EL MODELO TRAUMATOGÉNICO
DE FINKELHOR Y BROWNE
SEXUALIZACIÓN TRAUMÁTICA TRAICIÓN
Se refiere a un proceso en que la sexualidad del niño/a se Esta dinámica deviene de cuando el niño/a descubre que alguien
conforma y desarrolla en forma inapropiada y disfuncional. de quien su vida depende, le ha causado daño. Este/a menor
Esta sexualización traumática puede ocurrir cuando el niño/a puede llegar a comprender que la persona en quien confiaba lo ha
es repetidamente recompensado por la conducta sexual por el traicionado a través de mentiras. Las víctimas infantiles pueden
abusador, lo que es inapropiado para su nivel de desarrollo. experimentar la traición no sólo en relación al agresor, sino
Los/las menores que han sido traumatizados sexualmente también en relación a otros miembros familiares, los cuales no
quedan con repertorios inadecuados de conducta sexual, con han podido o no han querido protegerlas o no les han creído. El
confusión y distorsión de sus auto-conceptos sexuales y con cambio de actitud después de la revelación, donde puede suceder
asociaciones emocionales inusuales de la actividad sexual. que al niño/a no se le cree, o es culpado o aislado, contribuye
Como consecuencia de esta dinámica traumática en niños/as también a desarrollar esta dinámica traumatogénica. Producto de
pequeños/as, se observa preocupaciones sexuales y conducta esta dinámica traumatogénica, el/la menor puede manifestar dolor
sexual repetitiva como la masturbación o juego sexual y depresión por la pérdida de la figura en que confiaba. Estas
compulsivo. Algunas víctimas muestran conocimiento e víctimas sufren un fuerte desencantamiento y desilusión. La
interés inadecuado para su edad. Puede existir confusión de traición puede manifestarse como hostilidad y rabia, como
la identidad sexual y de las normas y estándares sexuales. aislamiento y aversión a las relaciones interpersonales íntimas.
INDEFENSIÓN ESTIGMATIZACIÓN
El que no se crea en su relato tras la develación crea también un gran monto Esta dinámica se refiere a las connotaciones negativas que le son
de indefensión. Una reacción a la indefensión es el miedo y la ansiedad, que transmitidas al niño/a, como maldad, vergüenza y culpa. Estas
reflejan la incapacidad de controlar eventos nocivos. Pueden existir pesadillas, connotaciones pueden ser transmitidas directamente por el abusador,
fobias, hipervigilancia, conducta adhesiva y somatización. El miedo y la quien puede culpar a la víctima de la actividad, degradarla o
ansiedad pueden extenderse hasta la edad adulta. El sentimiento de traspasarle el sentimiento de culpa por la conducta. La presión por
impotencia puede asociarse a desesperación, depresión e intentos de suicidio, mantener el secreto que impone el agresor a la víctima comunican
a menudo observados en adolescentes y adultos. Puede expresarse también poderosos mensajes de vergüenza y culpa. La estigmatización es
en problemas de aprendizaje, fugas y dificultades de empleo. Una tercera clase reforzada por las actitudes que infiere u oye de personas de la familia
de efectos dice relación con la inusual y disfuncional necesidad de controlar o o la comunidad. El guardar el secreto de haber sido víctima de abuso
dominar, lo que se observa particularmente en las víctimas masculinas, sexual puede incrementar el sentimiento del estigma, mientras que por
asociado al rol de género socializado. Algunos comportamientos agresivos y el contrario, cuando los niños saben que su experiencia es compartida
delincuenciales pueden aparecer por el deseo de ser rudo, poderoso y de no por otros pares, la estigmatización se ve aliviada. La baja autoestima y
tener miedo. Cuando estas víctimas llegan a ser matones o delincuentes, la estigmatización son el resultado de la creencia equivocada de que
reeditan su propio abuso, con lo que re-obtienen un sentimiento de poder y se es el único que ha vivenciado una experiencia abusiva y que los
dominación que atribuyen a sus propios agresores. otros rechazarán a una persona que ha tenido esta vivencia.
Hecho por: Diego Enrique Méndez Cantú Garza