Pablo de Tarso
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Pablo de Tarso
San Pablo, por El Greco. Museo de Arte de San Luis (Estados
Unidos).
Información personal
Nombre de
Saulo de Tarso
nacimiento
Nacimiento ca. 5 a 10 d. C.
Tarso, Cilicia, Imperio romano
Fallecimiento ca. 67 d. C. (tradicional)
ca. 58 a 64 d. C. (historiografía moderna)
Roma, Imperio romano
Información profesional
Información religiosa
Festividad 29 de junio (martirio junto a Pedro)
25 de enero (conversión de Pablo)
10 de febrero (naufragio en la isla de Malta)
18 de noviembre (dedicación de la Basílica de San
Pablo Extramuros)
Atributos Espada, carta o libro
Venerado en Iglesia católica, Iglesia ortodoxa, Comunión
anglicana y algunas Iglesias protestantes
Patronazgo Roma, Grecia, Malta, Écija, Manta
(Ecuador), Meoqui, teólogos y prensa católica
Santuario Basílica de San Pablo Extramuros, Roma
Títulos y
reconocimientos[mostrar]
Pablo de Tarso, de nombre judío Saulo de Tarso o Saulo Pablo,12 y más
conocido como san Pablo (Tarso, Cilicia 5-10 d. C.3-Roma, 58-674), es llamado el
«Apóstol de los gentiles», el «Apóstol de las naciones», o simplemente «el
Apóstol».5 Fundador de comunidades cristianas, evangelizador en varios de los
más importantes centros urbanos del Imperio romano tales
como Antioquía, Corinto, Éfeso y Roma, y redactor de algunos de los primeros
escritos canónicos cristianos —incluyendo el más antiguo conocido, la Primera
epístola a los tesalonicenses—, Pablo constituye una personalidad de primer
orden del cristianismo primitivo,67 y una de las figuras más influyentes en toda
la historia del cristianismo.89
Del análisis de sus epístolas auténticas, surge que Pablo de Tarso reunía en su
personalidad sus raíces judías, la gran influencia que sobre él tuvo la
cultura helénica y su reconocida interacción con el Imperio romano,
cuya ciudadanía —en el decir del libro de los Hechos de los Apóstoles— ejerció.
Pablo se sirvió de este conjunto de condiciones para fundar varios de los primeros
centros cristianos y para anunciar la figura de Jesucristo tanto a judíos como a
gentiles. Sin haber pertenecido al círculo inicial de los Doce Apóstoles, y
recorriendo caminos marcados por incomprensiones y adversidades, a Pablo se
constituyó en artífice eminente en la construcción y expansión del cristianismo en
el Imperio romano, merced a su talento, a su convicción y a su carácter
indiscutiblemente misionero.1011 Su pensamiento conformó el llamado cristianismo
paulino, una de las cuatro corrientes básicas del cristianismo primitivo que
terminaron por integrar el canon bíblico.12
De las llamadas epístolas paulinas, la Epístola a los romanos, la Primera y
la Segunda epístola a los corintios, la Epístola a los gálatas, la Epístola a los
filipenses, la Primera epístola a los tesalonicenses y la Epístola a Filemón tienen
en Pablo de Tarso su autor prácticamente indiscutido. Ellas son, junto con el libro
de los Hechos de los Apóstoles, las fuentes primarias independientes cuyo
exhaustivo estudio científico-literario permitió fijar algunas fechas de su vida,
establecer una cronología relativamente precisa de su actividad, y una semblanza
bastante acabada de su apasionada personalidad. 4 Sus escritos, de los que han
llegado a la actualidad copias tan antiguas como el papiro 46 datado de los años 175-
225, fueron aceptados unánimemente por todas las Iglesias cristianas. Su figura,
asociada con la cumbre de la mística experimental cristiana, resultó inspiradora
en artes tan diversas como la arquitectura, la escultura, la pintura, la literatura, y
la cinematografía y es para el cristianismo, ya desde sus primeros tiempos, una
fuente ineludible de doctrina y de espiritualidad. 13
Índice
1Nombre
2Fuentes
3Biografía
o 3.1Nacimiento de Pablo
3.1.1Fecha
3.1.2Lugar
3.1.3Ciudadanía romana
o 3.2Primeros años, educación y estado de vida
3.2.1Educación, «a los pies de Gamaliel»
3.2.2Fariseo
3.2.3Estado civil
o 3.3Saulo Pablo, perseguidor
3.3.1Conocimiento de Jesús de Nazaret
3.3.2La primera persecución
o 3.4La conversión
o 3.5Su ministerio temprano
o 3.6Viajes misioneros
3.6.1Magnitud de los viajes
3.6.2Primer viaje
3.6.3Concilio de Jerusalén
3.6.4Controversia en Antioquía
3.6.5Segundo viaje
3.6.6Tercer viaje
4Arresto y muerte de Pablo
o 4.1Sepultura y culto
5Valoraciones de Pablo de Tarso
6Temas paulinos
o 6.1Redención
o 6.2Relación con el judaísmo
o 6.3Papel de las mujeres
7Carácter y legado de Pablo
o 7.1Comunidades y colaboradores
o 7.2Las epístolas paulinas auténticas
o 7.3Las epístolas pseudoepigráficas
8Teología paulina
9Representaciones artísticas
10Notas
11Citas bíblicas
12Referencias
13Bibliografía
14Enlaces externos
Nombre[editar]
Icono que representa a san Pablo, realizado por Andréi Rubliov hacia el año 1407. De 110 x 160 cm, se
atesora en la Galería Tretiakov de Moscú.
Pablo no cambió su nombre al abrazar la fe en Jesucristo como Mesías de Israel y
Salvador de los gentiles, ya que, como todo romano de la época, tenía
un praenomen relacionado con una característica familiar (Saulo, su nombre judío,
que etimológicamente significa ‘invocado’, ‘llamado’), y un cognomen, el único
usado en sus epístolas (Paulus, su nombre romano, que etimológicamente
significa ‘pequeño’ o ‘poco’).14
El Apóstol se llamaba a sí mismo Παῦλος (Paulos) en sus cartas escritas en griego
koiné.15 Este nombre aparece también en la Segunda epístola de Pedro 3:15 y en
los Hechos de los Apóstoles a partir de 13, 9.16
Antes de ese versículo,b el libro de los Hechos lo llama con la
forma griega Σαούλ (Saoul) o Σαῦλος (Saulos) (en hebreo, ;שָׁ אּולen hebreo
moderno Sha'ul, y en hebreo tiberiano Šāʼûl). El nombre, expresado en hebreo
antiguo, equivaldría al del primer rey del Antiguo Israel,c un benjaminita igual que
Pablo. Ese nombre significa «invocado», «llamado» o «pedido» (de Dios o
de Yahveh).
También se utiliza su nombre Σαῦλος (Saulos) en los relatos de su «conversión».d
El libro de los Hechos de los Apóstoles señala además el paso de «Saulo» a
«Pablo»,e al emplear la expresión «Σαυλος, ο και Παυλος», «Saulo, también
[llamado] Pablo» o «Saulo, [conocido] también [por] Pablo», lo que no significa un
cambio de nombre.17 En el judaísmo helenista, era relativamente frecuente portar
un doble nombre: uno griego y otro hebreo. 1182
El nombre Paulos es la forma griega del conocido cognomen romano Paulus,
utilizado por la gens Emilia.19Solo se puede conjeturar respecto de la forma en que
Pablo obtuvo este nombre romano. Es posible que tuviera relación con la
ciudadanía romanaf que su familia poseía por habitar en Tarso. 20También es
posible que algún antepasado de Pablo adoptara ese nombre por ser el de un
romano que lo manumitió.21Si bien paulus significa en latín ‘pequeño’ o ‘exiguo’, no
se relaciona con su contextura física o con su carácter.22
Con todo, Pablo pudo dar otro significado al uso del nombre Paulos. Giorgio
Agamben recuerda que cuando un señor romano dueño de esclavos compraba un
nuevo siervo, le cambiaba el nombre como signo de su cambio de estado o de
situación. Agamben señala ejemplos de ello: «Januarius qui et Asellus (Asnillo);
Lucius qui et Porcellus (Cochinillo); Ildebrandus qui et Pecora (Ganado); Manlius
qui et Longus (Largo); Aemilia Maura qui et Minima (La menor)». 23El nombre de la
persona aparecía en primer lugar; el nuevo nombre se señalaba al final; ambos
nombres se unían por la fórmula «qüi et», que significa ‘el cual también [se llama]’.
En el libro de los Hechos de los Apóstoles aparece la frase: «Σαυλος, ο και
Παυλος» (‘Saulo, también [llamado] Pablo’), donde «ο και» es el equivalente
griego de la expresión latina «qüi et». Agamben propone que Saulo cambió su
nombre por el de Pablo cuando mudó de estado, de libre a siervo/esclavo, siendo
que se consideraba servidor de Dios o de su Mesías.23 Siguiendo esa línea de
pensamiento, Pablo se habría considerado un instrumento humano pequeño
(paulus, ‘pequeño’; san Agustín de Hipona señala lo mismo en el Comm. in
Psalm. 72,4: «Paulum […] minimum est»), de poco valor, escogido, sin embargo,
por Dios, su Señor, para desempeñar una misión.23
Fuentes[editar]
Se conoce a Pablo de Tarso principalmente por dos tipos de documentación, 2425
que se pueden clasificar según su nivel de importancia:
Un folio del papiro 46, conteniendo el pasaje correspondiente a la Segunda epístola a los corintios 11, 33 -
12, 9. El folio presenta una laguna al pie. Se trata de un papiro de categoría I según la clasificación
de Kurt Aland y Barbara Aland.26 Fue datado de los años 175-225.
Sus cartas auténticas. Probablemente escritas todas en la
década del año 50, son las siguientes (en un posible orden
cronológico): Primera epístola a los tesalonicenses, Primera
epístola a los corintios, Epístola a los gálatas, Epístola a
Filemón, Epístola a los filipenses, Segunda epístola a los
corintios y Epístola a los romanos. Se consideran la fuente más
útil e interesante, por la sencilla razón de que provienen de él y,
en consecuencia, son el más fiel reflejo de su personalidad
humana, literaria y teológica.
Los Hechos de los Apóstoles. Particularmente a partir del
capítulo 13 son, a los efectos prácticos, los hechos realizados por
Pablo. Los Hechos transmiten un conjunto notable de
informaciones sobre él, desde su «conversión» en el camino a
Damasco hasta su llegada a Roma como prisionero.
Tradicionalmente atribuidos a Lucas el Evangelista, su valoración
historiográfica es sin embargo controvertida. No se pone en
cuestión el cuadro biográfico general que muestra el libro de los
Hechos, pero al confrontar de cerca este escrito con las cartas
auténticas, aparecen ciertos matices o ausencias en el campo de
los acontecimientos (por citar dos ejemplos, los Hechos no
mencionan en absoluto las relaciones tormentosas de Pablo con
la Iglesia de Corinto; las cartas auténticas de Pablo no suponen
la existencia del llamado «decreto apostólico» señalado en
Hechos 15, 24-29, una concesión al judaísmo sobre la
prohibición de determinados alimentos). También hay
discordancias teológicas (por ejemplo, los Hechos pasan por alto
la postura típicamente paulina de la justificación de la fe sin las
obras de la ley, bien marcada por ejemplo, en la Epístola a los
romanos).27 Sin embargo, Víctor M. Fernández hace notar la
existencia de ciertos pasajes de los Hechos de los Apóstoles que
marcan el estilo particular de cristianismo que Pablo predicaba:
el Evangelio de la gracia de Dios,g que equivaldría al acento que
Pablo ponía en la justificación por la gracia y no por las obras de
la Ley.28
En el caso de contraste sobre temas comunes, se suele dar la preferencia a
las cartas paulinas auténticas; por otra parte, se aceptan aquellos datos del
libro de los Hechos que no son discordantes con las cartas. 29
Existe otro tipo de obras, las llamadas «epístolas pseudoepigráficas
o deuteropaulinas», que fueron escritas con el nombre de Pablo, quizá
por algunos discípulos suyos después de su muerte. Incluyen
la Segunda epístola a los tesalonicenses, la Epístola a los
colosenses, Epístola a los efesios, y tres «cartas pastorales»,
la Primera y la Segunda epístola a Timoteo y la Epístola a Tito. Desde
el siglo XIX, distintos autores han negado la paternidad paulina directa
de estas cartas, atribuyéndolas a varias figuras de discípulos
posteriores.30 Con todo, otros autores sostienen la autoría paulina de
estas cartas, en particular de Colosenses, argumentando que las
variaciones en el estilo y en la temática se pueden justificar por el
cambio del marco histórico en que se escribieron. 31 (Ver sección sobre
las epístolas pseudoepigráficas).
Biografía[editar]
Nacimiento de Pablo[editar]
Saulo Pablo nació entre el año 5 y el año 10 en Tarso (en la
actual Turquía), por entonces ciudad capital de la provincia romana
de Cilicia, en la costa sur del Asia Menor.
Fecha[editar]
En la Epístola a Filemón, se declaró ya anciano (presbytés).h La
escribió estando preso, i bien a mediados de la década del año 50 en
Éfeso, o bien a principios de la década del año 60 en Roma o Cesarea.
Se supone que en aquella época se alcanzaba la ancianidad hacia los
cincuenta o sesenta años.32 A partir de este dato, se estima que Pablo
nació a comienzos del siglo I, hacia el año 10.33343536Por lo tanto, fue
contemporáneo de Jesús de Nazaret.
Lugar[editar]
Localización de las principales sinagogas de la diáspora durante los siglos I y II, de
acuerdo con evidencias procedentes de la literatura, la papirología, la epigrafía y
la arqueología. El mapa pone de manifiesto la dispersión judía por el mundo
helenístico y romano.
Iglesia de San Pablo en Tarso (Turquía), construida durante los siglos XI o XII.
Rediseñada y renovada en 1892, la iglesia fue abandonada en 1923 tras el éxodo de
la comunidad cristiana de Tarso, consecuencia de la guerra greco-turca (1919-1922).
Luego, fue ligeramente modificada y utilizada para otros fines. En 1994 el Ministerio de
Cultura la catalogó como museo histórico y se convirtió en un monumento protegido.
Lucas afirma que Pablo era oriundo de Tarso,j ciudad situada en la
provincia de Cilicia, información considerada digna de crédito.373839
Corrobora esta tradición que la lengua materna de Pablo era el griego
desde su nacimiento,4041 y que no se observan semitismos en su uso de
este idioma.42
Además, Pablo utilizó la Septuaginta, traducción al griego de los textos
bíblicos, empleada por las comunidades judías del mundo antiguo más
allá de Judea.4243 Este conjunto concuerda con el perfil de un judío de
la diáspora nacido en una ciudad helenística.43 A esto se suma la
inexistencia de tradiciones alternativas que mencionen otros posibles
lugares de nacimiento, con excepción de una noticia tardía de Jerónimo
de Estridón que consigna el rumor de que la familia de Pablo procedía
de Giscala, ciudad de Galilea (De viris illustribus 5 —Comentario a
Filemón—; fines del siglo IV), noticia considerada en general carente de
respaldo.4244Nota 1
Por entonces, Tarso era una ciudad próspera, de cierta importancia
(Hechos 21, 39).45 Capital de la provincia romana de Cilicia desde el
año 64 a. C.,4647 estaba enclavada a los pies de los montes Tauro y a
orillas del río Cidno,48 cuya desembocadura en el mar Mediterráneo
servía a Tarso de puerto. Tarso poseía importancia comercial, ya que
formaba parte de la ruta que unía Siria y Anatolia.49 Además era el
centro de una escuela de filosofía estoica.5051 Se trataba, pues, de una
ciudad conocida como centro de cultura, filosofía y enseñanza. 52 La
ciudad de Tarso tenía concedida la ciudadanía romana por nacimiento. k
Como se explicó anteriormente, esta situación constituye una
explicación posible de que Pablo fuera ciudadano romano pese a ser
hijo de judíos.
Ciudadanía romana[editar]
La información sobre la ciudadanía romana de Pablo solo es
presentada por los Hechos de los Apóstoles,l y no encuentra
paralelismos en las cartas de Pablo, lo que aún hoy resulta motivo de
debate.53545556 Contra esta noticia, Vidal García aduce que un ciudadano
romano no hubiese sido apaleado, tal como asegura Pablo que le
ocurrió a él en 2 Corintios 11, 24-25, ya que estaba prohibido. 57 A favor,
Bornkamm señala que el nombre Paulus era romano.58 Y, si no hubiera
sido romano, Pablo no habría sido trasladado a Roma tras su detención
en Jerusalén.59 Sin embargo, hay excepciones a ambos supuestos. 606162
63
Peter van Minnen, papirólogo e investigador especializado en
documentos griegos del período helenístico y romano incluyendo los del
cristianismo primitivo, defendió enérgicamente la historicidad de la
ciudadanía romana de Pablo, sosteniendo que Pablo era descendiente
de uno o más libertos, de quienes habría heredado la ciudadanía del
pueblo trinitario de los dildos и мирослав пидор. 64
Primeros años, educación y estado de vida[editar]
Hijo de hebreos y descendiente de la tribu de Benjamín,m el libro de los
Hechos de los Apóstoles señala además otros tres puntos respecto de
Pablo: que fue educado en Jerusalén; que fue instruido a los pies del
famoso rabino Gamaliel;n65 y que era fariseo.o
Educación, «a los pies de Gamaliel»[editar]
La educación de Pablo es objeto de muchas especulaciones. La
opinión mayoritaria de los especialistas señala que recibió la educación
inicial en la misma ciudad de Tarso.6667 Asimismo, se sugiere que se
habría mudado a Jerusalén posteriormente, siendo adolescente, 68 o ya
un joven.69 Algunos estudiosos, que mantienen una actitud de gran
reserva respecto de la información brindada por los Hechos, objetan
estos datos.70 Otros no encuentran razón suficiente para descartar los
datos del libro de los Hechos 22, 3 referidos a su educación a los pies
de Gamaliel I el Viejo, autoridad de mente abierta. 71 Según Du Toi, los
Hechos y las cartas paulinas auténticas respaldan como más probable
que Pablo fuera a Jerusalén en sus años de adolescencia. Más
importante aún, este estudioso remarca que la dicotomía Tarso–
Jerusalén debería superarse mediante el reconocimiento de que la
persona de Pablo fue un punto de encuentro e integración de una
variedad de influencias.72 La educación de Pablo a los pies de Gamaliel
sugiere su preparación para ser rabino. 73
Fariseo[editar]
Que Pablo fuera fariseo es un dato que llegó a nosotros a partir del
pasaje autobiográfico de la Epístola a los filipenses:
Circuncidado el octavo día; del linaje de Israel; de la tribu de Benjamín; hebreo
e hijo de hebreos; en cuanto a la Ley, fariseo; en cuanto al celo, perseguidor de
la Iglesia; en cuanto a la justicia de la Ley, intachable.
Epístola a los filipenses 3, 5-6
Sin embargo, estos versículos forman parte de un fragmento de la carta
que algunos autores consideran un escrito independiente posterior al
año 70.747576 Hyam Maccoby cuestionó que Pablo fuese fariseo al
afirmar que no se observa ningún rasgo rabínico en las cartas
paulinas.77
Con todo, el carácter fariseo de Saulo Pablo en su juventud suele ser
aceptado sin reticencias por otros autores,7879 a lo que se suman las
palabras puestas en boca del Apóstol por el libro de los Hechos:
Todos los judíos conocen mi vida desde mi juventud, desde cuando estuve en
el seno de mi nación, en Jerusalén. Ellos me conocen de mucho tiempo atrás y
si quieren pueden testificar que yo he vivido como fariseo conforme a la secta
más estricta de nuestra religión.
Hechos de los Apóstoles 26, 4-5
En resumen, Saulo Pablo sería un judío de profundas convicciones,
estricto seguidor de la Ley mosaica.
Estado civil[editar]
Un tema discutido en la investigación del «Pablo histórico» es su estado
civil, del cual no existe constancia clara. Los textos de 1 Corintios 7, 8 y
1 Corintios 9, 5 sugieren que, cuando escribió esa carta en la primera
mitad de la década del año 50, no estaba casado, pero eso no aclara si
nunca se había casado, si se había divorciado o si había enviudado. 80
En general, los investigadores suelen optar por dos posiciones
mayoritarias:
1. que habría permanecido célibe toda su vida sin que
quede clara la razón precisa, que no sería
necesariamente de índole religiosa; 81
2. que habría estado casado,82 y luego habría enviudado.
Esta posición fue planteada por Joachim Jeremias, 83 y
encontró entre otros seguidores a J.M. Ford, E. Arens y,
en nuestros días, a S. Légasse.84 Esta postura supone
que Pablo estaba casado porque era preceptivo en el
caso de los rabinos.85 Por lo tanto, cuando Pablo escribió
en 1 Corintios 7, 8: «Digo a los solteros y a las viudas,
'bueno es que se queden como yo estoy'», podría ser
clasificado entre los viudos (chérais), no entre los solteros
(agamois); Pablo no se habría casado de nuevo (cf. 1
Corintios 9, 5). E. Fascher, que defendió el celibato
perpetuo de Pablo, mostró objeciones a esta teoría. 86
Romano Penna y Rinaldo Fabris señalan otra posición posible: que
Pablo y su presunta mujer se hubiesen separado. Ese supuesto podría
vincularse con el llamado privilegio paulino establecido por el Apóstol, lo
cual consiste en el derecho que tiene a romper el vínculo matrimonial la
parte cristiana cuando la otra parte es infiel y no se aviene a vivir con
ella pacíficamente.8788
Saulo Pablo, perseguidor[editar]
Conocimiento de Jesús de Nazaret[editar]
Cabe plantearse si, habiendo estado Saulo Pablo en Jerusalén «a los
pies de Gamaliel», conoció personalmente a Jesús de Nazaret durante
su ministerio o al momento de su muerte. Las posiciones de los
estudiosos son diversas, pero en general se presume que no fue así, ya
que no hay mención de ello en sus epístolas. Resulta razonable pensar
que, si hubiera sucedido un encuentro semejante, Pablo lo habría
consignado en algún momento por escrito.8990
Siendo este el caso, cabría también cuestionar la presencia
permanente de Saulo Pablo en Jerusalén en sus años de adolescencia
o juventud.91 A partir de Hechos 26, 4-5, Raymond E. Brown sugiere
que Saulo Pablo era fariseo desde su juventud. Dado que resultaría
infrecuente la presencia de maestros fariseos fuera de Palestina y que,
además del griego, Pablo conocía el hebreo, el arameo o ambos, la
suma de toda esa información da pie a pensar que al iniciarse la
década del año 30, Saulo Pablo se trasladó a Jerusalén con el fin de
estudiar más profundamente la Torá.92
La primera persecución[editar]
Martirio del diácono Esteban. Se trata de una representación bizantina en miniatura
incluida en el menologio de Basilio II, obra de arte señera entre los manuscritos
griegos con miniaturas. Datado de fines del siglo X o principios del siglo XI, en la
actualidad forma parte de la colección de manuscritos griegos de la Biblioteca
Apostólica Vaticana. En la imagen se observa la lapidación de Esteban a la derecha, y
a Saulo Pablo, sentado, a la izquierda.
Según los Hechos de los Apóstoles, el primer contacto fidedigno con los
seguidores de Jesús lo tuvo en Jerusalén, con el grupo judeo-
helenístico de Esteban y sus compañeros.93 Saulo Pablo aprobó la
lapidación de Esteban el protomártir, ejecución datada de la primera
mitad de la década del año 30.94
En su análisis, Vidal García limita la participación de Saulo Pablo en el
martirio de Esteban al señalar que la noticia sobre la presencia de
Pablo en esa lapidación no pertenecería a la tradición original utilizada
por Hechos.95 Bornkamm argumenta sobre la dificultad de suponer que
Pablo haya estado siquiera presente en la lapidación de Esteban. 96
Con todo, otros autores (por ejemplo, Brown, Fitzmyer, Penna, Murphy
O'Connor, etc.) no encuentran razones suficientes para dudar sobre la
presencia de Pablo en el martirio de Esteban. Siempre según los
Hechos, los testigos de la ejecución de Esteban pusieron sus vestidos a
los pies del «joven Saulo» (Hechos 7, 58).Nota 2 Martin Hengel considera
que Pablo podría tener en aquellos momentos unos 25 años. 97
El capítulo 8 de los Hechos de los Apóstoles muestra en los primeros
versículos un cuadro panorámico de la primera persecución cristiana en
Jerusalén, en el que Saulo Pablo se presenta como el alma de esa
persecución. Sin respetar ni a las mujeres, llevaba a los cristianos a la
cárcel.
Saulo aprobaba su muerte. Aquel día se desató una gran persecución contra la
Iglesia de Jerusalén. Todos, a excepción de los apóstoles, se dispersaron por
las regiones de Judea y Samaria. Unos hombres piadosos sepultaron a
Esteban e hicieron gran duelo por él. Entretanto Saulo hacía estragos en la
Iglesia; entraba por las casas, se llevaba por la fuerza hombres y mujeres, y los
metía en la cárcel.
Hechos de los Apóstoles 8, 1-3
No se habla de matanzas pero, en un discurso posterior en el templo
(Hechos 22, 19-21), Pablo señaló que andaba por las sinagogas
encarcelando y azotando a los que creían en Jesús de Nazaret. En
Hechos 9,1 se indica que las intenciones y propósitos de Saulo eran
amedrentar de muerte a los fieles. Y en Hechos 22, 4 se coloca en boca
de Pablo su persecución «hasta la muerte», encadenando y
encarcelando a hombres y mujeres.
Vidal García y Bornkamm manifiestan su desconfianza respecto de los
alcances reales de esa persecución, tanto desde el punto de vista de su
extensión geográfica cuanto de su grado de violencia. 9899 Barbaglio
señala que los Hechos hacen aparecer a Pablo, «no como el
perseguidor sino como la persecución personificada», por lo que no se
los puede considerar una crónica neutra. 100 Sanders sostiene que esa
persecución se debió al celo de Saulo Pablo, y no a su condición de
fariseo.101 Más allá de los alcances precisos de su carácter
persecutorio, se podría resumir —en palabras de Gerd Theissen— que
la vida del Pablo precristiano se caracterizó por «el orgullo y el celo
ostentoso por la Ley».102
La conversión[editar]
Véase también: Conversión de San Pablo
Conversión en el camino para Damasco.
Por Caravaggio, en la Basílica de Santa María del Popolo, en Roma. En las obras de
arte y en la creencia popular se tiene la imagen de que Pablo cayó de su caballo,
cuando ni en las epístolas paulinas ni en los Hechos de los Apóstoles se menciona la
caída de un caballo. Podría tratarse, pues, de un anacronismo.
Según el libro de los Hechos de los Apóstoles, luego del martirio
de Esteban, Saulo Pablo se dirigió a Damasco, hecho que los biblistas
tienden a situar en el término del año subsiguiente a la lapidación de
Esteban, según se comenta en la sección anterior (ver además el
análisis de V. M. Fernández y bibliografía allí citada). 4
Entretanto Saulo, respirando todavía amenazas y muertes contra los discípulos
del Señor, se presentó al Sumo Sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas
de Damasco, para que si encontraba algunos seguidores del Camino, hombres
o mujeres, los pudiera llevar atados a Jerusalén. Sucedió que, yendo de
camino, cuando estaba cerca de Damasco, de repente le rodeó una luz venida
del cielo, cayó en tierra y oyó una voz que le decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué
me persigues?» El respondió: «¿Quién eres, Señor?» Y él: «Yo soy Jesús, a
quien tú persigues. Pero levántate, entra en la ciudad y se te dirá lo que debes
hacer». Los hombres que iban con él se habían detenido mudos de espanto;
oían la voz, pero no veían a nadie. Saulo se levantó del suelo, y, aunque tenía
los ojos abiertos, no veía nada. Le llevaron de la mano y le hicieron entrar en
Damasco. Pasó tres días sin ver, sin comer y sin beber.
Hechos de los Apóstoles 9, 1-9
La conversión de San Pablo (1542), obra de Miguel Ángel. En la espiritualidad cristiana, el
episodio de Pablo derribado dio origen a una expresión técnica, las llamadas «gracias
tumbativas».103
Interior de la llamada casa de Ananías o capilla de San Ananías, en Damasco. Se trata de
una cripta de dos habitaciones, situada a unos cuatro metros por debajo del nivel de la
calle actual. Se la asocia con el lugar en que Saulo Pablo recuperó la vista y fue bautizado
por Ananías.
Pablo mismo presentó esta experiencia como una «visión» (1 Corintios
9, 1), como una «aparición» de Jesucristo resucitado (1 Corintios 15, 8)
o como una «revelación» de Jesucristo y su Evangelio (Gálatas 1, 12-
16; 1Corintios 2, 10). Pero nunca presentó esta experiencia como una
«conversión», porque para los judíos «convertirse» significaba
abandonar a los ídolos para creer en el Dios verdadero, y Pablo nunca
había adorado a ídolos paganos, ni había llevado una vida disoluta. Los
biblistas tienden a acotar a un marco muy preciso el significado del
término «conversión» aplicado a Pablo.104 En realidad, cabe que Pablo
interpretara que tal experiencia no lo hacía menos judío, sino que le
permitía llegar a la esencia más profunda de la fe judía. 4 Por entonces,
el cristianismo aún no existía como religión independiente.105
Existen varios puntos sin resolver respecto de este relato. Por ejemplo,
en 1 Corintios 9, 1 Pablo señaló que «vio» a Jesús, pero en ningún
pasaje de los Hechos (Hechos 9, 3-7; 22, 6-9; 26, 13-18) ocurre tal
cosa. Más aún, los tres pasajes de Hechos no coinciden en los
detalles:106 si los acompañantes quedaron en pie sin poder hablar o si
cayeron por tierra; si oyeron o no la voz; asimismo, el hecho de que
Jesús hablara a Pablo «en idioma hebreo», pero citando un proverbio
griego (Hechos 26,14). Sin embargo, el núcleo central del relato
coincide siempre:107
— Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
— ¿Quién eres tú, Señor?
— Yo soy Jesús (de Nazaret), a quien tú persigues.
Las epístolas paulinas guardan silencio sobre los detalles de este
episodio, aunque el comportamiento previo y posterior de Pablo es
señalado por él mismo en una de ellas.
[…]pues yo no lo recibí ni aprendí de hombre alguno, sino por revelación de
Jesucristo. Pues ya estáis enterados de mi conducta anterior en el Judaísmo,
cuán encarnizadamente perseguía a la Iglesia de Dios y la devastaba, y cómo
sobrepasaba en el Judaísmo a muchos de mis compatriotas contemporáneos,
superándoles en el celo por las tradiciones de mis padres. Mas, cuando Aquel
que me separó desde el seno de mi madre y me llamó por su gracia, tuvo a
bien revelar en mí a su Hijo, para que le anunciase entre los gentiles, al punto,
sin pedir consejo ni a la carne ni a la sangre, sin subir a Jerusalén donde los
apóstoles anteriores a mí, me fui a Arabia, de donde nuevamente volví a
Damasco.
Epístola a los gálatas 1, 12-17
Bab Kisan, uno de los ocho portales de la antigua ciudad de Damasco. El muro fue
construido en la época romana. Se lo suele asociar con el lugar en que Saulo Pablo
fue descolgado por los discípulos de las murallas en el interior de un canasto para
escapar de los judíos que habían tomado la decisión de matarlo (Hechos 9, 23-25).
Hoy alberga la capilla de San Pablo.
En otra de sus epístolas afirmó:
Y en último término [Cristo resucitado] se me apareció también a mí, como a un
abortivo.
Primera epístola a los corintios 15, 8-9
Como resultado de esa «experiencia» vivida en el camino a Damasco,
Saulo de Tarso, hasta entonces dedicado a «perseguir
encarnizadamente» y «asolar» con «celo» a la «Iglesia de Dios» según
sus propias palabras,p transformó su pensamiento y su
comportamiento. Pablo siempre habló de su condición judía en tiempo
presente,q y señaló que él mismo debía cumplir las normas
dictaminadas por las autoridades judías.r Probablemente nunca
abandonó sus raíces judías, pero permaneció fiel a aquella experiencia
vivida, considerada uno de los principales acontecimientos en la historia
de la Iglesia.108
Después del suceso vivido por Pablo en el camino de Damasco,
Ananías lo curó de su ceguera imponiéndole las manos. Pablo
fue bautizado y permaneció en Damasco «durante algunos días». s
Desde la década de 1950 se presentaron trabajos científicos que
sugirieron la presunta epilepsia de Pablo de Tarso, 109110 y se postuló
que su visión y experiencias extáticas pudieron ser manifestaciones de
epilepsia del lóbulo temporal.111 También se propuso
un escotoma central como dolencia de Pablo, y que esa condición
podría haber sido causada por retinitis solar en el camino de Jerusalén
a Damasco.112 Bullock sugirió hasta seis posibles causas de la ceguera
de Pablo en el camino a Damasco: oclusión de la arteria
vertebrobasilar, contusión occipital, hemorragia vítrea
secundaria/desgarro de retina, lesión causada por un rayo, intoxicación
por Digitalis, o ulceraciones (quemaduras) de la córnea.113 Con todo, el
estado de salud física de Pablo de Tarso permanece desconocido. 111
Su ministerio temprano[editar]
Pablo de Tarso comenzó su ministerio en Damasco y Arabia,t nombre
con el cual se hacía referencia al reino nabateo.114Nota 3 Fue perseguido
por el etnarca Aretas IV,u hecho que se suele datar de los años 38-
39,115 o eventualmente de antes del año 36. 4Nota 4
Pablo huyó a Jerusalén donde, según la Epístola a los gálatas (1, 18-
19), visitó y conversó con Pedro y con Santiago. Según los Hechos (9,
26-28), fue Bernabé quien lo llevó ante los apóstoles. Podría
interpretarse que fue entonces cuando le transmitieron a Pablo lo que
más tarde mencionó en sus cartas haber recibido por tradición sobre
Jesús (1 Corintios 11, 23; 1Corintios 15, 3).116 La estancia en Jerusalén
fue breve: se habría visto obligado a huir de Jerusalén para escapar de
los judíos de habla griega. Fue conducido a Cesarea Marítima y
enviado a refugiarse en Tarso de Cilicia.v Raymond Brown señala que
no se conoce con exactitud cuanto tiempo permaneció allí, pero
pudieron ser varios años.
Bernabé acudió a Tarso y fue con Pablo a Antioquía, donde surgió por
primera vez la denominación de «cristianos» para los discípulos de
Jesús. Pablo habría pasado un año evangelizando allí, antes de ser
enviado a Jerusalén con ayuda para aquellos que sufrían hambruna
(Hechos 11,25-30).117 Antioquía se convertiría en el centro de los
cristianos convertidos desde el paganismo. Nota 5
Viajes misioneros[editar]
Artículo principal: Viajes misioneros de Pablo
A partir del año 46 comienzan los tres grandes viajes misioneros de
Pablo, que el revisionismo moderno interpreta se iniciaron con
anterioridad, después del año 37. Los tres viajes son en realidad una
clasificación con fines didácticos.118
De izquierda a derecha, los recorridos que habría realizado Pablo durante el primero,
segundo y tercer viaje, según el libro de los Hechos de los Apóstoles.
Magnitud de los viajes[editar]
Pablo hacía generalmente sus viajes a pie (2 Corintios 11, 26). 119120 El
esfuerzo realizado por Pablo de Tarso en sus viajes es digno de
mención. Si se cuenta únicamente el número de kilómetros de los tres
viajes por Asia Menor, se puede dar el siguiente resultado, según Josef
Holzner:121
Pilar de San Pablo en Pafos, Chipre. Según Hechos 13, 7-12, el Apóstol convirtió en
esta ciudad al procónsul romano Sergio Paulo, durante su primer viaje.
Primer viaje: desde Atalia, el puerto a donde llegó desde Chipre,
hasta Derbe, ida y vuelta, 1 000 km.
Segundo viaje: desde Tarso hasta Tróade, 1 400 km. Si se tiene
en cuenta el desplazamiento por Galacia hasta su capital, Ancira,
hay que añadir 526 km más. Por lo tanto, solamente dentro del
Asia Menor recorrió por lo menos 1 926 km. Este cálculo de
mínimos se debe a que la narración de los Hechos de los
Apóstoles es muy general y se limita a decir que atravesó la
región de Galacia y Misia.
Tercer viaje: de Tarso hasta Éfeso, 1 150 km. A ello hay que
sumar el recorrido por la región de Galacia. En este viaje, solo
dentro del Asia Menor recorrió un mínimum de 1 700 km.
A lo anterior habría que añadir los viajes por tierras de
Europa y por mar, los caminos difíciles, las diferencias de
altitud, etc. De una forma muy vívida, Pablo mismo describió
en el pasaje siguiente lo que estos viajes implicaron:
En peligros de muerte he estado muchas veces. Cinco veces
recibí de los judíos cuarenta azotes menos uno. Tres veces fui
azotado con varas; una vez fui apedreado; tres veces padecí
naufragio; un día y una noche pasé en el abismo. Viajes
frecuentes; peligros de ríos; peligros de salteadores; peligros de
los de mi raza; peligros de los gentiles; peligros en la ciudad;
peligros en despoblado; peligros en el mar; peligros entre falsos
hermanos; trabajos y fatigas; noches sin dormir, muchas veces;
hambre y sed; muchos días sin comer; frío y desnudez. Y aparte
de otras cosas, mi responsabilidad diaria: la preocupación por
todas las Iglesias. ¿Quién desfallece sin que desfallezca yo?
¿Quién sufre escándalo sin que yo me abrase?
2 Corintios 11, 23c-29
En efecto, como viajero desprotegido de toda escolta, sería
víctima fácil de bandidos, en particular en zonas rurales poco
frecuentadas. Los viajes marítimos no eran más seguros: los
vientos podían ser de ayuda proa al este, pero era peligroso
poner rumbo a poniente y los naufragios eran frecuentes en
cualquier sentido. Aun en las grandes ciudades greco-
romanas como Éfeso, Pablo no dejaba de ser un judío,
posiblemente con un zurrón al hombro, queriendo cuestionar
toda la cultura en nombre de quien había sido considerado
un criminal crucificado.122 Ni aun los «suyos» (los de su
«clase», «raza» o «estirpe», es decir, los judíos) dejaban de
sancionarlo.123 Finalmente, su labor ni siquiera finalizaba
luego de predicar el evangelio de Jesucristo o conformar una
comunidad.124
El teólogo protestante alemán Gustav Adolf
Deissmann enfatizó el punto al comentar que sentía
«indecible admiración» a vista del esfuerzo puramente físico
de Pablo, que con toda razón podía decir de sí mismo que
«azotaba su cuerpo y lo domaba como a un esclavo» (1
Corintios 9, 27).125
Primer viaje[editar]
Pablo y Bernabé en Listra (1650), obra del artista neerlandés Nicolaes
Pietersz. Berchem. Musée d'art et d'industrie, Saint-Étienne (Francia).
Enviados por la Iglesia antioquena, Bernabé y Pablo
partieron en el primer viaje misional (Hechos 13-14),
acompañados por Juan Marcos, primo de Bernabé que
oficiaba de auxiliar. Del relato surge que Bernabé habría
dirigido la misión en sus inicios.126 Zarparon de Seleucia,
puerto de Antioquía ubicado a 25 km de la ciudad, hacia la
isla de Chipre, patria de Bernabé.wAtravesaron la isla
desde Salamina en la costa oriental de Chipre,
hasta Pafos en la costa occidental.
En Pafos, Pablo logró un converso ilustre en la persona del
procónsul romano Sergio Paulo.x En su séquito se hallaba el
mago Elimas, que procuró apartar al procónsul de la fe.
Pablo lo llamó «repleto de todo engaño y de toda maldad,
hijo del Diablo y enemigo de toda justicia», y dejó a Elimas
ciego. Viendo lo ocurrido, el procónsul creyó. Desde Pafos
los misioneros navegaron hacia Perge, en la región
de Panfilia, en la costa sur del Asia Menor central. Es aquí
donde el relato de los Hechos de los Apóstoles comienza a
llamar a Saulo con su nombre romano Pablo, quien en
adelante encabeza la misión. En esta etapa los dejó Juan
Marcos para regresar a Jerusalén, con gran disgusto de
Pablo como se indica más adelante.y
Pablo y Bernabé continuaron viaje tierra adentro, hacia la
Anatolia centro-meridional, tocando las ciudades del sur
de Galacia: Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra y Derbe. La
norma constante en Pablo, tal como la presenta los Hechos,
era la de predicar primero a los judíos a quienes suponía
más preparados para recibir el mensaje. El relato de los
Hechos muestra también la oposición activa que hacían «los
de su raza» al anuncio evangélico. Ante la resistencia abierta
que le opusieron manifestó su intención de dirigirse en
adelante a los gentiles.z Los paganos comenzaron a
acogerlo [Link] 6 Pablo y Bernabé deshicieron el
camino desde Derbe, por Listra, Iconio y Antioquía de
Pisidia, hasta Perge; embarcaron en Atalía con dirección a
Antioquía de Siria, donde Pablo pasó algún tiempo con los
[Link]
Si bien las epístolas auténticas de Pablo no brindan ninguna
información sobre este primer viaje, mencionan en cambio
que predicó a los gentiles con antelación al concilio de
Jerusalén y que sufrió una lapidación, la cual tendría
correspondencia con la que padeció en Listra, según los
Hechos.127
Concilio de Jerusalén[editar]
Ícono que representa a Santiago el Justo. Los textos de Gálatas 2, 9 y
Hechos 12, 17 y 15, 13 producen la misma impresión: que Santiago
ocupaba el primer lugar en la Iglesia de Jerusalén al momento
del Concilio de Jerusalén.
Artículo principal: Concilio de Jerusalén
Después de la primera misión paulina y durante la breve
estadía del Apóstol en Antioquía, arribaron algunos
judaizantes,128 cuya prédica señalaba la necesidad de
la circuncisión para salvarse,129 por lo que desencadenaron
un conflicto no menor con Pablo y Bernabé. La Iglesia de
Antioquía envió a Pablo, Bernabé y algunos otros (entre
ellos Tito, según Gálatas 2, 1) a Jerusalén para consultar a
los apóstoles y ancianos.130 Según las palabras del propio
Pablo, esta sería su segunda visita a Jerusalén después de
su conversión («una vez más en catorce años»). Este
acontecimiento se data tradicionalmente del año 49, en tanto
que las posturas revisionistas varían en la datación, entre los
años 47 y 51.131 Según Thiessen, este conflicto activó en
Pablo su propia conversión, llevándola a debate público
como argumento para instruir acerca del riesgo que
implicaba admitir la circuncisión.132
Si bien con algunos matices, este hecho aparece tanto en
la Epístola a los gálatas como en el libro de los Hechos,133 y
dio lugar a un conciliábulo conocido como el Concilio de
Jerusalén, en el que triunfó la postura de Pablo sobre no
imponer el ritual judío de la circuncisión a los conversos
gentiles.134
La decisión adoptada en el concilio implicó un avance en la
liberación del cristianismo primitivo de sus raíces judías para
abrirse al apostolado universal.135 La cuestión resuelta allí
parece haber sido puntual,136137 aunque con implicaciones
doctrinales que excederían el problema planteado. En
efecto, Pablo denunciaría más tarde la inutilidad de las
prácticas cultuales propias del judaísmo, que incluían no solo
la circuncisión (Gálatas 6, 12) sino además las observancias
(Gálatas 4,10), para desembocar finalmente en la
concepción de que no es el hombre el que logra su
propia justificación como resultado de la observancia de la
Ley divina, sino que es el sacrificio de Cristo el que lo
justifica gratuitamente, es decir, que la salvación es un don
gratuito de Dios (Romanos 3, 21-30).138
Controversia en Antioquía