cóncava, constituida
por las dos aurículas, que se inclinan recíprocamente una hacia la otra y se unen en
ANGIOLOGÍA
la línea axil del corazón, formando un ángulo muy abierto, detorminado por la
convexidad de la porción ascendente de la aorta. La preparación representada en la
figura 6 nos muestra también que las dos aurículas no ocupan solamente la parte
posterior de los grandes vasos precitados; sobresalen a derecha e izquierda, de modo
que cubren en toda su extensión la base de los ventrículos. La misma preparación nos
muestra también que la aurícula derecha, en su segmento interno, se curva en forma
de semiluna para abrazar Ja cara lateral del cilindro aórtico. La aurícula izquierda,
situada en un plano ligeramente posterior, se curva menos por su cara anterosuperior
que la aurícula derecha. Ambas se conlinúan delante por las orejuelas. Estas aumentan
lateralmente la curva que enlaza el origen de las gruesas arterias. ~as estudiaremos
más adelante al tratar de cada aurícula. Como se ve aquí, la cara anterior de las
aurículas y de las orejuelas que las prolongan lateralmente circunscribe una especie
de círculo ocupado por la pulmonar y la aorta. Esta corona del cora%Ón (corona
cordis) sólo es interrumpida en su parte anterior, en el intervalo comprendido entre
los dos extremos libres de las orejuelas; en este intervalo se puede ver cómo los dos
vasos precitados salen de su ventrículo respectivo y se elevan hacia la base del tórax.
b) Cara posteroinferior o diafragmática. - Mientras que la cara esternocostal
comprende los tres segmentos del corazón, la cara diafragmática corresponde casi
completamente a los ventrículos (fig. 7). Esta cara, débilmente convexa, casi plana,
tiene la forma de un óvalo dirigido de atrás adelante y de derecha a izquierda. Está
constituida por la cara inferior de los ventrículos y por la parte inferior de las au-
rículas, si se considera el corazón in situ (cara posterior del corazón extraído y colo-
cado verticalmente). Se comprueba en ella la presencia de un surco, el surco auricu-
loventricular posterior o surco coronario, que se extiende sin interrupción del borde
derecho del corazón a la otra cara, alojando a la derecha la arteria coronaria derecha
y a la izquierda la arteria coronaria izquierda y la vena coronaria mayor. Debajo de
este surco se encuentran los dos ventrículos. Aquí también los vemos separados uno
de otro por un surco longitudinal, el surco interventricular posterior o longitudinal
posterior, que hemos visto ya se confundía en la punta del corazón con el surco inter-
ventricular anterior. El ventrículo izquierdo toma en la constitución de la cara infe-
rior del corazón una mayor parte que el ventrículo derecho. Lo contrario ocurre,
como se recordará, en la cara anterior.
Encima del surco auriculoventricular se encuentra la parte más baja del campo
auricular. En ella se comprueba el segmento inferior de un ancho surco de conve-
xidad dirigida hacia la izquierda: el surco interauricular, que encontraremos en la
base del corazón.
c) Cara i%quierda o pulmonar. - Esta cara, que llega a ser un borde ancho
truncado en el corazón contraído, es convexa en el sentido vertical (fig. 8). Su separa-
ción de la cara diafragmática está constituida por el borde inferior izquierdo, siempre
muy poco marcado. Por delante está separada de la cara esternocostal por el borde
superior izquierdo del corazón, borde romo e invisible en los corazones fijados en
diástole. Esta cara presenta dos segmentos, auricular y ventricular, separados por la
parte izquierda del surco auriculoventricular (fig. 8).
2.0 Bordes del .corazón. - Los bordes son en número de tres: derecho, supe-
rior i%quierdo e in/erior i%quierdo. Estos dos últimos son muy poco marcados (fig. 8);
la cara izquierda, o borde truncado de ciertos autores, se continúa insensiblemente
con la cara esternocostal por arriba y delante y con la cara diafragmática por abajo
y atrás.
El borde derecho es cortante, delgado, formado por la unión de las caras ester-
nocostal y diafragmática. No siempre es rectilíneo; a menudo presenta en su porción
media una ligera sinuosidad de convexidad dirigida hacia el diafragma. Su extremo
posterior corresponde a la desembocadura de la vena cava inferior, y su extremo
CORAZÓN Y PERICARDIO 15
anterior, a Ja punta del corazón. Está echado sobre el d iafragma en casi toda su
extensión.
Ca.,. pT'. 9. . - -
Ao. .
A.p.s- ---·-
QD.
VG.
fJ G. 9
Base del corazón.
o .o . • aurfcula derecha. - o .o . • aurfcul:a Izquierda . - A ur.g., oreJuela lzquJerda . - A.o. , a.or ta . - V .C.S . • • en;i
can superior. - V .C.I . • 'fena cav& interior. - Az. , desembocadura de la Acl~I. - A .p .g . , arteria putmon&r b.Qulerda .
;;h~·P¡~iér1!~~ J'.~~~.~~~r .~~zcbpªü1~n~~ ·~~·u,,;~~· e~~~~~~d~~~~,.~º":!~O:· ;;1!01:i:r ·¡,Q~~~aa°ª~~C:f:r. ~
0 1
V.O. ventriculo Izquierdo. -C&r. pr.¡¡., cardttda prim itiva Izquierda. -Tr.br.cepb ., tronco braqulocet6llco.
l, aureo tnterauatcular. - 2. rece11us aurtcular de n11. - 3, eeoo coronarlo . - 4 , g-ran vena coronarla. -
5, • ena de Marahall. - 6 , una vena posterior de la aurfcula Izquierda. - 7, un& vena que termlna dlrectamente en
la aurfcula der-ecba.
3.0 Base del corazón. - La base del corazón (cara superior del corazón situado
en posición vertical) mira atrás, a la derecha y ligeramente arriba (fig. 9). Está formada
por la cara posterior de las aurículas. Se continúa sin línea de separación neta, por
ANGIOLOGÍA
arriba con la cara esternocostal por un borde sin nitidez, redondeado, que forma el
borde superior de las aurículas; por abajo forma un ángulo casi recto con la cara
diafragmática horizontal; esto es evidente cuando las cavidades del corazón están
distendidas en extremo (fig. 9), pero desaparece en el corazón fláccido. Lateralmente
se continúa con la cara pulmonar del corazón a la izquierda, y con la cara estemo-
costal a la derecha. Yendo de derecha a izquierda se percibe: 1.0 , la desembocadura
de la vena cava superior por arriba y la de la vena cava inferior por abajo; 2.0 , el
surco interauricular. Este, ancho, mal dibujado, lleno de tejido conjuntivo y adiposo
bastante abundante, está oculto por la desembocadura de las dos venas pulmonares
derechas, que, dispuestas una delante y otra detrás, se abren en la parte interna dere-
cha de la aurícula izquierda; 3.0 , la cara posterior de la aurícula izquierda, excavada
por una impresión poco acentuada que corresponde al paso del esófago; 4.0 , la des-
embocadura de las dos venas pulmonares izquierdas, que se distinguen también en
anterior y posterior y desembocan una y otra en la parte externa de la aurícula
izquierda.
Notemos que el orificio izquierdo invade por su parte derecha la cara posterior
de la aurícula derecha.
Encima de esta base del corazón aparece la cara posterior de los gruesos vasos:
cara posterior de la rama derecha de la arteria pulmonar, de la vena cava superior
y, en un plano más anterior, la cara posterior de la aorta (fig. 9).
4.0 Vértice o punta del corazón. - Presenta la unión de los dos surcos inter-
ventriculares anterior y posterior. Antes hemos visto las variedades de profundidad
del surco que divide el vértice de la pirámide en dos partes desiguales, una muy
reducida que corresponde al ventrículo derecho, y otra, más importante, el ventrículo
izquierdo, que realmente forma la verdadera punta del corazón. Se la percibe latir
en el cuarto o quinto espacio intercostal, algo por dentro del pezón.
1.0 Surcos. - Si resumimos en una vista de conjunto lo que hemos dicho pre-
cedentemente al tratar de los surcos, vemos que la superficie exterior del corazón es
recorrida por dos valles que se entrecruzan perpendicularmente en las caras anterior
y posteroinferior del órgano.
a) El surco coronario, situado en el límite entre el tercio superior y los dos
tercios inferiores del corazón, pasa a la derecha debajo de la aurícula derecha, corta
el borde derecho del corazón, llega a la cara diafragmática, donde se ensancha, rodea
la cara izquierda y vuelve a la cara anterior cubierto por la orejuela izquierda.
Contiene a la derecha la arteria coronaria derecha o posterior, a la izquierda la arte-
ria auriculoventricular izquierda, rama de la coronaria izquierda, y la vena coronaria
mayor. Esta última forma una eminencia transversal bastante acentuada en la parte
inferior de la base del corazón (fig. 9).
b) Los dos surcos interventriculares anterior y posterior forman en realidad un
solo valle, al que puede darse el nombre de mrco longitudinal de los ventrícu-
los. En la parte anterior de este surco (surco interventricular anterior) circula la arte-
ria interventricular anterior, rama de la coronaria izquierda al lado de la vena car-
diaca anterior. Estos vasos, por sus sinuosidades, exceden a veces el surco. En la parte
posterior del surco (surco interventricular posterior) caminan la rama descendente o
rama terminal de la arteria coronaria derecha y la vena media del corazón.
CORAZÓN Y PERICARDIO
-;-;_----- -------,
10._________ \
2 __
..8
ª-- _Pér.
F1c. io
Ca ra anter ior d e la a urlcula d erecha in silu. Pericardio abierto.
Ao. , aorta. - A . p .• arteria pulmonar - O O.• aurfcula dcreoba. - Aur.d., oreJuel'a derecha. - V.p. , V.p. ,
•e.na• pulmonares derechaa.
1 . Tena can auperlor. - 2. vena. caYa Inferior. - 3. 4 , troncoe venoeos braqutoce:.llcoa derecho e l&Qulerdo. -
6 , tondo de neo prea.órtlco. - 6 . tondo de 13co prepulmooar. - 7 , aurco aurlculoventrlcular derecho. - 8 , borde de-
reebO del corar.cln. - 9, pericardio.
Obaorvemos Que la1 dos ven1.1 cavaa eaUn ldUdament• ft Jad.u Por el pe.rteardto 1 que la par-ed Po•t.ertor de la
aW'fcula derecha ae cur•a en au proloQ&"&Ctón.
auricular está, por el contra rio, estriada por fascículos musculares (véase Estructura
del corazón ): es la porción trabecular que corresponde a la aurícula propiamente
dicha.
CORAZÓN Y P ERICARDI O
F1c. 11
Aurículas del corazón ; vista anterosuper ior después de la sección
de las dos arterias aorta y pulmonar.
1, a urrcula derecha, con l ', au oreJuela. - 2 , aurfcula Izquierda, con 2'. au orejuela . - 3, ventrfcu lo derecho .
4
~,~;~~~~cu!~~~~~i:":º:._7,5 • "f~~~enp~lemb~a~!tªder:;ba:~~v~~vu;:~a:11~C::.~~ªa r"t'S-l:Quf::Le:. ~ 91 ~
1
;;, fe':i1:1ºcº::á ~~
pertor. - 10, •ena cava inferior. - 11, arteria corona n~ derecha. - 12 , arteria coronarla izquierda. - 13, 'HD~
ooronarla. - 14. línea vectlcal eea"ln la cual ae efectúa Ja unJón de las doa aurfculas.
triá ngulo de base posterior. Apla nada transversalmen te, ofrece dos caras: una cara ex-
terna, convexa, lisa, que prolonga la pared externa de la aurícula derecha y correspon-
F1c. u F1c. 13
Orejuela derecha vista por su cara Orejuela derecha vista por su cara
lateral derecha. lateral izquierda.
1, a urfcula aereicha, con l ', la. o rejuela derecha. - 1, aurícula lr.quterda, con 1' , oreJuela 1z,qu1erda. -
2. aorta . con 2 ' , el replleaue preaórtteo. - 3, arteria 2, aort.a. - 3 , arteria pulmonar con aua dos ramas
pulmonar. - 4, vena cava auperlor. - 5 , vena cava do btfurcaoldn. - 4, Hrameoto artetJal. - 5 , bron·
lnt ertor. - 6, venaa pulmonares derechaa. - 7. arteria qulo Izquierdo. - 6. 6' . venas p ulmonaru tzqulerdaa.
coron'llrla anterior. - 7 . arteria coronarla anterior. - e . vena coronarla.
de al pericardio ; una cara interna, sumamente cóncava, que abraza la parte anteroex-
terna de la aorta. De sus bordes, el inferior corresponde al surco auriculoventricular
y a la arteria coronaria derecha que contiene ; el superior corresponde a la aorta,
y aquí entra en relación con un pequeño reborde adiposo ya señalado que ocupa la
20 ANGIOLOGfA
pared del vaso y que describiremos más adelante con el nombre de pliegue pre.
aórtico (figs. 9 y u).
Como hemos visto al tratar de la configuración general del corazón, la parte in-
terna de la aurícula derecha se curva en forma de semiluna a consecuencia de la
interposición de la aorta ascendente.
b) A urícula izquierda. - Los contornos .de la aurícula izquierda son más mani-
fiestos que los de la derecha. Tiene la forma de una bolsa cilíndrica extendida trans-
versalmente. Su diámetro mayor es, pues, horizontal, perpendicular, por consiguien-
te, en su dirección, al diámetro mayor de la aurícula derecha (fig. 9), que es vertical.
Este hecho se relaciona con la dirección de los afluentes de las aurículas: las venas
cavas están dirigid.as verticalmente, las venas pulmonares transversalmente. En su ex-
tremo derecho la aurícula izquierda excede la aurícula derecha. Esta última se curva
hacia dentro para recibirla. En su parte media la pared posterior está ligeramente
excavada (impresión esofdgica). Por delante de la aurícula izquierda está excavada
para recibir la porción ascendente de la arteria pulmonar; su parte media, roma, está
dominada por la rama derecha de la arteria pulmonar.
Como la aurícula derecha, su parte anteroexterna da origen a un divertículo, la
orejuela izquierda (fig. l!j). Esta es más larga. más sinuosa, mejor perfilada, pero
más estrecha también, que la orejuela derecha. Se caracteriza por el doble hecho de
que está ligeramente estrangulada en su base y que en su conjunto se halla irregu-
larmente contorneada en ~ itálica, estando torcida sobre su eje. Su cara interna,
cóncava, se arrolla alrededor de la arteria pulmonar, de la que cubre todo el lado
externo y parte del lado anterior. Su borde inferior, irregularmente cortado en digi-
taciones secundarias más o menos manifiestas, cubre el surco coronario izquierdo y
la porción más superior del surco interventricular anterior en su origen.
ARTICULO II1
forma de un triángulo, cuyo vértice truncado está dirigido hacia arriba o, más exac-
tamente, la forma de un cuadrilátero cuyos lados son muy desiguales, tanto en direc-
ción como en longitud. Antes de indicar los límites del área cardiaca, anotemos que
a consecuencia de la oblicuidad del corazón de abajo arriba, de atrás adelante y de
derecha a izquierda, las distancias que separan las diferentes partes del mismo
de la pared esternocostal son variables según las regiones consideradas: el ven-
trículo derecho y en panicular su borde derecho constituyen la parte más super-
ficial del órgano.
Para trazar este cuadrilátero, en el vivo o en el cadáver, señálense en el tórax
cuatro puntos, a, b, e, d, situados del modo que sigue (fig. 14) :
1.º El punto a, en el borde superior del tercer cartílago costal derecho, a un
centímetro del borde derecho del es-
ternón;
2.0 El punto b, a nivel de la
articulación estema! del quinto car-
tílago costal derecho, algunas veces
más abajo, en el sexto (según la
edad, sexo, etc.).
3. 0 El punto e, a nivel de la
punta del corazón: de ordinario será
fácil, en el vivo, determinar este
punto; en el cadáver se le conside-
rará en el borde superior del quinto
cartílago costal izquierdo, a ocho cen-
tímetros por fuera de la línea me-
diosternal.
VI
4. 0 El punto d, en el segundo
espacio intercostal izquierdo, a igual VI
distancia de los dos cartílagos que li-
mitan este espacio y a dos centíme-
tros del mismo borde izquierdo del e.o E. 8.
e ternón.
F1c. 14
Estos cuatro puntos corresponden
Espacio precordial y sus limites en el hombre.
a los cuatro ángulos de la región :
se les puede · designar con el nom-
bre de puntos angulares del espa-
cio precordial.
Una vez señalados sobre el tórax estos cuatro puntos, unamos el punto a con
el punto b por una curva de convexidad dirigida hacia la derecha, la cual pasará,
en el tercer espacio intercostal, a 35 milímetros de la línea mediosternal. Unamos,
asimismo el punto b al punto e por una línea ligeramente cóncava por arriba, el
el punto e al punto d por una línea cóncava por dentro y, finalmente, el punto d
con el punto a por una línea ligeramente inclinada de izquierda a derecha. Tendremos
así a la vista los límites del espacio precordial: las líneas ab y be corresponden al
lado externo de la aurícula derecha y al borde derecho del corazón; la línea cd, al
borde izquierdo del corazón; la línea da, a la base de las aurículas, ocultas en gran
parte por las arterias aorta y pulmonar.
Este modo de determinar el espacio precordial es, como se ve, sencillo y pre-
ciso. Lo aconsejamos a los alumnos y a los médicos después de haberlo sometido
a la comprobación de numerosas experiencias hechas en el cadáver con agujas hun-
didas metódicamente en puntos determinados de la pared torácica y buscadas luego
entre las partes blandas del mediastino. Tiene, por desgracia, todos los inconve-
nientes de las fórmulas fijas y matemdticas, aplicadas a disposiciones anatómicas
22 ANCIOLOCfA
que nada tie11en de con.sta11tes. Por esta razón lo damos a título de expresión m edia de
una serie de disposiciones que a menudo resultan ser muy semejantes. Si bien es
verdad en la mayorfa de los casos, no puede convenir a todos, principalmente a aque-
llos en que haya sobrevenido una modificación imponante en la situación vertical del
corazón, en su forma, en su volumen, en su grado de repleción, en su inclinación sobre
la linea media, etc., disposiciones que son extremadamente frecuentes.
ftclo pulmonar. - 2 . o rlftclo aórtico. - 3. orlftclo aurtculoven. partiendo de la extremidad estema! del
trlcular derecho. - 4. orl!lclo aurlculonntrlcult.r l•qWerdo. -
zr.. Unen. medloaternal. tercer cartflago costal izquierdo, toma
una dirección luego hacia abajo y
adentro y va a terminar en la línea media, frente a la parte media del tercer espa-
cio intercostal.
c) Orificio auriculoventricular derecho . - El orificio auriculoventricular dere-
cho se proyecta sobre el esternón siguiendp una línea muy oblicua, de 38 milímetros
de largo, que parte del extremo esternal del quinto espacio intercostal derecho y se
dirige luego hacia arriba y adentro para ir a terminar en la línea media o un
poco más allá.
d) Orificio auriculoventricular izquierdo. - La línea de proyección del orificio
auriculoventricular izquierdo, de unos 34 milímetros de largo, está situada arriba
y a la izquierda de la precedente. Nace un poco a la izquierda de la línea media,
se dirige muy oblicuamente hacia arriba y afuera y va a terminar en el borde
inferior del tercer cartílago costal, a un dedo del borde del esternón.
e) Orificio de la vena cava superior. - Corresponden al punto a (fig. 14), es
decir, al borde superior del tercer cartílago costal, a un centímetro del borde dere-
cho del esternón.
f) Orificio de la vena cava inferior. - Corresponde al punto b (fig. 14). Pro-
fundamente situado, se halla también a 10 centímetros de la pared torácica, a dos
centímetros por delante de la pared derecha del disco intervertebral de la séptima
y la octava dorsales.
CORAZÓN Y PERICARDIO
3.° Cara izquierda del corazón. - La cara izquierda del corazón deprime la
cara interna del pulmón izquierdo, en la que determina una excavación, cóncava
de arriba abajo y de atrás adelante, el lecho del corazón.
4.0 Base. - Por medio del pericardio, la base del corazón se relaciona con
el mediastino posterior por su parte izquierda y con el segmento medio de la cara
interna del pulmón d erecho por su parte derecha. El esófago, como hemos visto,
imprime a menudo su huella en la cara posterior de la aurícula izquierda. La cara
anterior de la columna dorsal, que en el cadáver corresponde a la zona de contacto,
se extiende del centro de la cuarta vértebra dorsal hasta la pane superior de la
octava. GIACOMINI califica a estas vértebras de cardiacas. La cuarta dorsal es la vér-
tebra supracardiaca. El plano de sección que pasa por su apófisis espinosa corta el
origen de los grandes vasos; la quinta e la vértebra i11/1111dibttlnr; el plano trazado
por su apófisis espinosa corta el infundlbulo y las válvulas sigmoideas aórticas. La
sexta es la vértebra auricular o basal; el plano que pasa por su apófisis corta las
cuatro cavid ades casi igualmente ; la séptima es la vértebra ventricular; por último,
el plano d e sección trazado por la octava apófisis espinosa interesa la punta del
corazón (vértebra de la punta). Según PoTAI , la aurícula izquierda rebasa normal-
mente la sexta vértebra dorsal y corresponde al espacio comprendido entre esta
vértebra y el borde espinal del omóplato. E ta zona, reconocible por percusión, se
hace evidente cuando la aurícula izquierda está dilatada (estenosis mitral). Veremos,
a propósito de la radiografía de las cavidades del corazón, que éstas corresponden
en el vivo a vértebras de situación inferior.
ARTICULO IV
1.0 Examen de las cavidades izquierdas (fig. 16). -a) Aurícula izquierda. -
La aurícula izquierda es la cavidad más elevada del corazón. Se presenta en pro-
yección en forma de una ampolla ovalada, cuyo gran eje es sensiblemente horizontal.
Es posterior y se proyecta en el borde izquierdo y en la parte central, media, de la
columna vertebral.
b) Jlentriculo izquierdo. -Tiene la forma de una masa redondeada, el cono
ventricular, de dirección oblicua hacia abajo y a la izquierda. El borde derecho del
ventrículo izquierdo, prolongado por el borde inferior de la aurícula izquierda,
dibuja una curva de concavidad inferior, que sube de Ja punta del corazón a Ja
desembocadura de las venas pulmonares derechas (octava vértebra dorsal). Entre el
plano horizontal que pasa por la punta de las cavidades izquierdas y el que pasa
por el borde superior de estas cavidades, hay una diferencia de más de dos vértebras.
La décima dorsal debería, pues, ser denominada, más justamente que la octava
dorsal, vértebra de la punta o vértebra apical.
El infundlbulo o bulbo aórtico se proyecta en el borde inferior izquierdo de la
aurícula izquierda: es oblicuo de abajo arriba y de izquierda a derecha, formando
un ángulo de 40º aproximadamente con la vertical (fig. 18).
2.0 Examen de las cavidades derechas (fig. 17). - a) La aurícula derecha
aparece en forma oval, de eje mayor vertical, como colgada delante de las venas
cavas y proyectándose sobre el borde derecho de la columna vertebral, desde el cen-
tro de la sexta dorsal hasta el borde superior de la novena dorsal, a la que rebasa
por la derecha en uno o dos dedos.
b) El ventriculo derecho forma en proyección un triángulo rectángulo cuyo
ángulo recto está constituido a la derecha por el borde interno de la prolongación
de las dos venas cavas y por el borde inferior, sensiblemente horizontal, del corazón.
Cuando la punta del corazón desciende, el ángulo se hace obtuso (fig. 17).
Como se ve, el ventrículo derecho es mucho más pequeño que el ventrículo iz-
quierdo; su vértice está muy alejado de la punta del corazón (S a 5 centímetros según
los clisés). Por detrás se proyecta en la cara anterior de la columna vertebral.
c) I nfundí bulo de la arteria pulmonar. - El infundlbulo de la arteria pul-
monar nace en la unión del tercio medio con el tercio inferior izquierdo de la hipo-
tenusa del triágulo rectángulo. Es sensiblemente vertical; mide .2,5 a s centímetros.
Su extremo superior tiene un reborde ensanchado que traduce la existencia de
válvulas pulmonares en este punto (fig. 17).
Observemos que el borde izquierdo del extremo superior del infundlbulo está
muy cerca del borde izquierdo del corazón y que éste cruza en cierto modo la direc-
ción vertical del infundlbulo; en caso de dilatación podrá el infundíbulo rebasar
el borde izquierdo del ventrículo izquierdo.
CORAZÓN Y PERICARDIO
3.0 Examen de los grandes vasos (figs. 17, 18 y 19). - El borde derecho de
la sombra media cardiovascular radiológica está formado por el borde externo de
la aurícula derecha, completado por arriba por Ja vena cava superior y el tronco
venoso braquiocefálico derecho.
La aorta ascendente no excede normalmente el borde derecho del esternón. El
cayado forma un semicírculo que corresponde al lado izquierdo de la cuarta vérte-
bra dorsal. La porción descendente es visible en su porción inicial y desaparece pron-
F1G. 16 FIG. 17
Radiografía de las cavidades izquierdas Radiografía de las cavidades derechas del co-
del corazón (según CHAPERON). razón, de las venas cavas y de la arteria
o .o .• aurfoula lr.qulerda, a 1• que abocan laa TeD&a pulmonar (según CHAPE.RON).
pulmonares . - V.O ., ·. entrtculo 1zqu1erdo.
o.o., aurfc ulr. derecha. - v.D., nntrlcalo derecho.
- A.P ., arteria pulmonar. - lnt., Jntundlbulo do la
:t.rterla pulmonar. - V .C .8 ., Tena cava 1uper1or. -
V.C.I . , vena can Interior.
to, ocultada por el tronco de la arteria pulmonar que se intercala en el ángulo obtuso
que forman el borde superior del ventrículo izquierdo y la aorta ascendente. Ella
es la que forma el borde izquierdo del segmento medio de Ja sombra cardiovascular
(véase más adelante). En la intersección de su borde izquierdo con el borde del ven-
trículo izquierdo dibuja una muesca conocida por los radiólogos como punto G.
La figura 19 representa el aspecto general de todas las cavidades cardiacas in-
yectadas y de los vasos. Es fácjl ver en ella sus relaciones recíprocas. Estas deben ser
conocidas en el vivo para apreciar las variaciones considerables que pueden obser-
varse a consecuencia de las modificaciones patológicas ocasionadas por las afec-
ciones cardiacas.
FtG. 18 FtG. 19
Radiografía del bulbo aórtico Radiografía de todas las cavidades del corazón inyectado
y de la aorta (según CHAPERON) . (según Ct·IAPERON) .
A, aort•. - B.A., bulbo aórtico. (Eat.a. rad.logro(fa eo la auperpoalctón do la.o tres nirura.o procedentH .
Expllca la sombra normal del corazón y do loo trrandeo naoo.)
Cavidades tzquterdas en lineas paralelas. - Cavldadu derechas en
cuadriculado claro. - Superp0stctón do las rectonea derechas e tzquler·
d:t.1 en cuadriculado eepoeo.
Comp&rese esta l1&'Un con la Q¡rura 20 que representa. la lma¡en
frontal de la. radtoscopla del corazón y de los 8'randea vasos en el vivo.
ARTICULO V
CONFIGURACION INTERIOR
Ftc. 21
Base de los ventrículos vista por arriba, para demostrar los orificios auriculoventriculares
y los orificios arteriales.
1. pcrlc:\rdJo scoarado haC'I& fuera. - 2, orlftclo aórtico con sua • 'l"ulas sJ1moJde:11. - 2', nddulo de ArancJo. -
s, <'rlftclo de Ja arteria coronarla Jz.quterda. - 3', orlftclo de la art.etla coronarla derecha. - 4, orUleJo de la arteria
)ulmor:ar, C'OO sus vtllvulas slgrnol dl'as. - 4 ', nódul os de M orrnRnt. - s. aurkula derecha. - e. orttlclo aurtculo·
rentricular derecho. con 6', vah-a.a de la vah·uta t rtcW.ptde , 6", lengUetu •alvularea aoce10rla1. -7, ortOcto de
la l'TID vena coronarla, con la válvula de Tcbulo. - 8, a urteula 11.quJerda. - 9, orltlcto aurtculOYtnt rtcular lt.·
qutudo, con 9', 1ae dM valva~ de la mlttal; 9 '' . lt ngücua vahulares acceeorlaa. - 10, 1rran vena ooronarta.
- 11, pequefta.s venas cardiacas. - 12. veatL d e Galeno. - 13, corto del tab1Que 1nteraurtcular. - 14, ·.entrfcuJo
t&QuJtrdo. - 15. •tntrfculo detecho. - 16, rama anterior de la b.rter ta coronarla tz.quterda. - 17. rama pe>aterlor
de la m isma. arteria . - 18, arteria coronarla dettcba .
l. Ventrículos
Los dos ventrículos derecho e izquierdo presentan, en su configuración interior,
caracteres q ue les son comunes y también caracteres particulares, que permiten d is-
tinguirlos uno de otro.
La base, en cada uno de los dos ventrículos, presenta dos orificios, ambos muy
anchos y de forma generalmente circular (fig. 21): uno, el orificio auriculoventricular
u orificio venoso, pone en relación directa el ventrículo con la aurícula correspon-
diente, y el otro, el orificio arterial, le hace comunicar con el tronco arterial que de
él nace, arteria pulmonar en el ventrículo derecho, arteria aorta en el ventrículo iz-
quierdo. Vamos a considerar sucesivamente las paredes y los orificios ventriculares.
En cuanto a los müsculos papilares, ofrecen, para cada uno de los ventrículos.
una modalidad especial, que en el estudio individual de cada cavidad ventricular
vamos a indicar ahora mismo.
3 3
A
F1c. 2~
Válvulas auriculovcntriculares y sigmoideas vistas en una sección frontal del corazón derecho :
A, válvulas en posición media; B, en el momento de la sístole auricular; C, en el momento
de la slstole ventricular.
1, aurfcula derecha. - 2. •entrlculo derecho. - 3, venas pulmonares. - 4, válvulas aurtculo'fentrJcularea.
6, arterias pulmonares. - 6, ••lnlas 11rmotdea1.
6 3
7
F1c • .t4
Modos de inserción de las cuerdas tendinosas en las valvas.
<La ll¡¡ura repr...~ la n lva a nterior de la t rlcdal)lde.)
2. c uerda• tendJnou.1 que 1e prolona-an huta la pared muacular. - 3 . c uerda.i tend1noaa1 Que M detlenan
en el borde de 11 Yt !Yula y dlbUlan loo arcoe nl• ulare1. - 4 , pared t.nt<rlor del Yent rlo111o derecho ~ell nadl
bacJa arriba p&ra mostrar Ir. ftlT& anterior 1 el aurro perhalv ular. - 5. tlbraa muscula.rea Que penetran en la
..,i..1111. - 6 , trab6eul11 muaeularea del ..ntt leulo. - 7, pU'area del ...ntrlculo derecho.
valva a una distancia más o menos considerable de su borde libre. Pueden ser libres
o adherentes y anastomosadas entre sí.
Las cuerdas de tercer orden, en fin, son las más tenues y se insertan en el borde
libre de las valvas. Nacen por lo general de las cuerdas de primero y segundo orden,
más raramente de los mismos pilares.
Esta clasificación de M. SÉE no fue admitida por TANDLER, quien propuso la
clasificación siguiente. Admitió también tres órdenes o grupos. Los dos primeros se
CORAZÓN Y PERICARDIO
caracterizan por el hecho de que las cuerdas que los constituyen se dirigen de la
punta del corazón hacia el orificio auriculoventricular. El tercer grupo comprende
cuerdas que siguen una dirección inversa, es decir, se originan en los alrededores
del anillo o en el surco auriculoventricular y se dirigen hacia el borde libre de la
válvula (fig. 24). Las cuerdas de primer orden de TANDLER se resuelven en la proxi-
midad del borde valvular libre. Las de segundo orden no tienen contacto con el
borde valvular libre, sino que se insertan en la porción media de la válvula., en donde
forman un plexo tendinoso superpuesto a Ja sustancia valvular propiamente dicha.
A estas cuerdas tendinosas de segundo orden pertenecen también los filamentos conos
tendinosos que proceden de estos pequeños músculos papilares accesorios, bastante
frecuentes en el ventriculo derecho y que se insertan tan arriba que están cubiertos
por la válvula cuando ésta se halla in situ. En cuanto a las cuerdas tendinosas de tercer
orden de T ANDLER., se las
ve fácilmente después de 9
haber seccionado las cuerdas
tendinosas de primero y se-
gundo orden. Reclinando y
tendiendo los velos valvula-
res se las ve constituidas por
cuerdas, cortas y anchas, que
atraviesan en puente el sur-
co perivalvular y llegan a la
superficie ventricular de la
valvular, donde pueden se-
guirse en una pequeña ex-
C.D.
tensión en dirección del bor-
4
de libre. Frc 25
3.0 Orificios y válvu- Válvulas sigmoideas del orificio aórtico.
!La aorta ha aldo dlV!dlda H8"1ll au eJe en au parte anterior y deaple&"acl&.)
las arteriales. - Los orifi- l. conducto aórtico del ventrlcuJo 11quJer clo. - 2, nin lzquJerda. - 5,
cios arteriales, uno pulmo- muy valva derecha. - 4 , valva pcst.erlor. - 5 , nódulo de &.ranclo. - 6, Porcldo
delirada en forma de media luna, conatlt uyendo laa l~nulaa de laa alr·
moldeas. - 7, eeno de Vaaalva . - 8, art.erta coronaria derecha. - 9,
nar y otro aórtico, son regu- art.crta coronarla h:qulerda.
Jarínente redondeados. Son
más estrechos que los precedentes. En su origen están provistos también de un aparato
valvular constituido por las vdlvulas sigmoideas. Estas se componen para cada una de
las dos arterias, de tres repliegues membranosos, cada uno con Ja forma de un nido
de paloma (fig. 25) que se hubiese aplicado y como suspendido de Ja pared del vaso.
Como las válvulas auriculoventriculares, las válvulas sigmoideas presentan cada
una dos bordes y dos caras: 1.0 , un borde adherente, que se fija con solidez en el
contorno del orificio arterial; 2 . 0 , un borde libre, que flota en plena cavidad arte-
rial; !!·º· una cara axil convexa, que corresponde a la luz del vaso; 4.0 , una cara pa-
rietal, cóncava, que corresponde a su pared y se aplica contra ella siempre que la
válvula se levanta para dar paso a la columna sangulnea que la slstole ventricular
arroja dentro de la arteria.
El borde libre de las sigmoideas presenta, en su parte media (fig. 25, 5), una
pequeña masa fibrosa que se designa con el nombre de nódulo de Morgagni en la
arteria pulmonar y de nódulo de Arancio en la aorta. Estos nódulos tienen por
efecto, en el descenso de las válvulas sigmoideas, asegurar el contacto reciproco de su
parte media y hacer asl más perfecta la oclusión del vaso. Según BRÜCKE, el nódulo de
Arando y el de Morgagni están destinados a llenar el espacio central que persistiría
entre las tres válvulas después de su descenso. Si tienen alguna función, creemos con
EoWALD que impiden el deslizamiento de las válvulas entre si, haciendo asl de dientes
de cierre, de muescas de detención. Por lo demás, es veroslmil que correspondan al
34 ANGIOLOGÍA
punto del borde libre que sufre el roce máximo durante el descenso valvular. Esta
explicación mecánica parece confirmarse por el hecho de que los nódulos de las
válvulas aórticas son más desarrollados que los de las válvulas pulmonares. Se sabe,
en efecto, que la presión en la aorta es más elevada que en Ja arteria pulmonar.
A derecha e izquierda del nódulo el borde libre de las válvulas sigmoideas está
formado por una parte extremadamente delgada que presenta una forma semilunar
(íigura .25, 6): son las lti11ulas de las sigmoideas. El tejido valvular es translúcido en
este punto. Sin embargo, se observan en él, por transparencia, estrías paralelas unas
a las otras que corresponden a líneas más gruesas que alternan con zonas más claras.
Señalemos, por último, que normalmente se pueden ver pequeñas hendiduras en
la zona libre de las válvulas, sin que por ello exista una insuficiencia de oclusión
patológica.
Entre la cara parietal de las sigmoideas y la pared arterial se encuentran cavidades
en forma de fondo de saco (fig. 25, 7): son las bolsas valvulares o senos de Valsalva.
Existen, naturalmente, en cada orificio arterial tres bolsas valvulares que corresponden
cada una a una de las tres válvulas sigmoideas.
Vista por su cara axil, cada sigmoidea está separada de la próxima por un espacio
triangular cuya base se dirige hacia abajo. Estos espacios intervalvulares y las caras
axiles de las tres sigmoideas circunscriben en su conjunto un conducto intermedio
a la cavidad ventricular y a la cavidad arterial: es el conducto valvular. Tiene la
misma altura que las sigmoideas, y en consecuencia podemos considerarle dos orifi-
cios: uno inferior, que corresponde al punto más declive de las válvulas, y otro supe-
rior, que está constituido por su borde libre. Apenas es necesario hacer observar :
1.0 , que en el momento de la sístole ventricular las válvulas sigmoideas, al aplicarse a
la pared arterial, abren extensamente el conducto valvular, al mismo tiempo que
transforman los senos de Valsalva en cavidades virtuales ; .2.0 , que en el momento de
la did.stole ventricular las mismas válvulas, al descender hacia el eje del conducto
valvular y al llegar al contacto unas con las otras, cierran este conducto en su parte
:mperior, impidiendo por este hecho que la sangre contenida en la arteria retrograde
al ventrículo.
Anormalmente el número de válvulas sigmoideas de la aorta o de la arteria
pulmonar puede disminuir o aumentar, reducirse a dos o llegar a cuatro.
El ventrículo derecho tiene la forma de una pirámide triangular cuyo vértice está
dirigido hacia abajo, del lado de la punta del corazón. Podemos, en consecuencia,
considerarle tres paredes, tres bordes, un vértice y una base. Describiremos primero
estas diferentes regiones, luego examinaremos la cavidad del ventrículo en su conjunto.
NoTA. - En la descripción del ventrículo supondremos al corazón en posición vertical :
en efecto, la designación de las paredes y de los pilares es clásica desde hace mucho tiempo.
Nuevas denominaciones fundadas en la orientación exacta del corazón podrían intro-
ducir confusiones.
2.0 Bordes. - Los bordes, como las paredes, son en número de tres :
El borde anterior resulta de la unión de la pared septal con la pared anterior.
Forma un canal estrecho comprendido entre la cara cóncava anterior y la cara con-
vexa septal y corresponde exteriormente al surco interventricular anterior.
F1c . .28
Ventriculo derecho visto por delante, después de incidida y separada hacia fuera
su pared anterior (aspecto general).
(L a art erlo. pulmonar ho. aldo Incidida at¡utendo una linea ..ruca! Que psaa par la parte media de la •álvu la
sigmoidea anterior. La lnclaldn ha aldo prolonpda hacia abaJo paralelamente al auroo lntervent rlcular. hasta el tercio
ln!orlor de este auroo. Luego b& aldo dlrl¡lda horltontalmente haata t i orlren del pilar anterior . y deepu6a vertical-
mente hasta el borde derecho del corar.dn. La pared ant.erlor do 1• arteria pulmonar y la del ventrículo derecho. a.11
liberada• par delan te, han aldo una y otra fuertemente aeparadaa hocla fuera y arriba.)
l . a rteria pulmonar, con: l ' , au v' lvula algmolden anterior : l " , su 1'i lvula derecha: l " ', au vAtvula tz.quJerda .
~d~· h:~:r 1:rr~~!m:n:lue~:i: 00~ªS,-;i~~aa~t~~~~lo~u~~º1~ª~r:~~~~~,.--s~' a~ª!:fv:lª~~{~~ria~~ ;~o;~c~~v~er~~~:;io~~_:_:
8, pllar anurtor. - 9, pilar del cono arterial dl8 Lusch.ka. - 10. tasclouto arquado. - 11 , cresta aupraveot rlcular .
- 1 2, ln!undíl>ulo. - 13, !oslta aubln!undlbular. - 14. ventriculo itqu!erdo. - 15. aurlcula i•qulerdo. - 16, surco
tnterventrlcular anterior. - 17, aorta. - 18. vena cava superior.
El borde posterior está formado por el encuentro de esta misma pared septal con
la pared posterior. Corresponde al surco interventricular posterior. En su parte
superior se hace menos acentuado y termina en la región del anillo auriculoventricu-
lar, en la fosita subinfundibular que más adelante describiremos.
El borde externo está formado por la unión de las dos paredes a nterior y pos-
terior. Corresponde al borde derecho del corazón. Mientras que los bordes anterior
CORAZÓN Y PERICARDIO 119
y posterior dibujan canales estrechos, de angulación aguda, cuya abertura varía por
lo demás con el grado de repleción de la cavidad ventricular, el borde externo dibuja,
por el contrario, un ángulo obtuso, cuyo vértice es redondeado y mal definido. De
ello resulta que la pared anterior y la posterior se continúan una con la otra sin
línea de separación manifiesta. De aquí la descripción de algunos autores que,
reuniendo juntamente pared anterior y posterior, sólo consideran en el ventrículo dere-
cho dos paredes: una pared interna o izquierda. muy convexa, y una pared externa
o derecha, muy cóncava. Así comprendido, el ventrículo visto en corte (fig. 37, 1) se
parece bastante a una media luna cuya concavidad, dirigida adelante, abarca la parte
correspondiente del ventrículo izquierdo.
Hemos ya indicado la dirección de las columnas de segundo y tercer orden, si-
tuadas en la cara anterior, y más adelante examinaremos las que tienen relaciones
con los dos orificios del corazón derecho. Señalaremos aquí, sin embargo, que en la
parte media e inferior del ventrículo, las trabéculas de las paredes posterior, interna
y anterior del ventrículo, fuera de las trabécula~ longitudinales de la cara anterior,
presentan columnas dirigidas transversalmente, que unen las caras entre sí y parecen
oponerse a su separación cuando éstas son solicitadas por un esfuerzo de distensión.
Al lado de las trabéculas muscular¡!s, de coloración pardorrojiza, se pueden distinguir
cuerdas blanquecinas, generalmente en número escaso, que se extienden de una pared
a la otra o de un pilar a una pared: son las falsas cuerdas tendil)osas, de las: cuales
unas están constituidas por tejido conjuntivo corriente y otras contienen fibras del
fascículo de His; volveremos a encontrar otras iguales en el ventrículo izquierdo y
hablaremos de ellas nuevamente cuando nos dediquemos al estudio del aparato que
rige el corazón.
4.0 Base. - La base del ventrículo derecho mira hacia arriba, atrás y a la
derecha. Presenta dos orificios: 1.0 , el orificio auriculoventricular derecho, con su
válvula tricúspide; 2.0 , el orificio de la arteria pulmonar, con sus válvulas sigmoideas.
Obsérvese que estos dos orificios no están situados ni en el mismo plano ni al mismo
nivel; el primero es más posterior y se halla situado en un plano superior; el segundo
está por delante y por dentro del anterior y se abre en el punto más elevado del ven-
tr-ículo.
La altura de los velos que la constituyen, cuando está tendida en dirección hacia
el ventriculo, es igual al quinto aproximadamente de la longitud total de éste. La
6
'1 - -- . _{)
~
..
A: r. 10'
.
1.
1
______t)"
1.'. --
F1c. 29
Ventriculo derecho: aparato valvular e infundíbulo.
A, p&red ~terlor oecclonada. - D. pared oept.al. - c. pared poet.erlor.
1. baM del pJlar anterior. -1•. l". l '", trtture&cJón del pllar. - 2, pttare. posterloru. - 3, ptlar tnte.rn.o
( m~oculo papilar del oono arterial de LulChk&l. - 3º, 3", l>llare. loternoo , . _ loa. - 4 , valva a ot.ertor. - 5, nlva
Interna. - 6 , cresta eupral'entrtcular . - 7. faM"fculo arQueado. - 8. trab6C'ula1 del tntundfbulo. - 9. arte.ria pul·
manar. - 10, v&lnla at¡¡moldea anterior. - 10', v61vula lateral derooba . - 10", vil"rula lateral hqulorda.
válvula ofrece a nuestra consideración : i.0 , una cara axil o auricular, que mira al
eje mismo del orificio; 2.0 , una cara parietal o ventricular, en la que vienen a fijarse
CORAZÓ N Y PERICARDIO
las cuerdas tendinosas d e los músculos parietales; !!·º• un borde adherente, q ue co-
rresponde al contorno del orificio auriculoventricular; 4.0 un borde libre, muy del-
gado, irregularmente dentellad o, que, como indica su nombre, flota libremente den-
4'
,____ :
,,,,.
F1c. go
Ventrículo derecho. La pared anteroexterna seccionada está reclinada a la derecha y arriba.
El fascículo arqueado y el pilar posterior se han seccionado. Las paredes interna y pos-
terior son visibles.
1, arteria pulmonar. - 2, cresta supraventrlcular. - 3, taacfculo arque&do. - 4, pilar anterior eeoclonado. -
4'. el miamo ptlar reclinado oon la pared anterior . - 4" , parte aupertor del ptlar anterior. - 5, pllar Interno (mtlacu·
to papilar del cono arterial do Luachkal. - 6, pilares pooteroext.ernoa. - 7, pilares poatutoree y poateroexternos. -
:nt!r~~du~rsv~~f~r~~\:uld~~:·h~ ~ ~ ":u:º~{i~r ~1i~a': ~:S~\d9ae;;tid~º·d;al;ª~~r'i:~~!· ~:~ln:9'~º :=n:t ra ªe:"\!
1 1 1 9 1
arteria pulmonar.
tro d e la cavidad ventr icular. Este borde libre p resen ta tres escotaduras que se
aproximan m ás o menos al borde adherente, pero sin alcanzarlo. A causa de ello, la
válvula auriculoventr icular se encuen tra descompuesta en tres valvas, y de ahí los
nombres de vdlvula tricúspide (de tres, tres, y cuspis, punta) o de vdlvula triglóquina
(Tpeir;, tres, y y.Awxiv, punta) con los que se la designa d e ordinario.
ANCIOLOCÍA
El conj unto valvular constituye una especie de tubo ampliamente abierto por
la parte superior en la aurícula y cuyo orificio inferior, formado por el borde libre
del velo, está centrado en el eje auriculoventricular por las cuerdas tendinosas que
se insertan en él. De ello resulta que las válvulas del corazón en estado activo están
todas situadas casi a igual distancia de sus paredes. Durante la repleción del ven-
trículo (diástole) la sangre ocupa forzosamente el espacio comprendido entre la cara
ventricular del tubo valvular y la pared del ventrículo; bastará, pues, un esfuerzo
F!G. ~l
Ventriculo dered10: valva posterior de la tricúspide.
180 ha rtll<Cado la valva anterior de la trlctl•¡¡lde .l
A. pared anterior del ven trfcuJo resecnda y reclinada. - B. pared de la aurfcula. deraeha. que llmlta la parte
posterior del orlftclo aurtculoven trlcular. - In! . • mfundlbulo.
l. arteria pulmonar. - 2. n.ort.a. - 3. pllar Bnterlor. - 4, 4' , pilares posteroexternoa. - s. plla.l'ft pc>aterotn·
ternos. - 6, plla.r lnt.erno. - 7, \'&lva posterior de la trlcd.splde. - 8, surco perlv3lvular.
mínimo en el momento de la sístole para aproximar las valvas una con otra. Hay
que observar también que la tela de los velos membranosos ofrece, como hemos dicho
ya, una superficie mucho mayor que el área del orificio en que se inserta.
Las tres valvas de la tricúspide se distinguen por su situación en anterior, poste-
rior e interna.
La valva anterior ( cuspis anterior) es la más extensa de las tres (figs. 29 y 30).
Tiene la forma de un cuadrilátero irregular, algo alargado en sentido transversal.
Es la que se ve cuando se ha quitado la pared anterior del ventriculo. Se inserta en
el contorno anterior del anillo tendinoso que mira al cono arterial (véase más ade-
lante). Se extiende hasta el borde derecho del corazón y a veces más allá. Su borde
inferior contribuye a limitar el orificio por el que comunican la cámara venosa y la
cámara arterial del ventrículo.
La valva posterior (cuspis posterior), menos alta que la valva anterior, se in-
serta en el contorno posterior del anillo hasta la pared septal. El espacio (fig. 31)
CORAZÓN Y PERICARDIO 43
que la separa de la pared es, en el corazón cadavérico, algo menos profundo que el
que separa la valva anterior de la pared anterior del ventrículo. Esta valva está muy
a menudo dividida en varios festones y frecuentemente se encuentra intercalada
entre ella y la valva interna una valva accesoria. Asimismo se puede ver una incisura
profunda en la parte externa de la valva posterior, y así aparece una segunda valva
accesoria comprendida entre la valva posterior y la valva anterior.
La valva interna o septal ( cuspis media lis) nace de la porción interna del anillo
fibroso en un punto que corresponde al tabique ventricular, algo por delante de Ja
pars membranacea de este septum. Esta in-
serción es, en ciertos casos. muy inferior al
plano del orificio auriculoventricular, y por
lo mismo la aurícula parece extenderse
direClamente hacia dentro en la cavidad
del ventrículo. Esta valva está poco desa-
rrollada y su juego de expansión, al con- g
trario del de la valva anterior y del de la val-
va posterior, es muy limitado (fig. 30, 10). 9'
en la pared septal, debajo del orificio pulmonar (figs. a8, ag y 30). Esta trabécula
muscular, en su conjunto, describe una curva de concavidad dirigida arriba y atrás.
Aunque presenta numerosas variaciones, hay que considerarla como un elemento
constante y típico del corazón derecho. Los anatomistas .que han estudiado el cora-
zón le han dado nombres diferentes. Había sido descrita antiguamente por Leonardo
da VINCI. Los autores ingleses le dieron el nombre de moderator band¡ RING,
en 1837, la había denominado moderator band of distension, asignándole así un
papel fisiológico que dista de estar demostrado. POIRIER le dio el nombre de cintil/a
ansiforme¡ PARCHAPPE, de arco inferior, y TESTUT la designó con el nombre de fas-
cículo arqueado. A todos estos nombres, ya numerosos, TANDLER añadió otro: el de
trabécula septomarginal, que recuerda así los dos puntos de inserción del fascículo.
En su forma normal, su borde superior, cóncavo arriba y afuera, está libre en
toda su extensión; su borde inferior, por el contrario, da origen a numerosas colum-
nitas, ora verticales, ora oblicuas, que vienen a perderse en la pared anterior del
corazón (fig. ag). Pero las variaciones morfológicas de este fascículo son muy nume-
rosas. Se ve a veces que forma un arco menos destacado, menos saliente; su base,
ensanchada en su origen septal, se continúa entonces en un fascículo poco curvo que
alcanza el tejido trabecular de la región inferoexterna. En ciertos casos es muy
éorto; en otros es muy delgado y largo, formando una cuerda delgada que puede
elevarse hasta la cresta supraventricular.
¿Cuál es el papel de este fascículo? Según nosotros debe ser referido a la mus-
culatura funcional del orificio de salida, es decir, a ·la región del infundíbulo. Su
orientación y la presencia por encima de él de fascículos musculares que tienen la
misma dirección convencen al observador de que pertenece funcional y anatómica-
mente al cono pulmonar. La relación íntima que tiene con la base del pilar ante-
rior, por una parte, y, por otra, con la región superior del infundíbulo, demuestra
la solidaridad que existe entre el juego de la valva anterior de la tricúspide y el me-
canismo de la penetración de la sangre en la cámara arterial del corazón derecho.
b) Pilares posteriores. - Los pilares posteriores, en número de dos o tres, se
desprenden de la pared posterior del ventrículo (fig. 31). Forman conos musculares
anchos, cortos, que ocupan transversalmente el ángulo comprendido entre la pared
diafragmática y la pared septal. Entre estos conos papilares, el más interno da origen
a cuerdas que no solamente se fijan en la parte interna de la valva posterior, sino
también en la parte posterior de la valva interna.
c) Pilares internos. - Los pilares internos, finalmente, están representados por
cuerdas tendinosas que se desprenden del tabique, ya directamente, ya por media-
ción de pequeños mamelones carnosos, verdaderos pilares en miniatura. Se dirigen
a la valva interna. De estos mamelones carnosos, hay uno (fig. ag, 3') que es bastante
constante y que ocupa la parte inferior del infundíbulo, en cierto modo al margen
de éste, en el punto en que la cresta supraventricular que vamos a estudiar se acoda
hacia abajo ; de ahí el nombre de músculo papilar del infundíbulo o de músculo
papilar del cono arterial que le ha dado LUSCliKA. También se le llama músculo de
La.ncisi. Mide ordinariamente de 6 a 8 milímetros de longitud. Las cuerdas tendino-
sas que parten de su vértice van a fijarse en la parte anterior de la valva interna
y en la parte interna de la valva anterior, donde se entrecruzan más o menos con las de
dirección muy diferente que proceden del músculo papilar anterior (fig. 30, 5).
d) Modo de oclusión de la vdlvula tricúspide. - En la cara ventricular del
contorno del orificio auriculoventricular se desprenden potentes trabéculas de las
paredes para terminar en el borde de inserción del velo, al que envían algunas
fibras musculares. Este sistema, cuya dirección de las fibras converge hacia el centro
del orificio auriculoventricular, desempeña probablemente un papel en la diástole
y sin duda también en la sístole al estrechar el surco perivalvular y al levantar las
cuerdas h acia la aurícula. En cuanto al papel de los pilares es formulado por Marc
CORAZÓN Y PERICARDIO 45
StE como sigue : «Esta oclusión, dice, resulta esencialmente de la aplicación Intima
de la valva anterior y de la valva posterior sobre el tabique interventricular, y de
la tensión, a consecuencia de la contracción de los pilares, de los arcos que forman
el borde inferior de las dos primeras valvas. Esta aplicación de las valvas anterior y
posterior sobre la valva interna y sobre el tabique se hace más íntima todavía
por la presión sanguínea, desarrollada por la contracción de las paredes musculares
externas del ventriculo, que comprime asimismo directamente el tabique, una vez
expulsada la sangre.»
e) Orificio de la arteria pulmonar, vdlvulas sigmoideas. lnfundíbulo. - El ori-
ficio de la arteria pulmonar (figs. 28, 29 y 30) está situado inmediatamente por de-
lante de la aorta, delante y un poco por dentro del orificio auriculoventricular
derecho y en un plano superior. Es regularmente circular; su circunferencia mide por
término medio 72 milímetros en el hombre y 68 milímetros en la mujer.
Las tres válvulas sigmoideas que le corresponden, sigmoideas pulmonares, pre-
sentan la disposición general que les hemos asignado anteriormente; no insistiremos,
pues, aquí. Están orientadas de tal manera, que una es anterior y las otras dos poste-
riores; se distinguen estas últimas en derecha e izquierda. Cada una de estas tres
válvulas presenta en la parte media de su borde libre un pequeño núcleo fibrocar-
tilaginoso llamado nódulo de Morgagni. Este nódulo es en general menos prominente
y menos desarrollado que el nódulo homólogo que se halla en las sigmoideas aórticas.
Hemos dado ya anteriormente nuestra opinión sobre este hecho.
La región del ventrículo derecho que corresponde al orificio pulmonar presenta
caracteres particulares. Se le da el nombre de cono pulmonar o infundibulo. Com-
probemos, en primer lugar, que el orificio pulmonar está separado del orificio auricu-
loventricular por un fascículo carnoso, de notable desarrollo, que mide ordinariamente
de 1 2 a 15 millmetros de altura. Este fascículo tiene el nombre de cresta supraven-
tricu lar de His; WoLF le había dado el nombre de espolón; PARCHAPPE el de arco
muscular superior; SAPPEY y CRUVEILHIER lo denominaron músculo compresor de. la
válvula tricúspide, así como M. StE, quien comparó este músculo con los. compresores
que se encuentran en el corazón de las aves. La cresta supraventricular, que es como
desde ahora designaremos este fascículo, se desprende del tabique interventricular
algo por debajo de la válvula sigmoidea izquierda (fig. 29, 6). De áquí se dirige
oblicuamente hacia fuera y abajo, pasando por delante de la cara oculta anterólateral
de la aorta, sigue por encima de la valva anterior de la tricúspide y. finalmente,
viene a perderse disminuyendo de altura en la parte superior de la pared anterior
del ventrículo. Su parte media, redondeada y roma, avanza en la cavidad ventricular
a manera de un espolón, como había dicho muy bien WoLFit Debajo de esta emi-
nencia, y algo por detrás de ella, existe una depresión profunda que denominamos,
a causa de su situación debajo del infundíbulo pulmonar, fosita subinfundibular.
Esta fosita se continúa por fuera con el surco que rodea la valva tricúspide, y por
dentro se prolonga hasta debajo de la valva interna. Señalemos la eventual existencia
de un fascículo secundario, menos desarrollado que la cresta supraventricular, pero
paralelo a ella y situado encima (fig. 29).
El orificio de la arteria pulmonar se eleva, pues, por encima del orificio auricu-
loventricular derecho a la altura de la cresta que acabamos de describir. La porción
de la cavidad ventricular que se encuentra situada por delante de este fascículo, es
decir, entre él, la pared anterior del ventrículo y la pared septal, tiene la forma de
un tronco de cono cuya base mayor, dirigida abajo y afuera, se confunde con el resto
de la cavidad ventricular, y cuya base menor, dirigida hacia arriba, corresponde a
las válvulas sigmoideas. Es el llamado cono arterial del infundlbulo de LusCHKA, o
región de salida de KREHL. Estudiemos sus paredes.
La pared anterior del ventrículo, que corresponde al infundlbulo, es delgada y
está atravesada por trabéculas cuya dirección general es transversal en relación al
ANCIOLOCÍA
eje mayor del ventrículo y longitudinal en relación al eje de evacuación. Esta dispo-
sición trabecular no es ciertamente extraña al mecanismo de expulsión de la sangre
en el cono pulmonar. Esta pared anterior del infundíbulo es la más delgada de las
paredes del mismo, la más móvil y la que se deja dilatar más fácilmente en el cora-
zón en diástole, así como la que da amplitud al ventrículo derecho en los casos de
dilatación de éste.
F1c. !1!1
Cámaras del corazón (esquemdtica).
o .o . , aurfcula derecha . - V . D. , Te.nt rfculo derecho.
1 , \'CDa cava aupertor. - 2 . vena cava lnferlor. - 3, arttrla pulmonar. - 4 , valva anterior do la trlollstllde. -
s, pared anterior del ventrículo derecho secolonado. - 6, !asc!culo arqueado. - 7, pi lar anterior de.! nntr!clllo dere-
cho. - 8, creeta supravent rlcular. - 9, ln!undlbulo.
Lae ftechaa Indican el 5'ntldo de la corriente y muestran odmo la a.1 ngre purde pasar dlrect.amenl& d e la aurícula
al ln!und!bulo. Nóteae que el oono pul monar tiene au eJo mayor perpendlcular a la v!a de entrada de la aanrre.
El ventriculo izquierdo está situado a la izquierda, atrás y algo por encima del
ventrículo derecho. Tiene, en su conjunto, la forma de un cono cuyo vértice corres-
ponde a la punta del corazón y cuya base, dirigida arriba, a la derecha y atrás, está
inmediatamente por debajo de la aurícula izquierda. Podemos en consecuencia con-
siderarle: 1.0 , paredes; .2.0 , un vértice; 3.0 , una base. Describiremos en primer lugar
estos elementos; luego, como hemos hecho para el ventriculo derecho, daremos una
ojeada de conjunto a la cavidad del ventrículo.
13
FIG. !14
Aurícula y ventrículo izquierdos abiertos por su lado externo.
Vista de conjunto esquemática.
1, aorta. - 2, arteria pulmonar . - 3 . vaeoa eoronartoe anteriores. - 4. 'f'3.I08 <'Oronarloe poeterlorea. - 5. Yena1
pulmonarea derechaa. - 5'. 'f'enas pulmonares lz.quJerd1u. - 6, candad de la aurfcul• lz.qulerda, con 7, aurfcula tz·
qUlonla. - 8, r.ona oorreapondlente a la tosa onl. - 9. ropll~e oemllunar. - 10, cnlclad del ventriculo lzqUlerdo..
- 11, nin. Interna de la mitral. - 12, valva externa. - 13, pilar poaterlor. - 14, pUar anterior, aeccionado y
eeparado hacia arrtb& y atria. - 14', J)&rt.e Interior o baae de eato mlamo pilar. - 15, Oecba que recorre el orlDclo
aurtculovenvJcDlar. - 18, Gocha que ae clJrlre al ortt!cio aórtico y ocupa la parte d.el Y'eDtrlcolo l~mada úmara aórtica .
Todas estas caras o paredes son cóncavas (figs. 34, 35 y 36). La pared anterior
y la pared posterior, que, por oposición a la pared septal, son libres, dan inserción
en la unión de su tercio inferior con el tercio medio a los pilares. Están recorridas
por trabéculas, cuya dirección general es vertical en la parte superior de la pared
posterior en la proximidad del anillo auriculoventricular, así como en la porción
inferior de la pared septal. En la misma región del vértice, las trabéculas, mucho más
abundantes que en otras partes, son pequeñas y forman una red bastante apretada ;
pero sus elementos, desprendidos de las paredes, no dan a la parte inferior del ven-
trículo izquierdo el mismo aspecto esponjoso que hemos visto en el ventrículo dere-
cho. Más adelante describiremos los músculos papilares. Señalemos, por último, que
F1G. ll5
VenLrículo izquierdo visto después de la ablación de la pared anteroexterna.
l . aorta. - 2, arteria pulmonar. - 3, vena cava aupertor. - 4 , aurtcul1' tzqutcrda. - 5, aurfouta derecha. -
6, vena coronarla mayor. - 7, pilar anterior dt"l ventrfcu.lo Jz,quterdo. - 8, pilares paatertorea (hay dos en eat.a pie·
ttl) . - 9 , valva 1zqulerdA o menor do la mltral. - 10, valva mayor de la mJtral. - 11, cuerda t alaa telldlnosa a&-
¡¡ulda Pot Qobtae dol raacleulo de Hlo. - 12, arteria lntervent r leular ~nterlor.
A, corte de la cara anterior. - B. corte de la cara Posterior. - e, C&l"& eeptaJ del •e.nt.rfculo tzquterdo.
El extremo de l& IODdll acanalada aparece en la cámara a.6rttea.
n .-3
50 ANGIOLOGÍA
Ja porción de Ja pared septal, que se eleva en el conduelo aórtico y que está com-
prendida entre Ja valva sigmoidea aórtica derecha y Ja valva sigmoidea posterior,
"",....esponde a la porción membranosa del septum interventricular ( pars membranacea ).
2. ·- ···-- ~. :/
•
10.......... -~·J
F1c. 36
Ventriculo izquierdo visto después de la ablación de la cara izquierda
y de la válvula menor de la m itra l.
1, aorta . - 2 , arteda pulmonar. - 3 . aurfcuJa lM¡uterda . - 4, pJlar anterior. - 5, ptlarea poatertoru. - e,
•aha derecha o mayor de la mltra1. - 7. fa lsa cuerda tendlo05a quo contiene tlbrns del tascfculo de Hla. - e,
arteria coronarla derecha. - 9 , vena coronarla mayor. - 10, arteria lnterventrJcula.r anterior.
A, cara antnlor. - B, cara Po•tertor. - e, cara eeptal d el ·. ent.rloulo u qulerdo.
CORAZÓN Y PERICARDIO 51
La pared septal es siempre mucho más lisa que las otras paredes. Sus dos ter-
cios superiores son en general lisos, salvo en la parte más anterior, en donde se
aplica a la pared anterior. Por transparencia, bajo el endocardio que la tapiza, se
perciben estrías, más pálidas que el músculo próximo, que corresponden a la ex-
pansión de la rama izquierda del fasdculo de His. Esta cara se continúa directamente
arriba y atrás con la pared del conducto aórtico, de la que en cierto modo, desde el
punto de vista mecánico, es la prolongación. De la cara septal se desprenden a menudo
dos falsas cuerdas tendinosas, a las que volveremos a referirnos al tratar de los pilares
(figuras 35 y 36).
2.0 Vértice. - El vértice del cono ventricular corresponde, como hemos dicho
antes, a la punta del corazón. Está ocupado por las columnas carnosas de segundo y
de tercer orden que constituyen las trabéculas numerosas que forman esta red de
mallas tupidas de que ya hemos hablado. A veces, algunas de estas trabéculas, más
fuertes, se lanzan hacia la base de los pilares, en particular del pilar anterior, que en
este caso parece descender hasta el vértice del ventrículo.
3.0 Base. - La base tiene dos orificios. 1.0 , el orificio auriculoventricular iz-
quierdo, con la válvula mitral y los diferentes músculos papilares que se insertan en
ella-; 2. 0 , el orificio de la aorta, con sus válvulas sigmoideas.
A. ÜRIFICIO AURICULOVENTRICULAR IZQUIERDO, VÁLVULA MITRAL. - El orificio, que
comunica el ventrículo izquierdo con la aurícula correspondiente, es algo menor
que su homólogo derecho. Su circunferencia sólo mide por término medio 102 mi-
límetros en el hombre y 90 en Ja mujer. El anillo, cuya constitución veremos más tarde,
se relaciona a la derecha con el anillo aórtico, del que sólo está separado por un ta-
bique conjuntivo muy delgado, que corresponde a la inserción de la valva mayor
de la mitral. Por todas las demás partes, el tejido conjuntivo que forma el esqueleto
del anillo está rodeado de fibras musculares que dibujan un relieve muy acentuado
en la parte posterior. En otros puntos, las trabéculas musculares, dirigidas oblicua-
mente en dirección de las valvas, rodean simplemente el contorno.
La válvula anexa al mismo está constituida según el mismo tipo que la válvula
auriculoventricular derecha. Considerada en el corazón en posición vertical, forma
un cilindro membranoso dispuesto en sentido vertical, con una cara axil o auricular,
una cara parietal o ventricular, un borde superior adherente y un borde inferior libre.
Difiere de la tricúspide en que sólo presenta dos escotaduras y, por consiguiente, sólo
dos valvas en lugar de tres. Se la llama por esta razón vdlvula bicúspide (de bis, dos,
y cuspis, punta). Se la designa también desde V ESAUO, que la había comparado a una
mitra, con el nombre de vdlvula mitral. Las dos valvas de Ja mitral se distinguen
en interna y externa.
La valva interna (fig. 36, 6), anterior con relación a la valva externa, mira al
tabique interventricular y al orificio aórtico : es la valva derecha o valva mayor de
la mitral. Nace en el contorno anterior e interno del anillo auriculoventricular y re-
viste la forma de una lámina triangular que mide, en su parte media, de 15 a 18 mi-
límetros de altura. La cara axil o auricular de esta valva aparece como la continua-
ción del tabique interauricular. La cara parietal ·o ven tricular se continúa por arri-
ba con la pared aórtica. Esta valva separa, a la manera de un ancho telón, el orificio
aurii.:uloventricular del orificio aórtico.
La vdlvula externa, denominada también valva izquierda o menor, corresponde
a la pared externa del ventrículo (fig. 35, g). Tiene forma cuadrilátera y mide sola-
mente 10 a u milímetros de anchura. Nace de la circunferencia posterior externa del
anillo fibroso, desciende mucho menos que la valva mayor de la mitral y posee en
consecuencia un ámbito de fluctuación menos extenso. Recuerda, por otra parte, P9r
sus caracteres la valva posterior de la tricúspide.
ANCIOLOCÍA
F1c. 38
Pared interna o septal del ventrículo izquierdo.
A , aecc.tón de la cara anterior. - B, ae>cclón de la cara I>Osterlor. - C. pared oeptal.
l. aorta. - 2 , arte.ria cotonarta lzQulerdB. - 3. arterta coronarla derecha. - 4, 4', 4". vá.hulu al¡ moldtas. -
5, plJar anterior cortado y rC'cllnado con la parto anterior de la valva mayor de la mitral. - 6, pilar posterior. -
7, va lva mayor de la mitral. - 8, tal!D cuerdo. tendtncsa. - 9, arteria tnterventrtcular anterior. - 10, arteria
coronarla derecha. - 11, vena coronarla mayor.
Se obeerra Que Ja. pared 1epta l. t !&becular en su parte tntertor. ea Usa 7 uniforme en la aupertor. A este nivel
traneparenta la rama izquierda del tascfculo de lila (12 ) con sus ramas de división anterior, 12', y posterior, 12" .
Una banda media ao cllrlre hacia la ro.Isa cuerda tendinosa.
por cuerdas musculares o tendinosas, a menudo delgadas, otras veces más gruesas, que
los hacen solidarios de ellas. Nada los une a la pared septal, a excepción de una o dos
cuerdas falsas tendinosas. Una de éstas ofrece una disposición bastante frecuente. Entre
numerosos corazones examinados desde este punto de vista, la hemos encontrado en
54 ANGIOLOGfA
----- - - .. A. S. G.
T-r. hT. c .•...
,....-----Li9. art.
___ _Br. 9
--- - _V. P. G
4 3
;
V.C.I. 1 3
.
6 9
'
9· 10
'
1
'
'
1
8' 5
1
8 7
1
F1c. 40
Corte transversal de los dos ventrículos.
Ao .• aorta. - Tr . br. C· · tronoo braqulocefillco. - C. g., cardtlda com1ln Izquierda. - A, 8 . O., a rteria aubclnl~
Izquierda. - V. C. 8 ., veo~ cava superior. - V. C. l ., vena cava inferior. - A P .. arteria pulmonar. - Br. r . • rama
Izquierda de la arteria pulmonar. - V. P . O., venaa pulmonare1 lzqUlerdas . - LIJ. art., Jlp.mento arterial .
1, orlftclo aurlculoven tTlcular derechh. - 2, ln!und!bulo.' - 3, surco perlvalvular derecho. - 4 , pared antero-
externa. - 6, pared lnfertor de loe dos ,·entrrculos. - 6, pared septal. - 7, pared externa del ventrfculo tzQule.rdo.
- 8, 8'. pllarea anterior y posterior del ventriculo Jzqulordo. - 9, nin mayor de la mltrál. - 10, auroo perl-
nlvular lzqUlerdo.
Be •e en este corte la diferencia de orlentacldn de les doa c'maras de aallda del corazdn. El Ln!undtbnlo u
perpen41cular al eJe de la cámart. aórtica. La1 do1 cAmar'aa venc aaa aon tnferlorea a laa cámaraa artertale1.
moideas aórticas se hallan dispuestas de tal modo que una de ellas está situada detrás
y las otras dos delante (en posterior, anterior derecha y anterior izquierda).
El desarrollo explica de modo satisfactorio la orientación inversa de las sigmoi -
deas pulmonares y aórticas. El bulbo arterial, a cuyas expensas se formarán más tarde
las dos grandes arterias que parten del corazón, posee primitivamente los esbozos de
cuatro válvulas.
ANGIOLOGÍA
De estas cuatro válvulas, una es anterior, otra posterior y las otras dos late-
rales (fig. !J9· A).
Ahora bien, el tabique de separación, que al desarrollarse en el interior del
bulbo, dividirá a éste en dos conductos, uno anterior, la futura arteria pulmonar, y
F1c. 41
Cámaras del corazón izquierdo.
O.O. , aurlcula ltc¡uJerda. - V .O., ventriculo ltqulerdo.
1, aOrta . - 2. valva mayor de la mitral. - 3, ptlar an~rlor. - 4 , plJar p0sterlor. - s. eminencia formada
por el tablc¡ue lnterventrieular eu la parte • uperlor de la c'mara. a..rterla.I. - 6, artet;lo. pulmon.u.
La1 tlechaa lndJcan el eentldo de la corrtente de Ja aan¡ro que paaa de la cámara aurkuloventrlcula.r o c'mara
venoea para penetrar en la c•mara arterial. Lu doe cAmaras dtbuJan aQuf una especie de U que tiende a abrlrae
en la parte aupertor. Se dlatln¡ue el movimiento de torsión que f'Jocuta el tabique tnterve.ntrtcular durante la
1Jstolo ventrtcUlar.
otro posterior, la futura aorta, este tabique, repetimos, se dirige en sentido transverso
de derecha a izquierda y pasa exactamente por en medio de las dos válvulas laterales
a ntes indicadas (véase la línea xx d e la fig. !S9· A).
De ello resulta que, cuando la diferenciación de los troncos arteriales se ha
efectuado (fig. !J9• B), cada uno de ellos posee en su origen ventricular: i.ó, una sola
de las cuatro válvulas primitivas del bulbo arterial, la anterior o la posterior; 2 . 0 , la
CORAZÓN Y PERICARDIO 57
mitad de otras dos, que son las válvulas laterales. A sus expensas se forman las vál-
vulas sigmoideas, y se comprende claramente (fig. 39, C):
B) Que estas válvulas sean tres para cada orificio;
/3) Que haya dos laterales (una derecha y otra izquierda), que son las que pro-
ceden de una mitad solamente de las válvulas laterales primilivas del bulbo;
y) Que la tercera, una de las cuatro válvulas primitivas entera, esté dispuesta
hacia delante en la arteria pulmonar y hacia atrás en la aorta.
B.o Válvulas sigmoi- Un poco más gruesas; se distin- Un poco menos gruesas; se dis-
guen en una posterior y dos tinguen en una anterior y dos
deas.
anteriores. posteriores.
9·º Capacidad . l\Ienor ( = 176 c. c.). Mayor ( = 1go c. c.).
Sólo tiene dos, uno anterior y T iene cuatro o cinco, disemina-
10.º Pilares.
otro posterior. dos por sus tres paredes.
11.º R elaciones res- Los dos orificios auriculoventri- El orificio pulmonar está situa-
pect1vas del orificio ar- cular y aórtico están situados do un poco más arriba que el
terial con el orificio en el mismo plano horizontal. orificio auriculoventricular.
auriculoventricular.
E. Tabique interventricular
Ftc. 42
Tabique interventricular visto en un corte F1c. 43
verticotransversal o frontal que pasa por
el orificio aórtico (segmento posterior del Parte membranosa del tabique interventricu-
corte). lar vista de cara p or el ventrículo izquierdo.
1, •entrfculo tzquterdo . - 2. ventrículo derecho. - 1 , ventrículo Izquierdo. - 2, aorta, con 3 , au "'l·
3. aurícula deracha. - 4 . aorta, con 4 '. au v4\'fula vula posterior : 4 , su vAhula derecha; 5, au váhula
poat.erlor. - 5 . arteri a pulmonar. - 6 , tabique lnttt· Izquierda . - 6. tabtc¡ue lntervent.rlcular. con 6' . su por.
"Ytntrtcula r. porción muaculosa, con 7 , au porrlón m em· rldo membranosa. - 7, vBlva Interna c1e la mitral . -
btanoaa (IO " ' q ue una necha. que at ravieu. hortzont.&1· 8 , arteria pulmonar. - 9. arteria coronarla derech•.
mente esta porción mernbranoaa va del ventrfculo tz· - 10, arteria coronarltL lz.Q.ulerd:i.
qU!erdo a la aurlcula derecha). - 8, valva Interna de (L~ linea de punloa c¡uo ae ve debaJo de la v'hula
la mitral . - 9, valva Interna de la l rlc~apldo. - 10, al¡moldea posterior Indica la linea de tnoercldn, en el
conduel o adrtlco. ventriculo opuesto, de la valva Interna c1e la trlcll1plde.)
2. Aurículas
1.0 Pared externa. - La pared externa, cóncava, muy estrecha, podría consi-
derarse como un simple borde. Muy irregular, ofrece en toda su extensión el sistema
trabecular del que ya hemos hablado, los músculos pectíneos, que volveremos a ver en
la región anterosuperior. En la parte posterior de esta región encontramos la crista
termina/is, que referiremos a la pared posterior.
ANGIOLOCÍA
2.0 P ared post er ior (pared inferior del corazón vertical). - Es lisa, sin trabécu-
las. Encontramos en ella la crista terminalis, que separa, como hemos visto, Ja parte
interna y dorsal de Ja aurícula de la parte anterior y externa. Esta cresta forma una
eminencia, particularmente evidente cerca de su origen en la parte superior de la
aurícula. Nace por fuera de Ja desembocadura de la vena superior y desciende por
Ja pared posterior de la aurícula, dibujando un pliegue semilunar curvo, cuya altura
disminuye cada vez más a medida que se aproxima al orificio de la vena cava inferior.
En este punto se pierde y se borra en el extremo posterior y superior de la válvula
de Eustaquio.
Desde el punto de vista embriológico, la crista terminalis determina la posición
primitiva de la válvula derecha del seno venoso, de la que las válvulas de Eustaquio y
de Tebesio deben ser consideradas como la reliquia. A la crista termina/is correspon-
de un potente fascículo muscular (véase Estructura de las aurículas). Por último,
señala el trayecto del nudo sinusal de Keith y Flack.
El intervalo comprendido entre los orificios de las dos venas cavas ofrece un re-
lieve de volumen inconstante, que se denomina tubérculo de Lower o tubérculo intra-
venoso (fig. 45). Está situado en Ja unión de la pared posterior con la pared interna.
Descrita por LowER en 1669, esta eminencia ha motivado numerosas investigaciones.
HALLER, CRUVEILHIER, RoM111, no la vieron nunca. HYRTL la comprobó en el embrión,
pero la encontró muy poco desarrollada o inexistente en el adulto. LowER le atribuía,
sin embargo, una acción fisiológica importante, dándole como función, y ésta es la
opinión de RETZJus, el desviar las columnas sanguíneas que desembocan por las dos
venas cavas e impedir así que choque una con otra. Gracias a este tubérculo anterior-
mente dicho, la corriente sanguínea de la vena cava superior se dirigía hacia la parte
anterior de la aurícula, mientras que la corriente sanguínea de la vena cava inferior
se dirigía hacia arriba. En realidad esta eminencia existe, pero sólo es visible en cier-
tas condiciones.
Como TANDLER, admitimos que morfológicamente no se trata de un tubérculo
en el senúdo propio. Se trata, en realidad, de un reborde, de una eminencia trans-
versal roma de la pared posterior de la aurícula, que se comprueba siempre en el
corazón in situ fijo. Esta eminencia se atenúa o falta en el corazón relajado o fuera
de su sitio. ¿Cómo explicar este hecho que a primera vista parece extraño? Cuando
se ha abierto la cavidad pericardiaca por delante y se descubren las dos venas cavas,
se advierte que los ejes de estas venas no se hallan enteramente en Ja misma dirección,
sino que forman un ángulo obtuso abierto hacia atrás. Estos dos ejes, como ha hecho
observar LusCHKA, se encuentran en el plano del orificio auriculoventricular. Ahora
bien, esta angulación de las dos cavas repercute en Ja pared posterior del seno. Este
se encorva por delante, formando entonces este burlete que TANDLER propone justa-
mente denominar torus Loweri. Parece ser la consecuencia de la tracción operada por
el pericardio tendido entre las dos cavas. Si, como aconseja TA 'DLER, se corta el
pericardio intermedio a los dos vasos, este ángulo se borra como se liberaría la in-
curvación de un arco cortándole la cuerda. Esta explicación mecánica conúene gran
parte de verdad. Sin embargo, cabe concebir que las dos corrientes de las venas cavas
determinan por su presión un engrosamiento que puede persisúr después de la libe-
ración pericardiaca de las dos gruesas venas. Ahora bien, vemos una confirmación de
esta hipótesis en las variaciones de volumen que presenta en la serie animal: está
particularmente desarrollado en la foca, en la que tiene el aspecto de un verdadero
aparato de separación, y en el caballo. Desde el punto de vista estructural, por úlú-
mo, está constituido por dos capas musculares separadas por una almohadilla adiposa,
descrita hace ya mucho tiempo por H:ENLE.
3.0 Pared inferior (pared posterior del corazón verúcal). - Esta pared presenta
dos o rificios importantes: el de la vena cava inferior y el de Ja vena coronaria mayor.
CORAZÓN Y PERICARDIO
F1G. 45
Aurlcula dc.r ccha.
Ls pared anteroert.erna ae ha abtcrt.o y reclinado.
l. vena cava superior . - 2 , vena cava lntertor - 3. válvula. de Eustaquio. - 4, tosa oval. - 4'. resto de ta
valva dorocha del ecno venoso. - 5. S' , bordes superior o Interior del anillo de VJell!scns. - 6. crista termina lle.
- 7. m\laeulos pecLfneoa. - 8, aurfcula derecha abierta. - 9, abertura de la vena coronarla. - 10, v• tvula de
Tcbealo. - 11, valva p0sterlor de la tttcdspldc. - 12, valva Interna . - 13 banda del eeno. - 14, 15, abertura
do laa •ena1 oard.lacaa Que van dJrectamente a lb. aurícula.
CORAZÓN Y PERICARDIO
b) Orificio de la vena coronaria. - Este orificio está situado debajo y algo por
dentro del orificio de la vena cava inferior, entre éste y el orificio auriculoventricular,
cerca del tabique interauricular (fig. 45). Es circular, de un di:imetro de 10 a 12 mi-
llmetros. Está provisto también de una válvula delgada y transparente, la válvula d,.
Tebesio, que ofrece generalmente una forma semilunar; su borde libre, cóncavo,
delgado, mira arriba y adentro hacia el septum interauricular; su borde adherente
se inserta en la mitad externa del orificio.
De las dos caras de este pequeño velo
t, ,.t
membranoso, una mira adentro y otra
afuera.
Como la válvula de Eustaquio, tiene
bastante a menudo aspecto reticulado, di-
bujando una especie de diafragma fenes-
trado o barrado. Representa también em-
briológicamente un segmento de la válvu-
la derecha del seno venoso. _7
c) Banda del seno. Tendón de To-
daro. - En la parte de la aurícula próxi-
ma a la válvula de Eustaquio, y partien-
do del extremo anterior de esta válvula,
se ve bastante a menudo un pliegue, fácil
de evidenciar si se ejerce una tracción por
fuera sobre la válvula de Eustaquio, que
se dirige hacia delante. Tendido este plie-
gue, se ve que se continúa por una banda
gris blanquecina que llega hasta la por-
ción membranosa del septum interven-
tricular. Esta banda del seno divide la
porción interna no trabecular de la aurí-
cula en un segmento superior que corres-
ponde al tabique y un segmento inferior C.•••••.ai
que corresponde al orificio auriculoven-
•
tricular. Forma el borde superior de un
pequeño triángulo sobre el que KoCH fue
el primero en llamar la atención; el bor- Aurlcula y ventrículo derechos del corazón
de inferior y anterior está formado por el del feto abiertos por su lado externo.
margen posterior del orificio auriculoven- 1, cavidad de la aurícula derecha. - l '. aurícula dere-
<ha. - 2, a11uJoro de Bol.al y au v"vula. - 3, orl!lclo
tricular, y el tercer lado, inferoposterior, de la vena cava l.ntertor, con 3', v•lvuta de EuAaqulo. -
4. •en.a cava auperlor, con 4 ' , au abertura en la. au.rf ·
está constituido por la válvula de Tebe- cula. - 5 , otUhllo de ta l'f&n vena ooronarl& y vA.l vul•
de Tebealo. - 6, v•l vula trlcüsplde, con 6 '. sus cuerdas
sio. El substrato de esta banda está forma- t endinoB&a. - 7, orltlclo de la arteria pulmona.r. - 7 ' ,
ramaa de eau. arteria. - e. cavidad del ventriculo dPr•·
do, si no completamente, por. lo menos cho. - 9, aorta. - 10, tronco braqulocet,llco arterial.
- 11, cardtlda 1z.qu1erda. - 11'. subclavia. lz.qulerda. .
en parte, por un fascículo de tejido con- - 12. venas pulmonares.
juntivo, el denominado tendón de Todaro.
En el área del triángulo que acabamos de mencionar asienta una parte del sistema
conectador del corazón, en particular el nudo de Aschoff-Tawara y la porción ini-
cial del fascículo de His.
4.0 Pared superior (pared posterior del corazón vertical). - La pared superior,
techo o cúpula de la aurícula tiene por detrás el orificio de la vena cava superior, un
orificio circular de 18 a 22 milímetros de diámetro y desprovisto de válvula. El plano
del orificio es oblicuo hacia abajo y adelante: la pared posterior de la vena cava
superior es, en efecto, como la de la vena cava inferior, más larga que la pared infe-
rior. Delante del orificio cava se encuentra el orificio de Ja aurícula derecha. Vena
66 ANGIOLOGÍA
5.0 Pared anterior (pared inferior del corazón vertical). - Corresponde al orifi-
cio auriculoventricular. Visto por la aurícula, tiene ésta la forma de un anillo cuyo
margen, liso, conduce al embudo tricuspídeo. Recordemos en la proximidad de este
anillo la presencia del pequeño triángulo que hemos descrito hace poco.
6.0 Pared Interna o pared septal. - La pared interna (figs. 44 y 45), mucho
más importante, corresponde al tabique interauricular. Presenta, ante todo, en su
parte media, una depresión llamada fosa oval; a nivel de esta depresión, la pared,
muy adelgazada y semitransparente, está formada solamente, por decirlo as!, por la
coaptación de las dos membranas serosas que tapizan las aurículas: la llamaremos
membrana de la fosa oval.
La fosa oval se encuentra circunscrita en la mayor parte de su contorno por un
relieve muscular, conocido con el nombre de anillo de Vieussens (limbo de Vieussens
de algunos autores). Se le distinguen una rama posterosuperior y otra anteroinferior.
La superior se continúa con el tubérculo de Lower; la rama inferior se conexiona,
como hemos visto, con el extremo anterior de la válvula de Eustaquio. El relieve
no tiene la misma altura en todo su trayecto, ya que se borra por detrás y abajo, donde
la fosa oval no tiene limites precisos, confundiéndose con el resto de la pared inter-
auricular. Se comprueba bastante a menudo, en esta región, una formación reticular
que representa vestigios de la válvula sinusal izquierda; a veces entre esta red y el
septum auricular existe una hendidura pequeña que WEBER considera como el resto
del espacio interseptovalvular (véase más adelante).
La pared de la fosa oval tiene, pues, limites muy distintos por delante y arriba.
La vemos en este punto deslizarse por el lado izquierdo del anillo que la rodea y
formar con él una especie de fondo de saco de varios millmetros de profundidad.
Hasta es muy frecuente (alrededor del 30 por ioo de los casos) ver este fondo de
saco transformarse en un verdadero conducto, que se abre, por otra parte, en la
aurícula opuesta. Este agujero interauricular (fig. 48, 13), reliquia del agujero de
Bota! (véase más adelante), se encuentra aproximadamente en un tercio de los casos ;
según WALDMANN, sería más frecuente en la mujer que en el hombre.
En la parte anterior e inferior la membrana interauricular corresponde a la porción
membranosa (portio membranacea) del septum ventricular.
A B e
F1c. 4i
Diferentes estadios del tabique interauricular ,·istos en un corte horizontal del corazón
por Ias aurículas : A, pr imer estadio ; B, segundo estadio; C, tercer estadio.
1. pared de las aurlc ulu . - 2 . aurfrula derecha . - 3, aurícula t:z.qulerda . - 4 . 4 •, aeptum prlmum . con. e a
:~rrcau'i':s.ª~~~rae<iitu~ª ~ü:Ou~ ~e~ia B~Íg~ s a~uJ~:o C,~1 'rf!~1e~~o1 ªd!°1~ªpa~m~~t!~lo~ªcTeen~~ C::kt!f:: ~·a~~
1 0
lantándoee al encuentro del aeptum pr1mum. - 6, n¡uJero de Botnl (en In llg. B), limitado por loa bordes libres
de las doa membranas 4 y 5 (en l:i nrura c. el se1>tum aocundum ha tomado contacto con la cara derecha del
.eptum prlmum, oerrando de esta mBnera e l a¡uJero de Bot.a l : la necba l.ndlca Ja situación y la dirección de este
a¡rujero c uando perslateJ . - 7 . seno venoso (en la t\g. A J, con sus d.1Teraoa atluentea (oonductoa de CuY1.er, -.enaa
•ltellnas, venas umblllealesi abrl6ndose en I& a urfc ula derecha . - 8, ven& eavr. Interior (Hl las 11&uraa B y C) abrl6n-
dose, como el aeno de que deriva, en la aurfcula derecha. - 9 y 9 ', v'lvula derecha y •'lnla Izquierda del orllld o
del eeno {1'.8'. A ). - 10 7 10' . las m ismas. conat.Jtuyendo las v•lvulaa derecha e Jzqulercla de la. vena 0.'9& lnterlor;
se •e i>e.rtectame.nte que. mientra.e que 1.a v4 lvula. derecha persiste para tormar la odto"ro tU Euatooufo y la cidlo•lla
<t• T•b<do, la T'lvula Lzqulerda se atrona poco & poco y deaapareoe dlsl por oornJJl• to, hall,ndose aplicada contra
la cara derecha del aeptum. prlmu1n. - 11 , espacio Lnteraeptovalvular de Rbae.
sustancia, un nuevo orificio, que remplaza al primero y asegura todavía durante algún
tiempo lª libre comunicaci?n entre las dos aurículas. Este segundo orificio, ostium secundum
de BoRN, no es más que el agujero de Botal del feto. Se halla situado en la parte posterior
y superior del tabique primario.
Si ahora observamos la pared posterior de la auríc.ula derecha, un poco por fuera del
tabique primario, encontraremos allí el orificio terminal del seno venoso, que se halla
situado por detrás de la aurícula y en el cual desembocan, en este momento, las venas
vitelinas, las venas umbilicales y las venas de Cuvier. Este orificio, muy ancho y aproxima·
damente redondo, se halla rodeado por la parte de la aurícula por dos válvulas, una derecha
y otra izquierda, las dos en forma de media luna mirándose por su concavidad: son las
válvulas venosas, unidas recíprocamente una a la otra en su extremidad superior y en su
extremidad inferior.
Aunque muy aproximada al septum primum, la válvula venosa izquierda está constan-
temente separada de él por un estrecho intervalo que designaremos con RosE con el nombre
de espacio interseptovalvular (fig. 47, 11).
En el curso del desarrollo re producirán dos modificaciones importantes en la aurícula
derecha: la oclusión del agujero de Botal y la fusión del seno venoso con la cavidad auricular.
He aquí de qué manera :
En la pared superior y en la pared anterior de la aurícula, inmediatamente por fuera
y a la derecha del tabique primario, que a este nivel es poco extenso, nace un segundo
68 ANCIOLOCÍA
tabique, tabique secundario (septum secundum de BoRN). que se desarrolla lentamente hacia
atrás y abajo, marchando al encuentro del tabique primario. Los dos tabiques, dispuestos
uno y otro en sentido frontal, se parecen bastante a dos medias lunas, una poster:or y ante·
rior la otra, que se miran por su concavidad: el agujero de Bota!, que no es otro, al pre·
sente, que el intervalo comprendido entre estas dos medias lunas, se encuentra así circuns·
crito por dos bordes cóncavos.
El tabique secundario continúa desarrollándose o, mejor dicho, aproximándose al ta·
bique primario, hasta llegar a ponerse en contacto con este último, lo rebasa aplicándose
sobre su cara derecha y, finalmente, se suelda a él, no borde cornra borde, sino cara contra
cara. Así se encuentra interceptada desde este momento toda comunicación entre la aurícula
derecha y la aurlcula izquierda. El agujero de Bota! ya no existe y el tabique interauricular
es ahora completo.
Mientras se desarrolla el tabique secundario y se borra poco a poco el agujero de Botal.
el seno venoso va perdiendo su individualidad y se fusiona con la aurícula, a la que se
incorpora gradualmente, constituyendo esta porción de su pared posterior que, en el adulto,
está desprovista de columnas carnosas o músculos pectíneos. Al mismo tiempo, los tronco
venosos que ¡rrimitivamente aportaban a él su sangre y que se han transformado en vena
cava superior, vena cava inferior y vena cava coronaria, se abren al presente en plena aurlcula
por orificios diferentes: la vena cava superior, en la pared superior, y la vena oava inferior,
hacia :ibajo y atrás, en la pared posterior, inmediata al tabique ; la vena coronaria, por fin,
un poco por debajo de la precedente, entre ella y el orificio auriculoventricular.
En el curso de todas estas transformaciones, ¿qué les sucede a las dos válvulas venosas ?
Una y otra siguen una evolución muy diferente. La vdlvula venosa derecha, persistente,
se divide en dos partes: una superior, mayor, que ocupa la parte interoexterna del orificio
de la vena cava inferior, es la vdlvula de Eustaquio; la otra inferior, mucho más pequeiia,
que se abre en la parte externa del orificio de la coronaria, es la vdlvula de Tebesio. La
vdlvula venosa izquierda, aplicándose contra la pared posterior del tabique primario, se
atrofia lentamente y acaba por dC'saparecer como formación distinta ; pues casi siempre
se encuentran restos en el lado interno del orificio de la vena cava inferior, en la parte
posterior de la fosa oval. Estos restos, que, repetimos, son casi constantes, pero en extremo
variables, revisten de ordinario la forma de una delgada membrana, algunas veces lisa ,
pero lo más frecuentemente más o menos perforada, fenestrada, de aspecto reticulado. Re·
<lucida en algunos casos a un simple engrosamiento del endocardio, persiste a veces en toda
su extensión (como observó WEBER), adhiriéndose solamente por sus bordes y circunscribiendo
hacia atrás de ella un espacio libre, que no es otro que la reliquia del espacio intersepto·
valvular de RllsE, en el que nos hemos ocupado antes.
Estos datos embriológicos, haciéndonos asistir, p<»" decirlo así. a la formación del
tabique interauricular, nos explican de una manera manifiesta la constitución anatómica de
este tabique. Si lo seguimos de delante atrás (fig. 47, C), vemos que está formado sucesiva-
mente: 1.0 , en su porción anterior, por el tabique secundario, cubierto en su cara izquierda
por el reborde anterior (muy corto) del tabique primario; 2.•, en su porción media, por la
parte anter ior del tabique primario; 3.•, en su porción posterior, finalmente, por la porción
más po terior de este mismo tabique primario, sobre la cual se han aplicado los restos m:ls
o menos manifiestos de la válvula venosa izquierda.
Anotemos, por otra parte, que la porción media del tabique primario corresponde a la
fosa oval del tabique del adulto; que el borde anterior del tabique secundario, libre y más
o menos saliente, forma el anillo de Vieussens; y, finalmente, que la porción posterior de
este mismo tabique primario se continúa de modo patente con la vena cava inferior, la que
se halla fusionada con la v:llvula izquierda de este último vaso.
Acabamos de ver que el agujero de Bota! desaparecía por el hecho de la soldadura
del borde libre del tabique primario con la cara lateral izquierda del tabique secundario.
Esta soldadura, que corresponde al punto de la figura 47 . C, en que se encuentra la flecha
de puntos. se produce ordinariamente en el niiic al nacer, en el momento en que la circu-
lación cardiopulmonar sustituye a la circulación cardioplacentaria. 'o obstante, esta solda ·
dura a menudo es incompleta, y así se explica la presencia del pequeiio conducto oblicuo.
mencionado anteriormente y representado en la figura 48, que se halla en la parte antero-
superior de la fosa oval: puede ser doble y aun triple, según que el borde libre del tabique
primario contraiga adherencias con tres o cuatro puntos del tabique secundario.
CORAZÓN Y PERICARDIO 69
Conviene añadir que la persistencia en el adulto del pequeño orificio interauricular no
ocasiona necesariamente la mezcla de la sangre arterial, contenida en la aurícula izquierda,
con la sangre venosa de la aurícula derecha . En efecto, el borde libre del tabique primario,
excediendo el borde libre del tabique secundario, puede venir a aplicarse contra la cara
izquierda de este útimo, de lo que resulta que por el solo hecho de la presión sanguínea
en las dos aurículas (presión que se ejerce en sentido inverso en los dos lados de la pared
interauricular), los dos tabiques precitados se hallan en sus partes contiguas íntimamente
aplicados uno contra el otro, hasta el extremo que todo paso de la sangre de una aurícula a la
otra es imposible: la comunicación, desde el punto de vista fisiológico, es simplemente virtual.
La aurícula izquierda es algo menor que la derecha. Tiene, como hemos visto,
la forma de un saco alargado transversalmente, situado en un plano posterior al
de la aurícula derecha, al que llegan cuatro divertículos que divergen, dos a la derecha
y dos a la izquierda, las venas pulmonares. Su mayor diámetro interior es también
transversal. Los diámetros vertical y anteroposterior son menores y casi iguales entre
sí. Sus paredes interiores, como las exteriores, están mal separadas unas de otras.
La cavidad forma un vasto divertículo, una ampolla venosa gigante. Sin embargo,
se distinguen convencionalmente, en la aurícula izquierda, seis paredes que tienen
cada una la misma dirección y hasta el mismo nombre que las de la aurícula derecha .
3.0 P a red superior (pared anterior en el corazón vertical). - Forma más bien
un borde romo y redondeado que una cara. Es, en cierto modo, el techo de la aurícu-
la; su superficie es lisa y no presenta detalles especiales. En su parte anterior está
deprimida por los troncos arteriales situados delante de ella.
F1c. 48
Tabique intera uricular y pared anterior de las dos aurículas; vista posterosuperior.
l. aorta. - 2. "ena cava aupertor. - 3, arteria pulmonar derecha. - 4, arterJa pulmonar lcqulerda. - 5, aurfcal&
derech•. - 6. mdaculoa pe<Uneoa de la •urlculo derecha. - 7, orUlclo de entrada. del apendlce auricular derecho.
- 8, aurlcula l&<¡werda. - 9, orlftclo de entrada del apencllce auricular Izquierdo. - 10, arteria. pulmonar dere-
cha. - 11, t abique lnteraurlcular lpnr.Jdn del¡ada), apartado hacia la Izquierda. - 12, aoJllo de Vleuuena. - 13,
orlftcto lntera urlcu1ar . - 14, orUlclo aurtculoventrtcular derecho, con au ·dl.,ula trlc\lsplde. - 15 , orUlclo aurtculo·
ventricular lcqulerdo, con 1u vilvula mitral. - 16, aurco lnterventrlcular pe>sterlor con aus vasos.
A su nivel se halla, cuando existe, el orificio. también indicado antes, que pone en
comunicación las dos aurículas (orificio interauricular, figura 48).
D. Tabique interauricular
El tabique interauricular (fig. 48, 11 y 12) es una lámina irregularmente cuadri-
látera, que separa una de otra las dos aurículas y forma a la vez la cara interna de la
aurícµla derecha y la cara interna de la aurícula izquierda. En el corazón colocado
in situ, su orientación es tal que, de sus dos caras, una mira a la derecha y adelante
y la otra a la izquierda y atrás. Corresponde, en la superficie exterior del corazón,
a este surco vertical y ligeramente curvilíneo que presenta la cara posterior del órgano
y que ya hemos estudiado con el nombre de surco interauricular.
El espesor del tabique interauricular, muy variable según los puntos que se
consideren, oscila de ordinario entre uno y medio y cuatro milímetros. Es mínimo
a nivel de la fosa oval (fig. 48, 11), máximo a nivel del anillo muscular que circuns-
cribe esta fosa (fig. 48, 12) .
Los detalles morfológicos que presentan las dos caras del tabique interauricular,
y también los relativos a su constitución anatómica, ya han sido descritos a propó-
CORAZÓN Y PERICARDIO 71
sito de las aurículas, especialmente de la aurícula derecha. No insistiremos a fin de
no incurrir en repeticiones. Recordaremos, sin embargo, que este tabique tiene a
menudo un agujero, el orificio interauricular, que pone en comunicación las dos
aurículas. Recordaremos también que en Ja aurícula derecha llega un poco más abajo
que en Ja izquierda, de tal suerte que, si se hunde una aguja en Ja parte más declive
de la aurícula derecha (fig. 42, 7) penetra, no en la aurícula opuesta, sino en el
ventrículo izquierdo.
ARTICULO VI
vertiente derecha de una masa conjuntiva, común a los dos anillos ventriculares y a
la que se ha dado el nombre de trigono fibroso derecho (fig. 49, 6). Este, como su
nombre indica, tiene la forma de un triángulo; su masa conjuntiva, sólida en los
individuos de edad, está infilt.r ada a menudo de cartílago y de sales calcáreas. Co·
rresponde por delante a la pared aórtica, a la derecha al anillo auriculoventricular
derecho, a la izquierda al orificio auriculoventricular izquierdo, en el que se continúa
con el f ilum coronarium interno o izquierdo (HENLE) . En su vértice el trígono fibro-
F1c. 49
Estructura d el corazón : esqueleto fibroso en los orificios auriculoventriculares y arteriales.
1, art.erta pulmona.r. - 2 aorta . - 3, orlftclo aurteuloveotrtcular l&Qulerdo. - 4. orlftclo aurte uloventrtcular
derecho. - s . trfi()no ft broao lz.qulerdo. - 6, t..rfaono ft broeo derttho . - 7 , tll um ooronarlum lt.Quterdo. - 8 , tllum
ooronarl um derecho. - 9, borde derecho del corat.dn . - 10 , borde ltQulerdo del corazón .
so derecho se continúa por una banda de tejido conjuntivo resistente, el filum co-
ronarium derecho, que forma la parte anterior del anillo auriculoventricular y por
detrás se continúa con el tejido conjuntivo laxo que hemos descrito antes.
b) Anillo fibroso izquierdo. - Como el precedente, este anillo está constituido
por elementos distintos. Por delante y a la izquierda, encontramos una zona fibrosa
triangular también, el trígono fibroso izquierdo. Este es de la misma consistencia
y de la misma estructura que el trígono fibroso derecho. La base de este trígono está
orientada hacia la parte posterior izquierda de la pared aórtica. Su vértice se continúa
por un cordón de tejido conjuntivo resistente, el filu m coronarium izquierdo (HENLE).
Este rodea la parte izquierda del anillo fibroso auriculoventricular. Luego se con-
tinúa por detrás con una zona de tejido conjuntivo laxo que rodea el anillo fibro-
so por su parte derecha y viene a terminar en la parte posterior del trígono fibroso
derecho.
CORAZÓN Y PERICARDIO 73
Como se puede ver en la figura 49, los dos trígonos fibrosos, que HENLE había
denominado nudos de las válvulas auriculoventriculares, forman el punto de apoyo
más sólido del aparato auriculoventricular. En el espacio comprendido entre los dos
trígonos se inserta la valva aórtica de la mitral (fig. 49). Alrededor de estos orificios
terminan, como veremos más adelante, fibras musculares.
Tales son las formaciones fibrosas a las que se ha dado el nombre, algo pom-
poso, de esqueleto del corazón. Es indiscutible que numerosas fibras musculares vienen
a terminar o nacen en estas zonas. Existe, pues, y embriológicamente no puede ser
de otro modo, una fijación de las fibras musculares del tubo ventricular en su origen
(orificio auriculoventricular) y en su terminación (orificio arterial). Pero, con KocH,
pensamos que se trata mejor de un ribete de los extremos del corazón, cuyo valor
funcional no debemos exagerar. Por otra parte, insistiremos sobre este punto cuando
hayamos terminado el estudio del trayecto de las fibras musculares del corazón.
Las fibras musculares son los elementos esenciales y nobles del miocardio; a ellas
se debe que el corazón cumpla las funciones mecánicas tan importantes que le asignan
un lugar preeminente en el aparato circulatorio. Remitimos al lector a los Tratados
de Histología para el estudio de las fibras cardiacas en estado de aislamiento, pero
hay que recordar este punto fundamental si se quiere comprender la estructura d el
corazón: el corazón está constituido por fibras musculares que se anastomosan entre
sí. Se trata, pues, de una red constituida por elementos contráctiles, ninguno de los
cuales está aislado del otro. A pesar de este hecho de la mayor importancia, las fibras
musculares siguen direcciones particulares especiales, según las zonas en que se con-
sideran. Se disponen por planos que adquieren toda su importancia en los ventrículos.
Una ojeada a la figura 49 demuestra que existe una desproporción considerable,
como hemos visto ya, entre la musculatura de los ventrículos y la de las aurículas:
esto es una consecuencia de la función diferente de estas cavidades del corazón. Pero
lo que tal vez tiene aún más importancia es que la musculatura a uricular es inde-
pendiente de la ventricular. Sólo está en relación con ella por un sistema constituido
por tejido específico que denominaremos aparato conectador atrioventricular o sis-
tema de regulación. Estudiaremos, pues, sucesivamente: i.0 , las fibras de los ven-
trículos; 2.0 , las fibras de las aurículas; 3. 0 , el sistema conectador atrioventricular o
sistema de regulación.
F1c. 50
Estructura de las paredes ventriculares. Capa superficial. Fibras en remolino (cara anterior).
1, arteria pulmonar. - 2. aorta . - 3, parl"d anterior del tnt undfbulo. - 4 , borde derecho del corazón . -
6, punta del oe>razón. - 6, borde 1zQulerdo. - 7, 1uroo tnter•entrtcular.
s.
1
1
'
f
1
1'
'
1'
1
1
1
l
.,
t•
FIG. 5~
Estructura de los ventrículos: fibras musculares parietales de los ventrículos después d e la
ablación de una parte de las fibras en remolino (vista posterior del ventrículo derecho y
del ventrículo izquierdo).
l . fibras en remolino. - 2, Obras prrlel alu. - 3, aot ta. - 4 , orlncto aurlculoventrlcular 1zQ.uJerdo. - 5, ortOclo
aurlculovent.rlcula r derecho.
3.° Fibras interventriculares. - Nacen del borde inferior y posterior del sep-
tum membranoso del tabique. De este origen descienden verticalmente por la cara
derecha del tabique en dirección a la punta, reforzadas en su trayecto por fibras de
los músculos papilares del tabique (fig. 55). Llegadas a la punta del ventriculo derecho,
se flexionan en el ventrículo izquierdo para llegar, con las fibras parietales izquierdas,
a los músculos papilares.
FIG. 54 fIG . 55
Fibras de las paredes del ventrículo izquier- Fibras interventriculares de la pared septal,
do después de Ja ablación de las libras en re- cara derecha (según TANDLER).
molino, cara lateral izquierda 1, lnfundfbulo. - 2, aorta. - 3, pared an ttroexter .
(según TANDLER) . n~ del Tentrtculo derecho. - 4, partd septa.l. - 5.
aolllo Obrooo doreebo.
1, capa de las ftbraa en remoUno . - 2, ftbras de
las paredes (capa medla). - 3, aorta. - 4, aurfcula
Izquierda .
Las fibras de las aurículas se distinguen en dos grupos: unas, las fibras propias,
cortas, pertenecen a cada una de las aurículas; mientras que las otras, las fibras co-
munes, más largas, se extienden de una aurícula a otra. Describiremos sucesivamente
estos órdenes de fibras:
A. FIDRAS COMUNES. - Las fibras comunes se disponen en dos fascículos, uno
horizontal y otro vertical (fig. 58).
80 ANGIOLOGfA
A 7
'
p 4
FIG. 56
Estructura del corazón : corte horizontal de los dos ventrículos, fijados en contracción,
practicado en la unión del tercio inferior y el tercio medio.
una h~~mv:nd!º~v1e1s~t~u.lo~:U:~:r~:r~~ 1 ~o~ª~:~~41 ~e 0df:fu,~r:p~l~tin~8 :~;~ª~a.:icJ'O:~~e:i~eJ:~e d~~~!
en Jaa trab6cula1 y en los pila.rea.)
1. Tentrfculo derecho. - 2. ventriculo tzquterdo. - 3. pilar nntertor del ventrículo derecho: - 4. pllar poate·
rlor del ventrículo l:tQulerdo. - 5 , capa muscular media o capa propulalva del veotrlculo izquierdo. - 6, eplcarcllo .
- 7 , vuoa tnterventriculares anteriores. - 8, vasos lnterventrlculares posteriores.
se divide en dos fascículos que rodean dicha orejuela. El primero pasa por delante
y debajo de ésta y llega a la cara anterior de la aurícula derecha. Se desliza por de-
lante y por fuera de la Yena cava superior y se expansiona en la cara anteroexterna
de la aurícula y la parte interna de la orejuela derecha. El segundo fascículo pasa por
encima de la aurícula izquierda y dispersa sus fibras, ora por el surco interauricular,
donde desaparecen para llegar al septum, ora por la cara posterior de la aurícula de-
recha, después de haber atravesado el surco imerauricular.
b) Fascículo interauricular vertical. - Este de cribe un asa perpendicular al
fascículo precedente (fig. 58. 2). Esta asa parte de la porción inferior de Ja cara auricu-
lar anterior detrás de la aorta, sigue por el techo de la aurícula izquierda, pasa entre
las venas pulmonares derechas y las venas pulmonares izquierdas y llega a la cara
posterior de la aurícula. La mayoría de las fibras desaparecen en el surco interauricu-
CORAZÓN Y PERICARDIO
F1c. 57
Musculatura d e las dos aurículas vista por la cara anterior (según TANDLER).
l. taacfculo tnt.eraurtcular hortzonlal vlato por su <"&ra anterior. - 1 ' , 1 '', prolon¡acJdn de eate ta.sc1culo
a una y otra parte de las aurfcula~. - 2, ftbras circ ulares que rodean el orlftclo de la vena cava auperlor. -
3, 4 . ftbra.a clrcularea que rodean lo1t orificios do las venas pulmonares. - s. vena cava superior. - 6, arterl&
pulmonar. - 7 , aorta. - e, aurt'cula Izquierda. - 9 , aurkula derecha.
F1c. 58
Musculatura de las dos aurlculas vista por arriba (según TANDLER).
1, taacfculo tnteraurlcular horizontal eltuado en la cara anterior de las aurfculas. De eu borde auoertor parte
el tatcfculo lnteraurJcular verttcal (2) quo paa entre laa •ena1 pulmonares derechas e tzquterdaa. - 3. 1uroo lnter·
auricular con ftbraa de la aurícula derecha que alcani.an el taacfculo lnteraurlcular horizontal. - 4, aurfoula derecha .
- 6. aurfcula lz.qulerda. - 6. arteria pulmonar. - 7, aorta . - 8. 8', venas pulmonare1 derecbaa. - 9 , 9', Ten11
pulmonarea lzqulerdaa. - 10, vena cava 1uperlor. - 11. vena cava tntertor.
3 51 5' 13
fJ G. 59
Const itución d e la aurícula derecha : visla inter ior .
second limbic band de Kl:ITH) nace debajo del fascículo precedente y forma un arco
que describe exactamente el trayeclo de la rama superior del anillo de Vieussens.
Llegado a la parte posterior del anillo, este fascículo envía la mayoría de sus fibras
atrás y arriba, donde constituyen el tubérculo o torus de Lower.
El fascículo inferior del anillo de Vieussens (fasciculus limbicus inferior de
TANDLER, first limbic band de K EITH, f!rimera cinta límbica) parece nacer de la ver-
tiente izquierda del trígono fibroso, alraviesa el septum auricular y recorre en seguida
ANCIOLOGÍA
la rama inferior del anillo de \ 'ieus ens. Alg unas de sus fibras prosiguen en el extremo
interno de la válvula de Eustaquio (fig. 59).
Existe también un fascículo muscular particular de la aurícula derecha y situado
más superficialmente que el precedente: es el fascículo denominado de Wenckebach,
formado por la musculatura ordinaria de la aurícula, que se encuentra tendido trans-
versalmente debajo del pericardio a distancia igual de las dos venas cavas. Pasa como
puente por encima del sulcus termina/is (véase la figura 60, 11).
c) Fibras tyropias de la aurírnla izquierda. - La aurícula izquierda parece me-
nos musculosa que la derecha. KEJTH y KocH describieron una crista terminalis iz-
quierda cuyas forma y dirección recuerdan la crista termina/is derecha; náce del
tabique y camina por el techo de la aurícula, entre el apéndice auricular y las venas
pulmonares. Este fascículo muscular, que parece separar, como la crista derecha, el
vestíbulo veno o auricular de la aurícula propiamente dicha, no fue descrito por
T ANOLER, y está menos desarrollado que a la derecha ; nosotros no hemos podido des-
cubrirlo en los corazones que hemos examinado.
ARTICULO Vil
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la mitad o los dos tercios superiores de esta cresta. Su forma es la de una maza o de
un huso irregular cuyas dimensiones varían según el tamaño del corazón y de un
sujeto a otro. Es relativamente mayor en los animales pequeños que en los grandes.
Su longitud total no excede de 3 centímetros. Su espesor, en su parte más desarrollada,
no excede de J? milímetros en el adulto. En cuanto a su anchura máxima, es aún más
variable, pero no rebasa los 3 ó 4 milímetros en los casos de mayor desarrollo.
e
F1c. 61
Vascularización arterial del nudo sinusal y sus variaciones (según GtRAUDEL).
Trro A. -TtPo auricular anterior: O.D. , aurfcula derecha. - O.G., aurfcula tz.qulerda. - AO.. aorta. -
A.P .• arterl& pulmonar. - A.D. , ap6ndtce a uricular derecho . - A.G .• ap6ndlce auricular Izquierdo. - V.C.S . • • ena
e&•& auperlor. - V.C.I .• •ena ea•a lntertor. - 1, nudo &lnusaJ. - 2 , artert& coronarla derecha. - 3, arteria del
nudo elnuaal. .
T1ro B. n pa aurtcu.lar anterolateral derecho : trualea letras y ndmeros que en A.
TIPO C. - TlPo auricular anterior Izquierdo : trualea letras y ndmeroa que en A, excepto 2'. arteria coronarla
tzqUlerda.
Tiro D. - Tll>O aurlcul&r lateral Izquierdo : l¡uales letraa y cl!raa que en c.
o.o. .?
: 1
1
.... ··
F1c. 62
El tronco y la parte inicial de la rama derecha del fascículo de His (esquemdtica).
O.D., aurlcula derecha. - V.D., ventriculo derecho.
1, tronco del faaofculo de H11. - 2 . rama der-eoha. - 3 , rama lzciuJerda. - 4, orlOclo del aeno coronarlo. -
5, 1u.r1111dlbulo. - 6, brecha pracucaaa en la porclon membranoea Gel tabique lnterventrlcular.
descrito (pág. 66) y que parece prolongar por dentro la válvula de Eustaquio. La
desembocadura de la vena coronaria forma el mejor punto de referencia para encon-
trar (algo por debajo y por dentro de ella) la porción inicial del segmento auricular.
El ángulo que forman la banda sinusal y la inserción de la valva interna de la tri-
cúspide en la pars membranacea permite encontrar la terminación del nudo, es decir,
su paso al tronco (fig. 6o). Ensanchado a la manera de abanico en su punto de par-
tida, es casi imposible aislarlo perfectamente de la musculatura de Ja aurícula. Por
delante, en cambio, las fibras se condensan y forman un fascículo cilíndrico, ancho,
CORAZÓN Y PERICARDIO 89
de 2 a 4 milímetros aproximadamente. Su aislamiento en este punto es más o menos
fácil; esto depende del tamaño del corazón. Por lo demás, no es inmediatamente
subendocardiaco: fibras musculares de variable espesor Jo separan del endocardio y
lo mantienen aplicado junto al tabique.
Las fibras que constituyen el nudo de Aschoff-Tawara son paralelas, sinuosas,
aisladas o agrupadas en pequeños fascículos en su origen. En el nudo propiamente
dicho se condensan, formando un plexo cuyo conjunto dibuja una masa semilunar,
especie de plexo gangliforme, muy visible en algunas especies animales.
F1c. 63
Rama izquierda del fasdculo de His (esquemdtica).
1, tronco del raactcu1o de HJa. - 2, rama derecha . - 3, rama l~qalerda que ae dlvlde en: 4 , rama anterior, '1
s, ram& posterior. - 6, ramlftcactone1 de la rama anterior. - 7, ramiftcaclones de la rama posterior. - 8, brecba
practlcada en la porctdn membranosa del tal>lque tnter•entrleular.
biendo así una ligera curva anteroinferior, rodeado de una vaina conectiva que infiltra
en algunos puntos un tejido adiposo cuyo aspecto blanquecino permite diferenciarlo
por la vista y el escalpelo del resto del tejido miocardiaco.
El fascículo de His atraviesa así la parte derecha del tejido fibroso comprendido
entre los dos orificios auriculoventriculares y que hemos denominado el trígono f i-
broso derecho, cubierto en este punto por las fibras musculares que se insertan en
F1c. 64
Rama izquierda del fascículo de His y red de Purkinje,
inyectadas en el ventrículo izquierdo <le un corazón de vaca (según AACAARD) .
Ao .• aorta. - o.a., aw-fcula lr.quterda .
1, rama l•Qulerda del tasclculo do Hls. - 2 , su ra ma do blt urcacldn anterior. - 3. au rama do btturcactdo
posterior. - 4, red d o PurklnJe que conllnúa estas dos rama.a y se trra.dla bftJo el endoco.rdlo (lnyecclón con
uut de Gerota).
este trígono. Continuando su marcha hacia delante, llega al septum membranoso, del
que ocupa la parte derecha del borde inferior. Parece, pues, acostado sobre la vertiente
superior derecha de la porción muscular del tabique interventricular (fig. 6.2). Llegado
a la parte anterior de la pars membranacea, el tronco queda dividido entonces en dos
ramas, derecha e izquierda, que forman entte sí un ángulo que cabalga sobre el borde
superior de- la porción muscular del tabique interventricular: tronco y ramas pue-
den ser comparadas a un jinete cuyas dos piernas cayeran sobre las caras del
septum.
CORAZÓN Y PERICARDIO 91
3.0 Ramas de división principales del fasciculo de His. - Sigamos sucesiva-
mente la rama derecha y la rama izquierda.
a) Rama derecha (fig 62). - La rama derecha forma una especie de cordón
muscular redondeado, de color blanquecino o rosado. Parece prolongar directamente
el tronco, que está situado, como hemos visto, en la cara derecha del septum. De 1 a
2 millmetros de grosor, queda separada del endocardio por un e pe or de fibras mus-
culares bastante notable que la oculta a la vista del observador. Continuando la curva
del tronco principal, la cual mira hacia abajo, y atrás, se dirige en la dirección del
pie del pilar anterior de Ja válvula tricúspide, tomando el trayecto del fascículo
arqueado (moderator band) . En este trayecto correspon de primero a la parte inferior
e interna del cono pulmonar; en este
punto se halla en relación con el
origen del músculo papilar interno, - -- 'ti..IM'~a.
0
Los cuatro cortes de la figura 66, que tomamos de RETZER, esquematizándolos , muestran
claramente el fascículo de His, como acabamos de describirlo. El corte A lo muestra poco
después de su origen, aplicado junto a la cara derecha del tabique interauricular, inmediata·
mente por encima de la capa conjuntiva que separa la aurícula del ventrículo. El corte B,
practicado algo por delante del precedente, muestra este mismo fascículo debajo de la capa
conjuntiva precitada, .siguiendo ahora el borde superior del tabique interventricular : es
5 5
2'
3
3 6
6" 6'
7 2 2
7 2 7
A B e D
F1c. 66
Cortes frontales de los tabiques medios del corazón para mostrar el fasdculo de His (esque-
matizados según los cortes de RErZER) : A, corte que pasa por la parte posterior del fasclculo
(por aa de la fig. 65) ; B, corte que pasa algo por delante del precedente (por bb de la 6g. 65);
C. corte que pasa algo por delante del corte B (por ce de la fig. 65); D, corte que pasa
Un poco por delante del corle C (por dd de Ja fig. 65).
O.D .. aurfcula derecha. - O.O .. aurlcula 1%(1ulerda. - V.D., ventriculo derecho. - V.G .. •ontrlculo lu¡uJordo.
l. tabique lnterat1rlcular. - 2, t abique lntenentrteular con 2', au porción membranosa. - 3. •ál•ula trlc\11-
ptde. - 4, •'1•ula mttrtl. - 5 , capa de tejido conJuntlvo que aepara las flbraa musculares de la aurk ula. y ftbras
m usculares del veotrfculo . - 6, taacfcuto de Mis, con: 6 1• au rama derecha: 8 " , au rama lzQuterda. - 7, endocardio .
4.0 Estr uctura del segm ento atrioven tricular. - El segmento atrioventricular
está consLituido por tejido conjuntivo, fibras musculare , vasos y nervios.
1--- --- ~
- -4
- --3
--6
I
I
I
8--- - - _(
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'_i1.o1-.,.-
F1c. 67
Vascularización del fasclculo de His.
1, nudo ele Aachotl-nwara. - 2, nudo ele Zahn . - 3, rama derecha del taac!culo ele ma. - 4, comienzo do la
r ama lt qulercla del l aaclculo de Ria. - 5 , arteria soptol poot.erlor procedente de la coronarla derecha que lrrl¡"a
el tronco del faacfculo de rus. - 6, arteria acptal anttrlor quo lrrtga la rama derecha del taacículo de n 11. -
7, art.erlaa aeptaloe S>Olt.erlorea que proceden de la coronaria bqulerd.a (ramo lnterventrtcular anterior). - 8, arte·
rlu soptalea post.erlorea procedentea de la coronarla derecha.
El tejido conjuntivo forma alrededor del fascículo una vaina apretada que se
puede inyectar con tinta china o con masa de Gerota, hasta el extremo que algu-
nos autores han considerado esta vaina como un verdadero espacio linfático que
baña todo el sistema atrioventricular.
Las fibras musculares tienen una estructura semej ante a la de las fibras de Pur-
kinje, con un sarcoplasma abundante y una estriación transversal menos acentuada
que su estriación longitudinal. Estas fibras se continúan en su terminación con las
'"!liocardiacas ordinarias (véanse los Tratados de Histología).
94 ANCIOLOCÍA
6.0 Nervios del fasciculo de Bis. - La ir.ervación del fascículo de His ha sido
objeto, por parte de varios fisiólogos, de numerosos trabajos. Los partidarios de la
teoría neuróger1a del ritmo cardiaco pretenden que la sección del fascículo de His
no es demostrativa en absoluto para fundar una teoría puramente miogénica, pues
seccionando el fascículo de His se seccionarán asimismo nervios que contiene o que
le acompañan.
Las investigaciones se han hecho principalmente en mamíferos, pues el material
humano se halla en general en mal estado de conservación. TAWARA fue el primero
en observar fibras nerviosas muy desarrolladas en la porción auricular del fascículo
de His de los rumiantes. Más tarde los trabajos de WILSON, de LYDIA, de \V1rr, de
MoNCKEBERG, de !MYARD, de ENGEL y de W. KocH, demostraron por medio de la
coloración supravital la abundancia de fibras nerviosas en el fascículo de His de los
rumiantes. La presencia de fibras nerviosas mielínicas y amielínicas, éstas menos nu-
merosas, acompañadas de células ganglionares, se ha comprobado también en varios
mamíferos a lo largo de la rama derecha del fascículo de His hasta el moderator band
y a lo largo de la rama izquierda hasta las cuerdas tendinosas.
Las investigaci~nes en el hombre han sido menos demostrativas. Sin embargo,
ENGEL y MoRISSON han demostrado la presencia de fibras nerviosas finas en el tra-
yecto del fascículo de His y, en particular, en el tronco y la rama izquierda.
¿Cuál es la parte que corresponde en esta inervación del fa scículo de His al
neumogástrico y al simpático? Esta cuestión sólo puede resolverse por la fisiología.
Ciertos experimentos recientes tenderían a demostrar que el neumogástrico derecho
enviaría fibras particularmente al nudo sinusal, mientras que el izquierdo se dis-
tribuiría más bien por el nudo de Aschoff y Tawara del fascículo de His, sin que,
no obstante, exista una absoluta separación entre los dos sistemas.
ARTICULO VIII
l. Arterias coronarias
A.P 6 1 VPG.
1
1'
8
9
15
_14
- -- - 5
12 . -
F1c. 71
Vascularización del corazón (cara anterior).
(Corazón de anciano muy naco. No hay masas adl pos:i s. A rterias muy si nuosas. )
Ao. , arteria aorta. - A. P . • arteria pulmonar. - v.c.s .• vena cava aupertor. - V.P.G .• vena pu lmonar lt<1Ulerda. .
1. arteria coronarla ltquterda. - 1 '. arteria coronarla derecb.a. - 2. rama aurlculo·n ntrlcular fr.quterda. - 3.
rama tnt..en·entrtcutar anterter. - 4, ramas del ventrfculo tr.QuJerdo. - 5, a rterias del bordo lzQuierdo. - 6.
uterla anterior de la aurícula Izquierda. - 7, arteria lntundlbular ltQule rda. - 8, 9 , arterias anteriores de 13
a urfcula derecha . - 10, arteria del borde derecho del oorazdn . - 11, arterias de la cara anterlor del •entrfcu lo
derecho. - 12, arteria tntundlbular derecha. - 13, vena lnterventrtculnr anterior. - 14, vena coro·narla mayor.
- 15. vena coronarla derech a - 16. ,·ena de la ca ra anterior del ventrfculo derecho.
CORAZÓN Y PERICARDIO 99
cribe numerosas flexuosidades que salen del surco; el tejido adiposo la envuelve.
Su liberación de tejido conjuntivo y también de los nervios que la enlazan es difícil.
La vena interventricular anterior la acompaña en toda la parte inferior del surco,
separándose de ella en la parte superior para llegar oblicuamente al borde izquierdo
del corazón.
En la punta la arteria interventricular, ya muy disminuida de volumen, pasa
algo más de un centímetro a la derecha del vértice del ventrículo izquierdo. En este
punto emite dos ramitas que suben una por el borde derecho y otra por el borde
izquierdo del corazón (arterias recurrentes de los bordes derecho e izquierdo de
MoucHET) . Por último, llega a la cara posterior del ventrículo por el surco interven-
tricular posterior, que recorre en un trayecto de 10 a 30 milímetros según los casos
(figura 72). MoucHET da el nombre de arteria interventricular recurrente posterior a
esta última porción del vaso. Se agota en este surco después de haber <!Jdo dos o tres
ramitas derechas e izquierdas y un número igual de arterias septales posteriores
e inferiores.
En el curso de su largo trayecto, la arteria interventricular anterior suministra
tres clases de ramas colaterales: ramas derechas al ventrículo derecho, ramas izquier-
das al ventrículo izquierdo y ramas septales.
a) Entre las ramas derechas, la que tiene más importancia es la rama i11fundi-
bular izquierda, rama del cono arterial o arteria adiposa de Vieussens. Esta nace de
la parte inicial de la arteria, se dirige a la derecha y afuera, abraza la convexidad del
cono arterial y se anastomosa con la arteria infundibular derecha, rama de la corona-
ria derecha.
{3) Las ramas colaterales izquierdas, en número de cuatro a seis, se desprenden
en ángulo agudo de la arteria interventricular y son tanto menos importantes cuanto
más se aproximan a la punta.
nudo en la cara posterior del corazón; las arterias septales posteriores e inferiores,
por otra parte de escaso volumen, nacen en este caso de dicho vaso.
b) Arteria auriculoventricular izquierda. - Esta arteria, denominada también
rama circunfleja, pues rodea el borde izquierdo del corazón siguiendo el surco coro-
nario, se detiene por Jo común en Ja cara posterior del ventrículo izquierdo, a u na
distancia variable del surco interventricular posterior. Generalmente, en el 85 por 100
de los casos, no llega a este surco. Se dirige horizontalmente a la parte izquierd a d el
rnrco coronario y alcanza la cara izquierda del corazón. En esta primera porción
FIG. 73
dibuja a veces el lado superior de un triángulo vascular, cuyo lado derecho, vertical,
está formado por Ja arteria interventricular, y el lado inferior o izquierdo, oblicuo,
está dibujado por el trayecto de la vena auriculoventricular izquierda (MouCHET).
Esta vena se reúne a la arteria en el borde izquierdo y con ella discurre por el surco
coronario, pero queda más superficial.
La arteria auriculoventricular suministra ramos ascendentes o auriculares y ramos
descendentes o ventriculares.
a) Entre los ramos ascendentes o auriculares, unos se distribuyen en la cara an-
terior de la aurícula izquierda en el borde izquierdo de la aurícula y en su cara
posterior. Entre estos últimos selialaremos un ramo vascular que acompaña a la vena
de Marshall. Según T ANDLER, este ramo sería la verdadera terminación de la arteria
auriculoventricular.
f!) Los ramos descendentes destinados al ventriculo son más voluminosos. En el
borde izquierdo, como en el derecho, se distingue un vaso bastante voluminoso
de 6 a 7 centímetros de longitud, que desciende a lgo por debajo de la porción media
de este ancho borde. Excepcionalmente, esta arteria del borde izquierdo alcanza la
punta del corazón (16 por lOO de los casos, según Mo1.:c11ET).
102 ANCIOLOCÍA
F1c. 74
Radiografía de las arterias del tabique interventricular (MoucHET).
Laa doa arteria.a cotonarlaa ee bao inyectado . El sistema coronar-to tu¡u!erdo (arteriaa pe.rtorantea a.ntertoreeJ Pf6-
4omlna tn •I t.ablque.
cLa cara anterior del corazón eoU a la Izq uierda.)
está bien desarrollada. La masa del o de los músculos papilares posteriores del ven-
trículo izquierdo es irrigada en parte por este vaso.
La arteria coronaria izquierda irriga la mayor parte del ventrículo izquierdo, la
mitad anterior del tabique interventricular y la parte de la cara anterior del ven-
tículo derecho adyacente al tabique interventricular. Esta zona del ventrículo dere-
cho es estrecha, pero constante. La coronaria izquierda contribuye también a la
vascularización del músculo papilar anterior del ventrículo derecho (fig. 75) en su
porción más próxima al tabique.
106 A:-ICIOLOCÍA
D G
A
Ftc. 75
Territorios de las dos coronarias.
<En azul, territorio de la arterlll corcnarta tzQuterda: en bf1tre, t erritorio de la arteria ooronula derecha ; en
ofoltto, territorio común a las dos art.erlaa.)
A, cara anterior. - P, c3ra posterior. - D, borde derecho. - o. borde tzqulerc.\O.
1, arteria coronarla l•Qulerda. - 2, arteria coronarla derecha. El pilar anterior del ventriculo derecho (3) 1 el
pilar Polltertor del vent.rfcuJo izquierdo (6) estlin trrtaadoa por laa dos eoronarlas. El pilar anterior del ventrfculo lt.·
qulerdo (5) lo estt por la arteria coronarla l1qulerdo. Lo1 pllarea posterior e Interno del ventriculo derecho (4) Httn
lrrtaados por la arteria coronarla derecha.
F1c . 76 F 1c. 77
Venas del corazón, visra anterior Venas del corazón, vista posterior
(esquemática). (esquemática).
A, aurfcula derech a. - D, ventrfcu1o derecho. - C. aurf('ula Izquierda. - o. ventrfculo Izquierdo. - 1, aorta . -
2 , arteria pulmonar. - 3. 3 ' , venas pul monares derechas. - 4 , 4 ', venaa pul monares Izquierda.a. - 5 , vena cava
! Ut>erlor . - 6 , orlncto de la vena cava Interior. - 7 . veni coronarla mayor, con 7 ' , el seno coronarlo. - 8 , 8' , ve·
nas cardiacas acceaorlaa. - 9 , vena marginal derecha o vena del borde derecho. - 10 , vena marginal Izquierda o
vena del borde lzQulerdo. - 11, vena pastertor del ventrfculo b.q ulerdo . - 12 , ven& lnt erventrlcubr posterior. -
13, ''ena coronarla menor. - 14 , vena de Marbtiall . - 15 , dos venas ciue van direct.a.menle a Ja :u trfcula derecha. .
Las venas del corazón, como las arterias coronarias, pertenecen al sistema de
la circulación mayor. Terminan primitivamente en la porción terminal de la vena
cava superior izquierda que, atrofiándose en el curso del desarrollo, sólo persiste en
CORAZÓ:-; Y PERICARDIO 109
2.0 Ra mas del seno coronario. - La rama m:is importante es la vena coro-
naria mayor.
Comienza ésta en la punta del corazón y camina, en tanto es vena interventricu·-
lar anterior, de abajo arriba, siguiendo el surco interventricular anterior, acompa-
ñada de la rama homónima de la arteria coronaria izquierda. En la punta se anas-
110 ANGIOLOGÍA
tomosa con la vena interventr icular posterior. Llegada a la base del ventrículo iz-
quierdo, se separa de la arteria, formando uno de los lados del triángulo vascular de
que hemos hablado al tratar de las arterias (pág. 102). Una vez ha alcanzado el surco
ve. I.
O. G.__ •• 7
O.D.
2 __ _
6_
v. D. __ -
F1c. 78
Venas de la cara posterior del corazón.
<Corazón e.o posición ve rtlcnl .)
V .C. I ., •ena cava lnfertor. - O.D .. aurtcula. derecha. - O.O., aurfcula Izquierda . - V . 1).1'.t.. \'toa pulmon&r
lz.qulerda interior. - V ,p.d.l., vena pulmonar derecha tntertor. - V.O. , ventrículo lzquterdo. - V .D. , ventriculo
derecbo.
1, seno coronarlo. - 2 , "ena coronarla mayor. - 3, vena de Marshall. - 4, ...ena del borde izquierdo del oor&·
ido. - 5 , 5 ', venas de la cara posterior del .,entrfculo liqulerdo. - 6, vena interventrtcular paatertor. - 7, arteria
coronarla. derecha, debajo de la vena del mJamo nombre.
CORAZÓN Y PERICARDIO 111
coronario, cerca del borde izquierdo del corazón, se dirige transversalmente algo por
encima de la rama arterial auriculoventricular y desemboca, como hemos visto, en
el seno coronario. El seno y Ja vena coronaria mayor recogen Ja sangre procedente
de todo el corazón, pero principalmente del izquierdo. Unas venas se denominan ac-
cesorias, por ser pequeñas y variables, y otras han recibido el nombre de venas
propias del corazón. Estas comprenden :
a) La vena del in/undíbulo pulmonar. - Esta vena es homóloga de Ja arteria
infundibular izquierda, denominada arteria adiposa de Vieussens.
b) La vena marginal izquierda o vena del borde . izquierdo del corazón. - Se
dirige a veces hacia atrás por Ja cara posterior del ventriculo izqu ierdo, en lugar de
abocar directamente en la vena mayor. Describe entonces una curva que puede lle-
varla hasta la altura del seno 2
coronario, en el que desem-
boca.
c) La vena oblicua de la
aurícula izquierda o vena de
Marshall. - Comienza a Ja al-
t ura de las venas pulmonares ,_
izquierdas, en la cara poste-
rior de Ja aurícula, y atra-
viesa esta cara oblicuamente
de arriba abajo y de fuera
adentro. Desemboca en el ex.-
tremo del seno coronario que
representa su continuación '·º F1c. 79
propiamente dicha (fig. 7S, 3). Seno de la vena coronaria incidido longitudinalmente
La vena oblicua de Mar- en su parte posterior.
shall continúa generalmente !Irual ortentactdn c¡ue en la fl(fUia 78.)
el cordón fibroso que hemos 1. vena coronarla mayor. - 2. aeno de la • ena coronarla. - 3, 1u
abocamiento en la aurfcula derecha, con 3', vilvula de Tebeato. - 4, vil·
indicado en el pliegue vesti - vula de Vleusaen1 que eedala el Umlte entre la vena ~rooar1a 7 et aeno .
- 5 , vena de MarabaU. - 6, vena coronarla menor. - 7, •ena lntu·
gial del pericardio y que he- ventrlc::ular posterior. - 8, •ena poeterlor del ventrfculo tr.qulerdo.
mos recordado antes. Repre-
,enta, pues, dicha vena, como hemos ya referido en otro lugar de este tomo, la
porción inferior de la vena cava superior.
d) Vena posterior del ventrículo izquierdo. - Discurre de arriba abajo por la
pa rte media de Ja cara posterior del ventrículo izquierdo y desemboca en el seno por
m extremo externo; esta vena, en un quinto de los casos, es decir, cuando el seno es
corto, va a Ja vena coronaria mayor algo por fuera de Ja válvula de Vieussens.
e) Vena interventricular posterior (venre cordis media de HENLE), vena volumi-
nosa que nace en la punta del corazón, recorre el surco interventricular posterior de
arriba abajo, en compañía de Ja rama descendente posterior de la arteria coronaria
derecha, cuando existe, para acabar en Ja porción terminal del seno coronario. Esta
vena recibe afluentes de toda la cara diafragmática del ventriculo izquierdo.
f) Vena coronaria menor o coronaria derecha (fig. So, 3). - Esta vena es por Jo
común pequeña e inconstante. Cuando existe, se origina en Ja región del borde
derecho del corazó n y llega a la parte derecha del surco auriculoventricular derecho,
que recorre antes de desembocar en la porción terminal del seno. Cuando está muy
desarrollada, lo que es raro (fig. So), se origina en Ja cara anterior del ventriculo
derecho por la confluencia de varias ramas ; sigue el surco coronario derecho, recibe
en el borde derecho del corazón la vena marginal derecha y desemboca en Ja porción
terminal del seno después de haber recibido como afluente Ja vena interventricular pos-
terior. Casi siempre está reducida a un pequeño vaso, pues la mayoría de las venas
del ventrículo derecho desembocan directamente en Ja aurícula derecha .
112 ANG IOLOGÍA
Todas las venas que acabamos de describir, salvo la coronaria mayor, la vena de
.Marshall y la coronaria derecha, desembocan perpendicularmente en el seno. En
cambio, los afluentes de estas venas. como las ramificaciones arteriales, llegan a los
F1c. So
eno coronario y venas de la cara posterior del corazón abiertos para mostrar las válvulas.
1 , seno coronarlo. - 2. venl\ coronarla mtlror . - 3, vena coronarla derechs. - 4 , ortt lcto del seno eoronarto
en Ja. a ur1cu1a derecha. - 4 1 , • áhula de Tebrato. - 5, vd.1vu1a do V1eusaena. - 6, ''en:.. de MarabaJJ. - 7, vena
tnten·cn trtrular PoSlertor. - 8 . venas postertoru del "entrfculo tz.qulerdo. - 9, vena cava Interior. - 10 , .-en&
ca va 1uper1or. - 11, 11' , nn11 pulmonares derecha• . - 12, 12 ', •en•s pul monares Izquierdas .
CORAZÓN Y PERICARDIO 113
vasos principales en ángulo agudo. Por esto se comprueba en la desembocadura de
estos afluentes una especie de espolón que podría hacer creer la presencia de una
válvula.
NOTA. - De los hecho.; comprobados por IAG1'0V, parece que, primitivamente, la corriente
\'enosa de la cr.ra anterior o ventral del corazón es tributaria de la vena cava superior de·
recha, mientras que la corriente posterior o dorsal va a la vena cava superior izquierda.
A la izquierda, la vena cava superior está representada por el seno coronario, incorporado
definitivamente por la aurícula derecha. A la derecha, la vena cava superior se desarrolla
y persiste, pero pierde sus afluentes cardiacos, desviados en el curso del desarrollo y hacia el
seno coronario. Ciertas anomallas reproducen el tipo primitivo.
3.0 Válvulas. - El seno, la vena coronaria mayor y sus afluentes están general-
mente desprovistos de válvulas en toda la extensión de su trayecto. Cada uno de
ellos, sin embargo, ofrece en su terminación una válvula denominada ostial, que lo
limita del vaso en que desemboca. Estas válvulas tienen forma semilunar; son
siempre incompletas y por lo regular insuficientes. La vena de Marshall (antiguo
fragmento de la vena cava superior izquierda fetal) está d esprovista siempre de
válvulas.
4.0 Anastomosis. - Las venas card iacas no constituyen un sistema vascular ce-
rrado. En primer lugar, se anastomosan entre sí por conductos directos, principal-
mente desarrollados en la punta del corazón. Comunican con los arteriosinusoidal
vessels de WEARN (pág. 108). Por otra parte, la red venosa del corazón comunica con
las redes vecinas por medio de los vasa vasorum que rodean los grandes vasos del
corazón. Así es como los plexos venosos que cubren la aorta y la arteria pulmonar se
ponen en relación : por abajo con las venas de la cara anterior del corazón ; por
arriba con las venas del tórax, principalmente cor. las venas diafragmáticas izquierdas.
BÉRAUD, hace ya tiempo, indicó dos venas que, teniendo su origen en el infundlbulo
y en la proximidad del surco interventricular anterior, desembocaban, la primera en
el plexo venoso preaórtico y la segunda en el plexo venoso que acompaña a la arteria
pulmonar. Estas venas alcanzan, en estado normal, hasta 2 milímetros de diámetro,
y en ciertas condiciones patológicas especiales pueden con toda probabilidad d ilatarse
y constituir entonces, para la sangre venosa de las paredes cardiacas, una vía deri-
vativa de relativa importancia.
El grupo de las venas cardiacas accesorias, venas de Galeno, vena: parva:, vena:
minores, venas innominadas ·de Vieussens, se abren directamente en la aurícula de-
recha. Las principales, en número de tres o cuatro, están situadas en la cara anterior
y en la cara posterior del ventrículo derecho. Se dirigen verticalmente arriba, hacia
el surco auriculoventricular, lo cruzan perpendicularmente y van a abrirse en la
aurícula junto a su base. Los orificios por los cuales se abren en la cavidad auricular
han sido designados desde hace mucho tiempo por VIEUSSENS y THEBESIUs, y luego
por LANNELO GUE, con el nombre de foramina. Entre estas venas, las más constantes
son: la vena marginal derecha, la vena del infundlbulo pulmonar y la vena de
Zuckerkandl.
1.0 Vena marginal derecha. - También denominada vena del borde derecho
del corazón y vena de Galeno (nombre que debe rechazarse, pues las venas de Galeno
se encuentran en la tela coroidea del tercer ventrículo), sigue el borde derecho del
corazón. A menudo es bastante considerable y desemboca por un foramen situado
en la aurícula derecha.
11 . - 5
ANGIOLOGfA
3.0 Vena de Zuckerkandl. - Es una vena pequeña que nace de la parte ini-
cial de la aorta y de la pulmonar y de la aurícula derecha.
5.0 Venas de Tebesio. (vence cordis minimce). - Comprendemos bajo este nom-
bre unas venas de muy pequeño calibre que, como las precedentes, nacen en las
paredes cardiacas y que, en lugar de dirigirse afuera hacia la superficie exterior del
órgano, se dirigen hacia dentro y se abren en sus cavidades, tanto en los ventrículos
como en las aurículas. Sus puntos de desagüe en las cavidades cardiacas constituyen
los foraminula de Lannelongue.
En la aurícula derecha, los foraminula son muy numerosos, pero tanto su s1uo
como su número no tienen nada de constante. Ordinariamente se encuentran varios
en el tabique interauricular y en la parte de la pared anterior próxima al orificio
auriculoventricular derecho.
CORAZÓN Y PERICARDIO 115
FIG. 82
Red venosa inlramuscular de la aurlcula (LANNELONGUE).
A, orlftclo aurlc uloventrlcular derecho. - 1, 2. 4, tres toramJna y conductos Que los alguen. - 3, dos •enlllu.
depresiones en fondo de saco del endocardio. Pero hay Olras que, según el anatomista
de Viena, son verdaderos orificios que corresponden a la abertura de conducLOs veno-
sos en los ventrículos, como puede comprobarse fácilmente, ya sea por med io de la
inyección de líquidos coloreados, ya por la insuAación de aire en las venas del corazón.
Fundándose en los resultados de estas inyecciones, LANGER admitió dos modali-
dades de venas de Tebesio: las unas proceden realmente, según nuestra d efinición,
de las redes capilares del miocardio o del endocardio; las otras nacerían en la super·
Eicie exterior del corazón, ya sea de las ramas de la gran coronaria, ya de las cardiacas
accesorias, que se dirigirían luego directamente a las cavidades cardiacas, atravesando
sucesivamente el miocardio y el endocardio. Las venillas de este último grupo cons-
tituirían, para la red venosa subpericardiaca, una especie de vía colateral o d erivativa,
y de este modo cada una de ellas vendría a convertirse en un conducto de seguridad.
estudiados desd e entonces por numerosos autores. Señalemos entre otros AAcAARD, de
Copenhague, y nuestro colaborador GABRIELLE. Estos concuerdan en general en la
descripción de los vasos linfáticos subepicárdicos, pero subsisten divergencias impor-
tantes todavía respecto a la existencia de linfáticos en el mismo miocardio y bajo el
endocardio. Describiremos sucesivamente :
1.0 , los linfá ticos subepicárdicos; 2.0 , los linfáticos intramiocárdicos; 3.0 , los
linfá ticos subendocárdicos, exponiendo al fin del párrafo las incertidumbres que reinan
todavía sobre esta cuestión.
FIG. 83
Redes linfáticas del epicardio (AAGAARD).
Las redu lln"llcas 17andea y pequeftao eatin dlopuutaa en el aenlldo de 1• musculatura; aua nsoa colectoru
f orman 31 lado derecho tronco• paralelos a loa vasos arierlales y venoaoa. Inyección practlcad3 en 1& cara. Poltertor
del ventrículo derecho de un coral.do humano (se&'ún u.na mlcrototo¡ratra; aumento: 5 / 1).
A. Linfáticos subepicárdicos
formada por las mallas groseras y alrededor de las mismas las verdaderas redes de
capilares linfáticos con sus ramúsculos eferentes numerosos, algunos de los cuales ter-
minan en fondo de saco» (AAGAARD). Estos capilares, muy numerosos y que dibujan
una red de finas mallas, presentan disposiciones algo variables según los puntos con-
siderados: en general están orientados en el sentido de las fibras superficiales d el
miocardio. De estas finas
redes capilares parten va-
sos eferentes que desem-
bocan en las mallas de las
redes más voluminosas que
las rodean .
b) Troncos colecto-
res y ganglios receptores
de estos troncos. -Aun-
que la red linfática peri-
férica ventricular forme
un todo continuo e indi-
visible, le consideraremos,
para mayor comodidad de
la descripción, una mitad
izquierd a y una mitad d e-
recha .
a.) Troncos que ema-
11an de la mitad izquierda
de los ventrículos (figs. 84
y 85. - Los trónculos que
nacen de la red linfática
que surca la mitad izquier-
da del corazón se pueden
dividir en anteriores, pos-
teriores y laterales.
Los trónculos anterio-
res llegan al surco inter-
ven tricular anterior y se
coleccionan en dos troncos
sinuosos paralelos entre sí,
uno derecho y otro izquier-
d o, y que denominaremos Red linfática d el epicardio (AAGAARD) .
troncos anteriores. Siguen Porción de Ja red Jlnfitlca del eplcardlo de la cara anterior del ventrlculo
Izquierdo del hombre. Además de las gruesas mallas de la red descrita por
el trayecto de los vasos Sappey, ee ven en su interior y alrededor de ellas las redes de captlarea llnf:í·
tloos proptnmentc dichos. que pertenecen al eplcardlo mismo, aer\ln la micro·
correspondientes, su bien do loto¡rra!f~ (aumen to: 10/1).
d e la punta hacia la base
hasta el nivel del surco auriculoventricular. El tronco anterior derecho recibe afluen-
tes no solamente del ventrículo izquierdo, sino también del ventrículo derecho.
Los tró11c11los posteriores emanan del tercio posterior e inferior de los dos ven-
trículos. Terminan en un tercer tronco o tronco posterior que, partiendo de la punta
del corazón, sigue el surco interventricular posterior y luego la mitad izquierda del
urco auriculoventricular para venir a unirse con los dos troncos anteriores. De la
fusión de los dos troncos anteriores y el tronco posterior resulta un tronco más im-
portante : el tronco eferente común izquierdo, al que se da a menudo el nombre de
tronco eferente II.
El uonco común izquierdo se origina, pues, en la unión del surco in terventricular
a nterior y el surco auriculoventricular en la aurícula izquierda. Es voluminoso y
11 8 ANCIOLOCÍA
observados después por otros autores. Se habían substraído durante mucho tiempo a
la atención de los anatomistas porque son muy pequeños: tienen apenas las dimen-
ione de una lenteja o de un cañamón.
Estos ganglios, en número variable y subepicárdicos, parece que sólo existen en
el hombre. Son más frecuentes en los niños que en los sujetos de edad, pero es po i-
ble encontrarlos en individuos de todas las edades. Generalmente sólo se encuentra
uno en el trayecto del tronco eferente 1 derecho y descansa en la cara anterior de la
aorta ascenden te. RAll\'ER lo designa con el nombre de linfoglándula subepicárdica pre-
aórl ica. Puede haber uno o algunas veces varios en comunicación con el tronco eferen-
te 11 izquierdo, ora en el lado izquierdo, ora detrás de la arteria pulmonar: la li11fo-
glá11c/11la subepicárdica yuxtapulmonar.
3.0 Redes linfá ticas del epicardio en los grandes troncos a rteria les. - La
mayoría de los autores no ha logrado inyectar en los grandes troncos arteriales sino
los troncos comunes eferentes 1 y 11 ya descritos. RAINER, estudiando las variaciones
de estos gruesos troncos eferentes 1 y II, ha encontrado de vez en cuando anastomosis
tendidas entre estos dos troncos, cruzando ora Ja cara anterior, ora la cara posterior de
los troncos arteriales. Además, ha observado algunas veces pequeñas redes linfá-
ticas subepicárdicas delante de los gruesos vasos sanguíneos. AAcAARD, por último, ha
demostrado que existían bajo el epicardio, cubriendo los grue os troncos arteriales,
redes linfáticas volumino as formadas de vasos grandes y pequeños. Los troncos ema-
nados de estos vasos terminan en los troncos eferentes cardiacos 1 y IJ.
Relataremos los hechos observados por este autor, anoLando, al terminar, que
estas investigaciones, proseguidas con tanta tenacidad y honradez, dejan, sin embargo,
una duda sobre la posible existencia de estos linfáticos.
Las investigaciones que llevó a cabo AAGAARD fueron efectuadas en el corazón hu-
mano, en los corazones de animales grandes, cabra, carnero, ternero, perro, cerdo, oveja,
caballo, así como en los corazones de animales pequeños, tales como conejo, pavo,
cobayo, erizo.
AAGAARD reconoce que, «sea cual fuere el modo de proceder para efectuar la inyección
de las redes linfáticas, sólo rara vez se logra, y que estas redes son, con las de la musculatura
de los miembros, las más dificiles de representan>. La inyección se logra mejor en corazones
vivos acabados de extraer. En
corazones humanos, que siempre
datan de algunas horas por lo
menos, la inyección tiene mu-
chas menos probabilidades de
éxito. En la apreciación de los
resultados hay que tener en cuen-
ta varias causas de error, y de
ellas las principales son «la pre-
sencia de extravasaciones exten-
sas que se producen al utilizar
una presión aún débil e inyec-
ciones de corta duración»: la in-
yección de capilares sanguíneos.
Para distinguir los vasos linfá-
ticos de los va~os sanguíneos,
AAGAARD afirmó que nunca de-
ben utilizarse cortes microscópi-
cos finos. Es necesario LOmar por- FtG. 87
ciones de órgano de un espesor Linfáticos del miocardio (según AAGAARD).
de uno, dos, tres y cuatro milí- En esta tl¡ura se ven l:is redes ll ntát lc3s agrupadas alrededor de una
metros, y examinarlas al micros- arteria. que aparece en el dibujo en rorma do sombra de puntos (ae&ún
una mlcrototogratía; aumento: 20/ 1).
copio después de fijación y des-
hidratación . Procediendo de esta suerte, los linfáticos se distinguen de los capilares sanguí-
neos por su forma mucho más irregular.
2.0 Lin fáticos intramiocárdicos d e las a u rículas. - Los vasos linfáticos del mio-
cardio de las aurículas han sido poco estudiados. SALVIOLJ declaró que estos linfáúcos
deben ser comparables a los linfáticos intramiocárdicos de los ventrículos. AAGAARD
encontró que su inyección es difícil y sólo se logra raramente. Nunca pudo descubrir
1 .u ANGIOLOGIA
f JG. 88
Linfá ticos <le! corazón.
I nyección simultánea de la red de PurklnJo y de rede• lln!lillcas en el endocardio del ventrfculo derecho del C1·
bailo. De una mtcrototo¡ratfa. taumenlo: 10/1) ( AAOJ.AllD y OA.LL). L3 red de PurklnJe forma las líneas ne¡rras anchas.
1.0 En los ventrículos. - AAGAARD demostró que numerosos autores han inyec-
tado las rede de P urkinje, creyendo haber inyectado vasos linfáticos.
La inyección de las redes linfáticas en el endocardio del hombre, escaso en tejido
conjuntivo y sumamente adherido al miocardio, es mucho más difícil que en el endo-
cardio de los animales. AAGAARD la logró sólo en algunos corazones de niños y de
adultos y únicamente en porciones poco extensas. Ofrece figuras de redes linfáticas
de mallas estiradas en longitud en el mismo sentido que la capa interna del miocar-
dio (fig. 88). «Estas redes - dice - se anastomosan con las redes linfáticas del miocar-
dio». Este último autor no pudo inyectar en los recién nacidos como en los niños y los
CORAZÓN Y PERICARDIO
D. Conclusiones
A pesar de los trabajos de AAGAARD, la exi tencia de vasos linfáticos en el mio-
cardio y deba jo del endocardio no nos parece toda vía suficientemente demostrada.
Nuestro distinguido colaborador H . GABRIELLE reanudó hace años, por nuestro con-
sejo, el estudio de los vasos linfáticos cardiacos, y sus resultados resultaron contradic-
torios con los de AAGAARD. El mismo desacuerdo persiste entre los autores: unos
limitan la penetración de los linfáticos al tejido celular subepicárdico, otros admiten
su existencia en el miocardio y deba jo del endocardio. Según GABRIELLE, estas diver-
gencias son atribuibles a una cuestión de técnica. Se nota, en efecto, que los defen-
sores de la primera concepción han estudiado los vasos linfáticos con el método de
impregnación argéntica (RENAUT, DuRAND y LACROIX). Los demás han utilizado la
inyección de ma as de color más o menos fluidas. Con las inyecciones de azul de
Gérota, GABRIELLE obtuvo resultados sensiblemente comparables a los de AAGAARD y
observó, como éste, numerosos conductos irregulares que recorren los intersticios fi -
brilares del miocardio y en relación con conductos de igual aspecto subendocárdicos y
subepicárdicos. Pero, comprobando sus investigaciones con el método de impregna-
ción argéntica, no pudo, a pesar del examen ate11to de tm número muy importante
de cortes, evidenciar 11i en el miocardio, ni debajo del endocardio, conductos que ten-
gan paredes formadas por el endotelio dispuesto en la forma de hoja de encina carac-
terístico de los vasos linfáticos.
Por consiguiente, si se parte del principio, formulado por R ENAUT, de «que no
es po ible describir como vías o cavidades linfáticas sino las que están tapizadas por
el endotelio característico, recortado como hoja de encina», se puede decir que los
linfáticos del miocardio y del endocardio no exi sten .
Si, por el contrario, se admite «que toda cavidad desarrollable en los espacios
interorgánicos, es decir, en el seno del tejido conjuntivo, por una inyección de azul
de Prusia soluble, es una cavidad linfática, con la condición de que la inyección
puede llegar a los vasos linfáticos confirmado , valvulados, y de éstos a los ganglios», el
miocardio se encuentra transformado en «una esponja linfática», según la expresión
pintoresca de RANVIER.
1.0 Nervios cardiacos procedentes del simpático. - Los nervios cardiacos pro-
cedentes del simpático nacen ordinariamente de los dos o tres ganglios de la cadena
cervical y del ganglio estrellado. Clásicamente se describen tres. Sin embargo, uno d e
ellos puede faltar bastante a menudo. No hay nada más variable que su número, su
volumen, el número de ~ us anastomosis, etc.
a) Nervio cardiaco superior. - El nervio cardiaco superior (fig. 89) nace ordi-
nariamente de la parte anterior y anterointerna del ganglio cervical superior, por dos
o tres filetes. Desciende verticalmente adosándose a la cara posterior, primero de la
carótida interna, luego de Ja carótida primitiva. En su trayecto cruza, d e ordinario
por d elante, a veces por detrás, la porción horizontal de la arteria tiroidea inferior
Por el lado d erecho camina detrás del tronco arterial braquiocefálico ; a la izquierda
queda detrás de la carótida primitiva. A su entrada en el tórax pasa por lo común
por d etrás de la aorta, luego llega al plexo cardiaco. Se anastomosa muy a menudo
en el curso de su trayecto con el recurrente, con el nervio card iaco medio, con los
nervios cardiacos superiores del neumogástrico y, por último, con bastante constancia,
con el nervio laríngeo superior (forma del r.ervio depresor de Cyon en el hombre).
Es posible encontrar en el trayecto del nervio pequeños ganglios, de los cuales
uno de los más frecuentes se halla en la arteria tiroidea inferior, constituyendo el
ganglio cardiaco superior (ARNOLD). En su trayecto el nervio suministra filetes farín-
geos, traqueales, tiroideos y vasculares para las carótidas.
b) Nervio cardiaco medio. - El nervio cardiaco medio (figs. 89 y 90), o nervio
cardiaco mayor de Scarpa, nace del ganglio cervical medio cuando éste existe; en el
caso de ausencia del mismo nare del cordón simpático a Ja altura de Ja tiroidea infe-
rior por dos raíces que forman un ojal para este vaso. Desciende al tórax, anastomo-
sándose por lo general con el recurrente y con el nervio cardiaco superior, con el
que a veces se fusiona tot:ilmente.
c) Nervio cardiaco inferior (figs. 89 y 90). - Muy variable en volumen, hasta
el extremo de que MECKEL sólo lo ha d escrito a la derecha, nace por varias raíces
del ganglio cervical inferior y del primer ganglio torácico o del ganglio estrellado que
representa Ja fusión de estos dos ganglios. Discurre por Ja vertiente interna de la
cápsula pleural, debajo de Ja primera porción d e la arteria subclavia a la derecha,
detrás y algo por fuera de Ja carótida primitiva a la izquierda. Pasa generalmente d e-
trás de Ja aorta y se une al nervio card iaco medio cuando no llega al plexo cardiaco.
Existe a veces un cuarto nervio cardiaco del simpático (nervus cardiacus 'imus).
que procede del primer ga nglio torácico.
Esta descripción de los nervios cardiacos del simpá tico es esquemática; dista
mucho de responder a todos los casos: multiplicidad de las anastomosis, fusión d e
los nervios cardiacos entre sí, etc., son infinitamente variadas, d e suerte que ningun a
descripción puede ser valedera para la mayoría de los casos.
2.0 Nervios cardiacos del neumogástrico. - Como los ramos del simpático,
los ramos cardiacos del neumogástrico son muy variables. Clásicamente los autores
franceses describen tres grupos de nervios cardiacos: superior, medio e inferior. Los
autores extranjeros sólo de criben en general dos grupos: uno superior y otro infe-
rior. Aquí también es casi imposible dar una descripción e quemática valedera para
todos los ca os.
medio e tnferlor del neumorAatrlco. - 7 , nervio cardiaco Inferior del stmpt\Uco quo pa53 a la curva del recurrente. -
s. anastomosis entre el tronco da loa nentoe cardiacos atmp•ttcoa y los nervios cardiacos superiores del neumoglistrlco.
- 9, ramos del plexo nervioso pcstertor (pcrlvenoso). - 10, ganglio situado en la terminación del tronco cardiaco
almp•Uoo. - 11 , ramos pulmonares que na.c:en de los nervios cardiacos. - 12, mdaculo esternohloldeo. - 13, m11.9<.'u1o
omohlotdeo. - 14, nervio cardiaco auperlor del neumogástrico. - 1 5 , ¡angllo lntermedJo. - 16, ne.rv1o cardiaco supe.
rlor del atmplitloo. - 17 , nervio cardiaco medio del simpático. -18 , gan¡llo estrellado. -19, nervio cardiaco ln!erlor
del slmplitlco. - 20. ramos pulmonares del nervio cardiaco Inferior del slmplitlco. - 21, 1111nallo de Wrlsberg. - 22,
~~~~f ~~~~a/':orri:~1 ~Ía~gs arii~rl~r ~ª~? ~1':n~ ~~ t':r~~r Y
8 1 0 1
de11°rp1!:::1~rra~t~r~~r.r~ 24. ~ám": :1t~~~:~ s~~~V:O
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Nervios d el corazón (HovELACQUE).
1. nervios cardiacos superiores del neumo¡u1 rico. - 2, nervio cardiaco superior del slmpAUoo. - 3, nervio t r6nlco.
- 4 . nervio cardiaco medio del simpático. - 5, Q"an¡llo lntermecUo. - 6, nervio rteurrent.e. - 7, nervio cardiaco
tntortor df' l slmpátlC'o. - 8, un segmento del t ronco venoso lJraquiocefá ltco lt.Quletdo. - 9 , tronco común formado
por la untdn de los tres nervios cardiacos atmpátlcos. - 10, nletc·s del nervio cardiaco Interior del neum<>1áetrloo Que
Ue¡-an a la vena cava. - 11, 1'Hetes pulmonar<"I nacidos del nervio cardiaco Inferior del neumo¡Utrtoo. - 12. filete
del nervio cardiaco Inferior del nt'umo¡áatrlco que ee d.1strlbuyo por la rama derecha y la rama terminal derecb& de
l& arteria pulmonar. - 13, m\lsculo es!.ernohlotdeo. - 14, músculo omMloldP.o. - 15, m\laeulo oet.ernotlroldeo. -
16, nervio cardlM'O auperlor del eJmpAtlco. - 17, nervio cardiaco medio del stmpAtloo. - 18, ranello tntermed.Ja.rto.
- 19, nervio recurrente. - 20, pn1Uo eatrellado. - 2 1, nervio cardiaco superior del n eumQl'•atrloo. - 22 , nento
ca.rdtaoo Interior del a!mpálloo. - 23, anastomosis entre el nervio cardt11co superior del neumo¡Utrloo y loe nervia.
cardiacos superior y medio del atmpatlco. - 2 4. ramos pulmonares nacidos del nervio cardlaoo tnterlor del &lmp,tloo.
- 25 . ana!ltomoats entre el neumo1Mtrlco y el recurrente. - 26 , tron<'o oomdn formado por loe non1.oe card.tacos
lnterlorea Izquierdos y por ramos pulmonares. - 27. nervios cardiacos medios del neumngAstrtco. - 28, extremo an·
terJor del aanrllo de Wrtaberr. - 29, ft.letes del neumor,atrloo que van a la rama tz.qulerda. y la rama t..ermtn&l
tzquterda de la arteria pulmonar.
CORAZÓN Y PERICARDIO 13 1
Ftc. 95
Esquema que muestra las difenics zonas ganglionares del corazón en los mamíferos.
A . , CA.JU A.STERI01l DEL coRAZdN. - l , t.ona aurlculoventricular, corresnondlento al oanolfo de Bfdder de los
batracios. - 2, parle anterior de Ja r.ona ganglionar situada cerca d.e los orlOctos de la9 venas pulmonares. - 3,
a.rter1a coronarla lz,qule.rda. - 4, arteria coronarla derecha .
B . CAllA POBTE!U01' DEL CORAZÓN. - 1, p:irt.e Posterior de la r.ona pnallonar situada cerca de loa oriflclos
de las venas pulmonares. - 2, r.ona ganallonar del orificio de la vena cava inferior, oorreapandlente al oanollo de
Rcmak de los batracios. - 3, parte J>Ol!iterlor de la r.ona aurlculoven trlcular, correspondiente al oanolfo de Bfctdcr.
4 , arterta coronar!~ derecha . - 5, arterl:i. aurlc uloventrlcular tr.qulerda.
A!l:CIOLOCÍA
Bulbo
F1c. 96
Esquema del trayecto de los filetes sensiúvos cardioaórticos y de las filetes cardioaceleradores
(DANIELOPOLU).
Efl roJo, YIU 1e1utdu por loa ftletu oenaltlvoa. - Efl linea 4• pvntoe, vfu oeauJdaa por loa n101u cardlo·
acelerado~•. - Bec.. nonio recurrente. - N. Dep., ntrYIO dopruor. - L. 8., larlnreo superior. - O. P I., fan&'llo
plu!Cormo del noumotiinrloo. - O.C.8., pngllo conlcal aupertor del alml>ttloo. - A.o ., ana1tomoal1 que wio los
doa gan¡1to1 - o.o .. pn¡Uo de Oauer. - N. Cr. , ne rTto craneal. - N . c. aup. , N . C. moy., N. C. lnf .. nervios
carc11aoos euperJor . medJo e lotertor. - N.v .. nervio vertebral. - ne .. et.e. , ramoe comunJcantes. -Cl, Cu, Ctn,
CJY, plexo cen1c&I. - CY , Cn. Ct'U:, Cvm, Dt, plexo braquial. - Dn, Dn1, Dn·, 2.•, 3 .~ 7 4 . • dorsales.
1.0 Un fascículo que, a través de los nervios cardiacos superior y medio, entra
en el cordón cervical y se une al fascículo de este cordón procedente del primer
grupo.
CORAZÓN Y PERICARDIO
.2. 0 Un fascículo que sigue los filetes cardiacos superiores (nervio denominado
depresor incluso), medios (que alen del recurrente) e inferiores (del vago torácico),
emra en el tronco del vago y igue hacia el bulbo. na parte pasa al cordón cer-
vical a través de la anastomosis.
ARTICULO IX
EN DO CARDIO
El endocardio (de t:vc5ov, por d entro, y Ka.pSta., cora:ó11), o túnica interna del
corazón, tapiza interiormer.te la cavidade de este órgano. Es la continuación de
la endoarteria y de la endovena. Es dificil de desprender del miocardio. Delgado
a nivel de la aurícula derecha y en el ventriculo derecho, es mucho más grueso en Ja
aurícula izquierda, resultado de las adaptaciones funcionales de las cavidades car-
diacas. Está constituido por una capa conjuntivoelástica tapizada por un endotelio
con células de contornos poligonales. No contiene vasos. Posee una abundante iner-
vación sensitiva cuyas ramificaciones (placas terminales de S)llRNOW) son particular-
mente numerosas a nivel de las aurículas.
Las válvulas, que son una dependencia del endocardi o, han sido ya descritas,
por lo que no hablaremos de ellas aquí.
CAPITULO lI
PERICARDIO
Hemos visto antes que, en Ja zona triangular que acabamos de describir, el peri·
cardio se adhería al diafragma. Conviene añadir que esta adherencia no es uniforme,
sino que varía mucho según los puntos que se examinen. En la parte más posterior,
4 6' 8 9
F1c. 97
Corazón in situ en el pericardio.
D .• dlalrn¡ma. - L. pb. pé. , ll¡amento t ronoperlcardlaco. - C.P . , centro !rénlco. - P.D., pulmón dereebo. -
P.C., pul món l•Qulerdo.
1, vcntrfculo derf'cho. - 2. aurfcula derecha. - 3, eminencia de la arteria pulmonar. - 4 , aorta. - 6, vena.
cava superior. - 6, 6', troncoa venosos braquloccUllcos derecho e Izquierdo. - 7, t ronco arterial braqulocettUco. -
a. arteria carótida primitiva Izquierda. - 9. arteria subclavia Izquierda. - 10, 10', arteria mamarla Interna. -
11. nervio t rénlco derecho. - 11 ' , nervio trénlco Izquierdo. - 12 , nervio ncumog:\strlco Izquierdo. - 13, recurrente
tz.qute.rdo.
las dos formaciones fibrosa se hallan unidas entre sí por una capa de tejido laxo que
se deja inyectar y desgarrar fácilmente. Esta capa conjuntiva se va haciendo más densa
conforme se aleja de la parte posterior de la zona frenopericardiaca. En el borde an ·
terior y en Ja mitad anterior del borde derecho ha desaparecido, y a este nivel existe
jusión íntima de los elementos fibrosos del centro frénico con los del pericardio: esta
ANGIOLOGÍA
línea de fusión entre las dos formaciones fibrosas está claramente marcada, en la figu-
ra i 13, por una gruesa línea negra.
2.0 Vértice. - El vértice del saco fibroso del pericardio está dirigido hacia arriba,
del lado de la horquilla esternal. Truncado y abierto, abraza los grandes vasos, arte-
rias y venas, que salen del corazón y se confunde insensiblemente con la túnica externa
de estos vasos.
La línea de unión del vértice del pericardio con los vasos cardiacos es muy irre-
gular; presenta, por lo demás, variaciones individuales considerables. Por delante, el
pericardio termina: en la arteria pulmonar, a ni-
vel o un poco más arriba de su bifurcación; en la
aorta, a nivel o algo por encima de la emergen-
cia del tronco braquiocefálico. Por detrás, asciende
hasta la rama derecha de la arteria pulmonar.
Aquí, la membrana fibrosa se divide en dos ho·
jas (véase la figura 98): una hoja profunda, que
pasa por debajo de la arteria pulmonar derecha
y se confunde con la pared de este vaso; una
hoja superficial, que cae sobre la cara poste-
rior de esta misma arteria pulmonar derecha y
asciende luego hasta el cayado de la aorta, don·
de termina. Por los lados, por fin, el pericardio
Fic. g8 se confunde, a alturas diversas, con las paredes
sección sagital del corazón para mos- de las venas pulmonares y de las dos venas
trar la disposición del pericardio. cavas.
1, corazón (nntrlculo IZQUlerdo). - 2, aorta.
Hemos medido en seis sujetos, tres hombres
- 3 , arter1a pulmonar derecha. ;- 4, aaco tl- y tres mujeres, el intervalo comprendido entre
broao del perlcarcllo. - 5, pericardio oeroao,
con: 8, au boJa parietal ; 7, 1u bola. "11Ceral; el origen de los vasos y su fusión con el pericar-
e . au cavidad central. - 9. 9', puntos de r&-
ftexldn anterior y posl.erlor de la 1er01a. -
10. seno transnrao.
dio. Resumimos los resultados de esas medicio-
nes en el cuadro siguiente, en el que cada cifra
representa, para el vaso frente al cual está colocada, la porción de este vaso que está
con tenida en el saco pericardiaco.
Obs. 1 Obs. 1.1 Obs . 111 Obs. IV Obs. V Obs. \'I TéRMl:'llO
VASOS o56 oi\os o29 años o62 oi\os 2 68 ai\os 2 38 oi\os 2 7 ai\os Ml!DJO
1.0 Aorta 64 62 62 75 82 67 68
2.º Arteria pulmonar 57 52 51 50 52 45 51
3·º Vena cava superior 34 51 48 34 28 31 3'7
4·º Vena cava inferior 22 22 32 22 18 21 23
Como se ve en este cuadro, en la aorta es donde el pericardio asciende más arriba.
Su punto culminante (asta superior del pericardio de HALLER) se encuentra situado,
repetimos, en el lado posteroexterno del origen del tronco braquiocefálico : correspon·
d e bastante exactamente a la parte media del manubrio.
recha e izquierda, con Ja cara interna del pulmón correspondiente, de la q ue está sepa-
rada por Ja pleura mediastínica.
b) Porción libre o porción extrapulmonar. - La porción extra pulmonar (fig. 99)
corresponde a la parte media de la cara anterior. Tiene la forma de un triángulo
irregular con la base dirigida hacia abajo. Podemos, pues, considerar en ella un vértice,
F1c. 99
PeLO esternocostal. T opografía pleuropulmonar.
St., eateroóo. - CI., clavlcula. - P. d., pulmón derecho. - P . ¡., pulmón Izquierdo. - P er . , pericardio. -
C1 • C'. C', primera, aeaunda, tercera costillas, et.e .
1. d.Jatragma. - 2, transverso del abdomen. - 3, contorno de la pleura (en Hnca de trazos lar¡os). - 4,
~~;o~~ce~0 irC:nS~1(:~~~e'ia u~r':y~~1K:nJ:)bo7d;~;t~~ó:103c Pr~mbºa':ª he~" ~:k'arJ~o l>~~u~t ; c:~tr~erg~'o t~~.perlcard.Jo.
una base, un borde d erecho y un borde izquierdo. El vértice, dirigido hacia arriba,
corresponde al origen, en el cayado aórtico, del tronco braquiocefálico. El borde
inferior o base, ligeramente inclinado de arriba abajo y de derecha a izquierda, está
situado sobre Ja bóveda diafragmática; corresponde exactamente a la linea transversal
según la cual se confunde el pericardio con el centro frénico. El borde derecho está
en relación con el borde anterior del pulmón derecho; es sensiblemente vertical, para-
lelo, por consiguiente, al borde correspondiente del esternó n, del que está separado
por un intervalo medio de 10 a 1.2 milímetros. El borde izquierdo está en relación
asimismo con el borde anterior del pulmón izquierdo; muy irregular y sumamente
oblicuo de arriba abajo y de dentro afuera, está tanto más separado de la linea med ia
ANCIOLOCÍA
4.° Cara posterior. - La cara posterior del pericardio (figs. 100 y 101) está en
relación con los órganos contenidos en el mediastino posterior, desde la quinta vér-
tebra dorsal hasta la novena o décima. Cuando se ha quitado la columna vertebral
dorsal, ablación que arrastra consigo el conducto torácico que camina por su cara an-
terior, las dos cadenas ganglionares simpáticas que se adhieren a los nervios intercostales
por los rami commt1nica11tes, así como el sistema ácigos, órganos todos yuxtaesquelé-
ticos y retropleurales, el mediastino posterior muestra dos voluminosos órganos descen-
dentes: la aorta y el esófago. La aorta está primero encima de la parte superior del
saco pericardiaco (fi g. 100); después de haber franqueado la cara posterior del bron-
quio izquierdo, pasa por detrás de las venas pulmonares izquierdas, oculta por la
parte posterointerna del pulmón izquierdo. A partir de e~te punto se separa del peri-
cardio, quedando paravenebral y luego antevertebral hasta el diafragma, al que alcanza
entre la décima y la undécima dorsales.
El esófago ofrece relaciones más íntimas con el saco pericardiaco. Cruza la cara
posterior de éste, aplicándose a la vasta prolongación de la serosa que describiremos
más adelante con el nombre de «fondo de saco de Hallern (fig. 100), que lo separa
de la aurícula izquierda. Los dos nervios neumogástricos derecho e izquierdo se
reúnen al conducto digestivo a la altura de e te fondo de saco para no abandonarlo
ya sino en el estómago.
Los dos bronquio están en relación por su cara anterior con las partes laterale
de la cara posterior del pericardio. Dominan el pedículo de las venas pulmonare
y están situados en un plano ligeramente anterior a ellas (fig. 100).
La altura máxima de la cara posterior del pericardio es, en el cadáver, de 75 a
So milímetros. La mayor anchura comprendida entre los dos hilios de los pulmones
es de 70 milímetros aproximadamente.
E ta cara posterior ofrece en su ángulo :nferior derecho el segmento terminal de
la ,·ena cava inferior. Esta describe un ligero cayado, de tal manera que su borde
derecho es más largo que el izquierdo: la distancia que separa el orificio cuadrilátero
del diafragma del orificio auricular es de 35 milímetros aproximadamente a la iz-
quierda y de 32 milímetros a la derecha (fig. 101 ). El saco pericardiaco, adherente a
la vena en su segmento terminal, se adosa por el interior de ella al centro frénico ,
pero la adherencia, que resulta ser siempre muy frágil, puede ser destruida con la
mayor facilidad.
los nervios frénicos y los vasos diafragmáticos superiores. Debajo del pedículo pulmo-
nar, cada uno de los dos bordes del pericardio está en relación con el borde interno
del ligamento triangular de los pulmones (véase Pleuras).
- 1'
12_
Ao.
_7
9 _-
2 __
P.d
F1c. 100
11. . _.<E
12__ _10
Tr. _ -- f)
14__ _fJ
1J __ __.;.
Ao. _j
7_ _- _B.D.
7-__ _2
.18
.B.D
J~_
__ 3
1_--
16_ _fJ
V.g. ..6
_CE
] _-
9 __
F1c . 101
(Se ha rese-ca do la columna \•trtebral ; el esófago, la tr'quca. y la nort:i se han seccionado y reeecado ;
la misma prepararldn que en la Dirura 100.l
CE .• e9dtago. - l'r., tniqul'a - Ao., aorta . - B. D., prlmt'ras dh·tslon<'a del bronquio dcrcrho. - B. O.,
bronquio Izquierdo. - V.¡ .. vent rfculo Izquierdo. - C. pbr., centro t réntco. - Dla., dta t ragma .
1, 1.aco ftbroso del i>erlcardlo. - 2, rama derecha de la arteria pulmonar , \•lst.a por una l'entana en el
J>Ulcardlo. - 3, venas pulmonares derechas. - 3', venas pulmonares Izquierdas. - 4. vena cava superior. - 5, vua
aclsos mayor. - 6. vena cav:\ Inferior. - 7. neumorftstrlco Izq uierdo. - 8. recurrente Izquierdo. - 9. neumo·
ststrtco derecho. - 10, recurrente derecho. - 11, arterla subclavia. Izquierda. - 12, neumo14strtco derecho Que
abandona la cara poet<'rlor de J3 arteria cardtlda primitiva lz.qulerda. - 13. tronco nrterlo.1 hraqulocetállco. -
1 4 , tronco venoao braqutoceUJlco Izquierdo. - 15, un nervio cardlaC'O retroadrtlco . - 16, seno coronarlo. - 17, orl·
ftelo del seno y vl.h· ula de 'J'ebeaio. - 18, ven tana practicada. en el pen('ardlo que abre la 1>3.rte ¡>01terlor del
stno de Thelle.
CORAZÓ;>; Y PERICARDIO
FIG. 10!
Sección transversal de las aurículas y de los grandes troncos a rteriales,
para mostrar el seno transverso en el sentido de su longitud.
(Ella eecclón ha sido h echa al¡rulendo el • l• z z d• I• O¡rura al¡rulenle.)
1 . au rfcula 11.quterda, con 1 ' . au ai:>'ndloe aurtcul &r . - 2. aurfcula derecha , con 2 ' . 1u ai>'a dJce aW'lcula r . -
3 , aorla . - 4, arteria pulmonar - s. oaco Dbrooo del pericardio. - 6, hoJa portel&I. - 7, b ola •loceral. - 8. e&·
• 1dad ae.roaa. - 9, 9 ' , aeno t rans• e-rto. - 10, t-eJldo conJunth ·o que une la aorta al tronco de la arteri a pulmon.a.r .
/3) A los lados, la serosa tapiza asimismo las caras laterales de las dos aurículas.
y) Por delante, encuentra las aurículas y, delante de ellas, los dos grandes troncos
arteriales que salen del corazón para dirigirse hacia arriba ; por lo que toca a las
aurículas, Ja serosa cubre regularmente su cara anterior desde el apéndice auricular
izquierdo hasta el apéndice auricular derecho ; por lo que concierne a los troncos
arteriales, les suministra una vaina común, cilindrica, que los envuelve a manera de
un manguito. Esta disposición se ve muy claramente en una sección horizontal que
pasa por la parte media de la ar-
teria pulmonar, en la que ve-
mos (fig. 102), ante todo, que Ja
serosa rodea en todo su contorno
las dos arterias aorta y pulmonar
y, por otra parte, que esta mis-
ma serosa forma un revestimien-
to continuo para la cara anterior
de las dos aurículas. Comproba-
mos luego, como una consecuen-
cia de la disposición precitada,
es decir, por el hecho de que la
hoja vi.sceral pericardiaca forma
ttn ma11guito complet o alrededor
···.:t' de la aorta y de la arteria pu l-
monar, que detrás de l