Recipientes Linealmente Acelerados
Cuando un fluido (líquido o gas) está en reposo ejerce una fuerza perpendicular a
cualquier superficie en contacto con él, como la pared del recipiente o un cuerpo
sumergido en el fluido. Si imaginamos una superficie dentro del fluido, éste ejerce
fuerzas iguales y opuestas a cada lado de ella (si no, la superficie se aceleraría y
el fluido no permanecería en reposo). Consideremos una superficie pequeña de
área dA centrada en un punto en el fluido. La fuerza normal ejercida por el fluido
sobre cada lado es dF⊥. Se define presión p en ese punto como la fuerza normal
por unidad de área:
Si la presión es la misma en todos los puntos de la superficie plana finita de área
A, entonces:
Donde F⊥ es la fuerza normal neta sobre un lado de la superficie. Además, sobre
la superficie libre del fluido actúa la presión atmosférica Po. A nivel del mar es:
Mediante consideraciones sencillas podemos deducir una expresión general entre
la presión p en cualquier punto de un fluido en reposo y la altura z del mismo.
Suponiendo que la densidad ρ y la aceleración debida a la gravedad g son las
mismas en todo el fluido, si el mismo está en equilibrio cada elemento de volumen
también lo está.[1] Consideremos un elemento delgado, de altura dz, con
superficies inferior y superior de área A, ubicadas a alturas z y z + dz por encima
de algún nivel de referencia donde z = 0 (Figura 1). El volumen del elemento de
fluido es: