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sentencia sala laboral sobre solidaridad
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SANTANDER RAFAEL BRITO CUADRADO
Magistrado ponente
$L4723-2019
Radicacién n.° 65305
Acta 38
Bogota, D. C., veintiocho (28) de octubre de dos mil
diecinueve (2019).
Decide la Sala el recurso de casacién interpuesto por
JOSE JOAQUIN PENA ROMERO y MARIA CRISTINA
ZAMBRANO DE PENA, contra la sentencia proferida por la
Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de
Bogota, el primero (1°) de agosto de dos mil trece (2013), en
el proceso ordinario laboral que les instauré MARIA
AURORA SANTANA DE TIBAQUIRA.
in ANTECEDENTES
MARIA AURORA SANTANA DE TIBAQUIRA Ilamé a
juicio a JOSE JOAQUIN PENA ROMERO y a MARIA
CRISTINA ZAMBRANO DE PENA, con el fin de que se
declarara la existencia una relacién laboral a término
indefinido, mediante contrato verbal, desde el 25 de octubre
de 1986 hasta el 25 de junio de 1988 y del 5 de julio de 1993
BSRadicacién n.* 65305
al 31 de marzo de 2011; que devengaba el SMMLV de cada
aio y que dicho contrato fue terminado de manera unilateral
e injusta. En consecuencia, se condenara al reconocimiento
y pago indexado por todo el tiempo laborado, esto es, 19
afios, 4 meses y 26 dias, del auxilio e intereses de cesantias,
descontando 1 afio y 8 meses; compensacién monetaria de
las vacaciones y de la prima por el mismo concepto;
indemnizacién por despido injusto; indemnizaciones
moratorias por no consignacién del auxilio de cesantias e
intereses a las cesantias; prestaciones sociales; aportes
parafiscales y a la seguridad social; indemnizacién por no
suministro de vestido y calzado; subsidio de transporte;
correccién monetaria sobre los valores que no tenian
indemnizacién moratoria; los conceptos indicados en el
paragrafo 1° del articulo 65 del CST; lo ultra y extra petitay,
costas.
Fundamenté sus peticiones, en que laboré como
empleada del servicio doméstico, mediante contratos
verbales, inicialmente desde el 25 de octubre de 1986 hasta
el 25 de junio de 1988, para un total de 1 afio y 8 meses y,
posteriormente, desde el 5 de julio de 1993 y no 1992 como
se indicé en el escrito de agotamiento de la via gubernativa,
hasta el 31 de marzo de 2011; que prest6 sus servicios en la
ciudad de Bogota; que fue obligada a renunciar, a causa de
que MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA le comunicé que
viajaria a Alemani
que se trat6 de un despido injusto; que
laboré por un lapso de 19 afios, 4 meses y 26 dias; que
inicialmente cumplia un horario de 8 horas diarias,
comprendidas de 7:00 a.m. a 3:00 p.m., de lunes a viernes
scunrrs0 v.00 2Radicacién n.* 65305
del 5 de julio de 1993 al 16 de septiembre de 2004 y, entre el
17 de septiembre de 2004 y el 31 de marzo de 2011, labora
tres veces a la semana, es decir, 12 dias al mes, devengando
diariamente $24.200, equivalente a la suma mensual de
$290.400; que a la fecha de presentaci6n de la demanda, los
accionados no le habian cancelado los salarios, prestaciones
sociales, dotaciones, pagos a la seguridad social e
indemnizaciones, ni le entregaron el certificado de salud
correspondiente; que no le efectuaron aportes a seguridad
social; que nunca le suministraron dotacién de vestido y
calzado; que el tnico pago que recibié fue por $30.000 como
prestaciones sociales por 1 afio y 8 meses, como constaba en
recibo de pago del 25 de junio de 1988, el cual firmé; que
mediante factura de venta n.° 900000047102 del 2 de abril
de 2012, los demandados le ofrecieron $1.000.000, por
concepto de acreencias laborales; que no habia reporte
alguno de aportes en pensién al ISS y que en el lapso
comprendido entre el 12 de abril de 1989 y el 27 de abril de
1993, presté sus servicios al Lavaseco Valer Valero A (f.° 2 a
11 del cuaderno principal).
Al dar respuesta a la demanda, JOSE JOAQUIN PENA
ROMERO se opuso a las pretensiones y, en cuanto a los
hechos, manifesté como ciertos que le ofrecié la suma de
$1.000.000 a la actora, ante peticién que le hizo su esposa,
por lo que simplemente se limité a firmar dicha comunicacion
y que lo hizo a titulo de mera liberalidad, para evitar el
desgaste que representaba un proceso.
scunr-10 00 3Radicacién n.° 65305
Expuso, que no estaba involucrado en las relaciones
que pudieran existir entre su esposa MARIA CRISTINA
ZAMBRANO DE PENA y personas que prestaran sus servicios
como empleadas domésticas, por lo que desconocia cuantas
relaciones laborales (si es que existieron) pudieron
configurarse, salario, horario, modalidad contractual, tiempo
de servicios, actividades desarrolladas y como se efectud el
despido; que no suscribié contrato alguno con la actora, por
lo que no surgieron obligaciones en su cabeza y, por tanto,
no le adeudaba suma de dinero alguna; que la prestacién de
servicios domésticos y oficios varios, eran actividades
diferentes; que no le debia entregar certificado de salud a la
demandante, ya que no era quien los expedia. En cuanto a
los demas hechos, manifesté que no le constaban, toda vez
que hacian alusién a terceros.
En su defensa, propuso las excepciones de mérito de
inexistencia del contrato de trabajo, cobro de lo no debido,
mala fe de la demandante, buena fe del demandado,
prescripcion y la genérica (f.° 47 a 52 ibidem).
Por su parte, MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA
al dar respuesta a la demanda, se opuso a las pretensiones
y, en cuanto a los hechos, manifesté como ciertos que la
actora presté sus servicios en la ciudad de Bogota, el cargo y
funciones desempenadas y que le ofrecié la suma de
$1.000.000 por concepto de acreencias laborales, pero con el
fin de evitar un proceso, mas no porque le asistiera derecho
alguno,
‘scuser-10 4.00 4Radicacién n.° 65305
Sostuvo, que la actividad que cumplia la demandante,
fue ocasional y transitoria; que los lapsos sefalados como
laborados, no se ajustan a la verdad; que no fue una
empleada del servicio doméstico; que no se efectué despido
alguno; que en repetidas ocasiones antes del 31 de marzo de
2011, viajé fuera del pais; que no fijo horarios, por lo que la
actora Ilegaba a la hora que queria y se iba al finalizar las
labores; que las actividades eran esporadicas, por lo que
podian ser realizadas inclusive un sabado, todo ello
condicionado a su necesidad y a la disponibilidad de la
demandante; que nunca le pag a la accionante un salario
minimo, sino que al terminar la labor encomendada, le
cancelaba la remuneracién pactada; que la actora no
laboraba 12 dias al mes; que el recibo que contenia el pago
de $30,000, se elaboré a peticion de aquella y que debido a
la naturaleza de las actividades desarrolladas, no cancelaron
las sumas peticionadas en la demanda.
En su defensa, propuso las excepciones perentorias, de
inexistencia de la obligacién reclamada, cobro de lo no
debido, prescripcién, mala fe de la demandante, buena fe de
la demandada y la genérica (f.° 56 a 63 ibidem).
Il. SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA
El Juzgado 33 Laboral del Circuito de Bogota, mediante
providencia del 3 julio de 2013 (f.° 90 a 94 del cuaderno
principal), absolvié de las pretensiones de la demanda y
declaré probada la excepcién de inexistencia de la obligaci6n.
BrRadicacién n.* 65305
Ill. SENTENCIA DE SEGUNDA INSTANCIA
Por apelacién de la demandante, la Sala Laboral del
Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogota, a través de
fallo del 1° de agosto de 2013 (f.° 106 CD a 108 vto del
cuaderno principal), resolvi6:
PRIMERO: REVOCAR la sentencia apelada, de acuerdo a la parte
motiva de esta providencia para en su lugar declarar que entre las
partes existié un contrato a término indefinido entre el periodo
comprendido del 25 de octubre de 1986 hasta el 25 de junio de
1988 y una segunda relacién laboral comprendida entre el 31 de
enero de 2000 hasta el 31 de marzo de 2011.
SEGUNDO: CONDENAR a la demandada al pago de aportes a
salud y pensién sobre todo el salario reconocido con las
respectivas sanciones e intereses segtin las liquidaciones que
efectiien las entidades que elija el actor (sic), dentro de los 10 dias
siguientes a la ejecutoria de esta decisién, por los periodos 03 de
mayo hasta el 25 de junio de 1988 y por la segunda relacion
laboral comprendida entre el 31 de enero de 2000 y hasta el 31
de marzo de 2011.
TERCERO: CONDENAR por los siguientes conceptos:
Subsidio de Transporte: $628.952
* Auxilio de Cesantias: $2.432.133
* Intereses a las Cesantias: $26.522
+ Sancién por no consignacién de las cesantias: $53.229.906
+ Indemnizacién Moratoria a $19.973 por cada dia de retardo
desde el 01 de abril de 2011 hasta que se efectie el pago de
las prestaciones sociales y los aportes a la seguridad social
sean consignados en las respectivas entidades.
CUARTO: ABSOLVER a la demandada de las demés pretensiones
de la demanda declarando parcialmente probada la prescripcién.
QUINTO: REVOCAR la condena en costas impuesta en primera
instancia a la parte demandante, para en su lugar condenar en
costas de esa instancia a la parte demandada y a favor de la
demandante.
SeUNPr-10 «00 6Radicacion n.° 65305
SEXTO: SIN COSTAS en esta instancia.
En lo que interesa al recurso extraordinario, el Tribunal
circunscribié el problema juridico en determinar los
extremos de la relacién laboral y la procedencia de las
pretensiones de la demanda.
Expuso que, conforme a la sentencia de primera
instancia, se acepté por las partes la existencia de la
prestacién del servicio, sobre la cual adujo la parte
demandada, que se desarrollé de manera esporadica, sin
embargo, no se lograron establecer los extremos de la
relacién laboral, por lo cual procedi6 a analizar las pruebas
aportadas por la parte demandante, como la reclamacién
administrativa del 22 de noviembre de 2011 a folios 19 y 20,
y su respuesta, en la que se acepté una primera relacién de
trabajo terminada en 1995 y, una segunda, desde enero del
2000, de lunes a viernes, que a partir del 2002 se modificé,
reduciendo la prestacién del servicio a tres dias semanales,
que finalizé el 31 de enero de 2011; asi mismo, manifestaron
que le cancelaban un 41 % adicional en cada pago, para
cubrir las prestaciones sociales y que la trabajadora no quiso
ser afiliada al sistema de seguridad social, porque estaba
vinculada al régimen subsidiado de salud.
En igual manera, el documento a folio 22 que data del
25 de junio de 1988, en donde se indicé: «Recibi de la seniora
MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA la suma de 30.000
pesos, por concepto de prestacién social, equivalente al trabajo
prestado por atio y 8 meses», firmado por la actora, que no
scuyrrio wo 7
38Radicacion n.° 65305
fue tachado de falso; la propuesta enviada por los
demandados a la demandante el julio 24, indicando que pese
a que le habian cubierto todas las acreencias laborales, le
ofrecian la suma de $1.000.000 para quedar a paz y salvo
por todo concepto; certificacién laboral expedida por la
administradora de la lavanderia a folio 25, en la que constaba
que la actora laboré a su servicio, desde el 12 de abril de
1989 hasta el 27 de abril de 1993 y el resumen de semanas
cotizadas, desde enero de 1967 hasta mayo de 2010, a folio
26. En cuanto a las pruebas allegadas por la parte
demandada, militaban a folios 64 a 83 todos del cuaderno
principal, resumen de los viajes realizados por MARIA
CRISTINA ZAMBRANO DE PENA y las copias de las hojas del
presupuesto.
Sefialo, que JOSE JOAQUIN PENA ROMERO, en el
interrogatorio de parte, indicé que, en efecto, la accionante
presté sus servicios en beneficio de ambos, de forma
esporadica; que se le entregé su dotaci6n (sin sefialar fechas);
que no fue afiliada a salud, porque la misma dijo que estaba
vinculada al régimen subsidiado respectivo; que la prestacion
de servicios finalizé en marzo (sin indicar dia exacto) y que
no recordaba que la actora trabajara para ellos, durante los
viajes que realizaba su esposa.
Afirm6 que, por su parte, MARIA CRISTINA ZAMBRANO
DE PENA expresé que recordaba con exactitud los cuatro
afios anteriores a ese momento, pero no lo previo a dichos
anos; que conocido a la demandante por intermedio de un
amiga; que inicialmente la prestacion de servicios fue deRadicacién n.° 65305
lunes a viernes, pero con el tiempo se redujo a 2 0 3 dias por
semana; que cuando se encontraba de viaje, la accionante
quedaba en su hogar, sin embargo, no le constaba que
cumpliera las funciones que aseveré que realizaba y que la
trabajadora indicé que la terminacién del contrato se daria el
31 de marzo de 2011.
Revel6, que la accionante sefialé con exactitud, en su
interrogatorio, que labor6 inicialmente, desde el 25 de
octubre de 1986 hasta el 25 de junio de 1988 y que la
segunda relacién laboral se dio desde el 5 de julio de 1993
hasta el 31 de marzo de 2011 y que, a partir de esta data,
empez6 a laborar 3 dias a la semana; que se pacté
inicialmente una remuneracién de $13.000 diarios, cuando
laboraba de lunes a viernes y, para los tltimos afios, el valor
de $24.200; y que cuando la empleadora se encontraba de
viaje, permanecia al servicio del hijo de los demandados.
Consideré que, de las pruebas relacionadas se podia
concluir que los demandados, en sus interrogatorios de
parte, al intentar evadir las respuestas, no solo resultaron
ser contradictorios entre ellos, sino respecto a su
contestacién a la aludida reclamacién y a la carta que
enviaron con la propuesta de zanjar las diferencias, ya que
no sefialaron que la trabajadora no laboraba para JOSE
JOAQUIN PENA ROMERO; sin embargo, logré extraer que en
efecto la demandante presté sus servicios como empleada
doméstica en beneficio de ambos, por lo que se debian
establecer los extremos laborales de la relacién, partiendo del
supuesto indicado por la actora, al sefialar que Ja primera
scunrr-10 00 9
BARadicacién n.* 65305,
relaci6n inicié el 25 de octubre de 1986 y finalizé 25 de junio
1988 y la segunda desde el 5 de julio de 1993 hasta el 31 de
marzo de 2011 y, en cuanto a la primera relacion, se tuvo
que del escrito del 25 junio de 1988 a folio 22 del cuaderno
de instancias, el cual no fue tachado de falso por la parte
demandada, se podia deducir que el vinculo inicio en la fecha
indicada por la actora y que las prestaciones sociales de este
periodo se encontraban prescritas, toda vez que entre el
momento en que feneci6 el contrato y la fecha en que se
presento la reclamacion, habia transcurrido el término
establecido en los articulos 488 del CST y 151 del CPTSS, de
ahi que los pagos por conceptos de vacaciones, cesantias ¢
intereses de cesantias, habian prescrito, pero no lo
peticionado sobre cotizaciones a la seguridad social, es decir,
salud y pensién, toda vez que constituian derechos
irrenunciables al trabajador.
Esgrimié, por ser los mencionados aportes eran
imprescriptibles, procedia el pago de tales por el periodo
comprendido entre el 3 de mayo y el 25 de junio de 1988, en
virtud de la expedicion del Decreto 824 de 1988 que
reglamenté la Ley 11 del mismo aio, calenda a partir de la
cual surgié la obligacién para los empleadores de afiliar a la
seguridad social a las empleadas del servicio doméstico, sin
que se pudiera aceptar la excusa de la parte pasiva de que la
trabajadora renuncié a la afiliacion por estar inscrita en el
régimen subsidiado de salud, puesto que, de ser asi, el
empleador debia pagar el porcentaje no subsidiado, como
quiera que al tratarse de derechos minimos, ciertos e
irrenunciables, ni por voluntad del trabajador se podian
scusrr-10 400 10Radicacion n.° 65305
dejar de garantizar, y que la actora debia informar a los
accionados, dentro de los 10 dias siguientes a la ejecutoria
de la sentencia, las entidades a las cuales deseaba que le
fueran consignados los aportes en salud y pensién por el
tiempo laborado, por no haberlas mencionado en la
demanda.
Arguy6, que la apelante pretendia derivar la fecha de
inicio de la segunda relacién laboral de la certificacién
expedida por la lavanderia, probanza insuficiente, maxime si
se tenia en cuenta que entre abril, mes en que terminé la
relacién laboral con la lavanderia y julio, existian tres meses;
de igual manera, el hecho de que finalizara una relacién
laboral no significaba que iniciara otra y que si bien, en la
contestacion de la reclamacién administrativa, se acept6 que
labor6 hasta 1995, de ello no se podia deducir un extremo
inicial y que no se acredité la prestacién de servicios durante
las calendas 1996 al 1999, para poder hacer producir efectos
a la presunci6n del articulo 24 del CST.
Precisé, en cuanto a la segunda relacién laboral, que en
la respuesta a la referida reclamacién, fue aceptado que
desde enero del 2000 volvié a laborar para los accionados
8 horas diarias hasta el 2002, data a partir de la cual se le
redujo su carga solo a tres dias de la semana, hasta la
terminaci6n del vinculo; que para efectos de la liquidacién de
tuvieron como extremos el 31 de enero de 2000 y el 31 de
marzo de 2011, de acuerdo a la confesién de los demandados;
que no compartia el argumento del a quo de que por haber
cambiado la jornada, hubo celebracién de un nuevo contrato,
scuver-i0 woo nn
Te)Radicacion n.° 65305
porque los cambios en el horario, salario e incluso de
funciones, no implican necesariamente la terminacién de un
contrato y el inicio de uno nuevo, ademas de que tal situacién
no fue alegada por los litigantes ni en la demanda, ni en su
contestacion.
Mencioné, que el pago de prestaciones sociales y
vacaciones junto con el salario, era valido unicamente para
aquellos trabajadores que devengaban uno_ integral,
situacién que no fue demostrada y, por el contrario, siempre
se evadié informar la suma cancelada, por lo que se acudié a
la presunci6n legal de que toda relacion de trabajo debia ser
remunerada por lo menos con un SMLMV y que, teniendo en
cuenta, como se dijo, el cambio de jornada no implicaba la
celebracién de un nuevo contrato, al menos que las partes lo
acordaran sin sobrepasar los limites maximos establecidos
por la ley, la cual no estipulaba minimos, por lo que en el
caso concreto, para el lapso comprendido entre el 2002 y la
terminacion del vinculo laboral, se mantendria la presuncién
de que devengaba por los tres dias semanales laborados, por
lo menos el minimo legal diario y, por consiguiente, las
condenas impuestas se liquidarian con el SMLMV
correspondiente.
Planted, que a la actora no le asistia derecho a la prima
de servicios, puesto que éste beneficio se referia
exclusivamente a las empresas y se generaba por la
distribucién de utilidades de la misma, excluyendo asi a las
familias, toda vez que no tenian como objeto desarrollar una
actividad de explotacién econémica; que esta Sala en
scunrr-10 00 RRadicacién n.° 65305,
sentencias como la CSJ SL, 13 sep. 2006, rad. 26327, entre
otras, ha sido enfatica en que no era posible compensar en
dinero el no suministro de dotacién, a menos que el
trabajador probara dentro del juicio, los perjuicios que se le
causaron por la omisién del empleador, a través de la pericia
© de haber solicitado la prueba que lo acreditara, dejando
claro que los demandados solo lo manifestaron en un escrito,
pero no demostraron haberla suministrado durante la
relacién laboral, sin embargo, por la omision de la
demandante, al no probar los perjuicios causados, se debia
mantener la absolucién por tal concepto.
Respecto de la indemnizacién por despido injusto, era
improcedente, pues la actora sin prueba alguna, manifesté
que fue obligada a renunciar, siendo que los demandados
indicaron, en la contestacién de la reclamacion, que esto era
un hecho falso, debido a que fue la trabajadora quien decidio
hacerlo; que el articulo 186 del CST estipulaba que el
trabajador que prestara sus servicios durante un afio tenia
derecho a 15 dias habiles consecutivos de descanso
remunerado y si el tiempo era inferior, seria proporcional;
que en el mismo sentido el Decreto 2351 de 1965 establecié
que cuando el contrato de trabajo terminara sin que el
trabajador hubiera disfrutado de las mismas, estas podrian
ser compensadas en dinero, liquidandolas por aio de
servicios 0 proporcional por la fraccién de aiio, sin embargo,
prescribian en 3 afios, a partir del momento en que se
hubieran hecho exigibles, de conformidad con los articulos
488 del CST y 151 del CPL, de ahi que, para el caso concreto,
las comprendidas con anterioridad al 22 de noviembre de
seuver-10 00 1B
UARadicacion n.° 65305
2007, pese a haber tenido derecho a ellas, porque los
empleadores no probaron haberlas pagado, fueron afectadas
por el fenémeno prescriptivo y para calcular el valor que se
debia cancelar por concepto de vacaciones y tener en cuenta
que la accionante laboraba 3 dias semanales.
Precis6, que no se mencioné en la demanda que la
accionante pernoctara en casa de los demandados; que, por
lo tanto, era obligatorio pagar el subsidio de transporte, sin
embargo, estaban prescritos los periodos comprendidos
antes del 8 de octubre de 2008, toda vez que se tomé la fecha
de presentacién de la demanda, ya que en la reclamacion
administrativa no se solicit6 el pago por este concepto; que el
auxilio de cesantias, por la ultima relacién laboral, fue
calculado con base al SMMLV para cada anualidad y el
numero de dias semanales laborados; que se debia condenar
al pago de los intereses a las cesantias a partir del 22 de
noviembre de 2008, puesto que los causados previamente
fueron afectados por la prescripcién; que la sancién por la no
consignacion de cesantias, iniciaba el 16 de febrero de 2001
e iba hasta el 14 de febrero de 2002, teniendo en cuenta el
salario correspondiente a cada afio, toda vez que no se
acredité consignacién alguna; condend al pago de la
indemnizacién moratoria, desde la terminacin del contrato
hasta que se verificara el pago de las prestaciones sociales y
los aportes a la seguridad social y que al analizar la conducta
de los demandados, para efectos de buscar una exoneraci6n,
no se advirtié buena fe, por lo cual los accionados debian
cancelar dicha indemnizacién por los rubros de cesantias,
intereses a las mismas, y aportes a la seguridad social, desde
sewner-10 00 14Radicacion n.* 65305
el 1° de abril de 2011 hasta la consignacién efectiva de los
mismos.
Concluyé, en cuanto a las excepciones, que se
analizaron la de buena fe, prescripcién y cobro de lo no
debido frente a las primas, las cuales debian prosperar como
se indicé, mientras que las dems no salieron avante.
Iv. RECURSO DE CASACION
Interpuesto por los demandados, concedido por el
Tribunal y admitido por la Corte, se procede a resolver.
V. ALCANCE DE LA IMPUGNACION
Pretenden que la Corte «case» la sentencia recurrida,
para que, en sede de instancia, «confirmey la del a quo,
absolviendo de las pretensiones de la demanda.
Mencionan, que: «En forma subsidiaria, solicito se CASE
PARCIALMENTE la sentencia y en su lugar se declare probada
la excepcién de BUENA FE propuesta por los demandados» (f.°
11 del cuaderno de la Corte).
Con tal propésito formulan dos cargos por la causal
primera de casacién, que no fueron replicados y se pasan a
estudiar de manera conjunta, dado que comparten andlogos
argumentos y persiguen el mismo fin.
seuver-10 100 1s
WrRadicacién n.° 65305
VI. CARGO PRIMERO
Acusan la sentencia por,
[...] infringir de manera INDIRECTA, en la modalidad de
APLICACION INDEBIDA los preceptos sustantivos del orden
nacional, contenidos en los Arts. 1°, 4°, 13, 25 y 53 al igual que en
los Arts. 22, 37, 55, 65, 186, 249 y 306 del C.S.T.; Arts. 1°, 14, 18,
31 y 99 de la Ley 50 de 1.990; Arts. 28 y 29 de la Ley 789/02.;
Arts. 10, 19 y 1.340 del Cédigo de Comercio.; Arts. 51 y 61 del
C.P.L.; Arts. 174, 194, 213, 233, 251, 268, 269 y 306 del C.P.C.,
Art. 27 de la Ley 794/03, como consecuencia de haber incurrido
el Tribunal Superior de Bogota Sala Laboral, en errores evidentes,
claros y ostensibles de hecho, provenientes de la indebida
apreciacién de unas pruebas y falta de apreciacién de otras
pruebas recaudadas legalmente.
Alegan que el Tribunal incurrié en los siguientes errores
de hecho:
a) Dar por demostrada contra toda evidencia y sin estarlo, que
entre la demandante y el demandado JOSE JOAQUIN PENA
ROMERO, existieron dos contratos de trabajo.
b) No dar por demostrado estandolo plenamente, que los contratos
de trabajo, sélo tuvieron como contratantes a la demandante como
trabajadora y como empleadora, a la sertora MARIA CRISTINA
ZAMBRANO DE PENA.
¢) Dar por demostrado, contra toda evidencia que existié un primer
contrato de trabajo entre el 25 de Octubre de 1986 y el 25 de Junio
de 1988.
d) No dar por demostrado esténdolo plenamente, que durante los
viajes realizados al exterior por la empleadora MARIA CRISTINA
ZAMBRANO DE PENA, la demandante no prestaba servicios como
trabajadora.
e) Dar por demostrado, sin estarlo, que no existié solucién de
continuidad en la prestacién del servicio por parte de la
demandante, cuando la demandada viajaba fuera del pais.
f) No dar por demostrado, esténdolo plenamente que existié
soluci6n de continuidad, en la prestacién del servicio por parte de
la demandante, cuando la demandada viajaba fuera del pais.
g) No dar por demostrado, estdndolo suficientemente, que la
demandante no demostré haber laborado durante los viajes que la
empleadora realizé al exterior.
h) Dar por demostrado, contra toda evidencia y contra la propia
confesién de la trabajadora, que esta laboraba tres dias a la
semana.
scuaver-s0 v.00 16Radicacién n.° 65305
i) No dar por demostrado estandolo plenamente, que la
trabajadora demandante confesé que solo laboraba dos dias a la
semana,
Acusaron como pruebas dejadas de apreciar:
1°, Demanda presentada por la accionante (fols 2 a 11).
2°. Contestacién de la demanda por parte de la senora MARIA
CRISTINA ZAMBRANO DE PENA (fols 56 a 63).
3°. Resumen de los viajes realizados fuera del pais por la
empleadora MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA (Fol. 64).
4°. Fotocopias autenticadas de los pasaportes de la demandada
MARIA CRISTINA ZAMBRANO RAMIREZ, donde constan las fechas
en que salié del pais y de su regreso (Fol. 65 a 83).
Y, como erroneamente apreciadas,
1. Comunicacién sin fecha, mediante la cual los demandados dan
respuesta a la peticion de la demandante (fol. 19 y 20)
2. Recibo de fecha 25 de junio del ario 1.988 (fol 22)
3. Interrogatorio de parte absuelto por la demandante Maria
Aurora Santana de TIBAQUIRA (fol.85).
4. Interrogatorio absuelto por el demandado José Joaquin Peria
(fol. 85).
5. Interrogatorio de parte absuelto por la demandada Maria
Cristina Zambrano de Pena (fol. 85).
Para la demostracién del cargo, exponen que el Tribunal
se abstuvo de valorar el interrogatorio de parte absuelto por
la actora, en el que expres6 que quien la contrat6 de manera
verbal fue MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA, lo que
excluye a JOSE JOAQUIN PENA ROMERO de cualquier nexo
laboral; que éste Ultimo, en su interrogatorio de parte,
confes6 que suscribié la comunicacién dirigida a la
trabajadora, con animo conciliatorio, pero no reconocié que
fuera su empleador; que incurriendo en un grave, evidente y
ostensible yerro, el Tribunal, cuando fundamenté su decision
en una apreciaci6n no planteada en la demanda, puesto que
el demandado no fue sefalado como beneficiario de la labor
de la trabajadora, sino como empleador, por lo que la
seuser-10 v.00 7
usRadicacién n.* 65305
sentencia modificé, sin fundamento alguno, las razones y
hechos del libelo, lo cual no es aceptable al tenor del articulo
305 del CPC, aplicable por analogia en materia laboral y
desconocié que para que se estructure la condicién de
empleador, era necesario que la actora demostrara la
existencia de los tres elementos que componen el contrato de
trabajo, lo cual no acontecié; que no es aceptable que el ad
quem sostuviera que el hecho de que el accionado era
beneficiario de las labores de la demandante, lo convertia en
forma inexorable y automatica en empleador, interpretacién
segiin la cual todos los miembros de una familia son
patrones, desconociendo asi las normas sustantivas que
contemplan los requisitos y presupuestos que se deben
cumplir para que se configure un contrato de trabajo.
Agregan que, de haber analizado y valorado la
demanda, el fallador de segundo grado habria encontrado
que el demandado nunca dio érdenes a la actora, la cual no
estuvo subordinada a él y, por ende, no le cancelaba salario
alguno y, en especial, lo manifestado en el hecho n.° 8 del
libelo, cuando se dice que la trabajadora fue obligada a
renunciar debido a que MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE
PENA le informé que viajaria a Alemania, situacion que
evidencia que estaba excluido del nexo contractual; que
erréneamente el Tribunal concluyé, del recibo del 25 de junio
de 1988 a folio 22 ibidem, que existié un primer contrato de
trabajo, desde el 26 de octubre de 1986 hasta el 25 de junio
de 1988, el cual fue aportado por la demandante, cuando
dicho recibo debia estar en manos de quien lo efectud,
ademas de que el demandado, en su interrogatorio de parte,
scuner-10 00 18Radicacion n.° 65305
manifest que no fue elaborado por él y que la firma de la
actora en el mismo, no coincidiera con la que aparece en el
poder conferido por ella a la abogada para incoar la demanda,
en el mismo sentido, la demandada confesé no reconocer
dicho documento y como si no fuera suficiente, la actora en
su interrogatorio de parte adujo que el documento fue
elaborado por Sandra Patricia, hija de los demandados, pese
aque el articulo 27 de la Ley 794 de 2003, le ordena al Juez
que solo puede valorar el documento emanado de un tercero,
cuando se den las circunstancias previstas en dicha norma,
las cuales no se configuraron en el caso concreto, por lo que
se debié concluir que el referido documento no fue suscrito
por las partes.
Puntualizan que, equivocadamente, el ad quem
concluyé que la sola afirmacién de la accionante en su
interrogatorio de parte, carente de respaldo probatorio, era
suficiente para tener por demostrados los extremos
temporales del presunto primer contrato de trabajo, siendo
que lo que busca dicho interrogatorio es obtener una
confesién, lo que no hizo la demandante, puesto que
simplemente ratificé los hechos y stplicas de la demanda;
que el Juzgador desconocié el principio de la carga de la
prueba, consagrado en el articulo 177 del CPC, segtin el cual,
quien invoca un hecho debe probarlo, por lo que debia
demostrase con la confesién de los accionados, quienes son
los llamados a reconocer los extremos, la cual no se dio,
ademas de que erré al afirmar que la actora indicé con
exactitud los extremos de la primera relacién laboral, toda
vez que mas adelante confesé no recordar las calendas
‘scuarr-10 v.00 19
44Radicacion n.° 65305
posteriores, pero si lo acontecido entre 1986 y 1988 y, no
desde el 2004, lo que resulta extrarfio. Por todo lo expuesto
no era procedente imponer condena alguna por aportes a la
seguridad social, por ende, esta Sala debe casar la sentencia
impugnada.
Indican, que el ad quem se abstuvo de analizar los
documentos que acreditaban los multiples y frecuentes viajes
al exterior de la verdadera empleadora, de los cuales la actora
confesé que tenia conocimiento, por lo que era necesario
establecer si durante éstos prestaba sus servicios, lo cual no
fue probado y que de haber valorado dichas probanzas, se
hubiera concluido que en cada ocasién que la empleadora
vi
jaba, se daba por terminado el contrato de trabajo, asi se
debe inferir del hecho 8° de la demanda, cuando la
accionante afirmé que a causa del ultimo viaje realizado a
Alemania se le dio por terminado el contrato, lo que permite
deducir lo mismo de los anteriores viajes, aunque no se
mencionen tales situaciones en la demanda; que, en el
mismo sentido, se sustrajo de valorar la confesion de la
demandada, cuando manifesto que cuando viajaba al
exterior, no tenia forma alguna de controlar o verificar si
efectivamente la demandante continuaba prestando 0 no sus
servicios y, con base al principio de la carga de la prueba, la
afirmacién de que continué laborando, debié probarse.
Aducen, que para el fallador de segundo grado, lo que
afirmaron en la carta de respuesta a la reclamacién escrita
por la supuesta apoderada de la trabajadora, era prueba
suficiente de la prestacién continua e ininterrumpida de
seurr-10 v.00 20Radicacion n.° 65305
servicios, sin que obrara en el expediente alguna que
demostrara el otorgamiento del poder a la mencionada
apoderada, ademas, dicha carta tuvo un evidente animo
conciliatorio y que, contrario a lo alli indicado, no eran tres
sino dos los dias laborados en forma semanal, como lo
ratificé la actora en su interrogatorio de parte.
Dicen, que el mas grave desatino que le endilgan al
Tribunal se relaciona con las condenas impuestas por la no
consignacién de cesantias en un fondo y la indemnizacion
moratoria, las cuales imputé sin valorar concreta y
objetivamente la situacién presentada en la realidad,
principio que debié ser aplicado, por cuanto no solo es
exigible en favor del trabajador sino también del empleador;
que el Colegiado fue excesivamente riguroso con ellos, ya que
adujo que no encontré asomo de buena fe y que trataron de
evadir responsabilidades, lo cual no es cierto, toda vez que le
dieron respuesta a la reclamacién de una abogada que no
acredito legitimacion y aunque JOSE JOAQUIN PENA
ROMERO no tenia nexo contractual con la demandante, pese
a que para imponer 0 no las sanciones por no la consignacion
de cesantias y la indemnizacién moratoria.
Indican, que la jurisprudencia ha reiterado, en
sentencias como CSJ SL, 5 jun. 1972, que la indemnizacién
moratoria no es automatica, ni inexorable, que de haber sido
aplicadas por el ad quem habria considerado que las
prestaciones sociales no le fueron canceladas a la actora,
debido a que habian pactado verbalmente que serian
canceladas junto al pago diario y que, ademas, recibiria
scuyrrie woo 2
usRadicacién n.° 65305,
desayuno y almuerzo; que no se valoré la honestidad en la
contestacion del hecho n.° 19 de la demanda, frente al cual
si bien se manifest6 que no era cierto, lo fue por cuanto la
remuneraci6n diaria variaba de acuerdo a lo acordado y el
afio en que se realizaba; que no se tuvo en cuenta que la
costumbre rige en ocasiones a los contratos de las empleadas
del servicio doméstico, quienes desarrollan su actividad sin
pernoctar en el lugar en donde prestan sus servicios, lo cual
es un hecho publico y notorio; que el Tribunal fue renuente
en analizar la conducta de la actora, puesto que si ésta
consideraba que el pago diario no incluia las prestaciones
sociales, debié reclamar en su oportunidad y no esperar que
transcurrieran aproximadamente 20 afios, de ahi que se
hubiera propuesto la excepcién de mala fe de la demandante,
ademas de que durante el tiempo que alega haber laborado,
nunea solicité el pago de aportes a salud, ya que estaba
afiliada al régimen subsidiado y que la reclamacién de la
trabajadora, se efectué 7 meses después de finalizada la
relacion laboral (f.° 11 a 22 del cuaderno de la Corte).
VII. CARGO SEGUNDO
Acusan la misma providencia,
Por VIOLAR DIRECTAMENTE, en la modalidad de APLICACION
INDEBIDA, el original articulo 65 del C.S.T., hoy art 29 de la Ley
789 del ario 2.002, violacién esta que condujo a la INFRACCION
DIRECTA (FALTA DE APLICACION) de los articulos 29 y 52 de la
Ley 789 del 2.002, todos ellos en relacién con los arts. 16, 23, 24,
64, 249, 306 del C.S.T. y S.S. 177 del C.P.C. y arts. 53 y 230 de
[Link] 145 [Link].
Para la demostracién del cargo, mencionan que, como
quiera que el ataque esta dirigido por la via del puro derecho,
sewwrrs0 v.00 2Radicacién n.° 65305
se aceptan los presupuestos facticos sobre los cuales el ad
quem edificé su decision, lo que no admiten es que aplicé
indebidamente el articulo 65 del CST, para con ello condenar
a pagar la indemnizacién moratoria, dicha sancién no podia
imponerse como lo estipulaba el mencionado articulo, sino
wnicamente hasta por 24 meses, contados desde la fecha en
que se terminé el vinculo laboral, tal y como lo prevé el
articulo 29 de la Ley 789 del 2002, norma que no fue
observada (f.° 22 a 23 del cuaderno de la Corte).
VIII. CONSIDERACIONES
El Tribunal fundo su decisién en: i) que la accionante
laboré como empleada doméstica; ii) que los codemandados,
en las respuestas de sus interrogatorios, resultaron ser
contradictorios entre ellos, respecto a lo que habian
expresado por escrito, en la contestacién de la reclamacion
administrativa (f.°19 a 20, ibidem) y en el documento de
ofrecimiento de la suma de $1.000.000, con el fin de quedar
a paz y salvo por todo concepto, en los que, suscritos por
ambos, aceptaron ser beneficiarios de manera conjunta de
los servicios prestados por MARIA AURORA SANTANA DE
TIBAQUIRA; iii) que entre las partes existieron dos contratos
de trabajo, el primero, del 25 de octubre de 1986 al 25 de
junio de 1988 y, el segundo, entre el 31 de enero de 2000
hasta el 31 de marzo de 2011; iv) que las acreencias laborales
por los tiempos prestados en la primera relacién
prescribieron a excepcion de los aportes a la seguridad social
en salud y pensiones, condenando al pago de tales conceptos
por el periodo comprendido entre el 3 de mayo y el 25 de
seusrr-10 409 2B
UbRadicacion n.° 65305
junio de 1988, en virtud de la expedicién del Decreto 824 de
1988 que reglamenté la Ley 11 del mismo afio, en que surgio
la obligacion de afiliar a la seguridad social a las empleadas
del servicio doméstico; v) que no era aceptable el argumento
de la omision en la afiliacion de la trabajadora por
encontrarse inscrita en el régimen subsidiado en salud, toda
vez que en esos casos asistia obligacién de los empleadores
de aportar el porcentaje no subsidiado; vi) que procedia el
reconocimiento de las prestaciones sociales y aportes a la
seguridad social por la totalidad de la segunda relacion
laboral; vi) que el pago de las vacaciones y prestaciones
sociales junto con el salario solamente es valido para
aquellos trabajadores que devengan salario integral; vii) que
al no acreditarse el valor que como remuneracion se le
cancelaba a la demandante, se tomaria como base el SMMLV;
viii) que no procedia la indemnizacién por despido injusto al
constar que en el proceso que la accionante renuncid; ix) que
habia lugar a la indemnizacién moratoria al no haberse
demostrado la buena fe de los demandantes durante el
desarrollo de las relaciones laborales, pretendiendo incluso
que las prestaciones sociales se pagaban mensualmente en
el porcentaje 1.41 % junto con los salarios mensuales (f.° 24,
ibidem), siendo que no se demostré que mediara el pago de
una salario mensual, ni durante el proceso al evadir su
conducta.
La censura radica su inconformidad en que la relacién
laboral no tuvo lugar con respecto al demandado JOSE
JOAQUIN PENA ROMERO, sino tinicamente con su conyuge,
MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA y, en cuanto a los
seuvrs0 v.00 ofRadicacién n.° 65305
extremos laborales, que los contratos de trabajo se
desarrollaron con solucién de continuidad, toda vez que los
mismos se interrumpian durante los lapsos en que la
accionada se ausentaba del pais, siendo prestado el servicio,
en el ultimo tramo, tnicamente dos dias a la semana,
conforme a la confesién de la accionante. Adicional a lo
anterior, discurre en la parte final del cargo primero dirigido
por la via indirecta y el cargo segundo, por la senda de puro
derecho, en torno a la improcedencia de la imposicion
automatica de la indemnizacion moratoria.
Como la primera acusaci6n esta orientada por la senda
indirecta, es deber de esta Sala sefalar que, de conformidad
con lo normado en el articulo 7 de la Ley 16 de 1969,
modificatorio del 23 de la Ley 16 de 1968, el error de hecho
para que se configure, es indispensable que venga
acompafiado de las razones que lo demuestran y, ademas,
como lo ha dicho de vieja data la Corte, que provenga de
manera evidente de alguna de las tres pruebas calificadas,
esto es, documento auténtico, confesién judicial o inspeccién
judicial y no, de las propias deducciones del recurrente.
Igualmente, para que se configure el yerro factico no es
cualquier hipotética equivocacién del Tribunal la que puede
dar al traste o quebrantar su decision, sino aquella que
revista la entidad palmaria, que surja a primera vista por ser
notoria, protuberante y manifiesta, caracteristicas que no
son de «creacién o invento jurisprudencial sino un nitido
mandato legal inexcusable que exige que el recurrente
demuestre el yerro de “modo manifiesto”. Asi lo determina
ueRadicacion n.° 65305
claramente el articulo 60 del Decreto 528 de 1964» (CSJ SL,
20 en. 2000, rad. 12679).
Bajo los anteriores lineamientos se entran a estudiar las
pruebas acusadas, asi:
1. En lo que corresponde a la calidad de empleador de
JOSE JOAQUIN PENA ROMERO, considera la censura que el
Tribunal interpreté erréneamente el interrogatorio de parte
de la demandante, al no valorar la confesién de MARIA
AURORA SANTANA DE TIBAQUIRA, en el sentido de que el
contrato verbal a través del cual se vincul6, fue concertado
con la sefora MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA,
excluyendo asi al demandado del nexo _laboral,
argumentando que el hecho de ser beneficiario del servicio
no lo convierte de manera automatica en empleador, ademas
que, como lo confesé en su interrogatorio, el documento de
respuesta a la reclamacién administrativa lo suscribié con
Animo conciliatorio y no con la intencién de aceptar una
calidad que no detenta, ni tampoco se acredité,
procesalmente, la subordinacién ejercida respecto de la
promotora del litigio, fundando asi el ad quem su decision en
una apreciacién no planteada ni en la demanda ni su
contestacién, inobservando el principio de congruencia al
dejar de apreciar la demanda y su contestacién.
En lo que comporta al ataque contenido en los errores
de hecho a) y b), advierte la Sala que el Tribunal fundé la
conclusién del caracter de empleador de JOSE JOAQUIN
PENA ROMERO, a partir de la valoracién de los
seuner-10 v00 6Radicacién n.” 65305
interrogatorios de los demandados, respecto a los cuales
consideré fueron contradictorios entre ellos al responder las
preguntas formuladas y, en lo relacionado con lo consignado
en el escrito suscrito por ambos para dar contestacién a la
reclamacién administrativa de la accionante (f.° 19 y 20 del
cuaderno principal) y el ofrecimiento conjunto a MARIA
AURORA SANTANA DE TIBAQUIRA de la suma de
$1.000.000 para quedar a paz y salvo por todo concepto
laboral (f.° 24, ibidem), en los que siempre hicieron referencia
a que la demandante laboré para los dos accionados,
enfatizando el ad quem en que sen ninguna parte se hizo
referencia a que no trabajara para el serior JOSE JOAQUIN
PENA» (f.° 106 CD, minuto 16:57 y siguientes, ibidem), sin
que por ese motivo hubiese incurrido en alguno de los yerros
facticos acusados, porque frente a dicho punto ha de
recordar esta Corporacién que en virtud del articulo 61 del
CPTSS, el Juez del trabajo esta protegido por el principio de
libertad probatoria y no esta sometido a una tarifa legal de
pruebas, de manera que en presencia de varios elementos de
persuasién puede otorgarles mayor credibilidad a unos en
desmedro de otros, salvo cuando la ley exija determinada
solemnidad.
Al respecto, esta Corte en CSJ SL, 27 abr. 1977,
rememorada en CSJ SL, 5 nov. 1998, rad. 11111, CSJ
SL18578-2016 y CSJ SL4514-2017, puntualizé:
El articulo 61 del Cédigo de Procedimiento Laboral les concede a
los falladores de instancia la potestad de apreciar libremente las
pruebas aducidas al juicio, para formar su convencimiento acerca
de los hechos debatidos con base en aquellas que los persuadan
mejor sobre cudl es la verdad real y no simplemente formal que
scuaer-10 v0 2”
usRadicacién n.° 65305
resulte del proceso. Todo ello, claro esta, sin dejar de lado los
principios cientificos relativos a la critica de la prueba, las
circunstancias relevantes del litigio y el examen de la conducta de
las partes durante su desarrollo.
Pueden, pues, los jueces de las instancias al evaluar las pruebas
fundar su decision en lo que resulte de algunas de ellas en forma
prevalente 0 excluyente de lo que surja de otras, sin que el simple
hecho de esa escogencia permita predicar en contra de lo resuelto
asi la existencia de errores por falta de apreciacién probatoria y,
menos atin, con la vehemencia necesaria para que esos errores
tengan eficacia en el recurso extraordinario de casacién como
fuente del quebranto indirecto que conduzca a dejar sin efecto la
decision que asi estuviera viciada
La eficiencia de tales errores en la evaluacién probatoria para que
leven a ta necesidad juridica de casar un fallo no depende pues
simplemente de que se le haya concedido mayor fuerza de
persuasién a unas pruebas con respecto de otras sino de que, aun
de las mismas pruebas acogidas por el sentenciador o de otras
que no tuvo en cuenta, surja con evidencia incontrastable que la
verdad real del proceso es radicalmente distinta de la que creyé
establecer dicho sentenciador, con extravio en su criterio acerca
del verdadero e inequivoco contenido de las pruebas que evalué 0
dejé de analizar por defectuosa persuasién que sea configurante
de lo que la ley llama el error de hecho.
Asi, si bien el recurrente acusa como erréneamente
apreciado el interrogatorio de parte de la demandante,
cuando acepta que los contratos verbales fueron pactados
con MARIA CRISTINA ZAMBRANO DE PENA, ello de suyo,
para la Sala, no excluye de la relacién al demandado PENA
ROMERO, en una valoracion integral del acervo probatorio,
porque como se explicé, el hecho de que el Juez de
apelaciones diera preponderancia a aquellas probanzas que
indicaban que el accionado si tenia la calidad de empleador,
frente a otras que en criterio de la censura podrian acreditar
lo contrario, no constituye un yerro factico con la entidad
suficiente para llevar al quebranto de la sentencia recurrida,
como quiera que existe un espacio de gestion probatoria del
Juez de instancia que, en principio, no es posible que la Corte
sewsrr-10 v0 28Radicacién n.° 65305
invada, al comportar un ejercicio legitimo otorgado por la
misma ley.
Lo propio sucede respecto de la valoracién de los
interrogatorios absueltos por los llamados a juicio. En el caso
de JOSE JOAQUIN PENA ROMERO, se duele el censor de que
el ad quem no tuvo en cuenta su confesion en el sentido de
que la comunicacién de respuesta a la trabajadora, la
suscribié esencialmente con 4nimo conciliatorio, ante lo
cual, precisa esta Corporacién memorar que, en la medida de
que se trata de una manifestacién que no versa sobre hechos
que le causaren consecuencias juridicas adversas 0 que
favorecieren a la accionante, su declaracién no detenta tal
connotacién, restandole validez al mentado medio probatorio
para su estudio en casacién, no constituyéndose en una
prueba apta para estructurar un yerro factico en los términos
del articulo 7° de la Ley 16 de 1969, ademas que, en
momento alguno, tampoco tendria la fuerza de desvirtuar la
conclusién del Tribunal al dar por sentada su calidad de
empleador, toda vez que su respuesta no negé que los
servicios prestados por MARIA AURORA SANTANA DE
TIBAQUIRA lo fueren en su favor, sino por el contrario,
denoté un interés directo en solucionar la reclamacién de
créditos laborales, de los cuales acepté ser acreedor, dado
que del tenor literal de las comunicaciones de f.° 19, 20 y 24,
ibidem, tenidas en cuenta por el ad quem no es posible
decantar que actuara en representacién de su cényuge o en
distinta condici6n.
seusrr-10 00 29
4aRadicacién n.* 65305
Ahora, en lo que comporta a la falta de apreciacion del
escrito inaugural de la demanda, de cara al asunto que ocupa
ala Sala, no se haya error en la valoracién de la misma, por
cuanto como el recurrente lo pone de presente en la
demostracién del cargo, a JOSE JOAQUIN PENA ROMERO
«se le demandé como un real y verdadero empleador y no como
un beneficiario» (f.°14 del cuaderno de la Corte), luego
entonces, al centrar el Tribunal su andlisis probatorio en
determinar los extremos temporales en que se desarrollé la
relacién laboral entre las partes, luego de dar por acreditado
que los servicios prestados lo fueron en favor de ambos
accionados a partir de sus interrogatorios y la aceptacién por
escrito de la existencia de la misma, no fueron desbordados
los lineamientos de la congruencia, maxime si se tiene en
cuenta que la pretensién principal del proceso fue la
declaratoria de la existencia de un contrato de trabajo entre
la demandante y los dos demandados, sin que fuere
necesario el estudio de las condiciones subordinantes
respecto de cada uno, pues desde el momento mismo en que
se integré el contradictorio y no existié pronunciamiento
alguno en el momento del saneamiento y fijacién del litigio,
se entendia que la actividad procesal del Juez lo era en torno
a una unidad procesal conformada por las partes, estos es,
los dos demandados y la demandante, independientemente
de las afirmaciones del sefor PENA ROMERO en la
contestacién de la demanda.
Asi mismo, en lo concerniente al punto de la falta de
valoracién de la demanda por parte del ad quem al no tener
en cuenta que las érdenes eran impartidas por MARIA
seuasrr-10 00 30Radicacién n.° 65305
CRISTINA ZAMBRANO DE PENA y no por su cényuge, bajo
la afirmacién que «del nexo contractual, estaba exctuido el
sefior PENA ROMERO, ya que este, solo se celebré [...] entre
las dos seforas, lo cual es légico y elemental, los esposos no
intervienen _en_a__contratacién__del__servicio _doméstico»
(subrayas fuera del texto) (f.°15 de cuaderno de la Corte),
resulta inaceptable a esta Sala el argumento, por ir en
contravia de los lineamientos constitucionales del Estado
social de derecho, que impone la eliminacién de la
discriminacién incluso al interior de las familias fundado en
los denominados roles de género y estereotipos
tradicionalmente considerados como validos, en grave
menoscabo de grupos poblacionales determinados, lo cual,
en este caso, se materializa en una afirmacion misogena al
pretender exculpar su responsabilidad patronal, que se dio
por acreditada procesalmente, con el argumento de que no
intervino en el desarrollo de una relacién de trabajo por ser
el caballero del hogar y no entenderse con el servicio
doméstico, olvidando incluso que conforme al articulo 177
del CC la direccién conjunta del hogar es una obligacién legal
que asiste a los cényuges.
2. La critica que hace la censura en el error de hecho c)
a la posicion asumida por el fallador de segundo grado de
cara a darle validez al documento a folio 22 del cuaderno
principal «como tinica prueba» (f.° 15, ibidem), a partir del cual
dio por probados los extremos temporales de la primera
relacién laboral con el argumento de que el mismo no fue
tachado de falso en la oportunidad _ procesal
correspondientes, es un tema que debié ventilarse por la via
SVRadicacién n.° 65305
directa, toda vez que la inconformidad respecto a la
produccién, aduccién, validez y decreto de pruebas es
juridica, porque en estos eventos no se trata de establecer
errores en la apreciacién probatoria sino la violacion de los
preceptos legales que gobiernan esas situaciones procesales.
En efecto, reparese en que la censura no ataca la
valoracién que hizo el Tribunal del medio de conviccién
acusado, es decir, no le enrostra al Juzgador una
equivocacién en la apreciacién objetiva o material de la
misma, como corresponde en esta via, sino en su apreciacién
juridica. De ahi que el recurrente pretende restarle validez 0
fuerza probatoria a dicho documento, circunstancia que, se
repite, debié ser controvertida a través de la via adecuada,
que es la del puro derecho, segin lo ha adoctrinado
reiteradamente esta Sala, entre otras, en la sentencia CSJ SL
1570-2015, que rememor6 lo adoctrinado en el fallo CSJ SL
1327-2014:
No obstante, el recurrente estructura los supuestos errores
manifiestos de hecho en tales documentos, obrantes de folios 49 a
55, y pretende que sean tenidos en cuenta pero debe decirse que
no es la via de los hechos la idénea para debatir sobre la aduccién,
autenticidad y validez de las pruebas, en tanto ello amerita un
discernimiento eminentemente juridico; de esa manera lo ha
repetido esta Sala, al sostener que rsobre la validez de las
pruebas, ha sido uniforme y reiterada la jurisprudencia de esta
Sala de la Corte en ensenar que no es asunto que corresponda a
la via indirecta de violacién de la ley sino a la directa, por referir
tal planteamiento a las normas que gobiernan dichos actos del
proceso, es decir, que en los casos en que el sentenciador funda
‘su conviccién en pruebas que no han sido legal y regularmente
aportadas al proceso, o que carecen de validez, lo que en realidad
comete es una infraccién de la ley procesal que gobierna la prueba
...¥ como quiera que la censura orient6 el cargo por la via indirecta,
es razén suficiente para su desestimacién, en tanto se itera, en
esta senda la violacién de la ley se origina en la comision de
errores de hecho 0 de derecho por la equivocada apreciacién
seurr-10 400 2
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