Coco (folclore)
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Que viene el coco, de Goya (1799).
El coco, cuco o cucuy es una criatura ficticia de origen ibérico, caracterizado
como asustador de niños, con cuya presencia se amenaza a los niños que no
quieren dormir. La expresión cuco es preferida
en Chile, Argentina, Bolivia, Nicaragua, Cuba,1 Ecuador,1 Panamá,2 Perú,3 Puerto
Rico, Uruguay y República Dominicana. En Portugal, España, Costa
Rica, Colombia, México, Guatemala, Honduras y Venezuela y El Salvador se
prefiere la palabra coco. En Brasil existen seres folclóricos similares como la
«cuca» y el bicho-papão,4 y en Paraguay cucu. En Bulgaria es el terrible
"Torbalan". En Noruega y Dinamarca se le conoce como el "Bussemanden" y
en Finlandia como el "Mörkö".5
Índice
1Etimología
2Origen y tradición
3Canciones de cuna
o 3.1Otros poemas
4Véase también
5Referencias
Etimología[editar]
Un coco por fuera. Se cree que se le llamó así por parecerse a la cara del Coco.
Para el nombre de este personaje y su caracterización se han sugerido muchas
posibilidades, desde el latín coquus, 'cocinero', hasta el náhuatl kojko, 'daño'.
El etimólogo Joan Corominas afirma en su obra Breve diccionario etimológico de
la lengua castellana que los hombres del almirante portugués Vasco de
Gama llamaron así al fruto homónimo por comparación de la cáscara y sus tres
agujeros con una cabeza con ojos y boca, como la del coco. 6
Parece tratarse de un vocablo expresivo que ha surgido en muchas lenguas
distintas de forma paralela, generalmente con el sentido de «objeto esférico». Así,
en griego antiguo existe ya la voz kókkos, «grano, pepita». Son voces de
formación paralela, entre otras, el italiano còcco o cucco («huevo»), el
francés coque («cáscara de huevo»). En euskera existe también la
palabra «Koko»., que en español equivale a coco, fantasma o duende.
La forma cuco, mayoritaria en el Cono Sur y ciertas áreas de Centro América,
puede deberse a un cruce entre el coco europeo y alguna deidad de origen
africano (el diablo bantú Kuku) o maya (el dios Kukulcan).
Posible diminutivo del cucurucho que asustaba a niños pequeños[cita requerida].
También se postula que es una deformación de la palabra cucurucho[cita requerida] que
es el nombre del capirote que usaban los condenados por la inquisición en sus
manifestaciones callejeras y asustaban a los niños físicamente por la forma
grotesca que tiene y psicológicamente por ser personas "malas" frente a la Iglesia
Católica.
Existen otras variantes: en México se encuentra la
forma Kukui (en Zacatecas, Michoacán y también en Nuevo México, en Estados
Unidos), escrita a veces Kookooee para acomodarse a la pronunciación inglesa.
En la zona estadounidense, los chicanos emplean con frecuencia el
nombre Cocoman (en paralelo al Sacoman u Hombre del saco). En Cuba, el Coco
alarga su nombre en Cocorícamo. En Perú, la forma Cucufo es uno de los
nombres del Diablo en persona. En España la forma "Coco" es la más usada, pero
también son conocidos como asustadores el Cocón y la Cucala, así como el Coco
Cirioco[cita requerida].
Hasta ahora, el testimonio más antiguo en lengua castellana que se conoce de la
palabra coco se encuentra en el Cancionero de Antón de Montoro, de 1445. Allí se
leen estos versos:
Tanto me dieron de poco / que de puro miedo temo, / como los niños de cuna / que les dicen ¡cata el
coco!....
Antón de Montoro, Cancionero
Origen y tradición[editar]
En el norte de Portugal el coco es representado por un dragón [cita requerida]. En la villa
de Monção, conocida como la tierra del coco (terra da coca), se le llama la "Santa
Coca" o "Coca Rabixa". En la fiesta del Corpus Christi, el coco es el dragón que
lucha contra San Jorge.
El poeta Federico García Lorca señaló, a propósito del Coco, que
"La fuerza mágica del Coco es precisamente su desdibujo. Nunca puede aparecer aunque ronde las
habitaciones. Y lo delicioso es que sigue desdibujado para todos".
García L