(Preparación de la ceremonia litúrgica)
"Hagan lo que él les diga" (Jn2, 5)
UNA AYUDA
Este folleto es una ayuda para las parejas de novios que quieren preparar
la celebración litúrgica de su boda.
La mejor preparación para el Matrimonio tiene exigencias de distinta
índole. Este sacramento significa un cambio radical y definitivo en la vida de
cada uno de los novios: un cambio con consecuencias psicológicas, sociales,
económicas, espirituales, religiosas...
La Iglesia valora que cada pareja, antes de la celebración, tenga la
oportunidad de participar en uno de los cursos que se ofrecen en las parroquias a
los novios, para que así los futuros esposos alcancen la mayor conciencia de lo
que están por vivir, de manera que se descubran como los ministros de este
sacramento, ministros a lo largo de toda la vida, y no sólo durante la ceremonia.
En estas páginas, los futuros esposos van a encontrar algunos elementos
que les ayudarán a vivir la preparación de su boda de una manera más activa,
cuidando no sólo los aspectos exteriores (solemnidad, tono festivo,
ornamentación adecuada...), que tienen su importancia en la medida en que
reflejen la radicalidad del compromiso que cada uno de los dos abraza en la fe,
para crear una nueva familia cristiana, sino también la preparación más interna o
espiritual.
Con ese objeto, en estas páginas encontrarán:
a) Diversos formularios para la Oración Colecta (Pág. 4), lecturas del
Antiguo Testamento (Pág. 5-12 ), Salmos responsoriales (Págs. 13-17),
lecturas del Nuevo Testamento (Págs. 18-23), Aclamaciones antes del
Evangelio (Págs. 24) Y Evangelios (Págs. 25-32). Una lectura en pareja
de cada uno de los textos, meditándolos y comentándolos, les permitirá
elegir aquellos que más les acomoden, y además les ayudará a asimilar
profundamente lo que la Palabra de Dios ofrece para la comprensión del
Matrimonio.
Elijan una oración colecta, una primera lectura, un salmo responsorial,
una segunda lectura, una aclamación antes del evangelio y un evangelio
(se puede omitir la primera o la segunda lectura).
b) Diversas Oraciones de los fieles (Págs. 33-37), que pueden adaptarse de
acuerdo a las necesidades de la pareja. No es necesario decir todas las
peticiones que aquí se proponen. Es recomendable que algunos
familiares cercanos sean quienes digan las peticiones. La introducción y
la oración final las dice el sacerdote.
c) Oración sobre las Ofrendas (Pág. 38), Prefacio (Págs. 39-41), Oración
después de la Comunión (Pág. 42). Elíjase una oración sobre las
ofrendas, un prefacio y una oración después de la comunión.
d) Más adelante se encuentran las bendiciones nupciales (Págs. 43-47).
Estas bendiciones las dice el sacerdote de una manera solemne (incluso
las puede cantar). Es una oración que nunca se puede omitir. La razón de
ponerlas en este folleto es para que los novios las conozcan, las mediten e
indiquen al sacerdote cuál de ellas les gustaría que pronunciara en su
boda.
e) En la Pág. 48 está el Rito del Matrimonio.
Es oportuno aprovechar estas páginas para expresar algunos consejos
que suelen ayudar mucho a que la celebración se lleve a cabo de una manera
más armónica y participada por todos los presentes.
Si la puntualidad siempre es necesaria, en esta fecha es mucho más
importante. Cada minuto de retraso, en alguno de los novios o de sus parientes
más cercanos, hace que la ceremonia desluzca y se cargue de tensiones
innecesarias. Si todos están preparados para entrar al templo cinco minutos
antes de la hora señalada, ayudará a que el estado de ánimo sea más propicio
para la celebración. Una ceremonia que empieza tarde se suele llevar a cabo
apresuradamente.
Hay música que, aunque hermosa, no es apropiada para la celebración
del Matrimonio. Conviene ser muy cuidadosos en que la música subraye el
carácter religioso de la celebración. También resulta una distracción cuando la
ceremonia adquiere características de concierto. La sencillez facilita más la
concentración en el carácter sacramental de lo que celebramos.
En ocasiones los fotógrafos y video grabadores logran interferir y
distraer de la ceremonia. Es muy conveniente que los novios cuiden que
quienes vayan a realizar estos servicios sean personas respetuosas y discretas en
sus movimientos y en el uso de reflectores.
Es muy valiosa la participación de los familiares y amigos en algunas
partes de la liturgia, como lectores de la Palabra de Dios y de las Oraciones de
los fieles, por eso conviene que sean invitados con anterioridad y que se les
indique en este mismo folleto lo que van a leer durante la ceremonia, para que
lo preparen. Una lectura sin prisas y con una buena dicción facilita el que todos
los demás se sientan dentro de la ceremonia.
Para evitar que la ceremonia se vuelva extremadamente larga, no
conviene convertir el momento del saludo de paz, en una felicitación a los
novios. Arrojar arroz, como signo de buen augurio a los recién casados a la
salida del templo, se ha vuelto un signo de mal gusto. Denota poca sensibilidad
social y ecológica.
ORACION COLECTA
1. Señor, tú que con un designio maravilloso
consagraste la unión conyugal para prefigurar en ella
la unión de Cristo con su Iglesia, concede a estos hijos tuyos
que realicen en su vida de esposos
este designio que conocen por la fe.
Por nuestro Señor Jesucristo...
O bien:
2. Dios nuestro, que al crear el género humano
quisiste establecer la unión entre el hombre y la mujer,
une en la fidelidad del amor a estos hijos tuyos
que van a contraer matrimonio, para que siempre den testimonio
con su vida del amor divino que hoy los trae a tu altar.
Por nuestro Señor, Jesucristo...
O bien: :
3. Escucha, Señor, nuestras súplicas y derrama tu gracia
sobre estos hijos tuyos que hoy se unen ante tu altar, ,
para que se mantengan firmes en el amor que se profesan.
Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
4. Concede, Dios todopoderoso,
a estos hijos tuyos que hoy van a unirse
por el sacramento del matrimonio,
crecer siempre en la fe que profesan
y enriquecer con sus hijos
la familia fiel de tu Iglesia.
Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
(Antiguo Testamento)
Lectura del libro del Génesis
1, 26-28. 31
Dijo Dios: "Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine
a los peces del mar, a las aves del cielo, a los animales domésticos y a todo
animal que se arrastra sobre la tierra".
Y creó Dios al hombre a su imagen;
a imagen suya lo creó;
hombre y mujer los creó.
Y los bendijo Dios y les dijo: "Sean fecundos y multiplíquense, llenen la
tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todo
ser viviente que se mueve sobre la tierra".
Vio Dios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno.
Palabra de Dios.
PRIMERA LECTURA
(Antiguo Testamento)
Con el amor de Rebeca, Isaac se consoló de la muerte de su madre
Lectura del libro del Génesis
24, 48-51. 58-67
En aquellos días, Eliezer, el siervo de Abraham, le dijo a Labán,
hermano de Rebeca, y a Betuel, el padre de ella: "Bendigo al Señor, Dios de mi
amo Abraham, que me ha traído por buen camino para tomar a la hija de s
hermano y llevársela al hijo de mi amo. Díganme, pues, si por amor y lealtad a
mi amo, aceptan o no, para que yo pueda actuar en consecuencia".
Labán y Betuelle contestaron: "Todo esto lo ha dispuesto el Señor; nosotros no
podemos oponernos. Ahí está Rebeca: tómala y vete, para que sea la mujer del
hijo de tu amo, como lo ha dispuesto el Señor". Llamaron, entonces, a Rebeca y
le preguntaron si quería irse con ese hombre, y ella respondió que sí.
Así pues, despidieron a Rebeca y a su nodriza, al criado de Abraham y a sus
compañeros. Y bendijeron a Rebeca con estas palabras: "Hermana nuestra, que
tus descendientes se cuenten por millares y que conquisten las ciudades
enemigas". Rebeca y sus compañeras montaron en los camellos y se fueron con
el criado de Abraham, encargado de llevar a Rebeca.
Isaac acababa de regresar del pozo de Lajay-Roí, pues vivía en las tierras del
sur. Una tarde Isaac andaba paseando por el campo, y al levantar la vista, vio
venir unos camellos. Cuando Rebeca lo vio, se bajó del camello y le preguntó al
criado: "¿Quién es aquel hombre que viene por el campo hacia nosotros?" El
criado le respondió: "Es mi señor".. Entonces ella tomó su velo y se cubrió el
rostro.
El criado le contó a Isaac todo lo que había hecho. Isaac llevó a Rebeca a la
tienda que había sido de Sara, su madre, y la tomó por esposa y con su amor e
consoló de la muerte de su madre.
Palabra de Dios.
PRIMERA LECTURA
(Antiguo Testamento)
Que el Señor del cielo los acompañe, tenga misericordia de ustedes y les
conceda su paz.
Lectura del libro de Tobías
7,6-14
En aquellos días, Ragüel besó a Tobías y entre lágrimas le dijo: "¡Que Dios te
bendiga, porque eres hijo de un padre verdaderamente bueno e irreprochable!
¡Qué gran desgracia que un hombre justo y que hacía tantas limosna se haya
quedado ciego!" Y llorando, estrechó entre sus brazos a Tobías, hijo de su
hermano. También Edna, su esposa, y Sara, su hija, rompieron a llorar.
Ragüellos acogió cordialmente y mandó matar un carnero de su rebaño.
Después, se lavaron, se purificaron y se sentaron a la mesa. Entonces Tobías le
dijo a Rafael: "Azarías, hermano, dile a Ragüel que me dé la mano de mi
hermana Sara". Ragüel alcanzó a escucharlo y le dijo a Tobías: "Come y bebe y
descansa tranquilamente esta noche. Nadie tiene más derecho que tú, hermano,
para casarse con mi hija Sara y a nadie se la puedo yo dar sino a ti, porque tú
eres mi pariente más cercano. Pero tengo que decirte una cosa, hijo. Se la he
entregado a siete parientes nuestros y todos murieron antes de tener relaciones
con ella. Por eso, hijo, come y bebe y el Señor cuidará de ustedes".
Tobías replicó: "No comeré ni beberé, hasta que no hayas tomado una decisión
acerca de lo que te he pedido". Ragüel le contestó: "Está bien. Según la ley de
Moisés a ti se te debe dar. El cielo mismo lo ha decretado. Cásate, pues, con tu
hermana; desde ahora tú eres su hermano, y ella, tu hermana. Desde hoy y para
siempre será tu esposa. Hijo, que el Señor del cielo los acompañe durante esta
noche, tenga misericordia de ustedes y les conceda su paz".
Ragüel mandó llamar a su hija Sara, ella vino, y tomándola de la mano, se la
entregó a Tobías, diciéndole: "Recíbela, pues, según lo prescrito en la ley de
Moisés. A ti se te da como esposa. Tómala y llévala con bien a la casa de tu
padre. Y que el Señor del cielo les conceda a ustedes un buen viaje y les dé su
paz".
Entonces Ragüel llamó a la madre de Sara y le pidió que trajera papel para
escribir el acta de matrimonio, en que constara que su hija había sido entregada
por esposa a Tobías, de acuerdo con lo establecido en la ley de Moisés.
La esposa de Ragüel trajo el papel. Y él escribió y firmó. Y después se sentaron
a cenar.
Palabra de Dios.
PRIMERA LECTURA
(Antiguo Testamento)
Haz que los dos juntos vivamos felices hasta la vejez.
Lectura del libro de Tobías
8 4-8
La noche de su boda Tobías se levantó y le dijo a Sara: "¡Levántate, hermana!
Supliquemos al Señor, nuestro Dios, que tenga misericordia de nosotros y nos
proteja". Se levantó Sara y comenzaron a suplicar al Señor que los protegiera,
diciendo: "Bendito seas, Dios de nuestros padres y bendito sea tu nombre por
los siglos de los siglos. Que te bendigan los cielos y todas tus criaturas por los
siglos de los siglos. Tú creaste a Adán y le diste a Eva como ayuda y apoyo, y
de ambos procede todo el género humano. Tú dijiste: 'No es bueno que el
hombre esté solo. Voy a hacer a alguien como él, para que lo ayude' ".
"Ahora, Señor, si yo tomo por esposa a esta hermana mía, no es por satisfacer
mis pasiones, sino por un fin honesto. Compadécete, Señor, de ella y de mí y
haz que los dos juntos vivamos felices hasta la vejez".
y los dos dijeron: "Amén, amén".
Palabra de Dios.
PRIMERA LECTURA
(Antiguo Testamento)
La mujer que teme al Señor merece alabanza.
Lectura del libro de los Proverbios
31, 10-13. 19-20. 30-31
Dichoso el hombre que encuentra una mujer hacendosa:
muy superior a las perlas es su valor.
Su marido confía en ella
y, con su ayuda, él se enriquecerá;
todos los días de su vida
le procurará bienes y no males.
Adquiere lana y lino
y los trabaja con sus hábiles manos.
Sabe manejar la rueca y con sus dedos mueve el huso;
abre sus manos al pobre y las tiende al desvalido.
Son engañosos los encantos, y vana la hermosura;
merece alabanza la mujer que teme al Señor.
Es digna de gozar del fruto de sus trabajos
y de ser alabada por todos.
Palabra de Dios.
PRIMERA LECTURA
(Antiguo Testamento)
Levántate, amada mía, y ven.
Lectura del libro del Cantar de los Cantares
2, 8-14
Aquí viene mi amado saltando por los montes,
retozando por las colinas.
Mi amado es como una gacela, es como un venadito,
que se detiene detrás de nuestra tapia,
espía por las ventanas y mira a través del enrejado.
Mi amado me habla así:
"Levántate, amada mía, hermosa mía, y ven.
Mira que el invierno ya pasó;
han terminado las lluvias y se han ido.
Las flores brotan ya sobre la tierra;
ha llegado la estación de los cantos;
el arrullo de las tórtolas se escucha en el campo; ,
ya apuntan los frutos en la higuera
y las viñas en flor exhalan su fragancia. "
Levántate, amada mía, hermosa mía, y ven.
Paloma mía, que anida s en las hendiduras de las rocas,
en las grietas de las peñas escarpadas,
déjame ver tu rostro y hazme oír tu voz,
porque tu voz es dulce y tu rostro encantador".
Palabra de Dios.
PRIMERA LECTURA
(Antiguo Testamento)
Como el sol que brilla en el cielo del Señol; así es la mujer bella en su casa bien
arreglada.
Lectura del libro del Eclesiástico (Sirácide)
26, 1-4. 16-21
Dichoso el marido de una mujer buena:
se doblarán los años de su vida.
La mujer hacendosa es la alegría de su marido,
y él vivirá su vida en paz.
La mujer buena es un tesoro:
lo encuentran los que temen al Señor;
sean ricos o pobres, estarán contentos
y siempre vivirán con alegría.
La mujer servicial alegra a su marido;
la que es cuidadosa le causa bienestar.
La mujer discreta es un don del Señor;
y la bien educada no tiene precio.
La mujer modesta duplica su encanto
y la que es dueña de sí supera toda alabanza.
Como el sol que brilla en el cielo del Señor,
así es la mujer bella en su casa bien arreglada.
Palabra de Dios.
PRIMERA LECTURA
(Antiguo Testamento)
Yo te desposaré conmigo para siempre.
Lectura del libro del profeta aseas
2,16.17.21-22
Esto dice el Señor:
"Yo conduciré a Israel, mi esposa infiel, al desierto
y le hablaré al corazón.
Ella me responderá allá,
como cuando era joven,
como el día en que salió de Egipto.
Israel, yo te desposaré conmigo para siempre.
N os uniremos en la justicia y la rectitud,
en el amor constante y la ternura;
yo te desposaré en la fidelidad
y entonces tú conocerás al Señor".
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 33
R. Bendigamos al Señor a todas horas.
O bien:
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Bendeciré al Señor a todas horas,
no cesará mi boca de alabarlo.
Yo me siento orgulloso del Señor;
que se alegre su pueblo al escucharlo. R.
Proclamemos qué grande es el Señor
y alabemos su nombre.
Cuando acudí al Señor, me hizo caso
y me libró de todos mis temores. R.
Vuélvanse a él y quedarán radiantes,
jamás se sentirán decepcionados.
El Señor siempre escucha al afligido,
de su tribulación lo pone a salvo. R.
A quien teme al Señor,
el Ángel del Señor lo salva y cuida.
¡Prueben! Verán qué bueno es el Señor;
dichoso quien en él confía. R.
Que amen al Señor todos sus fieles,
pues nada faltará a quienes lo aman.
El rico empobrece y pasa hambre;
a quien busca al Señor nada le falta. R.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 102
R. El Señor es compasivo y misericordioso.
O bien:
R. La misericordia del Señor dura por siempre.
Bendice al Señor, alma mía,
y todo lo que soy, su santo nombre.
Bendice al Señor, alma mía,
y no eches al olvido sus favores. R.
El Señor es clemente y bondadoso,
lento al enojo, pronto a la indulgencia;
como un padre amoroso con su hijo
así es tierno el Señor con quien lo quiere. R.
El amor del Señor
por sIempre permanece,
y su justicia llega hasta los hijos
y a la generación siguiente
de los hombres que cumplen con su alianza
y sus leyes recitan y obedecen. R.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 111
R. Dichosos los que temen al Señor.
Dichosos los que temen al Señor
y aman de corazón sus mandamientos;
poderosos serán sus descendientes,
Dios bendice a los hijos de los buenos. R.
Fortuna y bienestar habrá en su casa,
siempre actuarán conforme a la justicia.
Quien es justo, clemente y compasivo,
como una luz en las tinieblas brilla. R.
Quienes, compadecidos, prestan
y llevan sus negocios rectamente,
jamás se desviarán,
vivirá su recuerdo para siempre. R.
No temerán malas noticias,
puesto que en el Señor viven confiados.
Firme está y sin temor su corazón,
pues vencidos verán a sus contrarios. R.
Al pobre dan limosna,
obran siempre conforme a la justicia;
su frente se alzará llena de gloria. R.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 127
R. Dichosos los que temen al Señor.
Dichosos los que temen al Señor
y siguen los caminos de su ley.
Comerán del trabajo de sus manos,
serán felices y les irá bien. R.
Será su esposa como vid fecunda
en la paz hogareña;
serán sus hijos como olivos nuevos
en torno de su mesa. R.
Así bendecirá el Señor
al hombre que le teme y lo respeta.
Que el Señor te bendiga desde Sión
y, de Jerusalén, veas la dicha,
todos los días de tu vida. R.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 144
R. El Señor es bueno con todos.
El Señor es clemente y bondadoso,
lento al enojo y lleno de ternura;
bueno es el Señor para con todos,
cariñoso con todas sus criaturas. R.
Que te alaben, Señor, todas tus obras,
y que todos tus fieles te bendigan.
Todos vuelven sus ojos hacia ti
y les das, a su tiempo, la comida. R.
Siempre es justo el Señor en sus designios
y están llenas de amor todas sus obras.
N o está lejos de aquellos que lo buscan,
muy cerca está el Señor de quien lo invoca. R.
SEGUNDA LECTURA
(Nuevo Testamento)
¿Qué cosa podrá apartarnos del amor con que nos ama Cristo?
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos
8, 31-35. 37-39
Hermanos: Si Dios está a nuestro favor, ¿quién estará en contra nuestra?
El que no nos escatimó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros,
¿cómo no va a estar dispuesto a dárnoslo todo, junto con su Hijo? ¿Quién
acusará a los elegidos de Dios? Si Dios mismo es quien los perdona, ¿quién será
el que los condene? ¿Acaso Jesucristo, que murió, resucitó y está a la derecha
de Dios para interceder por nosotros?
¿Qué cosa podrá apartarnos del amor con que nos ama Cristo? ¿Las
tribulaciones? ¿Las angustias? ¿La persecución? ¿El hambre? ¿La desnudez?
¿El peligro? ¿La espada?
Ciertamente de todo esto salimos más que victoriosos, gracias a aquel
que nos ha amado; pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los
ángeles ni los demonios, ni el presente ni el futuro, ni los poderes de este
mundo, ni lo alto ni lo bajo, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor que
nos ha manifestado Dios en Cristo Jesús. Palabra de Dios.
SEGUNDA LECTURA
(Nuevo Testamento)
Si no tengo amor; nada me sirve.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios
12, 31-13, 8
Hermanos: Aspiren a los dones de Dios más excelentes. Voy a
mostrarles el camino mejor de todos. Aunque yo hablara las lenguas de los
hombres y de los ángeles, si no tengo amor, no soy más que una campana que
resuena o unos platillos que aturden. Aunque yo tuviera el don de profecía y
penetrara todos los misterios, aunque yo poseyera en grado sublime el don de
ciencia y mi fe fuera tan grande como para cambiar de sitio las montañas, si no
tengo amor, nada soy. Aunque yo repartiera en limosna todos mis bienes y
aunque me dejara quemar vivo, si no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor
no es presumido ni se envanece; no es grosero ni egoísta; no se irrita ni guarda
rencor; no se alegra con la injusticia, sino que goza con la verdad. El amor
disculpa sin límites, confía sin límites, espera sin límites, soporta sin límites. El
amor dura por siempre.
Palabra de Dios.
SEGUNDA LECTURA
(Nuevo Testamento)
Este es un gran misterio, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios
5, 2. 21-33
Hermanos: Vivan amando, como Cristo, que nos amó y se entregó por nosotros.
Respétense unos a otros, por reverencia a Cristo: que las mujeres respeten a sus
maridos, como si se tratara del Señor, porque el marido es cabeza de la mujer,
como Cristo es cabeza y salvador de la Iglesia, que su cuerpo. Por lo tanto, así
como la Iglesia es dócil a Cristo, así también las mujeres sean dóciles a sus
maridos en todo.
Maridos, amen a sus esposas como Cristo amó a su iglesia y se entregó por ella
para santificarla, purificándola con el agua y la palabra, pues él quería
presentársela a sí mismo toda resplandeciente, sin mancha ni arruga ni cosa
semejante, sino santa e inmaculada.
Así los maridos deben amar a sus esposas, como cuerpos suyos que son. El que
ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie jamás ha odiado a su propio
cuerpo, sino que le da alimento y calor, como Cristo hace con la Iglesia, porque
somos miembros de su cuerpo.
Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer
y serán los dos una sola cosa. Este es un gran misterio, y yo lo refiero a
Cristo y a la Iglesia.
En una palabra, que cada uno de ustedes ame a su mujer como a sí mismo, y que
la mujer respete a su marido.
Palabra de Dios.
SEGUNDA LECTURA
(Nuevo Testamento)
Las santas mujeres tenían puesta su esperanza en Dios.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro
3 1-9
Ustedes, mujeres, sean respetuosas con sus maridos, para que, incluso si algunos
de ellos se resisten a creer en la palabra de salvación, sean ganados , no por
palabras, sino por la conducta intachable y recatada de ustedes.:
No se preocupen tanto del adorno exterior: los peinados, las joyas y los vestidos,
sino de adornar interiormente el corazón con la belleza inalterable de un espíritu
apacible y sereno. Esto es lo que vale a los ojos de Dios.
Así se engalanaban en otro tiempo las santas mujeres, que tenían puesta su
esperanza en Dios y eran dóciles con sus maridos, como Sara, que obedecía a
Abraham y lo llamaba su señor. Pues, si ustedes hacen el bien y no se dejan
intimidar por nada, serán dignas hijas de ella.
En cuanto a ustedes, maridos, vivan la vida matrimonial en un clima de
comprensión y respeto, teniendo en cuenta que la mujer es una persona más
delicada y que, junto con ella, ustedes participan de la vida de la gracia. Así,
tendrán asegurado el fruto de sus oraciones.
Finalmente, vivan todos en armonía, sean compasivos, ámense como hermanos,
sean bondadosos y humildes. No devuelvan mal por mal ni insulto por insulto;
al contrario, pídanle a Dios cosas buenas para todos, pues han sido llamados por
él a poseer como herencia los bienes del cielo.
Palabra de Dios.
SEGUNDA LECTURA
(Nuevo Testamento)
Dios es amor:
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan
4, 7-12
Queridos hijos: Amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios y
todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no conoce a
Dios, porque Dios es amor. El amor que Dios nos tiene, se ha manifestado en
que envió al mundo a su Hijo unigénito para que vivamos por él.
El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en
que él nos amó primero y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por
Nuestros pecados.
Si Dios nos ha amado tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los
otros. A Dios nadie lo ha visto nunca; pero si nos amamos los unos a los otros,
Dios permanece en nosotros y su amor en nosotros es perfecto.
Palabra de Dios.
SEGUNDA LECTURA
(Nuevo Testamento)
¡Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero!
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan
19,1.5-9
Yo, Juan, oí algo parecido a la voz potente de una gran muchedumbre, que decía
en el cielo: "¡Aleluya! Nuestro Dios es un Dios salvador, lleno de gloria y de
poder".
Y del trono de Dios salió una voz que decía: "Alaben a nuestro Dios, todos sus
siervos, los que lo temen, pequeños y grandes".
Oí entonces algo como el rumor de una muchedumbre inmensa, como el
estruendo de un río caudaloso y el retumbar imponente de los truenos. De- cían:
"¡Aleluya! El Señor, Dios nuestro, todopoderoso, ha establecido su reinado.
Llenémonos de gozo y alegría y alabemos la grandeza del Señor, por que ha
llegado el tiempo de las bodas del Cordero, y su esposa ya está preparada. Dios
le ha concedido vestirse de lino finísimo y deslumbrante". El lino representa las
obras buenas de los santos.
Entonces un ángel me dijo: "Escribe: 'Dichosos los invitados al banquete de
bodas del Cordero' ".
Palabra de Dios.
ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO
1.
1 Jn 4, 8. 11
R. Aleluya, aleluya. i Dios es amor.
Si Dios nos ha amado tanto,
también nosotros debemos amarnos los unos a los otros.
R. Aleluya.
O bien:
2.
1 Jn 4, 12
R. Aleluya, aleluya.
Si nos amamos los unos a los otros,
Dios permanece en nosotros
y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud.
R. Aleluya.
O bien:
3.
1 Jn 4, 16
R. Aleluya, aleluya.
Quien permanece en el amor,
permanece en Dios, y Dios en él, dice el Señor.
R. Aleluya.
EVANGELIO
No se preocupen por el día de mañana.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo
6, 24-34
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Nadie puede servir a dos amos,
porque odiará a uno y amará al otro, o bien obedecerá al primero y no le hará
caso al segundo. En resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero".
"Por eso, les digo que no se preocupen por su vida, pensando qué comerán o
con qué se vestirán. ¿Acaso no vale más la vida que el alimento, y el cuerpo
más que el vestido? Miren las aves del cielo, que ni siembran ni cosechan ni
guardan en graneros y, sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿Acaso no
valen ustedes más que ellas? ¿Quién de ustedes, a fuerza de preocuparse, puede
prolongar su vida siquiera un momento?
¿Y por qué se preocupan del vestido? Miren cómo crecen los lirios del campo,
que no trabajan ni hilan. Pues bien, yo les aseguro que ni Salomón, en todo el
esplendor de su gloria, se vestía como uno de ellos. Y si Dios viste así a la
hierba del campo, que hoy florece y mañana es echada al horno, ¿no hará
mucho más por ustedes, hombres de poca fe?
No se inquieten, pues, pensando: ¿Qué comeremos o qué beberemos o con qué
nos vestiremos? Los que no conocen a Dios se desviven por todas estas cosas;
pero el Padre celestial ya sabe que ustedes tienen necesidad de ellas. Por
consiguiente, busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas
se les darán por añadidura. No se preocupen por el día de mañana, porque el día
de mañana traerá ya sus propias preocupaciones. A cada día le bastan sus
propios problemas".
Palabra del Señor.
EVANGELIO
Edificó su casa sobre roca.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo
7,21.24-29
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No todo el que me diga: '¡Señor,
Señor!', entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi
Padre, que está en los cielos.
El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un
hombre prudente, que edificó su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las
crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se
cayó, porque estaba construida sobre roca.
El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica, se parece a un
hombre imprudente, que edificó su casa sobre arena. Vino la lluvia, bajaron las
crecientes, se desataron los vientos, dieron contra aquella casa y la arrasaron
completamente".
Cuando Jesús terminó de hablar, la gente quedó asombrada de su doctrina,
porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.
Palabra del Señor.
EVANGELIO
Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo
19,3-6
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y para ponerle una trampa le
preguntaron: "¿Le está permitido al hombre divorciarse de su esposa por
cualquier motivo?"
Jesús les respondió: "¿No han leído que el Creador, desde un principio los hizo
hombre y mujer; y dijo: "Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, para
unirse a su mujer; y serán los dos una sola cosa'? De modo que ya no son dos,
sino una sola cosa. Así pues, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre".
Palabra del Señor.
EVANGELIO
Amarás al Señor; tu Dios, y a tu prójimo como a ti mismo.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo
22, 34-40
En aquel tiempo, habiéndose enterado los fariseos de que Jesús había dejado
callados a los saduceos, se acercaron a él. Uno de ellos, que era doctor de la ley,
le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿cuál es el mandamiento más
grande de la ley?"
Jesús le respondió: "Amarás al Seño1; tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu
alma y con toda tu mente. Este es el más grande y el primero de los
mandamientos. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo " como a
ti mismo. En estos dos mandamientos se fundan toda la ley y los profetas".
Palabra del Señor.
EVANGELIO
Ya no son dos, sino una sola cosa.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos
10, 6-9
En aquel tiempo, Jesús les respondió a los fariseos: "Desde el principio, al
crearlos, Dios los hizo hombre y mujer: Por eso dejará el hombre a su padre y a
su madre y se unirá a su esposa y serán los dos una sola cosa. De modo que ya
no son dos, sino una sola cosa. Por eso, lo que Dios unió, que no lo separe el
hombre".
Palabra del Señor.
EVANGELIO
La madre de Jesús asistió a la boda.
Lectura del santo Evangelio según san Juan
2, 1-11
En aquel tiempo, hubo una boda en Caná de Galilea, a la cual asistió la madre
de Jesús. Este y sus discípulos también fueron invitados. Como llegara a faltar
el vino, María le dijo a Jesús: "Ya no tienen vino". Jesús le contestó: "Mujer,
¿qué podemos hacer tú y yo? Todavía no llega mi hora". Pero ella dijo a los que
servían: "Hagan lo que él les diga".
Había allí seis tinajas de piedra, de unos cien litros cada una, que servían para
las purificaciones de los judíos. Jesús dijo a los que servían: "Llenen de agua
esas tinajas". y las llenaron hasta el borde. Entonces les dijo: "Saquen ahora un
poco y llévenselo al mayordomo". Así lo hicieron, y en cuanto el mayordomo
probó el agua convertida en vino, sin saber su procedencia, porque sólo los
sirvientes la sabían, llamó al novio y le dijo: "Todo mundo sirve primero el vino
mejor, y cuando los invitados ya han bebido bastante, se sirve el corriente. Tú,
en cambio, has guardado el vino mejor hasta ahora".
Esto que hizo Jesús en Caná de Galilea fue la primera de sus señales milagrosas.
Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él.
Palabra del Señor. .
EVANGELIO
Permanezcan en mi amor:
Lectura del santo Evangelio según san Juan
15, 9-12
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Como el Padre me ama, así los
amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen
en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y
permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y
su alegría sea plena. Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros
como yo los he amado".
Palabra del Señor.
EVANGELIO
Quiero que donde yo esté, también estén ellos conmigo.
Lectura del santo Evangelio según san Juan
17, 20-26
En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: "Padre, no sólo te pido
por mis discípulos, sino también por los que van a creer en mí por la palabra de
ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin
de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado.
Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros
somos uno. Yo en ellos y tú en mí, para que su unidad sea perfecta y así el
mundo conozca que tú me has enviado y que los amas, como me amas a mí.
Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que me has Dad o,
para que contemplen mi gloria, la que me diste, porque me has amado desde
antes de la creación del mundo.
Padre justo, el mundo no te ha conocido; pero yo sí te conozco y éstos han
conocido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo
seguiré dando a conocer, para que el amor con que me amas esté en ellos y yo
también en ellos".
Palabra del Señor.
Para esta celebración figuran aquí diversos formularios. Estos formularios se
pueden abreviar seleccionando solamente algunas peticiones, pero hay que velar
por que siempre quede al menos una petición por las necesidades universales de
la Iglesia y del mundo (esta petición va precedida de*)
ORACION DE LOS FIELES 1
Hermanos: Invoquemos ahora confiadamente a Dios Padre y pidámosle que
escuche nuestra oración por los nuevos esposos_________________________
y
________________________, por la Iglesia universal y por toda la familia
humana:
1. Por los nuevos esposos_____________________________
y_____________________________ :
para que Dios les conceda salud y paz, trabajo y alegría,
roguemos al Señor. R. Te rogamos, Señor.
2. Para que, apoyados en la fuerza divina,
hagan de su casa un hogar acogedor,
roguemos al Señor. R.
3. Para que, viviendo la intimidad de su hogar,
no sean insensibles
a las necesidades y sufrimientos de la gran familia humana,
roguemos al Señor. R.
4. Para que nunca se sientan solos
los que hoy se han comprometido a vivir en compañía,
roguemos al Señor. R.
5. Para que nunca les falte el pan en la mesa
el calor en el hogar
y la ayuda de sus amigos en las dificultades,
roguemos al Señor. R.
6. Para que sean unos padres responsables
y sepan educar a sus hijos
en la rectitud de carácter y en la integridad de la fe,
roguemos al Señor. R.
7. Para que sus padres______________________________
___________________________ y
se alegren al contemplar el matrimonio de sus hijos
y vean en él el coronamiento de sus esfuerzos por educarlos
roguemos al Señor. R.
8. Para que los [abuelos, padres] familiares y amigos
de los nuevos esposos,
que los han precedido ya en la morada eterna,
gocen de la felicidad sin fin en compañía de los santos,
roguemos al Señor. R.
9*. Para que toda la familia humana
sea cada día con mayor intensidad
lugar de convivencia pacífica y cordial,
y para que la Iglesia de Jesucristo sea cada vez más
comunidad de fe, de oración y de caridad fraterna,
roguemos al Señor. R.
Señor Dios todopoderoso,
que desde el principio del mundo
santificaste la unión matrimonial,
escucha nuestra oración
y haz que los nuevos esposos
______________ y ________________
consigan con abundancia
los bienes que para ellos te hemos pedido.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACION DE LOS FIELES 2
Oremos, hermanos, a Dios Padre y pidámosle que llene con sus dones a estos
nuevos esposos y mire con bondad a toda la familia humana:
1. Para que la unión de los nuevos esposos
____________________ y ____________________
llegue a ser para todos, signo vivo
del amor de Jesús por su Iglesia,
roguemos al Señor. R. Te rogamos, Señor.
2. Para que vivan siempre en la fidelidad
que hoy se han prometido
y su amor no decaiga nunca,
roguemos al Señor. R.
3. Para que su matrimonio se vea enriquecido
con una descendencia feliz que sea alegría para el mundo
y gozo para su hogar,
roguemos al Señor R.
4. Para que los [padres] familiares
y amigos de los nuevos esposos
participen de su felicidad,
y los difuntos que ellos amaban
gocen de la felicidad del Reino de Dios,
roguemos al Señor. R.
5*. Para que el Señor, en su gran misericordia,
bendiga a su Iglesia, santifique a sus ministros,
sea ayuda de los que sufren
y llene el mundo entero con sus dones,
roguemos al Señor. R.
Escucha, Señor, nuestras oraciones
y concede con abundancia
a los nuevos esposos ________________________
y_______________________
los bienes que para ellos te hemos pedido.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACION DE LOS FIELES 3
Invoquemos, hermanos, confiadamente al Señor, autor de todos los bienes,
y pidámosle por los nuevos esposos_______________________________
y ________________________ y por las necesidades de todos los hombres:
1. Por los nuevos esposos __________________________
y ________________________________
que acaban de celebrar con gozo su matrimonio,
para que se mantengan siempre firmes en la fidelidad
y constantes en el amor mutuo,
roguemos al Señor. R. Te rogamos, Señor.
2. Para que sepan amarse como Cristo ama a su Iglesia
y estén siempre dispuestos a ayudarse
y honrarse mutuamente,
roguemos al Señor. R.
3. Para que el Señor les conceda acierto
en la educación de sus hijos,
y juicio y prudencia para administrar su hogar,
roguemos al Señor. R.
4 *. Para que el Señor bendiga a la Iglesia,
sea fuerza y consuelo de las familias que sufren
a causa de las enfermedades o desavenencias
y acoja en su Reino a los que ya han abandonado este mundo,
roguemos al Señor. R.
Escucha, Señor, nuestras oraciones
y derrama con abundancia tus dones
sobre los esposos _______________________________
y__________________________________ ;
aparta de ellos todo mal
y haz que vivan felices
bajo tu protección.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACION DE LOS FIELES 4
Oremos, hermanos, a Dios Padre nuestro, de quien toma nombre toda
paternidad en el cielo y en la tierra:
1. Para que los nuevos esposos _____________________
y________________________________________
vivan siempre en la mutua fidelidad,
tal como hoy se han prometido ante el Señor,
roguemos al Señor. R. Te rogamos, Señor.
2. Para que el Señor bendiga su amor
con el brote de nuevas vidas que alegren su hogar,
roguemos al Señor. R.
3. Para que su amor no se estropee con el egoísmo,
sino que sea irradiación
de verdadera caridad hacia todos,
roguemos al Señor. R.
4. Para que los [padres] familiares
y amigos de los nuevos esposos
participen de su felicidad aquí en la tierra
y con ellos sean admitidos en las nupcias celestiales,
roguemos al Señor. R.
5*. Terminemos nuestra oración
acordándonos de los pobres, los enfermos,
los que se sienten solos,
de las familias desavenidas y de todos los que sufren;
por todos ellos roguemos al Señor. R.
Escucha, Señor, nuestra oración
y concede a los nuevos esposos________________________________-
y ___________________________________
Que, confiados, ponen en tus manos
la felicidad de su matrimonio,
los bienes que desean
y que para ellos te hemos pedido.
Por Jesucristo, nuestro Señor.