Crónica Periodística
En Machu Picchu sin un dólar
La plaza san Martín es un lugar de reunión, inaugurada el 28 de Julio de 1921 por el
centenario de la independencia del Perú. En ella podemos encontrar a muchas personas, con
ello, cada una con una historia que contar. En un extremo de la plaza destacaban dos chicos,
tal vez por el acento argentino, gigantescas mochilas o las pulseras que ofrecían a las
personas que pasaban cerca de ellos. Definitivamente tendrían alguna historia que contar.
Amigos desde la infancia, pues en Catán Lil, casi todos se conocen. A sus veinte y dos años
decidieron abandonar todo y viajar como mochileros. Partieron hace tres meses desde la
patagonia, estuvieron dos meses recorriendo las costas de Chile hasta que llegaron al Perú,
siendo parte de los 205.465 Argentinos que visitan el país anualmente. Se dirigieron a Cuzco,
lugar con 428 450 habitantes, siendo el 9.1% de extranjeros.
Ambos como mochileros, no tenían suficiente dinero como para conocer Machu Picchu y
comer, por lo que el gerente del hostal, Alberto Quiñones, les contó que varios turistas se
colan a Machu Picchu entre los 2500 que ingresan.
Los amigos decididos a ingresar sin pagar, hablaron con más personas sobre ello, hasta juntar
la información necesaria. A las 3 de la madrugada se dirigieron a la entrada a Machu Picchu,
la bordearon hasta llegar a la zona de vegetación e ingresaron, caminaron lo más recto que
podían, pues se olvidaron de empacar linternas y sus teléfonos no tenían batería, iluminados
solo por la luna llena. Se perdieron hasta el amanecer, que escucharon ruido, fueron en esa
dirección y se toparon con el primer grupo de visitantes en medio del camino del Inca.
Lograron ver una de las maravillas del mundo, sin gastar un dólar.
Camila Salomé Bruno