El Pentateuco:
DATOS GENERALES, HISTORIA, COMPOSICIÓN:
Es la recopilación de cinco libros que da inicio a la primera parte de la Biblia Católicos y la
Tradición Judeocristiana, conocido como el Antiguo Testamento, en estos libros se
contiene la Torá( la ley), que es el núcleo de la Religión Judía. Conjunto de leyes y normas
antes distintas situaciones del pueblo israelita. Son un conjunto de normas que se encajan
dentro de la creación del mundo hasta el fin de la peregrinación por el desierto, y que
encuentran precisamente su motivación en esos mismos hechos.
Es una obra de gran valor religioso y cultural, que contiene diversa formas literarias, una
contemplación más profunda, nos presenta una narración que abarca desde Adán a Moisés,
de este modo se refleja como la revelación de Dios se realiza mediante hechos y palabras
muy unidas.
En el siglo XVII, cuando se concluye que en la redacción redacción final fueron recogidos
materiales diversos, de distintas épocas, algunos de ellos antiquísima que, reelaborados y
reorganizado por los autores inspirado.
“Obrando El en ellos y por ellos, pusieron por escrito, como verdadero autores, todos y sólo
lo que Él quería”[CITATION Igl \l 6154 ].
Los cristianos, además de heredar el Pentateuco , también heredaron la idea de locomotora
que está presente en la dinámica y normativa de los primeros cinco libros( Mateo, Marcos,
Lucas, Juan, Hechos), que empujan y hacen avanzar el Nuevo Testamento bajo la guía del
verdadero Dios y Verdadero Hombre protagonista de toda la Historia de la Salvación:
Jesucristo.
La división en cinco no fue casual, se llevó a cabo mediante la creación de puntos de
rupturas y sutura entre el final y el comienzo de cada libro.
Los libros del Pentateuco no son «libros» en el sentido moderno de entidades
independientes y completas en sí mismas, sino que fueron concebidas y estructuradas como
partes de una unidad mayor. Por tanto, el término «Pentateuco» además de conveniente es
necesario. No obstante, aceptado el hecho de la unidad del cuerpo mayor, la división
convencional en cinco partes de Génesis a Deuteronomio es importante no sólo como un
práctico medio de referencia al material, sino porque existen claras evidencias editoriales
que confirman a estos cinco «libros» como únicas subdivisiones genuinas del material.
[CITATION BSC \l 6154 ]
ETIMOLOGÍA:
Pentateuco viene de penta (cinco) y de teka (caja o recipiente, utensilio, instrumento). La
expresión griega pentateuchus biblos de la que procede la expresión latina pentateuchus
liber, Pentateuco. Puede hablarse de estuche o recipiente (continente) cilíndrico de los
rollos; después, por metonimia, al contenido, es decir, los rollos. Por tanto, Pentateuco
significa cinco libros o, mejor, cinco rollos.
Para la tradición rabínica, la Tôrâ (Ley) inicia en Génesis y concluye con la muerte de
Moisés (Dt 34). Los cinco primeros libros se denominan Hámišâ Humšê haTTôrâ —―las
cinco quintas (partes) de la Ley. Esta expresión hebrea se encuentra, probablemente, en el
origen del vocablo griego hè pentateuchos (biblos).
En hebreo, cada una de las cinco partes, o rollos, del primer corpus literario de la Biblia, es
designada por la primera palabra importante de su texto:
berēshît (en el principio); shemôt (nombres); wayyiqrā’ (y llamó); bemidbar (en el
desierto); haddebārîm (las palabras).
Ya los judíos residentes en Alejandría y responsables de la traducción griega de las
Escrituras designaron estos libros con los nombres que de alguna manera fuesen capaces de
ayudarles a recordar el contenido de cada libro: Génesis (Génesis), porque trata de los
orígenes del mundo, de las criaturas , de los seres humanos y de los antepasados del antiguo
Israel; Éxodos (Éxodo), porque se trata de la salida de Egipto; Leuitikón (Levítico), ya que
trata de la legislación relativa a todo lo relacionado con el culto.
AUTOR:
Tradicionalmente se ha atribuido a Moisés la composición de los Cinco Libros. Así lo
admitieron desde tiempos remotos los judíos, tal y como atestigua la tradición rabínica en el
Talmud de Babilonia[ CITATION Bav \l 6154 ] y el Talmud de Jerusalén [ CITATION Sot \l
6154 ]; y de la misma forma lo admitieron los primeros cristianos. De ser cierto, esto
situaría su escritura hacia el siglo xv a. C. aproximadamente.
A principios del siglo XX, la Iglesia católica quiso zanjar la discusión encomendando a sus
exégetas y teólogos el análisis y evaluación de los argumentos en pro y en contra de la
autoría de Moisés con respecto al Pentateuco. [CITATION htt2 \l 6154 ]
La Comisión Bíblica así formada publicó sus conclusiones en 1906, las cuales dicen que, si
bien queda margen para la duda, los argumentos contra Moisés no son convincentes. Por lo
tanto, la postura oficial del catolicismo es que el Pentateuco es sustancialmente obra de
Moisés, si bien la autenticidad mosaica del mismo no demanda necesariamente que la
totalidad del texto haya sido redactada enteramente por él solo.
En una carta de dicha Comisión en 1948, en la cual se aclaró que si bien Moisés está en la
cabeza y base del Pentateuco, proporcionando el espíritu inicial y persistente en la
redacción de la obra en calidad de autor y legislador, ya nadie ponía en duda el desarrolla
progresivo de las fuentes de dicha obra durante tiempos posteriores al mismo; así que se
permitía a los eruditos católicos estudiar la cuestión de forma imparcial a la luz de la sana
crítica bíblica y los aportes de otras ciencias.[ CITATION Gra \l 6154 ]
FUENTES TRADICIONALES:
Los expertos admiten en el Pentateuco cuatro fuentes o escuelas (“tradiciones”) principales:
Tradición yahvista, datada entre los siglos X a. C. y IX a. C.;
Tradición elohísta, hacia el siglo VIII a. C.;
Tradición deuteronómica, en torno al siglo VII a. C.; y
Tradición sacerdotal, entre los siglos VI a. C. y V a. C.
Durante casi un siglo, se impuso el modelo de los Documentos-Fuentes (J. Wellhausen, G.
von Rad, M. Noth, H. Gunkel). Este explicaba el origen del Pentateuco por la fusión de
cuatro documentos que tuvieron un origen independiente: Yahvista (“J”) del siglo X a. C,
originario del reino del sur; Elohista (“E”) del siglo VIII antes de Cristo, originario del
reino del norte; Deuteronomista (“D”) del siglo VII a. C, originario del reino del sur;
Sacerdotal (“P”) de los siglos VI-V aC, iniciado con exiliados en Babilonia y concluido en
Jerusalén. [ CITATION Lac \l 6154 ]
Después de largos tanteos, a fines del siglo XIX se impuso entre los críticos una teoría,
sobre todo bajo la influencia de los trabajos de Graf y de Wellhausen: el Pentateuco sería la
recopilación de cuatro documentos, distintos por la fecha y el ambiente de origen, pero muy
posteriores todos ellos a Moisés. Habrían existido primero dos obras narrativas : el
Yahvista (J), que en el relato de la creación usa el nombre de Yahvé, y el Elohista (E), que
designa a Dios con el nombre común de Elohim; el Yahvista habría sido puesto por escrito
en el siglo IX en Judá, el Elohista algo más tarde en Israel; a raíz de la ruina del Reino del
Norte (Samaría), ambos documentos habrían sido refundidos en uno solo (JE); después de
Josías, se le habría añadido el Deuteronomio (D) (JED); a la vuelta del destierro, el Código
Sacerdotal (P), que contenía sobre todo leyes y unos pocos relatos, habría sido unido a
aquella recopilación, a la que sirve de marco y armazón (JEDP). [ CITATION InB \l 6154 ]
1. El Javista:
La tradición más antigua que se puede reconocer en el actual A.T., es determinada por la
alianza con Javé. Esta tradición es representada principalmente por la "fuente javista" ("J"),
que encontramos en los libros históricos, hasta el inicio de Jueces. El nombre "J" le fue
dado por presentar el nombre "Javé" o "Dios Javé" desde el relato de la creación.
Las características de "J" son:
a) Inusitada forma de impacto directo y plasticidad al relatar.
b) Yahvéh no aparece sólo en sueños o visiones, sino también en encuentros
concretos.
Se presume que esta fuente proviene de la época del reinado, alrededor del siglo 10 A.C.
Muchas veces sus tradiciones remontan a épocas bien anteriores.
Se inicia en Gen 2:4b y va hasta Jueces, pero está principalmente en Gen, Ex, un poco en
Números, y desparramado en los textos de Deuteronomio, Josué e inicios de Jueces.
Los temas principales de J son: La tradición de los patriarcas; tradición sobre los orígenes
de antiguo santuarios; esclavitud en Egipto; tradición del Sinaí; especialmente, la tradición
de la conquista de la tierra y, además, los primeros tiempos de la fase del asentamiento en
la tierra de Canaán.
2. El Elohista:
Aproximadamente de la misma época procede la otra fuente del A.T., que se llama el
"elohista" ("E"), porque usa el nombre "Elohim" para Dios. El Elohista" comienza en
Génesis 15 y llega más o menos junto con el "javista" hasta dónde este también termina.
Parece que el "elohista" no era de la misma consistencia literaria que el "javista".[ CITATION
GLu \l 6154 ]
3. Sacerdotal:
El destierro de Babilonia (siglo VI a.C), supuso que los sacerdotes deportados hubieran de
mantener la fe del pueblo frente a la religión babilónica. A la vuelta del destierro continúa
esta actividad literaria sacerdotal, obra [ CITATION Pri \l 6154 ]
La investigación reciente, intenta determinar la parte del material del Pentateuco que
pertenece a uno u otro de estos momentos históricos. Lo que parece claro es que la doctrina
fundamental de estos libros: la elección, Alianza, la ley, y el culto, no surgen como algo
nuevo al tiempo de su redacción final, sino que estaban ya presentes en las antiguas
tradiciones de Israel.
UNIDAD:
El Génesis da respuesta a la pregunta de cómo y cuándo empezó el pueblo de Israel:
creación del mundo y del hombre, Abrahán, Jacób. Beresit, en arameo
“En el principio”, primera etapa del pueblo de Israel: su elección de parte de Dios.
El Génesis deja a los israelitas en Egipto. Su salida con Moisés, núcleo del pueblo
renovado, se recoge en el Exodo, que comienza:
“Estos son los nombres de los que salieron de Egipto”.
Si Dios mora en medio de su pueblo debe vivir en santidad. Para ello la voluntad de Dios se
conoce y en encuentra en la Ley y en el culto, recogida en cinco rollos, es decir, el libro
del Levítico, que comienza:
“El Señor llamó a Moisés y le habló así desde la Tienda de la Reunión”.
Por lo tanto, el Pentateuco es formado por tres partes principales: Historia de los orígenes y
de los patriarcas (Gen); historia del Éxodo Ex, Lev, Num ) y discurso de Moisés (Deut.)
[ CITATION BLE \l 6154 ]
OBSERVACION:
Para evitar la sobre contención de material hemos decidió basarnos en algunas obras no de
forma general, sino ubicándonos en lo esencial, a los temas que se tocan, en este caso me ha
tocado exponer sobre los libros del Génesis, Éxodo, y Números, utilizando los recursos del
internet hemos recogido unas serie de Webgrafia en la que encontramos suficiente material
para este trabajo, en dichas paginas hemos encontrado una serie de errores en cuanto a la
mescla corriente teología religiosa, como es el mesclar lo católico como tal, con lo pagano
y de otras dominaciones, hemos tratado evadir esas faltas.
Hemos resumido parte de estos libros, veremos los contenidos de forma general
basándonos en la composición, hechos históricos, enseñanzas y otros puntos de acuerdo a
lo que queremos exponer, dado a que los tres libros son diversos podemos encontrar
variaciones de fuentes y de contenidos.
Para evitar posibles inconvenientes, los textos que hemos citado hemos hecho un análisis
del punto en concreto y no leer y entender toda la obra. (He sido objetivo).
Encontraremos algunas obras en otros idiomas hemos utilizado la herramienta de traductor
para una facilidad de interpretación, textos de inglés, italiano, alemán, etc.
LOS LIBROS DEL PENTATEUCO. CONTENIDO Y ESTRUCTURA
¿Cómo y por qué ha sido dividido el Pentateuco en cinco libros? ¿Esta división es
meramente material o tiene algún significado? Son las primeras cuestiones que queremos
afrontar en el presente capítulo. Después procuraremos descubrir cómo están estructuradas
estas «cinco quintas (partes) de la ley» (Hámišâ Humšê haTTôrâ).
La división en cinco libros:
Hay motivos conocidos como razones materiales, que dieron cabida a la división de los
libros veremos la composición de los libros de acuerdo a sus capítulos y versículos la
cantidad e párrafos de cada libro, a continuación explico:
Los cinco libros del Pentateuco tienen distintas dimensiones.
El Génesis: (50 capítulos; 1534 versículos.
Éxodo: 40 capítulos; 1209 versículos.
Números: 36 capítulos; 1288 versículos.
En total, el Pentateuco cuenta con 5.845 versículos. En una edición sin notas los datos son
los siguientes: 88 páginas para el Génesis; 73 páginas para el Éxodo; 52 páginas para el
Levítico; 73 páginas para los Números (igual que el Éxodo) y 64 páginas para el
Deuteronomio. [CITATION San \l 6154 ]
Así como razones teológicas, en los diferentes contenidos, evitaremos entrar en detalles
redundantes puesto que hay un contenido a desarrollar.
EL LIBRO DEL GÉNESIS:
Introducción: Muestra cómo actúo Dios en el comienzo del mundo y de las naciones, y
sobre todo en el comienzo del pueblo de Israel. Sólo la acción de Dios explica las
realidades y la historia que el autor conoce. Por tanto no se trata de una explicación
científica de las cosas, o de la historia, sino religiosa. Su inicio “En el principio creo
Dios…” explica bien su intencionalidad.
Marco Histórico:
La primera parte, revela sobre todo verdades religiosas. El hagiógrafo se sirve de un
lenguaje simbólico común en la antigüedad. Supone la fe en el Dios único que se revela en
la historia y no procede de los mitos de los pueblos vecinos a Israel. Recoge verdades
fundamentales sobre el mundo y el hombre: su creación por Dios, la dignidad humna, y la
existencia del mal debida al pecado.
La segunda parte tiene otro tono. Lo narrado en la historia de los patriarcas delata unos
contextos geográficos e históricos determinados. La arqueología confirma el marco socio-
cultural que reflejan los relatos sobre los patriarcas. Su escenario es el Medio Oriente, en
concreto el arco formado por Mesopotamia, Palestina y Egipto, donde florecieron las
civilizaciones más antiguas. La época se sitúa a partir del siglo XVIII a.C., con la llegada
de Abrahán a Canaán. En todo caso lo narrado en el Génesis se sitúa antes del siglo XIII
a.C. cuando presumiblemente tuvo lugar el éxodo.
Su nombre Génesis, se le dio al ser traducido al griego en el siglo II a.C., y significa
sencillamente “Los orígenes”. Este libro trata de temas universales: Se ocupa de los
orígenes del mundo, de la aparición del ser humano, de su pecado y desventuras. Este
marco sirvió para presentar la historia de los antepasados de Israel, de acuerdo con una
dinámica familiar, hablando de la historia que se desarrolla con Abraham, Isaac, Jacob y
José. Este es el enlace entre el final del Génesis y el comienzo del Éxodo. Las “historias”
de los antepasados son ciclos narrativos que inicialmente tenían origen independiente y sólo
más tarde se unificaron sirviendo de fundamento, para hablar de los orígenes del antiguo
Israel.
El libro puede ser dividido en dos grandes bloques: Gn 1–11 e Gn 12–50.
Gn 1-11: Es comúnmente llamado “historia de los orígenes”, ya que su contenido es
universal y retrata los comienzos de la humanidad. Estos once capítulos son narraciones
amalgamadas, inspiradas en las mitologías mesopotámicas, en la que se pretende hacer una
reflexión y para ello, dar una explicación teológica de los orígenes de la humanidad, basada
en dos pilares:
A) Quién es Dios y su obrar: Justo y fiel a su creación, en particular, al ser humano.
B) Que es el ser humano y su obrar: Infiel en su relación con Dios y con sus semejantes.
Junto a esto, se incluyen las principales instituciones humanas (el matrimonio, las lenguas,
las divisiones étnicas, las culturas de subsistencia, la elaboración de los metales, el
enfrentamiento entre el campo y lo urbano), y su camino hacia la realización de su destino.
La perspectiva universalista presente en toda la narrativa sirve de base para la historia del
antiguo Israel, que, desde la vocación de Abraham, se inserta en el contexto de la historia
humana universal. Esta, a su vez, se inserta en el relato de la creación del mundo, como
ambiente favorable para la aparición y el desarrollo de la raza humana. El tema principal y
dominante de Gn 1-11 es el del origen de todas las cosas en las manos de un solo Dios que
hizo, dispuso y mantiene su creación como previsora y providente. Al lado del tema
principal, la narrativa quiere mostrar cómo el ser humano, por el pecado de sus progenitores
(Gen 3.1 a 24), se aleja cada vez más de Dios Creador y de su designio de amor.
El relato del diluvio (cf. Gn 6,5-9,17), por ejemplo, sirve para hinchar la condición humana
del pecado, pero de acuerdo a las dimensiones cósmicas que desde el principio, muestran
que sólo Dios puede crear y destruir el mundo. Es una manera para denotar el dominio
divino y para decir que el ser humano no tiene la última palabra sobre la realidad. La
destrucción de la humanidad en el caos de un diluvio de proporciones universales tiene que
ver con las proporciones universales que fueron provocadas por la desobediencia de los
progenitores de la humanidad. De alguna manera, el diluvio hizo que la creación regresase
a la anterior situación de los orígenes, pero permitiendo que todo tuviese un nuevo
comienzo con Noé, su familia y los animales salvados en el arca. Esto nos lleva a la
intención principal: la vocación y la misión de Abraham, por el cual el antiguo Israel surge
y se convierte en un pueblo.
Gn 11,27-50,26 describe los orígenes del antiguo Israel, mostrando cómo Dios creó y eligió
este pueblo a través de la realización de su favor a los antepasados, dándoles un nuevo
destino humano con la promesa de una descendencia numerosa y de la tierra buena y fértil.
Abraham, Isaac, Jacob y José representan cuatro generaciones que vienen de una nueva y
justa raíz humana, ya que son los descendientes de Set (Gn 4, 25-26), el hijo que Eva dio a
luz, no sólo para tomar el lugar Abel, sino para denotar que el mal no tendrá la última
palabra sobre el bien.
En la segunda parte del libro del Génesis, son tres ciclos de tradiciones familiares:
Abraham y Sara (cf. Gn 11,27 a 25,18); Jacob y sus hijos (cf. Gen 25,19 a 36,43); José y
sus hermanos (cf. Gn 37,1 a 50,26).
El relato sobre Isaac no es un ciclo en sí mismo, sino que es el fuerte vínculo entre
Abraham y Jacob, respectivamente, el vínculo entre las tradiciones patriarcales de Judá
(Abraham) e Israel (Jacob). Isaac es este enlace por el que se garantizó la tenencia de la
tierra, ya que el segundo patriarca nunca salió de la tierra de Canaán para vivir en un país
extranjero.
La reconstrucción de los pasos que originaron los textos autográficos, es algo imposible de
ser alcanzado debido a la ausencia de fuentes extra-bíblicas que se ajusten a los relatos
bíblicos. Es cierto que el libro de Génesis ha pasado por un largo proceso de redacción y
que gran parte de su contenido se sitúa mejor en el exilio vivido en Babilonia, o incluso en
el post-exilio durante la dominación persa, cuando muchas tradiciones del antiguo Israel
alcanzaron su redacción final.
Las tradiciones Yahvista y Elohista, objeto de grandes cuestionamientos en los últimos
treinta años pueden ser admitidas como reelaboraciones de poemas épicos, originalmente
orales, en una forma de prosa escrita. El redactor final, probablemente Sacerdotal, organizó
el material en grandes bloques, utilizando una fórmula: “Estas son las generaciones de…”
(tôledôt). Esta fórmula introduce el material tradicional y ocurre cinco veces en la historia
de los orígenes (cf. Gn 2.4, 5.1, 6.9, 10.1, 11.10) y cinco veces en la historia de los
antepasados del antiguo Israel (cf. Gn 11,27; 25,12; 25,19; 36,1.11; 37,2), sirviendo como
puntos de conexión y guía general de los relatos que conforman los dos bloques que
componen el libro del Génesis.
Enseñanza:
La idea general es la elección de Israel por parte de Dios. Elección que comienza en
Abrahán y es secundada con una obediencia tal que le lleva a aceptar hasta el sacrificio de
su hijo Isaac.
Enseña verdades fundamentales como: la creación del mundo y el hombre por Dios, la
unidad del género humano, el origen del mal debido al pecado de nuestros primeros padres
y su presencia a lo largo de la historia, así como la esperanza de salvación.
Dios es un creador trascendente al mundo y al hombre, y cuida amorosamente de ellos.
Abrahán e Israel son primicia de la humanidad liberada del caos por la idolatría y de la
confusión reflejada en Babel.
El libro del Éxodo:
Introducción:
Éxodo significa salida, y alude especialmente al contenido de los 15 primeros capítulos que
narran como los israelitas consiguieron abandonar Egipto. Aunque esta palabra refleja bien
el contenido de todo el libro que enseña como los hijos de Israel salieron de la esclavitud y
alcanzaron la libertad, y asumieron la Alianza establecida en el Sinaí. Este libro se centra
en la salida de los israelitas de la tierra de Egipto y en su marcha por el desierto hasta llegar
al Monte Sinaí, donde Dios selló una alianza con el pueblo liberado, convirtiéndolo en su
propiedad particular.
Marco histórico:
La crónica del Éxodo no es detallada y exacta. Es más bien una historia de salvación, que
narra como Dios hizo de los hijos de Jacob el pueblo de Dios, primicia de salvación y con
quien establece una Alianza y cuida con especial providencia. Estas realidades
sobrenaturales se exponen con un lenguaje épico, cultual y teológico.
De lo que no cabe duda es que en este libro se narran los hechos fundamentales de la
historia del pueblo de Israel:
1) que los descendientes de los patriarcas sufrieron durante su permanencia en el Delta del
Nilo una opresión humillante.
2) que consiguieron huir de modo prodigioso.
3) que durante su estancia prolongada en las regiones del desierto tomaron conciencia de
pueblo, con la ayuda de Yahwéh (el Señor) al que reconocieron como su Dios único.
4) que en este devenir maravilloso destacó Moisés, que los aglutinó, condujo y adoctrinó.
En este libro hay dos aspectos que sobresale:
La fecha del éxodo: Lo más probable es que la salida de Egipto fuera en el siglo XIII a.C.
cuando se estaban llevando a cabo las construcciones más importantes de su historia. La
frase “surgió en Egipto un rey que no conocía a José” puede ser una alusión a los
comienzos del Imperio Nuevo (1500-1100 a.C.). La mención en Ex 1,11 de las ciudades de
almacenamiento, en cuya construcción participaron los israelitas, hace suponer que fue en
el siglo XIII, puesto que las grandes edificaciones que impulsaron Seti I y Ramsés III, eran
desconocidas en los siglos anteriores. Con ello la conquista de Palestina se situaría unos 40
años más tarde, es decir en la segunda mitad del siglo XIII, fechan en que los arqueólogos
datan la destrucción de numerosas ciudades de Canaán, tales como Lakis, Jasor y otras.
La figura de Moisés: Hay suficientes datos que confirman su existencia y actividad. Desde
una visión de fe el Éxodo lo presenta a la vez, como caudillo y guía, como profeta y
maestro, y como prototipo de Israel.
Como caudillo y guía: vence la oposición de los mismos israelitas, del faraón y los
elementos de la naturaleza. Como caudillo destaca la lucha que mantuvo en contra de la
desconfianza del pueblo. Al fin consigue que le sigan, acepten la Alianza con las exigencias
que comporta. Como profeta y maestro, entrega la doctrina y la moral, esto es la Ley. El
Decálogo moral, el Código de la Alianza y el Código Ritual.
Pero sobre todo es paradigma o prototipo para su pueblo. Su vida es imagen de la vida de
Israel: su nacimiento prodigioso, sacado de las aguas, prefigura el nacimiento del pueblo a
través de las aguas del Mar Rojo; su infancia fácil en la corte del faraón recuerda los años
tranquilos de los israelitas en Egipto; su huida a Madián recuerda la persecución del pueblo.
Así él no es un mero intermediario, sino el representante del pueblo ante Dios. También es
figura de Cristo, que asumiendo la naturaleza humana abrió el camino de salvación a través
de las aguas del Bautismo.
Estos tres momentos centrales del libro de Éxodo son la base alrededor de la cual los otros
libros del Pentateuco se relacionan. Por lo tanto, las historias, primitiva (Gn 1-11) y
patriarcal (Gn 12-50) sirven de premisas para justificar: la entrada y salida de Egipto de los
hijos de Israel (Ex 1,1-15,21), la marcha de ellos por el desierto (Ex 15,22-18,27), la
llegada y su permanencia en el Sinaí (Ex 19,1 – Nm 10:10); también sirven para mostrar
que los hombres libertados, recibiendo las leyes y los preceptos divinos, se convirtieron en
la propiedad particular de Dios (Levítico). Libres y con una legislación justa, los hijos de
Israel reanudan la marcha por el desierto llegando a los campos de Moab, y, después de
conquistar los territorios de Transjordania, se prepararon para entrar y conquistar la tierra
de Canaán (Núm 10,11 Dt 34). Con esto se muestra la continuidad entre los temas de la
promesa y de la realización de la descendencia numerosa con el del don de la tierra.
El libro de Éxodo, como el libro de Génesis, también puede ser dividido en dos bloques,
que, sin embargo, giran en torno a dos ejes: narrativo y legislativo. 1) Ex 1,1- 15,21:
opresión de los hijos de Israel, vocación, misión de Moisés y la liberación de Egipto; 2)
Ex 15,22-40,38: marcha por el desierto, llegada y permanencia en el Monte Sinaí, y varias
prescripciones sobre la tienda-santuario y los ministros del culto.
La salida de Egipto es el marco inicial y constitutivo del antiguo Israel como el pueblo de la
alianza. La liberación de Egipto es el fundamento de la fe de este pueblo, porque por ella
experimentó y llegó a conocer a Dios como liberador y su fuerte aliado contra todas las
formas de opresión. La liberación fue narrada como maravillosa, mostrando que el Dios
que libera es el mismo que domina toda la creación.
La experiencia de liberación sentó las bases de la religión de Israel. Es el resultado de la
acción de Dios y nace del hecho relatado como éxodo de Egipto. Así, la alianza que sucede
al pie del Sinaí adquiere forma institucional. En ella se basa la ética de los hombres
liberados, tanto en el ámbito social como en el culto. Israel, experimentando y
reconociéndose como un pueblo rescatado, pasó a tener las condiciones necesarias para
poner en práctica una promesa (Gn 12.1-3).
El libro de Éxodo, por el ejemplo y el testimonio salvífico que contiene, se convierte en un
criterio capaz de entender la salvación no como concepto, sino como una propuesta de vida
del ser humano con Dios. La alianza del Sinaí, en cuanto rescata, expresa un nuevo sentido
a las relaciones de comunión que deben existir entre Dios y la comunidad de los hombres
liberados.
La experiencia de fe que sucedió con los antepasados (Adán, Noé, Abraham, Isaac, Jacob y
José) dio lugar a una nueva experiencia liberadora y sentó las bases de las siguientes
experiencias narradas con Josué, Samuel, David, Ezequías, Josué y el nuevo Israel que
renació del exilio en Babilonia y asumió una nueva configuración religiosa con el judaísmo.
El segundo libro del Pentateuco es el resultado tanto del trabajo de redacción y
composición a partir de varias tradiciones acerca de la salida de Egipto y el tiempo del
desierto de las veces, pero en particular sobre la experiencia que se vive en el exilio en
Babilonia. Por lo tanto, la redacción final puede ser colocada entre los siglos VI-V aC.
El libro del Levítico:
Introducción:
Los judíos designan este libro, -como los demás-, por su primera palabra “y llamó” el Señor
a Moisés. Precisamente las normas del Levítico tienen como fin reglar el modo de
mantenerse en santidad, esto es en el ámbito de Dios, e indicar el modo para volver a la
cercanía de Dios si uno se aparta por el pecado.
En la traducción griega de los Setenta se denomina Levitikón, por tratar de temas relativos
a los sacerdotes y levitas. Viene a ser como un ritual de liturgia judía, contiene normas que
regulan el culto, como ofrecer los sacrificios, consagraciones y ofrendas, o celebrar las
fiestas.
Estructura y síntesis del contenido:
Cuatro grandes partes:
PRIMERA PARTE: Prescripciones sobre los sacrificios. Holocausto (sacrificio completo).
Oblación (productos agrícolas). Comunión o pacíficos (se quema grasa, sangre y partes
vitales, y se come el resto). De reparación por delitos y expiación por pecados. [CITATION
EXO \l 6154 ]
SEGUNDA PARTE: Institución de los Sacerdotes. Investidura de Aarón y ritual de
investidura de los sacerdotes. Reglas sobre su oficio.[ CITATION Ex8 \l 6154 ]
TERCERA PARTE: Ley de la Pureza Ritual. Acontecimientos que hacen perder la pureza
legal y purificaciones para cada caso. Normativa sobre la celebración del Día de la
Expiación o Yom Kippur.[ CITATION Ex1 \l 6154 ]
CUARTA PARTE: Ley de Santidad. Trata de la santidad que han de tener tanto las cosas
como las personas que intervienen en el culto, inmolaciones y sacrificios. Rituales para las
celebraciones de las fiestas, del año sabático y del año jubilar. Bendiciones o maldiciones.
Disposiciones sobre los Votos.[ CITATION Ex11 \l 6154 ]
Este libro se refiere al culto a realizar por la tribu de Levi, elegida para el servicio de la
tienda-santuario que fue establecida por orden de Dios y que de ella tomó pose [ CITATION
Ex4 \l 6154 ], pasando a habitar en medio de su pueblo. La posición literaria en el corpus del
Pentateuco puede ser considerada estratégica, ya que está exactamente en el centro, lo que,
a su vez, tiene su epicentro en la Ley de Santidad. Esta posición se inserta en la dinámica
del pueblo que, de Ex 19,1 a Nm 10,10, permaneció en el Sinaí, recibiendo las condiciones
necesarias para una vida con Dios antes de reanudar la marcha por el desierto para entrar y
conquistar la tierra Prometida.
El libro contiene básicamente material de índole legislativa, con algunas piezas narrativas
[CITATION Lev \l 6154 ]. La vida cotidiana es la cuna de las leyes que regulan la vida social,
política, religiosa y cultural del antiguo Israel en formación para tomar posesión de la tierra
de Canaán. En este sentido, para entrar y tomar posesión de la tierra, el antiguo Israel ya se
encontraría orientado por normas, estatutos, decretos y leyes que harían de él un pueblo
particular entre los otros pueblos[ CITATION Dt4 \l 6154 ]. Una formación normativa que
surgió en el desierto sirvió para garantizar la permanencia del pueblo en la tierra después de
su conquista e instalación.
El libro se puede dividir en cinco partes, teniendo en cuenta la naturaleza de los textos:
1) Prescripciones sobre los sacrificios [CITATION Lv1 \l 6154 ]: lista de varios tipos de
sacrificios que agradan a Dios y son ejecutados por los ministros autorizados.
2) investidura de los sacerdotes [CITATION Lv8 \l 6154 ]: normas sobre el oficio de los que
descienden de Levi a partir de Aarón y de sus hijos. Estos son los que hacen posible el
acceso de todo el pueblo a Dios por medio del culto.
3) prescripciones sobre lo puro y lo impuro[CITATION Lv11 \l 6154 ]: elenco de animales,
personas y situaciones que pueden poner en peligro la pureza de la comunidad de fe. Si ésta
se ve comprometida, la solución es un ritual de expiación que ocurre una vez al año y da a
todo el pueblo el perdón y la reconciliación con Dios.
4) “Código” de Santidad [ CITATION Lv12 \l 6154 ]: enfatiza el aspecto positivo de las cosas y
personas relacionadas con el culto. Todo debe ser santo como Dios es santo.
5) El apéndice al “Código” de Santidad ([ CITATION Lv2 \l 6154 ]: todo lo que se puede
ofrecer, personas y bienes, pueden ser consagradas por un voto, pero sólo puede reanudarse
cuando sea posible, por el valor estipulado. Sólo lo que estaba condenado al anatema no
podía ser rescatado. La dinámica que anima estas cinco partes es clara: el Dios Santo sólo
puede ser adecuadamente adorado por un pueblo que le corresponda en santidad [ CITATION
Lv13 \l 6154 ].
Desde el punto de vista de la formación del libro, se observa que en él se contienen muchas
leyes antiguas y recientes. Las leyes más antiguas se pueden derivar de un período en el que
el antiguo Israel todavía no tenía un culto y templo único. Estas se fueron consolidando y
recibiendo actualizaciones en los santuarios locales, hasta que las más recientes fueron
incluidas en el grupo de la diáspora que regresó a Canaán durante el período persa con el
fin de reconstruir la ciudad de Jerusalén y en ella reanudar el culto sacrificial.
Por lo tanto, el material que en el libro aparece como derivado de la acción mediadora de
Moisés forma parte, esencialmente, de la tradición Sacerdotal que se remonta a su
fundador. La gran pretensión de este libro es predisponer al pueblo para recibir la presencia
de su Dios en un ambiente, de cierta manera, caracterizado por su ausencia (Jerusalén
destruida por los babilonios). Como un manual, el libro de Levítico autentifica la existencia
y regula la práctica de la función sacerdotal. Responsable de la santidad del culto al Dios
único y santo, los sacerdotes protagonizan los actos que realizan la santidad del pueblo.
[ CITATION Ska \l 6154 ]
Enseñanza:
Una lectura superficial puede resultar incomprensible, y sin utilidad para nuestros días.
Pero en realidad tiene un significado religioso de actualidad permanente.
De los sacrificios, late la convicción de que Dios es el soberano de toda la creación.
Suponen adoración, reconocimiento, gratitud y súplica. Explica la necesidad de los
sacerdotes, pues primero era el padre de familia, y luego el rey quienes realizaban sus
tareas. La ley de Pureza incide en que no se puede acceder con lo sucio, nocivo y muerto a
Dios. La Santidad es el hogar inaccesible de Dios, es santo el hombre que vive para Dios.
Así su lectura atenta y completa no sólo ofrece una normativa meramente formal, sino unas
normas morales que nos enseñan sobre Dios y el hombre, y sus relaciones. También
descienden a aspectos concretos de la vida ordinaria: relaciones familiares, deberes hacia
ancianos y enfermos, benevolencia con los extranjeros, normas contra el odio y el rencor, si
bien en todas late un profundo sentido religioso.