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Bienes de dominio privado del Estado

Este documento describe los diferentes elementos del patrimonio público en México, incluyendo la distinción entre el patrimonio de la nación y el patrimonio del Estado. Explica que el patrimonio de la nación es un concepto sociológico y no jurídico, mientras que el patrimonio público se refiere al conjunto de bienes, derechos y obligaciones sobre los cuales una entidad pública como el Estado mexicano es titular. Además, identifica los tres elementos clave del patrimonio público: los sujetos titulares, el objeto que compren

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Bienes de dominio privado del Estado

Este documento describe los diferentes elementos del patrimonio público en México, incluyendo la distinción entre el patrimonio de la nación y el patrimonio del Estado. Explica que el patrimonio de la nación es un concepto sociológico y no jurídico, mientras que el patrimonio público se refiere al conjunto de bienes, derechos y obligaciones sobre los cuales una entidad pública como el Estado mexicano es titular. Además, identifica los tres elementos clave del patrimonio público: los sujetos titulares, el objeto que compren

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Unidad 1.

El patrimonio público en México

Objetivo particular: Identificar el patrimonio público y sus elementos; el dominio público sus
características, así como la clasificación de los bienes públicos, su régimen jurídico y los diversos
mecanismos a través de los cuales el Estado adquiere bienes y los incorpora a su patrimonio.

1.1. El patrimonio público en México


1.1.1. De la nación
1.1.2. Del Estado
1.1.3. Público
1.1.3.1. Los elementos del patrimonio público
1.1.3.1.1. Los sujetos
1.1.3.1.2. El objeto
1.1.3.1.3. La finalidad
1.1.3.2. El régimen jurídico
1.1.3.2.1. Internacional
1.1.3.2.2. Constitucional
1.1.3.2.3. Legal
1.1.3.2.4. Reglamentario
1.1.3.3. Las clasificaciones de los bienes públicos

1.2. Los bienes del dominio público y privado del Estado. Bienes del dominio
directo
1.2.1. El patrimonio público y sus titulares
1.2.2. Las características del dominio público
1.2.3. La clasificación de los bienes del dominio público
1.2.4. Los bienes destinados a un servicio público
1.2.5. Los bienes de uso común
1.2.6. El dominio privado
1.2.7. Los bienes del dominio privado del Estado
1.2.8. El régimen de los bienes muebles de dominio privado
1.2.9. La titularidad de los bienes de dominio privado

1.3. Las formas de adquirir bienes por parte del Estado


1.3.1.La expropiación
1.3.1.1. Definición
1.3.1.2. Los sujetos que pueden solicitar y emitir la declaratoria
1.3.1.3. La utilidad pública
1.3.1.3.1. ¿Qué es la utilidad pública?
1.3.1.3.2. La utilidad pública desde la perspectiva de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación
1.3.1.3.3. Las causas de utilidad pública
1.3.1.4. El procedimiento de declaración de la causa de utilidad pública
1.3.1.4.1. La fundamentación y motivación
1.3.1.4.2. La publicación y notificación de la declaratoria
1.3.1.4.3. La presentación de pruebas
1.3.1.4.4. El desahogo de pruebas y la presentación de alegatos
1.3.1.4.5. La confirmación, la modificación o revocación del acto de
autoridad
1.3.1.4.6. La emisión del decreto expropiatorio
1.3.1.4.7. La ocupación previa mediante convenio
1.3.1.5. El procedimiento de declaración de expropiación
1.3.1.5.1. La publicación de la declaratoria de expropiación
1.3.1.5.2. La notificación del decreto
1.3.1.5.3. La ocupación y ejecución inmediata
1.3.1.5.4. La improcedencia de recurso alguno contra la ocupación temporal y
la limitación de dominio
1.3.1.5.5. Los medios de defensa contra la ocupación y ejecución inmediata, y
la suspensión del acto reclamado
1.3.1.6. La indemnización
1.3.1.6.1. Las formas de pago y su fijación
1.3.1.6.2. El plazo en que debe cubrirse la indemnización
1.3.1.6.3. El pago de la indemnización cuando la expropiación se hace en favor
de persona física
1.3.1.7. El procedimiento de inconformidad
1.3.1.7.1. Fase para impugnar
1.3.1.7.2. La consignación del monto y el cuestionamiento de la titularidad del
objeto o derecho expropiado
1.3.1.7.3. La consignación del monto de indemnización, nombramiento de
peritos y resolución
1.3.1.7.4. La consignación del monto en caso de gravamen
1.3.1.8. La inscripción del decreto en el Registro Público de la Propiedad
1.3.1.9. El derecho de reversión
1.3.2. El decomiso
1.3.2.1. El decomiso administrativo
1.3.2.2. El decomiso penal
1.3.3. La nacionalización o estatización
1.3.4. La requisa
1.3.4.1. Definición
1.3.4.2. El procedimiento de declaración de requisa
1.3.4.2.1. Las hipótesis de procedencia
1.3.4.2.2. Las medidas que podrá adoptar el Ejecutivo Federal
1.3.4.2.3. La utilización del personal
1.3.4.2.4. La indemnización y el procedimiento pericial
1.3.4.2.5. Los supuestos donde no hay necesidad de indemnización
1.3.4.2.6. La temporalidad de la requisa
1.3.5. Los esquilmos
1.3.6. La confiscación
1.3.7. Las donaciones
1.3.8. La herencia y la beneficencia pública
1.3.9. Las modalidades impuestas a la propiedad privada
1.1. El patrimonio público en México
En nuestro país muchos de nosotros solemos confundir al patrimonio de la nación con el
patrimonio del estado considerando ambos como algo similar, pues ambos forman parte del
patrimonio público; sin embargo, cabe recalcar que estos son dos cosas totalmente diferentes,
trayendo en diversos ambos jurídicos una gran confusión en su utilización y aplicación, lo que ha
generado y provocado, un gran desorden en el manejo de los términos en la diversidad de
normas que regulan al patrimonio público.

1.1.1. De la nación
El concepto de nación (del latín nascere o nacer) alude al lugar de nacimiento, significado que
pertenece al campo de la sociología en referencia a los sentimientos hacia la patria. El
sentimiento nacional pertenece a la esfera íntima del sujeto, y liga a los integrantes de una
comunidad a través de la cultura, la tradición, la historia compartida, la religión y el lenguaje entre
otros vínculos culturales. Por lo anterior, el término nación es utilizado como sinónimo de Estado
o país, se diferencia claramente de él ya que el Estado es un concepto político y la nación es un
concepto sociológico.

Cabe recalcar que no es conveniente hablar del término patrimonio de la nación, ya que la nación
es un término netamente sociológico, y no jurídico, por ende, el derecho mexicano no lo
contempla como persona jurídica, ya que sólo puede tener patrimonio una persona jurídica, ya
que las cosas no pueden contraer derechos y obligaciones, ni mucho menos pueden realizar
actos jurídicos cómo son la administración de un patrimonio.

Aceptar que la nación tiene patrimonio desde el ámbito del derecho, es aceptar que la nación es
una persona jurídica. Sin embargo, emplear el término patrimonio de la nación en el ámbito
sociológico e histórico tendría un significado e importancia, pero para el derecho solo es válido y
aplicable cuando se trata de dilucidar por los tribunales, acerca del verdadero titular del
patrimonio público.

En último término, el significado de patrimonio de la nación tendrá sentido, sólo si se tratase de


una interpretación constitucional, donde esté el juego o entre en conflicto con el interés de los
particulares, de tal manera, que el máximo tribunal tendría que argumentar, no podría ser de otra
forma, que el titular del patrimonio público al momento de la configuración de nuestras
instituciones somos, fuimos y seguiremos siendo todos y cada uno de los administrados que
conforman una república democrática, y quienes sólo le han conferido la potestad al Estado, para
fines de buena administración.

1.1.2. Del Estado


Es que lo que respecta al término patrimonio del Estado, referirnos a este sería hablar de un
pleonasmo, bajo la tesis de que el Estado, según la doctrina más acabada, corresponde a aquel
conjunto de personas, asentadas en un ámbito territorial y regidas bajo un sistema de gobierno,
de tal manera, que el territorio, si no es todo, corresponde una parte del patrimonio público.

Lo mismo sucede en el elemento poblacional (hoy se discute si el material genético es parte del
patrimonio público), si no es todo, es una porción del patrimonio público. En sí, se considera
incorrecto tratar de llamar al conjunto de bienes, derechos, obligaciones y cargas de una persona
u organismo público, “patrimonio del Estado”

1.1.3. Público
El término patrimonio público cobra relevancia para el mundo del derecho administrativo, y se
refiere al: conjunto de bienes, competencias, cargas y obligaciones, sobre los que una persona
u organismo público (Estados Unidos Mexicanos, las entidades federativas, los municipios, los
organismos descentralizados del Estado a quienes la ley les otorga personalidad jurídica, los
órganos desconcentrados atípicos a quienes la ley les otorga personalidad jurídica, los
organismos públicos autónomos y los organismos descentralizados del Estado), es titular,
tendientes a la prestación de una función pública, servicio u obra pública u otra actividad
económica pública, encaminados a mantener el orden público a través de la satisfacción de un
interés y beneficio de cada uno de los administrados.

1.1.3.1.Los elementos del patrimonio público


Los elementos del patrimonio público son los sujetos, el objeto y la finalidad.

Los sujetos
1.1.3.1.1.
Al respecto puede decirse que los entes u organismos en los estados constitucionales
democráticos son personas jurídicas por lo que son capaces de tener personalidad jurídica y
patrimonio propio.

Una persona jurídica tiene personalidad, por ende, puede contraer derechos u obligaciones, en
otras palabras, puede interactuar jurídicamente con otras personas, a la vez, realizando cualquier
acto jurídico; asimismo, la calidad referida de dar a la persona la capacidad para poder decidir
en su momento dado, sobre el conjunto de bienes, derechos y deudas que forman parte de su
patrimonio, ya que este es inherente a la persona.

Puede argumentarse, que dichos entes u organismos son personas jurídicas, porque la ley es la
que les otorga personalidad jurídica propia, la ley les otorga capacidad para realizar actos
jurídicos con respecto al patrimonio de que sean titulares.

En nuestro país, los sujetos o personas susceptibles de tener patrimonio público son los
siguientes:
a) La persona Estados Unidos Mexicanos es una persona para el derecho en México.
b) Las entidades federativas, ya que el código civil federal les otorga el estatus de persona a las
entidades federativas, refrendadas por lo establecido en el artículo 43 de la Constitución, que
se refiere a todas las entidades federativas incluyendo a la Ciudad de México.
c) Los municipios. Al igual que las entidades federativas, el código civil federal les otorga dicho
status a los municipios refrendado por lo establecido en el artículo 115 fracción II, mismo que
dispone que estos están investidos de personalidad jurídica y manejar a su patrimonio
conforme a la ley.
d) Los organismos públicos que conforman el sector paraestatal de las administraciones públicas
Federal, de los estados y municipios.
e) Los órganos desconcentrados (atípicos) a los que la ley les otorga personalidad jurídica, como
por ejemplo el SAT, el y IPN, no se descarta que a nivel local y municipal pueden existir
dichos órganos.
f) Los organismos públicos autónomos. A nivel federal son: la Comisión Nacional de derechos
humanos, el banco de México, el Instituto Federal de acceso al información y protección de
datos, el Instituto nacional de estadística y geografía y el Instituto Nacional electoral entre
otros.
g) Órganos autónomos. La constitución federal regula dos órganos de este tipo, el Instituto
Federal de telecomunicaciones y la Comisión Federal de la competencia económica, en tanto
que la ley orgánica de la administración pública federal hace referencia al órgano
constitucional autónomo en materia de anticorrupción.
h) Los organismos descentralizados del Estado, no de la administración pública, como por
ejemplo la UNAM.
i) Las empresas productivas del Estado, siendo la Comisión Federal de electricidad y petróleos
mexicanos.

El objeto
1.1.3.1.2.
El objeto del patrimonio público corresponde al conjunto de bienes, competencias, obligaciones
y cargas de la que es titular un ente u organismo público.

El patrimonio público se conforma de un conjunto de bienes públicos, que desde una perspectiva
tridimensional se encuentra en el ámbito espacial, terrestre y marítimo, en el subsuelo ya sea de
la parte terrestre o de su espacio submarino. los bienes que lo conforman pueden ser tangibles,
intangibles, renovables, no renovables, mueble o inmuebles, etc.

Cabe recalcar, que el objeto del patrimonio público con el transcurso del tiempo y con los avances
científicos se ha ido incrementando, de tal manera que en la actualidad se debate sobre bienes
que podrían considerarse dentro de este como son: las áreas geoestacionarias y el espacio
existente más allá de estas zonas, el material genético del ser humano, además consideramos
diversos autores consideran que es necesario ponerse a debate, la protección y regularización
de la zona de altamar y de sus recursos, del subsuelo y sus recursos, bajo la premisa de proteger
al derecho al patrimonio público, como un derecho de las futuras generaciones.

La finalidad
1.1.3.1.3.
Los bienes, la competencia, las obligaciones y cargas tienen una sola finalidad: atender el interés
público; cualquier otra finalidad alejada de este es contraria al espíritu y naturaleza del patrimonio
público y por consecuencia ilegal.

La finalidad del patrimonio público es trascendente, esto implica que, cuando se transfieren
bienes públicos a patrimonio privado, la finalidad subsiste, es decir, no se justifica una
transferencia a patrimonio privado, si no es para satisfacer una necesidad igual o mayor que la
que satisfacía el ente u organismo público, y para generar un beneficio igual o mayor que el que
se generaba cuando el bien estaba dentro del patrimonio de ente u organismo público.

1.1.3.2.El régimen jurídico


El régimen jurídico del patrimonio público de la persona Estados Unidos Mexicanos, de las
entidades federativas está contenido en dos grandes ámbitos: el ámbito interno y el externo.
El primero conformado por la legislación de la persona estados unidos mexicanos, de entes y
organismos locales: en tanto que el segundo está conformado por aquellas normas supra
nacionales que han negociado y ratificado el Estado mexicano, obligatorias para todos. Ambos
ámbitos, son indispensables en la regulación del patrimonio público, así como para su protección.

Internacional
1.1.3.2.1.
Por lo que respecta al régimen jurídico patrimonial de los entes y organismos públicos de México,
los instrumentos internacionales regulan diversas zonas como el mar territorial, la zona
económica exclusiva, el subsuelo submarino, el espacio aéreo, la zona geoestacionaria, el
material genético del ser humano, las diversas especies de plantas y animales y los bienes
culturales e históricos.

En este sentido, los tratados internacionales que actualmente están en vigor sólo siguientes:
Relativos al derecho del mar:
a) Declaración en que se reconoce el derecho de los países que no tienen litoral marítimo firmado
en Barcelona España, en 1921.
b) Convención sobre la plataforma continental, firmado en Ginebra Suiza en 1958.
c) Convención de las Naciones Unidas sobre el derecho del Mar, firmado en montego Bay,
Jamaica en 1982.

Relativo al derecho marítimo.


a) Declaración que reglamenta a diversos puntos de derecho marítimo, firmado en París, Francia
en 1856.
b) Convención sobre la limitación de la responsabilidad nacida de reclamaciones de derechos
marítimos, firmado en Londres en 1976.
c) Acuerdo de cooperación y asistencia mutua entre las autoridades portuarias interamericanas,
firmado en San José, Costa Rica en 2001.

Relativo al espacio ultraterrestre:


a) Tratado sobre los principios que deben regir las actividades de los espacios en la
exploración y utilización del espacio ultra terrestre incluso la luna y otros cuerpos celestes,
firmado en Londres, Moscú y Washington en 1967.
b) Convenio sobre la responsabilidad internacional por daños causados por objetos espaciales,
firmado en Londres, Moscú y Washington en 1972.
c) Acuerdo que debe regir las actividades de los estados en la luna y otros cuerpos celestes,
firmado en Nueva York en 1979.
Relativo al medio ambiente:
a) Convención para la protección de la flora, de la fauna y me las bellezas escénicas naturales
de los países de América, firmado en Washington en 1940.
b) Convenio sobre la protección de la contaminación del mar por vertimiento de desechos y
otras materias, firmado en Londres, México, Moscú y Washington en 1972.
c) Comen internacional para prevenir la contaminación por los buques, firmado en Londres en
1973.

Relativos a la protección del patrimonio natural y cultural:


a) Convenio sobre la protección de instituciones artísticas y científicas y monumentos
históricos (Pacto Roerich), firmado en Washington en 1935.
b) Convenio sobre la protección de los bienes culturales en caso de conflicto armado, firmado
en la haya, países bajos en 1999.
c) Convención para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial, firmado en París, Francia
en 2003.

Relativos al transporte internacional:


a) Convenio sobre la reglamentación del tráfico automotor, firmado en Washington en 1930.
b) Convenio sobre aviación civil internacional (convenio de Chicago), firmado en Chicago en
1944.
c) Convenio para la unificación de ciertas reglas para el transporte aéreo internacional, firmado
en Montreal Canadá, en 1999.

Relativos a los usos pacíficos de la energía nuclear:


a) Convención de Viena sobre responsabilidad civil por daños nucleares, firmado en Viena,
Austria en 1963.
b) Convención de seguridad nuclear, firmada en Viena, Austria en 1994.
c) Acuerdo de cooperación para la promoción de la ciencia y la tecnología nucleares en
América Latina y el Caribe, firmado en Viena, Austria en 1998.

Relativo a la delimitación de límites territoriales entre países:


a) Tratado de paz, amistad, límites y arreglo definitivo entre los estados unidos mexicanos y
los Estados Unidos de América (tratado Guadalupe Hidalgo y tratado de la mesilla), firmado
el primero de ellos en Guadalupe, Hidalgo en 1848}; y el segundo en ciudad de México en
1853.
b) Tratado de límites entre los Estados Unidos mexicanos y la República de Guatemala, firma
de ciudad de México en 1882.
c) Tratado sobre límites marítimos entre los Estados Unidos mexicanos y los Estados Unidos
de América, firmado en ciudad de México en 1978.
d) Tratado entre el gobierno de los Estados Unidos mexicanos y el gobierno de los Estados
Unidos de América sobre la delimitación de la plataforma continental en la región occidental
del golfo de México, más allá de 200 millas náuticas, firmado en Washington en el año 2000.
e) Tratado sobre delimitación marítima entre el gobierno de los Estados Unidos mexicanos y
el gobierno de la República de Honduras, firmado en Tegucigalpa, Honduras en 2005.

Constitucional
1.1.3.2.2.
El patrimonio del estado, considerado en el sentido restringido, es decir, limitándolo a bienes o
cosas que tiene para sus cometidos, está regulado en los arts. 27, 42, 43, 48 y 132 de la
constitución política federal.

Artículo 27 Propiedad Originaria de la Nación


El territorio es parte esencial del Estado, ya que es la porción geográfica delimitada de la
superficie terrestre, sobre la que el Estado ejerce exclusivamente la potestad de Imperio.
La teoría tradicional, sobre la cual se fundamenta nuestra Carta Magna, determina que el
territorio es un elemento integrante del Estado, constitutivo y necesario, que lo convierte en un
factor indispensable, para delimitar su competencia interna y señala su independencia con
respecto a otros Estados.

La propiedad originaria de la nación se encuentra delimitada en el artículo 27 Constitucional en


los párrafos primero y quinto, citados a continuación:
El párrafo primero del artículo 27 Constitucional, refiere que “La propiedad de las tierras y aguas
comprendidas dentro de los límites del territorio nacional, corresponde originariamente a la
Nación, la cual ha tenido y tiene el derecho de transmitir el dominio de ellas a los particulares,
constituyendo la propiedad privada”.

Interpretando ese precepto, la propiedad en cuestión forma parte del patrimonio nacional por
estar incluida dentro de la propiedad territorial que le pertenece a los mexicanos, y por lo tanto
debe dársele una utilidad y un sentido social para beneficio del propio pueblo, para lo cual el
Estado se reserva su regulación y la imposición de limitaciones y modalidades a la misma.

En nuestra referida Carta Magna se define al territorio:


“Artículo 42. El territorio nacional comprende:
I. El de las partes integrantes de la Federación;
II. El de las islas, incluyendo los arrecifes y cayos en los mares adyacentes;
III. El de las islas de Guadalupe y las de Revillagigedo situadas en el Océano Pacífico;
IV. La plataforma continental y los zócalos submarinos de las islas, cayos y arrecifes;
V. Las aguas de los mares territoriales en la extensión y términos que fija el Derecho Internacional
y las marítimas interiores.
VI. El espacio situado sobre el territorio nacional, con la extensión y modalidades que establezca
el propio Derecho Internacional.”

Por lo anteriormente expuesto, se concluye que, los elementos del Territorio son:
1. Superficie terrestre y lo que se encuentra sobre ella.
2. El subsuelo, tanto de la parte terrestre, como del Mar Territorial y de la Zona Económica
Exclusiva.
3. La Plataforma Continental.
4. El Mar Territorial.
5. El Mar Patrimonial.
6. El Espacio Aéreo superestante.

El dominio de la Nación es inalienable e imprescriptible, en consecuencia.

Legal
1.1.3.2.3.
Son diversas las normas que regulan el patrimonio de todos los entes públicos en México, por lo
que nos limitaremos a describir el de la persona estados unidos mexicanos y el de las entidades
federativas:
a) Ley General de Bienes Nacionales,
b) Ley de Aguas Nacionales,
c) Ley Minera,
d) Ley de Hidrocarburos.
e) Ley de Vías Generales de Comunicación
f) Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal.
g) Ley de Puertos,
h) Ley de Aeropuertos.
i) Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticas e Históricas.
j) Ley de Industria Eléctrica
k) También, la legislación fiscal, como el Código Fiscal, las de cada uno de los impuestos.
l) Entre muchas más.

m) En el segundo caso, se cuenta con el Código Civil para la CDMX en materia Común y para
toda la República en materia Federal, el Código Civil de cada una de las entidades del país,
el Código de Comercio y demás disposiciones conducentes, entre otras.

Reglamentario
1.1.3.2.4.
De varias de las leyes enunciadas anteriormente se desprenden sus reglamentos los cuales son
los siguientes:
a) Reglamento de la Ley de Aguas nacionales
b) Reglamento de la Ley de Aeropuertos
c) Reglamento de la Ley de Puertos
d) Reglamento de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticas e
Históricas.
e) Reglamento de la Ley Minera.
f) Reglamento de la Ley Reglamentaria del Artículo 27 Constitucional en el Ramo del
Petróleo.
g) Entre muchas más.

1.1.3.3. Las clasificaciones de los bienes públicos


Es en la Constitución, en el código civil federal y en la ley General de bienes nacionales en donde
se prevén las principales clasificaciones de los bienes que conforman el patrimonio público.
En la Constitución:
Se habla de la propiedad privada de la propiedad pública (a esta última la denomina propiedad
originaria o propiedad de la nación) al disponer que la primera siempre estará supeditada al
interés público

También la constitución acierta al distinguir la propiedad pública del dominio público, la primera
corresponde al ejercicio del conjunto de atribuciones y facultades que desarrolla un ente u
organismo público, en tanto que el dominio público corresponde a la serie de limitantes y
provisiones a dicho ejercicio.

En este sentido lo anterior se confirma con lo establecido en el artículo 27 párrafo séptimo de la


Constitución, el cual dispone que la propiedad de la nación es inalienable e imprescriptible
tratándose de hidrocarburos y petróleo; en otras palabras, el legislador quiso decir que el petróleo
y los hidrocarburos son propiedad pública. Cuyo ejercicio no es absoluto, sino está limitado por
el dominio público, lo cual implica que, aunque el Estado puede explotar directamente dichos
recursos, no puede transferir el derecho real de disposición a través de ningún acto jurídico, por
tanto, el gobierno federal debe tener muy en claro que no puede celebrar aquellos contratos que
lleven como finalidad transferir la disponibilidad del bien.

En el Código Civil Federal:


De conformidad con el Código Civil Federal capítulo tercero intitulado “De los bienes
considerados según las personas a quienes pertenecen”, la clasificación de los bienes públicos
en la siguiente:
a) Bienes de dominio (el término se asimila más al de patrimonio) del poder público
pertenecientes a la Federación, estados y municipios, y bienes de propiedad privada.
b) Los bienes del dominio del poder público se dividen en los siguientes:
- Bienes de uso común, (son la inalienables e imprescriptibles de los que pueden
aprovecharse todos los habitantes con las restricciones establecidas por la ley, aunque
para aprovechamientos especiales, se necesita concesión)
- Bienes destinados a un servicio público. (son inalienables e imprescriptibles mientras no
se les desafecta del servicio público al que estuvieran destinados)
- Bienes propios.

En la Ley General de Bienes Nacionales:


Los artículos 3, 6 y 7 de la Ley General de Bienes Nacionales, también regula la clasificación de
los bienes públicos, siendo la siguiente:
a) Bienes nacionales.
b) Bienes sujetos al dominio público de la Federación, (el artículo 13 de dicha ley, establece que
son inalienables, imprescriptibles e inembargables)
c) Bienes de uso común (son aquellos de los que pueden aprovecharse de todos los habitantes
con las limitaciones establecidas en la ley, aunque sean bienes que están insertos dentro de
los bienes de dominio público)
La ley General de bienes nacionales, al igual que el código civil, presenta una clasificación que
confunde, y la única clasificación viable es la que se refiere a bienes de dominio público y uso
común, en contrasentido, la que se refiere a bienes nacionales para efectos del derecho no tiene
ninguna utilidad práctica.

Respecto a los bienes de dominio privado, fue antes de la reforma de 2004 a la ley General de
bienes nacionales en el que se regulaba una clasificación doctrinaria mente no me robustecida,
pero que para efectos del derecho resultaba muy útil y práctica, esa división era la siguiente:
bienes de dominio público y bienes del dominio privado.

Los bienes del dominio público eran aquellos que correspondían a un ente u organismo público
con las características de inalienables e imprescriptibles, mientras que los segundos, aunque
pertenecían al ente u organismo público, sobre estos no operaban las características de
inalienabilidad e imprescriptibilidad, es decir, era susceptible de transferirse a los particulares a
través de cualquier acto jurídico legal.
1.2 Los bienes del dominio público y privado. Bienes del dominio directo.
El estudio de los bienes del dominio público es de gran importancia, porque se trata de un tema
fundamental del derecho público que requiere, como punto de partida, del análisis y comprensión
cabal de tres conceptos fundamentales para este propósito, a saber, el concepto de bien, el
concepto de dominio, y el concepto de Estado.

Marco Conceptual
Concepto de bien.
No sabes perspectiva jurídica se puede entender como todo objeto que puedo por ser útil se
pueda destinar a satisfacer necesidades del género humano, a condición de qué está objeto sea
susceptible de apropiación.

Según el tratadista Javier tapia Ramírez se tiene dos sentidos de conceptos de bien, uno amplio
y otro estricto:
a) Bien en sentido amplio: esto de interés que merece ser protegido por la ley; de esta manera
se abarca no sólo los bienes patrimoniales, sino también los extra patrimoniales o patrimonio
moral, como a la vida, la honra, la libertad, etc.
b) Bien en sentido estricto: es toda aquella cosa material (como una casa), o inmaterial (la
energía eléctrica, el derecho intelectual), Que puede tener un valor, que sea susceptible de
apropiación privada y, por lo tanto, ser objeto de un derecho subjetivo.

Cuando se hace referencia al bien es frecuente que se prefiera el plural, es decir bien, lo que se
distinguen en bienes de diversas clases, así hay bienes materiales, los que suelen identificarse
con las cosas; tienes biológicos, como es el caso de la salud; viene psíquicos, el placer, por
ejemplo; y bienes espirituales, entre los que figuran los Morales y los estéticos.

En el ámbito jurídico, podemos entender por bienes aquellas cosas que forman parte de un
patrimonio y son susceptibles de apropiación; lo anterior se confirma cuando establecido en el
libro segundo del código civil federal que establece que puede ser objeto de apropiación todas
las cosas que no estén excluidas del comercio, exclusión que puede derivarse de su naturaleza
o de su disposición legal.

Los bienes a sido objeto de numerosas clasificaciones, así, por ejemplo, se han diferenciado en
atención a su materialidad; en razón de su dominio; en razón de su naturaleza; en méritos
importancia, y en atención a su existencia.
a) Clasificaciones en atención a su materialidad:
- Corpóreos o materiales: son todas las cosas cuya existencia material se puede percibir
a través de los sentidos como la tierra, el agua, los animales, los vegetales y los
minerales, que el ser humano emplea para colmar sus necesidades.
- Incorpóreos: los bienes que el ser humano no puede percibir a través de los sentidos,
porque se trata de abstracciones mentales del género humano, los cuales se suelen
identificar como derechos, tanto personales como reales.
b) Clasificación en razón de su dominio
- Bienes de dominio público: serán los destinados al uso y servicios públicos
- Bienes de dominio privado: los que pertenece en propiedad la persona o personas
específicas quienes tienen el derecho de usarlos, utilizarlos y aprovecharlos en los
términos previstos en las leyes.
c) Clasificación en virtud de su naturaleza
- Bienes inmuebles: son los que no se pueden ser trasladados de un lugar a otro, los
que se distinguen en urbanos, suburbanos y rurales.
- Bienes muebles: son los susceptibles de trasladarse sin deterioro de un lugar a otro
punto,
- Bienes semovientes son los animales.
- Bienes fungibles: son los bienes inmuebles susceptibles de sustituirse por otros iguales
en cantidad y calidad.
- Bienes consumibles: son los que se extinguen al ser aprovechados conforme a su
finalidad fundamental como con ocurre con los combustibles o comestibles.
- Vienes no consumibles: son aquellos que pueden ser usados o aprovechados
repetidamente sin que por ello se agoten OK Denise pizza como en el caso de las
casas o de los automóviles.
d) Clasificación en mérito de su importancia
- Principales
- Accesorios.
Esta clasificación es aplicable a los casos de incorporación de un mueble a un
inmueble, y también en el supuesto de unión de dos bienes muebles, en uno y otro
caso se habla de considerar bien principal al de mayor valor y bien accesorio al otro.

Concepto de dominio
Alude a la facultad o poder que tiene toda persona para disponer de lo suyo, por lo que se admite
como equivalente al derecho de propiedad.

Desde la perspectiva jurídica podemos distinguir diferentes clases dentro del concepto de
dominio:
a) Dominio eminente: consiste en la potestad soberana del Estado sobre su territorio, lo que
conlleva la propiedad soberana del Estado, incluyendo la llamada propiedad originaria y
representa la expresión jurídico política de la soberanía interna. Es un poder supremo sobre
el territorio, vincularse a la noción de soberanía. Se ejerce, potencialmente, sobre todos los
bienes situados dentro del Estado, ya se trate de dominio privado o público del mismo o de
la propiedad de los particulares o administrados.
b) Dominio público
c) Dominio privado

Concepto del Estado


El Estado es una sociedad humana establecida en el territorio que le corresponde, estructurada
y regida por un orden jurídico, que es creado, definido y aplicado por un poder soberano para
obtener el bien publico temporal, formando una institución con personalidad moral y jurídica.
1.2.1 Dominio público y sus titulares
Concepto de dominio público
A la luz del artículo 27 constitucional se entiende por dominio público al universo de bienes
pertenecientes a la nación, y por tanto, a disposición de todos y cada uno de los integrantes de
su población por lo que son de uso público, directo o indirecto de todos los moradores del país.

Los titulares de los bienes del dominio público


Nunca podrán ser de particulares, sino siempre serán del Estado como una persona de derecho
público.

1.2.2 Las características del dominio público


La distinción entre dominio público y dominio privado data de la época del derecho romano, y
en la actualidad tiene como consecuencia normarlos conforme al régimen jurídicos diferentes,
de derecho público el primero y derecho privado el segundo.

El dominio público se caracteriza por estar sujeto a un régimen jurídico:


a) Es inalienable: es decir los bienes del dominio público no se pueden vender ni grabar,
pues están fuera del comercio.
b) Es imprescriptible: ya que tales bienes no pueden ser adquiridos por terceros mediante
usucapión por prescripción positiva.

1.2.3 La clasificación de los bienes del dominio público


Se puede detectar dentro del universo de los bienes de dominio público dos grandes sectores, a
saber, los de uso común y los destinados a un servicio público.

1.2.4 Los bienes destinados a un servicio público


En los términos de los artículos 58, 59 y 60 de la ley General de bienes nacionales, son bienes
del dominio público destinados a un servicio público, no sólo los inmuebles federales que estén
destinados derecho o mediante un ordenamiento jurídico a un servicio público sino, también los
inmuebles equiparados a estos, quien suma de unos y otros son los siguientes:
a) Los recintos permanentes de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial de la Federación.
b) Los destinados al servicio de los poderes legislativo y judicial de la Federación.
c) Los destinados al servicio de las dependencias y entidades;
d) Los destinados al servicio de los gobiernos de los estados y los municipios o de sus
respectivas entidades paraestatales
e) Los que se adquieran mediante actos jurídicos en cuya formalización intervengan la
Secretaría de la función pública, siempre cuando en los mismos se determine la
dependencia o entidad a la que se destinará el inmueble y el uso al que estará dedicado
f) Los que se adquieran por expropiación en los que se determine como destinataria a una
dependencia, como excepción de aquellos que se adquieran confines de regularización
de la tenencia de la tierra o en materia de vivienda y desarrollo Urbano.
g) Los inmuebles federales que mediante convenio se utilicen en actividades de
organizaciones internacionales de los que México sea miembro.

1.2.5 Los bienes de uso común


El uso común es, por definición, de uso universal; en los términos del artículo 7 de la Ley General
de Bienes Nacionales, son bienes de uso común los que a continuación se mencionan:
a) El espacio aéreo nacional situado sobre el territorio nacional delimitado por sus fronteras
y sus aguas territoriales, con las acotaciones impuestas por el derecho internacional.
También se le conoce como espacio aire como la zona de la atmósfera colocada por
encima del territorio nacional y dentro de la cual el Estado ejerce soberanía completa y
exclusiva.
b) Las aguas marinas interiores: el artículo 36 de la ley Federal del mar explica como a las
comprendidas entre la costa y las líneas de base, normales o rectas, a partir de las cuales
se mide el mar territorial, que comprende de conformidad con las disposiciones
pertinentes del reglamento de la Ley Federal del Mar y que incluyen las de la parte norte
del golfo de California, las de las bahías internas, las de los puertos, las internas de los
arrecifes, y las de las desembocaduras o delta de ríos, lagunas y estuarios comunicados
permanente o intermitentemente con el mar.
c) El mar territorial: o sea, la franja del mar adyacente tanto a las costas nacionales, sean
continentales o insulares, como a las aguas marinas interiores, sobre las que el Estado
ribereño ejerce soberanía que se extiende al espacio aéreo, así como el hecho y el
subsuelo de ese mar. Su anchura la determina la ley Federal del Mar, en consonancia
con la convención de las Naciones Unidas sobre el derecho del Mar, en 12 millas marinas,
equivalente a 22,224 metros, contados a partir de la línea de base normal que, conforme
a la citada comisión es la línea de bajamar a lo largo de la costa.
d) Las playas marítimas: consideradas como tales las partes de tierra que por virtud de la
marea cubre y descubre el agua, desde los límites de mayor reflujo hasta los límites de
mayor reflujo anuales.
e) La zona federal marítimo terrestre: en el artículo 119 de la ley General de bienes
nacionales dispone que la Secretaría de ambiente y recursos naturales debe deslindar y
delimitar la zona federal marítimo terrestre, ya sea tanto en el macizo continental como a
las islas que integran el territorio nacional.
f) Los puertos, los cuales se clasifican en puertos de altura y puertos de cabotaje, los
primeros son los que constituyen. De origen o destino de travesías internacionales,
puertos de cabotaje son los que reciben o despacha embarcaciones que navegan entre
puertos nacionales.
g) Las entradas del mar conocidas a espacios con cabos conocidas como Bahía, Radas y
ensenadas.
h) Los cauces de las corrientes y los brazos de los lagos, lagunas y esteros de propiedad
nacional.
i) Las riberas y zonas federales de las corrientes.
j) Las presas, diques y sus vasos, canales, gordos y zanjas, construidos para la irrigación,
navegación y otros usos de utilidad pública, con sus zonas de protección y derechos de
vida, o riberas.
k) Los caminos, carreteras, puentes y vías férreas que constituyen vías generales de
comunicación, con sus respectivos auxiliares y demás partes integrantes.
l) Los demás inmuebles considerados como monumentos arqueológicos
m) Las plazas, paseos y parques públicos cuya construcción o conservación está cargo del
gobierno federal y las construcciones levantadas por el gobierno federal en lugares
públicos para ornato o comodidad de quienes los visiten.
n) Los diques (dique que es un mundo artificial o natural que sirve para contener las aguas
marítimas, incluso, para ganar terreno al mar, que pueden ser muelles, escolleras,
malecones y demás obras de los puertos, cuando sean de uso público.

Además de los anteriores, están sujetos al régimen del dominio público de la Federación los
siguientes bienes:
a) Los recursos naturales de la plataforma continental y los zócalos submarinos de las islas;
de todos los minerales y sustancias que en vetas, mantos, masas o yacimientos,
constituyen depósitos cuya naturaleza sea distinta de los componentes de los terrenos.
b) Las aguas de los mares territoriales en la extensión y términos que fije el derecho
internacional; las aguas marinas interiores; las de las lagunas y esteros se comunican
permanente o intermitentemente con el mar; las de los lagos interiores de formación
natural que estén ligados directamente a corrientes constantes; la de los ríos y sus
afluentes directos o indirectos.
c) Los combustibles nucleares para la generación de energía nuclear y la regulación de sus
aplicaciones en otros propósitos. El uso de la energía nuclear son la primera tener fines
pacíficos.
d) Los fuertes, los cuarteles, almacenes de depósito y demás bienes inmuebles destinados
por el gobierno al servicio público o al uso común.
e) El hecho y el subsuelo del mar territorial y de las aguas marinas interiores.
f) Los inmuebles nacionalizados a qué se refiere el artículo 17º transitorio de la Constitución.
g) Los terrenos baldíos, nacionales y los demás bienes inmuebles declarados por la ley
inalienables e imprescriptibles.
h) Los inmuebles federales considerados como monumentos arqueológicos, históricos o
históricos conforme a la ley de la materia.
i) Los terrenos ganados natural o artificialmente al mar, ríos, corrientes, lagos, lagunas o
esteros de propiedad nacional.
j) Los inmuebles federales que constituyen reservas territoriales, independientemente de la
forma de su adquisición.
k) Los inmuebles que forman parte del patrimonio de los organismos descentralizados de
carácter federal.
l) Los bienes que hayan formado parte del patrimonio de las entidades que se extingan,
disuelvan o liquiden, en la proporción que corresponda a la Federación.
m) Las servidumbres, cuando el predio dominante sea alguno de los anteriores.
n) Las pinturas murales, las esculturas y cualquier otra obra artística incorporada o adherida
permanentemente a los inmuebles sujetos al régimen de dominio público de la
Federación.
o) Los bienes muebles de la Federación considerados como monumentos históricos
artísticos conforme la ley de la materia.
p) Los bienes muebles determinados por ley como monumentos arqueológicos.
q) Los muebles en la Federación que por su naturaleza no sean normalmente sustituibles,
cómo a los documentos y expedientes de las oficinas, los manuscritos, incunables,
ediciones, libros, documentos, publicaciones, periódicos, mapas, planos, folletos y
grabados importantes órganos, así como las colecciones de estos bienes; las piezas
tecnológicas y paleontológicas, los especímenes tipo de flora y la fauna así como de
colecciones científicas o técnicas, entre otras.
r) Los meteoritos o aerolitos y todos los objetos minerales, metálicos pétreos o de naturaleza
mixta procedentes del espacio exterior caídos y recuperados en el territorio mexicano.
s) Cualesquiera otros bienes muebles e inmuebles que por cualquier vía pasen a formar
parte del patrimonio de la Federación.
t) Los demás bienes considerados del dominio público o como inalienables imprescriptibles
por leyes distintas a la Ley General de Bienes Nacionales que regulen bienes nacionales.

Régimen jurídico de los bienes de dominio público


Su régimen jurídico es de derecho público, y esta confirmado por las disposiciones contenidas
en:
a) En contenido del artículo 27 Constitucional.
b) En diversos tratados internacionales,
c) En la Ley General de Bienes Nacionales,
d) En la Ley de Aguas Nacionales,
e) En la Ley de Aeropuertos,
f) En la Ley de Puertos,
g) En la Ley de Minas,
h) En la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal,
i) En la Ley de Hidrocarburos,
j) En la Ley Federal del Mar,
k) En la Ley de Vías Generales de Comunicación
l) En diversos Reglamentos.

1.2.6 El dominio privado


Concepto de dominio privado
Se consideran bienes de dominio privado los que pertenecen en propiedad a persona o personas
específicas quienes tienen exclusivo derecho de usarlos, utilizarlos y aprovecharlos en los
términos previstos en las leyes.

El dominio privado corresponde al conjunto de bienes que no están sujetos al régimen de dominio
público, son susceptibles de transferirse al patrimonio de los particulares a través de actos
jurídicos legales, sin necesidad de agotar previamente el procedimiento de satisfacción.

1.2.7 Los bienes del dominio privado del Estado


Son aquellos bienes que no se encuentran sujetos a la figura del dominio público, no clasificados
como tales en la Constitución, leyes secundarias, o decreto administrativo alguno.
Los bienes del dominio privado de la federación, son todos aquellos bienes inmuebles, muebles
y derechos que le pertenecen a sus distintas dependencias y organismos de conformidad con
las leyes observables, y que por su situación jurídica no cumplen una función social o de interés
colectivo, y en esas condiciones tienen una situación jurídica similar a la propiedad de los
particulares, ya que pueden venderse, rentarse, permutarse o ser susceptibles de la mayoría de
contratos previstos en el derecho privado, con las excepciones que marque la Ley General de
Bienes Nacionales y demás ordenamientos relativos.

Clasificación de los bienes de dominio privado


Los bienes de dominio privado de la federación son los siguientes:
a) Tierras y aguas que no sean de uso común, enajenables a particulares. Queda incluida
aquí la disposición acerca de áreas para regularizar la tenencia de la tierra y atender el
problema habitacional, es decir, aguas y tierras de propiedad nacional que no están
comprendidas en Ley General de Bienes Nacionales (LGBN).
b) Nacionalizados a asociaciones religiosas y no destinados a culto público. Comprenden
los bienes pertenecientes a corporaciones religiosas de forma directa o por interpósita
persona y cuya finalidad no sea la enseñanza o propagación de alguna religión; en la
actualidad ya no se da, por reforma constitucional de 1992, la nacionalización de ese tipo
de bienes.
c) Los que formaron parte de entidades de la administración pública y que se extingan; en
la proporción que corresponda a la Federación;
d) Los adquiridos en el extranjero por la federación.
e) Muebles sustituibles puestos al servicio de los poderes federales. Aquí quedan
comprendidos bienes como escritorios, vehículos o archiveros.
f) Otros adquiridos por la federación. Se incluye cualquier bien que hubiera sido omitido en
la lista anterior, como en la relativa al dominio público, de tal manera que ningún bien
salga del control patrimonial del poder público.

1.2.8 El régimen de los bienes muebles de dominio privado del Estado


El régimen jurídico de los bienes muebles de dominio privado del Estado, esta conformado por
los ordenamientos siguientes:
a) Ley General de Bienes Nacionales.
b) Ley Orgánica de la Administración Pública Federal.
c) Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público.
d) Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas.
e) Ley de Aguas Nacionales.
f) Ley de Nacionalización de Bienes, Reglamentaria de la Fracción II del Artículo 27
Constitucional.
g) Ley Federal de Vivienda.
h) Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente.
i) Ley Federal para la Administración y Enajenación de Bienes del Sector Público.
j) En diversos reglamentos.
Mientras los bienes de dominio privado sigan dentro del patrimonio público, se aplicarán las
normas de Derecho Público; sin embargo, cuando sean transferidos al patrimonio de personas
privadas, se regirán por normas de naturaleza privada.

Es importante recalcar que, en relación a este tipo de bienes tenemos que fue en la Ley General
de Bienes Nacionales de 1982, aludía en su artículo primero la existencia de bienes de dominio
público y los bienes de dominio privado de la Federación; y el artículo tercero especificaba cuáles
eran de dominio privado, mientras que, la Ley General de Bienes Nacionales actual no hace
referencia a los bienes de dominio privado de la Federación.

Tenemos que fue en la Ley General de Bienes Nacionales de 1982 en donde se establecían
cuales eran los bienes de dominio privado que pertenecían a la Federación; los cuales a pesar
de que actualmente en la vigente ley General de Bienes Nacionales no los menciona, estos
siguen siendo bienes del dominio privado de la Federación. Los cuales son:
a) Las tierras y aguas susceptibles de enajenación a particulares que no estuviesen
comprendidas en las listadas como de dominio público,
b) Los templos destinados al culto público y los obispados, casas Urales, seminarios, asilos
o colegios de asociaciones religiosas.

1.2.9 La titularidad de los bienes de dominio privado


Cabe recalcar que los bienes de dominio privado puede ser propiedad de personas de derecho
privado como las personas físicas y las sociedades y asociaciones civiles y mercantiles.

También los bienes de dominio privado puede ser propiedad de personas de derecho público;
por ejemplo, el Estado mexicano, las entidades federativas, los municipios, los organismos
constitucionales autónomos, todos los organismos descentralizados. Asimismo, tales bienes
puede ser propiedad de personas de derecho social, como los ejidos, como las comunidades
indígenas y los sindicatos.
1.3 Las formas de adquirir bienes por parte del Estado
Múltiples son las formas jurídicas por las cuales el Estado se llega de bienes, en todas ellas el
eje determinante es que se destinen al cumplimiento de sus fines, por lo tanto, tales formas se
regirán tanto por normas que se aplican a toda persona jurídica, aquellas que resulten el ejercicio
de su imperium, de la potestad estatal regida por el derecho público.

En si tenemos que las formas más usuales a través de las cuales el Estado adquiere bienes,
son: la expropiación; el decomiso y su diferencia con la confiscación; la nacionalización o
estatización; requisición; esquilmos; donaciones, herencia y beneficencia pública, culminando
con las modalidades a la propiedad privada.

1.3.1 La expropiación
La función pública y la actividad que conlleva, hace necesario que el Estado cuente con los
bienes indispensables a fin de satisfacer el interés público, y es únicamente el Estado en usa de
su soberanía e imperio, que puede hacerse de los bienes aún en contra de la voluntad del
particular, originándose en algunos casos a la expropiación concebida como una pérdida
obligada y hasta forzosa del particular, siempre que medie una indemnización.

1.3.1.1 Definición
El diccionario de la lengua española entiende por expropiar: un dicho de la administración: privar
a una persona de la titularidad de un bien o de un derecho, dándole a cambio una indemnización.
Se efectúa por motivos de utilidad pública o interés social previsto en las leyes.

En este significado meramente gramatical prácticamente encontramos todos los elementos que
participan en la expropiación:
a) Sujetos: expropiante (ejecutivos: federal y local; ayuntamientos) y expropiado.
b) Bien objeto de la expropiación,
c) Causa de utilidad pública, e
d) Indemnización a pagar.

Para Gutiérrez y González expropiación significa el acto que realiza el Estado, unilateral y
soberano, por conducto de la autoridad competente de su órgano ejecutivo o administrativo, por
medio del cual priva para así o para un tercero, a una persona de un bien de su propiedad o
posesión de ésta, mediante el pago de una retribución o indemnización, para aplicarlo a la
satisfacción de la necesidad pública, directamente por él, o indirectamente por un tercero y que
sólo con ese bien puede ser satisfecha en todo o en parte.

1.3.1.2 Los sujetos que pueden solicitar y emitir la declaratoria


La declaratoria de la expropiación, se hará mediante la publicidad de la resolución o del decreto
expropiatorio que expida el Ejecutivo Federal o Estatal, con este acto se viene a ejecutar la
determinación respectiva, y ello debe cumplirse a través del Diario Oficial de la Federación, de
la Gaceta de Gobierno respectiva, así como la notificación personal que debe hacerse al
interesado, para que surta los efectos legales conducentes.
1.3.1.3 La utilidad pública
La utilidad pública o la causa de la utilidad pública es la condition sine qua non de la expropiación
y la utilización del bien expropiado sólo puede darse paso a la específica causa de utilidad pública
invocada el derecho respectivo, y no otra, incluso si esa otra fuese a su vez alguna de las causas
del catálogo que dispone la Ley de Expropiación.

1.3.1.3.1 ¿Qué es la utilidad pública?


El concepto de utilidad pública es abstracto o relativo ya que se determina de acuerdo con las
condiciones políticas, sociales y económicas que imperen en determinada época y lugar, dirigida
o satisfacer las necesidades que requiera el bien común, por tanto, este concepto no es
inmutable ni universal.

Ahora bien, toda vez que la constitución federal no establece un concepto de utilidad pública, el
que por abstracto, mutuable y relativo es difícil de definir y sólo es determinable por las
condiciones políticas, sociales y económicas que impera en el cierto época y lugar, el
constituyente otorgó al congreso de La Unión y a las legislaturas estatales la facultad de
establecer, en la ley y dentro de sus respectivos ámbitos de competencia las causas de esa
utilidad pública que, en aras del bien común, sustenten el acto administrativo expropiatorio.

1.3.1.3.2 La utilidad pública desde la perspectiva de la Suprema Corte de Justicia de


la Nación
Respecto a los bienes a través de los cuales recae la utilidad pública, fue mediante jurisprudencia
de la Suprema Corte de Justicia la Nación en la que amplio lo que puede considerarse como
utilidad pública, establece la corta que esta no se limita solamente a construir una obra pública o
prestar un servicio público; sino que también comprende aquellas necesidades económicas,
sociales, sanitarias e inclusive estéticas, que pueden requerirse en determinada población, tales
como empresas para beneficio colectivo, hospitales, escuelas, unidades habitacionales, parques,
zonas ecológicas, entre otros, dado que el derecho a la propiedad privada está delimitado en la
Constitución federal en razón de su función social.

Por ello atendiendo a esta función y a las necesidades socioeconómicas que estén presentes,
es evidente que no siempre el Estado por sí mismo podrá satisfacerlas, sino que debe recurrir a
otros medios, como autorizar un particular para que presten servicio público realice una obra en
beneficio inmediato al sector social inmediato a la sociedad. En consecuencia, el concepto de
utilidad pública no debe ser restringido sino amplio, a fin de qué el Estado pueda satisfacer las
necesidades sociales y económicas y, por ello, se reitera que genéricamente, comprende tres
causas:
A) La pública propiamente dicha, o sea cuando el bien expropiado se destina directamente
a un servicio o habrá públicos;
B) La social que satisface de manera inmediata y directa a una clase social determinada, y
mediante a toda la colectividad;
C) La nacional, que satisfacen las necesidades que tiene un país de adoptar medidas para
hacer frente a situaciones que le afecten como entidad política o internacional.
1.3.1.3.3 Las causas de utilidad pública
La ley no define a lo que podemos referirnos por el término de “causa de utilidad pública”, la
doctrina con sobrada razón es cautelosa al respecto ya que se afirma que: el concepto de utilidad
pública no es univoco, puede variar segundo lugar, la época y ordenamiento jurídico que se
considere. Lo que es de utilidad pública en un lugar y momento determinado puede no serlo en
otros. De ahí que haya podido decirse que el concepto de utilidad pública es contingente y
circunstancial.

Sin embargo, es en la Ley de Expropiación en su Artículo 1°, donde establece que se


considerarán como causas de utilidad pública a las siguientes:
I.- El establecimiento, explotación o conservación de un servicio público;
II.- La apertura, ampliación o alineamiento de calles, la construcción de calzadas, puentes,
caminos y túneles para facilitar el tránsito urbano y suburbano;
III.- El embellecimiento, ampliación y saneamiento de las poblaciones y puertos, la construcción
de hospitales, escuelas, parques, jardines, campos deportivos o de aterrizaje, construcciones
de oficinas para el Gobierno Federal y de cualquier obra destinada a prestar servicios de
beneficio colectivo.
III Bis. La construcción de obras de infraestructura pública y la prestación de servicios públicos,
que requieran de bienes inmuebles y sus mejoras, derivada de concesión, de contrato o de
cualquier acto jurídico celebrado en términos de las disposiciones legales aplicables.
IV.- La conservación de los lugares de belleza panorámica, de las antigüedades y objetos de
arte, de los edificios y monumentos arqueológicos o históricos, y de las cosas que se consideran
como características notables de nuestra cultura nacional;
V.- La satisfacción de necesidades colectivas en caso de guerra o trastornos interiores; el
abastecimiento de las ciudades o centros de población, de víveres o de otros artículos de
consumo necesario, y los procedimientos empleados para combatir o impedir la propagación de
epidemias, epizootias, incendios, plagas, inundaciones u otras calamidades públicas;
VI.- Los medios empleados para la defensa nacional o para el mantenimiento de la paz pública;
VII.- La defensa, conservación, desarrollo o aprovechamiento de los elementos naturales
susceptibles de explotación;
VIII.- La equitativa distribución de la riqueza acaparada o monopolizada con ventaja exclusiva
de una o varias personas y con perjuicio de la colectividad en general, o de una clase en
particular;
IX.- La creación, fomento o conservación de una empresa para beneficio de la colectividad;
X.- Las medidas necesarias para evitar la destrucción de los elementos naturales y los daños
que la propiedad pueda sufrir en perjuicio de la colectividad;
XI.- La creación o mejoramiento de centros de población y de sus fuentes propias de vida;
XII.- Los demás casos previstos por leyes especiales.

1.3.1.4 El procedimiento de declaración de la causa de utilidad pública


1.3.1.4.1 La fundamentación y motivación
Tiene aplicación en el procedimiento de declaración de la causa de utilidad pública, el artículo
27 Constitucional al establecer lo que conocemos como expropiación, y en los artículos 2, 4 y 9
Bis de la Ley de Expropiación respecto al mismo procedimiento.

La finalidad de este procedimiento es la declaración de la causa de utilidad pública, misma que


debe estar alineada a las causas de utilidad pública establecidas en el artículo 1° de la Ley de
Expropiación.

1.3.1.4.2 La publicación y notificación de la declaratoria


De conformidad con la fracción II del Artículo 2° de la Ley de Expropiación, la declaratoria de
utilidad pública se publicará en el Diario Oficial de la Federación y, en su caso, en un diario de la
localidad de que se trate, y se notificará personalmente a los titulares de los bienes y derechos
que resultarían afectados.

En caso de ignorarse quiénes son los titulares o bien su domicilio o localización, surtirá efectos
de notificación personal una segunda publicación de la declaratoria en el Diario Oficial de la
Federación, misma que deberá realizarse dentro de los cinco días hábiles siguientes a la primera
publicación.

1.3.1.4.3 La presentación de pruebas


De conformidad con la fracción III del Artículo 2° de la Ley de Expropiación, los interesados
tendrán un plazo de quince días hábiles a partir de la notificación o de la segunda publicación en
el Diario Oficial de la Federación para manifestar ante la Secretaría de Estado correspondiente
lo que a su derecho convenga y presentar las pruebas que estimen pertinentes.

1.3.1.4.4 El desahogo de pruebas y la presentación de alegatos


De conformidad con la fracción IV del Artículo 2° de la Ley de Expropiación en su caso, la
autoridad citará a una audiencia para el desahogo de pruebas, misma que deberá verificarse
dentro de los ocho días hábiles siguientes a la recepción de las manifestaciones a que se refiere
la fracción III del mismo artículo 2° de la Ley de Expropiación.

Concluida dicha audiencia, se otorgará un plazo de tres días hábiles para presentar alegatos de
manera escrita.

1.3.1.4.5 La confirmación, la modificación o revocación del acto de autoridad


De acuerdo a lo establecido por la fracción V del artículo 2° de la misma Ley de Expropiación,
presentados los alegatos o transcurrido el plazo para ello sin que se presentaren, la autoridad
contará con un plazo de diez días hábiles para confirmar, modificar o revocar la declaratoria de
utilidad pública.

Y menciona de manera adicional la fracción VI del mismo artículo que la resolución no admitirá
recurso administrativo alguno y solamente podrá ser impugnada a través del juicio de amparo.

1.3.1.4.6 La emisión del decreto expropiatorio


De acuerdo a lo establecido por la fracción VII del artículo 2° y el artículo 4 de la misma Ley de
Expropiación, el Ejecutivo Federal deberá decretar la expropiación, dentro de los treinta días
hábiles siguientes a que se haya dictado la resolución del procedimiento de declaración de la
causa de utilidad pública.

Transcurrido el plazo sin que se haya emitido el decreto respectivo, la declaratoria de utilidad
pública quedará sin efectos.

En caso de que se interponga el juicio de amparo, se interrumpirá el plazo a que se refiere esta
fracción, hasta en tanto se dicte resolución en el mismo.

La declaratoria de expropiación, de ocupación temporal o de limitación de dominio, se hará


mediante decreto del Ejecutivo Federal que se publicará en el Diario Oficial de la Federación.

Los propietarios e interesados legítimos de los bienes y derechos que podrían resultar afectados
serán notificados personalmente del decreto respectivo, así como del avalúo en que se fije el
monto de la indemnización.

La notificación se hará dentro de los quince días hábiles posteriores a la fecha de publicación del
decreto. En caso de que no pudiere notificarse personalmente, por ignorarse quiénes son las
personas o su domicilio o localización, surtirá los mismos efectos una segunda publicación en el
Diario Oficial de la Federación, misma que deberá realizarse dentro de los cinco días hábiles
siguientes a la primera publicación.

1.3.1.4.7 La ocupación previa mediante convenio


De acuerdo a las fracciones III y IV del Artículo 9 Bis de la Ley de Expropiación, la Secretaría de
Estado competente podrá convenir la ocupación previa de los bienes y derechos afectados por
una declaratoria de utilidad pública con los titulares de los mismos, en tanto se tramita el decreto
de expropiación; y

La Secretaría de Estado competente podrá convenir con los afectados la indemnización


correspondiente mediante la entrega de bienes similares a los expropiados, y donar a los
afectados la diferencia que pudiera resultar en los valores, de conformidad con los lineamientos
que para tal efecto expida la Secretaría de la Función Pública.

1.3.1.5 El procedimiento de declaración de expropiación


Este procedimiento esta establecido en el artículo 4 de la Ley de Expropiación, y procederá
siempre y cuando se haya llevado de manera previa, la declaración de utilidad pública.

1.3.1.5.1 La publicación de la declaratoria de expropiación


La declaratoria de expropiación, de ocupación temporal o de limitación de dominio, se hará
mediante decreto del Ejecutivo Federal que se publicará en el Diario Oficial de la Federación.

1.3.1.5.2 La notificación del decreto


Los propietarios e interesados legítimos de los bienes y derechos que podrían resultar afectados
serán notificados personalmente del decreto respectivo, así como del avalúo en que se fije el
monto de la indemnización.

La notificación se hará dentro de los quince días hábiles posteriores a la fecha de publicación del
decreto. En caso de que no pudiere notificarse personalmente, por ignorarse quiénes son las
personas o su domicilio o localización, surtirá los mismos efectos una segunda publicación en el
Diario Oficial de la Federación, misma que deberá realizarse dentro de los cinco días hábiles
siguientes a la primera publicación.

1.3.1.5.3 La ocupación y ejecución inmediata


La ocupación temporal u ocupación temporánea, se presenta cuando no es menester que se
recurra a la expropiación porque se sabe que la necesidad de satisfacer es transitoria, por lo
tanto, se trata de una limitación a la propiedad en cuyo mérito la administración pública se
posiciona materialmente, y en forma transitoria, de un bien o cosa ajeno para satisfacer sus
requerimientos de utilidad.

De conformidad con el artículo 7 de la Ley de Expropiación, una vez decretada la expropiación,


ocupación temporal o limitación de dominio la autoridad administrativa que corresponda, se
procederá a la ocupación inmediata del bien de cuya expropiación u ocupación temporal se trate,
o impondrá la ejecución inmediata de las disposiciones de limitación de dominio que procedan.

1.3.1.5.4 La improcedencia re recurso alguno contra la ocupación temporal y la


limitación de dominio
La interposición de cualquier medio de defensa, no suspenderá la ocupación o ejecución
inmediata señalada en el primer párrafo del artículo 7de la Ley de Expropiación.

El decreto en el que se ordene la ocupación temporal o la limitación de dominio no admitirá recurso


administrativo alguno y sólo podrá impugnarse a través del juicio de amparo.

1.3.1.5.5 Los medios de defensa contra la ocupación y ejecución inmediata, y la


suspensión del acto reclamado.
De acuerdo con el artículo 8 de la Ley de Expropiación, el Ejecutivo federal hará la declaratoria
de utilidad pública, decretará la expropiación y ordenará la ejecución inmediata de la medida de
que se trate.

Esta resolución no admitirá recurso administrativo alguno y solamente podrá ser impugnada a
través del juicio de amparo.

En caso de instaurarse algún juicio de amparo, durante su tramitación no podrá suspenderse la


ejecución de la expropiación, la ocupación temporal o la limitación de dominio.

1.3.1.6 La indemnización
Puede decirse qué, la indemnización, es la compensación que el estado hace al particular por la
merma efectuada a su patrimonio, está prevista en el texto constitucional como esencia de la
expropiación.
1.3.1.6.1 Las formas de pago y su fijación
De acuerdo con el artículo 10 de la Ley de Expropiación, el precio que se fijará como
indemnización por el bien expropiado, será equivalente al valor comercial que se fije sin que
pueda ser inferior, en el caso de bienes inmuebles, al valor fiscal que figure en las oficinas
catastrales o recaudadoras.

El monto de la indemnización por la expropiación, la ocupación temporal o la limitación de


dominio se fijará por el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales o Instituciones
de crédito o corredores públicos o profesionistas con posgrado en valuación, que se encuentren
autorizados en los términos que indique el Reglamento.

La Secretaría de la Función Pública emitirá las normas, procedimientos, criterios y metodologías


de carácter técnico, conforme a los cuales se realizarán los avalúos, considerando la diversidad
de bienes y derechos objeto de valuación, así como sus posibles usos y demás características
particulares.

1.3.1.6.2 El plazo en que debe cubrirse la indemnización


De acuerdo con el Artículo 20, de la Ley de Expropiación, la indemnización deberá pagarse en
moneda nacional a más tardar dentro de los cuarenta y cinco días hábiles siguientes a la
publicación del decreto de expropiación, sin perjuicio de que se convenga su pago en especie.

Salvo en casos excepcionales, la autoridad podrá proceder a la ocupación del bien o a la


disposición del derecho objeto de la expropiación una vez cubierto el monto de la indemnización
fijado en el avalúo.

1.3.1.6.3 El pago de la indemnización cuando la expropiación se hace en favor de


persona física
De acuerdo con el Artículo 19, de la Ley de Expropiación, el importe de la indemnización será
cubierto por el Estado, cuando la cosa expropiada pase a su patrimonio.

Cuando la cosa expropiada pase al patrimonio de persona distinta del Estado, esa persona
cubrirá el importe de la indemnización, inclusive a los casos de ocupación temporal o de
limitación al derecho de dominio.

1.3.1.7 El procedimiento de inconformidad


Como es sabido en el procedimiento de declaratoria de causa de utilidad pública, así como en la
declaratoria de expropiación no tiene caída los recursos de carácter administrativo, solamente
pueden ser impugnados a través de juicio de amparo.

Además de la impugnación mediante juicio de amparo también tiene procedencia en contra del
decreto en el que se ordene la ocupación temporal o la limitación de dominio.

1.3.1.7.1 Fase para impugnar


El momento procesal oportuno para impugnar la resolución de la declaratoria de utilidad pública.
mediante el amparo es en el término establecido en la fracción VII del artículo 2 de la Ley de
Expropiación, siendo este dentro de los treinta días hábiles siguientes a que se haya dictado.

Sin embargo, cabe recalcar que en su caso se instaure juicio de amparo contra la declaratoria
de utilidad pública, o contra declaratoria de la expropiación y ejecución inmediata de la medida
de que se trate; durante la tramitación de los mismos no podrá suspenderse la ejecución de la
expropiación, la ocupación temporal o la limitación de dominio.

1.3.1.7.2 La consignación del monto y el cuestionamiento de la titularidad del objeto


de derecho expropiado
Consignar significa poner un deposito o un monto de dinero ante las autoridades
correspondientes, quienes se encargarán de entregar el mismo en tanto que se resuelve dicha
autoridad una controversia.

De acuerdo al Artículo 6 de la Ley de Expropiación, en caso de cuestionarse la titularidad del


bien o derecho expropiado, la indemnización correspondiente será depositada y puesta a
disposición de la autoridad que conozca del procedimiento respectivo, para que la asigne a
quienes resulten titulares legítimos del bien o derecho, en los montos que corresponda.

1.3.1.7.3 La consignación del monto de indemnización, nombramiento de peritos y


resolución
De conformidad con el artículo 11 de la Ley de Expropiación, existirá dicha consignación cuando
se controvierta el monto de la indemnización, se hará la consignación al juez que corresponda,
quien fijará a las partes el término de tres días para que designen sus peritos, con apercibimiento
de designarlos el juez en rebeldía, si aquéllos no lo hacen. También se les prevendrá designen
de común acuerdo un tercer perito para el caso de discordia, y si no lo nombraren, será designado
por el juez.

1.3.1.7.4 La consignación del monto en caso de gravamen


De conformidad con el Artículo 9 Bis de la Ley de Expropiación, se dará origen a la consignación
en caso de la existencia de gravamen, es decir, si el bien objeto de la expropiación tiene algún
gravamen de naturaleza real, la indemnización se consignará ante la autoridad competente, a fin
de que ésta determine la parte que corresponda a cada uno de los titulares de los derechos que
resulten afectados.

En estos casos, de la indemnización al propietario se disminuirá la que corresponda al gravamen


de que se trate, de manera que el importe de ambas no exceda del valor que el bien hubiere
tenido libre de gravamen.

1.3.1.8 La inscripción del decreto en el Registro Público de la Propiedad


Los decretos expedidos por el Ejecutivo ya sea Federal o Estatal relativos a la declaratoria de
expropiación se inscriben ante el Registro Público de la Propiedad Federal y en el registro público
de la propiedad que corresponda.
1.3.1.9 El derecho de reversión
Reversión también llamado derecho de retrocesión, significa restitución de una cosa al Estado
que tenía.

Existe la posibilidad de que, decretada la expropiación, el bien no se destine para el fin que dio
origen a la causa de utilidad pública, y que en consecuencia, la autoridad abandone la
expropiación; cuando esto suceda, la ley de expropiación concede al expropiado el derecho de
reversión, que es la facultad del particular para exigir la devolución del bien que era de su
propiedad.

El derecho de reversión está consagrado en el Artículo 9 de la Ley de Expropiación, mismo que


establece:

Si los bienes que han originado una declaratoria de expropiación, ocupación temporal o limitación
de dominio no fueren destinados total o parcialmente al fin que dio causa a la declaratoria
respectiva, dentro del término de cinco años, el propietario afectado podrá solicitar a la autoridad
que haya tramitado el expediente, la reversión total o parcial del bien de que se trate, o la
insubsistencia de la ocupación temporal o limitación de dominio, o el pago de los daños
causados.

Dicha autoridad dictará resolución dentro de los cuarenta y cinco días hábiles siguientes a la
presentación de la solicitud. En caso de que se resuelva la reversión total o parcial del bien, el
propietario deberá devolver únicamente la totalidad o la parte correspondiente de la
indemnización que le hubiere sido cubierta.

El derecho que se confiere al propietario en dicho artículo 9 de la Ley de Expropiación, deberá


ejercerlo dentro del plazo de dos años, contado a partir de la fecha en que sea exigible.
1.3.2. El decomiso
Concepto
Decomiso, según el diccionario de la lengua española, es la pena accesoria a la principal que
consiste en la privación definitiva de los instrumentos y del producto del delito o falta.

Decomisar para el mismo diccionario, ese caminante a incautarse, que significa primar, una
autoridad judicial o administrativa, a alguien de alguno de sus bienes como consecuencia de la
relación de estos con un delito, falta o infracción administrativa.

Por lo tanto, el decomiso o su sinónimo comiso implica:


a. Pérdida de instrumentos, objetos y productos del delito.
b. Pérdida de bienes correspondientes al enriquecimiento ilícito.
c. Pérdida sin indemnización.
d. Implica una pena o sanción para la persona que comete un hecho ilícito penal o
administrativo.

Para Martínez Morales decomiso es la “medida por la que pasan a propiedad del Estado los
objetos, los instrumentos y el producto involucrada en la comisión de algún ilícito”. “Algún ilícito”
comprende el hecho ilícito penal o administrativo.

Clasificación del decomiso


Se tiene la existencia de tres tipos de decomiso:
a) Decomiso civil: este significa, pérdida que experimenta el contratante que no cumple,
siempre que se haya estipulado como una sanción.
b) Decomiso administrativo: es la incautación de los productos o géneros prohibidos.
c) Decomiso penal: es la confiscación de los bienes o efectos del delito, como pena
accesoria, en perjuicio del delincuente y en beneficio del Estado; cuando no proceda la
destrucción de los mismos por peligrosos o inmorales, o la restitución de tales objetos al
propietario inocente.

1.3.2.1. El decomiso administrativo


Este tipo de decomiso tiene origen ante la aplicación una sanción o pena que prive a una persona
de bienes muebles sin indemnización, por la infracción de una ley de carácter administrativo.

El artículo 21 constitucional cuarto párrafo prohíbe este tipo de decomiso como sanción, pues
solo limita al Poder Ejecutivo la aplicación de la multa y arresto como sanciones.

“Artículo 21.- …


Compete a la autoridad administrativa la aplicación de sanciones por las infracciones de los
reglamentos gubernativos y de policía, las que únicamente consistirán en multa, arresto hasta
por treinta y seis horas o en trabajo a favor de la comunidad; pero si el infractor no pagare la
multa que se le hubiese impuesto, se permutará esta por el arresto correspondiente, que no
excederá en ningún caso de treinta y seis horas.”

La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha admitido que el decomiso ordenado por la


autoridad administrativa sí procede, no obstante, lo señalado por el constituyente.

La solución respecto a la anticonstitucionalidad del decomiso administrativo está en reformar el


Artículo 21 Constitucional, donde se prevean otros medios de acción en materia represiva por la
administración pública, como el propio decomiso, la clausura o la cancelación de permisos,
licencias y autorizaciones que, por otra parte, se consideran en la legislación ordinaria.

1.3.2.2. El decomiso penal


Este tipo de decomiso tiene origen ante la aplicación una sanción o pena que prive a una persona
de bienes muebles sin indemnización, por la infracción al Código Penal.

Es a través de este tipo de decomiso que pasan a propiedad del estado los objetos, los
instrumentos y el producto involucrados en la comisión de algún acto ilícito.

Si el delito es intencional (doloso), se decomisarán los instrumentos, objetos y productos lícitos


e ilícitos; si es no intencional (culposo), sólo éstos pasarán al estado. El particular pierde bienes
a favor del estado como sanción por su conducta ilícita.

Confiscación
El término confiscación se utiliza en la actualidad como sinónimo de cualquier medida arbitraria,
no jurídica, que lleguen a tomar el juzgador o los órganos administrativos en detrimento del
patrimonio del gobernado; en realidad, supone un acto de carácter político.

Esa forma de adquirir bienes se prohíbe en nuestro régimen jurídico de conformidad con el
Artículo 22 de la constitución, que la incluye en el catálogo de penas no permitidas: “Quedan
prohibidas las penas de mutilación y de infamia, la marca, los azotes, los palos, el tormento de
cualquier especie, la multa excesiva, la confiscación de bienes y cualesquiera otras penas
inusitadas y trascendentales.”

El mismo numeral aclara que no se considerará confiscación la aplicación de bienes cuando sea
decretada para el pago de multas o impuestos, ni cuando la decrete una autoridad judicial con el
fin de cubrir la responsabilidad civil derivada de un delito. Tampoco se calificarán como tal el
decomiso de bienes que la autoridad judicial ordene en caso de enriquecimiento ilícito en los
términos del art. 109, la aplicación a favor del estado de bienes asegurados que causen
abandono según las disposiciones aplicables, ni la de los de dominio que se declare extinto en
sentencia.

Diferencia entre confiscación y decomiso


En contraste al decomiso tenemos a la confiscación que está prohibida por el artículo 22
constitucional federal, ya que esta ha existido históricamente como una sanción a los enemigos
del poder público, por medio de la cual se les priva de sus bienes, pasando éstos al Estado. Es
una medida antijurídica muy eficaz como forma de destruir el poder económico de los enemigos
del gobierno.

Tenemos que la confiscación y el decomiso son dos figuras afines, pero con características afines
que las distinguen:

Confiscación es la apropiación violenta por parte de la autoridad de la totalidad de los bienes de


una persona o de una parte significativa de los mismos, sin título legitimo y sin contraprestación,
pena que se encuentra prohibida por el artículo 22 constitucional.

Decomiso, es aquella que se impone a título de sanción, por la realización de actos contra el
tenor de leyes prohibitivas o por incumplimiento de obligaciones de hacer a cargo de los
gobernados con la nota particular de que se reduce a los bienes que guardan relación con la
conducta que se castiga, o sea, los que han sido utilizados como instrumento para la comisión
de un delito o infracción administrativa, los que han resultado como fruto de tales ilícitos, o bien
los que por sus características representan un peligro para la sociedad.

El articulo 22 constitucional federal, no considera como confiscación, al decomiso que la


autoridad judicial hace de los bienes producto del enriquecimiento ilícito en los términos del
artículo 109 constitucional, así tampoco se considera como confiscación la de aquellos bienes
cuyo dominio se declare extinto en sentencia.

Régimen jurídico del decomiso


Encontramos el fundamento constitucional del decomiso en el artículo 22 párrafo segundo y
artículo 109 párrafo tercero.

“Artículo 22.- …
No se considerará confiscación la aplicación de bienes de una persona cuando sea decretada
para el pago de multas o impuestos, ni cuando la decrete la autoridad judicial para el pago de
responsabilidad civil derivada de la comisión de un delito. Tampoco se considerará confiscación
el decomiso que ordene la autoridad judicial de los bienes en caso de enriquecimiento ilícito en
los términos del artículo 109, la aplicación a favor del Estado de bienes asegurados que causen
abandono en los términos de las disposiciones aplicables, ni de aquellos bienes cuyo dominio se
declare extinto en sentencia.”

Artículo 109.- …

“Las leyes determinarán los casos y las circunstancias en los que se deba sancionar penalmente
por causa de enriquecimiento ilícito a los servidores públicos que durante el tiempo de su
encargo, o por motivos del mismo, por sí o por interpósita persona, aumenten su patrimonio,
adquieran bienes o se conduzcan como dueños sobre ellos, cuya procedencia lícita no pudiesen
justificar. Las leyes penales sancionarán con el decomiso y con la privación de la propiedad de
dichos bienes, además de las otras penas que correspondan;”
En lo que respecta al fundamento legal del decomiso, lo encontramos en el Código Penal Federal,
en la Ley Federal para la Administración y Enajenación de Bienes del Sector Público y en la Ley
Federal de Extinción de Dominio:
a) Código Penal Federal, artículo 40, 41 que habla sobre lo que se decomisará y el
tratamiento de la cosa decomisada.

“Artículo 40.- El Órgano jurisdiccional mediante sentencia en el proceso penal


correspondiente, podrá decretar el decomiso de bienes que sean instrumentos, objetos o
productos del delito, con excepción de los que hayan causado abandono en los términos
de las disposiciones aplicables o respecto de aquellos sobre los cuales haya resuelto la
declaratoria de extinción de dominio.
…”

b) Ley Federal para la Administración y Enajenación de Bienes del Sector Público, artículo
1 fracción I, en cuando a la administración y destino de los bienes asegurados y
decomisados.

“Articulo 1°.- La presente Ley … tiene por objeto regular la administración y destino, por
parte del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, de los Bienes, activos y empresas
siguientes:

I.- Los asegurados y decomisados en los procedimientos penales federales…”

c) Ley Federal de Extinción de Dominio, artículos 9, 43, 48, 70.

“Artículo 9.- El ejercicio de la acción de extinción de dominio no excluye que el Ministerio


Público solicite el decomiso de los mismos bienes con motivo del ejercicio de la acción
penal, en los casos que resulte procedente.”

La Confiscación y la Extinción de Dominio.


Se conoce como Extinción de Dominio, como la pérdida de los derechos que tenga una persona
en relación con los Bienes a que se refiere Ley Nacional de Extinción de Dominio, declarada por
sentencia de la autoridad judicial, sin contraprestación, ni compensación alguna para su
propietario. Esta procederá sobre aquellos Bienes de carácter patrimonial cuya Legítima
Procedencia no pueda acreditarse, en particular, Bienes que sean instrumento, objeto o producto
de los hechos ilícitos, sin perjuicio del lugar de su realización.

Es el mismo artículo 22 el que determina las reglas que han de seguirse en el procedimiento
jurisdiccional en los casos de delincuencia organizada, delitos contra la salud, secuestro, robo
de vehículos y trata de personas.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sostenido que el artículo 22 Constitucional, por lo


que hace a la materia de extinción de dominio, debe interpretarse en el sentido de que están
prohibidos como tal los actos confiscatorios, sin excepción, y que no debe considerarse como tal
a la extinción de dominio, mientras no sea inusitada, trascendental o desproporcionada.

Se tiene la existencia de las medidas cautelares previstas en la Ley de Extinción de Dominio para
el Distrito Federal, las cuales no implican una extinción del dominio de facto, y por tanto, no
pueden ser consideradas como actos confiscatorios; toda vez que las medias cautelares son
ordenes judiciales que no constituyen, reconocen o extinguen derechos como son los derechos
reales de propiedad, sino que tienen por objeto conservar y asegurar la permanencia de una
situación para salvaguardar la integridad de la Litis, es decir, prevenir que mediante algún acto
de disposición se altere o destruya la misma, pues ello afectaría las finalidades e, incluso, la
existencia del procedimiento.

Además, las medidas cautelares tienen naturaleza de actos de molestia y no como actos
privativos, que priven, menoscaben o supriman un derecho del gobernado, sino que, pese a que
se afecta su esfera jurídica, solo restringen de forma provisional o preventiva un derecho con el
objeto de proteger determinados bienes jurídicos.

Esto es, durante la imposición de estas medidas, el afectado o dueño conserva su derecho de
propiedad, sigue siendo titular del derecho sustantivo de propiedad, pero sobre éste, se crea un
gravamen con efectos diferidos en el tiempo, que le impide su ejercicio pleno temporalmente.

Destino de los bienes obtenidos por el Estado a través del decomiso


El Artículo 233 de la Ley Nacional de Extinción de Dominio, establece que los Bienes cuyo
dominio haya sido extinto por sentencia firme en el ámbito Federal, podrán destinarse a favor de
las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, así como de los gobiernos
de las Entidades Federativas y municipios, para ser utilizados en programas sociales u otras
políticas públicas prioritarias.

En el caso de tierras ejidales o comunales se resolverá, como consecuencia de la extinción de


dominio, que el Estado cuando recupere la propiedad, la ponga a disposición de la Asamblea
Ejidal o Comunal para que la reasignen en beneficio del núcleo agrario o de persona distinta
conforme a la Ley Agraria.

Además, la Ley Federal para la Administración y Enajenación de Bienes del Sector Público, en
su artículo 34 establece que estos bienes podrán ser donados o asignados, según corresponda,
a favor de las dependencias y entidades paraestatales de la Administración Pública Federal, así
como de los gobiernos de las entidades federativas y municipios, para que los utilicen en los
servicios públicos locales, en fines educativos o de asistencia social, u otras políticas públicas
prioritarias.

Tratándose de Bienes provenientes de comercio exterior, sólo podrán donarse aquellos que se
utilicen para la prevención o atención de los efectos derivados de desastres naturales y los
destinados para la atención de zonas determinadas de alta marginalidad.

El artículo 38, establece que el Instituto, podrá vender los Bienes a través de los siguientes
procedimientos de Licitación Pública; o Subasta; o Remate; o Adjudicación directa

Si se trata de substancias psicotrópicas, psicoactivas, estupefacientes, drogas, narcóticos y


precursores químicos, de conformidad con el artículo 69, el Estado a través del Instituto podrá
llevar a cabo la destrucción de los mismos, también de manera adicional, procederá a la
destrucción de
a) Bienes decomisados relacionados con la comisión de delitos de propiedad industrial o
derechos de autor;
b) Bienes que por su estado de conservación no se les pueda dar otro destino, así como
aquellos de uso personal que sean usados o que exista el riesgo de daños a la salud
pública;
c) Objetos, productos o sustancias que se encuentren en evidente estado de
descomposición, adulteración o contaminación que no los hagan aptos para ser
consumidos;

La instancia encargada de administrar, enajenar, usar, dar destino o destruir directamente los
Bienes decomisados es el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado.
1.3.3. La nacionalización o estatización
Es usual escuchar nacionalización, término sociológico, en lugar del término jurídico estatización.

Cómo ya se había mencionado anteriormente, el concepto nación es un vocablo con sentido


sociológico, mientras que el Estado es una organización jurídica-política. Sin embargo, es
necesario concebir a la nación como el conjunto de sentimientos, de cultura, de las sólidas
tradiciones que, aunado a las tendencias morales, políticas y religiosas de las costumbres y usos,
vinculan a los habitantes de determinada región; se trata entonces de dos factores, uno
naturalista, el clima y la geografía del lugar de nacimiento; y otro, humano, formado por
tradiciones, cultura e historia, entre otros factores.

En cambio, la persona jurídica Estado es definida por autor Tamayo y Salmorán como una
función, un conjunto de funciones jurídicas cuya comprensión es necesaria para entender el
comportamiento de la comunidad política, es decir, la expresión de unidad de tal totalidad de
actos jurídicos de una comunidad; el conjunto de todos los actos jurídicos que se refieren o se
imputan al conjunto de todos los individuos que forman una comunidad; el medio que nos permite
la unificación de la totalidad de los actos jurídicos (de la totalidad de los sistemas jurídicos
momentáneos que constituyen una comunidad).

Por lo tanto, nación y Estado es la unión de los sociológico y lo jurídico; no obstante, como afirma
Martínez Morales: “cuando el constituyente habla de nación, se está refiriendo al Estado, la
sociedad estructurada jurídica y políticamente”.

Martínez Morales hace notar que por la nacionalización “el Estado no adquiere, sino que reserva
una actividad a los gobernados o conserva para así determinado renglón de recursos. Y como
en cualquiera de tales supuestos hay un mandato de ley, entendemos la manifestación de lo
jurídico, que no de lo sociológico -qué implica la nacionalización-, así entonces estaremos ante
la estatización.

Concepto de Estatización
Es la potestad que tiene el Estado para que, mediante acto administrativo, para asumir o recobrar
una actividad económica que había estado mayormente sujeta a la acción de los particulares.

Otro concepto de estatización, es proporcionado por doctora Rosa Carmen Rascón Gasca, y
dice que se entiende por tal al: “Acto unilateral del Estado, por medio del cual determina que una
especifica actividad mercantil o industrial, sólo puede ser desarrollada por él, ya directamente, y
en forma indirecta por medio de un ente paraestatal especializado.”

Cabe recalcar que por medio de esta forma el Estado no adquiere bienes, sino que reserva una
actividad a los gobernados o conserva para sí determinado renglón de sus recursos.

Reservar ciertas actividades a los gobernados nacionales significa que no puede participar
extranjeros en ciertas materias o que el Estado reserva para así la explotación de determinados
recursos, por ejemplo, los hidrocarburos, como lo hizo a través de la llamada expropiación
petrolera o la energía eléctrica; en estos dos últimos rubros es menester recalcar que el párrafo
sexto del Artículo 27 constitucional prohíbe las concesiones a particulares, pero admite los
contratos.

Para distinguir ambos supuestos, Gutiérrez y González prefiere utilizar el término mexicanización
cuando el Estado no permite que extranjeros intervengan en ciertas actividades y lo define de la
siguiente manera: “Acto del Estado por el cual dispone que una determinada actividad comercial,
industrial o agrícola sólo puede ser legalmente desarrollada por personas físicas mexicanas, o
personas morales constituidas conforme las leyes mexicanas y que no admitan socios
extranjeros.”

Actividades reservadas.
Mediante la estatización el estado no adquiere bienes, sino que reserva una actividad a los
gobernados o conserva para sí determinado renglón de sus recursos.

En el primer caso, ya se han confiado exclusivamente a mexicanos:


a) El transporte carretero de pasajeros,
b) Turismo y carga;
c) La distribución de gas y gasolina;
d) Radio y televisión (excluida la transmitida por cable);
e) Uniones de crédito;
f) Banca de desarrollo, y
g) Algunos servicios profesionales y técnicos.

En determinados casos se ha reservado cierta participación a los nacionales en las siguientes:


a) Transporte aéreo,
b) Casas de bolsa o telefonía,
c) Hidrocarburos y
d) La energía eléctrica.

Cabe señalar que, con la estatización, es a través de la historia donde en su momento se han
creado diversos exorganismos descentralizados, como Petróleos Mexicanos, Comisión Federal
de Electricidad, y Ferrocarriles Nacionales de México.

Diferencia ente estatización y expropiación,


Estatización y expropiación no significan lo mismo, ya que estatizar es una figura jurídica más
genérica y extensa que la expropiación, teniendo diversos usos y aplicaciones, obteniendo el
manejo de ciertas actividades y bienes de interés nacional, llevando a cabo la administración
directamente.

La expropiación, por otro lado, “consiste en la sustracción de determinados bienes del dominio
privado que, por alguna causa de utilidad pública especificada en la ley, se transfiere al dominio
público mediante el pago de una indemnización”. Esta es de carácter personal, tiene siempre por
objeto un bien individualizado o designado con precisión, que es necesario para la colectividad
por una razón determinada (construcción o alguna otra causa de utilidad pública).

La nacionalización se realiza, por regla general sobre empresas económicas completas y solo
en una pequeña medida o de manera excepcional, sobre bienes corporales, tales como
inmuebles o herramienta agrícola. Esta afecta a las empresas o a las actividades y a los bienes
materiales. Esta es una medida impersonal, descansa en una idea general (utilizar los factores
de producción en el interés público, y no en el interés privado).

Régimen jurídico de la estatización.


Se tiene en primera instancia, el párrafo sexto del artículo 27 Constitucional, que establece la
nacionalización de determinadas industrias y a la letra dice:
“…Tratándose del petróleo y de los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos o de
minerales radioactivos, no se otorgarán concesiones ni contratos, ni subsistirán los que en su
caso se hayan otorgado y la Nación llevará a cabo la explotación de esos productos, en los
términos que señale la Ley Reglamentaria respectiva.

Corresponde exclusivamente a la Nación generar, conducir, transformar, distribuir y abastecer


energía eléctrica que tenga por objeto la prestación de servicio público. En esta materia no se
otorgarán concesiones a los particulares y la Nación aprovechará los bienes y recursos naturales
que se requieran para dichos fines.”

De manera análoga puede decirse que el fundamento legal de la estatización se encuentra en


los artículos 25 y 28 Constitucionales, mismos que refieren de los aspectos relacionados con la
rectoría del desarrollo económico de la población; que busca, ante todo, el fomento de las
actividades productivas, una más justa distribución del ingreso y la riqueza, incluyéndose la
regulación y el respaldo de las actividades de interés general, con la concurrencia de los sectores
público, social y privado.

1.3.4. La requisa
La requisa es inicialmente una institución militar que el derecho administrativo ha adoptado. La
adopción de esta figura por el derecho administrativo deviene de las crisis que enfrenta el Estado
distintas de las situaciones de guerra, como son las económicas y sociales.

La requisición tuvo que evolucionar y llenarse de otros supuestos para su aplicación, todos por
ser de interés público, de interés urgente para el Estado y así surge la requisición administrativa
o para épocas de paz o no militares.

Con su evolución la requisición entró en confrontación con la expropiación, pues ambas


instituciones proporcionaban al Estado los mismos bienes y servicios, con carácter excepcional.
Más tarde, la nacionalización agravaría la tarea de separarlos, de deslindar su naturaleza, objeto
y fines.

1.3.4.1. Definición
La requisa o requisición es un procedimiento administrativo unilateral de cesión forzada de
bienes, que implica una limitación a la propiedad privada principalmente inmuebles, para
satisfacer urgentes propósitos de utilidad pública y mediante la indemnización correspondiente.

También opera la requisición obligando a una persona a colaborar prestando servicios


personales a la administración pública.

También significa, demanda imperiosa hecha por el gobierno, para poner a su disposición las
personas o las cosas que se necesiten con urgencia para un servicio público. Jurídicamente,
requisición es la expropiación de bienes o el uso forzoso de bienes muebles o inmuebles, e
incluso la incorporación transitoria de personas en determinados servicios, dictada por la
autoridad competente, para poder satisfacer una necesidad pública.

Características de la requisa.
a) Es a través de ella donde el Estado adquiere de manera temporal bienes.
b) Para que este tipo de requisa opere, debe de ser decretada por una autoridad
competente, ya sea administrativa o militar (en este último caso, el Ejecutivo Federal o
por conducto de la Secretaría de la Defensa Nacional o de la de marina),
c) Debe obedecer siempre a una situación de excepción (el estado de beligerancia) o
necesidad urgente y
d) Deberá ser efectuada mediante indemnización;
e) Esta no implica la pérdida de la propiedad en definitiva (salvo cuando se trata de bienes
perecederos).

Clasificación de la requisa.
a) Requisa militar: Se requiere la utilización de bienes consumibles de manera permanente
(alimentos, medicinas, etc.), así también como el empleo de bienes inmuebles de manera
temporal, esto de acuerdo a las necesidades del ejército y mediante el pago de una
indemnización como contraprestación para repara el daño causado.
Su justificación es la necesidad de lograr la eficacia organización y funcionamiento del
ejército, a fin de que éste cumpla satisfactoriamente sus funciones.
b) Requisa administrativa: Consiste en el requerimiento que hace una autoridad sobre la
población para que esta ayude a controlar algún problema u actuación inminente de
carácter urgente que no sucedan en tiempo de guerra, es decir para hacer frente a
necesidades temporales y excepcionales de interés general.
Este tipo de requisa se justifica por la necesidad de satisfacer exigencias urgente de la
población civil, consistentes en el aprovisionamiento de artículos de primera necesidad o
en proporcionar vestido, vivienda, asistencia médica, etc., o bien para resolver los
trastornos que cause la huelga de algún servicio público.

Un ejemplo de Requisa administrativa es el caso de una epidemia en una ciudad, que afecta a
un porcentaje considerable de la población, motivo por el cuál, operan en toda su capacidad los
hospitales públicos, el Ejecutivo Estatal decide requisar un piso de un Hospital Privado. Se
observa que en este ejemplo, la causa es el interés público, no existiendo huelga en la misma.
Régimen jurídico de la requisa.
Para el caso de requisiciones (administrativas) fuera del estado de guerra o estados de
excepción, puede darse aplicación del artículo 27 constitucional párrafo tercero que a la letra
establece:
“La nación tendrá en todo tiempo el derecho de imponer a la propiedad privada las modalidades
que dicte el interés público…”, y es a través de la requisa como modalidad a través del cual, el
Estado podrá disponer de esa propiedad con la finalidad de atener a una necesidad urgente”.

Para el caso de la requisa militar, esta tiene su fundamento en los artículos 16 y 29


Constitucionales, ambos preceptos se complementan, indicando que esta se llevará a cabo una
vez decretado la suspensión de garantías individuales:
“En los casos de invasión, perturbación grave de la paz pública, o de cualquier otro que ponga a
la sociedad en grave peligro o conflicto, solamente el Presidente de los Estados Unidos
Mexicanos, con la aprobación del Congreso de la Unión o de la Comisión Permanente cuando
aquel no estuviere reunido, podrá restringir o suspender en todo el país o en lugar determinado
el ejercicio de los derechos y las garantías que fuesen obstáculo para hacer frente, rápida y
fácilmente a la situación; pero deberá hacerlo por un tiempo limitado, por medio de prevenciones
generales y sin que la restricción o suspensión se contraiga a determinada persona..”

En la Ley de Vías Generales de Comunicación dispone en el artículo 112 las características que
debe de seguir toda requisa:
“En caso de guerra internacional, de grave alteración del orden público o cuando se tema algún
peligro inminente para la paz interior del país o para la economía nacional, el gobierno tendrá el
derecho de hacer la requisición en caso de que a su juicio lo exija la seguridad, defensa,
economía o tranquilidad del país, en las vías generales de comunicación, de los medios de
transporte, de sus servicios auxiliares, accesorios y dependencias, bienes muebles e inmuebles,
y disponer de todo ello, como lo juzgue conveniente el gobierno podrá igualmente utilizar el
personal que estuviere al ejercicio de la vía de qué se trate cuando lo considere necesario, en
caso, la nación indemnizará a los interesados, pagando los daños por su valor real y los perjuicios
con el 50% de descuento, si no hubiere avenimiento sobre el monto de la indemnización, los
daños se fijarán por peritos nombrados por ambas partes y los perjuicios, tomando como base el
promedio del ingreso neto en los años anterior y posterior a la incautación. Los gastos del
procedimiento pericial serán por cuenta de la nación.”

Se cuenta con diversos regímenes requisitorios administrativos, los cuales siguen básicamente
el modelo de la Ley de Vías Generales de Comunicación. Estos regímenes autorizan al Gobierno
Federal llevar a cabo la aplicación de la figura de la requisa (como se ha establecido) en caso de
desastre natural, de guerra, de grave alteración del orden público o cuando se prevea algún
peligro inminente para la seguridad nacional, la paz interior del país, la economía nacional; siendo
objetos de la misma, los bienes señalados en las Leyes respectivas que se señalan a
continuación:

A) El Articulo 117 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión:


”… para garantizar la continuidad en la prestación de los servicios públicos… el Ejecutivo
Federal, a través de la Secretaría, podrá hacer la requisa de las vías generales de
comunicación, así como de los bienes muebles e inmuebles y derechos necesarios para
operar dichas vías y disponer de todo ello como lo juzgue conveniente.”

a) El Artículo 62 de la Ley de los Sistemas de Ahorro para el Retiro:


“…el Gobierno Federal podrá hacer la requisa, del centro de operaciones y demás
instalaciones, inmuebles, muebles y equipo, destinados para la operación de la Base de
Datos Nacional SAR, como lo juzgue conveniente. El Gobierno Federal podrá igualmente
utilizar el personal que estuviere al servicio de las empresas operadoras de que se trate,
cuando lo considere necesario.”

b) El Artículo 155 de la Ley de la Industria Eléctrica:


Para “…la Continuidad del Suministro Eléctrico, el Gobierno Federal podrá hacer la
requisa de los bienes muebles e inmuebles necesarios para el Suministro Eléctrico y
disponer de todo ello como juzgue conveniente.”

c) El Artículo 56 de La Ley Reglamentaria del Servicio Ferroviario:


“…el Gobierno Federal podrá hacer la requisa de las vías generales de comunicación
ferroviaria, los equipos ferroviarios, los servicios auxiliares y demás bienes muebles e
inmuebles y de disponer de todo ello como lo juzgue conveniente. El Gobierno Federal
podrá igualmente utilizar el personal que estuviere al servicio de la vía requisada cuando
lo considere necesario.”

d) El Artículo 83 de la Ley de Aviación Civil:


“…el Gobierno Federal podrá hacer la requisa de las aeronaves y demás equipo de los
servicios públicos de transporte aéreo, de los bienes muebles e inmuebles necesarios y
disponer de todo ello como lo juzgue conveniente. El Gobierno Federal podrá igualmente
utilizar el personal que estuviere al servicio de la sociedad sujeta a la requisa cuando lo
considere necesario.”

e) El Artículo 77 de la Ley de Aeropuertos.


“…el Gobierno Federal podrá hacer la requisa de los aeropuertos, los servicios
aeroportuarios y complementarios, así como de los demás bienes muebles e inmuebles
y disponer de todo ello como juzgue conveniente. El Gobierno Federal podrá igualmente
utilizar el personal que estuviere a servicio de la requisada cuando lo considere
necesario.”

1.3.4.2. El procedimiento de declaración de requisa


1.3.4.2.1. Las hipótesis de procedencia
Del Artículo 112 de la Ley de Vías Generales de Comunicación, se desprende la facultad del
gobierno de hacer uso de ciertos bienes y servicios (vías generales de comunicación, medios de
transporte, servicios auxiliares, accesorios y dependencias, bienes muebles e inmuebles, así
como el personal al servicio de la vía), la cual procederá la requisición en caso de ocurri alguno
de los siguientes supuestos:
a) En caso de suspensión de garantías a que alude el artículo 29 Constitucional, o sea “en
los casos de invasión, perturbación grave de la paz pública o cualquiera otro que ponga
a la sociedad en grande peligro o conflicto”.
b) Ocurrirá la requisición militar en tiempo de guerra (aludida en el artículo 16 Constitucional)
“…En tiempo de guerra los militares podrán exigir alojamiento, bagajes, alimentos y otras
prestaciones, en los términos que establezca la ley marcial correspondiente”.
c) Ocurrirá la requisición administrativa para casos excepcionales y urgentes, de acuerdo
con las leyes respectivas donde se contemple la requisa (entrando aquí los regímenes
requisitorios administrativos).

Los supuestos de la requisa militar están establecidos en el Artículo 112 Ley de Vías Generales
de Comunicación, precepto que comprende a la requisición militar, surgiendo:
d) En caso de guerra internacional,
e) En caso de grave alteración del orden público o
f) Cuando se tema algún peligro inminente para la paz interior del país o para la economía
nacional

De conformidad con el artículo 117 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión,


procederá en caso de ocurrir:
a) Desastre natural,
b) Guerra,
c) Una grave alteración del orden público
d) Cuando se prevea algún peligro inminente para la seguridad nacional, la paz interior del
país,
e) Cuando se prevea algún peligro para la economía nacional o
f) Para garantizar la continuidad en la prestación de los servicios públicos

En el caso de la Requisa Administrativa se aplica en casos de paz y se regula por ordenamientos


de carácter pura y estrictamente administrativos y su objeto es cualquiera de estas tres
modalidades:
a) La prestación forzosa de servicios personales;
b) La requisición de bienes inmuebles; o uso de bienes inmuebles
c) La requisición de bienes muebles.

Prohibición de la requisa militar en tiempos de paz.


Fundamenta principalmente en el artículo 16 constitucional federal que establece lo siguiente:
“En tiempo de paz ningún miembro del Ejército podrá alojarse en casa particular contra la
voluntad del dueño, ni imponer prestación alguna. En tiempo de guerra los militares podrán exigir
alojamiento, bagajes, alimentos y otras prestaciones, en los términos que establezca la ley
marcial correspondiente.”

El Artículo 215 del Código de Justicia Militar dispone cinco años de prisión el que sin estar
autorizado exija el pago de alguna contribución de guerra, o servicios personales; haga
requisición de víveres, o elementos de transporte, tome rehenes, o ejecute cualquiera otra clase
de vejaciones en la población civil de país enemigo.

El Artículo 327 condena al personal militar que abuse de los poderes que le fueren conferidos
para hacer requisiciones, o que reúse dar recibo de las cantidades o efectos proporcionados,
será castigado con la pena de un año de prisión, que será aumentada según las circunstancias
del hecho.

1.3.4.2.2. Las medidas que podrá adoptar el Ejecutivo Federal


El artículo 112 de la Ley de Vías Generales de Comunicación faculta al Ejecutivo Federal para
requisar los bienes de las empresas de vías generales de comunicación en los casos específicos
que el propio precepto señala y entre los que se encuentra la posibilidad de peligro inminente
para la economía nacional.

Es mediante la publicación el acuerdo respectivo por parte del Ejecutivo Federal en el Diario
Oficial de la Federación donde aplica la requisa procediendo de igual manera para su
levantamiento o terminación.

De conformidad con el tercer párrafo del Artículo 117 de la Ley Federal de Telecomunicaciones
y Radiodifusión, el Ejecutivo Federal podrá igualmente utilizar el personal que estuviere al
servicio de la vía requisada cuando lo considere necesario. La requisa se mantendrá mientras
subsistan las condiciones que la motivaron.

1.3.4.2.3. La utilización del personal


Existe la posibilidad de requisar servicios personales. No se estará en presencia, lógicamente,
de un modo de adquirir bienes, pero sí derechos a favor del estado. La requisición de trabajos
personales se prevé en la legislación federal ante situaciones catastróficas o que dañen con
gravedad algún servicio público importante.

También procederá la requisa o incautación de instalaciones que sirven de base para la


prestación de servicios públicos, conforme a las leyes específicas relativas a las vías generales
de comunicación (transporte, aviación, entre otros), cuando los trabajadores se declaran en
huelga. Es a través de la requisa administrativa del servicio publico, donde se permite que el
poder público pueda coactivamente mantener en operación de dicha prestación de servicio
público a cargo de la empresa en conflicto. Puede referirse a bienes, a servicios personales o a
toda una empresa.

Es a través de la requisa administrativa, en donde se respeta el derecho a la huelga de los


trabajadores, y a la vez, se garantiza la continuidad del servicio público de qué se trate, en ello
reside su justificación.

Sin embargo, existe ocasiones en que a través de la requisa se pretende obligar a los
trabajadores en huelga a prestar un trabajo para asegurar la continuidad del servicio público; sin
embargo, esto es anticonstitucional por contravenir al artículo 5° constitucional, ya que no existe
relación laboral entre el trabajador en huelga y el administrador de la requisa; aún cuando este
sea el propio estado, no se le puede exigir la prestación de servicios profesionales, salvo en el
caso de guerra.

Por lo tanto, para que proceda la requisición de trabajo personal deberá ser suspendida
previamente la garantía del Artículo 5º constitucional, el cual prohíbe la prestación de servicios
sin consentimiento del afectado.

1.3.4.2.4. La indemnización y el procedimiento pericial


La indemnización por requisa no es previa, como en el caso de la expropiación, sino que se
realiza con posterioridad al uso o a la toma en propiedad de la cosa requisada.

El Estado, salvo en el caso de guerra, indemnizará a los interesados pagando los daños y
perjuicios causados por la requisa.

La indemnización se calcula de acuerdo al valor catastral que tienen los bienes ya sea muebles
o inmuebles, y en caso de controversia entre las partes o sino hubiere acuerdo sobre el monto
de la indemnización, se recurre a un peritaje; es decir, los daños se fijarán por peritos nombrados
por ambas partes y en el caso de los perjuicios, se tomará como base el promedio del ingreso
neto en el año anterior a la requisa. Cada una de las partes cubrirá la mitad de los gastos que se
originen por el peritaje.

1.3.4.2.5. Los supuestos donde no hay necesidad de indemnización


Si no se causan daños, no se cubre indemnización alguna.
En el caso de guerra internacional a que se refiere este artículo, la Nación no estará obligada a
cubrir indemnización alguna.

1.3.4.2.6. La temporalidad de la requisa


La requisa es caracterizada por ser de carácter temporal, puesto que esta terminará una vez que
desaparezcan las causas que la originaron.
1.3.5. Los esquilmos
Concepto
Según el diccionario de la lengua española, entre las diversas acepciones de esquilmos podemos
citar: “conjunto de frutos y provechos que se sacan de las haciendas y ganados”; “provecho
accesorio de menor cuantía que se obtiene del cultivo o la ganadería”.

Miguel Acosta Romero lo conceptualiza como “el procedimiento a través del cual la
Administración Pública (ya sea la federal, las locales, las municipales y así como la Ciudad de
México y de sus alcaldías) puede utilizar y apropiarse de ciertos bienes que se consideran
desperdicios, como podría ser el caso de la industrialización de la basura y su utilización para
generar abonos.”

Destino de los bienes captados a través de los Esquilmos


Dentro del derecho administrativo, se refiere a un modo de adquirir bienes por el estado: la
captación de desechos industriales o urbanos para utilizarlos en su reciclaje o utilización.

Se trata del aprovechamiento que hace el Estado bienes considerados como “desperdicios”, ya
sean desechos, sobrantes, la chatarra, bienes muebles no utilizados o abandonados por los
particulares, y que en cierta forma pueden ser utilizados por el sector público para atender
necesidades sociales, ya sea mediante su reciclado o simplemente para darles el uso y
aprovechamiento que aún puedan brindarle a la población necesitada de esos bienes.

De acuerdo a la Ley General de Bienes Nacionales en su Artículo 131, será responsabilidad de


las dependencias y entidades de la Administración Pública de los esquilmos que ellas mismas
generan, las cuales podrán enajenarlos (venderlos), transferirlos o destruirlos.

Catalogando de manera análoga como esquilmos, de acuerdo al mismo precepto señalado


anteriormente a los bienes muebles de propiedad federal que estén a su servicio y que por su
uso, aprovechamiento o estado de conservación no sean ya adecuados o resulte inconveniente
su utilización en el mismo, así como la enajenación o destrucción de los desechos respectivos.

Sin embargo, hay casos en que esos desperdicios puede industrializarse mediante la relación de
determinados bienes que todavía pueden transformarse y rendir utilidad, como son el desperdicio
de metales, de papeles o la transformación de los desperdicios orgánicos en abonos.

Adquisición de ingresos a través de los Esquilmos


En la administración pública federal, la Secretaría de Función Pública a través de la Unidad de
Normatividad de Contrataciones Públicas, publicará en el Diario Oficial de la Federación, las
listas de precios mínimos para la venta de desechos de bienes muebles que generan las
dependencias y entidades paraestatales de los cuales el Estado obtiene ingresos, por ejemplo,
acero, papel, cartón, fierro, cobre, plástico, tela, vidrio, desperdicios de alimentos, entre otros.
Dicha publicación en tiempos recientes ha venido realizándose bimestralmente.

La venta se hará mediante licitación pública. De no lograrse la venta de los bienes a través del
procedimiento de licitación pública, se procederá a su subasta en el mismo evento, en los
términos que señalen las normas generales que emita la Secretaría, de conformidad con el
primer párrafo del Artículo 132 de la Ley General de Bienes Nacionales.

El organismo encargado de la venta de dichos esquilmos será el Instituto de Administración y


Avalúos de Bienes Nacionales.

Los ingresos que se obtengan por las enajenaciones a que se refiere este artículo, deberán
concentrarse en la Tesorería de la Federación, de conformidad con el párrafo tercero del articulo
131 de Ley General de Bienes Nacionales.

Donación de Esquilmos
De acuerdo con el artículo 133 de la Ley General de Bienes Nacionales, las dependencias y
entidades Administración Pública Federal Las dependencias, podrán donar bienes muebles de
propiedad federal que estén a su servicio, cuando ya no les sean útiles.

Los cuales podrán ser donados a las entidades federativas, municipios, instituciones de salud,
beneficencia o asistencia, educativas o culturales, a quienes atiendan la prestación de servicios
sociales por encargo de las propias dependencias, a beneficiarios de algún servicio asistencial
público, a las comunidades agrarias y ejidos y a entidades que los necesiten para sus fines,
siempre que el valor de los bienes objeto de la donación, no exceda del equivalente a diez mil
Unidades de Medida y Actualización.

1.3.7. Las donaciones


La Federación, las entidades federativas, en los municipios, en general, las personas públicas
pueden obtener bienes mediante herencias, donaciones o negados como otra persona
cualquiera, siempre que, por razones de interés público o por las limitaciones a las que la función
desempeñada la sujete y se cumplan los ordenamientos aplicables al caso concreto.

En el caso de la Donación, esta es un contrato traslativo de dominio, por el que una persona
transfiere a otra, gratuitamente (sin fines de lucro), una parte o la totalidad de sus bienes
presentes, no puede aplicar los bienes futuros.

Donación de particulares a favor del Estado.


En este caso el donante, es la persona físico o moral que transfiere determinados bienes; sin
embargo, es conveniente recalcar que sólo podrán hacer donación todos los que puedan
contratar y disponer de sus bienes, en este caso no pueden donar los menores de edad y los
incapaces.

El donatario será la administración pública, ya que la Donación de Bienes aplicará a favor de las
dependencias y entidades paraestatales de la misma, ya sea de la Administración Pública
Federal, de los gobiernos de las entidades federativas, los municipios y las instituciones
autorizadas para recibir donativos deducibles en términos de la Ley del Impuesto sobre la Renta.
Es posible dar donaciones siempre que no sea utilizado como una condicionante para un
compromiso comercial, de una recomendación, para favorecer la toma de decisiones, o que
tengan relación con algún funcionario o que tenga un fin de proselitismo, o que se esté buscando
algún beneficio.

Sin embargo, conforme al artículo 27 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, el donante puede
resultar beneficiados con la deducción de donativos onerosos ni remunerativos.

Cuando la donación proviene de un particular, la Secretaría de la Función Pública emitirá el


contacto correspondiente por conducto de la Dirección General de Patrimonio Inmobiliario
Federal, recalcándose que no se requerirá la intervención de notario en su formalización.

Órganos de la Administración Pública que pueden recibir donaciones


Los Lineamientos del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes para la Donación de
Bienes, instrumento encargado de establecer la regulación de las donaciones que puede ser
objeto la Administración Pública, dispone en su Lineamiento Segundo Fracción V que los órganos
de la Administración pública que pueden recibir donaciones, lo harán siempre y cuando lo
destinen a determinadas actividades:

Para servicios públicos locales, fines educativos o de asistencia social, podrán recibir
donaciones:
a) Dependencias de la Administración Pública Federal;
b) Entidades paraestatales de la Administración Pública Federal;
c) Gobiernos de las entidades federativas, y
d) Municipios.

Para el desarrollo de sus actividades, podrán recibir donaciones:


a) Instituciones autorizadas para recibir donativos deducibles en términos de la LISR.

Para el caso de atención de desastres naturales, podrán recibir donaciones:


a) Gobiernos de las entidades federativas, de conformidad con la Declaratoria de
Emergencia o Desastre natural emitida por la Secretaría de Gobernación, y
b) Municipios, de conformidad con la Declaratoria de Emergencia o Desastre natural emitida
por la Secretaría de Gobernación;

Para la atención a zonas de muy alta o alta marginalidad, podrán recibir donaciones:
a) Municipios, calificados como de muy alta o alta marginalidad de acuerdo con los índices
que publica el Consejo Nacional de Población, y
b) Instituciones autorizadas para recibir donativos deducibles en términos de la LISR;

Donación de la Administración Pública Federal.


La Administración Pública Federal misma puede donar bienes inmuebles que ya no consideren
útiles para el servicio público a los organismos descentralizados de carácter federal, siempre y
cuando su objeto sea la salud o a la educación, esto de conformidad con la fracción V del Artículo
84 de la Ley General de Bienes Nacionales.

Además, de conformidad con el Artículo 133 de la Ley General de Bienes Nacionales; habrá
donación de este tipo de bienes de propiedad federal que ya no sean utilizados: a los Estados y
Municipios, a instituciones de salud, beneficencia o asistencia, educativas o culturales, a quienes
atiendan la prestación de servicios sociales por encargo de las propias dependencias, a
beneficiarios de algún servicio asistencial público, a las comunidades agrarias y ejidos y a
entidades que los necesiten para sus fines, siempre que el valor de los bienes objeto de la
donación, no exceda del equivalente a diez mil días de salario mínimo general vigente en la
Ciudad de México.

Si el valor de los bienes excede de la cantidad mencionada, se requerirá de la previa autorización


de la Secretaría de la Función Pública.

Al igual que la donación de particulares a favor del Estado, donación de inmuebles a favor de la
administración pública se realizará mediante contrato privado que tendrá el carácter de escritura
pública; por lo que no requerirá de intervención de notario, esto de conformidad con el artículo
99 fracción I de la Ley General de Bienes Nacionales.

En el caso de ayuda humanitaria o de investigación científica, la Federación podrá donar bienes


muebles a gobiernos e instituciones extranjeras, o a organizaciones internacionales, mediante
acuerdo presidencial refrendado por los titulares de la Secretaría de Relaciones Exteriores, de la
Secretaría y de la dependencia en cuyos inventarios figure el bien.

1.3.8. La herencia y la beneficencia pública


Herencia per se es, el modo de adquirir la propiedad consiste en que por causa de muerte de
una persona este transmita los bienes derechos y obligaciones mediante testamento. La
sucesión de todos los bienes del difunto y en todos sus derechos y obligaciones que nos
extinguen por la muerte.

En el supuesto de que el testador no se haya pronunciado en ningún sentido respecto al destino


de sus bienes, o a falta de descendientes, cónyuge, descendientes, parientes colaterales dentro
del cuarto grado y la concubina o el concubino del testador, la masa hereditaria pasará a la
beneficencia pública, de conformidad con el Artículo 1602 del Código Civil Federal.

La masa hereditaria es el conjunto de bienes, derechos y obligaciones que, formando el


patrimonio del causante, se transmite al heredero al morir aquél. La transmisión se realiza por el
hecho de la muerte y desde este momento, siempre y cuando, que el heredero acepte la
herencia.

Si tiene gravamen esa herencia, la Administración Pública decidirá si lo acepta o no; es decir si
la herencia o legado que se deja a un establecimiento público imponiéndole algún gravamen o
bajo alguna condición, sólo serán válidos solo si el gobierno los aprueba.
La beneficencia pública son aquellas instituciones que están regidas por la política pública de la
Secretaría de Salud; es decir está acostada solamente en el ámbito de salud.

La manera en que la beneficencia pública obtiene ingresos es a través de las aportaciones del
Estado o de los particulares y no únicamente por el mecanismo de la herencia, sino de modo
importante por donativos o legados que integran un patrimonio que actualmente es administrado
por el órgano desconcentrado dependiente de la Secretaría de Salud, denominado
Administración del Patrimonio de la Beneficencia Pública, quien representa los intereses de la
Beneficencia Pública en toda clase de juicios y procedimientos, entre ellos los juicios sucesorios.

Otro mecanismo por el cual la beneficencia pública se allega de ingresos se contiene en el


Artículo 61 de la Ley de Instituciones de Crédito, al disponer que prescriben a favor del patrimonio
de la beneficencia pública los depósitos, inversiones e intereses sin movimiento por un periodo
mayor a tres años.

1.3.9 Las modalidades impuestas a la propiedad privada


Propiedad originaria del Estado
Establecida dentro del Artículo 27 Constitucional primer párrafo, que a la letra señala:
“Artículo 27.- La propiedad de las tierras y aguas comprendidas dentro de los límites del territorio
nacional, corresponde originariamente a la Nación, la cual ha tenido y tiene el derecho de
transmitir el dominio de ellas a los particulares, constituyendo la propiedad privada.”

La noción de “propiedad originaria” del Estado, es el antecedente que legitima su propia acción,
por lo que se puede “imponer a la propiedad privada las modalidades que dicte el interés publico”.

Modalidades
El artículo 27 tercer párrafo de la Constitución determina que la nación tendrá en todo tiempo el
derecho de imponer a la propiedad privada “las modalidades que dicte el interés público”, siendo
esto confirmado por lo dispuesto en el Artículo 830 del Código Civil Federal, que establece que
“el propietario de una cosa puede gozar y disponer de ella con las limitaciones y modalidades
que fijen las leyes”.

Las modalidades impuestas a la propiedad privada por causa de utilidad pública, “constituyen
restricciones impuestas al ejercicio de los atributos del derecho de propiedad, de tal manera que,
a primera vista, parece que el Estado al establecerlas, está privando al propietario de una parte
de su derecho, lo cual podría considerarse como un caso de expropiación”.

Sin embargo, Martínez Morales explica que a través de las “modalidades” no se adquieren
bienes, lo que “el Estado tiene es la posibilidad de establecer solo limitaciones a la propiedad
privada en virtud de intereses de la sociedad… y obedecen a una causa de interés público que
prevé la Ley y de ninguna manera habrá indemnización al particular pues no se le hará privado
de ella”.

De lo anterior, puede estimarse que la imposición de “modalidades” a la propiedad privada se


traduce necesariamente en la supresión o en la limitación de alguno de los derechos reales
inherentes y consustanciales a ella, como lo son el derecho a usar la cosa, el disfrutar de la
misma, y el de disponer de esta.

La finalidad que se persigue al imponerse modalidades a la propiedad privada no es otra cosa


que la de estructurar el régimen de la propiedad privada dentro de un sistema que haga
prevalecer el interés publico sobre el interés privado, hasta el grado en que la nación lo estime
pertinente.

Diferencias entre la Expropiación y las Modalidades impuestas a la propiedad privada.


La Suprema Corte de Justicia de la Nación, ha diferenciado los conceptos de modalidad y de
expropiación, en los siguientes términos:

Modalidad a la propiedad privada Expropiación


Es de carácter general y permanente que Se concreta a un caso particular.
modifica la figura jurídica de la propiedad; la
limita o transforma…
No extinguen la propiedad, sino la restringen La propiedad se extingue.
o limitan.
El bien sigue siendo del particular de manera El bien pasa a ser completamente del Estado.
parcial.
No existe indemnización. Existe indemnización.
Extinción parcial de los derechos reales del Sustitución del derecho al dominio o uso de la
propietario: de usar, disfrutar y disponer de la cosa por el goce de un pago.
propiedad.
Estructurar el régimen de la propiedad privada Adquisición de bienes con miras atender
dentro de un sistema que haga prevalecer el causas de utilidad público.
interés publico sobre el interés privado

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