Economia Dominicana
La Economía Dominicana. Es subdesarrollada, dependiente, abierta, con fluctuaciones
cíclicas, donde el turismo, las telecomunicaciones, sector agropecuario y las remesas juegan un
papel fundamental.
a depende principalmente del comercio exterior, los servicios, la minería, la industria farmacéutica,
componentes electrónicos, equipos médicos, minería, textil y calzado y el turismo, siendo estos
sectores los pilares de una economía diversificada y una industria altamente desarrollada.
La Economía Dominicana en la actualidad (noviembre de 2017).
La base de la economía indígena, de las explotaciones mineras a las plantaciones cañeras durante la
colonización, la Inserción de la economía ganadera. Otras actividades económicas (la silvicultura)
Economía ganadera. Otras actividades económicas (la silvicultura).
La Economía Dominicana de 1492 hasta 1822.
La Economía Dominicana en el periodo del 1492 hasta el 1822, se caracterizó por la producción
de oro, en la etapa de la colonización se expandió y se intensifico a nivel que afecto a la
población existente por la fuerte explotación que fueron sometidos los tainos.
Se desarrolló la industria incipiente azucarera. La silvicultura tomo gran auge por la explotación
de madera preciosa (caoba y ébano).
En ese periodo se comienza el intercambio desde la colonia hacia la metrópolis (remesas sin
contra partida).
Su comportamiento ha sido bajo fluctuaciones cíclicas, es decir, periodos de altas y bajas.
El 9 de febrero de 1822 el presidente de Haití, Jean Pierre Boyer, llega a la ciudad de
Santo Domingo, procediendo a partir de entonces a unificar toda la Isla bajo su dominio
y a transformar la atrasada economía colonial que había prevalecido durante más de
tres siglos en el territorio que ocupa la actual República Dominicana.
La integración de la Isla de Santo Domingo abrió las puertas al intercambio comercial
de la parte española con nuevos mercados como Francia, Estados Unidos, Inglaterra y
Holanda, rompiendo así el monopolio que había impuesto España a sus colonias
mediante la Casa de Contratación de Sevilla, a partir de 1503 para que no entraran en
contacto comercial con ninguna de las potencias enemigas sin su consentimiento.
Esa disposición trajo consigo un estímulo inusitado en la agricultura y en otras áreas
afines para la exportación, como madera, tabaco, cacao, algodón, caña, café, ganado,
cuero, mieles, azúcar y otros frutos menores. De igual manera, Boyer derogó una serie
de impuestos que afectaron de manera significativa el desarrollo de la economía y dictó
un conjunto de medidas para impulsar el comercio.
El presidente Boyer tomó la medida de abolir la esclavitud, con la cual procedió a
liberar a más de 10,000 esclavos, y al mismo tiempo un cambio radical en el sistema de
propiedad de la tierra, ya que el gobierno haitiano procedió a confiscar la tierra en
mano de la Iglesia católica y de aquellos sectores hateros-latifundistas que
abandonaron el país tras la unificación.
Surgimiento del campesinado y la pequeña
burguesía comercial
El sistema de distribución de tierras implementado por el gobierno de ocupación
haitiano hizo posible el surgimiento del campesinado dominicano, una nueva clase
social que pasó a ser la mayoritaria en la estructura social de República Dominicana, si
se toma en cuenta que la población dominicana no pasaba de 100 mil personas, con un
promedio de alrededor de 4 miembros. Con la medida adoptada por Boyer de liberar
más de 10,000 esclavos y distribuir la tierra confiscada a la Iglesia y a terratenientes
que emigraron del país hacia Cuba, Puerto Rico y Venezuela, alrededor del 40% de la
población adulta pasó a ser propietaria de la tierra.
Todos estos cambios fortalecieron el desarrollo del comercio y el crecimiento
económico de la pequeña burguesía, grupo social que sería el sostén de la
Independencia Nacional, por las grandes facilidades otorgadas por el gobierno de
Boyer a nacionales e inmigrantes de diferentes países para adquirir propiedades y
desarrollar sus plantaciones.
Ese crecimiento se pone de manifiesto en la existencia de grandes comerciantes
consignatarios, cuyas patentes de comercio oscilaban entre 23 y 389. En ese sentido,
se puede destacar que Juan A. Billini tenía 389 patentes, Rotschild & Coen 150
patentes, Thomas Lawrence 116, Levy el Fils 95 patentes, Levy hijo Mayor 94 patentes,
S. Rotschild 44 patentes, Alejandro Victoria 23 patentes y otra decena de grandes
comerciantes.
De igual modo, había pequeños y medianos comerciantes, los cuales también
adquirieron patentes para realizar sus actividades, mayoritariamente dominicanos o
haitianos, entre los que destacan Esteban Mejía con 453 patentes, Juan P. Fuccinet
con 288 patentes, Pedro Garabito 201 patentes, José del Orbe 159 patentes, José A.
Rixo 156 patentes, Ramón Montaño 130 patentes, Juan Sierra 117 patentes, Juan F.
Amiama 94 patentes, Martín Mota 66 patentes, Antonio Nicolás 32 patentes y Juan de
la Cruz 12 patentes, entre otros.
La mayoría de los grandes comerciantes establecidos en la parte Este eran
consignatarios que recibían desde el exterior mercancías desde los países desde
donde provenían para suplir el mercado interno de Santo Domingo por intermediación
generalmente de pequeños y medianos comerciantes. Esto demuestra que había una
estrecha relación entre los grandes comerciantes o burguesía mercantil y los pequeños
y medianos comerciantes o pequeña burguesía urbana.
Los grandes comerciantes consignatarios reciben el nombre de comerciantes
mayoristas, los cuales recibían mercancías provenientes de Europa y Norteamérica, al
tiempo que encargaban de colocar en el exterior las maderas y el tabaco producido en
Santo Domingo, por intermediación de Saint-Thomas, que era una colonia receptora y
suplidora del capitalismo mundial, donde existían grandes casas comerciales,
sucursales de casas comerciales europeas; mientras que los pequeños y medianos
comerciantes reciben el nombre de comerciantes al detalle o detallistas, los cuales se
dedicaban a vender de forma directa a los consumidores o a revendedores, que
vendían esas mercancías a otras personas.
A través de ese comercio se producía un intercambio desigual entre las naciones
capitalistas de Europa y Norteamérica con Santo Domingo, así como entre los grandes
y pequeños y medianos comerciantes. Las naciones capitalistas explotaban a Santo
Domingo mediante un intercambio comercial desigual y los grandes comerciantes, a su
vez, explotaban a pequeños y medianos comerciantes a través de la transferencia de
los impuestos aduaneros o arancelarios que se les imponían a sus mercancías.
Medidas que generaron descontentos entre
los dominicanos
A pesar de que se implementaron todas estas medidas positivas, hubo dos tomadas
por Boyer que trajeron consigo un gran descontento en la población dominicana,
favorecieron la separación o desintegración de los haitianos y dominicanos en un
mismo sistema político republicano y actuarían en contra del desenvolvimiento natural
futuro de la economía:
1º. La decisión de aceptar el compromiso de pagar a Francia una indemnización de 150
millones de francos como compensación por las propiedades perdidas por los colonos
franceses, en virtud de la lucha por la independencia de Haití proclamada el 1 de enero
de 1804. Al Gobierno haitiano no poder pagar la indemnización a que se había
comprometido en el plazo en que fue acordado con Francia, las finanzas del régimen
se vieron sensiblemente afectadas.
2º. Con la promulgación del Código Rural de Haití, el 6 de mayo de 1826, se impuso un
despótico sistema de trabajo al campesinado que generó un ambiente de
inconformidad política que envolvería a las dos partes de la Isla de Santo Domingo.
Este Código puso en vigor una serie de reglamentos agrícolas procedentes de los
regímenes de Toussaint, Dessalines y Christophe, que incluían un universo de
supervisores que debía velar por la disciplina en los asentamientos agrícolas, reprimir
la vagancia, obligar a que se repararan las carreteras y los caminos en los momentos
requeridos, la firma de contratos por parte de los cultivadores que les ataban a sus
empleadores por una duración variable de seis meses a nueve años y la prohibición
formal de los bailes y fiestas desde los lunes por la mañana hasta el viernes por la
noche. Todos los oficiales a cargo, los comandantes de plazas y los comandantes de
distritos, tenían órdenes de inspeccionar periódicamente los campos de su
incumbencia y registrar sus observaciones en los informes que debían enviar a Boyer
en Port-au-Prince.
Esa situación fue inteligentemente aprovechada por los sectores independentistas
dominicanos dirigidos por Juan Pablo Duarte para crear el movimiento político conocido
por el nombre de la Sociedad Secreta La Trinitaria, el 16 de julio de 1838, siendo la
mayor parte de sus integrantes miembros de la pequeña burguesía urbana, logrando
ver coronado su proyecto con la proclamación de la Independencia de República
Dominicana la noche del 27 de febrero de 1844.
República Dominicana experimentó importantes cambios en su economía a partir de la
Independencia Nacional en 1844, donde la población dominicana tan sólo alcanzaba
unos 126 mil habitantes, siendo los principales renglones productivos el corte de
madera preciosa –caoba, guayacán y campeche-, la crianza de ganado vacuno y el
cultivo de tabaco.
El corte de madera y la crianza de ganado vacuno eran la base de la economía de las
regiones Suroeste y Sureste, mientras que el cultivo de tabaco era el renglón
predominante en la región norte o Cibao y en menor medida el corte de madera
preciosa.
La modificación más importante de ese panorama se produce como consecuencia
directa de las campañas militares dominico-haitianas que durante 12 largos años se
efectuaron entre Haití y República Dominicana, viéndose el Estado compelido a reclutar
a miles de trabajadores –agricultores, peones agrícolas, artesanos, así como pequeños
y medianos propietarios- en las filas del recién creado ejército para la defensa de la
soberanía nacional. Este hecho trajo consigo una gran decadencia en todas las
actividades productivas de la emergente Nación, ya que sólo los grandes propietarios,
los comerciantes y los empleados públicos fueron liberados del servicio militar
obligatorio impuesto por las circunstancias extremas en que se vio envuelta la
República Dominicana.
La zona más afectada por la situación de guerra permanente en que estuvo inmersa la
República era la frontera, porque ese fue el escenario de los principales conflictos
bélicos que se sucedieron en el país entre 1844 y 1856. Esto implicó que durante
alrededor de 12 años se desatendieran todos los cultivos, se retiraran el ganado
vacuno y caballar y se detuviera el corte de maderas preciosas. Esta zona estuvo muy
desolada durante todo ese período, en virtud de que la mayor parte de los varones del
lugar eran obligados a enrolarse en el ejército. La cantidad de personas que fueron
involucradas de forma compulsiva en el ejército era de alrededor de 8,000 cultivadores
y peones agrícolas, lo que influyó negativamente en el desarrollo del aparato productivo
nacional.
En ese período República Dominicana no contaba con vías de comunicación terrestres
adecuadas y mucho menos vías ferroviarias, lo que imposibilitaba que hubiese
comunicación entre los campos, pueblos y regiones del país, lo que impidió que se
conformara un mercado nacional y estimuló el surgimiento de regionalismos tanto
económicos, sociales, políticos, culturales como lingüísticos. Esto motivó que las zonas
costeras del país, que contaban con puertos importantes como Santo Domingo, Azua,
Puerto Plata y Montecristi, mantuvieran mayores contactos comerciales con el exterior
que con los pueblos dominicanos del interior. Sólo las unidades productivas más
próximas a las ciudades tenían posibilidades de integrarse al escaso intercambio
comercial que allí se daba.
Desarrollo industrial, artesanal y comercial
El desarrollo industrial era prácticamente nulo y las labores artesanales se enfocaban a
la fabricación de serones para el empaque de tabaco y otros productos agrícolas para
su más cómoda transportación. También se fabricaban andullos y cigarros, rústicos
muebles de madera, sillas y aparejos de montar los caballos, alambiques para la
elaboración de ron de caña, trapiches movidos por animales para la elaboración de
azúcares y mieles. Estas unidades productivas eran fundamentalmente de carácter
familiar, que junto al corte de madera preciosa y la crianza y comercialización de
ganado, representaban las expresiones más claras del mercantilismo simple, etapa
inicial del capitalismo.
Por último, las categorías por ocupaciones que contemplaba la Ley de Patentes
promulgada a mediados de 1845, que eran tan sólo 25, dan una idea bastante clara del
nivel de desarrollo económico de República Dominicana por aquella época:
consignatarios, negociantes de maderas y frutos, ebanistas y carpinteros, boticarios,
curtidores, licoristas, dueños de casas de trucos y billares, mercaderes de alquitrán y
aceites, panaderos, quincallerías y jugueterías, buhoneros de un pueblo a otro, sastres,
sombrereros, veleros y posaderos o mesoneros.
La ley dispuso que ese tipo de negocios sólo estaba permitido en las zonas urbanas, lo
que evidencia que el número de negocios patentados era sumamente bajo, si se parte
del hecho de que la población urbana era muy reducida. La ciudad de Santo Domingo,
el mayor centro urbano del país para entonces, para 1845 sólo contaba con 12,000
habitantes.
Salarios
El trabajo salariado en República Dominicana era muy escaso para entonces, y sobre
todo en las labores agrícolas, donde la fuerza de trabajo fundamental la representaba
el peón, una herencia directa del sistema de servidumbre española. En los cultivos se
empleaban métodos de producción sumamente rudimentarios como el sistema de roza,
el uso de la coa y el machete. El arado tirado por bueyes o caballos se utilizó en el país
a partir de 1870, cuando se introdujo la producción azucarera moderna.
Todo lo anterior pone de manifiesto que el desarrollo económico dominicano era
sumamente limitado en el período que va desde 1822 hasta 1856, fecha en que cesan
los reiterados intentos de ocupación de Haití hacia nuestro país, a causa de las
derrotas sufridas por el ejército haitiano en las batallas Fuente de Rodeo, las Cabezas
de las Marías, Las Hicoteas, 19 de Marzo, 30 de Marzo, el Memiso, Tortuguero, Toma
de la Fortaleza de Cachimán, La Estrelleta, Beller, El Número, Las Carreras, L´Anse a
Pitre y Sale Trou, Petite Riviere, Dame Marie y Le Cayé, Santomé, Cambronal, Las
Matas, Sabana Mula, Sabana Larga y Jácuba.
Las características más resaltantes de la economía de la sociedad taina y base de
sustentación.
Se caracterizó porque era una economía de autoconsumo. No existía moneda de cambio, se
dedicaban a la ganadería y la agricultura. Se sustentaban de la caza, la pesca y la recolección de
frutos.
De los taínos era la agricultura; para lo cual realizaban sembrados que llamaban conucos.
Cultivaban mandioca en sus variedades dulce y amarga, para lo cual empleaban abonos y
sistemas de riegos; otros cultivos importantes eran papa, maíz, maní, pimienta, piña, batata,
algodón, y tabaco.
Tres actividades económicas fueron desarrolladas por los taínos: la agricultura, la caza y la
pesca.
La Agricultura.
Entre los cultivos principales encontramos la yuca y de la cual obtenían el casabe. Se
cultivaba también otras plantas domesticadas como la yautía, la batata, el ají, el maní, el
maíz, el lerén.
La técnica agrícola utilizada era la de montones, que consistía en el amontonamiento de la
capa vegetal de la tierra en áreas de forma circular de unos 12 pies de diámetro. de esta
manera la productividad de los cultivos aumentaba de manera significativa. Con este
sistema, los taínos evitaban la erosión del terreno, mantenían la humedad de la tierra y
creaban una especie de abono vegetal de forma natural. la eficacia del sistema era tal, que
los taínos sólo dedicaban una parte del año a la producción alimenticia.
La casa y la pesca les permitía a los taínos obtener las proteínas necesarias para subsistir.
Las carnes más preciadas eran los de roedores (curíes) las culebras y las iguanas. Cazaban
también aves como palomas y patos. La pesca del manatí, que abundaba en las lagunas,
era muy popular.
Se puede afirmar que su economía era fundamentalmente de subsistencia. Esta afirmación
no desconoce la opinión de algunos autores que afirman que los taínos se dedicaron al
comercio, pero no llegaron a utilizar moneda en sus intercambios, sino que hacían uso del
trueque cuando había excedentes en la producción doméstica.
Representó una etapa de atraso o crecimiento económico la economía de la etapa colonial
¿Por qué?
Un atraso, porque en la etapa colonial los españoles extrajeron de las minas todo el oro y se lo
llevaron dejando la isla económicamente mal.
¿Explique por qué perdió Santo Domingo su posición principal de colonia Española en el
nuevo Mundo?
Por la escasez de métales preciosos y la mano de obra aborigen y en esos momentos España se
encontraba en guerra, lo cual, hizo que España perdiera interés por la isla Española.
Su falta de riquezas minerales la condenaron al abandono por la Madre Patria, especialmente
luego de la conquista de la Nueva España (México).
La agricultura se convirtió en la actividad principal de la economía isleña, pero la naturaleza
desorganizada de la producción agrícola no alcanzó los niveles de productividad que
caracterizaría a la colonia bajo el mando francés.
Cuáles fueron los ciclos económicos de la economía dominicana en la etapa de la colonia?
Después de un corto período dominado por la minería, los colonos españoles experimentaron con
éxito en la producción de azúcar de caña que, junto a la ganadería, constituyó la base de la
economía colonial dominicana durante todo el siglo XVI.
Explotación de oro
La silvicultura
Producción de azúcar
La trata de esclavos
¿Diga las características de la economía dominicana en el siglo XVIII?
A pesar de la recuperación del S. VXIII no se operó ningún cambio en el modo económico
tradicional, apoyado en la autosuficiencia del trato y la ganadería. (FRANK MOYA PONS, Página
122, Historia Dominicana)
Sector francés: acelerado y agrícola, de grandes plantaciones diversificada, gran inversión de
capitales.
Sector español: dilatada y ganadera, con cultivos de subsistencia, extracción de riquezas sin
inversión de capital.
¿Por qué se generó el contrabando en la isla La Española?
La guerra contra España de parte de naciones Europeas como Inglaterra y Francia, atacando así
las colonias que le pertenecían a España, los barcos españoles dejaron de llegar a la isla, lo que
provoco que los colonos de la isla Española comenzaron a comprar y vender a comerciantes de
otras nacionalidades como inglesas y holandesas.
¿Cuáles medidas fueron tomadas por Boyer durante la ocupación haitiana?
Abolición de la “esclavitud”
Establecer el código rural o agrario
Prohibición del libre comercio
Prohibición de la vagancia
Servicio militar obligatorio
Prohibición del juego de gallos
Orden de pago de la deuda externa con Francia
Reforma agraria y repartimiento de tierra
¿Hable del fracaso de Boyer?
Por las medidas represivas y la prohibición del libre comercio, obligaba a trabajar la tierra y
depender de la tierra, lo que provocaba que muchos emigraran a la ciudad y eso creo conflictos
con los dominicanos, el hecho de ser libres de toda potencia extranjera, políticamente
hablando, económicamente estamos mal porque dependemos de otra nación.
La situación económica en esos momentos no era muy buena y los dominicanos estaban más
interesados en lo político que en otra cosa.