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Krishnamurti Esa Luz en Uno Mismo

«La meditación es la completa comprensión de la totalidad de la vida, de la que nace la acción correcta. La meditación es el silencio absoluto de la mente. […] Solo en ese silencio total, completo y no adulterado se encuentra lo que es verdad, lo que existe de eternidad en eternidad. Esto es meditación». En esta obra, Krishnamurti nos urge a descubrir por nosotros mismos la esencia de la verdadera meditación, la única capaz de originar la acción correcta en nuestra vida y en la sociedad. Nos pre
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Krishnamurti Esa Luz en Uno Mismo

«La meditación es la completa comprensión de la totalidad de la vida, de la que nace la acción correcta. La meditación es el silencio absoluto de la mente. […] Solo en ese silencio total, completo y no adulterado se encuentra lo que es verdad, lo que existe de eternidad en eternidad. Esto es meditación». En esta obra, Krishnamurti nos urge a descubrir por nosotros mismos la esencia de la verdadera meditación, la única capaz de originar la acción correcta en nuestra vida y en la sociedad. Nos pre
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ESA LUZ EN UNO MISMO

Krishnamurti
Prálogo·········································¿·/'·································· 9

Una nueva conciencia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13


El milagro de la atención ............. >1.................................. 15
Vivir en bondad ............................ ·:.................................. 23
Esa luz en uno mismo...................................................... 29
Investigar la verdad........................................................... 39
La belleza de la virtud .... ... .. ....... ... .. ... ... .... .... .. ... .. .. ... .. .. . .. 43
La suma de toda la energía . .. . . . . . . . . .. . . . . .. . . . . .. . . .. .. . . .. . .. . . .. .. .. . 47
Lo eterno e intemporalmente sagrado.............................. 53
¿Qué es la creación?......................................................... 63
Vivír sín la acción de la voluntad...................................... 71
Armonía entre lo conocido y lo desconocido................... 85
Una vida sagrada.............................................................. 95
Observando desde una mente silenciosa . . . . . . . . .. .. . . .. . . .. . . . .. . . 103
La iluminación no es un lugar fijo.................................... 111
El final de la búsqueda....................................................... 123
Observación pura . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . 131
ser proporcionada por otro . . . . . . .. . . .. . . .. .. . . . 141
pe1nsari11en1:o no puede tocir .. .. . . . . . l 55

169
e ONFORME
ría del mundo
nos acercamos al final de lo que la mayo-
occident~.l ha dado en llamar
segundo milenio, entre agnosos planes para su cele-
bración, miramos a nuestro aln;dedor y vemos los asom-
brosos avances de la ciencia, la ,ili.1edicina, b tecnología,
el

el
conocimiento y el acceso a la información, además de b
guerra, la pobreza, el hambre, la corrupción política y reh-
giosa, la agitación social,. la expoliación del medio ambien-
te, el terrorismo y el gran sufr,imiento incluso entre los más
acomodados. Durante miles de aüos hemos dirigido la
mirada al exterior, hemos dependido de los expertos que
actualmente acaparan y manipulan información de increí-
ble complejidad, y de los consejeros, terapeutas, «educado-
res), y líderes religiosos para resolver nuestras convulsiones
personales y colectivas. No obstante, persisten los proble-
mas fundamentales del miedo, el conflícto, la relación y las
vidas sin sentido.
muchos años en que sostuvo discusiones
estratos de la sociedad, y en sus
charlas ante numeroso público por
namurti habló de la· riecesidad de
interior, de conocernos a nosotros mismos, si hemos de
comprender los conflictos profundamente arraigados del
individuo y, por consiguiente, de la sociedad, pues {<somos
e1 mundo»; nuestro caos individual crea el desorden global.
Las páginas que se presentan a continuación, extraídas
de pláticas anteriormente inéditas, ofrecen las percepciones
intemporales de Krishnamurti sobre dónde cada uno de
nosotros puede descubrir la fuente de la verdadera libertad,
la sabiduría y 1a bondad de la humanidad.

RAv McCov
Krishnamurti Foundation Trust
·ESA LUZ EN UNO MISMO
y una moralidad totalmente

U
NA NUEVA CONCIENCIA
nueva son indispensables ;para producir un can1bio
radical en la cultura y la estructura social actuales.
Esto es obvio. No obstante, la i~quierda, la derecha y los
revolucionarios parecen pasarlo pór alto. Todo dogma, toda
fórmula e ideología forman parte de la vieja conciencia; son
las invenciones del pensamiento, cuya actividad es fragmen-
tación: la izquierda, la derecha y el centro. Esto es lo que
está sucediendo a nuestro alrededor. Uno ve [Link] de
un cambio social, económico y moral, pero la respuesta pro-
cede de la vieja conciencia, siendo el pensamiento el actor
principal. El desorden, la confusión y la aflicción en que los
seres humanos se han sumido están dentro del área de la vie-
ja conciencia, y si eso no cambia profundamente, cualquier
actividad humana, política, económica o religiosa, solo nos
conducirá a la destrucción tanto mutua como de la tierra.

mismo; esta luz es la


1as rn::mas1e\i'eses1canhechas por el
pensamiento y, por consiguiente, son .. .... ,=..u,-,.., .• ...

tradictorias. Ser una luz para sí mismo ,,,.""u,,.,..., ..


luz de otro, por muy razonable, lógica, histórica y convin-
cente que sea. Usted no puede ser una luz para sí mismo si
se ampara en las oscuras sombras de la autoridad, del dog-
1na, de la conclusión. La moralidad no está hecha por el
pensamiento; no es consecuencia de la presión ambiental;
no es del ayer, de la tradición. La moralidad es hija del amor
y el amor no es deseo y placer. El goce sexual o sensorial
no es amor.
La libertad es ser una luz para sí mismo; entonces no es
una abstracción, algo ingeniado por el pensamiento. La ver-
dadera libertad es ser libre de la dependencia, del apego, del
afan de experiencia. Ser libre de la estructura misma del
pensamiento es ser una luz para sí. En esta luz tiene lugar
toda acción y, por consiguente, nunca es contradictoria. La
contradicción solo existe cuando esa luz está separada de la
acción, cuando el actor está separado de la acción. El ideal,
el principio, es el movimiento estéril del pensamiento y no
puede coexistir con esta luz; lo uno niega lo otro. Donde
esté el observador, esta luz y este amor no existen. La
estructura del observador está compuesta por el pensa-
miento, el (Ual nunca es nuevo ni libre. No hay ningún
<(cómo», sistema ni práctica. Solo existe el ver que es el
hacer. Usted tiene que ver, no a través de los ojos
Esta luz, esta ley, no es ni suya ni de otro.
es amor.
8
)
p ODEMOS dejar de lado todas las ideas, conceptos y
teorías y averiguar por [Link] mismos si existe
\e algo sagrado -no la pal~lf,ra, porque la palabra no
es la cosa, la descripción no es lo descrito-, si hay algo
real, no una imaginación, algo ih..1sorio,fantasioso, no un
4
mito, sino una realidad que nunca· puede ser destruida, una
verdad que es perdurable?
Para descubrir eso, para dar con ello, toda clase de auto-
ridad, especialmente la espiritual, debe ser totalmente des-
cartada, porque supone conformismo, obediencia, acepta-
ción de ciei:ta pauta. Una mente debe ser capaz de
mantenerse sola, de ser su propia luz. Seguir a otro, perte-
necer a un grupo, practicar métodos de meditación pres-
critos por una autoridad, por la tradición, es totalmente
irrelevante para aquel que investiga la cuestión de si existe
algo eterno, intemporal, algo que el pensamiento no pue-
de medir y que opera en nuestra vida diaria. Si no funcio-
...,..de nuestra vida cotidiana, entonces la niedi-
'"''"'''"'""'··1"'·1····
inútil. Todo esto
renda entre aislamiento y recogimiento; entré Ja [Link]
ser capaz de mantener la propia autonon1ía de manera.
ra, no confusa, incontanünada.
Lo que nos concierne es la totalidad de la vida; no uno
de sus segmentos o fragmentos, sino la totalidad de lo que
hacemos, pensamos, sentimos y como nos comportamos.
Puesto que lo que nos incumbe es la totalidad de la vida,
en manera alguna podemos tomar un fragmento, que es el
pensamiento, y por ese medio resolver todos nuestros pro-
blemas. El pensamiento puede concederse autoridad a sí
mismo para juntar a todos los demás fragmentos, los cualt>s
han sido creados por el propio pensamiento. Estamos con-
dicionados a pensar en términos de progreso, de consecu-
ción gradual. La gente cree en la evolución psicológica,
pero ¿acaso existe el «yo» que, psicológicamente, consigue
algo que no sea la proyección del pensamiento?
Para averiguar si existe algo que no sea proyectado por
el pensamiento, que no sea una ilusión, un mito, debemos
preguntarnos si el pensamiento puede ser controlado, man-
tenido en suspenso, suprimido, de manera que la mente
esté completamente quieta. Control implica el controlador
y lo controlado, ¿no es cierto? ¿Quién es el controlador?
¿No es est;,etambién creado por el pensamiento, uno de sus
fragmentos que ha asumido la autoridad del controlador? Si
usted ve eso, entonces el controlador es lo cumro1;:mc1;.
17

Si no hay ningún controlador, porque el controlador es


lo controlado, entonces, ¿qué sucede? Cuando hay división
entre el controlador y lo controlado, hay conflicto y desper-
dicio de energía. Cuando el controlador es lo controlado,
no hay desgaste de energía. Entonces tiene lugar la acumu-
lación de toda esa energía que había sido disipada en la
represión, en la resistencia producida por la división entre el
controlador y lo controlado. Cuando no hay división algu-
na, usted tiene toda esa energía para ir más allá de aquello
que creyó que debía se~ controlado. Debe [Link]
claramente que en la meditaciÓI}/10 hay ningún control ni
sometimiento del pensamiento· 'a'una disciplina, porque el
que disciplina y controla es un f~agmento del pensamiento.
Si usted ve la verdad de eso, entdnces posee toda la energía
que ha sido disipada mediante la comparación, el control y
la represión para ir más allá de lo que realmente es.
Estamos preguntando si la mente puede estar absoluta-
mente quieta, porque lo que e;stá quieto tiene gran energía.
Es la suma de toda la energía. La mente, que está parlotean-
do, siempre en movimiento, que es el pensamiento conti-
nuamente mirando hacia atrás, recordando, acumulando
conocimiento, cambiando constantemente, ¿puede estar
completamente quieta? ¿Ha intentado alguna vez descubrir
si el pensamiento puede estarse quieto? ¿De qué forma va
a averiguar cómo producir esta quietud del pensamiento?
Mire, el pensamiento es tiempo y el tiempo es movimien-
to, medida. En la vida diaria usted mide, compara, tanto en
enlO psicológico; Eso es medida; la campa-
18

ración- significa medida. ¿Puede usted vivir sin comparación


en la vida diaria? ¿Puede dejar de comparar por completo;
no en la meditación sino en la vida de cada día? Usted
compara cuando escoge entre dos tejidos, esta tela o esa,
cuando compara dos automóviles o partes del conocimien-
to, pero en el plano psicológico, interior,nos comparamos
con otros. Cuando esa comparación cesa, co1no debe ser,
entonces, ¿podemos valernos completamente por nosotros
mismos? Eso es lo que está implícito cuando no hay nin-
guna comparación, lo cual no significa que usted vegete.
De modo que, ¿puede usted vivir su vida diaria sin compa-
ración? Hágalo una vez y descubrirá lo que eso implica.
Entonces usted se desprende de una enorme carga; y cuan-
do descarga un peso innecesario, tiene energía.
¿Le ha puesto alguna vez atención a algo de manera
total? ¿Le está usted prestando atención a lo que dice el que
habla? ¿O escucha con una mente comparativa que ha
adquirido cierto conocimiento y está cotejando lo qur se
dice con lo que ya sabe? ¿Está interpretando lo que se dice
según su propio conocimiento, tendencia o prejuicio? Eso
no es atención, ¿verdad? Si presta completa atención con su
cuerpo, sus nervios, sus ojos, sus oídos, su mente, con todo
su ser, no hay centro desde el que esté atendiendo, solo hay
. ,_
atención. Esa atención es silencio completo.
Por favor, escuche esto. Desgraciadamente, nadie le va
a decir todas estas cosas, así que, por favor, póngale aten-
ción a lo que se dice, de manera que el acto
escuchar sea un milagro de atención. En esa ....~~·~•~i....,,,.:
EL MILAGRO DELAATENCIÓN 19

hay límites, no hay fronteras y, por consiguiente, no hay


dirección. Solo hay atención, y, cuando la hay, no existen
ni el <<ustedi>
ni el <íyo»,no hay dualidad, no hay observador
y observado. Y esto no es posible cuando la mente se mue-
ve en una dirección determinada.
Se nos educa y condiciona para que nos movamos
siguiendo direcciones, de aquí hacia allá. Tenernos una
idea, una creencia, un concepto o fórmula de que existe
una realidad, una dicha, de que hay algo más allá del pen-
samiento, y fijamos eso como una meta, un ideal, un rum-
bo, y nos encaminamos en e~~' sentido. Cuando usted
camina en una dirección, no hay espacio. Cuando se con-
centra, se dirige o piensa en dete.,minada dirección, no tie-
ne espacio en la mente. No tiene espacio cuando su men-
te está atestada de apegos, de temores, de la búsqueda de
placeres, del deseo de poder y posición. Cuando la mente
está atiborrada, no dispone de ningún espacio. El espacio
es necesario, y cuando hay atención no hay dirección, sino
espac10.
Ahora bien, la meditación implica que no hay movi-
miento alguno. Eso significa que la mente está completa-
mente quieta, que [Link] mueve en ningún sentido. No hay
ningún movimiento, el cual es tiempo y pensamiento. Si
ve, no la descripción verbal, sino la verdad de esto, la cual
no puede ser descrita, entonces existe esa mente callada y
quieta. Y es necesario tener una mente callada, pero no con
el objeto de dormir por más tiempo, de hacer mejor su tra-
[Link]>o:de conseguir más dinero.
20 ESA•LUZ EN UNO MISMO

Las vidas de 1a mayoría de las personas son pobres y


vacías. Aunque puedan poseer muchísimo conocimiento,
sus vidas son míseras, contradictorias, infelices, faltas de
integridad. Todo eso es pobreza, y esas personas desperdi-
cian sus vidas tratando de hacerse interiormente ricas, cul-
tivando varias clases de virtudes y todo el resto de ese
absurdo desatino. No es que no sea necesaria, pero la vir-
tud es orden, y usted solo podrá comprender el orden
cuando haya investigado el desorden dentro de sí mismo.
Llevamos vidas desordenadas; ese es un hecho. El desorden
es la contradicción, la confusión, los diversos deseos agresi-
vos, el decir una cosa y hacer otra, el tener ideales, y la divi-
sión entre los ideales y uno mismo. Todo eso es desorden,
y cuando se da cuenta de él y le presta toda su atención, de
esta surge el orden, el cual es virtud, algo vivo, no algo
fabricado, practicado y afeado.
La meditación es la transformación de la mente, una
revolución psicológica, de tal manera que, no en teoría o
como ideal, sino en cada movimiento de nuestra vida dia-
ria, haya compasión, amor y la energía que trasciende toda
la mezquindad, cerrazón y superficialidad. Cuando lamen-
te está verdaderamente callada, no acallada mediante el
deseo y 1~ voluntad, entonces existe una clase de movi".'
miento totalmente distinto que no pertenece al tiempo.
Como usted comprenderá, sería absurdo adentrarnos
en eso. Sería una descripción verbal y, por lo tanto, irreaL
Lo importante es el arte de la meditación, Una acepciélndé
la palabra <íartel>es ponerlo todo en su justo lugar, poriet:'ló
EL MILAGRO DE LA ATENCIÓN 21

todo, en nuestra vida diaria, en su sitio, de manera que no


haya confusión. Y cuando en nuestra vida de cada día haya
orden, recta conducta y una 111ente que esté completa1nen-
te callada, entonces la. mente descubrirá por sí misma si Jo
inconmensurable existe o no. Hasta que usted descubra eso
que es la más alta forma de santidad, la vida será anodina y
carente de sentido. Y esa es la razón por la que 1a recta
meditación es absolutamente necesaria, de forma que la
mente se vuelva joven, fresca e inocente. Inocente significa
incapaz de ser herida. Todo eso está implícito en la medi-
tación no desvinculada de nue~;ra vida diaria. La medita-
ción es necesaría en la misma c6'~11prensión de nuestro vivir
cotidiano. O sea, atender por c,ompleto, cuando habla con
'\
alguien, a su forma de andar y üe pensar, a lo que piensa;
prestarle atención a eso forma parte de la meditación.
La meditación no es una evasión. No es algo misterio-
so. De la meditación se desprende una vida que es santa,
sagrada. Y, por consiguiente, usted trata todas las cosas
como sagradas.
Vivir en bondad

)
e p
OR QUÉ EL HOMBRE nf} ha sido capaz de cambiar?
Solo cambia un poco' ·aquí y allá, y, no obstante,
\a, demanda que haya ur:ia buena sociedad. Quiere
orden, no solo en sí mismo y ecl sus relaciones, ya sean estas
muy íntimas o de otra índole, sino que además quiere algu-
na clase de paz en el mundo; quiere que le dejen tranquilo
para florecer, para tener alguna clase de beatitud. Si obser-
va, esta ha sido la exigencia de la humanidad a lo largo de
la historia, desde los tiempos antiguos. Y, sin embargo,
cuanto más civilizado se vuelve el hombre, más desorden
crea, más guerras hay. La Tierra no ha conocido ningún
periodo en el que no haya habido guerras, en el que el
hombre no haya matado al hombre, una religión ha des-
truido a otra religión, una institución u organización ha
dominado y suprimido a otras.
Consciente de esta lucha perpetua,. ¿no se pregunta
algu11avez si es posible vivir en este mundo, no huir de él,
no recluirse en Una comuna o convertirse en ermitaño o
24

monj~, sino vivir en este mundo de n1anera sensata, feliz e


inteligente., sin que continúe toda esa lucha por dentro y
por fuera? Si lo hace, y espero que lo esté haciendo ahora,
porque estamos pensando juntos, entonces usted debe exi-
gir que haya una buena sociedad.
Originar una buena sociedad ha sido el sueüo de los
antiguos hindúes, griegos y egipcios. Y una buena sociedad
solo podrá existir cuando el hombre sea bueno, porque al
ser bueno creará bondad en sus relaciones, en sus acciones,
en su forma de vida.
Lo bueno también significa lo que es bello. Lo bueno
también quiere decir lo que es sagrado; está relacionado
con Dios, con los más altos principios. Se necesita com-
prender muy claramente esa palabra bueno. Cuando haya
bondad en usted, entonces cualquier cosa que haga será
buena: sus relaciones, sus acciones, su forma de pensar.
Uno puede captar de forma instantánea toda la significa-
ción de esa palabra, su extraordinaria cualídad.
Por favor, reflexionemos cuidadosamente sobre esto
juntos, porque si realmente lo investiga muy a fondo, esto
afectará su conciencia, su manera de pensar, su forma de
vivir. Así que, por favor, póngale un poco de atención a la
comprensión de esa palabra.- La-palabra no es la cosa. Püe-
do describir una montaña de la manera más bella, pintarla,
componer un poema, pero la palabra, la descripción, el
poema, no es lo real. Por lo general nos dejamos arrastrar
emocional e irracionalmente por las
palabra.
V!Vl !t EN· 130J\il)AJ) 25

La bondad no es lo· opuesto de lo que es malo, no está


para nada relacionada con lo que es feo, maligno, malo, con
lo que no es bello. La bondad existe por sí sola. Si usted
dice que el bien es el resultado de lo malo, de lo maligno o
feo, entonces el bien contiene en sí lo malo, lo feo, lo bru-
tal. De manera que el bien debe carecer, y carece de toda
relación con lo que no es bueno.
Lo bueno no puede existir de ningún modo cuando hay
aceptación de cualquier autor1dad. La autoridad es muy
compleja. Existe la autoridad de la ley gue el hombre ha
compilado durante muchísimos';1,..,.siglos. .Existen la ley de la
naturaleza, la ley de nuestra propia experiencia, a la que
obedecemos, la de las reaccion~s mezquinas que dominan
nuestras vidas. Luego existen las feyes de las instituciones, de
las creencias organizadas a las que se da el nombre de dog-
mas o religiones. Estamos diciendo que la bondad carece
por completo de relación con cualquier forma de autoridad.
Examínelo, mírelo. La bondad no es la búsqueda de
conformismo. Si usted se adapta a una creencia, a un con-
cepto, a una_idea o principio, eso no es bueno, porque crea
conflicto. La bondad no puede florecer por mediación de
otro, de una figura religiosa, del dogma o la creencia; solo
puede florecer en el terreno de la atención total, en la cual
no hay autoridad alguna. La esencia de la bondad es una
mente que no está en conflicto. Y la bondad conlleva gran
_responsabilidad. Usted no puede ser bueno y permitir que
haya guerras; De modo que una persona que sea verdade-
raiüente bnena es responsable de la totalidad de su vida.
26 ESA LUZ EN UNO MISMO

E,stamos preguntando si alguien que ha vivido en· una


sociedad, bajo las presiones institucionales, de las creencias,
de los religiosos autoritarios, puede ser bueno; porque solo
crearemos una sociedad diferente si usted, corno ser huma-
no, es total, absoluta, no parcialmente, bueno. ¿Es posible
ser bueno viviendo en este n~undo, estando casado, con
hijos y trabajos? Estamos empleando la palabra en el senti-
do que implica gran responsabilidad, cuidado, atención,
diligencia, amor. La palabra bueno contiene todo eso. ¿Es
eso posible para usted que tiene la amabilidad de escuchar?
Si no es posible, entonces usted acepta la sociedad tal cual
es. Para crear una sociedad diferente, que sea esencialmen-
te buena, en el contexto en el que estamos usando esa pala-
bra, se requiere gran energía. Esto demanda su atención, es
decir, su energía. Los seres humanos tienen energía de
sobra; cuando quierenhacer algo, lo hacen.
¿Qué impide que cada ser humano sea completamente
bueno? ¿Cuál es la barrera? ¿Cuál es el impedimento? ¿Por
qué los seres humanos, usted, no son radical, sensatamente
buenos? Uno que observa se da cuenta de lo que el mun-
do es y de que él es el mundo, de que el mundo no es dis-
tinto de él, de que él ha creado ese mundo, la sociedad, las
religiones con sus innumerables dogmas, creencias; rituales,
particion~s y facciones. Esto lo han creado los seres huma-
nos. ¿Es eso lo que nos está impidiendo ser buenos? ¿Se
debe a que creemos o a que estamos tan preocupados con
nuestros problemas de sexo, temor, ansiedad y S()ledad,
queriendo realizarnos o identificarnos con una cosa uotra?
27

¿Es eso lo que está impidiendo que un ser humano sea bue-
no? Si esas cosas nos lo están impidiendo, entonces no
poseen ningún valor. Si usted ve que cualquier presión,
proveniente de la dirección que sea, incluyendo su propia
creencia, sus propios principios e ideales, impide totalmen-
te que esa bondad se manifieste, entonces, naturalmente,
usted los descartará sin ninguna ambigüedad, sin ningún
conflicto, porque estos son estúpidos.
El gran caos y desorden extendidos por todo el mundo
representan un peligro para la vida. Se están expandiendo
por doquier. De manera que, c4 4lquier serio observador de
sí [Link] y del mundo debe li;cerse estas preguntas. Los
científicos, los políticos, los filó,sofos, los psicoanalistas, los
gurus, ya vengan de la India, deií Tíbet o de su propio país,
han proporcionado toda clase de teorías, pero no han
resuelto nuestros problemas humanos. Nadie más lo hará.
Nosotros mismos tenemos que resolverlos, porque los
hemos creado nosotros. Pero, desafortunadamente, no esta-
mos dispuestos a examinar nuestros propios problemas para
investigar por qué llevarnos vidas absolutamente centradas
en nosotros mismos, egoístas, como de hecho hacemos.
Estamos preguntando si podemos vivir con la bondad,
con su belleza, con su santidad. Si no podemos, entonces
aceptaremos el creciente peligro del caos en nuestras vidas,
en las de nuestros hijos, y así seguido en la línea de descen-
dencia.
¿Estamos dispuestos a adentrarnos en esta cuestión del
autoconocimiento? Porque uno es el mundo. Los seres
28 ESA LUZ EN UNO MlSi\tlO

humanos de todo el mundo, cualquiera que sea su [Link],


religión, nacionalidad y creencias, sufren psicológica, inte-
riormente. Pasan por grandes ansiedades, gran soledad, tie-
nen un extraordinario sentimiento de desesperación, de
depresión, una sensación de falta de sentido en nuestra
actual manera de vivir. En el mundo entero la gente es psi-
cológicamente similar. Esa es una realidad, esa es la verdad,
eso es un hecho. De modo que usted es, psicológicamente,
el mundo, y el .mundo es usted; y cuando usted se com-
prende a sí mismo, está comprendiendo toda la estructura y
naturaleza humanas. Esta no es una investigación mera-
mente egoísta, porque cuando se comprende, usted se tras-
ciende a sí mismo, se manifiesta otra dimensión.
¿Qué nos hará cambiar? ¿Más conmociones? ¿Más
catástrofes? ¿Distintas formas de gobierno? ¿Diferentes imá-
genes? ¿Otros ideales? Usted ha tenido variedades de estas
cosas y, no obstante, no ha cambiado. Cuanto más sofisti-
cada nuestra educación, cuanto más civilizados nos volve-
mos ~civilizados en el sentido de estar más distantes de la
naturaleza-, tanto más nos deshumanizamos. Por lo tanto,
¿qué debería hacer? Como ninguna de las cosas externas a
mí me va a ayudar, incluidos todos los dioses, entonces se
hace evidente que solo tengo que comprenderme .. Tengo
que ver loque soy y cambiarme radicalmente. Entonces; de
eso surge la bondad y uno puede crear una sociedad buena.
..
en uno tntstno

interminablemente, amonto-

U
NO PUEDE HABLAR
nando palabras unas sob,~t otras, llegando a varias
conclusiones, pero si de toda la confusión verbal
resulta una acción clara, esta val por diez mil palabras. La
1
mayoría de nosotros tiene miedo ''de actuar, porque estamos
confusos, somos desordenados, contradictorios y desdicha-
dos. A pesar de esta confusión, de este desorden, confiamos
en que pueda darse algún tipo de claridad, una claridad que
no provenga de otro, que no pueda nublarse nunca, que no
sea ni otorgada, ni inducida, ni capaz de sernos arrebatada,
una clarídad que se mantenga sin ningún esfuerzo de la
voluntad, sin ningún motivo, que no·.tenga fin y, por con-
siguiente, tampoco· principio.
La mayoría de nosotros; si somos un tanto conscientes
de nuestra confusión interior, deseamos esto, querernos una
claridad así. Veamos si podemos encontrar esta claridad, de
manera que su mente y su . corazón estén muy claros,
i111pert~rbados, sin ningún proble11u ni temor .. Sería in esti-
mablemente valioso ver si uno pudiera ser una luz para sí
30 ESA LUZ EN UNO MISMO

mismo, una luz que no tenga ninguna dependencia de otro


y que sea completamente libre. Uno puede explorar un
problema de forma intelectual, analítica, quitando una capa
tras otra de confusión y desorden, tomándose muchos días,
muchos años, tal vez toda una vida, para acaso no encon-
trarla ni siquiera entonces. Usted puede seguir ese procedi-
miento analítico de la causa y el efecto, o tal vez pueda elu-
dir todo eso por completo y llegar a ello directamente, sin
la mediación de ninguna autoridad del intelecto.
Hacer eso requiere meditación. Esa palabra, meditación,
ha sido bastante corrompida, manchada, al igual que la
palabra amor. Pero es una palabra preciosa; tiene mucho sig-
nificado. Hay mucha belleza, no en la palabra misma sino
en el significado detrás de la palabra. Vamos a ver por nosotros
mismos si podemos descubrir el estado de la mente que está
siempre en meditación. Para sentar los cimientos de esa
meditación, uno debe comprender lo que la vida es, lo que
es vivir y morir. La comprensión de la vida y del extraor-
dinario significado de la muerte es meditación. No es la
búsqueda de cierta experiencia nústica profunda, no es la
repetición continuada de una serie de palabras, por muy
santificadas o antiguas que sean. Eso solo aquieta la mente,
pero tampién · la vuelve insensible, estúpida; [Link].
Tanto le valdría tomarse un tranquilizante, ·que es mucho
más fácil. La repetición de palabras, la autohipnosis, la prác...c
tica de un sistema o método, no es meditación.
Experimentar supone un proceso de reconocimiento:
Ayer tuve una experiencia que me proporcionó placer ó
ESA LUZENUNOM!SMó 31

dolor. Para permanecer enteramente con esa experiencia,


uno debe reconocerla. El reconocimiento es de algo que ya
ha sucedido antes y, por consiguiente, la experiencia nunca
es nueva. La verdad nunca puede ser experimentada: esa es
su belleza, que es siempre nueva, que nunca es lo que suce-
dió ayer. El incidente que ayer tuvo lugar debe ser comple-
tamente olvidado, vivenciado y terminado en ese ayer.
Acarrearlo como una experiencia para ser evaluada en tér-
minos de éxito, o para impresionar o convencer a otros
transmitiendo ese algo extraordinario, parece totalmente
absurdo. Uno debe ser muy caut9/Y circunspecto en cuan-
to a la palabra experiencia,porque solo se puede recordar
una experiencia cuando ya le ha s~cedido a uno. Eso signi-
fica que debe haber un centro, un ··pensador, un observador
que retiene y mantiene lo que ya se acabó. No se puede de
ninguna de las maneras experimentar la verdad. Mientras
haya un centro de recordación constituido en «yo», en el
pensador, la verdad no existe. Y cuando otro dice tener una
experiencia de lo real, desconfie de él, no acepte su auto-
ridad.
Todos nosotros queremos aceptar a alguien que prome-
te algo, porque no tenemos luz en nosotros mismos. Pero
nadie puede darle esa luz: ningún gurú, maestro o salvador,
nadie. En el pasado aceptamos muchas autoridades, deposi-
tamos nuestra fe en los demás, y ellos o bien nos explota-
ron o fracasaron estrepitosamente. De manera que uno
debe negar y desconfiar de toda autoridad espiritual. Nadie
puede darnos la luz que nunca muere.
32

Seguir a otro es imitar. Seguir supone no solo negar la


claridad propia, la propia investigación, integridad y hones-
tidad, sino que además implica que en el seguimiento su
motivación es una recompensa. ¡La verdad no es una
recompensa! Si uno ha de comprender la verdad, toda for-
ma de premio y castigo debe ser descartada por completo.
La autoridad implica temor, y disciplinarse por miedo a no
conseguir lo que un explotador dice en nombre de la ver-
dad o de la experiencia, es negar la claridad y honestidad
propias. Si usted dice que debe n1editar, que debe seguir
cierto camino, cierto sistema, obviamente se está condicio-
nando a sí mismo de acuerdo con ese sistema o método. Tal
vez obtenga lo que el rn.étodo promete, pero eso no será
más que cenizas, pues el motivo es la consecución de un
fin, el éxito, en cuya raíz está el temor.
Entre usted y yono hay autoridad alguna. El que habla
no tiene ninguna autoridad en absoluto. Él no está tratan-
do de convencerle de nada ni pidiéndole que lo siga. Cuan-
do sigue a alguien, usted destruye a esa persona. El discí-
pulo destruye al maestm y el maestro al discípulo. Usted
puede ver cómo sucede esto históricamente y en la vida
diaria: cuando la esposa o el marido dominan el uno al
otro, se;. destruyen mutuamente. En eso no hay libertad
alguna, no hay belleza, no hay amor.
Si no sentarnos los cimientos correctos, unos cimientos
de orden, de trazo nítido y profundidad, entonces el pen-:
samiento debe volverse inevitablemente tortuoso, engaño-'-
so, irreal y, por lo tanto, sin valor. Establecer estos c:imién-
ESA LUZ EN UNO MlSMO 33

tos, este órden, es el principio de la meditación. Nuestra


vida, la vida diaria que llevamos desde el momento en que
1ucemos hasta que morimos, pasando por el matrimonio,
los hijos, los trabajos y .los logros, es un campo de bataHa,
no solo en nuestro interior, sino también exteriormente, en
la familia, en la oficina, en el grupo, en la comunidad.
Nuestra vida es una lucha constante. Eso es a lo que llama-
mos vivir. Dolor, temor, desesperación y ansiedad, junto
con un enorme sufrimiento que constantemente es nuestra
sombra, esa es nuestra vida. Tal vez una pequeña minoría
pueda observar este desorden si~/ aducir excusas externas,
aunque existen causas exteriores, en defensa de esta confu-
sión. Tal vez una pequeña minoría pueda observar el desor-
\
den, conocerlo, mirarlo no solo eh el nivel consciente, sino
también en un nivel más profundo, sin aceptar ni negar ese
desorden, esa confusión, el espantoso desconcierto . en
nosotros mismos y en el mundo. Siempre es la pegue11a
minoría la que origina un cambio vital.
Se ha escrito mucho, especialmente en Occidente,
acerca de la mente inconsciente. Se le ha dado una signifi-
cación extraordinaria. Pero es tan trivial, tan superficial
como la mente consciente. Lo puede observar usted mis-
mo. Si lo hace, verá· que lo que se llama inconsciente es el
residuo de la raza, de la cultura, de la. familia y de sus pro-
pios motivos y apetencias. Está ahí, oculto. Y la mente
conscientr¡; está ocupada con la rutina diaria de la vida, con
ir a la oficina; el sexo y demás. Darle importancia a una o
aotra patecería·.ser algo· totalmente·· estéril.· Ambas tienen
34

muy poco significado, excepto que la mente consciente tie-


ne que poseer conocimientos técnicos para ganarse la vida.
Esta batalla constante, tanto por dentro, en el nivel más
profundo, como en el nivel superficial, es nuestra forma de
vida. Es una forma de desorden, de desbarajuste, contradic-
ción y desdicha, y no tiene sentido; es infantil que una
mente atrapada en eso intente meditar. Meditar es producir
orden en esta confusión, y no mediante el esfuerzo, porque
todo esfuerzo distorsiona la mente. Para ver la verdad, ]a
mente debe estar absolutamente clara, sin ninguna distor-
sión, compulsión o dirección.
De modo que debemos sentar los cimientos. O sea,
debe haber virtud. El orden es virtud. La virtud no tiene
absolutamente nada que ver con la moralidad social que
aceptamos. La sociedad nos ha impuesto cierta moralidad,
pero la sociedad es el producto de cada ser humano. La
sociedad, con su moralidad, dice que usted puede ser codi-
cioso, que puede matar a otro en nombre de Dios, en
nombre de su país, en el de un ideal, que puede ser com-
petitivo y envidioso dentro de la ley. Semejante moralidad
no es moralidad en absoluto. Usted debe negar totalmente
esa moralidad dentro de sí para ser virtuoso. Esa es la belle-
za de la virtud: no es un hábito, algo que se practique día
tras día. Eso es mecánico, una rutina sin sentido, pero ser
virtuoso significa saber lo que es el desorden, el cual es la
contradicción en nuestro interior, la tiranía de los varios
placeres, deseos_y ambiciones, de la codicia; la envidia y el
temor. Esas son las causas del desorden- dentro y fuerá de
ESA LUZ EN UNO MISMO 35

nosotros. Darse cuenta de eso es estar en contacto con el


desorden. Y usted solo puede estar en contacto con él
cuando no lo niega, cuando no le encuentra excusas, cuan-
do no culpa a otros de ello.
El orden no es algo que usted establezca: en la negación
del desorden, hay orden. La virtud, que es orden, surge de
conocer toda la naturaleza y estructura del desorden. Esto
es bastante simple si observamos en nosotros mismos lo
completamente desordenados y contradictorios que somos:
odiamos y creemos que amamos. Ese es el principio del
desorden, de la dualidad; y la vir~i:id no es el resultado de la
(l'

dualidad. La virtud es algo vivo, que hay que reanudar dia-


riamente; no es la repetición de algo a lo que ayer se le lla-
mó virtud. Eso es mecánico, caknte de valor. De modo
que debe haber orden. Y eso forma parte de la meditación.
· El orden significa belleza; y hay poca belleza en nuestra
vida. La belleza no está hecha por el hombre; no se
encuentra en un cuadro, por muy moderno o antiguo que
sea; no está en un edificio, en una estatua, en una nube, en
una hoja o sobre el agua. La belleza está donde hay orden,
en una mente que no está confusa, que es absolutamente
ordenada. Y solo podrá haber orden donde haya abnega-
ción total· de sí mismo, cuando el «ym no tenga la menor
importancia. El fin del <iym es parte de la meditación: esa
es la únicameditación.
Usted ha vivido en el pensamiento. Le ha otorgado tre-
menda importancia al pensamiento, pero este es viejo, nun-
ca es nuevo, esla continuación de la memoria. Si usted ha
36 ESA LOZ EN UNO MJSMO

vivido ahí, obviamente hay alguna clase de continuidad;


Y es una continuidad que está muerta, concluida, acabada.
Es algo viejo, pero solo lo que termina puede tener algo
nuevo. De nianera que es muy importante comprender el
morir. Morir a todo lo que uno conoce. ¿Lo ha intentado
alguna vez? Estar libre de lo conocido, de su memoria, aun-
que sea durante unos cuantos días; estar libre de su placer,
sin ningún argumento, sin temor alguno; morir a su fami-
lia, a su casa, a su nmnbre; volverse completamente anóni-
1110. Solo la persona que es totalinente anónima se encuen-

tra en un estado de no-violencia, no tiene violencia alguna.


Morir cada día, no con10 una idea, sino de verdad. Hágalo
alguna vez.
Uno ha acumulado tanto, no solo libros, casas y la
cuenta bancaria, sino interiormente: los recuerdos de los
insultos, de la adulación, de sus experiencias particulares, de
logros neuróticos que le conceden una posición social.
Morir a todo eso sin argmnento, sin discusión, sin ningún
temor, simplemente desprenderse de ello. Hágalo alguna
vez y verá. No deshacíendose de su esposa, de su marido,
de sus hijos, de su casa o de su ropa, sino haciéndolo psi-
cológica e interiormente; eso es no estar apegado a nada.
Hay graq belleza en esto. Al fin y al cabo; eso es amor, ¿no
es cierto? El amor no es apego. Cuando hay apego; hay
temor. Y el temor inevitablemente se vuelve autoritario,
posesivo, dominante y tiránico.
La meditación es la comprensión de la vida, lo cúaLés
. producir orden. El orden es virtud; que es luz.
37

puede ser encendida por otro, por muy experimentado, lis-


to, erudito o espiritual que sea. Nadie en la Tierra o en el
cielo puede encenderla,' excepto usted mismo, en su propía
comprensión y meditación.
¡Morir a todo dentro de uno mismo! Porque el amor es
inocente y fresco, joven y claro. Si uno ha establecido este
orden, esta virtud, belleza y luz en sí nüsmo, entonces pue-
de ir más allá. Esto significa que la mente, una vez ha esta-
blecido el orden, el cual no es del pensamiento, se vuelve
completamente quieta y silenciosa de forma natural, sin
ninguna coacción ni disciplina.\f; Y toda acción, el diario
vivir, puede tener lugar a la luz de -ese silencio y desde el
silencio. _
Y si uno fuese lo suficienttuente afortunado como
para haber llegado tan lejos, entonces en ese silencio hay un
movimiento por completo diferente, que no es del tiempo
ni de las palabras, que el pensamiento no puede medir, por-
que es siempre nuevo. Esto es ese algo inconmensurable
que el hombre ha buscado perpetuamente. Pero usted tie-
ne que descubrirlo, no puede serle otorgado. No es la pala-
bra ni el símbolo. Esos son destructivos. Pero para que eso
venga, usted debe poseer orden completo, belleza y amor.
Por lo tanto, debe morir a todo lo que conoce psicológica-
mente, de modo que su mente esté clara, no torturada, y
que vea las cosas como son, tanto interior como exterior-
n1ente.
Itrvéstigat la verdad

)
e HAY ALGO SAGRADO en la vida, algo no inventado
por el pensamiento? -,} hombre se ha hecho esta
l,. pregunta desde la inmensidad de los tiempos.
¿Hay algo más allá de toda la confusión, aflicción, tinieblas
e ilusiones, más allá de las instituJiones y las reformas? ¿Hay
algo realmente verdadero, algo más allá del tiempo, tan
inmenso que el pensamiento no puede alcanzarlo? El hom-
bre ha indagado en esto y, al parecer, solo muy pocas per-
sonas han sido libres para penetrar en ese mundo. Desde los
tiempos antiguos, los sacerdotes se han interpuesto entre el
buscador y lo que este espera encontrar. El sacerdote inter-
preta, se convierte en el hombre que sabe, o que cree saber,
y el buscador acaba apartado, desviado de su camino, per-
dido.
Haga lo que haga, el pensamiento no es sagrado. Es un
proceso material, como también nosotros somos materia.
El pensamiento ha dividido a la gente en religiones y
nadár1alidades> El pensamíento nace del conocimiento, y el
éonácimiéhto r11.1ricaés total acerca de nada; por consi-
40

guiente, el pensamiento siempre es [Link] y separativo.


Donde haya acción separativa, debe haber conflicto: comu-
nista y capitalista, ár~1bey judío, hindú y musulmán. Todas
estas divisiones provienen de los procesos del pensamiento,
y donde haya división debe haber conflicto. Esa es una ley.
Nada de lo que el pensamiento ha producido, ya sea en
libros, iglesias, templos o mezquitas, es sagrado. Ningún
sfrnbolo es sagrado. Eso no es religión; es meramente una
forma de pensamiento, una reacción superficial a lo que se
le llama sagrado.
Para investigar la verdad uno debe reunir toda la ener-
gía. Uno debe tener la capacidad y ser diligente, no para
actuar según una pauta, sino para observar los propios pen-
samientos, sentimientos, antagonismos y temores e ir más
allá de ellos, de manera que la mente esté completamente
libre. Para investigar lo que es más sagrado, anónimo, intem-
poral, obviamente uno no debe pertenecer a ningún grupo,
a -ninguna religión, ni tener ninguna creencia o fe, porque
estas aceptan como verdadero algo que puede. no existir. La
naturaleza de la creencia es aceptar algo como verdadero siri
averiguar mediante la investigación, la vitalidad y la energía
propias. Usted cree porque en la creencia hay cierta forma
de seguridad, de comodidad, pero una persona que mera-
mente esté "buscando comodjdad psicológica nunca dará con
lo que está más allá del tiempo. De modo que debe haber
libertad total. ¿Podemos liberarnos. de todo nuestro condi--
cionamiento psícológico? El-condicionamiento biológicÓies
natural, pero el psicológico; los oclios; los antagonis111os, el
INVESTIGAR LA VERDl\D 41

todas las cosas que acarrean confusión, son la natu-


oq::,rt1l10;
raleza misma del ego, que es pensamiento.
Para descubrir debe haber atención, no concentración.
Meditar es realmente ünportante, porgue una mt'nte que es
meramente mecánica, como lo es el pensamiento, nunca
puede encontrar aquello que es orden supremo y total y,
por consiguiente, completa libertad. El universo está total-
mente en orden. La mente [Link] está en desorden, y uno
tiene que poseer una mente extraordinariamente ordenada,
una mente que haya comprendido el desorden y esté libre
de contradicción, imitación y cofformismo. Una mente así
es una mente atenta. Está compiétam~nte atenta a todo lo
que hace, a todas sus acciones en la relación. La atención
no es concentración. La concentt·)ción es restringida, estre-
cha y limitada, mientras que la atención no tiene límite. En
la atención existe la cualidad del silencio; no del silencio
inventado por el pensamiento, del que surge después del
ruido, o de un pensamiento que espera a otro pensamien-
to. Debe haber ese silencio que no es producido por el
deseo, la voluntad o el pensamiento. Y en esa meditación
no hay controlador alguno. En todos los sistemas inventa-
dos por grupos siempre hay esfuerzo, control y disciplina.
Pero disciplina no significa conformarse, sino aprender, de
modo que su mente se vuelve cada vez más sutil. Aprender
es un movimiento constante; no se basa en el conocimien-
to. La meditación es liberación de lo conocido, el cual es
medidá. Y en esa meditación hay absoluto silencio.
Er1tonces, solo en ese silencio, lo que no tiene nombre cs.
La belléza de-la virtud

es movimiento entre «lo que esi, y <do

E
L PENSAMIENTO
que debería sen. El pensamiento es el tiempo para
cubrir ese espacio, y mienJ::_ras exista la división psico-
lógica entre esto y eso, el movimiento es el tiempo del pen-
samiento. De modo que el pe~amiento es tiempo como
movimiento. ¿Existe el tiempo 'como movimiento, como
pensamiento, cuando solo hay observación de <do que e9,?
O sea, no observación a modo del observador y lo obser-
vado, sino solo observación sin el movimiento de trascen-
der «lo que es)>.Es muy importante que la mente entienda
esto, porque el pensamiento puede crear las in1ágenes más
maravillosas de lo que es sagrado y santo, que es lo que han
hecho todas las religiones. Todas ellas se fundamentan en el
pensamiento. Todas consisten en la organización del pensa-
miento; en creencia, dogma y rituales. De manera que, a
menos que haya una comprensión completa del ·pensa-
miento como tiempo y movimiento, la mente no puede de
ninguna manera· trascenderse a sí misma.
Se 11ófprepara, educa e instruye para convertir «lo que
~--.....
,.,,~
......sen>, en el ideal, y eso lleva tiempo.
44 ESA LUZ EN UNO M!SMO

Todo ese movimiento dd pensamiento para cubrirel espa-


cio entre «lo que es)>y <doque debería ser» es el tiempo que
lleva transformar al uno en el otro. Pero el observador es lo
observado; por lo tanto, no hay nada que cambiar, solo
existe <,loque es». El observador no sabe qué hacer con «lo
que es)>,por lo que prueba varios métodos para cambiarlo:
lo controla, intenta suprimirlo. Pero el observador es lo
observado: <doque es), es el observador. La ira, los celos, son
el observador; no hay celos aparte del observador; ambos
son una sola cosa. Cuando no hay movimiento alguno del
pensamiento en el tiempo para transformar «lo que esr,,
cuando el pensamiento percibe' que no hay ninguna posi-
bilidad de cambiar <doque CSl>, entonces ,do que es» cesa por
[Link], porque el observador es lo observado.
Indague en ello muy a fondo y lo comprobará por si
mismo. Es realmente muy simple. Si alguien no me gusta,
esa antipatía no es diferente del «yo» o del «tú». La entidad
que siente antipatía es la antipatía misma; no es algo sepa-
rado. Y cuando el pensamiento dice: «Debo superar mi
antipatía», entonces eso es movimiento en el tiempo para
superar lo que realmente es, lo cual es creado por el pensa-
miento. De modo que el observador, la entidad, y. aquello
a lo que, llamamos <íantipatía» son lo mismo. Por consi~
guíen te, hay una inmovilidad completa. No es la ínmovili~
dad de permanecer estático; es la total ausencia de movi~
miento y, por lo tan~o, el silencio completo. Dé modcJ que
el tiempo como movimiento, como pensamie11t6.<qt1e
obtiene un resultado; ..ha llegado por [Link] su fi11
y,
45

por consiguiente, la -acción es instantánea. De manera que


la mente ha sentado los cimientos, está libre del desorden y,
por lo tanto, existe el florecer de la [Link] y de la virtud.
En esos cimientos se encuentra la base de la relación entre
usted y el otro. En esa relación no hay actividad de 1a ima-
gen; solo hay relación, no una imagen ajustándose a otra.
Solo existe «lo que es» y no el cambio de «lo que es». La
transformación de «lo que es)) es el_movimiento del pensa-
miento en el [Link].
Cuando usted ha llegado a ese punto, la 1nente y las
células cerebrales se vuelven [Link]
¡,-,
quietas. El
cerebro que retiene recuerdos, experiencia y conocimiento
puede y debe funcionar en el campo de lo conocido. Pero
ahora esa mente o cerebro está ')libre de la actividad del
tiempo y del pensamiento. Entonces la mente está comple-
tamente quieta. Todo esto sucede sin ningún esfuerzo.
Todo esto debe tener lugar sin el menor asomo de discipli-
na o control, los cuales forman parte del desorden.
¿Sabe? Lo que estarnos diciendo es totalmente disti11to
de lo que dicen los gurus, los «maestros», los filósofos Zen,
porque en esto no hay autoridad alguna, no hay segui-
miento de otro. Si usted sigue a alguien, no solo se está des-
truyendo a sí mismo, sino también al otro. Una mente reli-'-
giosa no tiene ninguna autoridad en absoluto. Pero tiene
inteligencia y la aplica. En el mundo de la acción existe la
autoridad del científico, del médico; del hombre que le
ensefül a conducir; pero no hay autoridad ni gurú en nin-
46 ESA LUZ EN UNO MISMO

De modo que, si usted ha indagado tan a fondo, enton"""


ces la mente ha establecido orden en la relación y com-
prende todo el complejo desorden de nuestras vidas coti-
dianas. De la comprensión de ese desorden, del darse
cuenta del mismo sin elección, surge la belleza de la virtud,_
la cual no es cultivada o producida por el pensamiento. Esa
virtud es amor y orden y, si la ha establecido con raíces pro-
fundas, la mente es inamovible e inalterable. Y entonces
usted puede inquirir en todo el movimiento del tiempo.
Entonces la mente está completamente quieta. No hay
observador, experimentador o pensador.
Existen varias formas de percepción sensorial y extra-
sensorial. Surgen la clarividencia, los poderes de sanación,
toda suerte de cosas, pero todas ellas son secundarias, y una
mente que esté realmente comprometida con el descubri-
miento de lo que es verdad, lo que es sagrado, no las toca-
rá nunca.
· Así pues, la mente está libre para observar. Por lo tan-
to, existe lo que el hombre ha buscado a lo largo de los
siglos, lo innominable, lo intemporal. Y no hay ninguna
expresión verbal de ello. La imagen creada por el pensa-
miento cesa completa y absolutamente porque no hay enti-
dad que G_luieraexpresarlo en palabras. Su mente solo pue,
de descubrirlo, o dar con ello, cuando usted sienta esta cósa
extraña llamada amor o compasión, no solo hacia su próji"'
mo, sino ·.hacia los animales y los árboles, .hacia todas las
cosas.
Entonces esa misma mente se vuelve sagrada,
La sutna de toda la energía

es limitado ..·porque el conocimiento

E
L PENSAMIENTO
lo es, y cualquier acción qu~ll pensamiento empren-
da, cualquier cosa que invente, debe ser limitada.
Uno debe tener una mente despe~ada y un corazón diáfa-
no para comprender lo que es uha mente religiosa. Para
averiguar lo que es una mente religiosa, uno debe negar por
completo todos los rituales y símbolos inventados por el
pensamiento. Si usted rechaza y niega lo que es falso,
entonces descubre lo que es verdadero. Usted niega todos
los sistemas qe meditación porque ve que son inventados
por el pensamiento, fabricados por el hombre. Porque la
vida es tan de pacotilla, tan incierta, queremos tener algu-
-na satisfacción profunda, un poco de amor, algo que sea
estable; permanente, eterno. Queremos algo que sea inmu-
table, que no cambie, y creemos que lo conseguiremos si
hacemos ciertas cosas. Esas cosas son inventadas por el pen-
saniiento, el cual es contradictorio en sí; de modo que cual-
[Link] de· estructura de la meditación elaborada por el
per1sa111.iéntónó ·•es llleditación. ·.Esto significa una negación
48

o rechazo completo de. todo lo que· el hombre ha invenfú-


do psicológicamente. No tecnológicamente; esto no puede
negarse, sino que se trata de la negación de todas las cosas
que el hombre ha creado y acerca de las que ha escrito en
su búsqueda de la verdad. Queriendo escapar de nuestro
abatimiento, dolor y agonía, caemos en esa trampa. De
modo que uno debe negar absolutamente todas las postu-
ras, todos los ejercicios de respiración, todas las actividades
del pensamiento.
Cuando todo eso es· rechazado, entonces surge 1a pre-
gunta: ¿Puede terminar el pensamiento? Es decir, el pensa-
miento como tiempo. ¿Puede detenerse el tiempo? No el
tiempo externo, sino aquel que es devenir: iluminarse, vol-
verse no violento, un vanidoso que trata de hacerse humil-
de. Toda esta pauta del devenir psicológico es tiempo. El
tiempo también es pensamiento. ¿Puede el pensamiento
llegar a su fin? No mediante la disciplina ni el control, por-
que ¿quién es esa entidad que disciplina? Siempre hay en
nosotros esta sensación de dualidad: el controlador y lo
controlado, el observador y lo observado, el experimenta-
dor y lo experimentado, el pensador y el pensamiento.
Siempre hay esta dualidad divisoria en nosotros. Probable-
mente sea extrapolada de la observación fisica. En esta hay
dualidad: luz y sombra, claro y oscuro, hombre y mujei.':,y
así por el estilo. Probablemente hemos traspasado eso al
campo de la psique. Por lo tanto, ¿existe un contfolador
,,.i~r,...
que sea distinto de lo controlado? Por favor, ,n~.rr:.,:,.i-.,.,..,.,.,,
......
muy detenidamente ..
LA SOMA DE TODA LAENERGÍA 49

En'· la meditación clásica u ordinaria, los gurns que fa


propagan se centran en el controlador y lo controlado, EJlos
le dicen que controle sus pensamientos porque de ese
modo le pondrá fin al pensamiento o tendrá un único pen-
samiento. Pero nosotros estamos investigando quién es e1
controlador. Usted podría decir: {(Esel yo superion, {(Esel
testigo», «Es algo que no es pensan1iento>,, pero el contro-
lador forma parte del pensamiento. Obviamente. De manera
que el controlador es lo controlado. El pensamiento se ha
dividido en el controlador y aquello que va a controlar,
pero sigue siendo la actividad dyt pensamiento. Un fenó-
meno extraño es que el pensami~nto inventa dioses y lue-
go los adora. Eso es egolatría. ,
De modo que cuando uno cdmprende toda la dinámi-
ca del controlador y lo controlado, entonces no hay ningún
control en absoluto. Es algo peligroso decirle esto a la gen-
te que no lo haya comprendido. No estamos abogando por
la ausencia de control. Estamos diciendo gue donde exista
la observaci~n de que el controlador es lo controlado, de
que el pensador es e] pensamiento, y se permanece con esa
verdad íntegra, con esa realidad, sín más interferencia del
pensamiento, entonces uno dispone de una clase ·de ener-
gía totalmente distinta.
La meditación es la suma de toda la energía. No la
energía creada por el pensamiento mediante la fricción,
sino la energía de un estado mental en el que todo conflic-
to- ha<cesado por completo. La palabra rcl(¡ziónprobable-
mente/significa reunir toda su energía de manera que usted
50 ESA LUZ EN UNO MISMO

pueda actuar diligentemente. Una mente religiosa actúa


con diligencia, es decir, cuidando, vigilando y observando.
En esa observación hay afecto, compasión.
La concentración es otra invención del pensamiento.
En la escuela se le dice que se concentre en el libro. Usted
aprende a concentrarse, tratando de excluir los demás pen-
samientos, intentando impedirse a sí mismo mirar por la
ventana. En la concentración hay resistencia, el enfoque de
la enorme energía de la vida en un punto determinado.
Mientras que en la atención, la cual es una forma de darse
cuenta sin elección alguna, se encuentra toda su energía.
Cuando posee esa atención, no· hay centro desde el que
usted atienda, mientras que en la concentración siempre
hay un centro desde el que está atendiendo.
También deberíamos hablar entre nosotros sobre el
espacio. Del [Link] en que vivimos en el mundo moderno,
un apartamento encin1a de otro, no tenemos espacio fisico.
No hay espacio externamente, e internamente carecemos
absolutamente de espacio porque nuestros cerebros están
constanten1ente parloteando. La meditación es comprender
o descubrir el espacio que no es configurado por el pensa-
miento, el espacio no en el sentido del «yo» y del «no.,-yo>>.
Ese no e$ un espacio inventado, la idea de espacio, sino el
espacio real; es decir, inmensa e ilimitada distancia, obser-
vación sin trabas, movimiento perpetuo sin barrera alguna.
Eso es espacio inmenso, y en esa vastedad no hay tiempo;
el tiempo como pensamiento, que ha cesado hace 0111cho,
a causa de la observación de que, aunque· posee sü propio
LA SUMA l)E TODA LA ENERGÍA 51

espaoo, el pensamiento carece de esa otra inmensidad.


Cuando queremos aprender una técnica, el pensamjento,
como conocimiento y tiempo, necesita espacio.
La memoria es necesaria en cierto nivel, pero no en el
psicológico. Cuando siempre existe el darse cuenta que
purifica el cerebro de cualquier acumulación de memoria,
entonces el «yo» que progresa, que consigue y está en con-
flicto, cesa, porque usted ha puesto su casa en orden. El
cerebro tiene su propio ritmo, pero este ha sido distorsio-
nado por nuestra extravagancia, por nuestro maltrato del
cerebro a base de drogas, de fe, /(d.e creencia, de bebida, de
fumar. Ha perdido su prístina vitalidad.
La meditación es el sentido ,1de la completa compren-
sión de la totalidad de la vida, a p'hrtir de la cual hay acción
correcta. La n~editación es el silencio absoluto de la mente.
No el silencio relativo o el que el pensamiento ha proyec-
tado y estructurado, sino el silencio del orden, que es liber-
tad. Solo en ese silencio total, completo y no adulterado se
encuentra lo q~1e es verdad, la cual existe de eternidad en
eternidad.
Esto es meditación.
Lo eterno
e intetnporaltnente sagrado

E
L CEREBRO, que es [Link]·í··
..[Link], extraordinariamente
capaz, y que posee infinita, ,habilidades, ha evolucio-
1
nado a lo largo del tiempo, adquiriendo gran canti-
dad de experiencias y conociini~ntos. Ese cerebro, que está
tan fuertemente condicionado y lgotándose constantemen-
te, ¿puede rejuvenecerse? ¿Puede su cerebro desprenderse
de su carga de continuidad, ponerle fin para empezar com-
pletamente de nuevo? ¿Puede el cerebro volverse de] todo
inocente? Estoy empleando la palabra inocenteen el sentido
de incapaz de _serherido; es decir, un cerebro que no solo
no es capaz de herir a otros, sino que tampoco es suscepti-
ble de ser lastimado.
Su cerebro, que es el de todos los seres humanos, ha
evolucionado desde los tiempos inmemoriales, ha sido con-
dicionado por las culturas, las religiones, las presíones eco-
nómicas y sociales. Ese cerebro ha tenido hasta ahora una
continuidad: ininterrumpida en el tiempo y en esa duración
ha enC:[Link] sensación de estar a salvo. Esa es la
rázóll pot la•qüe usted acepta la ttadiciórt, porque en la tra-
54 ESA LUZ EN UNO MISMO

dición, en la imitación y el conformismo hay seguridad.


Y también la hay en una ilusión. Obviamente, todos sus
dioses son ilusiones fabricadas por el pensamiento. Una
creencia o fe es una ilusión. No hay necesidad de creencia
o de fe, pero tener una creencia en Dios, en Jesús, en
Krishna o en lo que usted quiera, proporciona una sensa-
ción de estar protegido, de encontrarse en el se'no de Dios;
pero eso es una ílusión.
Estamos preguntando si el cerebro puede encontrarle
un final a la continuidad del tiempo. Esa continuidad, basa-
da en la continuación del conocimiento, se considera avan-
ce, progreso, evolución, y nosotros estamos poniendo eso
en duda. Cuando el cerebro busca continuidad, se vuelve
mecánico. Todo pensamiento es mecánico porque todo
conocimiento se basa en la memoria, que es la respuesta del
conocimiento. De modo que no hay pensamiento nuevo.
El ego, el <(yo»es una continuidad. El ego ha sido trans-
mitido de generación en generación durante miles de años;
es una continuidad, y lo que es continuo es mecánico, no
hay nada nuevo en ello. Es maravilloso si usted ve esto.
Por favor, escuche tranquilamente; no asienta, solo
escuche. Mientras el cerebro esté registrando heridas y
dolor, eso Je proporciona continuidad. Eso da lugar a la idea
de que <1yo),continúo. Mientras el cerebro registre, como
un ordenador, será mecánico. Cuando usted es insultado o
halagado, el cerebro está grabando, como. lo ha ..·estado
haciendo milenio tras milenio. ·Ese es nuestro. condicioria-
miento, todo nuestro movimiento progresista. Ahora esta.-
55

mos preguntando si es posible registrar únicamente lo que


es pertinente y nada- más. ¿Por qué habría usted de grabar
cuando es ofendido? ¿Por qué habría de recordar cuando
alguien lo insulta o lo adula? Cuando usted, cuando el cere-
bro registra, esa grabación impide la observación del otro
que lo ha insultado. O sea, usted observa a la persona que
lo ha injuriado o elogiado con la mente o el cerebro que
ha registrado, de manera que, de hecho, nunca ve a la otra
persona. La grabación es una continuidad en la que hay
seguridad. El cerebro dice: «Fui herido una vez y, por lo
tanto, lo registraré, lo guardaré,, y de ese modo evitaré ser
lastimado en el futuro>>. Pued~"' que esto sea físicamente
apropiado, pero ¿es relevante e_n ·1
lo psicológico? Uno ha
sido lastimado a causa del mov~miento en el tiempo que
crea la imagen que tiene de sí mismo, y, cuando esa imagen
es pinchada, se siente herido. Mientras usted tenga esa ima-
gen, siempre va a ser herido. De modo que, ¿es posible no
tener la imagen y, por consiguiente, carecer de toda graba-
ción? Estamos sentando las bases para descubrir lo que es la
meditación.
¿Es posible no registrar en lo psicológico, sino única-
mente lo que es pertinente y necesario? Una vez estableci-
do el orden, cuando hay orden en su vida, hay libertad.
Solo la mente desordenada busca la libertad. Cuando hay
orden total, entonces ese orden mismo es libertad.
Para indagar en esto muy a fondo, usted necesita com-
prenderla naturaleza de su conciencia. Su conciencia es su
contenido; sin su contenido no existe. El contenido cons-
56

tituye nuestra conciencia. El contenido es nuestra tradición,


nuestra ansiedad, nuestro nombre, nuestra posición. Ese es
el contenido y eso es nuestra conciencia. ¿Puede toda esta
conciencia, que incluye el cerebro y la mente, con todo su
contenido, darse cuenta del mismo, de su duración y tomar
una parte de esa conciencia, como e1 apego, y ponerle fin
voluntariamente? Eso significa que usted está interrum-
piendo la continuidad. Estamos preguntando si es posible
registrar solo lo que es necesario y relevante y nada más.
Comprenda la belleza de esa pregunta, sus implicaciones, su
profundidad. Yo digo que es posible. Lo explicaré, pero la
explicación no es el hecho. No se queden enredados en la,
explicación, más bien lleguen al hecho mediante la expli-
cación. Entonces la explicación ya no es importante.
El movimiento del tiempo, del pensamiento, del cono-
cimiento desde el pasado, modificándose en el presente y
prosiguiendo, es continuidad. Ese es todo el movimiento
de grabación del cerebro, de otro modo no podríamos
tener conocimiento. El conocimiento es continuidad y en
ella el cerebro ha encontrado seguridad y, por consiguien-
te, debe registrar. Ese movimiento se ha adueñado del
campo psicológico. Pero el conocimiento es siempre limi-
tado. No h,ay conocimiento omnipotente, pero el cerebro,
habiendo encontrado seguridad en el movimiento del
conocirr..iento, se aferra a él y traduce cada incidente y
accidente según el pasado. Por lo tanto, el pasado tierit una
importancia tremenda para el cerebro; porque eLcerehro
mismo es el pasado.
57

Pero su propio intelecto ve lógica y muy claramente


que lo que tiene continuidad no contiene nada nuevo. No
hay níngún perfome nuevo, ni nuevo cielo, ni tierra nueva.
Por lo tanto, el intelecto dice: <,¿Hayun cese de la conti-
nuidad. de manera que no le reporte peligro al cerebro, por-
que sin continuidad se siente perdido?». El cerebro exige
estar seguro y dice: «Si le pongo fin a 1a continuidad,
entonces, ¿qué pasa?». El cerebro ha dicho que solo puede
funcionar en seguridad, ya sea esta verdadera o falsa, y la
continuidad del proceso de grabación se la ha proporciona-
do. Y usted le dice al cerebro_:)«Registra solo lo que es
f.,'

necesario y relevante y no grabes nada más)>. De manera


que el cerebro se encuentra repe;ntinamente desconcertado.
Porque opera en función de 1~ necesidad de seguridad,
dice: «Dame seguridad y pondré manos a la obra».
Hay seguridad, pero n.o de esa clase. Consiste en poner
el conocimiento y el pensamiento en su justo lugar. La
ordenación misma de la vida solo es posible cuando el cere-
bro ha compr~ndido que vive en el desorden, al que llama
seguridad. Cuando se da cuenta de que la seguridad impli-
ca ponerlo todo en orden, lo cual consiste en registrar todo
lo relevante y nada de lo irrelevante, entonces el cerebro
dice: <(He comprendido esto, lo tengo, he captado todo el
movimiento de la continuidad». Tiene una percepción
directa (insight). Esa percepción es el resultado del orden
completo, el cual existe cuando el cerebro ha puesto todo
en sujusto lugac Entonces hay una percepción completa de
la riatllraleza de tódo el movimiento de la conciencia y, por
58 ESA LUZ EN UNO MISMO

consiguiente, el cerebro solo grabará lo que es necesario y


nada más. En eso está implícito que la actividad, la propia
estructura del cerebro, experimenta un cambio, porque ver
algo nuevo por primera vez pone una nueva facultad en
funcionamiento. Cuando el cerebro ve algo nuevo, hay una
nueva función, un nuevo organismo que nace. Es del todo
necesario para una n1ente, para un cerebro volverse muy
joven, fresco, inocente, vivo, y eso sucede cuando no hay
absolutamente ninguna grabación psicológica.
¿Se encuentra el amor dentro de esta conciencia? ¿Tie-
ne el amor una continuidad? Dijimos que la conciencia es
continuidad, tradición. ¿Forma parte el amor de este cam-
po o se encuentra enteramente fuera de él? Pregunto, pon-
go en duda. No digo que sea así o que no. Si está dentro
del campo de nuestra conciencia, ¿no es todavía parte del
pensamiento? El contenido de nuestra conciencia está
compuesto por el pensamiento. Las creencias, los dioses, las
supersticiones, las tradiciones y el temor son todos parte del
pensamiento. ¿Y es el amor parte del pensamiento, de esta
conciencia? Eso quiere decir: ¿Es el amor deseo, placer,
sexo? ¿Es el amor parte del proceso del pensamiento? ¿Es el
amor un recuerdo?
De nil]-gún modo puede el amor existir o aparecer
como el rocío fresco de la mañana si el intelecto es supre-
mo. Y nuestra civilización ha rendido culto al intelecto
porque este ha creado teorías acerca de Dios, principios e
ideales. Por lo tanto, ¿es el amor parte de esta corriente; de
esta conciencia? ¿Puede el amor existir cuando hay celos?
LO ETERNO E INTEMPORALMENTE SAGRADO 59

¿Puede existir cuando hay apego a la esposa, al marido, a


los hijos? ¿Puede haber amor cuando existe la memoria de
la atracción sexual, un recuerdo, una imagen? ¿Tiene el
amor una continuidad? Por favor, examínelo y averigüe,
porque no existe en su corazón, y esa es la razón por la que
el mundo se encuentra en semejante desorden.
Para descubrir este amor, todo el flujo de la conciencia
debe terminar: sus celos, antagonismo y [Link]ón, su deseo
de rango, de mejorar, de hacerse más noble, o su búsqueda
de poder, ya sea el poder de levitar o el de los negocios, de
la posición social, la política y l~Jeligión, o el poder sobre
su esposa, su marido o sus hijos.'bonde haya cualquier aso-
mo de egoísmo, lo otro no exi~te. El final del sufrimiento
es el principio de la compasiód, pero hemos utilizado el
sufrimiento como medio de ascenso y mejoramiento. Al
contrario, en la terminación. tiene lugar algo infinitamente
nuevo.
Debe haber espacio, no solo espacio fisico sino dentro
de la mente, 1~ que significa que no esté ocupada. Nuestras
mentes están siempre ocupadas: «¿Cómo dejaré de parlotear?»,
«Debo tener espacio)}, «Debo estar en silencio)). Un ama de
casa está ocupada con su cocina y con sus hijos; un devoto
está ocupado con su Dios; un hombre está ocupado con su
profesión, con el sexo, su trabajo, su ambición y su posici6n
social. La mente está totalmente ocupada y, por consi-
guiente, no hay espacio en ella.
Establecemos orden en nuestra vida que no es el orden
dela disciplina y el control. Hemos visto inteligentemente
60 ESA LUZ EN UNO MISMO

que el orden solo puede resultar de la comprensión del


desorden. Producimos orden en nuestra vida, en nuestra
relación, lo cual es muy importante, porque la vida es un
movimiento, una acción en la relación. Si no hay orden en
su relación con la esposa, con el marido, con los hijos, con
el prójimo, ya se encuentre este cerca o muy lejos, olvíde-
se de la meditación. Si trata de [Link] sin orden en su vida,
caerá en la trampa de las ilusiones. Si usted ha sido serio y
tiene orden, no temporal sino absoluto, ese orden puede
aproximarse, tener relación con el orden cósmico. El orden
cósmico es la [Link] del sol, la salida de la luna, el maravi-
lloso cielo del atardecer con toda su belleza. El mero exa-
men del cosmos, del universo a través de un telescopio no
es orden. Si hay orden aquí, en nuestra vida, entonces ese
orden tiene una relación extraordinaria con el universo.
Cuando una mente está ocupada, no hay orden ni espa-
cio. Cuando la mente está repleta de problemas, ¿cómo
puede tener espacio? Para disponer de espacio, cada pro-
blema debe ser resuelto de inmediato tan pronto como se
presente. Eso es parte de la meditación, no arrastrar los pro·-
blemas día tras día. ¿Es posible no estar ocupado? Lo que
no significa irresponsabilidad. Al contrario, cuando no está
ocupado, usted le presta toda su atención a la responsabili-
dad. Solo la mente ocupada está confusa y, por consiguien-
te, la responsabilidad se vuelve algo feo y contiene la posi-
bilidad de la culpa. Por favor, no _pregunte cómo dejat ·de
estar ocupado, porque entonces se afanará· coff un: s1steim:a;
con un método, con consignas; Eso sucede
LO ETERNO E INTEMPORALMENTE SAGRADO 61

cibido que i.:ma mente ocupada es destructiva, que no es


libre y no tiene espacio.
Entonces podemos examinar la atención. ¿Está ~,ten-
diendo ahora? ¿Qué significa atender? Si de verdad está
atendiendo profundan1ente, no hay centro alguno desde el
que atiende. Y esa atención no puede continuar, como a
usted le gustaría. La continuidad es inatención. Cuando está
atendiendo, lo que quiere decir escuchando, no hay centro
que diga, <{Estoyaprendiendo, oyendo, viendo¡,. Solo exis-
te la enorme sensación de totalidad, que es ver, escuchar y
aprender. En esa atención no h¡¡[Link] del pensar.
No puede ser sostenida. Cuand~, el pensamiento dice que
debe averiguar cómo llegar a o :,,conseguir la atención, ese
movimiento de querer cap5arla \~s inatención, es falta de
atención. Estar atento es darse cuenta del movimiento que
nos aleja de la atención. ¿Lo ha captado?
La mente debe poseer un espacío grande e ilimitado, y
eso solo puede acontecer cuando no hay parloteo, cuando
no hay ningú~ problema, porque todos los problemas ha
sido resueltos conforme surgieron, Usted solo puede dis-
poner de un gran espacio cuando no hay centro alguno. En
el momento en que tiene un centro, debe haber una cir-
cunferencia, un diámetro, un movimiento desde el centro
hacia la periferia. El espacio supone la ausencia del centro;
por consiguiente, es absolutamente ilimitado. La atención
implica poner toda su energía en escuchar, en ver, y en esto
- no hay centro. Entonces surge una mente que ha captado
el orden y está libre de temor, que le ha puesto fin a] sufri-
62 ESA LUZ EN UNO MfSMO

miento, ha comprendido la naturaleza del placer y le ha


asignado su justo lugar.
Entonces la pregunta es: ¿Cuál es la cualidad de una
mente que está completamente silenciosa? No cómo con-
seguir el silencio, cómo tener tranquilidad mental. Estamos
hablando de la cualidad de una mente que está absoluta e
intemporalmente silenciosa.
Hay silencio entre dos notas; hay silencio entre dos
pensamientos, entre dos movimientos; existe el silencio
entre dos guerras; hay silencio entre marido y esposa antes
de que empiecen a pelearse. No estamos hablando de esas
cualidades de silencio, porque son temporales, se desvane-
cen. Estamos hablando de un silencio que no es producido
por el pensamiento, que no es cultivable, que solo surge
cuando usted ha comprendido todo el movimiento de la
existencia. En eso hay silencio, no hay pregunta y respues-
ta, no hay desafio, no hay búsqueda, todo ha terminado. En
ese silencio hay una gran sensación de espacio y belleza,
una extraordinaria sensación de energía. Entonces aparece
aquello que es eterna e intemporalmente sagrado, que no
es el producto de la civilización, del pensamiento.
Ése es todo el movimiento de la meditación.
¿Qué es la creación?

)
e UÁL ES EL ORIGEN de toda existencia, desde la
más diminuta célula hasta el cerebro más corn-
plejo? ¿Hubo siquiera u~1principio y hay un final
de todo esto? ¿Qué es la creaciqn? Para indagar en algo
totalmente desconocido, no precdncebido, y no quedarse
atrapado en ninguna ilusión romántica o sentimental, debe
haber una cualidad del cerebro que esté completamente
libre de todo su condicionamiento, de toda su programa-
ción, de toda clase de influencia y, por consiguiente, que
sea altamente s~nsible y tremendamente activo. ¿Es eso
. posible? ¿Es posible tener una mente, un cerebro extraordi-
nariamente vivo, que no esté atrapado en ninguna clase de
rutina, que no sea mecánico? ¿Poseemos un cerebro en el
que no hay temor, ni interés propio, ni actividad egocén-
trica? De otro modo está viviendo todo el tiempo en su
propia sombra, en su propio ambiente tribal y limitado,
como un animal atado a una estaca,
tener espacio: El espacio no es solo
distár1ci;t ent1:e~1q1üy allí; el espacio in1plica carecer de
64 ES/\ LUZ EN UNO M!SMO

centro. Si usted tiene un centro y se desplaza de él hacia la


periferia, por muy distante que esté, eso sigue siendo limi-
tado. De rnanera que espacio significa total ausencia de cen-
tro y de periferia, de límites. ¿Poseemos un cerebro que no
pertenece, que no está apegado a nada, a la experiencia, a
conclusiones, esperanzas e ideales, de manera que está real y
completan;ente libre? Si usted está cargado, no puede cami-
nar muy lejos. Si el cerebro es basto, vulgar, egocéntrico, no
puede tener inmenso espacio. Y el espacio significa vacui-
dad, palabra que uno emplea con muchísim.o cuidado.
Estamos tratando de averiguar si es posible vivir en este
mundo sin ningún temor, sin conflicto alguno, con un tre-
mendo sentido de compasión, lo cual requiere mucha inte-
lígencia. No puede haber compasión sin inteligencia. Y esa
inteligencia no es la actividad del pensamiento. Uno no
puede ser compasivo si está apegado a una ideología espe-
cífica, a un estrecho tribalismo en particular, o a cualquier
concepto religioso, porque esas cosas limitan. Y la compa-
sión solo puede surgir, estar ahí, cuando hay un final del
sufrimiento, que es el cese del [Link] egocéntrico.
De modo que el espacio significa vacío, la nada. Y por-
que no hay ninguna cosapuesta ahí por el pensamiento, ese
espacio pa,,;ee una energía tremenda. De manera que el
cerebro debe poseer la cualidad de la libertad comple;ta y
del espacio. Es decir, uno debe ser nada. Todos so1110salgo:
analistas, psicoterapeutas, doctores. Eso está....bien> _pero
cuando somos terapeutas, biólogos o técnicos, esás rllisfoas
identificaciones limitan la integridad del cerebro.
¿QUÉ ES LA CREACIÓN? 65

Sólo cuando hay libertad y espacio podemos preguntar


qué es la meditación. Solo cuando uno ha sentado las bases
del orden en la vida puede preguntar qué es la verdadera
meditación. No puede haber orden si hay temor. No pue-
de haber orden si existe alguna clase de conflicto. Nuestra
morada interior debe estar en completo orden, de manera
que haya gran estabilidad, sin vacilaciones. En esa estabili-
dad hay gran fortaleza. Si la casa no está en orden, su medi-
tación tiene muy poco significado. Usted puede inventar
cualquier clase de ilusión, de ilüminación, de disciplina cha-
ria, pero seguirá siendo algo limit~90 e ilusorio, porque tie-
ne su origen en el desorden. Tocl~ esto es lógico, sensato,
racional; no es algo que el que h,ablahaya inventado para
que usted lo acepte. ¿Puedo emplear los términos orden
indisdplinado?A menos que haya orden que no sea discipli-
nado, la meditación se convierte en algo nmy superficial y
sin sentido.
¿Qué es orden? El pensamiento no puede crear orden
psicológico porg_ue el pensamiento mismo es desorden,
porque está basado en el conocimiento, el cual se cimenta
en la experiencia. Todo conocimiento es limitado y, por
consiguiente, el pensamiento también lo es, y cuando trata
de crear orden ocasiona desorden. El pensamiento ha crea-
do desorden mediante el conflicto entre <do que e9, y «lo
que debería sen>, lo real y lo teórico. Pero solo existe lo real
y nolo teórico. El pensamiento observa lo real desde un
puntó de vista limitado y, por consiguiente, su acción de be
indefectiblemente crear desorden. ¿Vemos esto como una
66 ESA LUZ EN UNO MISMO

verdad, como una ley, o solo como una [Link]? Suponga que
soy codicioso, envidioso; eso es lo que es; lo opuesto no
existe. Pero el opuesto ha sido creado por los seres huma-
nos, por el pensamiento, como un medio tanto de com-
prender corno de evadirse de «lo que es1).Pero solo existe
((lo que es», y cuando usted lo percibe sin su opuesto,
entonces esa percepción misma produce orden .
. Nuestra morada debe estar en orden, y este orden no
puede ser producido por el pensamiento. El pensamiento
crea su propia disciplina: haga esto, rto haga eso; siga esto,
no siga eso; sea tradicional, no lo sea. El pensamiento es la
guía por medio de la cual uno confía en producir orden,
pero el pensamiento mism.o es limitado y, por consiguien-
te, está condenado a crear desorden. Si sigo repi~iendo que
soy británico, francés, hindú o budista, ese espíritu tribal es
muy limitado y causa gran estrago en el mundo. No vamos
a la raíz del asunto para ponerle fin al tribalismo; tratamos
de crear mejores guerras. El orden solo puede sobrevenir
cuando el pensamiento, que es necesario en ciertas áreas,
no tenga cabida en el mundo psicológico. El mundo mis-
mo está en orden cuando el pensamiento está ausente.
Es necesario tener un cerebro que esté absolutamente
quieto. El cerebro tiene su propio ritmo, está interminable~
mente activo, parloteando de tema en tema, de un perisa ...
miento a otro, de una asociación a otra, de un estado a otro.
Está constantemente ocupado. Generalmente-- uhonóes
consciente de ello, pero cuando se da CUenfade esté lll<JVÍ--
[Link] sin ninguna elección, entonces ese misrriO darse:
¿QUE ES LA CREACIÓN? 67

cuenta, esa misma atención le pone fin al parloteo. Por


favor, hágalo y verá lo simple que es todo esto.
El cerebro debe ser libre, debe tener espacio y silencio
psicológicos. Usted y yo estamos hablando el uno con el
otro. El pensamiento está siendo empleado porque estamos
hablando un idioma. Pero para hablar desde el silencio uno
debe estar libre de la palabra. Entonces el cerebro está abso-
lutamente quieto, aunque tenga su propio ritmo.
Entonces, ¿qué es la creación, cuál es el principio de
todo esto? Estamos indagando en el origen de toda vida, no
solo de la nuestra, sino de la de topo ser viviente: las ballenas
en las profundidades, los delfines, los alevines, las diminutas
células, la inunensa naturaleza, la,J:,elleza de un tigre. ¿Cuál
es el -origen de todo esto, desde la 'inás minúscula célula has-
ta el más complejo ser humano con todas sus invenciones,
ilusiones, supersticiones, rencillas, guerras, arrogancia, vulga-
ridad, tremendas aspiraciones y grandes depresiones?
Ahora bien, la meditación es descubrir esto. No es que
lo descubra ust~d. En ese silencio, en esa quietud, en esa
tranquilidad absoluta, ¿hay un principio? Y si lo hay, debe
haber un fin. Lo que tiene una causa debe terminar. Don-
dequiera_ que haya una causa, debe haber un final. Esa es
una ley; eso es natural. Por consiguiente, ¿existe acaso una
causalidad de toda la creación del hombre, de toda su for-
ma de vida? ¿Existe un origen de todo esto? ¿Cómo vamos
a averiguarlo?
¿Qüé es la creación? No la del pintor, del poeta o del
mármol; todas esas son cosas
68 ESA LUZ EN UNO MISMO

[Link]. ¿Hay algo que no se manifieste? ¿Existe algo


que, porque no se manifiesta, no tiene principio ni fin? Lo
que se manifiesta tiene un principio y un fin. Nosotros
somos manifestaciones. No de algo divino; somos el resul-
tado de miles de aüos de la llarnada evolución, de creci-
miento y desarrollo, y nosotros también llegamos a nuestro
fin. Lo que se manifiesta siempre puede ser destruido, pero
lo que no se [Link] no tiene tiempo .
.Estamos preguntando si hay algo más allá de todo tiem-
po. Esta ha sido la investigación de filósofos, científicos y
personas religiosas: descubrir lo que está más allá de la
medida del hombre, más allá del tiempo. Porque si uno lo
descubre, o si lo ve, eso es inmortalidad. Eso trasciende a la
muerte. El hombre lo ha buscado de diversas maneras, en
distintas partes del mundo, a través de diferentes creencias,
porque cuando uno descubre o se da cuenta de eso; enton-
ces la vida no tiene principio ni fin. Está más allá de todos -
los conceptos, de toda esperanza. Es algo inmenso.
Ahora, volviendo de mievo a la tierra. Nunca conside-
ramos la vida, nuestra propia vida, como un tremendo
movimiento con una gran profundidad e inmensidad.
Hemos reducido nuestra vida a un asunto de lo más nimio,
cuando la vida es realmente lo más sagrado que existe.
Matar a alguien, o enojarse, ser violento con alguien es el
horror más irreligioso.
Nunca vernos el mundo en su totalidad porque estan1os
tan fragmentados, tan terriblemente limitados, ·.somos tan
mezquinos. Nunca tenemos el sentimiento de la totalidad, eh
¿QUÉ ES LA CREACIÓN? 69

el que las cosas del mar, las de la tierra, la naturaleza, el cielo,


el universo,_ forman parte de nosotros. No algo imaginado.
Usted puede perderse en alguna clase de fantasía e [Link]-
se que es el universo, y entonces se vuelve loco. Pero des-
mantele este pequeño interés egocéntrico, no tolere eso para
nada, y a partir de ahí puede moverse infinitamente.
Y esto es la meditación, no sentarse con las piernas cru-
zadas, pararse sobre la cabeza o lo que sea que uno haga,
sino tener el sentinüento de la totalidad y la unidad com-
pletas de la vida. Y eso solo puede surgir cuando hay amor
y compasión.
Una de nuestras dificultades es que hemos asociado el
amor con el placer, con el sexo, y para la mayo ria de nosotros
el amor también significa celos, ·lnsiedad, posesividad, ape~
go. Eso es a lo que llamamos amor. ¿Es el amor apego, pla-
cer, deseo? ¿Es el amor lo opuesto del odio? Si lo es, enton-
ces no es amor. Todos los opuestos contienen sus propios
opuestos. Cuando trato de hacerme valíente, esa valentía
nace del temor. El amor no tiene opuesto. El amor no pue-
de existir donde haya celos, ambición y agresividad.
Y donde existe la cualidad del amor, de eso surge la
compasión. Donde existe esa compasión, hay inteligencia,
pero no la inteligencia del interés propio, del pensamiento
o de mucho saber. La compasión no tiene nada que ver con
el conocimiento.
Sólo con la compasión existe esa inteligencia que le
proporciona al ser humano seguridad, e_stabilidad y una
Vivir sin acción
de la voluntad

L
A. ~EDITACIÓN n~ e.s algo;,~ue usted h~~ª· La medita-
c10n es un movmuento ·de penetrac10n en toda la
cuestión de nuestro vivir:_ cón10 vivimos, cómo nos
comportamos, si tenemos miedós, ansiedades, aflicciones; si
estamos perpetuamente buscando placer; si hemos creado
imágenes de nosotros mismos y de los demás. Todo eso for-
ma parte de nuestra vida y, al comprender esa vida y las
diversas cuestiones que conlleva, liberándonos efectivamen-
te de ellas, indagamos en lo que es la meditación.
Debemos· poner orden completo en nuestra casa.
Nuestra casa es nuestro <(yo».Ese orden no se establece
según una pauta, sino cuando existe la comprensión total
delo que son el desorden y la confusión, por qué estamos
en contradicción en nosotros mismos, por qué existe esta
constante pugna entre opuestos, y demás. La acción rnisma
de colocar las cosas en su justo lugar es el principio de la
meditacíón·. Si no hemos hecho eso, no teórica sino real-
diaria, en cada 111omento de nuestras
72 ESA LUZ EN UNO !\illSMO

vidas, entonces la meditación se convierte en otra forma de


ilusión, de plegaria, de querer algo.
¿Cuál es el movimiento de la meditación? Debemos
comprender la importancia de los sentidos. La mayoría de
nosotros reaccionamos o actuamos según los apremios,
denundas e insistencia de nuestros sentidos. Estos nunca
actúan como una totalidad, nunca funcionan, operan holís-
ticamente, como un todo. Si se observa a sí mismo y vigi-
la sus sentidos, verá que uno u otro se vuelve dominante,
interviene en mayor medida en nuestro diario vivir. De
modo que siempre hay desequilibrio en nuestros sentidos.
Lo que estamos viendo ahora es parte de la meditación.
¿Es posible que los sentidos funcionen como una tota-
lidad? ¿Puede usted observar el movimiento del mar, las
claras y eternamente inquietas aguas, observarlas completa-
mente, con todos sus sentidos? ¿U observar, mirar un árbol,
una persona, un pájaro en vuelo, una extensión de agua, el
sol poniente, o la luna que se levanta, con todos sus senti-
dos plenamente despiertos? Si lo hace, entonces descubrirá
par sí 111is1no
1no por mí, que no hay centro alguno desde el
que se mueven los sentidos.
¿Está haciendo esto conforme hablamos?
Mire a sµ chica, a su marido, a su esposa o al árbol con
todos los sentidos sumamente activos. Entonces, en eso no
hay limitación. Hágalo y lo descubrirá por sí mismo. La
mayoría de nosotros funcionamos con sentidos
específicos, nunca nos movemos o vivimos con .-.-...,.,,..,.r,
.......,.,,~··_,

tras sentidos plenamente despiertos; florecientes;


VIVitlSINLA ACÓÓN DE LA VOLUNTAD 73

Darles a los sentidos su justo lugar no significa supn-


mirlos, controlarlos o huir de ellos. Esto es importante por-
que1 si uno quiere indagar muy a fondo en la meditación,
a menos que se dé cuenta de los sentidos, estos crearán dis-·
tintas formas de neurosis e ilusión y dominarán las emocio-
nes. Cuando los sentidos están plenamente despiertos, flore-
ciendo, entonces el cuerpo se aquieta extraordinariamente.
¿Ha notado esto? La mayoría de nosotros forzamos nuestros
cuerpos a sentarse tranquilos, a no agitarse [Link], a
no revolverse, pero si todos los sentidos están fimcionando
sana y norn1almente, con vitaliqc)d, entonces el cuerpo se
relaja y se vuelve sumamente qui~-to. Hágalo conforme esta-
mos hablando.
¿Es posible llevar una vida diaria, no solo de vez en
cuando, sin ninguna clase de control? Eso no significa una
actividad permisiva, hacer lo que a uno le plazca, rechazar
la tradición. Por favor, consideren seriamente si es posible
vivir sin ninguna forma de control, porque cuando hay
control existe la acción de la voluntad. ¿Qué es la voluntad?
~d-Iaré esto; no debo hacer eso.» ¿No es la voluntad la esen-
cia del deseo? Por favor, mírelo; no lo acepte ni lo rechace,
investíguelo. Estamos preguntando si es posible llevar una
vida en la que no haya ni asomo de control, de operación
de la voluntad. La voluntad es el movimiento mismo del
deseo. De la percepción, del contacto y la sensación surgen
el deseo y el pensamiento con su imagen.
¿Es posible vivir sin fa acción de la voluntad? La mayoría
de hosbttos lleva una vida de'restricción; control, represión y
74 ESA LUZ EN UNO MISMO

fuga. Pero cuando usted dice: «Debo controlarme, debo


controlar mi ira, mis celos, mi pereza, mi indolencia», ¿quién
es el controlador? ¿Es el controlador distinto de aquello que
controla, o son ambos lo mismo? El controlador es lo con-
trolado. El controlador es la esencia del deseo y trata de con-
trolar sus actividades, sus pensamientos, sus deseos. Dándose
cuenta de todo eso, ¿puede uno llevar una vida que no sea
promiscua, que no sea meramente hacer lo que uno quiera,
sino una vida sin ninguna forma de control? Muy pocas per-
sonas han investigado esta cuestión. Yo me opongo a todo
sistema, a cualquier forma de control, porque entonces la
mente nunca es líbre, siempre está sometiéndose a un patrón,
ya sea este establecido por otro o por uno mismo.
Entonces, ¿puede terminar el tiempo? Por favor, vea
por qué esto es importante. Nuestros cerebros están condi-
cionados por el tiempo. Nuestros cerebros son el resultado
de más de un millón de años, de siglos y siglos inmemoria-
les, de condicionamiento. El cerebro ha evolucionado, cre-
cido, florecido, pero es un cerebro antiquísimo. Ha evolu-
cionado a lo largo del tiempo y funciona en el tiempo. En
el momento en que usted dice «Lo haré», está en el tiem-
. po. Cuando dice: <,Debo hacer esm, también está en el .
tiempo. Tqdo lo que hacemos implica tiempo, y nuestros
cerebros están condicionados no solo por el tiempo crono-
lógico sino también por el psicológico. El cerebro ha evo-
lucionado a lo largo de miles de años, y la idea, la pregun-
ta misma de si puede ponerle fin al tiempo, es un pfoteso
paralizante, es una conmoción para él.
V!V!R SIN LA ACCIÓN [Link] VOLUNTAD 75

Parte de la meditación es averiguar por uno mismo si el


tiempo puede detenerse. Usted no puede hacer esto dicien-
do: «El tiempo debe detenerse)); eso no tiene ningún senti-
do. ¿Le es posible al cerebro darse cuenta de que no tiene
futuro? Vivimos o bien en la esperanza o en la desespera-
ción. Parte del tiempo es la naturaleza destructiva de la espe-
ranza: <(Soy desdichado, infeliz, indeciso; espero ser feliz)).
O la fe, la invención de los sacerdotes de todo el mundo:
«Usted sufre, pero tenga fe en Dios y todo saldrá bien». La
fe en algo implica tiempo. ¿Puede usted tolerar que psico-
lógicamente no haya rnaüana? P~.rFede la meditación es des-
cubrir que en lo psicológico n¿ ,..haymañana. La esperanza
de algo, el placer de su anticipaóón, están implicados en el
tiempo. Lo que no quiere decir~ue usted descarte la espe-
ranza; significa que comprende el movimiento del tiempo.
Si descarta la esperanza, entonces usted se vuelve amargado
y dice: <i¿Porqué habría de vivir? ¿Cuál es el propósito de la
vida?)>.Y entonces comienza toda la estupidez de la depre-
sión y la agonía de vivir sin nada en el futuro.
Estarnos preguntando si el pensamiento, como tiempo,
puede detenerse. El pensanúento es importante en su debi-
do lugar, pero psicológicamente no tiene ninguna impor-
tancia. El pensamiento nace, es la reacción de la memoria.
La memoria es experiencia en forma de conocimiento
almacenado en las células cerebrales. Usted puede observar
su propio cerebro, no tiene que convertirse en especialista.
Las células cerebrales retienen la memoria; es un proceso
material, no hay nada sagrado ni sacrosanto en ello. El pen-
76 ESA LUZ EN UNO MISMO

sanúento ha creado ·todo lo que hemos hecho: viajar a 1a


Luna y plantar una ridícula bandera allá arriba; descender a
las profundidades del mar y vivir afü; toda la complicada
tecnología y su maquinaria. El pensamiento ha sido el res-
ponsable de todo esto. El pensamiento también ha sido el
causante de todas las guerras. Es tan obvio que ni siquiera
tiene que cuestionarlo. Sus pensamientos han dividido el
mundo en Gran Bretafia, Francia, Rusia, y demás. Y el
pensamiento ha creado la estructura psicológica del <{yo».
Ese «yQ)>no es algo sagrado o divino. No es más que el pen-
samiento generando las ansiedades, los temores, los place-
res, las penas, los dolores, los apegos, el miedo a la mu~rte.
el cual es la conciencia. La concien-
Ha constituido el <<yo1>,
cia es lo que contiene. Su conciencia es lo que usted es: sus
ansiedades, temores, luchas, estados de ánimo,- desespera-
ciones, phceres y demás. Es muy simple. Y eso es el resul~
tado del tiempo. Ayer fui psicológicamente lastimado; usted
me dijo algo brutal que me ha herido y eso forma parte de
mi conciencia. De modo que 1a conciencia es el resultado
del tiempo. Cuando preguntamos si el tiempo puede ter-
minar, esto supone el vaciado total del contenido de esta
conciencia. Si usted puede hacerlo o no, es otra cuestión,
pero eso es. lo que implica'.
Estamos investigando el tiempo y las capas inamovibles
de la conciencia, la sensación, el deseo, toda su estructura,
para ver si esa conciencia, que es el resultado del tiempo~
puede vaciarse a sí misma por completo; de modo qüe, psi--
cológicamente, el tiempo termine. Usted ·se da cuerita .ele
V!V!R. SIN LA ACCIÓN DE LA VOLUNTAD 77

su conciencia, ¿no es cierto? Usted sabe lo que es, si lo ha


investigado lo suficiente. Si lo ha [Link], usted ve que
toda la tribulación, toda la lucha, la aflicción y la incerti-
dumbre fonnan parte de usted, de su conciencia. Sus ambi-
ciones, su codicia, su agresividad, su ira, su amargura, todas
ellas forman parte de su conciencia, la cual es la acumula-
ción desde hace mil ayeres hasta hoy. Y estamos preguntan-
do si esa conciencia, que es el resultado del tiempo, tanto
psicológico como fisiológico, puede vaciarse de modo que
el tiempo llegue a su fin.
Vamos a averiguar si eso es p9~ible. Si usted dice que no
(i·

es posible, entonces ha cerrado la puerta. Y si dice que es


posible, también la ha cerrado. Pe,ro si dice: <Namos a inves-
tigarlo),, entonces está abierto a Jno, está ansioso por des-
cubrir.
Si usted es lo suficientemente serio corno para exami-
narlo, ahora la cuestión es si es posible vaciar por comple-
to todo el contenido de nuestros egos, de nuestras con-
ciencias, de esta conciencia que ha sido compuesta a lo
largo del tiempo. ¿No es posible ponerle fin a uno de los
contenidos de su conciencia, a sus dolencias o heridas psi-
cológicas? La mayoría de nosotros hemos sido lastimados
psicológicamente desde la infancia. Eso forma parte de su
conciencia. ¿Puede usted ponerle fin por completo a esa
herida, erradicarla totalmente sin que deje rastro? [Link],
¿verdad? Si le presta atención a la herida, entonces sabe qué
la ha causado: lo que ha sido lastimado es la imagen que
usted tiene de si mismo. Usted puede ponerle fin a esa ima-
78 ESA LUZ EN VNO MISMO

gen que es herida si indaga en ello muy a fondo. O si· está


apegado a alguien, a su esposa o marido, o a una creencia,
a un país, a una secta, a un grupo de personas, a Jesús, ¿no
puede usted ponerle fin por completo y de forma lógica,
sensata y racional? Porque, si se da cuenta, el apego impli-
ca celos, ansiedad, temor y dolor; y, al tener dolor, usted se
apega cada vez más. Ver la naturaleza del apego es el flore-
cer de la inteligencia. Esa inteligencia ve lo estúpido que es
estar apegado, y se acabó.
Así que investíguelo. Usted tiene un hábito psicológico
en particular. Pongamos por caso que siempre está pensan-
do en cierta dirección. Eso es parte de su conciencia. ¿Pue-
de usted alejarse de ese surco, de esa rutina? Por supuesto
que puede. Es posible vaciar el contenido por completo.
Ahora bien 1 si lo hace tomando las cosas una por una, sus
apegos, sus heridas, sus ansiedades y demás, eso llevará un
tiempo infinito. De modo que, una vez más, estamos atra-
pados en el tiempo. ¿Puede vaciarse instantáneamente sin
recurrir al tiempo, en su totalidad, no por partes? Cuando
lo hace por partes, usted todavía está implicado en el tiem-
po. Si realmente ve la verdad de esto, entonces, natural-
mente, usted no lo hará de forma parcial.
La con0iencia no es mía; no es mi conciencia particu-
lar; es la conciencia universal. Mi conciencia es.·coino la
suya o la de cualquiera: los dos sufrimos, los dos pasamos
por agonías y demás. Puede que haya unos cuantos que
hayan florecido, que se hayan salido de ello e ido rriás allá,
pero eso es irrelevante.
V!V[R SIN LA ACCIÓN DE LA VOLUNTAD 79

¿Se puede observar eso en su totalidad, íntegramente, y


en la observación misma· de esa totalidad percibir su final?
¿Puede observar su herida, ansiedad o culpa totalmente?
Suponga que me siento. culpable. ¿Puedo mirar esa culpa,
ver cómo surgió y cuál fue la razón de la misma, ver cómo
me aterra que haya más de lo mismo, ver la estructura com-
pleta de la culpa y observarla íntegramente? Por supuesto
que puedo, pero solo la puedo observar totalmente cuando
me doy cuenta de la naturaleza de estar lastimado. Puedo
darme cuenta de ello si no hay dirección ni motivo impli-
cado en ese darse cuenta.
Lo examinaré más a fondo. Supongamos que estoy ape-
gado a algo o a alguien. ¿Acaso nq puedo observar las con-
secuencias del apego, lo que imp1ica, cómo surgió? ¿No
puedo observar la totalidad de su naturaleza de forma ins-
tantánea? Estoy apegado porque m.e siento solo, quiero
consuelo; quiero depender de alguien porque :rio puedo
valerme por mí mismo, necesito compañía, que alguien me
diga: «Chico, lo estás haciendo muy bien>>.Necesito que
alguien me tome ·de la mano; estoy deprimido y ansioso.
Por eso dependo de alguien; de esa dependencia surge el
apego y de ese apego surgen el temor, los celos y la ansie-
dad. ¿No puedo observar la totalidad de su naturaleza de
forma instantánea? Claro que puedo, si me doy cuenta, si
estoy profundamente interesado en descubrirlo.
Estamos diciendo que, en vez de hacerlo por partes, es
posible ver la totalidad de la-naturaleza, estructura y 1novi-
mientode la conciencia con todo su contenido. El cante-
80 ESA LUZ EN UNO MISMO

nido constituye l.a conciencia y es posible verlo íntegra-


:mente. Y cuando lo vemos en su totalidad, se desintegra.
Tener una percepción directa (insight) de la totalidad de la
naturaleza de la conciencia supone carecer de motivo, de
recuerdo, simplemente tener la percepción instantánea de la
naturaleza de la conciencia. Y esa percepción misma disuel-
ve el problema.
Todo nuestro desarrollo tecnológico se basa en 1amedi-
da; si no tuviéramos medida, no podría haber avance tec-
nológico. El conocimiento es movimiento dentro de la
medida: sé, sabré. Es todo medida, y esta se ha traspasado al
campo psicológico. Si se observa a sí mismo, puede ver
muy fácilmente cómo funciona. Siempre [Link] con1pa-
rando psicológicamente. Ahora bien, ¿puede usted ponerle
fin a la comparación, lo cual también -es el fin del tiempo?
Jv!edidasignifica compararse con alguien y querer ser o· no
ser así. Los procesos positivo y negativo de la comparación
forman parte de la medida.
¿Se puede llevar una vida diaria sin ninguna clase de
comparación? Se comparan dos telas, un color de pana con
otro. Pero psicológica, interiormente, ¿puede usted liberar-
se por completo de la comparación, lo que significa librar-
se de la medida? La medida es el movimiento del pensa-
miento. Por consiguiente, ¿puede termjnar el pensamiento?
La mayoría de nosotros intenta detener el pensamiento; lo
cual es ünposible. Puede que durante un segundo diga: <,He
dejado de pensar>>,.pero eso es forzado, -_impuesto;
manera de decir: <,He medido un segundo
mente en esta cuestión han preguntado si el pensamiento
puede llegar a su fin. El pensamiento nace de lo conocido.
El conocimiento es lo conocido, que es el pasado. ¿Puede
el pensamiento terminar? ¿Puede haber una liberación de
lo conocido? Siempre estamos funcionando desde lo cono-
cido y nos hemos vuelto extraordinariamente capaces e
imitativos, comparando. Tenemos un empeño constante de
llegar a ser algo. Por lo tanto, ¿puede el pensamiento llegar
a su fin?
Hemos hablado de medida, df)COntrol, de la importan-
cia de los sentidos, de su justo lugar. Todo esto forma par-
te de la meditación. .,,
El cerebro, que tiene millonJs de años, que está tan
fuertemente condicionado, tan lleno de todo lo que el
hmnbre ha· acumulado a lo largo de los siglos, que está
actuando mecánicamente todo el tiempo, ¿puede ese· cere-
bro liberarse de lo conocido y jamás envejecer fisicamente?
¿No se pregunta a veces si este cerebro puede perder su car-
ga, ser libre y no deteriorarse nunca? Eso significa nunca
registrar nada psicológicamente, nunca grabar la adulación,
el insulto, las imposiciones, las presiones, sino mantener la
cinta completamente nueva. Entonces es joven. La inocen-
cia implica un cerebro que nunca ha sido herido. La ino-
cencia no conoce la aflicción, el conflicto, la pena, el dolor.
esas cosas son registradas en el. cerebro, este
medida< que se hace fisica-
82

ca alguna, entonces el cerebro - se vuelve


mente calmo y nuevo. Esto no es una esperanza ni un pre;.;.;
mio. O bien lo hace y lo descubre, o simplemente acepta
las palabras y dice: ((¡Qué maravilloso debe ser eso! Ojalá
pudiera experimentarlo,>. A causa de la percepción instan-
tánea, las células cerebrales [Link] un cambio. Ya no
se aferran a los recuerdos. El cerebro ya no es la morada de
la inmensa y acumulada antigüedad.
Entonces, además, debemos hacer la pregunta: ¿Hay algo
sagrado en la vida? ¿Existe algo que sea sagrado, que no esté
tocado por el pensamiento? Hemos puesto lo que llamamos
sacrosanto, sagrado, en forma de símbolos en las iglesias: la
Virgen María, Cristo en la cruz. En la India tienen sus imá-
genes particulares, corno también las tienen los países budis-
tas, y esas cosas se han vuelto sagradas: el nombre, la efigie,
la [Link], el símbolo. Pero ¿hay algo sagrado en la vida?
Sagradoes lo que es inmortal, intemporal, de eternidad en
eternidad, lo que no tiene principio ni fin. Usted no p4ede
descubrirlo, nadie puede; puede que venga cuando usted
haya descartado todas las cosas que el pensamiento ha con-
vertido en sagradas. Cuando las iglesias con sus cuadros,
música, creencias, rituales y dogmas sean comprendidas y
descartadas por completo, cuando no haya sacerdote, guru o
seguidor alguno, entonces, en esa tremenda cualidad de
silencio puede que se presente algo que no está tocadópor
el pensamiento, porque el pensamie~to no crea ese sile~cio.
Uno tiene-que examinar todalanaturaleza [Link]
Hay silencio·· entre.-·dosmidbs,··· entre'? dos pellsa.n:i:i~11fqs,
83

entre dos notas 111usicales;Hay silencio después del ruido.


Hay silencio cuando el pensamiento dice: «Debo estar
callado», y crea un silencio artificial, creyendo que es real.
Hay silencio cuando usted se sienta tranquilamente y fuer-
za su mente a estar callada. Todos esos son silencios artifi-
ciales; no son el silencio real, profundo, no cultivado ni
premeditado. El silencio solo puede surgir psicológican1en-
te cuando no hay grabación alguna. Entonces la mente, el
cerebro mismo, está absolutamente sin movimiento. En esa
gran profundidad de silencio que no es inducido, cultivado
o practicado, puede que surja ew' extraordinaria sensación
de algo inconmensurable, innominable.
Todo el movimiento, desde el principio hasta el final de

esta charla, forma parte de la meditación.
y lo desconocido

)
@

\._ _
e ÓMO PUEDE LA MEN:J saber si ha encontrado
que llama lo último, lo inconmensurable,
innominable, lo más_sublime? Como no puede
lo
lo

de ninguna manera conocerlo qu\.~es ilimitado) incognosci-


ble, lo que no puede en forma alguna ser experimentado,
todo lo que la mente puede hacer es librarse de todas las
categorías del dolor, la ansiedad, el temor y el deseo, el cual
acaba por crear ilusión. El «yo», con sus imágenes, es el cen-
tro que divide toda relación y, por consiguiente, ocasiona
conflicto. Si la mente no ha establecido una recta relación
con el otro, la mera investigación o búsqueda de la realidad
no tiene ningún sentido en absoluto, porque )a vida es rela-
ción. La vida es acción en la relación y, si eso no se entien-
de yestablece profunda y plenamente, no se puede ir muy
lejos; Si.n eso, el mero buscar se convierte en una forn1a de
-...,u.n ..
H~u.·. de la relación. Hasta que la mente se
en el orden
carece de significado, porque una mente que
de conflicto solo puede evadirse hacia lo que m11 .m1rra
1

es real.
La mente, que está tan condicionada, moldeada por el
entorno, por la cultura en la que nacemos, ¿cómo puede
descubrir aquel1o que no está condicionado? ¿Cómo pue-
de una mente que en sí núsma siempre está en conflicto
descubrir lo que nunca ha estado en conflicto? De modo
que, al indagar, esa búsqueda no tiene sentido. Lo que tie-
ne sentido y significado es si la mente puede ser libre, si
puede liberarse del temor, de todas sus mezquinas luchas
egoístas, de la violencia y demás. ¿Puede la mente, la suya,
liberarse de eso? Ésa es 1a verdadera indagación. Y cuando
la mente sea realmente libre, solo entonces será capaz de
preguntarse, sin ilusión alguna, si hay o no hay algo que sea
absolutamente verdadero, intemporal, inconmensurable.
¿Sabe? Es realmente muy importante que averigüe esto
por sí núsmo, porque usted tiene que ser una luz para sí, no
puede en modo alguno tomar la luz de otro o ser ilumina-
do por él. Usted tiene que descubrir por sí mismo todo este
movinúento de la vida, con toda su fealdad y belleza, sus
placeres, aflicción y confusión, y salirse de esa corriente.
Y si lo ha l?.echo, y espero que así sea, entonces, ¿qué es
religión? Todas las religiones organizadas consisten en que
el pensamiento crea una estructura, una leyenda en r,...,,....,,"'.,
.....
-
una persona, una idea o una condusión. Eso no es enrnt)so1~
luto religión. La religión es una exilstemc:1avl'lncta111.t<~g1:a.~
87

1as111en1tesestán disgregadas, fragmenta-


das, y lo fragmeritadoestá corrompido. Por lo tanto, ¿qué
es la mente, el cerebro que puede funcionar en el mundo
en el campo del conocimiento, y también vivir liberado de
lo conocido? Estos dos deben ir armoniosamente juntos. Al
indagar en esto profundamente, uno pregunta: ¿Qué es la
meditación? Averigüemos por nosotros mismos si tiene
algún sentido. Para hacer eso; usted debe descartar por
completo lo que todo el mundo ha dicho acerca de la
meditación. ¿Puede hacerlo o está atrapado en una red, en
la trampa de las ideas de los dem,ás acerca de la meditación?
Si está preso en eso, usted solo/te está entreteniendo o tra-
tando de descubrir la luz de otro mediante cierta práctica.
Cuando usted practica, está ha~}endo que la mente se ajus-
te a una pauta marcada por otro. No siga a nadie, incluido
el que habla. No acepte lo que diga nadie, porque usted tie-
ne que ser una luz para sí. Ti_ene que valerse totalmente por
sí mismo, y, para hacer eso, porque usted es el mundo y el
mundo es usted, tiene que liberarse de las cosas del mundo,
lo cual es ser libre del <iyü)),del ego y todas sus agresiones,
vanidades, estupideces y ambición.
Por lo tanto, ¿qué es 1ameditación? ¿Cómo lo averigua?
Es obvio que para ver algo con muchísima claridad, la
mente debe estar callada. Si quiero escuchar lo que se está
diciendo; debo prestarle atención, y esta posee la cualidad
deL silencio. Para descubrir, no solo el significado de las
·.PallatJra.s/
:sl:t1ló··.:imts
flilal,ctet>[Link] con muchísimo dete-
es1cm:.:h:1rnoestoy interpretando lo que
usted dice, no· estoy juzgando
chanclo la palabra y lo que está detrás de la ,..,~~,~~~
... u~.~~-~H
do que la palabra no es la cosa, que la descripción no es lo
descrito. De modo que estoy escuchándolo a usted con
total atención. En esa atención no existe el <,yo):,como
oyente, el KYO)) gue se separa del ssusted,>que está hablando,
que divide e1 «yü)) y el ({usted)).Por consiguiente, la mente
que es capaz de escuchar pienamente lo que se está dicien-
do y de ir n1ás allá de la palabra, debe prestar total atención.
Usted lo hace cuando está mirando un árbol con total aten,..
ción, cuando escucha música o a alguien que le está con-
tando algo muy urgente y serio. Ese estado de atención en
el que el <iyo» se encuentra totalmente ausente es medita-
ción. Porque en ese estado no hay dirección, no hay fron-
teras que el pensamiento haya trazado en torno a la aten-
ción.
La atención implica una mente que no tiene ni_ngún
deseo de adquirir, alcanzar, llegar o ser algo. De otro modo,
surge el conflicto. De manera que la atención es la total
ausencia de cualquier conflicto, un estado mental en el que
la dirección y la voluntad no tienen cabida alguna. Y eso
sucede cuando le escucho a usted, cuando oigo el sonido
de un pájaro~ o cuando miro las maravillosas montañas. De
modo que en ese estado de atención no existe la división
del observador y lo observado. C_uando esa division existe,
entonces hay conflicto.
Ahora bien,. ese es solo el priücipio
89

ne:cesa:t1apo1rque eritorices laforma en que vivi-


mos, que ha perdido todo su sentido; se vuelve significati-
va. La vida se convierte en un 1novimiento, en una armo-
nía entre lo conocido y lo desconocido.
La meditación es una vida diaria en la que no hay nin-
gún control en absoluto. Malgastamos nuestra vida a causa
de la enorme energía que se disipa en el acto de controlar.
Nos pasamos la vida controlando; ..:<Debo»y «no debo>;,
<(Debería)>y «no debería)>, reprimiendo, expandiendo, rete-
niendo, retirándose, apegándose y rompiendo con el apego,
ejercitando la voluntad para reali;z,ar,para luchar, para cons-
truir. En todo esto siempre hay ¡1nadirección, y donde hay
dirección debe haber control. Nos pasamos los días contro-
lando y no sabemos llevar una vida completamente libre de
control. Descubrir una forma de vida en la que no haya ni
un atisbo de control requiere una tremenda investigación,
una gran seriedad.
¿Por qué lo controlamos todo, y, cuando lo hacemos,
quién es el controlador? ¿Y qué está controlando, o sea,
reteniendo, dirigiendo, moldeando, conformando, imitan-
do? Uno observa los deseos contradictorios en sí mismo:
quiero y no quiero, hago esto y no hago eso, las oposicio-
nes de la dualidad. Ahora bien, ¿existe acaso la dualidad, el
opuesto? No estoy hablando de los opuestos del hombre y
la mujer, oscuro y claro, sino de si interior, psicológica-
hay opuestos o solo «lo que es))·.El opuesto solo
, ....v·· II<J sé qué hacer con «lo que es)>.Si sé qué
,,, ....," ......

HU.).._, <doque es»,


.... ,.,_...,.,._,,..
90

el opuesto no es necesario, Es decir, s1


corno lo son la mayoría de las personas, la práctica dé su
opuesto, de la no-violencia, no tiene sentido; porque hay
un intervalo de tiempo durante el cual usted está siendo
violento. Lo que tiene sentido es preocuparse por ir más
allá de la violencia, no hacia el opuesto, sino liberarse de
ella. Siempre estoy interpretando lo nuevo en términos de
lo viejo y, por consiguiente, nunca encaro lo nuevo con
una mente fresca. Interpreto la nueva reacción, el nuevo
sentimiento que tengo como violencia porque ·1a estoy
mirando con las ideas, las conclusiones, las palabras y signi-
ficados del pasado. De modo que el pasado crea el opuesto
de (ÜO que es)). Pero si la mente puede observar do que es»
sin nombrarlo, clasificarlo, enmarcarlo ni malgastando ener-
gía evitándolo, si puede observarlo sin el observador, que es
el pasado, mirarlo sin los ojos del ayer, entonces usted es
totalmente libre de ello. Hágalo y verá.
¿Ha notado que en usted mismo siempre existen el
observador y lo observado? Ahí está füsted» mirando la
cosa, de manera que existe una división entre usted y lo que
observa. Observa un árbol, y el observador, el pasado, dice:
«Ese es un roble>). Cuando lo dice, ese conocimiento es el
pasado, qu~ es el observador. De modo que. el observador
es distinto del árbol. Obviamente, eso debe ser asL Pero
cuando estamos tratando con hechos psicológicos, ¿es el
observador distinto de lo observado? Cuando
violento», ¿es el obervador, el que ve y cttc:ese1:·.•v1olertto,
distinto de aqüello a. lo que
91

qüe cuando se separa del hecho como


una· dualidad, un·. conflicto, y trata de
rehuir ese conflicto por diversos medios, por lo que el
observador no es capaz de afrontar ese hecho de la violen-
cia. Trabaje en ello para comprender este movimiento de
división entre el observador y lo observado que crea con-
flicto y que, por consiguiente, no tiene ninguna relación
directa con el otro.
En la meditación, la vida es un movimiento total, no
fragmentado, no dividido entre el <,yo)> y el ,msted». En ello
no hay <<yo)> que experimente. iVe usted que la mente es
f/

incapaz de experimentar algo qu·e no conoce? La mente no


puede en modo alguno experi~entar lo inconmensurable.
Usted puede darle significado a ~sa palabra y decir: <¡Expe-
rimentaré ese estado de lo inconmensurable)>, la conciencia
superior y todo ese asunto, pero, ¿quién es el experimenta-
dor? El experimentador es el pasado y solo puede recono-
cer la experiencia en esos términos, por lo que ya debe
conocerlo. Por consiguiente, en la meditación no hay un
experimentar. ¡Ah, si hace esto, ascenderá al más alto cielo!
No solo tiene que comprender todo este movimiento
del vivir cotidiano, lo cual forma parte de la meditación, y
en ello carecer de todo control, de modo que no haya con-
flicto alguno ni· dirección, sino que además tiene que llevar
una vida inmensamente enérgica, activa, real y creativa. En
la meditación, la mente se vuelve completamente callada,
92

adquirido y eternamente ocupada co1ns1:gomi:sma,


que debe hacer, lo que no debe hacer, lo que debe c:oüsé~
guir, lo que debe ganar, lo que los demás piensatr de elhL
Está llena del conocimiento de los demás, de conclusiones,
ideas y opiniones. De manera que tenemos mu.y poco espa-
cio en nuestras mentes. Y uno de los factores de la violen·-
cia es la falta de espacío. Disponemos de muy poco espacio
en nosotros nüsmos, y uno debe tener espacio. Parte de la
meditación es descubrir el espacio no inventado por el pen-
samiento, porque cuando usted posee ese espacio, la men-
te puede funcionar plenamente. Un cerebro que está com-
pletamente en orden, en orden absoluto, no relativo, no
tiene ningún conflicto y, por consiguiente, puede moverse
en el espacio.
El silencio es en realidad una forma extrema del más
alto orden. De [Link] el silencio no es algo que uno se
inventa, que trata de practicar o del que intenta darse cuen-
ta. En el momento en que es consciente de que está en
silencio, eso no es silencio. El silencio es el más alto orden
matemático, y en ese silencio las otras partes del cerebro
que no han estado ocupadas o en acción, se vuelven total-
mente activas. El cerebro, al no estar en conflicto, posee un
gran espacio, no creado por el pensamiento, sino una: sen-
sación real de espacio que no tiene límites. El pensamiento
no tiene cabida alguna en esto. Estamos efflPH~ar:tao
samiento a medida que lo describimos, né',..,...,,,;,.,, .,".., ......,,"_,...,,.,.._.~,,.
f:,ero fatidésc:fíti-•·•·
que el pensamiento utiliza para com11m.c:a1rO
ción no es lo descrito. De modo quefa 1r:rte!rtt:e/con:~a1c:e1ré.'""
•i<\
93

bro; se silenciosa y, por consiguien-


te, de un orden supremo. Donde hay orden hay inmenso
espac10.
Nadie puede decirle qué es lo que se encuentra en este
vasto espacio porque eso es absolutamente indescriptible.
No importa quien sea; cualquiera que lo describa o que tra-
te de alcanzarlo mediante la repetición de palabras y de toda
esa clase de tonterías, está profanando alg9 santo, sagrado.
Esto es meditacíón. Y forma parte de nuesáo diario
vivir; no es algo que usted haga a ratos perdidos; está ahí
todo el tiempo, produciendo q~den en todo lo que está
haciendo. Y en esto hay gran belleza. No la belleza que se
encuentra en las colinas, en los ,ffi_rboles,en los cuadros de
los museos o en la música, porqJe es aquello que es belle-
za y, por lo tanto, an10r.
del ego no es posible la

D
ONDE EXISTA LA ACTIVIDAD
meditación. Es muy impprtante comprender esto,
no verbal sino realmente. La meditación es un pro-
ceso de vaciado de la mente de toda la actividad del ego,
del <<yOl>.Si usted no comprenáe la actividad del ego,
entonces su meditación solo conduce a la ilusión, al auto-
..engaño, a más distorsión. De modo que, para entender lo
que es la meditación, usted debe comprender la actividad
del ego.
El ego ha tenido mil experiencias mundanas, sensuales
e intelectuales, pero está aburrido de ellas porque no tienen
ningún sentido. El deseo de tener experiencias más amplias,
más. expansivas y trascendentales, es parte del ((yo>>,
del ego.
Cuando tiene semejantes experiencias o visiones, usted
debe ser capaz de reconocerlas, pero cuando lo hace, estas
no son n11evas;son proyecciones de su pasado, de su candi-
Una de las demandas, apetencias o deseos de la 111ertte,
del ego, es transformar (do que es)) en «lo que debería sen,.
No sabe qué hacer con <<loque es>1porque no lo puede
resolver; por consiguiente, proyecta una idea de <do que
debería sen>, que es el ideal. Esta proyección es la antítesis
de «lo que es)>y, por lo tanto, existe un conflicto entre «lo
que es>,y <do que debería sern. Ese conflicto mismo es la
sangre y el aliento del ego.
Otra actividad del ego es la voluntad, la voluntad de
devenir, de cambiar. La voluntad es una forma de resisten-
cia en la que se nos ha educado desde la infancia. La volun-
tad se ha ,ruelto extraordinariamente importante para nosotros
en lo económico, social y religioso. La voluntad es· una for-
ma de -ambición, y de ella surge el deseo de controlar un
p·ensamiento mediante otro, una actividad del pensamiento
por medio de otra actividad: «Debo controlar mi deseo». El
<(yo»es una creación del pensamiento, la postulación verbal
de un <,yo» con sus recuerdos y experiencias. Ese pensa-
miento quiere controlar, moldear y negar a otro pensa-
miento.
Una de las actividades del ego es la de separarse en for-
ma de <,yo», del observador. El observador es el pasado,
todo el conocimiento, la experiencia y los recuerdos acu:--
mulados. De modo que el ego, el <,yo>,,se separa corrio
observador del «usted);, lo observado. «nosotros» y «ellós>>:
nosotros los alemanes, los comunistas, los católicos, lós liiri--
dúes,. y ellos los paganos y demás. MientraseFstat1Ifs ••acr+
vidades del ego, del «yo>>como observador y controlaclqr,
UNA VIDA SAG!{ADA 97

como voluntad demandando y deseando experiencia, la


meditación se convierte en un medio de autohipnosis, en
una evasión de la vida diaria, una huida de toda la aflicción
y de todos los problemas. Mientras esas actividades existan,
debe haber engaño. Vea la realidad, no verbal sino de
hecho, de que una persona que investigue 1a meditación,
que quiera ver lo que sucede, debe comprender todas las
actividades del ego.
La meditación es el vaciado de la mente de la actividad
del ego. Y usted no puede vaciar la mente de b actividad
del ego mediante ninguna prf~tica, ningún método o
diciendo: <<Dígame qué tengo que hacen. Por consiguien-
te, si usted está realmente interes'1do en esto, tiene que des-
cubrir por sí mismo la actividad <lesu propio ego, los hábi-
tos, las afirmaciones verbales, los gestos, los engaúos, b
culpa que cultiva y a la que se aferra como si fuese algo
valioso en vez de desecharla, los castigos, todas las activida-
des del ego. Y eso requiere darse cuenta.
Ahora bien, ¿qué es darse cuenta? Darse cuenta impli-
ca una observación en la que no hay elección en absoluto,
simplemente observar· sin interpretación, traducción o dis-
. torsión. Y eso no sucederá mientras haya un observ;,idor
que esté tratandode darse cuenta. ¿Puede usted darse cuen-
ta, estar atento, de modo que en esa atención solo haya
observación y no el observador?
Ahora, escuche esto. Usted ha leído esa afinnación:
cwent:a e:sun estado de la mente en que el observador,
ausente.·. Usted· oye esa· declaración.
98

Inmediatamente quiere ponerlo en práctica, en acciórn


Dice: «¿Qué debo hacer? ¿Cómo voy a darme cuenta sin el
observador?». Usted quiere una actividad inmediata, lo que
significa que realmente no ha escuchado esa afirmación. Le
preocupa más realizarla que escucharla. Es como mirar y
oler una flor. La flor está ahí, su belleza, color. y encanto.
Usted la mira, la arranca y ernpieza a desmenuzarla. Y hace
lo mismo cuando oye la afirmación de que en el darse
cuenta, en la atención, no hay observador, de que si el
observador existe, entonces usted tiene el problema de la
elección y el conflícto. Usted oye esa declaración y la reac-
ción [Link] de la mente es: «¿Cómo puedo hacerlo?)).
De manera que a usted le preocupa más la acción de qué
hacer acerca de esa aseveración que realmente escucharla. Si
la escucha por completo, entonces está respirando su perfu-
me, su verdad. Y el perfume, la verdad, actúan, no el «yo)>
que está debatiéndose por actuar correctamente. ¿Lo ha
captado?
De manera que, para descubrir la belleza y la profundi-
dad de la meditación, usted tiene que investigar las activi--
dades del ego, el cual está compuesto por el [Link]. Así
que tiene que comprender el tiempo.
Por favor, escuche esto. Escuche, no -haga nada al res-
pecto, simplemente escuche. Averigüe si es verdadero o fal-
so. [Link] observe. Escuche con su corazón, no con
su condenada y mezquina mente.
El [Link] es movimiento, tanto física cmtio psicológi-
camente. Físicamente,. moverse de aquí a allí requiere tiei1if
99

po. Psicológicamente, el movimiento del tiempo consiste


en transformar «lo que es» en «lo que debería ser». De
modo que el pensamiento, que es tiempo, nunca puede
estarse quieto porque es movimiento, y este forma parte del
ego. Estamos diciendo que el pensamiento es el movimien-
to del tiempo. Es el movimiento del tiempo porque es 1a
respuesta del conocimiento, de la experie~cia, de la memo-
ria, que es tiempo. De manera que el pensamiento nunca
puede estarse quieto. Nunca puede ser nuevo. Nunca pue-
de producir libertad.
Cuando uno se da cuenta .~ la dinámica del ego en
todas sus actividades, como la ambición o la búsqueda de
realizarse en la relación, de eso,. surge una mente que está
completamente quieta. No que élpensamiento esté quieto.
¿Comprende la diferencia? La mayoría de las personas están
tratando de controlar sus pensamientos, confiando de esa
manera reportarle quietud a la mente. He visto a docenas
de personas que han practicado durante años intentando
controlar sus pensamientos, esperando tener una 1nente que
esté realmente callada. Pero no ven que el pensar es un
movimiento. Usted puede dividir ese movimiento en el
observador y lo observado, en el pensador y el pensamien-
to, o el controlador y lo controlado, pero sigue siendo
movimiento. Y el pensamiento nunca puede estarse quie-
to: si se detiene, muere; por consiguiente, no puede per-
mitirse estar quieto.
Si usted ha profundizado en todo esto, en sí rmsmo,
entoncesveráque·.Lrmente se vuelve.·completamente quieta,
100 ESA LUZ EN UNO M!Sfv10

no forzada, no controlada o hipnotizada. Y debe estarquie-.:.


ta porque solo en esa quietud puede tener lugar algo total.e.
1nente nuevo e irreconocible. Si fuerzo mi mente a estar
quieta n1ediante varios trucos, prácticas y conmociones,
entonces esa es b quietud de una mente que ha luchado
con el pensamiento, que lo ha controlado y reprimido. Eso
es completamente distinto de una mente que ha visto la
actividad del ego, el [Link] del pensar como tiempo.
La atención misma a todo ese movimiento da lugar a la
cualidad de la 111ente que está completamente quieta, en la
que puede suceder algo totalmente nuevo.
La [Link]ónes el vaciado de la mente de toda la acti-
vidad del ego. Ahora bien, ¿llevará eso tiempo? No voy a
emplear la palabra vaciado, o se asustarán. Mejor dicho,
¿puede este proceso del <(yo»llegar a su fin mediante el
tiempo, durante días y años? ¿O tiene que terminar instan-
táneamente? ¿Es eso posible? Todo esto es parte de su medi-
tación. Cuando usted se dice a sí mismo: «Me libraré gra..:
dualmente del ego)), eso es _parte de su condicionamiento y,
mientras tanto, se divierte. Cuando introduce la palabra gra-
dua!tnente, eso supone tiempo, un periodo durante el cual
disfruta con todos sus placeres, con los sentimientos de
culpa que tanto aprecia y a los que se aferra, y con la ansie-
dad, que también le proporciona cierta sensación de vivir.
Y liberarse de todo eso, dice usted: «Llevará tiempo,,, Eso es
parte de nuestra cultura, parte de nuestro condicionamien-
to evolutivo. Ahora bien, ¿llevará tiempo ponerle fin psko-
lógicamente a las actividades del ego?·.¿Onórequiéretié111~
UNA VIDA SAGRADA 101

po en absoluto, sino más bien 1a liberación de una nueva


clase de energía que desechará todo eso instantáneamente?
¿Ve la mente la falsedad de la propuesta de que se nece-
sita. tiempo para disolver las actividades del ego? ¿Veo cla-
ramente su falsedad? ¿O veo intelectualmente que no es del
todo correcto y, por consiguiente, sigo en la misma? Si de
verdad veo su falsedad, entonces ha desaparecido, ¿no es
cierto? El tiempo no tiene nada que ver en absoluto. Solo
se necesita tiempo cuando hay análisis, cuando hay inspec-
ción y examen de cada pedazo roto que constituye el qo>,.
Cuando lo veo como pensami~9to, todo este movimiento
no tiene validez alguna, aunqu~, el [Link] lo haya acepta-
do como inevitable. Entonces, Rorque la mente ve su false-
dad, termina. Usted no se ace{ta demasiado al borde del
precipicio a menos que esté bastante desequilibrado, men-
talmente enfermo, y entonces se desploma; si está cuerdo,
en buena salud, se mantiene alejado. El movimiento de ale-
jarse no lleva tiempo, es una acción instantánea, porque
usted ve lo que sucedería si cayera, Del mismo modo, si ve
la falsedad de todo el movimiento del pensar, del análisis,
de la aceptación del tiempo y demás, entonces se produce
la acción instantánea del pensamiento que, como <(yo», se
pone fin a sí mismo.
De manera que una vida religiosa es una vida de medi-
tación, en l<l:,
que las actividades dd ego no existen. Y uno
puede vivir una vida así en este mundo cada día. O sea, uno
puede llevar una vida como ser humano en la que existe un
córtstante estado de alerta, de vigilancia, de darse cuenta,
102

una mente atenta que está observando el movimiento del


ego. Y la observación es desde el silencio, no desde una
conclusión. La mente ha observado las actividades del ego,
ha visto su falsedad y, por consiguiente, se ha vuelto extra-
ordinariamente sensible y silenciosa y actúa desde ese silen-
cio. En la vida diaria.
¿Lo ha captado? ¿Hemos compartido esto juntos? Por-
que es su vida, no la núa. Es su vida de sufrimiento, de tra-
gedia, de confusión, culpa, premio y castigo. Todo eso es su
vida. Si es serio, usted ha tratado de desentrañar todo esto.
Ha leído algún libro, seguido a un maestro, o escuchado a
alguien, pero el problema persiste. Estos problemas existi-
rán mientras la mente humana se mueva dentro del campo
de la actividad egoísta; esa actividad debe crear más y más
problemas. Cuando usted observa, cuando está extraordi-
nariamente atento a esta actividad del ego, entonces la
1nente se vuelve sumamente quieta, cuerda, sana, santa.
Y desde ese silencio nuestra vida, en la actividad cotidiana,
se transforma.
La religión es la terminación del <<yo»y la acción que
nace de ese silencio. Esa es una vida sagrada, plena de sig-
nificado.
Observando desde
una tnente silenciosa

P
ARA DESCUBRIR nifica amar, ¿no debe uno
lo que [Link]····
estar libre de la posesión 1 ,,del apego, los celos, la ira,
el odio, la ansiedad y el t~;nor? Libre de apego, tome-
mos eso de momento. Cuando usted está apegado, ¿a qué
lo está? Supongamos que uno ':ie tiene apego a una mesa,
¿qué supone ese apego? Placer, una sensación de posesión,
la apreciación de su utilidad, el sentimiento de que es una
mesa maravillosa, y así por el estilo. Cuando un ser huma-
no está apegado a otro, ¿qué está pasando? Cuando alguien
le tiene apego a usted, ¿cuál es el sentimiento del otro que
está apegado? En ese apego existen el orgullo de la pose-
sión, una sensación de dominio, miedo a perder a esa per-
sona, por lo tanto celos y, por consiguiente, mayor apego,
posesividad y ansiedad. Ahora bien, si no hay apego, ¿quie-
re eso decir que no hay amor ni responsabilidad? Para la
mayoría de nosotros el amor significa este terrible conflic-
toentre los seres humanos y por eso la relación se convier-
te en una árisiedad perpetua. Usted sabe todo esto, no ten-
go que decírselo yo, Y a .eso lo llamamos· amor. Y para huir
104 ESA LUZ EN UNO MISMO

de esta terrible tensión de lo que llamamos a1nor, dispone...:.


mos de toda clase de entretenimientos, desde la televisión a
la religión. Nos peleamos y nos vamos a la iglesia o al tem-
plo y regresamos para volver a empezar. Esto sucede conti-
nuamente.
¿Puede un hombre o una mujer librarse de todo esto, o
es algo imposible? Si no es posible, entonces nuestra vida se
encuentra en un perpetuo estado de ansiedad, y de eso se
derivan toda clase de actitudes, creencias y acciones neuró-
ticas. ¿Es posible liberarse del apego? Eso implica muchas
cosas. ¿Puede un ser humano liberarse del apego y. no obs-
tante, sentirse responsable?
Ahora bien, liberarse del apego no significa su opuesto,
el desapego. Es muy importante comprender esto. Cuando
estamos apegados, conocemos el dolor del apego, su ansie-
dad,. y decimos: «Por el amor de Dios, debo desapegarrne
de este horror». Así comienza la batalla, el conflicto del
desapego. Si usted se da cuenta de la palabra y del hecho,
de la palabra apegoy de liberarse de esa palabra, la cual es la
emoción, observa ese sentimiento sin ningún JUICIO.
Entonces verá que a partir de esa observación total tiene
lugar un movimiento muy diferente. ¿Lo está haciendo
conforme hablamos· o está escuchando una sarta de pala-
bras? Usted sabe que está tremendamente apegado a una
casa, a una creencia, a un prejuicio, a una conclusión, a una
persona, a cierto ideal. El apego proporciona una· gran
seguridad, la cual es una .ilusión, ¿no es cierto? Estar apega~
do a algo es una ilusión porque ese algo puede desaparecer.
105

De manera que a lo que está apegado es a la imagen que se


ha creado de esa cosa. ¿Puede usted liberarse del apego de
manera que haya una responsabilidad que no sea un deber?
Entonces, ¿qué es el amor cuando no hay apego? Si está
apegado a una nacionalidad, usted rinde culto al aislamien-
to de la nacionalidad, la cual es una forma de espíritu tri-
bal glorificado. ¿Qué hace eso? Separa, ¿no es cierto? Si
como hindú estoy tremendamente apegado a mi nacionali-
dad, y usted está apegado a Alemania, Francia, Italia o
Inglaterra, nosotros estamos separados y tienen lugar las
guerras y la enorme complejid~g de lo que está pasando.
Ahora bien, si usted no tiene ap,~go alguno, ¿qué sucede?
¿Es eso amor? _
De modo que el apego sepa~[Link] estoy apegado a mi
creencia y usted a la suya, por consiguiente hay separación.
Simplemente vea las consecuencias, las repercusiones de
eso. Donde hay apego hay separación y, por lo tanto, con-
flicto. Donde hay conflicto no puede, de ninguna manera,,
haber amor. ¿Y qué es la relación entre dos personas cuan--
do existe la libertad del apego y de todas sus implicaciones?
¿Es ese el principio -sólo estoy empleando la palabra prin-
cipio,no pasen por alto- de la compasión? Cuando no hay
nacionalidad ni apego a ninguna creencia, conclusión o
ideal, entonces un ser humano es libr~ y su relació~1 con
otro se basa en la libertad, el amor y la compasión.
Todo esto es una parte del darse cuenta. Ahora bien,
¿debe Usted analizar, comolo hemos hecho; para ver lo que
sig:nificáel apego, con todo. lo que eso supone~ o puede
106 ESA LUZ EN UNO M!SMO

observarlo instantáneamente en su totalidad y luego anali-


zarlo? No al revés. Estamos acostumbrados al análisis; parte
de nuestra educación es analizar 1 y así le dedicamos mucho
tiempo. Estamos proponiendo algo muy diferente: obser-
var, ver la totalidad y luego analizar. Entonces se vuelve
muy simple. Pero si usted analiza y trata de alcanzar la tota-
lidad, puede equivocarse, como generalmente sucede. Pero
al observar la totalidad de algo, lo que significa carecer de
toda dirección, entonces el análisis se vuelve importante o
falto de importancia, usted puede analizar o no hacerlo.
Ahora me gustaría investigar algo distinto. ¿Existe algo
sagrado en la vida, lo cual forma parte de todo esto? ¿Exis-
te algo sagrado, santo en su vida? Quite, aparte la palabra,
la imagen, el símbolo, el cual es muy peligroso, y, cuando
lo haya hecho, pregúntese: «¿Hay algo realmente sagrado en
mi vida, o todo es superficial, fabricado por el pensamien-
to?». El pensamiento no es sagrado, ¿verdad? ¿Cree usted
que el pensamiento y las cosas que ha creado son sagrados?
Se nos ha condicionado en eso; como hindú, budista o
cristiano, estamos condicionados a rendir culto, a adorar, a
rezarle a cosas que el pensamiento ha organizado. Y a eso
le damos el nombre de sagrado.
Uno tiene que averiguarlo, porque si no descubre si hay
algo realmente sagrado que no esté compuesto por el pen-
samiento, la vida se vuelve cada vez más superficial; más
mecánica, y el final de la propia vida carece por completo
de sentido. ¿Sabe? Estamos apegados al
todo el proceso de pensar, y rendimos culto alás·~-,,-~.···""·"'~
OBSERVANDO DESDE UNA MENTE SILENCIOSA 107

el pensamiento ha· creado; Una imagen, un símbolo, una


escultura, ya esté hecha a mano o por la mente, es el pro-
ceso del pensamiento. E1 pensamiento es memoria, expe-
riencia, conocimiento,. lo cual es pasado. Y el pasado se
convierte en tradición, y esta en lo más sagrado. Por consi-
guiente, estamos rindiendo culto a la tradición. ¿Existe algo
que no tenga nada que ver con el pensamiento y la tradi-
ción, con rituales, con toda esa parafernalia de circo? Uno
tiene. que averiguarlo.
¿Cómo lo averigua? No un método; cuando empleo la
palabra cómo no estoy sugiriern;lo un método. ¿Hay algo
1

sagrado en la vida? Existe todo bloque de la humanidad


que dice: «No hay absolutamenty nada. Usted es el resulta-
do del entorno, y usted puede cimbiarlo, así que no hable
nunca de nada sagrado. Usted será un individuo mecánico
y feliZl>.Pero, si uno es sumamente serio acerca de este
asunto, y tiene que ser real y profundamente serio, no pue-
de pertenecer ni a un bloque materialista ni a uno religio-
so, pues este también está basado en el [Link].
Entonces usted tiene que descubrir. Usted no afirma nada
y empieza a investigar.
Ahora bien, ¿qué significa investigar en uno mismo con
el fin de descubrir si existe algo profundamente sagrado,
santo, no en la vida de uno sino en la vida, en el vivir? ¿Hay
algo maravillosa y supremarnente sagrado o no hay n~da en
absoluto?
Es necesario poseer una mente muy silenciosa, porque
solo en esa libertad se puede [Link]. haber liber-
108 ESA LUZ EN UNO MISMO

tad para mirar, pero sí dice: <(Bueno, me gusta mi creencia,


me quedo con eso», usted no es libre. O si dice: «Todo es
rnaterialista)>, lo cual es un movinüento del pensamiento,
entonces tampoco es libre. De nnnera qüe, para observar
debe haber libertad de las imposiciones de las civilizaciones
y de los deseos, esperanzas, prejuicios, anhelos y temores
personales. Usted solo puede observar cuando la mente esté
completamente quieta. ¿Puede la mente estar completa-
mente sin moviniiento? Porque si hay movimiento hay dis-
torsión. A uno le resulta nmy difícil, porque el pensamien-
to interviene de inmediato, así que uno dice: <(Debo
controlar el pensamiento». Pero el controlador es lo con-
trolado. Cuando usted ve que el pensador es el pensamien-
to, que el controlador es lo controlado, que el observador
es lo observado, entonces no hay movimiento. Uno se da
cuenta de que la ira forma parte del observador que dice:
«Estoy enojado)>, de manera que la ira y el observador son
lo mismo. Eso está claro, es simple. Del mismo modo, el
pensador que quiere controlar el pensamiento sigue siendo
pensamiento. Cuando uno se da cuenta de eso, el movi-
miento del pensamiento se detiene.
Cuando no hay movimiento de mnguna clase en la
mente, entonces está quieta de forma natural, sin esfuerzo,
sin coacción ni voluntad. Está naturalmente quieta; no es
una quietud cultivada, porque eso es mecánico; ló<cualno
es sino una ilusión de quietud. De modo. que hajl liberta&
La libertad implica todo eso de lo que hemos habladó;yéII
ella ·hay silencio, lo que significa ausencia de movíll1ie11t:6.
109

Entonces usted puede observar, entonces hay observación,


solo observación, no el observador observando. Por lo tan-
to, solo hay observación desde el silencio total, desde la
completa quietud de la .n1ente. Entonces, ¿qué tiene lugar?
Si usted ha llegado tan lejos -o sea a liberarse del con-
dicionamiento propio y a la consecuente carencia de movi-
nuento, al silencio y quietud. completos-, entonces la
inteligencia entra en funcionanúento, ¿no es cierto? Ver la
naturaleza del apego y todas sus implicaciones, comprender
su naturaleza, es inteligenóa. Solo cuando llega a ese pun-
la operación de
to, es decir, a ser libre, a lo que ffC0111pa11.a
la inteligencia, tiene usted una mente tranquila, sana y
cuerda. Y en esa quietud descub,rirá si hay algo realmente
sagrado o si no hay absolutamenf~ nada.
La ilurttinaciórt
no es un lugar fijo

D
EBERÍAMOS CONSIDER ..AR.. ·l.·arelación de la rdig. ión
con la vida diaria y si exi~~e o no existe algo inno-
minable, un estado irtted'{poral de la mente. Uno
puede darle el nombre de ilumiqación, una realización de
la verdad absoluta. ¿Puede la menfe humana descubrir algo
que sea incorruptible, que no esté creado por esa mente
con su pensamiento, algo que debe existir, que le dará un
perfume, una belleza y encanto a la vida?
Si uno observa, ve que a lo largo de la historia el hom-
bre ha estado buscando, de muy distintas maneras, algo más
allá de la vida ordinaria, más allá de este mundo. Ha hecho
todo lo posible, ha ayunado, se ha torturado, ha participa-
do en toda clase de conducta neurótica, ha rendido culto a
las ·leyendas y a sus héroes, ha aceptado la autoridad de
otros que le dijeron: «Conozco el camino, sígame)>. El
hombre, ya esté en Occidente o en Oriente, siempre ha
investigado esta cuestión. Los intelectuales, los filósofos, los
psicólogos ylos analistas·.lo •ven como una. indagación neu-
rótica C:[Link] todo valor. Para ellos es cierta clase de his-
112

teria, cierta forma de espejismo, algo a evitar por comple-


to. Porque a su alrededor ven disparates en nombre de la
religión, conductas increíbles sin razón ni fündainento
alguno, prefieren tratar con seres humanos que se adapten
a b pauta que ya ha sido establecida o a la que ellos consi-
deren correcta. Usted debe haber observado todo esto de
d_istintas 1naneras.
Pero el intelecto solo es una parte de la vída. Tiene su
lugar normal, pero los seres humanos del mundo entero le
han concedido una importancia extraordinaria al intelecto,
a 1a capacidad de razonar, a investigar algo lógicamente, a
establecer una actividad basada en la razón y la lógica. Los
seres humanos no son 111eramente entidades intelectuales,
son seres completos y complejos.
Usted. debe haber observado que el hombre qmere
descubrir algo que a la vez es racional y tiene profundidad,
un significado pleno, no inventado por el intelecto; y
siempre, desde los tiempos antiguos, lo ha buscado. La reli-
gión que está organizada es un asunto de negocios, un
inmenso mecanisrno para condicionar la mente humana
según ciertas creencias, dogmas, rituales y supersticiones.
Es un negocio muy rentable, y lo aceptamos porque nues-
tra vida es nmy vacía. La vida carece de belleza, así que
queremos leyendas románticas y místicas. Y les rendimos
culto a las leyendas y a los 1nitos. Pero todos los edificios
que el hombre ha construido, física al igual que psicológi7"
camente, no tienen absolutamente nada que ver con fa rea:""
lidad.
-i13

está libre de todo el empeúo


humano, que realmente ha arrumbado todo lo que el hom-
bre ha creado en su búsqueda de esta cosa llamada realidad?
¿Sabe? Ésta es una de las cosas más difíciles de expresar en
palabras. Las palabras deben ser empleadas, pero la comuni-
cación no es solo verbal, sino no verbal. Es decir, tanto
usted como el que habla deben inquirir al mismo tiempo,
al mismo nivel, con la misma intensidad. Entonces es posi-
ble la comunión entre usted y el que habla. Estamos tratan-
do de cmnulgar, no solo de forma no verbal, sino también
verbalmente acerca de esta cuestión
; ,,'
extraordinariamente
compleja, lo que requiere pensar clara y objetivamente y
también ir más allá del pensamiento.
La meditación no es para fo} inmaduros. Los inmadu-
ros pueden jugar con ella, como lo hacen en la actualidad,
sentándose con las piernas cruzadas, respirando de cierta
manera, poniéndose de cabeza y tomando drogas con el fin
de experimentar algo original. Por medio de las drogas, del
ayuno o de cualquier sistema, usted nunca puede encon- .
traro descubrir lo que es eterno e intemporal. No hay ata-
jo en todo esto. Uno tiene que trabajar duro, tiene que
hacerse muy consciente, sin distorsión alguna, de lo que
está haciendo y pens'ando. Y todo eso requiere una gran
madurez, no de edad sino de la mente, para ser capaz de
observar, de ver lo falso como falso, lo verdadero en lo fal~
so y la verdad como verdad. Eso_es madurez, ya sea en el
esc:enano político;en el mundo deJos negocios o en sus
114

Usted problablemente haya oído la palabra ''""''HH<uv


leído algo al respecto, o tal vez haya seguido a algún guru
que le dice lo que tiene que hacer. Ojalá nunca hubieran
oído esa palabra, entonces su mente estaría despejada para
investigar. Algunas personas han estado en la India, pero no
sé a qué van: la verdad no está allí; hay cierto encanto
romántico, pero eso no es la verdad. La verdad está donde
usted se [Link] está en algún país extranjero, está don-
de esté usted. La verdad es lo que usted está haciendo,
cómo se comporta. Está ahí, no en afeitarse la cabeza ni en
todas esas estupideces que el hombre ha hecho.
¿Por qué habría usted de meditar? El significado de esa
palabra es ponderar, reflexionar, mirar, percibir, ver clara-
mente. Para ver con claridad, para observar sin distorsión,
debe haber un darse cuenta de su trasfondo, de su condi-
cionamiento. Simplemente darse cuenta del mismo, no
cambiarlo, alterarlo, transformarlo o librarse de él, sino
observarlo sin más. Ver, en esa observación, claramente y
sin distorsión, todo el contenido de la conciencia es el
principio y el fin de la meditación. El primer paso es el
último.
¿Por qué debería uno meditar y qué es la meditación?
Si en la mañana usted miró por la ventana y vio la extraor-'-
dinaria belleza de la luz del amanecer, las montañas lejanas
y la luz sobre las aguas, y si observó sin la palabra; sindecir-
se a sí mismo: «¡Qué bello es eso!)), si obser·vc, p,orcorn101e-
to y en esa observación estuvo .....,,.
.......
~,.
.L~.L.L ~.L.L._,.,,.
... ~· ...

te debió haber estado completamente


115

mbdo· 11sted no·---püede observar,> nó püede escuchar. De


modo que la meditación es la cualidad de la mente que está
completamente atenta y silenciosa, Solo entonces se puede
ver la flor, su belleza, forma y color, y solo entonces cesa la
distancia entre la flor y usted. No que usted se identifique
con la flor, sino que el elemento de tiempo, la distancia que
existe entre usted y eso, desaparece. Y usted solo puede
observar muy claramente cuando hay observación imperso-
nal y no verbal, pero atenta, en la que no existe e} centro
del <,yo>>.Eso es meditación.
Ahora bien, ver si usted pu 1~,de observar de manera no
verbal, sin distorsión, sin el <,yo)) interviniendo como
memoria, requiere muchísima ,,investigación. Eso implica
que el pensamiento no debe innliscuirse en la observación.
Eso es observar sin la imagen en la relación con el otro,
observar al otro sin las imágenes que usted se ha formado
de él. No sé si lo ha intentado. La imagen es <iusted)>,el
«usted)> que ha acmnulado varias impresiones, varias reac-
ciones acerca de otro; eso forma la imagen y de ese modo -
le separa a usted del otro. Y esa división ocasiona conflicto.
Pero cuando no hay imagen, usted puede observar a1 otro
con total atención en la que hay amor, compasión y, por
consiguiente, no hay ningún conflicto. Eso es observación
sin el observador. Observar del mismo modo una flor, todo
lo que a uno le rodea, sin división, pues esta implica con-
flicto y existe mientras el pensamiento se convierta en lo
para la mayotía>de nosotros el pensa-
Y así surge la pregunta: ¿Puede co,ntro!lat:5e
miento? ¿Tiene usted que controlar pensamiento para
que no interfiera y, no obstante, dejarle que funcione en su
debido lugar? El control supone represión, dirección; seguir
una pauta, [Link]ón, conformís1no. A usted se le ha ense-
[Link] controlar desde la infancia y, como reacción a eso,
el nnmdo moderno dice: <,No controlaré, haré todo lo que
quiera)>. No estanws hablando de hacer lo que a uno se le
antoje; eso es absurdo. Y también es absurdo todo este sis-
tema de controL El control solo existe cuando no hay com-
prensión. Cuando usted ve algo muy claramente, no hay
necesidad de control. Si mi mente ve con mucha claridad
cómo el pensamiento interfiere, cómo divide siempre, si ve
que el pensamiento siempre fünciona dentro del campo de
lo conocido, entonces esa observación misma impide todo
control del pensamiento.
La palabra disciplinasignifica aprender, pero no confor-
niarse de forma n1ecánica, con10 se acepta actualmente.
Estarnos hablando de una mente que está libre de control y
es capaz de aprender. Donde haya aprendizaje no hay en
abso]uto n"ecesidad de ninguna clase de control. Es decir,
usted está aprendiendo al mismo tiempo que actúa. Una
mente que esté investigando la naturaleza de la meditación
debe estar siempre aprendiendo, y el aprender produce su
propio orden. El orden es necesario en la vida ..El orden es
virtud. El orden en la conducta es rectitud.
el que imponenla sociedad, la cultura, elentot:nc>, ta c:oac..;
1 J7

no solo en su
exterior, sino en sí mismo, El orden existe por rnedio de la
negación del desorden. Por consiguiente, debemos exami-
nar el desorden en nuestra vida, las contradicciones en
nosotros n1ismos, los deseos contrarios, diciendo una cosa,
haciendo y pensando otra. Al comprender., al [Link] el
desorden, al estar atento, dándose cuenta sin elección del
desorden, el orden surge naturalmente, con facilidad, sin
esfuerzo al6runo. Y un orden así es necesario.
La meditación es un proceso de vida en el que b relación
entre nosotros es clara, sin ningµn conflicto. La meditación
es la comprensión del temor y r<lel placer. La meditación es
lo que se llama amor, liberarse de la muerte v la hbertad de
valerse completamente por sí [Link] es l:na de las cosas
más grandes de la vida, porque si usted no puede quedarse
interior o psicológicamente solo, no es libre. Esa soledad no
es aislamiento, una retirada del mundo. Esa soledad solo se
produce cuando usted niega, no verbalmente sino de hecho,
de forma total, con su vida, todas las cosas que el hombre ha
generado en su temor, en su placer, en su búsqueda de algo
que esté más allá de la rutina diaria de vivir.
Si usted ha llegado tan lejos, entonces verá que solo 1a
mente que no tiene ilusiones, que no sigue a nadie y que,
por lo tanto, está libre de toda autoridad, puede abrir la
puerta; Solo una mente así puede ver si existe o no existe
una cualidad intemporal.
claro, smo del tiempo psicológico, el tiempo
((Seré algo)>,o ,,Alcanzaré, tendré éxito>,. ¿Es la idea delpro-
greso, del tiempo de ir de aquí a allí, una invención del
[Link]? Evidentemente, existe el progreso del carro-
mato al avión a reacción, pero ¿existe el progreso psicoló-
gico, el <(yo))que mejora, que se vuelve más noble y más
sabio? ¿Puede el «yo)>,que es el pasado, que ha acumulado
tantas cosas, los insultos, las adulaciones, el dolor, el cono-
cimiento y el sufrimiento, puede ese «ym progresar hacia
un estado mejor? Se necesita tiempo para avanzar desde
aquí hasta lo mejor. Para convertirse en algo, se necesita
tien1po. Pero, ¿existe semejante cosacomo «convertirseen algo»?
¿Se convertfráusted en algo mejor, en el sentido de un <<yo))
mejor, más noble y con menos conflicto? Ese <<y0»es la
entidad que se divide en el «yo>>y el <<no-yo»,<.nosotros>> y
«ellos)>,el «yo» como norteamericano, hindú, ruso o lo que
sea. De manera que, ¿puede mejorar el «yo), o este tiene
que cesar por completo y no pensar nunca en términos de
lo mejor o de convertirse en algo más? Cuando usted admi-
te el más, lo mejor, está negando el bien.
La meditación es la negación total del «yQ)), de tal
manera que la mente no esté nunca en conflicto. Una men-
te que no está en conflicto no se encuentra en ese estado
de paz que es solamente el intervalo entre dos conflictos:
está totalmentelibre de conflicto. Y eso es parte de la medi-
tación.
Cuando usted -ha ~,...~·-p~~:ru
............
v.
Al vivir en grandes ciudades; en armarios, en espacios
estrechos, nos volvemos más violentos, porque físicamente
necesitamos espacio. ¿Ha notado además el poco espacio
que poseemos en nuestro interior, psicológicamente?
Nuestras mentes están repletas de imaginación, de todas las
cosas que hemos aprendido, de varias clases de condiciona-
miento, de influencias y propaganda. Estamos llenos de
todas las cosas sobre las que el hombre ha pensado, que ha
inventado, de nuestros propios deseos, búsquedas y ambi-
ciones, temores y demás, y, p9r consiguiente, hay muy
poco espacio. La meditación, siÍa examina muy a fondo, es
la negación de todo esto, de tal manera que en ese estado
de atención existe un espacib inmenso, sin fronteras.
Entonces la mente está en silencio.
Puede que usted haya aprendido de otros que debe
pasar por un sistema de meditación, que debe practicar para
que la mente se vuelva silenciosa, que debe alcanzar el
silencio con el fin de iluminarse. A eso se le llama medita-:-
ción, pero esa clase de meditación es pura tontería porque
cuando usted practica existe la entidad que practica, la cual
se vuelve cada vez más mecánica y, por lo tanto, limitada,
insensible y embotada. ¿Y por qué debería practicar? ¿Por
qué debería dejar que otro se interponga entre usted y su
investigación? ¿Por qué los sacerdotes, su guru o su libro
habrían de interponerse entre usted y lo que quiere averi-
miedo? ¿Es que usted quiere que alguien le
120

inseguro? Cuando está indeciso y depende de a1g:1,1H~rtpa1,a


su certeza, puede estar seguro de que está
alguien que está igualmente desconcertado. Y, por lo tanto,
la persona en la que se ampara sostiene que está muy segu..,...
ra. Dice: <,Yosé, he realizado, soy el camino, sígame)>. Así
que tenga cuidado con el hombre que dice que sabe.
La iluminación no es un lugar fijo. No hay lugar ftjo.
Todo lo que uno tiene que haceres comprenderel caosiel desorden
en que úivimos. En esa comprensión tenemos orden y apare-
cen la claridad y la certeza. Y esa certidumbre no es la
invención del pensamiento. Es inteligencia. Y cuando usted
posee todo esto, cuando la mente lo ve muy claramente,
entonces la puerta se abre. Lo que se encuentra más allá es
lo jnnominable. No puede ser descrito, y nadie que lo des-
criba lo ha visto nunca. No puede expresarse con palabras,
porque la palabra no es la cosa, la descripción no es lo des-
crito. Todo lo que uno puede hacer es estar totalmente
atento en la relación, darse cuenta de que la atención np es
posible cuando hay una imagen, comprender toda la natu-
raleza del placer y del temor, y ver que ni el placer ni el
deseo son amor.
Usted tiene que averiguarlo todo por sí mismo; nadie
puede decírselo. Toda religión ha dicho: <,No mates». Para
usted esas no son más que palabras, pero si es serío tiene
que descubrir lo que significan para usted. Lo que se ha
dicho en el pasado puede ser verdad, pero
suya. Usted tiene que averiguar; nene (11LlCai:,re:nctetJLO,,·[Link]··
la aceptación de un guru, maestro o salvador, sino usted
mismo, en su libertad,. tiene que ver lo que es verdad, lo
que es falso, y averiguar íntegramente por su cuenta cómo
llevar una vida en la que no haya ninguna lucha en abso·-
luto.
Todo esto es meditación.
EXISTE
e ALGO que no sea producido por el pensa-
) miento? Es decir, ¿hay ,a,lgo que esté más allá del
{.. tiempo? Estamos acostd~[Link] a la idea del cre-
cimiento físico. Uno debe tener Jiempo para aprender, para
comprender, de manera que nos liemos hecho a la idea del
cambio a través del tiempo. Existe el tiempo :fisico; :fisica-
mente se necesita tiempo para cubrir la distancia desde un
punto a otro. Pero hemos llevado ese concepto, esa con-
clusión a lo psicológico: «No me conozco a mí mismo, así
que necesito tiempo para conocerme». El tiempo psicoló- _
gico lo introduce el pensamiento. ¿Realmente necesita
usted tiempo para liberarse de la codicia? Estoy tomando
eso como ejemplo. ¿Necesita varios días para liberarse de
los celos, de la ansiedad; de la codicia, de la envidia? Usted
está acostumbrado a_pensar que sí los necesita. Cuando
digo: «Lo superaré»,ese futuro es tiempo. Nuestro hábito,
nuestra tradiciónyforma devidaes decir: «Superarémi ira,
1T1isicelos,misensación_deiinsuficiencia>> .•-_De.modo que la
n1er1tei5e_•·•ha
acostuml:irado_•.a
•.laidea_-_deltiempo -_psicológi-
_
co, al n1añana
cuestionando eso. Estamos que no
No se necesita tiempo para liberarse de la codicia. O sea,
si usted está libre del [Link], y es codicioso, no hay 111aña-
na; usted lo ataca, actúa, hace algo de inmediato. El pensa-
miento ha inventado el tiempo psicológico corno medio de
evitar, de postergar, de complacerse en lo que ya posee.
El pensamiento ha inventado el tiempo psicológico por
pereza.
¿Puede usted liberarse psicológicamente de la idea del
[Link]? Por favor, examínelo, mírelo. Tome su pro_pia
ansiedad, su permisividad sexual o lo que sea. Si cree que
por medio de cierta actividad sensorial dará akance a lo que
sea que quiera alcanzar, ese alcanzar es el movimiento del
tiempo. ¿Puede ver la verdad de esto y que esa percepción
misma le pone fin? ¿Lo está haciendo m1entras hablamos o
para usted es solo una idea?
Cuando la mente ha indagado en el tiempo y descu-
b1erto que es ilusorio el concepto de que el mañana, psi-
cologicamente hablando, es un medio para un fin, enton -
ces solo hay percepción y acción sin el intervalo de tiempo.
Por ejemplo, cuando uno ve los peligros del nacionalismo,
fas gúerras y demás; esa percepción misma es la acción que
le pone fin al sentimiento de estar apegado a un grupb en
particular. ¿Lo_está haciendo? En Gran Bretaña, cada noche
125

del condicionamiento de ser


británico que ha tenido desde la infancia, esa es la acción
que Je pone fin al conflicto. Ver esto requiere una rnente
n1uy seria, una mente que dice: ((Quiero averiguar».
La meditación es e1 fin del tiempo. Eso es lo que aca-
bamos de hacer ahora mismo. Hemos meditado para des-
cubrir la naturaleza del tiempo. El tiempo es real y necesa-
rio para ir de aquí a allá, pero no existe psicológicamente.
Descubrir eso es una verdad tremenda, un hecho tremen~
do, porque nos hemos desprendido de todas las tradiciones.
La tradición dice que hay que err1plear tiempo, esperar y, si
usted hace esto ·o aquello, alcanzará a Dios. Esto también
significa el :final de la esperanza.,, La esperanza implica el
futuro. La esperanza es tiempo. c{\ando alguien está depri-
mido, ansioso, sintiéndose desesperadamente inadecuado,
espera poder avanzar, aprender a ser libre. Cuando usted ve
que psicológicamente no hay futuro, entonces está tratan~
do con hechos, no con esperanzas.
Lo que hemos hecho en la investigación del tiempo es
el principio de la meditación. Esto es parte de la medita-
ción.
Para descubrir si hay algo más allá del tiempo, no debe-
mos arrastrar ningún problema con nosotros. Estamos car-
gados de problemas personales, colectivos e internacionales.
¿Por qué tenemos problemas? Por· favor, pregúntese a sí
niismo por qué tiene. problemas sexuales, imaginarios, de
no/ uütrabajo,
.tener de..••
insuficie~cia;· .•..
de ....
·.decir: <,Quiero
alcanzar el.•cielü y noipuedo)\. ¿Es posible. vivir la vida sin
tener un solo problema? Esto significa· que,
cuestión se presenta, usted la disuelve instantáneamente y
no le da continuidad. Darle continuidad es el movimiento
del tiempo; eso crea el problema. ¿Qué es un problema?
Un problema es algo que usted no ha comprendido, resuel-
to o zanjado; usted le da vueltas, está preocupado al res-
pecto, no lo puede comprender y lucha con él día tras día.
La mente es lisiada por este proceso. Pero si no hay tiempo,
no hay problema. ¿Ve usted esto como una realidad, no en
su mente, sino en su corazón? ¿Ve que el hombre o la
mujer que tiene problemas está atrapado en el tiempo y
que, si la mente está libre del tiempo, cuando surge un
asunto esta lo soluciona al instante? En el momento en que
tiene la idea de tiempo, y dice: <íMe tomaré tiempo para
resolverlo», usted se está desviando del hecho; y ese es elpro-
blema. Si vamos a indagar en esto, no debe haber ningún
problema en absoluto. La mente debe estar libre para mirar.
Al inquirir en algo más allá del tiempo, debe haber un
sentido completo de relación que solo puede surgir cuan-
do hay amor. El amor no es placer. Obviamente. El amor
no es deseo. El amor no es la satisfacción de sus propias
demandas sensoriales. Sin esa cualidad de amor, haga lo que
haga, ya se ponga de cabeza, se vista con lujosos hábitos o
se siente cruzado de piernas en meditación por el resto de
su vida, no hay nada. Para descubrir algo más allá deltiém--
1.27

En la 111.éditaciórt,que és dar Origen a una mente que


esté absolutamente ·quieta, cualquier clase de esfuerzo es
inútil. Hacer un esfuerzo por meditar supone tiempo,
lucha, tratar de alcanzar· algo que uno ha proyectado. De
modo que, ¿puede haber una obervación sin esfuerzo, sin
control? Estoy empleando la palabra controlcon mucha hesi-
tación, porque vivimos en una sociedad permisiva en la que
uno hace lo que le place, cuanto más estúpido, mejor: dro-
gas, sexo, ponerse ropas que no significan nada. El que
habla está usando la palabra control en el sentido de que
cuando hay observación pura no htiy necesidad de contro-
lar. No se engañe diciendo: «Estoy observando puramente;
por consiguiente no tengo ningúo. control>,, y luego per-
,i
mitirse cualquier cosa. Eso se vuelve absurdo. Cuando una
mente está í(bajo control», ese control es ocasionado por el
pensamiento. El pensamiento es limitado y, partiendo de su
limitación, desea algo, por lo que dice: <,Debo controlar».
Una mente así se ha convertido en esclava no de un hecho,
sino de una idea, de un concepto o conclusión, como una
persona que cree muy firmemente en alguna religión y es
incapaz de pensar libremente.
Una mente que está en conflicto, que tiene problemas,
que no ha resuelto la relación y, por consiguiente, no tiene
amor, es incapaz de ir más allá. Solo puede ir hacia lo que
cree que está más allá, moverse dentro de su propio círculo.
Podría imaginar que está trascendiendo~ pero no lo está. Si
"·.-,,.,;,:,.,·;.."c,::ú hemos llegadb a este punto, en el que se des-
""'';.;""" 1
128

pado, entonces en la m:ente; en todos los sentidos,


cerebro, existe una tremenda sensación de amor; con su
inteligencia. Entonces poden1os proceder a investigar.
U na mente quieta no lo está solo físicamente. La quie-
tud no es necesariamente sentarse en cierta postura. Usted
puede acostarse, hacer lo que le guste, pero el cuerpo debe
estar absolutamente quieto. No debe estar controlado, por-
que si le impoúe cualquier cosa, hay conflicto. La mente, al
estar libre y, por consiguiente, quieta, puede observar. No
se trata de, «Yo estoy observando)>, solo hay observación sin
el <íyo».Si el <<yo»está observando, hay dualidad, separación.
Yo soy el <,yo>>, o sea <(usted)),y este está compuesto de
muchas cosas, de recuerdos,. de experiencias, de problemas
pasados y presentes, de ansiedad. Si hemos llegado tan lejos,
ahora el <1yo>> está ausente. No es el <1yo»quien observa.
Solo hay observación.
Entonces, ¿qué sucede? Lo que acabamos de hacer aho-
ra es verdadera meditación: el sentido de investigación en la
naturaleza del ego, el darse cuenta de uno mismo, conocer
todos sus problemas, todos los deseos, presiones, conflictos
y sufrimiento. Ese darse cuenta solo puede existir cuando
usted está observando sus reacciones en la relación. Usted
no. puede observarse simplemente apartándose y sentándo-
se bajo un árbol; puede, hasta cierto punto, pero es solo en
la relación que surgen todas sus reacciones. Ahora la. tr1en..c
te se encuentra en un estado en el que no hay ningúr1pro-
blema; esfuerzo o. controlni,.esencialmente, pCJt;
vol11ritad,
que la voluntad es la esencia clef deseo; <<Lóharé)>,<iQt1ierÓl>;
129

«Debo»; solltodas expresiones del deseo que demanda algo


que está en el tiempo. Para consegiúr 1a realización de algo
debo ejercer la voluntad. De modo que la mente está libre
de todo eso.
Si usted ha llegado tan lejos, entonces, ¿qué hay ahí? El
hombre ha buscado algo sagrado, santo, imperecedero,
incorruptible, intemporal. El hombre dice: <,He compren-
dido mi vida por completo, y ahora,. ¿qué más hay? ¿Qué
hay más allá?>,.Además, toda búsqueda debe terrninar, por-
que si usted está buscando a Dios, la verdad o lo que sea,
eso puede ser su propio placer, ,sµs impulsos sexuales, su
forma de ponerle fin a ciertos p;~blemas. Buscar implica
que, cuando lo encuentre, usted debe reconocer lo que
busca, y eso debe satisfa~erlo, de .,6tro modo lo descartará.
Debe resolver todos sus problemas. Y no lo hará, porque
los problemas los crea usted mismo. De manera que la per-
sona que diga: ,{Estoy buscando)), está realmente muy dese-
quilibrada, porque se está engañando a sí misma. De modo
que, cuando todo eso esté totalmente acabado, entonces la
mente estará absolutamente quieta en la observación pura.
Cualquier cosa más allá de eso es meramente una descrip-
ción, es solo una ordenación de palabras para transmitir
algo que es incomunicable.
Todo lo que uno puede hacer no es describir eso, sino
encontrarse con otro en el mismo nivel, con la misma capa-
cidad, co:r;ila misma intensidad. Por lo tanto, ¿qué es el
amor? Es encontrarse con otro con la misma intensidad, en
al mismo tiempo. ¿No es cierto? Eso es
130

amor. No estoy hablando del amor físico; me


amor que no es deseo ni placer. Encontrarse con alguien
con la misma intensidad, con el mismo sentido del tiempo
y con la misma pasión, eso es amor.
Si ese amor existe y usted tiene esta cualidad de lamen-
te que está silenciosa, entonces hay comunicación sin pala-
bras. Esa comunicación es en realidad comunión, un com-
partir total de algo que no puede ser expresado en palabras.
En el momento en que lo expresa en palabras se ha ido,
'
porque la palabra no es la cosa.
Así que, ¿dónde estamos? ¿Dónde está usted respecto a
lo que ha oído, a lo que ha aprendido, a lo que ha visto por
su propia cuenta? ¿Son solo meras palabras para que se las
lleve? ¿O hay un cambio profundo y fundamental, de
manera que usted está libre de todos sus problemas, del
temor, y existe ese perfume que nunca puede morir, que es
el amor?
Y de eso surgen la inteligencia y la acción.
Observacioti pura

)
@ ESCUCHAMOS lo que nos .··d ..·ecimos el uno al otro? La
mayor parte del tiempo .yisted está hablando consi-
l. go mismo;. viene alguiei{ que quiere contarle algo,
pero usted no tiene ni el tiempo, ni la inclinación ni la
intención de escuchar. No hay ~ma sensación de espacio,
sino una sordera constante, de 1nanera que nunca nos escu-
chamos mutuamente. Oír no es solo con el oído sino, ade-
más, escuchar el sentido de la palabra, su significado y su
sonido. El sonido es muy importante; cuando ·hay sonido,
hay espacio, o no habría sonido. El sonido solo puede tener
lugar en el espacio. De modo que el arte de escuchar, si uno
puede indicarlo con el mayor respeto, no es solo oír con el
oído, sino también escuchar el sonido de la palabra. La pala-
bra tiene un sonido, y para escucharlo debe haber espacio.
Pero si usted·· escllcha mientras traduce continuamente lo
que se dice a sus propios prejuicios y procesos agradables o
desagradables, entonces no está escuchando en absoluto.
¿Púede usted escuchar no solo lo qúe dice el que habla,
[Link]é11 sú propia reaccióni a 16 que se dice, y no
132

corregirla para que concüerde con lo que se dice?


ces hay un proceso en marcha: el que habla dice algo, usted
escucha sus reacciones a lo que dice, y le da espacio ahcmi-
do de sus propias reacciones además de a lo que se está
diciendo. Eso significa una tremenda atención, no solo
entrar y perderse en una especie de trance. Si usted escucha,
en ese escuchar hay un milagro. El milagro es que usted está
completamente con el hecho de lo que se dice, escuchán-
dolo y también escuchando sus propias respuestas. Es un
proceso simultáneo. Usted escucha lo que se dice y su reac-
ción a lo que se dice, lo cual es instantáneo) y escucha todo
su sonido, lo que implica tener espacio. De manera que le
está prestando toda su atención al escuchar. Este es un arte
que no se aprende yendo a una universidad y consiguiendo
algunos títulos, sino escuchándolo todo) el río que pasa, los
pájaros, un avión) su esposa o marido, lo cual es mucho más
dificil, porque ustedes se han· acostumbrado el uno al otro.
Al cabo de diez días o de diez años, usted ya casi sabe lo
que ella va a decir y ella sabe muy bien lo que va a decir
usted; de modo que ha cerrado su oído por completo.
¿Puede usted aprender) no mañana sino ahora, canfor.,..
me está ahí sentado, el arte de escuchar? O sea) escuchar,
darse cuenta de sus propias respuestas, dejarle. espacio al
sonido de su propio ritmo, y también escuchar lo externo.
Es un proceso total, un movimiento unitario de escuchar.
Este es un arte que requiere su más alta atención, porque
cuando usted atiende de ese modo, no hay oyebte,isol?
existe el acto de ver el hecho y su realidad o falsedad. Si
133

usted realmente ·quiere profundizar en la naturaleza de un


cerebro que es religioso y meditativo, tiene que escucharlo
todo muy, pero muy atentamente. Es como un enorme río
en movimiento.
¿Se encuentra la religión en la estructura del pensa-
miento o más allá? El pensamiento, que siempre se basa en
la experiencia, el conocimiento y la memoria, es muy limi-
tado. La dificultad es examinar lo que está más allá del pen-
samiento sin que sea el pensamiento el que examina. Veo
que la actividad del pensamiento es completamente limita-
da en todas las direcciones, ya se:;;r'en el mundo tecnológi-
co o en el psicológico. El pensamiento, con toda su activi-
dad, es limitado y, por consiguievte, debe haber conflicto.
Eso se da por entendido. Cuando se comprende eso, enton-
ces, ¿cuál es el instrumento que puede indagar en algo que
no es la actividad del pensamiento? ¿Es eso posible? El pen-
samiento puede investigar su propia actividad, su propia
limitación, su propio proceso de organizar las cosas, destru-
yendo una y creando otra distinta. El pensamiento, en su
propia confusión, puede dar origen a cierto orden, pero ese
es un orden limitado. Por consiguiente, no es orden supre-
mo; El orden implica todo el fenómeno de la existencia.
Tal vez «indagar>>e «investigar» sean palabras equivoca-
das, pórque usted no puede investigar algo que está más allá
del pensamiento. Comprender si es posible observar el
árbol o escuchar el artoyo sin ningún movimiento del pen-
sar, sirt tlirtguna interferencia· de la ·palabra,· simplemente
observa.r·siilque ningún movimiento de los recuerdos pasa-
134

dos se introduzca en su observación, eso requiere estar


completamente libre del pasado como observador.
¿Puede usted observar sin la palabra, sin todos los
recuerdos y asociaciones que contiene? ¿Puede mirar a su
esposa, a su novia o a su marido sin la palabra esposa, sin
todos los recuerdos que forman su contenido? Vea la
importancia de esto: que usted la mira a ella, a él o al río,
como por primera vez. ¿Sabe? Al despertarse en la mañana,
usted mira por la ventana y ve las montañas, los valles, los
árboles y los verdes campos; esa vista es asombrosa cuando
la mira como si acabara de nacer. Lo que significa observar
sin ninguna parcialidad, sin conclusión o prejuicio alguno.
Usted no puede hacer esto si está medio despierto. Si ve lo
que esto supone, lo hace :[Link]. Si miro a mi esposa
desde todas las in1ágenes, incidentes, recuerdos y heridas,
nunca la veo a ella. Siempre la estoy mirando a través de las
imágenes de los recuerdos pasados. ¿Puede usted mirar a su.
novia, a su esposa o marido como por primera vez, sin·
todas las imágenes y memorias?
Observar la naturaleza de un cerebro religioso, no con-
taminado por el pensamiento, exige su mayor atención. Eso
quiere decir que usted está totalmente libre de cualquier
compromiso con un guru, con_ una iglesia, con sus iqeas o
tradiciones del pasado, completamente libre para observar;
Cuando usted observa de ese modo, ¿qué le ha ·sucedidQ-a
la naturaleza misma del cerebro?
Siempre he mirado al árbol, al río, al cielo, a fa belleza
de una nube, a mi esposa; mis hijosi mi rnarido; füihij~)
135

con un recuerdo, con una imagen; Ese es mi condiciona-


miento. Y usted viene y me dice que mire sin la palabra, sin
la imagen, sin todos los recuerdos pasados. Y yo digo que
no puedo hacerlo. Lo que significaque rw estoy realmenteescu-
chando lo que usted está [Link] respuesta es instantánea,
y digo: <,No puedo hacerlo». Ahora, esté atento, dese cuen-
ta de que decir: <,No puedo hacerlo», es una forma de resis-
tencia, porque estoy tan comprometido con un determina-
do guru, o con alguna clase de doctrina religiosa, que me
asusta desvincularme. Debo prestarle atención a esa res-
puesta, y también escuchar lo q,ve usted está diciendo, las
dos cosas. O sea que para observar debe haber liberación
completa de la palabra, de su coµtenido.
\
Por lo tanto, dese cuenta de este movimiento, de la
resistencia y del escuchar, de querer escuchar y de saber que
no puede hacerlo si está resistiendo, y no se mueva de ahí.
No diga: <,Debo comprenden>. Simplemente obsérvelo, de
tal manera que usted da lugar a la atención total.
La observación pura carece del movimiento del ego. La
palabra es el ego. La palabra, los recuerdos, las heridas acu-
muladas, los miedos, las ansiedades, el dolor, el sufrimiento y
todas las tribulaciones de la existencia human~ son el ego, que
es mi conciencia. Y cuando usted observa, todo eso desapa-
rece. Nada de eso interviene en la observación. No hay nin-
gún «yo>~observando. Entonces, en, esa observación en la vida
diaria hay perfecto orden. No hay contradicción alguna. La
[Link]ónes desorden, y esa contradicción misma, con su
des()rdefr,.posee. su propio .•órden peculiar y. limitado.
136

Entonces podemos preguntar qué es la meditadón, nó


cómo meditar. Cuando usted pregunta «cÓmQ)>,aparece
alguien para decirle lo que tiene que hacer. Si en vez -de
<,cómo» pregunta qué es la meditación, entonces usted tie-
ne que ejercer su propia capacidad, su propia experiencia,
no importa cuán limitada; usted tiene que pensar. La medi-
tación es sopesar, reflexionar, interesarse, dedicarse, no a
algo, sino poseer el espíritu de la dedicadón. Espero que
esté escuchando para descubrir por su cuenta, puesto que
nadie, nadie, puede enseñarle lo que es la meditación, por
muy barbiluengo que sea el caballero o por [Link] extraña
que su indumentaria sea. Investigue por sí mismo y aténga-
se a lo que descubra; no dependa de nadie.
Uno debe comprender muy cuidadosamente el signifi-
cado de la palabra meditacíón, que básicamente es <,medir».
¿Qué implica eso? Desde los antiguos griegos hasta los tiem-
pos modernos, todo el mundo tecnológico se ha cimentado
en la medida. Usted no puede en absoluto armar un puen-
te o ·construir un maravilloso edificio de cien pisos sin medi-
da. También estamos continuamente midiendo por dentro:
«He sido, seré>\ «Soy esto, he sido eso, debo ser aquello>>.Lo
cual no es solo medida, sino comparación. La medida es
comparación: usted es alto, yo soy bajo; yo soy de tez clara
y usted es moreno. Comprenda el significado de la medida;
de las palabras mejor y más y no las use nunca interiormen--
te. ¿Lo está haciendo ahora mientras conversamos jüntos?
Cuando.- el-.•cerebro está-.libre-•de_-medida/ las misrnás
células cerebrales, que han estado< acostuml:iradas a lli~cfü,
:l37

que han sido condicionadas por la medida, despiertan


repentinamente a la verdad de que la medida es, psicológi-
camente, destructiva. Por consiguiente, las propias células
cerebrales han experimentado una mutación. Su cerebro ha
estado acostumbrado a ir en cierta dirección y usted cree
que ese es el único camino hacia lo que sea que se encuen-
tre a su término. Lo que hay al final es, naturalmente, lo
que usted inventa. Cuando cierto hombre viene y le dice
que la dirección no le conducirá a ninguna parte, usted
resiste, diciendo: <íN o, usted se equivoca; todas las tradicio-
nes, todos los grandes escritore,s/ todos los grandes santos
dicen que usted está equivocado>>.Lo que quiere decir que
usted realmente no ha investigad~; usted está citando a otro,
lo que significa que está resisti~ndo. Así que el hombre
dice: «No resista, escuche; escuche lo que estoy diciendo y
lo que usted está pensando, cuál es su reaccióm>. Escuche
ambas cósas. Y para escucharlas a las dos, usted debe pres-
tar atención, lo que implica espacio.
Averígüe, por lo tanto, si puede vivir, no a ratos de
peculiar meditación, sino en la vida diaria, sin medida.
Vivir una vida sin ningún sentido de medida es meditación.
La meditación supone una sensación de profunda com-
prensión de esa palabra misma; y esa misma comprensión,
percepción y entendimiento es la acción que le ha de poner
fin ala medida psicológica. ¿Lo estamos haciendo?
¿Cuál es el paso siguiente en la meditación? Hemos
comprendidó la. naturaleza•· de Ja atención, de ·la escucha
COitlpleta;Jque [Link] haber espácio y sonido
138

en ese espacio. Y estamos preguntando si hay algo sagrado,


algo santo. No estamos diciendo que lo haya o que no;
¿Hay algo que el pensamiento nunca tocó? No que yo haya
alcanzado algo más allá del pensamiento; eso es una tonte-
ría. ¿Hay algo que esté más allá del pensamiento, que no sea
materia? El pensamiento es un proceso material, de modo
que cualquier cosa creada por el pensamiento es limitada y,
por lo tanto, incompleta, no es la totalidad. ¿Hay algo que
esté completamente fuera del mundo del pensamiento?
Estamos investigando juntos. No estamos diciendo que lo
haya o que no. Estamos indagando, prestando atención,
escuchando, lo que significa que, excepto en el mundo físi-
co, en el cual tengo que hacer ciertas cosas, toda la activi-
dad del pensamiento ha terminado. Tengo que ir de aquí a
allá, tengo que escribir una carta, que conducir un auto-
móvil, que cocinar, que comer y lavar los platos. Ahí ten-
go que emplear el pensamiento, por muy limitado o ruti-
nario que sea. Pero interiormente, o sea, en el plano
psicológico, no puede haber ninguna otra actividad a
menos que el pensamiento haya cesado por completo.
Obviamente. Para observar cualquier cosa más allá del pen-
samiento, este debe cesar. Es infantil, inmaduro preguntar:
<i¿Cuál es el método para ponerle fin al pensamiento, es la
concentración, el control?)~. ¿Quién es el controlador?
Para investigar, para percibir más a fondo,para observar
si hay algo más allá, no fabricado por elpensamiéntó, este
debe cesar por completo. La necesidadifüisrria dé descubtir
le pone fin al pensamiento. Si quiero escalar uria mó-rit:a.ña,
139

tengo que entrenarme, tengo --que trabajar día tras día,


ascendiendo cada vez más. Tengo que poner toda mi ener-
gía en eso. De modo que la propia necesidad de descubrir
si hay algo más que pensamiento genera la energía que
entonces le pone fin al pensamiento. La importancia misma
de ponerle fin al pensamiento para observar m.ás a fondo
ocasiona el cese del pensamiento. Es así de simple. No lo
complique. Si quiero nadar, tengo que aprender. La inten-
ción es más fuerte que el temor a nadar.
Esto es importante, porque el· pensamiento, al ser limi-
tado, tiene en esa limitación_ su ,;propio espacio, su propio
orden. Cuando cesa la actividad del pensamiento limitado,
,1
entonces hay espacio, no solo en cerebro, sino [Link]
el espacio que el ego crea a su alrededor, sino el que no tie-
ne línute. El pensamiento es limitado, y cualquier cosa que
haga siempre será limitada, porque en su naturaleza misma
está condicionado. Cuando el pensamiento descubre por sí
mismo su limitación y ve que esta está causando desorden
en el mundo, entonces esa observación misma le pone fin
al pensamiento para descubrir algo nuevo. Entonces hay
espacio y silencio.
Es decir, la meditación es, psicológicamente, la com-
prensión y el fin de la medida. Es el cese del_devenir y ver
que el pensamiento es eternamente limitado. Puede pensar
en lo ilimitado, pero esto todavía nace de lo limitado. De
modo que el pensamiento cesa. Entonces el cerebro, atur-
limitado,<que ha estado parloteando todo el rato, se
repentinan1ente silencioso, sin-ninguna coacción
140

o disciplina, porque ve el hecho, la verdad. Y el hecho y la


verdad están más allá del tiempo.
El pensamiento cesa. Entm~ces, en el -cerebro hay• esa
sensación de absoluto silencio. Todo el [Link] - del
pensamiento ha llegado a su fin. Ha terminado, pero pue-
de ser activado cuando haya necesidad en el mundo físico.
Ahora está callado, silencioso. Y donde hay silencio debe
haber espacio, espacio inmenso, porque no hay ego. El ego
posee, crea su propio limitado y reducido espacio. Pero
cuando el ego no está presente, lo que significa cuando no
existe 1~ actividad del [Link], entonces hay un vasto
silencio en el cerebro, porque ahora está libre de todo su
condicionamiento.
Sólo donde haya espacio y silencio puede existir ese algo
nuevo que no está tocado por el tiempo-pensamiento. Pue-
de que eso sea lo más santo, lo más sagrado, puede. Usted no
puede ponerle nombre. Es tal vez lo :innominable. Y cuan-
do eso existe, entonces hay inteligencia, compasión y amor.
Por consiguiente, la vida no está fragmentada. Es un proce-
so íntegro y unitario, en movimiento, viviente.
Y la muerte es tan importante como la vida, como ·el
vivir. Van juntas; -Vivir significa morir. Ponerle fin a toda la
aflicción, al dolor, a la-_ansiedad; -es morir.--•Son como dos
ríos que confluyen con un enorme volumen de agua,
Y todo esto, desde el comienzo mismo de nuestra Charla
hasca ahora, es parte de b me~tación: rlemós 7xªrt<l?º
la- naturalezahumana,-y nadie puede producir una rt1uta:..:
ció11 radical eh ella except6 usted rriisn10.
puede ser
proporcionada por otro

para ser completamente una

U
NO DEBE ESTAR. LIBRE
-luz para sí mismo. ¡Una l!tf para sí! Esta luz no pue-
de ser proporcionada por'- otro, ni puede prenderse
en la vela de otro. Si la enciende_ en la vela de otro, enton-
ces no es más que una vela y puede ser apagada de un soplo.
La propia investigación para descubrir lo que significa ser
una luz para sí mismo es parte de la meditación. Vamos a
investigar juntos lo que significa ser una luz para sí y a ver
lo extraordinariamente importante que es tener esta luz.
Nuestro condicionamiento es aceptar la autoridad, la
del sacerdote, la de un libro, de un guru, de alguien que
dice que sabe. En toda cuestión espiritual, si uno puede
emplear la palabra espiritual,no debe haber ninguna autori-
dad en absoluto, pues de otro modo usted no puede ser
libre para investigar; para descubrir por su cuenta lo que la
meditación significa. Para examinar la cuestión de la medi-
tación, en su interior usted debe estar completamente libre
detoda
comparaciónyautoridad, induida,-y en especial, la
dehquehabla; osea lamía;porquesimtedsigue lo que le
142

dice el que habla, se acabó. Usted debe darse cuenta de fa


importancia de la autoridad del médico, del científico, y
comprender interiormente la total falta de importancia de
la autoridad, ya sea la de otro o la de su propia experiencia,
[Link], conclusiones y prejuicios. Las experiencias y
el entendimiento propios también se convierten en la auto-
ridad de uno: «Comprendo, por consiguiente tengo razóm.
Todas esas son formas de autoridad de las que hay que dar-
se cuenta. De otro modo usted nunca puede ser una luz
para sí mismo. Cuando es una luz para sí, usted es una luz
para el mundo, porque el mundo es usted y usted es el
mundo.
De manera que no hay nadie que lo guíe, nadie que le
diga que está progresando, nadie que le dé ánimos. En la
meditación usted tiene que quedarse completamente solo.
Y esta luz para sí mismo puede venir cuando usted investi-
ga lo que es por dentro. Eso es darse cuenta de uno mismo,
saber lo que uno es. No según los psicólogos, de acuerdo
con ciertos filósofos o según el que habla, sino conocer,
darse cuenta de su propia naturaleza, de su propio pensar y
sentir, para descubrir toda su estructura. El autoconoci-
miento es extraordinariamente importante. No la descrip-
ción proporcionada por otro, sino «lo que es)>;lo que es
usted; no lo que cree que es o que debería ser; sino lo· que
realmente está sucediendo.
¿Lo ha intentado alguna vez? ¿Sabe lo difícil quees dar~
se cuenta de lo que realmente está pasando, como si díjéra--
mos, dentro de la piel? Porque observamós a fravésidd:
143

conocimiento·deLpasado; Si usted investiga con el conoci-


miento. que ha adquirido de una experiencia o que ha reco-
gido de otro, entonces se está examinando a sí mismo des-
de el trasfondo del pasado. Por consiguiente, no está
realmente observando «lo que es». Debe haber libertad para
observar y, entonces, en esa observación empiezan a desple-
garse toda la estructura y naturaleza de uno mismo. Muy
pocas personas le dirán todo esto porque tienen su propio
interés, quieren formar organizaciones, grupos, toda la
estructura de ese negocio. Así que, por favor, si no le impor-
ta, préstele completa atención a lp, que se está diciendo.
Para comprenderse a uno mÍ'~mo debe haber observa-
ción, y esta solo puede tener lugar ahora.Y no es el movi-
miento del pasado observando el ·ihora. Cuando observo el
ahora desde mis conclusiones, prejuicios, esperanzas y
temores anteriores, esa es una observación del presente des-
de el pasado. Creo estar observando el presente, pero la
observación del ahora solo puede tener lugar cuando no
hay observador que sea el pasado. La observación del aho-
ra es extraordinariamente importante. El movimiento del
pasado debe terminar al encontrarse con el presente; eso es
el ahora. Pero si usted deja que continúe, entonces el aho-
ra se convierte en el futuro o en el pasado, pero nunca en
el ahora actual. La observación solo puede tener lugar en el
acto mismo de realizarla: cuando está enojado, cuando es
codicioso, observarlo tal cual es. Lo que significa no con-
denar nijuzgar, sino observarlo y dejar que florezca y desa-
parezca'. ¿Comprende la belleza de esto?
Tradicionalmente se nos enseña a reprimir o a:n1over..:.
nos en cierta dirección. Lo que estamos diciendo es:obser:;.;
ve su ira, su codicia, sus demandas sexuales, lo que sea, y
hágalo sin el pasado, de modo que la ira florezca y despa-
rezca, se extinga. Cuando haga eso, no volverá a enojarse.
¿Ha hecho esto alguna vez? Hágalo y lo descubrirá por sí
mismo. Permita la observación en la que no hay elección:
simple1nente observe su codicia, su envidia, sus celos, 1o
que fuere, y en esa misma observación eso florece y expe-
rimenta un cambio radical. Sin el trasfondo, la observación
misma produce un cambio.
Darse cuenta de uno mismo sin elección y ver lo que
realmente está pasando en el ahora es dejar que todo el
movimiento del ego, del «yo)), florezca. Y este experimen-
ta una transformación radical, si no hay trasfondo, si no hay
observador que sea el pasado. Obviamente, la autoridad no
tiene cabida alguna en llevar eso a cabo. No hay interme-
diario entre su observación y la verdad. Al hacer eso, uno
se convierte en una luz para sí mismo. Entonces usted no
le pregunta nunca a nadie cómo hacer algo. En el acto mis-
mo de hacerlo, que es el acto de observar, está la acción,
está el cambio. ¡Manos a la obra!
De modo que la libertad de observar es esencial y, por
consiguiente, ninguna autoridad de ningún tipo.
Entonces, la búsqueda de experiencia, que es lo.· que
todos queremos, debe cesar. Le mostraré por qué. Cada día
tenemos varias clases de experiencias. La grabación
mismas se convierte· en· memoria y esá memoria ct1s:tb:ts11tfr
145

na la observación:; Pot ejemplo¡ si es cristiano, usted ha sido


condicionado durante dos mil años en todas sus ideologías,
creencias, dogmas, rituales, el Salvador, y quiere experi-
mentar algo, como sea. que lo denomine. Usted experi-
mentará lo que fuere porque ese es su condicionamiento.
En la India tienen cientos de dioses y están condicionados
en eso y, por consiguiente, tienen visiones de ellos, porque
ven según su condicionamiento. Cuando estamos aburridos
de todas las experiencias físicas, queremos alguna otra clase
de experiencia, la experiencia espiritual, descubrir si Dios
existe y tener visiones. Obviam~ryte, usted tendrá visiones
y experiencias según su trasfond~· porque su mente así está
condicionada. Dése cuenta de e~.o y vea lo que las expe-
nenoas suponen. \
¿Qué suponen las experiencias? Para experimentar
debe haber un experimentador. El experimentador es todo
lo que él anhela, todo lo que le han dicho, su condiciona-
miento. Y él quiere experimentar algo a lo que llama Dios,
nirvana o lo que sea. Así que lo experimentará. Pero la
palabra experienciaimplica reconocimiento, y este significa
que usted ya conoce. Por lo tanto, eso no es algo nuevo. De
modo que una mente que demanda experiencia en realidad
está viviendo en el pasado y, por consiguiente, nunca pue-
de, de ninguna manera, comprender algo totalmente nue-
vo y original. De modo que debe haber liberación de ese
afán de experiencia.
Es tremendamente arduo indagar en esta clase de medi-
tación; porque>todos queremos una vida más bien facil,
146

cómoda, feliz y apacible. Y, por lo tanto, cuando surge


dificil que requiere su atención, su energía, usted dice:
«Bueno, eso no es para nú, tomaré otro camino)>.
Entonces, oberve sus temores, sus placeres, los sufri-
mientos y todas las complejidades del diario vivir en rela-
ción. Observe todo eso muy cuidadosamente. Observar
implica que no hay observador; por lo tanto, no se trata en
absoluto de suprimir, negar o aceptar, sino meramente de
observar su temor. Cuando hay temor, este siempre distor-
siona la percepción. Cuando usted está persiguiendo el pla-
cer, ese es otro factor de distorsión. O cuando hay sufri-
miento, eso es una carga. De manera que la mente que está
aprendiendo lo que es la [Link]ón debe estar libre de esto
y comprender la relación diaria, de cada día. Eso es mucho
más arduo, porque la relación entre nosotros se basa en las
imágenes que tenemos el uno del otro. Mientras haya un
creador de imágenes, este impedirá la relación real entre
nosotros. Es esencial comprender esto antes de que uno
pueda meterse muy a fondo en el tema de la meditación, y
esa es la razón por la que muy poca gente medita debida o
correctamente.
Todos los sistemas de meditación, de la práctica de un
método día tras día, afirman que el pensamiento debe ser
controlado, porque es el factor que perturba una mente
quieta. Ahora bien, cuandolo examina, ¿quién es el con-
trolador? Usted ve la importancia de controlarsu pensa:-:
miento y dice: dntentaré controlarlo)~, pero todo eltiémpó
se le escapa. Usted se [Link] años controlá[Link],yén
1.47

cada momento se le está escabullendo. De modo que tiene


que preguntarse quién es el controlador. ¿Y por qué es tan
importante hacer semejantes esfuerzos por controlar? Eso
significa conflicto entre el pensamiento que se aleja y otro
que dice, (<Debo controlarlo)). Es una batalla todo el tiem-
po, una lucha, un conflicto. De manera que debemos pre-
guntarnos quién es el controlador. ¿No es el controlador
otro pensamiento? Un pensamiento, el cual asume el domi-
nio, dice, «Debo controlar al otro pensamiento». Un frag-
mento está tratando de controlar a otro,
Lo importante es descubrir 9;'9'esolo hay pensamiento y
no el pensador y el pensamiento y; como consecuencia, el
pensador controlando al pensami<;nto. Solo hay pensamien-
t
to. Entonces, lo que nos importa' no es cómo controlar el
pensamiento, sino todo el proceso del pensar. ¿Por qué
habría de detenerse? Si solo hay pensamiento, ¿por qué
habría de parar? Pensar es un [Link], ¿no es cierto?
Pensar es un movimiento en el tiempo, de aquí a allá. ¿Pue-
de ese tiempo llegar a su fin? Ésa es la cuestión, no cómo
detener el pensamiento. En la meditación, los gurus han
puesto el énfasis en el control, pero donde haya control
debe haber esfuerzo, conflicto y represión. Y donde hay
represión existe toda clase de conducta neurótica.
¿Es posible vivir sin ningún control? Eso no significa
hacer lo que a uno le plazca, ser completamente permisivo.
En su vida diaria; psicológicamente, ¿puede usted vivir sin
ningún control en absoluto? Puede,. No conocernos una vida
etl la que ndhaya ni un asomo de cóntroL Todos nosotros
148

conocen10s únicamente el controL El control existé doride


hay comparación. Me comparo con usted y quiero ser como
usted, porque es más inteligente, m.ás brillante, más espiri-
tual. Quiero ser como usted, así que hago un esfuerzo para
serlo. Si no hay comparación en absoluto, psicológicamente,
¿qué sucede? Soy lo que soy. No sé lo que soy, pero soy eso.
No hay ningún movimiento hacia algo que yo crea que es
más. Cuando no hay [Link]ón, ¿qué ha tenido lugar?
¿Soy torpe porque me he comparado con usted, que es lis-
to, brillante, o la misma palabra torpeme hace serlo?
Cuando va a un museo, usted contempla varios cua-
dros, los compara diciendo que uno es mejor que otro. Tra-
dicionalmente se nos forma de esa manera. En 1a escuela
decimos que tenemos que ser mejores que otro y tomarle
la delantera. Toda la dinámica de los exámenes consiste en
la comparación y el hacer esfuerzo. Estamos diciendo que
cuando comprende el movimiento de la medida, y cuando
ve la realidad del nusmo, psicológicamente, usted tiene
exactamente <<loque es>).Solo puede afrontar <do que eS))
cuando dispone de energía. Esa energía ha sido disipada en
la comparación, pero ahora usted posee esa energía para
observar <<loque eS)),el ahora. Por consiguiente, <<loque es»
experimenta una transformación radical.
De manera que el pensamiento se ha dividido eh el
controlador y lo controlado. Pero solo hay pensamiento; no
hay controlador o controlado, sino solo el acto de -pensar.
Pensar es un movimiento de medida en el tiempú Puédé
cesar con naturalidad, facilmente, sin ilirigúri córifr61?
NO PUEDESER PROPORCIONADA POR OTRO 149

Cuando hago un esfuerzo para ponerle fin, el pensamiento


sigue funcionando. Me engaño a mí mismo al decir que el
pensador es distinto del pensamiento. De modo que solo
hay pensamiento. El pensador es el pensamiento. No hay
pensador si no hay pensamiento. ¿Puede este pensamiento,
que es un movimiento en el tiempo, terminar? O sea, ¿pue-
de detenerse el tiempo?
El tiempo es el pasado. No hay tiempo futuro; el futu-
ro solo es el pasado que se encuentra con el presente, lo
modifica y sigue adelante. El tiempo es un movimiento
desde el pasado, modificado p950 todavía avanzando. Ese
movimiento, que es toda la din1~1ica del conocimiento, de
lo que ha sido conocido, debeyarar. A menos que usted
esté libre de ese movimiento, fio hay .observación de lo
nuevo. Ese movimiento debe deternerse, pero usted no
puede pararlo mediante la voluntad, lo cual es controlar:
No puede detenerlo mediante el deseo, el cual es parte de
su sensación, del pensamiento y la imagen. Así que, ¿cómo
se va a terminar este movimiento de forma natural, facil y
felizmente, sin que usted se entere?
¿Ha renunciado usted alguna vez a algo que le produce
gran placer, lo ha abandonado de immediato, al instante?
Usted puede hacerlo con el dolor y el sufrimiento porque
quiere olvidarse de ellos, desecharlos. No estoy hablando
de eso, sino de algo que le proporcione un inmenso placer.
¿Lo ha hecho alguna vez, desprenderse de él instantánea-
mente, sin ningún esfuerzo? ¿Lo hizo? El pasado es siempre
nuestro trasfondo; Vivimos, nós pasamos toda la vida en el
150

pasado: alguien rne ha herido, alguien me ha dicho. Elinci;;_


dente de ahora se transforma en mernoria y esta se con'"'
vierte en el pasado. De modo que vivimos en el pasado.
¿Puede detenerse ese movimiento?
El pasado es un movimiento, modificado a su paso por
el presente hacia el futuro. Ese es el movimie~to del tiem-
po. El pasado es un movimiento, siempre avanzando,
encontrándose con el presente y moviéndose. El ahora no
es movimiento, porque usted no sabe lo que el ahora es,
solo conoceel movimiento. Lo inamovible es el ahora. El
ahora es el pasado que se encuentra con el presente y ter-
mina ahí. Eso es el ahora. De manera que el movimiento
del pasado se encuentra con el ahora, que es lo inamovible,
y se detiene. O sea, que el _pensamiento, que es el movi-
miento del pasado, se encara completamente con el presen-
te y ahí acaba. Esto hay. que meditarlo, hay que reflexionar
al respecto. Investíguelo.
A continuación está la mente, la cual no es solo el c~re-
bro, materia, sino también sensación y todas las cosas que el
pensamiento ha introducido en esa mente. Es la conciencia
y en ella se encuentran todas las diversas demandas incons-
cientes. ¿Puede ese conjunto de la conciencia ser observa;..
do en su totalidad? No fragmento a fragmento, pmque si lo
examina de esa manera, será algo interminable. Solo cuan-
do hay una observación de la totalidad de la conciencia se
produce su terminación o surge la posibilidad de otra cosa.
De modo que, ¿puede observarse la totalidad de esta
conciencia en su conjunto?·Puede; si·ustede:stádispúe:st()á
15]

hacerlo. Cuando ·ojea un mapa con el deseo de ir a cierto


lugar, hay una dirección, Observar todo el mapa es carecer
de dirección. Eso es simple. Vea lo simple que es, no lo
haga complejo. Del mismo modo, mirar toda esta concien-
cia es carecer de dirección, lo que significa no tener ningún
motivo. Cuando usted puede observar cualquier cosa total-
mente, ya sea a sí mismo o su conciencia, no hay motivo y,
por consiguiente, no hay dirección.
De manera que, para observar su conciencia íntegra-
mente no debe haber ningún motivo ni dirección. ¿Es eso
posible cuando usted ha sido entrenado
t,:
para hacerlo todo
con un motivo? La acción motivada es lo que se nos ha
enseñado a hacer, para lo que.,,,se nos ha educado. Todas
nuestras religiones, todas las cosas ' dicen que usted debe
tener un motivo. Pero en el momento en que tiene un
motivo, el cual es placer o dolor, premio o castigo, eso le
imprime una dirección y, por consiguiente, usted nunca
puede ver la totalida& Si comprende eso, si realmente lo ve,
entonces usted no tiene motivo alguno. No pregunta:
«¿Cómo voy a deshacerme de mi motivo?>>Usted solo pue-
de ver algo totalmente cuando no hay dirección, cuando no
hay centro desde el que se pueda originar una dirección. El
centro es el motivo. Si no hay motivo, no hay centro y, por
consiguiente, tampoco hay dirección. Todo esto forma par-
te de la meditación.
¿Qué pasa entonces?
Ahorala mente está preparada para observar sin ningún
rhovirniento>¿Lo ha·c:aptado? Porquesi ha comprendido la
152

autoridad y todo lo demás, usted se encuentra corripleta.é...


mente solo para ser su propia luz. Por lo tanto, no. hay
interferencia; la mente, el cerebro, no está registrando. De
1nanera que ahora la mente está sin el menor movimiento.
Por consiguiente, está silenciosa, no con un silencio
impuesto ni cultivado, lo cual no tiene sentido, sino con un
silencio que no es el resultado de detener algo, de parar el
ruido. Es la consecuencia natural del diario vivir. Y la vida
diaria tiene su belleza. La belleza forma parte del no-movi-
miento.
¿Qué es la belleza? ¿Es la descripción? ¿Es la cosa que
se ve, las proporciones, las alturas, las profundidades, las
sombras, una pintura o escultura de Miguel Ángel? ¿Qué es
la belleza? ¿Se encuentra en el ojo o ahí afuera? ¿O no está
ni afuera ni en su mirada? Decimos que algo hermoso, la
bella arquitectura, una catedral maravillosa o un precioso
cuadro, están ahí fuera. ¿O está en el ojo, porque ha sido
entrenado para observar, para ver que lo feo no es propor-
cionado, no tiene profundidad ni estilo? ¿Se encuentra la
belleza fuera, en el ojo, o no tiene nada que ver ni con el
ojo ni con el exterior?
La belleza existe cuando usted está ausente. Cuando
mira, es usted el que está mirando, juzgando, diciendo: <(Esa
es una proporción maravillosa», «Eso es tan sereno; tiene
profundidad, tanta grandeza». Todo eso es usted mirando,
dándole importancia. Pero cuando usted no está ahí, eso es
belleza. Nosotros querernos expresarnos ..porque éso es
autorrealización; pero cuando esa belleza existe, puede que
l'OR OTRO 153

su expresión nunca tenga lugar. La belleza puede existir


cuando usted como ser humano, con todas sus tribulacio-
nes, ansiedades, dolor y sufrimiento, no está presente.
Entonces hay belleza.
De modo que ahora la mente está quieta, sin movi-
miento alguno. Entonces, ¿qué existe cuando el movi-
miento se detiene?
¿Es la compasión un movimiento? U:no cree ser com-
pasivo cuando va y hace algo por otro, acude a alguna aldea
de la India y le ayuda a la gente. Pero todo eso son distin-
tas formas de sentimentalismo, d~:'
T
afecto y demás. Estamos
¡;

preguntando algo mucho más importante, que es, ¿qué


sucede, qué hay cuando cesa to,do movimiento? ¿Es eso
compasión, o la compasión está más allá de todo eso?
O sea, ¿hay algo que sea totalmente original y, por lo tan-
to, sagrado? No conocernos lo que es sagrado. Creemos
que nuestras imágenes en una iglesia, un templo o una
mezquita son sagradas, pero las imágenes están creadas por
el pensamiento. Y el pensamiento es un proceso o movi-
miento material. Cuando no hay movimiento, ¿existe algo
totalmente original, no tocado en absoluto por la humani-
dad, por toda la dinámica del pensamiento? Puede que eso
sea lo original y, por lo tanto, lo más sagrado.
Esto es verdadera meditación: empezar desde el princi-
pio no sabiendo. Por· favor, si parte del saber, acaba en la
duda. Si empieza no sabiendo, termina en la verdad abso-
luta, la cual es certeza. Me pregunto si capta esto. Comen-
diciendo que debemos investigar en nosotros mis-
154

mos, y nosotros somos lo conocido; por lo tanto, vadaritos


lo conocido. De modo que de esa vacuidad se desprende
naturalmente todo lo demás.
Donde existe lo más sagrado, que es todo el movi-
miento de la meditación, la vida tiene un sentido total-
mente diferente. Nunca es superficial, nunca. Si usted posee
esto, nada importa.
Una······dimension
que el
pensa:miento no puede tocar

que uno vaya, en distintas partes del

A
DONDEQUIER..I\
mundo, uno observa los ;esfuerzos de la mente, en
sus formas ..más burdas /~lás sutiles, por descubrir
algo que sea sagrado, realmente S}nto. En cualquier parte a
-~

la que uno vaya existe esta constante indagación de la men-


te humana en si hay algo realmente sagrado, divino, algo
que no sea corruptible. Los sacerdotes de todo el mundo
han dicho que, para buscar eso, usted debe tener fe en ese
algo a lo que el hombre ha llamado <(Dios». Pero ¿puede
uno investigar al respecto y descubrir si existe o no a ins-
tancias de cualquier religión o creencia en particular? ¿O
esa es solo la invención de una mente que está asustada, que
ve que todo está en continuo movimiento, que todo es
transitorio, y busca algo que sea permanente, que esté más
allá del tiempo? Uno debe estar interesado en ello, tanto si
cree como si no, porque a menos que uno lo encuentre y
aprenda al respecto, la vida siempre será superficial. Puede
qüéú11üsea moral,en el [Link] de esa palabra, sin
rtingu.11a cdac:ción,>sin
injerencia de la sociedad o de la cul-
156

tura, llevando una vida bastante armoniosa, sensata, equili-


brada, no contradictoria, no ate111orizada, pero a menos
que uno encuentre eso que la humanidad ha estado bus-
cando, por muy moral o socialmente activo que uno sea,
tratando de hacer el bien y demás, la vida será superficial.
Ser verdadera1nente moral, virtuoso, es encontrarse profun-
damente dentro del ámbito del orden.
Si uno es mí[Link] serio, si realmente le preocupa
todo el fenómeno de la existencia, es importante que des-
cubra por sí misn10 si hay algo innominable, más allá del
tiempo, no configurado por el pensamiento, y que no sea
una ilusión de la mente humana que an§Ía algo más allá de
la experiencia. Uno debe aprender acerca de ello, porque
eso le da no solo un significado, sino una gran belleza, una
asombrosa profundidad a la vida, en la que no hay conflic-
to alguno, sino una gran sensación de integridad, de pleni-
tud y total suficiencia. Para que una mente aprenda acerca
de eso, naturalmente debe desechar las cosas que el hombre
ha creado y a las que llama divinas, junto con todos los
rituales, creencias y dogmas religiosos en los que ha sido
condicionado.
Espero que estemos comunicándonos el uno con el
otro y que usted• haya efectivamente desechado esas -cosas,
no solo de manera verbal, sino profundamente en su inte-
rior, de modo que sea completamente capaz de valerse por
sí mismo y no dependa, psicológicamente, de nada. La
duda es algo bueno; sin embargo, debe ser mantenida baj()
control. Mantener la duda inteligentemente controfacia.>es
157

inquirir, pero rtotiene sentidodudar de todo. Si usted ha


inquirido inteligentemente y ha visto por sí mismo todas las
implicaciones de la estructura que el [Link] ha montado
en su empef10 por averiguar si existe o no existe una
inmortalidad, un estado de la mente que sea intemporal e
imperecedero, entonces usted puede empezar a aprender.
El pensamiento nunca puede encontrar ese estado, por-
que no solo es tiempo y medida, sino, además, todo el con-
tenido del pasado, consciente e inconsciente. Cuando el
pensamiento dice que va en busca de algo· real, puede pro-
yectar lo que considera que es real>_,peroeso se convierte en
una ilusión. Cuando el pensamiento se dispone a practicar
una disciplina con el fin de encontrar,
-, está haciendo lo mis-
mo que la mayoría de los santos, las religiones y las doctri-
nas. Varios gurus le dirán que adiestre su pensamiento, que
lo controle, discipline y fuerce según las pautas que ellos le
proporcionan, de tal manera que usted acabe encontrándo-
se con lo real. Pero uno ve que el pensamiento nunca pue-
de encontrarlo porque esencialmente no es libre. El pensa-
miento nunca puede ser nuevo, y para discubrir lo que
debe ser algo totalmente imperceptible, incognoscible e
irreconocible, el pensamiento debe estar completamente
quieto.
¿Puede el pensamiento estar quieto, sin ningún esfuer-
zo, sin ser controlado? Porque en el momento en que se
controla; existe un controlador; el cual también es la inven-
ción del pensamiento, Entonces el -controlador empieza a
có[Link] slls -pensamientos y hay conflicto. Dondequiera
158

que haya conflicto, debe existir la actividad del pensamien'-


to. La mente es el resultado del tiempo, de la evolución;. es
el almacén de gran cantidad de conocimiento, el cual es el
resultado de muchísimas influencias y experiencias, las cua-
les son la esencia mísma del pensamiento. ¿Puede esa men-
te estar quieta, sin ningún control, sin disciplina ni esfuer-
zo de ninguna clase? Cuando hay esfuerzo, debe haber
distorsión. Si usted y yo aprendemos esto, entonces seremos
capaces de funcionar sensata, normal y sanamente en la vida
diaria, y al mismo tiempo habrá un extraordinario sentido
de libertad con respecto al pensamiento.
Ahora bien, ¿cómo va a suceder? Esto es lo que la
humanidad ha estado buscando. Sabemos muy bien que el
pensamiento es algo transitorio, que puede ser cambiado,
modificado, ampliado, y que realmente es incapaz de pene-
trar en algo que nínguno de sus procesos pueda percibir. La
humanidad pregunta cómo el pensamiento puede ser con-
trolado, porque vemos muy claramente que solo podemos
escuchar cuando la mente está completamente quieta, que
solo cuando está totalmente callada podemos oír o ver algo
con claridad.
¿Pueden la mente y todo el cerebro estar completa-
mente callados? ¿Se ha planteado alguna vez esta pregunta?
Si lo ha hecho y ha encontrado la respuesta, esta debe ser
conforme con su manera de pensar. ¿Puede el pensamien-
to darse cuenta de forma natural de su propia limitación y,
al hacerlo, estar callado?Si ha observado su .......
,.........
,,...
...,-,,.....
,,...,..,.,..
..
en funcionamiento, habrá visto que las própias ce:lU1asce1re;.;i::•
159

brales son el contenido del pasado. Cada célula contiene la


memoria de ayer porque esta le proporciona gran seguridad
al cerebro; el mañana es incierto y hay certidumbre en el
pasado, en el conocimiento. De modo que el cerebro es el
pasado y, por consiguiente, es tiempo. Solo puede pensar en
términos de tiempo: ayer, hoy y mañana. El mañana es
dudoso, pero el pasado, por medio del presente, hace que
mañana sea más seguro. ¿Puede ese cerebro, que ha sido
entrenado, educado durante miles de años, estar completa-
mente quieto? Por favor, primero comprenda el problema,
porque cuando lo comprendemqs, con todas sus implica-
ciones, de manera clara, sabia e i~teligente, la respuesta se
encuentra en el problema, no fuFa de él. Todos los pro-
blemas, si los [Link], contienen 1 sus respuestas dentro de
sí, no más allá.
Por lo tanto, la pregunta es: ¿Pueden el cerebro, la
mente y toda la estructura orgánica estar absolutamente
quietos? ¿Sabe? Hay muchas clases distintas de quietud. Hay
quietud entre dos ruidos; hay silencio entre dos declaracio-
nes verbales; hay un silencio que puede ser inducido, que
se produce por medio de una tremenda disciplina y del
control. Todos esos silencios son estériles. No son silencio.
Son productos del pensamiento que desea estar callado y,
por consiguiente, siguen estando dentro del ámbito del
pensamiento.
¿Cómo la mente, que es todo eso, va a estar callada sin
motivo? Si tiene un motivo, eso sigue siendo la operación
del [Link], Si usted no sabe cuál es la respuesta, me
160

alegro, porque esta investigac1on requiere una honestidad


tremenda. Descubrir si realmente hay algo que no sea de
esta dimensión, sino de otra totalmente distinta, requiere
una gran honestidad, en la que no haya engaño y, por con-
siguiente, ninguna apetencia. En el momento en que la
mente desea encontrar ese estado, inventará, caerá atrapada
en una ilusión, en una visión. Esa visión, esa experiencia,
es la proyección del pasado y, por muy encantadora, pla-
centera o grande que pudiera ser, sigue perteneciendo al
pasado.
Si todo eso está muy claro, no solo verbalmente, sino de
hecho, entonces la pregunta es: ¿Puede el contenido de la
conciencia, el cual la constituye, ser vaciado por completo?
El consciente y el inconsciente son todo el contenido
interior de nuestra conciencia diaria: lo que ha pensado,
acumulado, recibido de la tradición, a través de la cultura,
la lucha, el dolor, el sufrimiento, el engaño. Todo eso es mi
conciencia y la suya. Averiguar si realmente hay algo que
no sea de esta, sino de una dimensión totalmente diferen-
te, requiere una gran honestidad. Sin el contenido, ¿qué es
la conciencia? Solo conozco mi conciencia a causa de su
contenido. Soy hindú, budista, cristiano, católico, comunis-
ta, socialista, artista, científico, filósofo. Estoy apegado a una
casa, a mi mujer, a mi amigo. Las conclusiones, recuerdos e
imágenes que he creado a lo largo de cincuenta, cien o diez
mil años son el contenido. El contenido es mi conciencia,
como lo es la suya, y esa área de la conciencia es tiempo,
porque es el ámbitodelperisamiento;de la medida,facórh--.
paración; la evaluación y eL enjuiciarniento. Dentro de esa
área de la conciencia se encuentran todos mis pensamien-
tos conscientes e inconscientes. Cualquier movirniento
dentro de esa área está comprendido en el movimiento de
la conciencia con su contenido. Por lo tanto, el espacio en
la conciencia, con su contenido, es muy reducido.
Si aprendemos esto juntos, será suyo, no mío. Cuando
usted esté libre de todos los líderes [Link] todas las enseñan-
zas, su mente estará [Link] consiguiente, habrá
energía, usted se apasionará por descubrir. Pero si está
siguiendo a alguien, usted pierd1/toda su energía.
Dentro del área de la conciencia con su contenido, que
es tiempo, el espacio es muy peqµeño. Usted puede expan-
\
dir ese espacio mediante la imaginación, la invención y
varios procedimientos de ampliación, pensando cada vez
más sutil y deliberadamente, pero todavía estará dentro del
espacio limitado de la conciencia con su contenido. Cual-
quier movimiento para trascenderse sigue estando dentro
del contenido. Cuando usted toma drogas, el resultado
sigue siendo la actividad del pensamiento dentro de esa
conciencia, y cuando piensa que está yendo más allá de ella,
todavía está dentro, porque o bien solo es una idea o expe-
rimenta el contenido más a fondo. De modo que uno ve el
contenido, que es el «yQ)>,el ego, la persona, el llamado
individuo. Dentro de esa conciencia, por muy ensanchada
que esté; siempre deben existir el tiempo y el espacio limi-
Pe
.tado.>•. n1anera/ que·. cuando •..realiza•.conscientemente un
[Link] aka11zar algo más allá de sí; eso propicia la ilu-
162

sión. Es absurdo salir en busca de la verdad;


tro)>o guru le diga que la encontrará mediante lapráctíca,
la cual tiene por fin conseguir algo, sin comprender y vaciar
todo el contenido, es como el ciego que guía al ciego.
La mente es su contenido. El cerebro es el pasado; y el
pensamiento opera desde ese pasado. El pensamiento nun-
ca es libre ni nuevo. De modo que surge la pregunta:
¿Cómo puede vaciarse ese contenido? No como método,
porque en el momento en que usted practica un método
que alguien le ha proporcionado, o que usted se ha inven-
tado, eso se vuelve mecánico y, por consiguiente, sigue
estando dentro del campo del tiempo y del espacio limita-
do. ¿Puede la mente ver su propia limitación y puede esa
percepción misma ser el final de esa limitación? ¿Puede
dejar de preguntar c6movaciar la mente y ver totalmente el
contenido que forma la conciencia, percibir, escuchar todo
su movimiento, de manera que la propia percepción le
ponga fin? Si veo algo falso, la percepción misma de lo fal-
so es lo verdadero. La percepción de que he dicho una
mentira es la verdad. La percepción de mi envidia es libe-
ración de esa envidia. O sea, usted solo puede ver, observar
muy claramente cuando no hay observador. El observador
es el pasado, la imagen, la conclusión, la opinión, eljuicio.
Por lo tanto, ¿puede la mente ver su contenido clara..,.
mente sin ningún esfuerzo, ver la limitación, la falta de espa""
cio, y la cualidad de la conciencia. con su contenido<quéla
ata al tiempo?·.¿Puede usted ver esto?Solo puedévet}átofa ....
su contenido, cúrisciehte •e i11consdente, cuando
lidad .•.de··.·
163

silenciosamente; cuando el observador está


totalmente en silencio. Eso significa que debe haber aten-
ción y en esa atención hay energía. Mientras que, cuando
usted hace un esfuerzo por estar atento, ese esfuerzo es un
desperdicio de energía. Cuando trata de controlar, eso es
una disipación de energía. Control significa conformismo,
comparación, represión, y todo eso es una merma de ener-
gía. Cuando hay percepción hay atención, la cual es energía
total en la que no hay ninguna señal de desperdicio.
Ahora bien, cuando usted mira con energía todo el
contenido consciente e incons,,c;knte, entonces -la mente
está vacía. Esto no es una ilusión mía. Esto no es algo que
yo crea o una conclusión a la que, haya llegado. Si tengo una
conclusión, si creoque esto es cor~ecto, entonces estoy en la
ilusión. Y, sabiendo que es una ilusión, no hablaría, porque
eso es como el ciego guiando al ciego. Si está escuchando
y prestando atención, si realmente quiere descubrir, usted
puede ver la lógica, la sensatez de esto por sí mismo.
¿Cómo puede el inconsciente revelar toda la profundi-
dad de su contenido? Primero vea la pregunta y luego, a
partir de ahí, podernos proseguir. Al igual que dividimos
todo lo demás en la vida, también hemos dividido la
conciencia entre el consciente y el inconsciente. Esta divi-
sión o fragmentación es inducida por nuestra cultura, por
nuestra educación. El inconsciente tiene sus motivos, su
herencia racial y experiencia; ¿Puede eso ser expuesto a la
lü:tdefainteligertda;dela percepción? Siusted plantea esta
ptégúfüa,¿fo hacetomo·[Link]•que va a analizar el
164

contenido y, por consiguiente, va a tener divisióü, cono,a.;...


dicción, conflicto y sufrimiento? ¿O la plantea sin
respuesta? Esto es importante. Si honesta y seriamente está
preguntando, realmente sin saber, cóm.o sacar a la luz toda
esta estructura oculta de la conciencia, usted va a aprender;
pero si tiene alguna clase de conclusión u opinión, enton-
ces 1a está abordando con una mente que ya ha asumido
cierta respuesta, o que no la hay. Usted puede haberse ente-
rado al respecto según cierto filósofo, psicólogo o analista,
pero ese no es su saber. Es el saber de esas personas y su
interpretación e intento de comprenderlas, no lo que real-
n1ente es.
Para una mente que dice: ((No sé),, lo cual es la verdad,
lo cual es honesto, ¿qué queda? Cuando usted dice: <,No
sé),, el contenido no tiene ninguna importancia en absolu-
to, porque entonces la mente es nueva. La nueva mente es
la que dice, <<nosé,>.Por lo tanto, cuando usted no lo dice
solo verbalmente por diversión, sino con profundidad, sig-
nificado y honestidad, ese estado de la mente que no sabe
está vacío de su contenido, de su conciencia. El contenido
es el saber. ¿Lo ve? Cuando la mente nunca puede decir
que sabe, siempre es nueva, está viviendo, actuando; porJo
tanto, no tiene fondeadero. Solo cuando está anclada acu-
mula opiniones, conclusiones y separación.
Esto es meditación. O sea, la meditación es percibir la
verdad, no la verdad última, sino lo verdademy lofalsoicadd
segundo;-[Link],. Percibir que el cóntenidoés lac:óri....
ciencia; eso es la.·_verdad,Ver laverdaddeique Ü()i)é cé,píq
165

abor<lar'.eiita cc>sa,esóes lavetdád,<el·no saber. Por consi-


guiente, no saber es el estado en el que no hay contenido.
Es tan tremendamente simple. Puede que usted se
oponga a eso porque quiere algo ingenioso, complicado y
artificioso. Usted se resiste a ver algo extraordinariamente
simple y; por consiguiente, sumamente bello.
¿Puede la mente, que es el cerebro, ver su propia limi-
tación, la limitación, la atadura del tiempo y del espacio?
Mientras uno viva dentro de ese espacio limitado y de ese
movimiento atado al tiempo, debe haber sufrimiento, deses-
peración y esperanza psicológicy.~ y toda la ansiedad que se
desprende de ello. Cuando la n~;nte ha percibido la verdad
de esto, entonces, ¿qué es el ti~mpo? ¿Hay, entonces, una
dimensión diferente que el pen¡~miento no puede tocar y,
por lo tanto, tampoco describir? Dijimos que el pensamien-
to es medida y, por consiguiente, tiempo. Vivimos de la
medida; toda la estructura de nuestro pensar se basa en la
medida, la cual es comparación. Y el pensamiento como
medida trata de trascenderse y de descubrir por sí mismo si
hay algo que no sea mensurable. Ver la falsedad de eso es la
verdad. La verdad es ver lo falso, y lo falso es cuando el pen-
samiento busca lo inmensurable, el cual no pertenece al
tiempo ni al espacio del contenido de la conciencia.
Cuando usted plantea todas estas preguntas e indaga,
cuando aprende sobre la marcha, entonces su mente y su
cerebro se vuelven extraordinariamente quietos. No hay
necei;id¡adcte•··nllh!2:Ut:la
disciplina; de ningún maestro, guru o
En estos momentos existen varias clases
en el mundo. El hombre es demasiado codicioso; -~-~··.-·--··--·
siado ansioso por experimentar aquello de lo que
nada. Algo que ahora está de moda es el yoga; fue traído al
mundo occidental para hacer a la gente sana, feliz, joven,
para ayudarles a encontrar a Dios; ahora lo incluye todo.
Actualmente también existe la investigación de lo oculto,
porque es muy apasionante. Para la mente de alguien que va
tras la verdad, que está tratando de comprender la vida en su
totalidad, que ve lo falso como falso y la verdad en lo falso,
las cosas ocultas son bastante obvias, y una mente así no las
tocará. Carece totalmente de importancia el que yo pueda
leer sus pensamientos o que usted pueda leer los míos, que
pueda ver ángeles o hadas y tener visiones. Queremos algo
misterioso, pero no vemos el inmenso misterio en el vivir,
en el amor a la vida. No vemos eso, así que nos consumi-
mos en cosas sin importancia.
Cuando usted ha terminado con todo esto, se plantea la
cuestión central: ¿Hay algo que no es descriptible? Si lo
describe, eso no es lo descrito. ¿Hay algo que no es del
tiempo, que es espacio sin límites, que posee inmenso espa,..
cio? Cuando su espacio es limitado, usted se vuelve cruel;
donde no hay espacio, usted se pone violento, quiere f()ffi ....
per cosas. Usted quiere espacio, pero la mente, el pensa-
miento, no puede proporcionárselo. Solo cuando el pensa-
miento está callado existe el espacio que no tiene fronteras;
Y solo la mente completamente silenciosa sab~. se da ctié11;
ta de si hay o no hay algo más allá de ·toda 111edida.
imágenes, los
rituales, visiones. Solo eso es
sagrado, que la mente ha encontrado sin pedir, porque en
sí está totalmente vacía. Solo en lo que posee vacuidad pue-
de suceder algo nuevo.

···~
.}
<<Unanueva conciencia)>, de Diario II, 24 de septiembre de
1973. © 1982 Krishnamurti Foundation Trust, Ltd.
«El milagro de la atención», de ;l,aplática en San Francisco
el 25 de marzo de 1975. © 1975/1998 Krishnamurti
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«Vivir en bondad)>, de la plática' en Ojai el 7 de abril de
1979. © 1979 / 1998 Krishnamurti Foundation Trust,
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«Esta luz en uno mismo», de la plática en Amsterdam el 19
de mayo de 1968. © 1968/1998 Krishnamurti Founda-
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«Investigar la verdad)>,de la plática en Ojai el 16 de mayo
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«La belleza de la virtud», de la plática en Brockwood Park
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<<Lásuma de toda la energía», de la plática en Bombay el 5
@•·t982/1998 Krishnamurti Foun-
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<,Lo eterna e intemporalmente: sagrado», de la


Madrás el 14 de enero de 1979. © 1979 / 1998 Krish-
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«¿Qué es la creación?)>, de la plática en Brockwood Park el
4 de septiembre de 1983. © 1983/1998 Krishnamurti
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<<Vivirsin la acción de la voluntad», de la plática en Brock-
wood Park el 3 de septiembre de 1978. © 1978/1998
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«Armonía entre lo conocido y lo desconocido>>, de la pláti-
ca en Ojai el 15 de abril de 1973. © 1973/1998 Krish-
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<<Unavida sagrada», de la plática en Saanen el 29 de julio de
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<<Observando desde una mente silenciosa», del diálogo en
Saanen el 1 de agosto de 1976. © 1976/1998 Krishna-
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<<Elfinal de la búsqueda)>, de la plática en Brockwood Park
el 2 de septiembre de 1979. © 1979 / 1998 Krishna-
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«Observación pura", de la plática en Saanen el 21 de julio de
1983. © 1983/ 1998 Krishnamurti Foundation Trust, Ltd.
<<Laluz no puede ser proporcionada por otro», de la plática
en Saanen el 25 de julio de 1976. © 1976/1998 Krish-
namurti Foundation Trust, Ltd.
<(Una dimensión que el pensamiento no
plática en Bmckwood Park el.17 cte~e1ptn~mbre:d<=fl~l/
© 1972/1998 Krishnarnurti ...........
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