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SL4723 2019

sentencia sala laboral sobre solidaridad
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SANTANDER RAFAEL BRITO CUADRADO Magistrado ponente $L4723-2019 Radicacién n.° 65305 Acta 38 Bogota, D. C., veintiocho (28) de octubre de dos mil diecinueve (2019). Decide la Sala el recurso de casacién interpuesto por JOSE JOAQUIN PENA ROMERO y MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA, contra la sentencia proferida por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogota, el primero (1°) de agosto de dos mil trece (2013), en el proceso ordinario laboral que les instauré MARIA AURORA SANTANA DE TIBAQUIRA. in ANTECEDENTES MARIA AURORA SANTANA DE TIBAQUIRA Ilamé a juicio a JOSE JOAQUIN PENA ROMERO y a MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA, con el fin de que se declarara la existencia una relacién laboral a término indefinido, mediante contrato verbal, desde el 25 de octubre de 1986 hasta el 25 de junio de 1988 y del 5 de julio de 1993 BS Radicacién n.* 65305 al 31 de marzo de 2011; que devengaba el SMMLV de cada aio y que dicho contrato fue terminado de manera unilateral e injusta. En consecuencia, se condenara al reconocimiento y pago indexado por todo el tiempo laborado, esto es, 19 afios, 4 meses y 26 dias, del auxilio e intereses de cesantias, descontando 1 afio y 8 meses; compensacién monetaria de las vacaciones y de la prima por el mismo concepto; indemnizacién por despido injusto; indemnizaciones moratorias por no consignacién del auxilio de cesantias e intereses a las cesantias; prestaciones sociales; aportes parafiscales y a la seguridad social; indemnizacién por no suministro de vestido y calzado; subsidio de transporte; correccién monetaria sobre los valores que no tenian indemnizacién moratoria; los conceptos indicados en el paragrafo 1° del articulo 65 del CST; lo ultra y extra petitay, costas. Fundamenté sus peticiones, en que laboré como empleada del servicio doméstico, mediante contratos verbales, inicialmente desde el 25 de octubre de 1986 hasta el 25 de junio de 1988, para un total de 1 afio y 8 meses y, posteriormente, desde el 5 de julio de 1993 y no 1992 como se indicé en el escrito de agotamiento de la via gubernativa, hasta el 31 de marzo de 2011; que prest6 sus servicios en la ciudad de Bogota; que fue obligada a renunciar, a causa de que MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA le comunicé que viajaria a Alemani que se trat6 de un despido injusto; que laboré por un lapso de 19 afios, 4 meses y 26 dias; que inicialmente cumplia un horario de 8 horas diarias, comprendidas de 7:00 a.m. a 3:00 p.m., de lunes a viernes scunrrs0 v.00 2 Radicacién n.* 65305 del 5 de julio de 1993 al 16 de septiembre de 2004 y, entre el 17 de septiembre de 2004 y el 31 de marzo de 2011, labora tres veces a la semana, es decir, 12 dias al mes, devengando diariamente $24.200, equivalente a la suma mensual de $290.400; que a la fecha de presentaci6n de la demanda, los accionados no le habian cancelado los salarios, prestaciones sociales, dotaciones, pagos a la seguridad social e indemnizaciones, ni le entregaron el certificado de salud correspondiente; que no le efectuaron aportes a seguridad social; que nunca le suministraron dotacién de vestido y calzado; que el tnico pago que recibié fue por $30.000 como prestaciones sociales por 1 afio y 8 meses, como constaba en recibo de pago del 25 de junio de 1988, el cual firmé; que mediante factura de venta n.° 900000047102 del 2 de abril de 2012, los demandados le ofrecieron $1.000.000, por concepto de acreencias laborales; que no habia reporte alguno de aportes en pensién al ISS y que en el lapso comprendido entre el 12 de abril de 1989 y el 27 de abril de 1993, presté sus servicios al Lavaseco Valer Valero A (f.° 2 a 11 del cuaderno principal). Al dar respuesta a la demanda, JOSE JOAQUIN PENA ROMERO se opuso a las pretensiones y, en cuanto a los hechos, manifesté como ciertos que le ofrecié la suma de $1.000.000 a la actora, ante peticién que le hizo su esposa, por lo que simplemente se limité a firmar dicha comunicacion y que lo hizo a titulo de mera liberalidad, para evitar el desgaste que representaba un proceso. scunr-10 00 3 Radicacién n.° 65305 Expuso, que no estaba involucrado en las relaciones que pudieran existir entre su esposa MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA y personas que prestaran sus servicios como empleadas domésticas, por lo que desconocia cuantas relaciones laborales (si es que existieron) pudieron configurarse, salario, horario, modalidad contractual, tiempo de servicios, actividades desarrolladas y como se efectud el despido; que no suscribié contrato alguno con la actora, por lo que no surgieron obligaciones en su cabeza y, por tanto, no le adeudaba suma de dinero alguna; que la prestacién de servicios domésticos y oficios varios, eran actividades diferentes; que no le debia entregar certificado de salud a la demandante, ya que no era quien los expedia. En cuanto a los demas hechos, manifesté que no le constaban, toda vez que hacian alusién a terceros. En su defensa, propuso las excepciones de mérito de inexistencia del contrato de trabajo, cobro de lo no debido, mala fe de la demandante, buena fe del demandado, prescripcion y la genérica (f.° 47 a 52 ibidem). Por su parte, MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA al dar respuesta a la demanda, se opuso a las pretensiones y, en cuanto a los hechos, manifesté como ciertos que la actora presté sus servicios en la ciudad de Bogota, el cargo y funciones desempenadas y que le ofrecié la suma de $1.000.000 por concepto de acreencias laborales, pero con el fin de evitar un proceso, mas no porque le asistiera derecho alguno, ‘scuser-10 4.00 4 Radicacién n.° 65305 Sostuvo, que la actividad que cumplia la demandante, fue ocasional y transitoria; que los lapsos sefalados como laborados, no se ajustan a la verdad; que no fue una empleada del servicio doméstico; que no se efectué despido alguno; que en repetidas ocasiones antes del 31 de marzo de 2011, viajé fuera del pais; que no fijo horarios, por lo que la actora Ilegaba a la hora que queria y se iba al finalizar las labores; que las actividades eran esporadicas, por lo que podian ser realizadas inclusive un sabado, todo ello condicionado a su necesidad y a la disponibilidad de la demandante; que nunca le pag a la accionante un salario minimo, sino que al terminar la labor encomendada, le cancelaba la remuneracién pactada; que la actora no laboraba 12 dias al mes; que el recibo que contenia el pago de $30,000, se elaboré a peticion de aquella y que debido a la naturaleza de las actividades desarrolladas, no cancelaron las sumas peticionadas en la demanda. En su defensa, propuso las excepciones perentorias, de inexistencia de la obligacién reclamada, cobro de lo no debido, prescripcién, mala fe de la demandante, buena fe de la demandada y la genérica (f.° 56 a 63 ibidem). Il. SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA El Juzgado 33 Laboral del Circuito de Bogota, mediante providencia del 3 julio de 2013 (f.° 90 a 94 del cuaderno principal), absolvié de las pretensiones de la demanda y declaré probada la excepcién de inexistencia de la obligaci6n. Br Radicacién n.* 65305 Ill. SENTENCIA DE SEGUNDA INSTANCIA Por apelacién de la demandante, la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogota, a través de fallo del 1° de agosto de 2013 (f.° 106 CD a 108 vto del cuaderno principal), resolvi6: PRIMERO: REVOCAR la sentencia apelada, de acuerdo a la parte motiva de esta providencia para en su lugar declarar que entre las partes existié un contrato a término indefinido entre el periodo comprendido del 25 de octubre de 1986 hasta el 25 de junio de 1988 y una segunda relacién laboral comprendida entre el 31 de enero de 2000 hasta el 31 de marzo de 2011. SEGUNDO: CONDENAR a la demandada al pago de aportes a salud y pensién sobre todo el salario reconocido con las respectivas sanciones e intereses segtin las liquidaciones que efectiien las entidades que elija el actor (sic), dentro de los 10 dias siguientes a la ejecutoria de esta decisién, por los periodos 03 de mayo hasta el 25 de junio de 1988 y por la segunda relacion laboral comprendida entre el 31 de enero de 2000 y hasta el 31 de marzo de 2011. TERCERO: CONDENAR por los siguientes conceptos: Subsidio de Transporte: $628.952 * Auxilio de Cesantias: $2.432.133 * Intereses a las Cesantias: $26.522 + Sancién por no consignacién de las cesantias: $53.229.906 + Indemnizacién Moratoria a $19.973 por cada dia de retardo desde el 01 de abril de 2011 hasta que se efectie el pago de las prestaciones sociales y los aportes a la seguridad social sean consignados en las respectivas entidades. CUARTO: ABSOLVER a la demandada de las demés pretensiones de la demanda declarando parcialmente probada la prescripcién. QUINTO: REVOCAR la condena en costas impuesta en primera instancia a la parte demandante, para en su lugar condenar en costas de esa instancia a la parte demandada y a favor de la demandante. SeUNPr-10 «00 6 Radicacion n.° 65305 SEXTO: SIN COSTAS en esta instancia. En lo que interesa al recurso extraordinario, el Tribunal circunscribié el problema juridico en determinar los extremos de la relacién laboral y la procedencia de las pretensiones de la demanda. Expuso que, conforme a la sentencia de primera instancia, se acepté por las partes la existencia de la prestacién del servicio, sobre la cual adujo la parte demandada, que se desarrollé de manera esporadica, sin embargo, no se lograron establecer los extremos de la relacién laboral, por lo cual procedi6 a analizar las pruebas aportadas por la parte demandante, como la reclamacién administrativa del 22 de noviembre de 2011 a folios 19 y 20, y su respuesta, en la que se acepté una primera relacién de trabajo terminada en 1995 y, una segunda, desde enero del 2000, de lunes a viernes, que a partir del 2002 se modificé, reduciendo la prestacién del servicio a tres dias semanales, que finalizé el 31 de enero de 2011; asi mismo, manifestaron que le cancelaban un 41 % adicional en cada pago, para cubrir las prestaciones sociales y que la trabajadora no quiso ser afiliada al sistema de seguridad social, porque estaba vinculada al régimen subsidiado de salud. En igual manera, el documento a folio 22 que data del 25 de junio de 1988, en donde se indicé: «Recibi de la seniora MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA la suma de 30.000 pesos, por concepto de prestacién social, equivalente al trabajo prestado por atio y 8 meses», firmado por la actora, que no scuyrrio wo 7 38 Radicacion n.° 65305 fue tachado de falso; la propuesta enviada por los demandados a la demandante el julio 24, indicando que pese a que le habian cubierto todas las acreencias laborales, le ofrecian la suma de $1.000.000 para quedar a paz y salvo por todo concepto; certificacién laboral expedida por la administradora de la lavanderia a folio 25, en la que constaba que la actora laboré a su servicio, desde el 12 de abril de 1989 hasta el 27 de abril de 1993 y el resumen de semanas cotizadas, desde enero de 1967 hasta mayo de 2010, a folio 26. En cuanto a las pruebas allegadas por la parte demandada, militaban a folios 64 a 83 todos del cuaderno principal, resumen de los viajes realizados por MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA y las copias de las hojas del presupuesto. Sefialo, que JOSE JOAQUIN PENA ROMERO, en el interrogatorio de parte, indicé que, en efecto, la accionante presté sus servicios en beneficio de ambos, de forma esporadica; que se le entregé su dotaci6n (sin sefialar fechas); que no fue afiliada a salud, porque la misma dijo que estaba vinculada al régimen subsidiado respectivo; que la prestacion de servicios finalizé en marzo (sin indicar dia exacto) y que no recordaba que la actora trabajara para ellos, durante los viajes que realizaba su esposa. Afirm6 que, por su parte, MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA expresé que recordaba con exactitud los cuatro afios anteriores a ese momento, pero no lo previo a dichos anos; que conocido a la demandante por intermedio de un amiga; que inicialmente la prestacion de servicios fue de Radicacién n.° 65305 lunes a viernes, pero con el tiempo se redujo a 2 0 3 dias por semana; que cuando se encontraba de viaje, la accionante quedaba en su hogar, sin embargo, no le constaba que cumpliera las funciones que aseveré que realizaba y que la trabajadora indicé que la terminacién del contrato se daria el 31 de marzo de 2011. Revel6, que la accionante sefialé con exactitud, en su interrogatorio, que labor6 inicialmente, desde el 25 de octubre de 1986 hasta el 25 de junio de 1988 y que la segunda relacién laboral se dio desde el 5 de julio de 1993 hasta el 31 de marzo de 2011 y que, a partir de esta data, empez6 a laborar 3 dias a la semana; que se pacté inicialmente una remuneracién de $13.000 diarios, cuando laboraba de lunes a viernes y, para los tltimos afios, el valor de $24.200; y que cuando la empleadora se encontraba de viaje, permanecia al servicio del hijo de los demandados. Consideré que, de las pruebas relacionadas se podia concluir que los demandados, en sus interrogatorios de parte, al intentar evadir las respuestas, no solo resultaron ser contradictorios entre ellos, sino respecto a su contestacién a la aludida reclamacién y a la carta que enviaron con la propuesta de zanjar las diferencias, ya que no sefialaron que la trabajadora no laboraba para JOSE JOAQUIN PENA ROMERO; sin embargo, logré extraer que en efecto la demandante presté sus servicios como empleada doméstica en beneficio de ambos, por lo que se debian establecer los extremos laborales de la relacién, partiendo del supuesto indicado por la actora, al sefialar que Ja primera scunrr-10 00 9 BA Radicacién n.* 65305, relaci6n inicié el 25 de octubre de 1986 y finalizé 25 de junio 1988 y la segunda desde el 5 de julio de 1993 hasta el 31 de marzo de 2011 y, en cuanto a la primera relacion, se tuvo que del escrito del 25 junio de 1988 a folio 22 del cuaderno de instancias, el cual no fue tachado de falso por la parte demandada, se podia deducir que el vinculo inicio en la fecha indicada por la actora y que las prestaciones sociales de este periodo se encontraban prescritas, toda vez que entre el momento en que feneci6 el contrato y la fecha en que se presento la reclamacion, habia transcurrido el término establecido en los articulos 488 del CST y 151 del CPTSS, de ahi que los pagos por conceptos de vacaciones, cesantias ¢ intereses de cesantias, habian prescrito, pero no lo peticionado sobre cotizaciones a la seguridad social, es decir, salud y pensién, toda vez que constituian derechos irrenunciables al trabajador. Esgrimié, por ser los mencionados aportes eran imprescriptibles, procedia el pago de tales por el periodo comprendido entre el 3 de mayo y el 25 de junio de 1988, en virtud de la expedicion del Decreto 824 de 1988 que reglamenté la Ley 11 del mismo aio, calenda a partir de la cual surgié la obligacién para los empleadores de afiliar a la seguridad social a las empleadas del servicio doméstico, sin que se pudiera aceptar la excusa de la parte pasiva de que la trabajadora renuncié a la afiliacion por estar inscrita en el régimen subsidiado de salud, puesto que, de ser asi, el empleador debia pagar el porcentaje no subsidiado, como quiera que al tratarse de derechos minimos, ciertos e irrenunciables, ni por voluntad del trabajador se podian scusrr-10 400 10 Radicacion n.° 65305 dejar de garantizar, y que la actora debia informar a los accionados, dentro de los 10 dias siguientes a la ejecutoria de la sentencia, las entidades a las cuales deseaba que le fueran consignados los aportes en salud y pensién por el tiempo laborado, por no haberlas mencionado en la demanda. Arguy6, que la apelante pretendia derivar la fecha de inicio de la segunda relacién laboral de la certificacién expedida por la lavanderia, probanza insuficiente, maxime si se tenia en cuenta que entre abril, mes en que terminé la relacién laboral con la lavanderia y julio, existian tres meses; de igual manera, el hecho de que finalizara una relacién laboral no significaba que iniciara otra y que si bien, en la contestacion de la reclamacién administrativa, se acept6 que labor6 hasta 1995, de ello no se podia deducir un extremo inicial y que no se acredité la prestacién de servicios durante las calendas 1996 al 1999, para poder hacer producir efectos a la presunci6n del articulo 24 del CST. Precisé, en cuanto a la segunda relacién laboral, que en la respuesta a la referida reclamacién, fue aceptado que desde enero del 2000 volvié a laborar para los accionados 8 horas diarias hasta el 2002, data a partir de la cual se le redujo su carga solo a tres dias de la semana, hasta la terminaci6n del vinculo; que para efectos de la liquidacién de tuvieron como extremos el 31 de enero de 2000 y el 31 de marzo de 2011, de acuerdo a la confesién de los demandados; que no compartia el argumento del a quo de que por haber cambiado la jornada, hubo celebracién de un nuevo contrato, scuver-i0 woo nn Te) Radicacion n.° 65305 porque los cambios en el horario, salario e incluso de funciones, no implican necesariamente la terminacién de un contrato y el inicio de uno nuevo, ademas de que tal situacién no fue alegada por los litigantes ni en la demanda, ni en su contestacion. Mencioné, que el pago de prestaciones sociales y vacaciones junto con el salario, era valido unicamente para aquellos trabajadores que devengaban uno_ integral, situacién que no fue demostrada y, por el contrario, siempre se evadié informar la suma cancelada, por lo que se acudié a la presunci6n legal de que toda relacion de trabajo debia ser remunerada por lo menos con un SMLMV y que, teniendo en cuenta, como se dijo, el cambio de jornada no implicaba la celebracién de un nuevo contrato, al menos que las partes lo acordaran sin sobrepasar los limites maximos establecidos por la ley, la cual no estipulaba minimos, por lo que en el caso concreto, para el lapso comprendido entre el 2002 y la terminacion del vinculo laboral, se mantendria la presuncién de que devengaba por los tres dias semanales laborados, por lo menos el minimo legal diario y, por consiguiente, las condenas impuestas se liquidarian con el SMLMV correspondiente. Planted, que a la actora no le asistia derecho a la prima de servicios, puesto que éste beneficio se referia exclusivamente a las empresas y se generaba por la distribucién de utilidades de la misma, excluyendo asi a las familias, toda vez que no tenian como objeto desarrollar una actividad de explotacién econémica; que esta Sala en scunrr-10 00 R Radicacién n.° 65305, sentencias como la CSJ SL, 13 sep. 2006, rad. 26327, entre otras, ha sido enfatica en que no era posible compensar en dinero el no suministro de dotacién, a menos que el trabajador probara dentro del juicio, los perjuicios que se le causaron por la omisién del empleador, a través de la pericia © de haber solicitado la prueba que lo acreditara, dejando claro que los demandados solo lo manifestaron en un escrito, pero no demostraron haberla suministrado durante la relacién laboral, sin embargo, por la omision de la demandante, al no probar los perjuicios causados, se debia mantener la absolucién por tal concepto. Respecto de la indemnizacién por despido injusto, era improcedente, pues la actora sin prueba alguna, manifesté que fue obligada a renunciar, siendo que los demandados indicaron, en la contestacién de la reclamacion, que esto era un hecho falso, debido a que fue la trabajadora quien decidio hacerlo; que el articulo 186 del CST estipulaba que el trabajador que prestara sus servicios durante un afio tenia derecho a 15 dias habiles consecutivos de descanso remunerado y si el tiempo era inferior, seria proporcional; que en el mismo sentido el Decreto 2351 de 1965 establecié que cuando el contrato de trabajo terminara sin que el trabajador hubiera disfrutado de las mismas, estas podrian ser compensadas en dinero, liquidandolas por aio de servicios 0 proporcional por la fraccién de aiio, sin embargo, prescribian en 3 afios, a partir del momento en que se hubieran hecho exigibles, de conformidad con los articulos 488 del CST y 151 del CPL, de ahi que, para el caso concreto, las comprendidas con anterioridad al 22 de noviembre de seuver-10 00 1B UA Radicacion n.° 65305 2007, pese a haber tenido derecho a ellas, porque los empleadores no probaron haberlas pagado, fueron afectadas por el fenémeno prescriptivo y para calcular el valor que se debia cancelar por concepto de vacaciones y tener en cuenta que la accionante laboraba 3 dias semanales. Precis6, que no se mencioné en la demanda que la accionante pernoctara en casa de los demandados; que, por lo tanto, era obligatorio pagar el subsidio de transporte, sin embargo, estaban prescritos los periodos comprendidos antes del 8 de octubre de 2008, toda vez que se tomé la fecha de presentacién de la demanda, ya que en la reclamacion administrativa no se solicit6 el pago por este concepto; que el auxilio de cesantias, por la ultima relacién laboral, fue calculado con base al SMMLV para cada anualidad y el numero de dias semanales laborados; que se debia condenar al pago de los intereses a las cesantias a partir del 22 de noviembre de 2008, puesto que los causados previamente fueron afectados por la prescripcién; que la sancién por la no consignacion de cesantias, iniciaba el 16 de febrero de 2001 e iba hasta el 14 de febrero de 2002, teniendo en cuenta el salario correspondiente a cada afio, toda vez que no se acredité consignacién alguna; condend al pago de la indemnizacién moratoria, desde la terminacin del contrato hasta que se verificara el pago de las prestaciones sociales y los aportes a la seguridad social y que al analizar la conducta de los demandados, para efectos de buscar una exoneraci6n, no se advirtié buena fe, por lo cual los accionados debian cancelar dicha indemnizacién por los rubros de cesantias, intereses a las mismas, y aportes a la seguridad social, desde sewner-10 00 14 Radicacion n.* 65305 el 1° de abril de 2011 hasta la consignacién efectiva de los mismos. Concluyé, en cuanto a las excepciones, que se analizaron la de buena fe, prescripcién y cobro de lo no debido frente a las primas, las cuales debian prosperar como se indicé, mientras que las dems no salieron avante. Iv. RECURSO DE CASACION Interpuesto por los demandados, concedido por el Tribunal y admitido por la Corte, se procede a resolver. V. ALCANCE DE LA IMPUGNACION Pretenden que la Corte «case» la sentencia recurrida, para que, en sede de instancia, «confirmey la del a quo, absolviendo de las pretensiones de la demanda. Mencionan, que: «En forma subsidiaria, solicito se CASE PARCIALMENTE la sentencia y en su lugar se declare probada la excepcién de BUENA FE propuesta por los demandados» (f.° 11 del cuaderno de la Corte). Con tal propésito formulan dos cargos por la causal primera de casacién, que no fueron replicados y se pasan a estudiar de manera conjunta, dado que comparten andlogos argumentos y persiguen el mismo fin. seuver-10 100 1s Wr Radicacién n.° 65305 VI. CARGO PRIMERO Acusan la sentencia por, [...] infringir de manera INDIRECTA, en la modalidad de APLICACION INDEBIDA los preceptos sustantivos del orden nacional, contenidos en los Arts. 1°, 4°, 13, 25 y 53 al igual que en los Arts. 22, 37, 55, 65, 186, 249 y 306 del C.S.T.; Arts. 1°, 14, 18, 31 y 99 de la Ley 50 de 1.990; Arts. 28 y 29 de la Ley 789/02.; Arts. 10, 19 y 1.340 del Cédigo de Comercio.; Arts. 51 y 61 del C.P.L.; Arts. 174, 194, 213, 233, 251, 268, 269 y 306 del C.P.C., Art. 27 de la Ley 794/03, como consecuencia de haber incurrido el Tribunal Superior de Bogota Sala Laboral, en errores evidentes, claros y ostensibles de hecho, provenientes de la indebida apreciacién de unas pruebas y falta de apreciacién de otras pruebas recaudadas legalmente. Alegan que el Tribunal incurrié en los siguientes errores de hecho: a) Dar por demostrada contra toda evidencia y sin estarlo, que entre la demandante y el demandado JOSE JOAQUIN PENA ROMERO, existieron dos contratos de trabajo. b) No dar por demostrado estandolo plenamente, que los contratos de trabajo, sélo tuvieron como contratantes a la demandante como trabajadora y como empleadora, a la sertora MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA. ¢) Dar por demostrado, contra toda evidencia que existié un primer contrato de trabajo entre el 25 de Octubre de 1986 y el 25 de Junio de 1988. d) No dar por demostrado esténdolo plenamente, que durante los viajes realizados al exterior por la empleadora MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA, la demandante no prestaba servicios como trabajadora. e) Dar por demostrado, sin estarlo, que no existié solucién de continuidad en la prestacién del servicio por parte de la demandante, cuando la demandada viajaba fuera del pais. f) No dar por demostrado, esténdolo plenamente que existié soluci6n de continuidad, en la prestacién del servicio por parte de la demandante, cuando la demandada viajaba fuera del pais. g) No dar por demostrado, estdndolo suficientemente, que la demandante no demostré haber laborado durante los viajes que la empleadora realizé al exterior. h) Dar por demostrado, contra toda evidencia y contra la propia confesién de la trabajadora, que esta laboraba tres dias a la semana. scuaver-s0 v.00 16 Radicacién n.° 65305 i) No dar por demostrado estandolo plenamente, que la trabajadora demandante confesé que solo laboraba dos dias a la semana, Acusaron como pruebas dejadas de apreciar: 1°, Demanda presentada por la accionante (fols 2 a 11). 2°. Contestacién de la demanda por parte de la senora MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA (fols 56 a 63). 3°. Resumen de los viajes realizados fuera del pais por la empleadora MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA (Fol. 64). 4°. Fotocopias autenticadas de los pasaportes de la demandada MARIA CRISTINA ZAMBRANO RAMIREZ, donde constan las fechas en que salié del pais y de su regreso (Fol. 65 a 83). Y, como erroneamente apreciadas, 1. Comunicacién sin fecha, mediante la cual los demandados dan respuesta a la peticion de la demandante (fol. 19 y 20) 2. Recibo de fecha 25 de junio del ario 1.988 (fol 22) 3. Interrogatorio de parte absuelto por la demandante Maria Aurora Santana de TIBAQUIRA (fol.85). 4. Interrogatorio absuelto por el demandado José Joaquin Peria (fol. 85). 5. Interrogatorio de parte absuelto por la demandada Maria Cristina Zambrano de Pena (fol. 85). Para la demostracién del cargo, exponen que el Tribunal se abstuvo de valorar el interrogatorio de parte absuelto por la actora, en el que expres6 que quien la contrat6 de manera verbal fue MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA, lo que excluye a JOSE JOAQUIN PENA ROMERO de cualquier nexo laboral; que éste Ultimo, en su interrogatorio de parte, confes6 que suscribié la comunicacién dirigida a la trabajadora, con animo conciliatorio, pero no reconocié que fuera su empleador; que incurriendo en un grave, evidente y ostensible yerro, el Tribunal, cuando fundamenté su decision en una apreciaci6n no planteada en la demanda, puesto que el demandado no fue sefalado como beneficiario de la labor de la trabajadora, sino como empleador, por lo que la seuser-10 v.00 7 us Radicacién n.* 65305 sentencia modificé, sin fundamento alguno, las razones y hechos del libelo, lo cual no es aceptable al tenor del articulo 305 del CPC, aplicable por analogia en materia laboral y desconocié que para que se estructure la condicién de empleador, era necesario que la actora demostrara la existencia de los tres elementos que componen el contrato de trabajo, lo cual no acontecié; que no es aceptable que el ad quem sostuviera que el hecho de que el accionado era beneficiario de las labores de la demandante, lo convertia en forma inexorable y automatica en empleador, interpretacién segiin la cual todos los miembros de una familia son patrones, desconociendo asi las normas sustantivas que contemplan los requisitos y presupuestos que se deben cumplir para que se configure un contrato de trabajo. Agregan que, de haber analizado y valorado la demanda, el fallador de segundo grado habria encontrado que el demandado nunca dio érdenes a la actora, la cual no estuvo subordinada a él y, por ende, no le cancelaba salario alguno y, en especial, lo manifestado en el hecho n.° 8 del libelo, cuando se dice que la trabajadora fue obligada a renunciar debido a que MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA le informé que viajaria a Alemania, situacion que evidencia que estaba excluido del nexo contractual; que erréneamente el Tribunal concluyé, del recibo del 25 de junio de 1988 a folio 22 ibidem, que existié un primer contrato de trabajo, desde el 26 de octubre de 1986 hasta el 25 de junio de 1988, el cual fue aportado por la demandante, cuando dicho recibo debia estar en manos de quien lo efectud, ademas de que el demandado, en su interrogatorio de parte, scuner-10 00 18 Radicacion n.° 65305 manifest que no fue elaborado por él y que la firma de la actora en el mismo, no coincidiera con la que aparece en el poder conferido por ella a la abogada para incoar la demanda, en el mismo sentido, la demandada confesé no reconocer dicho documento y como si no fuera suficiente, la actora en su interrogatorio de parte adujo que el documento fue elaborado por Sandra Patricia, hija de los demandados, pese aque el articulo 27 de la Ley 794 de 2003, le ordena al Juez que solo puede valorar el documento emanado de un tercero, cuando se den las circunstancias previstas en dicha norma, las cuales no se configuraron en el caso concreto, por lo que se debié concluir que el referido documento no fue suscrito por las partes. Puntualizan que, equivocadamente, el ad quem concluyé que la sola afirmacién de la accionante en su interrogatorio de parte, carente de respaldo probatorio, era suficiente para tener por demostrados los extremos temporales del presunto primer contrato de trabajo, siendo que lo que busca dicho interrogatorio es obtener una confesién, lo que no hizo la demandante, puesto que simplemente ratificé los hechos y stplicas de la demanda; que el Juzgador desconocié el principio de la carga de la prueba, consagrado en el articulo 177 del CPC, segtin el cual, quien invoca un hecho debe probarlo, por lo que debia demostrase con la confesién de los accionados, quienes son los llamados a reconocer los extremos, la cual no se dio, ademas de que erré al afirmar que la actora indicé con exactitud los extremos de la primera relacién laboral, toda vez que mas adelante confesé no recordar las calendas ‘scuarr-10 v.00 19 44 Radicacion n.° 65305 posteriores, pero si lo acontecido entre 1986 y 1988 y, no desde el 2004, lo que resulta extrarfio. Por todo lo expuesto no era procedente imponer condena alguna por aportes a la seguridad social, por ende, esta Sala debe casar la sentencia impugnada. Indican, que el ad quem se abstuvo de analizar los documentos que acreditaban los multiples y frecuentes viajes al exterior de la verdadera empleadora, de los cuales la actora confesé que tenia conocimiento, por lo que era necesario establecer si durante éstos prestaba sus servicios, lo cual no fue probado y que de haber valorado dichas probanzas, se hubiera concluido que en cada ocasién que la empleadora vi jaba, se daba por terminado el contrato de trabajo, asi se debe inferir del hecho 8° de la demanda, cuando la accionante afirmé que a causa del ultimo viaje realizado a Alemania se le dio por terminado el contrato, lo que permite deducir lo mismo de los anteriores viajes, aunque no se mencionen tales situaciones en la demanda; que, en el mismo sentido, se sustrajo de valorar la confesion de la demandada, cuando manifesto que cuando viajaba al exterior, no tenia forma alguna de controlar o verificar si efectivamente la demandante continuaba prestando 0 no sus servicios y, con base al principio de la carga de la prueba, la afirmacién de que continué laborando, debié probarse. Aducen, que para el fallador de segundo grado, lo que afirmaron en la carta de respuesta a la reclamacién escrita por la supuesta apoderada de la trabajadora, era prueba suficiente de la prestacién continua e ininterrumpida de seurr-10 v.00 20 Radicacion n.° 65305 servicios, sin que obrara en el expediente alguna que demostrara el otorgamiento del poder a la mencionada apoderada, ademas, dicha carta tuvo un evidente animo conciliatorio y que, contrario a lo alli indicado, no eran tres sino dos los dias laborados en forma semanal, como lo ratificé la actora en su interrogatorio de parte. Dicen, que el mas grave desatino que le endilgan al Tribunal se relaciona con las condenas impuestas por la no consignacién de cesantias en un fondo y la indemnizacion moratoria, las cuales imputé sin valorar concreta y objetivamente la situacién presentada en la realidad, principio que debié ser aplicado, por cuanto no solo es exigible en favor del trabajador sino también del empleador; que el Colegiado fue excesivamente riguroso con ellos, ya que adujo que no encontré asomo de buena fe y que trataron de evadir responsabilidades, lo cual no es cierto, toda vez que le dieron respuesta a la reclamacién de una abogada que no acredito legitimacion y aunque JOSE JOAQUIN PENA ROMERO no tenia nexo contractual con la demandante, pese a que para imponer 0 no las sanciones por no la consignacion de cesantias y la indemnizacién moratoria. Indican, que la jurisprudencia ha reiterado, en sentencias como CSJ SL, 5 jun. 1972, que la indemnizacién moratoria no es automatica, ni inexorable, que de haber sido aplicadas por el ad quem habria considerado que las prestaciones sociales no le fueron canceladas a la actora, debido a que habian pactado verbalmente que serian canceladas junto al pago diario y que, ademas, recibiria scuyrrie woo 2 us Radicacién n.° 65305, desayuno y almuerzo; que no se valoré la honestidad en la contestacion del hecho n.° 19 de la demanda, frente al cual si bien se manifest6 que no era cierto, lo fue por cuanto la remuneraci6n diaria variaba de acuerdo a lo acordado y el afio en que se realizaba; que no se tuvo en cuenta que la costumbre rige en ocasiones a los contratos de las empleadas del servicio doméstico, quienes desarrollan su actividad sin pernoctar en el lugar en donde prestan sus servicios, lo cual es un hecho publico y notorio; que el Tribunal fue renuente en analizar la conducta de la actora, puesto que si ésta consideraba que el pago diario no incluia las prestaciones sociales, debié reclamar en su oportunidad y no esperar que transcurrieran aproximadamente 20 afios, de ahi que se hubiera propuesto la excepcién de mala fe de la demandante, ademas de que durante el tiempo que alega haber laborado, nunea solicité el pago de aportes a salud, ya que estaba afiliada al régimen subsidiado y que la reclamacién de la trabajadora, se efectué 7 meses después de finalizada la relacion laboral (f.° 11 a 22 del cuaderno de la Corte). VII. CARGO SEGUNDO Acusan la misma providencia, Por VIOLAR DIRECTAMENTE, en la modalidad de APLICACION INDEBIDA, el original articulo 65 del C.S.T., hoy art 29 de la Ley 789 del ario 2.002, violacién esta que condujo a la INFRACCION DIRECTA (FALTA DE APLICACION) de los articulos 29 y 52 de la Ley 789 del 2.002, todos ellos en relacién con los arts. 16, 23, 24, 64, 249, 306 del C.S.T. y S.S. 177 del C.P.C. y arts. 53 y 230 de [Link] 145 [Link]. Para la demostracién del cargo, mencionan que, como quiera que el ataque esta dirigido por la via del puro derecho, sewwrrs0 v.00 2 Radicacién n.° 65305 se aceptan los presupuestos facticos sobre los cuales el ad quem edificé su decision, lo que no admiten es que aplicé indebidamente el articulo 65 del CST, para con ello condenar a pagar la indemnizacién moratoria, dicha sancién no podia imponerse como lo estipulaba el mencionado articulo, sino wnicamente hasta por 24 meses, contados desde la fecha en que se terminé el vinculo laboral, tal y como lo prevé el articulo 29 de la Ley 789 del 2002, norma que no fue observada (f.° 22 a 23 del cuaderno de la Corte). VIII. CONSIDERACIONES El Tribunal fundo su decisién en: i) que la accionante laboré como empleada doméstica; ii) que los codemandados, en las respuestas de sus interrogatorios, resultaron ser contradictorios entre ellos, respecto a lo que habian expresado por escrito, en la contestacién de la reclamacion administrativa (f.°19 a 20, ibidem) y en el documento de ofrecimiento de la suma de $1.000.000, con el fin de quedar a paz y salvo por todo concepto, en los que, suscritos por ambos, aceptaron ser beneficiarios de manera conjunta de los servicios prestados por MARIA AURORA SANTANA DE TIBAQUIRA; iii) que entre las partes existieron dos contratos de trabajo, el primero, del 25 de octubre de 1986 al 25 de junio de 1988 y, el segundo, entre el 31 de enero de 2000 hasta el 31 de marzo de 2011; iv) que las acreencias laborales por los tiempos prestados en la primera relacién prescribieron a excepcion de los aportes a la seguridad social en salud y pensiones, condenando al pago de tales conceptos por el periodo comprendido entre el 3 de mayo y el 25 de seusrr-10 409 2B Ub Radicacion n.° 65305 junio de 1988, en virtud de la expedicién del Decreto 824 de 1988 que reglamenté la Ley 11 del mismo afio, en que surgio la obligacion de afiliar a la seguridad social a las empleadas del servicio doméstico; v) que no era aceptable el argumento de la omision en la afiliacion de la trabajadora por encontrarse inscrita en el régimen subsidiado en salud, toda vez que en esos casos asistia obligacién de los empleadores de aportar el porcentaje no subsidiado; vi) que procedia el reconocimiento de las prestaciones sociales y aportes a la seguridad social por la totalidad de la segunda relacion laboral; vi) que el pago de las vacaciones y prestaciones sociales junto con el salario solamente es valido para aquellos trabajadores que devengan salario integral; vii) que al no acreditarse el valor que como remuneracion se le cancelaba a la demandante, se tomaria como base el SMMLV; viii) que no procedia la indemnizacién por despido injusto al constar que en el proceso que la accionante renuncid; ix) que habia lugar a la indemnizacién moratoria al no haberse demostrado la buena fe de los demandantes durante el desarrollo de las relaciones laborales, pretendiendo incluso que las prestaciones sociales se pagaban mensualmente en el porcentaje 1.41 % junto con los salarios mensuales (f.° 24, ibidem), siendo que no se demostré que mediara el pago de una salario mensual, ni durante el proceso al evadir su conducta. La censura radica su inconformidad en que la relacién laboral no tuvo lugar con respecto al demandado JOSE JOAQUIN PENA ROMERO, sino tinicamente con su conyuge, MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA y, en cuanto a los seuvrs0 v.00 of Radicacién n.° 65305 extremos laborales, que los contratos de trabajo se desarrollaron con solucién de continuidad, toda vez que los mismos se interrumpian durante los lapsos en que la accionada se ausentaba del pais, siendo prestado el servicio, en el ultimo tramo, tnicamente dos dias a la semana, conforme a la confesién de la accionante. Adicional a lo anterior, discurre en la parte final del cargo primero dirigido por la via indirecta y el cargo segundo, por la senda de puro derecho, en torno a la improcedencia de la imposicion automatica de la indemnizacion moratoria. Como la primera acusaci6n esta orientada por la senda indirecta, es deber de esta Sala sefalar que, de conformidad con lo normado en el articulo 7 de la Ley 16 de 1969, modificatorio del 23 de la Ley 16 de 1968, el error de hecho para que se configure, es indispensable que venga acompafiado de las razones que lo demuestran y, ademas, como lo ha dicho de vieja data la Corte, que provenga de manera evidente de alguna de las tres pruebas calificadas, esto es, documento auténtico, confesién judicial o inspeccién judicial y no, de las propias deducciones del recurrente. Igualmente, para que se configure el yerro factico no es cualquier hipotética equivocacién del Tribunal la que puede dar al traste o quebrantar su decision, sino aquella que revista la entidad palmaria, que surja a primera vista por ser notoria, protuberante y manifiesta, caracteristicas que no son de «creacién o invento jurisprudencial sino un nitido mandato legal inexcusable que exige que el recurrente demuestre el yerro de “modo manifiesto”. Asi lo determina ue Radicacion n.° 65305 claramente el articulo 60 del Decreto 528 de 1964» (CSJ SL, 20 en. 2000, rad. 12679). Bajo los anteriores lineamientos se entran a estudiar las pruebas acusadas, asi: 1. En lo que corresponde a la calidad de empleador de JOSE JOAQUIN PENA ROMERO, considera la censura que el Tribunal interpreté erréneamente el interrogatorio de parte de la demandante, al no valorar la confesién de MARIA AURORA SANTANA DE TIBAQUIRA, en el sentido de que el contrato verbal a través del cual se vincul6, fue concertado con la sefora MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA, excluyendo asi al demandado del nexo _laboral, argumentando que el hecho de ser beneficiario del servicio no lo convierte de manera automatica en empleador, ademas que, como lo confesé en su interrogatorio, el documento de respuesta a la reclamacién administrativa lo suscribié con Animo conciliatorio y no con la intencién de aceptar una calidad que no detenta, ni tampoco se acredité, procesalmente, la subordinacién ejercida respecto de la promotora del litigio, fundando asi el ad quem su decision en una apreciacién no planteada ni en la demanda ni su contestacién, inobservando el principio de congruencia al dejar de apreciar la demanda y su contestacién. En lo que comporta al ataque contenido en los errores de hecho a) y b), advierte la Sala que el Tribunal fundé la conclusién del caracter de empleador de JOSE JOAQUIN PENA ROMERO, a partir de la valoracién de los seuner-10 v00 6 Radicacién n.” 65305 interrogatorios de los demandados, respecto a los cuales consideré fueron contradictorios entre ellos al responder las preguntas formuladas y, en lo relacionado con lo consignado en el escrito suscrito por ambos para dar contestacién a la reclamacién administrativa de la accionante (f.° 19 y 20 del cuaderno principal) y el ofrecimiento conjunto a MARIA AURORA SANTANA DE TIBAQUIRA de la suma de $1.000.000 para quedar a paz y salvo por todo concepto laboral (f.° 24, ibidem), en los que siempre hicieron referencia a que la demandante laboré para los dos accionados, enfatizando el ad quem en que sen ninguna parte se hizo referencia a que no trabajara para el serior JOSE JOAQUIN PENA» (f.° 106 CD, minuto 16:57 y siguientes, ibidem), sin que por ese motivo hubiese incurrido en alguno de los yerros facticos acusados, porque frente a dicho punto ha de recordar esta Corporacién que en virtud del articulo 61 del CPTSS, el Juez del trabajo esta protegido por el principio de libertad probatoria y no esta sometido a una tarifa legal de pruebas, de manera que en presencia de varios elementos de persuasién puede otorgarles mayor credibilidad a unos en desmedro de otros, salvo cuando la ley exija determinada solemnidad. Al respecto, esta Corte en CSJ SL, 27 abr. 1977, rememorada en CSJ SL, 5 nov. 1998, rad. 11111, CSJ SL18578-2016 y CSJ SL4514-2017, puntualizé: El articulo 61 del Cédigo de Procedimiento Laboral les concede a los falladores de instancia la potestad de apreciar libremente las pruebas aducidas al juicio, para formar su convencimiento acerca de los hechos debatidos con base en aquellas que los persuadan mejor sobre cudl es la verdad real y no simplemente formal que scuaer-10 v0 2” us Radicacién n.° 65305 resulte del proceso. Todo ello, claro esta, sin dejar de lado los principios cientificos relativos a la critica de la prueba, las circunstancias relevantes del litigio y el examen de la conducta de las partes durante su desarrollo. Pueden, pues, los jueces de las instancias al evaluar las pruebas fundar su decision en lo que resulte de algunas de ellas en forma prevalente 0 excluyente de lo que surja de otras, sin que el simple hecho de esa escogencia permita predicar en contra de lo resuelto asi la existencia de errores por falta de apreciacién probatoria y, menos atin, con la vehemencia necesaria para que esos errores tengan eficacia en el recurso extraordinario de casacién como fuente del quebranto indirecto que conduzca a dejar sin efecto la decision que asi estuviera viciada La eficiencia de tales errores en la evaluacién probatoria para que leven a ta necesidad juridica de casar un fallo no depende pues simplemente de que se le haya concedido mayor fuerza de persuasién a unas pruebas con respecto de otras sino de que, aun de las mismas pruebas acogidas por el sentenciador o de otras que no tuvo en cuenta, surja con evidencia incontrastable que la verdad real del proceso es radicalmente distinta de la que creyé establecer dicho sentenciador, con extravio en su criterio acerca del verdadero e inequivoco contenido de las pruebas que evalué 0 dejé de analizar por defectuosa persuasién que sea configurante de lo que la ley llama el error de hecho. Asi, si bien el recurrente acusa como erréneamente apreciado el interrogatorio de parte de la demandante, cuando acepta que los contratos verbales fueron pactados con MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA, ello de suyo, para la Sala, no excluye de la relacién al demandado PENA ROMERO, en una valoracion integral del acervo probatorio, porque como se explicé, el hecho de que el Juez de apelaciones diera preponderancia a aquellas probanzas que indicaban que el accionado si tenia la calidad de empleador, frente a otras que en criterio de la censura podrian acreditar lo contrario, no constituye un yerro factico con la entidad suficiente para llevar al quebranto de la sentencia recurrida, como quiera que existe un espacio de gestion probatoria del Juez de instancia que, en principio, no es posible que la Corte sewsrr-10 v0 28 Radicacién n.° 65305 invada, al comportar un ejercicio legitimo otorgado por la misma ley. Lo propio sucede respecto de la valoracién de los interrogatorios absueltos por los llamados a juicio. En el caso de JOSE JOAQUIN PENA ROMERO, se duele el censor de que el ad quem no tuvo en cuenta su confesion en el sentido de que la comunicacién de respuesta a la trabajadora, la suscribié esencialmente con 4nimo conciliatorio, ante lo cual, precisa esta Corporacién memorar que, en la medida de que se trata de una manifestacién que no versa sobre hechos que le causaren consecuencias juridicas adversas 0 que favorecieren a la accionante, su declaracién no detenta tal connotacién, restandole validez al mentado medio probatorio para su estudio en casacién, no constituyéndose en una prueba apta para estructurar un yerro factico en los términos del articulo 7° de la Ley 16 de 1969, ademas que, en momento alguno, tampoco tendria la fuerza de desvirtuar la conclusién del Tribunal al dar por sentada su calidad de empleador, toda vez que su respuesta no negé que los servicios prestados por MARIA AURORA SANTANA DE TIBAQUIRA lo fueren en su favor, sino por el contrario, denoté un interés directo en solucionar la reclamacién de créditos laborales, de los cuales acepté ser acreedor, dado que del tenor literal de las comunicaciones de f.° 19, 20 y 24, ibidem, tenidas en cuenta por el ad quem no es posible decantar que actuara en representacién de su cényuge o en distinta condici6n. seusrr-10 00 29 4a Radicacién n.* 65305 Ahora, en lo que comporta a la falta de apreciacion del escrito inaugural de la demanda, de cara al asunto que ocupa ala Sala, no se haya error en la valoracién de la misma, por cuanto como el recurrente lo pone de presente en la demostracién del cargo, a JOSE JOAQUIN PENA ROMERO «se le demandé como un real y verdadero empleador y no como un beneficiario» (f.°14 del cuaderno de la Corte), luego entonces, al centrar el Tribunal su andlisis probatorio en determinar los extremos temporales en que se desarrollé la relacién laboral entre las partes, luego de dar por acreditado que los servicios prestados lo fueron en favor de ambos accionados a partir de sus interrogatorios y la aceptacién por escrito de la existencia de la misma, no fueron desbordados los lineamientos de la congruencia, maxime si se tiene en cuenta que la pretensién principal del proceso fue la declaratoria de la existencia de un contrato de trabajo entre la demandante y los dos demandados, sin que fuere necesario el estudio de las condiciones subordinantes respecto de cada uno, pues desde el momento mismo en que se integré el contradictorio y no existié pronunciamiento alguno en el momento del saneamiento y fijacién del litigio, se entendia que la actividad procesal del Juez lo era en torno a una unidad procesal conformada por las partes, estos es, los dos demandados y la demandante, independientemente de las afirmaciones del sefor PENA ROMERO en la contestacién de la demanda. Asi mismo, en lo concerniente al punto de la falta de valoracién de la demanda por parte del ad quem al no tener en cuenta que las érdenes eran impartidas por MARIA seuasrr-10 00 30 Radicacién n.° 65305 CRISTINA ZAMBRANO DE PENA y no por su cényuge, bajo la afirmacién que «del nexo contractual, estaba exctuido el sefior PENA ROMERO, ya que este, solo se celebré [...] entre las dos seforas, lo cual es légico y elemental, los esposos no intervienen _en_a__contratacién__del__servicio _doméstico» (subrayas fuera del texto) (f.°15 de cuaderno de la Corte), resulta inaceptable a esta Sala el argumento, por ir en contravia de los lineamientos constitucionales del Estado social de derecho, que impone la eliminacién de la discriminacién incluso al interior de las familias fundado en los denominados roles de género y estereotipos tradicionalmente considerados como validos, en grave menoscabo de grupos poblacionales determinados, lo cual, en este caso, se materializa en una afirmacion misogena al pretender exculpar su responsabilidad patronal, que se dio por acreditada procesalmente, con el argumento de que no intervino en el desarrollo de una relacién de trabajo por ser el caballero del hogar y no entenderse con el servicio doméstico, olvidando incluso que conforme al articulo 177 del CC la direccién conjunta del hogar es una obligacién legal que asiste a los cényuges. 2. La critica que hace la censura en el error de hecho c) a la posicion asumida por el fallador de segundo grado de cara a darle validez al documento a folio 22 del cuaderno principal «como tinica prueba» (f.° 15, ibidem), a partir del cual dio por probados los extremos temporales de la primera relacién laboral con el argumento de que el mismo no fue tachado de falso en la oportunidad _ procesal correspondientes, es un tema que debié ventilarse por la via SV Radicacién n.° 65305 directa, toda vez que la inconformidad respecto a la produccién, aduccién, validez y decreto de pruebas es juridica, porque en estos eventos no se trata de establecer errores en la apreciacién probatoria sino la violacion de los preceptos legales que gobiernan esas situaciones procesales. En efecto, reparese en que la censura no ataca la valoracién que hizo el Tribunal del medio de conviccién acusado, es decir, no le enrostra al Juzgador una equivocacién en la apreciacién objetiva o material de la misma, como corresponde en esta via, sino en su apreciacién juridica. De ahi que el recurrente pretende restarle validez 0 fuerza probatoria a dicho documento, circunstancia que, se repite, debié ser controvertida a través de la via adecuada, que es la del puro derecho, segin lo ha adoctrinado reiteradamente esta Sala, entre otras, en la sentencia CSJ SL 1570-2015, que rememor6 lo adoctrinado en el fallo CSJ SL 1327-2014: No obstante, el recurrente estructura los supuestos errores manifiestos de hecho en tales documentos, obrantes de folios 49 a 55, y pretende que sean tenidos en cuenta pero debe decirse que no es la via de los hechos la idénea para debatir sobre la aduccién, autenticidad y validez de las pruebas, en tanto ello amerita un discernimiento eminentemente juridico; de esa manera lo ha repetido esta Sala, al sostener que rsobre la validez de las pruebas, ha sido uniforme y reiterada la jurisprudencia de esta Sala de la Corte en ensenar que no es asunto que corresponda a la via indirecta de violacién de la ley sino a la directa, por referir tal planteamiento a las normas que gobiernan dichos actos del proceso, es decir, que en los casos en que el sentenciador funda ‘su conviccién en pruebas que no han sido legal y regularmente aportadas al proceso, o que carecen de validez, lo que en realidad comete es una infraccién de la ley procesal que gobierna la prueba ...¥ como quiera que la censura orient6 el cargo por la via indirecta, es razén suficiente para su desestimacién, en tanto se itera, en esta senda la violacién de la ley se origina en la comision de errores de hecho 0 de derecho por la equivocada apreciacién seurr-10 400 2

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