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Inteligencia y emociones en animales

El texto discute cómo los descubrimientos recientes han demostrado que los animales tienen capacidades cognitivas más avanzadas de lo que se creía anteriormente, como iniciativa, emociones, cultura y conciencia de la muerte. Argumenta que esto socava la creencia de que los humanos son superiores y únicos, y plantea preocupaciones éticas sobre el trato a los animales.
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Inteligencia y emociones en animales

El texto discute cómo los descubrimientos recientes han demostrado que los animales tienen capacidades cognitivas más avanzadas de lo que se creía anteriormente, como iniciativa, emociones, cultura y conciencia de la muerte. Argumenta que esto socava la creencia de que los humanos son superiores y únicos, y plantea preocupaciones éticas sobre el trato a los animales.
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Lee el siguiente texto y contesta a las preguntas.

El científico alemán Rienhard Wolf acaba de demostrar, con un complicado


experimento, que las moscas tienen capacidad de iniciativa y decisión (que ya es más de lo
que puedo decir de unos cuantos seres humanos que conozco). En los últimos años, un
aluvión de descubrimientos está dinamitando para siempre la vieja creencia de una frontera
insalvable entre los humanos y el resto de los animales.
No somos los reyes de la creación. No somos los únicos con inteligencia,
sentimientos, emociones, memoria, cultura o conciencia de la muerte y del yo.
Los elefantes cumplen una especie de ritos funerarios con sus difuntos y manifiestan
un largo y compungido duelo: o sea, saben lo que es morir. Los cerdos necesitan cariño y
se deprimen si se les deja solos. Y se ha comprobado que los orangutanes adquieren
conocimientos que luego transmiten a sus hijos; dependiendo del lugar en donde viven, les
enseñan juegos, herramientas y sonidos distintos (que es como decir que tienen distintos
idiomas y culturas). Lo cual acaba con el prejuicio de que los animales carecen de
inteligencia activa y que todos sus actos son instintivos, ciegos impulsos genéticos.
Hay madres chimpancés que se esfuerzan por juntar a sus hijos con los hijos de los
chimpancés dominantes en la manada, para promocionarlos socialmente. Y, tal como
explicaba Jeremy Rifkin hace poco en EL PAÍS, la genial gorila Koko, que aprendió el
lenguaje de signos y que entiende y usa varios miles de palabras, puntúa entre 70 y 95 en
nuestros exámenes de inteligencia, lo que quiere decir que si fuera una persona se la
consideraría de aprendizaje lento, pero no retrasada. O sea, Koko posee una inteligencia
que podríamos llamar humana.
El interés económico y el egocentrismo de la especie nos hacen maltratar
bárbaramente a los demás animales. ¿Podremos seguir comportándonos así por mucho
tiempo, sabiendo lo que ahora sabemos? ¿Vamos a seguir ignorando lo obvio, como los
esclavistas ignoraron a sus esclavos? Nuestros descendientes nos contemplarán con
incredulidad y con desprecio.
Rosa Montero. El País.18 de noviembre de 2003.
1. ¿Cuál es tema de este texto?
2. ¿Qué tesis defiende la autora?
3. ¿Con qué argumentos apoya su tesis? Resúmelos.
4. ¿Qué título le pondrías al texto?
5. ¿Qué ha demostrado el científico Reinhard Wolf?
6. ¿Es cierto que los elefantes saben lo que es morir? Razona la respuesta.
7. ¿Qué pretende decir la autora con la expresión “el interés económico y el
egocentrismo de la especie nos hace maltratar bárbaramente a los demás
animales”?
8. Según el texto, ¿se puede afirmar que los animales y las personas somos iguales?

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