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2 Fabulas Infantiles

La fábula cuenta la historia de una cigarra que pasa el verano cantando sin trabajar ni recolectar alimentos, mientras que su amiga la hormiga trabaja arduamente recolectando granos. Cuando llega el invierno, la cigarra pasa hambre y frío mientras que la hormiga tiene una casa caliente y comida almacenada. La hormiga le niega ayuda a la cigarra recordándole que ella trabajó mientras la cigarra solo cantaba.

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2 Fabulas Infantiles

La fábula cuenta la historia de una cigarra que pasa el verano cantando sin trabajar ni recolectar alimentos, mientras que su amiga la hormiga trabaja arduamente recolectando granos. Cuando llega el invierno, la cigarra pasa hambre y frío mientras que la hormiga tiene una casa caliente y comida almacenada. La hormiga le niega ayuda a la cigarra recordándole que ella trabajó mientras la cigarra solo cantaba.

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La cigarra y la hormiga.

Fábula sobre el esfuerzo

La cigarra era feliz disfrutando del verano:


El sol brillaba, las flores desprendían su
aroma...y la cigarra cantaba y cantaba.
Mientras tanto su amiga y vecina, una
pequeña hormiga, pasaba el día entero
trabajando, recogiendo alimentos.
¡Amiga hormiga! ¿No te cansas de tanto
trabajar? Descansa un rato conmigo mientras
canto algo para ti. – Le decía la cigarra a la
hormiga.
Mejor harías en recoger provisiones para el
invierno y dejarte de tanta holgazanería, le
respondía la hormiga, mientras transportaba el
grano, atareada.
La cigarra se reía y seguía cantando sin
hacer caso a su amiga.
Hasta que un día, al despertarse, sintió el frío intenso del invierno. Los árboles se habían
quedado sin hojas y del cielo caían copos de nieve, mientras la cigarra vagaba por campo,
helada y hambrienta. Vio a lo lejos la casa de su vecina la hormiga, y se acercó a pedirle
ayuda.
Amiga hormiga, tengo frío y hambre, ¿no me darías algo de comer? Tú tienes mucha
comida y una casa caliente, mientras que yo no tengo nada.
La hormiga entreabrió la puerta de su casa y le dijo a la cigarra.
Dime amiga cigarra, ¿qué hacías tú mientras yo madrugaba para trabajar? ¿Qué hacías
mientras yo cargaba con granos de trigo de acá para allá?
Cantaba y cantaba bajo el sol- contestó la cigarra.
¿Eso hacías? Pues si cantabas en el verano, ahora baila durante el invierno-
Y le cerró la puerta, dejando fuera a la cigarra, que había aprendido la lección.
Moraleja: Quien quiere pasar bien el invierno, mientras es joven debe aprovechar el
tiempo.

El ratón campesino y el cortesano


Moraleja: Es mejor vivir con menos, pero con más seguridad y serenidad

Un ratón campesino tenía por amigo a otro de la corte, y lo invitó a que fuese a comer a la
campiña.
Pero como sólo podía ofrecerle trigo y yerbajos, el ratón cortesano le dijo:
¿Sabes amigo que llevas una vida de hormiga? En cambio, yo poseo bienes en
abundancia. Ven conmigo y a tu disposición los tendrás.
Partieron ambos para la corte. Mostró el ratón ciudadano a su amigo trigo y legumbres,
higos y queso, frutas y miel.
Maravillado el ratón campesino, bendecía a su amigo de todo corazón y renegaba de su
mala suerte.
Dispuestos ya a darse un festín, un hombre abrió de pronto la puerta. Espantados por el
ruido los dos ratones se lanzaron temerosos a los agujeros.
Volvieron luego a buscar higos secos, pero otra persona incursionó en el lugar, y al verla,
los dos amigos se precipitaron nuevamente en una rendija para esconderse.
Entonces el ratón de los campos, olvidándose de su hambre, suspiró y dijo al ratón
cortesano:
Adiós amigo, veo que comes hasta hartarte y que estás muy satisfecho; pero es al precio
de mil peligros y constantes temores. Yo, en cambio, soy un pobrete y vivo mordisqueando la
cebada y el trigo, pero sin congojas ni temores hacia nadie.

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