Anatomía y Funciones del Abdomen
Anatomía y Funciones del Abdomen
El abdomen es la parte del tronco situada entre el tórax y la pelvis. (fig. 5-1). Se
trata de un receptáculo flexible y dinámico que alberga la mayoría de los órganos
del sistema digestivo y parte del sistema urogenital. La contención de los órganos
abdominales y su contenido se lleva a cabo mediante paredes músculo
aponeuróticas anterolateralmente, el diafragma superiormente, y los músculos de la
pelvis inferiormente. Las paredes músculo aponeuróticas anterolaterales están
suspendidas y sostenidas por dos anillos óseos (el borde inferior del esqueleto
torácico superiormente y la cintura pélvica inferiormente), unidos por la columna
vertebral lumbar semirrígida en la pared posterior del abdomen. Al interponerse
entre el tórax y la pelvis, más rígidos, esta disposición permite que el abdomen
envuelva y proteja su contenido a la vez que aporta la flexibilidad necesaria para la
respiración, la postura y la locomoción.
PARED ANTEROLATERAL
Aunque la pared del abdomen es continua, a efectos descriptivos se subdivide en
pared anterior, paredes laterales derecha e izquierda, y pared posterior (fig. 5-
3). Se trata de una pared musculoaponeurótica, excepto en su cara posterior, que
incluye la porción lumbar de la columna vertebral. El límite entre las paredes
laterales y anterior es indefinido. En consecuencia, a menudo se usa el término
pared anterolateral del abdomen. Algunas estructuras, como los músculos y los
nervios cutáneos, se encuentran tanto en la pared anterior como en las paredes
laterales. La pared anterolateral del abdomen se extiende desde la caja torácica
hasta la pelvis.
La pared anterolateral del abdomen está formada por la piel, el tejido subcutáneo
(fascia superficial) compuesto principalmente por grasa, los músculos y sus
aponeurosis, la fascia profunda, la grasa extraperitoneal y el peritoneo parietal (fig.
5- 4 B). La piel se une laxamente al tejido subcutáneo, excepto en el ombligo, donde
se adhiere con firmeza. La mayor parte de la pared anterolateral del abdomen
incluye tres capas musculotendinosas; los haces de fibras de cada capa tienen
direcciones distintas. Esta estructura trilaminar es parecida a la de los espacios
intercostales del tórax.
● Músculo transverso:
Es el más interno de los 3 músculos abdominales planos, su orientación transversal
y circunferencial es ideal para comprimir el contenido abdominal aumentando asi la
presion intraabdominal, sus fibras terminan en una aponeurosis que contribuye a
formar la vaina del resto entre el músculo oblicuo interno y el músculo transverso se
encuentra un “Plano vasculonervioso” ubicado en un plano similar en los espacios
intercostales, dicho plano contiene las arterias y nervios de la pared anterolateral del
abdomen, este tiene su origen en la cara interna de los cartílagos costales séptimo a
duodécimo, en la fascia toracolumbar y la cresta iliaca, su inserción es en la línea
alba con aponeurosis del oblicuo interno y en la cresta del pubis, es inervado por los
nervios toracoabdominales, específicamente por los ramos anteriores de los nervios
espinales de T6 a T12 y los primeros nervios lumbares y es irrigado por las arterias
subcostales.
● Músculo recto:
Músculo largo y ancho, principal músculo vertical de la pared anterolateral, los dos
músculos rectos que se encuentran separados por la llamada “ Línea Alba” se
aproximan en su parte inferior, este músculo es tres veces más ancho en su porción
superior que en la inferior ya que es ancho y delgado cranealmente pero estrecho y
grueso caudalmente, está fijado transversalmente por inserciones a la lámina
anterior de la vaina del recto en tres o más intersecciones tendinosas, su origen se
encuentra en la sínfisis y cresta del pubis, y su inserción es en el proceso xifoides y
los cartílagos costales quinto a séptimo, es inervado por los nervios
toracoabdominales, específicamente por los ramos anteriores de los nervios
espinales de T6 a T12 y es irrigado por las arterias subcostales y es irrigado por la
arteria epigástrica inferior
● Músculo Piramidal:
Se produce una excepción a nivel de L1, donde el ramo anterior de L1 se bifurca en dos
nervios periféricos. Cada dermatoma empieza posteriormente sobre el foramen (agujero)
intervertebral por donde el nervio espinal abandona la columna vertebral y sigue la
inclinación de las costillas rodeando el tronco. El dermatoma T10 incluye el ombligo,
mientras que el dermatoma L1 incluye la región inguinal.
Nervios
La piel y los músculos del abdomen están inervados principalmente por los siguientes
nervios :
Los nervios intercostales son los nervios somáticos que surgen de las divisiones anteriores
de los nervios espinales torácicos de T1 a T11.
DRENAJE
-Los vasos linfáticos superficiales situados por debajo del plano transumbilical drenan en los
nódulos linfáticos inguinales superficiales. 796 Los vasos linfáticos profundos acompañan a
las venas profundas de la pared abdominal y drenan en los nódulos linfáticos ilíacos
externos, ilíacos comunes y lumbares derechos e izquierdos (de la cava y aórticos).
INERVACION CUTANEA
IMAGEN DE REFERENCIA
Para la inervación muscular los ramos pasan separadamente a los músculos (oblicuo
interno y trasverso abdominal) como cinco nervios toracoabdominales (T7-T11) que se
ramifican en la línea media, el nervio subcostal (T12) discurre a través de la pared
abdominal por debajo de la 12ava costilla.
los nervios iliohipogástrico e ilioinguinal (L1) son los que se ramifican a la región inguinal y
discurren en un plano entre la segunda y la tercera capas estos son ramos terminales del
ramo anterior del nervio espinal L1
El nervio iliohipogástrico es la rama superior del primer nervio lumbar (L1) y el ilioinguinal es la
rama inferior.
Las venas más profundas de la pared anterolateral del abdomen acompañan a las
arterias, con las que comparten nombre. Puede estar presente, o desarrollarse, una
anastomosis venosa medial, más profunda, entre la vena epigástrica inferior (una
tributaria de la vena ilíaca externa) y las venas epigástrica superior/ torácica interna
(tributarias de la vena subclavia). Las anastomosis superficiales y profundas pueden
permitir la circulación colateral durante el bloqueo de alguna de las venas cavas.
La superficie interna (posterior) de la pared anterolateral del abdomen está cubierta por la
fascia transversal, una cantidad variable de grasa extraperitoneal y el peritoneo parietal.La
parte infraumbilical de esta superficie presenta cinco pliegues umbilicales peritoneales que
se dirigen hacia el ombligo, uno en el plano medio y dos a cada lado:
El pliegue umbilical medio se extiende desde el vértice de la vejiga urinaria hasta el
ombligo y cubre el ligamento umbilical medio, un resto fibroso del uraco que unía el vértice
de la vejiga fetal al ombligo.
Dos pliegues umbilicales mediales, laterales al pliegue umbilical medio, que cubren los
ligamentos umbilicales mediales, formados por las porciones obliteradas de las arterias
umbilicales.
Dos pliegues umbilicales laterales, laterales a los pliegues umbilicales mediales, que
cubren los vasos epigástricos inferiores y, por tanto, sangran si se seccionan.
Las depresiones laterales a los pliegues umbilicales son las fosas peritoneales, que son
posibles zonas de hernias. Las hernias se clasifican en función de la fosa en que se
localizan. Las fosas poco profundas situadas entre los pliegues umbilicales son:
Las fosas supravesicales, entre los pliegues umbilicales medio y mediales, formadas
cuando el peritoneo se refleja desde la pared anterior del abdomen sobre la vejiga urinaria.
El nivel de las fosas supravesicales asciende o desciende de acuerdo con el llenado o
vaciado de la vejiga.
Las fosas inguinales mediales, situadas entre los pliegues umbilicales mediales y
laterales, suelen denominarse triángulos inguinales (triángulos de Hesselbach), y es donde
pueden producirse hernias inguinales directas, menos habituales.
Las fosas inguinales laterales, estan laterales a los pliegues umbilicales laterales,
incluyen los anillos inguinales profundos y en ellas puede producirse el tipo más frecuente
de hernia de la pared inferior del abdomen, la hernia inguinal indirecta.
REGIÓN INGUINAL
● Se extiende entre la EIAS (Espina Ilíaca Anterior Superior) y el tubérculo del pubis.
● Anatómicamente es importante porque hay estructuras que entran y salen de la
cavidad abdominal.
● Es una zona de importancia clínica porque las vías de entrada y salida son zonas
de posible herniación.
El ligamento inguinal y el tracto iliopúbico, que se extienden desde la EIAS (Espina Ilíaca
Anterior Superior) hasta el tubérculo del pubis, constituyen un retináculo bilaminar anterior
(flexor, bandas fibrosas engrosadas) de la articulación coxal.
● Pared anterior: Formada por la aponeurosis del oblicuo externo del abdomen a lo
largo de todo el conducto; la porción lateral está reforzada por fibras del oblicuo
interno del abdomen.
● Pared posterior: Formada por la fascia transversal; la porción medial está reforzada
por inserciones púbicas de las aponeurosis del oblicuo interno y del transverso del
abdomen que a menudo se fusionan, en grado variable, en una falce inguinal
(tendón conjunto u hoz inguinal), y por el ligamento inguinal reflejo.
● Techo: Formado lateralmente por la fascia transversal, centralmente por los arcos
musculoaponeuróticos de los músculos oblicuo interno y transverso del abdomen, y
medialmente por el pilar medial de la aponeurosis del oblicuo externo del abdomen.
● Suelo: Formado lateralmente por el tracto iliopúbico, centralmente por el surco del
ligamento inguinal replegado, y medialmente por el ligamento lacunar.
FUNÍCULO ESPERMÁTICO, ESCROTO Y TESTÍCULOS.
FUNÍCULO ESPERMÁTICO.
El funículo espermático contiene estructuras que se dirigen hacia el testículo y que
provienen de él, una de sus funciones es suspender el testículo en el escroto. Este se
extiende desde el anillo inguinal profundo, hasta el escroto, ubicado en el borde posterior
del testículo. Las cubiertas del funículo espermático son: La fascia espermática interna, la
fascia cremastérica y la fascia espermática externa.
FASCIA CREMASTÉRICA..
La fascia cremastérica contiene haces del músculo cremáster, el cual eleva el testículo de
manera refleja dentro del escroto, en particular en respuesta al frío; ya que, en un ambiente
cálido, el cremáster se relaja y el testículo desciende profundamente dentro del escroto.
Ambas reacciones tienen lugar en un intento de regular la temperatura del testículo para la
espermatogénesis (formación de espermatozoides).
El cremáster actúa en conjunción con el músculo dartos, un músculo liso del tejido
subcutáneo carente de grasa del escroto, que se inserta en la piel. El dartos ayuda a la
elevación testicular al producir la contracción de la piel del escroto en respuesta a esos
mismos estímulos. El cremáster está inervado por el ramo genital del nervio genitofemoral,
un derivado del plexo lumbar.
DRENAJE LINFÁTICO.
Cuando se habla de inervación del escroto, se hace referencia al drenaje linfático que se
presenta en el testículo y en el escroto. El plexo lumbar proporciona la inervación de la cara
anterolateral del escroto; mientras que el plexo sacro aporta la inervación de la cara
posteroinferior.
FUNÍCULO ESPERMÁTICO.
El funículo espermático se compone por:
La irrigación arterial del escroto, o limpieza del escroto procede de las ramas escrotales
posteriores de la arteria perineal, las ramas escrotales anteriores de la arteria pudenda
externa profunda, y por la arteria cremastérica.
TESTÍCULOS.
Los testículos son las gónadas masculinas: glándulas reproductoras ovoides pares, que
producen espermatozoides y hormonas, principalmente testosterona. Están suspendidos en
el escroto por los funículos espermáticos, de forma que el testículo izquierdo suele
encontrarse suspendido más abajo que el derecho.
La superficie de cada testículo está cubierta por la capa visceral de la túnica vaginal,
excepto en la zona donde el testículo se une al epidídimo y al funículo espermático. Dicha
túnica vaginal es un saco peritoneal cerrado que rodea parcialmente al testículo.
Los testículos tienen una superficie externa fibrosa resistente, denominada túnica
albugínea, que se engrosa y forma una cresta en su cara posterior interna, nombrada
mediastino testicular. Desde esta cresta interna parten septos fibrosos que se extienden
hacia dentro entre lobulillos de túbulos seminíferos, donde se producen los
espermatozoides.
EPIDÍDIMO.
El epidídimo es una estructura alargada, situada en la cara posterior del testículo. Los
conductillos eferentes del testículo transportan, desde la red testicular hacia el epidídimo,
los espermatozoides recién formados. Este se encuentra formado por:
ANATOMÍA DE SUPERFICIE:
El estudio de la anatomía del cuerpo humano es de vital importancia para las ciencias
relacionadas con la salud, ya que gracias a ella podemos hacer análisis y diagnóstico
sabiendo la posición correcta y función de las estructuras humanas. Para ello se creó el
estudio de la anatomía de superficie, que consiste en poder visualizar estructuras internas o
saber su localización, a través de los conocimientos que relacionan las estructuras más
superficiales con las más profundas que no son fácilmente palpables. Entre las bases de la
anatomía, se incluye la anatomía de superficie, que es aquella en la que se explica lo más
externo del cuerpo humano, tanto las estructuras visibles como palpables.
En el abdomen se encuentra una gran bolsa serosa (formada por una membrana semejante
a la pleura y el pericardio seroso) que delimitan la cavidad peritoneal, dentro de la cual se
insinúan las vísceras que forman la mayor parte del canal alimentario y sus glándulas
anexas (el hígado y el páncreas). El espacio situado por detrás de esta bolsa, contra la
pared abdominal posterior, es el espacio retroperitoneal qué contiene los riñones y la parte
abdominal del uréter las glándulas suprarrenales, la aorta abdominal, la vena cava inferior,
el plexo lumbar y la parte abdominal del tronco simpático.
Cuadrantes abdominales:
La región abdominal se puede dividir en cuatro cuadrantes abdominales. Estos cuadrantes
están definidos por la intersección del plano sagital con el plano del ombligo. Los médicos
usan estas regiones para determinar los órganos y tejidos que pueden estar causando dolor
o malestar en esa región según la anatomía.
La pared abdominal tiene pocos puntos de referencia anatómica. El plano plano abdominal
se divide sólo por los márgenes costales, espinas ilíacas superiores anteriores y el ombligo.
El sistema más común para la identificación de las regiones del abdomen es la división del
abdomen en 4 cuadrantes por una línea vertical y horizontal por el ombligo formando dos
cuadrantes superiores y dos inferiores, derechos e izquierdos.
Regiones abdominales:
El abdomen se divide en regiones que se definen por líneas en la superficie de la pared
abdominal anterior.
1. Hipocondrio derecho: Es el cuadrante que se encuentra debajo de las costillas o
del reborde costal del lado derecho. En esta región se localiza el hígado y las vías
biliares,parte del intestino grueso denominado ángulo hepático del colon, así como el
riñón derecho hacia atrás con su respectiva glándula suprarrenal. El punto cístico,
uno de los puntos de mayor importancia clínica en cuanto al dolor localizado en el
hipocondrio derecho, es el sitio donde se corta con el reborde costal inferior derecho,
una línea diagonal imaginaria que va desde el ombligo. Al presionar el punto cístico,
se despierta un dolor intenso y cesa la respiración al intentar una inspiración
profunda. Se le denomina signo de Murphy positivo, que consiste en una inflamación
de la vesícula biliar.
2. Región epigástrica o epigastrio: Es la zona del estómago. Este cuadrante que
ocupa la parte superomedial del abdomen, va desde la apófisis xifoides hasta el
ombligo e incluye parte del estómago, duodeno, páncreas y el plexo solar. La
epigastralgia es uno de los dolores abdominales más frecuentes, y sus causas
principales son de origen gástrico. La indigestión, el reflujo gastroesofágico, la
dispepsia, la úlcera péptica o duodenal, son patologías cuya sintomatología se basa
en una sensación de ardor, el paciente refiere que el epigastrio le quema. Su
evaluación consiste principalmente en la anamnesis del paciente, la palpación y la
auscultación
3. Hipocondrio izquierdo: Aquí se localiza el bazo. Igual a su homónimo contralateral,
se ubica debajo de las costillas del lado izquierdo. Las vísceras contenidas en este
cuadrante son el bazo, la cola del páncreas, el ángulo esplénico del colon y el riñón
izquierdo con la glándula suprarrenal del mismo lado. El dolor renal es uno de los
motivos más frecuentes de consulta por dolor en los hipocondrios o en la región
lumbar. La palpación bimanual o método de Guyon, se realiza con el paciente en
posición supina con las rodillas ligeramente flexionadas. Una mano se coloca en la
fosa lumbar y la otra a nivel del flanco por delante. A continuación, se aplica presión
con la mano colocada en el flanco y se intenta sentir el ¨peloteo¨ entre la región
lumbar y el flanco. La maniobra de la percusión por otro lado, consiste en un ligero
golpeteo con el puño en la región lumbar, sobre el sitio en el que se encuentra el
riñón.
4. Región del vacío, flanco, lumbar o lateral derecha: Es la región de colon
ascendente. En este espacio, que también se denomina como r̈ egión del vacío¨, se
ubica la porción ascendente del colon, el uréter derecho y parte de las asas
intestinales delgadas. El dolor en esta área representa principalmente inflamaciones
colónicas por diversas causas, así como dolores uretrales por cálculos en descenso.
5. Región del mesogastrio o umbilical: Región del intestino delgado. Se refiere al
centro del abdomen. Su contenido consta principalmente por el colon transverso, y
parte de las asas delgadas intestinales. Los dolores de mesogastrio generalmente
son diferidos de otras vísceras y estructuras abdominales, sin embargo, el dolor tipo
cólico en la región periumbilical indica patología de intestino delgado.
6. Región del vacío, flanco o lateral izquierdo: Es la región del colon descendente.
Al igual que su homónimo contralateral, el flanco izquierdo también es conocido
como ¨región del vacío abdominal¨. En este espacio se ubica la porción descendente
del colon, parte de las asas intestinales y el uréter izquierdo. Las implicaciones
clínicas se asemejan de un flanco al otro, siendo importante delimitar correctamente
los espacios evaluados para establecer un diagnóstico adecuado.
7. Fosa ilíaca derecha o región inguinal derecha: Es la región del ciego y apéndice.
El dolor agudo en la fosa ilíaca derecha es uno de los cuadrantes que representa
uno de los principales motivos de consulta en el servicio de emergencia. El punto
apendicular de McBurney se localiza en una línea imaginaria trazada desde el
ombligo hasta la cresta ilíaca derecha en el punto exacto donde se unen los dos
tercios superiores de dicha línea con el tercio inferior. El punto de MCBurney se
considera maniobra positiva para apendicitis aguda, cuando al presionar sobre él
produce un dolor agudo que hace gritar al paciente.
8. Hipogastrio o región suprapúbica: En el hipogastrio se encuentra la vejiga
urinaria, y parte de las asas delgadas y en pacientes femeninas se ubica también el
útero. El dolor en hipogastrio es principalmente consultado en el área de
ginecología, sin embargo, en casos de cálculos renales en descenso también puede
consultarse con dolores en hipogastrio.
9. Fosa ilíaca izquierda o región inguinal izquierda: En la fosa ilíaca izquierda, al
igual que el cuadrante homónimo contralateral, se ubica el colon sigmoides y en
pacientes femeninas los anexos uterinos izquierdos (ovarios y trompas de Falopio).
DIAFRAGMA:
El Músculo circundante del diafragma forma una lámina dividida en 3 partes, según sus
inserciones periféricas: (Fig 5-92).
· Porción esternal: formada por dos bandas musculares que se insertan en la cara
posterior del proceso xifoides; esta porción no siempre está presente.
· Porción costal: compuesta por bandas musculares anchas que se insertan en las
caras internas de los seis cartílagos costales inferiores y las costillas adyacentes en
cada lado; forma las cúpulas del diafragma.
Los pilares del diafragma son haces músculo-tendinosos, que se originan en las caras
anteriores de los cuerpos vertebrales, en el ligamento longitudinal anterior y los discos
intervertebrales. Existen 2 tipos (Fig 5-92):
· El pilar derecho: más ancho y largo que el izquierdo, se origina en las tres o cuatro
primeras vértebras lumbares.
· Las caras inferiores (abdominal) del diafragma: Irrigada por arterias frénicas
inferiores, que son las primeras ramas de la aorta abdominal (Fig 5-93).
· La cara superior (torácica) diafragma: Drenada por las venas pericardio frénicas y
musculofrénicas, que drenan en las venas torácicas internas y en el lado derecho una
vena frénica superior que drena en la vena cava inferior (VCI) (Fig 5-93).
· La cara inferior (abdominal) del diafragma: Drenada por las venas frénicas
inferiores. La vena frénica inferior derecha suele desembocar en la vena cava inferior.
La vena frénica inferior izquierda es generalmente doble, la rama anterior al hiato
esofágico termina en la vena cava inferior y la otra rama posterior se une a la vena
suprarrenal izquierda. Las venas frénicas derechas e izquierdas se pueden
anastomosarse entre ellas (unión o fusión) (Fig 5-93).
Sistema linfático en el diafragma:
Los plexos linfáticos de las caras torácica y abdominal del diafragma se comunican
libremente.
· La cara inferior (abdominal) del diafragma: Los vasos linfáticos drenan en los
nódulos linfáticos diafragmáticos anteriores, frénicos y lumbares superiores (de la
cava/aórticos). Esta cara es densa en capilares linfáticos y son el principal medio de
absorción de líquido peritoneal y de sustancias introducidas en inyección intraperitoneal
(Fig 5-94).
Las aperturas del diafragma permiten el paso de estructuras neurovasculares entre el tórax
y el abdomen (figs. 5-92, 5-93 y 5-95). Hay un foramen para la vena cava inferior y hiatos
para el esófago y la aorta, así como otras aperturas menores.
Abertura en el centro tendinoso donde pasa de la VCI (vena cava inferior), los ramos
terminales del nervio frénico derecho y algunos vasos linfáticos del hígado hacia los nódulos
linfáticos frénicos medios y mediastínicos. Es el foramen más superior del diafragma,
localizado a la derecha del plano medio, en la unión de las hojas derecha y media del centro
tendinoso, se sitúa al nivel del disco intervertebral entre las vértebras T8 y T9. La VCI se
adhiere al borde del foramen.
Hiato esofágico.
Orificio oval donde pasa el esófago, los troncos vagales anterior y posterior, ramas
esofágicas y algunos vasos linfáticos. Está situado en el músculo del pilar derecho del
diafragma al nivel de la vértebra T10. En la mayoría de los individuos (70 %), los dos bordes
del hiato están formados por haces musculares del pilar derecho; en otros (30 %), un haz
muscular superficial del pilar izquierdo contribuye a formar el borde derecho del hiato.
Hiato aórtico.
orificio posterior del diafragma, pasa la aorta, el conducto torácico y en ocasiones, las venas
ácigos y hemiácigos. (figs. 5-92 y 5-95). La aorta pasa entre los pilares del diafragma
posterior al ligamento arqueado medio, que se encuentra al nivel del borde inferior de la
vértebra T12.
❖ La pared posterior del abdomen está cubierta por una capa continua de
fascia endoabdominal, que se sitúa entre el peritoneo parietal y los
músculos. La fascia que tapiza la pared posterior del abdomen se continúa
con la fascia transversal, que recubre el músculo transverso del abdomen. La
denominación de la fascia se corresponde con la estructura que cubre.
❖ La fascia del psoas, que recubre el músculo psoas mayor (vaina del psoas),
se fija medialmente a las vértebras lumbares y a la línea terminal. La fascia
del psoas se engruesa superiormente, forma el ligamento arqueado medial y
se fusionan lateralmente con la fascia del cuadrado lumbar y la fascia
toracolumbar.
❖ La fascia toracolumbar es un amplio complejo fascial insertado
medialmente en la columna vertebral, que en la región lumbar consta de una
lámina anterior, otra media y otra posterior, que envuelven a los músculos
que se encuentran entre ellas.
La lámina anterior de la fascia toracolumbar (fascia del cuadrado lumbar),
que cubre la cara anterior del músculo cuadrado lumbar —una lámina más
delgada y transparente que las otras dos láminas— se une a las caras
anteriores de los procesos transversos de las vértebras lumbares, la cresta
ilíaca y la 12.ª costilla.
Los principales músculos, pares, que constituyen la pared posterior del abdomen son:
Los nervios subcostales, los ramos anteriores de T12, se originan en el tórax, pasan
posteriores a los ligamentos arqueados laterales hacia el interior del abdomen, y discurren
inferolateralmente sobre la cara anterior del músculo cuadrado lumbar.
Los nervios espinales lumbares (L1-L5) pasan desde la médula espinal a través de los
forámenes intervertebrales situados inferiormente a las vértebras correspondientes, donde
se dividen en ramos posterior y anterior. Cada ramo contiene fibras sensitivas y motoras.
El nervio femoral (L2-L4) emerge del borde lateral del psoas mayor, inerva el ilíaco y
pasa profundo al ligamento inguinal/ tracto iliopúbico, hacia la parte anterior del
muslo, para inervar los músculos flexores de la cadera y los extensores de la rodilla.
El nervio obturador (L2-L4) emerge del borde medial del psoas mayor y pasa a la
pelvis menor inferiormente a la rama superior del pubis (a través del foramen
obturador) hacia la cara medial del muslo, inervando los músculos aductores.
El tronco lumbosacro (L4, L5) pasa sobre el ala del sacro y desciende hacia la pelvis
para participar en la formación del plexo sacro junto con los ramos anteriores de los
nervios S1-S4.
El nervio cutáneo femoral lateral (L2, L3) discurre inferolateralmente sobre el 1002
músculo ilíaco y entra en el muslo posterior al ligamento inguinal/tracto iliopúbico,
justo medial a la EIAS; inerva la piel de la cara anterolateral del muslo.
Vasos:
AORTA ABDOMINAL
La mayoría de las arterias que irrigan la pared posterior del abdomen se originan de
la aorta abdominal (fig. 5-99 A; tabla 5-14); sin embargo, las arterias subcostales
proceden de la aorta torácica y se distribuyen inferiores a la 12.ª costilla. La aorta
abdominal, de unos 13 cm de largo, empieza en el hiato aórtico del diafragma, a la
altura de la vértebra T12, y termina al nivel de la vértebra L4, donde se divide en las
arterias ilíacas comunes derecha e izquierda. La aorta abdominal puede
representarse en la pared anterior del abdomen por una cinta (de unos 2 cm de
ancho) que se extiende desde un punto de la línea media, unos 2,5 cm superiores al
plano transpilórico, hasta un punto ligeramente (2-3 cm) inferior y a la izquierda del
ombligo, al nivel del plano supracrestal (plano que cruza los puntos más elevados de
las crestas ilíacas) (fig. 5-99 B).
La aorta abdominal desciende anterior a los cuerpos de las vértebras T12-L4 (fig. 5-
99 A). Las venas lumbares izquierdas pasan posteriores a la aorta para alcanzar la
VCI (fig. 5-100). A la derecha, la aorta se relaciona con la vena ácigos, la cisterna
del quilo, el conducto torácico, el pilar derecho del diafragma y el ganglio celíaco
derecho. A la izquierda, la aorta se relaciona con el pilar izquierdo del diafragma y el
ganglio celíaco izquierdo.
La arteria sacra media, una rama parietal impar, ocupa un cuarto plano (posterior),
porque se origina en la cara posterior de la aorta, justo proximal a su bifurcación.
Aunque es mucho más pequeña, también podría considerarse una «continuación»
en la línea media de la aorta, en cuyo caso sus ramas laterales, las pequeñas
arterias lumbares y las ramas sacras laterales, también se incluirían entre las ramas
parietales pares.
La vena cava inferior se forma anterior a la vértebra L5 por la unión de las venas
ilíacas comunes. Esta unión tiene lugar, aproximadamente, 2,5 cm a la derecha del
plano medio, inferior a la bifurcación de la aorta y posterior a la porción proximal de
la arteria ilíaca común derecha (v. fig. 5-76). La VCI asciende por el lado derecho de
los cuerpos de las vértebras L3-L5 y sobre el músculo psoas mayor derecho, a la
derecha de la aorta. La VCI abandona el abdomen pasando a través del foramen de
la vena cava en el diafragma para entrar en el tórax a nivel de la vértebra T8.
Las ramas que se corresponden con las ramas viscerales pares de la aorta
abdominal son la vena suprarrenal derecha, las venas renales derecha e izquierda, y
la vena gonadal (testicular u ovárica) derecha.
Las ramas parietales pares de la VCI son las venas frénicas inferiores, las venas
lumbares 3.ª (L3) y 4.ª (L4), y las venas ilíacas comunes. Las venas lumbares
ascendentes y ácigos conectan la VCI con la vena cava superior, tanto directa como
indirectamente.
Los vasos y nódulos linfáticos se distribuyen a lo largo de la aorta, la VCI y los vasos
ilíacos (fig. 5-101 A). Los nódulos linfáticos ilíacos comunes reciben linfa de los
nódulos linfáticos ilíacos externos e internos. Los vasos eferentes de estos nódulos
forman los troncos linfáticos intestinales, que pueden ser únicos o múltiples.
El extremo inferior del conducto torácico se localiza anterior a los cuerpos de las
vértebras L1 y L2, entre el pilar derecho del diafragma y la aorta. El conducto
torácico empieza con la convergencia de los principales conductos linfáticos del
abdomen, que sólo en una pequeña proporción de los individuos adopta la forma,
habitualmente descrita, de un saco o una dilatación de paredes delgadas, la cisterna
del quilo (fig. 5-101 B).