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Tratado Vivanco-Pareja y sus Consecuencias

El documento describe la importancia histórica del guano como fertilizante debido a su alto contenido de nitrógeno, fósforo y potasio, lo que impulsó el comercio mundial durante el siglo XIX y llevó a la colonización de islas. El guano era valioso para los incas y tuvo gran demanda en Europa. Aún hoy es apreciado en agricultura ecológica a pesar de que requiere mano de obra para su recolección en condiciones difíciles.

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Tratado Vivanco-Pareja y sus Consecuencias

El documento describe la importancia histórica del guano como fertilizante debido a su alto contenido de nitrógeno, fósforo y potasio, lo que impulsó el comercio mundial durante el siglo XIX y llevó a la colonización de islas. El guano era valioso para los incas y tuvo gran demanda en Europa. Aún hoy es apreciado en agricultura ecológica a pesar de que requiere mano de obra para su recolección en condiciones difíciles.

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ACUERDOS DEL TRATADO

VIVANCO PAREJA

Fue un polémico acuerdo al que llegaron


los generales Pareja e Ignacio de Vivanco
en el año 1865, siendo ratificado
posteriormente por el presidente de
Perú, pero rechazado por el parlamento,
prensa y pueblo.

En ese documento se establecía la


desocupación española de la isla de
Chincha, el pago a cambio de tres
millones de pesos por parte de Perú y el
saludo entre los respectivos pabellones.
Sin embargo, a partir del año 1866 se
desarrollaron una serie de eventos
bélicos entre España, Chile y Perú principalmente. Bolivia y Ecuador también tuvieron
participación en este conflicto, pero de forma muy secundaria.

Los incidentes comenzaron con el evento de Talambo, una propiedad de Manuel Salcedo en
donde trabajaban muchos españoles y peruanos. El gobierno peruano intentó aclarar este
episodio, pero algo todavía más grave sucedió en la isla de Chincha casi de forma paralela.

Esta guerra se la llama de diferentes formas. Por ejemplo, en Perú y Chile se la conoce como
Guerra contra España, mientras que para España fue la Guerra del Pacífico.

CAUSAS DEL TRATADO VIVANCO-PAREJA

El nuevo Comisario Regio enviado por España, Eusebio Salazar y Mazarredo, no fue aceptado
por el gobierno de Perú, que consideraba realmente una ofensa el no reconocimiento de su
independencia por parte de España.
A pesar de esto, Salazar y Mazarredo se comunicó con parte de la armada española que se
encontraba cerca de la isla de Chincha, y les dijo que no había sido aceptado en Lima. Esto
desencadenó un evento muy desafortunado.

OCUPACIÓN DE LA ISLA
Los marineros españoles ocuparon la isla de Chincha el 14 de abril de 1864. Arriaron la bandera
peruana y dejaron la bandera española para que ondeara en la isla como soberana del lugar. Sin
embargo, la población local no estaba de acuerdo y se produjeron disturbios entre españoles y
peruanos.

EL TRATADO
El presidente de Perú en ese momento, el general Juan Antonio Pezet, demostraba demasiada
debilidad ante los españoles, y aunque era muy criticado por su pueblo, comenzó a negociar con
el enemigo.
En diciembre de 1863 llegó un nuevo intermediario desde España, el vicealmirante José Manuel
Pareja. Las negociaciones comenzaron desde su llegada, pero no se llegó a un acuerdo hasta el
27 de enero de 1865, donde Pareja y el general Manuel Ignacio de Vivanco, ministro
plenipotenciario, firmaron a bordo de la fragata llamada Villa de Madrid.

EL TRATADO CONSISTÍA EN:

-Perú debía pagar tres millones de pesos a España por los gastos ocasionados al escuadrón de
guardia y por no haber recibido al comisario regio.

-Perú debía enviar un plenipotenciario a España para solucionar lo que los españoles llamaban
deuda de la independencia.

LAS CONSECUENCIAS

La mayoría de los integrantes del Senado peruano estuvieron en desacuerdo con la firma del
tratado.
De hecho, Ramón Castillo, que era en ese momento el presidente de esta institución de
gobierno, tuvo una discusión muy violenta con Pezet, lo que provocó que fuese desterrado.
Tras estas reuniones para demostrar el desacuerdo con relación al tratado, todo empeoró. Hubo
una sublevación del coronel Mariano Ignacio Prado quien, después de ganarle en batalla a Pezet,
tomó el gobierno de Perú de facto (sin elecciones democráticas).
Chile consideró que las acciones de España contra Perú eran ofensivas y entonces se prepararon
para la guerra.
JOSÉ GÁLVEZ EGÚSQUIZA
El más grande héroe civil de la Historia del Perú
José Gálvez Egúsquiza, nació en Cajamarca el 17 de marzo de 1819 y murió en el Callao el 2 de
mayo de 1866. Hijo del coronel limeño José Gálvez y Paz, quien fuera diputado en 1826 y
fundara el colegio de Ciencias de Cajamarca, y de la dama cajamarquina María Micaela de
Egúsquiza y Aristizábal.

Estudió en el Colegio Central de Ciencias y Artes, dirigido por el presbítero Juan Pío Burga y, al
egresar, por circunstancias familiares, se ocupó durante algún tiempo del manejo de su hacienda
Catudén. Es recién hacia 1842 que se traslada a Lima, matriculándose en el convictorio de San
Carlos, cuyo rector era el famoso presbítero y orador sagrado Bartolomé Herrera. Optó el título
de abogado en 1845 y durante cinco años ejerció su profesión en el ámbito de Cerro de Pasco y
Tarma.

En 1850 volvió a Lima, incorporándose al cuerpo docente del colegio Nuestra Señora de
Guadalupe y, dos años después, accedió a la dirección del plantel en reemplazo de su hermano
Pedro. La orientación extremadamente liberal que le dio a su labor educativa en este plantel se
diferenció radicalmente de la instrucción conservadora que había recibido en el convictorio de
San Carlos. Al producirse el levantamiento del general Ramón Castilla, en Arequipa, se une a su
contingente, colaborando a resolver la abolición del tributo de los indígenas (5 de julio de 1854)
y la emancipación de los esclavos (3 de noviembre de 1854), cuya necesidad había defendido
permanentemente desde las aulas.

Participó en la batalla de La Palma (5 de enero de


1855) y, a mérito del triunfo de la revolución de
Castilla, fue nombrado rector del convictorio de San
Carlos combatiendo con denuedo la orientación
conservadora desarrollada por Bartolomé Herrera.
En 1857 Castilla disolvió la Convención Nacional de
la cual Gálvez era diputado, actitud que lo convierte
en su exaltado opositor, desde la redacción del
diario Constitucional (3 de abril a 1 de agosto de
1858).

Para impedir que prevaleciera la nueva


Constitución de 13 de noviembre de 1860, formó
parte junto con Ricardo Palma y otros liberales y
oficiales de una conspiración para victimar a
Castilla, tomando por asalto su casa de la calle de
las Divorciadas (23 de noviembre de 1860).
Fracasado el intento, tuvo que asilarse en la
delegación de Chile en Lima y salir al destierro.
Viajó por Europa y volvió al Perú en 1862,
dedicándose al ejercicio de su profesión. Al año
siguiente obtuvo su doctorado en Jurisprudencia en la Universidad Mayor de San Marcos, con
una tesis sobre el carácter autónomo de las instituciones científicas con respecto al Estado.

En 1865 fue elegido decano del Colegio de Abogados de Lima y en tal condición manifestó su
disconformidad por la actitud pasiva del general Juan Antonio Pezet ante la agresión de la
Escuadra Española del Pacífico, siendo por este motivo desterrado nuevamente a Chile. Se unió
en Chincha a las filas del ejército restaurador encabezado por el coronel Mariano Ignacio Prado
y, luego del triunfo de este movimiento, se le designó como secretario de Guerra y Marina
(1865).

Al tomar conocimiento del manifiesto (27 de abril de 1866) efectuado desde la fragata
capitana Numancia por el almirante Castro Méndez Núñez, comandante de la Escuadra
Española, amenazando con bombardear el Callao en un plazo de cuatro días, acusando al Perú
de (haber transgredido el tratado del 27 de enero de 1865, Gálvez asumió la dirección de la
defensa de aquel puerto y construyó una serie de baterías, emplazadas al norte y sur, situando
los débiles y reducidos barcos de guerra al centro. En la defensa norte se ubicaba la torre de
Junín, el fuerte de Ayacucho y el famoso cañón del pueblo; en las baterías del sur el fuerte de
Santa Rosa, la torre de la Merced, que era giratoria y blindada y la batería Zepita que estaba
frente a la Mar Brava.

El 2 de mayo de 1866, en las primeras horas del combate, uno de los cañones Blackley del fuerte
de Santa Rosa se inutilizó. Lo lamentable fue que una bomba del Almansa, penetró por una de
las puertas y vino a explotar en unos paquetes de pólvora, con lo que se produjo una inmensa
explosión que destruyó la torre de la Merced, en la que murió heroicamente José Gálvez.
COMBATE DEL “DOS DE MAYO”
¿Cuál es la importancia del guano y por qué fue
tan demandado en el mundo?
Como abono, el guano es un fertilizante altamente efectivo debido a su excepcional contenido
alto en los tres componentes principales para el crecimiento de las plantas: nitrógeno, fósforo
y potasio. El comercio de guano durante el siglo XIX desempeñó un papel fundamental en el
desarrollo de prácticas agrícolas intensivas y llevó a la colonización formal de islas remotas en
muchas partes del mundo. Durante el siglo XX, las aves productoras de guano se convirtieron
en un importante objetivo de conservación. Aún hoy el guano es un producto muy apreciado,
especialmente en la agricultura ecológica. El guano ya era conocido por los Incas y en Europa
hubo una gran demanda por ser un excelente fertilizante.
Antiguo motor económico del país, trasfondo de dos guerras, el guano vive un nuevo esplendor
por el auge de la agricultura ecológica. Sin embargo, alguien tiene que recogerlo…
En isla Asia, diminuto y rocoso islote en el Pacífico peruano, los excrementos de las aves y el
sudor de los recolectores de guano se combinan en un hedor irrespirable. Mientras los hombres
les arrancan la inmundicia seca a las rocas, más de 100.000 pájaros -pelícanos, piqueros,
cormoranes, guanayes, pingüinos, zarcillos, gaviotas…- los vigilan desde el suelo o sobrevolando
sus cabezas.
Los historiadores, de hecho, bautizaron al Perú de aquella época dorada como ‘la república del
guano’ (1842-1879), tal fue el poderío económico que proporcionó al país andino este recurso
natural. Su importancia incluso ha sido equiparada a la del petróleo en el siglo XX, de lo que dan
fe dos guerras -la primera con España en 1865; la segunda contra Chile en 1879- y una
intervención norteamericana en 1852; todas ellas desatadas por el control de las más de 20 islas
guaneras en aguas peruanas.
La sobreexplotación, finalmente, acabó con la gallina de los huevos de oro. Cuando arrancó la
extracción intensiva, en el siglo XIX, en las islas vivían unos 30 millones de aves y se acumulaban
depósitos de hasta 50 metros de espesor. Hoy apenas quedan tres millones de pájaros y la capa
de guano no supera los 30 centímetros.
Acuerdos de la firma del Contrato Dreyfus
Para intentar paliar la grave situación financiera, Balta nombró como ministro
a Nicolás de Piérola, un joven político de solo 30 años de edad. Hay que señalar
que nadie más quiso asumir la tarea, ya que se preveía que debían tomarse
decisiones muy impopulares.
El nuevo ministro responsabilizó a los consignatarios de los problemas con la
venta de guano. Ante la aparición de abonos químicos, estos intermediarios se
habían dedicado a especular con los cargamentos de guano, intentando
obtener mayores ganancias y sin cumplir con sus obligaciones con el Estado.
La manera de solucionarlo fue retirarles la concesión para comercializar el
producto a los consignatarios y buscar a otra empresa que se encargara de ello.
Los puntos principales del acuerdo entre el Estado peruano y la Casa Dreyfus
Hnos. fueron los siguientes:
1. La empresa compraría un volumen de dos millones de toneladas de
guano al finalizar los contratos con los consignatarios.
2. Antes de eso, Dreyfus pagaría en concepto de adelanto 2,4 millones de
soles en dos mensualidades.
3. El pago mensual al Estado peruano sería de 700 mil soles y finalizarían
en marzo de 1871.
4. La empresa se comprometía a cubrir la deuda externa peruana, 5
millones de soles al año.
5. En el contrato se establecían los intereses y primas. La empresa obtenía
la exclusividad del comercio de guano para Mauricio, Europa y sus
colonias.
6. Se establecía el precio de venta a Dreyfus en 36,5 soles por tonelada,
mayor que lo que pagaban los consignatarios.
José Balta
(Lima, 1816 - id., 1872) Militar y político peruano. Procedente de una familia
humilde, ingresó muy joven en el ejército y alcanzó el grado de coronel, pero en
1855 se retiró del servicio activo. Tomó parte en la revolución de 1865 y al año
siguiente se distinguió entre los opositores del presidente Mariano Ignacio
Prado.
Elegido presidente en 1868, bajo su
administración se inició la apertura del
país a los capitales extranjeros. Con el
apoyo de Nicolás de Piérola en la cartera
de Hacienda, Balta inició una ambiciosa
serie de programas de inversión pública
centrados principalmente en la mejora
de las infraestructuras. Tuvo que
recurrir a empréstitos para la
construcción de carreteras y vías férreas,
con lo cual la deuda externa aumentó
desmesuradamente de cuatro a
cincuenta millones de libras esterlinas, lo que llevó a las arcas públicas al borde
del colapso. El ministro de Hacienda trató de salvar la situación otorgando a la
compañía francesa Dreyfus la explotación del guano, lo que enfrentaba al
gobierno de José Balta con la oligarquía del país.
En esa difícil tesitura Manuel Pardo y Lavalle, del Partido Civilista, triunfó en
las elecciones de 1872. Balta anuló la votación y organizó nuevos comicios, pero
su candidato fue derrotado una vez más. Murió fusilado cuando rehusó
comprometerse en un golpe de estado organizado por el coronel Gutiérrez,
hombre de confianza de Balta en el ejército, para impedir que Pardo subiese al
poder.
Henry Meiggs
Henry Meiggs nació en Catskill (Estado de Nueva York) el 7 de julio de 1811.
Su padre había sido constructor de muelles y obras marítimas y sirvió de
maestro a su niñez trabajadora. En 1843 se dedicó al comercio de materiales
de construcción en Nueva York; una crisis bancaria lo llevo a la quiebra.
Se estableció en 1849 en California, y llego a ser uno de los capitalistas más
opulentos por negocios en comercio de maderas, construcciones privadas y
trabajos públicos. Fue concejal y candidato a gobernador, sus deudas lo
llevaron a cometer falsificaciones y lo condujeron a la miseria.
Pudo huir el 26 de septiembre de 1854; ante esta noticia muchos negocios se
cerraron en California. La bancarrota originada por Meiggs duró 2 años y
sumó más de 1 millón de dólares.
Se dirigió a Chile; donde en 1858 tendió el puente de Maipú. En 1861, el
ferrocarril de Santiago a Valparaíso.
Fue invitado a viajar al Perú; donde construyó los ferrocarriles de: Arequipa-
Mollendo; Callao-La Oroya; Arequipa-Puno; Juliaca-Cusco; Chimbote-
Huaraz-Recuay; entre otros. En 1873 pagó su deuda a la ciudad de San
Francisco y a la legislatura del Estado de California, así se levantó la orden
de persecución contra él.
Falleció en 1877, cuando todavía la condena registrada en los libros
municipales no había sido modificada.
Obras Públicas del gobierno
de José Balta
Se dio gran impulso a la política ferrocarrilera

Reloj de Pedro Ruiz Gallo (6 de diciembre de 1870).

Palacio de la Exposición y el Parque de la Exposición

pueblo de Ancón (Lima) muelle Dársena del Callao

El puente Balta o puente de Fierro (1869).


¿Por qué los ex consignatarios del guano quisieron tener
el control del poder político en el Perú?
Para poder regresar y gozarlo. Si bien sabemos balta eliminó a los
consignatarios, precisamente por cometer irregularidades frente al Estado y las
ganafias, ellos enojados con eso quisieron volver, lo cual sucedió gracias a
Manuel Pardo y Lavalle que restauró a los consignatarios
Además, el consignatario tenía algunos beneficios ya que se encargaba de todo
el proceso de explotación, exportación y venta del guano. El Estado recibía una
porción del ingreso líquido después de producida la venta. El problema era que
el Estado necesitaba efectivo y no podía esperar hasta el reparto de ingresos.
Manuel Pardo y Lavalle
(Manuel Pardo y Lavalle; Lima, 1834-1878) Político peruano que presidió la
República desde 1872 hasta 1876. Desde su cargo de ministro de Hacienda,
para el que fue nombrado en 1866, impulsó la creación del Banco del Perú. En
1871 fundó el Partido Civil. El Senado lo designó presidente el 2 de agosto de
1872, con lo que se convirtió en el primer presidente civil del Perú.
El triunfo del civilismo le permitió llevar a cabo inicialmente las propuestas del
sector comerciante, que propugnaba la eliminación de los gremios y de los
fueros privativos de la Iglesia y del Ejército. También emprendió la
modernización de la educación y la eliminación de los derechos de peaje y
aduanas interiores controladas por las Juntas Departamentales.
El agotamiento del guano, base de la economía peruana, cuya calidad empeoró,
y la crisis de la banca europea, que impidió a Manuel Pardo concertar nuevos
préstamos, hicieron inviable, sin embargo, la realización de estos proyectos. El
salitre, en su mayor parte en manos extranjeras, no sólo no pudo sustituir al
guano, sino que provocó la entrada del país en la guerra del Pacífico. En 1876,
una vez finalizado su mandato, fue relevado en la presidencia por Mariano
Ignacio Prado. Manuel Pardo murió asesinado dos años después, siendo
presidente del Senado.
¿Cuáles fueron las razones para que Inglaterra
apoye a Chile?
Inglaterra jamás ayudo a Chile durante la guerra del pacifico, lo que sí está
demostrado, es que Chile combatió con mucho armamento de procedencia
británica (Fragatas Blanco Encalada y Cochrane, etc.), con armamento de
procedencia alemana (Cañones Krupp, baterías navales principales y
secundarias, etc.) y francesa, además de muchos instructores de procedencia
inglesa que vinieron junto con la adquisición de muchos sistemas de armas
adquiridos antes de la guerra del pacifico.
Existen relatos infundados, creados y falsos, sobre testimonios de que Inglaterra
apoyo secretamente a Chile durante esta guerra, fuentes bastante pobres y
carentes de verdad que dicen que Chile sin Inglaterra hubiese perdido aquella
guerra, no existe ninguna base, fuente, extracto, texto, evidencia alguna de que
esto haya pasado, porque nunca pasó...el estudio de la idiosincrasia peruana y
boliviana, me ha hecho entender, de que ellos han creado esto como una
justificación del porque un país tan pequeño pudo ganarles a dos grandes países
en una sola guerra, obteniendo territorios y anexándole el mar a uno de esos
países.

¿Qué significa desarrollar una política o


carrera armamentista?
Una guerra armamentista (o carrera armamentística) tiene lugar cuando
muchos Estados rivalizan entre ellos para desarrollar las fuerzas armadas
más poderosas y las armas más letales.
Mapa del Perú antes de la
guerra con Chile

ANTES DESPUÉS

¿Por qué no se pudo superar la crisis


económica?
En un mundo globalizado existen relaciones comerciales. Cuando un país se ve
afectado, los demás también, en mayor o menor medida.
Esta dinámica se hace evidente cuando la crisis surge en potencias como Estados
Unidos o la Unión Europea, que son quienes más recursos le compran al resto de
países y contribuyen así al sostenimiento de sus economías.
Por ejemplo, cuando Estados Unidos fue golpeado por la crisis financiera del año
2008, que se produjo por el incremento excesivo del precio de los inmuebles y las
hipotecas subprime (dirigidas a clientes de pocos recursos), China sufrió la
reducción de uno de sus principales mercados y una disminución de su
producción.
Miguel Grau
(Miguel María Grau Seminario; Paita, 1834 - Punta Angamos, 1879) Marino y militar
peruano. Apasionado del mar desde la infancia, desarrolló una brillante carrera militar
en la marina y llegó a ser diputado. Sus aptitudes como estratega, así como su lealtad y
su heroísmo, brillaron particularmente en la Guerra del Pacífico (1879-1883), que
enfrentó a Perú y Bolivia contra Chile.

Hijo del teniente coronel Juan Manuel Grau Berrío,


de ascendencia catalana, y de Luisa Seminario del
Castillo, descendiente de antiguas familias de la
región, la infancia de Miguel Grau transcurrió en
Piura y más tarde en el puerto de Paita, cuando su
progenitor fue nombrado vista de aduana.

En 1843, siendo todavía un niño, el pequeño Miguel


se embarcó en una goleta comandada por Ramón
Herrera, gran amigo de su padre, que hacía un viaje
de Paita a Panamá. Lamentablemente la goleta
naufragó y, a su regreso al hogar, su madre no
estaba dispuesta a consentir ya nuevos embarques.
Ingresó en el colegio de Nieto, en el cual, según uno
de sus biógrafos, Fernando Romero Pintado,
"Miguel se torna taciturno. En el colegio está
siempre distraído, callado, casi hosco. Merodea por
la playa apenas terminan las clases y en los días de
vacaciones".
Contaba once años cuando doña Luisa, su madre, aceptó que volviera a cruzar los océanos.
Recorrió entonces todos los mares y durante nueve años (según el historiador Alberto Tauro
del Pino) el joven Grau "surca mares de Asia, Europa y América en diversos transportes y aun
en buques balleneros". Al regresar al Perú (1853) se radicó en Lima, donde fue alumno del poeta
español Velarde y estudió para ingresar en la Marina.

El 14 de marzo de 1854, con diecinueve años, se convirtió en guardiamarina y vistió por primera
vez el uniforme que cubriría de gloria. Navegó en los vapores Rímac, Vigilante y Ucayali antes
de ser trasladado a la fragata Apurímac, donde sirvió con Lizardo Montero, otro ilustre marino
piurano. Cuando prestaba servicio en la Apurímac, el comandante de esta nave apoyó la
revolución del general Manuel Ignacio de Vivanco. Tras el fracaso del movimiento, y junto con
otros jóvenes oficiales que formaban parte de la tripulación, Miguel Grau fue separado del
servicio (1858) y volvió a la marina mercante.
Francisco Bolognesi
(Francisco Bolognesi Cervantes; Reyes, 1816 - Arica, 1880) coronel peruano. Francisco
Bolognesi es particularmente recordado por su heroica participación en la batalla de Arica,
en la que murió el 7 de junio de 1880 luchando junto a sus soldados y después de pronunciar
unas célebres palabras: "Tengo deberes sagrados que cumplir y los cumpliré hasta quemar
el último cartucho". Su valentía y coraje han pasado a la historia como ejemplo de soldado
de honor y de espíritu guerrero.
Hijo de Andrés Bolognesi, natural de Génova, y de
Juana Cervantes, oriunda de Arequipa, fue su
padrino el marqués de Montamira, caballero de la
Gran Cruz Colorada. Realizó sus estudios primarios
en Arequipa. En 1830 ingresó al Seminario Conciliar
de San Jerónimo, donde estudió secundaria,
sobresaliendo en el curso de matemáticas.

Desde muy joven, a la muerte de su padre (ocurrida


el 27 de agosto de 1834), trabajó en el rotativo El
Comercio de Arequipa. Estudió contabilidad y llegó
a dominar el francés. A los 24 años se dedicó a los
negocios de manera independiente, pero su
principal interés se centraba en la vida política del
país, que por aquel entonces atravesaba una etapa
de anarquía.

En 1853, con el grado de teniente coronel, fue designado ayudante del Estado Mayor General
de la división de Arequipa, y posteriormente, el 28 de junio de 1854, fue nombrado comisario
de guerra. Participó en varias batallas libradas en Ayacucho, Arequipa, Cusco y otros
lugares. El 18 de abril de 1856 pasó a servir en la Inspección General del Ejército en Lima.

El 14 de noviembre de ese año fue nombrado edecán de campo del presidente de la


República, el mariscal Ramón Castilla. En abril de 1857 empezó a ejercer el mando como
artillero y el 7 de marzo del año siguiente fue ascendido al grado de coronel efectivo, por
acción distinguida. En la campaña contra el Ecuador de 1860 participó como jefe de artillería.

Enviado a Europa para comprar piezas de artillería, regresó de Londres el 18 de enero de


1862 con el armamento adquirido. En 1872 pasó al retiro, dejando una brillante estela por su
recia personalidad de militar a carta cabal en su calidad de excelente comandante de un
regimiento de artillería.
Las correrías del Huáscar
Gracias a su considerable andar, blindaje, poderosa artillería y muy en especial
a la audacia y habilidad de su comandante, Miguel Grau Seminario, el monitor
"Huáscar" se constituyó en una seria amenaza a las líneas de comunicaciones
marítimas que sustentaban el esfuerzo bélico chileno.
El 26 de mayo de 1879 ataca Antofagasta y al día siguiente apresa dos naves
mercantes en Cobija.
El 3 de junio es avistado por el blindado "Blanco" y la cañonera "Magallanes”,
pero logra escapar después de un corto duelo de artillería.
El 2 de agosto da término al bloqueo por incapacidad operativa de las naves y
se desplaza al sur llevando a la corbeta "Abtao" a remolque.
En Valparaíso asume como comandante en jefe el Capitán de Navío Galvarino
Riveros Cárdenas y se somete a los buques a una recuperación de sus
capacidades operativas, lo que toma la mayor parte del mes de septiembre.
Mientras tanto, el monitor "Huáscar" y su brillante comandante continuaba
atacando nuestros puertos, destruyendo instalaciones portuarias y
embarcaciones, para afectar el esfuerzo económico necesario para sostener la
guerra.

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