Impacto y Datos de la Pandemia COVID-19
Impacto y Datos de la Pandemia COVID-19
Pandemia de COVID-19
COVID-19 Outbreak World Map.svg
Casos confirmados de COVID-19 en el mundo.[nota 1]
Leyenda
Más de 10 millones de casos acumulados
1 000 000-9 999 999 casos acumulados
100 000-999 999 casos acumulados
10 000-99 999 casos acumulados
1000-9999 casos acumulados
100-999 casos acumulados
1-99 casos acumulados
No se han reportado casos
COVID-19 Outbreak World Map per Capita.svg
Casos confirmados de COVID-19 en el mundo
por cada millón de habitantes[nota 1]
Leyenda
Más de 10 000 casos acumulados
3000-10 000 casos acumulados
1000-3000 casos acumulados
300-1000 casos acumulados
100-300 casos acumulados
Menos de 100 casos acumulados
No se han reportado casos
Coronavirus mundial.jpg
De izquierda a derecha y de arriba a abajo, desarrollo de la COVID-19 en el mundo en 2020: niña con mascarilla, en Pekín
(República Popular China); desabastecimiento de un centro comercial, en Fráncfort del Meno (Alemania), por compras anticipadas;
revisión de pasajeros de una aeronave en Kiev (Ucrania), en busca de quienes puedan portar la enfermedad; carpas provisionales
en Verona (Italia) para personas infectadas.
Agente patógeno
Patógeno
SARS-CoV-2
Tipo de patógeno
Virus
Enfermedad causada
COVID-19
Datos históricos
Inicio del contagio
17 de noviembre de 2019
(1 año, 4 meses y 18 días)[1]
Lugar de inicio
Wuhan, Hubei
Bandera de la República Popular China China
Nivel del contagio
Pandemia
Declaración de epidemia
30 de enero de 2020[2]
Declaración de pandemia
11 de marzo de 2020[3]
Lugares afectados
255 países y territorios
Datos del contagio
Casos confirmados
132 194 715[4]
Casos sospechosos
Al menos el 10% de la población mundial ya pudo haber contraído la enfermedad hacia finales de 2020
Fallecidos
2 869 378[4]
Casos activos
22 443 704[4]
Casos recuperados
106 427 420[4]
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A 1 de abril de 2021 se ha informado de más de 130,2 millones de casos de la enfermedad en 255 países y territorios en el mundo,
y 2 840 729 de fallecidos. Por otra parte, para octubre de 2020, la Organización Mundial de la Salud estimaba que al menos un 10
% de la población mundial ya se ha contagiado de esta enfermedad (unas 780 millones de personas infectadas aproximadamente),
debido al gran subregistro de casos a nivel mundial.[10][11]
El virus se transmite generalmente de persona a persona a través de las pequeñas gotas de saliva, conocidas como microgotas de
Flügge, que se emiten al hablar, estornudar, toser o espirar.[12][13][14] También está documentada la transmisión por aerosoles
( < 5μm). Se difunde principalmente cuando las personas están en contacto cercano, pero también se puede difundir al tocar una
superficie contaminada y luego llevar las manos contaminadas a la cara o las mucosas. Su período de incubación suele ser de
cinco días, pero puede variar de dos a catorce días.[15][16] Los síntomas más comunes son la fiebre, la tos seca y dificultades para
respirar.[15] Las complicaciones pueden incluir la neumonía, el síndrome respiratorio agudo o la sepsis.[17][18][19] Para febrero del
2021, hay varias vacunas siendo utilizadas por distintos países.[20][21] En la OMC, un grupo de 99 países en vías de desarrollo
liderados por India y Sudáfrica y con el apoyo de Médicos sin Fronteras piden por la suspensión temporal de las patentes de las
vacunas contra el COVID-19 mientras dure la pandemia. A este pedido se oponen, entre otros países, la mayoría de los miembros
de la Unión Europea, Estados Unidos y Brasil.[22][23][24][25][26]
Las medidas de prevención recomendadas incluyen lavarse las manos, cubrirse la boca al toser, el distanciamiento físico entre las
personas y el uso de mascarillas, además del autoaislamiento y el seguimiento para las personas sospechosas de estar infectadas.
[13] La edad es un factor de riesgo (> 65 años) así como la presencia de enfermedades crónicas como la diabetes, cardiopatías,
enfermedades respiratorias, hipertensión arterial o inmunodeficiencias tienen un riesgo mucho mayor de contraer la enfermedad y
de llegar a tener complicaciones graves, por lo que se aconseja el confinamiento domiciliario tanto como sea posible.[27]
Asimismo, se ha confirmado que otros animales —como perros, gatos, tigres, leones y murciélagos— pueden contraer el COVID-
19 al igual que los seres humanos. Aún está en estudio si los animales también deberían tomar las mismas medidas de
distanciamiento que los seres humanos para evitar su propagación.[28][29] Para evitar la expansión del virus, los gobiernos han
impuesto restricciones de viajes, cuarentenas, confinamientos, cancelación de eventos y el cierre de establecimientos.
La pandemia ha tenido un efecto socioeconómico disruptivo.[30] Se han cerrado colegios y universidades en más de 124 países, lo
que ha afectado a más de 2200 millones de estudiantes.[31] Un tercio de la población mundial se encuentra confinada, con fuertes
restricciones a la libertad de circulación,[32] lo cual ha conducido a una reducción drástica de la actividad económica[33] y a un
aumento paralelo del desempleo.[34] Se han desatado maniobras de desinformación y teorías conspirativas sobre el virus,[35][36]
así como algunos incidentes de xenofobia y racismo contra ciudadanos chinos y de otros países del este y sudeste asiático.[37]
Debido a la reducción de los viajes y al cierre de numerosas empresas, ha habido un descenso en la contaminación atmosférica.
[38][39]
Enfermedad
Esta sección es un extracto de COVID-19[editar]
Síntomas[40]
La enfermedad por coronavirus de 2019,[41] más conocida como COVID-19[nota 2] e incorrectamente llamada neumonía por
coronavirus,[nota 3] es una enfermedad infecciosa causada por el SARS-CoV-2.[49][50]
Produce síntomas similares a los de la gripe o catarro, entre los que se incluyen fiebre, tos,[51] disnea (dificultad respiratoria),
mialgia (dolor muscular) y fatiga.[52][53] En casos graves se caracteriza por producir neumonía, síndrome de dificultad respiratoria
aguda,[54] sepsis[55] y choque séptico que conduce a cerca de 3,75 % de los infectados a la muerte según la OMS.[56] No existe
tratamiento específico; las medidas terapéuticas principales consisten en aliviar los síntomas y mantener las funciones vitales.[52]
La transmisión del SARS-CoV-2 se produce mediante pequeñas gotas —microgotas de Flügge[57]— que se emiten al hablar,
estornudar, toser o espirar, que al ser despedidas por un portador (que puede no tener síntomas de la enfermedad o estar
incubándola)[58] pasan directamente a otra persona mediante la inhalación, o quedan sobre los objetos y superficies que rodean al
emisor, y luego, a través de las manos, que lo recogen del ambiente contaminado, toman contacto con las membranas mucosas
orales, nasales y oculares, al tocarse la boca, la nariz o los ojos.[59][60] Esta última es la principal vía de propagación, ya que el
virus puede permanecer viable hasta por días en los fómites (cualquier objeto carente de vida, o sustancia, que si se contamina con
algún patógeno es capaz de transferirlo de un individuo a otro).[58] También está documentada la transmisión por aerosoles ( <
5μm)[61].
Los síntomas aparecen entre dos y catorce días, con un promedio de cinco días, después de la exposición al virus.[62][63][64][65]
Existe evidencia limitada que sugiere que el virus podría transmitirse uno o dos días antes de que se tengan síntomas, ya que la
viremia alcanza un pico al final del período de incubación.[66][67]El contagio se puede prevenir con el lavado de manos frecuente,
o en su defecto la desinfección de las mismas con alcohol en gel, cubriendo la boca al toser o estornudar, ya sea con la sangradura
(parte hundida del brazo opuesta al codo) o con un pañuelo y evitando el contacto cercano con otras personas,[59] entre otras
medidas profilácticas, como el uso de mascarillas. La OMS desaconsejaba en marzo la utilización de máscara quirúrgica por la
población sana,[68][69] en abril la OMS consideró que era una medida aceptable en algunos países.[70]
No obstante, ciertos expertos recomiendan el uso de máscaras quirúrgicas basados en estudios sobre la Influenza H1N1, donde
muestran que podrían ayudar a reducir la exposición al virus.[71] Los CDC de Estados Unidos recomiendan el uso de mascarillas
de tela, no médicas.[72] Recomendación de los CDC (febrero 2021) [73]
Antecedentes
Origen de la pandemia
Brote epidémico en Wuhan
Esta sección es un extracto de Pandemia de COVID-19 en República Popular China § Inicio de la pandemia[editar]
Los hospitales de Wuhan detectaron los primeros casos de la nueva enfermedad a mediados de diciembre de 2019, estos primeros
contagios detectados se dieron en el ámbito del Mercado Mayorista de Mariscos del Sur de China de Wuhan.[80]
Estos primeros casos, diagnosticados en un principio como una neumonía de origen desconocido, fueron los que iniciaron las
alertas sanitarias que llevaron a que en la primera semana de enero se identificase como causante de la enfermedad desconocida
a un nuevo coronavirus, al que se denominó al principio 2019-nCoV.
El 9 de febrero de 2021, una comisión internacional de la OMS enviada a China para investigar los orígenes de la pandemia in situ,
concluyó que el foco inicial de la pandemia fue el determinado desde un principio, el mercado mayorista de Wuhan, sin poder
determinar cómo llegó a él el virus, existiendo casos en los que no se ha podido hallar relación con el mercado: «No hemos
encontrado pruebas de grandes brotes que pudieran vincularse antes del 19 de diciembre en Wuhan o en otros lugares. También
podemos estar de acuerdo en que encontramos una circulación más amplia del virus en Wuhan en diciembre, no solo limitada al
mercado de Huanan», descartando un origen distinto al salto animal-humano y, descartando igualmente, la existencia de casos
anteriores a aquel diciembre de 2019.[81]
La OMS baraja "cuatro hipótesis" [febrero de 2021] sobre cómo el virus de la covid-19 saltó a los humanos. En primer lugar, el salto
directo de un animal a un humano; la segunda, del murciélago y a través de especies animales intermediarias, con un segundo
animal involucrado que sea "potencialmente más cercano a los humanos en el que el virus se adapta fácilmente y salta a los
humanos". La tercera teoría [...] es la posibilidad de que los productos congelados actúen como superficie de transmisión del virus
a la población humana o vías de transmisión relacionadas con la alimentación.[82]
Los coronavirus circulan principalmente entre animales, pero han evolucionado e infectado a los humanos (convirtiéndolos así en
virus zoonóticos), como se ha visto en el SARS, el MERS y otros cuatro tipos de coronavirus encontrados en humanos que causan
síntomas respiratorios similares a los del resfriado común. Los seis tipos de coronavirus conocidos hasta ahora se pueden
contagiar de humano a humano.[83][84]
Propagación internacional de la enfermedad
Esta sección es un extracto de Pandemia de COVID-19 en República Popular China § Primeros casos fuera de Wuhan[editar]
Ya en diciembre la enfermedad se había extendido en silencio a Europa, en concreto a París[85] Milán y Turín,[86] pero sin ser
descubierta hasta estudios muy posteriores.
La alerta de la Organización Mundial de la Salud, aun sin conocerse todavía si era posible el contagio de persona a persona, hizo
que se dispararan las alarmas en otros países asiáticos en los que en 2003 sufrieron el brote de SARS. Regiones y países
cercanos a China pusieron en marcha los escaneos por infrarrojos a viajeros.[87]
El 13 de enero la OMS informó sobre el entonces primer caso confirmado fuera de China. Una mujer china de 61 años vecina de
Wuhan que el 8 de enero viajó en vuelo directo de Wuhan a Tailandia en compañía de cinco miembros de su familia en un grupo
de 16 personas. Fue detectada en el aeropuerto de Suvarnabhumi (BKK) al presentar fiebre alta. Hospitalizada, el 12 de enero dio
«positivo por coronavirus por reacción en cadena de la transcriptasa-polimerasa inversa (RT-PCR)». «Informó de que había
visitado regularmente un mercado local de productos frescos en Wuhan antes de la aparición de la enfermedad el 5 de enero de
2020; sin embargo, no informó de que hubiera visitado el Mercado Mayorista de Mariscos del Sur de China, donde se detectaron la
mayoría de los casos».[88][89]
La Comisión Nacional de Salud de China confirmó el 20 de enero de 2020 que el nuevo coronavirus se transmitía entre humanos.
[90] Al mismo tiempo, empezaron a darse casos de la enfermedad entre personal sanitario y el virus saltó a Corea del Sur.[91] La
OMS advirtió de que podría originarse una epidemia internacional,[92] temor que se incrementó por la cercanía de las
celebraciones del Año Nuevo Chino, durante las cuales muchos millones de personas se desplazan de una provincia a otra.[93]
Declaración de pandemia
La Organización Mundial de la Salud declaró el 30 de enero de 2020, la existencia de un riesgo de salud pública de interés
internacional, bajo las regulaciones del Reglamento Sanitario Internacional,[94][95][96] y posteriormente el 11 de marzo de 2020
que la enfermedad se consideraba ya una pandemia por la alta cantidad de personas infectadas (118 000) y muertes (4291) que
había causado alrededor del mundo (114 países).[3][97]
Mascarillas
Mascarillas con válvula de salida. Esas válvulas expulsan el aire sin filtrar, pudiendo transmitir el virus.
Muchos países, gobiernos, y asociaciones como la CDC y la OMS, recomiendan usar mascarillas o coberturas faciales de tela
quirúrgica, especialmente en lugares públicos donde haya mayor riesgo de transmisión y donde las medidas de distanciamiento
social sean difíciles de mantener.[430][431] Esta recomendación busca reducir la propagación de la enfermedad entre personas
con síntomas y sin síntomas, y es complementaria a otras medidas preventivas como el distanciamiento social. Utilizar cubiertas
faciales limita el volumen y la distancia de viaje de las gotitas que se dispersan al hablar, respirar y toser.
Las mascarillas se recomiendan más a quienes puedan haber sido infectados y a los cercanos a alguien que pueda tener la
enfermedad. Y se recomienda a los profesionales de la salud que interactúan directamente con pacientes con COVID-19 que
utilicen mascarillas que sean al menos tan protectoras como la mascarilla N95, o las certificadas por NIOSH u otro organismo
equivalente, además de que usen otros complementos de protección personal.
Cuando no se usa máscarilla, el CDC recomienda cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo al toser o estornudar, o con la parte
interna del codo si no se dispone de pañuelo. Se recomienda la higiene adecuada de las manos después de toser o estornudar.
Hay mascarillas que llevan alguna válvula de exhalación (es decir, de salida) para expulsar el aire de la respiración sin filtrar. Por
ello, si su portador estuviese infectado (y puede estarlo sin saberlo), transmitiría el virus a través de la válvula, incluso estando la
mascarilla certificada. Así que las mascarillas con válvula de salida no están recomendadas para controlar la pandemia.
Vacunas
Esta sección es un extracto de Vacuna contra la COVID-19[editar]
Para febrero de 2021, diez vacunas han sido autorizadas para su uso público por al menos una autoridad reguladora competente.
Además, hay 66 vacunas candidatas en investigación clínica, de las cuales 17 en ensayos de fase I, 23 en ensayos de fase I-II, 6
en ensayos de fase II y 20 en ensayos de fase III.[432] Las vacunas contra la COVID-19, se pueden clasificar según el vector que
utilizan para introducir el material del SARS-CoV-2. El vector puede ser una versión inactivada del propio coronavirus, otro virus
(generalmente un adenovirus) al que se le ha insertado ARN del SARS-CoV-2, o bien ARN mensajero solo.
La vacunas que se encuentran en uso son: vacunas de ARN mensajero, (Tozinamerán de Pfizer-BioNTech, mRNA-1273 de la
empresa Moderna), vacunas de coronavirus inactivado, (BBIBP-CorV de Sinopharm, BBV152 de Bharat Biotech, CoronaVac de
Sinovac, WIBP de Sinopharm), vacunas de otros vectores virales,( Sputnik V de Gamaleya, AZD1222 de Oxford -AstraZeneca,
Ad5-nCoV de CanSino Biologics, Ad26.COV2.S de Janssen-J&J), vacuna de antígenos peptídicos EpiVacCorona del Vektor
Institute.
La eficacia más alta contra los síntomas obtenida hasta ahora por una vacuna contra la COVID-19 es del 95%, un valor similar a la
inmunidad natural que se obtiene al infectarse con el virus SARS-CoV-2.[433] [434] Otras vacunas, sin embargo, presentan una
eficacia menor, algunas de solo el 50%.[435] Otra diferencia importante entre las diferentes vacunas es su temperatura de
conservación. Mientras que las vacunas de adenovirus o coronavirus inactivados se conservan en refrigeradores, las de ARN
mensajero requieren congeladores a -20 ºC (Moderna) o incluso a -80 ºC (Pfizer), lo cual complica su distribución.[436][437][438]
Debido a la capacidad de producción limitada de los fabricantes de vacunas, los estados han tenido que implementar planes de
distribución por etapas, que dan prioridad a la población de riesgo, como los ancianos, y a las personas con alto grado de
exposición y transmisión, como los trabajadores sanitarios.[439] [440] A 1 de febrero de 2021, se habían administrado 101,3
millones de dosis de vacunas COVID-19 en todo el mundo, según informes oficiales de las agencias nacionales de salud.[441] A
diciembre de 2020, los estados habían comprado por adelantado más de 10 mil millones de dosis de vacunas;[442] de ellas,
aproximadamente la mitad habían sido adquiridas por países de ingresos altos que representaban el 14% de la población mundial.
[443] En la OMC, un grupo de 99 países en vías de desarrollo liderados por India y Sudáfrica y con el apoyo de Médicos sin
Fronteras piden la suspensión temporal de las patentes de las vacunas contra el COVID-19 mientras dure la pandemia. A este
pedido se oponen, entre otros países, la mayoría de los miembros de la Unión Europea, Estados Unidos y Brasil.[444] [445][446]
[447] [448]
Véase también: Operación Warp Speed
Desinformación
Esta sección es un extracto de Desinformación sobre la pandemia de COVID-19[editar]
Grafiti en Madrid (España) con la frase «Covid escusa [sic] crash bursátil», en referencia a que la enfermedad COVID-19 es una
excusa intencionada para desplomar la economía real.
Después del brote inicial de la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19), surgieron teorías de conspiración y desinformación
con respecto al origen, la escala, la prevención, el tratamiento y otros aspectos de la enfermedad.[449][450][451][452] La
desinformación se difundió a través de las redes sociales,[451][453] mensajes de texto,[454] así como los medios estatales de
algunos países.[451][455]
La información médica errónea sobre formas de prevenir, tratar y autodiagnosticar la enfermedad por coronavirus ha circulado en
las redes sociales.[456] Algunas afirmaciones falsas pueden ser estafas comerciales que ofrecen pruebas en el hogar, supuestos
preventivos y curas "milagrosas".[457][458] La Organización Mundial de la Salud ha declarado una "epidemia de información falsa"
de información incorrecta sobre el virus, lo que plantea riesgos para la salud mundial.[451]
Algunas piezas de desinformación afirmaban que el virus era un arma biológica con una vacuna patentada, un esquema de control
de la población o el resultado de una operación de espionaje.[452][453][459] Algunas de estas teorías de desinformación y
conspiración pueden tener participación estatal.[455][460][461] Algunos líderes mundiales también han minimizado la amenaza del
virus y han difundido información errónea.[462][463][464]
Negacionismo
Esta sección es un extracto de Negacionismo de la COVID-19[editar]
El negacionismo de la COVID-19 es la creencia de que la enfermedad infecciosa COVID-19 (causada por el virus SARS-CoV-2) y
la pandemia que esta ha provocado en 2019 y 2020 no son reales o la gravedad de las mismas no es elevada.
Manifestante en Ohio llevando una pancarta llamando al COVID-19 como "fake virus" (virus falso).
Algunos negacionistas rechazan directamente la existencia del COVID-19, mientras que otros aceptan que la enfermedad existe
pero niegan su gravedad, afirmando que la alarma mundial está injustificada. Otros sostienen sin pruebas que el agente infeccioso
fue creado en el laboratorio chino de Wuhan donde comenzó el brote, con la colaboración de gobiernos mundiales como China y
EE. UU., producto de las empresas farmacéuticas o incluso del empresario multimillonario Bill Gates.[465][466] Los supuestos
motivos detrás de estas teorías van desde una guerra biológica entre potencias hasta una gran estrategia de publicidad.[467]
Por otro lado, las recomendaciones de la comunidad científica frente a la pandemia del coronavirus fueron puestas en duda por
algunos líderes mundiales como el presidente Donald Trump de Estados Unidos,[468] Jair Bolsonaro de Brasil[469] y López
Obrador de México,[470] entre otros, quienes llegaron a afirmar que el virus es una pequeña gripe o resfriado que desaparecería
pronto, priorizando la estabilidad de la economía sobre las medidas de aislamiento.[471][472][473] Bolsonaro calificó la emergencia
sanitaria como "histeria" o "fantasía".[467] El presidente Donald Trump también llegó a sugerir que tenía evidencias de que el
coronavirus fue fabricado en un laboratorio chino pese a que el director de Inteligencia Nacional de EE. UU., John Ratcliffe, declaró
que el virus "no era artificial ni genéticamente modificado".[474] Antonio Pappalardo, exgeneral de los carabineros de Italia apareció
en unas manifestantes en contra del gobierno de Giuseppe Conte, declarando que "el problema de nuestro planeta no es esta
especie de estúpida gripe llamada coronavirus, utilizada por las grandes potencias para someternos. Son las radiaciones
electromagnéticas, hay demasiados radares, demasiadas antenas”.[475]
En España, la revista Discovery Salud publicó un artículo titulado: "No hay pruebas de la existencia del 'coronavirus chino' ".[476] El
cantante español Miguel Bosé declaró que la pandemia fue “la gran mentira de los gobiernos” y una estrategia de Bill Gates para
inyectar microchips a la humanidad y poder controlarla por medio de la red de telefonía 5G.[477][478] El 11 de junio se realizó una
manifestación antivacunas y anticoronavirus en la plaza del Callao de Madrid.[479]
Controversias
Impacto
Sanitario
Esta sección es un extracto de Colapso sanitario de 2020[editar]
Gráfico del aumento de defunciones por COVID-19 desde enero a abril de 2020 según los datos de la Organización Mundial de la
Salud a nivel mundial.
El colapso sanitario de 2020 es el desbordamiento acaecido en los sistemas hospitalarios de diversos países del mundo a raíz de
la pandemia de COVID-19.[515] El virus ha puesto tales sistemas al límite, provocando que se vieran sobrepasados y paralizados,
especialmente por insuficiencia de la infraestructura, el personal y los medios necesarios para afrontar las circunstancias
epidemiológicas. La misma Organización Mundial de la Salud informó de que las muertes por enfermedades tratables pueden
«aumentar drásticamente»,[516] el colapso también afecto a otros campos como la sobrepoblación en campo santos y la
saturación de los servicios funerarios.[517][518][519]
Uno de los principales puntos que mostraron el colapso, fue el desbordamiento de cadáveres en calles de Wuhan (China),[520]
Guayaquil y Quito (Ecuador),[521] así como la excavación de fosa comunes, morgues provisionales y sepulturas e incineraciones
en masa en países como Estados Unidos,[522] Brasil,[523] Italia[524] e Irán.[525] En el continente americano los sistemas de salud
ya se encontraban en una frágil crisis por la epidemia de dengue de 2019-2020 según la Organización Panamericana de la Salud,
que continúa paralelamente a la pandemia de coronavirus.[526]
Salud mental
Esta sección es un extracto de Salud mental durante la pandemia de COVID-19[editar]
La salud mental durante la pandemia de enfermedad por coronavirus se ha visto afectada alrededor del mundo.[527]El COVID-19
está impactando los trabajos e ingresos de las personas, también afectando su capacidad social, la confianza puesta en personas
e instituciones, causando así también, un largo plazo de ansiedad, estrés y preocupación.[528]
Impacto sobre otras enfermedades respiratorias
Al propagarse la pandemia por el hemisferio norte, la epidemia anual del gripe terminó abruptamente. En el hemisferio sur,
prácticamente no hubo epidemia de gripe en 2020, durante el invierno austral (junio-septiembre). También se ha observado una
fuerte disminución de casos de infección por virus sincitial respiratorio. No están claras las causas pero se atribuye a la disminución
del tráfico internacional de pasajeros, al uso de mascarillas y a las medidas de distanciación social.[529]
Socioeconómico
Esta sección es un extracto de Impacto socioeconómico de la pandemia de COVID-19[editar]
Países del mundo cuyas economías entraron en recesión en 2020 (en marrón).
Personas en Wuhan haciendo cola frente a una farmacia para comprar máscaras quirúrgicas.
La pandemia de COVID-19 ha provocado, entre otras cosas, un impacto socioeconómico global, a raíz del efecto sanitario directo
de la propia enfermedad y sobre todo de los esfuerzos por controlar su expansión, que provoca rápidamente la saturación de los
sistemas sanitarios si no se aplican medidas de prevención y restricción. Esto está afectando tanto a la economía de los países
como al estilo de vida de sus ciudadanos.[530]
Esta crisis, a veces llamada el Gran Confinamiento o la crisis económica por Coronavirus, está causando la mayor recesión
mundial de la historia.[531][532] Podría ocasionar que la economía mundial se reduzca un 5% durante el 2020, en vez de crecer
hasta el 2,5% como se preveía un año antes.[533] De manera colectiva, los empleos destruidos representan más de una cuarta
parte de todos los puestos de trabajo en estas economías. A medida que las empresas pierden ingresos, el desempleo aumenta
considerablemente, lo que transforma una perturbación en la oferta sobre una perturbación en la demanda aún más extensa para
la economía.[534]
Durante los primeros meses, cuando la epidemia se limitaba casi exclusivamente a China, se produjo escasez generalizada de
productos farmacéuticos,[535] electrónicos [536]y otros productos manufacturados debido a la paralización de numerosas fábricas
en China.[537][538] En ciertas localidades (en particular en Italia y Hong Kong)[539][540] se observaron compras de pánico y la
consiguiente escasez de comida y otros artículos esenciales de abastecimiento.[541] La caída de la demanda de materias primas
por el parón de actividad en China primero y luego en el resto del mundo llevó a fuertes caídas de precios, en particular del
petróleo, lo cual perjudicó a los países y empresas productores. El miedo de los inversores les llevó a refugiar su dinero en valores
considerados seguros, en particular la deuda pública de los países percibidos como más solventes.
Los mercados bursátiles mundiales empezaron a caer fuertemente el 24 de febrero de 2020 debido al aumento significativo en el
número de casos de COVID-19 fuera de China continental.[542][543] Para el 28 de febrero de 2020, los mercados bursátiles de
todo el mundo acumulaban los mayores descensos de una semana desde la crisis financiera de 2008.[544][545][546] Algunos
comentaristas llamaron a esta caída un «cisne negro»[547], si bien el inventor del concepto de cisne negro no está de acuerdo con
la etiqueta porque considera que una pandemia como la de covid-19 era altamente probable.[548] Las fuertes caídas prosiguieron
las semanas siguientes, con fuertes bajadas el 9 de marzo y el 12 de marzo.
A mediados de marzo la gravedad de la crisis obligó a intervenir a los gobiernos y a los bancos centrales de muchos países, a
través de la política monetaria y la fiscal para evitar el colapso de la economía[549][550] Los mercados bursátiles rebotaron
rápidamente debido a la intervención de los bancos centrales de las principales potencias financieras, que inundaron de liquidez el
sistema y redujeron fuertemente los tipos de interés. El índice estadounidense S&P500 recuperó su valor anterior a la pandemia en
junio [551] y en noviembre se batió el récord de subida mensual en las principales bolsas del mundo.[552] Además de las acciones,
también subieron fuertemente otros activos como el oro [553] y las criptomonedas.[554] Los mercados de Estados Unidos y de
Alemania terminaron el año en máximos históricos, mientras que los de otros países como el Reino Unido y España cerraron 2020
con fuertes pérdidas.[555] Las principales fortunas del mundo vieron aumentar su patrimonio alrededor de un 24% a lo largo del
año.[556]
A medida que se propagaba la pandemia, se cancelaban o posponían las conferencias y eventos mundiales en tecnología, moda,
deportes, entre otros.[557]
Mercado de valores
Esta sección es un extracto de Colapso del mercado de valores de 2020[editar]
Movimiento del Dow Jones Industrial Average entre diciembre de 2019 y marzo de 2020, que muestra el máximo histórico en
febrero, y el desplome en febrero y marzo durante la pandemia del COVID-19.
El colapso del mercado de valores de 2020 fue un colapso global del mercado de valores que ocurrió entre febrero y abril de 2020,
durante el inicio de la pandemia de coronavirus de 2020.[558][559][560]
El promedio industrial Dow Jones, el índice S&P 500 y el NASDAQ-100 cayeron en una corrección el 27 de febrero durante una de
las peores semanas de negociación desde la crisis financiera de 2007-08.[561][562] Los mercados durante la semana siguiente
(del 2 al 6 de marzo) se volvieron extremadamente volátiles, con oscilaciones del 3 % o más por sesión diaria (excepto el 6 de
marzo).[563][564] El 9 de marzo, los tres índices de Wall Street cayeron más del 7 % y la mayoría de los mercados mundiales
reportaron severas contracciones, principalmente en respuesta a la guerra de precios del petróleo entre Rusia y Arabia Saudí.[565]
[566] Esto se conoció coloquialmente como Lunes Negro (Black Monday en inglés), y fue la peor caída desde la Gran Recesión en
2008.[567][568] Tres días después del Black Monday hubo otra caída, Jueves Negro (Black Thursday en inglés), donde las
acciones en Europa y América del Norte cayeron más del 9 %. Wall Street experimentó su mayor caída porcentual en un solo día
desde el Lunes Negro de 1987, y el FTSE MIB cayó casi un 17 %, convirtiéndose en el mercado más afectado durante el Jueves
Negro.[569][570][571]
A mitad de marzo la gravedad de la crisis obligó a intervenir a los gobiernos y a los Bancos Centrales a través de la política
monetaria y la fiscal para evitar el colapso definitivo de la economía.[572][573]
Financiero
Esta sección es un extracto de Impacto financiero de la pandemia de COVID-19[editar]
Movimiento del precio del WTI a partir de 2019. El 20 de abril de 2020 los precios cayeron por debajo de cero por primera vez en la
historia.
La crisis financiera asociada con la pandemia de enfermedad por coronavirus de 2019-2020 tiene un impacto amplio y severo en
los mercados financieros, incluidos los mercados de acciones, bonos y materias primas (incluidos el petróleo crudo y el oro). Los
principales eventos incluyeron una guerra de precios del petróleo descrita entre Rusia y Arabia Saudita después de no alcanzar un
acuerdo con la OPEP+ que resultó en un colapso de los precios del petróleo crudo y el colapso del mercado de valores en marzo
de 2020. Los efectos sobre los mercados son parte de la recesión del coronavirus y entre los muchos impactos socioeconómicos
de la pandemia.
Aviación
Esta sección es un extracto de Impacto en la aviación de la pandemia de COVID-19[editar]
De acuerdo al cuarto informe de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo del 14 de abril de 2020, se estima una reducción
de ingresos del 55 % a nivel global para el 2020 por venta de pasajes.[576]Los fabricantes de aviones y los operadores de
aeropuertos también han despedido empleados. Según algunos comentaristas[577], la crisis resultante es la peor jamás
encontrada en la historia de la aviación.
Transporte
Esta sección es un extracto de Impacto de la pandemia de COVID-19 en el transporte público[editar]
Pegatinas rojas colocadas en cada asiento de un metro en Moscú, el tren anima a las personas al distanciamiento social
La pandemia de COVID-19 ha tenido un impacto significativo en el transporte público. El uso del transporte público también ha
ayudado a propagar mayormente la COVID-19.[578][579] No obstante, las empresas de los diferentes medios de transporte, ya sea
por disposiciones legales o por iniciativa propia, han tomado medidas a fin de evitar al máximo los contagios, limitando el aforo por
asientos o metro cuadrado, además de realizar desinfecciones periódicas con elementos como radiación ultravioleta (UV),
generadores de ozono y oxígeno activo, además de la utilización de sustancias químicas que debilitan o destruyen al virus.[580]
Empresas como Apple y Google han proporcionado informes en tendencias de movilidad, rastreando la posición geográfica de
dispositivos móviles para comparar los traslados en transporte público, privado, y a pie, en las principales ciudades de diferentes
países. Con esta información se puede obtener gráficos para comparar de manera visual el modo en que se ha visto impactada la
movilidad a raíz de la pandemia. En el caso de Apple, los datos se han generado desde el 13 de enero de 2020, fecha que se
consideró como punto de referencia, a partir de la cual se comparan las fechas subsecuentes, reduciéndose la movilidad para el
día 29 de octubre de 2020 a un 34% de la que se tuvo el 13 de enero, manejando en la Ciudad de México, por nombrar un ejemplo.
[581]
Educación
Esta sección es un extracto de Impacto en la educación por la pandemia de COVID-19[editar]
El cierre de escuelas en respuesta a COVID-19 ha arrojado luz sobre diversos problemas sociales y económicos, incluida la deuda
estudiantil,[583] el aprendizaje digital,[584][585] la inseguridad alimentaria,[586] la carencia de un lugar permanente para residir,
[587][588] el acceso a servicios de salud,[589] el acceso a internet,[590] los servicios destinados a personas con alguna
discapacidad,[591] entre otros.
En respuesta al cierre de escuelas, la UNESCO recomendó el uso de programas de aprendizaje a distancia y aplicaciones y
plataformas educativas abiertas que las escuelas y los maestros pueden utilizar para llegar a los alumnos de forma remota y limitar
la interrupción de la educación.[592] Algo menos de 100 países adoptaron alguna forma no presencial o digital a fin de no
interrumpir totalmente la continuidad de los procesos de enseñanza - aprendizaje. Un número similar de países optaron por
mantener el cierre de los establecimientos hasta que las tasas de propagación bajaran a límites no riesgosos.[593]
La pandemia de enfermedad por coronavirus puede profundizar la crisis de aprendizaje global,[594] e incrementar
significativamente el número de estudiantes afectados por «pobreza educativa». Más del 50% de los niños de países de ingresos
medios o bajos se encuentran en esa situación.[595] La desigualdad educativa ya existente puede incrementarse
exponencialmente debido a las diferencias en el acceso a elementos básicos como un escritorio donde realizar las tareas o el
instrumental tecnológico, sumada a las diferencias del nivel educativo alcanzado por los padres o cuidadores, responsables en esta
instancia de apoyar el proceso de aprendizaje de los niños.[596]
Internet
Esta sección es un extracto de Impacto en el funcionamiento de internet por la pandemia de COVID-19[editar]
El #Yomequedoencasa es originario de España y se expandió a algunos países hispanoamericanos,[597] el movimiento vía redes
sociales busca promover la inmovilización social para evitar el avance de la pandemia de COVID-19.[598]
El impacto en internet de la pandemia de enfermedad por coronavirus de 2019-2020 es un fenómeno producido por el incremento
de la transferencia de información por este medio. Se debe a la mayor utilización de servicios en línea, relacionados con el ocio, la
enseñanza y el teletrabajo, por parte de los ciudadanos a causa de la cuarentena establecida en numerosos países.[599]
Como consecuencia de este incremento en la transferencia de información, la velocidad y disponibilidad de internet se han visto
afectadas en algunos lugares. Al mismo tiempo, algunos gobiernos y organizaciones han pedido a sus ciudadanos hacer un uso
responsable de la red,[600][601] y obtenido de los grandes distribuidores de vídeos por internet una reducción de la calidad de
imagen para ahorrar ancho de banda.[602]
También es importante mencionar que muchas ciudades tuvieron que mejorar en cuestión de lo que es la digitalización, se podría
decir que fue el empujón para dicha revolución, en la mayoría de partes del mundo las escuelas suspendieron actividades, para
retomarlas 2 meses después aproximadamente de una manera virtual, aun no se sabe con total certeza cuando regresaran los
estudiantes a la normalidad pero parece que puede alcanzar a ver la luz al final del túnel.
Sinofobia y sentimiento antiasiático
Esta sección es un extracto de Sinofobia y sentimiento antiasiático por la pandemia de COVID-19[editar]
La sinofobia y sentimiento antiasiático por la pandemia de COVID-19 representa un aumento de prejuicio, xenofobia y racismo
contra el pueblo chino, así como otros de Asia Oriental en varias partes del mundo, especialmente en Occidente y entre naciones
asiáticas.[603][604][605][606]
Cuarentena, toque de queda y aislamiento
Los gobiernos nacionales o regionales ordenaron el cierre de establecimientos no esenciales, y que los ciudadanos permanezcan
en sus hogares, saliendo únicamente para trabajar —si estuviese exceptuado— o para adquirir necesidades básicas (alimentos,
medicinas, etc.), afectando en parte la salud mental e inclusive física, debido al cierre de gimnasios y la restricción de realizar
actividades deportivas.
Ha afectado a más de la mitad de la población mundial, y ha provocado que muchas industrias, fábricas y empresas de todo tipo
reduzcan su actividad habitual, trabajen en condiciones restringidas; e incluso cesen temporal o definitivamente sus actividades,
especialmente en establecimientos no esenciales como ser: restaurantes, bares, centros educativos, centros comerciales, cines,
negocios minoristas y toda actividad o evento que implique aglomeraciones; causando por ende un gran impacto socioeconómico
en gran parte del mundo. Así mismo, hubo arrestos por violar estas medidas; e inclusive protestas en contra de estas medidas.
Si bien hay varios tipos de cuarentena en diferentes países del mundo (como la nacional, o la parcial: que va por ciudades y/o
regiones); estas cuarentenas por lo general en principio implican un aislamiento estricto y suspensión de la mayoría de las
actividades no esenciales, para luego ir desescalando o flexibilizando las medidas y retornar paulatinamente a la normalidad con
las medidas de prevención, como son el distanciamiento físico, evitar aglomeraciones, la higienización de las manos, el uso de la
mascarilla, entre otros.
La primera cuarentena directa por la pandemia de COVID-19 tuvo lugar en la República Popular China, cuando el gobierno ordenó
el encierro de la provincia de Hubei el 23 de enero de 2020 que incluía a Wuhan, ciudad en donde apareció el SARS-CoV-2 que
origina la enfermedad.
En lo que respecta al rumbo ambiental, las emisiones de gases de dióxido de nitrógeno cayeron a niveles mínimos históricos a 6 %
a nivel mundial repartido entre las producciones cesadas en China y la Unión Europea.[608] Provocó la caída del precio del
petróleo a 1,8 millones en barriles de crudo, según Rystad Energy.[609] En varios países se abrieron museos virtuales a causa del
confinamiento, para distraer a la población.[610] Discord registró una caída el 16 de marzo por su excesivo uso durante la
pandemia.[611]
Algunos países de Europa están viviendo la segunda oleada de casos por coronavirus en aumento desde mediados de octubre de
2020 como el caso de Francia, Países Bajos, Reino Unido, Alemania, República Checa, Eslovaquia, Malta, Rumanía, Eslovenia,
Irlanda, Grecia, Italia, Austria entre otros que están tomando medidas como la restricción a la movilidad nocturna, cierre de bares,
restaurantes, cines y actividades comerciales no esenciales, uso obligatorio de mascarillas, prohibición de reuniones sociales.
Otros países como España están viviendo su tercera oleada.
Protestas contra las medidas de inmovilización
Esta sección es un extracto de Protestas contra el confinamiento por la pandemia de COVID-19[editar]
NNU Protest UCLA Medical Center.jpg
Las protestas contra la cuarentena, toque de queda y aislamiento son manifestaciones, disturbios y saqueos en varias parte del
mundo contra las políticas de inmovilización social y sus respectivas consecuencias, tomadas por los gobiernos para frenar la
expansión de la pandemia de COVID-19.[612]
Las protestas más significantes se desarrollan en América,[613][614] y Europa,[615] la mayoría han sido esporádicas, aunque
reciben el apoyo de algunos grupos políticos de diferentes ideologías.[616] Además de los grupos vulnerables, las protestas
también tienen presente el descontento de sanitarios por la ineficacia de sus respectivos gobiernos para garantizarles seguridad y
evitar un colapso en los sistemas de salud.[617][618][619][620]
El Fondo Monetario Internacional el 15 de abril de 2020 advirtió en su informe semestral que la crisis económica por el coronavirus
originaría oleadas de disturbios como las desarrolladas en 2019 en varias partes del mundo, ante la posible percepción de que las
políticas de recuperación económica son insuficientes o solo favorecen a los más ricos.[621] Facebook comunicó que eliminaría
todo contenido que haga apología a las protestas contra la inmovilización social, el propio Mark Zuckerberg calificó las difusiones
de las protestas por redes sociales de «información errónea dañina».[622]
Religión
Esta sección es un extracto de Impacto en la religión por la pandemia de COVID-19[editar]
Un sacerdote católico celebra la eucaristía en un templo vacío mientras la retransmite por Internet.
La pandemia de COVID-19 ha impactado en la religión de varias maneras, incluida la cancelación de las celebraciones de diversas
religiones, el cierre de las escuelas dominicales, así como la cancelación de peregrinaciones en torno a celebraciones y festivales.
[623] Muchas iglesias, sinagogas, mezquitas y templos están ofreciendo culto a través de transmisiones en vivo durante de la
pandemia.[624]
Las organizaciones religiosas han colaborado a paliar los efectos de la pandemia realizando donaciones económicas, de material
sanitario o de alimentos. Se han enviado suministros de desinfección, respiradores purificadores de aire, protectores faciales,
guantes, reactivos de detección de ácido nucleico de coronavirus, ventiladores, monitores de pacientes, bombas de jeringa,
bombas de infusión y alimentos a las áreas afectadas, [625] e incluso han ofrecido pruebas gratuitas de COVID-19 al público.[626]
Surgieron iniciativas para ofrecer escucha psicológica o acompañamiento a personas que se encontraban solas durante la
cuarentena. También se pusieron a disposición de las autoridades civiles edificios religiosos para su uso como albergues u
hospitales improvisados.
Los partidarios de muchas religiones se han reunido para rezar por el fin de la pandemia de COVID-19, para que Dios ayude a los
afectados y dé a los médicos y científicos la sabiduría para combatir la enfermedad;[627][628][629] En los Estados Unidos, el
presidente Donald Trump designó el 15 de marzo de 2020 como un Día Nacional de Oración para que los estadounidenses
busquen la ayuda de Dios en medio de la pandemia.[630][631] El 27 de marzo, el papa Francisco presidió un momento
extraordinario de oración en el atrio de la Basílica de San Pedro, en el que impartió la bendición Urbi et orbi.[632]
Cultura
Eventos
Véanse también: Impacto de la pandemia de COVID-19 en la industria de la música y Deporte en 2020.
Varios eventos locales, nacionales e internacionales de todo tipo (conciertos, eventos sociales, deportivos, religiosos, entre varios
otros) han sido suspendidos o aplazados a causa de la pandemia[633][634]. Muchas ligas deportivas profesionales de varios
países del mundo, especialmente de Europa y América, han suspendido temporalmente o por un plazo determinado, el desarrollo
de los juegos.[635] Así mismo, tanto como el Festival de la Canción de Eurovisión 2020, por primera vez en su historia, y otros
eventos deportivos mundiales como la Eurocopa 2020, la Copa América 2020, la Temporada 2020 de Fórmula 1 y los Juegos
Olímpicos de Tokio 2020, han sido cancelados o aplazados hasta este año 2021, entre varios otros eventos.[636]
Cine
Esta sección es un extracto de Impacto en el cine por la pandemia de COVID-19[editar]
La industria cinematográfica china había perdido US$2 mil millones en marzo de 2020, después de haber cerrado todos sus cines
durante el período del Año Nuevo Lunar que sustenta a la industria en toda Asia. Estados Unidos tuvo su fin de semana de taquilla
más bajo desde 1998 entre el 13 y el 15 de marzo.
Teatro
Esta sección es un extracto de Impacto en el teatro por la pandemia de COVID-19[editar]
Medidas de control de aforo, al 33%, en una conferencia performativa en el Instituto del Teatro de Barcelona
Reducción del aforo al 33% por el COVID-19 en el marco del III Congreso MUTIS de investigación y práctica escénica. Conferencia
performática de Ana Bustamante, Shopie Kasser y centro Moveo. Instituto del Teatro de Barcelona, 12 de marzo de 2020.
La pandemia de COVID-19 y, en especial, sus medidas de confinamiento han afectado de manera directa en las artes escénicas.
Con la parálisis de la economía y el estado de alarma sanitaria los teatros, ateneos, centros cívicos y demás salas de exhibición
han cerrado,[637] se han cancelado o pospuesto las ruedas, muestras y festivales, y tanto la iniciativa privada como la asociativa y
los teatros públicos han cancelado sus programaciones y estrenos o los han retrasado indefinidamente. Con el cierre de la
actividad regular algunas productoras han cedido material a los hospitales[638] y gran número de creadores, actores y bailarines
han acudido al mundo digital, en especial a las redes sociales, para respaldar las diversas iniciativas sociales,[639] reivindicar el
sector[640] o simplemente aportar nuevo contenido cultural y seguir haciendo arte.[641]
Al igual que para las salas de cine, se prevé que muchos espacios de exhibición no puedan superar un largo periodo de inactividad.
En algunos países se han aplicado medidas de congelamiento de los alquileres y acceso a créditos blandos para empresas con los
que mitigar y poder sobrevivir al parón de actividad. El cierre de los teatros, tan habitual en épocas pasadas no se había producido
a lo largo del pasado siglo XX, al menos no de manera generalizada, ni tan siquiera durante las dos guerras mundiales, siendo
como era entendido el teatro como uno de los tres pilares fundamentales de propaganda junto con la radio y el cinematógrafo y, por
lo tanto, todavía es difícil prever el impacto económico o la pérdida de tejido que sufrirá el sector, pero desde el primer momento se
está viendo su impacto.[642][643]
Por sexo
Esta sección es un extracto de Impacto de la pandemia de COVID-19 por sexo y género[editar]
Un estudio publicado en The Lancet señala que "entender cómo los brotes de enfermedades afectan de manera diferente a
hombres y mujeres es fundamental para desarrollar políticas de intervención equitativas e igualitarias".[644]
El impacto de la pandemia de COVID-19 por sexo y género se refiere a la relación de la presencia de la COVID-19 con hombres y
mujeres, en el desarrollo de los roles de género y la tasa por mortalidad variable en función al sexo, aunque ambos siendo
igualmente vulnerables.[645] La mortalidad a causa de la COVID-19 es más alta en hombres según algunos estudios realizados en
China e Italia.[646][647][648] Paralelamente, hay mayor porcentaje de profesionales de la salud, particularmente enfermeras, que
son mujeres, y tienen mayores probabilidades de ser expuestas al virus.[649] El cierre de colegios, las cuarentenas y el acceso
reducido a la sanidad debido a la pandemia de COVID-19 puede afectar diferencialmente a los sexos y, posiblemente, exacerbar
las disparidades existentes.[650]
Alimentación
Esta sección es un extracto de Impacto de la pandemia de COVID-19 en la alimentación[editar]
La pandemia de enfermedad por coronavirus de 2019-2020 ha impactado sobre la producción y distribución de alimentos, lo que
pone en riesgo la seguridad alimentaria de vastos sectores de la población de la mayoría de los países.[651]
El sistema de abastecimiento y distribución de alimentos consta de varias etapas, necesarias para que los productos básicos no
elaborados en su lugar de origen lleguen a los consumidores finales.[652] La interrupción de cualquiera de las etapas, —por
ejemplo el transporte, la elaboración en plantas manufactureras, la distribución mayorista y minorista—, afecta a la totalidad del
sistema.[653]
La gran mayoría de las estrategias diseñadas para minimizar los impactos negativos de la pandemia están relacionadas con la
asistencia y la protección de los diversos actores de la cadena de suministros de alimentos, que incluyen a los productores de
bienes primarios, las industrias de elaboración de productos, los mercados locales de abastecimiento y la logística que enlaza a
todo el sistema.[654] La asistencia directa e inmediata a las poblaciones vulnerables[655] y la coordinación de políticas entre los
distintos gobiernos son algunas de las medidas propuestas a fin de evitar la crisis alimentaria a escala global.[656]
Ambiente
Esta sección es un extracto de Impacto medioambiental de la pandemia de COVID-19[editar]
Las imágenes del Observatorio de la Tierra de la NASA muestran una gran reducción de la contaminación en Wuhan, China, al
comparar los niveles de NO2 a principios de 2019 (arriba) y a principios de 2020 (abajo).[657]
La disrupción global causada por la pandemia de COVID-19 ha causado numerosos efectos en el medio ambiente y el clima.
Debido al cese de la actividad, se ha confirmado una importante disminución de dióxido de nitrógeno (NO2), una de las principales
sustancias emitidas por el transporte y la industria. [658] La severa disminución de la movilidad ha hecho que muchas regiones
hayan experimentado una reducción en la contaminación del aire.[659] En China, el confinamiento y otras medidas resultaron en
una reducción de las emisiones de partículas, que podrían haber evitado al menos 77.000 fallecimientos en dos meses,[660] así
como una bajada de un 25% de las emisiones de dióxido de carbono.[661] Aun así, la pandemia también ha interrumpido algunas
iniciativas de diplomacia medioambiental, causando la postergación de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio
Climático de 2020.[662]