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Anatomía y Funciones del Abdomen

El documento describe la anatomía del abdomen. Resume que el abdomen es la parte del tronco entre el tórax y la pelvis que alberga la mayoría de los órganos digestivos y parte del sistema urogenital. Las paredes musculares del abdomen contienen los órganos y su contenido, y permiten flexibilidad para funciones como la respiración. El documento luego describe las divisiones anatómicas del abdomen, incluidas las regiones, planos y estructuras de las paredes abdominales.
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Anatomía y Funciones del Abdomen

El documento describe la anatomía del abdomen. Resume que el abdomen es la parte del tronco entre el tórax y la pelvis que alberga la mayoría de los órganos digestivos y parte del sistema urogenital. Las paredes musculares del abdomen contienen los órganos y su contenido, y permiten flexibilidad para funciones como la respiración. El documento luego describe las divisiones anatómicas del abdomen, incluidas las regiones, planos y estructuras de las paredes abdominales.
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ABDOMEN

El abdomen es la parte del tronco situada entre el tórax y la pelvis. (fig. 5-1). Se
trata de un receptáculo flexible y dinámico que alberga la mayoría de los órganos
del sistema digestivo y parte del sistema urogenital. La contención de los órganos
abdominales y su contenido se lleva a cabo mediante paredes músculo
aponeuróticas anterolateralmente, el diafragma superiormente, y los músculos de la
pelvis inferiormente. Las paredes músculo aponeuróticas anterolaterales están
suspendidas y sostenidas por dos anillos óseos (el borde inferior del esqueleto
torácico superiormente y la cintura pélvica inferiormente), unidos por la columna
vertebral lumbar semirrígida en la pared posterior del abdomen. Al interponerse
entre el tórax y la pelvis, más rígidos, esta disposición permite que el abdomen
envuelva y proteja su contenido a la vez que aporta la flexibilidad necesaria para la
respiración, la postura y la locomoción.

La contracción muscular voluntaria o refleja del techo, las paredes anterolaterales y


el suelo pueden aumentar la presión interna (intraabdominal) para ayudar a expulsar
aire de la cavidad torácica (pulmones y bronquios) o fluidos (p. ej., orina o vómito),
gases, heces o fetos de la cavidad abdominopélvica.

VISIÓN GENERAL:PAREDES,CAVIDADES,REGIONES Y PLANOS


Las paredes abdominales músculo aponeuróticas (dinámicas y de varias capas) no
sólo se contraen, para aumentar la presión intraabdominal, sino que también se
distienden considerablemente para dar cabida a las expansiones provocadas por la
ingestión, el embarazo, la acumulación de grasa o las enfermedades.
La pared anterolateral del abdomen y varios órganos situados en la pared
posterior están recubiertos en sus caras internas por una membrana serosa o
peritoneo (serosa) que se refleja (gira abruptamente y continúa) sobre las vísceras
abdominales (del latín, partes blandas, órganos internos), como el estómago, el
intestino, el hígado y el bazo. De este modo, se forma un saco o espacio virtual
revestido (cavidad peritoneal) entre las paredes y las vísceras, que normalmente
sólo contiene líquido extracelular (parietal) en cantidad suficiente para lubricar la
membrana que cubre las superficies de las estructuras que forman u ocupan la
cavidad abdominal. Las vísceras pueden moverse libremente durante la digestión, y
las reflexiones bilaminares del peritoneo que pasan entre las paredes y las vísceras
permiten el paso de los vasos sanguíneos, los linfáticos y los nervios. También
pueden encontrarse cantidades variables de grasa entre las paredes y las vísceras y
el peritoneo que las recubre.
La cavidad abdominal
● Forma la parte superior y de mayor tamaño de la cavidad abdominopélvica
(fig. 5-2), una cavidad continua que se extiende entre el diafragma torácico y
el diafragma pélvico.
● Carece de suelo propio, ya que se continúa con la cavidad pélvica. El plano
de la abertura superior de la pelvis (estrecho superior de la pelvis) separa
arbitrariamente, aunque no físicamente, las cavidades abdominal y pélvica.
● Se extiende superiormente por la caja torácica osteocartilaginosa hasta el 4.º
espacio intercostal (v. fig. 5-1). De este modo, los órganos abdominales de
localización superior (bazo, hígado, parte de los riñones y estómago) están
protegidos por la caja torácica. La pelvis mayor (porción ensanchada de la
pelvis por encima del estrecho superior de la pelvis) sostiene y protege
parcialmente las vísceras abdominales más bajas (parte del íleon, ciego y
colon sigmoideo)
● Es el lugar donde se encuentran la mayoría de los órganos digestivos, partes
del sistema urogenital (los riñones y la mayor porción de los uréteres) y el
bazo.
Para describir la localización de los órganos, zonas dolorosas o patologías
abdominales, se divide la cavidad abdominal en nueve zonas (tabla 5-1 A y B).
Estas regiones están delimitadas por cuatro planos: dos planos sagitales (verticales)
y dos transversales (horizontales). Los dos planos sagitales habituales son los
planos medioclaviculares, que pasan desde el punto medio de las clavículas
(aproximadamente a 9 cm de la línea media) hasta los puntos medios inguinales, los
puntos medios de las líneas que unen la espina ilíaca anterosuperior (EIAS) y el
borde superior de los tubérculos del pubis a ambos lados.
Algunos facultativos utilizan los planos transpilórico e interespinoso para definir
nueve regiones. El plano transpilórico, extrapolado a medio camino entre los bordes
superiores del manubrio esternal y la sínfisis púbica (típicamente, a nivel de L1),
normalmente cruza el píloro (la porción distal, más tubular, del estómago) cuando el
paciente está en decúbito (supino o prono) (v. fig. 5-1). Como las vísceras se
abomban debido al efecto de la gravedad, el píloro suele encontrarse a un nivel más
bajo cuando el sujeto está de pie en posición erecta. El plano transpilórico es un
punto de referencia útil debido a que también cruza muchas otras estructuras
importantes: el fondo de la vesícula biliar, el cuello del páncreas, los orígenes de la
arteria mesentérica superior (AMS) y la vena porta hepática, la raíz del mesocolon
transverso, la flexura (unión) duodenoyeyunal y los hilios renales. El plano
interespinoso pasa a través de las EIAS, fácilmente palpables, de ambos lados
(tabla 5-1 B)
Para una descripción clínica más general, la cavidad abdominal se divide en cuatro
cuadrantes (superior derecho, inferior derecho, superior izquierdo e inferior
izquierdo), definidos por dos planos fácilmente localizables: 1) el plano
transumbilical, transversal, que pasa a través del ombligo (y el disco intervertebral
entre las vértebras L3 y L4), y 2) el plano medio, que pasa longitudinalmente a
través del cuerpo y lo divide en dos mitades, derecha e izquierda.
Es importante conocer qué órganos se encuentran en cada región o cuadrante
abdominal, para saber dónde auscultarlos, percutirlos y palparlos (tabla 5-1), y para
registrar la localización de los hallazgos durante la exploración física.

PARED ANTEROLATERAL
Aunque la pared del abdomen es continua, a efectos descriptivos se subdivide en
pared anterior, paredes laterales derecha e izquierda, y pared posterior (fig. 5-
3). Se trata de una pared musculoaponeurótica, excepto en su cara posterior, que
incluye la porción lumbar de la columna vertebral. El límite entre las paredes
laterales y anterior es indefinido. En consecuencia, a menudo se usa el término
pared anterolateral del abdomen. Algunas estructuras, como los músculos y los
nervios cutáneos, se encuentran tanto en la pared anterior como en las paredes
laterales. La pared anterolateral del abdomen se extiende desde la caja torácica
hasta la pelvis.

La pared anterolateral del abdomen está formada por la piel, el tejido subcutáneo
(fascia superficial) compuesto principalmente por grasa, los músculos y sus
aponeurosis, la fascia profunda, la grasa extraperitoneal y el peritoneo parietal (fig.
5- 4 B). La piel se une laxamente al tejido subcutáneo, excepto en el ombligo, donde
se adhiere con firmeza. La mayor parte de la pared anterolateral del abdomen
incluye tres capas musculotendinosas; los haces de fibras de cada capa tienen
direcciones distintas. Esta estructura trilaminar es parecida a la de los espacios
intercostales del tórax.

Fascia de la pared anterolateral del abdomen


El tejido subcutáneo de la mayor parte de la pared incluye cantidades variables de grasa, y
constituye uno de los principales lugares de depósito. Los varones son especialmente
susceptibles a la acumulación subcutánea de grasa en la parte baja de la pared
anterolateral del abdomen.
Por encima del ombligo, el tejido subcutáneo es concordante con el que se encuentra en la
mayoría de las regiones. Inferior al ombligo, la parte más profunda del tejido subcutáneo
está reforzada por numerosas fibras elásticas y de colágeno, de forma que el tejido
subcutáneo está compuesto por dos capas: una capa superficial adiposa de la fascia de
la pared anterolateral del abdomen (fascia de Camper) y una capa membranosa de la
fascia de la pared anterolateral del abdomen (fascia de Scarpa). La capa membranosa
se continúa inferiormente en la región perineal como la capa membranosa del tejido
subcutáneo del periné (fascia perineal superficial o de Colles), pero no en los muslos (fig. 5-
9 B).
La cara interna de la pared abdominal está revestida por láminas membranosas y areolares
de grosor variable: la fascia endoabdominal. Aunque es continua, las diferentes partes de
esta fascia se denominan en función del músculo o de la aponeurosis que recubren. La
porción que recubre la superficie profunda del músculo transverso del abdomen y su
aponeurosis es la fascia transversal (transversalis). El revestimiento brillante de la
cavidad abdominal, el peritoneo parietal, está formado por una sola capa de células
epiteliales y tejido conectivo de sostén. El peritoneo parietal se localiza interno a la fascia
transversal y está separado de ella por una cantidad variable de grasa extraperitoneal.
Músculos:

En la pared anterolateral del abdomen hay 5 músculos emparejados bilateralmente, 3 de


estos son planos y 2 verticales, los 3 músculos planos son los llamados Oblicuo Externo,
Oblicuo Interno y Transversal, estas 3 capas tienen orientaciones distintas, por esto en su
mayoría las fibras de la primera y segunda capa son perpendiculares entre ellas, mientras
que la tercera va de forma transversal, estos 3 músculos terminan de forma antero
medialmente en fuertes aponeurosis laminares, entre las líneas medioclavicular (LMC) y
media, dichas aponeurosis conforman la vaina del recto, alii las aponeurosis se entrelazan
con las del otro lado formando un rafe denominado Línea alba que se extiende desde el
proceso xifoides hasta la sínfisis del pubis, sin embargo dicho entrelazamiento de las
aponeurosis no son únicos entre las laterales, sino también entre las capas superior e
intermedia y la intermedia y profunda, por ultimo los 2 músculos verticales, cubiertos por la
vaina del recto, son el músculo recto y el piramidal.

● Músculo Oblicuo externo:

Es el mayor y más superficial de los tres músculos planos abdominales


anterolaterales, A diferencia de las dos capas más profundas, el oblicuo externo no
se origina de la fascia toracolumbar, sus fibras posteriores se abren en forma de
abanico entre su origen costal y la cresta ilíaca, aunque las fibras más posteriores se
ubican de forma casi vertical desde la duodécima costilla hasta la cresta iliaca, las
fibras anteriores se abren en abanico en dirección más medial de forma casi
horizontal, las fibras musculares se vuelven aponeuróticas aproximadamente en la
LMC medialmente, y en la línea espino-umbilical inferiormente formando así una
lámina de fibras tendinosas que se decusan en la línea alba, inferiormente la
aponeurosis se inserta en la cresta del pubis, dicho músculo es inervado por los
nervios toracoabdominales del T7 a T12 y el nervio Subcostal, y es irrigado por las
arterias intercostal, subcostal y la ilíaca profunda.

● Músculo oblicuo interno:


Músculo plano abdominal, consiste en una delgada lámina muscular que se abre
anteromedialmente en abanico, sus fibras discurren de forma perpendicular con las
del oblicuo externo además de participar en la creación de la vaina del recto, su
origen está en la fascia toracolumbar, la cresta ilíaca y el ligamento inguinal y su
inserción es en los bordes menores de las costillas 10, 11 y 12 y al pubis a través de
la falce inguinal, además es inervado por los nervios toracoabdominales,
específicamente por los ramos anteriores de los nervios espinales de T6 a T12 y los
primeros nervios lumbares y es irrigado por las arterias subcostales e intercostales.

● Músculo transverso:
Es el más interno de los 3 músculos abdominales planos, su orientación transversal
y circunferencial es ideal para comprimir el contenido abdominal aumentando asi la
presion intraabdominal, sus fibras terminan en una aponeurosis que contribuye a
formar la vaina del resto entre el músculo oblicuo interno y el músculo transverso se
encuentra un “Plano vasculonervioso” ubicado en un plano similar en los espacios
intercostales, dicho plano contiene las arterias y nervios de la pared anterolateral del
abdomen, este tiene su origen en la cara interna de los cartílagos costales séptimo a
duodécimo, en la fascia toracolumbar y la cresta iliaca, su inserción es en la línea
alba con aponeurosis del oblicuo interno y en la cresta del pubis, es inervado por los
nervios toracoabdominales, específicamente por los ramos anteriores de los nervios
espinales de T6 a T12 y los primeros nervios lumbares y es irrigado por las arterias
subcostales.

● Músculo recto:

Músculo largo y ancho, principal músculo vertical de la pared anterolateral, los dos
músculos rectos que se encuentran separados por la llamada “ Línea Alba” se
aproximan en su parte inferior, este músculo es tres veces más ancho en su porción
superior que en la inferior ya que es ancho y delgado cranealmente pero estrecho y
grueso caudalmente, está fijado transversalmente por inserciones a la lámina
anterior de la vaina del recto en tres o más intersecciones tendinosas, su origen se
encuentra en la sínfisis y cresta del pubis, y su inserción es en el proceso xifoides y
los cartílagos costales quinto a séptimo, es inervado por los nervios
toracoabdominales, específicamente por los ramos anteriores de los nervios
espinales de T6 a T12 y es irrigado por las arterias subcostales y es irrigado por la
arteria epigástrica inferior

● Músculo Piramidal:

músculo triangular, pequeño e inconstante que está ausente en el 20% de la


población, se ubica anterior a la porción inferior del recto y se inserta en la cara
anterior del pubis y el ligamento anterior del pubis, dicho músculo tensa la línea alba,
es inervado por la rama ventral del duodécimo nervio torácico, además es irrigado
por las arterias epigástricas superior e inferior

● Vaina del recto, Línea alba y Anillo umbilical:

la vaina del recto es el compartimento fibroso, fuerte e incompleto de los musculos


recto y piramidal, aquí se encuentran las arterias epigástricas superior e inferior,
vasos linfáticos y porciones distales de los nervios toracoabdominales (ramos
anteriores de los nervios espinales T7 a T12, dicha vaina está formada por
aponeurosis entrelazadas de los anterolaterales del abdomen, la aponeurosis del
oblicuo externo contribuye a la pared anterior mientras que la hoja posterior del
oblicuo interno se une a aponeurosis del músculo transversal formando la pared
posterior, en toda la longitud de la vaina, las fibras de sus hojas anterior y posterior
se entrelazan en la linea media anterior formando la denominada Linea Alba, la linea
alba recorre verticalmente toda la pared anterior del abdomen y separa las vainas
bilaterales de los rectos, se estrecha inferiormente al ombligo, y se ensancha
superiormente con la anchura del proceso xifoides del esternón, a través de dicha
línea pasan pequeños vasos y nervios rumbo a la piel, en su centro está ubicado el
ombligo, esta línea contiene el anillo umbilical, defecto a través del cual pasan los
vasos umbilicales fetales entre el cordón umbilical y la placenta, todas las capas de
la pared anterolateral se fusionan en el ombligo, aunque después del nacimiento se
empieza a acumular grasa en el tejido subcutáneo que hace que la piel que rodea al
anillo umbilical vaya levantándose y el ombligo entonces se deprime.

VASCULARIZACION E INERVACION DE LA PARED ANTEROLATERAL DEL


ABDOMEN

DERMATOMAS DE LA PARED ANTEROLATERAL DEL ABDOMEN

Leer la imagen que define dermatomas

El mapa de los dermatomas de la pared anterolateral del abdomen es prácticamente


idéntico a la distribución de los nervios periféricos (fig. 2-10). Esto es así debido a que los
ramos anteriores de los nervios espinales T7-T12, que inervan la mayor parte de la pared
abdominal, no participan en la formación de plexos. ( es decir no se agrupan o se dividen)

Se produce una excepción a nivel de L1, donde el ramo anterior de L1 se bifurca en dos
nervios periféricos. Cada dermatoma empieza posteriormente sobre el foramen (agujero)
intervertebral por donde el nervio espinal abandona la columna vertebral y sigue la
inclinación de las costillas rodeando el tronco. El dermatoma T10 incluye el ombligo,
mientras que el dermatoma L1 incluye la región inguinal.
Nervios

La piel y los músculos del abdomen están inervados principalmente por los siguientes
nervios :

• Los nervios raquídeos T7 a T12 y L1.


• Los nervios intercostales (T7 a T11)
• El nervio raquídeo T12 (nervio subcostal).
• los ramos de L1 (nervio iliohipogástrico y nervio ilioinguinal).

pero debemos entender ¿Qué ES UN NERVIO RAQUIDEO? Los nervios raquídeos o


nervios espinales son un conjunto de nervios pertenecientes al SISTEMA NERVIOSO
SOMÁTICO O DE RELACIÓN que nacen de la médula espinal . Más específicamente,
son un total de 31 pares de nervios cuya función es inervar todo el cuerpo excepto la
cabeza y algunas zonas del cuello mediante una raíz sensitiva, que es la responsable de la
sensibilidad de la zona que inervan y una raíz motora, que permite la contracción de los
músculos de control automático.

y ¿Qué ES UN NERVIO INTERCOSTAL?

Los nervios intercostales son los nervios somáticos que surgen de las divisiones anteriores
de los nervios espinales torácicos de T1 a T11.

Origen Nervios espinales

Ramas Ramas cutáneas laterales

Las ramas anteriores

Las ramas posteriores

DRENAJE

El drenaje linfático de la pared anterolateral del abdomen sigue estos pasos:


-Los vasos linfáticos superficiales acompañan a las venas subcutáneas; los que se
encuentran por encima del plano transumbilical drenan principalmente en los nódulos
linfáticos axilares, aunque unos pocos drenan en los nódulos linfáticos paraesternales.

-Los vasos linfáticos superficiales situados por debajo del plano transumbilical drenan en los
nódulos linfáticos inguinales superficiales. 796 Los vasos linfáticos profundos acompañan a
las venas profundas de la pared abdominal y drenan en los nódulos linfáticos ilíacos
externos, ilíacos comunes y lumbares derechos e izquierdos (de la cava y aórticos).

INERVACION CUTANEA

Los ramos cutáneos laterales (DEMARCADOS EN EL CUADRO ROJO) emergen de la


musculatura de la pared anterolateral del abdomen para entrar en el tejido subcutáneo a lo
largo de la línea axilar anterior (con divisiones anteriores y posteriores), mientras que los
ramos cutáneos abdominales anteriores (DEMARCADOS CON EL CUADRO AMARRILLO)
atraviesan la vaina del músculo recto del abdomen para entrar en el tejido subcutáneo, a
poca distancia del plano medio .

Los ramos cutáneos abdominales anteriores de los nervios toracoabdominales son

● De T7-T9 los cuales inervan la piel supraumbilical.


● El T10 que inerva la piel periumbilical.
● T11, además de los ramos cutáneos de los nervios subcostal (T12), iliohipogástrico
e ilioinguinal (L1), inervan la piel infraumbilical.

Durante su recorrido a través de la pared anterolateral del abdomen, los nervios


toracoabdominales, subcostal e iliohipogástrico se comunican entre sí.

IMAGEN DE REFERENCIA

INERVACION DE MUSCULOS ABDOMINALES

Para la inervación muscular los ramos pasan separadamente a los músculos (oblicuo
interno y trasverso abdominal) como cinco nervios toracoabdominales (T7-T11) que se
ramifican en la línea media, el nervio subcostal (T12) discurre a través de la pared
abdominal por debajo de la 12ava costilla.

los nervios iliohipogástrico e ilioinguinal (L1) son los que se ramifican a la región inguinal y
discurren en un plano entre la segunda y la tercera capas estos son ramos terminales del
ramo anterior del nervio espinal L1

El nervio iliohipogástrico es la rama superior del primer nervio lumbar (L1) y el ilioinguinal es la
rama inferior.

DESPUES DE LEER ESTE APARTADO DEBEN EXPLICAR LAS IMÁGENES SOLO


MENCIONAR LOS NERVIOS QUE SE MUESTRAN EN CADA MÚSCULO

Venas y arterias de la pared anterolateral del abdomen.

El sistema tegumentario y el tejido subcutáneo de la pared abdominal están


irrigados por un intrincado plexo venoso subcutáneo , este drena superiormente en la
vena torácica interna en la zona medial y en la vena torácica lateral en la zona
lateral, e inferiormente en las venas epigástricas superficial e inferior,
tributarias, respectivamente, de las venas femoral e ilíaca externa.
Las venas cutáneas: rodean el ombligo se anastomosan (conexión creada entre
estructuras tubulares, como los vasos sanguíneos o las asas del intestino) con las
venas paraumbilicales, pequeñas tributarias de la vena porta hepática que corren
paralelas a la vena umbilical obliterada (ligamento redondo del hígado).

Entre la vena epigástrica superficial (una tributaria de la vena femoral) y la vena


torácica lateral (una tributaria de la vena axilar) puede existir o aparecer como
resultado de un flujo venoso alterado un conducto anastomótico (Que se une con
otro elemento anatómico del área) superficial lateral, relativamente directo: la vena
toracoepigástrica.

Las venas más profundas de la pared anterolateral del abdomen acompañan a las
arterias, con las que comparten nombre. Puede estar presente, o desarrollarse, una
anastomosis venosa medial, más profunda, entre la vena epigástrica inferior (una
tributaria de la vena ilíaca externa) y las venas epigástrica superior/ torácica interna
(tributarias de la vena subclavia). Las anastomosis superficiales y profundas pueden
permitir la circulación colateral durante el bloqueo de alguna de las venas cavas.

Los vasos sanguíneos principales (arterias y venas) de la pared anterolateral del


abdomen son:

● Los epigástricos superiores y las ramas de los vasos musculofrénicos, de los


vasos torácicos internos.
● Los epigástricos inferiores y los vasos circunflejos ilíacos profundos, de los
vasos ilíacos externos.
● Los circunflejos ilíacos superficiales y los epigástricos superficiales, de la
arteria femoral y la vena safena magna, respectivamente.
● Los vasos intercostales posteriores, del 11. º espacio intercostal y las ramas
anteriores de los vasos subcostales.
La irrigación arterial de la pared anterolateral del abdomen.

Se distribuyen los vasos sanguíneos abdominales profundos reflejando la


disposición de los músculos: los vasos de la pared anterolateral del abdomen siguen
un patrón oblicuo circunferencial (similar al de los vasos intercostales; mientras que
los vasos de la pared abdominal anterior central presentan una orientación más
vertical.

La arteria epigástrica superior, continuación directa de la arteria torácica interna,


entra en la vaina del músculo recto del abdomen superiormente, a través de su
lámina posterior; irriga la parte superior del recto del abdomen y se anastomosa con
la arteria epigástrica inferior, aproximadamente en la región umbilical.
La arteria epigástrica inferior, se origina en la arteria ilíaca externa justo superior al
ligamento inguinal. Discurre superiormente por la fascia transversal para entrar en la
vaina del músculo recto del abdomen inferior a la línea arqueada. Entra en la
porción inferior del recto del abdomen y se anastomosa con la arteria epigástrica
superior
Superficie interna de la pared anterolateral del abdomen

La superficie interna (posterior) de la pared anterolateral del abdomen está cubierta por la
fascia transversal, una cantidad variable de grasa extraperitoneal y el peritoneo parietal.La
parte infraumbilical de esta superficie presenta cinco pliegues umbilicales peritoneales que
se dirigen hacia el ombligo, uno en el plano medio y dos a cada lado:
El pliegue umbilical medio se extiende desde el vértice de la vejiga urinaria hasta el
ombligo y cubre el ligamento umbilical medio, un resto fibroso del uraco que unía el vértice
de la vejiga fetal al ombligo.
Dos pliegues umbilicales mediales, laterales al pliegue umbilical medio, que cubren los
ligamentos umbilicales mediales, formados por las porciones obliteradas de las arterias
umbilicales.

Dos pliegues umbilicales laterales, laterales a los pliegues umbilicales mediales, que
cubren los vasos epigástricos inferiores y, por tanto, sangran si se seccionan.

Las depresiones laterales a los pliegues umbilicales son las fosas peritoneales, que son
posibles zonas de hernias. Las hernias se clasifican en función de la fosa en que se
localizan. Las fosas poco profundas situadas entre los pliegues umbilicales son:
Las fosas supravesicales, entre los pliegues umbilicales medio y mediales, formadas
cuando el peritoneo se refleja desde la pared anterior del abdomen sobre la vejiga urinaria.
El nivel de las fosas supravesicales asciende o desciende de acuerdo con el llenado o
vaciado de la vejiga.
Las fosas inguinales mediales, situadas entre los pliegues umbilicales mediales y
laterales, suelen denominarse triángulos inguinales (triángulos de Hesselbach), y es donde
pueden producirse hernias inguinales directas, menos habituales.
Las fosas inguinales laterales, estan laterales a los pliegues umbilicales laterales,
incluyen los anillos inguinales profundos y en ellas puede producirse el tipo más frecuente
de hernia de la pared inferior del abdomen, la hernia inguinal indirecta.

La porción supraumbilical de la superficie interna de la pared abdominal anterior presenta


una reflexión peritoneal orientada sagitalmente, el ligamento falciforme, que se extiende
entre la pared abdominal anterior y el hígado. Circunda el ligamento redondo del hígado y
las venas paraumbilicales en su borde inferior libre. El ligamento redondo es un resto fibroso
de la vena umbilical, que iba desde el ombligo al hígado durante la vida embrionaria.

REGIÓN INGUINAL

● Se extiende entre la EIAS (Espina Ilíaca Anterior Superior) y el tubérculo del pubis.
● Anatómicamente es importante porque hay estructuras que entran y salen de la
cavidad abdominal.
● Es una zona de importancia clínica porque las vías de entrada y salida son zonas
de posible herniación.

LIGAMENTO INGUINAL Y TRACTO ILIOPÚBICO

El ligamento inguinal y el tracto iliopúbico, que se extienden desde la EIAS (Espina Ilíaca
Anterior Superior) hasta el tubérculo del pubis, constituyen un retináculo bilaminar anterior
(flexor, bandas fibrosas engrosadas) de la articulación coxal.

El tracto iliopúbico es el borde inferior engrosado de la fascia transversal y se


presenta como una banda fibrosa que discurre paralela y posterior (profunda) al
ligamento inguinal.

El ligamento inguinal y el tracto iliopúbico proporcionan fuerza central sobre una


zona congénitamente débil de la pared abdominal, en la región inguinal o ingle,
denominada foramen miopectíneo (es el lugar de aparición de hernias inguinales
directas e indirectas y femorales).
CONDUCTO INGUINAL

Formación del conducto inguinal:

● Descenso de los testículos durante el desarrollo fetal.


● En los adultos, el conducto inguinal es un paso oblicuo, dirigido inferomedialmente a
través de la porción inferior de la pared anterolateral del abdomen.

Estructuras que ocupan el conducto inguinal:

● Funículo espermático en el hombre.


● Ligamento redondo del útero en la mujer.

El conducto inguinal contiene:

● Vasos sanguíneos y linfáticos.


● El nervio ilioinguinal y la rama genital del nervio genitofemoral.
El conducto inguinal tiene dos paredes, techo y suelo:

● Pared anterior: Formada por la aponeurosis del oblicuo externo del abdomen a lo
largo de todo el conducto; la porción lateral está reforzada por fibras del oblicuo
interno del abdomen.
● Pared posterior: Formada por la fascia transversal; la porción medial está reforzada
por inserciones púbicas de las aponeurosis del oblicuo interno y del transverso del
abdomen que a menudo se fusionan, en grado variable, en una falce inguinal
(tendón conjunto u hoz inguinal), y por el ligamento inguinal reflejo.
● Techo: Formado lateralmente por la fascia transversal, centralmente por los arcos
musculoaponeuróticos de los músculos oblicuo interno y transverso del abdomen, y
medialmente por el pilar medial de la aponeurosis del oblicuo externo del abdomen.
● Suelo: Formado lateralmente por el tracto iliopúbico, centralmente por el surco del
ligamento inguinal replegado, y medialmente por el ligamento lacunar.
FUNÍCULO ESPERMÁTICO, ESCROTO Y TESTÍCULOS.
FUNÍCULO ESPERMÁTICO.
El funículo espermático contiene estructuras que se dirigen hacia el testículo y que
provienen de él, una de sus funciones es suspender el testículo en el escroto. Este se
extiende desde el anillo inguinal profundo, hasta el escroto, ubicado en el borde posterior
del testículo. Las cubiertas del funículo espermático son: La fascia espermática interna, la
fascia cremastérica y la fascia espermática externa.

FASCIA CREMASTÉRICA..
La fascia cremastérica contiene haces del músculo cremáster, el cual eleva el testículo de
manera refleja dentro del escroto, en particular en respuesta al frío; ya que, en un ambiente
cálido, el cremáster se relaja y el testículo desciende profundamente dentro del escroto.
Ambas reacciones tienen lugar en un intento de regular la temperatura del testículo para la
espermatogénesis (formación de espermatozoides).

El cremáster actúa en conjunción con el músculo dartos, un músculo liso del tejido
subcutáneo carente de grasa del escroto, que se inserta en la piel. El dartos ayuda a la
elevación testicular al producir la contracción de la piel del escroto en respuesta a esos
mismos estímulos. El cremáster está inervado por el ramo genital del nervio genitofemoral,
un derivado del plexo lumbar.

DRENAJE LINFÁTICO.
Cuando se habla de inervación del escroto, se hace referencia al drenaje linfático que se
presenta en el testículo y en el escroto. El plexo lumbar proporciona la inervación de la cara
anterolateral del escroto; mientras que el plexo sacro aporta la inervación de la cara
posteroinferior.

FUNÍCULO ESPERMÁTICO.
El funículo espermático se compone por:

• El conducto deferente, un tubo muscular que conduce a los espermatozoides desde


el epidídimo al conducto eyaculador.
• La arteria testicular, que irriga el testículo y el epidídimo.
• La arteria del conducto deferente.
• La arteria cremastérica.
• El plexo venoso pampiniforme, una red de 12 venas que pueden ser venas
testiculares derecha e izquierda.
• Fibras nerviosas simpáticas.
• El ramo genital del nervio genitofemoral, que como se mencionó, inerva el músculo
cremáster.
• Los vasos linfáticos que drenan el testículo y las estructuras íntimamente
relacionadas.
• El vestigio del proceso vaginal, un tracto fibroso en la porción anterior del funículo
espermático que se extiende entre el peritoneo abdominal y la túnica vaginal.
ESCROTO.
El escroto es un saco cutáneo formado por dos capas, una de piel muy pigmentada y la
otra, denominada túnica dartos: una capa de fascia sin grasa que incluye fibras de músculo
liso que le dan su aspecto rugoso al escroto. Este se encuentra dividido internamente en
dos compartimentos, derecho e izquierdo, por una continuación de la túnica dartos,
denominada “tabique escrotal”. Se desarrolla a partir de las prominencias labioescrotales,
dos evaginaciones de la pared abdominal que se fusionan para formar una bolsa cutánea
colgante.

La irrigación arterial del escroto, o limpieza del escroto procede de las ramas escrotales
posteriores de la arteria perineal, las ramas escrotales anteriores de la arteria pudenda
externa profunda, y por la arteria cremastérica.

Los nervios que componen el escroto son:


• El ramo genital del nervio genitofemoral, que inerva la cara anterolateral.
• Los nervios escrotales anteriores, que inervan la cara anterior.
• Los nervios escrotales posteriores, que inervan la cara posterior.
• Los ramos perineales del nervio cutáneo femoral posterior, que inervan la cara
posteroinferior.

TESTÍCULOS.
Los testículos son las gónadas masculinas: glándulas reproductoras ovoides pares, que
producen espermatozoides y hormonas, principalmente testosterona. Están suspendidos en
el escroto por los funículos espermáticos, de forma que el testículo izquierdo suele
encontrarse suspendido más abajo que el derecho.

La superficie de cada testículo está cubierta por la capa visceral de la túnica vaginal,
excepto en la zona donde el testículo se une al epidídimo y al funículo espermático. Dicha
túnica vaginal es un saco peritoneal cerrado que rodea parcialmente al testículo.
Los testículos tienen una superficie externa fibrosa resistente, denominada túnica
albugínea, que se engrosa y forma una cresta en su cara posterior interna, nombrada
mediastino testicular. Desde esta cresta interna parten septos fibrosos que se extienden
hacia dentro entre lobulillos de túbulos seminíferos, donde se producen los
espermatozoides.

Las largas arterias testiculares se originan en la cara anterolateral de la aorta abdominal


justo inferiores a las arterias renales. Las venas que emergen del testículo y el epidídimo
forman el plexo venoso pampiniforme, una red de entre 8 y 12 venas que se sitúan
anteriores al conducto deferente y rodean la arteria testicular en el funículo espermático.
Dicho plexo forma parte del sistema termorregulador del testículo, ayudando a mantener
constante la temperatura de esta glándula. Las venas que componen al plexo pampiniforme
son: la vena testicular derecha y la vena testicular izquierda. Cabe agregar, que el drenaje
linfático del testículo acompaña a la arteria y la vena testiculares hasta los nódulos linfáticos
lumbares derechos e izquierdos y los nódulos linfáticos preaórticos.

EPIDÍDIMO.
El epidídimo es una estructura alargada, situada en la cara posterior del testículo. Los
conductillos eferentes del testículo transportan, desde la red testicular hacia el epidídimo,
los espermatozoides recién formados. Este se encuentra formado por:

Cabeza: la porción superior ensanchada, compuesta por lobulillos.


Cuerpo: el conducto sinuoso del epidídimo.
Cola: la cual se continúa con el conducto deferente.

ANATOMÍA DE SUPERFICIE:
El estudio de la anatomía del cuerpo humano es de vital importancia para las ciencias
relacionadas con la salud, ya que gracias a ella podemos hacer análisis y diagnóstico
sabiendo la posición correcta y función de las estructuras humanas. Para ello se creó el
estudio de la anatomía de superficie, que consiste en poder visualizar estructuras internas o
saber su localización, a través de los conocimientos que relacionan las estructuras más
superficiales con las más profundas que no son fácilmente palpables. Entre las bases de la
anatomía, se incluye la anatomía de superficie, que es aquella en la que se explica lo más
externo del cuerpo humano, tanto las estructuras visibles como palpables.

Superficie del abdomen:


El abdomen es la parte del tronco comprendida entre el tórax y la pelvis; está separado del
primero por el diafragma torácico y se comunica ampliamente con la pelvis por la abertura
superior de ésta, circundada por las líneas terminales de la pelvis. sus paredes encierran
gran parte del canal alimentario y del sistema urogenital.

En el abdomen se encuentra una gran bolsa serosa (formada por una membrana semejante
a la pleura y el pericardio seroso) que delimitan la cavidad peritoneal, dentro de la cual se
insinúan las vísceras que forman la mayor parte del canal alimentario y sus glándulas
anexas (el hígado y el páncreas). El espacio situado por detrás de esta bolsa, contra la
pared abdominal posterior, es el espacio retroperitoneal qué contiene los riñones y la parte
abdominal del uréter las glándulas suprarrenales, la aorta abdominal, la vena cava inferior,
el plexo lumbar y la parte abdominal del tronco simpático.

Cuadrantes abdominales:
La región abdominal se puede dividir en cuatro cuadrantes abdominales. Estos cuadrantes
están definidos por la intersección del plano sagital con el plano del ombligo. Los médicos
usan estas regiones para determinar los órganos y tejidos que pueden estar causando dolor
o malestar en esa región según la anatomía.
La pared abdominal tiene pocos puntos de referencia anatómica. El plano plano abdominal
se divide sólo por los márgenes costales, espinas ilíacas superiores anteriores y el ombligo.
El sistema más común para la identificación de las regiones del abdomen es la división del
abdomen en 4 cuadrantes por una línea vertical y horizontal por el ombligo formando dos
cuadrantes superiores y dos inferiores, derechos e izquierdos.

1. Cuadrante superior derecho: Contiene la parte derecha del hígado, la vesícula


biliar, el riñón derecho, una porción pequeña del estómago, el duodeno, la cabeza
del páncreas, parte del colon ascendente y transverso, y partes del intestino
delgado. El dolor en esta región está asociado con la infección y la inflamación en la
vesícula biliar y el hígado o la úlcera de estómago.
2. Cuadrante superior izquierdo: Ubicación de la porción izquierda del hígado, parte
del estómago, páncreas, riñón izquierdo, bazo, porciones del colon transversal y
descendente, y partes del intestino delgado. El dolor en esta región se asocia a
problemas del intestino y el colon.
3. Cuadrante inferior derecho: Se encuentra el ciego, apéndice, parte del intestino
delgado, la mitad derecha del sistema reproductor femenino y el uréter derecho. El
dolor en esta región se suele asociar con apendicitis.
4. Cuadrante inferior izquierdo: Contiene la mayoría del intestino delgado, parte del
intestino grueso, la mitad izquierda del sistema reproductivo femenino y el uréter
izquierdo. El dolor en esta región generalmente se asocia con colitis, enfermedad
inflamatoria pélvica y quistes de ovario.

Regiones abdominales:
El abdomen se divide en regiones que se definen por líneas en la superficie de la pared
abdominal anterior.
1. Hipocondrio derecho: Es el cuadrante que se encuentra debajo de las costillas o
del reborde costal del lado derecho. En esta región se localiza el hígado y las vías
biliares,parte del intestino grueso denominado ángulo hepático del colon, así como el
riñón derecho hacia atrás con su respectiva glándula suprarrenal. El punto cístico,
uno de los puntos de mayor importancia clínica en cuanto al dolor localizado en el
hipocondrio derecho, es el sitio donde se corta con el reborde costal inferior derecho,
una línea diagonal imaginaria que va desde el ombligo. Al presionar el punto cístico,
se despierta un dolor intenso y cesa la respiración al intentar una inspiración
profunda. Se le denomina signo de Murphy positivo, que consiste en una inflamación
de la vesícula biliar.
2. Región epigástrica o epigastrio: Es la zona del estómago. Este cuadrante que
ocupa la parte superomedial del abdomen, va desde la apófisis xifoides hasta el
ombligo e incluye parte del estómago, duodeno, páncreas y el plexo solar. La
epigastralgia es uno de los dolores abdominales más frecuentes, y sus causas
principales son de origen gástrico. La indigestión, el reflujo gastroesofágico, la
dispepsia, la úlcera péptica o duodenal, son patologías cuya sintomatología se basa
en una sensación de ardor, el paciente refiere que el epigastrio le quema. Su
evaluación consiste principalmente en la anamnesis del paciente, la palpación y la
auscultación
3. Hipocondrio izquierdo: Aquí se localiza el bazo. Igual a su homónimo contralateral,
se ubica debajo de las costillas del lado izquierdo. Las vísceras contenidas en este
cuadrante son el bazo, la cola del páncreas, el ángulo esplénico del colon y el riñón
izquierdo con la glándula suprarrenal del mismo lado. El dolor renal es uno de los
motivos más frecuentes de consulta por dolor en los hipocondrios o en la región
lumbar. La palpación bimanual o método de Guyon, se realiza con el paciente en
posición supina con las rodillas ligeramente flexionadas. Una mano se coloca en la
fosa lumbar y la otra a nivel del flanco por delante. A continuación, se aplica presión
con la mano colocada en el flanco y se intenta sentir el ¨peloteo¨ entre la región
lumbar y el flanco. La maniobra de la percusión por otro lado, consiste en un ligero
golpeteo con el puño en la región lumbar, sobre el sitio en el que se encuentra el
riñón.
4. Región del vacío, flanco, lumbar o lateral derecha: Es la región de colon
ascendente. En este espacio, que también se denomina como r̈ egión del vacío¨, se
ubica la porción ascendente del colon, el uréter derecho y parte de las asas
intestinales delgadas. El dolor en esta área representa principalmente inflamaciones
colónicas por diversas causas, así como dolores uretrales por cálculos en descenso.
5. Región del mesogastrio o umbilical: Región del intestino delgado. Se refiere al
centro del abdomen. Su contenido consta principalmente por el colon transverso, y
parte de las asas delgadas intestinales. Los dolores de mesogastrio generalmente
son diferidos de otras vísceras y estructuras abdominales, sin embargo, el dolor tipo
cólico en la región periumbilical indica patología de intestino delgado.
6. Región del vacío, flanco o lateral izquierdo: Es la región del colon descendente.
Al igual que su homónimo contralateral, el flanco izquierdo también es conocido
como ¨región del vacío abdominal¨. En este espacio se ubica la porción descendente
del colon, parte de las asas intestinales y el uréter izquierdo. Las implicaciones
clínicas se asemejan de un flanco al otro, siendo importante delimitar correctamente
los espacios evaluados para establecer un diagnóstico adecuado.
7. Fosa ilíaca derecha o región inguinal derecha: Es la región del ciego y apéndice.
El dolor agudo en la fosa ilíaca derecha es uno de los cuadrantes que representa
uno de los principales motivos de consulta en el servicio de emergencia. El punto
apendicular de McBurney se localiza en una línea imaginaria trazada desde el
ombligo hasta la cresta ilíaca derecha en el punto exacto donde se unen los dos
tercios superiores de dicha línea con el tercio inferior. El punto de MCBurney se
considera maniobra positiva para apendicitis aguda, cuando al presionar sobre él
produce un dolor agudo que hace gritar al paciente.
8. Hipogastrio o región suprapúbica: En el hipogastrio se encuentra la vejiga
urinaria, y parte de las asas delgadas y en pacientes femeninas se ubica también el
útero. El dolor en hipogastrio es principalmente consultado en el área de
ginecología, sin embargo, en casos de cálculos renales en descenso también puede
consultarse con dolores en hipogastrio.
9. Fosa ilíaca izquierda o región inguinal izquierda: En la fosa ilíaca izquierda, al
igual que el cuadrante homónimo contralateral, se ubica el colon sigmoides y en
pacientes femeninas los anexos uterinos izquierdos (ovarios y trompas de Falopio).

DIAFRAGMA:

Origen: pared inferior del tórax, rodeando la cavidad.

Inserción: vértebras, cartílago costal de las últimas costillas y en el esternón.

El diafragma es una estructura músculo-tendinosa en forma de doble cúpula en su parte


superior, tiene una cúpula derecha e izquierda, siendo regularmente la cúpula derecha más
alta debido a la presencia del hígado, además, el diafragma es lo que separa la cavidad
torácica de la abdominal, formando así el suelo convexo del tórax y el techo cóncavo de
cavidad abdominal (Fig 5-92). Es el principal músculo respiratorio, al momento de inspirar
solo desciende su porción central, ya que su periferia como origen fijo del músculo está
unida al margen inferior de la caja torácica y a las vértebras lumbares superiores (Fig 5-92).
Sobre el diafragma descansa el pericardio, el cual crea una pequeña depresión sobre el
músculo respiratorio en su zona central, al momento de expirar aumenta la pequeña
depresión generada por el pericardio como consecuencia de la elevación del diafragma
hasta la quinta costilla en su cúpula derecha y su cúpula izquierda se eleva hasta el quinto
espacio intercostal.
El nivel de ubicación anatómica de las cúpulas diafragmáticas varían según:

· Fase respiratoria. (inspiración o expiración)

· Postura. ejem: decúbito supino (acostado boca arriba) o bipedestación (parado o


erguido)

· Tamaño y grado de distensión visceral.

El diafragma posee su porción muscular en la periferia, con fibras que convergen


radialmente en el centro tendinoso (Fig 5-92). El centro tendinoso se encuentra cerca del
centro del diafragma, pero con mayor proximidad a la porción anterior del tórax, no tiene
inserciones Óseas y se divide en 3 hojas, asemejándose a un trébol.

El Músculo circundante del diafragma forma una lámina dividida en 3 partes, según sus
inserciones periféricas: (Fig 5-92).

· Porción esternal: formada por dos bandas musculares que se insertan en la cara
posterior del proceso xifoides; esta porción no siempre está presente.

· Porción costal: compuesta por bandas musculares anchas que se insertan en las
caras internas de los seis cartílagos costales inferiores y las costillas adyacentes en
cada lado; forma las cúpulas del diafragma.

· Porción lumbar: se origina en los ligamentos arqueados medial y lateral, y en las


tres vértebras lumbares superiores; esta porción forma los pilares musculares derecho e
izquierdo, que ascienden hacia el centro tendinoso.

El ligamento arqueado medial: se extiende entre los cuerpos vertebrales


lumbares y el extremo del proceso transverso de L1. (Fig 5-92)

El ligamento arqueado lateral: cubre el cuadrado lumbar, extendiéndose


desde el proceso transverso de L12 hasta el extremo de la 12.ª costilla. (Fig 5-
92)

Los pilares del diafragma son haces músculo-tendinosos, que se originan en las caras
anteriores de los cuerpos vertebrales, en el ligamento longitudinal anterior y los discos
intervertebrales. Existen 2 tipos (Fig 5-92):

· El pilar derecho: más ancho y largo que el izquierdo, se origina en las tres o cuatro
primeras vértebras lumbares.

· · El pilar izquierdo se origina en las dos o tres primeras vértebras lumbares.


VASOS Y NERVIOS DEL DIAFRAGMA.

Las arterias del diafragma se ramifican en:

· Las caras superior (torácica) del diafragma: Irrigada por arterias


pericardiofrénica y musculofrénica, ramas de la arteria torácica interna y las
arterias frénicas superiores originadas en la aorta torácica (Fig 5-93).

· Las caras inferiores (abdominal) del diafragma: Irrigada por arterias frénicas
inferiores, que son las primeras ramas de la aorta abdominal (Fig 5-93).

Las venas del diafragma según su drenaje son:

· La cara superior (torácica) diafragma: Drenada por las venas pericardio frénicas y
musculofrénicas, que drenan en las venas torácicas internas y en el lado derecho una
vena frénica superior que drena en la vena cava inferior (VCI) (Fig 5-93).

· La cara inferior (abdominal) del diafragma: Drenada por las venas frénicas
inferiores. La vena frénica inferior derecha suele desembocar en la vena cava inferior.
La vena frénica inferior izquierda es generalmente doble, la rama anterior al hiato
esofágico termina en la vena cava inferior y la otra rama posterior se une a la vena
suprarrenal izquierda. Las venas frénicas derechas e izquierdas se pueden
anastomosarse entre ellas (unión o fusión) (Fig 5-93).
Sistema linfático en el diafragma:

Los plexos linfáticos de las caras torácica y abdominal del diafragma se comunican
libremente.

· La cara superior (torácica) del diafragma: se encuentran los nódulos linfáticos


diafragmáticos anteriores y posteriores. La linfa de estos nódulos drena en los nódulos
linfáticos paraesternales, mediastínicos posteriores y frénicos (Fig 5-94).

· La cara inferior (abdominal) del diafragma: Los vasos linfáticos drenan en los
nódulos linfáticos diafragmáticos anteriores, frénicos y lumbares superiores (de la
cava/aórticos). Esta cara es densa en capilares linfáticos y son el principal medio de
absorción de líquido peritoneal y de sustancias introducidas en inyección intraperitoneal
(Fig 5-94).

Inervación del diafragma:

· Nervios frénicos derecho e izquierdo: originados de los ramos anteriores de los


segmentos medulares C3- C5, distribuidos por la mitad homolateral del diafragma desde
su cara inferior. Nervios frénicos aportan inervación sensitiva al diafragma (Fig 5-94).

· Nervios intercostales: Las porciones periféricas del diafragma reciben su


inervación sensitiva de los nervios intercostales (los seis o siete inferiores) y de los
nervios subcostales (Fig 5-94).
HIATOS DEL DIAFRAGMA.

Las aperturas del diafragma permiten el paso de estructuras neurovasculares entre el tórax
y el abdomen (figs. 5-92, 5-93 y 5-95). Hay un foramen para la vena cava inferior y hiatos
para el esófago y la aorta, así como otras aperturas menores.

Foramen de vena cava.

Abertura en el centro tendinoso donde pasa de la VCI (vena cava inferior), los ramos
terminales del nervio frénico derecho y algunos vasos linfáticos del hígado hacia los nódulos
linfáticos frénicos medios y mediastínicos. Es el foramen más superior del diafragma,
localizado a la derecha del plano medio, en la unión de las hojas derecha y media del centro
tendinoso, se sitúa al nivel del disco intervertebral entre las vértebras T8 y T9. La VCI se
adhiere al borde del foramen.

Hiato esofágico.

Orificio oval donde pasa el esófago, los troncos vagales anterior y posterior, ramas
esofágicas y algunos vasos linfáticos. Está situado en el músculo del pilar derecho del
diafragma al nivel de la vértebra T10. En la mayoría de los individuos (70 %), los dos bordes
del hiato están formados por haces musculares del pilar derecho; en otros (30 %), un haz
muscular superficial del pilar izquierdo contribuye a formar el borde derecho del hiato.

Hiato aórtico.

orificio posterior del diafragma, pasa la aorta, el conducto torácico y en ocasiones, las venas
ácigos y hemiácigos. (figs. 5-92 y 5-95). La aorta pasa entre los pilares del diafragma
posterior al ligamento arqueado medio, que se encuentra al nivel del borde inferior de la
vértebra T12.

Otras aperturas del diafragma


Además del foramen y los hiatos principales, entre las inserciones esternal y costal del
diafragma (fig. 5-92) hay una pequeña apertura, el triángulo (foramen) esternocostal. Los
troncos simpáticos pasan profundos al ligamento arqueado medial. Además, hay dos
pequeñas aperturas en cada uno de los pilares del diafragma.

PARED POSTERIOR DEL ABDOMEN:

Fascias, músculos y nervios:

● Fascia de la pared posterior del abdomen:

❖ La pared posterior del abdomen está cubierta por una capa continua de
fascia endoabdominal, que se sitúa entre el peritoneo parietal y los
músculos. La fascia que tapiza la pared posterior del abdomen se continúa
con la fascia transversal, que recubre el músculo transverso del abdomen. La
denominación de la fascia se corresponde con la estructura que cubre.

❖ La fascia del psoas, que recubre el músculo psoas mayor (vaina del psoas),
se fija medialmente a las vértebras lumbares y a la línea terminal. La fascia
del psoas se engruesa superiormente, forma el ligamento arqueado medial y
se fusionan lateralmente con la fascia del cuadrado lumbar y la fascia
toracolumbar.
❖ La fascia toracolumbar es un amplio complejo fascial insertado
medialmente en la columna vertebral, que en la región lumbar consta de una
lámina anterior, otra media y otra posterior, que envuelven a los músculos
que se encuentran entre ellas.
La lámina anterior de la fascia toracolumbar (fascia del cuadrado lumbar),
que cubre la cara anterior del músculo cuadrado lumbar —una lámina más
delgada y transparente que las otras dos láminas— se une a las caras
anteriores de los procesos transversos de las vértebras lumbares, la cresta
ilíaca y la 12.ª costilla.

● Músculos de la pared posterior del abdomen

Los principales músculos, pares, que constituyen la pared posterior del abdomen son:

❖ El psoas mayor, un músculo largo, grueso y fusiforme, se sitúa lateral a las


vértebras lumbares.
❖ El ilíaco, es un gran músculo triangular que se sitúa a lo largo de la cara
lateral de la porción inferior del psoas.
❖ El cuadrado lumbar, un músculo de forma cuadrangular, forma una gruesa
lámina muscular en la pared posterior del abdomen.

En la tabla se describen las inserciones, la inervación y las principales acciones de estos


músculos.
Nervios de la pared posterior del abdomen

En la pared posterior del abdomen hay nervios somáticos y autónomos (viscerales).

Los nervios subcostales, los ramos anteriores de T12, se originan en el tórax, pasan
posteriores a los ligamentos arqueados laterales hacia el interior del abdomen, y discurren
inferolateralmente sobre la cara anterior del músculo cuadrado lumbar.

Los nervios espinales lumbares (L1-L5) pasan desde la médula espinal a través de los
forámenes intervertebrales situados inferiormente a las vértebras correspondientes, donde
se dividen en ramos posterior y anterior. Cada ramo contiene fibras sensitivas y motoras.

El plexo nervioso lumbar se forma anterior a los procesos transversos de las


vértebras lumbares, dentro de la inserción proximal del psoas mayor. Esta red
nerviosa está constituida por los ramos anteriores de los nervios L1-L4. Los
siguientes nervios son ramos del plexo lumbar; los tres mayores se mencionan en
primer lugar:

El nervio femoral (L2-L4) emerge del borde lateral del psoas mayor, inerva el ilíaco y
pasa profundo al ligamento inguinal/ tracto iliopúbico, hacia la parte anterior del
muslo, para inervar los músculos flexores de la cadera y los extensores de la rodilla.

El nervio obturador (L2-L4) emerge del borde medial del psoas mayor y pasa a la
pelvis menor inferiormente a la rama superior del pubis (a través del foramen
obturador) hacia la cara medial del muslo, inervando los músculos aductores.

El tronco lumbosacro (L4, L5) pasa sobre el ala del sacro y desciende hacia la pelvis
para participar en la formación del plexo sacro junto con los ramos anteriores de los
nervios S1-S4.

Los nervios ilioinguinal e iliohipogástrico (L1) se originan del ramo anterior de L1 y


entran en el abdomen posteriores al ligamento arqueado medial, y pasan
inferolateralmente, anteriores al cuadrado lumbar.

El nervio genitofemoral (L1, L2) atraviesa el psoas mayor y discurre inferiormente


sobre su cara anterior, profundo a la fascia del psoas; se divide lateralmente a las
arterias ilíacas común y externa en los ramos femoral y genital.

El nervio cutáneo femoral lateral (L2, L3) discurre inferolateralmente sobre el 1002
músculo ilíaco y entra en el muslo posterior al ligamento inguinal/tracto iliopúbico,
justo medial a la EIAS; inerva la piel de la cara anterolateral del muslo.

Vasos:

VASOS DE LA PARED POSTERIOR DEL ABDOMEN

El principal paquete vasculonervioso del tronco inferior, que incluye la aorta


abdominal, la VCI y los plexos nerviosos periarteriales aórticos, discurre por la línea
media de la pared posterior del abdomen, anterior a los cuerpos de las vértebras
lumbares (v. figs. 5-70 B y 5-89).

AORTA ABDOMINAL

La mayoría de las arterias que irrigan la pared posterior del abdomen se originan de
la aorta abdominal (fig. 5-99 A; tabla 5-14); sin embargo, las arterias subcostales
proceden de la aorta torácica y se distribuyen inferiores a la 12.ª costilla. La aorta
abdominal, de unos 13 cm de largo, empieza en el hiato aórtico del diafragma, a la
altura de la vértebra T12, y termina al nivel de la vértebra L4, donde se divide en las
arterias ilíacas comunes derecha e izquierda. La aorta abdominal puede
representarse en la pared anterior del abdomen por una cinta (de unos 2 cm de
ancho) que se extiende desde un punto de la línea media, unos 2,5 cm superiores al
plano transpilórico, hasta un punto ligeramente (2-3 cm) inferior y a la izquierda del
ombligo, al nivel del plano supracrestal (plano que cruza los puntos más elevados de
las crestas ilíacas) (fig. 5-99 B).

Las arterias ilíacas comunes divergen y corren inferolateralmente, siguiendo el


borde medial de los músculos psoas hacia la línea terminal. En esta, cada arteria
ilíaca común se divide en las arterias ilíacas interna y externa. La arteria ilíaca
interna entra en la pelvis.La arteria ilíaca externa sigue el músculo iliopsoas. Justo
antes de abandonar el abdomen, la arteria ilíaca externa da origen a las arterias
epigástrica inferior y circunfleja ilíaca profunda.

RELACIONES DE LA AORTA ABDOMINAL.

De superior a inferior, las importantes relaciones anteriores de la aorta abdominal


son:

● El plexo y el ganglio celíaco (v. figs. 5-55 B y 5-71).


● El cuerpo del páncreas y la vena esplénica (v. fig. 5-71).
● La porción horizontal del duodeno. Asas del intestino delgado.

La aorta abdominal desciende anterior a los cuerpos de las vértebras T12-L4 (fig. 5-
99 A). Las venas lumbares izquierdas pasan posteriores a la aorta para alcanzar la
VCI (fig. 5-100). A la derecha, la aorta se relaciona con la vena ácigos, la cisterna
del quilo, el conducto torácico, el pilar derecho del diafragma y el ganglio celíaco
derecho. A la izquierda, la aorta se relaciona con el pilar izquierdo del diafragma y el
ganglio celíaco izquierdo.

Ramas de la aorta abdominal.

Las ramas de la aorta descendente (torácica y abdominal) pueden describirse como


originadas y situadas en tres «planos vasculares», y pueden clasificarse como
viscerales o parietales, y pares o impares (fig. 5-99 A y C; tabla 5-14). Las ramas
parietales pares de la aorta irrigan el diafragma y la pared posterior del abdomen.

La arteria sacra media, una rama parietal impar, ocupa un cuarto plano (posterior),
porque se origina en la cara posterior de la aorta, justo proximal a su bifurcación.
Aunque es mucho más pequeña, también podría considerarse una «continuación»
en la línea media de la aorta, en cuyo caso sus ramas laterales, las pequeñas
arterias lumbares y las ramas sacras laterales, también se incluirían entre las ramas
parietales pares.

VENAS DE LA PARED POSTERIOR DEL ABDOMEN


Las venas de la pared posterior del abdomen son tributarias de la VCI, excepto la
vena testicular u ovárica izquierdas, que desembocan en la vena renal izquierda en
lugar de hacerlo en la VCI (fig. 5-100).

La vena cava inferior se forma anterior a la vértebra L5 por la unión de las venas
ilíacas comunes. Esta unión tiene lugar, aproximadamente, 2,5 cm a la derecha del
plano medio, inferior a la bifurcación de la aorta y posterior a la porción proximal de
la arteria ilíaca común derecha (v. fig. 5-76). La VCI asciende por el lado derecho de
los cuerpos de las vértebras L3-L5 y sobre el músculo psoas mayor derecho, a la
derecha de la aorta. La VCI abandona el abdomen pasando a través del foramen de
la vena cava en el diafragma para entrar en el tórax a nivel de la vértebra T8.

Las venas tributarias de la VCI se corresponden con las ramas parietales y


viscerales pares de la aorta. En cambio, las que se corresponden con las ramas
viscerales impares de la aorta son tributarias de la vena porta hepática.

Las ramas que se corresponden con las ramas viscerales pares de la aorta
abdominal son la vena suprarrenal derecha, las venas renales derecha e izquierda, y
la vena gonadal (testicular u ovárica) derecha.

Las ramas parietales pares de la VCI son las venas frénicas inferiores, las venas
lumbares 3.ª (L3) y 4.ª (L4), y las venas ilíacas comunes. Las venas lumbares
ascendentes y ácigos conectan la VCI con la vena cava superior, tanto directa como
indirectamente.

VASOS Y NÓDULOS LINFÁTICOS DE LA PARED POSTERIOR DEL ABDOMEN

Los vasos y nódulos linfáticos se distribuyen a lo largo de la aorta, la VCI y los vasos
ilíacos (fig. 5-101 A). Los nódulos linfáticos ilíacos comunes reciben linfa de los
nódulos linfáticos ilíacos externos e internos. Los vasos eferentes de estos nódulos
forman los troncos linfáticos intestinales, que pueden ser únicos o múltiples.

Los nódulos linfáticos lumbares derechos e izquierdos (de la cava y aórticos) se


sitúan a ambos lados de la VCI y de la aorta. Estos nódulos reciben linfa
directamente de la pared posterior del abdomen, los riñones, los uréteres, los
testículos o los ovarios, el útero y las tubas uterinas. Los vasos linfáticos eferentes
de los nódulos linfáticos forman los troncos linfáticos lumbares derecho e izquierdo.

El extremo inferior del conducto torácico se localiza anterior a los cuerpos de las
vértebras L1 y L2, entre el pilar derecho del diafragma y la aorta. El conducto
torácico empieza con la convergencia de los principales conductos linfáticos del
abdomen, que sólo en una pequeña proporción de los individuos adopta la forma,
habitualmente descrita, de un saco o una dilatación de paredes delgadas, la cisterna
del quilo (fig. 5-101 B).

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