TEMA: CUATRO PALABRAS CLAVES EN LA VIDA DE TODO CRISTIANO
TEXTO: JOSUÉ 1:9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni
desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
¿Cuáles son esas cuatro palabras claves en la vida de todo cristiano? son las que
encontramos en el texto que hemos leído, son esas cuatro palabras que el Señor le dijo a
Josué antes de iniciar la conquista de la tierra prometida: ESFUÉRZATE, SE VALIENTE,
NO TEMAS, NI DESMAYES.
Esas cuatro palabras son las mismas palabras que el rey David le dijo de parte del Señor a
su hijo Salomón cuando iba a tomar posesión del reino de Israel (1 Crónicas 28:20) Dijo
además David a Salomón su hijo: Anímate y esfuérzate, y manos a la obra; no temas,
ni desmayes, porque Jehová Dios, mi Dios, estará contigo; él no te dejará ni te
desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Jehová.
Y son también las mismas palabras que nuestro Dios nos da por medio del profeta Isaias
(Isaias 41:10) No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu
Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi
justicia.
PERO, ¿POR QUÉ EL SEÑOR NOS LLAMA A ESFORZARNOS, A SER VALIENTES, A
NO TEMER NI DESMAYAR?
I) PORQUE EN LA VIDA VAMOS A ENFRENTAR BATALLAS MUY DIFÍCILES DE
PELEAR (2 CRÓNICAS 20:1-4) Pasadas estas cosas, aconteció que los hijos de Moab
y de Amón, y con ellos otros de los amonitas, vinieron contra Josafat a la guerra. 2 Y
acudieron algunos y dieron aviso a Josafat, diciendo: Contra ti viene una gran
multitud del otro lado del mar, y de Siria; y he aquí están en Hazezon-tamar, que es
En-gadi. 3 Entonces él tuvo temor; y Josafat humilló su rostro para consultar a
Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá. 4 Y se reunieron los de Judá para pedir
socorro a Jehová; y también de todas las ciudades de Judá vinieron a pedir ayuda a
Jehová.
El rey Josafat estaba por enfrentar a dos enemigos muy poderosos, dos ejércitos muy
grandes, los hijos de Moab y de Amon venían contra él con una gran multitud, que
humanamente los superaba en fuerza, en capacidad, a tal punto que Josafat reconoció que
no sabia que hacer, que no sabía cómo los podía enfrentar ni cómo podía vencerlos (vs 12)
!!Oh Dios nuestro! ¿no los juzgarás tú? Porque en nosotros no hay fuerza contra tan
grande multitud que viene contra nosotros; no sabemos qué hacer, y a ti volvemos
nuestros ojos.
Igualmente nosotros en nuestra vida cristiana vamos a enfrentar a enemigos muy
poderosos, vamos a enfrentar batallas muy difíciles de pelear, en las cuales habrán
momentos de angustia, de dolor, de temor, de incertidumbre, de aflicción, cuando vienen a
nuestra vida ejércitos poderosos llamados enfermedad, escasez económica, desempleo,
amenazas, etc.
Pero las palabras que nuestro Dios le respondió al rey Josafat son también palabras para
cada uno de nosotros, son palabras para que sigamos esforzándonos, para que seamos
valientes, para que no tengamos temor y para que no desmayemos aun en medio de la
prueba y de la dificultad (Vs 14- 17) Y estaba allí Jahaziel hijo de Zacarías, hijo de
Benaía, hijo de Jeiel, hijo de Matanías, levita de los hijos de Asaf, sobre el cual vino el
Espíritu de Jehová en medio de la reunión; 15 y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros
moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os
amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino
de Dios. 16 Mañana descenderéis contra ellos; he aquí que ellos subirán por la cuesta
de Sis, y los hallaréis junto al arroyo, antes del desierto de Jeruel. 17 No habrá para
qué peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de
Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana
contra ellos, porque Jehová estará con vosotros.
Tenemos que esforzarnos y luchar sin temor esas batallas, tenemos que enfrentarlas con
valentía y no desmayar porque no estamos peleando solos, esa batalla es del Señor ,él la
peleara con nosotros y por nosotros, veremos la salvación de nuestro Dios con nosotros.
II) PORQUE HABRÁN MOMENTOS EN LOS QUE NOS SENTIREMOS SOLOS (1 REYES
19:7-10) Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y
come, porque largo camino te resta. 8 Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido
con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de
Dios. 9 Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de
Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? 10 El respondió: He sentido un vivo
celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto,
han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he
quedado, y me buscan para quitarme la vida.
Elias se sintió atemorizado y muy angustiado pues creía que solamente él había quedado
de los profetas del Señor, sintió que estaba solo y esa soledad lo hizo sentirse
desamparado y atemorizado.
Muchas veces nosotros podemos sentirnos como Elias, podemos sentimos solos,
desamparados, y abandonados, y eso puede producir en nuestra vida depresión, una visión
negativa de nuestra vida y de las personas que nos rodean, baja autoestima, etc.
Quizás hoy en tu vida la soledad ha llenado tu corazón, sientes que tu vida, tus necesidades
y tus problemas no le importan a tu familia ni a nadie, sientes que todos te han dado la
espalda cuando más los necesitabas, sientes que te han dejado solo peleando tu batalla y
que no puedes contar con nadie.
Pero el Señor hoy te invita a esforzarte y ser valiente, a no tener temor ni desmayar, porque
en realidad NO ESTÁS SOLO, DIOS ESTA CONTIGO (Jeremías 15:20-21) Y te pondré en
este pueblo por muro fortificado de bronce, y pelearán contra ti, pero no te vencerán;
porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová. 21 Y te libraré
de la mano de los malos, y te redimiré de la mano de los fuertes.
Posiblemente muchos en los que confiábamos nos han dado la espalda ahora que más los
necesitamos, se han apartado de nosotros, se han mantenido lejos de nosotros en nuestro
momento de dolor, de enfermedad, de escasez (Job 19:14-19) Mis parientes se
detuvieron, Y mis conocidos se olvidaron de mí. 15 Los moradores de mi casa y mis
criadas me tuvieron por extraño; forastero fui yo a sus ojos. 16 Llamé a mi siervo, y
no respondió; De mi propia boca le suplicaba. 17 Mi aliento vino a ser extraño a mi
mujer, aunque por los hijos de mis entrañas le rogaba. 18 Aun los muchachos me
menospreciaron; Al levantarme, hablaban contra mí. 19 Todos mis íntimos amigos me
aborrecieron, Y los que yo amaba se volvieron contra mí.
Pero nosotros podemos estar seguros que nuestro redentor esta vivo y él nos levantará, él
nos ayudará, él no será indiferente con nuestra necesidad (Vs 25-26) Yo sé que mi
Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo; 26 Y después de deshecha esta mi
piel, En mi carne he de ver a Dios;
II) PORQUE SATANÁS TRATARÁ SIEMPRE DE DESANIMARNOS (1 PEDRO 5:8) Sed
sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda
alrededor buscando a quien devorar;
El enemigo siempre anda a nuestro alrededor buscando devorar, y lo primero que el
enemigo quiere devorar o destruir en nuestra vida es nuestro ánimo, para llenar nuestro
corazón y nuestra mente de desaliento, de desesperanza y que ya no sigamos en los
caminos del Señor.
De muchas maneras el enemigo tratara de llenarnos de desánimo, de desalentarnos, por
los problemas, por las críticas que nos hacen, por las burlas que recibimos, por las
situaciones difíciles de nuestra vida que aun no mejoran , por las circunstancias de nuestra
vida y de nuestra familia por las cuales estamos orando al Señor, pero la respuesta no llega,
y satanás quiere llevarnos poco a poco al DESIERTO LLAMADO DESÁNIMO.
Pero nosotros debemos ser esforzados y valientes, para atrevernos a sembrar semillas de
fe, de clamor y de adoración aun en medio del desierto, así como lo hizo el profeta
HABACUC, no debemos temer ni desmayar (Habacuc 3:17-19) Aunque la higuera no
florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados
no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en
los corrales; 18 Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi
salvación. 19 Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas,
Y en mis alturas me hace andar. d Al jefe de los cantores, sobre mis instrumentos de
cuerdas.
CONCLUSIÓN: Tomemos hoy esas cuatro palabras para nuestra vida, y por sobre todo
tenemos que recordar cual es la garantía de esas cuatro palabras (Josue 1:9) Mira que te
mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, PORQUE JEHOVÁ TU
DIOS ESTARÁ CONTIGO en dondequiera que vayas. La garantia es que el Señor está
con nosotros, su presencia va con nosotros, pase lo que pase él no nos va a abandonar,
ESFORCÉMONOS, SEAMOS VALIENTES, NO TEMAMOS NI DESMAYEMOS, porque el
Rey de reyes está con nosotros.