Cálculo
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Para otros usos de este término, véase Cálculo (desambiguación).
Para cálculo infinitesimal (diferencial o integral), véase Cálculo infinitesimal.
Para el estudio de los números reales, los complejos, los vectores y sus funciones,
véase Análisis matemático.
En general el término cálculo (del latín calculus, piedrecita, usado para contar o
como ayuda al calcular)1 hace referencia al resultado correspondiente a la acción
de calcular. Calcular, por su parte, consiste en realizar las operaciones
necesarias para prever el resultado de una acción previamente concebida, o conocer
las consecuencias que se pueden derivar de unos datos previamente conocidos.
No obstante, el uso más común del término «cálculo» es el lógico-matemático. Desde
esta perspectiva, el cálculo consiste en un procedimiento mecánico o algoritmo,
mediante el cual podemos conocer las consecuencias que se derivan de las variables
previamente conocidos debidamente formalizados y simbolizados.
Índice
1 Cálculo como razonamiento y cálculo lógico-matemático
2 Historia del cálculo
2.1 De la Antigüedad
2.2 Renacimiento
2.3 Siglos XVII y XVIII
2.4 Siglos XIX y XX
2.5 Actualidad
3 Cálculo infinitesimal: breve reseña
4 Cálculo lógico
4.1 Sistematización de un cálculo de deducción natural
4.1.1 Reglas de formación de fórmulas
4.1.2 Reglas de transformación de fórmulas
4.2 Esquemas de inferencia
4.3 El lenguaje natural como modelo de un cálculo lógico
5 Véase también
6 Referencias
7 Bibliografía
8 Enlaces externos
Cálculo como razonamiento y cálculo lógico-matemático
Ejemplo de aplicación de un cálculo algebraico a la resolución de un problema,
según la interpretación de una teoría física.
La expresión del cálculo algebraico {\displaystyle y=xt}{\displaystyle y=xt},
indica las relaciones sintácticas que existen entre tres variables que no tienen
significado alguno.
Pero si interpretamos {\displaystyle y}y como espacio, {\displaystyle x}x como
velocidad y {\displaystyle t}t como tiempo, tal ecuación modeliza una teoría física
que establece que el espacio recorrido por un móvil con velocidad constante es
directamente proporcional a la velocidad con que se mueve y al tiempo que dura su
movimiento.
Al mismo tiempo, según dicha teoría, sirve para resolver el problema de calcular
cuántos kilómetros ha recorrido un coche que circula de Madrid a Barcelona a una
velocidad constante de 60 km/h durante 4 horas de recorrido.
240 kilómetros recorridos = 60 km/h x 4 h
Las dos acepciones del cálculo (la general y la restringida) arriba definidas están
íntimamente ligadas. El cálculo es una actividad natural y primordial en el hombre,
que comienza en el mismo momento en que empieza a relacionar unas cosas con otras
en un pensamiento o discurso. El cálculo lógico natural como razonamiento es el
primer cálculo elemental del ser humano. El cálculo en sentido lógico-matemático
aparece cuando se toma conciencia de esta capacidad de razonar y trata de
formalizarse.
Por lo tanto, podemos distinguir dos tipos de operaciones:
Operaciones orientadas hacia la consecución de un fin, como prever, programar,
conjeturar, estimar, precaver, prevenir, proyectar, configurar, etc. que incluyen
en cada caso una serie de complejas actividades y habilidades tanto de pensamiento
como de conducta. En su conjunto dichas actividades adquieren la forma de argumento
o razones que justifican una finalidad práctica o cognoscitiva.
Operaciones formales como algoritmo que se aplica bien directamente a los datos
conocidos o a los esquemas simbólicos de la interpretación lógico-matemática de
dichos datos; las posibles conclusiones, inferencias o deducciones de dicho
algoritmo son el resultado de la aplicación de reglas estrictamente establecidas de
antemano.
Resultado que es:
Conclusión de un proceso de razonamiento.
Resultado aplicable directamente a los datos iniciales (resolución de problemas).
Modelo de relaciones previamente establecido como teoría científica y significativo
respecto a determinadas realidades (Creación de modelos científicos).
Mero juego formal simbólico de fundamentación, creación y aplicación de las reglas
que constituyen el sistema formal del algoritmo (Cálculo lógico-matemático,
propiamente dicho).
Dada la importancia que históricamente ha adquirido la actividad lógico-matemática
en la cultura humana el presente artículo se refiere a este último sentido. De
hecho la palabra, en su uso habitual, casi queda restringida a este ámbito de
aplicación; para algunos, incluso, queda reducida a un solo tipo de cálculo
matemático, pues en algunas universidades se llamaba «Cálculo» a una asignatura
específica de cálculo matemático (como puede ser el cálculo infinitesimal, análisis
matemático, cálculo diferencial e integral, etc.).
En un artículo general sobre el tema no puede desarrollarse el contenido de lo que
supone el cálculo lógico-matemático en la actualidad. Aquí se expone solamente el
fundamento de sus elementos más simples, teniendo en cuenta que sobre estas
estructuras simples se construyen los cálculos más complejos tanto en el aspecto
lógico como en el matemático.
Historia del cálculo
De la Antigüedad
Reconstrucción de un ábaco romano.
Un ábaco moderno.
El término «cálculo» procede del latín calculus, piedrecita que se mete en el
calzado y que produce molestia. Precisamente, tales piedrecitas ensartadas en tiras
constituían el ábaco romano que, junto con el suanpan chino, constituyen las
primeras máquinas de calcular en el sentido de contar.
Los antecedentes de procedimiento de cálculo, como algoritmo, se encuentran en los
que utilizaron los geómetras griegos, Eudoxo en particular, en el sentido de llegar
por aproximación de restos cada vez más pequeños, a una medida de figuras curvas;
así como Diofanto precursor del álgebra.
Se considera que Arquímedes fue uno de los matemáticos más grandes de la antigüedad
y, en general, de toda la historia.23 Usó el método exhaustivo para calcular el
área bajo el arco de una parábola con el sumatorio de una serie infinita, y dio una
aproximación extremadamente precisa del número Pi.4 También definió la espiral que
lleva su nombre, fórmulas para los volúmenes de las superficies de revolución y un
ingenioso sistema para expresar números muy largos.
La consideración del cálculo como una forma de razonamiento abstracto aplicado en
todos los ámbitos del conocimiento se debe a Aristóteles, quien en sus escritos
lógicos fue el primero en formalizar y simbolizar los tipos de razonamientos
categóricos (silogismos). Este trabajo sería completado más tarde por los estoicos,
los megáricos, la Escolástica.
Los algoritmos actuales del cálculo aritmético, utilizados universalmente, son
fruto de un largo proceso histórico. De vital importancia son las aportaciones de
Muhammad ibn al-Juarismi en el siglo IX;5
En el siglo XIII, Fibonacci introduce en Europa la representación de los números
arábigos del sistema decimal. Se introdujo el 0, ya de antiguo conocido en la India
y se construye definitivamente el sistema decimal de diez cifras con valor
posicional. La escritura antigua de números en Babilonia, en Egipto, en Grecia o en
Roma, hacía muy difícil un procedimiento mecánico de cálculo.6
El sistema decimal fue muy importante para el desarrollo de la contabilidad de los
comerciantes de la Baja Edad Media, en los inicios del capitalismo.
El concepto de función por tablas ya era practicado de antiguo pero adquirió
especial importancia en la Universidad de Oxford en el siglo XIV.7 La idea de un
lenguaje o algoritmo capaz de determinar todas las verdades, incluidas las de la
fe, aparecen en el intento de Raimundo Lulio en su Ars Magna
A fin de lograr una operatividad mecánica se confeccionaban unas tablas a partir de
las cuales se podía generar un algoritmo prácticamente mecánico. Este sistema de
tablas ha perdurado en algunas operaciones durante siglos, como las tablas de
logaritmos, o las funciones trigonométricas; las tablas venían a ser como la
calculadora de hoy día; un instrumento imprescindible de cálculo. Las
amortizaciones de los créditos en los bancos, por ejemplo, se calculaban a partir
de tablas elementales hasta que se produjo la aplicación de la informática en el
tercer tercio del siglo XX.
A finales de la Edad Media la discusión entre los partidarios del ábaco y los
partidarios del algoritmo se decantó claramente por estos últimos.8 De especial
importancia es la creación del sistema contable por partida doble recomendado por
Luca Pacioli fundamental para el progreso del capitalismo en el Renacimiento.9
Renacimiento
El sistema que usamos actualmente fue introducido por Luca Pacioli en 1494, el cual
fue creado y desarrollado para responder a la necesidad de la contabilidad en los
negocios de la burguesía renacentista.
El desarrollo del álgebra (con la introducción de un sistema de símbolos por un
lado, y la resolución de problemas por medio de las ecuaciones) vino de la mano de
los grandes matemáticos de la época renacentista como Tartaglia, Stevin, Cardano o
Vieta y fue esencial para el planteamiento y solución de los más diversos problemas
que surgieron en la época, que dieron como consecuencia los grandes descubrimientos
que hicieron posible el progreso científico que surgiría en el siglo XVII.10