UOTE
Los cuerpos policiales en todo el mundo, son los encargados de mantener el
orden, la seguridad y la paz en la sociedad. También son de gran apoyo en la
conservación de la estabilidad del país.
En la actualidad, américa latina ha sido plagado por altos niveles de
delincuencia organizada que ha ido escalando todos los países, la cual debe
ser frenada para proteger a la población que se encuentra vulnerable ante este
flagelo, que actúan con crueldad y violencia, muchas veces con armamentos
de guerra. Para estas labores tan importantes es vital la preparación de
funcionarios que respondan a situaciones complejas. Esto son los grupos
élites, unidades policiales tácticas especializadas en la ejecución de
procedimientos de alta tensión.
En Venezuela, el Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana es la principal fuerza
policial de carácter preventiva y de proximidad a la comunidad, y para las
acciones que rebasan los niveles operativos de actuación de los servicios
básicos policiales, cuenta con un grupo élite: la Unidad de Operaciones
Tácticas Especiales (UOTE).
El UOTE, cuenta con funcionarios altamente disciplinados, se encuentran
entrenados nacional e internacionalmente en combate de selva y urbana,
operaciones fluviales, operaciones helitransportadas, paracaidismo, liberación
de edificaciones y aviones, negociación, exploración y rastreo en espacio
marítimo, así como, ejercicios antiterroristas, dominio de montaña, buceo
táctico y manejo de sustancias peligrosas.
Están preparados para llevar a cabo las acciones tácticas más importantes y
riesgosa
como desactivación de bombas, rescate de rehenes y cadáveres en lugares de
difícil acceso, entrada y registro de inmuebles, manejo de objetos explosivos,
intervención con equipos francotiradores, protección de personalidades
Cuenta que los mejores equipos y transportes, poseen conocimientos
paramédicos, además de una alta tasa de efectividad, sometiendo y
capturando de los criminales más peligrosos, extremando las precauciones
cuando se trata de grupos en condiciones vulnerables, tomando en cuenta en
todo momento el principio de preeminencia de sus derechos.
Aun cuando están capacitados para la neutralización de elementos que atentan
contra la estabilidad del país, por encima de todo buscan preservar la vida de
los rehenes, inocentes civiles, operador táctico y del ciudadano en conflicto, en
el marco del respeto a los derechos humanos y la garantía del debido proceso