República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Defensa
Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada
UNEFA – Núcleo Tucupido
Ing. Mecánica. 8vo Semestre. Sección D-02
GENERALIDADES,
COMBUSTION Y
COMBUSTIBLE
Profesor: Alumna:
Ing. Daniel Rincones Marelys Isola 27541741
1.1 GENERALIDADES
Fuentes de energía y sus transformaciones
Las fuentes de energía son aquellas que la producen directamente. Como fuentes
de energía se pueden mencionar al sol; se transforma en energía química en la
fotosíntesis, la eléctrica; se transforma en luz y calor en los relámpagos, el carbón,
el petróleo, las caídas de agua, los desechos orgánicos, los átomos, las olas del
mar, las reacciones químicas; que se transforma en luz y en calor en las
combustiones, o el sonido, entre otras. Por su parte, los tipos de energía son
aquellos que identifican la forma en que se manifiesta la energía.
Nuestro planeta posee grandes cantidades de energía. La energía está presente en
la naturaleza por todas partes. Sin embargo, uno de los problemas más importantes
para el ser humano es conocer la forma de aprovechar dicha energía y transformarla
en energía útil.
Una fuente de energía es todo aquel material o fenómeno de la naturaleza a partir
del cual se puede obtener energía útil para ser aprovechada.
Las distintas fuentes de energía se agrupan principalmente en dos tipos,
dependiendo de su posibilidad de regeneración:
1 Fuentes de energía renovables: Son las fuentes de energía que se
regeneran a un ritmo igual o mayor al que se consumen.
2 Fuentes de energía no renovables: Se consumen a un ritmo más elevado
al que se producen, y terminarán agotándose.
Los cuerpos poseen energía en formas muy diversas. Pues bien, la energía se
encuentra en constante transformación. Todas las formas de energía son
convertibles, pasando de unas a otras.
Ejemplos:
Al arder la madera, la energía química de la misma se transforma en térmica
y luminosa.
Al girar las aspas de un aerogenerador, la energía mecánica del viento se
transforma en energía eléctrica.
Conservación y utilización de la energía
La energía fluye entre los cuerpos transformándose de una forma en otra,
transfiriéndose de un cuerpo a otro, generando cambios en los cuerpos, etc. Ahora
bien, en las sucesivas transformaciones energéticas, la energía no se agota. La
energía total permanece constante; es decir, la energía es la misma antes y después
de cada transformación.
A esta idea se le llama principio de conservación de la energía, y dice que “la energía
ni se crea ni se destruye, sólo se transforma”.
La utilidad de la energía se manifiesta en que, gracias a ella, el ser humano puede
realizar procesos y trabajos que le garanticen, tanto su supervivencia a la cabeza
de las otras especies animales, como la comodidad y el dominio que ha ejercido,
por el largo tiempo, sobre el medio natural.
Ciclos y procesos
La conversión de la energía es un proceso que tiene lugar en la biosfera. Sin
embargo, los seres humanos a lo largo de su historia hemos inventado diversos
artefactos que posibilitan también la conversión energética. La eficiencia con que
esta transformación se produce está directamente relacionada con la proporción
entre su forma final y su forma inicial y también depende de las leyes físicas y
químicas que gobiernan la conversión.
Relaciones físicas en el ciclo termodinámico de Carnot
En los procesos termodinámicos, las máquinas o motores térmicos convierten
energía térmica en energía mecánica o viceversa. Según la teoría termodinámica,
ninguna máquina térmica puede tener una eficiencia superior a la del proceso
reversible de Carnot, denominado también ciclo de Carnot.
Una serie de ciclos termodinámicos se han implementado en la práctica:
El ciclo Bryton, que consiste en turbinas de vapor y motores de reacción.
El ciclo Otto, ampliamente utilizado en el sector de la automoción.
El ciclo Diesel, muy utilizado en navegación marítima, ferrocarriles y
automóviles.
El ciclo Sterling, muy parecido al ciclo ideal de Carnot, y que suele utilizar
aire u otro gas como fluido de trabajo. Este ciclo también se emplea en el
bombeo solar de agua.
El ciclo Ericsson, que utiliza aire caliente como fluido de trabajo y que está
específicamente pensado para aplicaciones solares.
El ciclo Rankine.
Todos estos métodos precisan de equipos específicos para cada tipo y en ellos se
enmarcan los motores de uso generalizado en automoción, de amplia utilización.
Ciclo de Otto
Es característico de los motores de combustión interna, a gasolina, que encienden
por la ignición de un combustible, provocada por una chispa eléctrica; se trata de un
ciclo termodinámico en donde, teóricamente, el calor se aporta a un volumen
constante.
Puede estar presente en motores de dos tiempos y en motores de cuatro tiempos,
y este principio se basa en que, para su funcionamiento, aspira una mezcla precisa
de aire/combustible (generalmente gasolina). El espacio es un sistema de
pistón/cilindro, y la precisión la marcan válvulas de admisión y escape.
Las fases que posee el ciclo Otto se conocen como: Admisión, compresión,
explosión y escape. Estas son las que definen todo el proceso que se lleva a cabo
en el cilindro y que resulta en movimiento del motor. Se dice que son fases teóricas
porque, como se podrá constatar a medida que se desarrolla el ciclo, lo normal es
que las fases ocurran traslapadas y no de manera lineal. Antes de que una fase
termine, ya ha comenzado la siguiente.
Ciclo de Diésel
El motor de combustión interna diésel se diferencia del motor de ciclo Otto de
gasolina, por el uso de una mayor compresión del combustible para encenderlo, en
vez de usar bujías de encendido («encendido por compresión» en lugar de
«encendido por chispa»).
En el motor diésel, el aire se comprime adiabáticamente con una proporción de
compresión típica entre 15 y 20. Esta compresión, eleva la temperatura al valor de
encendido de la mezcla de combustible que se forma, inyectando gasolina una vez
que el aire está comprimido.
Ciclo Brayton
Es un ciclo termodinámico consistente, en su forma más sencilla, en una etapa de
compresión adiabática, una etapa de calentamiento isobárico y una expansión
adiabática de un fluido termodinámico compresible.
La máquina de Brayton, desarrollada alrededor de 1870, era una maquina
reciprocante que quemaba aceite con la inyección del combustible directa al cilindro,
y un compresor que estaba separado del cilindro de potencia. El ciclo Brayton, el l
cual ahora se usa solo para turbinas de gas, fue el primero que se utilizó con
máquinas reciprocantes.
Ciclo Dual
Es un ciclo termodinámico que combina el ciclo Otto y el ciclo Diésel. En el ciclo
dual, la combustión ocurre en parte a volumen constante y en parte a presión
constante. Se puede usar para describir motores de combustión interna. Los ciclos
Otto y Diésel no describen bien los diagramas presión-volumen de los motores de
combustión interna reales.
En un ciclo dual, el sistema que ejecuta el ciclo se somete a una serie de cinco
procesos: dos procesos isentrópicos (adiabáticos reversibles) alternados con dos
procesos isocróricos y uno isobárico.
1.2 COMBUSTIBLES Y COMBUSTION
Proceso de combustión
Un proceso de combustión es un tipo de reacción química exotérmica que origina
un proceso de oxidación rápida de elementos combustibles que están formados,
principalmente, por carbono e hidrógeno y en ocasiones, por azufre. A través de
dicho proceso, se liberan grandes cantidades de energía térmica.
Para que cualquier combustible pueda arder se necesita una temperatura mínima
que se conoce como punto de ignición. Por regla general, los materiales que son
combustibles tienen un punto de ignición bajo de manera que, con aparente
facilidad, entran en combustión. Sin embargo, cada combustible al quemarse
genera su propia cantidad de calor, es decir, una energía calórica diferente.
Combustibles naturales
Los combustibles naturales son aquellos que están en la naturaleza y que el ser
humano utiliza para obtener la energía de su combustión. Los combustibles
naturales pueden estar en los tres estados:
Combustibles sólidos. Como el carbón, la madera y la turba natural.
Combustibles líquidos. Como el petróleo.
Combustibles gaseosos. Como el gas natural.
Muchos de los combustibles naturales son combustibles fósiles, es decir,
constituyen compuestos orgánicos que se encuentran en el suelo y que ya se han
fosilizado (como restos de seres vivos o residuos orgánicos, como materia fecal,
orina o descomposición de cuerpos) y sirven como combustibles.
Obtención de combustibles del petróleo
Gas de refinería (“fuel-gas”): Está constituido principalmente por hidrógeno,
metano y etano, aunque puede contener cantidades menores de etileno, y
excepcionalmente, también propileno, propano y butano.
Gases licuados del petróleo (LPG): Se denominan así el propano, el butano
y sus mezclas, que se almacenan y transportan a presión para mantenerlos
en estado líquido.
Naftas y Gasolinas: Las naftas son mezclas de hidrocarburos de 5 a 11
átomos de carbono, que normalmente tienen un intervalo de ebullición entre
los 35 y 195ºC, aunque a veces sobrepasan ligeramente los 205ºC. Las
naftas ligeras tienen un punto final de ebullición (EBP) del orden de los 135ºC,
mientras que las naftas pesadas cubren el intervalo superior. Las gasolinas
son naftas acondicionadas para su uso como combustibles en motores de
combustión interna de explosión, tanto de automóviles como de aviones.
Kerosenos: Los productos intermedios entre las gasolinas y gasóleos reciben
el nombre genérico de “kerosenos”, están constituidos fundamentalmente por
hidrocarburos del intervalo C10-C14. Su principal utilización es la
preparación de turbocombustibles o jet-fuels, utilizados por turborreactores
en aviones comerciales y en las aeronaves a turbohélice.
Gasóleos: La denominación “gasóleos” se le da a las mezclas de
hidrocarburos dentro del margen C14-C20, con intervalos de ebullición
generalmente comprendidos entre 200 y 350ºC, aunque pueden llegar a
prepararse en su punto inicial de ebullición (IBP) tan bajo como 175ºC y su
punto final de ebullición (EBP) hasta 370ºC. Se emplean como combustible
en motores de combustión interna de encendido por compresión (diésel) y
como combustibles en las calefacciones domésticas y en pequeñas
instalaciones térmicas.
Fuelóleos: Los componentes más pesados del petróleo, que constituyen los
residuos de las destilaciones atmosféricas y de vacío, se destinan a la
preparación de fuelóleos, que encuentran su aplicación en las instalaciones
térmicas (generadores de vapor, hornos, etc.) y en motores diésel lentos.
Aceites lubricantes: Los hidrocarburos comprendidos en el intervalo C20-C70
contenidos en el petróleo tienen buenas propiedades lubricantes y son más
baratos que otros productos con similares propiedades, por lo que su uso en
la lubricación de todo tipo de máquinas y mecanismos está ampliamente
extendido.
Parafinas y ceras: Las parafinas separadas de las fracciones de petróleo
destinadas a la fabricación de aceites lubricantes encuentran aplicación en
otras industrias por sus características reológicas, barrera a la humedad y
químicas. Se denominan también ceras.
Asfaltos: Los asfaltos eran conocidos y utilizados mucho antes de que
explotasen los yacimientos de petróleo. Están formados por los componentes
menos volátiles del petróleo, contienen nitrógeno, oxígeno y metales
pesados, además de azufre, combinados con hidrocarburos complejos con
múltiples anillos aromáticos.
Análisis de los productos de la combustión
El análisis de los productos de la combustión es una comprobación de especial
importancia para asegurar una correcta combustión, y así detectar las combustiones
con exceso de CO, perjudicial para la seguridad de las personas y perjudicial para
el medio ambiente.
Parámetros y valores de referencia a tener en el análisis de los productos de la
combustión son los siguientes:
Temperatura de los productos de combustión: para calderas su valor debe
ser mayor o igual a 80ºC, para calentadores debe ser de alrededor o superior
a 110ºC. Para calderas de condensación suelen ser valores inferiores a 60ªC.
Contenido de oxígeno en los productos de combustión (O2 en %): su valor
debe ser entre 5 y 12, lo más apropiado se considera entre 8 y 10.
CO2 en productos de combustión: inferior al 10%.
CO no diluido o CO corregido o CO concentrado: este valor no lo mide
directamente la sonda del equipo, sino que es resultado de los cálculos que
hace el equipo, en función del valor de CO diluido en productos de
combustión (valor variable) y el exceso de aire en productos de combustión
(valor entre 1,5 y 3, siendo apropiado alrededor de 2).
Calor de combustión, poder calorífico de los combustibles
El calor de combustión de una sustancia es el calor de reacción que se obtiene de
la oxidación de la sustancia con oxígeno molecular. El calor de combustión aceptado
de ordinario es el que resulta de la combustión de una mol de la sustancia en su
estado normal a 25°C y 1 atm, comenzando y terminando la combustión a la
temperatura de 25°C. Los compuestos orgánicos que contienen carbono, hidrógeno
y oxígeno se queman en atmósfera de oxígeno, dando como únicos productos
dióxido de carbono y agua.
El poder calorífico de un combustible es la cantidad de energía desprendida en la
reacción de combustión, referida a la unidad de masa de combustible. El poder
calorífico expresa la energía máxima que puede liberar la unión química entre un
combustible y el comburente y es igual a la energía que mantenía unidos los átomos
en las moléculas de combustible, menos la energía utilizada en la formación de
nuevas moléculas en las materias (generalmente gases) formadas en la
combustión.