MÓDULO 1:
PRIMERA INFANCIA:
SEXUALIDAD, CUIDADOS
Y APEGOS
SESION 1:
EL HECHO SEXUAL HUMANO
Y SU ARTICULACIÓN
CONTENIDOS:
Nro
CONTENIDOS SUB CONTENIDOS TIEMPO
HORAS
-El ciclo de vida sexual. Procesos de sexuación, 2 Horas
1. El hecho sexual humano y su articulación.
1 sexualización y erotización. Los sexos.
2. Los determinantes socio-culturales de -Los determinantes transculturales de la salud
la salud sexual y reproductiva. 2 sexual y reproductiva. 2 Horas
-Los aprendizajes diferenciados de la sexualidad
3 desde hombres y mujeres. 2 Horas
3. Sexualidad en la infancia, en la adolescencia,
en la adultez y en las diversidades. 4 -Las identidades sexuales y de género 2 Horas
-Abordar y diferenciar los conceptos de sexo,
5 género, orientación sexual, genitalidad y sexualidad. 2 Horas
6 2 Horas
[Link] sexual y de género.
7 2 Horas
-Causas y efectos de la violencia sexual y de género
8 contra NNA.
2 Horas
[Link]ón social del cuidado y Sistemas -Políticas, protección social y sistemas de cuidado
de Protección. 9 (Conceptualizar) 2 Horas
-Experiencias latinoamericanas sobre sistemas
10 de cuidado
2 Horas
EL HECHO SEXUAL HUMANO:
Hay que considerar al hecho sexual humano como un hecho holístico
“cosmobiocultural”, es decir tanto físico, biológico, mental, cultural, espiritual,
etc; que aborda toda la integralidad de lo que es una persona. Sin disociar el
tema biológico y el tema cultural; además que debe ser considerado de forma
“multidimensional” y “universal”, según varios autores como Lucas Matheu, Manuel
(2009) en su libro Sed de Piel.
Este planteamiento es muy importante, puesto que nos muestra al “hecho
sexual humano” de una forma en la cual no se debe dividir el deseo físico con la
afectividad o las emociones; ya que son dos caras de la misma moneda. Todo ser
humano no es simplemente cuerpo físico, somos además muchas cosas más y un
cúmulo de aprendizajes que hacen que la vivencia de la sexualidad incorpore la
integralidad de quiénes somos. Partiendo del hecho de que como humanos desde
muy pequeños nos es vital el “apego” con otros seres humanos. Pero este apego
puede ser de diferentes tipos, no siempre muy sano para el desenvolvimiento de
una persona; de allí que desde que estamos en el vientre de nuestra madre se
debe generar un “apego seguro” que nos permita desarrollar a lo largo de nuestra
vida un bienestar con la intimidad y la autonomía.
Por otra parte, el hecho sexual humano debe ser analizado, como bien lo plantea
el Dr. Lucas (Matheu, 2009), en la niñez, en la juventud, en la adultez y en la vejez;
ya que será parte intrínseca y fundamental de nuestras vidas, en sus diferentes
etapas y con este entendido de integralidad. Para ello es clave, además superar la
visión restrictiva y frustrante de la Sexología humana que trata de limitar la misma
al encuentro coital o a la genitalización de la sexualidad; que es absolutamente
errado, puesto que “somos personas sexuadas de manera única e irrepetible”,
en todo nuestro ser, nuestras expresiones y quienes somos; no simplemente en
nuestros órganos sexuales y reproductivos. Lastimosamente la educación sexual
que se imparte en los centros educativos es limitada a una educación biologista,
anatómica o cargada de tabúes, mitos y prejuicios, que hacen que desde niños-as
y adolescentes se distorsione las posibilidades de la misma.
Nuestra necesidad de contacto corporal, a las que el Dr. Lucas llama “sed de piel”,
muestra que esto es parte de nuestra supervivencia, comunicación y formas de
placer, vitales para un desenvolvimiento saludable, libre y feliz.
NIVELES DEL PROCESO DE SEXUACIÓN,
SEXUALIZACIÓN Y EROTIZACIÓN
Para empezar este tema, es necesario explicar algunos conceptos claves, que
permiten comprender mejor el tema:
Sexo: Lo que se Es - Los Sexos: Estructuras morfoanatómicas, fisiológicas,
neuropscicológicas, hormonales y biológicas que nos definen como hombres o
mujeres.
Género: Que nos muestra las situaciones socio-culturales, que otorgan espacios,
roles y atributos; así como estereotipos definidos a uno u otro sexo (masculino –
femenino); esto con el objetivo fundamental de plantear que el género es construido
o aprendido social y culturalmente por lo tanto puede ser desaprendido, no es
algo con lo que nacemos.
Sexualidad: Lo que se vive – Las Sexualidades: Identidades, sentimientos,
emociones, deseos, autoestima
Erótica: Lo que se expresa – “los gestos, las formas de seducción, las apariencias, el
lenguaje corporal.”
Amatoria: Lo que se hace – “el apego, amor, pasión, amor maduro, modelos de
relación sexual.”
Sin embargo, es clave comprender la importancia de mirar a la persona como un
ser integral, indivisible, holístico, cambiante; en el cual no podemos por un lado
separar su sexo y por otro su género, porque inclusive estos temas con los análisis
actuales de las diversidades sexo-genéricas, se relativizan y nos muestran que no
hay definiciones absolutas.
Las experiencias de personas Intersex nos muestran que sea cual
sea su sexo de nacimiento; o si existe una “indiferenciación”, no se
puede discriminar y peor aún tratar de definir a una persona o de
decidir por ella, basándose en estereotipos sociales del “deber ser”
hombre o del “deber ser” mujer.
El mundo es de colores y de una gama gigantesca de diversidades,
las cuales deben ser integradas, respetadas y entendidas como una
riqueza para el Cosmos, sin que las diferencias “únicas e irrepetibles”
generen desigualdad y discriminación entre las y los seres humanos.
Desde este entendido, la sexualidad humana es la “expresión de la
necesidad de calidad y calidez en las expresiones”, lo cual conlleva
aspectos necesarios como la “privacidad” en las relaciones sexuales y
también de una educación sexual no fragmentada, abierta al debate,
enriquecida desde las nociones de afectividad, pero también de
placer y erotismo; desprovista de prejuicios, tabúes y de moralismos
limitantes.
Con esta nueva visión, todas las personas necesitamos ubicar la
sexualidad en su justa dimensión, desarrollar nuestra capacidad para
aceptarnos y aceptar a las y los demás. La sexualidad está en nuestro
cuerpo, pero también en nuestras fantasías, en las leyes, en lo que se
calla, en las costumbres, en los cuentos y las tradiciones; es también la
expresión de nuestra cultura que, al mismo tiempo, influye en nuestra
manera de acercarnos al cuerpo y a sus posibilidades para el placer.
Este modelo Reduccionista y Genitalizado, impide una vivencia de la Sexualidad
en todas sus dimensiones y magnitudes, además que focaliza la atención en
encasillar en “lo anormal” a lo que se sale del modelo de heteronormatividad, que
relaciona a la sexualidad con la reproducción. Por ello, se plantea deconstruir este
modelo Masculino y Falocratico, que limita a hombres y mujeres, asignándonos
el rol activo a los unos y pasivo a las otras; en donde además la virilidad se mide
como en una competencia por el falo más grande; y en el cual, el hombre siempre
debe estar dispuesto y la mujer reprimir sus deseos y no ser la que empieza la
relación sexual. Las manifestaciones de sexualidad en las ropas, los gestos, los
movimientos son considerados provocaciones y la mujer será la culpable de lo
que ocasiona con ello.
Un modelo Gimnástico, en donde no hay armonía, ni concordancia entre el ritmo,
la respiración, los movimientos, las energías, los deseos, los sentires, las necesidades
del otro-a y las vivencias; donde simplemente hay movimientos desordenados y
bruscos, cada vez más egoístas que concluyen con realidades de disfunciones
sexuales en hombres y mujeres; y relaciones sexuales frustrantes.
.
Debemos deconstruir este modelo Marginador y
Excluyente, que discrimina las formas de sexualidad,
erotismo y amatoria que se salen de los estereotipos y
a las que son parte de las vivencias de las diversidades
sexuales, por ejemplo.
Es decir, ya que la sexualidad tiene que ver más
con las capacidades comunicativas, las vivencias, la
sensibilidad, los sentimientos, el placer, las cercanías
humanas; que con las meras apariencias. Hay que
reaccionar contra este modelo estético opresor y
cruel para casi todos-as, que intenta alejarnos, a unos
de otros, agudizando nuestras debilidades físicas y
nuestras diferencias.
Las culturas sexualmente reprimidas y agresivas,
coinciden también con culturas que reprimen lo
femenino (Matheu, 2009). La mujer ocupa un papel
secundario desde el punto de vista social, sexual
y económico. Lo femenino es denostado en esas
culturas. Un ejemplo es la consideración negativa
sobre la menstruación y la sangre menstrual, frente
a la valoración del semen como un líquido vital. Y lo
contrario ocurre en las culturas sexualmente flexibles y
pacíficas. En ellas el predominio de lo femenino (como
parte de lo humano) es casi una constante.