Oración en Crisis: Guía Bíblica
Oración en Crisis: Guía Bíblica
1.
PRIMERO LEE TU BIBLIA
“Era el primer año del reinado de Darío, el medo, hijo de Asuero, quien llegó a ser
rey de los babilonios. Durante el primer año de su reinado, yo, Daniel, al estudiar
la palabra del Señor, según fue revelada al profeta Jeremías, aprendí que
Jerusalén debía quedar en desolación durante setenta años.”
Daniel 9:1-2 (NTV)
2 factores: y
2.
“Volví mi rostro a Dios, el Señor, BUSCÁNDOLO...” Daniel 9:3a (RVR1995)
“Me dirigí al Señor, mi Dios, implorándole con oraciones ...” (BLP)
3.
“Comencé a pedirle a Dios por mi pueblo…" Daniel 9:3b (TLA)
“Dirigí mis ruegos al Señor Dios, en oración... Daniel 9:3 (NTV)
"El pueblo de Israel volverá a su hogar junto con el pueblo de Judá. Llegarán
llorando en busca del Señor su Dios. Preguntarán por el camino a Jerusalén y
emprenderán el regreso a su hogar.” Jeremías 50:4-5ª (NTV)
4.
“Además de orar, ayuné y me vestí de luto y me senté sobre cenizas.”
Daniel 9:3c (NVI)
5.
“Oré al Señor mi Dios y le confesé: ‘¡Oh Señor, tú eres un Dios grande y
temible! Siempre cumples tu pacto y tus promesas de amor inagotable con los
que te aman y obedecen tus mandatos.’” Daniel 9:4 (NTV)
COMO ORAR EN UNA CRISIS
BUSCANDO A DIOS PARA PROGRESAR — PARTE 1
“Pero aun cuando nos hemos rebelado contra ti, tú, Señor nuestro, eres un Dios
compasivo y perdonador.” Daniel 9:9 (NVI)
6.
“Hemos pecado y hecho lo malo; hemos sido malvados y rebeldes; nos hemos
apartado de tus mandamientos y de tus leyes. No hemos prestado atención a
tus siervos los profetas, que en tu nombre hablaron a nuestros reyes y
príncipes, a nuestros antepasados y a todos los habitantes de la tierra.”
Daniel 9:5-6 (NVI)
“Somos motivo de vergüenza en este día ... por haberte sido infieles.
Señor, tanto nosotros como nuestros reyes y príncipes, y nuestros
antepasados, somos motivo de vergüenza por haber pecado contra ti.”
Daniel 9:7-8 (NVI)
“Yo estaba orando y confesando mis pecados y los del pueblo de Israel. Estaba
pidiendo al SEÑOR mi Dios que ayudara a su monte santo. Mientras yo oraba, se
acercó a mí el mismo Gabriel que se me apareció una vez en sueños. Vino
volando en el momento de la ofrenda de la tarde. Gabriel me ayudó a entender lo
que no comprendía y me dijo: ‘Daniel, he venido acá para enseñarte y ayudarte a
entender. Cuando comenzaste tu oración, Dios te contestó. He venido a decirte
que Dios te ama.’” Daniel 9:20-23 (PDT)
Vamos a verlo. Hay seis pasos que son modelados en la vida de Daniel y en la oración
en este capítulo sobre cómo orar una oración que Dios contesta. Número uno, aquí
está el primer paso.
Dejo que Dios me hable antes de hablar con él. Esto se llama el paso en el que
escuchas. Escuchas la voz de Dios. ¿Cómo lo haces? Bueno, voy a explicarlo. Hay un
principio en el que primero necesitas comprender, y es éste. Dios siempre hace el
primer movimiento en tu vida, no tú. Dios es siempre el iniciador de todo en tu vida y tú
eres el que contesta. Dios nunca espera que tú des el primer paso. Dios siempre da el
primer paso.
La Biblia dice que lo amamos, que amamos a Dios, porque él nos amó primero. Dios te
amó mucho tiempo antes de que tú lo amaras. La Biblia dice que servimos a Dios
porque Dios primero él nos sirvió. Sin embargo, él sabía que teníamos un problema y él
envió a Jesús para morir en la Cruz por nosotros mucho antes de que nosotros
supiéramos que teníamos un problema. Él nos sirvió antes que nosotros a Él. La Biblia
dice que le demos a Dios porque primero Dios nos dio. Todo lo que tienes en tu vida es
un regalo de Dios. El aire que respiras, tu vida, tu mente, tu cerebro, todo lo que tienes
es un regalo de Dios. Dios nunca te pedirá que hagas algo que Él no ha hecho por ti
ya.
Dios nunca te pide que hagas algo como, "Ahora, personalmente nunca he hecho esto,
pero estoy esperando que tú lo hagas". Dios siempre da el primer paso; nosotros
respondemos siempre. Y esto es cierto incluso con la oración. La razón por la que
oramos, la razón por la cual le hablamos a Dios, es porque Dios nos ha hablado
primero a nosotros en este libro. En este libro, la Biblia, escrita hace más de 3,500
años, 66 autores diferentes que Dios inspiró para escribir estas palabras que él quería
escritas, hay literalmente miles y miles de promesas de Dios para ti, para ti. Lo que
hacemos en la oración, es que reclamamos las promesas que él nos ha dicho. Yo le
digo, Dios tu dijiste esto, por eso te pido que lo hagas, y Dios tu dijiste aquello, así que
COMO ORAR EN UNA CRISIS
BUSCANDO A DIOS PARA PROGRESAR — PARTE 1
Sigue siendo promovido con mayor autoridad, mayor poder. Ya ha servido a tres reyes
diferentes. Sabemos que los babilonios derrotaron a los asirios y luego los persas
derrotaron a los babilonios y ahora él tiene un nuevo jefe. Él ha sobrevivido a cada
administración y no importa lo que el gobernador ha hecho, el sigue siendo promovido.
Pero él quiere ir a casa antes de morir. Tiene 85 años de edad y él sabe que Dios
había dicho en el libro de Jeremías, Vas a estar en Babilonia por 70 años y luego voy a
traer a mi pueblo de regreso a Israel. Él sabe que el tiempo se acabó, pero él también
sabe que la gente, los israelitas no han regresado a Dios.
Setenta años después siguen estando tan mal como estaban antes y él dice, "No
estamos más cerca de Dios de lo que estábamos hace setenta años y temo que Dios
va a dejarnos aquí en Babilonia y no nos llevará de vuelta a Israel." Se trata de su crisis
y aquí está cómo empieza. Daniel 9:1-2, "Era el primer año del reinado de Darío, el
medo, hijo de Asuero, quien llegó a ser rey de los babilonios. [(por Ciro) que fue un
persa. Babilonia es Irak y Persia es Irán hoy. Dice...] Durante el primer año de su
reinado, yo, Daniel, al estudiar la palabra del Señor, según fue revelada al profeta
Jeremías, aprendí que Jerusalén debía quedar en desolación durante setenta
años." Fue destruido y dijeron, No va a ser reconstruido hasta después de setenta
años cuando vuelvan a casa.
Ahora, quiero que circules si estas tomando notas, circula la frase estudiar la palabra y
circula la palabra aprendí. Estudiar las Escrituras, aprender de la Palabra. Nunca
orarás eficazmente hasta que estudies las Escrituras y aprendas de la Palabra, hasta
que no leas este libro cada día. Entre más conoces este libro, la Biblia, más oraciones
van ser respondidas. Si ignoras este libro, no sabes cómo orar, no saben por qué orar,
no sabes cuándo orar, no sabes las promesas que Dios ha hecho para ti. Tienes que
leer un poco de este libro todos los días de tu vida, para que puedas aprender esas
promesas que Dios ha hecho para ti.
Permíteme mostrarte esto. Esto es lo que Jesús dice aquí arriba en la pantalla. En Juan
15:7 Jesús le dijo: "Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en
ustedes, pueden pedir lo que quieran, ¡y les será concedido!”, [¿de qué está él
hablando? De la Biblia. Dijo, estas palabras permanecen en tu corazón. Dice que si
sigues esas dos condiciones "... usted puede pedir cualquier petición que desee en la
oración, y le será dada a usted..." Cristo Jesús.
Oh, hay prácticamente un cheque en blanco ahí. ¿Puedes pedir lo que quieras en
oración y te será dado? Ahora, dice, nota este versículo. Si estoy orando y no obtengo
una respuesta, lo primero que tengo que comprobar es ¿estoy entendiendo estas dos
condiciones? ¿Permanezco conectado a Dios? Dios, ¿hay algo entre tú y yo que está
fuera de control? ¿Hay alguna comunión rota?
¿Hay algo en mi vida que sé que está mal y tú sabes que está mal y me dijiste que la
corrigiera y todavía no la he corregido? Eso es una ruptura en la conexión con Dios,
pero él dijo, Si permaneces conectado a mí estás en armonía conmigo.
Él dice: Mis palabras, este libro está en tu mente. Está en tu corazón. Puedes pedir
cualquier cosa que quieras en oración y será hecho. Si yo no obtengo la respuesta ese
es uno de los dos problemas. Esa es una de las dos condiciones que debes conocer.
Daniel está diciendo: Voy a estudiar la Palabra. Voy a tenerla en mí. Mientras más
llenas tu mente con este libro, más versículos de la Biblia vas a memorizar y más
respuestas tendrás en tu vida.
Ahora, esto es tan importante en tu vida, que yo quiero ayudarte. Quiero ayudarte a
desarrollar el hábito de nunca irte a la cama ningún día de tu vida, sin pasar por lo
menos un poco de tiempo, incluso si es un minuto o dos minutos, leyendo un poco de
la Biblia y luego hablar con Dios un minuto o dos, o lo que sea. La semana pasada
vimos que Daniel hacia esto tres veces al día. Él tenía el hábito y yo dije, "¿crees que
tu vida sería diferente si tuvieras una conversación con Dios tres veces al día toda tu
vida?" Eso hizo Daniel por más de setenta años. Bueno, no es de extrañar que haya
evitado muchos problemas. No es de extrañar que haya sabido como el ser sabio. No
es de extrañar que haya seguido siendo promovió. Él está hablando con Dios todos los
días.
Yo hago esto todo el tiempo mientras va pasando mi día. No hablo con Dios una vez al
día, hablo con Dios todo el tiempo. Mientras me estoy preparando para entrar en la
reunión digo, "Bien Dios, voy a necesitar tu dirección aquí dentro. No sé lo que quieres
decirles a estas personas. No sé lo que ellos me quieren decir. No sé cuál es el
problema. Ayúdame a saber que es lo correcto. Estoy dependiendo de ti para que me
des la sabiduría, la dirección y el poder de hacer lo que es." Salgo de la reunión y paso
a lo siguiente. Todo el día, una de mis oraciones, es a menudo dos palabras, Que
sigue. ¿Qué sigue Señor? ¿Qué quieres hacer? Siempre estoy buscando recibir
dirección de Dios.
Ahora quiero enseñarte este hábito de tener un poco de lectura de la Biblia y orar,
hablar con Dios dos o tres veces al día, por lo menos tres veces al día, porque eso va a
revolucionar tu vida. Hombres, eso los hará hombres fuertes. Los hará más seguros.
Los hará menos temerosos. Lo mismo para las mujeres: Esto las hará mujeres más
fuertes, más seguras, menos temerosas. Si desarrollas un hábito de varias veces al día
tener una conversación con Dios, lo dejas hablar contigo y tú le hablas a él, a
manejarás mejor el estrés. Mejorará cada área de tu vida. Te lo garantizo. Te lo
garantizo.
En el capítulo uno, Daniel está preocupado por la crisis en su vida y así empieza a leer
este libro de Jeremías. Ahora, aquí está la cosa. Daniel y Jeremías son
contemporáneos. Vivieron al mismo tiempo. Cuando Babilonia destruyó a Israel, Daniel
es llevado cautivo como un prisionero de guerra a Babilonia; Jeremías se quedó en una
ciudad derrotada llamada Jerusalén. En el libro de Jeremías Dios le dice: "Ellos van a
estar allí durante setenta años". Daniel lee esto y comienza a tener esperanza. Así esta
esto, ¿quieres saber lo que Daniel leyó? Es el siguiente versículo de Jeremías 29.
Cuando dijo, Yo estaba estudiando la Escritura, aquí está lo que estudiaba:
Ahora, si has estado en la iglesia por algún tiempo, ya conoces este versículo. De
hecho, incluso tenemos una canción sobre él. Yo sé los planes que tengo para ti, dice
el Señor. Planes para prosperarte no para hacerte daño. Dios dice que tiene un plan
para tu vida. Es un plan para tu éxito, no es un plan para tu derrota. Es un buen plan.
Te dará esperanza. Te dará un futuro. Dios te dice esto a ti.
Conocemos ese versículo, pero a menudo dejamos atrás la última frase que dice: "En
eso días, cuando oren, los escucharé." Ahora quiero que escuches con mucho cuidado.
Dios te dice esto este fin de semana. Te hice con un propósito. Tengo un plan para tu
vida, pero no es automático. Te lo puedes perder. Te puedes perder mi plan y mi
propósito para tu vida. De hecho, la mayoría de la gente pierde el plan de Dios y su
propósito para su vida. Dijo que hay dos factores. He prometido rescatarte, voy a
traerte de vuelta a casa, voy a hacer las cosas que necesitas hacer en tu vida, pero él
dice que hay dos factores implicados en el cumplimiento de tu propósito en la vida.
Escribe esto. EL TIEMPO DE DIOS Y MIS ORACIÓNES. El tiempo de Dios y mis
oraciones.
Ambos tienen un papel importante en lo que Dios quiere hacer en tu vida. El tiempo de
Dios, cuando él va a hacerlo, y tu oración, cuando le pides que lo haga. Ambos son
extremadamente importantes. Déjame explicar lo que dice el versículo en Jeremías.
Dios dice esto, "Tengo un plan para tu vida. No te hice sin un propósito. Te creé para
un propósito y un plan y mi plan para ti es bueno, pero tiene un tiempo". Les dice a
estos hombres, específicamente, "No voy a acortar mi plan. Vas a estar en Babilonia
durante setenta años." Les dijo, "y no lo voy a acortar ni un solo día. No vas a venir a
casa un día antes. Vas a estar allí durante setenta años. Ese es mi plan y esa es mi
intención, pero no te preocupes porque es un buen plan. "
Él dice, "Cuando sea el momento adecuado para mí para cumplir tu plan, todos van a
regresar a casa y luego van a tener que hacer algo. Van a tener que orar." Él dice, "y
cuando oren, yo escuchare". Ahora quiero que observes esto. Este es un versículo muy
importante en la Biblia. Aquí vemos la soberanía de Dios. Él está en control y es tu
responsabilidad el hacer algo. Dios determina el tiempo de su plan y propósito para tu
vida, pero cuando el momento es el adecuado, vas a tener que orar porque Él no va a
hacerlo hasta que se lo pidas. No va a forzar su plan en ti. Tienes que pedírselo.
Observa este versículo en la pantalla, Santiago 4:2, "no tienen lo que desean
porque no se lo piden a Dios." Ahora espera, ¿me estás diciendo que Dios tiene
cosas que quiere hacer en mi vida que son geniales y buenas y grandes, pero que no
van a suceder a menos que yo se las pida? Eso es exactamente lo que te estoy
diciendo. Dios tiene el tiempo, pero tú tienes la oración. Algunas cosas no han ocurrido
en tu vida porque nunca se las has pedido a Dios. Nunca le has pedido a Dios que las
haga en tu vida. Dice que tiene la intención de hacerlo cuando esté listo, ese es el
tiempo, pero tienes que orar para que esto ocurra. No lo tienes porque no lo pides.
Ahora, esto deja un pequeño dilema en tu vida. Has pasado por esto antes. ¿Cómo sé
cuándo estoy esperando en Dios y cómo sé cuándo Dios está esperando en mí? Es
una buena pregunta. Es como, Sabes tengo este gran sueño para mi vida y creo
realmente que es lo que Dios quiere que yo haga con mi vida, pero no sé, no ha
sucedido todavía, así que estoy esperando en Dios o Dios está esperando en mí. No lo
sé. Bueno, esto lo explica aquí. Lo que significa es esto. Si yo le he pedido a Dios que
haga algo realmente grande en mi vida y yo he orado por eso y yo he pedido y no hay
nada entre yo y Dios, y yo pienso que estoy haciendo lo que él quiere que haga. No
hay mayor pecado aquí, que cuando digo, "Sí, yo sé que Dios quiere que haga esto,
pero no lo he hecho."
Permíteme comenzar con este primer punto haciéndote una pregunta muy personal.
¿Qué quieres realmente en la vida? ¿Qué realmente, realmente deseas en la vida,
pero nunca se lo has pedido a Dios? ¿Sabías que la Biblia dice que puedes pedirle a
Dios cualquier cosa? Puedes pedirle a Dios cualquier cosa. Primer paso, escucha a
Dios. Yo leo su Palabra. Yo dejo que Dios me hable, y entonces yo le hablo a Él.
Este es el segundo paso en la clase de oración que Dios responde. Enfoco mi atención
en Dios. En Daniel 9:3 dice esto, "Volví mi rostro a Dios, el Señor,
BUSCÁNDOLO..." circula la frase que se volví mi rostro. Volví mi rostro a Dios, el
Señor, buscándolo.
Maridos, déjenme hablar con ustedes por un instante. Voy a darles un consejo sobre el
matrimonio que pagará grandes dividendos en su vida por el resto de su vida. Están
escuchando a un hombre que ha estado casado por 41 años. Aquí hay un gran consejo
para cada esposo. He notado y he desarrollado este hábito, de que cuando Kay habla
me habla, volteo a verla físicamente. Cuando ella empieza a hablar, literalmente volteo
a verla. ¿Y saben lo que he aprendido? A ella le gusta. De hecho, le encanta, porque
cuando volteas a ver a alguien, eso dice que le estás poniendo total atención. Estoy
totalmente enfocado en ti. Te gusta eso. Sí, todas las esposas están aplaudiendo en
este momento. Ok bien, bien. Sí, está bien.
A todo el mundo le gusta esto. Cuando tú hablas, quieres que las personas se
enfoquen en ti. Compadece al pobre, el profesor sustituto, que se presenta en clase y
está tratando de enseñar y nadie le está poniendo atención. Es como en las viejas
caricaturas. Wah-wah, wah-wah, wah- wah... Ella está hablando, nadie se enfoca,
nadie está escuchando. Voltear hacia alguien, demuestra atención. Cuando mis hijos
estaban pequeños solían agarrarme por la cara y decir, "Mírame papi. No estás
prestando atención. Mírame papi." Ellos querían contacto visual. El mayor regalo que le
puedes dar a cualquiera, es tu atención. Es más importante que el chocolate, rosas o
dinero. Darles a tus hijos, a tu esposa tu atención, es el mayor regalo porque tu
atención es tu vida.
Ahora, ¿sabías que realmente puedes hacer esto con Dios? Puedes voltear a ver a
Dios en oración. ¿Cómo? Físicamente. Solo mira hacia arriba. Dios, aquí estoy. Estoy
listo para hablar. ¡Estoy revisando mis tres conversaciones del día! Puedes ir afuera y
voltear hacia el cielo y mirar hacia arriba. Solo mira hacia arriba. No hay nada en la
Biblia que diga que tienes que cerrar los ojos para orar. Nada en la Biblia dice que
tienes que agachar la cabeza para orar. Esa es una de las maneras para orar, es una
buena forma, pero muchas veces en la Biblia la gente no cierra los ojos. Realmente
miraban hacia arriba y hablaban en voz alta. A mí me gusta orarle en voz alta a Dios.
Cuando cierro los ojos y creo que iré a dormir. No oro con mis ojos cerrados y no oro
en mi mente.
Cuando estoy orando, estoy orando en voz alta, y estoy conduciendo el auto y estoy
mirando hacia arriba, o lo que sea. Puedes sentarte en tu sofá, recostarte y mirar hacia
arriba. Dios, estoy volteando para verte, estoy mirándote directamente, pero es un
recordatorio físico que estoy reenfocando mi atención. Esto es lo que hizo Daniel. El
versículo dice esto, "Volví mi rostro a Dios, el Señor, BUSCÁNDOLO..." Circula la
palabra “volví.” Este es el segundo paso de la oración. El primero es escuchar, el
segundo paso de la oración es buscar. Ahora vamos a hablar mucho sobre esto. Voy a
enseñarte; Voy a entrenarte para hacer esto. Vas a volverte muy bueno buscando a
Dios.
Durante la serie de 34 días de estar buscando a Dios, voy a enseñarte acerca de esto,
así que no voy a cubrirlo ahora mismo, pero permíteme mostrarte algunos de los
beneficios. Si aprendes a hacer esto, cambiará tu vida. Toda tu vida va a estar mucho
mejor. Permíteme mostrarte aquí tres o cuatro o cinco promesas. Qué tal si lo ponemos
aquí en la pantalla. Amos 5:4 "Así dice el Señor: «Búsquenme y vivirán." En otras
palabras, no solo vas a existir, vas a vivir realmente. No estás viviendo la vida al
máximo. Algunos de ustedes solo están existiendo. Él dice, "Búsquenme y vivirán." Vas
a aprender a vivir realmente.
Proverbios 8:17, Dios dice esto, "Amo a todos los que me aman. Los que me
buscan, me encontrarán.” [¿qué?] ¡Me doy a conocer! Encuéntrame. Tú dices, No
puedo encontrar a Dios. No estás buscándolo. Tienes que buscarlo de la manera
correcta. Aquellos que me buscan, me encontrarán. Permíteme mostrarte otro.
Jeremías 29:13 dice esto. Dios dice, “Si me buscan de todo corazón, podrán
encontrarme." Eso es grave. Eso es búsqueda emocional. Vamos a hablar sobre eso
en un minuto. Vas a encontrarme cuando realmente quieras conocerme. No es como,
"Oh sí, me gustaría conocer a Dios, en mi tiempo libre, entre el partido de fútbol y el
trabajo, tal vez." No, cuando me busques con todo tu corazón, entonces vas a
conocerme.
Hebreos 11:6 dice, "[Dios] recompensa a los que lo buscan con sinceridad."
¿Deseas que Dios recompense tu negocio? Búscalo. ¿Deseas que Dios recompense
tus finanzas? Búscalo. ¿Deseas que Dios recompense tu matrimonio? Búscalo.
¿Deseas que Dios recompense a tus hijos? ¿Deseas que Dios recompense tus
relaciones, tu novio, tu novia? ¿Deseas que Dios recompense tu futuro? Donde sea
que busques a Dios, Dios te va a recompensar. Donde quiera que no busques a Dios,
Dios dice, "Estás por tu cuenta. Estás por tu cuenta."
Permíteme mostrarte otro versículo. Este es uno muy familiar, Lucas 12:31, Jesús dice
esto, "Busquen [ahí está esa palabra otra vez, busca] el Reino de Dios por encima
de todo lo demás, [el Reino de Dios es la prioridad, no tus prioridades, sus
prioridades. Antes de todo lo demás] y él les dará todo lo que necesiten." Dice, "No
busques riquezas, busca el reino de Dios." Él se encargará de lo que necesitas. No
busques fama, busca a Dios. Él se encargará de lo que necesitas. No busques el
placer. No busques un conyugue. No busques todas esas cosas que estás buscando.
Él dice, "Primero búscame y si estoy en primer lugar, voy a encargarme de todo lo
demás. Me pones en primer lugar, yo bendigo a las personas que me ponen en primer
lugar. "
Vamos a cubrir esto en detalle en los 34 días buscando a Dios, básicamente entre
Acción de Gracias y Navidad. Probablemente nunca te has dado cuenta, pero mucho
del dolor que tienes en este momento, las dificultades, el estrés, la presión que sientes,
los problemas que estás enfrentando, el lío que está todo enredado en las relaciones,
casi todas esas cosas que estás enfrentando ahora mismo, es el resultado de que no
Eso causa bastante del problema en tu vida porque tomaste una decisión sin hablar
con Dios primero. No estabas teniendo esa conversación diaria con Dios. Dios, me
estoy preparando para ir a Costco, ayúdame. Porque no quiero regresar a casa con
cuatro tarros gigantes de pepinillos que realmente no necesito. En cada área si le
preguntas a Dios, si buscas a Dios, él te ayudará, Él bendecirá tus compras. Ahora,
aquí hay un punto muy importante. Cada vez que ignoramos a Dios, que nosotros no
pedimos su ayuda, que no pedimos su dirección, que no pedimos su bendición, que no
pedimos su permiso, que no pedimos su sabiduría, ¿sabes lo que Dios hace cuando no
pedimos esas cosas, que no pedimos su dirección? Dios solo retrocede, y dice, bien,
yo solo voy a donde soy invitado a ir.
Permíteme mostrarte esto en la pantalla. Oseas 5:15 - 6:1. Dios dice esto cuando yo
no busco a Dios en cada área de mi vida, él dice, Está bien "Entonces regresaré a mi
lugar [solo] hasta que reconozcan [esos somos tú y yo] su culpa, [no buscamos a
Dios, no le preguntamos su opinión en esta decisión] hasta que reconozcan su culpa
y se vuelvan a mí. Pues tan pronto lleguen las dificultades, me buscarán de todo
corazón». [siempre que está recibiendo nuestra atención] volvámonos al Señor. Él
nos despedazó, pero ahora nos sanará." Amigos, esto es una descripción de lo que
está sucediendo en América y en el mundo ahora mismo, porque no hemos buscado a
Dios.
Dios, necesito que sanes mi cuerpo. Dios, necesito que sanes las finanzas que he
desordenado debido a mis propias decisiones. Dios, necesito que sanes mi matrimonio.
Te necesito para sanar mi relación. Dios necesito que sanes a mi nación. Estados
Unidos necesita sanidad. Yo necesito sanidad. Mi trabajo, mi carrera, necesita sanidad.
No sé dónde lo necesitas, pero dice que comience con enfocar mi atención en Dios y a
buscarle. Permíteme hacerte un par de preguntas. ¿Es posible que el dolor que estás
pasando ahora sea porque no buscaste a Dios, pero simplemente seguiste adelante y
tomaste una decisión sin consultarlo con él? Altamente probable. Ahora Dios dice: "Yo
pude haberte ahorrado un gran esfuerzo, si sólo me hubieras buscado. Simplemente
ten una conversación conmigo dos o tres veces al día y yo te podré decir, ¡Ah, luz roja,
peligro Will Robinson, eso es peligro! No vayas en esa dirección".
Es posible... sí, ese dolor es porque no buscaste a Dios en el pasado. Tomaste muchas
decisiones tontas y ahora estás pagando los resultados de las mismas. Pregunta.
Permíteme reformularlo de una manera más positiva. ¿Qué realmente, realmente estás
buscando en la vida? ¿Qué es lo que realmente buscas en la vida? Si fueras a dibujar
una imagen del año siguiente y decir, "Así es como quiero que sea mi vida el año que
viene. Este sería el año ideal para mí. Este sería el año perfecto para mí. Me gustaría
ver estas cosas suceder en mi vida. Me gustaría ver estos cambios en mi vida." Si
tuvieras que dibujar esa imagen, ¿Cuál sería?
Continúo con esta pregunta. ¿Vale la pena pasar 34 días a finales de este año
buscando a Dios para qué estés listo para el próximo año? Sí, y eso te ahorrará mucho
dolor, sufrimiento y desaliento y ahí es hacia dónde vamos. 34 Días Buscando a Dios.
Aquí está el tercer paso. El tercer paso en oración para que sean respondidas es
Expreso mis deseos. Cuando quiero pedirle algo a Dios y estoy orando por eso, Dios
necesito esto. Sea una necesidad física, una necesidad material, una necesidad
espiritual, una necesidad emocional. Lo que sea que le estés pidiendo a Dios en
oración, expresas el deseo con emoción.
Muchas de nuestras oraciones son sólo cortas y secas. Sólo decimos estas palabras.
Ni siquiera sabemos de lo que estamos hablando. Tenemos estas cositas que hemos
memorizado. Ahora, me acuesto para dormir. Oro para que el Señor cuide mi alma y si
debo morir antes de despertarme, oro al Señor para que se lleve mi alma. Eso no
significa nada. Es solo algo pequeño. O nos sentamos y decimos, Bendice estos
alimentos para la nutrición de nuestros cuerpos. Bendice el regalo y a quien lo da. No
hay ninguna emoción. No hay autenticidad. Son solo cosas que has aprendido. A Dios
no le importa cuán bonito suene tu oración. De hecho, A Dios ni siquiera le importan
tanto las palabras. A él le interesan tus emociones.
¿Has aprendido que puedes decir las palabras correctas en la emoción equivocada y tu
cónyuge no lo entiende? Sí. Puedes decir todo lo correcto, pero no dijiste nada... ¿Qué
quieres decir con eso? Por el tono de tu voz, y así que él dice, Dios es un Dios
emocional. La única razón por la que tienes emociones, las buenas y las malas es
porque estás hecho a imagen de Dios. Los seres humanos tienen emociones que
ningún animal tiene. Contamos con toda una gran cantidad de emociones, porque Dios
es un Dios emocional. La Biblia dice que Dios se pone alegre, la Biblia dice que Dios se
pone triste. Se pone triste cuando ve a una violación, cuando ve un abuso, cuando ve a
una guerra. Dios se pone triste cuando ve lo que se hacen las personas uno al otro, por
egoísmo.
La Biblia dice que Dios se enoja y es por eso que tú te puedes enojar. Estás hecho a
imagen de Dios. La Biblia dice que Dios es celoso. ¿Por qué? Porque esa es la razón
por la que te pones celoso. Porque cuando Dios te ve dando tu amor a otra cosa en vez
de a Él, lo que le pertenece a él, él se pone celoso. La Biblia dice que Dios se frustra.
Él mira hacia abajo y ve todas las cosas que estamos haciendo y dice, "Te dije que no
hicieras eso y lo estás haciendo de todos modos." Eso va a arruinarte. Se frustra.
Ahora, ¿Dios podría cambiarlo? Por supuesto que podría. Nos puede convertir en
títeres. Pero Dios se alejará de tu vida. Hazlo a tu manera. No voy a obligarte a
amarme. No voy a obligarte a hacer lo correcto.
Tú y yo tomamos decisiones egoístas cada día y la gente sale lastimada. Por eso
existe el pecado. Por eso hay mal en el mundo, porque Dios nos da la libertad de
elegir. Dios sólo dice, "Está bien me alejaré, cosecha los resultados de tu propia
decisión." Dios dice, Yo soy un Dios emocional. El que Jesús muriera en la Cruz, fue
una escena emocional. Altamente emocional. Que Jesús muriera en la Cruz fue
emocionalmente angustioso para él. Fue angustioso para Dios el Padre, el ver a su Hijo
morir de esa manera, pero lo hizo para tu beneficio. Fue angustioso para las personas
que lo estaban viendo. Es una cosa emocional. Dios es muy emocional sobre ti. ¿Te
das cuenta de esto?
Dios no solo dice, "Oh, te amo." No, Dios te ama apasionadamente, emocionalmente.
Dios tiene profundos, profundos, profundos, sentimientos hacia ti. Él te ama muchísimo.
Si no sabes lo mucho que te ama, mira la Cruz. Estoy dispuesto a morir. Estoy
dispuesto a morir por ti. Eso es cuántas emociones tiene Dios para ti. Dios dice, Te
amo. Cuando tengo tal emoción para ti, quiero que me hables emocionalmente. No sólo
que hagas estas pequeñas cosas de oración donde lees una oración y no hay ninguna
emoción en ella.
Permíteme preguntarte. ¿El tono hace una diferencia cuando solicitas algo? Por
supuesto que lo haces. Y ustedes varones, Si le hubieras dicho a tu futura esposa en
una cita, "Me gustaría que te casaras conmigo. Por favor quiero que te cases conmigo."
Ella diría, "Amigo, si no lo puedes decir con un poco más de pasión, olvídalo. Eso no va
a suceder".
¿Alguno de ustedes recuerda cuando era pequeño y alguien te hacia cosquillas y era
divertido al principio y luego era demasiado? Y cuando querías parar las cosquillas no
decías, "Por favor deja de hacerme cosquillas." No, tú les decías, "¡Por favor, deja de
hacerme cosquillas! ¡Ya no lo soporto!" La intensidad de la pasión muestra como algo
es importante para ti. Ahora, si le pides a Dios algo, ‘Dios realmente me gusta esto,’
pero no eres apasionado al decirlo. Si sólo oras por eso una vez, eso es no querer orar
sobre eso más de una vez y nunca hablas con Dios acerca de eso, Dios realmente
necesito esto, tengo que tener esto. Tengo que tenerlo. Entonces Dios dice, ¿qué es
esto? ¿Un deseo o un capricho? ¿O es realmente un verdadero deseo?"
La Biblia dice esto. Aquí está la tercera cosa, Daniel 9:3, la segunda parte de la misma.
Él dice: "Dirigí mis ruegos al Señor Dios, en oración". Súplica significa pedir con
emoción. No es corta y seca. Es más que una solicitud mundana. Pido con emoción.
Estoy suplicando. La palabra hebrea allí es baqash. Significa una petición emocional.
Es una búsqueda seria. Es buscar con todo tu corazón. Sinceramente es mendigar. Es
como, te lo ruego, te lo ruego, te lo ruego. Por favor, por favor, por favor, te lo ruego.
Por favor estoy de rodillas. Tengo que tener esto. Eso es suplicar. Dios escucha la
súplica.
Me hace pensar en una historia que oí hace un tiempo donde hay un niño, un niño
joven que en Navidad quería un reloj de la Guerra de la Galaxias. Es un reloj genial,
tiene a Yoda en él y él estaba molestando a sus padres. Mamá, quiero este reloj de la
Guerra de la Galaxias para Navidad. Papá, quiero este reloj de la Guerra de la Galaxias
para Navidad. Sólo seguía con lo mismo y lo mismo. Cada conversación, cada comida,
estaba mencionando el reloj de la Guerra de la Galaxias y finalmente su papá le dice,
"Johnny, lo entendemos. Si mencionas esto una vez más, no vas a tener el reloj." El
niño inteligente, ya no dijo nada. No hace nada. Aproximadamente una semana más
tarde, toda la familia está sentada en la cena y el papá dice: "Oye sabes qué, es bueno
para nosotros hablar sobre la Biblia. Todo el mundo comparta su versículo favorito de
la Biblia. Cualquier, versículo de la Biblia que conozcas lo puedes decir".
Uno de los niños dijo Juan 3:16, porque todo el mundo conoce eso. "Porque de tal
manera amó Dios al mundo..." El adolescente dijo, Juan 11:35, "Jesús lloró." El
versículo más corto de la Biblia. Cualquiera puede memorizarlo. Dos palabras, Jesús
lloró. Juan 11:35, "Jesús lloró." Ese es su versículo. Van pasando de persona en
persona en el salón y llegan con Johnny, y Johnny dice. Le dijeron: «Johnny, ¿cuál es
tu versículo favorito?» Dijo: "bueno, mi versículo favorito seria Marcos 13:37 donde
Jesús dice (no sé en qué versión)"Lo dije una vez y te lo digo otra vez, observa". Niño
inteligente. Eso es lo que obtienes al poner a tu hijo en el Ministerio de los niños en
Saddleback. Van a aprender versículos de la Biblia como ese. Él estaba listo.
Mira este versículo. En el mensaje parafraseado (no encontré la versión) Daniel 9:3
dice, "derramé mi corazón, [a Dios] desnudando mi alma a Dios." ¿Has hecho esto
alguna vez? ¿Has vertido tu corazón a Dios? ¿Alguna vez has desnudado tu alma a
Dios? Esto no es una oración débil. Es orar con agallas. Es una oración desgarradora.
Estoy derramando mi alma a Dios. Dios tengo que tener tu ayuda en este negocio.
Tengo que tener tu ayuda en este matrimonio. Tengo que tenerla. Dios estoy
derramando mi corazón. Estoy siendo auténtico; Estoy dejando al descubierto mi alma.
Es como Jacob cuando estaba luchando con el ángel. "No voy a dejarlo ir hasta que me
bendigas, Dios". Ahora, ¿Cuándo fue la última vez que oraste así? ¿Derramando tu
alma a Dios emocionalmente?
Puedo decírtelo. Puedes haberlo olvidado, pero puedo decirte que la última vez que
oraste así, como tú pastor, amigo, capacitador espiritual, la última vez que oraste así,
fue cuando tenías un dolor muy, muy profundo. Porque no derramamos nuestros
corazones a Dios así, cuando las cosas están yendo bien y estás saltando las colinas
de Jerusalén, recogiendo flores y hablando de paz, amor y Bobby Sherman. Sabes,
tienes un día feliz y una cara sonriente. No, derramas tu corazón a tu Dios cuando
tienes un dolor. ¿Es esa la única vez que derramas tu corazón a Dios? ¿Cuando tienes
un dolor profundo? ¿Puedes hacerlo en algún otro momento? Esto se llama, orando
con emoción, llamado 'clamando a Dios.'
Algún día podrías querer hacer un estudio de esto en la Biblia acerca de todos los
tiempos en que Dios habla sobre 'clamando a Dios'. Hay muchos, muchos ejemplos de
personas de todo tipo que clamaron a Dios y Dios escuchó su oración. Hay muchas
promesas en la Biblia sobre clamar. Dios no escucha solo las quejas. Él escucha el
clamor en la emoción cuando le dices: "Dios, realmente necesito tu ayuda". Ahora, dice
que Daniel estaba rogando. Él está clamando. ¿Por qué está clamando? ¿Para qué
Daniel está clamándole a Dios? Está diciendo, "Dios, quiero volver a casa. Soy un
hombre viejo. Tengo 85 años. Pasé toda mi vida sirviendo a reyes paganos. Lo he
hecho bien. Permanecí firme, mantuve mi integridad en un mundo pagano. No negué
mi fe. Seguí siendo promovido. Soy un hombre muy influyente en el Reino, pero Dios,
quiero volver a casa. Realmente lo quiero... Quiero morir en mi propio país."
Ahora, Jeremías, el otro hombre, al mismo tiempo había predicho que después de 70
años, Babilonia caería y luego el pueblo de Dios en Babilonia empezaría a orar y a
clamar, Dios permítenos regresar a casa. Aquí está lo que dice Jeremías 50:4b-5a.
Esta fue su predicción. Dice: "El pueblo de Israel volverá a su hogar junto con el
pueblo de Judá. Llegarán llorando [eso es oración emocional. Se unen en lágrimas]
en busca del Señor su Dios. [34 días buscando a Dios] Preguntarán por el camino a
Jerusalén [¿Por qué? Ya habían pasado 70 años. Ni siquiera sabían cómo volver a
casa.] Preguntarán por el camino a Jerusalén y emprenderán el regreso a su
hogar."
Algunos de ustedes necesitan orar eso por su familia. Nuestra familia está muy fuera
de control. Necesitamos regresar a casa contigo. Algunos de ustedes los padres,
necesitan orar eso para sus hijos. Tengo hijos que están fuera, están alejados.
Necesito orar para que regresen a casa. Algunos de ustedes necesitan orar por su
negocio. Todos nosotros necesitamos orar por nuestra nación. Es un mensaje de
esperanza. Ahora, ¿cuándo Dios responde ese tipo de oración? Bien, observa el
versículo. Dice, "Llegarán llorando en busca del Señor." Cuando mi pueblo se una en
lágrimas. Dios dice, Entonces voy a responder.
Permíteme hacerte una pregunta. Puedes ver todo lo que veo, lees los periódicos, ves
la televisión, ves lo que está sucediendo en nuestra nación. Ves lo que está sucediendo
en nuestro mundo. ¿Algo de eso rompe tu corazón? Lo que está sucediendo, ¿rompe
tu corazón? Lo que ves sucediendo en la sociedad, en nuestro sistema, en nuestra
política, ¿algo rompe tu corazón? Ves todas las cosas ocurriendo en todo el mundo.
¿Alguna cosa hace que salgan lágrimas de tus ojos? Si no es así, significa que
realmente estas lejos del corazón de Dios. No es algo que solo chismeamos y
twiteamos. Es algo que debería romper tu corazón, y podrías decir, Dios, necesitamos
ayuda en esta área.
Está bien, aquí está la cuarta cosa, aquí está la cuarta clave. Hay seis claves, número
cuatro. Necesito
4. DEMUESTRO MI SERIEDAD
Cuando estás orando por algo, necesitas demostrarle a Dios que realmente lo estás
diciendo en serio. Que no es sólo un pequeño capricho, no es sólo un capricho, sino
que realmente estás siendo serio sobre eso. Quieres que Dios vea cuán importante es
para ti, lo que sea por lo que estas orando.
Ahora, Daniel, en la siguiente parte de este versículo menciona tres maneras que
muestra, que señala su seriedad a Dios. Dos de ellas eran costumbres culturales, que
no hacemos en América o en cualquier lugar hoy en día, creo, pero una de ellas es una
disciplina espiritual que ha estado sucediendo durante siglos y miles de años y las
personas todavía la hacen hoy. Aquí está lo que dice en el versículo Daniel 9:3, la
tercera parte del versículo. Dijo, "Además de orar, ayuné [que significa que no había
comido. Es una disciplina espiritual. Él dijo, Además de orar, ayuné para demostrar mi
seriedad,] y me vestí de luto y me senté sobre cenizas." Ahora nadie hace esto hoy.
Esto se llama cilicio y ceniza. Se hizo durante cientos y cientos de años en el Medio
Oriente y en el Oriente. No sé de nadie que lo haga hoy.
Jesús dijo que hay algunos milagros que ocurren por la oración y el ayuno, no solo por
la oración. ¿Por qué? Le dices, "Dios, estoy siendo súper serio con esto. Estoy siendo
lo suficientemente serio como para no comer. Así es como estoy de serio y disciplinado
sobre esta petición de oración." No tengo tiempo para adentrarme en esto, pero a lo
largo de las Escrituras, Moisés ayunó antes de recibir los Diez Mandamientos, los
israelitas ayunaron antes de ir a muchas batallas importantes, Daniel ayunó para recibir
Gracias a Dios por su amor y sus promesas. La Biblia dice que cuando pidas, lo hagas
con agradecimiento. La acción de gracias no es una fiesta si eres un creyente, es una
actitud de toda tu vida. Tienes que vivir con la actitud de gratitud. Lo quinto que hace
Daniel en su oración es, que él mismo recuerda que tan bueno es Dios, cómo es Dios
de misericordioso y cuán agradecido está con Dios. Daniel 9:4, entonces oré al Señor
y dijo, "Oré al Señor mi Dios y le confesé: ‘¡Oh Señor, tú eres un Dios grande y
temible! Siempre cumples tu pacto y tus promesas... [Cumples tu Palabra. Dilo,
cumples tu Palabra]. Siempre cumples tu pacto y tus promesas de amor
inagotable. [Escamosa, no estás. Soy infiel a usted, pero no eres infiel a mí. Mantienes
tus promesas de amor constante] con los que te aman y obedecen tus mandatos.'"
Abajo en Daniel 9:9 dice, "Pero aun cuando nos hemos rebelado contra ti, tu,
Señor nuestro, eres un Dios compasivo y perdonador". Solo dile a Dios, "Dios,
estoy agradecido que tú eres Dios y yo no lo soy. Dios estoy agradecido que eres
amoroso, eres perdonador, eres bueno, eres misericordioso." Dale gracias a Dios por
su amor y sus promesas y luego número seis. La sexta clave que haces...
Dios no escucha quejas orgullosas, sino que Él escucha las confesiones humildes. Dios
responde a la humildad. Él dice, "Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los
humildes". Ahora bien, algunos de ustedes piensan, Si confieso mis pecados a Dios,
voy a ser castigado. Wow, espérate un minuto. En primer lugar, Dios ya los conoce
todos. No vas a decirle, "Dios hice esto" y él te dirá, "Oh, en serio. ¿Cómo se me pasó
eso? No lo vi venir". Dios ya sabe todo lo tonto que has hecho en toda tu vida. Él sólo
quiere que lo admitas. Es por tu propia humildad.
¿Cómo responde Dios cuando humildemente reconozco que cometí un error? ¿Con
castigo? Nunca. Cuando Dios te oye ser humilde, él responde no con castigo, sino con
bendición, con perdón, con misericordia, con gracia. No es como que vengo y lo admito
y entonces Dios va a derrumbarme No, no. Vas a ser derrumbado por tu propio orgullo.
Dios dice: "Ven a mí con humildad y sólo admite, Oye, cometí un error". Sabes, esas
cosas que dije ayer, no fueron correctas. Ese tipo de cosas que hice, la manera en que
les hablé a mis hijos, no fue correcta. La manera en que hice esto y luego lo admití ante
Dios. Mantienes cuentas cortas. Esta es la sexta cosa que haces. Confieso
humildemente.
Él no paró allí. Él es muy, muy específico y tú también necesitas serlo. No tienes que
decir "Oh Dios perdona todos los pecados que hice ayer, pero estoy demasiado
ocupado para nombrarlos". Dios quiere que seas específico porque entonces él quiere
que seas capaz de saber qué no hacer otra vez. Voy a leer estos versículos realmente
rápido. No voy a comentar sobre ellos. Quiero que circulen los verbos que son
pecados. Dice "hemos pecado y hecho lo malo. [Luego dice] hemos sido malvados
y rebeldes. [Ese es uno, rebelde. Circula eso. Nos hemos rebelado en tu contra. Dice
nos hemos] ¡nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus leyes! [Inventamos
nuestra propia moralidad. Hemos rechazado tus leyes.
Él dijo, “No hemos prestado atención a tus siervos los profetas, que en tu nombre
hablaron a nuestros reyes y príncipes, a nuestros antepasados y a todos los
habitantes de la tierra." Dice que esto es muy específico. Estamos todos en falta aquí.
Cada generación. No es como una generación. En América cada generación tiene
parte de culpa. Luego en Daniel 9:7-8 dice, "Somos motivo de vergüenza en este
día [como nación] porque haberte sido infieles." Él dijo, "Sabes que Dios, hemos
cometido adulterio espiritual. Entregamos nuestro amor a alguien más, cuando al que
debíamos darle nuestro amor era a ti. Te hemos sido infieles." Dijo "Señor, tanto
nosotros como nuestros reyes y príncipes, y nuestros antepasados, somos
motivo de vergüenza por haber pecado contra ti."
Él dijo: siguiente versículo, Daniel 9:10. "No te hemos escuchado, Señor y Dios
nuestro, ni hemos obedecido las enseñanzas que nos diste por medio de tus
siervos los profetas." Nos dijiste que es lo correcto e incorrecto, lo que es moralmente
bueno, lo que no lo es. Está clara enseñanza vino a través de tu promesa. Ahora el
versículo 13, pero "No nos hemos apartado de nuestros pecados ni hemos
procurado entender tu verdad. [Entonces Dios, le dice] ¡A pesar de todo, no te
hemos obedecido!" [En nuestra nación.] Entonces él resume todo en el versículo 16 y
dice: "Todas las naciones vecinas se burlan de Jerusalén y de tu pueblo". ¿Todo
esto te suena vagamente familiar? Acabo de leer una lista del lavadero de América. Te
acabo de leer los últimos cincuenta años de América ahí.
Ahora, Daniel sabe que no merecemos la bendición de Dios, pero él mismo se pone en
la gracia de Dios. Dice, "Dios nunca podríamos ganarnos esto. Nunca podríamos
merecer esto. No merecemos volver a casa, volver a ti. No merecemos tu bendición,
pero me voy a poner en tu misericordia". En el siguiente versículo dice, "Oh Dios mío,
[oh Dios,] inclínate y escúchame… Esto rogamos, no porque merezcamos tu
ayuda, [No.] sino debido a tu misericordia." Eres un Padre muy bueno, muy bueno y
tú eres misericordioso. Ahora, ¿cómo Dios responde a esta clase de oración? Las seis
cosas que les acabamos de enseñar.
Bueno, en Daniel 9:20-23, aquí es cómo responde Dios. Daniel dice, "Yo estaba
orando, [permíteme detenerme ahí. Daniel no oró esta oración una vez. Él la había
orado una y otra y otra vez. Dios, necesito tu ayuda. Él ora esto una y otra vez. Es por
eso que vamos a buscar a Dios por 34 días. ¿Tu futuro vale 34 días? Sí. ¿Tu futuro
vale tener una conversación con Dios tres veces al día 34 días antes de empezar el
Año Nuevo? Sí. Dijo, seguiré orando. Si no... Si oras por algo una sola vez, es que no
te importa. Él dice:) “Yo estaba orando y confesando mis pecados [confesando] y
los del pueblo de Israel. Estaba pidiendo al SEÑOR mi Dios que ayudara a su
monte santo. [él es emocional en eso], Mientras yo oraba, se acercó a mí el
mismo Gabriel que se me apareció una vez en sueños... "
¿Ahora ustedes saben quién es Gabriel? Hay tres arcángeles. Lucifer, cayó; se
convirtió en Satanás. Miguel y Gabriel. Gabriel es el que aparece en Navidad. Hola.
Realmente sabemos los nombres de estos arcángeles. Esto es tan importante, que
Dios envía al ángel Gabriel en una visión a Daniel. Y Daniel dice, de repente mientras
estoy haciendo toda esta oración, el ángel Gabriel apareció en mi visión y me dijo esto,
"Daniel, he sido enviado [obviamente por Dios. Yo he sido enviado] para enseñarte y
ayudarte a entender. Cuando comenzaste tu oración, Dios te contestó. He venido
a decirte que Dios te ama." Ahora, Dios no tiene que enviarme a Gabriel y él no tiene
que enviarte a Gabriel a ti, porque tenemos la segunda mitad de la Biblia que fue
escrita y que nos dice todo acerca de Jesús.
Puedo decirte ahora mismo lo que Dios te va a decir. Te amo mucho, mucho, mucho,
mucho, mucho, mucho, mucho. Tengo profundos sentimientos hacia ti, Dios te dice, Te
vi nacer, te vi crecer. Vi todas las heridas. Vi todos los momentos felices, tristes. He
visto todo en tu vida y tengo un plan para tu vida y tengo un calendario para tu vida y
cuando empezaste a orar, escuché esa oración y quiero ayudarte a comprender mi
plan para tu vida porque te amo mucho, mucho. Ahora tú dices, "Oh, espera un minuto
Rick. Este es Dios hablando con Daniel. Yo no soy Daniel." No, no lo eres; tampoco yo,
pero sé que esta oración funcionará para ti. La razón por la que sé que funcionará para
ti es que la misma fórmula exacta es dada en otra parte de la Biblia a alguien más. Es
para todos los del pueblo de Dios. Se llama 2 Crónicas 7:14. Una de las promesas
más famosas en toda la Biblia.
Ahora antes de leer esta promesa, quiero que entiendas. Es uno de los versículos más
mal, mal citados en la Biblia. De hecho, he oído a políticos citar este versículo como
una promesa a América. No es una promesa para América. No es una promesa para
ninguna nación. Es una promesa para el pueblo de Dios y el pueblo de Dios está en
todas las Naciones. Esto no es una promesa para América. Esto es una promesa para
ti y para mí y para los creyentes en cualquier otro lugar y en cualquier otra nación del
2 Crónicas 7:14 Dios dice: "tengo cuatro condiciones. Si haces estas cuatro cosas, voy
a hacer tres cosas." "Si mi pueblo, [si mi pueblo] que lleva mi nombre... ¿[Eres
llamado por mi nombre? ¿Eres un cristiano? Eso es ser llamado por el nombre de
Cristo. Si eres cristiano, te dices cristiano,] si mi pueblo que lleva mi nombre [y aquí
están las cuatro cosas] se humilla, [eso es confesión,] y ora y me busca, [vamos a
hacer eso por 34 días] y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el
cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra."
Todos los elementos de la oración de Daniel están en esa promesa y vamos a reclamar
esa promesa durante 34 días. ¿Alguien está conmigo? ¿Alguien está conmigo? Está
bien. Dios dice esto, no sé qué es lo que necesitas sanar. Sanidad en tu mente.
Sanidad en tu corazón. Sanidad en tu cuerpo. Sanidad en tu negocio. Sanidad en tus
finanzas. Sanidad en tus relaciones. Sanidad de tus miedos. Tu negocio necesita
sanidad. Tu familia necesita sanidad. Tu matrimonio necesita sanidad. Tu nación
necesita sanidad.
Si mi pueblo que es llamado por mi nombre, dice Dios, se humillan, ‘Yo lo arruiné
Señor, lo arruiné’ y oran, ‘Estoy clamándote Dios. No te busqué y tome muchas
decisiones tontas y ahora estoy pagando por ello,’ se humillan y oran y buscan mi
rostro. Tienes mi atención, ‘Dios, te estoy mirando’ y se apartan de sus caminos, de sus
malos caminos, entonces yo los escucharé desde el cielo. Perdonaré sus pecados y
sanaré su tierra. Punto, hecho. Eso es todo.
Vamos a orar;
Amado Dios, gracias porque eres un Dios bueno y misericordioso. Nos preparamos
para estar juntos como familia para reclamar 2 Crónicas 7:14 y vamos a comenzar a
recorrer en un par de semanas, los 34 Días Buscándote, y vamos a hacer un hábito el
tener conversaciones contigo y leer tu Palabra cada día.
Ahora tu ora.
Dile a Dios, Quiero aprender a buscarte. Quiero ser parte de 34 Días buscando a Dios.
Quiero construir un hábito de que nunca me voy a ir a la cama por la noche, si no he
leído la Biblia, aunque sea un minuto y he orado durante un minuto, no pondré mi
cabeza en la almohada sin al menos tener una conversación contigo.
Ayúdame a ver que tu plan para mi vida involucra tu tiempo y mi oración y que muchas
veces no tengo porque no pido. Enséñame a enfocar mi atención en ti. Dios es tan fácil
distraerse en este mundo. Quiero voltear a verte a ti. Señor enséñame cómo hablarte
con emoción, ser auténtico y real, no falso. Quiero darme cuenta de que mi tono y mi
corazón son más importantes que las palabras. Gracias porque mi oración no tiene que
ser hermosa y escucharse bien. Sólo tiene que ser honesta y real. Señor rompe mi
corazón en las cosas que rompen tu corazón. Enséñame a derramar mi corazón a ti y
sí, aunque vengan lágrimas, que así sea.
Dios he vagado lejos y no estoy tan cerca de ti como lo he estado en el pasado. Quiero
empezar a volver a casa otra vez hoy. Ayúdame a demostrar mi seriedad, incluso a
estar dispuesto a ayunar para mostrar como un símbolo, como una señal, que estoy
siendo serio acerca de lo que estoy orando. Gracias por amarme Dios. Gracias por tus
promesas. Gracias porque tú eres fiel cuando yo soy infiel. Tú eres consistente cuando
yo soy inconsistente.
Gracias, porque cuando vengo y me humillo ante ti y reconozco lo que he hecho mal y
admito mi rebelión, tú no me castigas, sino que me perdonas y me envuelves en tu
abrazo. Dios, te pedimos que obres en nuestros corazones y vidas. Si nunca has
invitado a Cristo en tu vida dile, Jesucristo te pido que entres en mi corazón y en mi
vida ahora mismo. Hazte real para mí. Quiero aprender a confiar en ti y quiero que seas
el administrador, querido Jesucristo, el administrador de mi vida. Oro esto
humildemente en tu nombre, Amén.
2. ENFOCO MI ATENCIÓN EN DIOS “...Todas las naciones vecinas se burlan de Jerusalén y de tu pueblo.”
“Volví mi rostro a Dios, el Señor, BUSCÁNDOLO...” Daniel 9:16b (NTV)
Daniel 9:3a (RVR1995) "Oh Dios mío, inclínate y escúchame... Esto rogamos, no porque
“Me dirigí al Señor, mi Dios, implorándole con oraciones...” (BLP) merezcamos tu ayuda, sino debido a tu misericordia.”
Daniel. 9:18 (NTV)
3. EXPRESO MIS DESEOS CON EMOCIÓN
“Comencé a pedirle a Dios por mi pueblo…" Daniel 9:3b (TLA) LA RESPUESTA DE DIOS A DANIEL
“Dirigí mis ruegos al Señor Dios, en oración... Daniel 9:3 (NTV) “Yo estaba orando y confesando mis pecados y los del pueblo de Israel.
Estaba pidiendo al SEÑOR mi Dios que ayudara a su monte santo.
"El pueblo de Israel volverá a su hogar junto con el pueblo de Judá. Mientras yo oraba, se acercó a mí el mismo Gabriel que se me apareció
Llegarán llorando en busca del Señor su Dios. Preguntarán por el una vez en sueños. Vino volando en el momento de la ofrenda de la
camino a Jerusalén y emprenderán el regreso a su hogar.” tarde. Gabriel me ayudó a entender lo que no comprendía y me dijo:
Jeremías 50:4-5ª (NTV) «Daniel, he venido acá para enseñarte y ayudarte a entender. Cuando
comenzaste tu oración, Dios te contestó. He venido a decirte que Dios
4. DEMUESTRO MI SERIEDAD te ama.” Daniel 9:20-23 (PDT)
“Además de orar, ayuné y me vestí de luto y me senté sobre cenizas.”
Daniel 9:3c (NVI) LA PROMESA DE DIOS A SU PUEBLO
“Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ORA, y me BUSCA y
¿Por qué rápido? ABANDONA su mala conducta, yo lo ESCUCHARÉ desde el cielo,
PERDONARÉ su pecado y RESTAURARÉ su tierra.” 2 Crónicas 7:14 (NVI)
5. AGRADEZCO A DIOS POR SU AMOR Y SUS PROMESAS
“Oré al Señor mi Dios y le confesé: ‘¡Oh Señor, tú eres un Dios grande
CÓMO ORAR EN UNA CRISIS y temible! Siempre cumples tu pacto y tus promesas de amor
inagotable con los que te aman y obedecen tus mandatos.’”
Buscando a Dios para Progresar — Parte 1 Daniel 9:4 (NTV)
Pastor Rick – Iglesia de Saddleback
Octubre 30 de 2016 “Pero aun cuando nos hemos rebelado contra ti, tú, Señor nuestro,
eres un Dios compasivo y perdonador.” Daniel 9:9 (NVI)
DANIEL 9:1-23: CÓMO ORAR EN UNA CRISIS
6.
1. “Hemos pecado y hecho lo malo; hemos sido malvados y rebeldes;
PRIMERO LEE TU BIBLIA nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus leyes. No hemos
“Era el primer año del reinado de Darío, el medo, hijo de Asuero, quien prestado atención a tus siervos los profetas, que en tu nombre
llegó a ser rey de los babilonios. Durante el primer año de su reinado, hablaron a nuestros reyes y príncipes, a nuestros antepasados y a
yo, Daniel, al estudiar la palabra del Señor, según fue revelada al profeta todos los habitantes de la tierra.” Daniel 9:5-6 (NVI)
Jeremías, aprendí que Jerusalén debía quedar en desolación durante “Somos motivo de vergüenza en este día ... por haberte sido infieles.
setenta años.” Daniel 9:1-2 (NTV) Señor, tanto nosotros como nuestros reyes y príncipes, y nuestros
antepasados, somos motivo de vergüenza por haber pecado contra
“Esto dice el Señor: “Ustedes permanecerán en Babilonia durante ti.” Daniel 9:7-8 (NVI)
setenta años; pero luego vendré y cumpliré todas las cosas buenas que
les prometí, y los llevaré de regreso a casa. Pues yo sé los planes que “No te hemos escuchado, Señor y Dios nuestro, ni hemos obedecido
tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no las enseñanzas que nos diste por medio de tus siervos los profetas.”
para lo malo, para darles un futuro y una esperanza. En esos días, Daniel 9:10 (DHH)
cuando oren, los escucharé.” Jeremías 29:10-12 (NTV) “No nos hemos apartado de nuestros pecados ni hemos procurado
entender tu verdad… ¡A pesar de todo, no te hemos obedecido!”
2 factores: _y Daniel 9:13-14 (NVI)