LOS CELOS UNA PRÁCTICA PELIGROSA
Licdo. POR JOSÉ MARIO BUENDÍA SOLITO.
Psicólogo acreditado en terapia de Interacción Recíproca y Aceptación y Compromiso.
Por el colegio de psicólogos de Costa Rica.
A nivel psicológico, los celos son un sentimiento que demuestra miedo e inseguridad de
perder a la persona que se ama; hasta cierto punto los celos pueden ser una muestra de
amor hacia el ser querido, el sentirlos en algunas ocasiones puede ser como un halago
hacia la otra persona, pero cuando se tornan enfermizos las relaciones empiezan a
padecer momentos poco gratos y en muchos casos a romperse.
Científicos de la Universidad de Pisa realizaron un estudio donde se analizaron
pacientes que padecían enfermedades como esquizofrenia, mal de Parkinson y
alcoholismo y descubrieron que estas enfermedades pueden ser padecidas a raíz de celos
agresivos, ya que éstos alteran una región del cerebro donde suceden procesos
cognitivos y afectivos.
El portal de Nuevo Ojo, contribuye con otro estudio, donde al analizar a una persona
que experimenta un trance de celos, deduce que éste puede ser también llamado
síndrome de Otelo, o cuadro de delirio celotípico, que es donde los celos los llevan a
experimentar conductas agresivas, cometer acoso, asesinato o suicidio de ellos mismos.
Los celos pueden pasar de ser un sentimiento natural a una enfermedad, esto último lo
podríamos determinar si notamos que dedicamos un aproximado del 30% de nuestro
tiempo a pensar en sí nos están engañando; es en este caso en el que se debe buscar
ayuda, para no llegar a padecer de celos enfermizos. En te presentamos algunas
características que suelen permitir que los celos empiecen a manifestarse:
1. Falta de confianza en sí mismo: Las personas inseguras son las que más sufren
de este mal, suelen sentirse inferiores a la pareja y no merecedoras de estar con
ella, lo que es un factor que empieza a propiciar celos, que posiblemente no
tengan ninguna justificación.
2. Malas experiencias: Quienes en alguna ocasión han sido engañadas o
traicionadas, suelen vivir predispuestas o a la defensiva, con el temor de volver a
vivir lo mismo, estos comportamientos ocasionan que su personalidad cambie y
se vuelvan celosas e inseguras.
3. El apego: Los celos son una manifestación al miedo de perder a esa figura de
apego que nos da “seguridad”.
4. Las comparaciones: Al compararnos constantemente con los demás nos damos
cuenta que existen personas que son mejores que nosotros, por lo que aparece el
miedo a que nuestra pareja nos deje por quien creemos superior a nosotros.
Sin duda todos los seres humanos, desde la niñez, experimentamos este sentimiento de
celos: de niños pueden ser celos cuando llega un nuevo bebé a casa y, conforme pasa el
tiempo, se van manifestando de distintas formas, pero algo importante que se debe saber
es controlar este sentimiento y no permitir que destruya ni tu vida, ni la de alguien
más. Algunos tips para aprender a controlarlos son:
1. Identifica tus emociones. Los celos son una combinación de ira y miedo, pero
es importante analizar correctamente por qué se están presentando, qué es lo que
causó este sentimiento; un buen ejercicio es analizar a alguna otra persona que
también manifieste una situación idéntica, esto te ayudará a ver su reacción y los
efectos que causa y cuando te llegue a pasar, sabrás que conservar la calma es
una buena arma para no explotar.
2. No hagas escenas de celos sin motivo. Si acosas a tu pareja en todo momento
con cuestionamientos absurdos seguro terminará por huir, es importante saber
cuándo es momento para propiciar alguna plática, no discusión, habla acerca de
lo que sientes y podrás notar que tal vez tus motivos de celos sean solamente
imaginación.
3. No culpes a otros. Es importante ser responsable de tus actos, no pueden existir
terceros culpables para evadir tus culpas; acepta si te equivocaste, pide disculpas
y trata de no volver a caer en el mismo error.
4. Confía en ti. Es importante que tu mundo no gire alrededor de una sola persona
porque sin duda estarás en graves problemas, si tienes una pareja, deja claro que
es sólo tu pareja y cada uno tiene una vida y un espacio que respetar, realiza
actividades que fomenten más la confianza en ti, no te compares con nadie, tú
eres único y puedes trabajar en las cosas que sabes que no te hacen bien, para ser
mejor.
Los celos pueden llegar a ser una tortura, en cualquier relación y para la vida en sí, por
tal razón es importante aprender a manejar las emociones y descubrir realmente si son
celos fundamentados o sólo son creación de historias en la imaginación; siempre será
bueno meditar 5 minutos antes de tomar decisiones de las cuales te puedes arrepentir
después.
Muchas personas sienten celos a veces, sobre todo cuando existen fuertes sentimientos
de atracción y amor hacia su pareja (control). Incluso, en ocasiones y con moderación,
los celos pueden ayudar a darle chispa a una relación. Pero en muchas ocasiones los
celos nos controlados pueden dar lugar a situaciones de tensión en la pareja y pueden
terminar por deteriorar o incluso destruir la relación.
Es normal sentir celos, siempre y cuando estos no propicien situaciones de control, de
asfixia en la relación y que hagan daño a la propia pareja. Muchas personas que
maltratan sufren celos enfermizos, celos que controlan a la persona y hace que cometa
actos que indican de todo menos amor.
“Los celos son posesión, no importa como quieran pintarlos. Es asfixiar al otro en
nombre de un amor enfermizo”
6 consejos para superar los celos
Si te importa tu relación y reconoces ser un/a celoso/a compulsivo/a es interesante que
tomes nota de las ideas. Superar los celos es posible, aunque no siempre es fácil. Te
recomendamos que acudas siempre a un profesional que, sin duda, te ayudará. Aunque,
el primer paso, es reconocer y ser autocrítico con uno mismo para decir “sí, yo soy muy
celoso/a”.
1. Confiar en el otro
Es fundamental confiar en el otro, que seguramente se sentirá ofendido por la falta de
confianza. Incluso si hay razones para desconfiar por algún desliz o infidelidad del
pasado, es fundamental recuperar la confianza y aclarar los términos del perdón.
“La persona que te conviene es aquella que teniendo la libertad de hacer lo que quiera,
te elige a ti en todo momento”
2. Dejar de compararse con los demás
Compararse con los demás puede ser un camino fácil para perder autoestima. Si tu
pareja te eligió a ti será por algo, virtudes, habilidades, actitudes, etc. valoradas en
conjunto. No tiene sentido considerar las cualidades aisladas de los demás,
especialmente las relacionadas con el aspecto físico o el status social. Si no puedes
evitarlo, busca qué tienes tú que no tienen l@s demás, especialmente lo que le gusta a tu
pareja, y explótalo.
3. Prepararse para perderlo
Suena duro, pero es un buen ejercicio para buscar soluciones. Imaginar lo que supondría
perder al otro es una buena forma de enfrentarse al problema, de ver más allá, de acabar
con el pensamiento destructivo de “sin ti no soy nada” y cosas por el estilo. En la raíz de
los celos se encuentra el miedo a la pérdida y la inseguridad ante lo que ocurrirá en el
futuro. Superar ese miedo es vital para enfrentarse a ellos.
4. No entrar en el juego de poner celoso al otro
Intentar poner celoso al otro no hará que te sientas mejor. Tomárselo como un juego
distorsionará la situación. Puede que en algunas situaciones le de chispa a la relación,
pero cuando los celos son un problema éste se puede agravar. Los celos son una
reacción irracional a una situación que se asume desde una perspectiva concreto. Si
juegas te arriesgas a perder.
“Si los celos son señales de amor, es como la calentura en el hombre enfermo, que el
tenerla es señal de tener vida, pero vida enferma y mal dispuesta”
5. No distorsionar la realidad
Los celos están impulsados por el uso destructivo de la imaginación, que juega muy
malas pasadas, llevando a la mente imágenes muy negativas. Es necesario atender a lo
que ocurre y no imaginar siempre lo peor. Si no puedes evitarlo, piensa justo al
contrario e imagínate cómo rechaza al otro, cómo se sobrepone a las insinuaciones o lo
que quieras, con tal de no salir perdiendo.
6. Evitar prohibiciones y limitaciones
Dicen que quien evita la ocasión evita el peligro. Pero esto es un signo de desconfianza
realmente destructivo para una relación. Es fundamental dejar al otro libertad para que
actué como desee, vaya a donde quiera y hable y se relaciones con quien le parezca.
Una vez más, la confianza es vital.
“Si el amor te inmoviliza, hay temor. El amor saludable empuja, sacude y conmueve: te
transformas. Amar es ausencia de miedo”