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Deberes Prima Facie y Ética de Ross

El documento discute varios temas relacionados con la ética y los derechos humanos. Explica que la intuición nos permite aprehender verdades morales definidas por el sentido común. También describe la pluralidad de deberes prima facie en la ética deontológica de Ross y cómo estos deberes se convierten en deberes reales dependiendo de cada situación. Además, enumera una serie de derechos humanos fundamentales consagrados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

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Deberes Prima Facie y Ética de Ross

El documento discute varios temas relacionados con la ética y los derechos humanos. Explica que la intuición nos permite aprehender verdades morales definidas por el sentido común. También describe la pluralidad de deberes prima facie en la ética deontológica de Ross y cómo estos deberes se convierten en deberes reales dependiendo de cada situación. Además, enumera una serie de derechos humanos fundamentales consagrados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

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INTUICIÓN (APREHENSIÓN)

La asimilación de los deberes prima facie sin ser innata, puesto que depende de haber
alcanzado una cierta “educación” o madurez mental, no exige justificaciones, y menos aún
justificaciones que apelen a un estado de cosas ya dado. La intuición es el método por el
cual aprehendemos verdades morales, y estas verdades son definidas como objeto de una
aprehensión que conforma el “sentido común” dentro de un “no saber por qué”.

La tarea de aprender a convivir, en igualdad y justicia, es el desafío más antiguo y


fundamental de la humanidad. Es, literalmente, la diferencia entre la vida y la muerte,
entre el conflicto y la paz, entre la destrucción y la prosperidad, entre el sufrimiento y la
seguridad, entre el dolor y la dicha.
El respeto de los derechos humanos ofrece a los Estados una vía para aumentar la
estabilidad, no para reducirla. El diálogo y el respeto de los derechos humanos,
comprendido el respeto a los derechos de las minorías, fomentan la confianza y la lealtad,
y propician el dinamismo de las instituciones políticas y económicas.

PLURALISMO DEONTOLÓGICO

Contraponiéndose al monismo de Kant, que basa la ética en un solo principio fundacional,


el imperativo categórico, Ross sostiene que hay una pluralidad de deberes prima facie que
determinan lo que es correcto.

El Estado es el principal sujeto obligado a respetar y garantizar los Derechos Humanos.


La Declaración Universal de los Derechos Humanos consagra como un principal
fundamento el derecho de las personas a:
- A nacer  libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y
conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
- Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.
- Un trabajo digno, El derecho al trabajo busca brindar seguridad económica y material,
además de acceder a otros derechos, como la alimentación, la educación, la salud o la
vivienda.
-  Un salario justo. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario
por trabajo igual.
- Un descanso. Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una
limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.
- A la protección de la familia.
- La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los
niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección
social.
- Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus
intereses.
- Al alimento, vestido y vivienda. Toda persona tiene derecho a disfrutar de vivienda digna.
La Ley establecerá los instrumentos y apoyos necesarios a fin de alcanzar tal objetivo.
- A la cultura, Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de
la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los
beneficios que de él resulten.
- A la salud. Toda persona tiene derecho, cualquiera que sea el prestador que ejecute las
acciones de promoción, protección y recuperación de su salud y de su rehabilitación, a
que ellas sean dadas oportunamente y sin discriminación arbitraria, en las formas y
condiciones que determinan la Constitución y las leyes.
- A la educación, aprender todo aquello que desarrolle al máximo su personalidad y
capacidades intelectuales, físicas y sociales. Los padres tendrán derecho preferente a
escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.
- Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.
- Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

CONVERSIÓN DE LOS DEBERES PRIMA FACIE EN DEBERES REALES

Si un padre decide vacunar a su hijo y otro padre decide no vacunarlo, la diferencia


radicaría en la vinculación que ambos establecen entre la vacuna y la enfermedad (uno
cree que la vacuna evita o alivia una enfermedad, y el otro concluye que no), pero cada
cual sostiene su creencia en el convencimiento de que satisface mejor que la otra el
principio de beneficencia. Los dos progenitores consideran, en suma, que un niño sano es
mejor que uno enfermo. Están de acuerdo en que existe el deber de beneficencia, como
también lo estarán al menos, y siempre según Ross, en que existe el deber de no-
maleficencia y de propia perfección.
Concluimos que no tenemos de antemano una jerarquía de valores morales, sino que
elegimos entre ellos según la situación en que nos encontramos.

LO BUENO Y LO CORRECTO

Esta distinción entre lo correcto y lo bueno puede ilustrarse a la luz de la diferencia entre
una ética de las consecuencias y una ética de los motivos. O entre una ética de la
responsabilidad y una ética de la convicción, según se quiera.

Lo correcto: Reparar un daño con el fin de evitar una denuncia.


Para Ross los actos correctos son éticamente “neutros”, pues pueden ser éticamente
buenos o malos sin restar en nada a su corrección. La corrección depende de la
adherencia a los deberes, no de las consecuencias.

Lo bueno: Resarcir un daño convencido de que así está cumpliendo su deber. 

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