Las 4 especies
En Sucot, se nos ordena agitar las “Cuatro Especies”, cada una denotada por su
belleza especial:
1. Etrog – la cidra, una fruta con fragancia que posee una gruesa cáscara blanca. A
menudo es cosechada del árbol cuando todavía está verde, y luego madura y se
torna amarrillo brillante.
2. Lulav – la rama de palmera, que es definida como bella por tener una forma
recta y hojas firmemente unidas.
3. Hadás – la rama de mirto, que tiene un hermoso patrón de tres hojas saliendo
desde el mismo punto a lo largo de toda de la rama.
4. Aravá – la rama de sauce, que debe tener hojas alargadas con una punta fina.
Juntamos todas las ramas – dos ramas de sauce a la izquierda, una rama de
palmera en el centro, y tres ramas de mirto a la derecha. Las levantamos junto con
el Etrog y las agitamos en todas las direcciones, como un símbolo del dominio de
Dios sobre toda la Creación.
Las cuatro especies son agitadas todos los días (a excepción de Shabat) en la
sinagoga, durante la recitación de las plegarias de alabanza de Halel. La recitación
de Halel es seguida por Hoshanot, en donde todos circulan alrededor de un rollo
de la Torá puesto sobre la Bimá.
“Embellecer” la mitzvá consiguiendo las mejores especies disponibles es una
tradición especial. En última instancia, hay requisitos específicos para que sean
válidas para cumplir la mitzvá. Como los detalles son muchos y técnicos, no se
recomienda que busques las tuyas en el bosque (Particularmente el Etrog, que
puede ser fácilmente confundido con un limón). Compra un set completo de un
distribuidor confiable; tu tienda local de libros de judaísmo debería tener un “Set
de las Cuatro Especies” con un sello rabínico certificando su validez.
Más tradiciones de Sucot
Es una mitzvá especial regocijarse en Sucot. Por esta razón, los días intermedios de
Sucot se caracterizan por celebraciones llamadas Simjat Beit HaShoeva,
conmemorando las libaciones de agua que eran ofrecidas en el Templo durante
Sucot.
La festividad de Sucot está relacionada directamente con el “agua”, ya que es el día
del juicio universal respecto a las bendiciones de lluvia e irrigación para el año
venidero.
Sucot también es un tiempo de bendición universal para todos los pueblos –
simbolizados por las 70 ofrendas adicionales que se ofrecían en el Templo durante
la festividad, que correspondían a las 70 naciones del mundo.
El Libro de Eclesiastés, escrito por el Rey Salomón, es leído en Shabat durante
Sucot. El tema de Eclesiastés es la vana persecución de placeres mundanos en
contraposición a la búsqueda espiritual eterna. En realidad, la frágil construcción de
la Sucá nos recuerda que las posesiones materiales son transitorias.
El séptimo día de Sucot es llamado Hoshaná Rabá, que se caracteriza por la
procesión de los siete circuitos alrededor de la Bimá, con las Cuatro Especies en la
mano. La procesión culmina con el aporreo de la rama de sauce en el piso.
Hoshaná Rabá es conocido como el día del sello final del juicio que comenzó en
Rosh Hashaná. En Hoshaná Rabá, algunos tienen la costumbre de leer el Libro de
Deuteronomio y permanecer despiertos toda la noche estudiando Torá.