Pascal
Pascal
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Para otros usos de este término, véase Pascal.
Blaise Pascal
Información personal
Causa de
Cáncer de estómago
muerte
Sepultura Saint-Étienne-du-Mont
Religión Jansenismo y catolicismo
Lengua Francés
materna
Familia
Educación
Información profesional
Área Matemática, física, filosofía y religión
Pensées
Obras notables
Lettres provinciales
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Índice
1Biografía
o 1.1Infancia y juventud
o 1.2Estancia en Normandía
o 1.3El periodo parisino
o 1.4En el entorno de Port-Royal
2Contribuciones científicas
o 2.1Matemáticas
o 2.2Física
3Pensamiento apologético
o 3.1Pensées
o 3.2Visión del hombre
o 3.3Apuesta de Pascal
4Resumen cronológico
5Crítica y recepción
6Obras
7Eponimia
8Véase también
9Referencias
10Bibliografía
11Enlaces externos
Biografía[editar]
Infancia y juventud[editar]
Nació el 19 de junio de 1623 en el seno de una familia noble en Clermont (hoy en
día Clermont-Ferrand) en la zona de Auvernia, del Macizo Central francés. Su
padre, Étienne Pascal, tras haber recibido una formación como jurista en París,
era un magistrado de alto rango (maître des requêtes)6 que se desempeñaba
como juez vicepresidente de la oficina de recaudación tributaria de Auvernia en
Clermont. Por otra parte, Étienne Pascal destacaría más tarde como matemático.
Su madre, Antoinette Begon provenía de una familia burguesa de comerciantes
acomodados que también aspiraba a la Noblesse de robe. Blaise Pascal tenía dos
hermanas, Gilberte y Jaqueline. A la primera, tres años mayor que Blaise, se le
conoce mucho más, puesto que fue ella quien escribió la primera biografía
publicada sobre su hermano. Al nacer Jaqueline, su hermana dos años menor, la
madre no logró recuperarse de aquel parto complicado y el puerperio, de modo
que Pascal perdió su madre a la temprana edad de tres años.
En 1631, Étienne Pascal se trasladó con su familia a París, conservando en
Clermont su puesto en la oficina de recaudación de impuestos. También llevó a
una niñera que estaba a cargo del cuidado de sus tres hijos huérfanos de madre. 7
Blaise tenía para entonces ocho años y el objetivo de su padre era abrirle en la
capital francesa mayores posibilidades que las existentes en la provincia para su
educación y despliegue de capacidades, a todos los hijos, pero particularmente
para Blaise, quien llamaba mucho la atención por sus facultades mentales,
superiores a las promedio.
Resulta sorprendente que Pascal no haga ninguna mención de esta temprana
pérdida. Al respecto, su hermana Gilberte Pascal escribirá en la biografía:
...al morir mi madre en 1626, cuando mi hermano no tenía más que tres años, mi padre, al quedarse
solo, se entregó con mayor dedicación al cuidado de la familia; y como Blaise era su único hijo varón,
esta cualidad y las demás que en él observó [las grandes pruebas de inteligencia que observó en él] le
llenó hasta tal punto de afecto paternal que decidió no encargar a nadie la tarea de su educación y tomó
la resolución de instruirle él mismo, como en efecto hizo, pues mi hermano no tuvo nunca otro maestro
que mi padre...8
Estancia en Normandía[editar]
A partir de mayo de 1647 volvió a vivir con Jacqueline, y poco después también
con su padre, principalmente en París, donde contactó a los
principales jansenistas, pero también continuó con sus investigaciones. Sus ideas
no fueron bien recibidas por numerosos teólogos e investigadores, entre
ellos Descartes, con el que se reunió repetidas veces en París a fines de
septiembre de 1647. Por ello, a partir de entonces formuló sus especulaciones
sobre el vacío y el éter de una forma más indirecta, particularmente en un tratado
sobre la presión atmosférica, demostrando su dependencia de la altura del lugar
en cuestión, por medio de experimentos que hizo realizar a su cuñado Périer en
el Puy de Dome en 1648. También en 1648, en otro tratado, fundamentó la ley de
los vasos comunicantes.
Pocos años antes (en 1644), Torricelli había publicado su experimento por el que
el peso del aire de la atmósfera mantenía el mercurio en un tubo, con vacío en su
parte superior, demostrando que el aire ejerce una presión debido a su peso.
Pascal no estaba convencido de esa teoría, y seguía siendo partidario de la teoría
del Horror vacui. Para confirmarlo, pidió a su cuñado que escalase el volcán Puy
de Dôme hasta su cima, y se comprobó que el mercurio sube más en la base de la
montaña que en su cima. Tras el experimento, Pascal abandonó la teoría del
Horror vacui y se convirtió a la teoría de la causa mecanicista. 9
Cuando, en la primavera de 1649, los desórdenes de la Fronda dificultaron la vida
en París, los Pascal se refugiaron hasta otoño de 1650 en casa de los Périer en
Auvernia.
En otoño de 1651 murió Pascal padre. Poco después, y contraviniendo los deseos
tanto del fallecido como también de Blaise, Jacqueline se incorporó al convento
estrictamente jansenista de Port Royal en París.
Ahora, Pascal por primera vez dependía nada más que de sí mismo. Ya que, si
bien no era rico, sí tenía una situación acomodada y era noble, comenzó a
frecuentar la sociedad de París, trabando amistad con el joven duque de Roannez,
con el que compartía el interés por la filosofía. Este lo llevó de viaje en 1652, junto
a algunos de sus amigos librepensadores, entre ellos Antoine Gombaud, conocido
como el "caballero de Méré", oportunidad en la que Pascal se introdujo en la
filosofía moderna, aprendiendo además el arte de las conversaciones sociales.
Gracias a que frecuentaba el salón esteta de Madame de Sablé, se compenetró
también con las «bellas letras» de su época.10 Incluso llegó brevemente a pensar
en comprar un cargo y en casarse. Sin embargo, una obra que se le adjudicó por
mucho tiempo, al amoldarse en cierto sentido a esta fase mundana de su vida, el
anónimo Discours sur les passions de l’amour (Discurso acerca de las Pasiones
del Amor), no es de su autoría.
En 1653 escribió un tratado sobre la presión atmosférica, en el que por primera
vez en la historia de la ciencia se hace una descripción completa de
la hidrostática.
Junto a sus nuevos conocidos, especialmente con el Chevalier de Méré, Pascal
también tenía discusiones acerca del modo de ganar en los juegos de azar, un
pasatiempo típicamente de nobles. Esto lo llevó en 1653 a dedicarse a la teoría de
la probabilidad, estudiándola en 1654 en su intercambio epistolar con el juez
de Toulouse y destacado matemático Pierre de Fermat. Analizaron principalmente
los juegos de dados. Al mismo tiempo, Pascal se ocupó de otros problemas
matemáticos, publicando diversas obras en 1654: el Traité du triangle
arithmétique acerca del llamado triángulo de Pascal y los coeficientes binomiales,
en el que también por primera vez formuló explícitamente el principio de la
demostración por inducción matemática,11 el Traité des ordres numériques acerca
de los órdenes de los números y Combinaisons sobre combinaciones de números.
En el entorno de Port-Royal[editar]
En otoño de 1654, Pascal sufrió un trastorno depresivo. Volvió a acercarse a
Jacqueline, visitándola con frecuencia en el convento y se mudó a otro barrio para
alejarse de sus amigos mundanos. Sin embargo, siguió trabajando en cuestiones
matemáticas y otros asuntos científicos. El 23 de noviembre, posiblemente
después de un accidente con su carroza del que sin embargo no existen
testimonios fidedignos, tuvo una experiencia religiosa de renacimiento que intentó
registrar esa misma noche en una hoja de papel que aún se conserva, el así
llamado Memorial. La hoja, fechada "en el año de gracia de 1654, lunes 23 de
noviembre, a partir de las diez y media de la noche aproximadamente hasta cerca
de media hora después de la medianoche" comienza con la palabra "feu" (fuego)
escrita en grandes letras mayúsculas, y relata una visión que ha experimentado.
Incluye los fragmentos "¡Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob, no el de
los filósofos y los sabios!" y añade más adelante "El Dios de Jesucristo: solo por
los caminos que enseña el Evangelio se le puede hallar". 12
Después se retiró por completo de la sociedad parisina para dedicarse por
completo a su devoción. Sus únicas relaciones humanas pasaron a ser los
«ermitaños» jansenistas (solitaires); se trataba de sabios y teólogos que se habían
establecido en el entorno del convento Port-Royal des Champs y a los que visitaba
con frecuencia. Alrededor de 1655 desarrolló aquí el diálogo legendario con su
nuevo confesor A. Le Maître de Sacy (Conversation avec M. de Saci sur Épictète
et Montaigne), en el que, entre los dos polos del escepticismo de Montaigne y la
ética estoica de Epicteto, ya ofrece un esbozo de la antropología, que
posteriormente desarrollaría en los Pensées.
La sanación, ocurrida en 1656, de su sobrina Marguerite Périer, que después de
visitar Port Royal se había curado de un absceso en el ojo, contribuyó más a
fortalecer la fe de Pascal. Al mismo tiempo, en docto diálogo con los solitaires,
especialmente con Antoine Arnauld y Pierre Nicole, empezó a redactar escritos de
motivación religiosa y teológica. A la par, como siempre, también se dedicaba a
cuestiones prácticas, así por ejemplo en 1655 a la didáctica del aprendizaje de la
lectura, para la escuela que mantenían los solitaires.
En el momento de su conversión (como indica el Mémorial), Pascal se vio
implicado en una situación, en la que la devoción ortodoxa y el moralismo riguroso
de los jansenistas se habían convertido en una molestia para los jesuitas, más
relajados y conciliadores, pero también conscientes de su poder. Cuando en 1655
se desató abiertamente el conflicto, porque a Arnauld, en su calidad de jansenista,
se lo expulsó de la facultad de teología de la Sorbonne en París, Pascal tomó
partido y en 1656/57 redactó una serie de folletos satíricos polémicos anónimos.
Estos tuvieron una resonancia explosiva y en 1657 incluso fueron publicados en
Holanda en forma de libro, bajo el título de Lettres provinciales, ou Lettres de
Louis de Montalte à un provincial de ses amis et aux R. R. PP. Jésuites sur la
morale et la politique de ces pères (Cartas provincianas, o cartas de L. de M. a un
provinciano amigo así como a los RR. PP. jesuitas sobre la moral y la política de
estos padres). Se trata de dieciocho cartas supuestamente escritas por un
personaje ficticio de nombre Montalte de viaje en París, de las que las primeras
diez están dirigidas a un amigo ficticio en su provincia de origen, las siguientes
seis a los padres jesuitas de París, mientras que las últimas dos se dirigen en
especial al padre confesor del rey. En estas cartas, Montalte, primero en el papel
de joven noble, ingenuo y no versado en teología, describe como los jesuitas le
explican su teología de manera sabihonda y desdeñosa; después, aprendida la
«lección», empieza a discutir con ellos, reduciendo al absurdo sus enseñanzas de
manera aguda e hilarante. Pascal ridiculizó y atacó así la teología en cierto sentido
amistosa y práctica, pero tendencialmente oportunista y muchas veces capciosa –
la famosa casuística– de los jesuitas y desenmascara sus ansias de poder
sumamente terrenales. Las Lettres provinciales tuvieron un éxito notorio y durable,
aunque fueron prohibidas a partir de la número cinco, puestas en el índice al
aparecer como libro y hasta quemadas por el verdugo en 1660, señalando a largo
plazo el principio del fin de la omnipotencia jesuita, al menos en Francia. Por su
claridad y precisión se las considera entre las obras maestras de la prosa
francesa, que otorgaron a su autor un lugar entre los clásicos de la literatura
francesa.
Fueron menos divulgados los cuatro escritos polémicos, con los que Pascal (junto
a Arnauld y Nicole) intervino en 1658 en un conflicto entre párrocos parisinos de
orientación jansenista y los jesuitas.
Lápida de Blaise Pascal en la iglesia de Saint-Étienne-du-Mont (París).
Contribuciones científicas[editar]
Matemáticas[editar]
Pascal en su Traité du triangle arithmétique ("Tratado sobre el triángulo
aritmético") de 1653 describió una conveniente presentación tabular para
coeficientes binomiales, ahora llamada triángulo de Pascal. El triángulo también se
puede representar:
Cada número es la suma de los dos directamente encima de él. El triángulo muestra muchas
propiedades matemáticas además de mostrar coeficientes binomiales.
Pensamiento apologético[editar]
Artículo principal: Pensamientos (obra de Pascal)
A consecuencia de su temprano deceso, Pascal no pudo terminar la
gran Apologética que tenía planeada. Solo dejó notas y fragmentos, alrededor de
1000 papeles en unos 60 fajos, que en 1670 fueron la base para la publicación por
amigos jensenistas de una edición titulada Pensées sur la religion et autres
sujets («Pensamientos sobre la religión y otros temas»).
Pensées[editar]
Las circunstancias de la edición, según Macias Fattoruso, fueron las
siguientes: “El pensador había vivido sus últimos años y había agonizado hasta
pocas semanas antes de su muerte en los dos establecimientos de Port-Royal;
estuvo en París y también en la provincia, y en ambos lugares participó
activamente de la suerte y de las muchas y animadas polémicas que tenían lugar
en su seno en torno a los temas que vinculaban la devoción religiosa con los
problemas y desafíos del mundo exterior. Por eso su sobrina, que lo acogió en las
últimas semanas de vida y fue su ejecutora testamentaria, atendió a la propuesta
de Arnauld y entregó esos preciosos papeles un tanto dispersos para que fueran
articulados conforme a lo que Pascal había conversado y convenido con Le Sacy,
con Nicole y con Arnauld acerca de la necesidad de formular una robusta defensa
racional de la religión cristiana y de la santidad de su causa”. 20
Esta primera edición tiene gran mérito, ya que los editores —algo poco usual en
esa época— trataban de publicar y hacer asequible una obra pese a estar
inconclusa. Sin embargo resulta problemática porque los editores no se guiaron
por el texto original, pese a que este se encontraba disponible como manuscrito
autógrafo, si bien solo en forma de fajos de papeles, sino que usaron una de las
dos copias que los Périer habían mandado hacer de los fajos poco después de la
muerte de Pascal. Resulta más problemática aun por el hecho de que los textos
conservados fueron abreviados con arreglo a diversos criterios y que —a
diferencia de la copia utilizada, que había conservado básicamente el orden de los
papeles y los fajos— se introdujo un orden nuevo, supuestamente más lógico, de
los fragmentos.
Pascal por Augustin Pajou, 1785, Louvre
Las ediciones modernas son el resultado de una paciente labor filológica en los
siglos XIX y XX. Esta comienza en 1842, cuando el filósofo Victor Cousin, en un
informe dirigido a la Academia francesa, hiciera ver la necesidad de una nueva
edición de los Pensées, en vista de las evidentes deficiencias de la primera
edición, que hasta entonces todos los editores habían reproducido en lo esencial,
aunque casi siempre con abreviaciones y reestructuraciones adicionales. De
hecho, aún en 1844, Prosper Faugère intentó por primera vez realizar una edición
completa basada en los papeles originales de Pascal, reordenándolos sin
embargo libremente en capítulos y secciones de acuerdo a criterios de contenido.
Este principio se continuó aplicando y supuestamente perfeccionando por parte de
otros editores posteriores, llegando a ser el más conocido de ellos Léon
Brunschvicg con su edición de 1897–1904.
Alrededor de 1930, los investigadores abandonaron el prejuicio establecido de que
los papeles de Pascal en último término no habían tenido orden alguno. En cambio
reconocieron que al menos 27 fajos (es decir, alrededor de 400 papeles)
correspondían a otros tantos capítulos en las intenciones de Pascal y ciertamente
mostraban un orden interno. También otros fajos se evidenciaron como más
homogéneos y más ordenados de lo que hasta entonces se había pensado, de
modo que se pasó (especialmente Louis Lafuma, 1952) a ediciones cuyo texto
corresponde al original autógrafo y cuya estructura se orienta en gran medida
según las copias, o mejor dicho según la mejor de ellas (en 1710–1711 el sobrino
de Pascal, Louis Périer, con la mejor de las intenciones, había reordenado todos
los papeles, pegándolos en grandes pliegos).
Sin embargo, aun las ediciones más recientes no son más que aproximaciones
hipotéticas. Necesariamente sigue sin responder la pregunta de cómo habría sido
la obra si Pascal la hubiera podido terminar (y de si acaso la hubiera podido
terminar en vida).
Los 28 capítulos mencionados muestran el camino que Pascal quería seguir en la
argumentación de su apologética del cristianismo. La apologética se divide en dos:
«Primera parte: La miseria del hombre sin Dios. Segunda parte: La felicidad del
hombre con Dios» (Laf. 6). Primero, los capítulos bajo los títulos de «Vanidad»,
«Miseria», «Aburrimiento», «Contradicciones», «Distracción», etc., presentan una
imagen dramática del estado de la humanidad, ejecutada con brillantes
formulaciones paradójicas e irónicas, dedicándose a continuación a los filósofos
en la búsqueda del «más alto bien» para encontrar la solución de las aporías de la
existencia humana en el cristianismo. En esta parte, la demostración utiliza
ampliamente la exégesis de los padres de la Iglesia, transmitida por Port-Royal —
si bien en una forma «moderna», muy historizante— por lo que no pertenece al
ámbito de la investigación histórica crítica moderna. El objetivo de la apologética
de Pascal es la conversión de los ateos o dudosos.
En el material anexo de los Pensées, es decir en los demás fajos de papeles,
hallamos los grandes textos antropológicos elaborados «Desproporción del ser
humano» (Laf. 199) acerca de la situación del ser humano entre lo infinitamente
pequeño y lo infinitamente grande, «Dispersión» (Laf. 136) acerca de la evasión
del pensar sobre la situación real, caracterizada por la miseria y la muerte, entre
otros. La unidad del pensamiento de Pascal desde sus escritos matemáticos hasta
sus escritos teológicos se expresa plenamente en el famoso fragmento acerca de
los tres órdenes de los cuerpos, del espíritu y del amor o la santidad (Laf. 308).
Visión del hombre[editar]
En su obra Pensamientos, Pascal realiza una reflexión sobre el ser humano, de la
que explica lo siguiente:
Yo no sé quién me ha puesto en este mundo, ni qué es el mundo, ni qué soy yo; me encuentro en una
terrible ignorancia de todas estas cosas; no sé lo que es mi cuerpo, ni mis sentidos, ni mi alma, ni
siquiera esta parte de mi yo que piensa lo que digo, que reflexiona sobre todo y sobre sí misma y que no
se conoce a sí misma mejor que el resto. Veo estos terribles espacios del universo que me envuelven, y
me encuentro atado a un rincón de esta vasta extensión, sin que sepa por qué estoy situado en este
lugar y no en otro, ni por qué este poco de tiempo que me ha sido concedido para vivir me ha sido
asignado en este momento y no en otro de toda la eternidad que me ha precedido y de toda la que me
sigue. No veo más que infinitudes por todas partes que me envuelven como a un átomo y como a una
sombra que no dura más que un instante sin retorno. Todo lo que yo sé es que debo morir pronto; pero
lo que más ignoro es, precisamente, esa muerte que no sabré evitar. Como no sé de dónde vengo,
tampoco sé a dónde voy; y solo sé que al salir de este mundo caeré para siempre o en la nada, o en las
manos de Dios irritado, sin saber a cuál de estas dos condiciones debo estar eternamente sujeto. He
aquí mi estado, lleno de debilidad e incertidumbre
Pascal, B: Pensamientos, 42721
Apuesta de Pascal[editar]
Sin haber sido asignada a alguno de los 27 capítulos, se encuentra allí también la
llamada «Apuesta de Pascal», según la cual la fe en Dios no solo es acertada sino
también racional. Para ello, Pascal compara la naturaleza de Dios y del infinito.
La unidad añadida al infinito no le aumenta nada [...] Lo infinito se anula en la presencia del infinito y
viene a ser un puro nada. Así es nuestro espíritu delante de Dios [...] Conocemos, por consiguiente, la
naturaleza de lo finito, porque somo finitos y extensos a él. Conocemos la existencia del infinito e
ignoramos su naturaleza [...] Pero no conocemos ni la existencia ni la naturaleza de Dios, porque no
tiene extensión ni límites. Más por fe conocemos su existencia.22
Pascal compara este dilema con el ejemplo de una apuesta de cara o cruz en la
que debemos elegir una opción o la otra pues estamos embarcado en ello. A
continuación, compara los beneficios de creer en lugar de no creer, concluyendo
que:
Tengamos en cuenta estos dos casos: si ganáis, ganáis todo; si pierdes, no pierdes nada. Apostad,
pues, porque Dios existe, sin vacilar.23
Resumen cronológico[editar]
Crítica y recepción[editar]
En una época en la que ya se insistía en la separación de la fe y el saber, Pascal
representó, en su vida y en su obra, el principio de la unidad de todo el ser. Para
él, dedicarse tanto a problemas de ciencias naturales como a cuestiones
filosóficas y teológicas no suponía contradicción de ninguna clase; todo le servía
para lograr una directa profundización de sus conocimientos. Su percepción de la
«intelligence/raison du coeur» – solo la conjunción de la razón con el corazón
puede constituirse en base del conocimiento humano– como forma más esencial
del conocimiento omnímodo es considerada por sus adeptos como concepción
visionaria y ejemplar por los tiempos de los tiempos.
Hasta el día de hoy, a Pascal se le considera un locuaz apologista del cristianismo
y defensor de una profunda ética cristiana. Por eso, algunos críticos del
cristianismo, como el abate Meslier o Voltaire, lo atacaron pronto como eximio
oponente. Friedrich Nietzsche durante toda su vida reflexionó sobre Pascal. Para
él, Pascal es «el lógico admirable del cristianismo»;25 «Pascal, a quien casi amo,
porque me ha enseñado infinitas cosas: el único cristiano lógico». 26 Es posible
hallar juicios que expresan tanto admiración como rechazo: Nietzsche veía en
Pascal, como también en Schopenhauer, algo así como un adversario digno.
También veía una relación de contenido entre ambos: «sin la fe cristiana»,
opinaba Pascal, «vosotros mismos seréis, así como la naturaleza y la historia, ‘un
monstre et un chaos‘». Esta profecía la hemos cumplido: después de que el siglo
XVIII, débil y optimista, hubiera embellecido y racionalizado al ser humano […], en
un sentido esencial es Schopenhauer el primero, que vuelve a retomar el
movimiento de Pascal […] nuestra incapacidad de conocer la verdad es
consecuencia de nuestra corrupción, de nuestra decadencia moral: dice Pascal. Y
eso mismo en el fondo dice Schopenhauer.» 27 En Pascal, Nietzsche puede
localizar su crítica del cristianismo: «El cristianismo no merece perdón por haber
aplastado a personas como Pascal. […] ¿Qué es lo que combatimos en el
cristianismo? El que él quiera quebrar a los fuertes, que quiera desalentarlos,
aprovechar sus malos momentos y su cansancio, transformando su orgullosa
seguridad en inquietud y cargos de conciencia […] hasta que los fuertes
sucumben en los excesos del autodesprecio y del automaltrato: esa manera
lúgubre de sucumbir, cuyo ejemplo más afamado lo ofrece Pascal.» 28
Críticos modernos como Aldous Huxley, al que en general se considera
relativamente reservado, han ido más lejos en su crítica, aunque de un modo
psicologizante. Pascal habría hecho virtud de su necesidad –sus achaques
corporales y su incapacidad de sentir auténtica pasión– camuflándolo con
palabras pías. Pero aún peor: habría usado el peso de su razón para incentivar a
otros a que adoptaran la misma cosmovisión hostil a lo terrenal. Citas de Pascal
como: «Desviarse del término medio es desviarse de la humanidad» y otras
inducen a entenderlo simplemente como pensador moderado en el sentido
aristotélico. Huxley opina que este no habría sido más que una faceta teórica de
Pascal. En la vida real, es decir, en lo que probadamente se refiere a su vida
cotidiana, Pascal habría sido muy consecuente –hoy se diría: fundamentalista–.
Expresiones surgidas de la pluma de Pascal tales como: «la enfermedad es el
estado natural del cristiano; porque solo en la enfermedad el ser humano es como
siempre debería ser» expresarían la postura sombría del filósofo. Sobre la base de
sus formulaciones brillantes y al relato impresionante de sus experiencias
espirituales, Pascal sería considerado como «pionero de una causa noble»,
mientras que –en lo que se refiere a su aspecto filosófico cristiano– no habría sido
más que un asceta enfermo. Según Huxley, y a diferencia de Nietzsche, Pascal no
habría luchado en contra de sus dolencias, sino que las habría usado como
indicios bienvenidos de que la vida terrenal carecía de valor.
Al plano filosófico se refieren la reinstanciación por Karl Löwith de la crítica
de Voltaire y su tratamiento de la «Apologética» o la interpretación crítica de su
obra en la historia de la ontología funcional moderna por Heinrich Rombach.29
Teológicamente relevante es por ejemplo la gran interpretación de Hans Urs von
Balthasar en su obra Herrlichkeit.30 Los intérpretes recién nombrados no hacen
comentarios puntuales sobre cuestiones seleccionadas de la persona o la obra,
sino que se ocupan del conjunto del legado de su obra. Existe una amplia
investigación sobre Pascal, no solamente en Francia, sino también, por ejemplo,
en Estados Unidos o en Japón.
Obras[editar]
Essai pour les coniques [Ensayo sobre las crónicas] (1639)
Experiences nouvelles touchant le vide [Nuevos experimentos con el
vacío] (1647)
Récit de la grande expérience de l'équilibre des liqueurs [Cuenta del
gran experimento sobre el equilibrio en líquidos] (1648)
Traité du triangle arithmétique [Tratado sobre el triángulo aritmético]
(1653)
Lettres provinciales [Cartas provinciales] (1656–57)
De l'Esprit géométrique [Sobre el espíritu geométrico] (1657 o 1658)
Écrit sur la signature du formulaire (1661)
Traité du triangle arithmétique [Tratado sobre el triángulo aritmético]
(escrito c. 1654; publ. 1665)
Pensées [Pensamientos] (incompleto al morir; publ. 1670)
Eponimia[editar]
Además de los conceptos físicos y matemáticos que llevan su nombre, se tiene
que:
Véase también[editar]
Fideísmo
Referencias[editar]
1. ↑ «Blaise Pascal». Stanford Encyclopedia of Philosophy. 2007.
2. ↑ Bassham, Gregory ( 1959-) (cop. 2018). «La apuesta de Pascal». El libro de la
filosofía: de los Vedas a los nuevos ateos, 250 hitos en la historia del pensamiento.
Librero. p. 226. ISBN 978-90-8998-945-1. OCLC 1123026787. Consultado el 24 de septiembre
de 2020.
3. ↑ «Blas Pascal en el Diccionario de ciencias eclesiásticas». [Link].
Consultado el 24 de septiembre de 2020.
4. ↑ «[Link]». Archivado desde el original el 30 de junio de 2007. Consultado el 25 de
octubre de 2020.
5. ↑ Minutes of the 14. General Conference on Weights and Measures, 1971, page 78
6. ↑ Boutroux, Émile Boutroux (1902), Pascal, Universidad de Míchigan: Sherratt and
Hughes.
7. ↑ Schmidt-Biggemann, Schmidt-Wilhelm (1999). Blaise Pascal (en alemán). Múnich:
[Link]. p. 162. ISBN 9783406419539. Consultado el 17 de octubre de 2013.
8. ↑ Cit. por: Diez del Corral Zarandona, Francisco Blaise Pascal: la certeza y la duda,
Visión Libros, 2008, p. 38 ISBN 84-9821-698-2, 9788498216981
9. ↑ Libro "Del átomo a la mente", 2002, de Ignacio Martínez y Juan Luis Arsuaga.
Capítulo 1 "La carta de Dios", subtítulo " El experimento", aproximadamente en el sitio
9 % del libro.
10. ↑ Conley, John J. Madame de Sablé: a Jansenist code of moderation, The Suspicion of
virtue: women philosophers in neoclassical France. Ithaca, Cornell University Press,
2002 ISBN 978-0-8014-4020-5.
11. ↑ Pascal, Blaise: Traite au Triangle Arithmetique, p. 7, Consequence douziesme, Le 1.
und 2., Copia digitalizada.
12. ↑ "Dictamen sobre Dios", de José Antonio Marina. Editorial Anagrama, Colección
Argumentos. Segunda edición, diciembre 2001. Página 105, segundo párrafo.
13. ↑ Wussing, 1998, pp. 152-153
14. ↑ Sondow, Jonathan; MacMillan, Kieren (30 de octubre de 2010). Proofs of power sum
and binomial coefficient congruences via Pascal's identity (en inglés). Consultado el 8
de agosto de 2019.
15. ↑ «El barril de Pascal». [Link]. Consultado el 8 de agosto de 2019.
16. ↑ «El Barril de Pascal». [Link]. Consultado el 8 de agosto de 2019.
17. ↑ Aristóteles, Física , VII, 1.
18. ↑ «Page:Œuvres de Blaise Pascal, [Link]/115 - Wikisource». [Link].
Consultado el 8 de agosto de 2019.
19. ↑ «[Link] - Bibliothèque française d'Internet - Blaise Pascal - Lettres - Page
3». [Link]. Archivado desde el original el 8 de agosto de 2019. Consultado el 8
de agosto de 2019.
20. ↑ Macias Fattoruso, Rodolfo (2017). MAESTROS DE LA GRACIA. La Abadia de Port-
Royal en el siglo XVII. p. 249. ISBN 9789974915435.
21. ↑ Izuzquiza Otero, Ignacio; Corellano Aznar, Luis; Frechilla García, Ana Rosa; Peña
Calvo, José Vicente; Villamayor Lloro, Santiago (2008). «1». En Achón, Elena; Álvarez,
Gema, eds. Filosofía y ciudadanía (Manuel Andaluz edición). Madrid: Grupo Anaya
Sociedad Anónima. La filosofía y el ser humano. ISBN 9788466773195.
22. ↑ Saltar a:a b Pascal, 1984, p. 158. Fragmento 451
23. ↑ Pascal, 1984, p. 159. Fragmento 451
24. ↑ Pascal, 1984, p. 160. Fragmento 451
25. ↑ Nietzsche, F.: Nachlass. KSA 12, 10[58], p. 531.
26. ↑ Carta de Nietzsche a Georg Brandes, 20 de noviembre de 1888. KSB 8, Nr. 1151, p.
483.
27. ↑ F. Nietzsche: Nachlass. KSA 12, 9 [189], p. 445.
28. ↑ F. Nietzsche: Nachlass. KSA 13, 11[55], pp. 27s.
29. ↑ Rombach: Substanz – System – Struktur, Band 2. Freiburg 1966.
30. ↑ Von Balthasar: Herrlichkeit, Bd.2, Einsiedeln 1962
31. ↑ «Pascal». Gazetteer of Planetary Nomenclature (en inglés). Flagstaff: USGS
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32. ↑ «(4500) Pascal». Web de JPL (en inglés).
Bibliografía[editar]
Pascal, Blaise (2012). Alicia Villar, ed. Obra completa. Biblioteca de
Grandes Pensadores. Madrid: Editorial Gredos. ISBN 978-84-249-2458-4.
Pascal, Blaise; Traducción y ampliación de Xavier Zubiri
(2004), Pensamientos, España: Alianza Editorial, ISBN 84-206-5824-3 .
Pascal, Blaise (1984). Pensamientos (Juan Domínguez Berrueta, trad.).
Sarpe. ISBN 84-599-0196-3. OCLC 55488761.
Sobre Pascal
Enlaces externos[editar]
Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Blaise
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School of Mathematics and Statistics University of St Andrews,
Scotland. «Biografía de B. Pascal». MacTutor History of Mathematics
archive (en inglés). Consultado el 22 de julio de 2011.
Guía temática sobre Blaise Plascal de la Universidad de Navarra.