0% encontró este documento útil (0 votos)
445 vistas488 páginas

Almanaque Del Fin de Siglo. 1892

Cargado por

walterdada
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
445 vistas488 páginas

Almanaque Del Fin de Siglo. 1892

Cargado por

walterdada
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

© Biblioteca Nacional de España

ilmanaque de "lin de lìgio" para 1892

© Biblioteca Nacional de España


37349
ADMANAQUE
DEL

FIN DE SIGLO
P'AííA EL AÑO ±893
escrito é ilustrado

POR LOS MEJORES ESCRITORES Y DIBUJA-NTES


ESPAÑOLES Y EXTRANJEROS

Administración del "Fin de Siglo"


Mendizabal. 23
BARCELONA

© Biblioteca Nacional de España


ALMANAQUE PARA 1892
JTJICIO
Si". D i r e c t o r de F I N DE SIGLO

Me h a encargado usted el Juicio Yo de m juicio me río:


vdel año noventa y dos, siendo de Vulcano amada,
«in comprender ¡vive Dios! ¿no le j u g ó una trastada
'que me exige u n sacriflcio. de padre y muy señor mío?
J a m á s me empleé en tal cosa, Venus, diosa en/retenida
j al hacerme ese pedido, que tiene al Amor por hijo. ~
usted me ha comprometido ¿quién á Venus no maldijo
d e una manera espantosa. alguna vez en su vida?
Si siempre me vi en apuro Presidirá los destinos
•para j u z g a r del pasado; del a ñ o noventa y dos:
4 n o me he de ver apurado ¿sabéis cómo? ¡voto á briosl
para j u z g a r lo futuro? ¡cometiendo desatinos!
Es el caso embarazoso Una mujer así, no
y servirle no podré; me parece una gran c o s a ,
para eso, ha debido usté y ni l a tengo por diosa
buscar un juicioso. ni Cristo que lo fundó.
Más, fué absurdo por demás Por tanto, si no me engaño,
que se dirijiera á mí, (y me quisiera engañar)
•que ni tengo juicio, ni el año que vá á empezar
-creo le tendré jamás. tiene que ser un mal año.
Y valga esta confesión Ruego, pues, á m i s lectoretr
•que me permito escribir, que escatimen los placeres
pues bien me puede servir huyendo de las mujeres
como justificación que a n d a n mendigando a L D O c e s .
para que el lector discreto Pero si esta moral sana
perdone la sosería no quisieran atender,
•de este Juicio, y no se ría eiitonces, pueden hacer
por mi falta de respeto. lo que les diere la gana.
Si quisiera hallar resquicio
•diría: (y no es esto engaño)
que si Venus rige el año,
será u n año sin juicio; Conque, señor director,,
porque tal diosa, á mi ver, el Juicio le mando ahí;
^tiene poco Ae juiciosa vea usted si le sirve y
.;y,al fin y á la postre, es diosa perdone á su servidor,
•»luiero decir, es mujer. FRANCISCO J . ESTBVAJVS
© Biblioteca Nacional de España
LMANAQUEÍ\IAS

Épocas célebres
E s t é a ñ o e s del n a c i m i e n t o d e N t r o . S r . J e s u c r i s t o el 1892.— L a c r e a c i ó r i
•leí m u n d o el 5872.—Diluvio u n i v e r s a l el 4 2 1 0 . — P o b l a c i ó n d e E s p a ñ a y P o r -
l u g a l e l 4135.—De la p u b l i c a c i ó n del ALMANAQUE DE F I N DE SIOLO el 1 .

Mareas
Suceden uno ó dos dias después de cada sizigia ó sean novilunios y ple-
nilunios,—l^os m a y o r e s s e r á n el 5 de O c t u b r e 1 , 0 9 ; el 4 de N o v i e m b r e 1 , 0 8 ;
«.1 28 d e M a r z o 1,07 y el 26 d e A b r i l 1,()().

Computo eclesiástico
A u r e o n ú m e r o 1 2 . — E p a c t a 1.—Ciclo s o l a r : 25.—Indicción r o m a n a : V . — L e -
t r a d o m i n i c a l : C. B . — D e l m a r t i r o l o g i o : a. _ ^

E c l i p s e s de sol y luna
AbHl2%\ t o t a l d e Sol i n v i s i b l e á 8 li. 48 m.—Marjo 1 1 : P a r c i a l de L u n a v i -
>ible á 10 h . 34 m.—Octubre 20; P a r c i a l d e S o l i n v i s i b l e á 5 h . 4 m.—Noviem-
hre; T o t a l d e L u n a e n p a r t e visible a :í h, 24 m . L a L u n a s a l e e c l i p s a d a á l a s ,">
de la t a r d e .

© Biblioteca Nacional de España


ENERO
CIrcunc. del S.
S. Isidoro
», s. Antero
s. Aquilino
. s. Telesforo
• Epifania
s. Julián
s. Severino
s. Marcelino
s. Gonzalo
s. Higinio \
. s. Modesto
. s. Leoncio
s. Hilario
FEBRERO 1^
s. Pablo !. s. Ignacio
s. Fulgencio m. Purìticación
s. Aiitonio m. s. Patricio
sta. Margarita j . s. Andrés
1. s. Canuto V . sta Águeda
I. s. Fabián s. s. A m a n d o j
. sta Inés D. s. Romualdo
. s. Vicente 1. s. Juan
. s. Ildefonso m . s, Alejandro
. N.' S.- Paz m . s. Guillermo
. C. [Link] j . s. Desiderio
'. s. Policarpo v. s. Damián
. sta Eulalia ' s. s. Benigno
s. Julián D. s. Valentin
.' s. Valero 1. s. Faustino
sta Martina m. s. Cregorio
. s. [Link]. m . s. Alejo
j . s. Simeón
v. s. Conrado
s. s. Eleuterio
D. s. Félix
I. s. Abilio
m . s. Florencio
m. s. Modesto
j . s. Matías
V . s. Avertano
s. s. Leandro
D; de Carnaval
1. s. Roman

© Biblioteca Nacional de España


Enero Febrero

El nombre de mes significa medir, La palabra Febrero se deriva de la latí»


porqué mide cada uno el tiempo que el na Februarios, que quiere decir purifica-
Sol gasta en recorrer cada signo 6 sean torio, y en este tiempo celebraban loe
treinta grados. I romanos las fiestas Februales. Consistían
E l de Enero se llama así por Numa Pom- estas en purificaciones y sacrificios para
p i l i e , que lo añadió al antiguo año lunar, pedir á los dioses el descanso de los di-
•dedicándolo al Dios Jano y dándole su j funtos y de las almas que vagaban por las
atributo de dos caras, una mirando al pa- Orillas de la laguna Estigia.
sado y otra al porvenir. El nueve de este mes entra el sol en
E l día veintiuno de este mes entra el Piscis, signo que se representa por medio
Sol en Acuario signo del sodiaco que se de dos peces en dirección opuesta.
representa por un mancebo derramando Significa tiempo húmedo y favorable á
••'el agua de u n cántaro que lleva en las la pesca.
inanos.
Significa las m u c h a s aguas que las
nubes derraman sobre la tierra en este
mes.

UNA A P U E S T A

La travesía se verificaba en las pañol, q u e c o n t a m i n ó á los d e m á s con


m e j o r e s condiciones apetecibles; es su alegría i n g é n i t a d a n d o vida á a q u e -
d e c i r , e c h a n d o los h í g a a o s l o s que se lla n e c r ó p o l i s flotante.
mareaban, y aburriéndose soberana- S e l l a m a b a Garcia, e r a cojo y no
m e n t e los d e m á s . P o r a u e h a y q u e l e v a n t a b a del suelo m á s de cinco pal-
c o n v e n i r en que veinte días de u n ti- mos; p e r o templado y valiente, h a s t a
r ó n s o b r e el líquido e l e m e n t o , son el e x t r e m o de h a b e r s e a r r o j a d o á d a r
c a p a c e s de volver a m a r i l l o de i c t e r i - la vuelta al m u n d o sin p o s e e r m á s
cia á u n n e g r o c i m a r r ó n ó á un piel l e n g u a q u e la suya nativa.
roja. P o r fortuna había e n t r e los p a s a j e -
El pasaje e r a n u m e r o s o y el b u q u e r o s u n o que poseía m e d i a n a m e n t e el
q u e le conducía de S a n F r a n c i s c o á castellano, y él se e n c a r g ó de i n t e r -
Y o k o h a i p a u n o de los m á s bellos y p r e t a r las a g u d e z a s de n u e s t r o com-
p o t e n t e s de la linea del Pacífico; La p a t r i o t a á los d e m á s , cuya estimación
ciudad de Toquio. P e r o aquél e s t a b a p o r Garcia a u m e n t a b a con c a d a r a s g o
c o m p u e s t o en su m a y o r í a de y a n k e e s de su i n g e n i o .
y de i n g l e s e s , y ya sea p o r el c a r á c t e r M r . Kock, que así se apellidaba el
poco e x p a n s i v o de éstos, ya p o r el an- i n t é r p r e t e , t e n í a seis pies c u m p l i d o s
t a g o n i s m o de a m b a s r a z a s , es lo cier- de e s t a t u r a , y las patii a s , la calva y
to que el viaje a m e n a z a b a s e r l ú g u - el a b d o m e n p e c u l i a r e s del b a n q u e r o
b r e y m o n ó t o n o , á no dar la coinci- inglés.
d e n c i a de e n c o n t r a r s e á bordo u n es- E n c u a n t o García se p r e s e n t a b a s o -

© Biblioteca Nacional de España


ABRIL
. s. Venancio
. s. F r a n c * P
. s. Benito
. s. Isidoro
1. s. sta. Emilia
i. s. Celestino
. s. Epifanio
D^^dpN.'S.
I. sta. Casilda
). Ramos
. s. León
\. s. Víctor
MARZO i. s. Hermen.''"
, s. Telmo.
1. s. Rosendo •. sta. Anast.'
it. s. Jovino . s. Toribio
;.' s. Emeterio ). Pascua de R.
. s. Casimiro . s. Eleuterio
;. s. Eusebio 1. s. Rufo
I. s. Olegario 1. s. Marciano
. s. T o m á s ¡. s.-Anselmo
1. •s. Julián s. Solero
1: sta. Catalina 1. s. Jorge
. s. Melitón ). S. Fidel
. s. Eulogio . s. Álarcos
;. „s. Gregorio 1. [Link].'"Í
I. s, Leandro n. s. Anastasio
. sta Matilde . s. Prudencio I
1. s. Longínos •. s. Pedro
1. s. Ciriaco ;. s. Indalecio
.. s. Patricio
. A. S. Gabriel
. S . JOSÉ
s. Niceto
. s: Benito
1. s. Deogracias
1. s. V i c t o r i a n o ^
. s. Simeón
. La Anunciación
. s. Braulio
. s. Juan her
. s. Casto
1. s. Eustasio
I. S . J u a n C l i m .
. s. Beniamin.

© Biblioteca Nacional de España


Marzo Abril

La palabra Marzo dimana de la latina La ]ialabra Abril se deriva de la l a t i n a


Mariius y esta de Mars ó Marte, Ciios de I Aperire que significa abrir, porque e a
la guerra á quién consagró Rómulo este , este mes la tierra abre su seno para ofre-
jnes. 1 cernes sus ricos productos y porqué la»
El veintiuno entra el sol en Aries, que flores se abren también al sol de prima-
8 « represente por un carnero. vera.
S u significación está fundada en la | Este mes era el segundo en la a n t i g ü e -
analogía, de que, así como el carnero se ^ dad y estada dedicado á Venus, diosa de
echa en invierno sobre el lado izquierdo los amores, porqué ejercen su imperio
j en verano sobre el derecho, así el sol, más particularmente en e s t e m e s
al entrar en este signo, pa«a de la parte El día veintiuno entra el sol en Tmir»
izquierda de la tierra á la derecha. que se representa por medio de un toro.
Significa los bueyes que labran la t i e -
I ra y las hierbas que en este mes brotaik
para sustentarlos.

b r e c u b i e r t a , se e n c o n t r a b a r o d e a d o de las p r o v i s i o n e s del vapor con u n a


de u n estado m a y o r ávido de r e c o g e r c u e r d a , y haciendo que cada p a s a j e r o
las p r i m i c i a s de un chiste suyo ó de a r r e a s e al bicho de que se había e n -
l e e r el p r o g r a m a del dia. P a r a cada c a r g a d o y t r a s del cual c o r r í a ; García,
ocasión tenía u n a o c u r r e n c i a . se llevó el p r e m i e , s o b r e s e r cojo y
U n a noche obscura como boca de h a b e r l e tocado en t u r n o c o n d u c i r ui>
lobo se puso á p a s e a r e n t r e los cir- pavo.
c u n s t a n t e s con un farol e n c e n d i d o P e r o n a t u r a l m e n t e , las g r a c i a s l l e -
colgado del s o m b r e r o . gan á a b u r r i r , s o b r e todo en el m a r ,
— ¿ P a r a q u é es esa luz?—le p r e - donde a l g u n a tiene que r e s u l t a r m o -
guntaban. j a d a , y de aquí que p r ó x i m o s á llegar-
— P a r a c o n s e g u i r llegar al J a p ó n ; ai Japón existían dos b a n d o s : u n o que-
p o r q u e como soy tan p e q u e ñ o , c ó r r o aplaudía i n c o n d i c i o n a l m e n t e á G a r -
r i e s g o de q u e n o m e vean y m e aplas- cía, y otro que lo v i t u p e r a b a sin r e s -
ten. t r i c c i o n e s . Al frente del último se e n -
Bailaba c o m o u n a peonza, á lo que c o n t r a b a M r . K o c k , que, si bien g u a r -
n o a t r i b u í a m é r i t o a l g u n o , p u e s decía dando las formas del h o m b r e bien
q u e en el m e r o hecho de s e r cojo, le educado, no cesaba de z a h e r i r con
bastaba andar para moverse á ritmo. cierta mordacidad á n u e s t r o héro&
— E l baile, añadía, n o es m á s que la con e p i g r a m a s que no caían en saco-
c o j e r a en v e r s o . roto.
P a r a d a r l e los b u e n o s días á Mon- E r a el a n o c h e c e r de u n o de l o s
s i e u r K o c k se hacia llevar en b r a z o s últimos días del viaje, y allá en lonta-
p o r o t r o . Él organizó todo g é n e r o de n a n z a empezaban á dibujarse las c o s -
d i v e r s i o n e s , desde u n a c o r r i d a de t o - t a s del i m p e r i o del Sol d o m i n a d a s
r e t e s con las r e s e s de á b o r d o , h a s t a p o r el F u s i y a m a con su c o r o n a d e
u n a s c a r r e r a s de a n i m a l e s que se ve- nieve en la cabeza y el s e n o a b r a s a d »
rificaron a t a n d o las aves y el g a n a d o por el fuego del volcan.

© Biblioteca Nacional de España


© Biblioteca Nacional de España
Mayo Junio

Sobre la etimología de la palabra mayo Así como élûmes de mayo estaba con-
h a y diferentes opiniones: según unos, se sagrado á los ancianos, el de junio loes-
«leriva de la latina Maia que era el nom- ' taba á los jóvenes, y por eso la palabra
b r e de la madre de Mercurio; según otros ü junio se deriva de la l^üwz. júniores, que
se deriva de mains 6 mayores, con que se I significajóvenes. Algunos pretenden sin
designaba á los ancianos y senadores, embargo que se dariva de la diosa Jun»
porque este mes, entre los romanos, se ' y otros la hacen provenir de Junio Bruta-
<ie<licaba á la vejez. ' que fué el fundador de la república r o -
El sol entra en Géminis el día veintiuno \ mana.
j se representa este signo por dos niños El sol entra en Cáncer el día veintidós
gemelos cogidos de las manos. de este mes.
Significa alegría del tiempo y duplica- Se representa por uu cangrejo que 8 i g ~
•ciín de fuerzas en el sol y de productos ' nifica que en llegando el sol á este signo
«»n la tierra. \ retrocede como el cangrejo.

T o d o s les pasajeros, de pechos gigantesca y á m í m e t i e n e reducido


>iobre la borda, contemplaban el espec- no poder e n t a b l a r coloquio m á s que
t á c u l o h e n c h i d o s de e s p e r a n z a á la con las rodillas de usted.
v i s t a d e la t i e r r a , sin que nadie i n t e - — Eso es un paradoja—replicó m u -
r r u m p i e s e el silencio de aquel h i m n o siur Kock a m e n i z a n d o su frase con
<iue c a d a cual in pectore e n t o n a b a á una sonrisa emponzoñada;—porqué
l a realización de su deseo, M r . Kock tanto usted como yo g u a r d a m o s en
« e d e j ó decir: n u e s t r a s proporciones l a a r m o n f a c o -
—¡ Admii'able n a t u r a l e z a ! El a r t e n o rrespondiente á nuestro volumen.
l l e g a r á n u n c a á igualar esta sublime —Si eso es l l a m a r m e e n a n o — i n t e -
- u r m o n í a e n las p r o p o r c i o n e s . r r u m p i ó Garcia recogiendo l a a l u s i ó n
Los demás asintieron. —le advierto á usted que los e s p a ñ o l e s ,
—¡Que bien medido e s t á todo—pro- ])or pequeños que s e a n , t i e n e n s i e m -
s i g u i ó el inglés. p r e media v a r a e n t e r r a d a en el suelo-
— Usted p e r d o n e — a r g ü y ó G a r r í a que saben s a c a r e n los m o m e n t o s deci-
u n a vez e n t e r a d o de la cuestión y sivos.
«leseoso de contradecir á su antago- —Usted la s a c a r á p o r el lado iz-
nista. q u i e r d o — r e p u s o el inglés amostazado
—¡Cómo! ¿Sería usted capaz de con la salida de tono;—porqué lo que
p o n e r defectos á la o b r a que todos es el pie d e r e c h o n o tiene el m e n o r
r e c o n o c e n perfecta? contacto con la t i e r r a .
— ¡ P u e s que duda cabe! La n a t u r a - García iba á t o m a r a r r a n q u e p a r a
l e z a s e equivoca m u c h a s veces; y en de u n salto p r o p i n a r l e un bofetón al
c u a n t o á que todo está bien medido, insular; p e r o reflexionando que aque-
p e r m í t a m e usted que le diga que es lla tirantez no obedecía más q u e al
m a t e r i a muy cuestionable. En p r i m e r spleen originado por tan larga\ n a v e -
l u g a r , fíjese usted en n u e s t r o ejemplo. gación y á cierto abuso p o r su p a r t e
-A u s t e d le ha otorgado una e s t a t u r a en la prodigalidad d e s u s farsas, se

© Biblioteca Nacional de España


© Biblioteca Nacional de España
Julio Agosto

La palabra Julio se derira de la latina Agosto se deriva de Augustus, nombre


-Julius. Habíase conocido este me? con el \ que los romanos dieron á este mes en
nombre de guintiiis en el antig-uo calen- i memoria de Augusto Cesar: se llamaoa
dario romano iustituids por Rómulo, pe- I ge'xtilis porqué evia el sexto del calenda-
ro después le dieron el nombre Julio en rio de Rómulo. Estaba consagrado á la
memoria de Julio Cesar, muerto en este, diosa Ceres porque en este mes se verifl-
•mes- í caba, y a u n se verifica hoy, la recolec-
E n t r a el sol en Leo el veintitrés y se re- / ción de cereales.
presenta por un león. ^ El signo de este mes es Virgo y entra.
Significa el ardor y fortaleza de los ra- , el veintitrés. Se representa por medio de
j o s del sol en este mes u n a virgen y signiflca que la tierra, em
agosto, os tan improductiva como urna
I mujer durante su estado de doncella.

-contuvo, y prefiriendo u n a revancha quien s u s p a r c i a l e s no c e s a b a n de


m á s e n a r m o n í a con su m a n e r a de ser, hostigar.
dijo: Y descalzándose, se hizo m e d i r p o r
— P u e s m i r e usted por d ó n d e voy á el c o m a n d a n t e , i n t e r v i n i e n d o e n la
p r o b a r l e q u e la n a t u r a l e z a no sabe operación dos testigos n e u t r o s .
m e d i r , y que en c u e s t i ó n de p r o p o r - —¡Buena tiradal—murmuró Garcia
c i o n e s no hace m á s q u e d i s p a r a t a r . m i d i e u d a con la y a r d a el cordel d e q u e
Los pasajeros f o r m a r o n c o r r o . se habían servido.—Cinco pies y s i e t e
— U s t e d — c o n t i n u o — e s un coloso y p u l g a d a s . Y acaso h a y a e r r o r , p o r q u e
yo pigmeo, y no obstate la a p u e s t o á á usted hay q u e t o m a r l e la a l t u r a c o a
u s t e d í o q u e g u s t e á q u e d e s d e lá p u n t a teodolito.
d e mi nariz h a s t a la e x t r e m i d a d del — Ahora veamos usted, quítese
d e d o p u l g a r del pie d e r e c h o , hay e n u s t e d el z a p a t o .
m i mucha, m i s d i s t a n c i a q u e en usted. — N o , es inútil. M e debe u s t e d 20*
M r . Kock le tendió u n a m i r a d a des- p e s o s . Va usted á c o n v e n c e r s e á l a
>preciativa. simple vista, ó sea calzado y t o d o .
—Nada, n a d a , m a n t e n g o lo dicho y P o r q u e . . . j V e u s t e d d o n d e t e n g o la
m e j u e g o el i m p o r t e del pasaje. nariz?
Aquí la a p u e s t a se hizo g e n e r a l Y se tocaba la p u n t a q u e los c i r -
e n t r e los dos b a n d o s o p u e s t o s . c u n s t a n t e s o b s e r b a b a n con e s t ú p i d a
—Cf'mo no t e n g a usted u n a u ñ a curiosidad.
s i a m e s a q u e se recoja cor. h o r q u i l l a s - l Y bien?
c o m o u n r o d e t e de m u j e r . . . — P u e s n a d a , que el dedo g o r d o del
—Yo n o a n d o con s u b t e r f u g i o s , y pie d e r e c h o lo t e n g o . . . e n un frasco
r e p i t o que desde la p u n t a de mi nariz dp alcohol en el M u s e o A n a t ó m i c o d e
h a s t a e dedo g o r d o del pie d e r e c h o Madrii.
Jiay más t r e c h o en mí que en u s t e d .
—Apostado—vociferó el b a n q u e r o á ENRIQUE GASPAR.

© Biblioteca Nacional de España


© Biblioteca Nacional de España
Septiembre Octubre

Se deriva de SejUember, ó sea séptimo También se llama así de October, porqué-


mes antes de que se fijase en enero e l , ocupaba el octavo lugar en el calendario-
principio del año. El uso había estableci- de Rómulo. Cuando se alteró el almana-
do que se escribiera setiembre, uero l a i \ que el año de la confusión, 45 años antes
AcademiaEspañola ha ordenado se escri- de Jesucristo, trataron de cambiarle el'
ba [Link] por razones etimológicas. nombre y Dominiciano tuvo empeño en
Vulcano, dios del fuego, era la divini- ^ que llevase el suyo, pero el a n t i g u o nom
dad de este mes. bre ha prevalecido.
El día veintitrés entra el sol en Libra, El sol entra en Escorpio el veintitrés y-
signo que se representa por dos balanzas se representa por medio del reptil llama-
«h equilibrio y significa la Igualdad de do escorpión.
los días con las noches. ^ Significa tiempo malsano y enfermeda-
des ocasionadas por el sol á la salida d e
I este signo.

© Biblioteca Nacional de España


s. Eloy
sta Bibiana
s. Francisco
s. O s m u n d e
s. Anastasio
s. Nicolás
7 m. s. Ambrosio
P. Concep.
9 V. sta Leocadia
10 s. sta Eulalia
11 .D. s. Dámaso
12' 1. s. Sinesio
13 m . [Link]
14 m. s. Arsenio
15 j . s. Eusebio ^
1 m, Todos losSantos! 16 V. s. Valentín 1
s. Justo
2 m. s. Valentin 17 s. s. Lázaro *
3 )• sta Modesta 18 D. N. S d e l a O .
4 V. 19. I.- s. Nemesio
s. Zacarías"
5 s. 20 m'. s. Domingo .
s. Leonardo
6 D. s. Florencio 21 m. S . T o m á s
l '• . s. Severiano 22 j . s. Demetrio
8 m . s. Teodoro 23 V . sta Victoria
9 m s. Avelino 24 s. s. Gregorio
1Ò j . s. Martín 25 D. Natividad
I 1 V . s. Diego 26 1. s, Esteban
12 ,S. s. Patrocinio! 27 m . s. Juan
• 3 D - s. Lorenzo 28 m. stos. InoCen^
• 4 1.. s. Eugenio 29 j . ' s. T o m á s
15 m 30 v.; s. Sabino
. s. Rufino
16 m s. Acisclo s. SI silvestre '
'7 I- s. Máximo
18 V . s. Poncianò
19 s. s. Agapito
20 D. Pres.=">°N . ' S . '
21 . sta Cecilia
22 m s. Clemente
23 m. s. Juan Cruz
24 j . s. Erasmo
25 V . s. Pedro
26 s. s. Facundo
27 D, s. Santiago
28 1. s. S a t u r n i n o
29 m. s. Andrés
30 m.

© Biblioteca Nacional de España


Noviembre Diciembre

He deriva del latin November con la que E l nombre de este mes, tiene el m i s m »
«iaban á e n t e n d e r que este mes ocupaba ^ origen que los tres anteriores Ipor el l u ­
el noveno lug-ar en el calendario romano- g a r que ocupaba a n t i g u a m e n t e .
t E s notable que no se haya pensado en Estaba consagrado á Vesta, diosa del
variar unos nombres que además de traer fuego, y en él se celebraban varias fiestas
s u origen g e n t í l i c o , no están en armonía entre ellas las llamadas Saturnales que
con J o que quieren significar. Diana» d u r a n t e su celebración daba á los cria i o s
diesa de la caza presidía este mes. dominios sobre sus a m o s .
E l día veintidós entra el sol en Sagita­ Entra el sol en Capricornio éi d í a v e n t i -
rio que se representa por un centauro dos y se representa por una cabra.
Signiflca la del sol que propende y]em»
arrojando saetas.
pieza á alevar la carrera, así como la ca­
Significa lluvias, nieves, heladas y ri- |
bra tiene afición á trepar á las a l t u r a s .
bisares de las n u b e s contra la tierra.'^

© Biblioteca Nacional de España


INOCENCIA

¡Bien la pusieron al nacer el nomlirel


Inocencia se llama,
en su Cándido semblante se revela
la iinocencia de su alma

© Biblioteca Nacional de España


Yo solo q u i e r o , luz de mis ojos,
que tú me adores con frenesí;
solo ambiciono, mi bien amado,
que tu m e q u i e r a s como yo á tí.
Yo n o d e s e o las ricas p e r l a s
ni los brillantes que tienes tú;
yo solo ansio c a n t a r t e a m o r e s
al son armónico de mi laúd.
T a n solo anhelo, bien de mi vida,
caer de hinojos ante tus pies,
p a r a j u r a r t e que e t e r n a m e n t e ,
con toda el alma, te a d o r a r é .
Y si m e a m a s como te amo,
c o r r e s p o n d i e n d o á mi g r a n pasión,
v e r á s cuan dulces y e m b r i a g a d o r e s
son los suspiros del trovador.
V e r á s qué gratí^s son mis canciones
¡besos las notas tienen que ser!
iBesosl Oh! C u a n t o s al a u r a leda
e n c a n t o mío, confiaré.
Y si algún día j u n t o s e s t a m o s ,
c o n s t r u i r e m o s nido de a m o r
donde por siempre, paloma mía,
fílices nemos de s e r los dos.

L u í s DE VAL.J

© Biblioteca Nacional de España


"Ven á mis b r a z o s , rico t e s o r o ,
j u n t o s e s t a m o s , al fin, los dos;
mi a l m a e n t e r a te p e r t e n e c e ,
t u y a es mi vida y mi c o r a z ó n .
¡ C u á n t o t e q u i e r o ! si tú m e o l v i d a s ,
el d e s e n g a ñ o me m a t a r á ;
p e r o n o l l o r e s , q u e ya s u p o n g o
q u e n u n c a ¡ n u n c a m e ha» de olvidar!
T u s l a b i o s u n e á los labios m í o s ,
j u n t a a mi pecho tu c o r a z ó n ;
¡que el mío le oiga, m i e n t r a s n o s o t r o s
d e a m o r g o z a m o s g r a t a ilusión!
[Qué h e r m o s a e r e s ! ¡Cómo s e d u c e
de t u s mejillas el r o s i c l e r !
¡ D o ^ e s t r é l l i t a s c o m o t u s ojos
n u n c a en el cielo l a s p u d e v e r !
N o hay en A r a b i a m e j o r p e r f u m e
q u e el de tu a l i e n t o e m b r i a g a d o r ,
ni hay en la g l o r i a , á n g e l q u e t e n g a ,
c o m o tu t i e n e s , tan dulce voz.
V e n á mis b r a z o s ; e t e r n a m e n t e
c o n t u s c a r i c i a s s e r é feliz.
j D a m e t u s b e s o s , q u e así t a n solo
p u e d e c a l m a r s e mi frenesí!

L u í s DE "VA-L.

© Biblioteca Nacional de España


P e z u c o el abuelo manco
(CUENTO DE BRUJAS)

Ü u b o u n a vez u n h o m b r e que estaba d e s e s p e r a d o de no h a b e r t e n i d o h i j o s ,


y e s t o consistía en que no h a b í a q u e r i d o c a s a r s e ; y por aquellos p a í s e s en que-
él h a b i t a b a no e r a cosa fácil e n g a i í a r á las m u j e r e s con p r o m e s a s de boda, n i
m u c h o m e n o s colaborar en los nidos á g e n o s , al modo de cuco.
N u e s t r o h o m b r e , que se l l a m a b a P e z u c o , había visto á u n a s e g a d o r a en Ios-
c a m p o s ; e r a flexible y e r g u i d a como un tallo, d o r a d a y h e r m o s a como una.
espiga, colorada y a é r e a como u n a a m a p o l a :
'—¿Dónde va la m á s lucida de las mozas de la siega?
I—Voy á aquella a l a m e d a á d e s c a n s a r , j u n t o á la fuente, de las fatigas de la.
m a ñ a n a , y á p r e p a r a r m e p a r a las faenas de la t a r d e .
— S i tu q u i s i e r a s . . . p r o d r í a s c o n c e d e r m e un so.'o i n s t a n t e de a m o r . . .
— I d o s de aquí, y sabed que las s e g a d o r a s sólo a m a r e m o s al q u e s e a n u e s -
t r o marido.
Asi, P e z u c o a g u a r d ó al i n v i e r n o
y quiso g a l a n t e a r y s e d u c i r á las-
p a s t o r a s de la s i e r r a , y asi t u v o
el m i s m o r e s u l t a d o ; hallóse á u n a
linda v a q u e r a , q u e e r a de b l a n c a
como la m i s m a n i e v e :
—¿Y dónde va, le dijo, la más-
g a l l a r d a p a s t o r a de la s i e r r a ?
—Voy á c o n d u c i r e s t a s vaca&
al p e s e b r e , á q u e c o m a n h e n o del
h e n a r , q u e e s t á n y e r m o s los cam-
>os y voy á a b r i g a r m e al dulce ca-
e r del establo.
- - S i tu q u i s i e r a s , p o d r í a s c o n -
c e d e r m e un i n s t a n t e de a m o r . . .
—¡Ande allá... el m u y d e s v e r -
g o n z a d o ! ¿qué a r r a c a d a s , p r e s e a s é-
a r r a s m e ofrece? L a s v a q u e r a s de la s i e r r a no h e m o s de a m a r sino al hombre-
q u e fuere n u e s t r o m a r i d o .
E n fin, q u e bien (por r a r o y p e r e g r i n o caso) en aquel lejano país las m u j e -
r e s t u v i e r e n todas leal y v e r d a d e r a estimación á lo j u s t o y h o n r a d o , o r a p o r -
q u e P e z u c o fuera p o b r e y, á m á s de p o b r e , n o m j y gallardo y a i r o s o s i n o
a n t e s bien d e s g a r b a d i t o y feo, ello fué q u e n o halló acomodo p a r a su a m o r , e n
p e c h o de m u j e r a l g u n a que le e s c u s a s e de la obligación del m a t r i m o n i o .
Y como P e z u c o c o n t a b a con pocos medios y la boda le i-esultaba c a r a ; y
con esto, como h e m o s dicho, d e s e s p e r a d o por todo e x t r e m o , n o t a n t o de verse-
poco ó n a d a q u e r i d o de las d a m a s , c u a n t o de n o t e n e r hijos, comenzó á la-
m e n t a r s e a m a r g a m e n t e al c o n s i d e r a r !o que él tenía como u n a g r a n d e s d i c h a :
— S u e r t e bien triste h a de s e r la del h o m b r e q u e llegue á la vejez y se v e a
p r i v a d o de la a y u d a y del c a r i ñ o de los hijos, decía; p e r o tal es mi s u e r t e , que-
t a l vez c a r g u e con u n a m u j e r q u e en cintas y b r i n q u i ñ o s , en c a p r i c h o s y fies-
t a s , g a s t e lo q u e y o g a n o con t a n t o trabajo, y luego me sea infecunda, y n o s .
h a l l e m o s al cabo de m u c h o s a ñ o s viejos los dos y r e g a ñ o n e s , sin p o d e r n o s a u x i -
liar el u n o al o t r o , y a u n sin p o d e r n o s sufrir, q u e así s e r e m o s de inútiles y m a l
-contentos.

© Biblioteca Nacional de España


Con esto SE volvió Á su clioza Á afilar el s e g u r p a r a la c o r t a y cuchilla p a r a
ja poda, e n v i d i a n d o Á los pájaros, que tenían s u s nidos llenos de hijuelos, Y Á
l a s fieras q u e e n s u s a b r u p t o s cubiletes t e n í a n g u a r d a d a s s u s c r í a s .
E n t a n t o , de p u r o cavilar, dio EN la idea de ir á r e f e r i r s u s mitos Á u n a m á -
gica famosa, t e n i d a p o r h a d a , s e g ú n u n o s , q u e a s e g u r a b a n h a b e r l a visto m e -
c e r s e sobre el lago d u r a n t e las n o c h e s de una, a c u s a d a por o t r o s de b r u j a
p o r que afirmaban h a b e r l a s o r p r e n d i d o en el m o m e n t o de l a n z a r s e volandera^
Á c r u z a r el esyjacio m o n t a d a en su caballo de escoba. ,j
E n c a m i n ó s e P e z u c o á la g r u t a de la mágica, hada ó bruja, que p a r a el Ca.s(>-'
e r a lo m i s m o , p u e s t o que el propio don t i e n e n u n a s que o t r a s .
Vivía la tal en u n a
gruta, empavesada
de p o m p o s a s m a d r e
selvas y tapizada de
m u s g o Y de h i e d r a
s i e n d o el selvático
l u g a r tan h e r m o o o y
a p a r t a d o , t a n fresco
Y . florido, que m á s
bien le p a r e c i ó á P e -
zuco m a n s i ó n de h a -
d a (¡ue no escondri-
j o d e bruja.
Llamó quedamen-
TE en i o s r o c o s o s
b o r d e s con u n o de
los e x t r e m o s de su
cayada.
—¿Quién e s ? le
r e s p o n d i ó u n a voz
dulce y femenil.
— S o y yo, s e ñ o r a
hada.
• L a mágica, q u e -
l a llamaban h a d a ,
cosa que e r a m u y de
SU a g r a d o , c o n t e s t ó
con a m a b l e a c e n t o .
— P a s e quien fue-
RE, y n o t e n g a t e m o r a l g u n o .
A t r e v i ó s e Pezuco á e n t r a r en la g r u t a y halló a l a h a d a b o r d a n d o u n lindcv
VELO de hilitos de la v i r g e n , de esos que se ven sueltos y p e r d i d o s POR el e s p a -
cio en los liermosos días de otoño y de la p r i m a v e r a , y que nadie aprecia en lo
4 u e v a l e n ; p e r o las h a d a s todo lo aprovec l a n .
—Difícil es lo que me pides, le dijo á P e z u c o , n o bien éste la manifestó lo os
deseos que allí le e n c a m i n a b a n . ¿ Q u i e r e s t e n e r hijos? E n tí consiste; p e r o n
í e quejes algún día si te a r r e p i e n t e s de tu d e s e o .
— ¿Qué h e de h a c e r ? p r e g u n t ó P e z u c o : ¿qué he de h a c e r p a r a t e n e r hijos?
— P u e s , m i r a , en t u s m a n o s está el t e n e r l o s , replicó la h a d a .
—¿En mis m a n o s ?
— Sí, p e r q u é voy á r e v e l a r t e u n s e c r e t o . V e t e á casa, t o m a UN cuchillo, Y

© Biblioteca Nacional de España


c ó r t a t e u n dedo de la m a n o ; échalo en la ceniza muy c e r c a de 1аз b r a s a s q u e
a r d e n en el h o g a r , y e s p e r a s . . . Así p o d r á s t e n e r un hijo, dos, t r e s , c u a t r o ,
h a s t a diez, hijos ó hijas, como d e s e a r e s , y s e g ú n los dedos que fuere de t u
gusto irte cortando.
—Si no es m á s que eso, bien veo que p o r c a d a dedo que yo me c o r t a -
r e h a b r í a de t e n e r dos m a n o s m á s en mi ayuda, y así diecinueve dedos m á s
con el p r i m e r hijo, puesto q u e , si no s a l i e r a coa sus m a n o s útiles, no hay n a d a
d e lo dicho jOh, qué c o n t e n t o ! ¡ C u a n t o te agradezco, h e r m o s a hada, este s e -
c r e t o : hoy viviré y t r a b a j a r é á m a r a v i l l a con un dedo m e n o s ; p e r o , c u a n d o
llegue á viejo, g r a n d e a y u d a he de e n c o n t r a r en mi hijo!
—Vete en paz, y q u i e r a Dios que n o te a r r e p i e n t a s .
— ¿ A r r e p e n t i r m e ? ¿De qué? Bien p o r el c o n t r a r i o , s i e m p r e e s t a r é a g r a d e -
cido á tu b u e n consejo; que esto de t e n e r hijos sin v e r m e obligado á sufrir á
u n a esposa, ó á u n a q u e r i d a , es for-
t u n a con la cual yo no h u b i e r a con-
t a d o á no s e r por tus ciencias o c u l -
tas y tus m i s t e r i o s a s a r t e s , dijo P e -
zuco.

III

N o bien llegó á su choza, c a r g ó


de l e ñ a el fogón de su h o g a r , t o m ó
a s i e n t o en un banquejo de e n c i n a ,
y a g u a r d ó impaciente á que la l e ñ a
se encendiera, resudase resina, des-
lidiera de sí el a g u a con q u e e s t a -
зап e m p a p a d a s las fibrillas de los
t r o n c o s , s a l t a r a n las l l a m a s , e n e g r e -
ciesen la verdi rojiza corteza y c o n ­
virtiera en brillantes r u b í e s de fue-
go la a m a r i l l a m a d e r a de su m é d u l a ,
y por fin a p a r e c i e s e n los palos h e -
chos b r a s a s , con su velillo de b l a n -
ca ceniza.
E n t o n c e s a r m á n d o s e de v a l o r ,
r e s t r e g ó p o r el filo la cuchilla en la
p i e d r a del h o g a r , y luego s e c o r t *
_ el dedo m e ñ i q u e de la m a n o izquier-
d a ; e n c a r n a d o y h ú m e d o por la s a n g r e de P e z u c o , el dedo fué a c i j a d o e n la
ceniza, se produjo un c h a s q u i d o , luego u n humillo d e s a g r a d a b l e , r e t o r c i ó s e
el dedo como u n a s a n g u i j u e l a ahita, y luego s u r g i ó un h o m b r e c i t o m e n u d o , el
c u a l fué creciendo y t o m a n d o c u e r p o h a s t a a p a r e c e r como u n mozo de d i e c i -
séis años.
Loco de contento P e z u c o le agasajó y ofrecióle c u a n t o tenía, d i s p o n i é n d o s e
á e n s e ñ a r l e á t r a b a j a r p a r a que se g a n a r a la vida.
Aquel hijo esfuvo allí un a ñ o , al ( abo del cual, y c u a n d o ya sabía lo b a s -
t a n t e , d e s p u é s del redoblado tfabajo de P e z u c o p a r a m a n t e n e r l e y c u i d a r l e ,
u n b u e n día desapareció de la casa, h u y e n d o de la soledad y del tedio.
L l o r ó Pezuco, p e r o se dijo al fin p a r a c o n s o l a r s e ; «Vaya, sacrificare o t r »
d e d o y h a r é que éste s e a hija y no lijo.» Y practicada la referida b r u j e r í a ,
s u r g i ó de ella ung linda moza, y o c u r r i ó lo propio; un buen dia, al cabo de u n
a ñ o , al t o r n a r P e z u c o á su h o g a r , hallóse con que la moza había d e s a p a r e c i d o .
^ T o r n a á otro y luego o t r o , h a s t a q u e , al cabo de a l g u n o s a ñ o s , se halló с о ц ^

© Biblioteca Nacional de España


•que c u a n t o s hijos h a b í a n a p a r e c i d o en la ceniza del hogar, o t r o s t a n t o s , n o
b i e n se vieron s a b e d o r e s del a r t e de vivir, h u y e r o n de aquella, en la cual na
veían á nadie sino á P e z u c o q u e , r e n d i d o y m a l h u m o r a d o , t o r n a b a p o r l a s
•noches da su r u d o trabajo.
P e z u c o se vio, p u e s , m a n c o , inútil y sin hijos; a m a r g a d o fieramente p o r el
vaka fiero d e s e n g a ñ o , el de la i n g r a t i t u d , que fué o r i g e n de la e s p a n t o s a l o c u -
r a del loco L e a r .
—¡Oh maldita h a d a l I Q u i e r a Dios q u e p u r g u e s los pecados de las m a l a s
• a r t e s l g r i t a b a Pezuco en el delirio de su furiosa d e s e s p e r a c i ó n . ¡Aquí m e ves
Viejo, e n f e r m o , m a n c o y sin hijos!
—¡Calla, necio! IMe pediste hijos, é hijos h a s t e n i d o ; pero ellos h u y e r o n e a
'busca de u n i n m e n s o bien que tú, egoista, no podías d a r l e s . E n busca del
* m o r , sin el cual n o hay familia posible.
—¡Vive Dios, que les di pan, luz, abrigo, y les e n s e ñ é á g a n a r la vida! ¿ Q u e
•más q u e r í a n ?
— H u y e r o n en b u s c a del a m o r , en b u s c a de s u s m a d r e s ; m o r i r á n de s e g u -
í'o, si a v e r i g u a n que son hijos de brujería y que no h a n tenido m a d r e .
J O S É ZAHONERO.

© Biblioteca Nacional de España


DOS ROSAS

Dos rosas distintas


¡qué hermosas las dos!
¿Porqué con espinas
las vestiste, oh Dios!
© Biblioteca Nacional de España
IDILIO

¡Feliz la que vive del mundo alejada


liuscando los goces de amcr fraternal
é ignoro del mundo los vicios y horrores
í u e roban al alma la dicba y la pazi
© Biblioteca Nacional de España
Hace ya de esto muchos afios, a p e n a s si hay de ello m e m o -
ria, como que e r a la época en que el o r o a c u ñ a d o a n d a b a p o r
el m u n d o , no había a l m a n a q u e s .
Llegaba el año nuevo y las b u e n a s g e n t e s , aquellas e n t r e
las que se contaban n u e s t r o s abuelos, vivían felices, sin estos
libritos que desde los fines del a ñ o comienzan & v e n d e r s e p a r a
u s a r s e el venidero y ser n u e s t r o c o m p a ñ e r o c o n s t a n t e .
Las b u e n a s p e r s o n a s , aquellas no necesitaban r e a l m e n t e
calendarios escritos p o r q u e en en s u m e m o r i a c o n s e r v a b a n lo
que en su inocencia suponían que un libro de esta clase h a -
bía de c o n t e n e r ; el s a n t o r a l .
Como d i a r i a m e n t e leían—los que sabían y los que nó lo
« s c u c h a b a n — l a vida de los santos en el año cristiano conformábanoe con eso
y no querían m á s .
Los días en que se saca ánima e r a n t e s así mismo conocidos, y de los movi-
m i e n t o s de la l u n a t a m b i é n estaban al tanto porque todos tenían algo de a s t r ó -
n o m o s en fuerza de e s t a r medio adormitados y soñolientos, otras ciencias hoy
lian d e s p e r t a d o al silbido del vapor y á la luz de la eletricidad.
A d e m á s , desde n i ñ o s habían g r a b a d o en s u s estómagos las principales fe-
c h a s y no se b o r r a t a n facilmente lo allí escrito.
Que en los p r i m e r o s días del a ñ o se comiesen t u r r o n e s y m a z a p a n e s como
•continuación de la P a s c u a de Navidad érales familiar. Del carnaval tenían n o -
t i c i a por que sus p a d r e s les permitían hacer de algún n ú m e r o viejo y sucio
d e l Z)íarío de A oí'sos u n a c a r e t a p a r a d a r b r o m a s en la cocina á los c r i a d o s ,
r e s p e t u o s a y h o n e s t a m e n t e ; y de la c u a r e s m a , la comida de vigilia y los ayu-
n o s , poníanles al c o r r i e n t e como el uso de las melodiosas c a r r a c a s les a n u n -
c i a b a n la proximidad de la s e m a n a m a y o r .
S a n A n t o n i o , S a n José, San P e d r o y los demás santos de campanillas e s -
p e r á b a n l e s con ansia como el que a g u a r d a en los festejos celebrados en h o n o r
•ée amigos de aquellos n o m b r e s p a r a sacar la tripa de mal a ñ o .
Ojaldres en carnaval, panecillos de¿ S a n t o en S a n A n t ó n , rosquillas e n
S a n Isidro, torraos y a l m e n d r a s en San J u a n , buñuelos en Todos los S a n -
i o s . . . u n a s c u a n t a s indigestiones, en fin, i. plazo fijo. E s p e r a d a s s i e m p r e c o n -
t a n d o los días, las h o r a s . . . .

© Biblioteca Nacional de España


El Corpus-Chrisii, la ocasión de lucir el traje lujoso que e n t r e alcanlor
p i m i e n t a g u a r d a b a en a r c a de c e d r o todo el a ñ o la cuidadosa m a d r e .
V a m o s . . . que ellos propios e r a n a l m a n a q u e vivo.
| P e r o a h o r a . . . ! A h o r a las cosas han cambiado, y no u n a l m a n a q u e . . . cien--
tos necesita la humanidad p a r a no saber de estos a s u n t o s ni la mitad de l o
^ u e e n aquel entonces; de corrido le d e c i a á V. cualquier mocoso de veinte arios, _
Ni los a l m a n a q u e s religiosos, ni los oficiales que salen á luz cuando el a ñ o
á q u e se refieren está al t e r m i n a r , ni estos, que l l a m a m o s festivos sirven da
«osa a l g u n a en c u a n t o á su v e r d a d e r o objeto.

L o s p r i m e r o s dí'cen que hay quien los compra; los s e g u n d o s como l l e g a n -


tarde—oficiales habían de ser—nadie los lee; después como se regalan, m u c h o s
lo r e c i b e n : y estos llenos de artículos, poesías y cuentos t é m a n s e como c o s a -
que h a servido p a r a lo contrario p r e c i s a m e n t e que el a l m a n a q u e parece que
fué' inventado; p a r a pasar el tiempo. El lector ni siquiera se e n t e r a si publica
s a n t o r a l . ¿Y p a r a qué?
C u m p l e con Dios cuando y como le parece que allá él y su conciencia lo
s a b r á n . Felicitar á los amigos en s u s días es u n a cursilería que lectores tan
e l e g a n t e s , como yo supongo á Vdes., no han de h a c e r . Con enviar unos cuantos .
millares de tarjetas al correo el día p r i m e r o de año á cada amigo se ha c u m -
plido para trescientos sesenta y cincos oías.

© Biblioteca Nacional de España


Eso s i n o se q u i e r e e n v i a r á u n diario de g r a n circulación u n suelto p o r
^ s t e patron:
« N u e s t r o a m i g o , el r e s p e t a b l e v e n d e d o r de Callos de la calle del P e z , nos
'i-emite seis pesetas p a r a los p o b r e s del distrito; s u m a que habla de e m p l e a r
•en t a r j e t a s y sellos p a r a felicitar el año n u e v o á s u s n u m e r o s o s a m i g o s á los
q u e s a l u d a desde las c o l u m n a s de El Gran Pastel.»
V e r d a d q u e en estos t i e m p o s de t a n t o s amigos, c o m i é n z a s e por n ò s a b e r
:ii c o m o se l l a m a n y así s e r í a difícil felicitarlos en s u s dias.
N u e s t r o s a b u e l o s , q u e tenían íe de s o b r a , p o n í a n l a en la amistad, y vestidos
c o n los t r a p i t o s d e c r i s t i a n a r , g u a n t e y bastón de c a ñ a de indias e n la m a n o
i b a n á d a r los dias á los P e p e s y á los A n t o n i o s , que
a u n sien d o ya e n t o c e s v u l g a r o t e s a m b o s n o m b r e s , la
d i l i g e n c i a de n u e s t r o s m a y o r e s ¡es p e r m i t í a visitar á
t o d o s los q u e l l a m a b a n s u s a m i g o s .
Hoy con c o c h e s de alquiler á la m a n o , t r a n v í a s 1
v e l o c í p e d o s , ni en u n m e s p o d r í a m o s felicitar á n ú e s -
i r o s amigos.
A d e m á s , la sociedad m o d e r n a no q u i e r e libros
<5omo el a l m a n a q u e (jue en l . ° d e E n e r o se ocupa del 2 d e
F e b r e r o : n o s o t r o s , h o m b r e s / ? n d e SÍÍ/ÍO, nos distingui-
m o s de a q u e l l a s g e n t e s en todo, hasta en e s o . Vivimos
•al día y p o r e n d e n a d a nos i m p o r t a el 1.° lo que pasa-
r á el 3 . N o en 48, h o r a s en 48 m i n u t o s Jya e s t a r e m o s
a l t a n t o de lo que pasa en China, y n u e s t r o s p e r i ó d i -
•cos d i a r i o s nos c o n t a r á n lo que dijo la noche a n t e r i o r
a l q u i t a r s e las b a b u c h a s el sultán de M a r r u e c o s indig-
n a d o al s a b e r lo que decía de su d i s c u r s o de aquella
m a ñ a n a el p r e s i d e n t e de la reptiblica de G u a t e m a l a ó
•Guatepeor.
P o r eso estos a l m a n a q u e s ' a c a b a r á n por n o s e r l o .
S e r y n o s e r . El yo y no yó. Filosofía p u r a (ó con amí-
lico) /in de siglo.
L o s . i i n i c o s a l m a n a q u e s q u e s o b r e v i r a n son los llamados a m e r i c a n o s . L o s
-de hoja. E s o s , q u e r i d o lector que r e t r a t a n la época p r e s e n t e .

Vivir al día.

El p a s a d o , olvidado, p e r d i d o , como pierdes ó r o m p e s (ó cosa peor) la hoja


-que a r r a n c a s del a l m a n a q u e , las v e n i d e r a s tápalas. Como el p o r v e n i r , o s c u r o
i n c i e r t o , desconocido.
C o m a m o s h o y . . . m a ñ a n a . . . m a ñ a n a . . . a r r a n c a r e m o s la hoja.
Y... D i o s n o s dé p a r a ello salud á todos como yo t e la d e s e o . . . con p e s e t a s
e sino es salud á medias.
EUGENIO ANTONIO F L O R E S . ^

© Biblioteca Nacional de España


LA M U E R T E DE P O L I C H I N E L A '

© Biblioteca Nacional de España


S O T T O YOCCE

N o sé si llamarte ingrata, c o m o la concha al marisco.'


porque e s q u i v a e s t á s c o n m i g o ; ; A q u é hablarte todos e s o s
y a que ingrata... con los otros que llamaré., desatinos!
sé y o que jairúe lo h a s sido. [Para qué marearte en v a n o ,
jTe h e de culpar por q u e t ú si t ú h a s de hacer caso o m i s O '
n o e n t e n d i s t e mi cariño! de s e m e j a n t e s perfiles,;
No te culpo: al fin y al cabo ^ c o m o lo haces de mí m i s m o !
no h a s d« llevar un registro Nada, mujer: no te p a r e s
de todos c u a n t o s afectos, para oir if> qué te d i g o ,
más 6 menos fugitivos, ni hasta mí, por atenderme,,
despertaste en m u c h a s a l m a s bajes t u s e m b l a n t e l i n d o :
en t u brillante c a m i n o q u e de tí, á mi la d i s t a n c »
por e s t e picaro m u n d o e s m u c h a , y, a u n q u e el c a r i ñ o
de i l u s i o n e s . . . y espejismos. dicen que lo allana todo...
¡Qué importara que s u p i e s e » pudiera ser c o n el m í o ,
este g r a n secreto mío, m a s n o s i e n d o de ambas partes,
si tú habrías de e s c u c h a r l e cualquier e m p e ñ o e s ridículo.
con indiferente o í d o . . . Tú, á escuchar dulces lisonjas
c o m o se e s c u c h a el susurro de aduladores de oficio...
del a g u a q u e lleva el rio! Yo, á olvidar.,, lejos del m u n d o
¡IJué ha de dársete el saber de toda suerte de a m i g o s .
q u e s u e ñ o siempre c o n t i g o , Tú ¡á soñar en l u e n g o s d í a s
si t ú , en t u s s u e ñ o s , no v i s t e de dicha y de regocijol
ni de mi sombra el v e s t i g i o ! Yo, á ocultar este secreto
¡Cómo ha de* agradarte a h o r a á todos con m á s ahinco!
que te d i g a .. por capricho... Y, cada cual por s u lado,
así, m u y bajo, m u y bajo, s i g a m o s nuestro c a m i n o .
( q u e n i n g u n o p u e d a oírnos), Al final de la jornada,
que á todas horas presides y e n d o por r u m b o s d i s t i n t o s ,
en mi m e n t e y a u n q u e miro Y' ^'eremos quien de e n t r a m b o s
por olvidarte., n o puedo, e g a m á j arrepentido!
p u e s tu recuerdo v i v í s i m o
tan u n i d o está á mi a l m a JAVIER FLOBENTÚT

© Biblioteca Nacional de España


ONORO lo que p e n s a r á n mis lectores a c e r c a
del duelo.
Yo, por mi parte, n o s o l a m e n t e lo e n -
cuenti'o ridicuio, sino salvaje.
P e r o no es mi objelo c o n s i d e r a r c i due-
lo desde este punto de vista.
Ya plumas más bien cortadas que la mia
lo han h e c h o .
P a r a provar lo absurdo y lo brutal de
esta leij del honor, creo que ha de b a s -
t a r m e dar u n a ojeada histórica sobre su
origen.
Allá en la Edad Media había u n a c o s t u m -
b r e que constituía ley, conocida con el
noxahvB àf! Juicio de Dios. , ¿
Consistía en lo siguiente: '
Cuando dos se creían m u t u a m e n t e ofen-
didos y el rey no podía dar u n a r e p a r a -
ción á n i n g u n o por i g n o r a r cual de ellos
e r a el v e r d a d e r o culpable, se acudía al juicio de Dios
p a r a p o n e r en limpio la cosa.
E n la plaza pública, presididos m u c h a s veces por el
r e y mismo y con asistencia de todo el pueblo, tenían
un e n c u e n t r o ó t o r n e o á lanza á espada ó con c u a l q u i e r a
o t r a a r m a de g u e r r a , á pié ó á caballo, y se daba la r a -
zón á aquel que salia vencedor.
-V . Y sucedía con h a r t a frecuencia por desgracia que á
veces s u c u m b í a el inocente y quedaba triunfador y con h o n r a el
malvado.
P e r o el fanatismo de aquellos tiempos no podía [Link] D i o s
p e r m i t i e r a t a m a ñ a injusticia y acataban su alto juicio.
La Iglesia y luego las leyes, prohibieron tan b á r b a r a costum~
bre, p e r o solo consiguieron que n o fuesen públicos estos a c t o s .
H é aquí, pues, el origen del duelo m o d e r n o .
E n aquellos tiempos de o s c u r a n t i s m o a u n hubo m á s .

© Biblioteca Nacional de España


H u b o la p r u e b a del fuego.
C u a n d o alguien r e c l a m a b a u n d e r e c h o civi'. c u a l q u i e r a y no tenía o t r a s p r u e -
vas que p r e s e n t a r , se le hacía m e t e r la m a n o en u n a c a l d e r a de aceite h i r v i e n ­
d o ó de p l o m o d e r r e t i d o , y á veces e n el fuego m i s m o , y si n o s e q u e m a b a e r a
p r u e b a de q u e t e n í a r a z ó n , p e r o si sucedía lo c o n t r a r i o se le c a s t i g a b a p o r fal­
s a n o . Eito, como es de s u p o n e r , se p r e s t a b a á g r a n d e s a b u s o s .
^ A u n hoy se c o n s e r v a la c o s t u m b r e de decir p a r a a s e g u r a r u n a cosa: « p o n ­
d r í a las m a n o s e n el fuego y no me q u e m a r í a . »
Refi-án ó fi-ase de la q u e m u c h o s i g n o r a n el o r i g e n .
JUAN HIDALGO

J E R I G O x \ Z A FIN Dh SIGLO

1^

—VÍ!ite usted lo más apchut...


—y ustedes dos lo más cinc ..
—Como somos de la hig'i Ufe
Vamos á lo de /in de Siegte.

© Biblioteca Nacional de España


C u a d r o de Nieolau C o t a n d a

EL BESO
© Biblioteca Nacional de España
— í.Tira bien el ci-
garro"?
— Sí, creo que me vá
á tirar por puertas.

LA VIRGEN DE FRÁ FILIPO sible q u e a ú n no se h a y a a v e r i g u a d o •


con c e r t e z a cómo fué á su c a s a la h e r -
[Link] j u d í a qui' i n s p i r ó s u s o b r a s más-
N o s é si "Vdes. s a b e n que F r á F i - n o t a b l e s y le sirvió do m o d e l o e n sua-
lipo fué u n g r a n p i n t o r : y s u p o n i e n d o m á s c e l e b r a d a s iiis|)iraciones. S o b r e ,
tjue s í , n o p o n g o en d u d a q u e n o s e e s t e pasaje de la vida de Lipi n a r r á -
i g n o r a p o r q u é se conocía con el n o m - b a s e á quien q u e r í a oírlo, n o so qué-
b r e de F r á F i l i p o á P e p e Lipi, mozo r o m á n l i < a n o v e l a , (|ue n o s e d e b e
s e v i l l a n o , tipo a l e g r e y d e c i d o r c o m o c o n t a r a q u í , p o r q u e los t i e m p o s n o
l o s d e s u t i e r r a , y con m u c h a a l m a y están para romanticismos ni v o l u p -
n o m e n o s e s p í r i t u en aquel c u e r p j t u o s i d a d e s de e s a e s p e c i e .
a i r o s o , q u e llevaba á c u e s t a s con s o - L o s e g u r o es que F r á F i l i p o r e c o -
b r a d o d o n a i r e v e i n t i s i e t e a ñ o s , y la gió u n a h u é r f a n a c i e r t a n o c h e de i n -
r o p a q u e le c u b i l a , c o r t a d a s i e m p r e v i e r n o , d e q u e se g u a r d a m e m o r i a por"
c o n a r r e g l o al liltimo figurín. P e r o lo d e s a p a c i b l e y l ú g u b r e ; q u e p o r v i -
á p e s a r de s a b e r s e esto y m á s , es p o - vir con ella, y vivir h o n r a d a m e n t e , y

© Biblioteca Nacional de España


INDIRECTAS

—Doy á V. la enUora-
•buena. Dice el diario que
« e preparan grandes llu-
v i a s , y CT no y . es taber-
'Oero...

—Pues yo á m i vez se
doy á V., porque como
•«s V. bcticario....

i!i el c a r i ñ o y el respeto q u e se p r o - n o m b r e parece b o r r o s o é i n i n t e l i g i b l e ,


• t í s a á u n a h e r m a n a , tuvo m á s de un á c a u s a de la h u m e d a d sin duda) e n -
^ u e l o , d e f e n d i é n d o l a de m u r m u r a c i o - c a r g ó á F r á Filipo un c u a d r o e n q u e
n e s y a g r a v i o s inferidos á su h o a r a , t i g u r a r a la Concepción; q u e r í a la m a -
y q u e a n d a n d o el tiempo, P e p e Lipi d r e u n r o s t r o de mujer que u n i e s e á
" l a r i d ó con su protegida, d e s t r u y e n d o la figura h u m á n a l a s célicas v e n t u r a s
•asi toda ocasión de e s c á n d a l o en la de los cielos, y el e n c a r g o d e s e s p e r ó á
p n l c r a s o c i e d a d sevillana. ¿Saben u s - Lipi y le hizo p a s a r en completa vigi-
t e d e s q u é dio oi'igen á e s t e c a s a m i e n - lia m á s de u n a n o c h e ; p o r q u e la j u d i a ,
to? La t r a d i c i ó n no ha dicho u n a p a - d e m a s i a d o h u m a n a , n o había de l l e -
•aUra, y yo m e p e r m i t o p o n e r en tela n a r sino á medias el antojo de la m o n -
<ie juicio q u e V d e s . estén m á s adelan- j a . P e r o en fuerza de p e n s a r , ocu-
t a d o s que la tradición, motivo por el r r i ó s e l e u n a idea, que puso en p r á c -
<íual me a t r a v e r é á c o n t a r l e s u n a his- tica p e r s o n á n d o s e un día en el c o n -
t o r i a que he hallado en cierto códice vento.
<^si en cifras, y q u e se c o n s e r v a en — N a d a m á s j u s t o , dijo á la m a d r e ,
a r c h i v o p a r t i c u l a r comido de p o l - que b u s q u e en este s a n t o l u g a r la bea-
vo... y ratas. titud que no e n c u e n t r o p a r a el c u a d r o .
L a s u p e r i o r a del c o n v e n t o (el La s u p e r i o r a se e s c a n d a l i z ó , y t a -

© Biblioteca Nacional de España


TÓfe las orejas d e s p u é s de p e r s i g n a r -
s e u na porción de veces, c u a n d o aquel PERGANCE
diablo ele h o m b r e le p r o p u s o copiar la
cara de u n a de las monjitas; p e r o ,
m i r á n d o l o m á s despacio, y c o n v e n c i -
da p o r la lógica de Lipi, accedió á la
p o s t r e , c r e y e n d o de b u e n a fé q u e , «el
S e ñ o r les p e r d o n a r í a en g r a c i a á lo
s a n t o de a i n t e n c i ó n » . Habilitóse,
p u e s , u n a celda, la única que recibía
luz del cielo en forma de facilitar el
t r a b a j o de Lipi, y convínose en que
s i r v i e r a d e modelo u n a h e r m a n a , a d -
m i r a d a en el c l a u s t r o p o r su belleza y
p o r s u s v i r t u d e s . Vino la monjita, y
n o fué floja la s o r p r e s a ni corto el
s u s t o de F r á Filipo al v e r l a . Quedó
t a m b i é n la esposa del S e ñ o r irresoluta
u n i n s t a n t e , p e r o p e n e t r ó al cabo, y
a d e l a n t á n d o s e con dignidad, díjole con
voz firme, a u n q u e no e x e n t a de d u l -
zura:
— E s p e r o que el h o m b r e se h a b r á
q u e d a d o en el m u n d o .
L a s u p e r i o r a , testigo de esta esce-
n a , n o supo d e s e n t r a ñ a r el v e r d a d e r o
s e n t i d o de la í r a s e , ni la a s u s t ó , por
c r e e r l a m u y propia de aquella s a n t a ;
p e r o F r á Filipo e n t e n d i ó s o b r a d a m e n -
te lo que se le decía. P o r q u e en el
m u n d o se habían t r a t a d o los dos, tra-
t o s de a m o r e s y de a m o r e s muy d u l -
c e s , a u n q u e muy h o n e s t o s t a m b i é n .
P o r c a u s a s que la c r ó n i c a n o ha es-
pecificado, inclinóse ella á la devo-
ción, y al r e z o , y á las p r á c t i c a s de
iglesia, y concluyó p o r profesar,
sin q u e F r á Filipo s u p i e s e donde, sin
e m b a r g o de los e m p e ñ o s que puso
p o r c o n s e g u i r l o , ni fas r a z o n e s que
su n o v i a t u v i e r a p a r a dejarlo con u "
)almo de n a r i c e s . Y el caso es a u e él
a q u e r í a de v e r a s , y que la burla es-
t u v o á pique de d e s t r o z a r l e el c o r a -
zón, y de m a l o g r a r l o p a r a la pujante
e s c u e l a sevillana, á la q u e dio tanto.s
días de gloria. J u z g ú e s e el p a s m o y
el dolor del pobre Lipi a! e n c o n t r a r s e
f r e n t e á frente de aquella m u j e r tan
q u e r i d a , e s t a t u a de hielo a h o r a , i m -
posible p a r a toda profana adoración.
Hizo u n esfuerzo, contúvose, y fiebro-
Б 0 y pálido, con la vista t u r b a d a , co-

© Biblioteca Nacional de España


m e n z ó la c o p i a de a q u e l n o b l e o r i -
PERRUNO ginal.
P e r o t e m b l á b a l e el p u l s o , le c r e c í a
la fiebre, s u b í a q u e r i e n d o a g a r r o t a r l e
la c o n g o j a . . . y sucedió q u e t u v o q u e
s u s p e n d e r la t a r e a , m u r m u r a r e x c u -
s a s y s a l i r del c o n v e n t o , n o s i n q u e
a c e r c á n d o s e á la s a n t a , débil, s u a v e ,
i m p e r c e p t i b l e , c o m o u n a queja y e n
f o r m a de s u s p i r o m u r m u r a s e :
— N o h e podido o l v i d a r . . .
A lo q u e i n t e r r u m p i ó ella fría-
mente:
—Yo solo a m o á D i o s .

II.

L l e g ó F r á F i l i p o á su c a s a d a n -
do traspiés, borracho m a t e r i a l m e n t e ,
a u n q u e b o r r a c h o de p e n a y a n g u s t i a ,
v é r t i g o q u e p r i v a de r a z ó n , c o m o p r i -
v a el z u m o e s p u m o s o r e c o g i d o e n l o s
l a g a r e s . De s o b r a s conoció la j u d í a
q u e l l e g a b a a l t e r a d o y fuera de sí L i -
3Í, p u e s t o q u e , p o r p r i m e r a v e z e n
os t r e s a ñ o s q u e vivían j u n t o s , p r i -
vóla del b e s o q u e al e n t r a r d e p o s i t a -
ba e n su f r e n t e , y q u e ella r e c i b í a c o n
secreto regocijo.
—Tú estas malo,—exclamó viéndole
e n t r a r en tal g u i s a .
Y n o s e e q u i v o c ó , p o r q u e Lipi t u v o
q u e m e t e r s e en c a m a , y a r r o p a r s e
m u c h o , y s u f r i r la visita del m é d i c o ,
q u e a p r e c i ó en su d i a g n ó s t i c o s í n t o -
m a s d e c o n g e s t i ó n : á tal p u n t o le lle-
vó el r e c r u d e c i m i e n t o de p a s i o n e s
a l e t a r g a d a s en s u e s p í r i t u , lo vivo d o
l a s o r p r e s a , y la l u c h a q u e s e vio obli-
g a d o á s o s t e n e r c o p i a n d o á la m o n j a
i m p a s i b l e , fría, m u d a , e s p e c t r o d e
i l u s i o n e s q u e r e v i v í a n con el c a l o r
de la j u v e n t u d en su a b r a s a d a f r e n t e .
¡Crisis n e r v i o s a , esfuerzo s o b r e h u -
m a n o , l u c h a d e t i t a n e s e n t r e el p i n t o r
y el h o m b r e : el h o m b r e e m p e ñ á n d o s e
e n v e r la c a r n e q u e r i d a , en q u e cifró
e s p e r a n z a s y v e n t u r a s del m u n d o , y
el p i n t o r , con e s e i n s t i n t o s u b l i m e del
a r t e , queriendo anular toda sensación
d e la m a t e r i a , p a r a p o n e r los o j o s e n
la V i r g e n de C r i s t o , p u r a , i n c o r p ó r e a ,
a l m a , v i v i e n t e solo en la a b s t r a c c i ó n

© Biblioteca Nacional de España


m á s noble del a r t i s t a , (i) ¡No digo u n á poco, d e t ú v o s e en el dintel d e s u
c e r e b r o , cien c e r e b r o s á la vez y r e - estudio, y levantó la e s t e r i l l a q u e v e -
u n i d o s e n u n o solo, si esto fuera p o - laba el hueco de la p u e r t a , y l e v a n -
sible, a n i q u i l a r í a tan e s p a n t o s a t e m - t á n d o l a y e c h a n d o la vista al i n t e r i o r ,
pestad en las células del p e n s a m i e n t o ! quedó s u s p e n s o de a s o m b r o , n o t a n d o
El Doctor Dok bitjaki, c é l e b r e en q u e la j u d í a , de espaldas á él, c o r r í a
los a n a l e s médicos de A l e m a n i a , á la la m a n o y con l a m a n o los pinceles
s a z ó n en Sevilla, amigo de Lipi y p o r u n lienzo, y s u s p e n d í a de vez e »
m u y e n t u s i a s t a a d m i r a d o r s u y o , com- c u a n d o la t a r e a , q u e d á n d o s e extática
batió el m a l con t a n t a fortuna, q u e y como en mística a d o r a c i ó n .
ios s í n t o m a s no p a s a r o n de s e r tales, — ¡ Q u é diablo de chica! — p e n s ó
y el e n f e r m o e n t r ó á los ocho días —¿Quién h a b í a de s o s p e c h a r que le
c o n buen pie en la c o n v a l e c e n c i a . d i e r a el capricho por e s t r o j ' e a r m e l a s
L a j u d i a rivalizó con el médico en telas y los pinceles y los colores?
c u i d a d o s , y aventajóle en a m o r y d i - Y a d e l a n t ó un paso, y luego o t r o , y
ligencia, p a r a c o m b a t i r el m a l . Y co- c o n t e n i e n d o la r e s p i r a c i ó n fué a c e r -
m o es sabido c u a n t o vale u n a m u j e r c á n d o s e á la i m p r o v i s a d a a r t i s t a , y
j a r a e n l ' e r m e r a , y el caso lo descri- ya á tiro, a d e l a n t ó la cabeza y m i r ó
b i e r o n i l u s t r e s n o v e l i s t a s con copia a f a n o s a m e n t e el c u a d r o . L a c a r a de
d o realisnio y de a r t e , paso este p u n - Lipi p a s ó p o r todos los tonos desde la
to de mi c u e n t o como s o b r e a s c u a s , s o r p r e s a h a s t a la estupefacción, y su
p o r no c a e r en el enojo de las repeti- m i r a d a a t e n t a siguió a n h e l a n t e el m o -
c i o n e s . Ello es que la devoción y el vimiento s e g u r o é i n s p i r a d o de la j u -
sacrificio de la j u d í a , aquilatólos Lipi día que daba los últimos toques á la
e n su a l m a , y se aficionó de s u e r t e á pintura.
su e n f e r m e r a , q u e en , s u s vigilias n o
q u e r í a t o l e r a r p a s a r s e u n p u n t o sin
III.
t e n e r l a al lado. Habíale vuelto m i m o -
s o y antojadizo la crisis p a s a d a , y e r a
insufrible y pesado de v e r d a d . Y es Que e r a u n r e t r a t o del propio F r á
q u e el p o b r e , á v u e l t a s de l u c h a r con Filipo h e c h o con g r a n copia de v e r -
u n a pasión que tan p u j a n t e había dad y con toda la fuerza de colorido
d e s p e r t a d o , a n s i a b a fortalecerse e n posible en u n pincel tosco é i n e x p e r -
e l c a r i ñ o y la t e r n u r a , p o r q u e se sen- to, o b e d i e n t e solo á las i n s p i r a c i o n e s
t í a flojo de á n i m o y p o b r e de e s p í r i t u . de u n a l m a a p a s i o n a d í s i m a , que s i n
p e n e t r a r en e g r a n a r c a n o de la luz,
U n a t a r d e , c r e y é n d o l e la j u d í a dor- saca el a r t e , lo a r r a n c a podría d e c i r -
m i d o , salió del g a b i n e t e . E s t a b a el en- se, de s u s m i s m o s s e n t i m i e n t o s y lo
f e r m o con los ojos e n t o r n a d o s , y co- bebe en s u s m a n a n t i a l e s de t e r n u r a .
m o ella e s c a p a r a de p u n t i l l a s , viola Y esto n o es paradoja, p o r q u e yo he
t r a s p o n e r el u m b r a l como u n a som- oído h a b l a r y poetizar y c a n t a r y afi-
b r a . Con p e r e z a a b a n d a n ó él s u s me- l i g r a n a r el l e n g u a g e á g e n t e s o b r a d o
d i t a c i o n e s y a b r i e n d o los ojos d e s m e - inculta, p e r o de cuya bondad de a l m a
s u r a d a m e n t e , llamó e s f o r z á n d o l a voz, y g r a n d e s dotes de concepción p u e d o
s i n o b t e n e r r e s p u e s t a . A ú n n o ' había responder...
a b a n d o n a d o la c a m a , y e x a s p e r á n d o l e
l a soledad y a b u r r i d o del lecho, saltó Lipi, s i n t i é n d o s e d e s m a y a r , p o r q u e
d e él, calzóse y vistióse h a c i e n d o n o e s t a b a a ú n p a r a e m o c i o n e s de tal
g r a n d e s p a u s a s : y así, a r r a s t r a n d o su g é n e r o , apoyó s u s brazos en el h o m -
e n d e b l e z , valiéndose de la p a r e d y de bro de la j u d í a . Volvióse é s t a v i v a -
l o s m u e b l e s , de pieza en pieza y poco m e n t e , y ílena de s u s t o al v e r la p á l i -
da figui-a de F r á Filipo, y p r e s a de
e s p a n t o s i n t i é n d o s e s o r p r e n d i d a en
< ! i Hago notar y me conviene, que en tiem- su s e c r e t o , e s c u r r i ó s e i n s t i n t i v a m e n t e
pos de Frá Filipo, ó Pepe Lipi, no se hablaba • de la b a n q u e t a y dobló las r o d i l l a s y
siquiera del realismo en el arte, q u e d ó de h i n o j o s y con las m a n o s

© Biblioteca Nacional de España


GONAD KIE SEL

CLARISA!

© Biblioteca Nacional de España


c r u z a d a s como i m p e r a n d o p e r d ó n . r a n z a en Dios. A Lipi dióle tiempo l a
Estuvo en u n tris que no perdiese luz p a r a fijarla asi; y f o r m á b a s e la pe-
Lipi el equilibrio; fortuna la b a n q u e t a n u m b r a en el a p o s e n t o l l e n a n d o do
s o b r e la cual quedó s e n t a d o , al m i s m o hilos opacos el a m b i e n t e , c u a n d o le-
t i e m p o que proferia m i r a n d o de hito v a n t ó á la doncella, y t o m á n d o l a en-
en h i t o á la doncella c o m p u n g i d a y m e - s u s b r a z o s , le j u r ó que s e r í a su e s -
drosa: posa.
—jTti m e a m a s ! Y si el códice q u e al principio h e
N i deshizo su p o s t u r a ni c o n t e s t ó citado no m i e n t e , a u n q u e e r a m á s
l a j u d i a : p o s t r a d a siguió, p e r o s u fervor q u e a p a s i o n a m i e n t o lo que e a
s e m b l a n t e , saliendo de la e x p r e s i ó n aquel i n s t a n t e s e n t í a Lipi, cumplió en
de s u s t o , a n i m ó s e c o m o si h u b i e r a n b r e v e su p a l a b r a . F o r t a l e c i d o á l o s
reflejado en él todo el a r r e b o l y todo pocos días, concluyó la v i r g e n p a r a
el c a r m í n de u n a p u e s t a de sol en u n el c o n v e n t o d e . . . (nada, que no p u e d e
c r e p ú s c u l o de v e r a n o , tal como se ad- descifrarse el n o m b r e en el p e r g a m i -
m i r a n en las r e g i o n e s s e p t e n t r i o n a l e s ; no), tal como la había s o ñ a d o la s u -
colgóse su m i r a d a del r o s t r o escuálido p e r i o r a , y remitiólo á su d e s t i n o j u n -
de F r á Filipo, y l u é t a n t i e r n a , y tan to con u n a c a r t a que e n t r e o t r a s co-
dulce, y tan e n a m o r a d a y t a n púdica s a s decía al pie de la l e t r a : «...Quise
y t a n i n o c e n t e , y con tal mezcla de c o p i a r el a m o r divino t o m á n d o l o del
c a n d o r y regocijo, que á él se le vio r o s t r o de u n a v i r g e n de Dios, y la
erguirse nerviosamente, contener á v i r g e n , e s t a t u a de c a r n e , nieve fría,
l a j u d i a c o n e l a d e m á n y b u s c a r la heló mi inspiración, y negó los t o n o s ,
p a l e t a y diluir colores y q u e d a r s e que yo b u s c a b a , á mi p a l e t a s . E n
c o m o s u m i d o en indefinible a r r o b o , cambio, el a m o r h u m a n o , t i e r n o , n o -
t r a s de g r i t a r l e á la infeliz con voz ble, m e acaba de d a r el m á s fiel t r a -
f o n a n t e , casi e s t r i d e n t e que e r a m a n - s u n t o de esas célicas v e n t u r a s q u e
dato y súplica, y súplica y m a n d a t o : V. soñó p a r a su i m a g e n . C r e o que la
V i r g e n de F r á Filipo, i n t e r c e d i e n d o
— ¡ N o t e m u e v a s , p o r í)ios, no t e )or los h o m b r e s , h a r á m á s de un mi-
muevas! a g r o , y ya lo ha hecho en mí c u r á n -
Y la j u d i a n o se m o v i ó . Y en v e r - d o m e de c u e r p o y alma...»
dad que e r a fantástico y casi s u b l i m e ,
v e r a q u e l l a h e r m o s a figura, r e s p l a n - No se s a b e d o n d e ha ido á p a r a r la
d e c i e n t e de gracia, con los r a s g a d o s v i r g e n en c u e s t i ó n , de c u y a f^ama c o -
y n e g r o s ojos e n c e n d i d o s de dulce y m o o b r a de a r t e , se h a c e n lenguas-
n o b l e pasión, con las mejillas c o l o r a - viejos c r o n i c o n e s . Consta que no s e
d a s de v e r g ü e n z a , con la boca p a l p i - p u s o al culto, p o r q u e la a u t o r i d a d
t a n t e de c a r i c i a s que a h o g a b a n el pu- c o m p e t e n t e se negó á b e n d e c i r l a , ni
d o r y el m i e d o , con la e n d r i n o s a y quiso t e n e r l a en su celda la m o n j i t a
flotante t r e n z a p a r t i é n d o s e en dos q u e sirvió de p r i m e r modelo, de quien
l a r g a s y r e l u c i e n t e s h e b r a s p o r los s e a s e g u r a que al leerla c a r t a de F r á
h o m b r o s ; y el tipo á r a b e , h e r i d o de Filipo e n c e n d i ó s e l e v i v a m e n t e el r o s -
soslayo por los t e n u e s y a d o r m e c i d o s t r o y r o m p i ó en mil pedazos la e p í s -
r e s p l a n d o r e s de un sol de otoño, que tola, h a c i e n d o de el os u n a bola de
d e s m a y a d o en la a t m ó s f e r a , dileia t o - papel que m o r d i ó d i s t r a í d a m e n t e . Y
n o s de tristeza y melancolía en el dícese s e n t e n c i o s a m e n t e , a p r o p ó s i t o
g r a n c u a d r o de la creación, y llegaba de s e m e j a n t e a c c i ó n y yo copio el
c o m o u n a p o s t r e r s o n r i s a de la t a r d e p e n s a m i e n t o l a v á n d o m e las m a n o s ,
al v e n t a n a del estudio: el tipo á r a b e que solo al v e r s e vencida p o r o t r a
así trasfigurado, caído de hinojos con m u j e r , d e s p e r t ó el d e s p e c h o a q u e l
las m a n o s j u n t a s y la m i r a d a 'tija en corazón d o r m i d o ó h e l a d o . . .
F r á Filipo, como virgen en unción
r e l i g i o s a que t i e n e puesta, con los J . FERNÁNDEZ LUJAN.
a n h e l o s de mística t e r n u r a , su icspe-

© Biblioteca Nacional de España


TRAVESURAS INFANTILES

© Biblioteca Nacional de España


—Júrame dulce bien tu amor profundo,
que unida estás á mí por lazo estrecho,
que nada existe para tí en el mundo
que me robé un latido de t u pecho.

Así la dije y esperé afanoso


su mano acariciando entre las mía
mirando absorto su semblante hermoso
respirando su aliento de ambrosía.

Ella un momento reclinó la frente


alzóla luego y con extraño ardor,
con un beso larguísimo y ferviente
sobre mis labios me juró su amor.

V . S . CASAN.

© Biblioteca Nacional de España


CONRAD KIESEL

CARMEN]

© Biblioteca Nacional de España


Como si dijéramos, m ù s i c a infer-
n a l , con p e r d ó n s e a dicho de los ad-
m i r a d o r e s de W a g n e r .
Yo n o e n t i e n d o u n a p a l a b r a de
m ú s i c a , p e r o t e n g o p a r a mí que este
divino a r t e n o s e ha c r e a d o p a r a e n -
s o r d e c e r los oídos, s i n o p a r a c o n m o -
v e r el c o r a z ó n .
Hoy t e n e m o s música filosófica,
m ú s i c a descriptiva, m ú s i c a histórica
y h a s t a creo que m ú s i c a n u m i s m á -
tica...
T o d a s estas m ú s i c a s t e n d r á n m u -
cho m é r i t o , yo no lo niego, p e r o p a r a
mí son música celestial.
Si p a r a oir la m ú s i c a a l e m a n a s e
n e c e s i t a s e r i n t e l i g e n t e , como rae h a n a s e g u r a d o v a r i a s veces, deja de s e r e n -
t o n c e s el l e n g u a j e u n i v e r s a l .
Yo q u i e r o que la m ú s i c a m e hable al alma, n o al e n t e n d i m i e n t o .

© Biblioteca Nacional de España


P a r a eso cojo un tomo de filosofia de K r a u s e .
P e r o n o voy á e s t o .
T o l e r o la m ú s i c a a l e m a n a en el t e a t r o ¡que demoniol
Con ir uno con a l g o d o n e s e n
los oidos
P e r o la música a l e m a n a c a -
sera me revienta.
¡Ayl T e n g o u n a c o n d e n a d a
vecina q u e se pasa el día y la
n o c h e t o c a n d o el Lohengrin.
Y si lo tocara bien!....
Pero no p a r e c e s i n o q u e
vivan e n el v e c i n d a r i o t o d o s
los c a l d e r e r o s del u n i v e r s o ,
m a c h a c a que machaca.
Lucifer no i n v e n t a r í a u n t o r -
mento más espantoso.
Yo c r e o que c u a n d o toca
debe e s t a r r o d e a d a de t o d o s los
d e m o n i o s del infierno.
Peronolesarriendolaganan-
cia p o r que por muy a c o s t u m -
b r a d o s que esten á m a r t i r i o s
— t e r r i b l e s , h a n de s u d a r la g o t a
g o r d a y sufrir de u n a m a n e r a
Vmrrible oyéndola.
¡Cualquiera se lia á bofetadas con esa niña!
Debe t e n e r las m a n o s de a c e r o .
Y el p i a n o d e b i e r a s e r de p u n t a s de d i a m a n t e p o r q u e de otro modo no h a y
m a d e r a que r e s i s t a tan t r e m e n d o m a n o t e o .
Conocí yo á un profesor que daba c o n c i e r t o s de m ú s i c a a l e m a n a y á la m e d i a
' h o r a de tocar él en u n piano había
q u e m e t e r l o en el c u a r t o de los t r a s -
t o s viejos.
Yo c r e o que están s u b v e n c i o n a d o s
p o r los fabricantes
E s t o no q u i e r e decir que m e
a g r a d e la música italiana c a s e r a .
N a d a de e s o .
T a m b i é n es u n t o r m e n t o t e n e r u n a
v e c i n a s e n s i b l e de e s a s que se p a s a n
«1 día c a n t a n d o al piano la Stela con-
fidente el Non é iier el Vorrei mo-
rire y o t r a infinidad de c u r s i l e r í a s
p o r el estilo.
¡Si v i e r a n u s t e d e s corno d e s t r o -
zan á Marta, Dinorah, Traviata
i' o t r a s c o m p a ñ e r a s de i n f o r t u n i o ! . . .
P e r o hay un refrán q u e dice, «Del
ttial el menos» y á él m e a t e n g o .
E n t r e el m a c h a q u e o de la
a m a n t e d» la música a l e m a n a y los gallos de la discfpula de la escuela ita-
i a n a , prefiero los gallos.
S o b r e todo con a r r o z .
ENRIQUE CASTRO.

© Biblioteca Nacional de España


Allá vá la'nnve
¡Quién sabe dó vá!
¿Fué [Link]-Buena?...
ya sé donde irá.

Allí, e n t r e los mo. a d o s a b a n i c o s


LA RIADA del maíz, se e s c o n d í a n as t r a i c i o n e r a s
p a l ú d i c a s a c e c h a n d o el m o m e n t o de
D e c i d i d a m e n t e se iiabía m e t i d o el filtrarse p o r la s u d o r o s a piel de l o s
t i e m p o e n a g u a . . . ¡Vaya un modo de h o r t e l a n o s ; r e g u e r a abajo e s p a r c í a n
c a e r d e s d e la a m a n e c i d a , é i b a n á d a r 3or todo el h u e r t o los c r e c i d o s a r r o y o s
l a s cinco de la t a r d e , sin que la n u b a - a h u m e d a d de s u s t u r b i a s o n d a s l l e -
da c e s a s e ! . . . ¡Qué, si la lluvia e r a t a n n a n d o el a i r e de m i a s m a s ; de la o r l a
e s p e s a que a j i e n a s se d i s t i n g u í a el e s - de espadafias del rio v e n í a n s e á la
pigón q u e s i r v e de a b r u p t o e s p a l d a r v e g a b r u m a s y m á s b r u m a s y en e s t a s
al pueblo!... ¡ B u e n a s t r a e r í a de h i n - s e g u í a d i l u v i a n d o s o b r e la e m p a p a d a
c h a d a s las n a r i c e s el rio con s e m e - l l a n u r a , c o n v i r t i é n d o s e poco á p o c o
j a n t e c h a p a r r e o ! . . . L o q u e h a c e á la el t e r r e n o en u n a i n m e n s a r e d d e
pobeda estaba c o n v e n i d a e n un m a r - c o r r i e n t e s , q u e s o c a v a n d o al p a s a r la
j a l de p u r o e n c h a r c a d a y b a r r o s a , y g u i j o s a s i e r r a , c o r r í a n en b u s c a d e
los o b s c u r o s á l a m o s e s c u r r í a n la llo- l a s ' h o y a d a s y los c a m i n o s h o n d o s .
vediza p o r s u s t r o n c o s m i e n t r a s el E n c a s q u e t a d a la c a c h u c h a , liada l a
c o m p a c t o t u r b i ó n repi(jueteaba con u n m a n t a a pescuezo y c a y é n d o l e l a s
r u m o r e t e r n o y t r i s t e en el follaje. p u n t a s p o r la e s p a l d a , y h u n d i d o s l o s

© Biblioteca Nacional de España


C. WÜNNENBERG

Encantut'.cra de palomas

© Biblioteca Nacional de España


EL CLAUSTRO

C, DE A. Pico/.i

r e c i o s b o r c e g u í e s e n el lodo d e los e n t r e las m a n o s , d e j a n d o q u e el a g u a


s u r c o s a r r a n c a b a el s e ñ o r F r a s c o , la r e s b a l a r a p o r el t o z u e l o e n t a n t o
p o d a d e r a en m a n o , las l e g u m b r e s q u e su a m o le h a c i n a b a s o b r e el a l -
t e m p r a n a s que había de vender luego b a r d ó n l o s m a n o j o s de v e r d u r a c h o r -
e n el m e r c a d o de la villa. N o m u y r e a n d i t o y salpicados de b a r r o . P o r
l e j o s , j u n t o á la a l b e r c a , r e s g u a r d a d o fin, e n t u m e c i d o y t r é m u l o soltó el
b a j o l a f r o n d a de u n c h o p o , con las p r o b r e h o m b r e el a l m o c a f r e , a p o y á n -
orejas gachas, mustio é inquieto, pero dose en la cerviz y en el ;iomo del
i n m ó v i l y sin i m p o r t a r l e u n a r d i t e el a s n o p a r a s u b i r s e , s e le m o n t ó en l a s
g o t e o del á r b o l , p e r m a n e c í a el b u c h e a n c a s , le t a l o n e ó , y c o n las p i e r n a s
d e l s e ñ o r F r a s c o , con las a g u a d e r a s c o l g a n d e r a s , t i r á n d o l e del r o n z a l p a r a
á c u e s t a s , e s p e r a n d o su c a r g a de h o r - aguijonearle, partieron cabalgadura y
t a l i z a s . D e c u a n d o e n c u a n d o la t u r - g i n e t e c a m p o a t r a v i e s a hacia el p u e b l o .
b o n a d a o b l i g a b a al r u c i o á p o n e r s e á E l t e m p o r a l a r r e c i a b a de lo lindo;
l a d e f e n s i v a y ocultaba la cabezota n o cabía d u d a de q u e M a r z o h a b í a

© Biblioteca Nacional de España


"vuelto el r a b o p o r c o m p l e t o . E r a , e c h ó á t e m b l a r , acometido d e ' e s p a n t o .
p u e s , cosa de a p r e s u r a r s e y el s e ñ o r S u d u e ñ o lo taloneó con violencia y le
F r a s c o se metió p o r el atajado d é l a sacudió con la c u e r d a del r o n z a l , p e r o
f r e s n e d a b u s c a n d o el c a m i n o m á s el a s n o no se movió como si le h u b i e -
•corto p a r a llegar al p u e n t e de palos. r a n clavado en t i e r r a . E n t o n c e s , fu-
P e r o l a s e n d a estaba p u n t o m e n o s rioso el s e ñ o r F r a s c o p o r la t e r q u e d a d
Я ч е i n t r a n s i t a b l e y aquí r e s b a l a b a el del b u r r o , le a r r i m ó dos t r e m e n d o s
b u r r o en el v e r d í n de a l g u n a peña, b a r a z o s en las nalgas y el a n i m a l en
allí t r o p e z a b a en los t r o n c o s derriba- vez de a v a n z a r reculó, g r u ñ e n d o d e
-dos por el v i e n t o , o r a se le e s c u r r í a n e x t r a ñ a m a n e r a , con las c r i n e s e r i z a -
las h e r r a d a s patas en los baches que das y los ojos e n c e n d i d o s , y sólo á la
f o r m a b a n las d e p r e s i o n e s del piso, t u e r z a y a n t e el c h a p a r r e o de e s t a c a -
o r a se h u n d í a h a s t a los corvejones e n zos q u e le cayó s o b r e las costillas
las l a g u n a s de llovediza que c o r t a b a n a r r a n c ó de n u e v o s e n d a a d e l a n t e .
l a v e r e d a , con lo que el p r u d e n t e a n i - Allá, al otro lado de la f r e s n e d a ,
mal dejó el t r o t e por el paso sin que oíase un r u m o r confuso como de olea-
s u d u e ñ o le hostigara, preflriendo ca- j e , y á t r e c h o s , e n t r e los g i r o n e s de
l a r s e h a s t a los h u e s o s á r o m p e r s e la r a m a s del bosque, brillaban e x t r a ñ o s
« a b e z a en las g u i j a s . reflejos de a g u a inquieta y o n d u l o s a .
De p r o n t o se plantó el pollino, e m - El b u r r o no cesaba de olfatear el a i r e
p i n ó las o r e j a s , oliscó el a i r e y se y s e g u í a t e m b l e q u e a n d o , con el r a b o

LA V E N G A N Z A D E U N A U R I G A

Caballero suba usted


que en un momento le llevo
á donde usted ir desee
por poquísimo diaero.

© Biblioteca Nacional de España


e n t r e ¡as patas y las orejas en p u n í a . t e r r i b l e y volvió á p o n e r el a s n o aP
¿ Q u é d i a n t r e s le a c o n t e c e r í a al polli- t r o t e . ¡Por fin!... H a b í a s e a c a b a d o la
n o ? . . . L a inquietud del animal comen- senda; cien pasos m á s allá, desde el:
zó à p r e o c u p a r á su a m o , y él, nacido altozano de los pobos se d e s c u b r í a
en los s u r c o del h u e r t o y familiariza- toda la c a m p i ñ a . El p o b r e h o m b r e , ,
do con las frondas, tuvo miedo á la lleno de a n g u s t i a , t a l o n e a n d o sin c e -
a r b o l e d a y sintió un p a v o r invencible s a r al b u r r o llegó á los á l a m o s , pero-
q u e le llenó de calofríos las c a r n e s a n t e s de que p u d i e r a t e n d e r la vista
a n t e lo s o m b r í o de la t a r d e lluviosa, p o r el paisaje r e p e r c u t i ó en el campea
lo s e ñ e r o y silencioso del l u g a r y lo el l ú g u b r e toque de la b o f i n a d e u n
t r i s t e de la h o r a á p u n t o del creptis- g u a r d a , o t r a le r e s p o n d i ó m á s lejos
culo v e s p e r t i n o . C u a l q u i e r r u i d o , u n con un calderón b r o n c o y l a r g u í s i m o ,
conejo que se ocultó d e t r á s de las y así fueron r e s o n a n d o m á s t r o m p a s
m a t a s al oir el p i s a r del j u m e n t o , al- hasta p e r d e r s e s u s ecos en la d i s t a n -
g ú n r e p t i l que c o r r í a á e s c o n d e r s e cia. El s e ñ o r F r a s c o conoció la señala
r a s t r e a n d o p o r la yerba, llamó la a t e n - r e f r e n ó b r u s c a m e n t e el pollino, y m i -
ción del s e ñ o r F r a s c o hacia donde la r a n d o con los ojos m u y a b i e r t o s l a
l l a n a d a caía y atisbo el cabrillear de llanura murmuró aterrado:
a c e r o á t r a v é s del r a m a j e El río!... — ¡La riada!...
¡ N u n c a s e distinguió desde a f r e s n e - F u e r a de cauce, r u g i e n t e , turbio,,
da!... De p r o n t o se le o c u r r i ó u n a idea espumoso, encrespado, nutrido por l a

¡Habrase visto silvalte!


íQue no es bueno mi jamelgo?
Ya verás, pues, como subes
á mi coche vivo ó muerto...

© Biblioteca Nacional de España


e i u v i a , e n g r o s a d o p o r el d e s h i e l o d e t a p i a s de u n a m a s a d a y la a v e n i d a s u -
l a s n i e v e s de la s i e r r a , a r r o l l á n d o l o bía, subía, l l e v á n d o s e p o r d e l a n t e a p a -
t o d o con s u s v i o l e n t a s o l e a d a s de m a r r a d o s de la b r a n z a , p e d a z o s d e c e r c a s
a l t a , d e s b o r d á b a s e el río por la vega, e n r e d i j o s de r e d i l e s , á r b o l e s d e s g a j a -
s a l i é n d o s e por las orillas, llenando d o s , ovejas y r e s e s m a v o r e s , q u e flo-
cañadas y barrancos, precipitándose t a b a n h e c h a s t r i z a s en la r i a d a , d e s -
p o r l a s t o r r e n t e r a s , s u b i e n d o p o r los c o l l a n d o e n t r e el e s t r u e n d o d e l a
repechos, socavando viñas y olivares, i n u n d a c i ó n , c o m o u n g r i t o de a n g u s -
a r r a m b l a n d o con c u a n t o o p o n í a r e - tia, el b r o u c o t o n o de las b o c i n a s de
s i s t e n c i a á s u e m p u j e . L a fértil r i b e r a los g u a r d a s y el v e r t i g i n o s o v o l t e a r
h a l l á b a s e c o n v e r t i d a en u n a l a g u n a , de la c a m p a n a de la iglesia l a n z a d a á
muchos huertos habían desaparecido; vuelo en d e m a n d a de auxilio p a r a la
Л'а n o existían t r a m p a l e s ni c a m i n o s villa, q u e t r o c a d a en u n islote, d i s t i n -
n o n d o s ; b o r r á b a s e la c a r r e t e r a : las g u í a s e e n l o n t a n a n z a á t r a v é s del c h a -
a g u a s , c e g a n d o los ojos del p u e n t e de p a r r e o t o r r e n c i a l de la lluvia.
m a n i p o s t e r í a , a s a l t a b a n el potril de El s e ñ o r F r a s c o se q u e d ó a t e r r a d o ,
-granito; m á s acá, m e d i a p a s a d e r a de sin voz, sin a l i e n t o s , a c o m e t i d o del
troncos se bamboleaba combatida por vértigo; su p r i m e r i m p u l s o fué v o l v e r
« 1 t u r b i ó n ; allí, u n rei>año e s c a p a b a g r u p a s y huir; acaso tuviera tiempo
-cerro a r r i b a p e r s e g u i d o poi las o n d a s ; de g a n a r la fresneda. E n m e d i o de su
•aquí d e s m o r o n a b a la c o r r i e n t e las pavor, s i n t i ó s e el h o r t e l a n o a n i m a d o

No fué nada lo del ojo...


le partió por medio el cuerpo
que para estas fazañas
son muy brutos los cocUeros.

© Biblioteca Nacional de España


p o r la c o m p a ñ í a del b u r r o , su i n s e p a - m e r e m b i t e , y e s t r e l l á n d o l o c o n t r a urt
r a b l e c o m p a ñ e r o de t o d a la vida: s e g r u p o de í r e s n o s , se lo llevó d e s p u é s
c o n s i d e r ó m e n o s solo en el p e l i g r o , y como u n a p l u m a e n t r e s u s t u r b u l e n -
t e m b l a n d o de pánico i m p u l s ó h a c i a el tas hondas.
b o s q u e al j u m e n t o , q u e a p r e t ó á c o r r e r Entonces, viendo desaparecer a í
e s p o l e a d o p o r el p r o p i o i n s t i n t o . E l j u m e n t o a r r a s t r a d o p o r la r i a d a h a s t a
a n i m a l g a l o p a b a c u a n t o podía, p e r o p e r d e r s e en l a s l e j a n í a s , s e s i n t i ó e l
l a r i a d a s e le e c h a b a e n c i m a , l a s s e ñ o f F r a s c o a b a n d o n a d o ; le a c o m e t i ó
a g u a s r u g í a n ya m u y cerca; un i n s - un desaliento terrible; temeroso d e
t a n t e m á s y les a r r a s t r a b a el f o r m i - q u e le s o r p r e n d i e r a la n o c h e en a q u e l
d a b l e oleaje; e n t o n c e s saltó el s e ñ o r p a r a j e , b u s c ó en su d e s e s p e r a c i ó n u n a
i r a s c o dei rucio, se a b r a z ó al t r o n c o r e t i r a d a i m p o s i b l e , y o y e n d o el i n c e -
del p r i m e r árbol que e n c o n t r ó á m a n o , s a n t e V olteo de la e s q u i l a y el b o c i n a r
e s c u r r i é n d o s e en el e s c a b r o d é l a c o r - de los g u a r d a s de c a m p o , a c o r r a l a d o -
teza t r e p ó á las r a m a s m a d r e s , y d e s - p o r las a g u a s q u e le r o d e a b a n , d e s p a -
fallecido y t r é m u l o se m o n t ó á h o i c a - v o r i d o y t r é m u l o g r i t ó con u n a VOE
j a d a s e n u n o de los r o b u s t o s b r a z o s a n g u s t i o s a q u e d o m i n ó el r u m o r de l a
d e la c o p a . Casi á la vez llegó la i m p e - corriente.
t u o s a a v e n i d a al árbol; le a r r o l l ó sin —¡Socorro!... ¡Socorro!...
c o n s e g u i r a r r a n c a r l e ; a t r a p a n d o al
b o r r i c o en su fuga lo d e r r i b ó al p r i - A . PEKEZ NIEVA.

Y así logra el muy ladino


ver cumplido su deseo
pues suben al carruaje
becho en dos al caballero.
© Biblioteca Nacional de España
¡MUERTA:

Su cuerpo divino cubrieron de flores


y al frió contacto de sus carnes yertas
marcliitas cerraron sus bellas corolas
¡Marehitas y muertas!
© Biblioteca Nacional de España
EL T E L È G R A F O DE PARISSE CUATRO Á SEIS

Milu. Chalen- M. Ir harón jl. /V. „ . Mme. Ma-qa- Cflr^tini) l'iP- HVÍe. Jen Bat- ir. n., cadete.
poch.e.— I'aaaje i*nt-rir,io Ker- MlÍR. de la lo- Mlle. Lili.—
Sri, „ , ,11.1кг.— che.—He panino Iré esta noche rita Vff/aís-, 'i'i'íiir. fl'ia- ''/irt ta, corista del Sail (U'rwaia
de Bella-- Arii-s. Inuaalic. — Dil- " j o . - K s t a no-
lírcH adorable. eia' dp li co'acp- licencia i>ara pero con la con- —Hemos c o n - de In í'ar,—Los teatro de òpera, pn r,'fi)/,i._Iré A
--La marquesa No he visto nun 'tó podré salir venido los tres señoritos cenan —Esta n o c h e e s p p r a r t e al
vendrá á hus- Í*os'.—Imposible esta noche. Iré dición de que \%[Link]
с а diamantes irá tu casa es- á buscarte de no has de leer- en ir á busi^ar- fuera de casa. iré á la ópera á dppfile. C o m o
carnos á la n o - más hermosos. escudado te á las siete. Los criados es- las nueve con hay mucha
che para comer. ta n o c h e . Mi u n i f o r m e ya me n i n g u n a -liuna amiga
Hoy diré que inaridoestA con que es del úni- oda, á mi me Iremos à cenar tarán en el tea- mi familia. .Se- gente haremos
La llevaremos quiero ir al co- ^jra decir en á la Dermier tro. Yo me que- ré un hijo mo- que no nos co-
ácasd de Aman- un ataque de co modo queme gusta el amor {^jcasíique pa-
men za míe u t o (?otn violento. quieres. en prosa. Penxpp. y de allí daré cuidando delo hasta las nocemos. Ire-
dina, esto la di- de la ópera, pe- ^la noche con al circo. Ten- la casa; te espe- once. Después mos á cenar al
vertirá porque ro antes de ir Ven á casa co- bFEiNCISCO.» «LEÓN.» /""yene la ce-
mo si nada su- dremos u n pal- ro. Tendremos de esta hora te reservado de la
!i o h a estado al teatro pasaré ' j,j y Unas bo- co.—Pabi.O GI- cena y una bo- e s p e r o en la otra noche.
tiunca. Una vez por tu casa y pierns y mués- balías Qorao la
trate asombra OOLOD Y COM- tella de aquel portería. Puedo disponer
allí veremos lo e s t a r e m o » un > vez. PAÑÍA. .5 vino que á tí te hasta la media
q«e hacemos.— buen rato jun- do cuando se- «GASTON.»!
gusta tanto.— noche.—t<A. J.»
lasque estéma-
Tu NINÍ. tos. — « ( F i r m a
ILEGIBLE.)»
f0. P r e g u n t a
con indiferen-
«Tu VICTOHIA.»

cia si estoy en
casa — «(Firma
© Biblioteca Nacional de España ilegible.)»
T o d a v í a existe en las r e r c a n í a s del p i n t o r e s c o
) : p u e b l e c i l l o B * . . . l a g r a n d i o s a p o s e s i ó n de mi a m i g o
\ el c o n d e d e K r o s t o l f d i p l o m á t i c o r u s o q u e h a b í a
\ s e n t a d o s u s r e a l e s en E s p a ñ a , d e s e a n d o g o z a r d e
V, n u e s t r o e s p l e n d e n t e sol, n u e s t r o cielo diafano y
¿' l a s r u m o r o s a s b r i s a s r[ue o r e a n los p r a d o s , l l e v á n -
dose consigo sus balsámicos perfumes.
Krostofí e r a u n h o m b r e de c a r á c t e r afable, s o n r i s a b o n d a d o s a y"'un a l m a
h e n c h i d a de g e n e r o s o s s e n t i m i e n t o s . Krostoff e r a p o e t a y c o m o á tal s o ñ a d o r ;
e r a a m a n t e del a r t e de A p e l e s y lo c u l t i v a b a p o r p l a c e r , s i n p e n s a r n u n c a e n
u t i l i d a d e s m e r c a n t i l e s . . . D e e s t o s d o s ú l t i m o s s e n t i m i e n t o s de a r t i s t a h a b í a
n a c i d o s u afán de v e n i r á E s p a ñ a . E l e r a r i s u e ñ o y el cielo de su p a í s le a b r u -
m a b a p o r lo o b s c u r o ; l o s m o n t e s c o r o n a d o s de n i é v e l e e n t r i s t e c í a n . .

© Biblioteca Nacional de España


V i n o á E s p a ñ a , se a c o m o d ó en ¡a c o r t e a l g ú n t i e m p o ( d u r a n t e el c u a l lok
conocí) y a n s i a n d o a d m i r a r los p u n t o s m á s p i n t o r e s c o s de n u e s t r o t e r r i t o r i o ^
r e c o r r i ó t o d a s las p r o v i n c i a s sin olvidar la a l d e a m e n o s i m p o r t a n t e . Cuando»,
r e g r e s ó : m e dijo.
— Y a h e h a l l a d o p u n t o á p r o p ó s i t o p a r a edificar mi n i d o .
—¿Cuál es? — i n t e r r o - ^
gué.
— L a s c e r c a n í a s de ui
pueblecillo l l a m a d o B * . . .
próximo á Chulilla.
— C o n o z c o el l u g a r .
Estuve hace algunos a ñ o a .
en él.
— H e c o m p r a d o el t e r -
r e n o y voy h a c e r q u e m e ^
c o n s t r u y a n el n i d o , coni
f o r m e yo le he s o ñ a d o . , ^
A f e c t a r á la forma de c a s - -
tillo, con s u s a l m o n a s s u a .
v e n t a n a s ojivales y...
—Todo eso s e r á m u y
tétrico.
— P r o p i o p a r a u n ro--.
m á n l i c o c o m o yo.
— M a s no p a r a el que.,
a m a el a r t e pictórico qua.. '
n e c e s i t a d i l a t a d o espacio»,
luz y...
— E s o lo t e n g o con sa-,
lir al c a m p o ó s u b i r 4,
una terraza que t e n d r á ,
mi finca.
— E s o es o t r a c o s a .
— ¿ P r o m e t e usted visi-.
tarme?
—Si m i s t r a b a j o s l a ,
permiten...
t> —; Ya v e r á V . q u é r a t o s
tan agradables p a s a m o s
allíl... M e p a r e c e e s t a r
v i e n d o t e r m i n a d a mi fin-
ca, s o b r e u n i n m e n s o .
p e ñ a s c o , al b o r d e del río, c e r c a del m o n t e y r o d e a d a de c o r p u l e n t o s á r b o l e s . . .
El p a r a j e es s o l i t a r i o ; s o l i t a r i o y p o é t i c o . . . E n las t e m p e s t u o s a s n o c h e s del
i n v i e r n o , e s c u c h a n d o el silvar de la v e n t i s c a y el r u m o r de las a g u a s del r í o ,
m i l d r a m á t i c a s i d e a s a c u d i r á n á mi m e n t e y g o z a r é t r a s l a d á n d o l a s al papel;^
y c u a n d o llegue la p r i m a v e r a y los á r b o l e s florezcan y las a g u a s del r í o s e a n ,
c r i s t a l i n a s y la l u n a b a ñ e con su n a c a r a d a g u e d e j a t a n poéticos l u g a r e s , s e n -
t i r á mi c o r a z ó n e s a s dulces n o s t a l g i a s q u e nos s u m e n en g r a t o é x t a s i s .
—¿Y n o t e m e V. a u e le a s a l t e el a b u r r i m i e n t o ?
—¡Jamásl M i e n t r a s t e n g a u n a p l u m a ó un p i n c e l , n o h a b r á s o l e d a d p a r a mi»,
p o r q u e m e a c o m p a ñ a r á el a r t e q u e es el c o m p a ñ e r o q u e m e j o r s i e n t e nuestras.,
alegrías ó nuestras penas. ¿Vendrá V. á verme?

© Biblioteca Nacional de España


-Iré.
P a s a r o n dos a ñ o s sin que yo viese á
Krostofl... M e había sido tan a g r a d a b l e s u
c o m p a ñ í a en la co"te, que no le olvidaba;
solo u n a vez nos e s c r i b i m o s : él d á n d o m e
cuenta de s u s placeres en tan g r a t a soledad;
yo felicitándole.
Al fin me decidí á visitarle... A r r e g l é I »
necesario p a r a e s t a r un m e s en la posesión
de Krostoff, y á ella me dirijí... T e n í a r a z ó n
mi buen a m i g o , al a s e g u r a r que su q u i n t a .
e r a un o b r a o r i g i n a l . Afectaba la f o r m a de j
uno de aquellos inaccesibles castillos de la
edad media; e n u n o de los á n g u l o s , el q u e '
daba al r í o , s e elevaba u n t o r r e ó n d e s d e
el cual podía c o l u m b r a r s e el llano, el m o n t e
y las p i n t o r e s c a s m á r g e n e s del r í o .
Krostoff m e recibió con g r a n a l e g r í a y c o n
el c a r i ñ o que le e r a p e c u l i a r . . . P a s a m o s
á su despacho d e s p u é s de d e s p o j a r m e d e l a
r o p a del viaje, y no poca s o r p r e s a e x p e r i -
m e n t é al e s c u c h a r u n a vocecilla r e t o z o n a ,
voz de n i ñ o que viene á s e r lo q u e el eco de
la de u n á n g e l .
—¿Que es esto, K r o s t o ñ ? ¿De quien es esa
niña'? — p r e g u n t é .
— E s . . . mi ahijada—me contestó el r e s p e -
table diplomático.
—]Ahijada! ¿Le asaltó el a b u r r i m i e n t o ,
como p r e d i j e , y p o r ello...?
—No; es u n a h i s t o r i a que r e l a t a r é á V.
—¿Cuándo?
—Ahora mismo.
Y con la n i ñ a en b r a z o s , n i ñ a h e r m o s í s i m a ,
de r o s t r o ovalado, ojitos n e g r o s y revoltosos
y cabello s e d o s o y r i z a d o q u e le caía g r a -
c i o s a m e n t e s o b r e los h o m b r o s m e dijo:
—Hace a l g ú n t i e m p o q u e trabajo e n u n
c u a d r o de g r a n d e s d i m e n s i o n e s , que p r e -
t e n d o s e a mi m e j o r obra; en él copio u n o de
los p u n t o s m á s bellos de e s t a c o m a r c a ; u n a
r o m p i e n t e del río, que hay á curta distancia
de mi posesión... H a l l á b a m e u n a t a r d e
ocupado en mi t r a b a j o á la s o m b r a de unos
c o r p u l e n t o s robles, c u a n d o mi c r i a d o , le-
v a n t á n d o s e de su silla de tijera, e x c l a m ó :
«¿Quién l l o r a r á tan d e s e s p e r a d a m e n t e ? »
C o n efecto, h a s t a n o s o t r o s llegaban loa
l a m e n t o s de un s e r . Mi s i r v i e n t e echó á
a n d a r hacia el c a n e e del río y yo le s e g u í .
Solo p u d i m o s v e r á u n h o m b r e , al p a r e c e r
p e r s o n a de distinción, que llevaba en b r a -
zos á u n a n i ñ a de u n o s seis a ñ o s de e d a d .

© Biblioteca Nacional de España


c o n la c u a l se dirijía á la m a r g e n del r í o . A q u e l h o m b r e bestia t r a j e de g i n e t e
y m i r a b a e n d e r r e d o r s u y o , c o m o t e m i e n d o le v i e r a n c o m e t e r el c r i m e n q u o
i n t e n t a b a r e a l i z a r . . L l e g ó á n n a d e las p e ñ a s q u e b o r d e a n el c a u c e y a r r o j a
s u c a r g a d e s p i a d a d a m e n t e . L a n c é u n gi-ilo d e i n d i g n a c i ó n y q u i t á n d o m e l a
c h a q u e t a c o r r í á s a l v a r á la v í c t i m a . . . POI' f o r t u n a la c o r r i e n t e a r r a s -
t r a b a á la infeliz c r i a t u r a h a c i a d o n d e yo m e h a l l a b a . . L a recojí y r e g r e s é á
la o r i l l a . M i c r i a d o , s u d o r o s o y j a d e a n t e , p u e s h a b í a q u e r i d o c o j e r al c r i m i n a l
«lue se e s c a p ó e n su caballo, m e e s p e r a b a ya al b o r d e del r i o y m e a y u d ó á s a l i r .
—¿Y n a d i e h a r e c l a m a d o á la n i f i a ? — p r e g u n t é yo con c u r i o s i d a d .
—Nadie.
—¿,Y n o s a b e ella p o r q u é p r e t e n d í a n m a t a r l a ?
— S í . Lolín, q u e asi s e l l a m a , s e g ú n ella dice, m e c o n t ó de u n m o d o
confuso q u e su m a d r e h a b í a m u e r t o p o c o s dias a n t e s , lejos de a q u í , n o s a b e
e l n o m b r e del l u g a r ; p a d r e , n o le c o n o c i ó . . . A q u e l h o m b r e , s u v e r d u g o , e r a
t í o d e la infeliz n i ñ a .
—¿Y u n tío t r a t a b a de m a t a r á su s o b r i n a ?
— L a p o b r e Lolín n o s a b e p o r q u é ; yo, m e lo l ' g u r o
— ¿Acaso m e d i a r í a el i n t e r é s de h e r e d a r ?
—Justamente.
—¿Y n o h a d a d o V . c u e n t a de e s t e h e c h o á la j u s t i c i a ?
— ¿ P a r a qué? L-olín s e r á mi hija, v i v i r á c o n m i g o y, h e r e d a r á mi f o r t u n a .
D e s p u é s de t o d o , ella n o q u i e r e s e p a r a r s e de m í . . . ¿No e s v e r d a d , n i ñ a raía? _

SIN CULPA ALGUNA ME DECLARAS REO,


CONSTÁNDOTE DE SOBRA MI INOCENCIA.
;DÁME LA CRUZ! ¿NO VES CON QUÉ OBEDIENCIA
á CUMPLIRME RESIGNO TU DESEO?
RRILLAR DE GOZO TUS PUPILAS VEO
¡MIENTRAS PRONUNCIAS LA FATAL SENTENCIA.
DEBES TENER LA PÉRFIDA CONCIENCIA,
OBSCURA CUAL LAS ONDAS DEL LETEO.
ME ACONSEJAN ME VENGUE... ¡NO PODRÍA!
SI TE DICEN QUE TE ODIO ¡DI QUE ES FALSO!
¡DESPRECIO ESAS PASIONES TENEBROSAS!
ME DAS LA MUERTE ¡Y TE AMO TODAVÍA!
SUBLIME AMOR! ¡¡MARCHEMOSAL CADALSO
[DONDE AHORCAN Á LAS ALMAS GENEROSAS!!
PEDRO BARBANTI S.

© Biblioteca Nacional de España


Lolin h e c h o s u s bracitos al cuello de Krostoff y b e s á n d o l e . c a r i ñ o s a m e n t e ,
• e x c l a m ó con su acento c a n t a r í n :
—Sí, s í . . . Yo no q u i e r o i r m e ; yo quiero e s t a r s i e m p r e con papá Kostó.
L a n i ñ a n o l o g r a b a decir c o r r e c t a m e n t e el n o m b r e de su protector. E s t e ,
-sonrió con la satisfacción del q u e prodiga e! bien.
U n m e s p e r m a n e c í con mi buen amigo, sin e c h a r de m e n o s el bullicio de la
c o r t e . . . [Casi s e n t í a a b a n d o n a r aquellas apacibles soledades! (Volver á la c o r t e !
E s t o signiticaba p a r a mi, t a n t o como p a r a el militar e n t r a r de n u e v o en acción
V o l v e r á M a d r i d e r a volver al núcleo de amigos falsos, volver á la l u c h a c o n t r a
l a mordacidad, la sátira, la malevolencia y d e m á s r u i n e s pasiones que nos d o -
m i n a n y nos combaten, y hacen que m á s de u n infeliz vea m a l o g r a d o s s u s
p l a n e s de j u s t o triunfo.
T o d a s las t a r d e s salíamos a! c a m p o . . . Krostoff pintaba; yo leía. A l g u n a s
•'•veces Lolín, e s c a p á n d o s e del castillo, c o r r í a á n u e s t r o e n c u e n t r o a g i t a n d o los
' b r a z o s y diciendo:
—¡Papá! ¡Papá!
—¡Qué ángel tan h e r m o s o ! — m u r m u r a b a yo.
Y el afable diplomático, cogiendo á Lolín y comiéndosela á besos, me decía;
— | C r e e V. que en esta adopción n o ha e n t r a d o g r a n p a r t e de egoísmo? Yo
"voy s i e n d o viejo y esta c r i a t u r a me rejuvenece... A h ! la a m o t a n t o , q u e si m e
f a l t a s e su c o m p a ñ í a s e r í a el h o m b r e má.-í infeliz.
R e a l m e n t e Krostolf, necesitaba alguien que le a m a s e , alguien que c o r r e s -
ipondiese á s u s afanes. El a r t e es h e r m o s o y paga con gloriosos l a u r e l e s los
•-esfuerzos del a r t i s t a ; p e r o el corazón necesita algo m á s .
P a r t í G c aquella casa con l á g r i m a s en los ojos.. Lolín m e había c o b r a d o
• f a r i ñ o , y al m a r c h a r m e , m e d i ó u n beso y u n a s flores en pago de u n o s versos que
l e hice; versi^s que ella n o e n t e n d i ó , p e r o que le g u s t a r o n , sin duda por que la
poesía tiene algo en sí, misterioso é incomprensible, que llega al alma y la con-
m u e v e Mi llanto y mi emoción e r a n n a t u r a l e s : Allí dejaba la tranquilidad, el
c a r i ñ o , la paz del a l m a y el sosiego de la m a t e r i a ; a d o n d e yo volvia, e s t a b a n
e s p e r á n d o m e la falsedad, el desasosiego, la malevolencia y la lucha q u e a c a -
b a p o r a t r o f i a r el a l m a y a n i q u i l a r la m a t e r i a .
LtnS DE Vtx.

Luego dicen que es ligera


la mujer
y el equilil rio á tres hombres
una sola hace perder,

© Biblioteca Nacional de España


PORQUERÍAS

—Mira, compañero, moriri trufado.


como come el pavo. —¿Acaso á nosotros,
—Déjalo que coma cochino taimado
lo están engordando para darnos gusto
y estas navidades nos están cebando?

© Biblioteca Nacional de España


© Biblioteca Nacional de España
AL CURIOSO LECTOR
o - S S S S - o •

Lector discrelísimo, amable y querido, que así me obligan á llamarte


las leyes de la costumbre y la cortesía, aunque seas el más cruel de mis
ingleses; sabrás, y perdona que le tutee, porque también es uso añejo,
sabrás, repito y si no lo sabes yo te lo digo,que con el presente número,
dá comienzo, hoy día de la íecba, la publicación más estupenda que han
"Visto los siglos, considerando que los siglos vean.
FIN DE SIGLO, es decir, la última palabra de nuestros tiempos, la e x -
presión de todos los adelantos del día, la representación genuina del
progreso intelectual y material de est? período de progreso, el asombro
de las generaciones venideras y mucho más que os diría si la modestia no
detuviera mi pluma.
Este periódico vendrá á ser, dentro de poco, más popular y famoso que
la zarzaparrilla de Bristol y las pastillas Geraudel.
Los miércoles, día de tu salida, serán declaradas fiesta nacional y en
las universidades extranjeras se estudiará obligatoriamente la lengua cas-

© Biblioteca Nacional de España


tellaaa, para que los ciudadanos de toda Europa puedín
leer este semanario y gozar así de larga vida, libres, feli-
ces é independientes.
Si nuestros abuelos levantaran la cabeza y vieran que ^
por quince céntimos se dan treinta y dos páginas de texto
ameno, variado y excogido; profusión de grabados originales unos y e n -
tresacados otros de las principales publicaciones del mundo; si vieran a d e -
más, que todo esto se daba encuadernado bajo unas elegantes cubiertas,
repletas también de dibajos y texto, su asombro sería tan grande que vol-
verían á morirse de entusiasmo no sin antes llevarse algunos ejemplares
para amenizar las monótonas boras de ultratumba.
En las páginas de FIN DE SIGLO hallará el curioso lector trabajos l i t e -
rarios y artísticos para todos los gustos; al lado de un artículo sentimen-
tal, uno festivo; junto á la crónica amena, la crónica científica; mezclados
el pasatiempo inocente y el estudio concienzudo; el dibujo acabado y el
apunte genial.
FIN DE SIGLO será, valga la frase, una enciclopedia del gusto y podrá,
sin menoscabo, entrar en el seno de las familias y colocarse en manos de
la niña inocente. '
En este lugar, esto es, al principio del fin, del FIN
DE SIGLO, me ha encargado el director de este periódico una
sección destinada á tener al corriente al lector, de los prin-
cipales acontecimientos de Europa: hoy sU|,rimo esta es-
pecie de crónica general para hacer la presentación del
nuevo periódico y saludar en nombre de la redacción al
público y á la prensa.
Y por si alguno se le ocurre objetarme como en el
cuento:
—¿Y á usted, quién le presenta? me apresuro á
manifestaros que á mí no me presenta nadie porque
ahora mismo me retiro por el foro.
PAULO DE SEGOVIA.

© Biblioteca Nacional de España


LOS ZAPATOS VIEJOS
T o d a s l a s m a ñ a n a s m e la h a l l a b a al p a s o ,
r e b u j a d a en su m a n t o n c i l l o m a r r ó n , r a i d o y falto de pelo p o r el u s o , y e n v u e l t a
la cabeza en u n a e n d e b l e tocjuilla o b s c u r a q u e la o r l a b a el r o s t r o con un g r a -
ciosísimo m a r c o de m a d r o ñ i t o s de l a n a . "Vestía con p o b r e z a , p o r el a i r e con
q u e llevaba s u s m í s e r o s a t a v í o s d e l a t a b a la c o q u e t e r í a n a t u r a l de los v e i n t e
a ñ o s , q u e s e e n a m o r a de la caída de u n a falda ó de las c i n t a s de u n c o r p i n o .
D e s d e l u e g o se a d v e r t í a en el a s p e c t o de la m u c h a c h a la e s c a s e z , m a s n o el
a b a n d o n o . S u s r o p a s e s t a r í a n v u e l t a s al r e v é s mil veces, r e f o r m a d a s y t o r n a -
das á r e f o r m a r , p e r s i g u i e n d o la m o d a , p e r o su h e c h u r a n o p e c a b a de a n t i g u a
ni t r a s n o c h a d a ; s e d e s c u -
b r í a a d e m á s en la c h i -
quilla g r a n cuidado de su
p e r s o n a , e x t r e m a d a lim-
pieza, c i e r t a a l e g r e c o m -
placencia de si m i s m a .
P o d r í a c o n t a r á lo s u m o
las veinte primaveras que
c i e r r a n el p e r í o d o de a u -
r o r a de la m u j e r , y e r a
u n a c r i a t u r a alta, g a r r i d a ,
s o n r o s a d a , con e s e s u a v e
color de la a d o l e s c e n c i a ,
q u e las p r i v a c i o n e s e m -
p a l i d e c e n , sin c o n s e g u i r
b o r r a r l o n u n c a del t o d o ;
la n a t u r a l e z a h a b í a l a do-
t a d o de u n o s ojos p a r d o s
melancólicos, contempla-
tivos, con algo de r e f l e -
xivo en s u s jjupilas, y p o r
é n t r e l o s m a d r o ñ o s de la
toquilla s e le a s o m a b a n
a l g u n o s rizos r u b i o s q u e
se le e n r o s c a b a n espontá-
neamente formando u n
flequillo, y que daban á
su s e m b l a n t e u n sello a p a -
cible y s e r e n o ; á p r i m e í a
vista d i s t i n g u í a n s e en s u s
facciones u n atracti- o sin-
gular, una duizura su-
p r e m a ; m á s q u e la p u r e / a
de l i n e a s p o s e í a el encar.-
to de l a e x p r e s i ó n .
Yo m e la e n c o n t r a b a on
la calle de Alcalá, y s(
p e r d í a p o r la de Cedací
ros; [Link] d i -
rigíase á algún taller á
g a n a r s e el a m a r g o p a n
q u e la aguja p r o p o r c i o n a , l a s insuficientes dos p e s e t a s , q u e a p e n a s si a l c a n z a n
p a r a el t r i s t e cocido q u e h a de s o s t e n e r a c a s o á la m a d r e e n f e r m a ó á los hor-
m a n i t o s i n c a p a c i t a d o s de a y u d a r l a , q u e d a n d o sin c u b r i r el a l q u i l e r de la [Link]-.

© Biblioteca Nacional de España


dilla у los gastos improsciridibles de ropa: sin duda ninguna, el a n d a r d e
palmípedo de la muchacha, su gracioso contoneo de c a d e r a s , su pasito m e n u d o ,
b r e v e , discreto, el g a r b o con que llevaba s u s guiñapitos, dejaba a d i v i n a r e n
e l l a á la desenvuelta modista acostumbrada á c a m i n a r sola á la fuerza p o r
• el m u n d o . Y todas las m a ñ a n a s me acontecía lo mismo; todas las m a ñ a n a s m e
producía igual lástima, no solo la delgadez de aquella infeliz, a c u s a d o r a de u n
exceso de trabajo; su demacramiento s a c í e n t e , iniciado como el do esos péta-
los de r o s a que m u e s t r a n la p u n t a seca; el raidillo pañuelo quo no serviría á
b u e n s e g u r o para librarse del helado zarzagán que se venía soplando del Reti-
ro, la idea de su desesperada situación, de su desgracia e n o r m e , que la sacaba
del lecho, robándola esa hora dulcísima del s u e ñ o matinal, poblado de ilusio-
nes, exponiendo su frescura, su delicadeza, su cuerpecillo débil á los rigores
del mal tiempo, á los embates de la lluvia, á la humedad; la consideración de
que se p a s a r í a el día entero, h o r a tras hora, encorvada soljre la labor, d e s t r o -
zándose poco á poco ios pulmones; no ya solo estas reflexiones me apenaban
e l á n i m o ; lo que me entristecía m á s profundamente e r a el deplorable calzado
d e la muchacha, los zapatos que usaba, unos zapatos disformes, más g r a n d e s
q u e su pié, agrietados, sucios, sin el más leve rastro de bet úii, comidos de
tacón y agujereados de suela y algo doblados por la p u n t a con el d e s c a r o ' d e
todo calzado viejo.
Aquellos zapatos descocados, con esa falta de pudor de la miseria baja, que
. n o le importa descubrir sus harapos astrosos, me producían un malestar g r a n -
dísimo.- P a r e c í a m e que la v e r d a d e r a infelicidad de la modistilla no debía
•cifrarse en sus cortos recursos, en sus m u c h a s horas de taller, en la enferme-
dad de su m a d r e , en los m a d r u g o n e s , en lo cerrado de su vida sin porvenir y
sin sol, sino en aquellos zapatos machuchos, gastadísimos, que insultaban á
s u s frescos veinte a ñ o s . Sentirse en el dulce Abril de la existencia; oir el c o -
razón allá abajo m u r m u r a n d o algo con t e r n u r a , decidido á a m a r á toda costa; ,
verse en el espejo todos los dientes blancos y recios con la fortaleza de la
«dad nubil; las mejillas sonrosadas, los ojos g r a n d e s , el cabello sedoso, la
s o n r i s a llena de atractivo y de luz; escuchar la r e s p u e s t a de la luna que llama
linda á la m u c h a c h a que la consulta; sisarle plgo al mísero jornal para pren-
d e r s e una ñor, poderse perjeñar con maña los vestidos, adaptándolos á la
moda, y distinguirse bajo el e x t r e m o de la falda, desfigurando los pies, ocul-
t a n d o B U S m e n u d e n c i a s unos horribles zapatos rozados, perdida la hechura por
el uso, levantada la piel, blanquecinos, os la más t r e m e n d a de las d e s v e n t u r a s
p a r a la mujer cuando a t r a v i e s a la juventud creyéndose creado todo p a r a ella.
P e n s a n d o de tal s u e r t e , todas las m a ñ a n a s le regalaba á mi modista, in mente,
u n o s zapatos nuevos do charol.
De pronto dejé de e n c o n t r a r m e por las m a ñ a n a s á la modistilla de los zapa-
tos viejos. L o s primeros días me acordé de ella al llegar á la calle de C e d a c e -
ros; después, como n a d a me importaba, la olvidé y su r e m e m b r a n z a desapa-
r s c i ó de mi m e m o r i a a r r e b a t a d a por el remolino continuo de la vida. Los años
se sucedieron con su cortejo de alegrías y tristezas; u n a vez, pasado largo
tiempo, en cualquier sitio, no sé dónde ni cuándo, me topé con u n a m u c h a c h a
ataviada con cierto lujo, que cruzó dolante de mi. E r a ella: la modistilla de
por las m a ñ a n a s . L a reconocí al punto, é instintivamente, sin d a r m e c u e n t a
de mi impulso, me aproximé p a r a distinguirla de cerca. La infeliz llevaba el
r o s t r o e m b a d u r n a d o de colorete, el ángulo de los ojos a u m e n t a d o con n e g r o
do h u m o , los labios teñidos de carmín, pero debajo de sus afeites se adivinaba
la palidez cadavérica, la m u e r t e que se lleva á su víctima despacito. La m u -
chacha, como es natural, no me recordó. Jamás se había fijado en mí; al notar
mi atención me hizo u n a seña sonriéndose; como casualmente, p a r a a t r a v e s a r
u n charco se levantó la falda, e n s e ñ a n d o un pié pequeño y lindísimo, calzado
con un precioso zapato de charol, y entonces me dio más l á s t i m a de ella que
c u a n d o me movía á compasión el e n c o n t r á r m e l a con los horribles zapatos
viejos!..
ALFONSO PÉREZ NIEVA.

© Biblioteca Nacional de España


PERCANCE INESPERADO

© Biblioteca Nacional de España


¡Hojas secasi

¡ A y e r el á r b o l f r o n d o s o
que crece j u n t o á tu puerta,
enamorado, á sus hojas,
les d a b a vida y belleza!...
¡Tú t a m b i é o , al pié del á r b « l
y á la l u z de las estrellas,
en mis brazos, cada noche,
ibas á calmar mis penas!...
II
¡Hoy a q u e l árbol rechaza
las h o j a s ; y , a m a n t e s e l l a s ,
al pié del árbol se a g r u p a n
Eso h a s t a q u e el v i e n t o l a s l l e v a ! . . .
¡Tú t a m b i é n m e h a s r e c h a z a d »
y h e de estar j u n t o á tu reja
como las hojas, a m a n t e ,
De ja libre la m e s a , c o m p a ñ e r o , h a s t a q u e la m u e r t e v e n g a ! . . .
la inspiración me anima.
RICARDO SIÍPÚLVEDA
Dame papel y plumas y tintero,
quítate de encima.
G r a c i a s . S i é n t a t e allá, lejos, d i s t a n t e . . .
No t a n t o y a , n o t a n t o .
¡Siento la i n m e n s a i n s p i r a c i ó n del D a n t e !
Voy á cantar ¿qué canto?
¿ Q u i e r e s q u e c a n t e a l m a r , d e D i o s espejo?.
—Lo q u e te dé la g a n a
P e r o e s e es u n a s u n t o y a m u y v i e j o .
Se adelantó Quintana.
— ¿ C a n t o d e l sol el d i s c o e s p l e n d o r o s o ,
q u e en los espacios r u e d a ,
g i g a n t e l u m i n a r , astro coloso?
— Y a lo c a n t ó E s p r o n c e d a .
—A la l u n a gentil, q u e e n a m o r a d a
sale al morir el día
de estrellas y luceros coronada..?
—¡Nada de astronomía!
— ¿ D e b o c a n t a r al C i d ? — M e n o s m e p l a c e .
—¿A S a n . . . — P e r o , á q u e s a n t o ?
— ¿ A C r i s t ó b a l C o l ó n ? — ¿ Q u é f a l t a le h a c e ?
—Pues entonces ¿qué canto?
—¡Cómo! ¿No h a y y a i n j u s t i c i a s en la t i e r r a
ni despóticos y u g o s ,
ni tiranos, ni c r í m e n e s , ni g u e r r a ,
cadalsos, ni verdugos?
¿No hay nada ya que encienda en vuestro pecho
la i n d i g n a c i ó n s a g r a d a ?
¿ E m p e z ó y a el r e i n a d o d e l d e r e c h o ?
¿No q u e d a q u e h a c e r nada?
— No m e siento con fuerzas para tanto.
— E s c r i b e en prosa lisa.
*—¡Es q u e q u i e r o c a n t a r . . . P e r o ¿ q u é c a n t o ?
Entonces.... ¡canta misa!

E. SEGOVIA ROCABERTI

© Biblioteca Nacional de España


MISTERIOS DE UNA NOCHE
I Tiéneee j u n t o á su muro, que el galán entróse adentro.
„ , , la linterna oculta luego. Cuando rechinó el postigo
y ^ ""^ señal convenida y á la calle salió el mesmo,
que el plumaje de los cuervos, un balcón se abre muy quedo. y á la par que una voz dulce
•en que el cierzo airado silba Por él una llave arrojan, l ^ H a s t a mañana, don Tello.í
y la lluvia az"ta el suelo, recógela el caballero, le dice, y - « H a s t a mañana.»
••embozado hasta los oíos abre con ella un postigo, le contesta el caballero,
. y Dien calado el sombrero, éntrase y cierra de nuevo. otra de acento terrible
un galán cruza una calle. Apenas desaparece asi estalla como el trueno:
ue la dormida Toledo. de la noche en el misterio, —«No digáis íia.s-to mañaxa,
una linterna encendida dos sombras de una pared infames, sino hasta lueqn,
lleva en su izquierda, y lijero, se destacan en silencio, que juntará vuestras almas
ae la pedregosa calle y estas palabras se cruzan Satanás en los infiernos.»
ira evitando los tropiezos. con mal reprimido acento.
Libre el brazo drecho tiene —¿Lo viste señor?
pronto á empuñar el acero, - ¡ L o vi!.. Un re¿u¿nf; e¿ )¿ c'alli, "
que la noche es misteriosa Gracias, mi buen escudero... otro después se oye dentro,
yexpuestaálances muy serios. v luego ya nada turba
De esta manera camina de la noche el gran silencio.
de la calle hasta el extremo, *
«n donde altivo descuella " MANUEL [Link]
uu edificio soberbio. Una hora escasa habría

FANTASÍA

El dulce esperar de los cocheros.

© Biblioteca Nacional de España


T R E S CUENTEGILLOS POPULARES
RECOGIDOS EN OSUNA

I. i s i e n d o pá su b u c h e : — « H e m o s Jecho-
D i e n d o e r S e ñ ó con S a n P e d r o po un pan c o m ' u n a s h o s t i a s : si 1' h u b i e a
u n c a m i n o a l a n t e , le p r e g u n t ó e r D e - dicho que las ubas, h a b r í a bino nuebo-
dos b e s e s al año.» Y bea 'sté p o r d ó n d e
b i n o M a e s t r o : — ¿ C u á r clase e f r u t a es
S a n P e d r o tié u n a o r e j a m á s baja q u e '
la q u e m á s '.e g u s t a d e toas?» S a n P e -
la o t r a y las j i g u e r a s tién dos c o s e c h a s
d r o de g ü e ñ a g a n a h u b i e a dicho q u e al a ñ o .
l a s u b a s ; p e r o p o r ta q u ' e r S e ñ ó , q u e
s a b i a q u ' e r a m.u afisionao a r bino, n o II.
j u e r a á seca las p a r r a s , ba y piensa:—
«Le i r é q u e . l a que m á s m e g u s t a e s ' D i e n d o de c a m i n o e r S e ñ ó y S a n P e -
los j i g o s , á bien que n o los p u e o be d r o e n t r a r o n en u n a posa pá p á s a l a n o -
ni p i n t a o s y n a i t i t a m e da que s' achi- c h e y a n t e s e d o r m í se p u s i e r o n á r e s á
c h a r r e n toas las j i g u e r a s e r m u n d o . » 'r rosario. Unos asituncros qu' esta-
Y s a r t a y dice:—«Señó, a o n d e yegan los ban d o r m i e n d o 'n e r paja, le c a y ó
j i g o s n o yegan n á pá mi gusto.» Y le malamente aquer r u n r ú n y uno d'
ise 'r S e ñ ó , ísele;—Pos ya q u ' es a s i n a eyos pegó u n a bo d i s i e n d o : — « ' Q u e r e i s
q u ' en d e j ' a h o f a h a i g a un pa e cose- cayarse?» y en hiendo que bieron q u e
c h a s al a ñ o . S a n P e d r o , e r a b i a que- -no lo j a s i a n , j u é y a g a r r ó un t r a n c o y
le dio, se pegó u n t i r ó n d' u n a oreja, l e p e g ó c u a t r o palos á S a n P e d r o , q u e

E L SOMBRERO

© Biblioteca Nacional de España


/jué que salió á abrí la p u e r t a . Y ba e s t a b a a r a n d o con d e s b o r r i q u i y o s m u •
.y dise 'r S e ñ ó . . . — « C o m p a e P e d r o , n o malos y e s t a b a e s o s p e r a o , e c h a n d »
h a y m á s que t e n é p a s e n c i a y s e g u í s a p o s y c u l e b r a s por a q u e y a boca, en
r e s a n d o pá g a n a ' r sielo. Y s a r t a S a n be q u e no a d e l a n t a b a n i p o r m á s q u e .
P e d r o : — P e r o S e ñ ó , ¿le p a e s e á u s t é • j a s i a . Y dise ' r S e ñ ó , ijole...—«Adiós,
r i g u l á q u ' a y e g u e o t r a be e s e a n i m a hijo e Dios.» A n d a q u e te a n d a , a n d a
p á q u e m ' eslome?* Y d i s e . . . : — P o s lo q u e te a n d a , y s' e n c u e n t r a n á una,,
q u ' es por eso no t e n g a s cudiao, P e - m u j é que b e n i a e c h a n d o dieses con u n
rico, p o i q u e si g ü e r b e á beni e r d e r r o s a r i o mu largo y p e g á n d o s e g o r p e s
palo, yo m e s m o s a r d r é á a b r í pá q u e c p e c h o . Y a r pasa, isele ' r S e ñ ó . . . —
s e t r o m p i e s e c o r m i g o ; R e s a q u e te «Adiós, hija e r diablo.» S a n P e d r o le
r e s a , y o t r a bes el a s i t u n e r o ; ba y p r e g u n t ó á su M a e s t r o por q u é a r q u '
a b r e -r S e ñ ó , p e r o c o m o la b i b i e n d a e c h a b a t a n t o s botos 1' liabia y a m a o
e s t a b a a r g o esouriya, e r tio a q u é se hijo e Dios y á u n a mujé que p a e s i a
figuró que ' r que salia á a b r í e r a el tan s a n t a 1' h a b l a dao e r d i r t a o de hija
m e s m o de a n t e s , y le dise a r S e ñ ó . . . : e r diablo. Y r e s p o n d e ' r S e ñ ó : — « A q u e r
—«A tí ya t' he d a o l e ñ a : a h o r a le hombre, anque m' estaba agrabiandó,
t o c a a r q u ' está efrás.» Y j u é y 1' a r r i ó tenia disculpa, porqu' er probesiyo
o t r o s c u a t r o palo a r p r o b r e S a n P e - e s t a b a t r a b a j a n d o pá m a n t e n é su g e n -
d r o . Y chanfle. te; p e r o e s t a m u j é tié q u e a r d e biba
III. ' n el infierno p o r q u e 'stá ' n g a ñ a n d o
a r m u n d o y me quió ' n g a ñ á á m i t a -
C u a n d o el S e ñ ó y S a n P e d r o a n d a b a m i e n con su h i p r o q u e s í a . »
po ' r m u n d o , iban u n dia p o r u n ca-
m i n o y se j a y a r o n á u n h o m b r e q u ' F . RODRÍGUEZ M A R Í N .

D E COPA

© Biblioteca Nacional de España


LOS DOS ANILLOS
H a venido a l g u n o , Jak? ta al m u n d o buscándole; todo inútil..
—Si, s e ñ o r . . . esta carta. N o se h a vuelto á ver.
—Venga... Y, sin e m b a r g o , t e n g o la s e g u r i d a d
— ¡ P e r d ó n , milord...! Son las absoluta de que no es posible o b t e n e r
c u a t r o a h o r a . . . H a s t a las c u a - la dicha hasta no r e c o b r a r la p e r d i d a
tro y siete m i n u t o s en p u n t o , no alhaja. No serás feliz, como tjo no lo
m e es posible e n t r e g á r s e l a . he sido, hasta que no encuentren el
—¿Por qué? rubi.... ¡Te lo a s e g u r a tu p a d r e q u e
—Vea, milord, la causa, — y habla á t r a v é s del s e p u l c r o !
e n s e ñ ó un volante que decía:
«La c a r t a que acompaño s e r á CHARLES. ^
e n t r e g a d a á mi hijo lord P i c n i k
á las c u a t r o y_siete m i n u t o s en N . B . Sí no e r e s partidario del c o -
punto.» lor n e g r o , p u e d e s p a s a r t e una t e m p o -
—¿Qué h o r a es? r a d a en C h i n a . El blanco es allí luto.
— L a s c u a t r o y cinco m i n u t o s y cua- Yo no me pago de colores.»
renta y tres segundos... L o r d Picnik, que e r a un buen hijo,
—Bueno... Esperaré. l a m e n t ó la m u e r t e de su p a d r e y s e
Marcó el reloj la h o r a , y lord Picnik dispuso á cumplir la última voluntad
dijo flemáticamente. del difunto.
—¡Stop...: T e n í a u n a m u j e r preciosa, u n a sa-
-Jak e n t r e g ó la c a r t a . E s t a decía lo lud de h i e r r o y u n a fortuna colosal.
siguiente: A la p r i m e r a la dejó en L o n d r e s p e r
Hijo mío: f e d a m e n t e instalada y con las s e g u n -
[',1 a b u r r i m i e n t o se me ha metido das se puso en viaje.
en el c e r e b r o r o y é n d o m e la m a s a en- ¡Necesitaba e n c o n t r a r el anillo!
cefálica como un g u s a n o mal e d u c a d o . Seis a ñ o s d u r ó su p e r e g r i n a c i ó n .
Voy á m a n d a r l e una bala p a r a que me A ñ o s c r u e l e s , t e r r i b l e s , pasados e n t r e
deje en paz.- H e besado la m a n o de todo g é n e r o de t r a b a j o s , b u s c a n d o
n u e s t r a graciosa S o b e r a n a y h e c h o s i e m p r e con actividad nerviosa, des-
t r o t a r a l g u n a s leguas al favorito de plegando tácticas a d m i r a b l e s , pei-si-
las ú l t i m a s c a r r e r a s . Mi felicidad s e r í a g u i e n d o la felicidad con el tesón y la
completa si al m a r c h a r m e hacia el paciencia que ú n i c a m e n t e puedo t e -
otro m u n d o no me a t o r m e n t a r a u n a n e r un ing és.
idea,—lee:—Cuando me casé m a n d ó Nada!
h a c e r dos anillos e x a c t a m e n t e igua- ^ord P i c n i k c o m e n z a b a á p e r d e r la.
les. Uno es el que tú llevas puesto, calma y á s e n t i r s e invadido por el
ese rubi que p a r e c e un brillante; el splen... Ya no se a c o r d a b a de su es-
otro se lo regalé á tu m a d r e . D e s g r a - posa, de los amigos, de nadie... En-
c i a d a m e n t e , un dia que volvíamos de! c o n t r á b a s e muy cerca de s e g u i r el ca-
iurf comenzó á e n v o l v e r n o s un legi- m i n o de su p a d r e .
timo y auténtico nublado londrino, un Un d í a d e p a r ó con lady Crafart, u n a
v e r d a d e r o Londin-fosc. Al p a s a r p o r compatriota que había ido á la India á
H y d e P a r k , dos raail-coachs que r o - cazar t i g r e s , y como i n t i m a r a n a l g u n a
d a b a n en competencia, chocaron, y cosa, lord P i c n i k contóle s u s c u i t a s .
u n o de ellos se hizo astillas. Lo mis-
Ella, que atacaba en aquel m o m e n -
m o le pasó á tu m a d r e que iba d e n t r o .
to un soberbio plum pudding, excla-
R e c o g i m o s los restos de ésta, hacién-
mó de r e p e n t e dando dos vueltas al
doles los h o n o r e s debidos, y les dimos
bolo que tenia en la boca p a r a deglu-
t i e r r a , pero el rubí... ¡había desapa-
tirlo: .
recido!.. Cinco veces he dado la vuel-
/Improper! ¡oeri r/ improper!., yo

© Biblioteca Nacional de España


he visto en G i n e b r a e s e a n i l l o . . . . ¡Lo coletas, h a b í a l e cedido á u n t o r e r o de
t e n í a u n a bailarina!... e x p o r t a c i ó n y éste á la Pelusa, una
Lord Picnik descargóse un cachete g i t a n a con u n o s ojos m á s n e g r o s q u e
•en la cabeza, otro en las p i e r n a s , y dos trozos de cardifl, c a r b ó n s u p e r i o r ,
p o r ú l t i m o , o t r o e n la p a r t e m á s c a r - la cual á su vez le había r e g a l a d o á u n
n o s a de su i n d i v i d u o . D e s p u é s , h a - francés m u y rubio y m u y cani q u e e s -
c i e n d o de los brazos telégrafos, p a r e - t a b a en L o n d r e s .
ció q u e iba á volar a g i t a n d o los c o d o s , Vuelta á Inglaterra.
dio p a l m a d a s , tosió, e s t o r n u d ó , r i ó s e , P o r f o r t u n a el f r a n c é s e r a c o n o c i -
ensayó unos cuantos saltos, tornó á do, y n o t a r d ó en e n c o n t r a r l e , e x p o -
s a c u d i r s e en la cabeza y en los m u s - n i é n d o l e e n s e g u i d a el m o t i v o de su
l o s . . . U n a explosión de a l e g r í a i n a - visita.
cabable, algo m u y p a r e c i d o á lo q u e G'est l'a le diable—exclamó éste;—
p u d i e r a s u c e d e r l e al q u e , p e r s i g u i e n - llega u s t e d t a r d e a m i g o .
do el vellocino de o r o d i e r a de m a n o s E s e anillo pagó a y e r mi p r i m e r a
& boca con él. N o p a r e c í a u n i n g l é s . n o c h e de a m o r . . .
Sin d e s p e d i s e de la a m a b l e ¡Shocking!—dijo el i n g l é s — y e c h ó
L a d y , salió c o m o u n c o h e t e á correr.
d e j a n d o en paz elefantes y t i - Algo m á s t r a n q u i l i z a d o , a c o r d ó s e
g r e s . El v a p o r que t e n í a fleta- e n t o n c e s de q u e e n L o n d r e s t e n í a v i -
do en el p u e r t o m á s p r ó x i m o , v i e n d a y u n a m u j e r que h a c í a s e i s
zarpó anclas. Algún tiempo a ñ o s no veía.
d e s p u é s llegaba á G i n e b r a . ¡Jak!... v a m o n o s á c a s a — g r i t ó d i r i -
Allí e n c o n t r ó la b a i l a r i n a que con- g i é n d o s e al c r i a d o q u e le s e g u í a á
firmó c u a n t o h a b í a dicho L a d y C r a - todas p a r t e s . . .
fart; p e r o el a n i l l o . . . se lo había lle- P ò c o t i e m p o d e s p u é s , un a y u d a de
vado u n t e n o r que t e n í a c o n t r a t a e n c á m a r a a n u n c i a b a la llegada de lord
S a n P e t e r s b u r g o . N u e v o a r r e g l o de Picnik.
m a l e t a s , n u e v o viaje y n u e v a d e c e p - E n lo alto de la e s c a l e r a , m á s g u a p a
c i ó n . El t e n o r M i q u i n i h a b i a salido q u e n u n c a , e s p e r á b a l e s u e s p o s a con
p a r a el C a i r o . Allá se fué lord P i c n i k , los b r a z o s a b i e r t o s . . .
q u e m á s a f o r t u n a d o esta vez, d e p a r ó Lord Picnik, lanzó u n a enérgica
con el a r t i s t a c i e r t a t a r d e que éste e n - e x c l a m a c i ó n y tuvo necesidad de a g a -
s a y a b a u n a f e r m a t a al pie de las p i - r r a r s e á la b a r a n d i l l a pana n o c a e r y
r á m i d e s , ú n i c o e s c e n a r i o d i g n o de s u desnucarse
l a r i n g e , s e g ú n él a s e g u r a b a . M a s el ¡ E r a c o m p l e t a m e n t e feliz!...
anillo no existía, se le h a b í a a n t o j a d o ¡En la m a n o de su m u j e r brillaba e l
á ипй. flanciuLUna de o p e r e t a q u e ha­ famoso r u b í ! . . .
c í a f u r o r en P a r í s . ¡A la capital de ¡Se h a b í a n a c a b a d o los viajes!
F r a n c i a ! - díjose el i l u s t r e i s l e ñ o — y ¡Su p a d r e podía d o r m i r t r a n q u i l o
a l l á se fué á p a r a r con s u s h u e s o s . . . en su lecho de t i e r r a . . . E s t a b a c u m -
P e r o la tiple, que se p i r r a b a por las plida su v o l u n t a d !

V. LASTRA, Y J A D O .

© Biblioteca Nacional de España


E n frente d e mi balcón L a ' v e c i n a h a hallado el m o d e -
vive u n a cliica p r e c i o s a , m á s a t r o z de d a r m e g u e r r a ;
su h e r m o s u r a es u n a cosa c u a n d o va a a c o s t a r s e c i e r r a ,
d i g n a de p o n d e r a c i ó n . p e r o n o c i e r r a del t o d o .

P o r las m a ñ a n a s la i n d i n a Y dice con d e s e n f a d o ,


sale recien levantada, p o r q u e la chica no es m u d a ,
y deja m e d i o e n t o r n a d a ¡vecino! y a estoy d e s n u d a ,
la tela de la c o r t i n a . ¡vecino! ya me h e acostado-.

Y c o n un g e s t o divino, Y [Link] veces se ve


a l n o t a r q u e la estoy v i e n d o , que h a dejado en u n a silla,
s i e m p r e m e dice r i e n d o el vestido, la toquilla,
«muij buenos dias vecino.» los z a p a t o s y el c o r s é .

E n t o r n a , y luego se va Yo p i e n s o q u e d o r m i r i
d e r e c h a á su t o c a d o r , con un s u e ñ o s e d u c t o r ,
(calctilése Vd. l e c t o r (calcúlese Vd. l e c t o r
í la r a b i a q u e á mí m e da). la r a b i a q u e á mí m e da).

Cantando empieza á lavarse L e s confieso f r a n c a m e n t e


y á calzarse y á vestirse, q u e yo le voy á d e c i r ,
y yo la s i e n t o r e í r s e , ya m á s no p u e d o sufrir,
h a s t a la h e visto p e i n a r s e . c o n q u e al vado ó á la ¿juente.

Me ha quitado que trasnoche, ¡Vecina! ¡por Dios, v e c i n a !


y voy d e r e c h o ai a b i s m o , de a m o r p o r Vd. m e a b r a s o ,
p o r q u e m e o c u r r e lo m i s m o , m a ñ a n a m i s m o m e caso
(y e s t o e s g r a v e ) p o r la n o c h e . y h a g o t r i z a s la c o r t i n a .
M. P :

grabé el nombre de mí esposa.


FRAGMENTO. Y al m i r a r el nombre impreso
de la infiel que me ha olvidado,
lo he borrado... lo h e borrado,
Sobre el limpio encristalado pero... ha sido con u u beso,
del balcón, me he reclinado
buscando alivio á mi mal,
y con mi aliento he empañado A pesar de mi dolor,
la brillantez del cristal. vino á p r e s t a r m e consuelo
Y sobre la m a n c h a acuosa la esperanza de mí amor,
que respirando dejé, porque es mi amor como el cielo,
con lá m a n o temblorosa, que no puede ser mayor.
sin explicarme el por qué. R . TORROMK.

© Biblioteca Nacional de España


:e3I-. e s t í o

P O E S Í A EN P R O S A

E l sol b r i l l a e n el firmamento con explendorosa magniflcencia,


l a d o r a d a m í e s c i m b r e a c o n g a l l a r d í a s u e s b e l t o t a l l e a g i t a d a poi"
el céfiro j u g u e t ó n , l a s a v e s e n t o n a n e n el b o s q u e d u l c e s e n d e c h a s
d e a m o r , l a s flores a b r e n a l l e v e b e s o d e l a . l u r o r a s u s p é t a l o s p e r - j
f u m a d o s y todo en la Naturaleza es vida, e x u b e r a n c i a , luz y h a r -
monía.
i C u a n d u l c e s son las perezosas h o r a s del
estío!
j C u á n t a p o e s í a e n c i e r r a n el c i e l o a z u l , el m a r
t r a r . q u i l o , y la floresta h u m b r í a !
E l estío es la e s t a c i ó n del a m o r y de las d u l c e s m e l a n c o l í a s .
' C u a n d o m i r o los á r b o l e s c a r g a d o s de s a z o n a d o f r u t o y s i e n -
t o e n el a m b i e n t e [el c a l o r d e u n sol a b r a s a d o r , p i e n s o e n l o s
p o b r e s q u e e n e l i n v i e r n o m u e r e n d e h a m b r e y frío y m e p a -
r e c e v e r e n el v e r a n o al á n g e l d e la c a r i d a d e x t e n d i e n d o las
a l a s y c o b i j a n d o e n e l l a s á l o s t r i s t e s d e s h e r e d a d o s d e l fes-
tín de la vida.
C u a n d o m i r o l a s flores q u e b r o t a n e n l o s p r a d o s p i e n s o :
¡ L a s flores s o n l a s p e r l a s d e l o s p o b r e s !
¡ B e n d i t o [Link] estío!
E n él h a l l a l a m i s e r i a c o n s u e l o á s u s r i g o r e s , l a v i r g e n
p u r a ñ o r e s c o n q u e a d o r n a r s u c a b e z a , el a t e o m u e s t r a p a l p a -
ble del poder de Dios, la tierra luz, calor, vida y alegría... yo,
e n c u e n t r o violetas y s i e m p r e v i v a s p a r a tejer g u i r n a l d a s con
q u e a d o r n a r la t u m b a de m í a m a d a .

© Biblioteca Nacional de España


g r a n d e dislate que h a cahidb- ci>
h u m a n a inteligencia.
Deseó a r d i e n t e m e n t e l e e r e(
p e n s a m i e n t o de las persQnas con q u i e -
nes hablase.
Y el milagro, p o r q u e tal fué, s e r e a -
lizó; y el día que D . E n r i q u e se vio
E n r i q u e e r a feliz. d u e ñ o de aquella doble vista, s e c o n -
Casado con G e r t r u d i s , у e m b e l l e ­
cida s u unión por t r e s h e r m o s o s v a s - sideró el ser m á s dichoso de la t i e r r a .
tagos, uno de los cuales habia cum- L l a m ó á su hijo Alfredo á su d e s p a -
plido diez y n u e v e a ñ o s y e s t u d i a b a cho, y d e s e a n d o , en el colmo d e su fe-
con cierto a p r o v e c h a m i e n t o la c a r r e r a licidad, que los suyos fueran muy
de i n g e n i e r o , d e n t r o de su h o g a r no dichosos, d e t e r m i n ó doblar su p e n -
_ le faltaba n a d a p a r a la felicidad. sión; p e r o a n t e s , y p a r a d e s c u b r i r el
G e r t r u d i s e r a < omplacicnte, b u e n a , corazón de su hijo, le dirigió este dis-
c a r i ñ o s a ; s u s hijas, un e n c a n t o ; su curso.
hijo m a y o r , Alfredo, aplicado y p u n - —Hijo, si bien es cierto que estu-
donoroso, a u n q u e algo g a s t a d o r . P e r o , dias, que estás llamado á h a c e r u n a
como decía D. E n r i q u e , que e r a m u y fortuna, es n e c e s a r i o que m o d e r e s t u s
d a d o . á lo e x t r a n j e r o , U faut quejeu- gastos; los negocios no m a r c h a n como
Tiesíse se passe. Y como si en su inte- yo quisiera, y es preciso h a c e r e c o -
r i o r h u b i e r a q u e r i d o Dios d e r r a m a r nomías...
la dicha en absoluto, le había conser- — P a d r e — r e s p o n d i ó Alfredo—yo....
vado su m a d r e , a n c i a n a octogenaria, —No s i g a s , vete—le i n t e r r u m p i ó
q u e vivía dedicada á s u s nietas. furiosamente D. E n r i q u e .
E n la vida social, D. E n r i q u e e r a Salió Alfredo, y s u p a d r e , con la
e n t e r a m e n t e dichoso. H o m b r e de n e - cabeza e n t r e las ' m a n o s , d e r r a m a b a
gocios, r e s p e t a d í s i m o en la plaza, s u lágrimas de fuego.
firma se cotizaba m á s alta que los bi- H a b í a leido el p e n s a m i e n t o de su
lletes del T e s o r o . T e n í a un socio, don hijo, que allá en los últimos s e n o s de
V i c e n t e , e n quien había logrado un su conciencia decía en c u a n t o él acabó
v e r d a d e r o amigo en toda la extensión de h a b l a r : «Mi p a d r e es b u e n o , p e r o
de la p a l a b r a . e s u n a v a r o ; algún día podré d i s p o n e r
N o s e podía s e r m á s feliz q u e don de su fortuna, y c u a n d o él se m u e r a
Enrique. g o z a r é á mis anchas.»
D . E n r i q u e se h o r r o r i z ó , y con el
corazón h e c h o pedazos buscó á G e r -
trudis para encontrar consuelo.
P e r o como la felicidad no' consiste —Soy un desgraciado — la dijo;—
^n la posesión del bien, sino en la n u e s t r o Alfredo, que yo creía un m o -
e s p e r a n z a de o b t e n e r l e , D. E n r i q u e delo de h o n r a d e z , p i e n s a en la m u e r t e
Se dio á p e n s a r y á d e s e a r el m á s de su p a d r e p a r a disipar n u e s t r a f o r -

© Biblioteca Nacional de España


t u n a ; n o e s s i n c e r o c o n t i g o ni c o n - —y al d e c i r e s t o D. E n r i q u e m i r a b a
migo; y c u a n d o en el a m o r q u e d a algo á V i c e n t e con f u r o r y e s p a n t o ; y e r a
e n el a l m a de u n o de los q u e s e a m a n , q u e h a b í a leído en su p e n s a m i e n t o y
q u e n o c o n o c e el o t r o , el a m o r n o es q u e el a m i g o í n t i m o decia p a r a s u s
completo. adentros:
— E n r i q u e , — r e s p o n d i ó su m u j e r — — G r a c i a s á Dios q u e m e q u e d o c o a
t e a t o r m e n t a s p o r f a n t a s m a s ; la vida la casa; a f o r t u n a d a m e n t e , t o d a s las
d e los n e g o c i o s , s i e n d o m u y b u e n o , c u e n t a s c o r r i e n t e s de A m é r i c a é I n -
t e h a m a t e r i a l i z a d o con exceso, y... g l a t e r r a e s t á n s o l o á mi n o m b r e ; r e -
— D é j a m e , G e r t r u d i s , q u í t a t e de mi c o b r a r é mi p e r s o n a l i d a d , y dejai-é de
vista, m e h d r r o r i z a s ; — r e s p o n d i ó d o n j e s t a r s u p e d i t a d o á e s t e imbécil, цие
E n r i q u e , saliendo apresuradamente"- h a c e v e i n t e a ñ o s es la p r i m e r a p e r -
del c u a r t o de su e s p o s a . s o n a de la casa.
H a b í a visto su a l m a : G e r t r u d i s se D . E n r i q u e c a y ó d e s p l o m a d o en u a
l a m e n t a b a de v e i n t e a ñ o s de i m p a s i - sillón, y V i c e n t e salió p r e s u r o s o y,
b i l i d a d y de h a b e r p a s a d o la j u v e n t u d al parecer, acongojado, á avisar á la
con h o n r a d e z , p e r o sin e m o c i o n e s ; y familia.
atin se a r r e p e n t í a de n o h a b e r s e c a - T r e s días e s t u v o el b a n q u e r o e n t i c
s a d o con c i e r t o c a p i t á n de a r t i l l e r í a , la vida y la m u e r t e , a t e n d i d o y c u i -
g u a p o y m a l a cabeza, con q u i e n hu- dado p o r G e r t r u d i s , Alfredo y V i c e n -
b i e r a sido m e n o s rica, p e r o m á s feliz. te, que no eran malos, a u n q u e e r a n
E n r i q u e , en su d e s p e c h o , m a l d e c í a humanidad, y por e n d e no e r a n per-
a q u e l l a doble vista q u e había d e s e a d o , fectos.
y reflexionaba a m a r g a m e n t e . Al c u a r t o , sin h a b e r a p e n a s desple-
—¿Es p o s i b l e — d e c í a — q u e e s e a m o r g a d o s u s labios, E n r i q u e , q u e h a b í a
infinito y s u b l i m e , e s a a b s o l u t a con- reflexionado m u c h o , d e t e r m i n ó m o -
fianza d e ' u n e s p í r i t u e n o t r o s e a t a n rir.
solo u n a q u i m e r a ? Mi m u j e r y mi C u a n d o un h o m b r e t i e n e la d i c h a
hijo, que me han dado indudables de l e e r el p e n s a m i e n t o a j e n o , lo lógico
p r u e b a s de afecto y c a r i ñ o , ¿han sido es m o r i r .
solo b u e n o s p o r deberí A p e s a r d e F'irmc en su p r o p ó s i t o , d e t e r m i n ó
s e r l o , la b o n d a d h u m a n a es tan p o b r e p o n e r l o en p r á c t i c a , y sin v e r á p a d i e ,
cosa, q u e a u n los m e j o r e s n o p u e d e n pei-só s u b i r á su biblioteca, d o n d e
; s e r s i n c e r o s con a q u e l l o s q u e m á s recordaba que tenía un rewolver de
q u i e r e n , sin «lueles ofendan y les hie- Eibar con i n c r u s t a c i o n e s de o r o , re-
r a n . ¿ Q u é e s la h u m a n i d a d e n t o n c e s . g a l o de su a m i g o V i c e n t e .
D i o s e t e r n o ? ¿ E s a pelota de c a r n e q u e Al s a l i r de su c u a r t o , e n t r a b a en él
se llama corazón es u n a i n m u n d a e n - su m a d r e , m a r c h a n d o t r a b a j o s a m e n -
t r a r l a p o d r i d a en vida, ó hay en s u s t e , a p o y a d a en el h o m b r o de u n a
latidos algo de divino?... criada.
L e i n t e r r u m p i ó en s u s r e f l e x i o n e s — ¿ E s t á s m e j o r , hijo m í o ? . . .
su a m i g o y socio D. V i c e n t e , el c o r a - — M a d r e , soy m u y d e s g r a c i a d o ; t o d o
zón c a r i ñ o s o q u e m e r e c í a su confianza lo q u e c r e í a es m e n t i r a ; el t r a b a j o
absoluta y que durante treinta años s e n t i m e n t a l de t o d a mi vida h a s i d o
v e n í a s i e n d o el d e p o s i t a r i o de s u s se- i n ú t i l ; la h u m a n i d a d e s m a l a ; t o d o e s
cretos. falso...—y al decir e s t a frase a b r a z a b a
— O y e , V i c e n t e : soy m u y d e s g r a c i a - y b e s a b a á su p o b r e m a d r e , q u e llo-
do; mis afecciones de t o d a la vida, los r a b a con él.
c a r i ñ o s á q u e he dedicado mi e x i s t e n - L e y ó en su p e n s a m i e n t o , y h e a i | i i i
cia, n o t e n í a n la s i n c e r i d a d q u e yo les lo q u e vio:
s u p o n í a ; m e voy á r e t i r a r de los n e - «¿Por q u é s e r é t a n vieja, q u e me
g o c i o s , y tú solo l i q u i d a r á s mi c a s a y q u e d e t a n poco t i e m p o de s a c r i f i c a r m e
s e g u i r á s los q u e hay ¡¡endientes; n o p o r mi h i j o ? » ^
p u e d o decirte y e x p l i c a r t e . t o d o lo q u e
sufro; lo que m e s u c e d e e s e ^ a n t o s o J . V A L E R O DE T O R N O S

© Biblioteca Nacional de España


LA C H U L E R Í A
alrededor de u n a mesa
l a s gâchis y o s lipendis
preparados á la juerga,,
c a n t a n d o p a r a m í solo,
digo al salir p o r la puerta:
Esas pataditas
que e n el suelo d a s ,
en la m i s m i t a boca del e s t ó m a g o
las siento sonar.
Tal es m i opinión sucinta
sobre esa plaga moderna,
q u e h a i n v a d i d o el domicilio;
y si D i o s n o l o r e m e d i a ,
llevará á m u c h o s incautos
si n o al Manicomio, á ' euta.
Padres losq u e tenéis hijos,
v e n i d bajo m i b a n d e r a ,
¡guerra á cuanto huele á chulo,
exceptuando la chuleta!
Vamos, q u e no la resisto;
que m e empalaga y m e apesta; . . . ^ ....MMiLKÍi,.i?gkPAi.*.Cia-.
q u e el p a n t a l ó n a j u s t a d o
y el p e o sobre la oreja,
y ií t o d a s h o r a s e l cante
y \ A guasa y Va jumera,
podrán ser m u y españoles,
pero d a n m u y pobre idea
del pueblo del Dos d e Mayo
7 la gente macarena,
ifo a p l a u d o c o m o e l p r i m e r o
la g r a c i a y sal de la tierra
q u e el G u a d a l q u i v i r i n u n d a
p a r a solazarse e n ella;
y m á s de u n a vez al trote,
persiguiendo á las morenas,
pasé-el p u e n t e d e Triana,
Á UNA MÁSCARA
c o m o otros el d e Alcolea.
No e s c u p o l a m a n z a n i l l a
si la ocasión s e p r e s e n t a , ¿A q u é e s c o n d e s la faz t e r s a y b r i l l a n t e
j h e cantado m u c h a s coplas bajo el p á l i d o t u l del a n c h o velo?
sacadas de mi cabeza, ¿ P o d r á s u s t i n t a s d i s i p a r el cielo
pero siempre en su terreno, p o r q u e o c u l t e n las n u b e s su s e m b l a n t e ?
e n la c a m p e s t r e m e r i e n d a ,
en el descanso de u n viaje, Deja latir tu seno palpitante
á caballo p o r la sierra, q u e a t o r m e n t a n l a d u d a y el r e c e l o ,
e n la boda del a m i g o , y g r i t e el c o r a z ó n s i n d e s c o n s u e l o
ya retirado en la aldea, lo q u e le n i e g a s al fingirte a m a n t e .
e n la e x p a n s i ó n del afecto, M e hablas de g r a t i t u d y de inocencia
y d e l h o g a r e n l a fiesta. y n i u n p u n t o do i n f a m i a s m e h a s h a b l a d o ;
'\Ias d e eso á vivir e n c h u l o ,
h u é s p e d d e t'jda t a b e r n a , t e c o n o z c o , m u j e r , n u l a es tu c i e n c i a .
p u n t o de todo garito, C o n tu p r o p i o fingir te h a s r e v e l a d o ;
y actor en toda refriega, ¡que a s í c o m o n o h a y j u e z c u a l la c o n c i e n c i a ,
ó yo no entiendo de bromas, t a m p o c o h a y d e l a t o r c o m o el p e c a d o !
ó h a y la m i s m a diferencia
q u e entre Bernardo del Carpio SALVADOR RUEDA.
y el g u a p o Francisco Esteban
Por eso yo c u a n d o veo

© Biblioteca Nacional de España


E n pos de u n áiohosG a z a r
c o r r e loco el j u g a d o r ,
pretendiéndose escapar
de la ley de t r a b a j a r
q u e i m p u s o el S u m o H a c e d o r .
U n i n s t a n t e de v e n t u r a
a c r e c i e n t a su locura;,
v i e n e al fin la a d v e r s a s u e r t e
y con ella, la a m a r g u r a ,
y la d e s h o n r a y la m u e r t e .

EDUARDO BLASCO.

fe»

© Biblioteca Nacional de España


Levantóse pre-
cipitadamente con
adorable atolondramien-
to, y parándose delante
del espejo irguió su esbelto
cuerpo, contemplóse con de-
l e i t e , y prorrumpiendo en una frase
de comp acencia:
— N o estoy del todo mal esta noche.
Luego, variando de tono, dirigióse hacia el joven que la acompañabay
y mirándole amorosamente le dijo:
—Voy á vestirme enseguida. Cuestión de momentos. Si, no t e s o n -
rias, cuestión de momentos. Ya sé yo que las mujeres tenemos fama de
eternizarnos en el tocador; pero por lo que á mí respecta, niego ese aserto^
eli absoluto. I
y sonriendo despojóse de su bala y vistióse un elegante dominó negro-'
guarnecido de encajes, que se ceñía á su cuerpo graciosamente... D e s -
pués encerró sus piececillos en unos zapatitos de raso blanco, que al ful-
gor de la llama que culebreaba en la chimenea tomaba matices rojos-
asemejándose á dos pequeñas brasas..,
—Mira, ya estoy vestida. Ahora sólo me falta ponerme la careta.
Esa me la pondrás tú... ¡Oh, que contenta estoy! Si vieras... hace tiem-
po que tenía empeño en ir á un baile de máscaras, y nun«a me había sido-
posible; siempre habia tropezado con obstáculos insuperables, y al fin,
gracias á tí, voy á realizar este capricho, que era en mí una necesidad.
¡Qué bueno eres!
Y después de una pausa:
—¡Si te digo que se me presentan hoy las cosas mejor que quiero! Ya
ves, la oportunidad del viaje de mi marido. Esta tarde pidió permiso para
verme y después de enterarse de mi salud me comunicó la fausta nueva:
«Un asunto de familia... una lía enferma... cuestión de pocos días:» y
con an frío apretón de manos: « Hasta la vuelta, querida,»
A la hora prefijada para su marcha me he asomado al balcón, porque
yo soy muy precavida y temo mucho las sorpresas, y he visto su carruaje
en la puerta, he visto cargar su maleta y he oído que decía al cochero-

© Biblioteca Nacional de España


«A la estación del Norte;» y entonces rae lie tranquilizado y te iie escrito
que vinieras.
—Sí; y aquí tengo la carta en que me anuncias tan funestas nuevas.
Y como complaciétidose desdobló, un papelito perfumado, con iniciales
entrelazadas, escrito con letra clara y menuda, en el qae se leía;
«Arturo mío: Esta tarde se ha marchado mi marido y estaré libre de
su presencia por unos días. Ven á verme en seguida, esta noche misma.
Adiós, monseñor.»
—¡Muy bien, caballero, vea que es usted digno de mis favores! ¡Oh,
pero estamos perdiendo el tiempo tontamente! Voy por tu dominó.
Volvió con uno negro de seda, exactamente igual al suyo, con el cual
se vistió Arturo.
—¿Estás ya? Pues yo también. Dome el brazo.
Y ahuecando la voz de una manera deliciosa y contoneándose gracio-
samente:
— ¡ A que no me conoces!
Después suspiró con alegría, y aproximando su húmeda boca á la
oreja de Arturo:
—¡Que buena pareja hacemos!
II
—¡Oh, mi querido amigo, si vieras qué bien me siento aquí, qué con-
t e n t a — ! Esta escapatoria me recuerda mi salida de paseo los domingos
cuando era chiquita y estaba encerrada en un colegio. Esos días estaba
tan alegre, encontraba tan agradable la vida, que me daban ganas, á pe-
sar de mis quince años, de correr como una loca y revolearme en la hier-
ba, como un animal en libertad...
Se interrumpió.
—¿Bailamos un poco?
Después, fatigados por la danza, pasearon un rato por el salón.
—Mira, Arturo, ¿esa máscara de qué va vestida? ¿De charra? ¡Oh, qué
bien va! ¿Y esa otra?... Mira á D. Juan Tenorio del brazo del Comenda-
dor y á Quevedo con una dueña. Pues ¡y, ese bebé persiguiendo á una
ama de cría!,.. ¡Y esa mujer vestida de estudiante, que ostenta en su
tricornio este significativo letrero: «Tuna de las más tunas!...»
Dieron las cuatro.
—¿Vamonos á casa?
—Gomo quieras.
III
La doncella de Solía salió apresurada al encuentro de su señora.
— E l señor ha perdido el tren.
—¡Oh, qué fastidio!
Y enviando á Arturo un beso con ademán adorable de despique:
— Y a lo o y e s . . . ¡Paciencia! Hasta mañana.
, MIGUEL [Link]..

© Biblioteca Nacional de España


Fué en un crepúsculo.—El firmamento tenía toda,
la tristeza de la noche sin la alegía de las estrellas.—
Ella apoyaba sobre la reja del balcón uno de sus brazos
y sobre él su cabeza elegante, con los cabellos sueltos;
la brisa de la tarde los besaba con más cariño aún que
á la rosa amarilla que aprisionaban muy cerca de la
frente.—Yo pasé ñor a l i e n aquel momento, estaba
triste 6 fingía estarlo; la saludé y al colocarme de nuevo
el sombrero sobre la cabeza ví dentro de él un ramo de
violetas. Así empezaron aquellos amores extraños como
ella y desgraciados como yo.
II
Pasaba todas las tardes por su casa y todas las tar-
des la hallaba en el balcón aguardándome ávida, con su.s-
ojazos pardos llenos de conbinaciones de lumbre y de
mentiras de oro. ¡Cómo me sonría, aún me parece verla
sobre el fondo de las persianas verdes, rodeada de sus
tiestos de violetas. Eran sus flores predilectas,—no envidiaba los ojos,
azules, ni los verdes, ni los negros, estaba contenta con sus ojazos pardos,
pero; ¡cuan feliz si los hubiera podido tener color violeta!—Pero esta aflic-
ción ya rayaba en locura;—¡cuántas veces las besaba, las mordia con
sus dientecitos blancos y cuántas tuve celos de ellas! cuántas estuve por
estrangularlas por el cogollito verde! ¡pero cuantas también me reí de ellas,,
cuando mi novia llevaba el colmo de su simpatía hasta comerlas.
III
No sé si me amaba con pasión inmensa ó si era yo para ella una s i m -
ple ilusión pasajera.
Sin embargo, yo pasaba por debajo de su balcón lloviera ó tronara,
cayera el sol á plomo sobre la tierra ó el granizo golpeara los vidrios de
las ventanas.
Pasaba con afán solícito. Las tardes crudas, ventosas, heladas, me
hallaban al pié de su balcón como un trovador enamorado de la edad
media.
Y ella encontraba medio de arrojarme un ramilo de violetas que y o
coleccionaba en orden cronológico.
Se hubiese dicho que aquel ramo de modestas flores daba el calor qae el
frió quitaba á mi cuerpo, pues las mejillas se me encendían, melatian las
sienes y un bienestar y una satisfacción inmensa me llenaba el alma.

© Biblioteca Nacional de España


¡Oh pero el calor de! alma no dura, y el írío del cuerpo permanece;
sus OJOS dejaron de mirarme tal vez para contemplarla primera golondrina
que 1 egó con la primavera. Triste, y abandonado, al fin de aquellos amo->
res, me encontré con un resfriado de intereses acumulados obtenidos en el
transcurso del invierno, en mis guardias frente á su balcón en las heladas
y lluviosas tardes!
¡ Oh, cuan largos me parecieron los acatarrados días de primavera,
solo en mi cuarto, en cama, con un alto de cobijas sobre el pecho — me-
nos pesadas que mi desengaño, — ccosado de recuerdos tristes mientras
alegres'brotaban las flores en las plantas y cantaban las aves en eV
ambiente.
V
Yo tenía en medio de mis tristezas una alegría: sobre mi mesa al lado
de la cama, estaba una cajita perfumada donde guardaba sus retratos,
sus cartas, sus violetas.
El resfriado se agravó, el médico me d^ó un día una receta; como
me hallaba sin un céntimo, la doblé sin idea de emplearla y para d i s -
traerme tomé la caja de las cartas, ¡pero tanto perjurio me fastidió i all(
estaba su retrato impávido riéndose de mi! cerré la caja y desdoblé m a -
quinalmente la recela que por falta de fondos no iba á la farmacia.
Un destello de luz debió brillar en mi pupila!
— Cocimiento de violetas, — leí en aquel papel firmado por el
facultativo.
VI
Ah ! Solo para eso me sirvió aquel amor; solo para eso fueron útiles
los ramos de violetas con que mi novia me obsequiaba diariamente en los
felices tiempos. Aquella noche saboree en una taza una parte demis recuer-
dos de amor; por la mañana me encontré aliviado y el lesto de las v i o -
letas me restableció ; y si es cierto que ya su perfume marchito no me
trae viejos recuerdos, me ha quitado en cambio el incómodo catarro que
como una ironía se reía con toses y estornudos de mi corazón enamorado.

© Biblioteca Nacional de España


MONOLOGO DE

¡Nada! ¿Una pesetilla? ¡¡¡Un duro!!! ,; Cinco?!

[Link]

w / ¿ P o r q u é h a b l é d e las n u b e s y l a a u r o r a p a r a l o g r a r e s t a r solo c o n e l l a
en cierta poesía y darle u n apretón q u e e n c i e n d a el pelo!
p i e n s a u s t e d q u e e n m i p e c h o se a t e s o r a Ustedes son sencillas
u n g-ermen i d e a l d e f a n t a s í a ? y se s u e l e n c r e e r s i n g r a n t r a b a j o
¡ C a r a p e ! ¡No, s e ñ o r a ! que son ustedes tiernas avecillas
; y o n o m e h e v u e l t o loco, t o d a v í a ! ó h e r m o s a s ninfas del dorado Tajo,
Si p i e n s a u s t e d q u e y o m e h e fig-urado m i e n t r a s q u e el v a t e q u e lo e s t á d i c i e n d »
q u e e n e s t a b o l a q u e se l l a m a m u n d o en graves v sinoras redondillas
es todo puro, dulce y delicado; i n c l i n a d a la faz, e s t á q u e r i e n d o
q u e a q u í suspira el piélago profundo, ver si p u e d e a t i s b a r las pantorrillas.
q u e se b e s a n las flores P o r q u e e s t o es ¡oh d o l o r ! lo p o s i t i v o ,
de las p ú d i c a s hojas al a b r i g o l o d e m á s es pamema.
y ríen los parleros ruiseñores.... Yo d e m í s é d e c i r q u e c u a n d o e s c r i b o ,
e s t á u s t é e n el e r r o r d e l o s e r r o r e s a u n q u e sean estanzas de p o e m a ,
<y d i s p é n s e m e u s t e d si se lo d i g o ) . á las m u s a s desprecio con desvío
N o c r e a u s t é e n las a r p a s n i en las l i r a s , (pues nunca me han picado)
n i e n los g a y o s l a ú d e s d e los v a t e s , y a l c a n t a r la p a s i ó n d e l p e c h o m í o
p o r q u e eso s o n m e n t i r a s con tono c a m p a n u d o y levantado,
si no s o n e s p a n t o s o s d i s p a r a t e s . todo lleno de vuelos ideales
Lo q u e ocurre es, q u e a l g u n o y n o m b r a n d o florestas y z a r z a l e s ,
q u e se pasa de p u n t o tilipino n o c o n t e m p l o los rayos de la l u n a ,
y es un solemne tuno, n i e v o c o la l a g u n a
h a b l a d e l o i d e a l y lo d i v i n o de t r a n s p a r e n t e s linfas e s p u m o s a s
si quiere e n g a t u s a r á u n a doncella ni l a s selvas u m b r o s a s
y la llama Danaide y nebulosa n i d e l h a d o fatal á los r e v e s e s . . . .
y p e r f u m a d a rosa ¿Sabe usted, liuena a m i g a ,
[Link] deCeilan y blanca estrella lo q u e es m i i n s p i r a c i ó n ! ¡ P u e s . . . u n a i i g a
y h a b l a d e l pez y el t r a n s p a r e n t e c i e l o . . . . q u e t e n g o en m i c a j ó n l i a c e t r e s m e s e s !
J O S É MARÍA, LA T O R R E »

© Biblioteca Nacional de España


UNA ÉUCHA

No pasa un alma ¿Que será esto? Los tiempos se ponen malos ÍÜY tan malos!!!

EL CALZADO FEMENIL

I M'A sienta mejor á las m u j e r e s L a b a b u c h a bien h e c h a y bien lle-


ni les dà m á s g r a c i a que u n v a d a es el calzado c a s e r o q u e c o n v i e n e
calzado de tacón alto. á u n a m u j e r elegante.
El tacón bajo es o r d i n a r i o y El zapato bajo es un rnalicioso i n o -
vulgar: rebaja fisica y m o r a l - n o c e n t e . P e r o con galgas se convierte
m e n t e á la que lo lleva. en un calzado s u b v e r s i v o .
U n a m u j e r de cincuenta a ñ o s , bien El zapato blanco no va á n i n g u n a
calzada, se quita dos lustros de edad. parte.
U n a mtijer j o v e n , calzada con d e s - El zapato n e g r o y alto es la m o d e s -
cuido, envejece. El tacón de color dá tia por os suelos.
c a r á c t e r a v e n t u r e r o á la que lo usa. El zapato de color rojo, verde, aziil
El tacón torcido signitlca pobreza. ó a m a r i l l o es un b a n d e r í n de e n g a n -
El tacón e x c e s i v a m e n t e alto es cur- che
si, revela el a n s i a de t e n e r m á s L o s zapatos de p a ñ o s e van solos á
estatura. la botica.
L a m u j e r que ño m a r c h a con facili- L a bota de r e g u l a r a l t u r a es el cal-
dad s o b r e un tacón alto d e m u e s t r a zado m á s á propósito p a r a la m u j e r :
q u e sale poco de casa ó que va casi n e g r a , gusta; bronceada, provoca; de
s i e m p r e en cociie; debe ser hacendo- color claro, repele.
sa, ó rica. P e r o la que tìnge que no L a bota con c a ñ a de color llamativo
p u e d e a n d a r , es tonta, ó busca un es indicio de m u y poca educación.
brazo en que a p o y a r s e . La bota imperial es el h i m n o de
L a que t a c o n e a m u c h o quiere que R i e g o del calzado.
la vean d e m a s i a d o . L a bota demasiado alta revela m a l a s
L a que a r r a s t r a los tacones, si n o p a n t o r r i l l a s ó mal c a r á c t e r .
es vieja, es sucia. Salvo el caso de L a bota de m o n t a r es i n d i g n a de la
que sea g o r d a . mujer.
L a a l p a r g a t a y el zueco son calzado Él calzado sucio indica descuido,
impropio d é l a mujer: m a t a n la gracia preocupación ó miseria apremiante.
del pedestal femenino. El calzado roto es la necesidad a n -
L a zapatilla es insoportable. dando.
L a sandalia, sobre el pie vestidr), es
ADOLFO LLANOS

© Biblioteca Nacional de España


AL GALOPE
La noche está oscura y tempestuosa. P o r e s t r e c h o
s e n d e r o que se dirige en zig-zag d e i d e la falda h a s t a
^ la cunabre del m o n t e , r o m p i e n d o r a m a s y h a c i e n d o ,
s a l t a r l a s p i e d r a s , huyen al galope de s u s caballos el seductor y la infiel esposa
A p e s a r de la rapidez de la m a r c h a no dejan de h a b l a r .
—Van á alcanzarnos—dice el.
—¡Dios m i o i - e x c l a m a ella.
—Si n o s m a t a . . . m u c h o m e j o r .
—¡Ohl sí, sí... ¡qué nos mate!
—A tí p o r q u e te a d o r a . . .
—Yo le odio con toda mí alma.
—Y á mí p o r q u e m e a b o r r e c e . . . P e r o n o , no nos m a t a r á .
—¿Por qué?
— P o r q u e q u e r r á v e n g a r s e de uu modo m á s h o r r i b l e .
—¿Cómo?
— S e p a r á n d í m o s para s i e m p r e . . . C o n d e n á n d o n o s á e t e r n o s u f r i m i e n t o .
—¡Oh, desesperación!
—Sabe que m a t á n d o n o s nos h a r í a dichosos...
—¡Dios mío!... ¡Dios mío!...
H u b o un silencio de algunos s e g u n d o s d u r a n t e los cuales se oyó el g a l o p a r
de los «aballos y el s e n d o r u m o r de las a g u a s de u n t o r r e n t e .. C o n f u n d i é n -
dose con estos ruidos sonó de p r o n t o otro que llenó de espanto á los dos
amantes.
—¿Estás cierto—gritó ella con voz a n g u s t i a d a — d e que no queda n i n g ú n
medio de salvación?
—Ciertísimo.
—¿Y vamos á vivir sin v e r n o s ?
-¡Sí!
— P u e s bien... ¡ m u r a m o s ! " |
—Eso iba á p r o p o n e r t e . |
—Escucha: á lo último de esta s e n d a . . .
—Hay un precipicio, ya lo sé.
—Clava tua e s p u e l a s en el v i e n t r e del caballo... yo h a r é lo m i s m o . . . r o d a - '
remos juntos. \
—Sí... ya voy... D a m e un beso a n t e s . . . ¡último! i
—Te lo d a r é en la m u e r t e . . . ¡corre que nos alcanzan!
U n o delante del o t r o , los dos caballos c o r r i e r o n con rapidez v e r t i g i n o s a . E l
del s e d u c t o r se h u n d i ó en el vacío... E n t o n c e s ella t i r a n d o v i o l e n t a m e n t e d e
las bridas y r e c u r r i e n d o á su habilidad de a m a z o n a , consiguió d e t e n e r el s u y »
en el borde del precipicio. Y á la c á r d e n a luz de un r e l á m p a g o contempló i n -
d i f e r e n t e cómo rebotaba de p e ñ a en p e ñ a el c a d á v e r del h o m b r e que h a b í a
sacrificado su vida sin vacilaciones de n i n g ú n g é n e r o . . .
CÁTULO MKNDÉS.

© Biblioteca Nacional de España


Ш LOS АВАШССЕ DE' DCS HERMAITAS

I , 1 1

L a m á s sabia, R o s a r i o , es l a q u e a u n a L a que está como t ú . P a c a adorada»


el a m o r con los b i e n e s de fortuna, del a r t e e n a m o r a d a ,
q u e , si el dulce n o es m a l o , d i s c u r r e de e=te m o d o :
ni a u n en c u e n c o de palo, la g l o r i a que no es n a d a ,
e s n a t u r a l que sea, s o b r e v i v e al d i n e r o que lo es t o d o .
s e r v i d o en copa de o r o , miel h i b l e a . CAMPOAMOR.

SONETO

—¿Me a m a s como á fu v i d a ? - m e digistes,-


y yo t e r e s p o n d í : — C o m o á mi v i d a . . .
T ú dichosa, feliz, e n v a n e c i d a ,
de mi a m o r satisfecha, s o n r e i s t e .
—¿Me a m a s c o m o á tu v i d a ? — r e p e t i s t e . —
T ó m a m e ; t u y a soy, p r e n d a q u e r i d a . —
Y t e m b l a n d o , de a m o r d e s v a n e c i d a ,
e n t r e mis b r a z o s t r é m u l o s c a í s t e .
Hoy l l o r a s , y c e g á n d o t e el d e s p e c h o ,
m e a c u s a s de traición y de desvío
y m e l l a m a s c r u e l . . . ¿Con q u é d e r e c h o ?
T e a m o como á mi vida. ¿Es c r i m e n m í o
q u e la vida m e c a n s e y q u e en mi pecho
n o h a y a m á s s e n t i m i e n t o que el hastío?
JOAQUÍN DICBNTA.

© Biblioteca Nacional de España


¡Triunfaste al fln, razón! ¡Cesó el combate!
Kn la terrible lucha sostenida,
no fui la palma por el rayo herida,
no débil flor que el huracán abate.
Fui inconmovible roca que el embate
resiste de la mar embravecida.
Ya recobré la calma apetecida,
ya el corazón sin emociones late.
¡Triunfaste al fln, razón! ¡Mucho he sufrido,
pero al cabo el recuerdo de mi hermosa
arrojé en las entrañas del olvido,
oemo con carcajada desdeñosa
tira el sepulturero empedernido
el cadáver al fondo de la fosa!
PECRO BARBANTES

LA ASPIRACIÓN DE UN HAMBRIENTO
Lo primero de todo ó de conejo, y media docenita
un buen traguito un trozo de pechuga de langostinos;
que abre seguramente, bien doradito, un poco de merluza,
el apetito. un plato de ensalada, unos pajeles;
Una vez que está abierto otro traguito, de postre, medio queso
la cocinera un pedazo de lomo,
va sirviendo los platos <y unos pasteles;
una tortilla ' después caf& con leche
.de esta manera: y una copa de vino bien caléntito
un puré de judias de manzanilla: j para fln de fiesta
ó de lentejas, más tard^ unas perdices un cigarrito.
un platito de ostras, escabechadas, ¡Con qué gusto todo est»
otro de almejas;; un jamón con tomate, me comería
después una copita [Link], si una vez me cayera
de vino añejo y luego, una pareja la lotería.
y «n guisado de liebre de palominos JOSÉ VIBRA.

© Biblioteca Nacional de España


EN E L GRAN MUNDO

—Muy a m a b l e esti su e s p o s a
con el vizconde del P a s o . . .
—Son a s u n t o s de familia
de los q u e n u n c a hice c a s o .

© Biblioteca Nacional de España


ALUEGO DE LA CORRÍA

.—¿Pues у q u é va usted ó pedir Л los á u n o u n s o l e m n e volapié q u e le d i v i d o •


toros? —Y ([ue m i r e u s t e d , g u a r d i a , la c o r r i -
—¿Yo? No le p i d o n a d a á n a d i e , à D i o s d a fué u u a e s a b u r i c i ó n .
sean dadas. —A m i n a d a r : e i m p o r t a .
—Toros b i e n - c r i a d o s , b i e n e d u c a d o s , —Hoiiilíre, y o c r e o q u e u s t e d es e s p a -
d e libras, bien enoornaos, voluntarios e n ñol, a u n q u e se vea en este estituto.
t o d o s los t e r c i o s y c o n s e c u e n t e s . . . —Si s e ñ o r .
—Liberales. —Salió u n t e r c e r t a r o q u e a q u e l l o e r a
— O i g a usted, a m i g o . Yo estoy c a n s a d o u n a b a b o s a . ¿Y q u é d i r á q u e hizo el s e -
«le v e r t o r o s , m e j o r a n d o l o p r e s e n t a . ñ o r Rafael?
—Muchas gracias. —Como si n o .
—Los t o r o s do e s t a t a r d e e r a n t o r o s , y — P u e s 1H m e t i l i u n g o l l e t a z o q u e . . .
y a l o s q u i s i é r a m o s p a r a l o s d í a s d e fiesta. —¡Mentira! A h í t i e n e u s t e d la c a u s a d e
—Yo n o . n u e s t r a d i s p u t a : p o r q u e ni el sefior ve
—Pero s e n o t a u n vacido e n la p l a z a . t o r o s ni t i e n e p a d r e c o n o c i d o .
—¿Qué vacido? , ( S e r e n u e v a la l u c h a , )
d e S-dlvador. — Q u e r e v i e n t o á u n o sí y á o t r o n o , —
— V a y a , s e ñ o r e s , m e voy. g r i t ó el g u a r d i a m e é i a n d o , '
— V e n g a u s t e d acíi, h o m b r e y d i s c u t a
como l o s h o m b r e s leales y d i g n o s . —Mire u s í a , s e ñ o r j u e z , el s e ñ o r dijo
—Yo, ¿ q u é q u i e r e u s t e d q u e d i s c u t a q u a I-laf'ae) e r a u n m a l e t a .
c o n u s t e d ? ¿No ve u s t e d q u e le v e o de - ¿ Q u é Rafael?
Venir? Y c o m o n o h a y m á s torero e n E u - —Eu diciendo Rafael, p u e d e c o m p r e n -
ropa_ q u e e s e q u e u s t e d v e , q u e e s e c o r - d e r s u s e ñ o r í a q u e es el L a g a r t i j o .
•dobés, n o q u i e r o c o n v e r s a c i o n e s . —¡Ah! V a .
— V a m o s á v e r , a m i g o , ¿ u s t e d le . h a —Pues añadió q u e no toreaba ni cara-
vist.) c o n s u m a r t i d a s i a s s u e r t e s ? coles, y y o . . .
—Yo h e v i s t o t a n t o y a . . . — ¿ t í s t e d es p a r i e n t e d e R a f a e l '
—¿Cuándo h a r e c i b i d o u n t o r o ? H a b l e —Ni) s e ñ o r ; pero como si lo fuera, por-
u s t e d , si e s p a r c i a l . q u e le q u i e r o m á s q u e á la C o n s t i t u c i ó n
—¿Y q u e e s e s o d e r e c i b i r ? S i n d u d a del 69 y p o s t e r i o r e s ,
, q u e r e c i b i r t o r o s es algún a s u n t o d i p l o - —¿Y u s t e d p e g ó al s e ñ o r ?
m á t i c o . Lo q u e p a r e c e m e n t i r a e s q u e —Una manguzá.
h o m b r e s q u e se t i e n e n p o r d e m ó c r a t a s v —¿Y u s t é ?
Jibre-pens-adores v e n g a n Л defender aho­ —Yo le i g u a l é .
r a la s u e r t e m á s r e t r ó g r a d a d e l t o r e o . —¿Le s u c e d i ó u s t e d ?
—Lo q u e e s u s t e d e s u n s i n v e r g i i e n ? a —Le a t i c é u n a m o r r a al c u a r t e o
FOI-rao e n l o m i s m o . — l i u p u o : p u e s p;)r e s c á n d a l o c i n c o d u -
—Y u s t e d e s u n t i m a d o r . - ros de m u l t a y las costas; p a g a r á n u s t e -
(Hofetás c o r r e l a t i v a s . ) d e s á medias."
— ¡ M i r a t ú q u e v e r m e yo e n u n a
prevención, que aunque no sea - ; 0 1 é ya!
m á s q u e u n a p r e v e n c i ó n al fin e s —Tráete m á s vino, m u c h a c h o .
u n a c á r c e l , casi ca- —¡Valiente corrida!...
si p o r u n f r a s c u e - '—Y v a l i e n t e m e n t e d e s p a c h a s t e al Ja-
ista!... bonero.
—¿ Y y o q u e —No, si y o s a r g o á la plaza á q u e m e
soy u n h o m b r e a r c a n s e n l o s t o r o s .. ¿Y t ú ?
de bien y m e —Yo le a t i c é a l b e r r e n d o á m e d i a
encuentro vuelta.
aquí p o r ui) — \ ' d e s í a n q u e e s t a b a m a l d e la v i s t a .
cordobés?.. — Va q u i s i e r a e r t e n i e n t e d e a r c a r d e
— Vamos á q u e p r e s i d i ó t e n e r l o s ojos t a n c l a r o s c o -
v e r si calla- m o el a n i m a l .
mos , — inter- —Y s e a r m ó u n a d e p a l o s e n e l c u a t r o
viene u n guar- ¡ior m o r d e la m u - r t e d e l t o r o . . ,
d i a ,—ó le d o y —.Son u n o s l i l a s , h o m b r e .

© Biblioteca Nacional de España


—Si y a n ò l i a y a f i c i ó n , n i v i s t a , n i n á . ñuelo para s o n a r m e , noté q u e caía u n a
—Mientras que nosotros estemos uni- cosa: era u n a oreja de mi c o n t r i n c a n t e .
dos, q u e nos e n t r e n moscas. —¡Ave María p u r í s i m a ! Y ¿ c ó m o se
*** a r r e g l ó eso?
— ¡ J e s ú s c o m o t i e n e u s t e d l a fila, d o n — P u e s d i j o él q u e se le h a b í a c a í d o e n
Severiano! ¿Qué h a sido eso? ¿Se h a caí- l a s a p r e t u r a s , al s a l i r d e l a p l a z a . P e r o
do u s t e d e n a l g u n a c h u m b a ? en cuanto nos encontremos...
— N o ; fué q u e m e v i n e á l a s m a n o s c o n
1 u galopín, por causa tuya. Moraleja.
— P u e s si y e v a u s t é u n o j o q u e p a e s e Si n o f u e r a p o r l o s a f i c i o n a d o s d e p r e -
u n h u e v o p a s a o p )r a g u a . D é j e s e u s t é s a , ¿ q u é s e r í a d e l o s t o r e r o s , y d e l a fies-
d e eso, y q u e d i g a n lo q u e q u i e r a n esos ta n a c i o n a l , y de la d i g n í d á de la p a t r i a ?
granujas. Afortunadamente, aún hay primave-
— A n d a q u e él t i e n e p a r a r a t o : c u a n d o ras.
l l e g u é á l a p r e v e n c i ó n , al s a c a r el p a - EDUARDO DE PALACIO.

LAS [Link] DE UNA RANA

Saldré á tomar el sol., Llueve! ¡Qué desgra- El sol otra vez ¡viva
ciada soy! la libertad!

© Biblioteca Nacional de España


© Biblioteca Nacional de España
INOCENCIA
—A quién escribes papaito?
—A tu m a d r e .
¿Y por qué le pones I n é s si se
llama Luisa?
— É s su s e g u n d o n o m b r e .
— E n t o n c e s tu s e g u n d o n o m b r e
debe de s e r Garlos, p o r q u e ella
en sü carta n u n c a te llama C o r -
nelio.

Allá, en el E g i p to, y al pié de un arroyo


en una explanada que el valle engalana,
oculta entre cedros, llorando se encuentra
palmeras y zarzas. la hermosa Zoraida.
Sus ojos azules, ¡Corred, suplicadla
su tez nacarada que os cuente sus cuitas,
reveíanla pena sus cuita» amargas,
4Ue siente su alma. y cuando su historia
¿Por qué está tan triste? sepáis detallada,
¿porque su mirada venid al momento,
se nubla por grados venid á mi casa,
cual luz que se apaga? contadme las penas
¿Acaso su a m a n t e que hieren su alma,
en tierras lejanas y entonces.., prometo
Por otros amores —(bajo mi palabra)—
ía tiene olvidada? buscar á la mora,
y allí, en la explanada,
Si os interesare oculta entre cedros,,
saber por qué causa palmeras y zarzas,
sus líigrimas vierte quitarle las penas
ta hermosa Zoraida, al punto y con gracia.
marchad al Egipto.,.. ALFREDO MBRKI..

© Biblioteca Nacional de España


ORIGEN DE LA MARSELLESA

N t o d o s l o s t i e m p o s l o s o r í g e n e s d e l a M a r s e l l e s a h a n sidf
discutidos mil veces, sin q u e n u n c a se encontrase l a f u e n t t
v e r d e r a d e d o n d e sacó s u h i m n o R o u g e t d e l ' I s l e .
Una de las opiniones q u e h a n dado m á s q u e h a b l a r es l a
de u n sabio irlandés q u e sostiene q u e la Marsellesa es u n
'Y • plagio... de Racine.
V • Hé aquí las pruebas:
E n la Athahe s e e n c u e n t r a n l o s s i g u i e n t e s v e r s o s :
V I ) ' r h é r e s s œ u r s n'entendez-vous pas?
^ — J ' e n t e n d s m ê m e les cris de barbares soldats.
Y l a Marsellesa dice:
îv'entendez vous dans les campagnes,
M u g i r ces féroces soldats? '
De Esiher, a c t o I:
O n é g o r g e á la fois l e s e n f a n t s , l e s v i e i l l a r d s .
Le fils d a n s l e s b r a s d e s o n p é r e .
Y la M a r s e l l e s a d i c e : ^ ^ . ' n / ,—/—
Ils v i e n n e n t j u s q u e dans nos bras, ' '
E g o r g e r n o s flls, n o s c a m p a g n e s . ..^ ' j
D e . 4 M a t e , o t r a vez, a c t o L .¿JIC)*.¿/ ^rlP^r&-^ -rita •Cio.f i'tfataA^.
[Link]- ^ . ,
' b a t p o u r n o u s ? o í f i & E J Í t ' j1AA;fr / ' •
Dieu dont le bras vengeurs, etc. ^«^-'e.- • ^ U e ^ ^ ^-vTei^
Y l a Marsellesa d i c e : ,^ ^—I'j2_
.Soutiens, conduis nos bras vengueurs; ¿iytOaif o*'t^~Í^ tf^c^-^-t^^uí.
Combat avec tes défenseurs. ,
L a s r e l a c i o n e s del s a b i o i r l a n d é s e a u - I ^ a - i no, it^a/^^a^ OUJC^Á tn:^^-^^
s a n m u c h a s e n s a c i ó n en F r a n c i a . R e s u l - y e ^ ^ ^n^^a pi<s/„,/tfi^
t a d e ellas q u e la M a r s e l l e s a e s la imrá-
frasis d e u n c a n t o r e l i g i o s o , d e u n c a n t o nceo^, '^-^-M.^/^I
hebreo, de u n salmo metamorfoseado por " ' " " " ^ -M'^TCÍ « < - C 4 ^ , - ^
R a c i n e ; e s el g r i t o d e l débil o p r i m i d o ,
l l e v a d o al f r e n e s í . A s í s e c o m p r e n d e la
resonancia extraordinaria del h i m n o de
R o u g e t d e l'Isle.
LI) c u r i o s o del caso e s v e r á L u í s X I V 3Í5,,£r/" • J Í R / r ' Í C - R T ' . * / - . v r/-— /'< A
Y á l a M a i t e n o n e n c a r g a n d o á R a c i n e el • "^^^<-^¿ri^^/t^ ^¿í<^i
h i m n o q u e había de inspirar la Marse- —^ '
Ilesa, y l o s s o l d a d o s d e l a r e v o l u c i ó n >7)
m a r c h a n d o s i n s a b e r l o , e x a l t a d o s p o r el , . ——/—i /? /
r i t m o y las palabras de u n canto hebreo W^íc-'^c/- .«i^r,
en q n e la p r i n c i p a l t r a n s f o r m a c i ó n c o n -
s i s t í a en s u s t i t u i r la p a l a b r a J e h o v á p o r
la de Patria.
Y y a q u e d e l famoso h i m n o d e l a r e -
v o l u c i ó n se t r a t a , d a m o s c o m o n o t a c u -
r i o s a , u n auti^grafo firmado p o r el p r o p i o
R o u g e t d e l'Isle.

© Biblioteca Nacional de España


Estamos en pleno estío.
S e 1© aviso á m i s l e c t o r e s p o r si n o lo h a b í a n n o t a d o .
L a g e n t e comm' il faut i n v a d e la C o n c h a y el S a r d i n e r o , la de m á s m o -
d e s t a s a s p i r a c i o n e s a n d a e s p a r r a m a d a p o r los p u e b l o s del litoral y los q u e n o
t e n e m o s a s p i r a c i o n e s (por n o l l a m a r l o de o t r a m a n e r a ) nos q u e d a m o s en c a s a
como C a c h u p í n .
E n t r e los q u e nos q u e d a m o s t a m b i é n h a y a r i s t o c r a c i a s y d i s t i n c i o n e s .
U n o s se b a ñ a n en el A s t i l l e r o ó en los O r i e n t a l e s , o t r o s en la p l a y a de A n -
t u n e z y o í r o s se b a ñ a n . . . e n s u d o r .
E l v e r a n o , sin e m b a r g o , t i e n e s u s a t r a c t i v o s . L a s flores,los t r a j e s v a p o r o s o s
de las m u j e r e s , q u e son t a m b i é n flores de todo el a ñ o , la h o r c h a t a de c h u f a s
y las a m e r i c a n a s de seis p e s e t a s .
N o hablo de los r e f r e s c o s de e s t e n o m b r e , e s o s valen cincO'céntimos; m e
refiero á las p r e n d a s de v e s t i r s u s t o c a y a s . . : .'
E n e s t e t i e m p o , por c u a r e n t a r e a l e s c u a l q u i e r a p u e d e ir h e c h o u n c a b a l l e r o .
E s decir, c u a l q u i e r a que t e n g a c u a r e n t a r e a l e s , p o r q u e c o n o z -
co yo á a l g u i e n q u e a n d a t o d a v í a con paleto de i n v i e r n o .
Y e s lo q u e él m e d e c í a el o t r o día.
— ¡ H o m b r e l ¿por q u é no h a r á frío en el v e r a n o ?

Con esto de los c a l o r e s hay u n a e s c a s e z de n o t i c i a s d e s e s -


p e r a n t e p a r a los q u e como yo t i e n e n q u e e s c r i b i r c r ó n i c a s .
E n c a m b i o , sin d u d a t a m b i é n p o r el c a l o r , c a d a
día n o s c o m u n i c a ' l a p r e n s a un c r i m e n ó u n s u i c i -
dio. P e r o e s t a s son noticias t r i s t e s q u e n o c o n -
viene comentar. i
Solo hallo u n a cosa c u r i o s a q u e c o -
m u n i c a r esta semana á mis lectores.
E l d e s c u b r i m i e n t o del doctor G a r -
n i e r . E s t e sabio h a a- e r i g u a d o q u e l o s
\' m o n o s t i e n e n un l e n g u a j e a r t i c u l a d o

© Biblioteca Nacional de España


y lo que es m á s h a conseguido haWar con ellos y h a c e r s e e n t e n d e r .
El d e s c u b r i m i e n t o n o deja de s e r o r i g i n a l y se p r e s t a à g r a c i o s o s c o -
mentarios.
E n cambio otro sabio, que en esto de decir t o n t e r í a s no hay como los
sabios, a s e g u r a que el m a y o r perfeccionamiento de la r a z a h u m a n a c o n s i s -
t i r í a en n o h a b l a r . Dice que la mímica y el gesto son m á s [Link] y q u e
l l e g a r á un día e n que el h o m b r e , convencido de e s t a v e r d a d , d e s t i e r r o el u s o .
de todos los i d i o m a s .
M i r e n ustedes por donde r e s u l t a que los m u d o s son sin duda u n o s s a b i o s
q u e se han a d e l a n t a d o a l g u n o s siglos.
A h o r a u n a n u s t e d e s las t e o r í a s de estos dos h o m b r e s de ciencia y t e n d r á n
q u e d e n t r o de a l g ú n tiempo los h o m b r e s h a b l a r á n como los m o n o s y los m o n o s
c o m o los h o m b r e s .
Yo e s p e r o v e r en los escaños del C o n g r e s o á a l g ú n c h i m p a n c é p r o n u n -
c i a n d o d i s c u r s o s de s e n s a c i ó n .
P o r m á s que bien m i r a d o , la cosa n o ofrecerá g r a n novedad p o r q u e e n
todos los tiempos han p r o n u n c i a d o d i s c u r s o s m u c h o s a n i m a l e s .
Un periódico p o r t u g u é s a s e g u r a q u e en a l g u n a s ex-
plotaciones de A m é r i c a se e m p l e a n , p a r a los t r a b a j o s
del c a m p o , á los g r a n d e s m o n o s , ó á los m o n o s g r a n d e s ,
m e j o r dicho.
Con esto y con que llegue á e n s e ñ á r s e l e s el idioma
q u e hablan los h o m b r e s del país. jAdios clase o b r e r a !
E s t e s e r í a el colmo de la explotación b u r g u e s a .
P e r o ¿quién m e dice á mí que con el tiempo, la educa"
ción y el t r a t o , los m o n o s no llegarán á civilizarse y á
verificar temibles huelgas?
| N a d a , que e s t a m o s abocados^á u n conflicto monil!
Si los m o n o s llegan á e n t e r a r s e del papel i m p o r -
t a n t e que están llamados á d e s e m p e ñ a r , son capaces de
o r g a n i z a r u n a c r u z a d a c o n t r a el h o m b r e y a c a b a r con
n u e s t r a raza. E n t o n c e s los pocos h u m a n o s que queda-
r í a n p a s a r í a n á o c u p a r la p a j a r e r a del P a r q u e y los hoy
allí instalados dirigirían el Municipio y e j e r c e r í a n los
c a r g o s públicas que hoy ejercen los h o m b r e s .
¡Y p u e d e q u e lo hicieran mejor!
E n c u a n t o á que los h o m b r e s l l e g a r á día en q u e no
h a b l e n , m á s vale, p o r q u e p a r a decir t o n t e r í a s , como e s -
tos dos sabios, mejof e s t a r í a n callados.
Yo p o r mi p a r t e voy á d a r ejemplo p o n i e n d o p u n t o final aquí m i s m o .

PABLO DE SEGOVIA

© Biblioteca Nacional de España


AMOR RAZONABLE
I A m a y o r p a r t e de m i s lecto-
res, y casi t o d a s m i s lecto-
ras, si p o r v e n t u r a l a s t e n -
go, h a n de p e n s a r q u e l a s
dos palabras precedentes
e n v u e l v e n u n a c o n t r a d i c c i ó n : es
c l a r o , ¿á q u i é n s e le o c u r r e u n i r
dos ideas i n c o m p a t i b l e s ? ¿ Q u i é n
concibe q u e e x i s t a n s i m u l t á n e a -
m e n t e en u n m i s m o i n d i v i d u o
Amoryrazórú
D e s d e q u e la h u m a n i d a d DIO
s u s p o d e r e s á los h o m b r e s sabios
p a r a q u e se t o m a s e n el t r a b a j o
de p e n s a r p o r e l l a , n o h a existido
t o n t e r í a q u e la h u m a n i d a d n o h a y a cuatro letras, p o d e m o s e l e g i r á n u e s -
p a t r o c i n a d o , a b s u r d o q u e no h a y a de- t r o a n t o j o la q u e nos p a r e z c a m á s
fendido, falsedad que no h a y a p r o i e - c o n v e n i e n t e ; q u e definiciones h a y p a r a
s a d o , m e n t i r a , en fin, q u e no h a y a t o d o s los g u s t o s y aplicables á c u a l e s -
c r e í d o c o m o a r t í c u l o de fé. quiera circunstancias.
O c u r r i ó s e l e , n o sé á q u i e n , decii': P o r lo q u e se r e f i e r e á mi o p i n i ó n
«El a m o r es ciego,* y d e s d e e n t o n c e s p a r t i c u l a r , h e c r e í d o s i e m p r e q u e el
el g é n e r o h u m a n o c r e e b u e n a m e n t e a m o r «es u n s e n t i m i e n t o q u e e m b e -
en la c a r e n c i a de vista del rapas ala- llece u n instinto,» y aquí h a de s e r m e
do—que con alas lo p i n t a n — y s e g u r o lícito o m i t i r u l t e r i o r e s a c l a r a c i o n e s ,
estoy de q u e el a m « r so halla c o n d e - q u e el t e r r e n o t i e n e a l g o de e s c a b r o s o
n a d o á s e r ciego, en c o n c e p t o de m u - y resbaladizo, y no me p e r d o n a r í a
c h o s , p o r b a s t a n t e t i e m p o , bien así n u n c a h a b e r i n v a d i d o con o s a d a p l a n -
c o m o lo e s t u v o á p a s a r p o r t u e r t o y ta el c a m p o , p a r a mí v e d a d o , de l a
p o r beodo el r e y i n t r u s o Pepe Botella, c i e n c i a ó de la filosofía.
q u e s e g ú n i n f o r m e s , t e n í a u n o s ojos
h e r m o s o s y n o p r o b a b a el v i n o . .
N o es p r e c i s o r e f l e x i o n a r m u c h o D e j a n d o á u n lado definiciones m á s
p a r a c o m p r e n d e r q u e la c e g u e d a d del ó menos aceptables, más ó menos
a m o r es p u r a y s i m p l e m e n t e u n a de e x a c t a s , lo que á n a d i e p u e d e o c u l t a r s e
t a n t a s boljerías"', q u e d i c h a s en u n es q u e el a m o r influye de u n a m a n e r a
m o m e n t o de b u e n h u m o r , se a d m i t i e - decisiva, o m n i p o t e n t e , n o ya solo e n
r o n sin e x a m e n p o r la g e n e r a l i d a d , la vida del i n d i v i d u o , si en la e x i s t e n -
y h o y p a s a n , c o m o m u c h a s , con a u t o - cia del g é n e r o h u m a n o . D e c i d m e a h o -
r i d a d de cosa j u z g a d a . r a si no es r e n e g a r de la P r o v i d e n c i a ,
N o es mi p r o p ó s i t o definir el a m o r , si n o es p r o f e s a r o s t e n s i b l e m e n t e el
t r a b a j o q u e , s o b r e s e r a r d u o , si n o m á s a b s u r d o fatalismo a s e g u r a r q u e
i m p o s i b l e p a r a mí, s e r í a c o m p l e t a - e s t e s e n t i m i e n t o , del cual d e p e n d e n ,
m e n t e i n ú t i l , ya q u e en v e r d a d lo q u e p u e d e d e c i r s e , l o s d e s t i n o s del m u n -
n o s s o b r a n sor; definiciones. do, es u n s e n t i m i e n t o ciego, y c a p r i -
D e s d e a q u e l l a del i n s i g n e p o e t a Víc- c h o s o y loco.
t o r H u g o El amor es la salutación de S u c e d e , sí, m u c h a s veces, y e s t e e s
los ángeles á los otros, h a s t a o t r a d e sin d u d a , el o r i g e n de la c o m ú n c r e e n -
a u t o r d e s c o n o c i d o q u e p r i n c i p i a : El cia, q u e s e c o n f u n d e n con el a m o r
amor es un vocablo que consta de sentimientos muy diferentes; como

© Biblioteca Nacional de España


t a n t à b o i r a à c o s a s quo a n d a n p o r a l . ' amores de los nrunosi ¿Y est» a u é
m e z c l a d a s y c o n t u n d i d a s , s i e n d o sin significa? El significado dé e s t e h e c h o
e m b a r g o , en u n t o d o d e s e m e j a n t e s , y n o p u e d e s e r más d e s c o n s o l a d o r : los
hasta contradictorias. primeros amores son, comunmente,
Y n o o b s t a n t e , n a d a m á s fácil q u e amores falsos é incompletos.
d i s t i n g u i r el a m o r v e r d a d e r o de los P o r q u e digan lo que q u i e r a n los
a m o r e s falsos. ¿Qué', no e s fácil dis-< p o e t a s , q u e en e s t a c u e s t i ó n s u e l e n
t i n g u i r u n d i a m a n t e de u n vidrio? a l c a n z a r muy poco—y p e r d o n e » la
E n el a m o r , c o m o en todos los fe- franqueza—el p r i m e r a m o r n o e s o r -
n ó m e n o s q u e n o s p r e s e n t a el e s t u d i o d i n a r i a m e n t e tal, s i n o su p r e s e n t i -
del h o m b r e , h á l l a n s e dos e l e m e n t o s m i e n t o ; e s , c o m o si d i j é r a m o s , el
d i s t i n t o s q u e se c o m p l e t a n m u t u a - prólogo de u n a novela, ó la e x p o s i c i ó n
m e n t e : uno es el e l e m e n t o m a t e r i a l , de u n d r a m a .
o t r o el e s p i r i t u a l . S u p r i m i d m e n t a l - ¿Quién no h a t e n i d o u n a p r i m a ? y
m e n t e u n o de ellos y el a m o r r e s u l t a r á t e n i é n d o l a , ¿quién n o h a c r e í d o q u e
incompleto; no será verdadero amor: la a m a b a ? y d e s p u é s , ¿quién no se h a
s e r á p a s i ó n , desfeo, locura, u n a cosa r e í d o g r a n d e m e n t e de lo q u e l l a m ó
c u a l q u i e r a , todo, m e n o s a m o r : r e u n i d a l g ú n día a m o r e t e r n o ?
ambos elementos, examinad cuidado- Y es q u e al p r i m e r a m o r le falta
s a m e n t e el c o n j u n t o q u e de s u n n i ó n s i e m p r e , ó casi s i e m p r e , u n r e q u i s i t o :
r e s u l l a , y e n c o n t r a r e i s lo t r a n q u i l o y lo r a z o n a b l e .
lo apacible, lo c u e r d o y lo d i g n o del U n c o r a z ó n de v e i n t e a ñ o s d e s e a
amor verdadero. el a m o r , c o m o u n a p l a n t a d e s e a el
L o s q u e le l l a m a n ciego, n o lo h a n aire. La Providencia necesitaba ese
c o n o c i d o , i g n o r a n lo que es: L o s q u e i n s t i n t o p a r a r e a l i z a r s u s altos fines,
j u z g a n s i n ó n i m a s las p a l a b r a s amor y lo ha colocado g r a n d e , a v a s a l l a d o r ,
y locura n o h a n a m a d o n u n c a . d o m i n a n t e en n u e s t r o e s p í r i t u . ¡Ay
¿Es a c a s o a m o r el olvido c o m p l e t o del q u e p r e t e n d a c o n t r a r r e s t a r l e ; lu-
d e los lazos quo á la t i e r r a nos u n e n ? c h a r á c o n t r a las leyes de la P r o v i -
N o , m u y al c o n t r a r i o . ¿ P o r q u é , p u e s , dencia!
l l a m a r a m o r á un s e n t i m i e n t o q u e h a n N a d a t i e n e de e x t r a ñ o que ese d e s e o ,
i n v e n t a d o los p o e t a s , q u e sólo c o n o - e s a necesidad q u e s e n t i m o s sin expli-
c e n ellos y a l g u n o s aficionados, en el c á r n o s l a , e n c u e n t r e su r e a l i z a c i ó n en
c u a l d e s a p a r e c e p o r c o m p l e t o lo q u e la p r i m e r a m u j e r q u e a p a r e c e á n u e s -
h a y y h a do h a b e r s i e m p r e de m a t e - t r a visla. E n é s t e caso, el i n s t i n t o so
rial en el h o m b r e ? ha equivocado.
S i asi c o n s i d e r á i s el a m o r , l l a m a d l e Co ocad á dos j ó v e n e s de d i f e r e n t e
loco e n h o r a b u e n a . s e x o en c i r c u n s t a n c i a s p a r e c i d a s , s u -
¿ H e m o s de e n t e n d e r p o r a m o r u n p o n e d q u e su posición especial les
d e s e o i n s t i n t i v o que n o s e q u i p a r a r l a permita contraer matrimonio, y es
al ser irracional? s e g u r o q u e no t a r d a r á n en h a c e r l o
E n este caso le l l a m a r e i s ciego con a s í . E s o es lo q u e el m u n d o l l a m a u n
justicia. matrimonio por amor: ¡ah, c u a n difí-
cil e s q u e t a l e s m a t r i m o n i o s l l e g u e n
á r e a l i z a r la m á s p e q u e ñ a p a r t e de
las i l u s i o n e s r i s u e ñ a s que al c o n t r a e r -
N o e s posible d u d a r l o : allí d o n d e le f o r m a r o n los i n o c e n t e s e n a m o -
volvamos nuestras miradas investi- rados!
g a d o r a s , allí e n c o n t r a r e m o s p r u e b a s V e a m o s el r e v e r s o de la m e d a l l a :
i r r e c u s a b l e s de e s t a v e r d a d . en él e n c o n t r a r e m o s el matrimonio
¿No h a b é i s o b s e r v a d o c u a n c i e r t o de conveniencia. E n éste todo ha
e s , c o m o h a dicho con m u c h a g r a c i a sido frió c á c u l o , r a c i o c i n i o s e v e r o .
Un i n g e n i o s o e s c r i t o r , q u e lan primas N a d a de p a s i ó n , n a d a de i n s t i n t o .
sirven siempre para ser los primeros ¿Necesitaré decir que tampoco e x i s -

© Biblioteca Nacional de España


en este m a t r i m o n i o g a r a n t í a s de Este cariño, ora apasionado, o ra
telipidad y de v e n t u r a ? t r a n q u i l o , con t o d o s los c a r á c t e r e s
El a m o r es u n t i r a n o m u y v e n g a t i v o ; del ü e s e o en u n a s o c a s i o n e s , p u r o ,
^^nca. p e r d o n a q u e s e le h a y a r e l e - elevado y s a n t o en o t r a s ; ya violen to
gado al olvido en a s u n t o s de e s t a c o m o el h u r a c á n , ya s e r e n o c ó m e l a s
fiaturaleza. ¡ C u á n t a s d o l o r o s a s e x p e - a u r a s p r i m a v e r a l e s , es d u r a d e r o , es
i'iencias c o n f i r m a n frecuentemente eterno.
«sta v e r d a d ! Así, n o de o t r a m a n e r a , e s el a m o r
completo; tal es el v e r d a d e r o a m o r ,
q u e , lejos de s e r ciego ó loco, es r a z o -
n a b l e , y t i e n e m u y b u e n a vista: t a n
R e s u l t a , d e s p u é s de todo, q u e el b u e n a , q u e d e s c u b r e en el objeto a m a -
" a m a d o p o r los p o e t a s primer amor, do p r e n d a s a d o r a b l e s , ocultas p a r a los
«s s i m p l e m e n t e u n a e q u i v o c a c i ó n , tan d e m á s ; q u e vé en su s o n r i s a , q u e lee
n a t u r a l , c o m o l a m e n t a b l e : lo q u e el en s u s m i r a d a s p r o m e s a s y p e n s a -
n o m b r e m a d u r o l l a m a a m o r último, m i e n t o s q u e los d e m á s ni ven ni d e s -
«uele s e r u n a m a n i f e s t a c i ó n de s u cifrarían si las v i e r a n .
« g o i s m o . El u n o y el otro son incom- U n i d dos s e r e s q u e se a m e n de e s t e
pletos; al u n o le falta la r a z ó n , al o t r o m o d o , y s e g u r o estoy de ello, si n o
e taita el s e n t i m i e n t o , y éste y a q u e - r e a l i z a n en el m u n d o la v e r d a d e r a
lla d e b e n r e u n i r s e p a r a f o r m a r el felicidad, poco h a de faltarles p a r a
^mor razonable, de q u e ya os habla- realizarla.
ba al pi-incipio.
El a m o r r a z o n a b l e se siente y se
explica. E n él los e n a m o r a d o s se
•aman c o m o t a l e s , se q u i e r e n como R e s u m e n . Desconfiemos siemprede
3jnigos y se e s t i m a n en lo q u e v a l e n . los primeros amores, q u e s o n g e n e -
Hay m o m e n t o s en q u e la pasión los ralmente una equivocación. Y descon-
« l e v a s o b r e los objetos m a t e r i a l e s que fiemos del a m o r que no s e a r a z o n a b l e .
les r o d e a n ; e n t o n c e s son el hombre ij E s t a distinción p u e d e n o s e r m u y
*« mujer que se funden en un ángel, sencilla, ni m u y fácil; p e r o c r e e r l a im-
<le que nos habla Víctor H u g o : 'hay posible, s e r í a n e g a r la b o n d a d de la
<^tros en q u e la fría r a z ó n d o m i n a en rovidencia.
s u alma, y e n t o n c e s son las d o s p e r -
s o n a s q u e fundan en m o t i v o s j u s t o s A. SÁNCHEZ PÉREZ.
y a t e n d i b l e s su m u t u o a p r e c i o y su
estimación verdadera.

© Biblioteca Nacional de España


Causaron buena impresión
B r e s l a u y A u x i l a Ch,vpelle palabras tan elocuentes;
justitos media docena. p e r o al t o m a r posesión;

z Si h a y allí r e v e n t a d o r e s , t a n s ó l o p e n s ó el h a l c ó n
será de ver la tarea emplear á sus parientes.
A s u hijo, q u e es a n i m a l
COMPETENCIAS del cuerpo de alabarderos;
y a q r e l l o s serán de veras, LOS PÁJAROS SILBAN
que entiende pocas cuestione?,
le DIO e l c a r g o p r i n c i p a l
auténticos y legítimos, d e investigador real
de nidos y cascarones.
a p l a u d i e n d o la obra regia,
A dos p r i m o s disolutos,
¡Pues señor, esto es la m a r ! g r i t a n d o : ¡ S a l g a el a u t o r ! de costumbres depravadas,
¡Oh p á j a r o s v o l a d o r e s
T o d o el m u n d o h a c e c o m e d i a s . ¡Que lo b u s q u e n ! \\]m,juerga q u e vais los aires c r u z a n d o ! les n o m b r ó de dos p l u m a d a s
i g u a l q u e si se t r a t a r a los h o m b r e s s o m o s a c t o r e s ; directores absolutos
S e e s t á p o n i e n d o el oficio de las aguas estancadas.
de u n autorcillo cualquiera! vosotros espectadores,
imposible, y estas quejas p o r eso c r u z á i s s i l b a n d o . A cierto halcón m u y b e r g a n t e
¡Ah!... ¡Qué h o n o r p a r a la clase? c o n el c u a l le l i g a n l a z o s
no son quejas infundadas,
¡Y si el d r a m a lo r e v i e n t a n , * C u e n t a n q u e en cierta ocasión, de amistad y de.... sablazos,
n o t a l . ¡Ojalá lo fueran! l e h i z o primer vigilante
— q u e n o lo r e v e n t a r á n , las aves se r e u n i e r o n ,
Vamos. ¿Quién dirán ustedes del ramo de picotazos.
apuesto cuatro pesetas,— y en nominal votación,
q u e se lanza á la palestra? entre todas eligieron Y c u a n d o así c o n s i g u i ó
q u é noche de horrible duelo l a b r a r la felicidad
¡Un monarca nada menos! por soberano á un halcón.
para la pobre Suecia! E l c u a l le d i j o á l a g r e y de los s u y o s , e x c l a m ó :
El rey Osear de Suecia. —Orden y tranquilidad
Los m o n a r c a s no debían q u e e n t o r n o d e sí t e n í a :
Es decir, q u e h a s t a los reyes — A m i g o s , es v u e s t r o rey q u e r e m o s la p a t r i a y y o —
lanzarse á tales empresas, Pero u n águila altanera
nos hacen la competencia. l a m á s firme g a r a n t í a
q u e es la l u c h a desigual escribe u n nuevo programa,
¡Los reyes! E r a m o s pocos, d e l o r d e n y d e la ley.
y n o p u e d e n los poetas, s u b e á la i m p a r c i a l esfera,
y es c l a r o , p a r i ó la a b u e l a . Seréis libres como el viento v e n c e al h a l c ó n , s e p r o c l a m a
con é m u l o s de tal fuste q u e e n el m a r s e s i e n t e y g o z a ,
¡Un m o n a r c a a u t o r d r a m á t i c o ! reina del aire, é impera.
s o s t e n e r la c o m p e t e n c i a . d á n d o l e su m o v i m i e n t o ,
¡No e s é x i t o el q u e l e e s p e r a ! y d e s p u é s se e l e v a y r o z a Y otra vez v u e l t a á leer
las p u e r t a s del firmamento. un programa singular;
El rey Osear, compañeros, E . N A V A R R O GONZALVO. o t r a vez v u e l t a á e m p e z a r
Seréis del c a m p o a b s o l u t o s
h a terminado u n a pieza dueños y poseedores, el á g u i l a á p r o m e t e r
en u n acto. Se titula, y o no os i m p o n d r é t r i b u t o s , y las aves á esperar.
V s e r á n v u e s t r a s l a s flores, Y o t r a vez el n e p o t i s m o
s e g ú n sé de referencia. vino á s u b y u g a r la g r e y .
los insectos y los frutos...—
El Castillo de Krouherg B i e n s e v e q u e el e g o i s m o
y es u n a obra maestra, n o es ley escrita, q u e es ley
q u e l l e v a el s e r e n sí m i s m o .
u n drama histórico, y todo,
Pero las aves, en s u m a ,
q u e h a de ponerse en escena, no quieren soportar un
— a t e n c i ó n , q u e e s t o e s lo g r a v e y u g o atroz que las a b r u m a ,
y aquí está la competencia— q u e a l fln s o n g e n t e d e p l u m a
y con sentido c o m ú n .
en seis teatros á u n t i e m p o
P o r lo t a n t o l l e g ó u n d í a
y e n la m i s m a n o c h e . ¡Aprieta! e n q u e abolieron los reyes,
¡ E s t o si q u e e s m o n o p o l i o , p l o c l a m a r o n la anarciuía,
y ya no tienen m á s leyes
y d e ordago, y d e p r i m e r a !
q u e las q u e Dios les e n v í a .
¿ E h ? ¡Me r í o y o d e P i n a
y otra porción de lumbreras Desde entonces van volando
españolas!... ¡Seis t e a t r o s ! por las a l t u r a s del cielo,
y cuando cruzan mirando
¡Vaya u n trimestre! ¡Qué c u e n t a !
l o q u e s u c e d e e n el s u e l o ,
¡ S e i s á u n t i e m p o ! Y s i lo d u d a n pasan de prisa y s i l b a n d o .
h e a q u í la lista c o m p l e t a : R. TOKKOMK
Nuremberg, Hall, Stultgard,
K o e n i s b e r g , - q u é palabrejas,—

© Biblioteca Nacional de España


:[Link].s d.e m - C L J E X

R i c a r d o se c r e í a el h o m b r e m á s feliz de la t i e r r a .
A m a b a á M e r c e d e s y ella c o r r e s p o n d í a á s u p a s i ó n .
Confiado en exceso, h a b í a c r e í d o al pié de la l e t r a los j u r a m e n t o s de la i o 4
•ven N o podía c o n c e b i r s u a l m a noble y s i n c e r a q u e a q u e l r o s t r o a n g e l i c a l v
c a n d o r o s o , fuera m á s c a r a de la h i p o c r e s í a y la malicia.
M e r c e d e s , s i n e m b a r g o , le e n g a ñ a b a .

Bajo u n a a p a r i e n c i a de á n g e l o c u l t a b a u n a l m a de d e m o n i o . E r a altiva o r -
gullosa, soberbm.
M a l d e c í a h a b e r n a c i d o m u j e r y el en fondo de su c o r a z ó n o d i a b a á los h o m -
bres, porque eran hombres.
L a i r r i t a b a la s u p e r i o r i d a d q u e á su sexo c o n c e d e el m u n d o v s u placer m a -
yor era humillarlos y abatirlos y hacerlos a r r a s t r a r á sus plantas. Cuanto

© Biblioteca Nacional de España


TOayor èva el a m o r que la p r o f e s a b a n m a y o r e r a su d e s p r e c i o . C u a n t o m á s
« u m i s o s los veía y c u a n t o m á s se d o b l e g a b a n á s u s c a p r i c h o s , m á s i n d i g n o s
»os c r e í a de su c o n s i d e r a c i ó n .
P a r a p r o b a r s e á sí m i s m a q u e valía m á s q u e ellos, les h a b í a d e c l a r a d o g u e r r a
•sin c u a r t e l y n o p e r d o n a b a ocasión de a t o r m e n t a r l o s .
P e r o su edad, su belleza y el refinado d i s i m u l o con q u e ocultaba s u s s e n t i -
m i e n t o s , la h a c í a n p a s a r a n t e el m u n d o p o r u n a n i ñ a a d o r a b l e .
R i c a r d o la h a b í a idealizado h a s t a el jíunto de c r e e r l a un á n g e l q u e el m e j o r
'"ia, d e s p l e g a n d o las a l a s , e s c a p a r í a al cielo.
M e r c e d e s se hastió de t a n t o a m o r y p e n s ó en r o m p e r a q u e l l a s r e l a c i o n e s .
Q u e r í a l u c h a r con u n h o m b r e m á s t u e r t e , con u n ^er t a n altivo como e l l a ,
Í>ara que fuese m a y o r el p l a c e r de la victoria.
N o c o n t e n t a con h e r i r de m u e r t e el c o r a z ó n ' d e su a p a s i o n a d o a m a n t e , conci-
bió, p a r a d e s p r e n d e r s e de él, u n plan malvado".
U n a n o c h e q u e su p a d r e d a b a u n a g r a n fiesta en su casa, bailó t o d a la n o c h e
•eon el q u e d e s t i n a b a p a r a s u s t i t u i r á R i c a r d o .
E s t e e s t a b a loco de dolor y d e s e s p e r a c i ó n .
E n u n o de los d e s c a n s o s se a c e r c ó á ella y, c o g i e n d o ! u n a m a n o , la c o n d u j o
•á u n g a b i n e t e i n m e d i a t o
Allí la pidió explicaci^in de su c o n d u c t a .
— E s e h o m b r e , le r e s p o n d i ó ella d e s p u é s de u n m o m e n t o de fingida v a c i l a -
"Ción, t r a t a de q u e yo a c e p t e su a m o r . Yo le d e s t e s t o , p e r o m e ha a m e n a z a d o
•con p r o v o c a r t e á u n d u e o y m a t a r t e y yo, t e m e r o s a de p e r d e r t e , he a c c e d i d o ,
p e r o te j u r o q u e soy t u y a , s i e m p r e t u y a .
R i c a r d o se i r g u i ó c o m o i m p u l s a d o p o r un r e s o r t e y salió furioso en b u s c a
-de su rival.
Ella cayó desfallecida c o m o sin fuerzas p a r a d e t e n e r l e , p e r o a p e n a s el j ó -
•^en d e s a p a r e c i ó de su vista, u n a s o n r i s a de d e s p r e c i o se dibujó en s u s labios y
« n u r m u r ó con d e s d é n ;
— H é a q u í lo que son los h o m b r e s que se c r e e n v a l e r m á s q u e n o s o t r a s .

Aquella m i s m a m a d r u g a d a se verificaba en las a f u e r a s de la ciudad u n


•duelo á m u e r t e .
E d u a r d o h a b í a abofeteado á s u rival y, sin]más r a z o n e s , le h a b í a r e t a d o á u n
l a n c é de h o n o r .
E n pocos m i n u t o s todo e s t u v o t e r m i n a d o .
U n n o m b r e q u e d ó m u e r t o s o b r e la n i e v e q u e c u b r í a el c a m p o .
T e n í a a t r a v e s a d a la sien p o r u n b a l a z o .
Aquel h o m b r e , e r a R i c a r d o . .
L a pérfida c o q u e t a s i g u e g o z a n d o fama de angelical y c a n d o r o s a . — V . S .

© Biblioteca Nacional de España


ESTATUA HUMANA
Pálida y triste como el nardo sirio,
bella como las tintas de la aurora,
glacial como el dolor que me devora
la veo y se a g i g a n t a mi martirio.
Me mira sin placer y sin delirio;
j u r a constantemente que m e adora,
mas no tiembla su voz firme y sonora,
ni pierde el rostro su color de lirio.
Y envuelta entre sus b r u m a s de tristeza
mi alma sin esperanza ni consuelo,
n o acierta á comprender en su torpeza,
por más que lo pretende, por qué el cielo
vertió todo el raudal de la belleza
en esta virgen fría como el hielo.
PEDRO BARRANTES.

A LEON XIII.

¡Si fuera Papa! en nombre del Eterno


á todo pecador absolvería
y luego entonaría
un h i m n o á la clausura del Infierno
RAMÓN DE CAMPOAMOR.

OLAS Y ESPERANZAS

La esperanza y las olas son iguales; sucede á u n a esperanza otra esperanza:


a m b a s á dos se e x t i n g u e n y se apagan; i n s t i n t o suicida el de las olas,
dejan las u n a s sobre el mar espuma irrisoria locura la del alma;
deja la otra tormentos en el alma. seguir siempre u n estúpido camino
Lanzan las olas formidable grito sabiendo que al final de la jornada
c u a n d o se estrellan en la pefia brava, sólo existen los fríos desengatíos
y al chocar la esperanza con la duda
y las siniestras rocas escarpadas.
lanza u n suspiro y se deshace en lágrimas.
Las olas ¿ las olas se suceden. JOAQUÍN DICENTA.

© Biblioteca Nacional de España


MODUS EST IN REBUS
C r i t i c a r no es m o r d e r .
Sin e m b a r g o , u n a g r a n p a r t e de n u e s t r o s
críticos e j e r c e n su oticío con la d e n t a d u r a .
¡ D e s g r a c i a d o del q u e cae e n t r e las m u e l a s
c o r d a l e s ó e n t r e los c a n i n o s de los t a l e s
A r i s t a r c o s l N o c o n s i s t e p a r a ellos la crítica
en s e ñ a l a r lo m i s m o bellezas q u e defectos.
S u misión p r i n c i p a l es h a c e r r e í r á los l e c -
t o r e s á costa de as e q u i v o c a c i o n e s del e s -
c r i t o r c r i t i c a d o . N o a s p i r a n á a p l i c a r los pi'incipios
del a r t e y las leyes del b u e n g u s t o al e s t u d i o a n a -
lítico y s i n t é t i c o de los t r a b a j o s l i t e r a r i o s . Cuchufle-
t a s e n vez de r a z o n e s , j u e g o s de p a l a b r a e n vez de
p e n s a m i e n t o s , b u r l a s en vez de c o n s e j o s , s á t i r a p e r -
s o n a l en vez de d o c t r i n a cientílica ó a r t í s t i c a , y en
o c a s i o n e s , i n s u l t o s e n l u g a r de a d v e r t e n c i a s , c o n s t i t u y e n el
tejido de la m a y o r p a r t e de las c r í t i c a s al u s o .
L o s m a e s t r o s de esta e s c u e l a , d e s c e n d i e n t e s en línea r e c -
ta del a t r a b i l i a r i o H e r m o s i l l a , t i e n e n todo su p r u r i t o , no e n
j u z g a r los libros, s i n o e n p o n e r en solfa á s u s a u t o r e s . C o n
l a m a y o r f r e s c u r a m a n d a n á hacer... poemas á los V e l a r d e , a p o d a n Л los
C a ñ e t e s de académicos de aguas y l l a m a n á los g r a m á t i c o s d é l a calle de
V a l v e r d e b o r r e g o s , a s n o s y o t r a s l i n d e z a s del m i s m o j a e z ó de los m i s m o s
jaeces. ¡Como si fuera n e c e s a r i o e c h a r á m a l a p a r t e al S r . V e l a r d e p a r a de-
m o s t r a r q u e s u s v e r s o s , salvo r a r a s e x c e p c i o n e s , son m e n o s q u e m e d i a -
n o s , c o m o si al S r . C a ñ e t e fuese preciso l l a m a r l e de a g u a s ó de T e r r a n o v a
p a r a e n c o n t r a r defectos e n s u s c r í t i c a s s o p o r í f e r a s , y como si el D i c c i o n a r i o
•de la l e n g u a no fuese d e t e s t a b l e , sin a p u r a r el t e c n i c i s m o zoológico s o b r e
l a s c a l v a s c a b e z a s de las s o l e m n e s p e r s o n a l i d a d e s d e n u e s t r o s a c a d é m i c o s ! . .
Y no es lo p e o r de e s t o s c r í t i c o s la... c r u d e z a , p o r no decir o t r a cosa,
•de la frase. S u m a y o r defecto c o n s i s t e en n o v e r ó en n o q u e r e r m i r a r lo
b u e n o d é l o q u e c r i t i c a n . R e b u s c a d o r e s de d i s p a r a t e s , fiscales y n o j u e c e s ,
s i e n t e n en p r e s e n c i a de los d e s p r o p ó s i t o s algo p a r e c i d o á lo q u e s i e n t e el
p o l i z o n t e de r a z a en p r e s e n c i a de la h u e l l a del d e l i t o . Su p r i m e r i m p u l s o al
l e e r u n libro n u e v o , y m á s si e s de e s c r i t o r d e s c o n o c i d o , se p a r e c e al q u e
•experimenta el g a t o d e l a n t e del r a t ó n . S u desideratum, cuando asisten á
u n e x t r e n o es la silba: s u bello ideal la p a t e a d u r a .
P o r e s t o , c a d a vez q u e a p a r e c e u n a u t o r n u e v o r e c u e r d o la frase de Bal-
г а с : H e aquí u n n u e v o m á r t i r q u e baja á las fieras, y llego á c r e e r q u e
« 1 p a d r e Gonzalez e s c r i b i ó p e n s a n d o e n los h o r r o r e s del S p o l i a r u m l i t e r a ­
rio que solemos llamar crítica, aquellos famosos versos:
, T e p u n z e n y te r a j e n ,
te t u n d e n , te g o l p e e n , te m a r t i l l e e n ,
te p i q u e n , te a c r i b i l l e n ,
t e d i v i d a n , te c o r t e n y te r a j e n .
C o m o todo lo c r e a d o , t i e n e n t a m b i é n su utilidad a q u e l l o s d e s -
olladores.
I r i a r t e los c o m p a r a b a á los m u r c i é l a g o s ; y t e n í a r a z ó n el inge-^
n i o s o fabulista, p o r q u e los t a l e s críticos l i m p i a n de m o s q u i t o s y
m o s c o n e s los j a r d i n e s del a r t e .

© Biblioteca Nacional de España


L o m a l o es q u e m u c h a s veces d e s t r u y e n t a m b i é n las flores.
Si S a a v e d r a F a j a r d o los h u b i e r a conocido, h u b i é r a l o s colocado en a c -
t i t u d de e n s e ñ a r los d i e n t e s en las p u e r t a s de la famosa r e p ú b l i c a l i t e -
raria.
G r a c i a s á ellos, los grillos poéticos no n o s a t u r d e n m á s q u e m u y de t a r d e
en t a r d e con el r e c h i n a r i n s o p o r t a b l e de s u s é l i t r o s , y la falanje de poetas-
e x p o n t á n e o s q u e nacen «bin p l a n t a r l o s , d o n d e quiera» se c o n t i e n e n , a u n -
q u e no t a n t o c o m o fuese de d e s e a r , en los límites de su insignificancia.
Si no h u b i e r a críticos poeticados, t e n d r í a el E s t a d o q u e dictar l e y e s
e s p e c i a l e s p a r a la extinción de la l a n g o s t a poética.
•**
E n c o n t r a p o s i c i ó n á los a n t e r i o r e s , h a y o t r o s de p a s t a flora, p a r a q u i e n e s
todo, h a s t a lo m á s a b s u r d o , m e r e c e elogios.
Al e s p e r p e n t o a r t i s t i c o llaman ellos j o y a de i n e s t i m a b l e valor, á la s e n s i -
b l e r í a t e r n u r a , ala memez delicadeza, i n g e n i o s o a lo o b s c e n o , o r i g i n a l á l o
e x t r a v a g a n t e , sutil á lo e n r e v e s a d o , á lo ininteligible p r o f u n d o , á lo a n o -
d i n o c a n d o r o s o , á lo soporífero d i s c r e t o .
L a p l u m a de estos a l a b a r d e r o s del a r t e va y v i e n e á la c o n t i n u a en o s c i -
l a c i o n e s de i n c e n s a r i o . Son como la claque i l u s t r a d a de todos los t e a t r o s ,
los f a b r i c a n t e s de los éxitos de un día, los p e d e s t a l e s de cien falsas r e -
p u t a c i o n e s , los p u n t a l e s de n o m b r a d l a s injustificadas, las a n u n c i a d o r a s vivas
de m i l l o n e s de i l u s t r a c i o n e s sin l u s t r e .
M u c h o m á s d a ñ o que los v e n e n o s o s c a u s a n los críticos l a g o t e r o s . A q u e l l o s
p o d r á n a g o s t a r y de h e c h o a g o s t a n en flor a l g ú n i n g e n i o ; p e r o en c a m b i o
a r r a n c a n del c a m p o del a r t e m u c h a s o r t i g a s . E s t o s , p o r el c o n t r a r i o , n u -
t r e n cáfila inacabable de p o e t a s c h i r l e s y de literatos de a h o r a . Los u n o s
s o n c r u e l e s con los a u t o r e s , los o t r o s lo son con el público, al cual, q u i e r a s
q u e no q u i e r a s , h a c e n t r a g a r d i s p a r a t e s e n o r m e s . L o s p r i m e r o s s u e l e n
a e c i r las v e r d a d e s del b a r q u e r o con u n a claridad r a y a n a con la g r o s e r í a ,
los s e g u n d o s h a c e n c o m u l g a r á los lectores con r u e d a s de m o l i n o .
M a l p o r m a l , preferible e s á la m e n t i r a meliflua la desfachatez s i n c e r a .

S o b r e u n o s y o t r o s está la critica v e r d a d e r a , ó sea, el juicio i m p a r c i á í


y d e s a p a s i o n a d o q u e s e ñ a l a los d e f e c t o s , p e r o c o m p l a c i é n d o s e en h a c e r
n o t a r las bellezas, q u e c o r r i j e sin i n s u l t a r , q u e r a z o n a el elogio c o m o la
c e n s u r a , q u e e v i t a el p e r s o n a l i s m o y cuida de no u s a r el chiste e n v e n e n a d o
y l a frase p r o c a z lo m i s m o q u e là a l a b a n z a hiperbólica.
El crítico es un j u e z , p e r o n o como a q u e l del c u e n t o q u e si se t r a t a b a d e
un r e o m a n d a b a q u e le a h o r c a s e n , y sí de u n c a m p o q u e lo s e g a s e n ; s i n o
m a g i s t r a d o s e v e r o , que solo d e s p u é s de l a r g a meditación p r o n u n c i a s u
s e n t e n c i a , a j e n o de p r e j u i c i o s y libre de p a s i o n e s .
C r i t i c a r n o e s m o r d e r , no es t a m p o c o e c h a r i n c i e n s o . . . es s e n c i l l a m e n t e
juzgar.
H a b l a n d o e n t é r m i n o s j u r í d i c o s , h a y e n n u e s t r a l i t e r a t u r a muchos,
fiscales, m u c h o s v o c e r o s . . . j u e c e s m u y pocos... Quizás n i n g u n o .
FRANCISCO F. VILLEGAS.

© Biblioteca Nacional de España


MIRANDO AL MAHí

L e oigo d e c i r á m e n u d o ¡ C u á n t o e n v i d i o tu a t r a c c i ó n !
ue es m u d a b l e , q u e es infiel, c o n tu e t e r n a c o n v u l s i ó n
:e su p a l a b r a n o d u d o ; tú m i s s e n t i d o s e m b a r g a s ,
p e r o e s t é en c a l m a ó c e ñ u d o y cual t u s o n d a s , a m a r g a s
s i e m p r e m e 'deja p o r él. p o r tí m i s l á g r i m a s s o n .

L a i n q u i e t u d con q u e le e s p e r o Y n o h a de c e s a r mi a f á n ,
nunca me podrá pagar; q u e en tí m i s p e n a s e s t á n
p o r él vivo y p o r él m u e r o , y más consuelo no tienen
m a s yo a d o r o al m a r i n e r o q u e v e r l a s olas q u e v i e n e n ,
y el m a r i n e r o á la m a r . y ver las olas que van.
MANUEL DEL PALACIO.

© Biblioteca Nacional de España


—¿Aquel caballero que nos mira con
los g-emelos me ha dado antes u n beso —Mu'a que traje tan deshonesto lleva
y me ha llamado: hija mía. aquella mascarita que vá enseñando las
—¡Quién sabe! piernas.
—Es cierto; pero hay m u c h a s que lle-
van la deshonestidad á mayor altura.

CANTARES^

Dices que miento al decir


E n la pila bautismal
q u e mientes por cualquier cosa;
te h a n puesto por n o m b r e Pura,
hasta parece mentira
en su vida ha cometido
q u e seas tan mentirosa.
mayor injusticia el cura.

Con el cambio de estación


dices que el cutis se altera,
pero hay ciertos granos, niña,
que no son de Primavera.

A los pies de San Miguel


estaba mi suegra orando,
no sé si por devoción,
ó si por suplir al diablo.
Gr,,SÁ:t'Cl«BZ

© Biblioteca Nacional de España


la ispada del templario
I.

1 A t e r c e r a vigilia ( 1 ) a c a b a b a de s o n a r e»
lo alto de la g r a n t o r r e de h o n o r del cas-
tillo de M o n z ó n , y t o d a v í a el c a b a l l e r o
t e m p l a r i o , D. P e d r o de P e ñ a f i e l , d e v o -
r a b a en su e s t a n c i a á la rojiza ;iuz de
u n a l á m p a r a , l a s l í n e a s e s c r i t a s en a q u e l
Í..A oUlo
viejo y a m a r i l l e n t o p e r g a m i n o . \
C o n a q u e l l a n o c h e ya e r a n t r e s l a s q u e s e e n t r e g a b a á la l e c t u r a de s e m e -
ante documento.

(1) Hora que en la Edad Media eran las doce de la noche.

© Biblioteca Nacional de España


Y por cierto que no e r a aquella la ocupación m á s propia p a r a un caballero
que debía p a r t i r d e n t r o de poco tiempo á g u e r r e a r con los infieles do P a l e s t i n a .
D. P e d r o e r a c o n s i d e r a d o por sus h e r m a n o s de o r d e n , los t e m p l a r i o s , poco
m e n o s que como un loco. ,
E s t a b a poseída de la idea de llevar á cabo g r a n d e s p r o e z a s , y este deseo e r a
el que le impulsaba á p a r t i r á T i e r r a S a n t a , sin duda p a r a alcanzar, m a t a n d o
s a r r a c e n o s , el p e r d ó n de algún g r a v e pecado cometido antes de t o m a r el h á -
bito de t e m p l a r i o .
L a atención que le m e r e c í a el p e r g a m i n o , se c o m p r e n d í a al conocer su con-
te [Link].
H a b l a b a á los instintos bélicos del caballero, y decía así, en el latín b á r b a r o
propio de la época:
«¡Oh, tú!, q u i e n q u i e r a que l e y e r e s estas mis p a l a b r a s ; si no e r e s g u e r r e r o ,
s e p a r a t u s ojos de ellas.
»Hablo á los paladines de brazo de h i e r r o , en cuyo pecho se abriga la virtud
y el s a n t o deseo de batallar por el débil y el o p r i m i d o .
» P a r a ellos es el fruto de mis largos estudios y el r e s u l t a d o de mis r e l a c i o -
n e s con los s e r e s s o b r e n a t u r a l e s q u e m u d a n con su p o d e r la faz de la t i e r r a .
«Obedeciendo á mis c o n j u r o s y e v o c a c i o n e s , ellos m e
r o d e a r o n obedientes p a r a c r e a r un objeto cual no [Link] otro
en el m u n d o .
»Es u n a e s p a d a q u e h a r á invencible al caudillo q u e la
p o s e a . P a r a fabricarla, los g n o m o s e x t r a j e r o n los metales
d e la t i e r r a , los diablos forjáronla en s u s
fraguas y las h a d a s hicieron su e m p u ñ a -
d u r a dándole el p o d e r s o b r e n a t u r a l que
posee.
»Yo la deposité en las r u i n a s que existen
e n l a s c e r c a n í a s del castillo de M o n z ó n , y
allí p e r m a n e c e r á siglos e n t e r o s , si no va á
a p o d e r a r s e de ella a l g ú n adalid que, con
su lanza, s i e m b r e el e s p a n t o en los c o m -
bates.
» G u á r d a n l a legiones de s e r e s infernales,
y p a r a a l c a n z a r l a es preciso batallar con
ellos sin a r m a alguna, y p a s a r p o r o t r a s
mil p r u e b a s que d e m u e s t r e n un valor s o -
brenatural.
'>¡0h!, g u e r r e r o q u e esto l e a s , p i e n s a
q u e con tal e s p a d a s e r á s el t e r r o r del U n i -
verso.»
No decía o t r a cosa el p e r g a m i n o ; p e r o
D . P e d r o sabía, a d e m á s , que e r a obra de

© Biblioteca Nacional de España


u n viejo m a g o , muei-to u n siglo a n t e s , y
que muchos valientes caballeros que mar-
c h a r o n á las r u i n a s en b u s c a de la e s p a d a
misteriosa, habían perecido, víctimas sin
d u d a , del m á s t e r r i b l e e s p a n t o .
A q u e l l a n o c h e , c o m o las o t r a s , el t e m -
plario leyó v a r i a s v e c e s el viejo d o c u -
m e n t o ; p e r o c o n v e n c i d o , p o r fin, de q u e
n a d a de n u e v o podía s a c a r de él, l e v a n -
tóse de s u sitial y a b r i ó los v i d r i o s de la
ojival v e n t a n a que r a s g a b a u n o de los
m u r o s de la e s t a n c i a .
El a i r e de la n o c h e refrescó su a r d i e n t e
cabeza.
D e s d e la v e n t a n a vio los n e g r u z c o s
m u r o s y t o r r e o n e s q u e r o d e a b a n el c a s -
tillo, la l u n a q u e a r g e n t a b a las a g u a s del
t o r r e n t e q u e r u g í a e n t r e r o c a s al pie d e
la fortaleza, y el v e c i n o b o s q u e , e n el
c e n t r o del cual, segiin la o p i n i ó n p o p u -
lar, existían las r u i n a s c i t a d a s p o r el m á -
gico.
Mucho tiempo permaneció inmóvil,
c o n t e m p l a n d o a q u e l infinito g r u p o de
á r b o l e s , que s e m e j a b a u n colosal m o n s -
t r u o p a r d u s c o t e n d i d o s o b r e la l l a n u r a ;
p e r o , p o r fin, s a c u d i ó la c a b e z a c o m o
quien toma una resolución definitiva,
despojóse de la e s p a d a , t o m ó el b i r r e t e ,
y e m b o z á n d o s e en el b l a n c o m a n t o , s a l i ó
de la e s t a n c i a .
P o c o t i e m p o d e s p u é s oyóse el r e c h i n a r
de u n a p u e r t e c i t a de h i e r r o s i t u a d a á e s -
p a l d a s del castillo, y a p a r e c i ó D . P e d r o
s a l t a n d o p o r las r o c a s , m o n t a ñ a a b a j o ,
como u n blanco f a n t a s m a .

II.

N o t a r d ó en i n t e r n a r s e en la f r o n d o s i -
dad del c e r c a n o b o s q u e .
A p e n a s h u b o dado p o r él a l g u n o s p a s o s ,
cuando experimentó una intranquilidad
m u y c e r c a n a al p a v o r .

© Biblioteca Nacional de España


E l aspecto que el bosque p r e s e n t a b a no podía i n s p i r a r otro s e n t i m i e n t o á J
D. P e d r o , que iba d e s a r m a d o y solo.
El silencio e r a absoluto, y sólo allá, á lo lejos, s e m e j a n t e al zumbido d e
u n a colosal colmena, e s c u c h á b a s e el rugido del t o r r e n t e .
L a l u n a , al b a ñ a r con su luz los t r o n c o s y el r a m a j e de las c e n t e n a r i a s e n -
c i n a s , les daba el aspecto de g i g a n t e s c o s fantasmas, e x t e n d i e n d o s u s b r a z o s
a m e n a z a n t e s , y los pasos del t e m p l a r i o r e s o n a b a n s o b r e las p i e d r a s con u n
r u i d o fatídico y e x t r a ñ o .
El t e m p l a r i o no se dejó d o m i n a r por n i n g u n a impresión pavorosa, y siguió
a d e l a n t e , a n i m a d o p o r su voluntad firmísima y p o r el deseo que le aguijoneaba '
en aquella a v e n t u r a .
P o r fin, d e s p u é s de a l g ú n tiempo, llegó á u n p u n t o en q u e el c a m i n o desar-
p a r e c í a e n t r e espesas é incultas m a l e z a s .
Aquel e r a el límite, desde b a s t a n t e s a ñ o s , de toda p l a n t a h u m a n a , p o r s u
p r o x i m i d a d á las r u i n a s .
D. P e d r o , al e n c o n t r a r s e allí, detúvose indeciso.
D u r a n t e algunos i n s t a n t e s p e r m a n e c i ó inmóvil; p e r o , p o r fin, su deseo pudo-
m á s que el instinto que le i m p u l s a b a á r e t r o c e d e r , y p o n i e n d o la m a n o s o b r e
la r o j a c r u z q u e o r n a b a su blanco m a n t o , sintióse a n i m a d o p o r la fe, y s i g u i á
a d e l a n t e , p e n e t r a n d o d e n o n a d a m e n t e e n t r e los m a t o r r a l e s .
Desde^ aquel m o m e n t o caminó como u n a u t ó m a t a , g u i a d o p o r u n a fuerza
superior.
L a s r a m a s hacían g i r o n e s s u s blancas v e s t i d u r a s , las ortigas p i n c h a b a n
s u s c a r n e s , y á p e s a r de eso él seguía a t r a v e s a n d o sin c e s a r aquel dédalo d e
follaje.
D e p r o n t o extendióse a n t e su vista u n a a n c h a plazoleta, en el c e n t r o de la
cual, n e g r a s y disformes, a p a r e c í a n las r u i n a s .
A l u m b r a d a s p o r el a s t r o n o c t u r n o , ofrecían el aspecto de un colosal esqueleto
P o r a l g u n o s m o m e n t o s , D. P e d r o las contempló con t e r r o r , escondido e n t r e -
el r a m a j e ; p o r fin, r o m p i ó los últimos m a t o r r a l e s y p e n e t r ó o s a d a m e n t e en la
replaza.
A p e n a s puso en ella los pies, c u a n d o la e s c e n a cambió por completo, y la
t r a n q u i l i d a d que r e i n a b a en aquel l u g a r trocóse en infernal b a r a ú n d a . Щрц
L o s árboles agitaron su cabellera de r a m a s como á influjos del h u r a c á n , el
cielo pareció n u b l a r s e , y el t e m p l a r i o percibió en el espacio algo como batir-
d e a l a s de s e r e s invisibles.
L a s piedras saltaron p a r a c h o c a r s e y p r o d u c i r u n a a r m o n í a e x t r a ñ a , i n -
fernal y e n s o r d e c e d o r a , y la t i e r r a q u e m ó las p l a n t a s del atrevido caballero.
M i r ó al cielo y lo vio cubierto por^legiones de s e r e s de forma e x t r a ñ a y m i -
r a d a a m e n a z a n t e , y al volver los ojos al suelo pudo verlo ocupado p o r n u m e -
r o s o s g r u p o s de d i m i n u t o s g n o m o s , que le c o n t e m p l a b a n con r o s t r o burlón..
Y al m i s m o tiempo, m i r í a d a s de s e r e s impalpables é indefinibles, s e m e j a n - ,
t e s á llamas azuladas ó á fuegos fatuos, s u r c a b a n el espacio, le ^ n v o ¿ v í a n en»

© Biblioteca Nacional de España


fantástica r o n d a y c e r n i é n d o s e sobre s u '
c a b e r a venían á o p r i m í r s e l a como u n
círculo de h i e r r o . i
Aquello e r a un e m b u d o de luz p á l i d a . |
g i r a n d o v e r t i g i n o s a m e n t e á su a l r e d e d o r , j
A u t o m á t i c a m e n t e llevóse la m a n o al j
costado, p e r o al no e n c o n t r a r su e s p a d a , |
comenzó á d a r con sus p u ñ o s golpes e n ;
el vacío, disipando por cortos m o m e n t o s
aquel e n j a m b r e , q u e al i n s t a n t e volvía á j
e s t r e c h a r l e e n t r e s u s círculos. \
Algún tiempo d u r ó aquella l u c h a t a n
estéril como e x t r a ñ a .
El caballero sintió, por fin, c a n s a n c i o
en su brazo, y un s u d o r frío, t a n p r o p i o
de la fatiga como del t e r r o r , c o m e n z ó á
c o r r e r por su r o s t r o .
S i n t i ó s e desfallecer h a s t a el p u n t o de
p a r e c e r l e que los i n f e r n a l e s e s p í r i t u s le
a r r a n c a b a n , al a c e r c a r s e en s u s v u e l o s ,
partículas de e x i s t e n c i a .
E n u n o de los i n s t a n t e s q u e la c h u s m a
fantástica le dejó libre, pudo v e r que las
r u i n a s h a b í a n d e s a p a r e c i d o , y que en su l u g a r
sólo existía u n a l u e n g a c o l u m n a de l l a m a s q u e ,
a t r a v e s a n d o el espacio, se perdía en lo infinito.
Al m o m e n t o sintióse e n p u j a d o á ella por u n a
fuerza oculta é i n c o n t r a s t a b l e .
P r e t e n d i ó r e s i s t i r s e con tenacidad, p e r o s u ^
•esfuerzos fueron inútiles, y al poco rato vióse j u n t o á la flamante llama.
U n h o r i z o n t e de fuego se extendió a n t e sus ojos, s u s e n t r a ñ a s se r e t o r c i e -
r o n c o m o a b r a s a d a s , y sintió sobre la cabeza u n peso, como si todo el m u n d o
s e h u b i e s e desplomado s o b r e ella.
N o p u d o m á s . S u razón s e obscureció, s u s p i e r n a s flaquearon, y cayó s o b r e
l a s llamas
C u a n d o volvió en sí, vióse tendido en el c e n t r o del bosque y con las r o p a s
e m p a p a d a s por el rocío de la m a ñ a n a .
E n aquel i n s t a n t e la b l a n q u e c i n a luz del alba c o m e n z a b a á filtrarse por
e n t r e las r a m a s de los á r b o l e s .
E l t e m p l a r i o s e l e v a n t ó del suelo y e n t o n c e s p u d o n o t a r q u e su d i e s t r a e m -
p u ñ a b a con fuerza un objeto.
E x a m i n ó l e á la n a c i e n t e luz, y n o pudo a h o g a r u n g r i t o de s o r p r e s a y s a t i s -
facción. Lo que su m a n o oprimía e r a u n a espada.

© Biblioteca Nacional de España


G r a n d e s a z a ñ a s llevó à cabo en P a l e s t i n a D. P e d r o de Peñafiel. Su espada
fué el t e r r o r de los a g a r e n o s , y s u s m á s b r a v o s paladines n u n c a p u d i e r o n ven-
c e r al caballero t e m p l a r i o .
D e s p u é s de m u c h o s a ñ o s , D. P e d r o t o r n ó al castillo de M o n z ó n , p r e c e d i d o
p o r el r u m o r de los heroicos hechos, y allí m u r i ó b a s t a n t e viejo e n t r e s u s com-
p a ñ e r o s , que l a m e n t a r o n la p é r d i d a que sufrían las a r m a s c r i s t i a n a s .
P o r disposición s u y a le e n t e r r a r o n con la espada; y a m b o s bajaron al p a n -
teón de los t e m p l a r i o s , situado en las e n t r a ñ a s del m o n t e que s u s t e n t a b a el
castillo de M o n z ó n .
A l g u n o s a ñ o s ' p e r m a n e c i e r o n e n v u e l t o s en la oscuridad del fúnebre r e c i n t o ,
y los g u s a n o s y el orín hicieron h u e l l a en el caballero y su espada.
P e r o un día las p u e r t a s de b r o n c e del p a n t e ó n se a g i t a r o n , y r e c h i n a n d o so
a b r i e r o n p a r a d a r paso á un g r u p o de h o m b r e s con a n t o r c h a s , al cual p r e c e d í a
u n n i ñ o rubio de aspecto varonil.
L a losa de m á r m o l que cubría el c u e r p o de D. P e d r o fué levantada, y apa-
reció el esqueleto del t e m p l a r i o cubierto p o r la a r m a d u r a y oprimiendo la m á -
g i c a e s p a d a e n t r e los g u a n t e l e t e s de h i e r r o .
E n t o n c e s el niño acercóse al sepulcro, contempló fijamente las h u e c a s y
n e g r a s órbitas del c r á n e o , y luego cogió la espada de las l é r r e a s m a n o s q u e ,
libres ya, r e s b a l a r o n por la coraza p a r a c a e r á los lados del c u e r p o .
Aquélla ya n o se s e p a r ó j a m á s del rubio infante, p o r q u e éste e r a D . J a i m e I ,
y la espada aquel invencible Tizón que conquistó las B a l e a r e s y Valencia.
VICENTE BLASCO IBAÑEZ.

© Biblioteca Nacional de España


EL PERRAZO VALIENTE

© Biblioteca Nacional de España


UN DELLITANTI

Preludio Andante Allegro Trèmolo

© Biblioteca Nacional de España


Al p a r que yo le refería mis propó-
sitos y e s p e r a n z a s , él me c o m u n i c a b a
Queréis conocer s u s ilusiones. ¡Qué caudal tan rico y
á mi jjobre amigo h e r m o s o a t e s o r a b a de ellas!
L u í s , á la m e m o - E r a n a t u r a l ; todo le s o n r e í a .
r i a del cual e s t á n —Yo s e r é m u c h o , decíame con los
dedicadas e s t a s lí- ojos brillantes por el e n t u s i a s m o . Se-
neas? p u e s ahí va g u i r é u n a lucida c a r r e r a , me dedicaré
su r e t r a t o : un co- á la política, escribiré v e r s o s , novelas
r a z ó n n o b l e como y d r a m a s ; ya verás lo que hago.
n i n g u n o y u n a in- Y yo, le escuchaba convencido de
teligencia c l a r a lograría c u a n t o s e p r o p u s i e r a .
como pocas. ¡Confiaba tanto en s u s l'uerzasi
Y nada más. El tiempo que nos dejaban libre e s -
M a t e r i a , la m e n o r cantidad posible; tos s u e ñ o s y n u e s t r o s estudios, lo de-
la p r e c i s a p a r a d a r vida h u m a n a á dicábamos á la poesía. L u í s e r a u n
aquel ser, en el que la p a r t e espiritual p o e t a en toda la extensión de la ¡lala-
todo lo d o m i n a b a y absorbía. bra, y aun hoy, c u a n d o por casualidad
leo alguna de las composiciones q u e
11 de a u u e l l o s t i e m p o s g u a r d o , me a d m i -
J u n t o s hicimos los p r i m e r o s estu- r a n los p e n s a m i e n t o s que e n t r e sus-
dios, y r e c u e r d o que s i e m p r e fué el i n c o r r e c c i o n e s y defectos brillan.
p r i m e r o e n t r e los p r i m e r o s , el s o b r e - E n un m i s m o d í a n o s g r a d u a m o s de
saliente e n t r e los s o b r e s a l i e n t e s . Bachiller, y en un m i s m o día salimos
T o d o s le a d m i r á b a m o s , p e r o n i n g u - de aquella casa donde q u e d a r o n los
n o le envidiaba. (Era t a n modesto, t a n r e c u e r d o s de n u e s t r o s m e j o r e s dias, y
sencillo, t a n b u e n o ! tal vez, con ellos, la t r a n q u i l i d a d y la
Desde el p r i m e r i n s t a n t e nos com- calma.
p r e n d i m o s y n o s a m a m o s . E n el cole- C u a n d o nos a b r a z a m o s y d e s p e d i -
gio nos llamaban los i n s e p a r a b l e s . m o s , quizás p a r a s i e m p r e , él reía; yo
¡Qué confidencias n o s t e n e m o s h e - lloraba. E r a que salíamos al m u n d o
c h a s bajo las bóvedas de aquellos de m a n e r a muy distinta.
c l a u s t r o s y á la s o m b r a de los c o r p u - A mi, se m e p r e s e n t a b a un p o r v e -
l e n t o s á r b o l e s de aquél j a r d í n ! ¡Cuan n i r n e g r o y s o m b r í o ; á él, a l e g r e y
o t r a h u b i e r a sido n u e s t r a s u e r t e , si se hermoso.
h u b i e s e n realizado todos los ambicio- A mí, m e e m p e q u e ñ e c í a n mis temo-
s o s proyectos allí concebidos y fra- r e s y desconfianzas; á él, le d a b a n
guados! ánimo sus ilusiones.

© Biblioteca Nacional de España


Ili Cómo vino el hermanito
P a s a r o n algunos años, q u e nada
pasa en este mundo con tanta rapidez
como el tiempo, sin que yo tuviese no-
ticias de Luis.
Prometió escribirme y no lo hizo;
no me e s t r a ñ ó . ¡Era tan indolentel
Concluí mi c a r r e r a , fui á la corte á
establecerme y allí le e n c o n t r é .
Habían muerto sus padres, estaba
en plena posesión de su fortuna, y e r a
rico, muy rico, demasiado rico.
¡Cuántos vivían á costa de su libe-
ralidad y sus riquezas!
—¿Qué h a s hecho desde que no n o s
vemos? le p r e g u n t é . Papá fué á encargarlo al campo donde
—Nada, me contestó con indiferen- ge críam, en el caliz de una flor que solo
cia. crece en aquel país.
Y e r a verdad. Ni habia estudiado,
ni habia hecho otra cosa que s o ñ a r y
r e c r e a r s e con sus e n s u e ñ o s .
—Pero no creas, añadió á reglón
seguido con el mismo entusiasmo de
otras veces: pienso hacer mucho. Y
m e comunicó sus proyectos, alentados
por ilusiones más exageradas y extra-
vagantes que n u n c a .
M e hicieron daño sus confidencias,
porque comprendi lo que n u n c a había
ni sospechado. Que sus ilusiones eran
su principal enemigo.
Las concebía con vehemencia, las
conservaba con c a r i ñ o , su imagi- Escogido y pagado su importe, un pá-
nación soñadora las iba e x t r e m a n - aro muy grande y muy extraño lo tras-
do hasta convertirlas en irrealiza- adó, vuela que volarás á su destino.
bles, y naturalmente, cuando de esta
m a n e r a elaboradas pretendía llevar-
las á la práctica , resultaban impo-
sibles, utópicas y venían el desenga-
ño, y el desaliento, y el cansancio.
Después de esto, un periodo de cal-
ma, de transición, de m a r a s m o , y
luego, como el fénix mitológico, de
e n t r e las a ú n calientes cenizas de
aquellas m u e r t a s i l u s i o n e s , s u r g í a n
o t r a s nuevas de orden distinto; y vuel-
ta á exagerarlas, y vuelta á consa-
g r a r s e á ellas con nuevo e n t u s i a s m o ,
y vuelta á las decepciones, y á los des-
alientos, y tal vez á las dudas, el peor
y más insoportal)le de los suplicios.
Llegó una noche muy estrellada y muy
Entonces comprendí su inacción bella y con el pico lo dejó deslizar p j r la
d u r a n t e aquellos años. La realidad chimenea.

© Biblioteca Nacional de España


P a s ó m á s de u n a ñ o sin q u e n o s
v i é r a m o s . Ni él fué á mi c a s a , ni yo-
volví á la s u y a , r e s e n t i d o p o r s u s d e s -
aires. ¡Cuánto me ha pesado después
este resentimiento!
U n a n o c h e fría y l l u v i o s a iba yo al
teatro, pensando precisamente en
L u í s , c u a n d o al vo v e r u n a e s q u i n a
m e lo t o p é f r e n t e á f r e n t e .
¡Qué c a m b i a d o e s t a b a ! D e s c o l o r i d o ,
o j e r o s o , d e l g a d o . T r a b a j o m e costó el
reconocerle.
E l , ó n o m e vio, ó lo fingió al m e -
Mamá, que lo estaba esperando j u n t o al nos.
hogar, lo recogió con el delantal, y co-
lorín colorado, este cuento se ha acabado —¡Luis! e x c l a m ó .
F i j ó en mí s u s ojos con u n a e x p r e -
sión q u e m e hizo datTo, vaciló u n m o -
del m u n d o n o c o r r e s p o n d i ó á i a s ilu- m e n t o , y al fin se a r r o j ó en m i s b r a -
s i o n e s c o n c e b i d a s en el r e t i r o de n u e s - zos.
t r o colegio, y h u b o q u e forjar o t r a s El infeliz t e m b l a b a , n o sé si de e m o -
n u e v a s , y luego o t r a s , y l u e g o . . . ]Dios ción ó de frío.
s a b e c u á n t a s ! ¡Y la vida del h o m b r e — V e n g o , m e dijo, de v e r á D . . . .
ofrece t a n poco e s p a c i o de t i e m p o (aquí el n o m b r e de un p e r s o n a j e políti-
para labrarse un porvenir! co) ¿ q u e r r á s c r e e r <|ue no m e h a r e c i -
bido? ¡Y eso q u e m e d e b e los d i s c u r -
IV sos q u e todos le a p l a u d e n y los a r t í -
culos q u e t a n t o le elogian! ¡Infame!
— ¿ P o r q u é tú q u e t i e n e s t a l e n t o , Q u i s e c o n t e s t a r l e y él m e i n t e r r u m -
dije u n d í a á L u í s al v e r el m a l esta- pió d i c i e n d o :
do de su f o r t u n a casi a n i q u i l a d a por —El o t r o día p r e s e n t é un d r a m a a í •
l o s d e s p i l f a r r o s y las l i b e r a l i d a d e s , n o d i r e c t o r de ial t e a t r o , y m e lo h a d e -
estudias una carrera? v u e l t o sin l e e r l o . Y vale, te lo j u r o ,
- - ¿ P a r a qué? m e c o n t e s t ó . ¡Vaya u n vale t a n t o p o r lo m e n o s como la m a -
p o r v e n i r ! ¿ P a r a m o r i r m e de h a m b r e y o r í a de los q u e hoy se r e p r e s e n t a n y
y, o s c u r e c e r m e p o r c o m p l e t o ? E s o es aplauden.
b u e n o p a r a los q u e c o m o tú t i e n e n — T e n p a c i e n c i a , fué lo ú n i c o q u e
m o d e s t a s a s p i r a c i o n e s . Yo n o m e c o n - se m e o c u r r i ó d e c i r l e . E s p e r a y c o n -
formo con t a n poca cosa ; n e c e s i t o fía, q u e «no s e g a n ó Z a m o r a en u n a
más, mucho más. hora».
—¿Y c ó m o vas á c o n s e g u i r l o ? — ¡ E s p e r a r ! ¿y cómo? N e c e s i t o v i v i r
- M u y f a c i l m e n t e . ¿No lo h a n con- mientras tanto.
s e g u i d o o t r o s con la política ó con la — ¿ A c a s o tu f o r t u n a . . .
p l u m a ? ¿valgo yo a c a s o m e n o s q u e — L a h e p e r d i d o . ¡Estoy a r r u i n a d o r
ellos? — P u e s v e n t e c o n m i g o . M i e n t r a s yo-
- Si t e d e c i d e s 4 t r a b a j a r . . . ¡quien t e n g a casa, la t i e n e s t ú .
s a b e ! P e r o eso p u e d e s e r l a r g o . —No. Hasta ahora no h e pedido
—El q u e vale, p r o n t o se a b r e c a - nada á nadie, pero pediré. Hay mu-
mino. c h o s q u e t i e n e n obligación de s o c o -
Q u i s e i n s i s t i r y se e n f a d ó . r r e r m e . ¡ T a n t o s h a n vivido á mi c o s -
T r e s v e c e s volví á su c a s a d e s p u é s ta! M i s a m i g o s m e a y u d a r á n , e s c r i b i r é
de e s t o , y n i n g u n a de ellas fui reci- u n a obra tan b u e n a que no tengan
bido. otro remedio que representarla, y des-

© Biblioteca Nacional de España


•enmascararé á ese canalla que me Lo miré asombrado ¡aún tenía i l u -
a b a n d o n a después de deberme su for- siones!
t u n a y su nombre. Oirás hablar de mí, Sus últimas palabras... ¡Aún m e pa-
Y echó á c o r r e r calle abajo, sin que rece estarlas escuchando! fueron las
yo pudiera d e t e n e r l e ni alcanzarle. siguientes:
¡Siempre las malditasilusionesl ¡Es- «¡Si el m u n d o conociera mi histo-
p e r a r en los amigos! ¡ P r e t e n d e r c o n - ria, no me a d m i r a r í a como á un genio,
s e g u i r en un momento, l o q u e es o b r a pero acaso me respetaría como á u n
-de muchos años! mártir!»
VI E r a su última ilusión.
«Si eres todavía mi amigo, ven i n - ¡Qué le importan al m u n d o las p e -
mediatamente á verme» me decía Luís nas y los sufrimientos de un ser oscu-
•en u n a tarjeta que recibí á los seis á r o é ignorado!
ocho meses después de n u e s t r a última ¡Pobre Luís!
•entrevista. P u d o ser mucho, y no fué n a d a .
L a tarjeta me la escribía desde el ¡Todo por sus ilusiones!
hospital. Yo no diré si miente ó no miente la
Corrí á su lado. Los ojos se me ane- generalidad del vulgo cuando dice
garon en lágrimas al verle. «que las ilusiones son el bálsamo que
Quise llevarle á mi casa, pero fué c u r a las h e r i d a s habiertas en las l u -
imposible. E)staba en la agonía. chas de la existencia, y el móvil que
—Esto se acaba, dijo estrechándo- impulsa al homlire en pos de un por-
m e las m a n o s . Todos me han abando- venir.» Cito solo el ejemplo de mi ¡so-
4iado, todos menos tú ¡Y el caso es bre y desgraciado amigo, para que los
^ u e si yo viviera haría tantas cosas! psicólogos lo estudien y analicen.
P e r o ya es t a r d e . A. CONTRERAS.

© Biblioteca Nacional de España


— P a p á , llévame á b a ñ a r
á B i a r r i t z , sé c o m p l a c i e n t e .
—Hija mía, f r a n c a m e n t e ,
eso es h a b l a r de la m a r . a

© Biblioteca Nacional de España


LA FACTURA
Comedia en 19 c u a d r o s con u n prólogo y u n epílogo

PROLOGO.-EN EL ALMACÉN

N deoendieníe. —Sí, ¿la cuentecita?


—Son t r e s francos —Justamente.
quince céntimos; —¿No 0 3 dije a y e r que la s e ñ o r a n o
si la s e ñ o r a g u s t a puede p a s a r á la caja está n u n c a en cas'a por la tarde? S e r á
(elevando la coz) ¡Tres francos quince preciso q u e volváis m a ñ a n a á las diez.
céntimos! —Creo que n o me s e r á m u y fácil;
La c o m p r a d o r a . - S e r i á i s tan a m a - p e r o en fin...
ble q u e m e e n v i a r a i s á casa el p a q u e -
tito? ¡Ah! incluidme t a m b i é n a fac- IV.
tura. —¿Otra vez V.?
El dependiente [con la sonrisa del —¿No me dijisteis a y e r . . . ?
empleado servil).—Con mucho gusto, — Q u e vinierais á las diez y v e n í s á
querida señora. las diez y c u a r t o .
La compradora.—Lo necesito esta
misma tarde. V.
El dependiente.—Lo t e n d r é i s sin - i M a d . X...?
falta. —Yo soy.
—(Aparte.) Gracias á Dios. T e n g o
CLADRO 1.
que e n t r e g a r o s . . .
—Mad. X... —¿Una factura ?
—Aqui vive. V e n g a , ya la v e r é
—Le traigo este paquete del a l m a - luego ( la s e ñ o r a
•Cén. desaparece.)
—¿Por q u é h a t a r d a d o V. tanto? L a VI.
s e ñ o r a está furiosa.
—Sin e m b a r g o , no he perdido el — V e n í a p o r el
t i e m p o . Macedme el favor de p r e s e n - importe de aquella
t a r l e la lactuca. facturita...
—¡Oh! a h o r a está muy ocupada. Vol- —¿Cuál? ¡Ah! si
ved m a ñ a n a . n o he t e n i d o t i e m -
po de e x a m i n a r l a ;
II. e s p e r a d un m o m e n -
—¿Qué desea V? to, voy á ver... (Le-
—Venia... yendo la c u e n t a . )
—¿A qué? Decíamos que eran
—A p r e s e n t a r esta c u e n l e c i t a . t r e s francos quince
— T e n é i s poca fortuna; la s e ñ o r a céntimos . Amigo
a c a b a de salir. mío, aquí hay u n
—Volveré e n t o n c e s . error.
— V e n i d s i e m p r e d e s p u é s de las -¿Un error? Creo
doce. q u e está bien, se-
III. ñora.
—No tal, existe
—Señorita... un e r r o r de ntime-
—Ya os conozco: v e n í s . . . r o , estoy s e g u r a de
— P o r la... que e l ' o b j e t o en'

© Biblioteca Nacional de España


^"estiir. ;;£¡portaua raás q u e t r e s XVI.
'i'ancos. — ¿ H a vuelto la s e ñ o r a ?
—Creo q u e . . . —Todavía no.
. — N a d a , n a d a , decid á v u e s t r o p r i n - XVII.
<í'pal q u e c o n s u l t e s u s l i b r o s , t o m a d —¿Mad. X?
Vuestra c u e n t a . — E n el c a m p o .
VII. XVIII..
— T o d a v í a los t r e s francos q u i n c e —¿Qué es lo q u e m e r e c l a m á i s ?
•céntimos. i N o os dije q u e c o m p r o b a - —Tres francos quince céntimos,
seis? — ¿ E s q u e no los he p a g a d o a n t e s d e
Se h a h e c h o s e ñ o r a . mi m a r c h a ? Si he debido p a g a r l o s .
— N o es posible, r e t i r a r o s ; yo m i s m a —Puedo aseguraros señora...
p a s a r é p o r el a l m a c é n . — E s o no m e c o n v e n c e . H a c e t r e s
VIII. a ñ o s el c a r n i c e r o de m a m i le p r e s e n t ó
—¡Ah! si, r e c u e r d o q u e p r o m e t í i r dos veces la m i s m a c u e n t a . C r e o q u e
A la t i e n d a ; p e r o voy tan pocas veces no debió usted e s p e r a r o c h o m e s e s
por ese l a d o . . . p a r a t r a e r m e la factura.
—¿GuAnto os debo? —Pero señora...
— T r e s francos quince céntimos. — E s t á bien, v e r é m i libro de g a s t o s .
—¿Vais á c o b r a r a l g ú n o t r o recibo?
—Sí, s e ñ o r a . XIX.
— P u e s subid á la v u e l t a , y os e n t r e - — ¿ O t r a vez la factura? Dios mío,
g a r é el d i n e r o . esto e s insufrible, soy víctima de u n a
p e r s e c u c i ó n en r e g l a .
IX.
—Señora, por María Santísima, que
—IVIadame está t o m a n d o la d u c h a . h e venido ya d i e c i n u e v e v e c e s . . .
—Sois un i m p e r t i n e n t e , voy á paga-
X.
r o s e n s e g u i d a . T o m a d , no t e n g o m á s
— M a d a m e está p e i n á n d o s e . q u e dos francos c i n c u e n t a c é n t i m o s ,
a h í v a n , m a r c h a o s , y no volváis á p o -
XI.
n e r aquí los píes. V a y a u n p r o c e d e r
— N o p u e d e r e c i b i r o s , se e s t á v i s - el de e s a c a s a .
tiendo.
Xll. Epilogo
— A h o r a i m p o s i b l e , a c a b a de llegar, ( S o b r e la a c e r a . )
y s e está desnudando.
XIII. ( El e m p l e a d o
— E s t á a c o s t a d a la s e ñ o r a . solo, e x a m i n a n d o
el d i n e r o ; : — D o s
XIV.
francos c i n c u e n -
—Pero hombre, aún esta cuenta!
ta c é n t i m o s , t e n -
— S e ñ o r a , en seis m e s e s m e h a c o s -
d r é que p o n e r el
tado t r e c e viajes.
r e s t o de mi bolsi-
— B a s t a , ¿tenéis cambio de 50 f r a n -
cos? llo. P e r o ¡San-
—No. señora. t o s cielos! ¡Si s o n
falsos los c i n c u e n -
— E n t o n c e s velvod m a ñ a n a . ta céntimos!
XV. Por la traducción,
— D e c i d m e , p o r t e r a , ¿no liay n a d i e Joaquín £. Homero
e n c a s a de M a d . X...? estoy l l a m a n d o
h a c e u n a h o r a , y no me r e s p o n d e n .
—Ya podías l l a m a r h a s t a m a ñ a n a
hijo. E s t á en el c a m p o h a c e ocho d í a s .

© Biblioteca Nacional de España


Pues bien, dejadme, si; sé que estoy loco, mi razón trastornó de gran manera
sienti que mi razón se desbarata, una mujer con sus inicuas mañas,
que arden mis sienes, que mis labios, secos, y haciéndome entrever por un momento
no pueden pronunciar una palabra, el cielo con su luz y con sus galas,
que' mis ojos se salen de sus órbitas, hundióme en el infierno del martirio
que en mi cerebro luchan encontradas con sus sombras, sus dudas y sus ansias,
mil ideas distintas, que mi pecho , ¿Que si ne la maté?.. ¡Oh! Faltó poco;
siente vivos deseo.'i de venganza, sentí abrirse el abismo ante mis plantas,
que todo lo veo negro, hasta los rayos agolparse á mis sienes con violencia
del sol que hasta nosotros su luz manda, de rabia y de dolor ardiente lava,
y que quiero llorar... y que no puedo, y febril, loco, me lancé hacia ella...
y que quiero morir... ¡y no me matan! mi vista se nubló... levanté el arma...
Dejadme, sí, dejadme, amigos míos, y detuve mi brazo al ver, hipócrita,
con este amor que me destroza el alma; asomar á sus ojos una liigrima.
dejadme, y que el abismo se me trague; Desde entonces mi vida es un martirio;
dejadme, y que en las sombras de la nada ni tengo fé ni abrigo una esperanza...
oculte esta pasión inestinguible Dejadme, pues, dejadme, amigos míos,
que mi vida consume y arrebata. cofi este amor que me destroza el alma;
Locura, si, locura, no lo niego, dejadme... ¿quién resiste del torrente
incurable tal vez, pero no extraña; la espantosa violencia de sus aguas?..
es locura de amor, caso corriente FBAKCISCO J. ESTBVAN.
que registra la ciencia frenopática;

E N LA PLAYA

© Biblioteca Nacional de España


El buen bebedor

UBDO a s e g - u r a r o s , — e x c l a m ó a q u e l h o m b r e d e s c a r g a n -
d p u n f u e r t e p i r ñ e t a z o s o b r e l a m e s a — q u e n o h a y e n el
m u n d o q u i e n se a t r e v a á decir q u e m e h a visto b e o d o .
Ni el c o ñ a c , n i el a g u a r d i e n t e , n i el r o n , t i e n e n s o b r é
mí poder a l g u n o .
Después de c o m e r c o m o a c o s t u m b r o , es decir, como u n
H e l i o g á b a l o , soy u n b e b e d o r i n v e n c i b l e y m e e n c u e n t r o
dispuesto á absorver todas las cantidades de líquido q u e
p r e s e n t e n . L a c a p a c i d a d d e i c i e s t ó m a g o es t a n g r a n d e ,
q u e c o n l o q u e c a b e e a él h a b r í a s u f i c i e n t e p a r a
e m b o r r a c h a r á t o d o s los viciosos d e D u b l í n .
A p u r ó el c o n t e n i d o d e l v a s o q u e t e n í a en l a
diestra y continuó:
— E n la c u e s t i ó n d e l a b e b i d a s o l o h a y d o s p e r -
sonas q u e merecen m i s aprecios y mis elogios: mi compa-
d r e y m i m u j e r . Mi m u j e r s o b r e t o d o , e s
una notabilidad bebiendo aguardiente.
P e r o t a n t o á e l l a c o m o á él t u v e q u e r e -
p r e n d e r l e s u n d i a p o r q u e se p e r m i t i e r o n l a a u d a c i a d e q u e r e r c o m -
petir c o n m i g o . Por supuesto q u e pagaron cara
eu temeridad, porque apenas hubie-
íon bebido treinta copas de cerveza,
•cayeron al s u e l o y a l l i e m p e z a r o n á
acariciarse y á be-
sarse... ¡Efectos de
l a c h i s p a ! Yo m e

reí m u c h o y
continué bebiendo to-
da la n o c h e hasta q u e
cerca del a m a n e c e r m e
fui q u e d a n d o frió y t u v e q u e l e v a n t a r á
aquellos bo-
rrachos y con-
vencerlos con
profundos razonamientos,
de que debían marcharse
á dormir á sus respectivas casas,
porque no estaba bien ni medio
b i e n q u e se a c o s t a r a n j u n t o s . ¡Y
c r e a 'V. q u e m e c o s t ó t r a b a j o el
r e d u c i r l o s á l a o b e d i e n c i a ! ¡Los
l)eodos t i e n e n m a n í a s m u y e s -
pecialesl
CATULO MKNDÉS.

© Biblioteca Nacional de España


EMPANADA CALIENTE
Hágase el suelo de masa d©
empanada, del grandor que
quiera, cúbrase con un relleno
y pónganse encima las carnes,
de que se quiere hacer la e m -
panada; se sazonan en buen
gusto, se añade un ramilo de
perejil y mucha manteca de
vaca, longitas de tocino, rajas,
de jamón y de ternera; se levantan las orillas de la masa, y se cubre
con otra capa de masa. Se abre como la tarta para que salga el humo
interior, y del mismo modo, cuando esté enteramente cocida, se saca ej
perejil, el tocino, el jamón y la ternera, y se reemplaza con el guiso
que convenga. Esta empanada es un bocado esquisito y suele emplearse
para giras campestres y se sirve también en las mesas elegantes. Se sir"
ve caliente, pero también
es agradable
fria y hasta
hay quien la
prefiere siem-
pre de esta
mane-

ra.

© Biblioteca Nacional de España


FIN DE SIGLO
,A,T..C3-0

Esta semana, mal que me pese, tengo que comenzar


con u n a n o t a t r i s t e .
W L a l i t e r a t u r a a c a b a de p e r d e r
u n o de s u s m e j o r e s a d a l i d e s .
D. P e d r o A n t o n i o d e A l a r c ó n , el
n o v e l i s t a i n s i g n e , el g r a n e s t i l i s t a ,
el i l u s t r e t e s t i g o d e la g u e r r a d e
Africa, h a bajado 4 la t u m b a r i n -
d i e n d o , c o m o el ú l t i m o de los m o r -
t a l e s , d u r o t r i b u t o á las leyes i n -
mutables déla naturaleza h u m a n a .
^ ¡Lástima que hombres como Alar-
cón n o g o c e n el don de i n m o r t a -
lidad!
L o s r e d u c i d o s limites de q u e
d i s p o n g o m e i m p i d e n h a c e r la bio-
g r a f í a del a u t o r d e «El n i ñ o de la
bola» y «El s o m b r e r o de t r e s p i -
popQ ^qy¿ i m p o r t a d ó n d e ni c u a n d o n a c i ó , si s u s o b r a s v i v i r á n m i e n t r a s
^ ' ^ 8 , la l e n g u a C a s t e l l a n a , v i n i e n d o A s e r de e s t e m o d o a u t o r c o n t e m p o r á n e o
^ " t<Hos los siglos?
B a s t e s a b e r q u e n a c i ó e n A n d a l u c í a y de allí fué á la C o r t e c a r g a d o d e
usiones y m a n u s c r i t o s ; q u e en la C o r t e l u c h ó , con la e n e r g í a y la c o n s t a n c i a
^ g e n i o c o n t r a la m e z q u i n a e n v i d i a y la i g n o r a n t e p e t u l a n c i a de los q u e han
^í/ado l o g r a n d o v e n c e r al fin, d e s p u é s d e t i t á n i c a l u c h a .
H a sido b o h e m i o , s o l d a d o , p e r i o d i s t a y a u t o r d r a m á t i c o ; p e r o d o n d e l u e i ó
t a l e n t o s y s u s dotes de v e r d a d e r o l i t e r a t o fué e n la n o v e l a . D e s d e «El final
e N o r m a » h a s t a «La P r ó d i g a » ; la h i s t o r i a de s u s l i b r o s es u n a n o i n t e r r u m -
í"<ia c a d e n a de g l o r i o s o s e s l a b o n e s

© Biblioteca Nacional de España


A h o r a h a c í a ya m u c h o s a ñ o s q u e n o e s c r i b í a .
Dicen q u e p o r el e s t a d o de su s a l u d , y o c r e o q u e debido á
la e v o l u c i ó n sufrida p o r la l i t e r a t u r a y m á s q u e n a d a q u i z á s , á
la m a l l l a m a d a crítica de c i e r t o s sabios al uso que h a n c o n s e -
g u i d o , con s u s d e s t e m p l a d o s e s c r i t o s y e s t ú p i d a s c e n s u r a s ,
hacer enmudecer á muchos ingenios.
P e r o n o es esta c u e s t i ó n p a r a t r a t a d a aquí á la l i g e r a .
A l a r c ó n deja á su m u e r t e u n n o m b r e g l o r i o s o con q u e e n -
r i q u e c e r el catálogo del p a r n a s o e s p a ñ o l , n o m b r e que n o p o -
d r á n b o r r a r con su b a b a v e n e n o s a los c r í t i c o s i n s i p i e n t e s .
F i n DE SIGLO s e h o n r a e n v i á n d o l e d e s d e SUS h u m i l d e s c o l u m -
n a s el h o m e n a g e de su a d m i r a c i ó n y su r e s p e t o .
.*•
L a p r e n s a de M a d r i d s e q u e j a de la d e s e n t r a l i z a c i ó n q u e en
favor de las p r o v i n c i a s eslá r e a l i z a n d o el v e r a n o .
E f e c t i v a m e n t e , m e d i o M a d r i d se h a d e s p a r r a m a d o de N o r t e
á S u d , p o r toda la p e n í n s u l a .
U n a de las c a p i t a l e s m á s favorecidas este a ñ o ha sido V a l e n c i a con m o t i v o
de las ferias q u e h a n r e u n i d o g r a n d e s a t r a c t i v o s .
A l a s v e l a d a s de la A l a m e d a s e les h a a ñ a d i d o la kermeste en el p a b e l l ó n
del A y u n t a m i e n t o , los c e r t á m e n e s de t i r o , el g r a n festival de t o d a s las músicas-
m i l i t a r e s y de todas las de los p u e b l o s de la p r o v i n c i a , y p o r ú l t i m o , la g r a n
c a b a l g a t a h i s t ó r i c a con q u e se c i e r r a la feria.
P e r o lo q u e v e r d a d e r a m e n t e ha l l a m a d o la a t e n c i ó n de los t u r i s t a s h a s i d o
la b a t a l l a de flores; n o v e d a d i n t r o d u c i d a este a ñ o y p u e s t a en p r á c t i c a con
t a n t o lujo y a t r a c t i v o s , q u e h a c o m p e t i d o con v e n t a j a con l a s de P a r í s y N i z a .
Ifo cabe d u d a r l o , p o r q u e s i e n d o V a l e n c i a el país de las flores y de las m u -
j e r e s h e r m o s a s , h u e l g a d e c i r que a q u e l l o s e r í a d i g n o del E d é n s o ñ a d o p o r el
profeta.

E n Cádiz h a n e s t a d o t a m b i é n de fiesta con motivo de la colocación de la


p r i m e r a p i e d r a del n u e v o a s t i l l e r o V e a - M u i g u i a , en el que se h a de c o n s t r u i r
el b u q u e de [Link] Emperador Carlos V.
M á s de v e i n t e mil p e r s o n a s a s i s t i e r o n al acto que fué
a m e n i z a d o p o r las b a n d a s m i l i t a r e s .
El a s t i l l e r o o c u p a u n a superficie de cuatrcÉientos-
q u i n c e mil m e t r o s c u a d r a d o s p r ó x i m a m e n t e .
El obispo bendijo las o b r a s y l u e g o h u b o b a n q u e t e y
b r i n d i s c o m o de c o s t u m b r e .
El noble pueblo g a d i t a n a m o s t r ó g r a n e n t u s i a s m o .
L a s o b r a s en c o n s t r u c c i ó n son i m p o r t a n t í s i m a s y t r a '
bajan en ellas m á s de mil o c h o c i e n t o s o b r e r o s .

© Biblioteca Nacional de España


Con a s i s t e n c i a del m i n i s t r o de la G u e r r a y del c a p i t á n g e n e r a l del d i s t r i t o ,
S r . P a v i a , h a n t e n i d o l u g a r en C a r a b a n c h e l las e x p e r i e n c i a s de t i r o al b l a n c o
con luz eléctrica.
E n lo alto de la c a s a - m a t a c o n t i g u a á los edificios de la E s c u e l a de t i r o , h a -
bíase c o l o c a d o el p r o y e c t o r de la luz e l é c t r i c a , q u e d i r i g i e n d o su foco á g r a n -
d e s d i s t a n c i a s fingía en é s t a s u n a e s p e c i e de a u r o r a .
O c u l t a s en los r e p e c h o s de la d e h e s a e s p e r a b a n ó r d e n e s las t r e s b a t e r í a s
del q u i n t o d i v i s i o n a r i o q u e h a b í a n de d i s p a r a r s o b r e los b l a n c o s . U n o s i t u a d o
á 3,000 m e t r o s figuraba u n a sección de c a b a l l e r í a ; o t r o á 2,000 figurando u n a
s e c c i ó n de i n f a n t e r í a y o t r o á 1,500 q u e r e p r e s e n t a b a u n a l í n e a d e t i r a d o r e s .
L a s p r u e b a s fueron c o m p l e t a m e n t e s a t i s f a c t o r i a s . L a m á q u i n a de luz e l é c -
t r i c a funcionó con n o t a b l e r e g u l a r i d a d .
F u é a d q u i r i d a en P a r í s p o r los c o m a n d a n t e s A r a n a z y M e n a .
L o s q u e p r e s e n c i a r o n e s t a s e x p e r i e n c i a s dicen que fué un e s p e c t á c u l o m a -
ravilloso.
V u e l v e á p r e o c u p a r la a t e n c i ó n de E u r o p a la crisis m o n e t a r i a de P o r t u g a l .
P e r o , a d e m á s de s e r la política t e r r e n o v e d a d o p a r a mí, n o q u i e r o hablan"
d e esto p o r q u e dice el r e f r á n que «en c a s a del a h o r c a d o n o h a y q u e m e n t a r la
soga» y « c u a n d o las b a r b a s del v e c i n o v e a s r a p a r p o n l a s t u y a s á r e m o j a r . » ife.-
M i r e n u s t e d e s p o r d o n d e he c o m e n z a d o h a b l a n d o de c o s a s t r i s t e s y a c a b o
h a b l a n d o de c o s a s t r i s t í s i m a s .
Voy á d a r l e s á u s t e d e s u n a b u e n a noticia p a r a t e r m i n a r con algo a l e g r e .
A c a b a de d e s c u b r i r s e u n r e m e d i o eficaz y al a l c a n c e de t o d o s , c o n t r a l a s
e n f e r m e d a d e s del h í g a d o .
S a b i d o es q u e e s t a s d o l e n c i a s [Link] t r i s t e z a s de m u e r t e y se n e c e s i t a
p a r a c o m b a t i r l a s m u c h a d i s t r a c c i ó n ; p u e s b i e n , d e s d e m a ñ a n a la m e j o r d i s -
t r a c c i ó n , la m á s b a r a t i y a g r a d a b l e s e r á la l e c t u r a de la Biblioteca F I N DE S I -
GLO, q u e solo c o s t a r á ¡15 c é n t i m o s !
¿Parece mentira, verdad?
PABLO DE SEGOVIA.

© Biblioteca Nacional de España


REMEMBER

T e n í a siempre en la frente
algo como sombras vagas,
y era u n a frente m u y p u r a ,
era u n a frente m u y blanca
c o m o si la h u b i e r a n h e c h o
con rayos de luna y nácar,
. pero que tenía dentro
c o m o a l g o q u e le p e s a r a
y a u n s o s t e n i d a e n la m a n o ,
s e doblaba, se doblaba....
—¿Que tienes?—le p r e g u n t á b a m o s
y s i e m p r e decía:—¡Nada!

T e n í a los labios rojos,


como u n a amapola pálida,
y eran dulces sus sonrisas,
dulces como sus palabras,
p e r o s i e m p r e al s o n r e í r
suspiraba, suspiraba,
y sus sonrisas tenían
entre sus labios de g r a n a
lo q u e t i e n e n esas llores
q u e al abrirse se desgajan.
—¿Que tienes?—le p r e g u n t á b a m o s ,
y siempre decía:—¡Nada!

T e n í a n s u s ojos g r a n d e s
m u c h a luz en las miradas ¡Pobre!... S e n t a d a u n a tarde
y eran hermosos y negros al l a d o de la v e n t a n a
como u n a noche de lágrimas; acariciando con m i m o
p e r o c u a n d o e n el e s p a c i o con sus manecitas lacias
i n m ó v i l e s los clavaba, s u s flores, a q u e l l a s flores
t e n í a s u l u z el b r i l l o q u e e r a n la m i t a d de s u a l m a ,
d e las luces q u e se a p a g a n . sus campanillas azules
—¿Que t i e n e s ? - l e ¡jreguntábamos y sus azucenas blancas,
• j siempre decía:—¡Nada! t e n í a , m i r a n d o al cielo,
fijas, fijas l a s m i r a d a s . . .
¡ H a c e m u c h o frío! d i j o ;
la a b r i g a r o n y t e m b l a b a .
¡Pobre niña!... F u é perdiend > Tosió y dijo s u s p i r a n d o
l o s colores de la cura; —¡Ay m a d r e ! e s t a t o s m e m a t a .
t o d o la p o n í a t r i s t e V i m o s á sus ojos n e g r o s
y t o d o le d i s g u s t a b a querer asomar dos Ingrimas
y estaba siempre enjugándose y en sus labios secos algo
l á g r i m a s q u e le a s o m a b a n . . . c o m o e s p u m a roja y b l a n c a :
y Te d e c í a m o s t o d o s : d o b l ó el c u e l l o , d e j ó c a e r
—¿Qué te pasa? ¿Qué te pasa? las m a n o s s o b r e la falda,
¿ Q u é tienes? ¿Por q u é estás triste? le p r e g u n t a m o s ¿ Q u é t i e n e s ?
¿ Q u é tienes? ¿Qué tienes? ¡Habla!.. ¿Qué tienes, alma de mi alma?
Y ella, s i e m p r e s o n r i e n d o , Y se n o s m u r i ó , d i c i e n d o
s i e m p r e nos decía:—¡Nada! q u e ella, n o t e n í a «¡Nada!»
MARCIAL DE LOS RÍOS.

© Biblioteca Nacional de España


A R í s no pierde n u n c a sus atractivos.
A q u í p u e d e [ d € c i r t e q c e n o se c o n o c e n las e s t a c i o n e s
p o r la afluencia ó e m i g r a c i ó n de la g e n i e en é p o c a s de-,
terminadas.
S i e m p r e es el P a r í s a l e g r e , a n i m a d o y e l e g a n t e
q u e h a b í a m o s s o ñ a d o a n t e s de v e r l e .
H a s t a el b o s q u e de B o u l o g n e tan c a r a c t e r í s t i c o
en i n v i e r n o , se h a l l a hoy c o n c u r r i d o p o r la g e n t e
chic c o m o en los c r u d o s m e s e s de las n i e v e s y l o s
hielos.
L a s t a r d e s del b o s q u e son d e l i c i o s a s .
L o s q u e se i n t e r e s a n p o r el m o - i n s i e n t o p a r i s i é n , los q u e s e
a b u r r e n ó los q u e d e s e a n ver el destile de m u n d a n a s y cocoíies sin
p a g a r dos h o r a s d e c a r r u a j e , v a n á s e n t a r s e en u n a de las a v e n i d a s
y d e s d e allí g o z a n de u n bello p a n o r a m a q u e se r e n u e v a c a d a i n s t a n t e , p e r o
siempre hermoso y animado.
L a s a v e n t u r a s g a l a n t e s p a r e c e n s e r p a t r i m o n i o d e a q u e l oasis e n c a n t a d o r .
Allí se d a n cita los a m a n t e s i n c ó g n i t o s , y allí h a c e n s u s m e j o r e s c o n q u i s t a s
l a s e l e g a n t e s h o r i z o n t a l e s y van á r e c o j e r m i r a d a s codiciosas y s u s p i r o s , q u e
á v e c e s se t r a d u c e n en billetes de b a n c o , las g r a n d e s a r t i s t a s .
E l p a s e a n t e p e d e s t r e t i e n e ocasión de r e c o j e r allí n o t a s é i m p í e j i o n e s d e t o -
dos géneros.
E s e s t a u n a capital c o s m o p o l i t a en t o d o .
E n t i p o s , e n c o s t u m b r e s y en a v e n t u r a s .
T a m b i é n estanca la o r d e n del día, ó m e j o r d i c h o , d e la n o c h e , los c a f é s - c o n -
ciertos.
Los que pueden
d i s p o n e r de t r e s
francos se insta-
lan c ó m o d a m e n t e
e n los s i l l o n e s del
e e n t r o de la s a l a y
e l r e s t o del p ú b l i -
c o se a c o m o d a co-
m o puede en l o s
lados.

© Biblioteca Nacional de España


D e s d e alli no vé m u y bien á los a r -
t i s t a s ; p e r o oye lixachansonn-ìttes. Hay
q u i e n á 'las ocho de la n o c h e ya se
i n s t a l a p a r a pillar un buen sitio. '
El Circo es o t r o de los espectáculos
e n boga en P a r í s .
Ahí se desconoce la vida de los cir-
c o s q u e a q u í s e vé de cerca.
N a d a tan curioso é i n t e r e s a n t e como
e s a s familias q u e desde el p a d r e á los
hijos y de la m a d r e al t i e r n o m a m ó n ,
viajan g r a n p a r t e del a ñ o , y e n d o de
C o p e n h a g u e á S a n Petei'sburgo; de
S a n P e t e r s b u r g o á Viena; de V i e n a á
Madrid, partiendo á América cuando
la E u r o p a les h a visto d e m a s i a d o y vol-
viendo c u a t r o ó cinco a ñ o s d e s p u é s con
n u e v o s *ours deforce y n u e v o s ejer-
cicios.

E s a j o v e n que m o n t a á Ja alta esc;uela, ha trabajado cinco h o r a s por día


d u r a n t e c u a t r o a ñ o s a m e s d e m o s t r a r s e en público. Los H a n l o n , los L e o p o l d ,
los B r i a t o r e s u e ñ a n u n ejercicio imposible y e n fuerza d e c o n s t a n c i a y de t r a -
bajo asiduo, a c a b a n p o r e j e c u t a r l o . ¡Qué p r o g r e s o desde L e o t a r d ! H a y a c r ó b a -
tas q u e m a t e r i a l m e n t e vuelan como si,*la n a t u r a l e z a les h u b i e s e d a d o a l a s .
E s e clown, con el r o s t r o b l a n q u e a d o , las
., • ' cejas en lo alto de la frente, un microscópico
s o m b r e r e t e e n ' l a coronilla de la cabeza y u n
sol en las p o s a d e r a s , no le r e c o n o c e r í a n a d i e
en el café d o n d e va á c e n a r con s u e s p o s a y
su hija, u n a h e r m o s a a m e r i c a n a q u e e s t á
a p r e n d i e n d o el a l a m b r e . Viste con s e r i e d a d y
e l e g a n c i a y tiene todo el a i r e de un m a g i s -
t r a d o . E s o s g i m n a s t a s que hace un m o m e n t o
hemos aplaudido, e s t á n a h o r a d e l a n t e de u n a
tajada de j a m ó n y u n a botella de vino, c o m o
- otro mortal cualquiera.
El u n o es h e r e d e r o d e u n a i m p o r t a n t e t a m i -
lia de Filadelfia, el o t r o licenciado e n farmacia e n Nueva-Yorlí, el t e r c e r o a b o -
g a d o del colegio de B o s t o n . Deseosos d e c o r r e r e i m u n d o , han a p r e n d i d o un
número y así viajan. D e n t r o de diez a ñ o s los e n c o n t r a r e m o s dedicados al
c o m e r c i o ó la banca en u n a de las g r a n d e s c i u d i d e s de los E s t a d o s U n i d o s .
El p r e s i d e n t e del t r i b u n a l de X . . . , c u a t r o mil habitante.? ( P e n s i l v a n i a ) es u n
a n t i g u o clown de la troupe M y e r s . Yo le he conocido en cl Circo A m e r i c a n o d a
la plaza del Cháteau-d'Eau.

© Biblioteca Nacional de España


E l acróbata es u n ser
a p a r t e d e n t r o de la c r e a ­
c i ó n . O b s e r v a d la e n t r a d a
en la pista de esa j o v e n
q u e trabaja en la c u e r d a
ó en el a l a m b r e .
L a o r q u e s t a ejecuta un
galop y ella a p a r e c e c u ­
bierta con u n a especie de
c a p a d o color chillón, que
v i e n e á s e r la hoja de
p a r r a que oculta el d e c o ­
r o . Llega al pié del caba­
llete y lanzándola al e s ­
pacio a p a r e c e en mallas
de color de c a r n e , los bra­
zos d e s n u d o s , el descote
a t r e v i d o y el pelo suelto.
E s t e c o n t r a s t e violento
es de g r a n efecto.
P r u e b a la t i r a n t e z de la c u e r d a con la p u n t a del pié y de un salto se coloca
en equilibrio. L o s ojos fijos s o b r e un p u n t o de m i r a , baila, avanza, r e t r o c e d e
y se m e c e . Los brazos le s i r v e n de balancín. Se deja c a e r s e n t a d a s o b r e la
c u e r d a que la recibe y la r e p e l e como un t r a m p o l í n y vuelve á q u e d a r de pió
inmóvil sobre el a l a m b r e . El público a p l a u d e con e n t u s i a s m o y la a c r ó b a t a ,
s o n r i e n t e , satisfecha, orgullosa, e n v í a con a m b a s m a n o s b e s o s ú todos l a d o s .
M u c h o podría escribirse s o b r e los g i m n a s t a s , sobi'e su o r i g e n , sobre su p o r ­
v e n i r y s o b r e las vicisitudes de su vida.
L a s m u j e r e s , p a r t i c u l a r m e n t e , t i e n e n todas una h i s t o r i a muy i n t e r e s a n t e ;
p e r o veo que m é he extendido d e m a s i a d o y lo dejo p a r a otro día.
S a l u d e usted, seilor d i r e c t o r , en mi n o m b r e á los lectores de FIN DE SIGLO
y V. disponga de su amigo
GuzMAN DE ALFABACHE.

© Biblioteca Nacional de España


EL FAUNO

E n t r e la s o m b r a del follaje h u n d i d o ,
e s c o n d e el viejo F a u n o s u figura,
y acecha, c a u t e l o s o , en la e s p e s u r a ,
la blanca n i ñ a q u e su pecho ha h e r i d o .

Brillan s u s ojos l ú b r i c o s . . . El nido


le habla de a m o r , el viento le m u r m u r a
cálidas frases, y en la selva o s c u r a ,
¡amor! rejnte el1 ppáj
á i a r o escondido.

F l o t a r dejando s u s cabellos de o r o ,
ligeras, ondulantes, vaporosas,
c r u z a n las Ninfas en a l e g r e coro;

el F a u n o elige de las m á s h e r m o s a s ,
y h u y e á ocultar su expléndido t e s o r o ,
del b o s q u e en las p e n u m b r a s m i s t e r i o s a s . . .
LHOPOLDO DÍAZ.

MI

Lg c u b r i ó de besos, ¡oh, c u á n t a t e r n u r a su baba me a r r o j a ,


le Coj,t(3 males, m e i n s p i r a al m i r a r l e su abismo me a b r e .
le bQ,.(]¿ esas flores el Cristo que un día M a s no la s e r p i e n t e ':
'1"S a d o r n a n su i m a g e n : g u a r d a b a mi m a d r e ! con lucha i m p l a c a b l e ,
V^^o en esa frente p o d r á de s u s fu rías
^""iei-ta de s a n g r e el d a r d o a r r o j a r m e .
Ya el sol en el cielo
" ' d i s i d a de p e n a , L a cruz es mi e s c a d o ,
se inflama r a d i a n t e :
labios a m a n t e s ; Y alli, de! c o m b a t e ,
violetas y lirios
Unió en r a m i l l e t e ¡¡¡el Cfisio me s a l v a
p e r f u m a n el a i r e ;
as r o s a s del valle q u e a d o r a mi madre!!!
ya t i e n e n más música
c u b r i ó con ellas las fuentes del valle;
l as p l a n t a s del m á r t i r ; v e s t i d o s de flores P o r eso á s u s p l a n t a s
l e c o l g ó á mi cuello, se ven los a l t a r e s ; le rezo c o n s t a n t e ;
y con voz de á n g e l , se a l e g r a mi aldea, por eso en él busco
«¡guárdalo!» me dijo y allí, p o r las t a r d e s , r e m e d i o à mis m a l e s ;
l l o r a n d o mi m a d r e . al son de ¡a esquila, p o r eso a r r a n c a n d o
se r e z a la salve; violetas del valle,
El limpio s u d a r i o jfeliz p r i m a v e r a , p e r l u m o con ellas
que envuelve sus c a r n e s , b e n d i t a la i m a g e n as p l a n t a s del m á r t i r ;
las n e g r a s e s p i n a s , del C r i s t o á quien r e z o por eso á mi cuello
los clavos p u n z a n t e s , p e n s a n d o en mi m a d r e ! levando su imagen
la l á m p a r a t r i s t e do mi c u e r p o m i s m a
q«e á i n t e r v a l o s a r d e f o r m a el s u y o p a r t e ;
al m u r o a r r o j a n d o Yo s i e n t o á m i s s o l a s p o r eso u n a noche
reflejos fugaces; hervir tempestades; cual s i e m p r e , al b e s a r m e ,
la c r u z s i l e n c i o s a , me a c e c h a del m u n d o «¡guárdale! me dijo
y el s a n t o c a d á v e r la envidia c o b a r d e : l l o r a n d o mi m a d r e .
e n ella vencido el vicio a s q u e r o s o ,
por raza culpable; con faz r e p u g n a n t e , ANTONIO F . GRILO.

© Biblioteca Nacional de España


EL ESCAPARATE

iBAD. El e s c a p a r a t e del r e t r a t i s t a está comple-


t a m e n t e lleno de fotografías que a t r a e n las m i r a -
das de los t r a n s e ú n t e s . H a y r e t r a t o s de obispos, de
p r í n c i p e s , de g e n e r a l e s , de m a g i s t r a d o s , de t o r e r o s ,
de m u j e r e s v i r t u o s a s y de m u j e r e s q u e no lo s o n . . .
' U n a a m a z o n a a p a r e c e m o n t a d a á caballo y f u m á n d o s e
un cigarrillo; u n a espiritual condesa l e v a n t a el b r a z o d e s -
nudo por e n c i m a de su frente y forma con él un precioso j
m a r c o á su liechicero r o s t r o algo desfigurado por el fastidio 1
— e n f e r m e d a d que a b u n d a e n t r e las clases p r i v i l e g i a d a s ; — ]
u n a aplaudida actriz e n s e ñ a s u s t o r n e a d a s p i e r n a s , o t r a '
e n s e ñ a algo m á s . . . No liay que h a b l a r de los h o m b r e s p o r -
que lodos ellos son feísimos.

D e l a n t e del e s c a p a r a t e se agolpa la m u c h e d u m b r e . Un dibujante que a c a b a


de e n c e n d e r su c i g a r r o en el estanco pró.ximo, se d e t i e n e un m o m e n t o y m i r a
con atención c i e r t a s a c t i t u d e s f e m e n i n a s . C u a n d o se vaya de allí llevará en la
m e m o r i a infinidad de a p u n t e s que le s i r v a n p a r a i l u s t r a r algiin libro de l i t e -
r a t u r a funesta. Aquel j o v e n delgado q u e lleva el traje r a i d o , el s o m b r e r o
g r a s i c n t o y las b o t i n a s r o t a s , s e h a p a r a d o á c o n t e m p l a r t r i s t e m e n t e las c a r a s
de cien m u j e r e s q u e él e n c u e n t r a g u a p í s i m a s . . . S u fortuna no le p e r m i t e máS;'
q u e un goce: el de la c o n t e m p l a c i ó n . D e s p u é s de s u s p i r a r se aleja p r e s u r o s o , '
t e m i e n d o llegar t a r d e á la oficina en donde g a n a el pan cuotidiano. El infeliz'
t r a b a j a r á mal y d o r m i r á p e o r . . . E s joveii, está casi en la m i s e r i a y h a visiò~
c u e r p o s v o l u p t u o s o s y s o n r i s a s e n l o q u e c e d o r a s . . . ¡el suplicio de T á n t a l o !

Al g r u p o de cu riosos se u n e u n caballero r e s p e t a b l e . R e p r e s e n t a t e n e r ;
u n o s c u a r e n t a y cinco a ñ o s y va vestido con elegancia. A simple vista se co-""
n o c e que n o ha ido allí con propósito deliberado de p a s a r r e v i s t a á la colección'!
de r o s t r o s feos y b o n i t o s . Sin d u d a q u i e r e i n v e r t i r el tiempo q u e falta p a r a la':
l l e g a d a de u n a p e r s o n a á quien e s p e r a con i m p a c i e n t e afán. N i las p a n t o r r i - í

© Biblioteca Nacional de España


Has d e s n u d a s , ni los s e n o s mal cubiertos consiguen a l t e r a r en lo m á s m í n i m o
las s e v e r a s líneas de su r o s t r o , que si a l g u n a vez se c o n t r a e es p a r a e x p r e s a r
el m á s absoluto fastidio.

D e s p u é s llegan r i e n d o y l o q u e a n d o las j ó v e n e s que salen de los talleres de


c o s t u r a . V a n , de dos en dos ó de t r e s en t r e s , con las cabecítas altas y d e s c u -
b i e r t a s , con los ojos inquietos, con los labios s o n r i e n t e s y h ú m e d o s , con l a s
mejillas e n c a r n a d a s . . . S u s t r a j e s son sencillos, humildes si se q u i e r e , p e r o
e l l a s s a b e n llevarlos con g r a c i a e n c a n t a d o r a . C o r r e n , s a l t a n , e m p u j a n , c o d e a n ,
s e r í e n en las n a r i c e s de los d e m á s , y e s c u c h a n d o r e q u i e b r o s y c o n t e s t á n d o l o s
c o n deliciosos m o h i n e s ó con a l e g r e s carcajadas, a n t e s de que t r a s c u r r a n d o s
m i n u t o s , han logizado colocarse en p r i m e r a tila y ahí las t i e n e n u s t e d e s con
las frentes p e g a d a s al cristal m i r a n d o y c o m e n t a n d o todos los tipos y todas l a s
a c t i t u d e s . H a b l a n alto p a r a que se las oiga, p a r a que se sepa que conocen los
n o m b r e s y h a s t a las a v e n t u r a s de algunos de los fotografiados. D e s p u é s s e
m a r c h a n , c o m o v i n i e r o n : j u g a n d o , r i é n d o s e , haciendo l o c u r a s . . . El c a b a l l e r o
r e s p e t a b l e se m a r c h a t a m b i é n . Si no p a r e c i e s e tan formal, c u a l q u i e r a diría
q u e r e n u n c i a b a á c o n t i n u a r e s p e r a n d o y que p a r a d i s t r a e r su fastidio se iba.
e n s e g u i m i e n t o de las all)orotadoras j o v e n z u e l a s .

V i e n d o e s a Exposición de r o s t r o s y c u e r p o s h u m a n o s , se p a s a el rato a g r a -
d a b l e m e n t e , salvo c u a n d o hay a p r e t u r a s á c a u s a de que a l g u n o s e s p e c t a d o r e s
insaciables c r e e n t e n e r d e r e c h o de e s t a r s e h o r a s y h o r a s en los p r i m e r o s sitios,
d e t e r m i n a c i ó n q u e á veces es o r i g e n de fuertes p r o t e s t a s y d i s c u s i o n e s . P o r -
q u e hay que p o n e r s e en el caso del infeliz que p e r m a n e c e l a r g o tiempo e n
e s p e r a dé q u e . le t o q u e el t u r n o p a r a r e c r e a r s e en la c o n t e m p l a c i ó n de u n a s
p i e r n a s bien formadas y t i e n e que m a r c h a r de allí sin h a b e r podido v e r o t r a ,
c o s a que la mofletuda c a r a de un c a n ó n i g o ó la s e v e r a imagen de u n a mila- .
grosa Virgen. ^

A y e r e s t a b a yo a n t e el e s c a p a r a t e de la fotografía y n o t é que los c u r i o s o s


a p e n a s se fijaban en un g r a n r e t r a t o que había á mi d e r e c h a . Alguien lo mirA
d u r a n t e u n o s s e g u n d o s y a p a r t ó d e s p u é s la vista m u r m u r a n d o con i n d i f e r e n - '
c í a : «Es u n m o n u m e n t o . » N o e r a u n m o n u m e n t o : e r a la V e n u s de M é d i c i s .
« H e aqui u n a cosa r a r a : la V e n u s está d e s n u d a , m á s d e s n u d a q u e ias s e ñ o r a s
y s e ñ o r i t a s que se hallan á su lado; y es m u c h o m á s h e r m o s a que todas ellas!»
Debí decir esto en voz alta, p o r q u e un amigo mío m e tocó en el h o m b r o y
m e dijo:
—En efecto: está d e s n u d a y es bellísima; p e r o su desnudez y su belleza n o
h a b l a n á ios s e n t i d o s . . . ¡hablan al a l m a !
CÁTÜLO MÉNDEZ.

© Biblioteca Nacional de España


—Marqués ¡vá usted forrado de pieles!
—Falta me hacen, hija mía, ¡son tan-
t a s á despellejarme!

© Biblioteca Nacional de España


MÁXIMAS DE CAZA

. Cuando se dispara contra [Link], debe No se debe nunca encender la pipa ni í i s -


é vitarse molestar en lo más minimo á loe ve- traerse estando en la pista, pues cuando menos
cines. . , se piensa sale el javali.

No ensebar nunca el cuarto trasero á los No sentarse nunca sobre ninguna madriguera,
cazadores «ortos de vista. sobre todo cuando se caza con compañeros inex-
pertos.

P ara evitar todo accidente, cuando nn сага- —¿Donde vas armado de tal suerte, espose
«Jor inexperto vaya á tirar, vasta dar un salto, mio?
Io más graciosímente posible y colocarse sobre —A cazar con mi sobrino, y, como es un
8US espaldas. aturdido, temo mis precauciones.

© Biblioteca Nacional de España


ADORMIDERAS
C u n d e n los a d e l a n -
tos y se p r o p a g a n con
í"apidez c u a n d o los p u e -
blos e s t á n p r e p a r a d o s
convenientemente.
Así s e e x p l i c a lo q u e se h a n g e n e r a l i z a d o
l o s e x p e r i m e n t o s de h i p n o t i s m o .
P o r q u e el t e r r e n o e s t a b a a b o n a d o p i r a
eso en n u e s t r a t i e r r a .
Ya no son los h o m b r e s a p r o v e c h a d o s y e s t u .
d i o s o s , los h o m b r e s de c i e n c i a y los t i t i r i t e r o s
científicos los tínicos q u e se o c u p a n e n e s t u -
d i a r los f e n ó m e n o s del h i p n o t i s m o .
C o m o que v i v í a m o s s o i l a n d o sin d a r n o s c u e n -
t a de ello, en c u a n t o se p r e s e n t ó lo m i s m o u n o
q u e o t r o , c u a l q u i e r a , á r e f r e s c a r las ideas de
sonambulismo, brujería ó sugestión mental á
distancia, verbal ó por escrito, y transposición
de s e n t i d o s , v i m o s el cielo a b i e r t o .
E s d e c i r , el cielo n o , h a b l a n d o en g e n e r a l :
«el cielo a n d a l u z » , q u e m e p a r e c e q u e es el
t í t u l o de u n l i b r o y de u n e s t a b l e c i m i e n t o d e
vinos blancos y negros.
El cielo a n d a l u z , con su p o e s í a y s u s c o l o r e s
y su trasparencia...
¡Con q u e , digo, si a c o g e r í a m o s con e n t u s i a s -
m o el a r t e , ó lo q u e sea, de la influencia p o r
m i r a d a , ó por el oído, ó p o r la v o l u n t a d s i m p l e -
mente!
La m á g i c a y los d r a m a s s a n g r i e n t o s y calle-
j e r o s e n t u s i a s m a n á las m u c h e d u m b r e s .
Por presenciar una brujería ó una diablura,
p a g a r í a n las g e n t e s c u a n t o les p i d i e r a n , p o r s u p u e s t o ,
•con la g a r a n t í a de no s a l i r e m b r u j a d o ó e n d e m o n i a d o
<ie la e x p e r i e n c i a .
G u a n d o un ini'eliz m u c r e de r e p e n t e on a l g ú n sitio
público, c u a n d o r i ñ e n dos hombi'es, c u a n d o s e s u i c i d a
« n a p e r s o n a «al p a r e c e r d e c e n t e » , c o m o s u e l e e s c r i b i r
a l g ú n periódico ó a l g ú n p e r i o d i s t a p u b l i c a n d o la n o t i -
<íia, e n t o d o s e s t o s c a s o s liay expentadn'-'',- ^.le n u g n a n
p o r o c u p a r las p r i m e r a s filas

© Biblioteca Nacional de España


S o m o s v e h e m e n t e s y d a d o s á fantasías, p a r t i d a r i o s e n t u s i a s t a s del dramai
p r á c t i c o y débiles a n t e l a s s e d u c c i o n e s de la juerga.
Hablando generalmente, por supuesto.
D e e s t a facilidad con q u e n o s d e j a m o s s e d u c i r p o r la m a r a v i l l o s i d a d y d o -
m i n a r por imaginaciones fúnebres ó halagüeñas, ha brotado sinnúmero d e
hipnotizadores y cómplices, y propagandistas.
E n las calles de M a d r i d se e n -
El uno por el otro... c u e n t r a m á s de media d o c e n a d e
ciegos a l u s i v o s .
P r e g o n a n un librilo d o n d e p u e -
de e n c o n t r a r la p e r s o n a c u r i o ? a
y «pudiente» c u a n t o n e c e s i t a s a -
b e r p a r a su felicidad y efectos,
consiguientes.
— ¡ C i n c u e n t a c é n t i m o s de r e a l
vale e s t e librilo!
Así lo p r e g o n a n los ci^'gos m á -
gicos.
— E n e s t e libri-
dicillo de c a j i s t a
t o e n c o n t r a r á el
á un compañero,.
público — a s í lo —ya no me i m -
ofrecen los c o m - p o r t a q u e mi m a -
plicados—los m e - dre me amenace,
dios p a r a « d o r m i r ( P N . con d o r m i r al s e -
á cualquier per- - r e n o si t a r d o m u -
sona». ~ ~ ~ cho d e s d e la i m -
— ¡ A n d a , chico, — p r o n t a á casa
—decía un a p r e n - cuando salimos;
c o m p r o e s e libro, y cátali morti.
—Puede adormecerse á cualquier persona,
bien s e a h o m b r e ó m u j e r , — c o n t i n u a b a u n o de
los ciegos p r o p a g a n d i s t a s , — n i ñ o ó n i ñ a , j o -
v e n ó viejo, p e r s o n a n a t u r a l ó e x t r a n j e r a ó
mora.
L a m u c h e d u m b r e r o d e a b a al m a g o i n s t r u -
mentado, porque llevaba u n a guitarra, sin
p e r j u i c i o de los libritos que ofrecía al país
inconsciente.
— P u e d e n u s t e d e s — d e c í a u n a ciega q u e t a m b i é n v e n d í a libritos p a r a el culto
del sonembolismo, como ella le d e n o m i n a b a — p o s e e r el a r t e de h a c e r d o r m i r
á u n a m i g o ó á c u a l q u i e r a p e r . - o r a e n sociedad, r e u n i ó n ó lo q u e sea, y h a c e r
d e él ó de ella c u a n t o les a c o m o d e , con solo m a n d a r l e s y c o n t r a su v o l u n t a d y
s i n q u e se e n t e r e n .
L a a n s i e d a d se reflejaba en c u a n t o s s e m b l a n t e s de u n o y o t r o sexo forma
b a n el c o r r o .

© Biblioteca Nacional de España


—¡Dios mió! ¡si m e a d o r m e c i e -
ran aiiora!—pensaban seguramen-
t e los e s p e c t a d o r e s .
Y a l g ú n t o m a d o r , de i n c ó g n i t o ,
pensarla también:
— Si s e d u r m i e r a ó ' « m e d u r m i e -
r a n » al s e ñ o r i t o q u e lleva el reló ..
p e r o ca, n o s e r v i r á p a r a n o s o t r o s
eso del « d e s p o t i s m o p a r a d o r m i r -
se.»
— Y a lo lie d i c h o , — r e p e t í a la
m a g a con voz s o l e m n e , — s e f o r m a
la «caena m a n é t i c a e n t r e v a r i a s
p e r s o n a s . y f A c i l m e n t e s e llega á
m a n e t i z a r á la p e r s o n a que se quie- Eiía.—Dicen que el zumo fie la pita quita toda
re». clase de manchas?
E'.—¡Buena falta le está haciendo una pita á tu
—¿A la p e r s o n a que u n a q u i e r e ?
reputación!...
— p r e g u n t ó u n a j o ^ e n , que p a r e c í a
u n t a n t o c h u l a p o r la p r o n u n c i a c i ó n .
—A la que se q u i e r e m a n e t i z a r , p u e s es c l a r o , — r e s p o n d i ó la p r o p a g a d o r a
d e la m á g i c a .
— D e s p u é s se la p r e g u n t a , — c o n t i n u ó , — y ella r e s p o n d e á lo q u e s e le ha
p r e g u n t a d o con c l a r i d a d y sin p e n s a r l o s i q u i e r a ; como un d i p u t a d o m a y o r -
mente.
— ¿ E h , o y e s ? — p r e g u n t a b a un e s t u d i a n t e á o t r o , p a s a n d o á la sazón al l a d o
de la e x p e n d e d o r a d e t e x t o s con a d o r m i d e r a s , — ¡ s i p u d i é r a m o s l l e v a r n o s u n a
s o n á m b u l a p a r a los e x á m e n e s !
— T a m b i é n p u e d e s a b e r c u a l q u i e r a la h o r a q u e e s en u n sitio d o n d e n o h a y a
r e l ó , p o r el « m a n e t i s m o y por m e d i o de u n hilo ó s e d a y en la p u n t a u n a a g u j a
y la « m i s m a pulsación» de la p e r s o n a se lo d i r á al c o n t a d o .
O t r o s y o t r a s p r o p a g a n d i s t a s van m á s allá.
— Q u e q u i e r e n u s t e d e s g a n a r u n a a p u e s t a , — d i c e n , — q u e q u i e r e n , es u n
s u p o n e r , a c e r t a r el n ú m e r o q u e ha de s a l i r p r e m i a d o en l a l o t e r í a ; en fin, cual-
q u i e r o t r o d i v e r t i m i e n t o : p u e s n o hay m á s q u e d o r m i r á c u a l q u i e r p e r s o n a y
q u e lo diga. M e d i o r e a l n a d a m á s vale e s t e librito, y a q u í e s t á t o d o .
— ¡ M e d i o r e a l la fortuna!
C u e s t a m á s el ú l t i m o de los folletos con p o e s í a s del ú l t i m o de n u e s t r o »
poetas.
— ¿ T i e n e l á m i n a s ? — p r e g u n t a u n a m a d r e de familia.
—No, señora.
— P u e s e n t o n c e s n o se lo c o m p r o al c h i c o .
—¿También quería usted láminas p o r ese precio?
U n a m o z a del g r e m i o de servicios y n o c o n t r a i n c e n d i o s , p r e g u n t a :

© Biblioteca Nacional de España


—¿Tiene t a m b i é n algo de cocina?
—No, hija, p a r e c e que q u i e r e n ustedes que sea esto u n a biblioteca.
Y a ñ a d i ó , dando ^,, , . iiada su t a r e a en aquel sitio j e n c a m i n á n d o s e
en busca de otro público:
— ¡ P a r e c e m e n t i r a ! ¡lo a t r a s a d o s q u e e s t a m o s ! y a ú n nos q u e j a m o s de los
c o n s u m o s y de o t r a s cosas. Si la verdad es que p r i m e r o que nos m e t e n en la
caijeza n u e s t r a c o n v e n i e n c i a . . . ¡Medio real vale el librito p a r a d o r m i r á c u a l -
q u i e r a y h a c e r c u a n t o se q u i e r a h a c e r sin responsabilidad!
E s t o dà g u s t o : es la v e r d a d e r a libertad de i m p r e n t a y de c o m e r c i o .
EDUARDO DE PALACIO.

UN ..

Si es verdad que existen á n -


geles, iguales deben s e r á la
n i ñ a á c u y a m e m o r i a e s t á n de-
dicadas estas l í n e a s .
P u r a se llamaba, y j a m á s
n o m b r e a l g u n o fué m á s opor-
t u n o y adecuado á la p e r s o n a
,. ' que lo llevaba.
E r a un dechado de bellezas y
perfecciones.
P a r a d a r perfil á su r o s t r o y t e r m a s á su c u e r p o ,
la estética, d e n t r o de las m á s r i g u r o s a s p r o p o r c i o -
n e s y la m á s i n a l t e r a b l e a r m o n í a , combinó las lí-
n e a s con a t r e v i m i e n t o s sublimes llenos de belleza y
elegancia; el s o n r o s a d o matiz de su c a r a , el p u r o
azul de s u s ojos, el rojo c a r m í n de s u s labios, la

© Biblioteca Nacional de España


d e s l u m b r a d o r a b l a n c u r a de s u s c a r n e s y el dorado-
color de su cabello, yo no sé de donde los t o m a r í a ^
p o r q u e en el m u n d o no bay flores, lagos, coral,
n i e v e ni o r o , q u e con ellos p u e d a n c o m p a r a r s e .
E s t o en la p a r t e m a t e r i a l ; en la espiritual, un.
a l m a tan p u r a , tan s u b l i m e , t a n elevada, tan h e r -
m o s a , q u e escapaba, n o digo y o al a n á l i s i s : hasta,
á la a d m i r a c i ó n de c u a n t o s la conocíamos y t r a t a - ,
bamos.
H a b i a en P u r a algo s u p e r i o r , algo g r a n d e , algo
e x t r a o r d i n a r i o , que s u s p e n d í a y h a s t a a t e m o r i -
zaba.
Imposible m i r a r l a fijamente.
De su s e r i r r a d i a b a u n a luz tan viva, u n fulgor-
t a n b r i l l a n t e , q u e obligaban á d e s v i a r la vista é
i n c l i n a r la cabeza, como s e inclina a n t e todo lo.
que nos d e s l u m h r a é i m p o n e .

P u r a e r a feliz, c o m p l e t a m e n t e fel'z. S u i n o c e n -
cia la defendía c o n t r a los dolores del alma, q u e
son los que m á s mortifican.
S u vida e r a u n c o n t i n u a d o éxtasis, la m a t e r i a
n o t u r b ó j a m á s con s u s a v a s a l l a d o r e s deseos y
apetitos, s u s castos s u e ñ o s de v i r g e n .
Vivía en el m u n d o , sin vivir en él.
C a s i p o d r í a decirse, q u e s u s pies a p o y á b a n s e e n
la t i e r r a , p e r o q u e su frente tocaba al cielo.
Y á tan g r a n a l t u r a ¡naturalmei-te! n u e s t r o s v i -
cios, n u e s t r a s debilidades y n u e s t r a s miserias, n o .
la a l c a n z a b a n .
A m a b a y a d o r a b a á Dios, p o r que lo c o m p r e n -
día, p e r o lo a m a b a y a d o r a b a c o m o deben a m a r l e
y a d o r a r l e los á n g e l e s , no como le a m a n y a d o r a n
los m o r t a l e s ; sin s u j e t a r s e á prácticas y c e r e m o -
n i a s , q u e r o b a n á la oración de s i n c e r a y e s p o n -
t á n e a , lo que la p r e s t a n de a p a r a t o s a y b r i l l a n t e .
S u s p l e g a r i a s e r a n h i m n o s e n t o n a d o s á la gloria,
de El Allinimo, n o egoístas s i j p l i c a s ó s e r v i l e s d e -
m o s t r a c i o n e s de esclavitud y vasallaje.

S u c e d i ó , lo que e r a lógico y n a t u r a l que s u c e -


d i e s e . El m u n d o DO supo c o m p r e n d e r l a j y p o r i g -

© Biblioteca Nacional de España


iiorancia, рог envidia ó por sistema, que siempre liace lo mismo, se e m p e ñ ó
en d e s t r u i r tanta felicidad, tanta pureza, tanta calma.
¡Y cosa innaudita! sus mismos padres fueron los encargados de ejecutar tan
bárbaro propósito.
Un día, r e u n i e r o n consejo de famila presidido por un sacerdote íntimo
a m i g o de la casa, p a r a t r a t a r del destino que á la n i ñ a debía d a r s e .
F u e r o n de oir los discursos que parientes, amigos y deudos p r o n u n c i a r o n
con tal motivo.
Todos convenían en una cosa; en que P u r a e r a demasiado inocente p a r a
vivir en el m u n d o .

¿Cómo podría su inexperiencia salvar todos los escollos de la vida y r e s i s -


t i r las t e r r i b l e s tentaciones del enemigo?
El sacerdote que presidía la reunión d e m o s t r ó con g r a n acopio de datos y
p r o f u n d a m e n t e emocionado, que Dios q u e r í a aquella candida oveja p a r a s u
r e b a ñ o , y que e r a indispensable dedicársela.
Y no hubo más que hablar: quedó u n á n i m e m e n t e decidido, que P u r a i n -
g r e s a s e en un convento, p a r a mayor h o n r a y gloria de Dios.
Sellóse tal resolución con u n a s c u a n t a s oraciones en acción de g r a c i a s p o r
h a b e r estado tan o p o r t u n o s y felices i n t e r p r e t a n d o lavoluntad divina y a p r e s u -
r á r o n s e á ponerlo en obra.

© Biblioteca Nacional de España


H a s t a a l g u n o llegó á c o n c e b i r la i d e a de q u e Dios c o n s e r v a b a á la familia
•la alta é i n m e r e c i d a h o n r a de c o n t a r e n t r e s u s i n d i v i d u o s u n a s a n t a .
¡Y q u i é n s a b e si no s e e n g a ñ a b a n los q u e tal s u p o n í a n ! U n a de las c o s a s
q u e m e j o r p r e p a r a n p a r a la s a n t i d a d es el m a r t i r i o y ellos d i s p o n í a n s e á m a r -
t i r i z a r á la p o b r e n i ñ a h a c i é n d o l a d e s c e n d e r de l a s a l t u r a s á d o n d e s u i n o c e n -
•cia y s u s v i r t u d e s la h a b í a n e l e v a d o , p a r a l i g a r l a c o n j a s a t a d u r a s d e l a s p r e o -
c u p a c i o n e s , el f a n a t i s m o y las c o s t u m b r e s .
¡ P o b r e m u n d o q u e no s a b e v e r m a s q u e con los ojos de la m a t e r i a , y q u e
s i e m p r e s e e m p e ñ a e n c o m p r e n d e r lo q u e e s t á m u y p o r e n c i m a d e s u s m i s e -
rias y mezquindades!
Y al c o n v e n t o la l l e v a r o n .
P a r a n o s e dio c u e n t a al p r o n t o de lo q u e le s u c e d í a . E s m i s , h a s t a fué
g u s t o s a al sacrificio. ¡Qué s a b í a ella de c l a u s u r a s y de r e j a s ! ¿ N o e n c o n t r a r í a
allí Cándidas flores á q u i e n e s h a c e r s u s c o m p a ñ e r a s y h e r m a n a s y ciólo a z u l
y d e s p e j a d o d o n d e c l a v a r la i n v e s t i g a d o r a m i r a d a e n busca de u n algo s u p e -
r i o r q u e a d i v i n a b a s i n c o m p r e n d e r ? p u e s ya t e n í a b a s t a n t e .
¡ P e r o h a y ! v i n i e r o n laa inflexibles r e g l a s q u e la i m p e d í a n m o v e r s e y
o b r a r c o n la l i b e r t a d a c o s t u m b r a d a ; ^ v i n i e r o n los m a n d a t o s , o b l i g a c i o n e s y
p r e c e p t o s q u e la d e c í a n , q u e p a r a a d o r a r á Dios, h a b í a q u e e n c e r r a r s e e n la
o s c u r i d a d del t e m p l o c o m o si a q u e l l a r a q u í t i c a y n e g r u z c a bóveda, d i e r a p a s o
- o j / T V i — m e j o r á l a s p l e g a r i a s q u e la e x t e n s a y azul del firmamento;
v i n i e r o n l a s a d v e r t e n c i a s y s e r m o n e s , q u e la a v i s a b a n peli-
^j^^<^«B|M^Y g r o s y faltas, q u e n u n c a h a b í a ni s o s p e c h a d o .
•RnrflMH^Í^k ..Y la p o b r e n i ñ a , e m p e z ó à s e n t i r e n s u i n t e r i o r l u c h a s ,
y^Sf^Sgl^^^^ temores y dudas que [Link] había sentido.
jJlJ^MBATA^^ Todos aquellos hermosos espejismos y arrobamientos
É^^F^^^ de o t r a s veces, h u í a n poco á poco d e j a n d o u n vacío q u e l a s
BMB^^= nuevas ideas no conseguían llenar.
•flHI^^^¿ A q u e l Dios t a n g r a n d e , fuese a c h i c a n d o á s u s ojos a l
W^SSS^^^ v e r l o e n c e r r a d o p o r el f a n a t i s m o e n t a n e s t r e c h a c á r c e l ;
pHI^^^-E•• a q u e l l a t r a n q u i l i d a d y p u r e z a , f u e r o n d e s v a n e c i é n d o s e fus-
—...—=— t i g a d a s p o r la m a t e r i a q u e h a b í a d e s p e r t a d o de s u s u e ñ o y
p u g n a b a p o r c o n q u i s t a r el d o m i n i o de a q u e l s e r .
Y P u r a n o t e n í a fuerzas p a r a o p o n e r s e á t a n d e s v a s t a d o r a i n v a s i ó n ; y l u -
c h a b a , y s u f r í a , p e r o todo inútil; e r a i m p o t e n t e p a r a r e s i s t i r t a n t a ^ d e c e p c i ó n j
tanto desengaño, tanto martirio.
¿ Q u é sucedió al fin? q u e l a s fuerzas de la p o b r e n i ñ a s e a c a b a r o n ; q u e l o s
d o l o r e s m o r a l e s fueron t a n r e p e t i d o s y c r u e l e s , q u e d e ellos s e r e s i n t i ó h a s t a
su naturaleza.
M a t a n m á s los p a d e c i m i e n t o s del a l m a q u e los del c u e r p o .
U n a m a ñ a n a fueron á d e s p e r t a r l a y la e n c o n t r a r o n m u e r t a .
E n s u s labios h a b í a q u e d a d o i m p - e s a la m i s m a dulce y plácida s o n r i s a d e
o t r o tiempos.

© Biblioteca Nacional de España


L a m u e r t e fué m á s c o m p a s i v a q u e el m u n d o , p u e s la a r r e b a t ó al m a r t i r i o
q u e e s t e la h a b í a i m p u e s t o y le d e s a t ó las a l a s q u e le h a b í a n a p r i s i o n a d o c o »
fuertes ligadilras, p a r a que pudiese volar á regiones más puras y elevadas.
A. CONTRERAS.

LA COPA ETERNA

E las p e n a s de muerte que ejecuta


n u e s t r o destino impío,
en Sócrates se llama la cicuta;
en Cristo /liei, y en cuanto vive hastio.
RAMÓN DE CAMPOAMOE.

Á TODAS... Á TODAS ELLAS

Las flores abre y dilata Todas habréis conocido,


con luz tibia el sol de Mayo; por los cambios de aquel rayo,
pero en Agosto, ese rayo que el novio es el sol de Mayo
que les díó vida, las mata. y el sol de Agosto el marido.

El a m o r más ideal ¡Pobre mujer, cuando ves


p u e d e á u n a flor compararse, q-je es rayo n u e s t r a pasión
destinada á marchitarse que aviva tu corazón
sobre el lecho c o n y u g a l . para agostarlo después!
R TORRÓME.

© Biblioteca Nacional de España


© Biblioteca Nacional de España
CONSEJOS ZARZUELEROS

Q u e r i d o P a c o : M e d i c e s q u e , íi c o n s e - S i se t r a t a d e a l d e a n o s q u e m a d r u g a n
c u s n c i a d e e s t a r c e s a n t e e n el r a m o d e la letra es casi s i e m p r e la m i s m a , y p o r
correos, te h a s propuesto m a t a r el t i e m - este estilo:
p o escribiendo u n a znrzuelita. E s lo ¡Hermosa mañana!
m i s m o q u e si d i j e r a u n g e n e r a l d e d i v i -
¡Cuál l u c e y a el sol
sión q u e , de r e s u l t a s de estar de c u a r t e l ,
con n u b e s de g r a n a
había decidido bordar u n a casulla para
el c u r a de la p a r r o q u i a . T a n lógico sería y rojo arrebol!
l o u n o c o m o l o ' o t r o . M u c h o s s o n los q u e L a s m a ñ a n a s e n l a s z a r z u e l a s son g e -
c r e e n q u e e s c r i b i r p a r a el t e a t r o e s c o s a n e r a l m e n t e de p r i m a v e r a , sin escarchas
t a n fácil c o m o d a r u n o s c u a n t o s t a c a z o s ni heladas.
en u n a m e s a de billar, e n t r a r á t o m a r Si e s c u e s t i ó n d e c o n s p i r a d o r e s ó d e
u n refresco i n g l é s (jarabe frappé), 6 dar a l g u a c i l e s q u e l o s p e r s i g u e n , y a se s a b e
el t i m o de los c u c u r u c h i t o s de p e r d i g o - q u e el c o r o h a d e s e r á m e d i a voz c o n el
n e s á u n forastero recién e n t r a d o en « c h i t ó n » d e p i é forzado:
Madrid, y ' p o r desgracia no es así. Pero Marchemos con sigilo,
c o m o tíí n o h a s d e c o n v e n c e r t e d e e l l o , con g r a n p r e c a u c i ó n .
a u n q u e m e costaría poco trabajo p r o - Chitón, chitón.
b á r t e l o , r e n u n c i o al ])a])el d e d ó m i n e , y Está todo tranquilo,
m e limito á hacerte algunas ligeras n o se o y e u n m o s c ó n .
o b s e r v a c i o n e s acerca de la e s t r u c t u r a de Chiton, chitón.
l a z a r z u e l a , p o r si l o g r o , q u e m a t e s c o n P o r s u p u e s t o , l o s c o r i s t a s se v a n r e t i -
m e n o s e n s a ñ a m i e n t o el t i e m p o y e l a r t e . r a n d o h a c i a a t r á s c o n el c u e r p o m u y
T e r e c o m i e n d o m u c h o los coros, por- i n c l i n a d o h a c i a a d e l a n t e , c o m o si l e s
q u e es d o n d e h a y q u e b u s c a r la r e p e - d o l i e r a el e s t ó m a g o , h a s t a q u e el ú l t i m o
iición. s u e l t a el p o s t r e r c h i t ó n .

© Biblioteca Nacional de España


A p o c o q u e l a claque a p r i e t e , e s t a c l a s e u n a s veces, y las m á s poniéndose d e ropa
"de c o r o s e s d e r e p e t i c i ó n i n f a l i b l e . de Pascua.
Los coritos de n i ñ a s i n t e n c i o n a d a s
Te aconsejo q u e exijas al m ú s i c o que
"más ó m e n o s piernográjicas, es decir,
p r e c e d a á la salida de la tiple u n solito
•con m á s ó m e n o s a b r i g . ) e n l a s p i e r n a s ,
d e flauta, p o r q u e e s o p r e d i s p o n e b i e n a l
• d e b e n t e n e r u n a l e t r a q u e haga pensar.
Por ejemplo, ésta: público, q u e dice: «Flauta en la o r q u e s -
Me canso de estar con p a l m a , t a , t i p l e á la v u e l t a . »
¡ A y ! ¡ay! ¡ a y ! Puede cantar estas endechas:
A s í d e b e e s t a r el a l m a
Valles, colinas, montes,
de Garibay.
extensos horizontes
Yo quiero u n novio con coche
q u e el s o l i l u m i n ó ,
y mucho parné,
paisajes halagüeños,
yjquiero pasar la noche
¡ a y ! ¡ a y ! ¡ay! todos estáis risueños;
c o m o yo me sé. sólo estoy triste yo.
Y c o m o n i n g ú n e s p e c i a d ir h a d e i r
Por s u p u e s t o , q u e ni los valles n i los
á p r e g u n t a r á n i n g u n a de las coristas
paisajes están risueños, ni h a y p a r a
c ó m o s a b e n q u e q u i e r e n p a s a r la n o c h e ,
q u é ; y si e l t e l ó n d e f o n d o se r i e , s e r á
r e s u l t a q u e la m a y o r p a r t e de los o y e n t e s
e n el s e n t i d o d e l a s b o t a s , c u a n d o s e
se engolfa en u n m a r de suposiciones
malévolas. agrietan de puro usadas.

Los coros de furia g u e r r e r a con a c o m - Se u s a m u c h o p a r a los t e n o r e s la f o r m a


p a ñ a m i e n t o obligado de bombo y plati- preguntona:
llos y chafarotes al aire, d e b e n e s t a r ¿Por q u é la h a l l é en m i c a m i n o ?
descargaditos de letra, para que pueda
¿ P o r q u é en su luz me abrasé?
t r a b a j a r m e j o r el p u l m ó n .
¿ P o r q u é t a n fiero el d e s t i n o
Los infinitivos j u e g a n m u c h o en estos
c o n m i g o fué?
•casos.
¿Por qué, por qué?
íí. l u c h a r
sin tardar; N a d i e l e c o n t e s t a , n i á él s e le i m p o r t a
á vencer u n r á b a n o ; s u e l t a el g r i t o final, y r o m a n -
y á triunfar. za f u e r a .
Sí, sí, á v e n c e r ;
E n los d ú o s no olvides la p l a n t i l l a .
s í , s í , S. t r i u n f a r .
L a tiple e n t o n a la p r i m e r a su a n d a n t e
E s t o s síes son ripios musicales
p o r d e b e r d e c o r t e s í a , le contesta el
d e m á s c o n s u m o que las pastillas
Geraudel. t e n o r , y l u e g o se v a n h a c i a el fore p a r a
E n cuaiito á las p a r t e s , te reco- p r e v e n i r el allegr.), t o m a n u n a c a r r e r i t a
m i e n d o q u e n o d e j e s á la t i p l e n i hacia la c o n c h a del a p u n t a d o r , y a g a - \
al tenor sin su [Link] corres- r r a d o s de las m a n o s y d e s p u é s del indis- ;
pondiente del p e n s a b l e ¡ah!, c a n t a n :
género t r i s t e ,
¡Oh i n m e n s o a l b o r o z o !
p o r q u e y a es sa.
bido que hasta No h a y g o z o
el último acto mayor.
andan los pobres Bien mío, te quiero
desaz niadillos, me muero
arrul1 ando s e
© Biblioteca Nacional de España
El director de orquesta blande la ba- Y o soy m u y b r i b ó n ,
t u t a , c o m o d i c i e n d o «al q u e d e s a f i n e l e yo soy m u y pillín,
a t i z o , » y l o s dueiislas s e d u e r m e n lo q u e Catapún chinchín,
pueden en el c a l d e r ó n y dan el d o d e catapún chinchón

pecho 6 de cogote que sus facultades


N a d a te h a b l a r é del a r g u m e n t o , p o r q u e
les p e r m i t e n .
s u p o n g o q u e y a lo t e n d r á s u r d i d o e n t u
No te p r e o c u p e s del bajo, traidor casi
c a b e z a c o n a r r e g l o al ú l t i m o figurín.
s i e m p r e de n a c i m i e n t o , ni del barítono,
De todos modos desearé, que cuando-
p o r q u e como los ríñones, son cantantes
se e s t r e n e t u z a r z u e l a y el p ú b l i c o p i d a
salteados que entran bien en cualquier
la... p r e s e n c i a d e l a u t o r , n o se equivo-
combinación musical.
que, si e s t á s a u s e n t e , e l a c t o r q u e dé
Son de m u c h a utilidad en los concer-
tu nombre, y diga, como sucedió en una
t a n t e s , d o n d e t i e n e n el c a r g o d e r e p e t i r
ocasión:
treinta ó c u a r e n t a veces:
«El original del a u t o r es don F u l a n o
¡Oh q u é e m o c i ó n ! de Tal, que acabamos de representar, y
¡qué situación! l a o b r a n o s e e n c u e n t r a e n el t e a t r o . »
¡cómo m e late el corazón! Adiós. Siempre tuyo,
RAFAEL GARCÍA Y SANTISTEBAN..
El tenor cómico es la r u e d a c a t a l i n a
del g é n e r o y debes esmerarte en escri-
b i r couplets con sonsonete.

NO E X I S T E '

MELODÍA

T é b u s c o en v a n o c o m o la a b e j a ,
b u s c a l a s flores e n q u e l i b a r ,
c o m o las olas b u s c a n la playa,
c o m o el a c e r o b u s c a el i m á n .

T e b u s c o en m e d i o de la f o r t u n a , Te busco ansioso de noche y día.


e n l o s p l a c e r e s q u e el a m o r d á : ¿Dónde te ocultas, q u e aquí no estás?
d e l a s l i s o n j a s e n el m u r m u l l o , Solo h e l o g r a d o saber t u n o m b r e : . .
;Sé q u e t e l l a m a s f e l i c i d a d !
en los h a l a g o s de d u l c e paz.
MANUEL DEL PALACIC

© Biblioteca Nacional de España


FANTASIA

(Composición y (Ubujo de L. Amat.)

© Biblioteca Nacional de España


LAS HOJAS SECAS
V i v í a á e x t r a m u r o s de la ciudad, en u n
pisifo i n t e r i o r con vistas al c a m p o . LOB
á l a m o s del c a m i n o a z o t a b a n , con s u s r a m a s
c a r g a d a s de v e r d e s h o j a s , los v i d r i o s de s u v e n .
t a n a y el sol p e n e t r a b a a l e g r e m e n t e t o d a s l a s
m a ñ a n a s á d e s p e r t a r l a p a r a el t r a b a j o .
T e n í a su casita t a n l i m p i a y a s e a d a q u e d a b a
g o z o c o n t e m p l a r l a . E n la alcoba su c a m i t a b l a n -
ca c o m o el ;.mpo de la n i e v e , m e d i o oculta p o r
a n c h a s c o r t i n a s de p e r c a l m u y p l a n c h a d a s ; en l a
.^.^^^ s a l a u n a c ó m o d a b a r n i z a d a l l e n a con su r e p i t a , c u i -
^" d a d o s a m e n t e d i s t r i b u i d a en los c a j o n e s ; s o b r e l a
c ó m o d a u n a i m a g e n de la V i r g e n de la Soledad, seis sillas de
e n e a , u n a m e s i t a de p i n o y a l g u n a s e s t a m p a s b a r a t a s p e n -
d i e n t e s de la p a r e d , c o m p o n í a n todo s u m o v i l i a r i o . E n el alféizar de la ventana-
n u n c a fallaban m a c e t a s de flores, q u e ella c u i d a b a con solícito afán.
S u casita, c o m o ella la l l a m a b a , r e s p i r a b a p o b r e z a , p e r o n o m i s e r i a .
Ctiando e n t r a b a u n o en e h a s e n t í a u n a s e n s a c i ó n de b i e n e s t a r e x t r a ñ a . E l
a i r e del c a m p o q u e p e n e t r a b a p o r la v e n t a n a , la luz que á t r a v é s de las flores
p a s a b a s o n r i e n d o , c o m o c o m n l a c i d a de a l u m b r a r a q u e l nidifo, el c a n t o de l a s
a';es q u e se a l v e r g a b a n en los á l a m o s " y el m u r m u l l o de las h o j a s de e s t o s c o -
p u d o s á r b o l e s q u e se a g i t a b a n d u l c e m e n t e al soplo de la b r i s a , d a b a n tal p o e s í a
á la casita de R o s a , q u e m u c h a s v e c e s , ' ¡ f e n ó m e n o s de n u e s t r a n a t u r a l e z a ! s e n -
tí a s o m a r á m i s ojos u n a l á g r i m a de t e r n u r a y de c o m p l a c e n c i a .
C u a n d o y o l a conocí vivía s o l a .
S u tía, a n c i a n a v i r t u o s a que la h a b i a s e r v i d o de m a d r e h a b í a m u e r t o , y ella,
q u e n o c o n g e n i a b a con s u s c o m p a ñ e r a s y g u s t a b a d e vivir i n d e p e n d i e n t e y
d u e ñ a d e s u s a c c i o n e s , h a b í a t o m a d o a q u e l pisito y allí vivía r e t i r a d a del m u n -
do, p e n s a n d o solo en s u s flores y en s u s q u e h a c e r e s .
Cosía en b ' a n c o p a r a u n a t i e n d a en d o n d e la a p r e c i a b a n m u c h o y solo s a l í a
d e casa p a r a ir a d e v o l v e r la l a b o r ó á b u s c a r t r a b a j o . El r e s t o del día lo p a -
s a b a d e t r á s de la v e n t a n a cose q u e cose, c a n t a n d o c o m o un r u i s e ñ o r ó p e n -
s a n d o en e s o s mil d e s e o s v a g o s de la a d o l e s c e n c i a , f a n t a s m a s i n f o r m e s q u »
l l e n a n de i l u s i o n e s el c e r e b r o y de e s p e r a n z a s el c o r a z ó n .
Yo la conocí u n a m a ñ a n a que salía de m i s a m u y t e m p r a n i t o .
S u r o s t r o lleno de b o n d a d y d u l z u r a , s u s g r a n d e s ojos p a r d o s , su c u e r p o
e s b e l t o y su a i r e r.:oc!esto y r e c a t a d o m e i m p r e s i o n a r o n v i v a m e n t e .
L a s e g u í de lejos sin sei- n o t a d o y la ví e n t r a r en su casa.

© Biblioteca Nacional de España


Todas las m a ñ a n a s , a n t e s de ir á clase, pasaba por debajo de su v e n -
t a n a y la veía, s i e m p r e afanosa, inclinada s o b r e su l a b o r .
Ella al fin se fijó en mis paseos, p e r o no los a l e n t ó con sus m i r a d a s . C u a n d o
m e veía v e n i r parecía r u b o r i z a r s e , inclinaba la cabecita, y cosía con ardor."
L l e g u é á a c o s t u m b r a r m e tanto á aquellas visitas q u e no faltaba n i n g ú n día.
J a m á s la había h e c h o u n a s e ñ a ni m e había atrevido á iniciarla mi a m o r de
ningún modo.
Me c a u s a b a r e s p e t o su virtud y su soledad y al m i s m o t i e m p o t e m í a t u r b a r |
con mis p r e t e n s i o n e s la paz de aquella a l m a p u r a .
C r e o que llegó á a c o s t u m b r a r s e á mis visitas m a t i n a l e s , por que d e s p u é s
de a l g ú n tiempo, c u a n d o m e veía brillaba en s u s ojos un r e l á m p a g o de alegría-
y el r u b o r de s u s mejillas e r a m á s i n t e n s o y m e n o s d i s i m u l a d o .
Yo h a b í a c o m p r e n d i d o que la g u s t a b a n las flores, p o r el afán con que c u i -
daba s u s tiestos, y todas las m a ñ a n a s la a r r o j a b a u n r a m o al p a s a r . Ella m e
s o n r e í a con e n c a n t a d o r a [ c o m p l a c e n c i a y yo m e alejaba orgulloso y r e b o s a n d o
felicidad p o r los c u a t r o costados.
N u e s t r a s r e l a c i o n e s no p a s a r o n de aquí.
V i n i e r o n las vacaciones y t u v e que p a r t i r á mi pueblo. ;
¡Cuanto sentí a b a n d o n a r á mi b u e n a amiguital
L a ú l t i m a vez que la ví, a n t e s de t o m a r el t r e n , se me a g o l p a r o n las l á g r i -
m a s á los ojos y t u v e que p a s a r casi c o r r i e n d o p a r a que"no n o t a r a mi e m o c i ó n .
C u a t r o m e s e s e s t u v e en mi pueblo a c o r d á n d o m e s ' c m p r e de ella y h a c i e n d o
el propósito de declararla mi a m o r en c u a n t o volviera.
Volví al fin.
E r a el m e s de O c t u b r e y las hojas secas c o m e n z a b a n á d e s p r e n -
d e r s e de los á r b o l e s f o r m a n d o movediza alfombra sobre c a m p o s y
camiinos.
Sin s a b e r por qué, me hacia d a ñ o aquella a g o n í a de la n a t u -
raleza.
P e n s a b a en ella y en s u s flores y se me o p r i m í a ' e l corazón.
Mi p r i m e r a visita fué p a r a ella.
¡Hay! E n su v e n t a n a no h a b l a n flores, los á l a m o s que
azotaban s u s cristales estaban secos, el sol p e n e t r a b a triste y
plomizo en su habitación y ella... ella había d e s a -
parecido.
Bajo mis pies se quejaban, holladas p o r KíviSif t."-
m i s p l a n t a s , las hojas de los á r b o l e s y al
s e r a r r a s t r a d a s por el viento parecían
d e c i r m e en su l a m e n t o e s t r a ñ o <'¡No la
v e r á s m á s ! ¡ E r a u n a flor de p r i m a v e r a "'""l^
y c o m o n o s o t r a s h a m u e r t o á la e n t r a d a -
del invierno!»
Efectivamente, iiatjía m u e r t o . . .

© Biblioteca Nacional de España


U n a vecina á quien p r e g u n t é m e lo contó todo.
—Comenzó á p o n e r s e t r i s t e — m e dijo—sin s a b e r p o r q u é . S e p a s a b a los d i a s
a s o m a d a á la v e n t a n a como e s p e r a n d o á a l g u i e n . Ya no cantaba, y lloraba m u -
c h o . C u a n d o vino el m e s de S e p t i e m b r e c o m e n z ó á t o s e r y á e s p u t a r s a n g r e .
V i n o el médico y dijo que se m o r í a . A la e n t r a d a del O t o ñ o , á la caída de las
h o j a s , espiró como u n pajarito. Yo la asistí. M u r i ó b e s a n d o u n o s r a m o s de flo-
r e s que tenía s i e m p r e al a l c a n c e de su m a n o . ¡Pobrecita, e r a u n a santa!...
M i e n t r a s la vecina h a b l a b a lloraba yo como un n i ñ o .
Quise ver su habitación y me la e n s e ñ a r o n . Estaba vacía y por la v e n t a n a
h a b í a n p e n e t r a d o , a r r o j a d a s p o r el viento, millares de hojas secas q u e p a r e -
cían llorar la a u s e n c i a de su a m i g a .
Me arrodillé en el suelo, besé el sitio donde había m u e r t o y salí de allí h e -
r i d o de m u e r t e el c o r a z ó n .
Desde e n t o n c e s las hojas secas me la r e c u e r d a n s i e m p r e , y c u a n d o veo el
escobón de los g u a r d a s de p a s e o s que las b a r r e n sin delicadeza, me p a r e c e q u e
b a r r e n trozos de mi corazón. •
Las hojas secas son p a r a mí s a g r a d a s v les rindo u n culto fervoroso. <>
V. S. CASAN.

E S C E N A ÍNTIMA

No sé si estaré acertado,
pero juzgo por las trazas,
que le han dado calabazas
á este pobre enamorado.

© Biblioteca Nacional de España


P u e s , s e ñ o r , p r e c i s a m e n t e e s t a s e m a n a que lia sido pródiga
en a c o n t e c i m i e n t o s , m e pilla á mi sin pizca de g a n a s de escribir,
p a r a que se c u m p l a aquel ''efrán que dice: "Dios dá pan á quien
no tiene muelas.»
Bien es verdad q u e yo voy á caza de suces'.s a l e g r e s y di-
vertidos y los de e s t a s e m a n a no lian tenide. ^'.e lo u n o ni «le
lo otro.
La salvajada del B u e n s u c e s o en B a r c e l o n a ; el a s e s i n a t o e n un c o n v e n t o en
P o r t u g a l ; la i n a u g u r a c i ó n (¡!) del patíbulo eléctrico en N u e v a Y o r k . . . . ¡qué sé
yo! c u a l q u i e r a h a c e u n a c r ó n i c a r e g o c i j a d a con e s t a s noticias.
V e a m o s la sección telegráfica de los periódicos por si a c a s o llevan algo á
^ue se le p u e d a s a c a r p u n t a .
«Sigue la crisis m o n e t a r i a p o r t u g u e s a . . . »
F u e r a , esto es tan t r i s t e como lo o t r o .
<-<Ha p e r e c i d o a h o g a d o en el r i o L l o b r e g a t un joven fraile de
3ího años...»
Claro q u e t e n i e n d o diez y ocho a ñ o s debía de scp
"en.
«Estaba b a ñ á n d o s e en c o m p a ñ í a de o t r o s quince...»
Digo, p u e s si llega á e s t a r sólo!...
• S e llamaba Francis<'0 Losa...»
V a m o s a h o r a c o m p r e n d o por q u é se h a a h o g a d o .
P e r o e s t a noticia t a m p o c o es de las q u e yo busco
Calle, aquí veo un t e l e g r a m a m u y i m p o r t a n í c
fechado en San S e b a s t i á n :
"El S r . C a s t e l a r h a llegado á las doce de la n o c h e
p r o c e d e n t e de Z a r a u z d o n d e h a p a s a d o el dia.»
«Ha venido e n coche...»
¡Ola! b u e n dato p a r a la h i s t o r i a . ¡Vaya uno'-, < <>
r r e s p o n s a l e s listos q u e t i e n e este diario!

© Biblioteca Nacional de España


«Aqui se ignoi-a su v e n i d a »
«Dicese q u e se i r á m a ñ a n a !
¡Homln-e! esto si q u e п э lo e n t i e n d o ¿se i g n o r a su llegada y dicen q u e se i r á
mañana?
«Córdoba 5 (6^W i . j — E n el c o r r e o de hoy h a llegado á ésta el c é l e b r e d i e s -
tro Lagartijo.
» E n la estación le e s p e r a b a i n m e n s a m u c h e d u m b r e q u e p r o r r u m p i ó <m
atronadores aplausos.?
»Rafael h a sido s a c a d o en h o m b r o s de v a r i o s a m i g o s , m i e n t r a s u n a b a n d a
d e m ú s i c a t o c a b a u n a l e g r e p a s o doble.»
P e r o , h o m b r e , ¿qué g u a r d a n p a r a c u a n d o vaya C á n o v a s p o r allí?
«El m a e s t r o e s t a b a t a n i m p r e s i o n a d o q u e h a v e r t i d o a b u n d a n t e s l á g r i m a s . )
¡ N a t u r a l m e n t e ! ¿Quién n o llora al c o n s i d e r a r q u e h a y t a n t o b r u t o en la
ftierra.?
«Rafael v e n í a e n un c a r r u a j e del s e ñ o r c o n d e del R o b l e d o , g u i a d o \ por el
p r i m o g é n i t o de esto.»
¡Qué h o n o r p a r a la nobleza e s p a ñ o l a !
«Más de t r e i n t a c o c h e s , e n su m a y o r í a de p a r t i c u l a r e s , s e g u í a n á R a t a c . .
L a m u l t i t u d q u e á pié le s e g u í a t a m b i é n n o h a c e s a d o de v i t o r e a r l e . »
«Etc., etc., etc.
« A l a m a e s t r a de e s c u e l a d e . . . se le a d e u d a n cinco t r i -
mestres.»
¡Y p e n s a r q u e e s t a s c o s a s las l e e r á n los e x t r a n j e r o s !
1\ "El c é l e b r e c o m p o s i t o r y p i a n i s t a francés E n r i q u e L i -
tolff h a fallecido en P a r í s á la edad de 73 años.»
•'Ha m u e r t o el conocido publicista A u g u s t o V i t u ,
crítico de Le Fujaro y u n o de los p r i n c i -
pales a c c i o n i s t a s de e s t e periódico.»
N a d a , e s t á visto q u e h o y no e n c u e n t r o
más que noticias tristes.
N o cabe d u d a : e s t a s b a r b a r i d a d e s
que están ocurriendo estos días
s o n h i j a s , ó p o r lo m e n o s iiijas-
t r a s , del c a l o r sofocante•
de la c a n í c u l a .
Lo m i s m o q u e la pereza
que me consume y qm'
m e obliga á h a c e r punt i
final.
Pablo de Segovia.

© Biblioteca Nacional de España


EL MEJOR ALMANAQUE

I II

E s t a b a p e n s a n d o en u n p o e m a q u e P e r o del pálido r a y o del sol do i n -


t e n i a en p r o y e c t o c u a n d o e n t r ó en mi v i e r n o q u e p e n e t r a b a á t r a v é s de los
habitación un d e p e n d i e n t e de c o m e r - vidrios de la v e n t a n a fué d e s t a c á n d o s e
cio, que d e s p u é s de las felicitaciones y c r e c i e n d o u n a f o r m a v a g a y ligera,
• a c o s t u m b r a d a s me e n t r e g ó el a l m a n a - cuyos c o n t o r n o s se fijaron poco á poco
•que del a ñ o p r ó x i m o . h a s t a que llegó á s e r u n a m u j e r c i t a ,
L e di el a g u i n a l d o , y d e s p u é s q u e e n v u e l t a en u n a t ú n i c a de g a s a y r o -
salió e c h é u n a m i r a d a d i s t r a í d a s o b r e d e a d a p o r u n a a u r e o l a de luz.
el c a l e n d a r i o , que se dil'erenciaba bien H u b i e r a sido preciso n o h a b e r va-
poco del del a ñ o a n t e r i o r . L o s m i s m o s g a d o n u n c a por la selva e n c a n t a d a
s a n t o s , las m i s m a s fechas, i g u a l e s fies- de B r o c e l i a n d a p a r a no a d i v i n a r q u e
tas, idénticas fases de l u n a . aquella mujer era u n a hada; u n a hada
M e p u s e á p e n s a r q u e los a c o n t e c i - q u e t e n í a on s u s ojos todo el azul c l a r o
m i e n t o s de os doce m e s e s futuros de las p r i m e r a s e s p e r a n z a s y en s u s
s e r í a n á s u vez p a r e c i d o s t a m b i é n á labios s o n r i e n t e s todas las r o s a s de la
•los de los doce m e s e s p a s a d o s . S i e m - juventud.
.pre el m i s m o r e t o r n o de v a n a s e s p e - — B u e n o s días, h a d a I l u s i ó n , la dije.
r a n z a s , de falsas a l e g r í a s , de d e c e p - — N o e r e s t a n viejo c o m o p o d r í a
c i o n e s v e r d a d e r a s ; s i e m p r e la m o n o - c r e e r s e , p u e s t o q u e a ú n me r e c o n o c e s ,
t o n í a de la vida, que a p e n a s m e r e c e el dijo ella, s a c u d i e n d o su c a b e l l e r a , de
t r a b a j o de aspií'ar y de e s p i r a r el a i r e d o n d e se d e s p r e n d i e r o n m i l l a r e s do
q u e se r e s p i r a . estrellitas blancas que parecían mar-
Dejé á un lado el' a l m a n a q u e , q u e g a r i t a s de n i e v e y q u e f u l g u r a b a n y
n a d a h a l a g ü e ñ o m e p r o m e t í a , y con el se e x t i n g u í a n r á p i d a m e n t e .
c a n s a n c i o con que se e m p r e n d e u n — H a s h e c h o b i e n , c o n t i n u ó , en a r r o -
trabajo p o r la m i l é s i m a vez, m e p u s e j a r el a l m a n a q u e q u e te h a d a d o el
•á e s c r i b i r el n u e v o p o e m a , q u e no s e r á c o m e r c i a n t e á c a m b i o de a l g u n a s m o -
m e j o r q u e mis a n t e r i o r e s v e r s o s , y n e d a s . ¿Acaso e n c i e r r a todo lo v e r d a -
c u a n d o l e v a n t é la c a b e z a h a c i a el e s - dero? H u b i e r a s sido bien t o r p e en
pejo ví en mis ojos u n a m i r a d a m á s c u i d a r t e de los m e s e s , de las s e m a n a s
-triste q u e las l á g r i m a s . y de los d í a s . G r a c i a s á m i s c o n s e j o s .

© Biblioteca Nacional de España


n o t i e n e s reloj s o b r e tu c h i m e n e a p o r —Yo te s a l u d o , h a d a Gloria, la dije..
m i e d o de s a b e r q u é h o r a e s . Yo te — N o e r e s tan h u m i l d e c o m o podría»
d a r é el ú n i c o a l m a n a q u e cine vale la p e n s a r s e , p u e s t o q u e te a t r e v e s á m i -
p e n a , el a l m a n a q u e a d o r a b l e con q u e r a r m e frente á f r e n t e , c o n t e s t ó s a c u -
s u e ñ a n las j ó v e n e s y los p o e t a s . A q u í d i e n d o su c o r o n a de l a u r e l , de la q u e -
le t i e n e s , m í r a l e . so d e s p r e n d i e r o n hojas l u m i n o s a s bri-
Y m e m o s t r a b a u n a hoja de r o s a l l l a n t e s como los destellos de un a s t r o . .
q u e debía e s t a r m a r c h i t a , p u e s t o Y a p r o x i m á n d o s e á mí, m e p u s o
q u e e s t a m o s en i n v i e r n o ; p e r o q u e s o b r e la frente u n a de s u s m a n o s ,
ofrecida p o r la h a d a Ilusión p a r e c í a causándome una impresión ardiente-
v e r d e . E n t r e las fibrillas de la hoja n o como u n a quemadura.
h a b í a n o m b r e s de s a n t o s ni de s a n t a s , — H a s h e c h o bien, dijo con voz so-
ni l u n e s , ni m a r t e s , ni fiestas, ni fases n o r a c o m o el eco de un clarín y como-
de l u n a ; p e r o se leían a l g u n a s p a l a - el r u m o r de las m u c h e d u m b r e s ; h a s
bras: inocencias, ternuras, primeras h e c h o bien en r e c h a z a r el a l m a n a q u e
citas, j u r a m e n t o s , d e s p e d i d a s , b e s o s q u e te ofrecía la h a d a q u e h a v e n i d o -
e n los labios, a m o r e s fieles, c a s a m i e n - á visitarte deslizándose sobre un rayo-
t o s felices, r i s a s de j ú b i l o , l á g r i m a s de sol. ¿Qué te i m p o r t a n los a m o r e s
de a l e g r í a y o t r a s frases a ú n m á s d e - d i c h o s o s , las dulces p r o m e s a s las l á -
liciosas. g r i m a s de j ú b i l o y las s o n r i s a s de fe-
Sin e m b a r g o , moví la c a b e z a n e g a - licidad? N a la de eso d e b e o c u p a r el
t i v a m e n t e , y dije: p e n s a m i e n t o de un h o m b r e capaz d e -
— M e g u s t a a ú n m e n o s tu a l m a n a - s e n t i r a m b i c i o n e s a u g u s t a s . H é aquí el
q u e q u e el c a l e n d a r i o v e r d a d e r o . C o - a l m a n a q u e q u e te c o n v i e n e , el a l m a -
nozco h a c e t i e m p o lo m e n t i d o de t u s n a q u e q u e l l e n a las a s p i r a c i o n e s d e
a l e g r í a s y lo a m a r g o de t u s d u l z u r a s . los g u e r r e r o s y los p o e t a s .
Vé á deslumhrar á algún corazón j o - Lo q u e m e e n s e ñ a b a e r a u n a t a b l a
ven q u e n o h a y a sido e n g a ñ a d o p o r de o r o en c u y a superficie no e s t a b a n
ti t o d a v í a . N o 'le e n v i d i o e s o s g o c e s , escritas aquellas hipócritas palabras:,
q u e se c o n v e r t i r á n m a ñ a n a en d e s e n - i n o c e n c i a s , t e r n e z a s , citas, j u r a m e n -
gaños. tos, besos en los labios; p e r o d o n d e s e
L a h a d a h a b í a d e s a p a r e c i d o ya, d e s - destacaban, como otras tantas prome-
v a n e c i é n d o s e c o m o u n a n u b e en el s a s , las p a l a b r a s t a l e n t o , g e n i o , é x i t o s , .
azul pálido del cielo de i n v i e r n o q u e h o n o r e s , a c l a m a c i o n e s de los p u e b l o s ,
se veía á t r a v é s de los vidrios de la a r c o s de triunfo, b a n d e r a s d e s p l e g a -
ventana. das, y por fin el d e s c a n s o bajo as a r -
111 c a d a s de u n t e m p l o c o m p a r t i d o con
los d i o s e s .
M e h a b í a p u e s t o á e s c r i b i r de n u e v o —Quiero aún menos vuestro alma-
p a r a e m p l e a r e n algo el t i e m p o , c u a n - n a q u e q u e el c a l e n d a r i o de la I l u s i ó n , ,
do sentí d e t r á s de mí u n c r u j i d o de h a d a m a g n a n i m a y t e r r i b l e , dije m e -
c r i s t a l e s r o t o s y ví salir de mi biblio- n e a n d o la c a b e z a . Ñ o h e conocido p o r
teca u n a d o n c e l l a a l t a n e r a y h e r m o s a , mí m i s m o las e m b r i a g u e c e s de v u e s - '
con la frente c e ñ i d a de l a u r e l e s y el t r a s a l e g r í a s , p o r q u e no he sido de los
p e c h o defendido p o r u n a c o r a z a de elegidos para soportar vuestro ilustre
o r o . A u n q u e n u n c a la había visto tan m a r t i r i o ; p e r o he visto sufrir á los
de c e r c a , conocí, sin e m b a r g o , que e r a g r a n d e s , y h e oído g e m i r , m á s d e s e s -
u n a h a d a de las m á s i l u s t r e s . p e r a d o s que los o b s c u r o s m e n d i g o s d e -
B r o t a b a n de s u s ojos r a y o s l l e n o s las calles, á los p e n s a d o r e s que d a b a n
de e x n l e n d o r , y la r e g i a altivez de su á l a s a l m a s l i m o s n a s de luz y de P a -
s e m b a n t e p a r e c í a reflejar el t r i u n f o . raíso.
Sin embargo, no dejaba de parecerse L a h a d a n o e s t a b a ya en la h a b i t a -
u n poco, ilusión al fin, á la p e q u e ñ a ción. Se h a b í a e s c o n d i d o d e t r á s d e l '
h a d a que a c a b a b a de d e s a p a r e c e r . S h a k e s p e a r e y del H u g o de mi biblio-

© Biblioteca Nacional de España


^еса, у sólo q u e d a b a n en el s u e l o , r e - uc te b r i n d a b a con la a g i t a d a g r a n -
luciendo con un fulgor que t e n i a algo deza de la gloi'ia. E n t r e los á r b o l e s n o
de t r i s t e , los f r a c m e n t o s d i s e m i n a d o s s o n el r o s a l florido ni el roble g l o r i o s o
•de los v i d r i o s . los q u e t i e n e n r a z ó n : es el s a u c e , p o r
IV lo m i s m o q u e llora. ¡Mira!
Y me m o s t r a b a u n a pAgina sin l e t r a s
Sin alegi'ía ni e s p e r a u / a liabín c o - r o j a s ni n e g r a s , sin n o m b r e s de s a n -
' m e n z a d o o t r a vez á e s c r i b i r . tos, sin n i n g u n a fecha m a r c a d a . T a m -
L e v a n t a n d o la c a b e z a frente al es- poco e s t a b a n i m p r e s a s allí las t i e r n a s
pejo, veía en mis ojos la m i r a d a m á s q u i m e r a s q u e m i e n t e n , ni las q u i m e -
t r i s t e q u e las l á g r i m a s , c u a n d o m e ras sublimes que e n g a ñ a n . E r a u n a
pareció que se s e ñ a l a b a v a g a m e n t e en p á g i n a b l a n c a e n que n a d a h a b í a e s -
•el cristal u n a forma indecisa, reflejo crito.
del p e n s a m i e n t o q u e latía en mi m i - —Acei)to con r e c o n o c i m i e n t o tu al-
r a d a . L e n t a m e n t e fué c r e c i e n d o h a s t a m a n a q u e , dije e n t o n c e s , a u n q u e tú
t o m a r la l i g u r a de u n a j o v e n triste y s e a s t a m b i é n v a n i d a d , ¡oh, h a d a M e -
e n l u t a d a á quien reconocí en s e g u i d a . lancolía, de la m i s m a m a n e r a q u e las
— ¿ E r e s tú, h a d a Melancolía? la dije.. o t r a s áo.i h a d a s la Ilusión A m o r y la
La bada comenzóá hablar. Su acento Ilusión Gloria!
t e n í a el eco de las p e r s o n a s q u e r i d a s N i n g ú n c a l e n d a r i o vale lo q u e é s t e ,
á quien ya no h e m o s de oir m á s . q u e n o t i e n e m e s e s , ni s e m a n a s , ni
— H a s h e c h o bion, dijo, en d e s d e ñ a r fechas, ni días, ni v a n a s p r o m e s a s ;
el c a l e n d a r i o v u l g a r q u e te otVecía cl quo es el a l m a n a q u e de un a ñ o en q u e
c o m e r c i a n t e , y con el cual se c o n t e n - n a d a s u c e d e r á , en q u e n a d a nos e n g a
t a n los d e m á s h o m b r e s . H a s h e c h o ñ a r á , de un a ñ o en q u e n o v i v i r e m o s ,
bien en n o a c e p t a r t a m p o c o el que te e n fln.
p r o m e t í a los e n c u n i o s del a m o r y el CÍTULO MÉNDEZ.

LA VERDAD... EN ESCENA

Ií leído no r e c u e r d o d ó n d e , c u r r e n c i a el efe(-to q u e fácilmente


p e r o lo he l e í d o , - p u e d e n se a d i v i n a ..
istedes c r e e r m e , — q u e en ...Y i)rcgunto yo ¿por q u é y pai^a
•ierto t e a t r o de E s p a ñ a p a - q u é llevaron a q u e l bicho á e s c e n a ? —
ra representar propiamen- iBah!—contestará acaso algún parti-
te i n c i d e n c i a s de u n a c o - d a r i o del n a t u r a l i s m o , en cl t e a t r o h a
r r i d a de t o r o s , s a c a r o n á de v e r s e , a n t e todo y s o b r e t o d o , la
escena un toro... natural v e r d a d ; c u á n t o m á s nos a p r o x i m a m o s
^ de libras (no sé c u a n t a s , á ella, t a n t o m á s c e r c a n o s h a l l a r e m o s
p e r o , v a m o s , m u c h a s ) ; q u e de la perfección. Si h e m o s de p r e s e n -
cual t o r o , de c u e r p o e n t e r o , tar un toro en e s c e n a , es cien v e c e s
l u e g o q u e se vio en el esce- preferible u n o de c a r n e y h u e s o a u n o
n a r i o , c o m e n z ó 4 m o s t r a r s e de g u a r d a r r o p í a , así la ilusión es m á s
i n i r a n q u i l o y d e s a s o s e g a d o completa.»
y concluyó por s a l t a r á la — E s o es; t a n c o m p l e t a que n o es
sala y p l a n t a r s e en medio ilusión; m e p a r e c e q u e m á s c o m p l e -
del público, p r o d u c i e n d o en la c o n - ta... ¡Oh! n o c o n f u n d a m o s las e s p e -

© Biblioteca Nacional de España


r i e s : t a m b i é n soy yo p a r t i d a r i o de la m á s , y estoy s e g u r o de n o equivocar-
v e r d a d a r t í s t i c a ; sí, s e ñ o r . . . p e r o n o m e , la i n m e n s a m a y o r í a de los e s p e c -
de e s a v e r d a d q u e c o n s i s t e en s a c a r t a d o r e s p r e f i e r e n la c o m i d a fingida á
t o r o s á e s c e n a p a r a q u e t e n g a n par- la c o m i d a r e a l ; p o r q u e eso de p r e s e n -
ticipación en el triunfo de los c o m e - c i a r c o m o u n a s c u a n t a s p e r s o n a s , to-
d i a n t e s y de los a u t o r e s . m a n los a l i m e n t o s , los m a s t i c a n , los
La v e r d a d del t e a t r o , eso lo s a b e y i n s a l i v a n y los d e g l u t e n , t i e n e m u y
lo c o m p r e n d e c u a l q u i e r a , es u n a ver- poco d e a g r a d a b l e , y m u c h o m e n o s
dad sui generis de la cual dan perfec- c u a n d o s e p r e s e n c i a d e s p u é s de co-
ta idea las b a m b a l i n a s q u e , figurando m e r ; q u e e s , d e o r d i n a r i o , la h o r a e n
teclio, están m u y a l t a s y r e p r e s e n t a n - q u e s e a c u d e á l a s funciones t e a t r a -
do cielo y a i r e l i b r e d e m a s i a d o bajas. les...
Y n o hay o t r o r e m e d i o ; hay que ad- N o he de a t r e v e r m e , ¿cómo m e h a -
m i t i r , si n o se r e c h a z a el e s p e c t á c u l o , bía de a t r e v e r ? á d a r r e g l a s , ni á t r a -
e s a s v e r d a d e s de p u r o c o n v e n i o , acep- zar l í n e a s p a r a s e p a r a r lo q u e c a b e
t a d a s en v i r t u d de pacto tácito q u e d e n t r o de la v e r d a d escénica, y lo q u e
los e s p e c t a d o r e s c e l e b r a n con los có- r a c i o n a l m e n t e debe q u e d a r fuera de
micos y los p o e t a s . . . ¿A d ó n d e i r í a m o s ella... p e r o , sin d a r e s a s r e g l a s , ni
á p a r a r de otro modo? t r a z a r e s a s l í n e a s , el b u e n g u s t o y
T a n t a r a z ó n hay p a r a q u e c o m p a - a u n el s e n t i d o comtin p o r sí solo",
r e z c a e s e t o r o en e s c e n a , en obsequio bastan y sobran para comprender por
á la v e r d a d , c o m o p a r a q u e el Ótelo e j e m p l o , q u e los t o r o s no h a c e n falta
m a t e d e v e r a s á D e s d é m o n a en la o b r a en el p a l c o escénico; como no la h a -
de S h a k e s p e a r e . . . L o s p a r t i d a r i o s de cen la i n f a n t e r í a , la c a b a l l e r í a y la.
q u e á l o s m a n j a r e s de c a r t ó n e m p l e a - a r