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Terán Caps 1 A 3

El libro de Oscar Terán, 'Historia de las ideas en la Argentina', ofrece un análisis de la evolución del pensamiento argentino desde 1810 hasta 1980, estructurado en diez lecciones que abordan diferentes momentos históricos y culturales. A través de un enfoque accesible, se exploran las representaciones intelectuales y las respuestas a problemáticas sociales y nacionales en diversas etapas de la historia argentina. El texto busca proporcionar una comprensión clara de la historia de las ideas y su impacto en la identidad nacional.

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El libro de Oscar Terán, 'Historia de las ideas en la Argentina', ofrece un análisis de la evolución del pensamiento argentino desde 1810 hasta 1980, estructurado en diez lecciones que abordan diferentes momentos históricos y culturales. A través de un enfoque accesible, se exploran las representaciones intelectuales y las respuestas a problemáticas sociales y nacionales en diversas etapas de la historia argentina. El texto busca proporcionar una comprensión clara de la historia de las ideas y su impacto en la identidad nacional.

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Oscar Terán

Historia de las ideas


en la Argentina
Diez lecciones iniciales, 1810-1980

)3ii siglo veintiuno


ertitcves @rdr7741L
2KI
siglo veintiuno editores
Guatemala 4824 (c1423suP), Buenos Aires, Argentina
siglo veintiuno editores. s.a. de c-v.
Cerro del Agua 248, Delegación Coyoacán (04310), D.F., México
siglo veintiuno de espafia editores, s.a.
c/Mcnéndez Pidal, 3 ins (28006) Madrid, F-sParta

A los estudiantes de Pensamiento Argentino y Latinoamericano



de la Facultad de Filos o& y Letras, Universidad de Buenos Aires.

Oscar Tcrán
Historia de las ideas en la Argentina: Diez lecciones iniciales, 1810-
r
1980- 11ed. reimp.- Buenos Aires :Siglo Veintiuno Editores, 2010
// 320 p.; 23x16 cm. (Biblioteca Básica de Historia // Dirigida por
Luis Alberto Romero)

ISBN 978-987-629-060-9

1. Historia Argentina
CDD 982

02008, Siglo Veintiuno Editores Argentina SA.

Edición al cuidado de Yamila Sevilla y Valeria Afión

temen de entrañe: thnine kunst

ISBN: 978-987-629-060-9

Impreso en Grafinor // Lamadrid 1576, Villa Ballester


en el mes de abril de 2010

Hecho el depósito que marca la ley 11.723


Impreco •n Argentina // Macla in Argentina

1
8 Historia de las ideas en la Argentina
Nota del editor
Lección 6. El Centenario 155
El modernismo cultural (Manuel Gálvez y Leopoldo Lugones)
y El juicio del siglo de Joaquín V. González
e movimiento modernista: una reacción antipositMsta. Polémica por la
definición de la nacionalidad en tomo del Centenario. 8 diario de Gabriel
Ouiroga, de Manuel Gálvez, y 8 payador de Leopoldo Lugones. Cómo
responder la pregunta '¿Oué es ser argentino?'. La ecuación criollista en el
imaginario de la identidad nacional.

Lección 7. Democracia, guerra y "nueva sensibilidad" 191 En 2007 Oscar Terán se propuso escribir un libro cuyo obje-
José Ingenieros y Leopoldo Lugones (1914-1930) tivo principal era dejar constancia de algo que para él había sido muy
El quiebre de la Primera Guerra Mundial y la revolución rusa. O ascenso del importante y placentero: la enseñanza universitaria. Había ejercido
yrigoyenismo y las alarmas de la elite ante la amenaza del igualitarismo. como profesor durante varias décadas, fundamentalmente como titu-
Ortega y Gasset y la reforma universitaria. Vanguardia y revolución. José
lar de la Cátedra de Pensamiento Argentino y Latinoamericano en la
Ingenieros y Leopoldo Lugones. Bolchevismo y fascismo como los
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Binnos Aires. Solía
extremos del espectro político.
decir que dar clases era una de las pocas cosas sobre las que podía
Lección 8. La cultura intelectual en la década de 1930 227 afirmar que era realmente bueno.
La crisis del 30 como momento de ruptura en la historia argentina
moderna: final del sueño de grandeza económica y comienzo de la En diciembre de ese año entregó el manuscrito a la editorial y munó
'década infame". Distintas interpretaciones de la crisis: el revisionismo
a los pocos meses. El texto estaba impecable y requirió poco trabaji
histórico, el grupo Sur y la versión de la izquierda argentina.
de edición. Se decidió mantener el tono oral de "lecciones" —colo-
Lección 9. Rasgos de la cultura durante el primer peronismo 257 quial por momentos, siempre accesible— que él quiso imprimirle. Sólo
Relecturas del peronismo, entre el tradicionalismo quedó pendiente la selección de fuentes y documentos que constitui-
y la radicalización (1946-1969) rían el material complementario. Para ello nos sugirió que recurriéra-
Posiciones políticas en el campo intelectual durante los años 40. El mos a 1-Citrina Vásquez, su alumna y colaboradora, quien, con enorme
liderazgo de Perón y sus efectos en el ámbito cultural. Los intelectuales y el solvencia y una disposición constante, nos ayudó en esta tarea y tam-
antiperonismo. La franja 'denuncialista' en las revistas Centro y Contorno. bién a la hora de tomar las últimas decisiones editoriales. Vale enton-
La impronta de Sartre y el existencialismo francés. Las fracturas luego de ces nuestro reconocimiento y agradecimiento por su participación en
1955 y la necesidad de pensar el 'hecho peronista'.
este proyecto.
Lección 10. Violencia política, terrorismo estatal 281

y cultura (1970-1980)
Modernización cultural y radicalización politica en los primeros sesenta
versus fuerzas estatales y sociales conservadoras. Polarización en torno al
eje comunismo-anticomunismo. La leona del desarrollismo en América
Latina. La ideología revolucionaria y el populismo contra la autonomía del
Intelectual critico y modemizador. ConflictMdad social e irrupción de la
violencia política en los setenta. 8 golpe del 76 y el comienzo del terror'
planificado.

Bibliografía 305
Presentación

Este libro está destinado a estudiantes y público interesado


en los aspectos culturales de la historia argentina. Dentro de ella, la
historia de las ideas es aquella parte de la historiografía que busca
comprender las ideas y creencias del pasado. Trabaja así.con discur-
sos, conceptos, palabras, esto es, con representaciones. fan ello se vale
fundamentalmente de textos, a través de los cuales intenta restituir la vi-
sión que los seres humanos de tiempos pasados tenían de su época y
de sus problemas. Al respecto vale la pena citar una aseveración del
gran historiador inglés de la cultura, Rarnond Williams, en La política
del modernismo:

El análisis de las representaciones no es un tema separado de


la historia, sino que las representaciones son parte de la histo-
ria, contribuyen a la historia, son elementos activos en los
rumbos que toma la historia, en la manera como se distribu-
yen las fuerzas, en la manera como la gente percibe las situa-
ciones, tanto desde dentro de sus apremiantes realidades como
fuera de ellas.

Estas Lecciones presentan un panorama de universos de ideas construi-


dos desde el campo de la cultura de los intelectuales, esto es, de quienes
tienen acceso a un conjunto de posiciones, prácticas y destrezas letra-
das. De la masa de esas intervenciones, se ha prestado mayor atención a
las reflexiones que apuntaron a ofrecer respuestas a las problemáticas
sociales y nacionales en diversas etapas de la Argentina entre 1810 y
1980. En este sentido, podemos decir que las páginas siguientes tratan
acerca de representaciones intelectuales de la nación y la sociedad en los casi
dos siglos de existencia de la República Argentina.
Naturalmente, de la numerosa producción intelectual de dicho pe-
ríodo ha sido necesario realizar una cuidada selección, para lo cual me
ha resultado funcional su organización en lecciones. Esto es, para los fi-
12 Historia de las ideas en la Argentina

nes introductorios de este libro he debido escoger sólo algunos mojo- Lección 1
nes culturales de nuestra historia. La ausencia de otras obras de real
valía se justifiCa con la inclusión de intervenciones altamente represen-
La Ilustración en el Río de la Plata
tativas del recorrido de la reflexión nacional sobre el carácter, las ilusio-
nes y desesperanzas del camino transitado por nuestra nación.
En variados pasajes del texto se ha intentado preservar algo de la con-
dición oral de las lecciones en las cuales este libro se ha inspirado, pro-
ducto de un par de décadas de enseñanza universitaria. En cambio, en
otras pocas lecciones no encontré mejor manera de explicitar su conte-
Esta historia comienza con la vida intelectual en el Virreinato del
4
nido que apelando a una exposición donde algunas marcas coloquiales
Río de la Plata, a fines del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX.
dejaron paso a una exposición más distanciada. Por eso, como en todo
La particular recepción de la Ilustración en España y el Río de
curso, se encontrarán aquí y allá reiteraciones, repasos y retornos sobre
la Plata, la forma como circulaban las obras de los filósofos y
cuestiones históricas o teóricas. Incluso aparentes desvíos aparecen
enciclopedistas del siglo XVIII, el modo como se plasmaban los
aquí como excunus, que siempre han tenido la función de esclarecer los
debates y el surgimiento de la prensa nos mastran algunas de
aspectos centrales de la materia tratada.
Por fin, a lo largo del libro se encontrarán numerosos autores cita- las más relevantes configuraciones político-intelectuales del
dos. Tanto cuando se trata de los protagonistas de la vida histórica de virreinato antes de 1810, cuando Buenos Aires era apenas una
los dos siglos pasados como de autores que comentan las fuentes, se pequeña ciudad perdida en la inmensidad de la pampa.
indican muy brevemente algunas referencias cronológicas y/o identi-
Una pregunta inevitable al hablar de la vida histórica es
fic ato rias.
Al final se adjunta la bibliografía del libro para quienes deseen pro- desde dónde comenzar el relato o, dicho de otro modo, cuándo co-
menzó lo que ahora vamos a considerar. Como sabemos que los sucesos
fundizar los contenidos expuestos. Allí se indican asimismo algunos tex-
históricos forman un continuo, no nos queda sino el recurso de selec-
tos de historia para los que aspiren a tener una información provechosa
cionar aquellos hechos que pueden conformar cierta unidad en algu-
de las circunstancias político-sociales de esos años.
Para concluir con esta presentación refiriéndome a la materia misma nos aspectos. De allí que, si bienba existencia de lo que empieza a ser la I
Argentina tiene su acta de nacimiento el 25 de mayo de 18104 para
de ella, debo decir con sinceridad que este libro aborda una empresa
aparentemente modesta pero en realidad ambiciosa. El intento consiste ' comprender los sucesos políticos y culturales es menester contar con
una referencia al momento colonial inmediatamente anterior, que po-
en poner al alcance de un público no- especializado un conjunto de in-
formaciones y saberes de manera comprensible, sin perder calidad in- demos fechar en la creación del Vigeinato del Río de la Plata en 1776.
telectual. Ahora, de sus resultados le cabe opinar al partícipe de estas En estas referencias seré más bien breve, dado que en estas lecciones
se trata de ofrecer apenas un trasfondo histórico de los aspectos cultu-
Lecciones.
rales, que Ion aquellos que explicaremos más en profundidad. Por su-
puesto, sabemos que la mencionada creación del Virreinato es una con-
secuencia de las reformas borbónicas, que tienen un unto máximo de
desarrollo y gravitación durante el reinado de Carlos III, quien ocupa el
r.rono españo efflarsrd 'glo XVIII. Esas reformas an sido consi-
deradas po Halperin Donghi omo un "proyecto de modernización
defensiva", Øacal cual do es llamado "a suplir las insuficien-
cias de la sociedad" mediante una serie de medidas destinadas a una
nacionalización de la economía interna y colonial, el comienzo de la
,

e Lección 1. La Ilustración en el Río de la Plata 15


14 Historia de las ideas en la Argentina

analizado removido desde los principios de las ciencias hasta


explotación de zonas hasta entonces desatendidas, la liberalización del
los fundamentos de la religión revelada, desde los problemas de
comercio dentro del régimen colonial y una nueva división territorial
la metafísica hasta los del gusto, desde la música hasta la moral,
frente a las amenazas extranjeras, especialmente inglesas.
desde las cuestiones teológicas hasta las de la economía y el co-
Desde España se impulsan reformas económicas, administrativas y
mercio, desde la política hasta el derecho dé gentes y el civil.
también ideológicas. Dentro de estas innovaciones se cuenta la intro-
ducción de ideas provenientes de la filosofía de la Ilustración que te-
D'Pdembert describía así el avance en el conocimiento, que en realidad
nían sil principal foco de producción en la Francia del siglo XVIII. Por
fue visto por la Ilustración como un aspecto de la idea más amplia del
eso, para captar algunos rasgos fundamentales de la cultura letrada del
Rio de la Plata entre fines del XVIII y principios del XDC, debemos do- progreso. Es preciso detenernos aquí un momento, dado que estamos to-
cando una noción que nos permitirá ingresar de lleno en la visión so-
tarnos de una comprensión general de esta corriente filosófica. Por'
bre la modernidad, esto es, sobre aquella época del mundo que cubre
cierto, esta referencia apunta a relevar ese aspecto innovador dentro de
argentina entera. Podemos comenzar por una cita clásica de
la vida cultural del Río de la Plata. Pero no debemos olvidar que dicha
resente en su Esquema de un cuadro histórico de los progresos
vida cultural, en un sentido que cubre no solamente a las elites, se des-
plegaba sobre el fondo de la cultura hispánico-católica. ano (1795):.
También es cierto que las novedades de la época incluyen -dentro y

Tal es el fin de la obra que he emprendido y cuyo resultado 11.


del proceso borbónico de modernización ya señalado- la introducción
consistirá en mostrar, mediante el razonamiento y los hechos, 4 tt 4
activa de al nos to • icos estilos de la filosofía ilustrada. Debo como
que no ha sido señalado término al perfeccionamiento de las
consecuencia decir con el nombre de Ilustración o Iluminismo se
facultades humanas, que la perfectibilidad del hombre es real-
Ç 5- conoce un período histórico-cultural europeo que alcanza su máximo
mente indefinida.
i , desarrollo en el siglo XVIII en Francia, Inglaterra y Alemania. Se trató
i: k / de un movimiento intelectual animado de una gran fe en la razón hu-
mana como instrumento capaz de conocer la realidad y, en función de 1-gEn esta cita verificarnos que ha ocurrido una revolución: se ha impuesto
ese instrumento y de los hechos sensibles, someter a crítica las nocio- una nueva noción de la temporalidad. Si cotejamos la nueva concepción
con la de los antiguos, vemos que para los griegos clásicos el tiempo se
nes heredadas del pasado en todos los terrenos (el conocimiento, la
definía como un movimiento circular, de eterno retorno de lo mismo.
naturaleza, la historia, la sociedad, la religión...). Esta pretensión es
Los cristianos abrigarán una noción del tiempo que ya se abre al porve-
1, la que expresó el gran filósofo alemán Immanuel Rant hacia fines del
\ siglo XVIII al decir que el espíritu de la Ilustración se condensaba en nir, en la medida en que el tránsito del hombre en la tierra (y la uu• a
1 esta consigna: "Atrévete a saber", es decir, "¡ten el valor de servirte de historia de la pasión y redención de Cristo) se desarrolla en el
Pero debemos subrayar que se trata de un tránsito, de un pasaj
.41S tu •ro ia razón!".
i mundo al trasmundo. Por el contrario, para la modernidad, la historia,,
Uno de los jefes vimiento y coeditor de la Enciclope-

1
el cambio, en suma, el progreso, son intrarnundanos, transcurren en el
dia, el matemátic 1717-1783L en su Ensayo sobre los
elementos de la filoso esta vivencia sobre el avance del siglo, son "seculares".
Por otro lado, la temporalidad de los modernos, que contiene la no-
conocimiento científico. Escribió que "nuestra época gusta llamarse la
ción de progreso, es concebida como un desarrollo lineal, homogéneo,
época de la filosofía". Avaló esta designación con el hecho de que la cien-
continuo, acumulativo, sin rupturas. Este desarrollo apuntaba perma-
cia de la naturaleza avanzaba sin cesar, al igual que la geometría, la cual
nentemente al incremento del saber, la justicia, la bondad, la felicidad.
a su vez llevaba sus luces a la física. Celebró por fin . . De este optimismo humanista extrajo el Iluminismo todo un programa
de reformas sociales y políticas volcado en una pedagogía que pretendía
[...] la viva efervescencia de los espiritus. Esta efervescencia
llevar al pueblo las luces de la Razón contra las tinieblas de la Ignoran-
ataca con violencia a todo lo que se •o e por delante, como
(
_ jJ4j una corriente que rompe sus diques. ha sido discutido cia, identificada muchas veces con las creencias religiosas. De allí la
•••••
16 Historia de las ideas en la Argentina Lección 1. La Ilustración en el Rio de la Plata 17

dura disputa de época entre el clero y los librepensadores, entre los de- ción fueron promovidas en torno a prácticas y discursos que no resulta-
fensores del dogma proporcionado por la fe y los militantes de la ver- ran conflictivos ni con la monarquía ni con la iglesia.
dad fundada en la razón. En general, este mismo movimiento se repro- La modernización que incluye la penetración de la filosofía ilustrada
duce en todas las esferas del conocimiento y de las prácticas humanas: en España tendrá un carácter muy evidente, muy explícito, práctica-
aquel que lleva de la trascendencia del ultramundo a la inmanencia del mente programático, centrado en el desarrollo de conocimientos útiles
mundo de los humanos. Este proceso es el que recibe el nombre de se- fundados en el raciocinio y la experimentación -los dos elementos que
cularización, y sobre el que volveremos en la lección 4. definen el proyecto iluminista-, pero colocando un límite muy estricto
En síntesis, para los modernos todo tiempo pasado fue peor, y el hoy a lá extensión de estos principios metodológicos a terrenos vinculados
es mejor que el ayer pero peor que el mañana. Sobre estas bases se ela- con la religión. Los límites están señalados por la influencia cultural e
borarán diversas filosofías de la historia, dado que el progreso está in-- institucional de la iglesia católica en España, por la ideología tomista
cripto en la naturaleza misma de la modernidad. A partir de esto po- dominante dentro de esa estructura, y por el carácter monárquico del
dría decirse que estamos condenados al progreso siempre y cuando régimen español. De manera que, tanto en aspectos religiosos como po-
expulsemos las sombras de la ignorancia, los dogmas y la superstición. líticos, estos límites están claramente instalados dentro de la introduc-
De allí la máxima ilustrada que aún puede verse en el frente de una bi- ción moderada de la Ilustración en la propia metrópoli española. In-
blioteca popular del barrio de Saavedra: "El saber te hará libre". cluso uno de los más avanzados ilustrados españotés, fray Benito
Hasta aquí este excursus para dejar sentados algunos criterios necesa- Jerónimo Feijóo y Montenegro (1676-1764), sostiene la ortodoxia más
rios para la comprensión de esta lección. En varios momentos apelare- estricta en materia religiosa. Junto con Feijóo -autor de una obra de
mos a este tipo de excursus, dé exposiciones destinadas a sentar bases de muy vasta difusión titulada Teatro crítico universal-, hay otra serie de au-
comprensión más amplias sobre los fenómenos históricos considerados. tores que forman parte de los letrados de la Corte española y que ten-
Para proseguir, entonces, digamos que la política de la Corona espa- drán una importancia considerable en ese período del siglo XVIII: Jo-
ñola incluirá parte de este proyecto modemizador de la Ilustración, vellanos, Floridablanca, Campomanes, Cabarrús y otros. Por lo demás,
claro que condicionado por sus propias limitaciones y particularidades. existen indicios suficientes de la penetración y circulación en España
Las reformas que promueve apelan al criterio de lo que conocemos de textos ilustrados, fundamentalmente franceses y algunos de econo-
como el despotismo ilustrado, es decir, a una política que acentúa las ten- mía política inglesa. Se ha verificado que, en los sesenta años transcu-
dencias centralizadoras del absolutismo y apuesta a una modernización rridos entre 1747 y 1807, la Inquisición en España condenó unas seis-
desde arriba, una suerte de revolución pasiva, es decir, una transforma- cientas obras, entre las cuales figuraban El espíritu de las leyes de
ción dirigida desde el estado sobre la base de la pasividad de la socie- Montesquieu, las obras completas de Voltaire y Rousseau, La riqueza
dad.ln general, se trata de un movimiento típico de países que han te- de las naciones de Adam Smithy El ensayo sobre el entendimiento humano de
nido dificultades o retrasos considerables en el acceso a la modernidad, Locke, entre otros.
o sea, propio de regiones sin fuerzas sociales modemizadoras, como Entre las medidas que la Corona adoptó para tener un mejor control
Austria, Prusia y España. de sus territorios coloniales, una fue la constitución del Virreinato del
Además, este movimiento ilustrado en la España del siglo XVIII tiene Río de la Plata, por razones militares antes que económicas. A partir de
una característica que se reiterará en el Río de la Plata: se trata de un este hecho, comenzó a producirse algún tipo de crecimiento econó-
proyecto de modernización cultural limitado. Ocurre que el carácter de mico, fundamentalmente centrado en la economía ganadera, que tuvo
la Ilustración española es moderado respecto de la Ilustración inglesa o como consecuencias el ascenso de la Argentina litoral y el cambio del
francesa, por razones fácilmente comprensibles: el pensamiento ilus- eje de desarrollo, que había estado colocado en vinculación con el Alto
trado no puede circular libremente allí donde se opone al pensamiento Perú, es decir, con la zona del noroeste.
católico o a los criterios legitimadores de la monarquía española. De Entonces, primera evidencia: la Ilustración americana es producto de
ahí que aparezca esa caracterización que es casi una contradicción en una corriente intelectual y de una decisión política adoptadas por la
los términos: Ilustración católica. Clamo resultado, las ideas de la Ilustra- metrópoli. Segunda: este hecho limita su carácter crítico ante el poder
18 Historia de las ideas en la Argentina Lección 1. La Ilustración en el Ro de la Plata 19

político de la monarquía y el religioso de la iglesia católica. Por todo siglo XIX, el Telégrafo Mercantil que dirige Cabello y Mesa. el Semanario
ello, no se puede afirmar que la filosofía ilustrada sea una suerte de de Agricultura, Industria y Comercio de Vieytes y el Correo de Comercio diri-
ideología de las revoluciones independentistas posteriores. Tampoco lo gido por Manuel Belgrano.
ha sido en la propia Francia con respecto a la Revolución de 1789, ya
Si volvemos nuestra atención sobre el aparato cultural, veremos que,
que la Ilustración se desarrolla durante el Antiguo Régimen. cuando los historiadores han mirado el tipo de enseñanza que se im-
Esto nos planteará algunos problemas más adelante. Suele afirmarse partía en la principal institución intelectual del período —la universi-
que la presencia de las ideas ilustradas en el Río de la Plata (y en Hispa- dad—, han encontrado (mirando los programas de los cursos y la biblio-
noamérica en general) fue un "antecedente" de la Revolución de Mayo. grafía indicada para desarrollarlos) que la penetración de la filosofía de
Sin embargo, estarnos diciendo aquí que en los comienzos del movi- la Ilustración repite las características que anteriormente señalamos: se
miento ilustrado no se encuentran gériñenes de rupturas ni revolutis)- trata de un intento de apertura hacia las "novedades del siglo" —como
. nadas ni independentistas. Sus pretensiones se hubieran cumplido con se decía—, que fundamentalmente tiene como objetivo la adopción de
los objetivos de modernización defensiva señalados al principio, perfecta- la física matemática newtoniana. Como contrapartida, postulaban la ne-
mente compatibles con la subsistencia del régimen colonialista español. cesidad de seguir sosteniendo las verdades del dogma católico y la inter-
Volveremos sobre este punto al analizar más detalladamente los textos pretación escolástica de las Escrituras.
de Mariano Moreno, pero por el momento convendría remarcar que la En el Real Colegio de San Carlos, luego Colegio de Ciencias Morales
filosofía de la Ilustración no es la ideología que prepara la Revolución —una institución intelectual porteña de enorme peso en la medida en
de Mayo, sino que cumple en el Río de la Plata, en otra escala, aproxi- que por allí pasarán futuros miembros de la elite política, como Bel-
madamente la misma función que la que desempeña en España, esto grano, Moreno, Castelli y Rivadavia—, se impartían cátedras de latín, ter,
es, un movimiento limitado de modernización cultural. logía, moral y filosofía. Esta última seguía el clásico modelo medieval .
En cuanto a la difusión cierta de las ideas ilustradas en el Plata, existe del triviura lógica, física y metafísica.
un clásico trabajo de Caillet-Bois de 1929 titulado Ensayo sobre el Río de la Demos un paso más y tomemos el curso de Lógica de Luis José de
Plata y la Revolución Francesa, donde a través de la investigación de archi- Chorroarín (1757-1823) de 1783. Allí encontramos una crítica al crirerio
vos demuestra la existencia en bibliotecas particulares de obras ilustra- de autoridad en materias científicas, pero no en cuestiones teológ-ic (5 y
das en el Río de la Plata —esto es, obras de Voltaire, Montesquieu, etc.— morales. Un pasaje de este manual que se utilizaba en la enseñallzj cmH-
a pesar de la prohibición y del celo de las autoridades metropolitanas versitaria de ese momento dice así:
para impedir su ingreso, sobre todo después de la revolución de 1789.
Caillet-Bois concluye: "Es indudable que las ideas preconizadas por los La autoridad, pues, de todos los Santos Padres, en las doctri-
filósofos y enciclopedistas del siglo XVIII eran ampliamente conocidas nas que pertenecen a la fe, es infalible regla de fe. En mate-
por el elemento culto de la población del Virreinato". Por ejemplo, en ria de moral es irrefragable. Pero en las ciencias naturales,
el inventario de la biblioteca perteneciente a un señor llamado Fran- cuando fueron versados en ellas y se aplicaron con particular
cisco de Ortega, en Montevideo yen 1790, se encuentran cuarenta to- estudio, merecen veneración y se ha de adherir a ellos si no
mos de las obras de Voltaire, y podrían citarse otros reservorios biblio- hay en contra razones más poderosas o experiencias ciertas.
gráficos donde la situación se repite.
Por consiguiente, es posible afirmar que estos libros estaban disponi- La cita es elocuente: las verdades de la fe son incontestables porque se
bles y eran conocidos por el elemento culto de la población del Virrei- apoyan en la autoridad de la Biblia y de la iglesia; las de la física po-
nato. La pregunta es quién era este elemento culto. Naturalmente, el drían serio en la medida en que pasaran por el tribunal de la razón y
primer sector sobre el cual este calificativo recae es el clero. Junto con de la experiencia. Hay que prestar atención entonces al término "auto-
el clero se encuentran los letrados, fundamentalmente los abogados. ridad", porque de aquí en adelante buena parte de la historia intelec-
Un tercer sector que tendrá una gravitación considerable es el ocupado tual de este período puede escribirse en. torno de la modificación de
de la edición de periódicos, entre los que encontramos, a principios del ese criterio.
20 Historia de las ideas en la Argentina Lección 1. La Ilustración en el Río de la Plata 21

Me gustaría traer otra cita, ésta de Juan Baltasar Maziel (1727-1788), De tal modo, incluso de un letrado con influencias modernas se nos re-
un sacerdote que introduce algunas ideas ilustradas en el Río de la vela la ortodoxa aceptación del criterio de la autoridad política fundada
Plata hacia 1770, y que lleva una vida que desemboca en el exilio, en él derecho divino, esto es, del criterio de autoridad excluido de toda
puesto que su pensamiento era demasiado inconformista con respecto intervención crítica moderna por parte de la razón.
a los criterios dominantes de la iglesia. En un informe de 1771 al gober- Siguiendo con este señalamiento de algunos aspectos centrales de la
nador dice lo siguiente: cultura en el Río de la Plata, habíamos mencionado que en la última dé-
cada del Virreinato comienzan a aparecer periódicos. El periódico está
Las cátedras de filosofía no tendrán obligación de seguir sis- vinculado con la organización moderna de la información, así como con
tema alguno determina& especialmente en la física, en que su cada vez más veloz circulación. Al respecto, los periódicos que apare-
se podrán apartar de Aristóteles y enseñar por los principios cen en Buenos Aires tienen títulos muy significativos: Telégrafo Mercanti4
de Descartes, de Gasendi, de Newton y alguno de los otros sis- Semanario de Agricultura, Industria y 'Comercio; Correo de Comercio, porque
temáticos, arrojando todo sistema para la explicación de los indican el espacio a través del cual el pensamiento de la Ilustración se in-
efectos naturales, seguir sólo la luz de la experiencia por las troduce en el universo hispanoamericano: los discursos sobre la econo-
observaciones y experimentos en que tan últimamente traba- mía. En general, sus mensajes alegan por reformas correctivas del lazo
lr
jan las academias modernas. colonial, esto es, no se u-ata de un cuestionamiento global del orden co-
lonial, sino de la demanda de reformas que respondan a los intereses de
Es una muestra muy clara de modernización de la enseñanza en el te- sectores perjudicados por el régimen monopólico. Es preciso subrayar
rreno de la física, donde se indica la posibilidad de apartarse de la entonces que no existe en el Río de la Plata un proyecto encamado en
doctrina aristotélico-tomista. Por otra parte, agrega: "Se seguirá a San grupos económicos, sociales y con asistencia intelectual que esté organi-
Agustín y Santo Tomás en lo referente a las materias de gracia y predes- zando un movimiento independentista antes del derrumbe final de la
tinación, lo mismo que en la moral". Vemos entonces en concreto la li- Junta de Sevilla en 1810. Esto no implica que no hubiese fricciones o
mitación de la aplicación de los principios ilustrados a los dogmas de la contradicciones entre españoles y criollos, o que no hubiese cierto sen-
religión católica, y en otro pasaje observamos lo mismo con relación al timiento de diferenciación entre un "nosotros" y un "ellos". Pero no se
pensamiento político, allí donde una extensa cita de Maciel dice: comprueba el surgimiento de un grupo que oficie como sujeto social,
político e intelectual que esté propiciando una ruptura con la Corona.
Los soberanos pueden equivocarse y son capaces de hacer le- Así, pocos meses antes de la Revolución de Mayo, Manuel Belgrano no
yes injustas y expedir órdenes contrarias a la justicia que los duda de que el lazo colonial durará como mínimo dos siglos más. Para
rige. [..1 Pero esto no implica dejar de cumplir una ley, por- entonces, Belgrano es funcionario de la Corona, y las reformas que pro-
que la fuerza de una orden o ley del soberano legislador no pone en sus escritos económicos son una continuidad puntual del espí-
consiste en la justicia, sino en la autoridad del que manda. ritu de las reformas borbónicas. Un artículo titulado "Industria" sigue
(..1 Por consiguiente, la falibilidad del príncipe, que es pro- refiriéndose a esta parte del reino de España como "nuestra feliz provin-
pia de su humana condición, no deroga la autoridad de su cia". El autor es el mismo Belgrano y la fecha de publicación es del 17 de
supremo poder ni sustrae al vasallo de la obediencia que le marzo de 1810, esto es, a dos meses de la revolución de Mayo.
debe. No debo obrar como hombre que juzga, sino como Sin embargo, en diversos escritos de la época existen afirmaciones o
súbdito que no examina ni debe examinar, y que por consi- posiciones que, aun dentro de -referencias a cuestiones parciales e in-
guiente no duda ni debe dudar de la justicia de lo que hace. cluso técnicas, muestran una penetración ampliada de las ideas ilustra-
Es preferible al nuestro el juicio del soberano que recibe con das. Así, cuando Belgrano publica uno de sus artículos en pro de la li-
más abundancia las luces del cielo para el régimen de los pue- bertad de cnmercio, está adhiriendo a la teoría económica llamada
blos que la providencia le ha encomendado. itit ia, teoría que a su vez forma parte de esa corriente de ideas per-
teneciente a la filosofía de la Ilustración.
Lección 1. La Ilustración en el Río de la Plata 23
22 Historia de las ideas en la Argentina
pio político, que aconseja dejar a los hombres la mayor libertad posible,
Permítanme un nueva y última salida en esta primera lección del temi, ,„.2. a cuya sombra crecerán la justicia, el comercio, la población y la ri-
central; esto es, permítanme un nuevo excursts. Piensen, crean, qué .t queza". Yen su Informe sobre la ley agrariadovellanos recalca: "La agricul-
poco a poco, a medida que se desenvuelvan las sucesivas lecciones, nos tura, como toda actividad humana, necesita ante todo la libertad. Lo
estaremos dotando de una serie enriquecedora de conceptos que harán que importa precisamente es eliminar los obstáculos que estorban el
más rica nuestra lectura de la historia de las ideas en la Argentina. juego natural de los intereses". De este modo la fisiocracia introducía
Atiendan entonces, por favor, a lo que intento transmitir vinculado el liberalismo económico dentro de su programa (volveremos sobre el
con el término "fisiocracia", que significa "gobierno de la naturaleza". término "liberalismo").
Para que esto resulte aceptable, es preciso que la naturaleza misma sea
observada como una realidad autónoma (autos nornos quiere decir pre-
cisamente "estar dotado de leyes propias, independientes"). S SS S AT SS/ S SS SS SS
Pero aclaremos que, en la modernidad, "naturaleza" no significa sólo La agricultura bien ejercitada es capaz por sí sola de aumentar la
el ser fisico o material. Como dijo el filósofo alemán Ernst Cassirer, tam- opulencia de los pueblos hasta un grado casi imposible de calcularse
bién pertenecen a la naturaleza "todas las verdades capaces de fundarse porque la riqueza de un país se halla necesariamente vinculada a la
de manera puramente inmanente", todas aquellas cosas que descansan abundancia de los frutos más proporcionados a su situación, pues que
sobre sí mismas y no sobre otras. Por ejemplo, la gran revolución cien- de ello resulta una común utilidad a los individuos Es escusado exponer
tífica encabezada por Galileo en el siglo XVII consistió en buena me- la preeminencia moral, política y tísica de la agricultura sobre las demás
dida en sostener que la naturaleza física tiene leyes propias de funcio- profesiones, hijas del lujo y de la depravación de las sociedades, pues
namiento, leyes que sólo dependen de la misma naturaleza y no de Dios nadie hasta ahora le ha disputado el ser la arte creadora de la ciencia y
ni de los milagros que pueda realizar. los estados: ninguna merece mayor protección de la autoridad pública
Esta mirada cubrirá todos los aspectos del conocimiento a lo largo de porque tampoco ninguna se dirige más inmediatamente al interés
la modernidad. Cuandó los intelectuales de la Ilustración lleven esta general; ella es el primer apoyo de la sociedad, y el origen de las luces
concepción al ámbito de la economía, desembocarán en las teorías de adquiridas por el hombre civilizado.
la fisiocracia. Para ésta, la riqueza circula como la sangre; esto es, la na-
turaleza tiene leyes que determinan un funcionamiento espontáneo "Agricultura", Semanario de Agricultura, Industria y Comercio, tomo I,
(natural) que no debe ser interferido por el accionar humano. La con- n° 1, 1° de septiembre de 1802, tomado de José Carlos Chiararnonte, La
signa Laissez faire, laissez passer ("Dejar hacer, dejar pasar") quiere decir Ilustración en el Rlo de la Hata, Buenos Aires, Sudamericana. S
justamente que no hay que intervenir en la economía, sino dejar que la
libre iniciativa de los productores, la libertad de empresa, guíe, con su Establecido este esquema, podemos avanzar hacia nuestro universo de
mano invisible, el curso de la riqueza. referencia, y allí comprobamos que elementos de esta doctrina fisiocrá-
En el Tableau économique de 1758, el médico y economista Francois tira se encuentran en el Río de la Plata. En efecto, para la fisiocracia la
Quesnay (1694-1774) representó la vida económica como un proceso riqueza de las naciones reside en la agricultura y en modo alguno, por
en general automático, como un círculo cerrado de producción, circu- ejemplo, en los metales preciosos. Precisamente a esta idea adhiere Ma-
lación y reproducción de bienes. Si bien se oponía a que los funciona- nuel Belgrano cuando desde la Secretaría del Consulado, en una Memo-
rios intervinieran en la economía, también pensaba que un funcionario ria de 1796, escribe que la agricultura "ha de ser la que nos ha de pro-
ilustrado podía conocer esas leyes y orientar el proceso, dado que los porcionar todas las comodidades, la población se aumentará, las
procesos económicos tienen un curso regular y, por ende (el sueño riquezas se repartirán y la patria será feliz haciendo igualmente la de la
científico realizado), calculable. metrópoli". Observemos que toda idea de independencia respecto de
Sobre las elites de las colonias hispanoamericanas gravitó especial- España está completamente ausente del pensamiento de Belgrano. Po-
mente en esta dirección el ya mencionado fisiócrata español Gaspar demos agregar dos referencias. En una Memoria del Consulado del 14
Melchor de Jovellanos (174.4-1811), quien se refiere al "primer princi-
24 Historia de las ideas en la Argentina

de junio de 1798 leemos: "Nuestro augusto soberano, que siempre vela


Lección 2
por el bien de sus vasallos, y cuyo paternal amor sólo aspira a la prospe-
ridad de sus dominios, para que reine la abundancia entre todas las Mariano Moreno: pensar la Revolución de Mayo
clases del estado". Y aun en el artículo titulado "Industria", publicado
apenas dos meses antes del 25 de mayo de 1810, Belgrano habla de
"nuestra feliz provincia", para referirse a que el Río de la Plata es una
sección del imperio español.
Por su parte, en el primer número del Semanario de Agricultura, Indus-
tria y Comercio, que desde 1802 hasta 1807 editó Hipólito Vieytes, leemos
que "es excusado exponer la preeminencia moral, política y física de,la La figura de Mariano Moreno está indisolublemente ligada a la
agdcultura sobre las demás profesiones". Aquí llama la atención que de la Revolución de Mayo, al punto de encamar la imagen de
una práctica productiva -la agricultura- aparezca no sólo valorada ruptura exaltada que evoca -desde 1789- la idea misma de
como productora de bienes económicos sino como objeto de atributos "revolución". Por eso, analizar detalladamente sus escritos,
morales y políticos. Y en rigor, en una historia de las ideas y representa- seguir su trayectoria, develar el particular entrelazamiento que
ciones es importante comprender que también las referencias a diver- aparece en sus textos de categorías tradicionivales y modernas
sas prácticas suelen moralizarse. Así ocurre con la visión fisiocrática, en resultan operaciones indispensables para comprender mejor
la cual el laboreo de la tierra contribuye a la constitución de buenos su- cómo ese acontecimiento deviene un acto fundacional de la
jetos sociales, a diferencia de otras prácticas económicas que alientan la Argentina moderna.
ganancia improductiva, la especulación o la usura.
Con todos estos elementos tomados de aquí y de allá, aunque si- Ahora, detengámonos un momento en el título de esta lec-
guiendo un hilo de sentido, organizamos entonces un primer cuadro ción. ¿Por qué? Porque cuando hablemos de la Revolución de Mayo
de situación acerca de algunos lineamientos de las configuraciones po- pondremos el acento en el desafío político-intelectual que significó
lítico-culturales del Río de la Plata antes de 1810. En la próxima lección para sus contemporáneos explicarla, darle sentido y legitimarla; es de-
tendremos ocasión de ir completando este cuadro y de centrarnos en cir, pensarla.
aspectos más específicos de esas configuraciones político-culturales. Esto es así por varios motivos. Uno, porque todo cambio histórico
presenta ese desafío. Otro tiene que ver con el carácter mismo de esta
revolución ocurrida en tierras de Hispanoamérica. Ese carácter con-
tiene un rasgo altamente significativo: se trató de una revolución que
nació sin teoría, esto es, de un acontecimiento que se desencadenó en
el Río de la Plata sin que existieran sujetos políticos o sociales que lo
programaran y ejecutaran. Pero cuando esta revolución efectivamente
ocurrió, fue necesario legitimarla. En el centro de este emprendi-
miento encontraremos los escritos de Mariano Moreno, que serán el
eje de esta lección.
Vayamos por partes. En principio, sabemos que la dudad de Buenos
Aires fue el epicentro de los acontecimientos revolucionarios de mayo
de 1810. Ahora bien: ¿qué fue entonces la ciudad de Buenos Aires? His-
tóricamente, había sido una ciudad marginal dentro del mundo colo-
nial hispanoamericano, cuyo valor para la Corona reposaba en ser un
resguardo militar ante la amenaza inglesa o portuguesa y una puerta de
Lección 2. Mariano Moreno: pensar la Revolución de Mayo 27
26 Historia de las ideas en la Argentina
el centro minero más importante de América del Sur, y lo hizo en bús-
salida de la plata altoperuana. De allí que, en términos de población, la
queda de un título, que era una de las vías de incorporación a los círcu-
primacía correspondiera a las ciudades ubicadas en la ruta de la plata,
los dirigentes. Allí cursó teología para dedicarse al sacerdocio, pero fi-
desde Córdoba hasta Salta y Jujuy. Esta condición comenzó a revertirse
nalmente se inclinó hacia el derecho y se graduó de abogado. En esa
a partir de la creación del Virreinato del Río de la Plata.
época tuvo acceso a los escritos de la Ilustración francesa en la biblio-
Al alborear el siglo XIX, Buenos Aires ya era una ciudad burocrático-
teca del clérigo Matías Terrazas, hecho comprensible si se recuerda que
comercial, con una población de unos 40 000 habitantes, equivalente a
en el mundo colonial los sacerdotes constituían el núcleo de la cultura
una ciudad andaluza de segundo orden. Para tener parámetros compa-
le cada.
rativos, consideren que en esa misma época Londres tenía cerca de un
En 180 (el mismo año en que se gradúa de abogado) produce su
millón de habitantes, París la mitad de esa cifra, Madrid, 160 000, Cádiz _lormildea_
primer texto significativo: Diserttnjujiclica sobre el servicio per
70 000 y Múnich 40 000; en América, México contaba con 140 000 hábi-
indios. Se trata de una defensa de los naturales de América que evoca
tantes y Nueva York con 60000.
los dllcursos del dominico fray Bartolomé de Las Casas (1484-1566) en
En términos sociales, una tercera parte del total de los habitantes de
la Nueva España, y donde Moreno acusa la codicia de los europeos y de-
Buenos Aires estaba compuesta por esclavos negros. Estamos así en pre-
plora que algunos letrados eclesiásticos hayan legitimado el derecho a
sencia de una sociedad ajustada a los parámetros de estratificación del
esclavizar a los americanos basándose en la supuesta Vaturaleza servil
mundo colonial, es decir, una sociedad de castas, donde los blancos o casi
de los habitantes de las Indias, esto mediante algunas extravagancias
blancos ocupan la cúspide del poder, y en la cual además se está produ-
teóricas extraídas de Aristóteles. Si cuestionar a Aristóteles no era algo
ciendo una diferenciación entre los españoles europeos y los nacidos en
inusual en la elite letrada tanto española y europea como americana (ya
América (llamados criollos), que ya Félix de Azara había registrado a fi-
que la penetración de algunos tópicos ilustrados había abierto esa po-
nes del siglo XVIII en sus Viajes por la América Meridional Allí verifica:
sibilidad, sin desbordar los marcos de la dogmática católica y la adhe-
sión al régimen.mortárptis.9), tal vez resulte más sIntficativa la afirma-
[...] la aversión decidida que los criollos o hijos de españoles
ción de la Gár iva liberta& de. ..ots, ya que con esa afirmación
nacidos en América tienen por los europeos y por el gobierno
introducia el criterio básico deIcu..tr
L. 112
t.t ,
M.
,,..~
español. Esta aversión es tal que yo la he visto con frecuencia
Aquí tenemos que detenernos brev-emente, puesto que menciona-
reinar entre los hijos y el padre, y entre el marido y la mujer
mos una concepción sin cuya comprensión no podríamos entender
cuando los unos eran europeos y los otros americanos.
buena parte del pensamiento de la independencia. De modo que por
"jusnaturalismo" entendemos una concepción desarrollada por la filo-
Este dato es relevante, puesto que habla de una fisura que no hará sino
sofía estoica en la Antigüedad (como en el siglo I a.C. lo expresó Ci-
ampliarse de ahí en más, aunque esa fisura, por sí sola, no alcanza.para
cerón en De Republica), que seguirá presente en la Edad Media y será
explicar la ruptura revolucionaria.
retomada, siempre con variaciones, en los tiempos modernos. Su signi-
En 1778, en esa Buenos Aires, nació Mariano Moreno, hijo de padre
ficado remite a la existencia de derechos naturales de los cuales serían
español y madre criolla, quien a partir de Mayo de 1810 ocupará ese es-
propietarios innatos los seres humanos. De tal modo, los derechos na-
cenario de manera fugaz aunque relevante. De allí que el seguimiento
turales son concebidos como anteriores al estado y a la sociedad.
de su curva intelectual y política resulte ilustrativo para comprender al-
En el texto de Mariano ore e afirma que aiertaanorman_
gunos aspectos dé la configuración político-cultural del momento de la
en tan cho.sc 1, presspfl y_a_clea,&n25.1-
_11£9s
elite letrada.
miento, y que_por endeálámamos "naturales". Me adelanto a enunciar
En cuanto a su instrucción formal, sabemos que a los doce años Mo-
(aunque todavía no quede claro todo el alcance de esta advertencia)
reno ingresó en el Real Colegio de San Carlos, fundado por Juan José
que esto últim debe ha mos concluir erróneamente que conylln
Vértiz en 1783, el cual se hallaba organizado con las cátedras de latín,
°reno e insc una corriente fibeSadewa En_efecta,
filosofía, teología y moral. Al término de estos estudios y a la edad de
esto sólo sucede cuando se cruza o se encuentra la idea de • snatura-
dieciocho años, Moreno partió hacia Chuquisaca, Alto Perú, entonces ----o
_.
28 Historia de las ideas en la Argentina Lección 2. Mariano Moreno: pensar la Revolución de Mayo 29

¶jixidcon la noción de Individuci" _ como veremos con detenimiento tarde del 27 de junio de 1806, vi entrar 1560 hombres ingleses, que
"-más adelante. apoderados de m¡Cat lise alojaron en el fuerte y demás cuarteles de
Por otro lado, comprobamos la permanencia de-Moren en el pensa- esta ciudad". og)
rpj...ento
,____.
polít
jp_t___raclicional cuando, en la continuación del mismo es- Aquí, la inclusión del término eno debe llamarnos a engaño:
crito, alaba a la monarquía española y reconoce la leSlacidel-po- se trata de una palabra que bien podía ser una muestra de fidelidad a la
der del rey, basada en su capacidad de garantizar el bien común:\ Corona, hasta cuyos límites podían extenderse os alcances de la desig-
nación de la patria, o bien referirse al sitio del nacimiento (como en la
Más ha de tres siglos que las armas españolas, auxiliando al Odisea es el nombre que usa Hornero para referirse a la Ítaca de Ulises,
Evangelio para introducirlo en esta región, la conquistaron. En o Maquiavelo para hablar de Florencia). Aquella fidelidad podía convi-
todo este tiempo no han perdido de vista nuestros católicos vir con la denuncia de la defección de las autoridades y las fuerzas mili- .
Monarcas la situación de los Indios, manifestándose clementí- tares locales, compensada por la heroica actuación del vecindario:
simos Padres de ellos. ¿Cuántas leyes no se han publicado para "Nuestros jefes militares, por su estupidez y desidia -escribió entonces-,
su beneficio? ¿Cuántas providencias para civilizarlos? [...] no nos prometían más que desgracias". Asimismo, "la rapidez con que
. ¿Qué de privilegios para favorecerlos? De éstos ninguno ha las armas Británicas tomaron una ciudad tan considerable„, supone ne-
sido más interesante a los Indios, ni más celosamente mirado gligencia en el gobierno", pero en cambio 'eo N hallaba suma-
por nuestros Príncipes que el de la conservación.y,g-uardasle mente entusiasmado del amor al le.yy.a.la Patriai_famás.se-liabrá_visto k
su entera nativa libertad. gente
—C~;s; ri -dtr'séICsu sangre un público. testimonio de su
- , ' ---
La (5probaci2:1 recaerá entoncesgsobre el soberane, sobre sus Comienza a construirse así una convicción: el valor de la ciudad para
delegados en tierras americanas, encargados de ejecutar aquellas justas resistir la presencia extranjera por sus propios medios.
leyes pero que sin embargo las han distorsionado hasta el punto de im-
poner a los indios "algunos servicios [como el régimen de encomien- En tan; triste situación no quedaba otra esperanza que nuestro
das) que sólo pudieron ser propios de unos verdaSlavos". fiel y numeroso vecindario. Esta ciudad ha fundado los títulos
En suma, Moreno no se opone a la explotación de las minas ni desco- de muy leal y guerrera, con que se ve condecorada en repeti-
noce el valor de las riquezas que producen, pero apela a la doctrina dos y brillantes triunfos que ha conseguido sobre sus enemi-
cristiana (San Ambrosio, Graciano) ara recordar que el gos. Pocos pueblos han sufrido tantos ata ni los han resis-
preciadode un reino siempre es t. 'púa Por último, expresa el deseo\ tido con tanta gloria; y quizá es uen-os Airs el único que con
de que los indios sean exoneradord n penoso trabajo obligatorio, sus propios [fondos del Cabildo a.nnatenidQskrnpjgj-
encargando a los mineros que contraten a quienes voluntariamente it mientos que defiendan.sus fronteras.
quisiesen trabajar sobre la base de jornales concertados y procuren (1
reemplazar al resto por aquella cantidad de negros africanos que nece- Al ubicar este episodio dentro de otras victorias patrióticas, se ve cuál es
sitasen. En síntesis, era la misma solución por la que había abogado rk] el criterio de identidad al que Moreno define por contraposición al se-
Bartolome de Las Casas, mostrándose también como un fiel súbdito de' ñalar como "enemigos" al corsario inglés Eduard Fontano, al pirata/Sr •
la Corona. Thomas Cavendish, a los holandeses en 1628, pero también a los indios „
Ya de regreso en Buenos Aires, casado con María Guadalupe Cuenca querandíes. En suma, los enemigos de Buenos Aires son los mismos que
y padre de un niño, Mariano Moreno es designado por el Cabildo los enemigos de España, en la medida en que no duda en concebir esta
como asesor de la Audiencia. En 1806 es tesLigu de la primera Invasión parte del mundo como un fragmento del imperio español.
inglesa, la cual marca el inicio de la crisis institucional rioplatense. No Con ello, resulta representativo de una creencia hasta enton-
participó de la resistencia, pero en unas memorias recogidas en sus Es- ces hegemónicae tr_oaelarpoc de letrados /funcionarios colonia-
critos dice haber "llorado más que otro alguno cuando, a las tres de la 1 eini-la-ruptum del lazo coloniaLcs ilnprevisible. In-
30 Historia de las ideas en la Argentina
1 prción 2. Mariano Moreno: pensar la Revolución de Mayo 31

cluso luego de que en 1808 se produjera la abdicación de Fernando VII I


del país, dando alguna actividad a nuestro decadente comer-
en favor de José Bonaparte, el 12 de enero de 1809 Moreno participa
cio con crecidos ingresos al erario.
junto con el partido español de Álzaga de la conspiración contra Liniers.
En aquel mismo año, Moreno produce un documento por el cual te-
El libre comercio con los ingleses es el único medio que le queda a Es-
nemos acceso a un conocimiento más integral de sus convicciones y po-
paña para impedir la entera ruina de su comercio, "pues valiéndose de
siciones políticas e intelectuales. Se trata de su célebre Representación de
buques ingleses podrá sostener un giro que en el día está cortado por
los labradores yhacendados, donde oficia de abogado de sectores sociales
falta de marina mercante que no tiene". Esta defensa librecambista im--
err
jetgentesSa..pre ma parte de un género que circula en
plica la aceptación de la división intemacional_del trabajo, dentro de li- : '
lai_ailjinia• hispanoarnsrkis, a través del cual distintas corporacio-
neamientos que sostenían la conveniencia de asociarse con Inglaterra
nes realizan_demanda.s_l a.jua~a través del virrey. .
en tanto proveedora de productos manufacturados a cambio de bienes
Un primer elemento por resaltar en este escrito -fechado sólo siete
primarios provenientes deja actividad agropecuaria.
meses antes de la Revolución de 1810- es que allí tammcapa~- Moreno agrega que no debe temerse que las provincias interiores se
dn.esbozo.cle_zagxecto_inclegentienata. En cambio, y como suele ocu-
arruinen por la competencia de las telas inglesas. Como reaseguro de
rrir en este tipo de memoriales de la época, se trata de una argumenta-
tan conveniente relación, y omitiendo las invasiones relientes, sostiene
ción que combina la pdhesión al monarca con protestas hacia los
que nunca estarán más seguras las Américas que cuando comercien con
poderes locales.tLa fórmula que se acuñó al respecto y recorrió la Amé- Inglaterra, "pues una Nación sabia y comerciante detesta: las conquis-
rica española fue: "¡Viva el Rey, muera el mal gobierno!". De tal manera
tas". Por lo demás, "es demasiado notoria la fidelidad de los America-
los reclamantes argumentaban que los delegados del gobierno local
nos", amén de que
traicionaban o burlaban las generosas leyes dictadas por la Corona. El
tfin—l—
e v1O reno pvala así la tesis hoy aceptada de que las revoluciones
SiZ)- hispanoamericanaGlfueron prruiucto exclusivo de causas endó enas,
(...) los Ingleses mirarán siempre con respeto a los Vencedo-
res del 5 de julio, y los españoles no se olvidarán que nuestros
sino t.w-riar ft.nate..tleLcala.pla_delaanonarquia espalalasleter-
hospitales militares no quedaron cubiertos de mercaderes,
k minado por las disputas políticas y las glienaLeuropeas.
sino de hombres del país que defendieron la tierra en que ha-
Por lo demás, todo el documento da cuenta de la situación de emer-
bían nacido, derramando su sangre por una dominación que
gencia planteada en las colonias a partir del vacío de poder generado
aman y veneran.
por la situación de España desde la invasión francesa y el cautiverio del
rey. Aduce así que, "cortada casi del todo nuestra correspondencia con
Aquí se percibe que la demanda estrictamente corporativa exhibe la ten-
la Metrópoli en la última guerra, no hemos podido recibir l4_zemesas
sión entre ggpanoleseuló2s§sy egiribles
i anffirnaDS, dado que sus re-_
necesarias para el consumo de la Provincia", mientras los frutos y:pro- plesentadase_uhica~stos últimos (son hacendados y una frac-
ducciones del país permanecen abarrotando los depósitos al no poder ción de comerciantes e ligados _aLtrffirn monnpálir - • De
ex (irt se Plantea medidas destinidaq aaliaSoLque dicha si-
....g_as„
todos modos, esta demanda se mantiene dentro de los límites estrictos de
tuación genera_para_el rometrin rinplitense pertenencia al imperio español, y por ello Moreno afirma que "debieran
La demandapirapal en defens4 de sus representados reside en ilitte cubrirse de ignominia los que creen que abrir el comercio a los ingleses
1a metrópoli acepte el libre cambio con los in:leses, dado que en estas circunstancias es un mal para la Nación y para la Provincia".

Además, en este párrafo está muy claramente expresada la posición
[..1 hallándose agotados los fondos y recursos de la Real Ha-
de Moreno: la nación es la totalidad del imperio español, del cual el
cienda por los enormes gastos que ha sufrido, en tan triste si-
Río de la Plata es una provincia. Pero dentro de esta aceptación del
tuación no se presentó otro arbitrio que el otorgamiento de
pacto colonial, la Representación de los labradores y hacendados desarrolla
un permiso a los mercaderes ingleses para que, introduciendo
una prolongada argumentación que demand2.1~ad delate:4-
en esta ciudad sus negociaciones, puedan exportar los frutos
todos americanos con las provincias euro eas.
32 Historia de las ideas en la Argentina Lección 2. Mariano Moreno: pensar la Revolución de Mayo 33

Desde que la pérfida ambición de la Francia causó en España eLlagi


:a y del interés personales para' ponerlos al servicio del bien pú-
violentas convulsiones terminadas a sacudir el yugo opresor blico, de la cosa pública, dé la TES publica. A su vez, este p_rjev,ile
que la degradaba, uno de los rasgos más justos, más magnáni- de la vida cívica se fusiona con la defensa de..„13~:~a.i.a tira- .
mos, más políticos fue la declaración de que las Américas no níáb el despotismo. Dicho esto, volvamos a los Emitas de Moreno:
eran una colonia o factoría como las de otras naciones; que
ellas_ formaban una parte esencial e integrante de la monar- Jamás una república será bien ordenada mientras sus miem-
quía española; yen consecuencia de este nuevo ser, como tam- bros no hagan comunes todos aquellos trabajos que son necesa-
bién en justa correspondencia de la heroica lealtad y patrio- rios para la conservación-y subsistencia del Estado, y si ellos se
tismo que habían acreditado a la España en los críticos hacen sordos a tan indispensable deber, incumbe a las supre-
apuros que la rodeaban, se llamaron estos dominios a tener ' mas potestades que los gobiernan compelerlos al puntual de-
parte en la representación nacional dándoseles voz y voto en sempeño de aquella sagrada obligación.
el gobierno del Reino.
Esta referencia a "1 común" a la comunidad, es altamente significativa.
'Como consecuencia de todo ello, se arriba a la conclusión deseada: es Aquí se habla de miembros (o sea, de partes de un cue o) que tie-
' preciso que gocen de "un con ,.., ~Sal de los demás Pueblos que nen que mancomunarse para mantener el estado, y es esa como una
forman la Monarquía Española que integramos". gación tan esencial que es calificasla..deLta
otTi------ pLe-
../ La extensión de estas citas se justifica porque en ellas está claramente domina una idea comunalista, holista (holos, todo) por sobre una idea
contenido el núcleo de la demanda de Moreno y el lugar en que coloca individualista, atomista;ta buena sociedad es más un cuerpo, un colec-
al Río de la Plata dentro del imperio y la política españoles. Además, es- tivo, ue una sumato •a de individuos. -Cuál es el cemento que une
tos reclamos están engarzados con categorías que nos interesan en esa
_212!_ tiones? a virtu . De aquí surge coherentemente un ideal de
tanto ilustran su ideario político. Vayamos por partes. Ellos nos van a sujeto republicano, un ideal de ciudadano que una cita del historiador
conducir a senderos que se bifurcan ante preguntas como: ¿qué tipo de inglés J. G. A. Pocock nos ofrece como valioso recurso:
orden político imagina Moreno? ¿Sobre qutyalores y motivos se funda
dicho orden? [Para los republicanos] la comunidad debe representar una
La Representación... nos ofrece una pista. En ella predomina una ética perfecta unión de todos los ciudadanos y todos los valores
de la virtud, visible por ejemplo cuando lamenta que "si las riquezas no dado que, si fuera menos que eso, una parte gobernaría en el
usurpasen lastimosamente el rango debido a la virtud, no se atreverían nombre del resto, [consagrando así] el despotismo y la co-
los comerciantes a contradecir un plan a que dcbera' .ku restauración la rrupción de sus piopios valores. El Ciudadano debe ser un ciu-
et--- • dadano perfecto dado que, si fuera menos que eso, impediría
agricultura". Dos nociones nos interesan aquí: nq) versus "r—r
ueza ici.
e
1nn.,
Se esboza una ética de la virtud y otra vinculada con el iptesds, Acerca que la comunidad alcanzase la perfección y tentaría a sus con-
de esta última volve-rWnos en la parte de la lección 3 dedicada a Al- ciudadanos hacia la injusticia y la corrupción. La negligencia
berdi. Ahora me abocaré a ilustrar la comprensión del concepto de "vir- de uno solo de tales ciudadanos, así, reduce las chances de
tud" para entender la idea republicana. En mi ayuda usaré la excelente todo el resto, de alcanzar y mantener la virtud, dado que la
síntesis de Roberto Gargarella, "El republicanismo y la filosoffa política virtud [aparece] ahora politizada; consiste en un ejercicio
contemporánea". compartido donde cada uno gobierna y es gobernado por
El deario republicanoi es un ideal de la antigüedad clásica (Tucídi- los demás.
e_a_day_teformulado en el Renacimiento
ces, Cicerón, Séneca), reactiv
(Maquiavelo) y prolongado en_j_. i ..dernianwstüeu TEn. di-
Lp Esta concepción no hará sino profundizarse en los textos de Moreno
cho ideario se coloca como blor central]el ejercicio de la virtud, que posteriores a mayo de 1810. Pero para no confundir los contextos ni co-.
podría definirse como la cualidad ques.miduce a ceder una parte de la meter anacronismos, permítanme desarrollar un punto más, siempre
Lección 2. Mariano Moreno: pensar la Revolución de Mayo 35
34 Historia de las ideas en la Asgentina

rismo jacobino), o un republicanismo democrático, si el gobierno está


dentro de la Representación...; me refiero al tramo en que Mariano Mo-
en manos de todos los ciudadanos. Volveremos sobre estos aspectos.
reno se presenta como un súbdito crítico de algunos aspectos del orden
Para cerrar esta primera parte del recorrido por las ideas de Moreno,
colonial, pero un súbdito de la Corona al fin.
quiero remarcar (a riesgo de ser redundante) que es evidente que el
Este punto resulta un reingreso indirecto al tema del republica-
núcleo de la demanda de la Representación de los labradores y hacendados
nismo. Concretamente, en la Replesentación... se retorna una perspectiva
que, desde la fisiocracia, ha moralizado positivamente a la agricultura y, no va más allá del reclamo de una perfecta igualdad "entre Pueblos que
integran esencialmente un solo Reno", esto es, la igualación de los de-
por el contrario, ha colocado al comercio (y por ende al comerciante)
en una zona de reprobación moral. Leemos así que el agricultor rechos del mundo hispanoamericano con el español europeo. Queda
claro que no existe en ella una vocación rupturista, sino que se trata de
un reclamo de beneficios corporativos, sin que esto implique alterar en
[.. 4 acostumbrado a que la tierra le rinda en proporción a lá
constancia y orden con que la cultiva, se hace por precisión forma sustantiva el lazo colonial. Se pretenden así ciertas flexibilidades
justo y severo, y aborrece la arbitrariedad y el desorden. No así bajo la nítida precaución de que "no tratamos de una absoluta proscrip-
ción del sistema prohibitivo, sino que, en la imposibilidad de conti-
los comerciantes: estudiando sin cesar los medios de hacerse
con dinero, y teniendo siempre a la vista sus intereses particu- nuarlo a que está reducida nuestra metrópoli, solicitamos provisoria-
mente un remedio". Pero no hay ningún pronunciamiento que apunte
lares, se habitúan a sufrirlo todo y a presenciar tranquila-
mente la opresión y tiranía del mundo entero, [en la medida a una deslegitimación discursiva de la figura del monarca español, ni se
incluye un proyecto independentista en el Río de la Plata.
en que] sus intereses se aumenten o no padezcan.

Como verán, se establece en esta cita una contraposición entre larártud Sin embargo, he aquí que quien ha desarrollado estas demandas en de-
fensa de algunas corporaciones económicas sin rebasar en absoluto los
~cultos y el t egoísmo del comercianta, contraposición propicia
para avalar la defensa de sus representados y colocarlos dentro de una límites del orden colonial —aunque sí planteando diferencias y tensio-
moral republicana, puesto que ellos son "aquellas personas que la Natu- nes en su interior—, y que ha estado pocos meses antes de parte del jefe
del partido español Martín de Álzaga, a partir de mayo de 1810 se en-
raleza misma enseñó a ser virtuosas y rectas", cuyos deseos (y aquí
emerge una entonación rousseauniana) "son puros y sencillos como cuentra con que en Buenos Aires se ha producido una revolución. Y
sus corazones", y a quienes "no los agita el sórdido interés de una es- digo "se ha producido" para acentuar el hecho de que las causas exter-
peculación envuelta en crímenes, sino el justo anhelo de hacer útil y nas son determinantes de los acontecimientos políticos en el Río de la
Plata y en toda Hispanoamérica_
estimable el fruto de la tierra en que nacieron y que hicieron fecunda
En efecto,laIrericin- 1 e lentanres ) e desenvuelve en el marca
con sus sudores".
de I rezagado con resnecto a mundo he-
He aquí entonces una muestra del modo en que la lectura de un
gemonizado- progresivamente por laglaterra. Aquella crisis había es-
texto puede ilustrarnos sobre aspectos que no son el centro de sus afir-
maciones, pero que iluminan en este caso una moral republicana que tado jalonada por los siguientes aconlecirnientos: la derrota española
Moreno no hará sino extremar después de Mayo El republicanismo de Trafalgar en 803; las invasiones inglesas de 1806 y 1807; los episo-
junto con el privilegiarniento de la vida cívica exaltará otros valores dios de Bayona con la designación de José Bonaparte como rey de Es-
como la simplicidad, la friid, la laboriosidad y el com romiso con paña y el surgimiento de las juntas de España ante la vacancia del poder
lo público. Tendremos ocasión de ver el cultivo de estos valores en ac- ra debido al cautiverio de Fernando VII; la disolución en el Río de la '
Plata, en1%)...9., de los cuerpos militares peninsulares y la consolidación
ción en escritos posteriores.
Antes de dejar por el momento el tema del republicanismo, quiero en el mismo terreno de la hegemonía de los criollos; la caída en 1810
adelantar que dentro de esta categoría conviven al menos dos tipos de de la [unta de Sevilla y el avance de las tropas napoleónicas. Todos estos
republicanismo. Habrá así un republicanismo aristocrático, si el go- hechos se superponen con la creciente presión británica, las tendencias
bierno está en manos de pocos (que puede deslizarse hacia el autorita- dilalsti2112s_a_wlunzL- olika, la agudización de ten-
Lección 2. Mariano Moreno: pensar la Revolución de Mayo 37
36 Historia de las ideas en la Argentina

siones especificaraenterioplatenses y la penetración de las ideas ilustra- Este último término nos plantea nuevamente la necesidad de algunos
das en círculos de la eli e. esclarecimientos conceptuales, de modo que podemos ordenar la lec-
Estos conflictos en el interior de la colonia aparecen representados tura de esos escritos mediante un recorrido que parte de la idea de ¡re-
en los Escritos de Moreno, en la distinción que allí se establece entre los .<5.volución; pasa por la de ;legitimidad," y se dirige hacia la idea de "liber-
españoles europeos y los españoles nacidos en América (los llamados tad" para confrontarnos con el pensamiento liberal y concluir con la
"criollos"), pero —a diferencia de otros procesos revolucionarios— no se referencia ineludible al pensamiento de Jean-Jacques Rousseau y a la ca-
perfila aquí un sujeto socio-político dotado de una ideología anticolo- tegoría de "nación". Veamos.
nialista. De allí que, cuando unos meses después llegan al Plata las noti- En el primer aspecto, al iniciarse lo que llamamos la Revolución de
cias de la disolución de la Junta Central, y al precipitarse los aconteci- Mayo, nadie dice que lo que está ocurriendo es efectivamente una rruo-
mientos que desembocan en la instauración de la Primera Junta, resulta lución. Incluso la Primera Junta ha:1.
.1S "conservar íntegra esta parte
4
iluminadora la afirmación de José Luis Romero acerca de que el dilema de América a nuestro augusto soberano el señor don Fernando VII y
planteadó a los actores de esos sucesos consistió en elegir entre una in- sus legítimos sucesores y guardar puntualmente las leyes del reino :Sin
dependencia riesgosa y una autoridad inexistente, así como el juicio de embargo, en lo cnt de Moreno es visible una problematización
Halperin Donghi en el sentido de que los criollos debieron preguntarse cada vez más radic zada en tomo de la cuestión de la le:"timidad; pro-
cómo sobrevivir a unos cambios que ya no podían cancelarse. blematización que en varios momentos se abre a uniinterpretación
Los acontecimie,ntcts europgos eqn la yiLla_pcabita en la ciu- rupturista (esto es, revolucionaria) del pacto colonial.
dad de Buenos Aires y tuvieron su primer _Liacnttro en el ,Cabildo Ingresando en este aspecto de nuestra lección, es claro que, como
Abierto del 22 de mayo de 1810. A éste fue c~:la la "gente de- todo concepto, la idea de "revolución" tiene su historia o, mejor dicho,
cente", por la que,'según Corbellini, debía entenderse "toda persona sus historias. Si la revolución norteamericana de 1776 adoptó natural-
blanca que se presente vestida de frac o levita". De los más de 400 con- mente la versión inglesa, en Hispanoamérica se instaló con mayor
vocados, asistieron aproximadamente 250 vecinos, y para su resolución fuerza la idea acuñada en el espectacular laboratorio político de la Re-
fue fundamental la participación de los regimientos militares que ve- volución Francesa. A diferencia de las revoluciones inglesa y norteame-
nían configurándose_desde-lasinius _Lonesinglesai., de allí el poder de ricana, la francesa acuñó la Convicción de que la revolución nace de un
GomeliaSaaved cat jefe_dellegimiento_de_Eatriciqs. vacío, ya qu' e no tiene bases en elapsdo_srin el que se rompe,ni con
La Primera Junta finalmente designada juró el 25 mayo, y a partir de la religión, por kusarácter laico. Y si decimos que ésta no es la concep-
estas jornadas Moreno surgió como su dinámico secretario de Guerra y ción que acompañó a la revolución inglesa de 1688 ni a la norteameri-
Gobierno. Entre mayo y diciembre, con un ritmo febril, produjo un cana de 1776 es porque éstas se pensaron a sí mismas como una suerte
conjunto de artículos que nos permiten analizar el derrotero de sus de restauración, de recuperación.xle-un.a-tradició ajaLosasuLe
v había
ideas y formularle algunas preguntas básicas. Esos textos pueden encua- sido deformada o traicionaday a laulciripEssiso
t retornar. En cam-
drarse dentro del movimiento descripto por Francois Furet al decir que bio, la Revolución Francesa no podía legitimarse o fundarse ni en las
la Revolución Francesa costumbres de una tradición venerable ni en el criterio de la trascen-
dencia divina.
(...1 no es sólo el "salto" de una sociedad a otra; es también el A partir de 1789, esto es, en el laboratorio político e ideológico de la
conjunto de modalidades por las que una sociedad civil, súbi- Revolución Francesa, este término comienza a identificarse con un
tamente abierta por la crisis del poder, libera todas las pala- cambio súbito y absoluto, que implica una negación de la tradición, es
bras de las que es portadora. decir, una negación de la historia, hacer tabla rasa de la historia. De ahí
que la idea de frevolucióni incluya la noción de creación exr-rinifrz una
Y del conjunto de esas palabras, también nos resultan centrales aquellas creación a partir de la nada. Se ha señalado al respecto una cita del Co-
que desatan "una competencia de discursos por la apropiación de la le- mité de Salvación Pública en el período jacobino de la Revolución
gitimidad". Fr? nces a:
38 Historia de las ideas en la Argentina
Lección 2. Mariano Moreno: pensar la Reyoluciónde Mayo 39

La transición de una nación oprimida hacia la democracia es das se les plantea el extraordinario desafio, típicamente moderno, de
como el esfuerzo mediante el cual la naturaleza surge de la legitimarse en sí mismas.
nada. Hay que rehacer enteramente a un pueblo sk quere-
mos hacerlo libre, destruir sus prejuicios, alterar sus costum- Luego de este breve periplo, podemos proseguir diciendo que la elec-
bres, limitar sus necesidades, erradicar sus vicios y purificar ción de una junta de gobierno el 25 de mayo de 1810 inaugura en el
sus deseos. Río de la Plata el interrogante por la fundamentación o legitimación
del nuevo régimen de poder. ¿Qué significa esto y por qué es impor-
Una cita de un artículo titulado "Poesía, mito, revolución", del escritor tante la legitimidad en el ordenamiento y aun en la subsistencia de las
mexicano Octavio Paz, nos sirve para seguir avalando esta idea. Dice lo sociedades?
siguiente: Con esta pregunta tocamos un problema crucial de la teoría y la prác-
tica políticas, ya que la legitimidad remite al atributo del poder político
La revolución es la vuelta al tiempo del origen, antes de la in- que garantiza la obediencia de los gobernados. Cuestión exacerbada en
justicia. En suma: la revolución es un acto eminentemente nuestro caso porque la autoridad que ha quedado vacante en el Río de
histórico y, no obstante, es un acto negador de la historia. El la Plata pertenecía a un orden de legitimidad de Antiguo Régimen
tiempo nuevo que instaura es una restauración del tiempo (una monarquía fundada en el derecho divino) y la que alborea apa-
original. rece abierta a las revoluciones y a los criterios políticos modernos que
circulan en Inglaterra, Estados Unidos y Francia.
Vale la pena recordar, al respecto, que una de las medidas de los revo- Precisamente lalmodernidad Imaginaría nuevos criterios de legirimi-
lucionarios franceses consistió en reformar el ordenamiento mismo del ciad sobre una base inmanente o terrenal ("natural", se decía en la
tiempo al modificar el calendario e imponer efectivamente un año cero época, como opuesto a "sobrenatural"). Para ello_lasterwíá política
de la historia y una nueva nomenclatura de los meses (Brumario, Plu- apeló a la construcción de argumentaciones y mitos científicoLacerca
vioso, Vendimiario, Nievoso, etcétera). del origen del orden social. Esto resultaba imprescindible_porque la so-
Éste resultaría el modo de encarar la reflexión acerca del proceso re- ciedad_ ya no era concebida como un dato naturalsino cosno_un_artifi-, ,& -
volucionario argentino, tal como nos muestra la posterior visión de Sar- cio, como una COIMOILCCián m die
miento, en cuyos Recuerdos de provincia leemos: kón aristotélico (el animal que vive_en_la polisneLanimal_p
social), sino un ente presocial v_pegítica„alguitp_qusesun ser_h.umano
Norteamérica se separaba de la Inglaterra sin renegar la his- antes de ingresar en el estado civil o de sociedad. Éste es el sujeto a par-
toria de sus libertades; de sus jurados, sus parlamentos y sus tir del cual fueron pensadas las teorías contractualistas de Hobbes,
letras. Nosotros, al día siguiente de la Revolución, debíamos Locke y Rousseau.
volver los ojos a todas partes buscando con qué llenar el vacío Para argumentar estas •osiciones, la teoría moderna articuló dos con-
que debían dejar la Inquisición destruida, el poder absoluto cepciones: etruin-aturalism • y el COrntractualis—rko. Ya hemos hablado so-
vencido. bre la primera. En cuanto a la concepción contractualista, parte de una
hipótesis según la cual los seres humanos, nacidos como individuos pre-
Rescatemos de esta última frase la palabraizsotencontrare-
v sociales, debido a diferentes circunstancias deciden asociarse, es decir,
mos en las referencias de Sarmiento y Alberdi a la realidad argentina.): vivir en sociedad, constituir la sociedad. Por tanto, la sociedad moderna
porque esta palabra bien podría aplicarse al modo en que los revolucio- es concebida como autorreferencial, se refiere así misma, se funda a sí
narios franceses conciben su propia revolución. De allí que la Revolu- misrria, se autoinstituye. Y como el acto fundacional es unS.
ción Francesa —y algo parecido podría pensarse para esta parte del blico de los habitantes de la polis, entonces la?desplaza.a.1ª_zez,
mundo— no pueda asentar su criterio de legitimidad en elementos que ligión en tanto cemento e la sociedad, y progresivamente el funda-
estén más allá de sí misma. Por todo ello, a las revoluciones así concebi- mento divino dejará lugar al principio de la soberanía popular.
Lección 2. Mariano Moreno: pensar la Revolución de Mayo 41
40 Historia de las ideas en la Argentina
ns, Nación, y que gozaban los mismos derechos, los mismos privilegios que
i e ne se
a eccoinr c eiupec só
s td d urcees e
e treandp ensdctioas dam , p ol u
e e n terae vlaosl ulcuciishnas í tie- los pueblos de España".

i
pi
icasCp
uode
dmo os está una ya ci Pero en otros documentos, como el titulado,"Sobre el Congreso convo-
se ha mudado la sede del poder supremo, es decir, de la soberanía, cado y constitución del Estado", apela a una argumentación más radical,
jque ha pasado del rey por derecho divino a:un nuevo sujeto: el pueblo en la que reconoce que elpacto de sujeción al rey impera en España.
soberano.
De manera que, entre payo y diciembre de IR] (1 al debatirse la cues-
tión de la legitimidad del nuevo gobierno, Mariano Moreno participa .SSS SS/SS/SS/S/ SS
de un problema que ha recorrido parte del mundo occidental y que Los pueblos de E aña consérvense e o abuena de • endientes del Rey
preocupa ahora al mundo hispánico. Ya cuando en España comienzan , preso esperando su libertad y regreso. Ellos establecieron la monarquía,
O a aparecer las juntas que se arrogan la capacidad de cubrir el vacío po- y envuelto el príncipe actual en la línea que por expreso pacto de la
lítico ante el cautiverio del rey, una fundamentación recurre a la tradi- nación española debía reinar sobre ella, tiene derecho a reclamar la
ción populista de origen medieval teorizada en el si 1o,X3FI-• or tlies_ observancia del contrato social en el momento de quedar expedito para
suita francisco SuáreD(1548-1617). Según ésta, oder se j cumplir por sí mismo la parte que le compete.
1/s
4 '1
,,
)
ir 5implanta
„„----) directamente sobre el monarca sino sobre el pueblo, el cual _.... ( [En cambio] je/solé:ice en ningún caso puede considerarse sujeta a
, • t` a su vez lo tra s et:_e_abg. - y. Se trata de una conceps,~pp de19_12-ti aquella obligación: ella no ha concurrido a la celebración del pacto social "--
soli
_co_ ismo extremojen donde el poder de la divihrdatés otorgado di-- - de que derivan tos monarcas españoles los únicos títulos de la
rectareaLtnanarca_absolutor ccsl_o_cuaLsu-me ~Wicil son la única base de
legitimidad de su imperio.1
--...,
En cambio, en la versión suarista, la línea de derivación del poder conquista q_ue agregó estas regiones al trono español; conquista que en i
ºs- tiell posibilita que, aliltikji,QhfatiaileLp.a . Rarte trescientos años no ha podido borrar de la memoria de los hombres las
dé' monarca o ante su desapiri_ción sin legítimo sucesor, el_pueblo re- atrocidades y horrores con que fue ejecutada... Ahora, pues, la fuerza no
cupere los poSset enajenados en e_l_monarca. Es lo que se conocerá induce derecho, ni puede nacer de ella una legítima obligación ue nos
corna de la ".ret ve láci de nodares). El razonamiento, como
"=ZC impida resistirla, apenastinclannos.baCeda ifTinunemente• pues rano
verán, es claro. dJ2juLUacQtnRnI I gotean era el eyst2,1mbsL..._
í:tad,
En el caso de Moreno (sin ingresar por indecidible en la hipótesis co- Por el mínimo derechqnuahubpara despoiarle de ella o tiene razón
nocida como "la máscara de Fernando VII", por la cual su invocación para recobrada o no lahabiaoarala-
era un artilugio fingido para ganar tiempo), vemos que aún en d_i_el.n-
......
bre de 1810 (o sea, poco ante_s_depeDier su cargo yluego su vida) el se- Mariano Moreno, 'Sobre el Congreso. convocado y constitución del
---___,_ ---,- o espetS
cretano da nmer ájc" inta escribe: "(...] el !_s_ amadyr Estado', en Escritos, prólogo y edición crítica de Ricardo Levene, Buenos
yi_los unen a su saw_Ellpersona iguales vínculos a flircr forman la fi-
ire Aires, Estrada, 1956.5
- asimismo gire"
delidad y vasalla'e de los Pueblos de_Es_atia3. Se observa
para legitimar la nueva situación sigue recurriendo a la concepción de En ese texto se percibe con toda claridad la radicalización de la postura
la "retroversión de poderes:: "La autoridad de los pid__
i DlTallEr- dall e ,g, así como el hecho de que la fuente de su arrnentaciónj
sente causa se deriva de la reasunción~p_der-wpremo, que por el dé
- suia_dicalizarión_sp enruentraen Cuiseau quien hay que remi-
r.----Itiv_e_ris_deL.Reetra ._____
vert d9_ al origén de que el Monarca lo deri- tirse en tanto presencia fundamental en esta perspectiva contractua-
a__ i
va_ba". A partir de allí, le basta por momentosiqn proclamar y reclamar lista. Al editar el Contrato social de Rousseau para su difusión, Moreno lo
la igualdad entre las colonias americanas y las provincias españolas. Así justificó diciendo que con ello reimprimía uno de "aquellos libros de
aparece desarrollada la cuestión en sus "Reflexiones sobre una pro- politica que se han mirado siempe como el catecismo de los pueblos li-
clama publicada en la Corte del Brasil por el Marqués de Casa Irujo", bres". Gracias a él, "has...pueblos aprendieron a buscar en el pacto social
de julio y agosto de 1810, en la cual recuerda que "vuestros represen- lazy_Si_nico.origen-de-la_obediencia".
rar
tantes dijeron que los Pueblos de América eran parte integrante de la
42 Historia de las ideas en la Argentina Lección 2. Mariano Moreno: pensar la Revolución de Mayo 43

Llegados a este punto, podemos preguntamos si las argumentaciones Por cieno, y es hora de que lo diga aun cuando volveré sobre ello, la
de Moreno resultan congruentes con la teoría contractualista, es decir, modernidad ha introducido otra creación de vastísimas consecuen-
si pertenecen a un ámbito de ideas, a una suerte de diccionario o len- cias: la invención de Hasta entonces, loseres humanos ha- , •
gua moderna o si bien se vinculan a una lengua premoderna. Para des- bían sido concebidos n.amentalmente como seres que formaban -
plegar este análisis debemos introducir una especificación sobre la idea parte de una_totaliciad mayor (la polis, la ciudad-Estado, la comuni-
de pacto, porque en la teoría política se habla de dos tipos de pacto: un Era, el gremio;-el-reirto)-t-Por-un proceso que ya en e4j5C se ha
pacto de sujeción y un pacto de asociación. Lo que hemos encontrado desplegado considerablemente, para entonces cada ser humano es
hasta a uí en los escritos dee— Moren-as la utilización de la noción de considerado un sujeto independiente y autónomo lanzado a su au-
"pácto de sujeció ", aquel por el cual los súbditos rinden obediencia o torranactoru ealtéla-Pe-ya—no depende de factores aje-
sumisión alSoberano-en tanto éste realice un buen gobierno. De allí • ~ —o-No
— porque tiene potencias_y_deterli
que en caso de incumplimiento los súbditos tengan derecho a la rebe- alienables, Por eso, según la representación de la sociedad como una
lión. Dicho esto, tenemos que recordar que este tipo de pacto se en- sumatoria de individuos, la pregunta inevitable es por qué estos indivi-
cuentra ya reconocido en el derecho medieval. duos libres y autónomos deciden formar sociedad, por qué viven jun-
En cambio, lo estricta y específicamente moderno es el llamado tos y no cada quien por su lado. La respuesta ya nos resulta conocida:
"pacto de asociación", por el cual los individuos deciden libremente viven juntos por un acto de voluntad que consiste enTpactar la convi-
conformar o construir una sociedad; es decir, deciden vivir juntos. Se vencia con los demás.
• afirma así el carácter construido o artifieial (no natural) de la sociedad. Todo esto lo he dicho para que se entienda por qué es imposible
En este sentido, este tipo de pacto se aparta de la tradición aristotélica que en un texto premodemo aparezca la idea del pacto de asociación. (
nin w/ítico o social y también de las argumentaciones teológicas
del Cdr—) Por ende, si en algún momento encontramos afirmaciones de Morenol
qjjlanJa sociedad en un mandato divino (en la Biblia, Dios no le que refieran a la idea de la existencia de un pacto social, podríamos'
' pregunta a Adán si quiere tener una compañera para fundar el primer afirmar que estamos en presencia de un rasgo de modernidad en su'
vínculo social; simplemente se la impone por considerar que "no es pensamiento.
bueno que el hombre esté solo"). Pero una cosa es la doctrina y otra el modo como las personas con-
Concluiremos entonces en que ellátrele sumisiónlinstaura un po- cretas la enuncian. De hecho no resulta sencillo determinar en sus
der político que escinde una sociedad y &xistente entre galautantes-y__ Escritos a cuál de aquellas tradiciones responde, porque en muchos pa-
gobernados (y porello puede encontrarse en doctrinas premodernas), "ajes pesujec-i6u-ap e n confundidos. Por
mientras elifacto de asociación-pe opone a la visión aristotélico-tomista ejemplo, en el prólogo a El contraw..wriaLlibnispie hace tra nen y re-
de flociedad como un hecho natural, sostiene la definición del hom- pm. jz_ i,.1..m,,„es_Lupias escribe.
bre como un individuo pre-social y pre-político y concibe a la screrratl
como un artificio autoinstituido por los seres humanas. Los tiranos habían procurado prevenir diestramente este
' En este aspecto, ellcontractualismci se vincula con eldlliera-irint
n y con golpe atribuyendo un origen divino a su autoridad; pero la im-
,seLliumanas
el jasnaturalisnib, puesto que aquí los ser son iSicluraanz. petuosa elocuencia de Rousseau, la profundidad de sus discur-
teriores a la sociedad y w_celL portadores de ciertas potencias o dere- sos, la naturalidad de sus demostraciones disiparon aquellos
chos. Entre estos derechos naturales se encuentra básicamentesta libçL prestigios; y los pueblos aprendieron a buscar en el pacto so-
9S de donde se deriva la palabra "liberalismo". Es decir, para éle la cial la raíz y único erigen de la obediencia,
libertad es un atributo del individuo, en tanto que en la tradición clá-
sica son losQtiganismos s9siales (la polisia civisllos dadores de.liberrid Aquí se refiere a un pasp_de_ebediencia o sujeción y no de asociación.
y aun de humanidacf- LcaSui _22, 49us-Luiets. Por eso Sócrates Existe empero un pasaje fundamental, aparecido en la Gaceta del 2 de
elige la cicuta al exilio, porque prefiere morir como un hombre y no vi- noviembre de 1810, en el que diferencia entre el pacto de sujeción (en-
vir des-humanizado, fuera de la polis. tre el rey y los súbditos) y el de asociación (entre las personas), y nos •
44 Historia de las ideas en la Argentina Lección 2. Mariano Moreno: pensar la Revolución de Mayo 45

dice que este último era anterior al de sujeción. Pero todavía resulta No obstante, el carácter ambiguo y vacilante de estas afirmaciones
ambiguo en cuanto a si esos "pueblos" que "ya lo eran" tuvieron su ori- subsiste, en parte por el uso de los términos "pueblo" y "los pueblos",
gen en un pacto libre y voluntario (moderno) o si fueron constituidos, que en su universo de discurso significan algo distinto de lo que en-
según la visión premoderna, por voluntad divina o por naturaleza. tiende el contractualismo moderno cuando piensa al pueblo como una
sumatoria de individuos, donde el término por subrayar es "indivi-
duos". Ocurre que cabe dudar, y así se ha hecho en la literatura histó-
SS/S S //S / SSSS/ SS rica reciente, de que en Hispanoamérica existiera el concepto mismo
La disolución de la Junta Central (que si no fue legitima en su origen, de. "individuo" como aquel sujeto construido y definido por la moderni-
revistió al fin el carácter de soberanía por el posterior consentimiento, dad. Esto nos lleva, y no por complicar inútilmente las cosas sino por
que prestó la América, aunque sin libertad ni examen) restituyó a los ' necesidad interpretativa, a una nueva precisión conceptual: qué enten-
pueblos la plenitud de sus poderes, que nadie sino ellos mismos podía demos por el término rindividuo,
ejercer, desde que el cautiverio del Rey dexó acephalo el reyno, y Los historiadores nos enseñaron que a partir de la última etapa de
sueltos los vínculos que lo constituían centro y cabeza del cuerpo la Edad Media europea se produce un fenómeno de individuación;
social. En esta dispersión no sólo cada pueblo reasumió la autoridad esto es, que los sujetos humanos comienzan a ser considerados como
que de consuno habían conferido al Monarca, sino que cada hombre individuos, y el individuo, como un sujeto autónomojeransparente a sí
debió considerarse en el estado anterior al pacto social de que derivan mismo desde su conciencia y dueño de sus decisiones y sus prácticas, es
las obligaciones que ligan al Rey con sus vasallos. No pretendo con decir, libre. Si alguien está interesado en observar un momento culmi-
esto reducir los individuos de la Monarquía a la vida errante que nante de este proceso en el ámbito filosófico, puede recurrir con prove-
precedió la formacion de las sociedades. Los vínculos que unen el cho a la lectura del Discurso del método, publicado por René Descartes en
pueblo al Rey son distintos de los que unen a los hombres entre sí 1637. Aquí, bástenos con decir que desde entonces los sujetos ya no se
mismos: un pueblo es pueblo antes de darse a un Rey; y de aquí es definen por su pertenencia a un orden colectivo (una comunidad, un
que, aunque las relaciones sociales entre los pueblos y el Rey pueblo, un gremio, etc.) sino por sí mismos. El individuo es el sujeto
quedasen disueltas o suspensas por el cautiverio de nuestro Monarca, que se sustenta a sí mismo.
los vínculos que unen a un hombre con otro en sociedad quedaron Al mismo tiempo, con el surgimiento de la modernidad, las socieda-
subsistentes, porque no dependen de los primeros; y los pueblos no des serán consideradas una colección de individuos.
debieron tratar de formarse pueblos, pues ya lo eran; sino de elegir una Por todo esto, no deben asombrarnos las vacilaciones y ambigüe-
cabeza que los rigiese, o regirse a sí mismos según las diversas formas dades al respecto del discurso de Moreno, alguien que habitaba un
con que puede constituirse íntegramente el cuerpo moral. - undo material y simbólico que desde tres siglos atrás formaba parte
m
2rden propio del Antiguo R." " en-monárquico, en el cual el
r1_11.11t
Mariano Moreno, Escritos, prólogo y edición crítica de Ricardo Levene, proceso de individuación, de configuración de una cultura individua-
Buenos Aires, Estrada, 1956, tomo II./ álbreto mas ue en W"s_eg-conia-Inglat
list ._ .eziraj en lassoloruas mata-
mercscana.s, así como en !..--.egitnes donde seTeitirpticit
— la Refpnia-luterana
te más
ye:-----
sobre la iglesia católica. (El cristianismo reformado por Lutero y Cal- Cal-
En otro artículo del mismo período, la referencia es más terminante.
vino contiene una ~U al individuo c tpie al colectivo
Allí Moreno escribe- "La usurpación de un caudillo, la adquisición de
un conquistador [...) han formado esos grandes imperios en quienes reunido en una iglesia, en una comunidad a la que se pertenece como
nunca obró el pacto social"; y aquí viene la frase importante: "[..1 yen miembro de un cuerpo o corporación.)
que la fuerza y la dominación han subrogado esas convenciones de que Ahora bien, ¿por qué puede interesarnos esta noción de "individuo"
deben los pueblos derivar su nacimiento y constitución". Aquí se refuerza para comprender la historia del Río de la Plata de Mariano Moreno?
sin lugar a dudas la idea de que el origen mismo de un pueblo, su naci- Precisamente, la historiografía de los últimos años ha remarcado que la
utientu, pluvicitc de un pacto. presenba o ausencia de esta categoría de "individu es una_llavP que
Lección 2. Mariano Moreno: pensar la Revolución de Mayo 47
46 Historia de las ideas en la Argentina

abre o cierrala existencia de un proceso de modernización socio-cultu- Como su nombre lo indica, aquí el lazo social, el que instituye socie-
ral en el contexto hispanoamericano de aquellos años. Se ha argumen- dad, es pensado de modo revolucionario como un vínculo artificial, no
tado que en los documentos coloniales aparece una y otra vez la noción natural. La sociedad es una construcción, una invención, puesto qué, it
( de "pueblos", noción incongruente con la de individuo. Se ha con- antes del contrato lo que existían eran esos entes autónomos y aislados 1,
que llamamos "individuos". 1.)-1
) cluido así que, en general,
_______.
la rea lad his ancemericana Allanaba-más-
cersa de una.culaholística,.corporativa,somunalista que_de una in- Cabe entonces una nueva pregunta: ¿por qué los humanos deciden
) dividualista y moderna.
vivir juntos, constituir sociedad? Ya sea para salir de un estado presocial
o de un estado de naturaleza considerado invivible porque es el ámbito
Sobre la base de estas advertencias -sin duda demasiado genéricas-, --
de."14.guerra de todos_contra.todos", como señalaba trIpbbgs, ya sea
acerquémonos nuevamente a los escritos de Moreno guiados por esta
preocupación concreta. Rápidamente nos daremos cuenta de que la in-, para la recomposicióncle un estado de qatyraleza virtuoso que por cau-
sas ha sido desquiciado por la civilización, tal como pensaba
terpretación de esos escritos requiere la introducción de otros conoci-
mientos, concepciones y creencias de aquella época, donde el par indi- c.2&,
Rot o bien para la mejor protección rrer e
viduo-comunidad resulta insuficiente para comprender el modo en que
que son natinales.einalienables según lo concebíaWk-e")
se concebía la realidad hispanoamericana. Volvamos ahora a Mariano Moreno y al Río de la Plata. De todo lo di-
cho, en este momento debemos recuperar la exisiencirde dos tipos de
Esto es así porque dicha mirada está tallada por dos tradiciones dife-
rentes: para decirlo rápidamente, la anglosajona y la proveniente del le- contractualismo. Ya que, como escribió J. G. Merquior en Liberalismo
--- viejo y nuevo:
gado de Rousseau. Ambas sostienen que, para que emeta y se constituya
la figura del ciudadano, se requiere no sólo de individuos autónomos
sino también igualestAutónomos e ieutpara que no dependan de [...] el consentimiento puede variar sobre dos ejes. Primero, el
otros seres humanos y para que tengan la misma cuota de derechos. Por consentimiento puede ser dado en forma individual o corpora-
consiguiente, un orden legítimo será el que proteja la realización plena tiva. Segundo, el consentimiento a un gobierno puede ser otor-
de valores o derechos definidos como naturales: en rinsip_104.51valor del gado de una vez por todas o de manera periódica y condicional.
cual el liberalismo extrae su nombre; obviarnente, liberta&
Pero es justamente aquí donde entenderíamos mal este proceso polí- De tal modo, la originalidad deabbes y Loate consistió en dar impor-
tancia al consentimiento del individuo. La innovación de Locke, en su Se-
tico-cultural si no comprendiéramos que bajo el mismo término "liber-
gundo tratado sobre el gobierno, publicado en 1689, fue concebir el consen-
9.55 se albergan dos significados diversos, los cuales promueven cultu-
timiento como periódico condicional. Aquí "I s derSe
ras políticas diferentes.
Para que el abordaje de esta cuestión resulte más rico, permítanine provienen de la aturaleza comp_dones_dePiql y están lejos
un acercamiento genérico al tema. En este plano, de lo que se está ha- . ‘gS V
--fizst-e~irmócie oc eiconstatuyó la apoteosis del derecho
blando es del origen del orden político y social. La pregunta crucial se-
natural en el sentido-individualista moderno. En cambio, en los contra-
ría: ¿por qué hay_orden (cuando lo hay, naturalmente) en los colectivos
humanos? También poder -lbs preguntarnós-jp-or -tié-otie-decemos? tos sociales ideados por Hobbes y por Rousseau, los individuos enajena-
Las rga osibles, lógica e históricamente, son pocas. 'ti or- ban completamente su poder a un rey o a una asamblea.
den deriva de un pa ex...exterior trascendente (Dios, la naturaleza), o Recordemos ahora que el contractualismo más penetrante e influ-
yente en Hispanoamérica (a diferencia del mundo anglosajón) fue el
de la coerción o la fuerza, o bien del
.--
consenso. Entonces, nuestra obe-
diencia proviene de una fuerza divina o natural, o de la violencia que des, y que fue en él en quien Moreno se inspiró expresamente.
se ejerce sobre nosotros, o de un acuerdo colectivo. Es sabido que los De ah' que frente al contractualismo individualista de Locle tengamos
r_ils.
un cor q5n.~holístico, cozinitarista -----ato
1 se tra-
modernos de los siglos XVII y XVIII optaron por la tercera respuesta;
para fundamentar su posición desarrollaron la teoría llamada "con- duce en que, como dijo Ernst Cassirer, en la vertiente de Rousseau
es ell.h sino la volontí génér&Je, la que tiene determinados dere-
tractualismo".
48 Historia de las ideas ercla Argentina Lección 2. Mariano Moreno: pensar la Revolución de Mayo 49
r__,_ ...o
clm
,_mfim en tales" s la(socieda(en tanto surnatoria de indivi- yoría y la dirección hacia la monocracia. De allí la idea de la voluntad
duos) sino la4, idadj(como unidad, como pueblo-unciY la que es general, que pone "a cada miembro como parte indivisible del todo",
depositaria y a la que pueden atribuirse los derechos naturales y, por configurando un cuerpo en el sentido fuerte de la palabra, es decir, "un
ende, la libertad. No hace falta ningún comentario adicional. En El con- yo común" (ese yo que más tarde Hegel diría que en rigor es un noso-
trato social, Rousseau escribió: "El pacto social otorga al cuerpo político uni tras), una persona pública que Rousseau decide llamar república, con lo
poder absoluto sobre todos sus miemb ". cual funda la democracia y un republicanismo que se diferencia del clá-
También puede decirse que en }tic
ussea hay un predominio de lo cí- sico. Si Cicerón podía pensar en una república que fuera aristocrática,
vico (que viene de civis, ciudad, esto es, lo público, la respublica, la repú- en Rousseau esa república se identifica con la democracia al colocar la
blica) y se encuentra asimismo una afirmación de la legitimidad fun-4 igualdad como valor insustituible.
dada en la soberanía popular. En cambio, en el liberalismo de raíz Teniendo en cuenta todo esto, sinteticemos para volver al eje general
inglesa hay un predominio de la libertad individual y prevenciones ante -de nuestra exposición. En el Antiguo Régimen, los seres humanos se
eB_kspatjsmo de la mayoría. El pSlesta pone así el acento en la igual- definían por su pertenencia a un grupo, a una corporación o incluso a
dad y el seao en la libertad, los dos principios que animarán con sus una familia, lo cual los hace formar parte de determinado linaje (de ahí
tensiones todo el pensamiento político del liberalismo de ahí en más. la importancia de los apellidos en estas sociedades para establecer la
Ya a principios del siglo XIX, el francés Benjamin Constant señaló la ubicación social de las personas). Allí la sociedad esjún cuerpo com-
diferencia entre lo que llamó "la libertad de los antiguos" y "la libertad puesto por grupos diferentes y jerarquizados, con distintas atribuciones
de los modernos": mientras la primera es una "libertad para", la de los de derechos, en tanto que en la sociedad moderna estamos ante una
modernos es una "libertad de". La iagnaii,ties restrictiva asociación de sujetos libres e iguales.
o gaM.ia, pretende "liberarse de": del estado, de la sociedad, de la opi- Justamente, el imperio español ha sido concebido como un conjunto
rSc i le-1ns_lea
c n"."5, etcétera. Es la libertad la que pone vallas para pre- de pueblos, término que arrastra referencias organicistas y corporativas,
servar la única, jibertan la que el liberalismo clásico de los siglos XVII en la medida en que estos pueblos no están compuestos por la sumato-
y XVIII, a lalohn Los..ké, cree: la libertad privada del in_dividuojn la ria de los individuos, sea sencillamente porque el individuo no existe
medida en que para esta corriente la es un atributo que sólo dado que los sujetos no son libres ni iguales, sea porque en ellos el co-
puede predicarse del individuo. Y como no puede haber nada por so- lectivo prima sobre los derechos individuales. De hecho, quienes reasu-
bre la libertad del individuo, combatirá todo aquello que la limite, llá- mían los derechos ante la ausencia del rey Fernando VII eran precisa-
mese estado, pueblo, clase, mayoría, masas o nación. mente "los pueblos".
En cambio, lajibertartde intanrignas implica que el individuo es li- Este rasgo es muy importante puesto que diseña una configuración
12.5e_si.y.!ólo si participade-haaauntos_dela_comuntdren la cosa pú- imaginaria y real que ha marcado la cultura politica hispanoamericana
blica, y de tal modo confluye con el legado republicano y el humanismo
, —y la cultura sin más— con una fuerte impronta organicista. Es decir,
cívico. Una es la libertad civil y la otra la libertad política, porque se re- que pervive entre nosotros un privilegiamiento de los cuerpos orgáni-
laciona con la polis, con la ciudad, con la nación, con el estado. Son las cos, colectivos, sobre los individuos; figuras colectivas que pueden ser la
marcas de esta concepción, vía Rousseau y su concepto de la voluntad familia, la corporación, el pueblo, la nación, etcétera. Aun la tradición
general, lo que hallaremos en los textos de Mariano Moreno. liberal hispanoamericana se ha inclinado a una lectura más rousseau-
A diferencia del contrato de raigambre anglosajona, este contrato im- niana, más populista, totalizadora y organicista que hacia una lectura
plica "la alienación total de cada asociado con todos sus derechos a como la que impera en Inglaterra o en los Estados Unidos de América
toda la comunidad", tornando de este modo dicha unión lo_más per- Esto tiene consecuencias sobre la constitución del modo como los suje-
fecta posible". Justamente Benjamin Constant ve en esta concepción tos se observan a sí mismos y a la sociedad, así como al modo en que or-
la semilla del despotismo jacobino de la Revolución Francesa. En ganizan sus prácticas sociales y políticas.
ésta, la comunidad aparece como superior a los individuos y a sus dere- Tengamos en cuenta además que el uso del término "pueblos" en
chos, y de este modo introduce la posibilidad del despotismo de la ma- Hispanoamérica refiere a reinos, provincias o ciudades, y serán estos
50 Historia de las ideas en la Argentina Lección 2. mariano moreno: pensar la Revolución de Mayo 51

pueblos los que, conservando su sobe la, compondrán el conglome- es decir, para_no atribuirles 3 los actores del pasado conceptos o ideas
rado de la nación. Claro que aquí hció significa "pa-ción natur-15, que no formaban parte de universo-mental
un concepto de origen jilLsnaturalista medieval que indica el lugar del En principiol_br_ que someter a escrutinio, a observación crítica, el
nacimiento como una entidad originaria y autosuficiente, y p_or ende, concepto de (~1, puesto que la noción moderna de nación in-
ante de la liberal queasocia nación con estado. cluye la noción de "estado". Dicho de otro modo, en la modernidad la -
Así, el propio Moreno escribe: nación es el estado-nación. Por eso, resulta complicado sostener que
Moreno pudiera imaginar algo así en esos meses de 1810 en que la
(...] ya en otra gazeta, discurriendo sobre la 'instalación de las forma estatal anterior estaba en crisis y aún no se vislumbraba otro es-
Juntas de España, manifesté que, disueltos los vínculos que li- tado nacional que la sustituyera. En verdad, un estado con alcance real-
gaban los pueblos con el Monarca, cada provincia era dueña mente nacional sólo se constitu.y_e_plenarriente_en la lección 4
de sí misma, por cuanto el pacto social no establecía relación volveremos sobre esto). Por tanto, podemos ver en sus textos que lo que
entre ellas directamente, sino entre el Rey y los pueblos. forma parte del imaginario =tenista bajo el términonaOión es una
figura de pertenencia identitaria, encuadrada por instancias Lirídico-
En la América española, precisamente, los pueblos están compuestos institucionales, a las que Moreno les atribuirá determinadas cualidades
-1 por ciudadanosenrilthnoción que incluye estatus desie-ua- según un modelo repullicand„._s
es y desigualdad_sie decechnsj eci -como recalcó Guerra- posee En segundo término, a esa forma identitaria no puede atribuírsele el
un estatuto particular, diferenciado (fueros), por ende implica la des- gentilicio "argentino". Antes de 1810 ringo
c ha utilizado la categoría
igualdad entre las persones, dentro de una concepción cisrpoata-o -2•
Ciót -71 _grado al conjunto de los_puels,los españoles stip euro-
,Th comunitaria de lo social. En otros términosCYs un indicluts_cornno- peos como americanos, tanto a la metrópoli como a las colonias de Es-
----.-
nente de una colecnvidad abstracta (pueblo, nacion), sino un "hombre paña También luego de la destitución del rey de España, la Constitu-
concreto territorializado, enrai±adoi en una sociedad o pueblo con- ción de Cádiz de 1812 expresará en su artículo 1° que "la Nación
" creto y_pest acporacigi recteslat-
española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios".
En cambio, elit
Lisal danekronderfterls el gra-
. / tico profesional, etcétera. Si bien a partir de mayo esta idea se torna más borrosa en los escritos
ponente individual de una comunidad abstracta (la nación, el pueblo), de Moreno, es ser st2 en ellos queacic
Cep_tIedeSnificar de nin-
portador de derechos civiles ropiedaacLieguridad)_y de dere- guna manera nación argentina", así como '\argentinos: tampoco se usa
chos políticos que lo definen coma .ciudadano con el significado que posee actualmente. Esto por la sencilla razón de
No debemos perder de vista el carácter político de los discursos de que no existe tal nación y porque, ademas, aunque el nombre "argen-
Moreno, los cuales -más allá de la coherencia teórica- buscan remarcar tinos" efectivamente existe desde el poema La /lige-atina de Del Barco
que el pacto de sujeción había caducado por vacancia y ausencia de su- Centeneta, publicado en 1602, en la época de la Revolución de Mayo y
cesión legítima, y de allí en más argumentar que la conquista (espa- más adelante el t' 'no sólo d a a los habitantes de Buenos Aires,„„
ñola) no legitimaba el derecho de dominación. En consecuencia, soste- De modo que, siguren a Angel Rosenblat, entendemos que'nen- .
nían que la Revolución de Mayo mudaba radicalmente el asiento de la tina, " designa a los habitantes (no a los_nativos)..stialiauspañoles de e
soberanía, y la trasladaba del cuerpo del rey al cuerpo del pueblo, de "EtTenos es y su li,wne-xclusión de las castas (nestizr" mulntos,
la soberanía del rey a la soberanía popular. Con lo cual es posible con- etcétera). O sea que es un término que comienza siendo local y • espuest
cluir que se hallaba en vías de le ar de ti na reyJJiclLpo1í. se extiende para designar al conjunto de los habitantes de aquello que: )
tic_a_en_la..~en cnee ésta implisa justaraeiael___ . ras-
n_ia..gigajne59,t se definirá como República Argentina a lo largo de un proceso que He-)
vará varias décadas.
i egitimador, los EictSe Mariano Moreno
, Dentro de este opecaL Ahora bien: ¿cuál es entonces la construcción imaginaria, la figura de
1 apelarán al término nación". Pero hagamos un alto para remarcar que nación, patria o país que podemos desentrañar en los Escritos de Mo-
aquí c pt Cli5U muvciac 'Zeit CtlidAde parte incurrir cn anacronismos, reno? ¿Con qué predicados, cualidades y contenidos llena esta forma?
52 Historia de las ideas en La Argentina Lección 2. Mariano Moreno: pensar la Revolución de Mayo 53

Esto también podría preguntarse de esta manen: ¿cuál es el tipo de na- nopolio de la fuerza legítima (según la definición de Max Weber) y un
cionalismo o de patriotismo que profesa Moreno, con qué rasgos iden- principio de legitimación y soberanía.
tifica lo que imagina como esa entidad a la que pertenece y en la que se Vista en términos abstractos, la nación posee una componente mate-
está desarrollando una revolución? rial (territorio, mercado, instituciones) y otra —que es la que nos inte-
Para comenzar, vemos que, en lo que se refiere al plano territorial, resa—~, A esta última podríamos llamarla "la ideología del es-
sus alcances se revelan en la convocatoria a la Junta Grande y en los des- tado-nación" o "nacionalismo" entendiendo por ella la concepción que
tinos adonde se comunican las decisiones de la Junta y se envían los considera a lapirci6licomo untujeto, tustonco soberanck. Pero además,
ejércitos pan combatir a las fuerzas españolas o provinciales opuestas y esto es fundamental, la Itlea de nación ocupó en ICinodernidlta la
a ellas. Naturalmente, éstas dibujan el mismo espacio de pertenencia de función legitimadora que había quedado vacante por la caída de los
I
la colonia; esto es, el de los límites del Virreinato del Río de la Plata:11aS fundamentos adel-order, política
---
intendencias de Buenos Aires, de Salta del Tucumán, Córdoba del Tu- Es notable de qué manera este movimiento delsecularización del po-
cumán, La Paz, Cochabamba, Potosí, Charcas y Paraguay, y las provin- der político se vio paradójicamente acompañado por lascralización de
cias de Mozos, Chiquitos, Montevideo y Misiones, es decir, la mayor los símbolos nacionales, tal como se operó de modo ejemplar en el ya
parte de lo que Eipes Argentina, Bolivia, Paraguay y Urt _r_217.. Dicho calificado como laboratorio político de la Revolución Francesa repli-
7sea de paso, esto habría de generar un mito de larga duración, que cado también en nuestras tie~actiz-de48.1.0 Sercomprueba así
identificaría a la Argentina (que no existía) con esa extensión, elabo- una evidente transferencia del vocabulario religioso al profano. Al res-
rando entre nosotros una versión irredemista, o sea, la de un territorio pecto, Rosenblat verificó que después de 1810 se produjo ese mismo fe-
propio ilegítimamente expropiado. nómeno. Señaló así algunas expresiones pronunciadas durante este
Esta situación; dentro de un territorio mal comunicado y con fuertes proceso, tales como "templo de la libertad", "altares de la patria", "la
tendencias localistas que prontamente habrían de manifestarse, ofrecía santa causa de América", "el objeto sagrado de la revolución", "panteón
débiles elementos para avalar un "nacionalismo territorial", es decir, la de los mártires", "mártires de la patria", y algunas tan conocidas como
identificación de un espacio patrio de pertenencia con un espacio geo- la que en el Himno Nacional habla de "el grito sagrado".
gráfico definido. En todo caso, desde percepciones como la de Moreno, En lostaz-
7.77flrificamos que Mariano Moreno implementa la idea
ese imaginario territorial tenía un núcleo nítido de referencia en la du- d nación" como apoyatura de la nueva legitimidad, para lo cual co-
dad de Buenos Aires y, a lo sumo, en su hinterland bonaerense, que esta- mienza a ablar de ella como una estructura autónoma y subsistente
blecía una relación de subordinación sobre las provincias del hasta con independencia deLmonarca espviol. Es fundamental leer con
entonces Virreinato. Esta visión se expresa claramente en las notas de atención lo que escribe en septiembre:
Moreno escritas con motivo de la "desobediencia" de Montevideo: "¿Qué
sería del orden público —escribió en la Gaceta— si los pueblos subalternos Fernando VII tenía un reino, pero no podía gobernarlo; la
pudiesen resolver por sí mismos la división de aquellas capitales que el Monarquía española tenía un Rey, pero no podía ser gober-
soberano ha establecido como centro de todas sus relaciones?". nada por él; y en este conflictotla nación debía recurrir a sí
¿Qué quiere decir entonces ei cuando habla de "6=r7 i ? En ii2ilaniz_para gobernarse Jdefenderse, salvarse y recuperar a su
principio, sabemos que el término es realmente ami o, sólo que antes Monarca.
de los tiempos modernos tanto ",15comoCpatri - annclicaron el lu-
gar de nacimiento y/o de residencia. Así es haca para Ulises en la Odi- , < Es preciso subrayar que este uso de la nación en tanto estructura que' ,
sea, como Florencia lo es para Maquiavelo. Se trata de un término de la remite a sí misma (y ya no al rey) es una innovación radical que ins-
tradición antigua y medieval cargado de fuerza sentimental y moral, taura a la nación como un nuevo sujeto político, y que demanda y activa
que luego se trasladará y resignificará en la modernidad. Entonces, la el patriotismo como pasión apuntada a la defensa de la revolución. •
nación terminó resultando una entidad identitaria y de pertenencia, Por otra parte, volviendo al plano simbólico, hemos visto que el evenl-
una esmictiira político-institucional que remite al estado en tanto mo- mal imaginario de una nación estuvo asociado primero a una demanda
Lección 2. Mariano Moreno: pensar la Revolución de Mayo 55.
54 Historia de las ideas en la Argentina
encuentra de manera cabal entre los simples: "el buen salvaje", los hu-
de igualdad jurídica de los pueblos de América con los de España, de lo
mildes, los campesinos.
cual debía derivarse una demanda de igualdad de representación con
España. Luego, como mostró Noemí Goldman, como toda construc-
ción identitaria, esta insinuada definición de una identidad colectiva SAIIISSSSS SAISSAVSS SS
nacional se realizó en contraposición con un otro, con un ellos opuesto a Causa ternura el patriotismo con que se esfuerza el Pueblo para socorrer
un nosotros, donde el ellos progresivamente abarca a los españoles euro- al erario en los gastos precisos para la expedición de las Provincias
peos y el nosotros a los españoles americanos o criollos. Así, Moreno cree interiores. Las clases medianas, los más pobres de la sociedad son los
llegado el momento de recordar que el español europeo que llegaba a
primeros que se apresuran a porfia a consagrar a la Patria una parte de
América "era noble desde su ingreso, rico a los pocos años de residen-
su escasa fortuna: empezarán los ricos las erogaciones propias de su
cia, dueño de los empleos, y con todo el ascendiente que da sobre lot
caudal y de su zelo; pero aunque un comerciante rico excite la
que obedecen la prepotencia de hombres que mandan lejos de sus ho-
admiración por la gruesa cantidad de su donativo, no podrá disputar ya
gares". Y aún les gritan con desprecio a los americanos: "Alejáos de no-
al pobre el mérito recomendable de la prontitud en sus ofertas. (11 no
sotros, resistimos vuestra igualdad, nos degradaríamos con ella, pues la solamente los habitantes de los pueblos han acreditado así su
naturaleza os ha criado para vegetar en la obscuridad y abatimiento". Y
patriotismo], sino tambien los moradores de nuestras qárnpañas, que con
ante quienes terminan siendo calificados como "enemigos de la felici-
ofrecimientos sencillos y puros, como sus corazones, descubren la
dad pública", Moreno apela a un valor central de su universo axioló-
ternura y el reconocimiento mas respetuoso cuando hablan de la Junta y
gico: "el sagrado dogma de la igualdad'. de sus providencias.
Aquí ya hemos ingresado, pues, en la adjudicación de cualidades y
valores a aquel espacio virtual nacional o de pertenencia. En adelante Mariano Moreno, Escritos, prólogo y edición crítica de Ricardo Levene,
nos serviremos de una selección de citas de Moreno para mostrar es-
Buenos Aires, Estrada, 1956.S
tos posicionamientos decisivos en el curso de su fugaz e intensa ges-
tión de gobierno. Así, en una nota del 25 de octubre de 1810, sostiene
Esta valoración del mundo de los simples, de matriz cristiano-populista,
que el mérito y las virtudes deben valer más que el linaje, para "que
va acompañada, como tantas veces ocurre, de una posición elitista, o
un hombre desconocido pero con virtudes y talentos no sea jamás
sea, de una prospectiva según la cual la dirección política de una socie-
preferido por otro en quien el lustre de su casa no sirve sino para ha-
dad corresponde a una minoría, en este caso autolegitirnada en la pose-
cer más chocante la deformidad de sus vicios". Está enunciando el
sión de ciertas virtudes, que son en definitiva las virtudes republicanas.
principio del igualitarismo, que será uno de los pilares sobre los que
Una celebración de éstas, fusionada con el valor de la igualdad, es lo
asentar el proyecto y definir un espacio de pertenencia moral de vir- que resplandece en el célebre decreto de supresión de honores vincu-
tudes. Una de sus expresiones extremas (porque en ellas incorpora a
lado a un episodio en el cual Saavedra se vio involucrado. Allí un Mo-
la población nativa) se halla en la orden de la Junta que Moreno leyó
reno cada vez más perdidoso en la lucha interna de la Junta escribió fra-
el 8 de junio 1810: ses luego repetidas hasta en los actos escolares. Se dispone, asimismo,
que en las diversiones públicas de toros, ópera, comedia, etc., no tendrá
En lo sucesivo no debe haber diferencia entre el militar espa-
la Junta ningún privilegio: "los individuos de ella que quieran concurrir
ñol y el militar indio; ambos son iguales y siempre debieron comprarán lugar como cualquier ciudadano". El artículo de la Gaceta
serio, porque desde los principios del descubrimiento de estas del 25 de octubre prescribe, además:
Américas quisieron los reyes Católicos que sus habitantes goza-
sen de los mismos privilegios que los vasallos de Castilla.
E...) que en todas partes el funcionario tema la censura pú-
blica, y el empleado encuentre en la opinión del pueblo el
El igualitarismo podriadoptar una impronta de corte romántico-popu-
único garante de su sueldo; [...1 que el gobernador sea infati-
lista sin duda heredada de Rousseau, donde el núcleo de coa patria se
56 Historia de las ideas eri la Argentina
Lección 2. Mariano Moreno: pensar la Revolución de Mayo 57

gable en promover el bien de su pueblo, el ciudadano siempre


La religión es la base de las costumbres públicas, el consuelo
dispuesto a sacrificar [a] la patria sus bienes y su persona.
de los infelices y, para servirnos de la brillante expresión de
Hornero, la cadena de oro que.suspende la tierra del trono
En los momentos más tensos de la lucha interna con Saavedra, en el cé-
de la Divinidad. La religión es necesaria a los pueblos y a los
lebre decreto de supresión de honores, Moreno apela nuevamente al
jefes de las naciones. Ningún imperio existió jamás sin ella. Es
temple republicano: "No se podrá brindar sino por la patria, por sus de-
necesaria para el pueblo, a quien los filósofos no pueden co-
rechos, por la gloria de nuestras armas y por objetos generales concer-
municar sino falsas luces, errores y vicios. Se necesita para el
nientes a la pública felicidad". De modo más radical aún: "Desde este
Estado, pues ella es el primer resorte de las leyes políticas y ci-
día queda concluido todo el ceremonial de iglesia con las autoridades
viles, y la piedra aniñar del edificio social. La religión es el su-
civiles: éstas no concurren al templo a recibir inciensos, sino a tributar-
plemento de las leyes; ella toma a los hombres donde aquéllas
los al Ser Supremo". En esta última frase se observa la radicalización de
los dejan, ella los hiere donde aquéllas no pueden ya tocarlos
su discurso, apelando para ello nuevamente a Rousseau y a la tradición
en las tinieblas de la noche, en el secreto de los hogares, en el
de la Revolución Francesa, que había sustituido el dios cristiano por el
santuario de los pensamientos, en la impunidad que propor-
culto al ser supremo, propio de una religiosidad racionalista y desape-
cionan el poder y la autoridad, siendo de este mocp el más se-
gada del ritual católico y de sus mediaciones eclesiásticas.
guro garante del orden público. Sin religión, la libertad dege-
En suma, a modo de conclusión, podemos considerar que, cuando
nera en licencia; el poder, en despotismo; se obedece a las leyes
Moreno dice "nación", está diciendo "república"; es decir, que piensa la
por temor. Éste hace esclavos, y la religión forma ciudadanos.
forma nación a través de la lente de un conjunto de atributos y valores
que no son otros que los valores republicanos. De esta manera resulta
Se trata de un discurso que sigue buscando en la religión lazos sociales
feliz el aserto de José Carlos Chiaramonte al decir que en el pensa-
y políticos, y también criterios de hegemonía y obediencia. Y es que
miento de Moreno la república precedió a la nación, así como el seña-
existe una distancia entre la minoría dirigente y el pueblo, distancia
laniiento de Halperin Donghi en el sentido de que el patriotismo, en
que define el elitismo y, en este caso, al elitismo republicano. En un ar-
tanto primacía de lo público sobre lo privado, será "el centro moral del
tículo de junio de 1810 referido a la libertad de escribir está presente
nuevo sistema".
ese rasgo, que no abandona el desarrollo de la representación política
Es cierto sin embargo que las versiones más radicalizadas del pensa-
en la relación entre gobernantes y gobernados, -y que compartirán las
miento moderno mal podían en este sentido formar parte del en-
elites argentinas hasta principios del siglo XX: una concepción elitista y
torno político-cultural de Mariano Moreno. Esto se revela con clari-
tutelar de la sociedad. Elitista en la medida en que hay una minoría de
dad cuando dispone justamente la traducción de El contrato social, su
la sociedad encargada de dirigir y en que esta dirección implica una tu-
distribución en laS escuelas y su lectura en los púlpitos de las iglesias,
tela, una especie de tutoría sobre el pueblo, sobre la mayoría, sobre las
puesto que al hacerlo considera esta obra como uno de los "catecis-
masas, sobre la plebe, hasta tanto ese pueblo esté en condiciones de ha-
mos de los pueblos libres", pero excluye el último capítulo —el refe-
cerse cargo autónomam . ente de su propio gobierno.
rido ala religión— puesto que, según dice el mismo Moreno, en estos
Precisamente el jacobinismo —del cual sus enemigos acusarán a Mo-
aspectos el autor habría delirado...
reno—, nacido con la Revolución Francesa y encabezado por Robespie-
Hay que admitir además que, en general, aun en versiones fuerte-
rre, ha sido definido como un igualitarismo republicano autoritario, o
mente secularizadas del pensamiento de la Ilustración, la religión
como el encuentro de la filosoffa de las Luces con una situación de gue-
forma parte de una instancia necesaria para garantizar la sociabilidad
rra; dos rasgos que pueden localizarse en los escritos de Moreno y que
y la gobernabilidad, así fuere por considerarla imprescindible entre
se radicalizan en forma progresiva a medida que la confrontación in-
los sectores populares. En un documento inédito de Moreno llamado
terna y con los españoles alcanza mayores niveles de crispación y violen-
"Religión" leemos:
cia. Rasgos que encontrarán sus límites en la propia constelación ideo-
lógica de Moreno, que no son sino los de su entorno cultural.
Lección 2. Mariano Moreno: pensar la Revolución de Mayo 59
58 Historia de las ideas en la Argentina
cuente no hará más que aumentar lo espectable del escarmiento". Or-
Esta radicalización en las ideas se correspondía sin duda con actitu-
den ésta que cuando no fue acatada desencadenó una apelación de
des y decisiones que los representantes metropolitanos no dejaron de
Moreno a Castelli con una indicación de tenor claramente jacobino:
percibir como efectivamente revolucionarias y que, por ende, merecían
"Vaya, pues, doctor, usted que, como los revolucionarios franceses, ha
una respuesta igualmente radical. Moreno y los suyos, por su parte, te-
dicho alguna vez que, cuando lo exige la salvación de la patria, debe sa-
nían muy fresca la condena del general Goyeneche a los sublevados de
crificarse sin reparo hasta el ser más querido". Con la excepción del
La Paz el 29 de enero de 1810, que fue conocida en marzo en Buenos
obispo, el 26 de agosto se cumplieron las ejecuciones en Cabeza de Tigre.
Aires. En ella se los consideraba
Igualmente, en las instrucciones dadas a Belgrano para su expedición
al Paraguay se le indicaba que todo europeo que se encontrara armado
[...] reos de alta traición, infames, aleves y subversores del or-
"deberá ser arcabuceado, bien se tome en función de guerra o de cual-
den público, y en su consecuencia les condeno en la pena Or-
quier otro modo" y que "VE. ejecutará puntualmente esta providencia,
dinaria de horca, a la que serán conducidos arrastrados a la
debiendo estar entendido que la Junta no deja lugar ala compasión o
cola de una bestia de albarda y suspendidos por mano de ver-
sensibilidad, sino que lo constituye en ciego ejecutor de esta medida, de
dugo, hasta que naturalmente hayan perdido la vida [...] Des-
cuyo puntual cumplimiento le pedirá la Patria estrecha cuenta".
pués de las seis horas de su ejecución se les cortarán las cabe-
Las instrucciones dadas a Castelli para la campañallén el Alto Perú
zas a Murillo y Jaen y se colocarán en sus respectivos escarpios
ahondan el uso del terror condenan a muerte sin proceso previo al
[...] para que sirvan de satisfacción a la Majestad ofendida,. a
presidente Nieto, al gobernador Sanz, al obispo de La Paz, al general
la vindicta pública del reino y de escarmiento a su memoria.
Goyeneche y a Córdoba, entre otros. Enrique Ruiz Guiñazú recuerda
que en ellas Moreno incluye prisión, destierro y persecución de su ex
En efecto, es suficiente repasar los acontecimientos de esos meses para
protector Terraias y determina que "en la primera victoria que logre,
evaluar el peso formidable de las resistencias levantadas ante la consti-
dejará que los soldados hagan estragos en los vencidos para infundir el
tución de la Junta. Se sucedieron así la conspiración de Córdoba, la re-
terror en los enemigos".
belión de Montevideo, el movimiento separatista del Paraguay y la opo-
Esta política despertó resistencias entre los propios criollos. Caído
sición desatada en el Alto Perú.
Moreno, en una carta dirigida a Chiclana, Cornelio Saavedra se felici-
Las circulares y artículos de Moreno demuestran el pasaje a decisio-
taba de que "el sistema robespierriano que se quería adoptar en ésta, la
nes cada vez más radicales. Al respecto, no es necesario apelar al lla-
imitación de la Revolución francesa que intentaba tener por modelo,
mado "Plan de operaciones" (cuya dudosa autoría sigue siendo objeto
gracias a Dios que han desaparecido".
de polémicas historiográficas), ya que con los escritos auténticos dispo-
Hacia el final de esos Meses cruciales y vertiginosos, derrotado en la
nibles basta para observar este desplazamiento. Así, en una nota del
lucha interna, el 18 de diciembre de 1810 Moreno presentó su renun-
15 de octubre se percibe el deslizamiento de la guerra contra las auto-
cia, aceptó una misión diplomática y murió en alta mar el 4 de enero
ridades españolas a la guerra contra el residente español, y el 3 de di-
de 1811.
ciembre una circular redactada por Moreno dispone la exclusión de los
En torno a su figura y sus escritos he tratado de ofrecer un fragmento
cargos públicos del español europeo.
relevante de ese período fundacional de la Argentina moderna. En es-
Entre las instrucciones reservadas de la Junta de Mayo, con explícitas
pecial, he intentado exponer algunas ideas y categorías con las que
órdenes de aplicación del tenor, pueden citarse entre otras la corres-
desde el interior de la elite político-intelectual se representaron los
pondiente a los conspiradores de Córdoba, entre los que se contaban
acontecimientos vividos. Para ello fue necesario introducir nociones
Liniers y el obispo Orellana.
provenientes del mundo occidental en el que el Río de la Plata se ha-
Ante la rebelión, se dice, "sólo el terror del suplicio puede servir de
llaba inserto.
escarmiento a sus complices", y dada la presencia del obispo se advierte
a los clérigos abstenerse de participar "en las turbulencias y sediciones
de los malvados", debiendo saber que "el carácter sagrado del delin-
Lección 3
La Generación del 37: Sarmiento y Alberdi

Sarmiento y Alberdi son dos figuras centrales de la llamada


"Generación del 37", un grupo de jóvenes intelectuales que,
nucleados en el Salón Literario de Marcos Sastre -con la nota-
ble excepción de Sarmiento-, recon cen la necesidad de pen-
sar, estudiar, analizar la particular realidad social argentina.
¿Cuáles son los obstáculos para la institucionalizacion de un
orden político liberal? ¿Cómo hacer, ante el caos de las guerras
civiles, para efectivamente instalar un orden que inscriba a la
Argentina en el camino del progreso político y económico?
Éstas son, en síntesis, las preguntas que atizarán la reflexión de
estos intelectuales hasta el final de sus días o, lo que lo mismo,
hasta casi el final del siglo XIX.

Iremos ahora hacia la llamada "Generación del 37", para


luego tomar aspectos fundamentales del pensamiento de sus dos más
destacados integrantes: Sarmiento y Alberdi.
Flan transcurrido casi tres décadas desde que lo dejamos a Mariano
Moreno. En ese período, a las guerras de independencia se han suce-
dido las guerras civiles entre unitarios y federales; en este nuevo con-
texto, Juan Manuel de Rosas es el hombre fuerte de la política argen-
tina. En el plano cultural, ha surgido la Generación del 37, considerada
como el primer movimiento intelectual animado de un propósito de
interpretación de la realidad argentina que enfatizó la necesidad de
construir una identidad nacional. Sus integrantes más reconocidos
son Esteban Echeverría (inspirador del agrupamiento), Domingo
Faustino Sarmiento, Juan Bautista Alberdi, Juan María Gutiérrez, Vi-
cente 'Fidel López, José Mármol y Félix Frías. Iniciada con la creación
del Salón Literario en 1837, tendrá un período de creatividad que cu-
bre aproximadamente hasta 1880, durante el cual su ideología román-
tica alcanza la hegemonía cultural para ser luego desplazada por otras
tendencias.
62 Historia de las ideas en la Argentina Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y Alberdi 63

Con relación a su colocación estético-ideológica, sabemos que Eche- alabanza de una naturaleza concebida y representada en sus aspectos
verría retorna de Francia con el nuevo credo en 1830, cuando el ro- más sublimes, entendiendo por éstos, por ejemplo, la presencia de ma-
manticismo ya tiene cincuenta años de existencia en Europa, donde res agitados, cielos tormentosos, inmensas llanuras, de escenarios mo-
se extendería aproximadamente hasta 1850. Nacido con Jean-Jacques numentales; en suma, de todo aquello que sobrecoge de admiración y
Rousseau y Johann W. Goethe, encontramos los nombres que alimenta- al mismo tiempo de temor. En la Crítica del juicio Kant había brindado
ron este formidable movimiento en Alemania con Friedrich Hálderlin una definición de lo sublime: "[...] es la aprehensión de una magnitud
y Novalis, en Inglaterra con William Wordsworth, Samuel Taylor Cole- desproporcionada a las facultades sensibles del hombre, o de una po-
ridge, William Blake, Walter Scott y lord Byron. Madame de Staél y Cha- tencia aterradora".
teaubriand dirigen hacia él la atención de los franceses; de ahí en más Veamos un ejemplo. El Iluminismo había implantado como modelo
hallaremos en su universo a Victor Hugo, Larnartine, Alejandro Dumas,' el jardín francés: geométrico, recortado en sus bordes, con espacios cla-
Téophile Gautier. En España el romanticismo tendrá mucha menor in- ramente ordenados que no inundan al observador con sensaciones des-
tensidad y densidad; entre los personajes que lo cultivan puede citarse mesuradas sino que ofrecen espectáculos tranquilizadores y dominables
a Espronceda y Larra. Cuando el romanticismo ingresa en el Plata con para el sujeto que contempla. En cambio, el romanticismo le opone lo
aquel señalado desfase, en Europa ya existen otros movimientos de que con Zygmunt Bauman podríamos llamar una suerterde sensibilidad
ideas que han empezado a disputarle el terreno, tanto por vía del rea- selvática, en la cual la naturaleza se ha hecho extraordinariamente com-
lismo en las artes como del positivismo en la filosofía y en el.pensa- pleja, confusa, sobrecogedora. Veremos que en el Facundo la pampa ar-
miento social. gentina será construida por Sarmiento según este canon de lo sublime
Ahora necesitamos algunos parámetros generales para orientarnos romántico.
cuando hablamos del romanticismo. Didácticamente, este movimiento Trasladando estas nociones al plano socio-cultural, el romanticismo
puede ser comprendido por su contraste con la Ilustración. Allí donde valorará lo auténtico, lo propio, lo idiosincrático, es decir, lo original y
ésta colocaba como núcleo de intelección de la realidad a la razón se- distintivo de cada cultura y cada nación, en contraposición al cosmopo-
gún el modelo de la ciencia fisico-matemática, el romanticismo atiende litismo ilustrado. Valorará asimismo a los llamados "simples", es decir,
a fenómenos que no forman parte del ámbito de la racionalidad ilumi- aquellos que están más cerca de la naturaleza y de la tierra, como los
nista. Así cobrará relieve la exploración de los aspectos considerados campesinos, cuya ignorancia en cuestiones intelectuales se ve compen-
irracionales de la conducta humana, tales como la imaginación o el ám- sada y superada por su saber instintivo, natural, espontáneo, incontami-
bito de las emociones. Es Jean-Jacques Rousseau quien, ilustrando esta nado con los falsos refinamientos de la civilización. Desplegará por
pulsión antiintelectualista, estampa en el Emilio la célebre frase. "El ende una búsqueda de esos datos primigenios de cada cultura, y abrirá
hombre que medita es un animal depravado", puesto que para el gine- sus puertas a los cantos populares, a las poesías campesinas, al folklore.
brino es preciso atender a la emoción sobre la razón, a los sentidos so- Asimismo, proveerá a cada cultura de un pasado épico, prestigioso, que
bre el intelecto. Esto produce un viraje hacia la propia subjetividad, en se hunda -como se dirá- en "las brumas del pasado". Pintará con colo-
la cual se buscan los elementos más originales y específicos. Asimismo, res atractivos los espacios exóticos, apelando al reservorio de mitos que
el romanticismo proclama su predilección por lo excepcional frente a Oriente siempre ha ofrecido a los occidentales. Por fin, pondrá el
lo convencional, por lo cual (cruzado con la exaltación del yo) se admi- acento en los usos y costumbres de cada nación, ante los cuales deben
rará al gran hombre, el genio, el héroe; en suma, lo individual sobre las rendirse las importaciones de otras zonas culturales, propugnando en
convenciones colectivas. consonancia que las leyes deben adecuarse a esas particularidades. De
Naturalmente, la mirada histórica estará dotada de un interés espe- hecho, ésta será la crítica de_la_G_eneración del 37 a los unitarios, abs
cial por aquellos períodos en los que este tipo de espiritualidad haya rivadavianos, a quienes reprocharán haber sido puranzetn-y nn b2laPr
sido relevante; así se despliega una revalorización de la Edad Media, tenido un ojo clavado_ertias_entrarias de qu prorticana.
que la Ilustración había considerado una época oscura habitada por la Por otra parte, el historicismo romántico, frente a la historia vista
ignorancia y los prejuicios. Por otra parte, el romanticismo entonará la como un proceso de civilizaciones que avanzan de manera homogénea
- 64 Historia de las ideas en la Argentina Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y Alberdi 65

y unifineal, introduce la noción de que cada nación es una totalidad en configurada por la presencia de discursos republicanos y por referen-
sí misma, nue...posee una finalidad en sí-Zy que_ por ende cada_una vale cias constantés al proceso revolucionario vivido. Por ejemplo, la exacer-
tanto corno cualquier otra. Para sostener esto último el filósofo alemán bación d de todo aquello que definía las experiencias existencia-
Johann G. Herder acuñó una consigna ilustrativa: "Todos los pueblos les en la vida de los seres humanos —tan poderosas en el romanticismo
están igualmente cerca de Dios". Esta afirmación rompe radicalmente europeo— en el Río de la Plata se vio obturada por la presencia de valo-
con la idea del progreso iluminista, con la idea de un desarrollo en el res queFiékil-57n fiS palic—o7por_ear_ima_de lo pnvado.(De hecho,
tiempo a través del cual las sociedades van evolucionando hacia la rea- en una serie de textos escritos entre 1837 y 1839, sus
lización de ciertos valores como el saber, la virtud, la felicidad, etcétera. miembros definirían suyniíij. como la de completar en el plann inte-
Y además rompe con la creencia en una historia unilineal según la cual lectual la revolución que eiLeLplarro-materi-U-.21-aa qicin realizada_Ror,
todas las naciones están condenadas a seguir los mismos cursos de desa- la generación anterior.
rrollo, aquellos ya recorridos por las naciones más avanzadas. Luego de un período durante el cual alientan ciertas expectativas po-
Con este trasfondo, volvamos a la generación argentina de 1837. He- sitivas hacia el régimen de Juan Manuel de Rosas, los miembros de esta
rederos del proyecto educativo rivadaviano —tal como ha subrayado generación ingresan en una activa política de oposición que los llevará
Jorge Myers—, la mayoría de sus integrantes había estudiado en un esta- al exilio (Bolivia, Brasil y especialmente Chile y Montevideo), de donde
se
blecimiento estatal y laico: el Colegio de Ciencias Morales de Buenos regresarán luego de la 122tallajs_gseros de 152.J Al res pecto, apele-
Aires. Posteriormente, se nuclean en el Salón Literario con asiento en mos alas Memorias del general Paz para encontrar . la formulación desde
la librería de Marcos Sastre, y se proponen como un "círculo de pensa- el campo antirrosista de la problemática que en esos años enfrentaba a
miento"; un ámbito de lecturas, discusiones y sociabilidad donde se ela- los bandos políticos en el Río de la Plata:
boran interpretaciones y proyectos, con la expectativa de ser escucha- ffic
dos por los hombres del poder. Se nata entonces de un grupo que No sería inoficioso advertir que esa gran fracción de la repú-
dialogapt-jpcipalmentesonlati-adiciónintelec.tual y literaria francesa. blica que formaba el Partido Federal no combatía solamente
De hecho, casi todas las referencias a otras literaturas están mediadas por la mera forma de gobierno. Pues otros intereses y otros
por las tradSeiírnrwesasi..EcSon_en-fc.anrés Sar- sentimientos se refundían en uno solo para hacerlo triunfar.
miento_cita-a-Shalcespeate-en_francés. Los valores, los recursos estilís- Primero: era la lucha de la parte m a.tet
ti contra la por-
ticos, los principios literarios que definen su idea del romanticismo ción más¿Ini‘e. Segundo: latente del campo, se opcsía a
también provienen de la zona cultural francesa, como lo revela la auto- la de las ciudade . Tercero: I "Yeb se quería sobreponer a la
biografía de Vicente Fidel López: gen uarto: las-provine' celosas de la p-reponde-
rancia er. a ca2i , querían nivelarla.-guin : las tendencias
Cousin, Chateaubriand, Dumas, Saint-Simon, Guizot, Leroux, democráticas se o onían_a_lasiniras aristocráticas y aun mo-
Jouffroy, Scott, Madame de Staél, Byron, Lamennais, Hugo. nárquicas. Todas estas pasiones, todos estos elementos de diso-
Todas estas obras andaban en nuestras manos produciendo lución y anarquía, se agitaban con una terrible violencia, y pre-
una novelería fantástica de ideas y de prédicas sobre escuelas y paraban el incendio que no tardó en llegar.
autores. Aprendíamos a pensar a la moderna.

Dentro de este espíritu, Echeverría publica Elvira o la novia del Plata en El Facundo
1832, La cautiva en 1837; con su cuento El matadero inaugura la litera-
tura nacional, aun cuando sólo será publicado en 1870. Es en este marco genético que Sarmiento escribe y publica lo que será
La selección de tópicos, géneros y problemáticas que se realizará den- su libro Facundo. Vayamos ahora paso a paso, haciendo el ejercicio de
tro de este modelo está determinada en buena medida por un tipo de leer este texto como si fuera el primero que en verdad leemos, y para
romanticismo que se desarrolla en un país donde la cultura política está ello aceptemos, aunque sea por unos momentos, tina serie de inclicacio-
66 Historia de las ideas en la Argentina Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y Alberdi 67

nes de la historia intelectual en tanto disciplina que trata con los-discur- rración novelada soaforrnato de bio_graffa histórica, pero además en-
sos del pasado. contramos un estudio histórico y_social de_kkgentina, así como obser-
Por eso es preciso tener algunos conocimientos acerca de ese pasado vaciones acerca_clel medio ge gráfico y rultural. Todo ello, con una
para haéernos una idea del Eontexto histórico Jen que fue escrito, así forma literaria que ha sido considerada la más relevante dentro del en-
como es conveniente contar con una referencia al autor. Sabremos en- tero universo de la lengua castellana del siglo XIX. Esta relevancia se
tonces que en la Argentina da gobierna uan Manueld osas, y transmitirá a la posteridad en la medida en que, desde su aparición
que a causa de su oposición ‘vrégimery armie o se ha exiliadoen hasta el presente, el Facundo resultó sumamente eficaz en la implanta-/t
Sabremos asimismirqué€D ha enviado un emisario al país cm- caín de una serie de tópicos para pensar la realidad argentina. El okie-;•••
sandino para descalificar al sanjuaninp, cuya cercanía le resulta in onve- tivo profundo que se plantea el texto es develar el "enigma argentiño", -
niente. Como respuesta a esos ataquesrS-arno escribe I FacunciD que podemos parafrasear de este modo: por qué una revolución de li-
Esa respuesta la hace por entregas, según-el género folletinesco, de la bertad desembocó en el despotismo de Rosas. Así lo confiesa Sarmiento
época: publica a lo largo de varias semanas los artículos en el diario chi- En una respuesta a Wentín Alsina: el escrito trata de dar cuenta de la
leno, tSó. De manera que tengamoss_nsuenta que, cii_arligley- tiranía rosista, para lo cual "los hechos están ahí consignados, clasifica-
mos e ro, lo hacemos de manera diferente de como lo hicieron sus dos, probados, documentados". Pero les falta aquello de lo cual Sarr.sh.
primeros lectores. Sabremos así que el motivo, la causa inmediata del ta- miento se propone dotarlos: el ...o4u,e_c_onni_nica,los sucesos. es decir,
eundo,'es una-clefensa_de_carácIer político, es decir, que Sarmiento es- el sentido, el motivo profundo, el significado mismo de esa historiad
C;t4) -----eireesde la política desde un lugar de académico o científico em- Éste es el carácter que asume finalmente la obra consumada, pero si
peñado en la pura verdad. Y que esta marca política ya no abandonará al volvemos un paso atrás, hacia la ocasión en que fue escrita (lo que se
libro, porque nos enteraremos asimismo de que en las sucesivas reedi- llama el "contexto de producción del texto"), recordaremos que el im-
> ciones hay un capítulo del libro.1.±: (4 .que Sarmiento saca_y_restituye pulso que la dinamiza forma parte de una lucha política. En esta polé-
la coyuntura política (ningún científico o escritor llevado por una mica, como en toda disputa por el poder, el objetivo es ganar consenso;
queda estética haría eso), ya que en ese último capítulo, titu- en este caso, se trata de convencer a los lectores de que lo que se dice es
lado tPresente y porvenir propugna la distribución de las rentas del verdadero o, mejor dicho, verosímil. Toda construcción de algo verosí-
puerto de Buenos Aires entre todas las provincias lo cual afecasin, mil (es decir, de algo que parezca verdadero) requiere el uso de símbo-
terssap,orteilos. De modo que, en momentos en que (Crmi-e-n-i-COre- l-o-s-(palabras, imágenes) que funcionen como una suerte de,argumen-
q_uiera el apoyo político de este sector, no le_resultará oportuno seguir [ación. Noten que esta argumentación, en este terrenoZnViene por
insistiendo con ello, y a la inversa si necesita el apoyo de las provincias, SBí!eEjó'ca. Por desencantador que ello resulte, la historia (y tam-
otra marca elocuente de que este escrito tiene un motor en primerlugar bién el presente) muestra que argumentaciones ilógicas y falsas pueden
político. Pero si el Facundo ha pasado a la historia no ha sido por este resultamos altamente convincentes.
propósito político, sino porque esta defensa asumió la configuración de De allí que ante un texto sea importante atender a las distintas estra-
un ensayo de interpretación histórico-social que fue luego reunido en li- tegias argumentativas destinadas a generar credibilidad, ya sea ue el
bro, y.como tal, junto con el Martín Fierro de José Hernández y Una excur- autor las utilice de manera consciente o inconsciente. Mí, en
sión a los indios ranqueles de Lucio V. Mansilla, constituye uno de los pila- hallamos pasajes en los que se acude a una retórica de carácter roan-
res de la cultura letrada en el siglo XIX argentino. tico como una especie de "argumentación por la estética", donde la
Ya sobre el texto,$Jr os una serie de cuestiones que explicitar. En labra bella está destinada a obtener el consensP_de los lectores por la
primer término, e al que pertenece el Facundo. Cuando se lo vía de la sensibilidad. Aquí es donde se apela a lo sublime romántico,
define comoa_a a se lo hace considerando que este género se ca- por ejemplo, en su descripción de una tormenta en la pampa:
racteriza precisamente por ser una suerte de "centauro de los géneros",
como ha dicho el escritor Alfonso Reyes, es decir, una mezcla de di- Una nube torva y negra se levanta sin saber de dónde, se ex-
versos géneros. De tal modo, en el Leida saimicotino hallaran(' una kna tiende sobre el cielo mientras se cruzan dos palabras, y de re-
68 Historia de las ideas en la Argentina Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y Alberdi 69

pente el estampido del trueno anuncia la tormenta que deja mentado que hasta la frase "te amo" puede decirse oralmente de tal
frío al viajero, y reteniendo el aliento por temor de atraerse un modo que signifique "te odio".
rayo de dos mil que caen en torno suyo. La oscuridad se su- A lo largo de estas lecciones iremos viendo otras de las preguntas que
cede después a la luz: la muerte está por todas partes; un po- se le dirigen a un texto; por ahora, déjenme decirles que otro recaudo,
der terrible, incontrastable, le ha hecho en un momento re- otra precaución para interpretar estos documentos del pasado, consiste '
concentrarse en sí mismo y sentir su nada en medio de aquella en no cometer anacronismos, en no imponerles a esos escritos los sabe-
naturaleza irritada; sentir a Dios, por decirlo de una vez, en la res ni los conceptos de nuestra época, en no imponerles un diccionario
aterrante magnificencia de sus obras. [...] ¿Cómo nó ha de ser del cual Sarmiento, en este caso, no disponía. Por ejemplo, será necesa-
poeta el que presencia éstas escenas imponentes? rio detectar qué entendía Sarmiento, en su época, cada vez que decía
"democracia".
Además de atender a estas estrategias argumentativas, hay varias pre- Armados de estas indicaciones propias de la historia intelectual, pode-
guntas que se le pueden formular a un texto. Una de ellas es quién es- mos ahora sí abocarnos al libro comenzando por donde se debe comen-
cribe, quién habla. Pero at ón que,- nivel de análisis, donde zar, esto es, por el título y el subtítulo con los que se populariz 'Iracundo
el objeto de reflexión eto ct no I contex (términos que en úl- Civilización y barbariii En principio, observemos que y el subtítulo lo
tima instancia no se pueden desagregar sino tendencialmente), esta que refaciona los dos términos no es una disyunción sino la conjunción
pregunta no se responde diciendo: "Domingo Faustino Sarmiento, "y". En efecto, a lo largo del libro podrá observarse que civilización y bar-
nacido en San Juan en 1811". No. Preguntar quién habla implica inte- barie conforman muchas veces dos estructuras fuertemente diferencia-
rrogarnos acerca de cómo está construido el autor dentro del propio . das y aun polarizadas en forma dicotómica y excluyente. Pero en otros
texto. Es muy difícil que exista uní texto en el que el autor no se esté momentos, como cuando se habla de Rosas, lo civilizado_y lo bárbaro
construyendo a sí mismo. Aun cuando diga que él no está a lo largo aparecen entrelazados, mezclados, hibridados. De esto último es posible
de su-escrito, aun cuando no diga nada de sí mismo, ésa ya es una po- pensar que lo que caracteriza a la Argentina que Sarmiento ve es preci-
sición, una perspectiva. Rant empieza su Crítica de la razón pura di- samente el encuentro, la interpenetración, la fricción entre imbos.ele.-
ciendo: "Acerca de nosotros mismos, callamos". Con esto está diciendo mentos no su exist ncia ind la una di'la o-tra
que quien habla es la pura razón, la pura verdad científica, que con- En cuanto a acundo , el nombre refiere al caudillo riojano Fa-
sidera más creíble y estimable por ende que si dijera "Habla Imma- cundo Quiroga, cuya presencia en las guerras civiles argentinas del si-
nuel Rant, nacido en Kánisberg...". (En otros casos es al revés, por- glo XIX atravesó las primeras décadas posteriores a la Revolución de
que quien habla tiene un prestigio reconocido que hace que su palabra Mayo. Aunque en rigor no se trata en el texto sarmientino de esa per-
tienda a ser creída porque es él quien la emite, independientemente sona concreta sino de su personificación, es decir, se utiliza una vida
de que sepa o n —á-de lo que está hablando.) En nuestro caso, concreta para abstraer de ella sus rasgos esenciales y así construir un
veremos cóm Sarmiento e construye a sí mismo en el Facundo de tipo. Un tipo es de tal manera aquello que abarca mucho más que un
una manera muy precisa. caso singular; abarca todo un género, así 'como el concepto "mesa"
Otra de las preguntas básicas para formularle a un texto es abarca todas las mesas existentes y por existir independientemente de
sea, ver el significado, la ilación, las contradicciones, los puntos de sus diferencias especificas (de tamaño, de color, etcétera).
fts. Es preciso insistir: no nos preguntamos en principio por sus valo- De tal modo, y retornando al modelo del historicismo romántico, nos
res de verdad o falsedad, es decir, no nos preguntamos si la pampa que vemos conducidos a la teoría de los "héroes" u "hombres representati-
allí se describe era efectivaniente así, sino cómo está construido ese es- vos", por la cual se entiende que un "grande hombre" expresa una
cenario mediante ese artetacto que es un texto. época. Así lo dice el Facundo:
Otra pregunta pertinente eteilmo un discurso dice lo que digé. Esto
es importante porque la manera como se dicen las cosas, la forma en Hl él explica suficientemente una de las tendencias, una de
que se dicen, también configura lo que dice. Por ejemplo, se ha argu- las dos fases diversas que luchan en el seno de aquella socie-
t:

70 Historia de las ideas en la Argentina Lección 3. la Generación del 37: Sarrniento y Alberdi 71

dad singular E..1 el espejo en que se reflejan en dimensiones científico en tanto artillero, cayó bajo una de las armas más primitivas
colosales las creencias, las necesidades, preocupaciones y hábi- dslalarl
á Pero además y fundamentalmente, existe en la cons-
tos de una nación en una época dada de su historia. trucción sarmientina de Facundo Quirnga una marcada tensión entre
el código estético e ideológico romántico al que Sarmiento se pliega,
A su vez,•este\ módulo de conocimientoj se inscribe en una figura más por un lado, y su emprendinúento de descalificación y crítica de la bar-
amplia que es la del expresivismo holístico (holos = todo). ¿Qué quiere barie por el otro. Volveremos sobre esto.
decir esto? Quiere decir que Irromanncismo)piensa que una época se Tenemos entonces explicitado el título del libro, que remite al con-
manifiesta en determinados fenómenos, de modo que si comprende- cepto de la barbarie, de manera que cuando retornemos a la figura de
.-
mos estos fenómenos pirticulares comprendemos el todo. Este expresi- Facundo se ampliará nuestra comprensión de lo que el autor entiende
• vismo romántico se pone en práctica allí donde el Facundo utiliza•el por "barbarie". Para avanzar en el análisis vamos a desarrollar ahora
traje o la vestimenta (del gaucho, por ejemplo) para dar cuenta de una qué es lo que debemos entender por el otro término del binomio: "civi-

situación general, puesto que "toda civilización -dice- se expresa en lia- lización". Sin duda, ella está connotada con el mayor valor axiológico,
r / 2
jes, y cada traje indica un sistema de ideas entero". ya que es utilizada dentro de una cadena evolutiva; dentro de un pro-
Siguiendo esa indicación interpretativa,arrs lo selecciona ceso que va del salvajismo a la civilización, pensando en lun curso unili-
cundo Qt2i12» como ex resión de un aspecto esencial de la realidad neal de la historia. "Civilización" proviene del latín cnns, y, según ha
argentina de su tiempo:fa barbape. Así,•narrando la vida y el carácter mostrado el crítico francés Jean Starobinski, está asociada al término
".•' de Facundo se estará narrandb
y dando cuenta del factor que a su en- "policía", también en el sentido de "pulido", acción de pulir. La civiliza- j
il / tender se ha impuesto en la lucha entre los dos principios en disputa ción pasa el cepillo, cepilla las panes bastas, toscas, rústicas (recorde-
' • / aun cuando Sarmiento no duda de que finalmente triunfará la causa de mos que el término "rústico" proviene de la palabra "campesino"). El
la civilización. historiador y político francés Francois Guizot (1787-1874) -leído tem-
Este operador del expresivismo holista es entonces el que funcionará pranamente por Sarmiento- definía a lalización Lawit_deLps-
en la teoría del "grande hombre". Empero, grandes hombres han sido greso, que para él evocaba e.!er pSdenuidiek *.l.n civil Preci-
considerados, por ejemplo, Alejandro Magno, Colón o Napoleón, pero samente, al referirse a este aspecto, el gran historiador Norbert Elias
en el caso de Sarmiento la elección de Quiroga implicará ciertas tensio- considera que el término "cilairaZiel" se refiere a un 225£1,), a algo
nes en el texto generadas por el hecho de que un escrito en pro de la en movimiento permanente, y al mismo tie • pain.clusiv.o, que atenúa
; civilinción selecciona como gran hombre a un caudillo bárbaro.
a) remite.a una realidad
las diferencias nacionales; en cambio, 'tmair'irr"-
La fi calo entonces, es en el libro de ese nombre- in dada, consolidada/ diferenciadora. Finalmente, para la ilusión ilus-
trumento cognoscitivo,iuna llave para abrir eltue •..) a antes enunciado. trada la civilización dulcifica las costumbres y pacifica las pasiones, espe-
Al mismo tiempo, la elección de un qudillo como el grande cialmente la pasión guerrera.
. — - ..-
hombre que contiene el secretcyiel enigma argentino tendrá conse- De todos modos, cuando Sarmiento usa de ese..modo el término
cuencias en el texto, aun más allá de las intenciones del propio autor. vi112ro-L31 , lo hace en el marco de una valoración política. Así dirá
Fíjense que el libro es una defensa de la civilización, pero que el héroe que la civilización es superior a la barbarie, y que es preciso llegar a la
(así sea un héroe negativo) es un bárbaro. Más aún: en el libro no civilización. Cuando dice que "es preciso", que "es necesario", que
existe ningún héroe de la civilización equivalente a Facundo. El que po- "hay que combatir por ello", su lenguaje adopta un tono Itar.Érliffnis.:
dría haberlo sido es el general Paz, pero se trata de un personaje desdi- indica lo que hay que acer. El lenguaje prescriptivo es el lellTirje de
bujado (obviamente, no me refiero a la realidad histórica sino al modo la moral y también el de la política, y este último universo de discurso
corno está escrito y descripto en el libro de Sarmiento). Un personaje apunta a la tradición clásica, es decir, a laLcitidd como asiento natu-
en suma sin sangre, sin vida, que por otro lado, como se recuerda en el ral de la república.
libro, fue captura/3n por las fi teriaS federales mediante un tiro de bole- Esta última noción -que ya hemos encotrado-en„la lección 3 - nos
adoras, esto es, que el.gene l el _la_civilización estratega matemático y lleva a El espíritu &fatigo, publicado por Montesqlisá (1689-1755) en
72 Historia de las ideas en la Argentina Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y Alberdi 73

el siglo XVIII. Allí, el filósofo francés define tres formas de gobierno: la yados por masas populares ignaras y giiiadas más por el instinto que
monarquía, en la que el poder está en manos de uno pero bajo la ley; el por la razón.
despotismo, en que el poder está en manos de uno que gobierna sin ley Otro par de opuestos dentro de la tabla lo constituye la movilidad ver-
y a su entero arbitrio; la república, en la que el poder está en manos de sus la inmovilidad. En efecto, lo móvil es un rasgo preciso de la moder-
todos si es democrática, o de unos pocos si es aristocrática. A su vez, nidad, que se opone a la perdurabilidad 'tuaciones y lugares, propia
cada uno de estos regímenes de gobierno -siempre según Montes- de las soci dades tradicionales. En I "fedad, por ejemplo, impera
quieu, cuya vasta influencia en el pensamiento político llegaba sin du- ovilidad son se puede ascender o descender en_la_es
das a Hispanoaméricar. reposa en un principio, un resorte o una pa- difREiae las sociedades donde se nace y se muere en el mismo es-
a_s_e_fundaela-m~arénél honób el tamento- en la civilización, dice Sarmiento,
. predomina el desplaza-
depotismo reposa sobre _Sil - 17-
e.o)(como.
d F_acynds, como Rosasipiensa
a veces-Sarmiento). Aquí nos interesa reiterar que la virtud republicana la modernidad en el siglo XIXClarrocarttl, que devora espacios y que
asociados
. . 707
clásica (que guiará buena parte del razonamiento sarrnientino) es la en- al mismo tiempo es hijo de la ciencia y de la técnica industrial. Movili-
Movili-
trega que cada ciudadano hace de un bien privado, de una energía pri- dad, velocidad, vértigo son fenómenos a la modernidad. La
vada, en aras del bien público, de la cosa pública, que en latín se dice, movilidad es lo moderno y la inmovilidad es el atraso, lo tradicional.
precisamente, res publica. Hay un pasaje muy célebre del libro en que esta cirntraposición er
En este punto podemos construir una tabla de oposiciones binarias puesta en juego, y que nos sirve, de paso, para comenzar a flexibilizar la
entre términos que se corresponden con la civilización y con la barba- rigidez de estas antinomias binarias, ya que al referirse en un fragmento
rie, respectivamente. Es la siguiente: a la ciudad de Córdoba vemos que no todas las ciudades son civilizadas,
como en otros pasa'es podrá verse que no todo lo campesino es bárbaro.
Civilización Barbarie - r_- - La ciudad d es presentada como civilizada sino como tra
Ciudad Campaña dicional, coloni. ,porque está poblada por iglesias curas y conventos,
Europa América porq_ue en ella sobrevive España. Para representar este tradicionalismo,
Modernidad Atraso Sarmiento construye una figuración centrada en la oposición movili-
Movilidad Inmovilidad dad-inmovilidad. Existe en Córdoba, dice, un lago, y por tratarse de
Letrado Iletrado aguas estancadas los cordobeses están condenados a dar vueltas perma-
Francia España/Colonia nentemente alrededor de éste. El recorrido del círculo es en efecto la
Libertad Despotismo reiteración de lo mismo, el eterno pasaje por los mismos lugares, a dife-
Sociedad 1 Gobierno Familia 1 Caos político rencia de la línea recta, que es la que Sarmiento imagina para la ciudad
Comercio-Agricultura Ganadería (estancia) pastoril de Buenos Aires donde -aclara en el mismo pasaje- "el Contrato social
Razón Instintos-Pasiones vuela de mano en mano". La construcción literaria es notable e ilustra-
Laboriosidad Ocio tiva, porque a la velocidad del desplazamiento se le superpone que aque-
Siglo XIX Edad Media (siglo XII) llo _que el libro de Rousseau, esto es, la br-r
iblia
Espíritu Materia del movimiento revolucionario francés jacobino democratista yradical.
Otro opuesto en nuestra doble columna proviene del fondo del pen-
Sintetizando, Ana María Barrenechea dice que en Facundo civiliza- samiento de la Ilustración, y es el que contrapone el comercio y la agri-
ción es igual a ideas liberales, espíritu europeo, formas constituciona- cultura (del lado de la civilización) a la ganadería (del lado de la barba-
les, imperio de la ley, y que esta civilización está representada por rie). Según esa versión, el trabajo que implica el cultivo de la tierra, por
una mino' la Lulta poseedora de la Razón y de la virtud la barbarie, un lado, y el contacto con otros pueblos que requipre_el rnmerrio
a su vez, es igual a lo americano, colonial, hispánico, a las ideas abso- por el otro, dulcifican las costumbres aplacan las malas pasiones y con-
lutistas, a la arbitrariedad del déspota, al mando de los caudillos apo- tribuyen así a la constitución de una bueñarnorat del mismo modo
74 Historia de las ideas en la Argentina Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y Alberdi 75

que el actuar fundado en la razón és más constructivo que el que se esto es explícito en el libro de Sarmiento, ya queas perrEri-
5 deja guiar por las fuerzas ciegas de los instintos y las pasiones. fica la Esfinge argentina. De manera que una y otra vez se propondrá
Justamente en este punto podemos esclarecer aquello que señalába- Ciiirreittr -gentino, y no sólo eh Facundo-, también en Recuerdos de
. mos como "tensiones" y aun contradicciones en el discurso sarmien- provincia, el libro que publicará pocos años más tarde. Este elogio del
tino. El código romántico valora_p2sitivamente lo_pasional contra lo ra- intérprete lo reencontraremos en la continuación del libro, ya que esa
ss ,cional, con lo cual Sarmiento queda---- colocado en la compleja tarea de cualidad será compartida por algunos tipos de gauchos, como el rastre-
inverur esa relacion.pana propughatsu_ defensde_lasrivilización. Del ador y el baqueano.
mismo modo, mientras elsquiautiásmaelogia allombce erústico frente Espero haber mostrado aquí un ejercicio de comprensión de aquello
al refinado, vemossue en Facundo la valoración se ha invertido en pro que significa responder a la pregunta "quién habla" en un texto, es de-
de la ciO4C1., cir, el modo en que se construye la figura del autor, en este caso de Sar-
Llegados a este punto contamos ya con una serie realmente impor- miento. Prosigamos la lectura.
tante de nociones y referencias que nos permiten proseguir con una Luego del epígrafe contentado, nos enfrentamos con una "Introduc-
lectura enriquecida del libro. Volvemos pues a tomarlo entre las ma- ción" que a su vez se abre con una invocación explícitamente shakes-
nos ya seguirlo según su ordenamiento. Verificamos así que el libro peariana. La invocación es un recurso literario clásiccvegún el cual el
empieza con una cita en francés, Chi ne tue postines :tan cuya traduc- autor llama en su ayuda a los dioses para que lo iluminen a la hora de
ción literal sería: "Las ideas no se matan". Sin embargo, vemos que comenzar su discurso. En este caso, esa invocación se dirige al fan-
Sarmiento la traduce así:l'A los hombres se dsgilellai_a liZtit~ir6"1 tasma, al espectro, a la sombra de Facundo Quiroga, en un párrafo difí-
¿Cómo podemos comentar, es decir, dotar de un significado ampliado cilmente olvidable:
a estas palabras?
En principio, diría que ésta es una traducción perfecta precisamente ¡Sombra terrible de Facundo! ¡Voy a evocaste para que sacu-
porque es una traducción literal, sino que localiza la cita, la naciona- diendo el ensangretado polvo que cubre tus cenizas te levan-
lia_mediante una palabra7sclegüelló", que pertenece. al léxico ameri- tes a explicarnos la vida secreta y las convulsiones internas que
cano, al diccionario gaucho., en tanto refiere a una práctica mortífera desgarran las entrañas de un noble pueblo! ¡Tú posees el se-
utilizada en las guerras civiles. Además, Sarmiento comenta qué esta creto, revélanoslo!
frase la escribió sobre las paredes de los baños de El Zonda mientras
huía de la tiranía rosista hacia Chile, y que cuando llegan los esbirros Reforzamos entonces la idea de que esta construcci¿u:Lsestialla~
de la dictadura no entienden qué dice. Éste es un punto notable, por- sobre la convicción delinstoncismo romaunsolde que urkgrandeshom-_
que en la narración de ese episodio ya encontramos una respuesta a la bre encarna una época, de manera que, comprendiendo su viday escri-
pregunta "quién escribe", al menos en dos sentidos. biendo su biograffa,_se entiencle_una.época_y_se-resporidesn„~va
Veamos: el civilizado Sarmiento sale huyendo del despotismo ro- alrtná.r-- Oentin . Así, el grande hombre del libro de la civilización
sista y escribe una frase en francés, entonces considerada la lengua es un bárbaro, y esto irá produciendo deslizamientos fascinantes en el
culta, la lengua de la civilización. Luego llegan los bárbaros, quita9s/ texto, deslizamientos que incluso llevan a su autor mucho más allá, a ve-
no pueden leer la lengua de la civilización. En cambio, Sarmiento, ces contra sus propias valoraciones, de un panfleto de defensa política
que la posee, puede traducir la lengua de la civilización en términos o de un programa civilizatorio.
locales, o sea, puede efectuar una translation, que es una auténtica in- Esto se halla subrayado, sobredeterminado, porque los retratos de
terpretación. El que escribe es un letrado que forma en las filas de la ci- héroes de la civilización que aparecen, con el general Paz a la cabeza,
vilización y al mismo tienyo es un hermeneuta, un intérprete, alguien son inverosímiles o tienen una escasa consistencia literaria. En cambio,
que conoce el significado de sim-2.§_qt.ara, la figura construida con delectación, casi con admiración, es la de Fa-
nada. Se pone en escena, podría decirse, una construcción edípica. cundo Quirop. A su lado, la figura del general Paz es una maqueta, di-
LliSes
Ec quien, en la tragedia griega, devela el enigma de la Esfinge, y ríamos; es inverosímil, no tiene consistencia ni elaboración literaria.
76 Historia de las ideas en la Argentina Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y Alberdi 77

De modo que el libro de la civilización no tiene héroe de la civiliza- tiene en suma que escribir unage3 una interpretación racional
ción, por lo cual resulta dificil, siguiendo la lógica misma del texto, en- que dé cuenta de la aparición cia caudillismo y de la barbarie en la Ar-
contrar una vía de resolución del conflicto hacia una alternativa civili- gentina a partir del medio, del territorio. A esto dedica el primer capí-
zada. Esto puede decirse de una manera teóricamente más elaborada arani iro, títurAspecto Érc-c) de la República Argentina, y ca- '
con esta pregunta: ¿hay dialéctica en el Facundo? Por "dialéctico" se en- racteres, hábitos e ideas que engendra". Leemos allí una descripción de
tiende aquel proceso en el cual se enfrentan dos elementos, dos térmi- las
----r
regtones geográficas argentinas que, por cierto, Sarmiento no es el
nos rcivilización y barbarie", en nuestro caso), y como resultado de esta. primero en realizar, sino que la toma de relatos de arrieros, soldados y
lucha producen una síntesis que no es ni una ni otra, sino un tercer ele- támbién de viajeros europeos. Estos últimos eran personas que combi-
mento (la síntesis) que los incluye y los supera. Si esto es así, entonces, naban tareas científicas, comerciales y aun de espionaje con la escritura
¿hay dialéctica en el Facundo? Si se sigue la línea del razonamiento ftin- de los rasgos del país que visitaron entre 1820 y 1835; en conjunto com-
dado en la teoría del grande hombre, como señaló Elías Palti, no podría ponen un listado de autores que incluye a Francis Bond Head, Joseph
haberla porque aún e acu • ha héroe de la civilización, lo que) Andrews o el propio Darwin. Más allá de este dato crudo, lo notable,
\ ocurrirá en kec'aev&s de kraanda, que es la_biografia de un héroe de la ci- nuevamente, es que el modo como los argentinos comienzan a ver su
J.- • propio territoñase_rá ornado en..buena medida_de_lihnisinglesemin
. vilizacm ala • • • o! Allí dice que en tanto los uni-
tarios miraban sólo de manera abstracta al futura}, los caudillos federa- excluir a ese au iá ugp_quets_Sarrnientn
,- Ahora bien, luego de describir la selva y los Andes, Sarmiento se de-
les sólo con excesiva concretitud al pasado, él,(Sarmient'D es como el
dios Ianabifronte, que mira al mismo tiempo al pasado y al futuro, que tiene en la pampa y decide prácticamente que la Argentina es la pampa.
articula el pasadosalonial„.cnn la revolución de independencia. De ahí Será sin duda una decisión de larga duración: todavía en 1934, cuando
la im ortancia de la fi ra de su madre,doña Paula Albarracín, que sim- Ezequiel Martínez Estrada intenta develar la esencia de nuestro país,
boliza el al ecto ositiv de la ép oca_colonial. llama a su ensayo Radiografía de la pampa ¿Qué es la pampa que Sar-
Luego de la invocación de aliento shakespeariano, uno esperaría que miento (que nunca ha visto la pampa) describe? Es una llanura infinita
coriza_ra_por fin l_cdato de_b_vida de Quiroga. Pero esto no ocurre. donde la mirada se pierde. La pampa es un inmenso vacío: vacío de ha-
¿for qué? Porque el Facundo incluye dentro de los géneros a los que bitantes pero también vacío le sentido o_ al menos de civilización. Este
acude el que hoy ubicaríamos dentro de las "ciencias sociales", es decir, acenario geográfico de una llanura infinita evoca a Montesquieu,
una pretensión científica de explicar las formaciones sociales y los acon- quien a su vez ha localizado ese escenario en Asia. Aquí detectamos una

,
tecint s istórkos. En esto también Sarmiento es un moderno, ya penetración del "asiatismo" en la composición del Facundo, importante
que e apela a explicaciones de corte mágico o religioso, sino que dato destacado por Carlos Altamirano, más aún si tenemos en cuenta
busca cansas
—W cor -P-7 . Á partir de ellas apela a
tas materiales, ,positivas— que también para Mor i-ti"::---a
ltiie el modo de orden en esos te-
una de las primeras concepciones que trataron de dotar de este tipo de rritorios infinitos, sin límites naturales, en los que la mirada se pierde,
racionalidad a las formaciones sociales: .___I.
es a tr Jack,tglowls_ftlextementEsentralizados y _despóticos.
, Se trata en rigor de una ic jiasuy_vieja (se la encuentra en la tradi- Este escenario además es un ámbito económico, que corresponde a
ción grecolatina) que dice que qae,xn,galJlantin son un modo de producción: la cría extensiva de ganado con sede en la
distintas de las que viven en la montaña, téstas a su vez son distintas de estancia pastoril. Por fin, escenario geográfico y escenario económico
las que viven en el mar etcétera. En la época de Sarmiento, existe un definen un medio inhóspito para la generación del lazo social. He
referente mucho más inmediato: Montesquieu y su El espíritu de las le- aquí un fragmento donde se representa ese "mar en la tierra" que es
yes. Así, para Montesquieu leemocitia se corresponde con un terri- la pampa:
torio montañoso y en lás planicies; como la pampa argentina impera
el clespotisrifq, Imaginaos una extensión de dos mil leguas cuadradas, cu-
bierta toda de población pero colocadas las habitaciones a
át
De modo que antes de abordar la vida de Facundo eo tiene
que descrilialgl escenario geográkco, el medio'que produce a Facundo; cuatro leguas de distancia unas de otras. [...] La sociedad ha
78 Historia de las ideas en la Argentina Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y Mbercli 79

desaparecido completamente; queda sólo la familia feudal, ais- zación de su figura. Uno de los trazos reveladores de su carácter instin-
lada, reconcentrada, y no habiendo sociedad reunida, toda tivo es la falta de cálculo racional. gga no calcula: obra por puro:
clase de gobierno se hace imposible. [...] Ignoro si el mundo impulso, y en ese rasgo residirá una de las diferencias centrales con
moderno presenta un género de asociación tan monstruoso 03,211 (Ahora bien: ¿diferencia a favor o en contra?) Sea comirttrire,
como éste. Facundo emerge como un individuo pasional, irracional, potente,
energético.
All ay sociabilidad. La ica
ún sociabilidad.spip encuentra es una Quiroga es además un guerrero, un comandante de campaña, que
r Egienaja_SOCiabili4a_4Skia‘p.34 .--.1pia". lugar al que la geate_ma_. - como tal oficia de caudillo de masas rurales. Un caudillo que entrará en
1Lcar no las virtudes sino los vicios. "En una palabra_ nolayzest publica". conflicto con el caudillo porteño Juan Manuel de Rosas y que en un
Este medio geográfico, económico y social produce un tipo humano momento bajará a Buenos Aires, donde por un lapso se produce en él
iris
t uch ,dentro del cual se diferencian cuatro especies: el gau- un fenómeno ambiguo. En efecto, la ciudad de Buenos Aires ejerce so-
cho can rastreado „el baqueanolysl gaucho malo. De todos ellos bre él efectos civilizatorios: viste frac, manda a sus hijos a los mejores co-
sólo el último -es un espécimen negativo,Va qu'é el cantor posee el don legios y "no se le cae de la boca la palabra Constitución". Pero pagará
natural de la poesía y será la fuente de una literatura nacional, mientras por esto el duro precio de la pérdida de sus instintos. Una noche, una
el baqueano y el rastreador comparten con Sarmiento su sapiencia her- partida policial irrumpe en su cuarto; Quiroga tiene elfacón debajo de
menéutica: ven sentidos donde los demás sólo ven significantes, marcas la almohada pero no lo puede utilizar, queda literalmente inerme.
sin significado. Sirva esto para desmentir la creencia de que en Sar- El romanticismo ha entonado la alabanza del hombre natural, tanto
miento todo lo relacionado con el gaucho es nepvo. Lo que ocurre es más virtuoso cuanto más alejado de los afeites y los afeminamientos de
que el Facundo se propone explicar la barbarie, y para ello la economía la civilización. De ahí su valoración de lo espontáneo y natural, como el
del texto exige ahora seleccionar de todos esos tipos al gaucho malo, campesino o el niño, incontaminados por la cultura. Ellos son indivi-
porque tirando de ese hilo nos toparemos con Quiroga. A partir de esa duos tocados naturalmente por la gracia. Lo que le ocurre precisa-
instancia, el capítulo siguiente ya puede llamarse "Vida de Juan Fa- mente a Facundo es que la ciudad, sede de la ckyjlizacijiaa.
cundo Quiroga". La historia se cierra trágicamente cuando recupera sus impulsos instin-
Este capítulo se inicia con otro pasaje antológico: el joven Quiroga se tivos y marcha, como dirá Borges, "en coche al muere". Otra vez el mo-
encuentra en el desierto con un tigre cebado en carne humana, y a par- delo es literalmente shakespeariano, tomado de la tragedia Ricardo III; el
tir de allí Sarmiento establece una analogía entre el animal y quien será rey que ofrece Su reino por un caballo. Análogamente, Quiroga pide
llamado el Tigre de los Llanos. más caballos, más caballos, más caballos, para ir sustituyendo los que
quedan agotados en esa carrera loca que lo llevará a la encerrona y la
Su cara un poco ovalada estaba hundida "en medio de un bos- muerte en Barranca Yace,.
que de pelo, a que correspondía una barba igualmente crespa Esta figura puede ser entendida si se la compara con el cuento de la
y negra [...1 Sus ojos negros, llenos de fuego y sombreados rana y el escorpión. Éste tiene que cruzar un río y le pide a la rana .que
por pobladas cejas causaban una sensación involuntaria de te; lo transporte sobre ella. La rana argumenta que no lo hará porque
rror en aquellos sobre quienes alguna vez llegaban a fijarse tiene miedo de que la pique. Éste responde que eso sería una tontería,
[...] La estructura de su cabeza revelaba, sin.embargo, bajo porque entonces él mismo moriría ahogado en medio del río. La rana
esta cubierta selvática, la organización privilegiada de los hom- se convence y acepta. Sin embargo, en la mitad del río, la rana siente
bres nacidos para mandar. que el escorpión le clava su aguijón mortal. Le pregunta: "¿Por qué?". Y
el escorpión le responde: "Porque es mi naturaleza".
De Manera qu está descripto como un sujeto poseído por el Sobre este cuento, el sociólogo francés Jean Claude Passeron refle-
puro instinto, la pura pasión, rasgos notoriamente positivos para el for- xiona acerca de la lógica de la acción social, es decir, acerca de la pre-
mato romántico, aun gunta "por qué actuamos corno actuamos". Sustituyendo al escorpión
_ cuando al ser acentuados conducen a la bestiali- •
80 Historia de las ideas en la Argentina Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y AJberdi 81
"la

por Facundo Quiroga, podemos enriquecer la visión que de él formula 1810", que es "el punto en que el drama comienza" Allí se narra que
Sarmiento. ¿Qué le pasa al escorpión?, se pregunta Passeron. Cuando antes de mayo había en lo que será la Argentina dos civilizaciones („ªallí
argumenta ante la rana, sigue la lógica de la acción social que Max We- "civilización" tiene el significado antropológico de "cultura" y_juo
ber llama "racional", típica de los modernos: se persigue un fin (llegar fiere a una cadena evolutiva). Se trata de la civilización ds_lasinclad_y
al otro lado del río) y para ello se calcula el medio racionalmente más de la del campo, que existían aisladas, encaRanadas, desarrollándose
adecuado (montarse sobre la rana). El problema del escorpión es que sin interferine. La evolució rompe la cápsula en el momento en que
mientras él argumenta, la rana cree en lo que dice, en lo que afirma so- las ciudades_Ilarnan a una "tercera entidad" en su apoyo: las masas rura-
bre sí mismo en ese momento, pero no sabe "el escorpión que se viene". les: Esto es, fT movimiento civilizatorist (ahora en el sentido evolutivo
Éste es el que aparece cuando, montado sobre la rana, no puede evitar dillsixádieLdesepsapsula o activa al mundo rural}, bárbaro com-
que irrumpa algo más fuerte que su razón: su instinto, su naturaleza. De aeap_porlas_maas wy2s12122.ail,a_ idillos, De allí en más se desen-
esta ignorancia nacen un asesinato y un suicidio. Del mismo modo, vuelve una doble y simultánea lucha: de los patriotas contra los españo-
cuando Facundo sale de Buenos Aires recupera sus instintos, y esa, Iii les realistas; de las ciudades contra el campo. Al final del 'roces°, la
naturaleza, lo arrastra trágicamente a una nmette_en_su-ley 12 ley_del er o 1.3triunfa sobre los realistas yeto sobrefiá ciudffl. "He
e
gaucho
__:Ñ_,_rst,
I rba _ ahí explicado el enigma de Ta Revolución Argentina, cuy' primer tiro
' Así se llega a la escena de la muerte de Facundo Quiroga, donde se se disparó en 1810 y el último no ha sonado todavía". tár
suponía que el libro debía terminar. Pero le agrega un capí-
/ :, tulo con su programa pant_setimplementado una vez derrocado Rosas:
SSSSS SSOSAISSAISSS
innjtesjeln; libre navegación de los ríos; nacionalización de las rentas
' de ac ta ; libertad dgprensa• educación pública; gobierno representa-
_l_i_rta Salen, pues, los varones sin saber fijamente a dónde. Una vuelta a los •
tivo; religión como elemento de moralización pública; respeto de la ganados, una visita a la cha, o a la querencia de un caballo predilecto,
vic
ilkinds_1,v_llad apiiiinda. A la haora dé-Proponer el pro- invierte una pequeña parte del día; el resto lo absorbe una reunión eh una
' 'grama, Sarmiento no dice nada distinto de lo que había sido el programa venta o pulpería [...I En esta vida sin emociones, el juego sacude los
, tradicional de la elite política e intelectual argentina. Es un pro- espíritus enervados, el licor enciende las imajinaciones enardecidas. Esta
grama liberal, vaciado en el molde de las ideas de la Ilustración. 1).e_ma.-. asociación accidental de todos los días viene por su repetición a formar
[nera ue o e modelo romántico una sociedad más estrecha que la de dónde partió cada individuo; i en
a la hora de proponen organizar concluye adoptando el legado ilus- esta a' samblea sin objeto Público sin intergic e,nriaL empiezan a echarse
trado. Es ahí que se suele citar esa frase que ha hecho fortuna del pro- los rudimentos de las reputaciones que más tarde, i andando los años,
fesor de filosofía Coriolano Alberini, según la cual en el Facundo (y en van a aparecer en la escena política. [...]
general en los textos de la Generación del 37) lo qu udil ro- Por deleznables e innobles que parezcan estos fundamentos que quiero
manticismo de medios y un iluminismo cre-179 manticis o para dar a la guerra civil, la evidencia vendrá luego a mostrar cuán sólidos e
entender la realidad con todas sus pTrirlrari —rdes loc es, pero indestructibles son. La vida de los campos argentinos tal como la he
jo
fi ara articular de la manera más eficaz los procedimientos destiz- mostrado, no es un accidente vulgar; es un orden de cosas, un sistema
nados a obtener los objetivpu valores de la Ilustración. de asociación, característico, normal, único, a mi juicio, en el mundo, i el
solo basta para espficar toda nuestra revolución. Había antes de 1810 en
Ahora que hemos seguido hasta el final, no sin fascinación, la vida de la República Mentina dos sociedades distintás, rivales e incompatibles;
Facundo, podemos volver al texto para retomar la cuestión central, ya dos civilizaciones diversas; la una española europea culta i la otra
que el objetivo del libro no es explicar a Quiroga sino, a través de él, ex- bárbara, americana, casi indígena; i la revolución de las ciudades solo iba
plicar a Rosas, que es lo mismo que develar el enigma argentino: por- a servir de causa, de móvil, para que estas dos maneras de ser de un
qué y cómo la revolución derivri en el ri2,25112Almo. He aquí la respuesta pueblo se pusiesen en presencia una de otra, se acometiesen por largos
tal Como aparen' en el Unían IVjrleTa... mdel titulado "Revoluciónle años, i después de largos años de lucha, la una absorviese a la otra. 1...]
82 Historia de las ideas en la Argentina Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y Alberdi 83

uCiOn evó a todas partes el movimiento i el rumor_de las


ligencia de un Maquiavelo". Es claro que en esta afirmación hay una ,
arma vida públi que hasta entonces había faltado a esta
valoración inferior de Rosas frente a Facundo, inferiorización que
asociación árabe-romana, entró en todas las ventas, i el movimiento
puede ser entendida fácilmente a partir de la cita anterior de Rousseau
revolucionario trajo al fin la asociación bélica en la mon onera provincial, cuando escribió que no hay peor cosa que el hoinlue...qadita.Lls
hija lejítima de la venta i de la estancia, enemiga de la ciudad y del
simpatías románticas de Sarmiento están_erisS,p_arts411„puro
ejército patriota revolucionario. DesenvoMéndose los acontecimientos,
instinto de Facundo frente al cálculo frío de Rosas. El caudillo riojano
veremos las montoneras provinciales con sus caudillos a la cabeza; en obra por puro impulso, es incapaz de abarcar en un sistema articulado
Facundo Quiroga últimamente, triunfante en todas partes la campaña
de ideas un panorama político; por ello, cuando triunfa militarmente '
sobre las ciudades, i dominadas estas en su espíritu, gobierno,
en un territorio no puede construir nada en él y sigue su camino en
cMfización, formarse al fin el Gobierno Central Unitario despótico del
busca de nuevos combates hasta que se estrella con una muerte cuya
estanciero D. Juan Manuel Rosas, que clava en la culta Buenos Aires el
falta de racionalidad le impide ver, porque Facundo no puede ver sus lí-
cuchillo del gaucho, i destruye la obra de los siglos, la civilización, las
mites, sus fallas fatales que derivan de su carácter puramente instintivo:
leyes i la libertad. Ahora bien, el problema es-lue el libro Ilana~4,..elikagtts,ken
pro de la civilización, en pade_la_nuademidad,y-per-ende.en_pro4e.
Domingo Faustino Sarmiento, Facundo, prólogo y notas del profesor una lógica de la acción social racional, seS1 alculan los me-
Alberto Palcos, Buenos Aires, Ediciones Culturales Argentinas, 1961. S
dios más adecuados para obtener Icse„LieSai2L._ val jzoja
En suma, el moderno civilizado calcula, hace cuentas, prevé, pre-ve, ve
En términos sustantivos, la historiografía argentina, va a seguir insis- antes. Retornando a Passeron, ala actitud objetivamente suicida y asesina
tiendo hasta el presente sobre estos rasgos novedosos producidos a par- del escorpión se le contrapone la de Ulises frente a las sirenas en la Odi-
tir de 1810: la militarización y la ruralización de la vida política. "Es sin- sea En efecto, Ulises sí sabe "el Ulises que se viene" cuando pase frente a •
gular -escribe Sarmiento- que todos los caudillos de la revolución la isla de las sirenas, y entonces el actual se protege racionalmente del
argentina han sido Comandantes de Campaña". Ulises por venir se ata al mástil y dispone que sus hombres se tapen los
En otro terreno, podría suponerse que nuestro autor está descri- oídos con cera para no escuchar el canto de las sirenas que es tan seduc-
biendo una suerte de lo que José Sazbón ha llamado "dialéctica involu- tor como mortal.
tiva", en la cual no se produce un resultado superador que incluya los Pero ocurre que tampocc(Cs s puro es un "híbrido", dice
mejores elementos de las dos fuerzas en conflicto. Lo que observa es Sarmiento textualmente. Es cunoso: la Palabra "híbrido" proviene del
que en dicha antítesis la barbarie termina contaminando a la civiliza- griego hybris, donde significa que se ha mezclado o juntado lo que no
ción. Sin embargo, para entenderlo habrá que ir más despacio, porque . debía juntarse (por ejem o en Edipo, un hijo con su madre en
el razonamiento se complejiza cuando registramos que esa misma bar- el lecho conyugal). En sprecisamente sobre esa mezcla de •
barie segrega otro fenómeno que Facundo contenía virtualmente pero elementos heterogéneos que osas podrá construir su hegemonía, su t
que requería algo más, algo que provee Rosas para producir el despo- poder, e imponer el orden, aunque sea un orden autoritario. Porque
' tismo. ¿Cuál es ese plus us t agrs el Resta Ea'' ulso riel& ele_
en‘Rosg,Jhay una parte debarsgutcha, nos dice Sarmiento, ya
Facundo? Precisamente su visió alidad lyrincipio que siendo estanciero ha desarrollado destrezas criollas que le permi-
mode rno o r . ten conocer por el gusto los pastos de cada estancia de la provincia de
En este punto es cierto que las tensiones entre el alma ilustrada de tueStkagia.eleyado- ser "el
Sarmiento y su alma romántica estallan. Porque precisamente la racio- primer jinete de la tierra". En otro orden, tambliaLoggegrarn-
nalidad que Rosas introduce en el proceso es lo que violenta la valora- tos
a...lv,i.Sw
c .2.zapoletln.,..nada..menos, de
, Ción romántica del instinto y la pasión facúndica. Por eso, cuando des- "un exceso_cle_vida".
ik cribe a Rosas dice: "Corazón helado, espíritu calculador, que hace el Junto con todo esto Ros calcula. De manera que es un híbrido de
mal sin pasión y organiza lentamente el despotismo con toda la inte- barbarie y de civilización, ese oxímoron (contradicción en los térmi-
84 Historia de las ideas en la Argentina Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y Alberdi 85

nos) que compone "el legislador de la civilización tártara". En verdad, [testo Comunista que Marx escribe en la misma época. Todo este libro
dicho sea de paso, según Facundo varias cosas en América yen la Argen- está destinado a mostrar que la caída del capitalismo y el triunfo del so-
tina son ordmoros, y por ende parecen requerir sujetos en oxímoron. cialismo son inexorables. Sin embargo el opúsculo termina.con_una M-
Sin ir más lejos, el propio Sarmiento gustará definirse como "el doctor terpelación prescriptiva: "Proletari s 1 mundo_ W11C1 . S" Ahora bien.
montonero". ¿por ué deben unirse, si todo lo anterior,aene_moranda_que_necair_ ia-
Rosas al fin ha logrado la unificación. Como Moisés, como Licurgo, mente se van a unir? Y ahora, he aquí el pasaje donde algo semejante se
ha terminado con la anarquía; ha centralizado el poder; ha implantado le aparece a Sarmiento cuando se prev inn• "Pan qué os obstináis en
el orden. El gobierno rosista ha acarreado incluso beneficios secunda- combatirlo [a Rosas], si es fatal, forzoso, natunlaidgis_92: Y se res-
rios: hizo conocer a la Argentina en el mundo; aquellos obligados a exi- ponde: ZEs ley_de la humanidad que los intereses nuevos las ideas fe-
liarse volverán enriquecidos en experiencia y saber; destruyó el poder. cundas, el prmreso, triunfen al-Bade_las_tradickgtes enveiecidas, de los
de la campaña; mezcló a los habitantes de la ciudad con los del hábitos ignorantes y de..tas przociugagion.es-esmii9nalias"
campo... Si hasta la mazorca tiene virtudes (como dice Sarmiento, y Precisamente aquí el providencialismo es una fuente de esperanza y
como lo demuestra al salvar vidas de los enemigos del régimen), ello de resistencia. Si tengo de mi lado las leyes de la historia, las derrotas
permite alentar el optimismo sobre el futuro argentino dado que existe son pasajeras: se ha perdido una batalla, pero se ganará la guerra. Esa
una estructura de creencia más profunda que le evita caer en el derro- providencia ha operado para que el mismo Rosas, indeprndientemente
tismo. Se trata de una confianza en el curso inexorable del progreso, tí- de sus deseos, haya realizado acciones por las cuales en la República Ar-
pica del siglo XIX, que en clave hepeliana será mentada como la "astu- gentina no todo es vacío, desierto, sino que hay un comienzo de institu-
cia de la razón" yen el universo cristianizado como "providerieiasro"7- cionalidad política imprescindible para la construcción de una nación.,
-Está por consiguiente la idea de que Rosas ha hecho el bien sin que- En definitiva, dirá el Facundo, la carencia es clara: "faltáronnos los jóve-
rerlo ni saberlo; siguiendo sus propios objetivos ha obtenido frutos va- nes de la Escuela Politécnica", esto es, los cuadros político-intelectuales
lorables aun para sus enemigos. Está la idea de que este estado, que está que en Francia fueron los guías del proceso político a partir de 1789.
en formación pero que ya tiene una figura, Podrá ser apropiado por los Traducido al Río de la Plata, eso significa reiterar la apuesta de la Gene-
amigos de la civilización, para utilizar esta maquinaria estatal con vistas ración del 37 en la necesidad de sumar a la fuerza de una espada victo-
a implantar el proyecto civilizatorio. riosa la sapiencia de la Joven Generación. En 1852, esta espada exitosa
Este providencialismo, que hoy llamaríamos "determinismo", apare- será vista por Sarmiento en la figura del general trquiza, on quien —a
cerá en Facundo también de modo problemático, y esta problematici- diferencia de Alberdi— romperá rápidamente para r udar, con otras
dad puede ubicarse entre las tensiones que Max Weber en un texto clá- alianzas políticas, un camino que años más tarde lo llevará a la presi-
sico ha colocado en la relación entre "él científico y el político". El dencia de la República.
científico actúa según la lógica de los principios que lo conducen a no Ahora podemos agregar una última pregunta a la serie antes enun-
traicionar la verdad ni los mandatos absolutos; el político se regula por ciada (quién habla, qué dice, cómo lo dice), y preguntarnos para quién
la lógica de la responsabilidad que le indica atender a las consecuencias habla, para quién escribe. Esto es lo mismo que preguntarse por el pú-
de sus actos más allá de su corrección moral. blico al que está dirigido el texto, y nuevamente hay que tener en
Sabemos que, como el Facundo está animado de un fuerte motor po- cuenta que se trata de dos tipos de público: uno virtual y otro real. El
lítico, es prescriptivo cuando dice: "Es preciso superar la barbarie". virtual es aquel que el libro (por no decir el autor) tiene in mente al es-
Pero también posee momentos que podrían ser caracterizados como cribir, y el otro es el que realmente lee su obra. Para averiguar sobre
"científicos", en los que describe las causas inexorables por las cuales este último tenemos una serie de herramientas: acuses de recibo o citas
Rosas ha llegado al poder. Esta tensión entre el científico (que busca de la obra, listados de ventas en librerías o suscripciones, etcétera. En
causas inscriptas en la naturaleza de las cosas) y el político (que postula cuanto al público virtual, aquel que el escritor tiene imaginariamente
la capacidad de la voluntad para transformar la realidad) estalla en un mirándolo sobre el hombro mientras escribe, otra vez tenemos que bus-
pasaje del libro, donde ocurre algo similar a lo que pasa con el Matiz- carlo en el texto, para encontrar allí términos lexicales, marcas, gumos,
Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y Alberdi 87
86 Historia de las ideas en la Argentina

ediciones no corrige ni una coma, le dedica -eso sí- el libro a Alsina...


pactos de lectura, un estilo, unas citas, unos sobreentendidos, que nos
Seguía, en suma, el consejo de Dalrnacio Vélez Sarsfield, quien le había
brinden pistas para componer ese público virtual que el escritor ha
dicho: "El Facundo mentira será siempre mejor que el Facundo verda-
construido. Porque para ser leído y comprendido, un texto tiene que
contar con una comunidad de sentido previamente estructurada, así dera historia".
Otro comentario lo formula un compañero de la Generación del 37,
fuere en la cabeza del escritor (por eso los distintos diarios utilizan di-
Juan María Gutiérrez, que escribe una crítica muy elogiosa del Facundo.
versos lenguajes, por e'ern lo).
_s_gligwidn. Pero luego, en el lenguaje brutal de las cartas, confiesa que todo lo allí
En este aspecto, Facund fue escrito para lod pares, par
as clases dirigentes chilena y_argentinaao dicho es mentira... Ocurre que ntre el grupo de los exiliados unita-
político e intelectual
rios, con justo motivo, el libro e m porque Facundo contiene ala-
también (hay marcas de esta pretensión en el libro) fue escrito para
banzas pero también fuertes impugnaciones a la figura del unitarios,
presentar la realidad amencana ante el auble-n eurnfigg. De trecho,'
cristalizadas en sutreferencias a Rivadavil un señor que camina siem-
rrrñiento
a tiene como moc___klapiplifito,La democraciasskihnéricai publi-
pre con la cabeza levantada, que no se digna mirar a nadie, y que cree,
cado porAleXiS (Sale entre 1835 y 1840. Allí este noble fran-
que escribiendo una ley sobre el papel de un cigarrillo se puede modi-
cés describe el fenómeno norteamericano de la "democracia", "bajo
ficar una costumbre. 'Es, en suma, la prítica de la Generación del 3,7 a
una especie de terror religioso" y admirado ante un animal político que
los unitarios: los unitarios son librescos; son pura razórrformal; no
no encuentra en la zoología europea y que avanza, incontenible, despa-
nen clavado un ojo en las entrañas de la realidad nacional, sino los dos
rramando "la nivelación universal".
ojos puestos en la realidad europea.
Para las coordenadas románticas de Sarmiento este modelo debe ha-
Por fin, el Sarmiento que llega a presidente ya no sostiene exacta-
ber resultado estimable, ya que se trataba de mostrar a la inteligencia
faro de Europa una realidad específica, idiosincrática, única, que es la mente lo mismo que en Facundo, especialmente en un aspecto. Al evo-
realidad americana. Una realidad para la cual no alcanza el diccionario car en sus Viajes la llegada al Viejo Mundo, ha dejado testimonio de esa
profunda desilusión:
europeo, y que debe, por ende, apelar a otras figuras para dar cuenta
de ella en su especificidad irreductible, porque así como el puma no es
¡Eh! ¡la Europa!: triste mezcla de grandeza y de abyección; de
un tigre subdesarrollado sino otra especie, la América antes española
saber y de embrutecimiento a la vez. Sublime y sucio recep-
tiene sus particularidades que Sarmiento pretende traducir para la mi-
táculo de todo lo que al hombre eleva o lo tiene degradado:
rada culta europea. Por fin, no será casual que en su viaje iniciático a
reyes y lacayos, monumentos y lazaretos, opulencia y vida sal-
Europa el sanjuanino lleve bajo el brazo, como tajeta de presentación,
vaje. El repugnante espectáculo de la miseria y atraso de la
precisamente el Facundo.
gran mayoría de las naciones europeas.
Justamente, acerca de la recepción real de sus contemporáneos con-
tamos con dos testimonios fundamentales, uno de los cuales es precisa-
Lo que tan profundamente choca a su sensibilidad es la inequidad so-
mente europeo. En Francia consigue una crítica consagratoria de Char-
cial, y con ello nos muestra de manera elocuente algo que él mismo ha-
les de Mande publicada en la prestigiosa Revue des Deux Mondes. Esto
bía observado respecto de la sociedad argentina como rasgo distintivo.
refiere a otro tema que siempre debe tenerse en cuenta, en relación
con una preocupación de la sociología de los intelectuales: ¿quién con- Allí -escribió en Facundo- "la democracia ha penetrado hasta las capas
más bajas de la sociedad". Cuando en el siglo XIX se dice "democracia"
sagra a quién?
se alude, básicamente, a la democracia de Tocqueville, a un "estado so- .
Otra rlsípción es crítica y está a cargo de un miembro prestigioso
cial" donde impera "la igualdad de condiciones", e incluso -según Fu-
del exilio antirrosistiCiráfental que en una larguísima carta le
ret- a una culturia) .a más que a un estado de la sociedad.
señala una serie de errores: la pampa que describe no es la pampa real-
mente existente; Sarmiento no conoce a los gauchos y subestima a la k De este modo, Sarmient registraba como un rasgo positivo, aunque
conSjo y a veces inconveniente, el igualitarismo como marca fun-
Argentina; ha cometido errores empíricos, etcétera. Sarmiento lee esta
( dante de esta sociedad. En una nota periodística de esos años, refirién-
crítica, la agi aLleLe y dice que la tendrá en cuenta Aunque en sucesivas ...
, -
88 Historia de las ideas en la Argentina Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y Alberdi 89

dose a Chile, dice que en ese país es muy fácil saber a qué sector social cio su razón, sus pasiones públicas o políticas; que tienen qué
pertenecen los individuos que circulan por la calle, porque eso puede comer y vestir; que en la pobreza mantienen esperanzas fun-
detectarse a través de la vestimenta, ya que cada clase social usa una dis- dadas, realizables de un porvenir feliz; que se alojan en sus via-
tinta. En cambio, cuando uno se para en la Plaza de Mayo. según lo pos- jes en un hotel cómodo y espacioso; que viajan sentados en co-
tula-Sarmiento no..puesie saberse asué sector social pertenece cada jines muelles; que llevan cartera y mapa geográfico en su
qi.
_aelLpuesto aue todos se visten igual. bolsillo; que vuelan por los aires en alas del vapor; que están
Por eso, cuando llega a los Estados Unidos de América exclama:
- "Aquí diariamente al corriente de todo lo que pasa en el mundo;
existe la democracia; la República, la cosa pública, vendrá más tarde". que discuten sin cesar sobre intereses públicos que los agitan
vivamente; que se sienten legisladores y artífices de la prospe-
La luz se irradiará hasta nosotros cuando el sur refleje- al ridad nacional. Imagínese usted este cúmulo de actividad, de
norte. La aldea norteamericana es ya todo un Estado. Del seno goces, de fuerzas, de progresos, obrando a un tiempo sobre
de un bosque primitivo, la diligencia o los vagones salen a un los veinte millones, con rarísimas excepciones, y sentirá usted
pequeño espacio desmonta . do en cuyo centro se alzan diez o lo que he sentido yo al ver esta sociedad sobre cuyos edificios
doce casas. Éstas son de ladrillo, construido con el auxilio de y plazas parece que brilla con más vivacidad el sol, y cuyos
máquinas, lo que da a sus costados la tersura de figuras mate- miembros muestran en sus proyectos, empresas y traniajos, una
máticas, uniéndolos entre sí una argamasa en filetes finísimos habilidad que deja muy atrás a la especie humana en general.
y rectos.
-
Aquí el acento está colocado sobre una sociedad frugal: tienen lo bas-
Fíjense cómo al hablar de la casa nos está revelando su idea de un buen tante, leen lo necesaria, es una sociedad sin excesos. Al mismo tiempo, es
orden. Aquí una construcción con ladrillos uniformes fabricados en una sociedad republicana: la gente participa de la "cosa pública", dis-
masa y no artesanalmente produce una estructura matemática de líneas cute sin cesar sobre intereses públicos, se siente artífice de la prosperi-
rectas. Ya viejo, opinando sobre las manifestaciones de la ciudad de dad nacional. En esa misma época, en 1855, Sarmiento le escribe una
Buenos Aires, Sarmiento dirá que esos mítines son un escándalo por- carta a su amigo Mariano de Sarratea: ahora el escenario ya no es ni
que todo el mundo va revuelto, confundido, cada uno levantando sus Francia ni los Estados Unidos, sino la propia ciudad de Buenos Aires.
propias consignas sin ningún criterio de unidad. Son un caos, un desor- Aquí surge su confesión de las expectativas altamente optimistas res-

r
den, una manifestación que evoca más bien la montonera. Le contra- pecto del futuro de Buenos Aires y de la Argentina:
pone las manifestaciones que ha visto en los Estados Unidos, en las que
los norteamericanos marchaban enlazados de los brazos. Y afirma . BuenosAires es ya el pueblo de la América del Sur que más se
que eso da a estas manifestaciones una gran uniformidad, y además acerca en sus manifestaciones exteriores a los Estados Unidos.
permite distinguir muy precisamente la luz entre los distintos cuerpos. Mezclándome con las muchedumbres que acuden a los fuegos
Es una sumatoria en la que nadie pierde su. individualidad Por otro en estos días, y llenan completamente la Plaza de la Victoria,
lado, como cada manifestante lleva a otros dos unidos a sus brazos, se he encontrado pueblo chu,scua—plebe rotos El lugar de
está haciendo cargo del comportamiento de esos otros. los rotos de Chile lo ocupan millares de vascos, italianos, espa-
Ya en nuestra despedida de Sarmiento, leamos una extensa cita de ñoles, franceses, etc. El traje es el mismo para todas las clases;
sus Viajes, que podemos comparar teniendo en la mente aquella otra o, más propiamente hablando, no hay clases. El gaucho aban-
que en Facundo describía la pampa sin sociabilidad posible como conse- dona el poncho, y la campaña es invadida por la ciudad, como
cuencia de una extensión infinita y una economía pastoral. ésta por la Europa. Aquí hay, pues, elementos para una rege-
neración completa. Con la guerra, la paz, la dislocación o la
Imagínese usted veinte millones de hombres que saben lo bas- unión, este país marchará._
tante; que leen diariamente lo neresarin para tener en ejerci-
90 Historia de las ideas en la Argentina Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y AJberdi 91

No hace falta comentar el elogio de la igualdad. Es una inmigración 2.3.5 que el hombre civilizado desarrolla para someter a su uso la natura-
que, en este momento, todavía sigue viéndose como una palanca funda- leza" En cambio, para él laFiTiratittnregrfffire)incluye algo del "anti-
mental para la modernización del país. Cuando sea presidente, Sar- guo espíritu heroico de las primeras edades de los pueblos", tales como
miento creerá ver realizado este programa en un nivel micro en Chivil- lobrenven en los presidiarios de Tolón y de Bicéu-e y los emigrantes
coy. En 1868 pronuncia allí un discurso programático: norteamericanos", ya que "todo el resto de la especie humana ha caído
en la atonía de la civilización", esa atonía debida a que "el europeo es
Chivilcoy fue una utopía que seguía por largos años, y la veo un menor que está bajo la tutela protectora del Estado" que le expropia
ahora realidad práctica. Yo había descripto la pampa sin ha- "su tazón, su discernimiento, su arrojo, su libertad", "su derecho de cui-
berla visto, en un libro que ha vivido pbr esa descripción grá- darse a sí mismo", a diferencia del yanqui que "si quiere matarse nadie
fica. Pero encuentro algo más que no entraba en mi pro- se lo estorbará", conformando así una sociedad productiva, enri • uece-
grama. Y es el espíritu republicano, el sentimiento del propio dora en todo sentido, iuna sociedad de hombres libres e ituales e
gobierno, la acción municipal de los habitantes. Heme aquí, "presos disciplinados",
pues, en Chivilcoy, la pampa como puede ser toda ella en diez ¿Sería por ello que ante la tumba de Quiroga en la Recoleta llegará
años. He aquí el gaucho argentino de ayer, con casa en que vi- a decir: "Mi sangre corre ahora confundida con la de Facundo, y no se
vir, con un pedazo de tierra para hacerle producir alimentos han repelido sus corpúsculos rojos, porque eran afines"?
para su familia. He aquí el extranjero ya domiciliado, más Respuestas que sólo ustedes podrán imaginarse. Entre otras cosas
dueño del territorio que el mismo habitante del país. porque en esta lección he tratado de permanecer fiel a la consigna que
Schopenhauer daba respecto de la obra de Kant, y que aquí diría así:
Es evidente que el programa nacional que enuncia tiene su inspiración "No permitas que nadie te cuente el Facundo".
fundada en la democracia agraria que Sarmiento ha visto en los Estados
Unidos, país del cual ha lamentado empero la esclavitud- como "la Haga,
la fístula incurable que amenaza gangrenar el cuerpo robusto de la Las Bases de Alberdi
Unión". Pero en su prnpia nación jamás se realizará la construcción de
un país de grana(cls latyiers)., debido.al.régimen.de_aprsopia,ci- Pasemos entonces apan Bautista Alberdi, con motivo del cual amplia-
a sta.? taAnte esa decepción, el viejo Sarmiento acuñará el cé-
lebre insulto dirigido a la clase poseedora-. "Aristocracia con olor a bosta".
remos y complejizaremos nuestro panorama sobre las formaciones del
pensamiento liberal argentino en el siglo XIX. Aquí el tono de esta lec-
Ausentes en la realidad argentina de su tiempo el reparto de la tierra ción cambiará de registro, teniendo en cuenta lo ya avanzado en las lec-
y la participación republicana en la política, del proyecto sarmientino ciones anteriores y especialmente en la-parte referida al Facundo. Asi-
sólo quedará en pie (aunque como un satélite sin su planeta) el pro- mismo, se nota en lo que sigue la marca de un par de trabajos míos,
yecto de la educación pública. anteriores, sobre el propio Alberdi, de la que siempre resulta difícil des-
Para la consumación de ese modelo Sarmiento había confiado en el prenderse.
activismo estatal pero sin prescindir en absoluto de la iniciativa de la so- A lo largo de una obra tan caudalosa como la de Sarmiento, Alberdi
: ciedad civil. Precisamente, si de algo desconfía es de esas sociedades construyó otra propuesta nacida del seno de la Generación del 37 y
como las europeas, arropadas por un estado que convierte a sus ciuda- orientada por los faros ideológicos delticis
rori o y de,riberalism).
danos en "presos disciplinados" y bien cuidados. De allí derivará su des- Sin embargo, no sólo dichas propuestas difirieron en aspectos sustan-
acuerdo expresado en los Viaja con la definición más convencional de ciales, sino que pocas personalidades como las de estas dos grandes vo-
la palabra "civilización" como la encuentra en el Diccionario Salva, que ces político-intelectuales del siglo XIX han nacido, como dijo Lugones,
incluye entre sus atributos rasgos como el "primor, elegancia y dulzura", para no comprenderse. Todas las diferencias temperamentales pueden
ya que para nuestro autor "ni las voces muy relamidas, ni las costumbres encontrarse en la polémica crue_sostuvieron_en 1853a través de las Car-
en extremo muelles representan la perfección moral y física, ni las fuer- tas quillotanas de Alberdi Las ciento y una de Sarmiento. La escritura

92 Historia de las ideas en la Argentina Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y Alberdi 93

corporal del sanjuanino se contrapone allí al razonamiento delicado En aquel discurso del Salón Litera muestra su confianza
(aunque no menos violento) del otro, escenificando un duelo entre un en queltosaCCPieda resultar funcional a royecto, en la medida en
oso y un esgrimista, para decirlo rápidamente pero con propiedad. A la que ese "hombre grande que preside•nuestros destinos públicos" ha-
escritura sutil de Alberdi, Sarmiento le contrapone un caudalosni- bría intuido en política
tado de insultos q_ueprácticamentsago tan su inagrable diccionario de
improperios, sin ahorrarse aquellos que denunciarían la falta de cul- [...] lo que nuestra razón trabaja hoy por comprender y for-
tura ga
. ucha, tras muchos de los cuales campeala.atnbucion de una co- mular; había ensayado de imprimir a la política una dirección
b-ardía que Alberdi habría manifestado temaan . amente al ser de los pri- completamente nacional, de suerte que toda nuestra misión
meros en abandonar Montevideo ante la ce7cai rrcle"-PITérros viene a reducirse a dar a los otros elementos de nuestra socia-
rosistas, como Sarmiento le recordara en la dedicatoria envenenada bilidad una dirección perfectamente armónica a la que ha ob-
con que le entregó su libro Campaña en el Ejército Grande 'E...] jr tenido el elemento político en las manos de este hombre ex-
desertor argentino de las murallas de defensa al acercarse Oribe". traordinario.
Por cierto que más importantes que todas estas diatribas personales
son las diversas concepciones y proyectos de nación que ambos constru- También en eltragmento preliminar sevela su es
yeron a lo largo de vidas y actividades igualmente extensas. La d Al- "expresión de una realidad", de modo que "no es un désnota que
berti' e inicia en la ciudad de Buenos_Aires (adonde había llegado a es- duerme sobre bayonetas mercenarias", sino "un representante que des-
tu lar con una de las beca_s_rivadavianas desde su natal Tucumán), cansa sobre la buena fe,obre el corazón del pueblo argentino".
donde am Jp_encontramos_como animador del Salón Lite- Esta creencia en la,Capacidad del caudillo para bien dirigir la socie-
.r2Lioczat.
„Intsez
_US32,4e.LEragmessta.prelirninar_al estudio del derecks._pe dad reposa sobre otra creencia: que esta sociedad argentina alberga
este escrito rescataremos algunas cu-estiones básicas que nos permitirán una población aún carente de educación y hábitos cultivados, pero nuç
comprender sus posiciones ideológicas iniciales. con la instrucción y el tiempo, esta j9kbe_se_convertirá en un sujelp_ap.t.o.
En principio, su adscripción al romanticismo, nuevamente no exento para recibir y desnlsgar_los bienes.y...vaharesade~ación. La Argen-
de ambigüedades y tensiones. El 'Oen AlberdDen efecto, es fiel al lla- tina, entonces, no es "la pampa" sarmientina vacía de civilización, sino
mado de (ya. hevffirriáy tener una mirada estrábica (un ojo para Europa, un espacio sobre el cual un poder hegemónico como el de Rosas, si es-
otro pan América), así como considera que las leyes no deben im o- - tablece una alianza con la palabra de los que saben, puede construir las
neiS___Á ich"ogo con lastostumbres locales. Al atender a la propia rea- bases de una nación moderna.
lidad, detecta una particularidad distintiva con res ecto a los modelos He aquí un romántico que, fiel a esta perspectiva, no busca un pue-
europeos. En una conferencia que pronuncia e 1837 n el Salón Lite- blo fuera de sus propias fronteras, aunque sí buscará otra tradición cul-
ago lo expresa así: "La Francia había empezado por el pensamiento, tural diversa de la heredada de España, y lo hará en un punto clave de
para concluir con los hechos. Nosotros hemos se 'clo.el camino in- toda cultura, como es la cuestión de la lengua. Efectivamente, en el
, ve
2Lsanios_ptincipiado_por el 511". Esto es, 1. Argentin. ha realizado Fragmento... escribió:
. düLsin_pensamiento, sin teoría. De alh aipece_sidarLde do-
una revoh.2_c
tarla de la legitimidad de las ideas. Ha terminado por consiguiente el Si la lengua no es otra cosa que una faz del pensamiento, la
tiempo de los guerreros y ha llegado la hora de los intelectuales, dentro nuestra pide una armonía íntima con nuestro pensamiento
de los cuales el propio Alberdi se ubica. He aquí indicado el modo en americano, más simpático mil veces con el movimiento rápido
que 111 -: - se legitima a sí mismo y a su propio grupo de pertenencia, y directo del pensamiento francés que no con los eternos con-
con la autoafirmación de una autoridad fundada en el saber que lo torneos del pensamiento español.
acompañará a lo largo de toda su vida. Como lo acompañará la preten-
sión de hallar una espada, un caudillo o un hombre del poder dis- Drama del romanticismo en el Plata que vemos reiterarse y que ya ha-
puesto a escuchar estos consejos de intelectual. bía experimentado su héroe fundador. Echeverría había confesado así
94 Historia de las ideas en la Argentina Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y PJberdi 95

que, al salir en busca de canciones populares, no encontró sino restos busca sólo costumbres en otras regiones, sino que ahora sale a buscar
de canciones pertenecientes al italiano, al francés, pero ninguna real- habitantes en el extranjero; en su caso, aquellos europeos anglosajones
mente autóctona... en quienes más se ha desarrollado el espíritu de la libertad de los mo-
c:L
Si rerfíbar la nula sliswiciówl_el_Restaurado r los dis- dernos, tal como la hemos considerado en la lección 2 y sobre la cual
cursos de estos jóvenes y la radicalización_de la,situación.políticaz:215, 1a- volveremos.
rifé-Je llevan a Alberdi a una activa oposición al gobernadoenos-
. Bases, lapidan.
En las escribe: SLa libertad, como los ferroca-
Aires 'y, por tanto, al exilio e ontevaneo)Desde allí, yen un giro vio- maquinistas inglesey" Y en Acción de la Europa... ya ha lle-
rriles, necesita
lento de su actitud y su pensamiento, promoverá la alianza con Francia gado a la conclusión de que cada europeo que viene trae más civiliza-
y apoyará de manera muy activa la campaña militar de Lavalle destinada ción en sus hábitos que muchos libros o manuales. Mediante el uso de
a derrocar a Rosas. Es entonces cuando escribe que "en América el md- metáforas botánicas, sostiene que para "plantar en América la libertad
mento actual no es de filosofía, sino de política y de libertad". Fiel a esta inglesa, la cultura francesa", es preciso traer "pedazos vivos de ellas en
nueva idea, en un proyecto de un curso de filosofía considera que ésta los hábitos de sus habitantes", hábitos importados que son más eficaces
tiene que ser en América filosofía aplicada y, básicamente, filosofía polí- que "el mejor libro de filosofía". Éste es el sesgo antiintelectualista que
tica, ya que para los grandes principios derivados de la metafísica o la Alberdi nunca abandonará. Esto es:las costumbre 'se modifican a
teoría del conocimiento basta con seguir lo ya pensado por la filosofía • través de la instrucción letrada formal sinn partir -ea. nrrnq hálitos
europea. En la continuidad de esta convicción, Alberdi proclamará realmente ntes s a • • b. . • - • . • sanolo-cle. -
que‘,Arnérica practica lo que piensa Europa, He aquí nuevamente Rousseau- la "educación por las cosas".
planteado el límite a lo autóctono romántico en el Plata. Ya en elEricre. Pero además digo "Vertiginosa" porque es un gesto extraordinaria-
mento pretzmandlhabía apelado por lo demás a una figura que sintetiza mente revolucionario en alguien siempre inclinado más bien a una mi-
esta visión: el sol de la Razón es uno universal, pero se refleja de di- rada gradualista. Revolucionario porque se trata, nada más y nada me-
v_Ity2ssioslowelítii„,eLterreno sobre el cual stposa; tina Metáfora que nos, que de alterar o modificar "la masa o pasta de la sociedad", copio
concilia el modelo cosmopplita (en rigoreuropeo) con el localismo Alberdi lo escribe.
romántico. Junto con ello, al instaurar el ámbito de la sociedad civil como el ám-
Fracasada la empresa militar de Lavalle y afianzado por consiguiente bito estratégico de resolución de los problemas de una nación (socie-
el poder rosista, Alberdi saldr e_Mrunevideo_primero rumbo a_una dad civil en la que es instaurada como centro la moral del productor),
breve estadía en Europa y luego a un largo exilio (r‘c,Chi-I'Prosigue de Alberdi confía en la,pedagogia de las cosa.den que los hábitos laborio-
tal modo lo que sería una marca definitiva en s-u vida: la de haber vivido sos de los inmigrantes van a difundir un nuevo ethos. Alberdi está a la
mucho más tiempo en el extranjero que en su país, aun cuando jamás búsqueda de un nuevo ethos, de una nueva eticidad, de una nueva ma-
dejó de pensar y escribir sobre éste. triz a partir de la cual se configuren los sujetos. Como esta eticidad no
En su prolongada estadía chilena produce dos obras en las que el la encuentra plasmada en el espacio nativo, apela a la teoría del tras-
giro de su pensamiento es notable y decisivo: Acción de la Europa en Amé- plante, la teoría de la importación de un ethos.
rica, de 1842, y en 1852 la célebre y puntos de partida para la organi- Entonces, la pregunta es cómo europeizar; cómo civilizar. Y la res-
zación política de la República Argentina. Imagina en ambas un proyecto t es: a través del trasplante inmigratorio y la educación por las co-
usa
fundacional para introducir al país en la corriente de la modernidad, sas. Dice Alberdi en I. --' "No es el alfabeto. Es el martillo, es la ba-
proyecto que responde a dos preguntas centrale : aano generar rati- rreta, es el arado lo que dellsposeer el hombre del desiertahes-deGirrei.
tos avilizadoshicómo construir elpoder en estas tierras. Descreído hombre _i&
del_pt
_. 11c_ am .aano 1".
gle&_....
ahora sí defini: " E a eaci. ad endégeña ara crear esos há- Para •ue este tras lante in •i atorio resulte exitoso -prosigue Al-
bitos cuando la Argentina vuelve a aPirecérsele vacía de civilización berdi- hay que adecuar la Constitución (las leyesl,proponiendo la do-
adopta la vertiginosa Iteoríaylel tra_splante inmigratorio/. Y digo "verti- ble nacionalidadsla libertad de cultos,_ tratados ventajosos para Europa-,
ginosa" porque ella nos pone en presencia de un romántico que ya no ferrocarriles libre navegación interior y libertad comercial. 'mal-
-as—
96 Historia de las ideas en la Argentina Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y Alberdi 97

mente, "hay que fomentar los matrimonios mixtos. Para ello, la Argen- Elidesponsmojaigh_CTocquey> teme es eejiT c otisrno soct más
tina cuenta con el encanto de las mujeres sudamericanas". t
ouszpOlinc)mientras el temor del primer liberalismo era al exceso de
La otra pregunta es aquella que le recordaba a Sarmiento en sus poder al estado. Ahora aquel temor a la democracia, a la mayoría
Canas quillotanas (llamadas así porque las escribió en 1852 en la loca- como eventual enemiga de la libertad conduce a redefiniciones de los
lidad chilena de QuWota), donde sostenía que todo el problema criterios mismos de la relación entre liberalismo y democracia, y a la re-
desde 1810 en adelante residía en cómo se formaba la autoridad, esto consideración de la idea democrática. En ambos casos, se introducen
es, el poder legítimo, en la Argentina. Explorando su respuesta con- criterios de redefinición de la raíz del vocablo "nocracD": se discute
cordaremos con calificar su posición dentro de lo que se ha Ilarriado el lo que siviifica CpuebIO' (demos), entendiendo por ello el conjunto de
'progresismo autoritario," o "liberalismo conservados":1 - -7ígrelast sujetos que son los titulares de derechos políticos o, dicho de otro
lo económico-socialk-Onservád3r en lo político. En definitiva, un libe! modo, los que forman parte de la ciudadanía, Justamente, b que se
ral adecuado a los cánones del liberalismo europeo alarmado ante los llama el "liberalismo doctrinario" del siglo XIX se abocó a tematizar
efectos del jacobinismo de la época del terror robesperriano de la Re- esta situa ' " : cómo-harer enru atible eClitt:ralisa.:icon la cCíaocra,
volución Francesa y de allí en más ante la presencia descontrolada o— sea, a liber _ conlignalda Algunas de las respuestas transitaron
—ante sus ojos— de las masas en la escena política. Alarmas todas ellas esa redefinición de la ciudadanía o del sujeto político. #e así,
que se verificaron de modo espectacular entre las clases dirigentes y ELnisjaiplo, quelbn ciudadanckera aquel que tenía unarrenta_dete rmi- —
poseedoras al calor de las revoluciones europeas de 1830 y sobre todo nada, y esto, traducido al terreno del voto, adoptó el nombre de "sufra-
de 1848. Desde entonces, la doctrina liberal afrontó un profundo de- go censatario". Otra alternativa culminó, de hecho o de derecho, en el
safio: la necesidad de restaurar el orden luego de esos estallidos una "sufragio capacita derecho a votar, es decir, son ciudadanos
vez que las masas ganaron la escena pública, lo que en términos teóri- aquellos que tienen determinado tipo de capacidades, en general vin-
cos se tradujo en la conciliación entre los principios revolucionarios culadas con el acceso a ciertos saberes. Otra lo vinculará con la partici-
de la libertad y la igualdad o, dicho de otro modo, entre liberalismo y pación en determinado círculo de virtudes cívicas, como veremos en la
democracia. lección siguiente.
Es entonces cuando se percibe con entera claridad que estos princi- De tal modo, se realizó lo que ha sido llamado el (liberalismo restric-
pios pertenecen a dos órdenes de necesidades y razonamientos. Porque tivo" empeñado en definir un criterio de ciudadanía que impidiera el
la democracia —pensada desde la política— refiere a un criterio de legiti- desbonde_de las masas.
midad (sólo es legítimo un gobierno que reposa sobre la soberanía po- En suma, las relaciones entre liberalismo y democracia no son obvias,
pular), y el liberalismo sostiene a su vez que un gobierno legítimo es no van de suyo, dado que libertad e igualdad son valores diferentes,
sólo aquel que respeta la libertad individual. Ahora bien: puede ocurrir que no sólo no se deducen uno del otro sino que, además, P. ueden..en-
de hecho, y es posible lógicamente, que un régimen democrático trar en colisión. La historia de los avances y retrocesos del sufragio uni-
atente contra la libertad. Se plantea entonces la evidencia de que la li- versal (un hombre, una mujer, un voto) es justamente» historia de es-
bertad política, instituida para proteger la autonomía individual, puede tos encuentros y desencuentros. Y debemos saber que la adquisición del
volverse contra ésta y destruirla. Históricamente, además, es la lección sufragio universal masculino es un logro que habrá de esperar hasta las
que extrae el pensamiento liberal de los sucesos revolucionarios en primeras décadas del siglo XX aun en los países más democráticos del
Francia. Las masas en la escena política pueden convertirse en una mundo, y el sufragio femenino, hasta después de la Segunda Guerra
amenaza para la libertad. Ha aparecido entonces un fantasma que el li- Mundial. •
beralismo de todo el siga:. XIX tratará de exorcizar: elifantasma de la Lalefinición de una ciudadanía y la cuestión democrática fueron
dictadura de_las_masas, el fantasma de la dictadura de la mayoría, Ésta preocupaciones permanentes, que por supuesto tambien asedaron a
es la preocupación que anima la obra de Alexis de Tocqueville, la Égura uan Bautista Alberdi. En su caso, esta preocupación funcionaba en el
más descollante, junto con Benjamin Gonstant, del pensamiento liberal seno de una visión gradualista de la construcción de la ciudadanía. Jus-
francés del siglo XIX. tamente en aquel mismo año del "terror rojo" de 1848 en Europa, al es-
98 Historia de las ideas en la Argentina
Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y Alberdi 99

cribir una biografía del general y presidente chileno Bulnes, Alberdi


teria de administración es dejar que sus facultades se desen-
nos permite observar cuál es al respecto su visión sintética sobre la so- vuelvan por su propia vitalidad. (...) La república deja de ser
ciedad y sobre el orden politico:
una verdad de hecho en la América del Sur; porque el pue-
blo no está preparado para regirse por este sistema superior
El programa del presidente consiste en conserv2r, robustecer a su capacidad.
y afianzar las instituciones consagradas; mantener la estabili-
" dad de la paz y el orden como principios de vida; promover el Si el_pueblo no está aún capacitado, se requiere montar las "bases y
progreso sin precipitarlo; evitar los saltos y las soluciones vio- puntos d anida" de la ni. • • de una nación, sara eso se
lentas en el camino gradual de los adelantamientos; abste- ofreceirtkritZfe-Eral, es decir, &propio Alherdj Pero se necesita ade-
nene de hacer cuando no se sabe hacer o no se puede hacer; más una clase dirigente dispuesta a poner su brazo político en el ti-
proteger las garantías públicas sin descuidar las individuales; món de la nación.
abstenerse de la exageración y la falsa brillantez en las innova- Para proyectar, pro ar y garantizar ese movimiento de la volun-
ciones; cambiar, mudar, corregir conservando; preparar el tad política es que ber. escribe las Bases y se las envía al genera
fruto antes de reéogerlo; sustituir la experiencia propia de las gua es decir, al nuevo hombre fuerte de la Argentina surgido de la
teorías ajenas; anteponer lo sólido a lo brillante, lo positivo a victoria sobre Rosas en Caseros. Un movimiento, entones, que nueva-
lo incierto y dudoso. mente parece realizar su antigua ambición de unir la espada con la in-
teligencia. Ése es por ende el momento decisionista de Alberdi, el mo-
Se u-ata de un proyecto gradmüstta que va construyendo una serie de mento en que el legislador pronuncia una palabra y en que esa palabra
escalones por etapas para arribar por fin aun régimen político demo-- se convierte en ley.
crS.Alberdi distingue así una escala en la que se constituyen distin- ¿Cuál es el régimen político que responde a las necesidades
tos ppos de sujeto* primero, habitantes productorss, luego, sujetos po- \ —..
genuna según el planteo alberdiano?t En la teoría política moderna,
líticos o ciudadano, ttravés de una etapa económic , p_121c±it
r l otra Maquiavelo y Montesquieu habían sentado la siguiente clasificación de
SConsidera asimismo que el momento de la es el eco- los tipos de gobierno: monarquía, república y despotismo. La monar-
nómico-social, y que Cha llegado el tiempo de la política. EasIIiere quía se apoya en el principio del honor de la nobleza, que la "obliga" a
deciu_O ie llegadad_mumentet de efeclivizar el sufra .0 universal proteger a los súbditos; el despotismo, en el miedo; la república (aristo-
Esta república poco republicana, en donde está abierto el espacio de la crática o democrática) en el cemento que genera la integración social a
sociedad civil (donde los habitantes desarrollan libremente sus activida- través de la virtud, que consiste en anteponer el bien general al interés
des económicas) y clausurado el de la ciudadanía (o sea, el de las liber- particular.
tades políticas), es la que Alberdi llama "la república posible", consis- En cambio, el motor de la llamada "república del interés" reside en el
tente en una nación donde una elite tutela a las masas, mientras la por el cual los individuos, persiguiendo la satisfacción de su
"educación por las cosas" difundida por la inmigración va cultivando a pro-
la población nativa y acercándose al momento de la "República verda- yecto en términos detsmetos del pode es claro que se trata de una re-
dera" de sufragio universal. pública aristocrática u oligárnuira, esto es, un regirnen político no de-
En las Bases, Alberdi escribe: mocrático donde imaminoría de la fuerzadel saber, de la virtud, del
dinero o de todas esas cosas a la vez, se autoerige en dirigencia tutelar
giCiallenlataaguitjaziagaktalpaptuasalsjachacer lo mád Es de una población pasiva)/ la gestiona o conduce garantizándole las li-
el mejor medio de hacer estimable a la autoridad. Nuestra bertades civiles (las de creencias, pensamiento, opinión, de escribir y
prosperidad ha de ser obra espontánea de las cosas, más bien publicar, de obrar, trabaiar, poseer, elegir su patria, su mujer su indus-
que una creación oficial. Las naciones no son obra de los go- tria, su domicilio),yero manteniendo cerrada con siete llaves la puerta
biernos. Y lo mejor que en su obsequio pueden hacer en ma- dlassoalas_libestacles-ifrada.participa£1.9:922.1ítica.
100 Historia de las ideas en la Argentina Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y Alberdi 101

Esta concepción introduce modificaciones sustanciales respecto del lición de la política, utopía largamente acariciada, que Pierre Rosanva-
modo en que se piensa la sociedad y la política en el modelo de la repú- non exploró en su libro El capitalismo utópico.
blica de la virtud, porque en ésta el papel del estado es dominante y es En el caso de berdi a lo largo de sus escritos se fi-1cale, /
la política la que adquiere un claro predominio dentro de las prácti- parías con el liberalisaSs. Y como las metáforas arquitectónicas
cas de construcción estatal. Ése es uno de los elemeinos que había es- son sumamente útiles para transmitir visiones y proyectos de la reali-
tado. presente en la reflexión de los revolucionarios hispanoamerica- dad, tomo aquí de los Póstumos una figuración del contraste entre la
nos, ya que van a encontrarse con que, lejos de heredar un estado, casa inglesa y la francesa, que sin forzamientos puede trasladarse a una
tienen que construir otro, porque ese estado ha sido disuelto en me- representación de la relación general entre individuo y colectivo, entre
dio de la caída del Antiguo Régimen. Pero si lo que se piensa es una público y privado.
república del interés, obviamente el predominio recae sobre la ecorio- En la casa inglesa -dice Alberdi- dotada de una sola puerta, cada fa-
mía, recae en la sociedad civil y sobre los individuos, en una relación milia vive soberana, orgullosa de su independencia, y de tal modo evita
de abajo hacia arriba. que la mitad de su existencia transcurra en la calle, a diferencia de la
La idea republicana se relaciona bastante con lo que se ha conocido casa francesa, que con sus dos puertas abiertas a la acera únicamente
durante el período colonial del despotismo ilustrado encarnado en las puede producir confusión, desorden y arbitrariedad e? la vida de sus
reformaS borbónicas que vimos en la lección 1. Éste fue igualmente un habitantes, además de que su carencia de jardín empuja a los morado-
intento de construcción de lo social a partir de lo político, a partir del res a volcarse en la vía pública. Estos ejemplos arquitectónicos revelan
estado. En cambio, el proyecto de una república_del interés incluye la hasta dónde el hábitat familiar forma parte de la organización de un
idea m Sm 2..acer.ca-de-la-autanomíade lo ec~91. Es que país y son razón suficiente para adoptar un ejemplo de vida cotidiana
este movimiento que hemos visto en las ciencias naturales, en la filoso- tomado de costumbres inglesas que a Alberdi le resultan entrañables:
aa, en la teoría del conocimiento, en la religión, en la estética, en la
moral, también se está produciendo en el terreno de la economía. Si Cada familia vive en su casa, cada casa es separada, indepen-
Adam Smith puede intentar construir una ciencia de la economía -que diente y exclusiva. No va al teatro; va poco a los parques; no se
llama "economía política":es porque ría econormak ¿g se piensa les ve en la calle; hay pocas visitas; no sale a sus balcones y ven-
como subordinada de otras instancias: no depende de la instancia de la tanas. Las brillantes, limpias y majestuosas calles que no sirven
política ni estatal, puesto que el sistema de producción, distribución y al tráfico comercial están silenciosas y solitarias, como si nadie
consumo de los bienes económicos tiene su propia legalidad, sus pro- las habitase.
pias les de funcionamiento. Esta concepción introduce la tesis de la
lautonominel =izado', es decir, la república del interés está centrada La cita es iluminadora, ¿verdad? Y lo es porque a su través comproba-
en la noción de ue existe un mercado y que este mercado es autó: mos una vez más que la modernidad sigue proyectando la presencia
nomo. Cada individuo se dedica a estas tareas económicas y construye creciente de la individualidad. Esto es, la idea de que cada ser humano -
"espontáneamente" -ésta es la otra idea fuerte del liberalismo, por eso es un stleto itertieTe-n-‘dlelte v aGtóiaJanzad&a.su.,autorr?jizaci6n
no hace falta el estado- la "pública felicidad". Esto es lo que Adam Independient porque va no degendede_facteraljsr_os_a_e i_ -I, y utó-
Smith llamó "la mano invisible" de la economía, que permanentemente 21:: porque tiene potencias y derechouropios e inalienables. Se
distribuye bieneide la mejor manera posible fundándose en una moral abre entonces esa dialéctica entre público y privado que la cita de Al-
del productor individual. Más aún: centrado en la idea de mercado, berdi nos recuerda, en donde batallan las pretensiones del civismo por
Smith cree haber hallado la claveyara instaurar sociedades cuya solidez un lado y del individualismo por el otro.
L cuya integración 13 estén expuestas a los avatares de la política, En suma, retornando a términos doctrinarios, Alberdi piensa -al
puesto ue su rincipio de insticp_cIórkreposada en esa:esfera exterior igual que algunos liberales doctrinarios europeos como Francois Gui-
d.5.115.52.9orSyretten el pacto político del contractualismo. En suma, zot- que la economía, en ese estadio de república imperfecta, es el ám-
Adam Smith cree haber hallado en la economía la posibilidad de abo- bito de los derechos universales. Sobre esto vuelve una y otra vez en las
102 Historia de las 'ideas en la Argentina Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y Alberdi 103

. hay que dar todo tipo degi= y derechos para_qu~- presencia excesiva delcélercicio de la politica sui Erras. En cambio,
viduos desplieguen sus_prácticassconómicas..En cambio4a_nrIrtiC2 PI creerá encontrar un marco y un control para las pasiones caotizantes de
el universo de los derechos restringidos. la política en las fuerzas objetivas de la economía y en los equilibrios del
Es muy claro que Alberdi sigue replicando el modelo de las elites po- nisrsado. De modo que si para Sarmiento la nación se construye desde
lítico-intelectuales argentinas de todo el siglo XIX. Esto es: se mira a la la sociedad y desde el estado, para Alberdi el eje debe ser el estado y
sociedad como si fuera una pirámide en cuya cúspide existe una elite el mercado. En este espacio, los individuos desarrollan sus prácticas
autolegitimada para dirigir, conducir, gobernar. El ejercicio de este po- económicas, productivas y de intercambio, buscando la satisfacción
der se realiza sobre una base políticamente pasivizada y excluida del egoísta de sus intereses privados. Y por "la mano invisible del mer-
mercado político, donde es necesario construir una.ciudadanía a partir cado"; cada individuo, al perseguir su propio interés, contribuye al
de la masa, sobre la base de un conjunto de principios, derechos y la- mayor beneficio de todos.
lores qUe tienen que circular de arriba hacia abajo. Aquí ya sabemos que la fuente doctrinaria cennal reside en el libe-
En el Sistema económico y rentístico de la Confederación Argentina, de 1854, ralismo económico enunciado por Adam Smith en su Investigación
Alberdi señala sin ambages: acerca de la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones, de 1776,
donde se lee:.
Alejar el sufragio de manos de la ignorancia y de la indigencia
es asegurar la pureza y el acierto de su ejercicio. Pero deseo ili- No es la benevolencia del carnicero, del cervecero o del pana-
mitadas y abundantísimas para nuestros pueblos las libertades dero lo que nos procura el alimento, sino la consideración de
civiles, a cuyo número pertenecen las libertades económicas su propio interés. No invocamos sus sentimientos humanita-
de adquirir, enajenar, trabajar, navegar, comerciar, transitar y rios sino su egoísmo.
ejercer toda industria.
Según esta doctrina, el conflicto de intereses entre los individuos es re-
Este modelo, que hasta la primera década del siglo XX resultó relativa- suelto por el automatismo del mercado, dotado así de una especie de
mente exitoso, dejabi para el futuro la resolución de "la cuestión de- astucia providencial que opera a espaldas de esos mismos individuos.
mocrática", esto es, la participación de las mayorías en la vida política. Es evidente que lo que se encuentra en Alberdi es la prioridad de la
Llegado el momento, veremos de qué modo este andamiaje elitista de up_cle_d_a_
c_3
1 pypor sobre da sociedad política., Cuando digo "sociedad
la ingeniería política del liberalismo restrictivo en la Argentina arrastra- civil" me estoy refiriendo a la diferencia establecida por ien entre
ría en su derrumbe (con las elecciones reguladas por la ley Sáenz Peña el sta.o como sociedad política y lajsrcirffirelvil como ámbito de
de sufragio universal masculino efectivo) la hegemonía política de los los intereses privados. Por eso me refiero al mercado, porque éste es el
sectores conservadores. espacio donde los sujetos despliegan sus prácticas económicas: traba-
Por otra parte, en el pensamiento de Alberdi se refleja como en un jan, compiten, compran, venden, intercambian, consumen. De allí que
espejo Igantesco la4Stlde la tradición liberal no sólo argentina Alberdi sostenga que hay que colocar la palanca en la sociedad civil, ya
para incorporar el principio democrático / Siempre más atento a la de- que la política y el estado son una especie de derivados de la sociedad
fensa del orden que de la igualdad y aun de la libertad, Alberdi apelará civil. En un aspecto, podría decirse que Alberdi confía en el esponta-
incluso durante una etapa de su carrera política á la defensa de un régi- neísmo económico o que tiene un pensamiento reduccionista de la po-
men monárquico constitucional, y sin tapujos gustará hacer suya la lítica hacia la sociedad civil, en la medida que esta última explica y da
frase de Simón Bolívar según la cual los países hispanoamericanos ne- fundamento a la política.
cesitan "reyes con el nombre de presidentes". Precisamente, lalLonstituciorg forjada por intenta priviletpar
Este proyecto desconfía entonces profundamente de la participación la conformación de este ámbito cle._ civik donde a su vez
popular en la política pero también lamenta la política facciosa argen- debe difundirse mamara] rielaptoductorilabcuipso-fluggaagb_
tina, es decir, considera negativo para el desarrollo de la nación una honesto). Sokr_e_unaeeticida,d_cle_e,stajndiale.rcuyas~aLa_
104 Historia de las ideas en la Argentina Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y Alberdi 105

moral puritana son evidentes- es pcsible mejorar la $nriedact. y de tal [...] la Patria no es el suelo; la Patria es la libertad, es el orden,
modo -como leemos en las Bases- "mejótáLlIrciedacaer la_ la riqueza, la civilización, organizados en el suelo nativo. Pues
mejora del poder, cipe es su expresióni resultado directo". bien: esto se nos ha traído por Europa. Europa, pues, nos ha
Al final de este recorrido podemos componer a través de los escritos traído la Patria.
alberdianos una propuesta de construcción de nación. Recordemos al reto-
mar este tema lo que anticipamos en la lección 2 cuando decíamos que En otro pasaje estampará una frase aún más provocativa para los futu-
esta ídeología fundamental del siglo XIX, el nacionalismo, debe ser en- ros estándares nacionalistas: "Ubi bene, ibi patria" ("Donde están los bienes
tendida como la concepción que coloca como actor de la historia al es- económicos está la patria"). Es decir, ser argentino es formar parte de la
tado-nación. Aquí es interesante observar que esta concepción choca modernidad, a la cual se llama "civilización", y la civilización es todo
de hecho con la otra gran corriente hegemónica de pensamiento dela aquel espacio donde imperan los valores anteriormente mencionados.
época, el liberalismo, en la medida en que para éste no puede haber Como verán, de todos los atributos que le adjudican a la nación no
nada por encima de la libertad del individuo, mientras que el naciona- hay un solo elemento idiosincrático, específico, diferenciador. (Idiosin-
lismo coloca a la nación como entidad superior a la cual incluso debe crático contiene el elemento idio, que en griego significa lo más propio,
subordinarse el individuo. Esta contradicción estallará clamorosamente singular: significativamente, de allí proviene la palabra "idiota".) En
cuando, por caso, en nombre del interés nacional el estado decida mar- cambio, los valores indicados por Alberdi (orden, riquila, civilización)
char a la guerra, haciendo uso para ello del bien más preciado de los in- pueden existir en cualquier parte del mundo. Incluso en un tema tan
dividuos, la vida. Para hacernos una idea acerca de una posición antili: sensible al nacionalismo, como es el de la lengua, Alberdi no vacila al
.• • -
beral que legitima esa decisión estatal y nacional, Podemos leer el proclamar ante la . prelencia de importantes sectores inmigrantes que
parágrafo 324 de la Filosofía del derecho del filósofo alemán Hegel, publi- no hablan español: "No temáis pues la confusión de rarns y de lengua';.
cada en 1819: De la Babel [...] saldrá algún día, brillante y nítida, la nacionalidad sud-
americana".
El deber sustancial del individuo es el de conservar, con el pe- De modo que el nacionalismo alberdiano es el nacionalismo llamado
ligro y el sacrificio de la propiedad y la propia vida [dos valo- "constitucionalista" e imitativo. Para entonces es evidente que la orien-
res centrales del liberalismo], la independencia y la soberanía tación romántica del joven Alberdi -como sostuvo Bernardn C2t Fe-
del Estado. Aquí reside el momento ético de la guerra. jeto- ha cedido en pro de la influencia economista de_agl~th.
Si Alberdi coincide en su nacionalismo constitucionalista con su her-
De todos modos, es necesario distinguir entre dos tipos de naciona- mano-enemigo Sarmiento, también dentro de las diferencias existe un
lismo: el constitucionalista y el culturalista. Recién en la próxima lección significativo punto de acuerdo con el sanivanino y en general con el
nos abocaremos al segundo de los nombrados. En cuanto a Alberdi, es sector dirigente y letrado nacional: 'Es la sólida creencia en la excePtiona-
-claro que profesa un ritnffitns&ucionai si entendemos lidadaientinaJtraducida tempranamente en la convicción (que Bolívar
por éste el que sostiene que la pertenencia a_una nación se define por recoge críticamente ya en 1829) de que en esta parte de Hispanoamé-
la adhesión a la Constitución de un país en. tanto códigjiuea- rica se está llevando a cabo un experimento original destinadaajzaki-
blece las leyes fundamentales quezajugs____o leli s_deretb.92 naturales mir su nombre entre las naciones más relevantes de la Tierra. Esta J
y por ende universales: libertad, propiedad, seanidad etcétera. creencia mitológica definirá un rasgo muy perdurable en el imaginario
Cuando Moreno, Alberdi y Sarmiento reflexionan acerca de lo que . de la cultura argentina, tanto en el campo de los intelectuales como en
debe ser la República Argentina, piensan en un espacio sobre el cual se sectores más amplios. Me refiero a la creencia en la grandeza argentina,
puedan desarrollar estos valores que son valores universales -es decir, que en su excepcionalidad dentro del concierto latinoamericano.
no son patrimonio exclusivo de los argentinos-, valores que es necesario Así, al realizar un balance de los primeros casi cuarenta años de exis-
incorporar como criterio de construcción de una nación moderna. tencia de la Argentina y en plena hegemonía rosista, en su nota titulada
En esta línea de pensamiento, leemos en las Bases: "La República Argentina 37 años después de su Revolución de Mayo",
Lección 3. La Generación del 37: Sarmiento y Alberdi 107
106 Historia de las ideas en la Argentina

Por si fuera poco, el Restaurador ha hecho conocer a la Argentina en


de 1847, llama la atención la obstinación por parte de Alberdi en
cuanto a aquella creencia en la excepcionalidad y la grandeza argenti- el mundo:
nas. Aun quien no era un amante de las glorias guerreras escribe allí
Los Estados Unidos, a pesar de su celebridad, no tienen hoy
que "la Argentina no ha conocido la derrota militar, ni con Rosas ni con
un hombre público más expectable que el general Rosas. Se
Lavalle. Tiene glorias guerreras que no poseen pueblos que han vivido
habla de él popularmente de un cabo al otro de la América; se
diez veces más que ella". Además, plantea que la Argentina es una espe-
le conoce en el interior de Europa, más o menos como a un
cie de espejo que adelanta en la América antes española puesto que
' hombre visible de Francia o Inglaterra. Dentro de poco será
un héroe de romance, cuando alguien como Byron, Chateau-
[...) de aquí a veinte años muchos Estados de América se re-
briand o Lamartine visiten el país más bello, más expectable y
putarán adelantados porque estarán haciendo lo que Buenos
más abundante en caracteres sorprendentes del nuevo mundo
Aires hizo treinta años ha. La República Argentina tiene más
[...] Bajo Rosas, Buenos Aires lanzó un "no" altanero a la In-
experiencia que todas sus hermanas del sur, por la razón de
glaterra y a la Francia coaligadas.
que ha padecido más que ninguna. Ella ha recorrido un ca-
mino que las otras están por principiar.
Es preciso recordar que quien esto escribe había apontlo activamente
el bloqueo anglofi-ancés y la intervención de Francia en la lucha contra
Junto con ello, la Argentina realiza más que ninguna otra el destino de
Rosas. Pero no importa. Por una suerte de pacto con Dios, y "cual-
ser una porción europea trasplantada en el Nuevo Mundo, por tratarse
quiera que sea la solución, una cosa es verdadera a todas luces. Y es que
de la nación "más próxima a la Europa, y por eso recibió más pronto el
la República Argentina tiene delante de sí sus más bellos tiempos de
influjo de sus ideas progresivas. Ella, la Argentina, ha deslumbrado al
ventura y prosperidad".
mundo por la precocidad de sus ideas". E incluso el fenómeno del exi-
Resuena en esta proclama la misma confianza de Sarmiento según la
lio político es visto por Alberdi como una suerte de desgracia con efec-
cual "con la guerra, la paz, la dislocación o la unión, este país mar-
tos positivos:
chará". Notablemente, este tópico de la excepcionalidad y la grandeza
argentinas recorrerá con alzas y bajas todo el imaginario argentino hasta
No hay país de América que reúna mayores conocimientos
el presente. Tendremos ocasión de ver de qué modo esta confianza se
prácticos acerca de los Estados hispanoamericanos que aque-
fractura en las décadas siguientes. (Sabemos además que en el bienio
lla república, por la razón de ser la que haya tenido esparcido
2001-2002 resultó francamente pulverizada, pero ésa es otra historia.)
mayor número de hombres competentes fuera de su territo-
En este largo recorrido de la escritura, Alberdi experimenta encuen-
rio; y que al retornar enriquecerán al propio país.
tros y desencuentros con su propio sector del mundo dirigente y le-
trado. Encuentros: después de todo, Alberdi será efectivamente el ins-
Sin embargo, agrega: "La República Argentina ha hecho ya demasiado
pirador central nada menos que de la Constitución Nacional. Luego,
por la fama, pero muy poco para la felicidad". Y si ello es así se debe a
con el advenimiento del roquismo al gobierno, como veremos, es su
que "en función de la libertad, la Argentina olvidó el orden".
programa el que parece imponerse a partir de 1880. Desencuentros,
En este punto preciso se le revelará una faceta positiva de Rosas,
porque Alberdi resultará perdidoso en sus apuestas estrictamente polí-
quien por fortuna
ticas. Después de las Bases, ata su suerte a la Confederación liderada por
Urquiza. La revolución del 11 de septiembre de 1852, a partir de la cual
[...] ha enseñado a obedecer a sus partidarios y a sus enemi-
la provincia de Buenos Aires se autonomiza del resto de lo que co-
gos. A este respecto, ningún país de América meridional
mienza a ser la República Argentina, sella su destino político hasta de-
cuenta con medios más poderosos de orden interior que la
sembocar en la derrota por las armas en Pavón. En aras de esta férrea
República Argentina.
oposición al partido de Mitre y Sarmiento, Alberdi denunciará activa-
108 HIs4oria de las ideas en la Argentina

mente la guerra del Paraguay, con lo cual quedará incluido por la fac- Lección 4
ción porteña en la ominosa acusación de "traidor a la patria".
Esa marcada línea del antiporteñismo alberdiano se halla perfecta- El 80. Miguel Cané (h)
mente articulada con un diagnóstico opuesto al de Sarmiento sobre las
causas del atraso en la Argentina. En las Bases, observa así que "es falsa
la división en hombres de la ciudad y del campo" y, lejos de residir
bajo lá forma de la barbarie en_la campaña,_acpiel mal se enruentra lo-
calizado en la ciudad de Buenos Aires y su hinterland provincial. Buenos
Aires, que se apropia indebidamente de la renta aduanera que corres-
ponde a la nación, y que se apropia de la ciudad de Buenos Aires que. Hacia fines del siglo XIX, loS'procesosrle modernización trans-
debe ser cre toda nació,rt, 9s decir, que, al igual que los impuestos forman radicalmente el panorama social, político, económico y
aduaneros, debe federalizarse. estético, introduciendo nuevos problemas, preocupaciones y
Esta federalización, sabemos, se efectivizará en 1880. Dicho sea de conflictos. Si bien sabemos que, desde la esfera política, la elite
paso, en ese año Alberdi regresa por un breve período a la Argentina y que encabeza el presidente Julio A. Roca participa activamen-
es designado legislador por Tucumán según las nada democráticas te en la puesta en marcha de estos pnacesositarnbién vemos
prácticas de la época. El día en que el Congreso vota la federalización que los discursos de algunos miembros destacados de esa elite
de Buenos Aires (es decir, el día en que se vota uno de sus proyectos (como Miguel Cané) revelan resistencias, dudas y vacilaciones
fundamentales), Alberdi no asiste a esa sesión. con respecto al nuevo escenario que la modernidad despliega.
De todos modos, al año siguiente escribe uno de sus últimos artículos: La paradoja está en que, para los políticos e intelectuales de
"La República Argentina consolidada en 1880 con la ciudad de Buenos fines del siglo XIX, no había otra forma de construir un estado-
Aires por capital", donde celebra y da por cumplido el proyecto de cons- nación moderno más que ingresando de lleno en la moderni-
trucción de una nación moderna Como gesto de reconocimiento a su dad, es decir, activando procesos de modernización que supo-
. labor, el Congreso vota la edición de sus obras completas.
entera nían cambios profundos (como la inmigración, el ferrocarril, el
Pero de nada valdrá la reivindicación que le ofrecerá el roquismo en progreso y el crecimiento económico). Esta opción, sin embar-
su último retorno a la Argentina. Extraño en su patria, teineroso de las go, va a surgir acompañada de una fuerte dosis de escepticis-
fuerzas para él siniestras de la poderosa Buenos Aires, regresa a Francia mo y malestar. La construcción de la "nación moderna' tam-
para morir en 1884 en un exilio que había ocupado casi la totalidad de bién hacía emerger fa pregunta acerca de si "lo nuevo' que
los últimos cuarenta años de su vida. efectivamente estaba surgiendo de esas transformaciones
Cuatro años después, Sarmiento lo seguirá en el mismo camino a la conformaba un mundo mejor, más habitable que aquel que
tumba y a la posteridad. Con ellos agonizaba una época a la que estos había definido el pasado.
miembros brillantes de la Generación del 37 habían alimentado con la
pasión y el furor de sus polémicas, y nacía otra, cuyo panorama se había Para introducirnos en esta nueva lección, recordemos que el
modificado material y simbólicamente, y que exploraremos en la pró- período abierto con la batalla de Caseros en 1852 se ha cerrado en
xima lección. 1880 con el triunfo del estado nacional, y se inicia con el ascenso al
gobierno de un sector político liderado por el joven general Julio Ar-
gentino Roca, quien ha montado una eficiente máquina política a tra-
vés del Partido Autonomista Nacional.
En esa década de 1880 se verifica el cumplimiento de significativos
procesos modemizadores en las áreas política, económica y social. Se
concluye la estructuración del estado nacional, que ahora ostenta el

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