SALMO 91:1-16
SALMO 91: SUPLICA INDIVIDUAL. ORACION DE CONFIANZA
Este Salmo es uno de los más conocidos; es un salmo de confianza en un tiempo de peligro
y de desafío contra los poderes malignos. Aunque no se sabe la fecha de su origen, nada en
el Salmo excluye una fecha temprana.
No tiene fecha determinada.
Su autor es anónimo.
A. La seguridad de la protección de Dios.
1. (1-2) La protección, consuelo y cuidado de Yahvéh.
Mi refugio, vv. 1, 2
Estos dos versículos enfatizan la comunión íntima con Dios. Los pronombres personales,
mío, mío, mi Dios, indican que el salmista gozaba de una profunda comunión personal con
el Señor.
Usa cuatro nombres de Dios: Altísimo (elyon ), Todopoderoso (shadai ), Jehová
(yahveh ) y Dios (elohim).
Por cierto, los verbos habita y morará nos hablan de alguien que continúa en una relación
estrecha con el Señor; es lo que dice Jesús: El que permanece en mí y yo en él… (Juan
15:5). Este es el que puede contar con las lindas promesas de este Salmo. Todo creyente en
comunión con el Señor puede tomarlas como suyas.
Dios nos brinda un lugar secreto en el cual encontramos la paz y la seguridad que solo Él
puede otorgarnos. Pero no representa este lugar un espacio físico sino más bien uno
espiritual donde Su presencia nos brinda la fortaleza para sobreponernos a las
preocupaciones y cargas. Cuando oramos y nos mantenemos firmes en la búsqueda de los
caminos del Señor estamos habitando “al abrigo del altísimo”, es decir haciendo de nuestro
hogar su lugar secreto.
La etimología de la palabra habitar hace referencia a morar, vivir, convertir o volver un
espacio, nuestra morada. Para que ese lugar secreto pueda convertirse en nuestra morada,
debe haber un sentido de permanencia en el tiempo. Si sólo acudimos al lugar secreto
cuando nos atrapa una circunstancia apremiante, no podríamos afirmar que moramos en él.
Sin embargo si tomamos residencia permanente con nuestra oración constante, seremos
dignos de acceder a ese lugar secreto de seguridad y paz.
Y cuál es el resultado final de entrar en el lugar secreto: poder gozar del privilegio de vivir
bajo la sombra del omnipotente. Todo ello como una hermosa metáfora utilizada por el
salmista para resaltar una modalidad de vida de la época en la que el sol atrapante de las
zonas desérticas era considerado como altamente perjudicial, así encontrar una sombra era
encontrar un alivio a ese calor abrasante. De esa misma manera el salmista denota que
Dios, al entrar en el lugar secreto, nos cobijaría son su sombra, ahora del calor abrasante de
las preocupaciones, dudas y cargas que socavan nuestro corazón y nos hacen caer. La
maravillosa sombra del Señor nos protegería de tal circunstancia.
El versículo empieza con una orden del salmista a sí mismo: decir, proclamar una verdad.
Y es que a veces como cristianos olvidamos que el poder de la palabra proclamada
mentalmente o a viva voz, multiplica grandiosamente su valor liberando un poder que de
otra manera quedaría reprimido. Al pronunciar las palabras del salmista reconociendo al
señor como roca y esperanza estamos declarando su señorío sobre todas las cosas y
abriendo la puerta al lugar secreto.
La proclamación del señor como esperanza, como castillo como “Mi” Dios y “mi”
protección simboliza una metáfora de lo que Dios representa para nosotros, en términos
militares. Es Él nuestro lugar defensivo, nuestra protección personal de todo enemigo
invasor.
b. Esperanza mía, y castillo mío: Aquel que vive en la intimidad en Dios conoce la
grandeza de SU protección. Dios mismo se convierte en una
poderosa esperanza y castillo para el creyente.
i. Esperanza mía: “Alguna vez has dicho de manera definitiva, ‘¿Oh Señor, tú eres mi
esperanza? Huyendo de todo lo demás, ¿te has refugiado en Él de la tormenta y la
tempestad, de la tormenta del día y la pestilencia de la noche, del hombre y del diablo? Tú
debes de confesarlo. No solamente lo pienses, sino dilo.” (Meyer)
c. Mi Dios, en quien confiaré: Esta cercana relación con Dios y todos los beneficios que
vienen de ello son para aquellos que conocen a Yahvéh como Dios, y para aquellos que
verdaderamente confían en Él. AL mismo tiempo, al haber recibido de Su protección,
consuelo y cuidado, el creyente le cree a Dios aún más, y de manera creciente le conoce a
Él como su Dios.
i. “Los hombres son lo suficientemente aptos para proclamar sus dudas, y aun el jactarse de
ellas, y en verdad que hoy en día hay fiesta para los que pretenden audazmente tener la
cultura y las ideas, los cuales se glorían de echar sospechas sobre todo; así que se vuelve en
el deber de todos los verdaderos creyentes en hablar y testificar con calma y coraje hacia su
propia confianza bien fundamentada sobre su Dios.” (Spurgeon)
ii. Spurgeon sugirió muchos personajes Bíblicos que tenían su propia expresión de la
frase Mi Dios.
· Mi Dios es la confesión de conversión de la joven (Rut)
· Mi Dios es la creencia individual del Cristiano (Tomás)
· Mi Dios es la declaración del creyente cuando se le opone (Miqueas)
· Mi Dios es el voto secreto del creyente en consagración (Jacob)
· Mi Dios es el consuelo más profundo para los hijos de Dios en gran temor aflicción
(Jesús)
· Mi Dios es la celebración del creyente victorioso (Miriam)
Finalmente el salmista resuelve rendir su confianza ante Dios, pero una confianza plena y
total. Cuando escribe Mi Dios en quien confiare, expresa una acción de terminada de sólida
fe, bajo la cual no dejara espacios en su corazón para angustias o preocupaciones, porque
firmemente ha resuelto ponerlas en manos del Señor.
2. (3-4) Cómo Dios trae Su protección, consuelo y cuidado.
Protección segura, vv. 3-8
En esta sección el salmista se dirige a una persona, explicando la protección que Dios da.
De su experiencia y fe personal puede ayudar a su amigo. Uno no puede comunicar a otros
lo que no ha experimentado, pero debe comunicar su testimonio y su fe.
Los vv. 3-7 indican por qué hace falta refugio y protección; habla de trampas, plagas y
peligro de muerte. Temor de espanto nocturno podría referirse a ataques de poderes
malignos.
Dios es poderoso para proteger a los suyos contra cualquier peligro; a la vez actúa con
ternura. La figura tierna de protección bajo sus alas se encuentra también en Job. 17:8; Job.
36:7. La verdad (v. 4) habla de la fidelidad de Dios a sus promesas.
El versículo 3 constituye la manifestación de dicha promesa al hablarnos de la protección
contra dos tipos de trampas. 1 ero la liberación del lazo del cazador y 2do la peste
destructora.
El lazo del cazador es la trampa de aquellos que pueden maquinar contra nosotros, malas
intenciones, envidia, tentaciones que el enemigo pone en nuestro camino para probar
nuestra fe, justo como el cazador que coloca a su presa obstáculos para hacerla caer
prisionera. Junto a DIOS esos lazos que son venenos morales que llevan a destrucción no
nos alcanzan, porque Él nos guía un paso delante de ellos.
La peste destructora es la imagen usada por el salmista para entregarnos la promesa de
sanidad y sanación. Así el versículo 3 aborda dos interrogantes: que bien haría la liberación
del daño para quedar atrapados en un pecado que nos destruya, por otro lado, que bien haría
ser liberados del pecado, si a su vez seremos víctimas de una peste destructora. El versículo
3 cubres ambos aspectos.
.
3. (5-6) El resultado de la protección y cuidado de Dios.
En los vv. 5 y 6 hay una secuencia alternativa: nocturno, día, oscuridad, día. Dios protege a
los suyos todo el tiempo, contra toda tentación y ataque de Satanás (Calvino). No hay nada
peor que una peste o plaga para la cual no se conozca cura. Para Dios hay cura y hay
protección.
4. (7-8) Seguridad para el creyente.
Caerán… pero a ti no llegará (v. 7). La Biblia enseña que Dios no hace acepción de
personas; es decir, no es parcial hacia ninguna raza ni clase social; es misericordioso para
con todos los que claman a él. Pero, sí, es parcial con los que se refugian y confían en él,
los protege de manera especial. Según el v. 8, también los justos verán la realidad del juicio
sobre los impíos.
B. La seguridad repetida por segunda ocasión.
1. (9-13) Repitiendo la promesa de liberación y seguridad de la victoria.
3. Protección personal, vv. 9-13
Esta sección hace claro que la protección de Dios es más que una promesa general; es
cuidado personal a cada uno de sus hijos. En el v. 9 se recalca la relación íntima con Dios,
tu morada.
Los vv. 11, 12 presentan una enseñanza importante: que Dios envía ángeles para
cuidar a sus hijos. A veces se habla de muchos demonios, pero hemos de recordar que el
más poderoso tiene más siervos y les da su poder. La guardia de un ejército o de la policía
puede fallar o ser engañada, pero ¿quién puede engañar a los ángeles que Dios envía para
guardarnos? Otros pasajes que hablan del tema son: Job. 34:7; Gen. 24:7; Gen,48:16;
Exo.15:19; Isa_63:9 (cf. Mat.4:6; Heb.1:14). Nótese que esta protección es contra peligros
grandes o pequeños.
Según el v. 13, la protección de Dios hace posible pasar por peligros con coraje.
Dios ha puesto toda potestad a los pies de su hijo Jesucristo, y por Él nosotros somos más
que vencedores ante toda fuerza del diablo. Por Cristo, hemos recibido potestad por sobre
toda fuerza del enemigo y nada nos dañará (Lucas 10:19)
pues a sus ángeles mandará acerca de ti: Esto describe otra manera en la que Dios puede
enviar Su protección y cuidado para con SU pueblo – por medio de Sus ángeles. Dios
puede cuidar a Su pueblo por medio de Sus siervos, los cuales conocemos como ángeles,
ordenándoles que cuiden y lleven a Su pueblo.
i. “Los ángeles de Dios tendrán un encargo especial de acompañarles, defenderles, y
preservarles; y en contra de su poder, la influencia de espíritus malvados no puede
prevalecer. Estos harán, cuando sea necesario, cambiar tus pasos fuera del camino del
peligro, los alejarán cuando venga en tu camino normal.” (Clarke)
Pues a sus ángeles mandará acerca de ti: La promesa del Salmo 91:11-12 fue citada y
tergiversada por Satanás en su tentación de Jesús en el desierto (Mateo 4:5-7,Lucas 4:9-12).
Satanás tentó a Jesús para crear una crisis artificial al echarse a Sí mismo desde lo alto del
templo, y Satanás citó el Salmo 91:11-12 como una promesa de protección si Jesús hubiera
hecho esto.
i. En Mateo 4 está registrado la cita de Satanás del Salmo 91:11-12 como un patrón de
cómo él tuerce la Palabra de Dios.
· El Salmo 91:11-12 fue citado de una manera falsa, ya que el diablo dejó fuera las
palabras, que te guarden en todos tus caminos. El probar a Dios en ese camino no era el
camino de Jesús; no era parte del camino del Salvador o Mesías. “Dios jamás ha prometido,
ni ha dado cualquier protección de ángeles en los caminos pecaminosos o prohibidos.”
(Poole en Mateo 4)
· Este texto es aplicado de una manera errónea, porque no fue utilizado para enseñar o
animar, sino que se tuvo la intención de engañar. “Haciendo de esta palabra una promesa
que sería cumplida sobre el descuido de Cristo de su deber, extendiendo la promesa de la
providencia especial hacia los peligros en los cuales los hombres voluntariamente se arrojan
a sí mismos.” (Poole sobre Mateo 4)
ii. De una extraña manera estamos agradecidos por el intento de Satanás en Mateo 4, ya que
nos ayuda a entender de una mejor manera el Salmo 91. Vemos que no da una absoluta
promesa para cada creyente en cualquier circunstancia, sino hermosas promesas de la
protección, consuelo y cuidado de Dios, que son específicamente recibidas y aplicadas en el
creyente por medio del Espíritu Santo.
iii. Los ángeles estuvieron allí para ayudar a Jesús en Su tentación, solamente que no en la
manera que el diablo sugirió (Mateo 4:11).
f. Hollarás al cachorro del león y al dragón: La protección de Dios hacia Su pueblo se
extiende más allá de la liberación genérica del dolor; también habla de una permisibilidad
genérica de victoria hacia Su pueblo, aun en contra de oponentes tan fuertes como
el cachorro del león y al dragón.
i. “Representando a los siervos de Dios, no solamente como sobrevivientes, sino como
victoriosos, quienes pisotean a enemigos mortales bajo sus pies.” (Kidner)
ii. Hay otra interesante conexión con la tentación de Jesús en el desierto. “La confianza del
Señor en su Padre también resulto en la derrota de Satanás, otra parte del salmo que el
diablo omitió.” (Boice)
(14-16) La promesa de Dios de bendición sobre aquel que le ama.
Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
Me invocará, y yo le responderé;
Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré.
Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación.
4. Promesa de Jehová, vv. 14-16
Ahora, Dios mismo habla, recalcando su promesa de protección personal. De nuevo
enfatiza la relación personal: en mí ha puesto su amor y ha conocido mi nombre. El que
ama a Dios tiene esta promesa que incluye la liberación, un lugar de seguridad (en alto),
respuesta a sus oraciones (v. 15), comunión con Dios, su presencia en tiempos de angustia,
la gloria de Dios, larga vida y entendimiento de su salvación. Realmente se cumple lo que
dice el salmo [Link] Nada me faltará.
. Por cuanto en mí ha puesto su amor: Estos últimos tres versículos son puestos en la
primera persona, como Dios hablando de la promesa y bendición sobre SU pueblo. Él habla
específicamente de aquellos que han puesto su amor en Él. Se ha hecho notar de una
manera maravillosa que la última palabra de este Salmo no es hablada por el pueblo de
Dios, sino al pueblo de Dios.
i. Por cuanto en mí ha puesto su amor: “La palabra de él ha puesto en mí su amor es
utilizada en cualquier otra parte en contexto de colocar el corazón en alguien o en una
empresa. Como un hombre comprometido con Dios esto viene solo aquí.” (Kidner)
ii. El poner el amor en Dios significa en hacerlo por elección. No espera a que el
sentimiento de amor llegue o no, sino que simplemente elige en pensar y actuar hacia Dios
en maneras para expresar y construir amor. Esto podría incluir:
· Pasar tiempo con Dios
· Escuchar a Dios
· Leer lo que Dios ha escrito hacia el amado
· Hablar con Dios
· Pensar en Dios en tiempos no afanados
· Adorar a Dios
· Hablando de Dios hacia otros
· Dando a Dios y haciendo sacrificios agradables ante Él
iii. Nuestra cultura actual a menudo piensa del amor como algo que le sucede a las
personas, no como algo que se elige. La frase por cuanto en mí ha puesto su amor nos
recuerda que un significante aspecto de amor es en verdad una elección, y esto describe en
parte el amor que debemos de dar hacia Dios.
b. Yo también lo libraré: Las promesas y principios declaradas previamente en este Salmo
son repetidas de nuevo, pero este tiempo como estando en la boca de Dios mismo. Dios
protegerá a Sus amados y les pondrá en alto– y lo hará por cuanto ha conocido mi
nombre, teniendo una verdadera relación con Dios.
i. Le pondré en alto: “Le pondré fuera del alcance de todos sus enemigos. Le honraré y
le ennobleceré, por cuanto ha conocido mi nombre – porque me ha amado, honrado y
servido, y ha rendido la adoración que debe de entregarme. Ha conocido que soy el Dios de
amor y misericordia infinita.”
ii. “Estas son bendiciones que algunos creyentes pierden de vista, simplemente porque
siempre están aturdidos y no confían en Dios como debieran. Aquí el salmista cita a Dios
como diciendo que las bendiciones son para aquellos que aman a Dios y reconocen su
nombre (v. 14), le invocan (v. 15), y buscan satisfacción en lo que únicamente él puede
proveer.” (Boice)
c. Me invocará, y yo le responderé: Dios promete contestar la oración de aquel que le
ama, y de aquel que genuinamente le conoce.
d. Con él estaré: En las últimas líneas del Salmo Dios habló de bendiciones personales y
maravillosas sobre aquel que le ama y le conoce:
· La bendición de Su presencia: Con él estaré yo en la angustia
· La bendición de SU protección: Lo libraré
· La bendición de Su promoción: Le glorificaré
· La bendición de Su prosperidad: Lo saciaré de larga vida
· La bendición de Su preservación: Y le mostraré mi salvación
i. Con él estaré: “Así que ningún hombre debe de añadir soledad a la tristeza, sino que
tendrá a Dios sentado a su lado, como los amigos de Job, esperando consolarle con
verdadero consuelo.”
. Con él estaré yo en la angustia: “De nuevo Dios habla y actúa como una madre con un
corazón de ternura hacia su hijo enfermo. Cuando el hijo está en perfecta condición de
salud puede dejarlo ella en las manos de la nodriza; pero cuando está enfermo ella misma lo
atenderá; le dirá a la nodriza, ‘Puedes ir y atender otros negocios, yo misma cuidare al
niño.’”
El conocimiento del Señor mediante su palabra y en oración nos conduce a la liberación
que sólo él nos concede. Es un premio que él nos otorga como respuesta a nuestra fe.
Este conocimiento es un don de la gracia, y el Señor lo convierte en la razón por la que Él
concede otro don de la gracia, es decir, poner en alto. Colocarnos en las alturas, nos permite
escapar de la tentación, de las trampas del cazador, de la peste destructora, de la oscuridad.
Esto es gracia sobre gracia. Cuando Dios nos pone en alto, el mismo enemigo no puede
derribarnos.
El salmo 91 es por sí mismo hermoso, y este último versículo mucho más al ser la voz de
Dios mismo confirmando las palabras que el salmista ha desarrollado a lo largo del
capítulo: el amor que entregamos a Dios es devuelto y multiplicado en consecuencia, con
paz renovadora, misericordia, bondades, guía paternal, cuidado incondicional.
Todas estas promesas están reservadas para quienes han depositado su confianza, su fe, sus
debilidades, sus imperfecciones y su esperanza en Dios.
Sin duda Dios, el Buen Padre Dios, es generoso en misericordia, en dádivas de amor; nos
viste de honra dándonos la calidad de Hijos amados.
Es la promesa para todo el que “habita al abrigo del Altísimo”
CONCLUSION
Este salmo muestra varias cosas importantes para nuestra vida
1. Nuestra meta en la vida debe ser vivir cerca del Altísimo.
2. Es muy fácil conocer las consecuencias de estar cerca de Dios pero debemos tener
mucho cuidado de no buscar a Dios por sus beneficios. Si buscamos a Dios por sus
beneficios nos perdemos de Dios y de sus beneficios también.
3. Podemos vivir en sacrificio a Dios, llevando a cabo la tarea que Cristo nos dejó, en
plena confianza que Él siempre nos va a cuidar. Si no confiamos completamente en Dios
nos preocuparemos de ser "prósperos" en cambio si confiamos en Dios no nos
preocupamos de perder nuestra vida porque sabemos que Dios nos cuida. Como dice Jesús,
"Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa, la
encontrará" (Mat 16:25).
4. La meta de nuestra vida es servir para Dios, sin importar si nos cuesta la vida. No
importa si somos ricos y poderosos, o famosos y con buena salud. Sólo importa si vivimos
para Él. Los cantos solían concentrarse en vivir para Él y no para nosotros mismos.
"Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo, ni tampoco muere para sí. Si
vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que
vivamos o que muramos, del Señor somos. Para esto mismo murió Cristo, y volvió a vivir,
para ser Señor tanto de los que han muerto como de los que aún viven" (Rom 14:7-9 NVI).