0% encontró este documento útil (0 votos)
679 vistas4 páginas

Ira y Transformación en Moisés

Este documento discute cómo Moisés proporciona un ejemplo de cómo la ira puede conducir a consecuencias negativas si no se controla. Describe cómo Moisés mató a un egipcio en un arranque de ira cuando era joven y luego desobedeció a Dios al golpear la roca en vez de hablarle, lo que le impidió entrar a la Tierra Prometida. También enfatiza la importancia de eliminar las raíces negativas como la ira cuando somos jóvenes para no ser descalificados en la vejez,

Cargado por

jp
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
679 vistas4 páginas

Ira y Transformación en Moisés

Este documento discute cómo Moisés proporciona un ejemplo de cómo la ira puede conducir a consecuencias negativas si no se controla. Describe cómo Moisés mató a un egipcio en un arranque de ira cuando era joven y luego desobedeció a Dios al golpear la roca en vez de hablarle, lo que le impidió entrar a la Tierra Prometida. También enfatiza la importancia de eliminar las raíces negativas como la ira cuando somos jóvenes para no ser descalificados en la vejez,

Cargado por

jp
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Centro de Avivamiento Naucalpan

CENTRO DE AVIVAMIENTO
NAUCALPAN

LA TRANSGRESIÓN DE MOISÉS: LA IRA SANTA USADA DE FORMA IMPÍA


Lectura Bíblica: Números 20: 7-12, Éxodo 2: 11-12, Éxodo 32:19.

En un periódico reciente leí la historia de un padre que golpeó al entrenador de hockey de su hijo
hasta matarlo durante un juego, por un desacuerdo sobre la participación en el juego, esta
historia centra nuestra atención sobre la violencia en los deportes, esta dramática situación pone
de relieve el gran daño que puede causar la falta de dominio propio.

Hay muchos cristianos bien intencionados que son irritables, tan enojados y peligrosamente
frustrados en su vida personal que con el tiempo esta frustración puede producir consecuencias
terribles. Moisés nos da un ejemplo de esto, era un hombre de mal carácter. Cuando se encendió
su mal genio, en un arranque de ira mató a un egipcio y después tuvo que huir de su tierra natal,
permaneciendo fuera de ella por muchos años, tuvo un gran llamado y promesa: entrar a la tierra
prometida, aunque terminó convirtiéndose en un manso hombre de Dios, pagó un fuerte precio al
retroceder hacia su mal carácter, no entró a la tierra prometida; sólo la vio de lejos.

1. Moisés un hombre transformado por Dios.


“…Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la
tierra…” Números 12:3.
El diccionario español define manso como: Apacible, muy bueno, domesticado, que no es salvaje,
tranquilo. Moisés llegó a ser conocido como un hombre manso, un hombre tranquilo e incapaz de
cometer una tontería. Moisés después de cuarenta años en el desierto había sido transformado
por Dios. ¿Por qué decimos que fue transformado? ¿Quién era Moisés? ¿Qué hizo Moisés?

1.1. Un Hombre sujeto a sus ideas y no a la voluntad de Dios. Hechos 7:23


“Cuando cumplió cuarenta años, le vino al corazón el visitar a sus hermanos, lo hijos de
Israel”. La idea de visitar a su hermanos fue de Moisés, no de Dios. Moisés sabía que él
era el caudillo, el libertador de Israel, pero él no sabía ¿el cuándo y el cómo? y ello le
convirtió en una persona tensa e impaciente.

1.2. Un hombre movido por su carne y no por Dios. Éxodo 2:11b-12.


Cuando llega a visitar a sus hermanos vio la injusticia a la que eran expuestos, vio sus
arduos trabajos, vio su condición de esclavos, pero sus ojos se estacionaron en una
escena: “observó a un egipcio que golpeaba a uno de los hebreos, sus hermanos,
entonces miró por todas partes, y viendo que no parecía nadie, mató al egipcio y lo
escondió en la arena”.

Adaptado del libro: Las Doce Transgresiones de Sergio Scataglini| 1


Centro de Avivamiento Naucalpan

Es interesante notar que Moisés miró a un lado y a otro pero no miró hacia arriba y ¿qué
pasó? la ira se apoderó de él y mató al egipcio. Cuando no miramos al cielo actuamos en
la carne y no en la voluntad de Dios. Cuando actuamos en la carne siempre tendremos
algo que esconder, tiene que esconder su motivación, una mentira con una media verdad.

Moisés sepultó a un egipcio en la arena. Dios sepultó a todos los egipcios en el mar. No vale la pena
nuestra impaciencia ni hacer las cosas en nuestra carne.

1.3. El Desierto, la escuela de la transformación.


Moisés en su juventud se había convertido en un asesino y en su vejez el hombre más manso
de la tierra. Cuarenta años en el desierto sirvieron para tratar a este caudillo de Dios.
El Desierto, el lugar donde Dios habla.
La palabra hebrea desierto es “midbaar”, viene de la palabra La raíz de Moisés fue la Ira.
¿Cuál es la de usted?
dahbaar que significa hablar. El desierto es el lugar donde
No permita que alguna raíz
Dios nos habla. Silencio, extenso territorio arenoso, describe que usted no corte, le impida
muy bien el desierto, aquí las voces y planes de Moisés llegar al destino de Dios para
callaron. su vida
El Desierto, el lugar de purificación.
Dios nos mete en los altos hornos del desierto no para destruirnos, sino para purificarnos.
El Desierto un lugar de incomodidades.
Moisés “el sacado de la aguas”, al que todos le servían ahora llega al desierto, donde no
hay aguas. En el palacio del faraón todos le servían, en el desierto de Madián ahora
trabajaba.

2. Lo que no elimines en tu juventud, te descalificará en la vejez.

Moisés fue un gran hombre de Dios, manso y misericordioso, pero lo que no eliminó en su juventud,
lo descalificó en su vejez. No entró a la tierra prometida, por la raíz llamada Ira. Las veces en que
Moisés se enojaba, pudiéramos pensar que fueron justificables, pues era por un celo de Dios Éxodo
32:19. Pero Dios quiso tratar con Moisés esta área en su vida, por esta razón Dios lo puso a labrar
las tablas que había quebrado Éxodo 34:1-7.

2.1. Toma la vara. Moisés hizo mal uso de su autoridad.


La vara simbolizaba la autoridad y la unción. Moisés hizo mal uso de la autoridad que Dios le
había dado, utilizando la vara de Aarón para golpear la roca.
Los líderes de las iglesias debemos tener cuidado de que la autoridad espiritual que Dios
nos ha dado, no sea usada en aspectos que excedan nuestra jurisdicción espiritual, sobre
todo cuando esto envuelve una decisión tomada para nuestra propia comodidad personal.
Anteriormente como ministerio solíamos "golpear la roca", pero Dios nos está madurando
en el ministerio, y debemos "hablarle a la roca". No nos tenemos que situar en el "monte
Sinaí" con mensaje de condenación, debemos situarnos en el "monta Calvario" y predicar
un mensaje de esperanza y salvación.
Un tipo de autoridad que podemos usar mal es la que tenemos como padres. Necesitamos
la ayuda y guianza del Espíritu Santo para representar a Dios en nuestro hogar.

2.2. De la Ira a la Desobediencia.


“¡Oíd ahora, rebeldes! … y golpeó la peña con su vara dos veces”. El mandamiento de Dios
era: Háblale a la peña, pero Moisés la golpeó. Desobedeció el mandato de Dios, ¿qué había
detrás de la rebeldía de Moisés?

Adaptado del libro: Las Doce Transgresiones de Sergio Scataglini| 2


Centro de Avivamiento Naucalpan

Moisés tenía "frustración residual".


No era la primera vez que el pueblo de Israel se había quejado contra él. Ya se había
producido antes una situación similar y cuando aquello se convirtió en una queja constante
por parte del pueblo, le afectó los nervios.

Moisés ministró movido por su frustración, no por obediencia.


El servicio realizado por Moisés se podría llamar un "servicio lleno de resentimiento". Fue
hecho en medio de toda la frustración que tenía acumulada, en lugar de ver la promesa de
Dios que decía "Voy a hacer brotar agua de la peña", sólo vio el problema. Somos nosotros
los que decidimos si vemos el problema, o la promesa.

Cuando nos centramos en las promesas de Dios, aprendemos a confiar más


en Él, y no tendremos que perder el control. Si perdemos ese control es
porque hemos perdido la confianza.

A causa de su desobediencia, Dios le dijo que no entraría en la tierra prometida. Observe


que el milagro de que el agua saliera de la roca se produjo de todas formas. Los milagros
no tienen por qué ser señal de santidad. Nuestro carácter puede hallarse fuera de la
voluntad de Dios, pero como tenemos fe para hacer lo que Dios nos ha indicado que
hagamos, veremos el milagro.

2.3. Cuidado con la raíz del pasado.


Algunas veces, cuando estamos enojados, tendemos a volvernos al pasado. Moisés no usó
la unción y el poder de Dios de la forma debida y recurrió a la forma antigua de resolver las
cosas: el uso de la ira.

2.4. Moisés hizo una mala representación de Dios ante el pueblo.


El Señor se había mostrado como santo frente al pueblo. Siempre había sido fiel. Estaba
comprometido con Israel y estaba demostrando que era fiel y justo. Que aunque nosotros
seamos infieles, Él permanece fiel, pero Moisés no actuó así. La Biblia dice que no confió en
Dios lo suficiente, no lo honró, su conducta trajo descrédito a la integridad de Dios en medio
de su pueblo. No siga este ejemplo de Moisés.

3. La forma correcta de reaccionar.

En éxodo 17 el pueblo se queja contra Moisés. Pero Moisés acciona, no reacciona, Moisés actúa
de la manera correcta, de esta manera aprenderemos cómo tratar con la frustración residual.

3.1. No se tomó las cosas personalmente.


“Le dijo al pueblo:"¿Por qué tentáis a Jehová?" Éxodo 17:2.
No se enojó amargamente contra el pueblo.

3.2. Clamó a Dios. Éxodo 17:4


Clamó a Dios y recibió instrucciones concretas sobre la forma de tratar el asunto y después
fue obediente a esas instrucciones, una por una.

Este día es el día en que la Gracia Libertadora del Señor venga sobre su vida:
¿Se halla usted en una situación en la cual no sabe por cuánto tiempo va a soportar las
presiones procedentes de otra gente, las quejas, las lamentaciones, las críticas y los dis-
gustos?
Adaptado del libro: Las Doce Transgresiones de Sergio Scataglini| 3
Centro de Avivamiento Naucalpan

¿se están acumulando en su corazón en forma tan peligrosa, que se halla a punto de
explotar de ira? Tenga cuidado, no vaya a manejar esa ira de una forma impía que
deshonre a Dios.

En cualquiera de nosotros puede existir una tendencia a enojarse con facilidad, ya se trate
de niños, adultos o líderes en posiciones ministeriales. Pero eso no hace que sea correcta.

Con frecuencia, los arrebatos extremos de ira son consecuencia de los sufrimientos
internos. Antes de que una persona actúe en forma descontrolada, tiene que haber existido
una fuente continua de irritación. Algo ha estado perturbando o molestando a esa persona,
y se ha ido desarrollando cierta irritabilidad, por último, ha alcanzado un punto en el cual ya
no es capaz de responder ante Ia situación en una forma mesurada y controlada, así que
sobreviene un arrebato; la persona "pierde la compostura".

Si usted arrastra una sensación crónica de frustración, o si se enoja cada vez que recuerda
alguna persona o situación concreta, usted necesita sanidad. Esa frustración crónica
puede ser un obstáculo para su ministerio y convertirse en un corto circuito para la razón
de ser de su vida.

Quizá sea líder cristiano y se sienta frustrado con sus seguidores. La frustración es algo
natural; se presenta en esta vida, y la ira también se presentará. La Biblia nos da permiso
para enojarnos, Moisés no pecó de ira, su pecado consistió en la desconfianza, la deso-
bediencia y la deshonra para el nombre de Dios.

Corta con las raíces que en tu vida están, ya sea que está iniciando en su nueva vida en
Cristo, sea que lleva años corriendo la carrea, sea radical y desarraigue toda raíz, las
raíces que en el camino pueden brotar. Cuide su huerto, cuide su vida, el llamado, el
destino que Dios tiene para su vida y los suyos.

No pase este día sin venir al Señor y que el Espíritu Santo venga sobre su vida, para ser
libre de toda frustración que le lleva al enojo, la ira; sea libre en el Nombre de Jesús.

Adaptado del libro: Las Doce Transgresiones de Sergio Scataglini| 4

También podría gustarte