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Historia y características del adobe

1) El adobe, un material de construcción hecho de barro y paja, se ha utilizado desde tiempos antiguos en muchas culturas alrededor del mundo. 2) Una de las ciudades más antiguas conocidas, Çatalhöyük en Anatolia, estaba construida con adobes, al igual que muchas construcciones en el antiguo Egipto, Perú y España. 3) Actualmente, el adobe sigue siendo un material de construcción importante en partes de África, América Central y América del Sur debido a su bajo costo

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Historia y características del adobe

1) El adobe, un material de construcción hecho de barro y paja, se ha utilizado desde tiempos antiguos en muchas culturas alrededor del mundo. 2) Una de las ciudades más antiguas conocidas, Çatalhöyük en Anatolia, estaba construida con adobes, al igual que muchas construcciones en el antiguo Egipto, Perú y España. 3) Actualmente, el adobe sigue siendo un material de construcción importante en partes de África, América Central y América del Sur debido a su bajo costo

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Historia[editar]

Una de las ciudades conocidas más antiguas, Çatalhöyük, en Anatolia, del VII milenio antes de
Cristo, tenía las casas construidas con adobes. En el Antiguo Egipto se empleó frecuentemente el
adobe, elaborado con limo del Nilo, en la construcción de casas, tumbas (mastabas), fortalezas, e
incluso palacios, aunque los egipcios también fueron los primeros en emplear la piedra tallada para
erigir templos, pirámides y otras edificaciones monumentales.

Muro de adobe sobre basamento de piedra en una antigua casa de Burgos, España.

En Perú, existe la ciudad de barro más grande de América y del mundo: la ciudadela de Chan
Chan (1200-1480) perteneciente a la cultura chimú, así como la Ciudad Sagrada de
Caral (3000 a. C. - 1800 a. C.) considerada como el asentamiento humano más antiguo de América
construido sobre la base de adobes. Así mismo, algunas crónicas del siglo XVI 4 recogen que los
jefes de los tallanos vivían en palacios construidos con este material.
En España es característico, entre otras de las regiones secas, de Castilla y León donde se añade
paja al barro. Las construcciones de adobe se suelen remozar con una capa del mismo barro con lo
que dan ese aspecto tan curioso de las casas típicas de Tierra de Campos. También es usual en
regiones semidesérticas de África, América Central y América del Sur (rancho.)
El término adobe, en castellano, aunque con la grafía adoves, aparece por vez primera ya en 1139-
1149, en el llamado “Fuero de Pozuelo de Campos” (hoy Pozuelo de la Orden, en la Provincia de
Valladolid).5
En México, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y en el norte y centro de Chile las casas de
adobe son aún patrimonio de muchas familias humildes, que conservan esta tradición desde
tiempos inmemoriales. Mezclar pasto seco con el barro permite una correcta aglutinación, gran
resistencia a la intemperie y evita que los bloques una vez solidificados tiendan a agrietarse.
Posteriormente los bloques se adhieren entre sí con barro para levantar muros.
Actualmente algunos arquitectos siguen utilizando muros de adobe en combinación
con cimientos, columnas y losas de hormigón debido a sus características. En muchas ciudades y
pueblos de Centro y Sur de América la construcción con adobes se mantiene viva aunque
amenazada por las imposiciones del mercado formal o por la mala fama que le han hecho los
sismos y el mal de Chagas. En Uruguay, el adobe es una de las técnicas tradicionales de
construcción que poco a poco fue dejada de lado aunque en los últimos 20 años se han realizado
experiencias tanto en Montevideo como en el interior del país.
La reactivación de una arquitectura en adobe en gran medida se debe al ahorro de energía que las
edificaciones con este material suelen implicar, en efecto el adobe resulta un excelente aislante
térmico motivo por el cual se reducen las demandas de energía para refrescar o caldear las
viviendas. Por otra parte, uno de los problemas típicos del adobe es su absorción de la humedad
del suelo por capilaridad, para esto una solución bastante frecuente es utilizar un cimiento hidrófugo
o impermeable de hasta aproximadamente un metro de altura sobre el nivel del suelo, tal cimiento
suele ser de piedras o, más modernamente, de hormigón.

La mayor estructura de adobe del mundo es la bimilenaria ciudadela Arg-é Bam en Irán.

Carácter[editar]

Mezcla de adobe.
Detalle de adobe en Bahillo (Palencia).

Para evitar que se agriete al secar se añaden a la masa paja, crin de caballo, heno seco, que sirven
como armadura. Las dimensiones adecuadas deben ser tales que el albañil pueda manejarlo con
una sola mano, normalmente son de proporciones de 1:2 entre el ancho y el largo, variando en su
espesor entre 6 y 10 cm, medidas que permiten un adecuado secado. Las proporciones más
comunes de encontrar son de 6 × 15 × 30 cm, 10 × 30 × 60 cm, 7 × 20 × 40 cm; esto depende de la
región del mundo y sus condiciones.
El agua ablanda el barro seco, por lo que se debe proteger de esta en distintas circunstancias: de
aguas de lluvias, infiltraciones por malas instalaciones, inadecuado mantenimiento (al regar
exteriores, etc); la protección elemental es hacer aleros de suficiente vuelo hacia la zona desde
donde proviene la lluvia y correcta construcción de las fundaciones o cimientos. Se requiere un
mantenimiento continuo, que debe hacerse con capas de barro (revoques de barro). No es correcto
hacerlo con mortero de cemento, puesto que la capa resultante es poco permeable al vapor de
agua y conserva la humedad interior, por lo que se desharía el adobe desde dentro e incluso podría
provocar desprendimiento del estuco de mortero de cemento por separación con el muro. Lo mejor
para las paredes externas es la utilización de enlucido con base de cal apagada en pasta, con
arcilla o arena, para la primera capa, en la segunda, solamente pasta de cal y arena. Para las
internas se puede hacer una mezcla de arcilla, arena y agua, o con revoques de terminación fina de
tierra estabilizada con arena, a la que se le pueden agregar impermeabilizantes en el agua de
amasado.
En países de mano de obra barata es muy económico; permite fabricar uno mismo los materiales
para construir su propia casa. Antiguamente, en las temporadas que los labradores no tenían
faenas que hacer en el campo, fabricaban adobes, que luego vendían al que quisiera hacerse una
casa. De ahí el proverbio: mientras descansa está haciendo adobes.
Actualmente se fabrican de manera más certera con respecto a la composición, y suelen tener un
veinte por ciento de arcillas y un ochenta por ciento de arena, eso en función de la composición del
suelo, cuanto más arcilloso más arena se agrega, sin agregar paja u otros elementos a la mezcla.
Las investigaciones han mostrado que la inclusión de fibras vegetales puede servir como atracción
para las termitas y además, si el secado del adobe sin fibras ocurre en la sombra, la retracción es
menor.
Tiene una gran inercia térmica, debido a los espesores necesarios para construir, por lo que sirve
de regulador de la temperatura interna; en verano conserva el frescor, y durante el invierno el calor.
Frente al tapial, que es semejante pero puesto en obra en masa, con encofrados, tiene la ventaja de
que requiere mucho menos tiempo de preparación.

Como se hace adobes[editar]

Construcción de un muro de adobe.

Embarrado de una vivienda rural de tierra en el pueblo de Los Ceballos (Paysandú, Uruguay).

Casa de Adobe cerca de Aldeanueva de la Vera. Cáceres.

La construcción con adobes presenta la ventaja de su similitud formal, constructiva y estética con el
ladrillo de campo cocido. En caso de disponer de mucha mano de obra, especializada o no, esta
técnica es muy adecuada en función de los procesos de fabricación que permiten la integración de
gran cantidad de personas durante el pisado y moldeado aunque se debe tener en cuenta aquí es el
control durante la producción para minimizar la variación de las dimensiones y la forma irregular de
las piezas. Los muros de adobes presentan muy buenas condiciones de aislamiento acústico y
térmico debido a las características del material y los espesores utilizados.
Las desventajas de esta técnica están en función del propio proceso de fabricación que puede
resultar lento ya que se requieren dos o tres semanas para poder utilizar las piezas en caso de que
la producción se haga en obra. El proceso también depende de las áreas de pisado, secado y
acopio, que comandarán la continuidad de producción mientras se espera que se sequen las piezas
anteriores. Por lo tanto, esta técnica requiere cierta previsión de infraestructura para contar con
superficies horizontales y limpias, y zonas protegidas para evitar que el agua de lluvia afecte a la
producción.
Las fallas comunes en las construcciones con adobes pueden ser reducidas mediante los controles
de la tierra y los estabilizantes utilizados, el dimensionado adecuado de las piezas y los muros, el
dimensionado adecuado de la estructura, tanto de la cimentación como del muro portante, o las
vigas y pilares y la protección frente a la lluvia y a la humedad natural del terreno. Tanto las ventajas
o desventajas se deben tener en cuenta como datos de la realidad pero las condicionantes propias
de la obra serán las que determinen la viabilidad de los procesos.
Las propiedades de la arquitectura en adobe son termicidad, resistencia mecánica, aislamiento
acústico y resistencia al fuego.6

Construcción sismorresistente[editar]
En América Latina hay ejemplos de que las estructuras de adobe presentan una alta vulnerabilidad
sísmica, ya que ha habido comportamientos inadecuados ante las fuerzas inducidas por los
terremotos —incluso los temblores moderados de tierra—, derrumbándose de manera súbita. Esto
ha producido un gran número de pérdidas humanas e importantes pérdidas económicas, culturales
y patrimoniales. Un caso concreto es el terremoto de la ciudad de Cartago en Costa Rica de 1910,
después del cual se prohibió la utilización de adobe en las construcciones de dicho país. 7 Esto se
observa reiteradamente en Latinoamérica, donde el cuidado del patrimonio, en particular de tierra,
se encuentra, por lo general, sin el adecuado mantenimiento ni cuidado. Las principales razones de
derrumbe y vulnerabilidad sísmica de las construcciones de adobe se debe al nulo mantenimiento,
al descuido, a las intervenciones inadecuadas sobre su estructura y sobre todo a las construcciones
realizadas de forma precaria o sin el conocimiento adecuado sobre el sistema constructivo, no
teniendo en cuenta características básicas de su construcción, como respetar proporciones de
altura y espesor, proporciones adecuadas en la mezcla, correctos morteros, entre otros.
El mayor problema para la reparación, mantenimiento y correcta ejecución de las construcciones de
adobe es la pérdida de una tradición ancestral, transmitida de generación en generación, originando
un vacío en la cultura constructiva, perdiendo el saber hacer y generando problemas que pueden
ser fatales, sobre todo en el caso de países sísmicos.
Según las Normas Argentinas para Construcciones Sismorresistentes: Reglamento INPRES -
CIRSOC 103: «Existen materiales aptos para lograr construcciones seguras, y materiales no aptos
(tales como el adobe), pero de ninguna manera puede hablarse de materiales sismorresistentes». 8
Esta situación condujo a que los gobiernos y la población en general hayan favorecido la
reconstrucción con bloque, ladrillo y hormigón. Sin embargo, estas viviendas nuevas, aparte de
perder su calidad térmica, son más costosas y su edificación en autoconstrucción se hace más
difícil. Por esta razón, muchos centros de investigación y agencias de cooperación trabajan para
desarrollar construcciones sismorresistentes en adobe que sean saludables y socialmente
costeables.
En Colombia y Perú se han desarrollado diversos estudios y técnicas tendentes a obtener piezas de
adobe sismorresistentes, prestando especial interés en la adecuada composición y sus dimensiones
óptimas, pudiendo utilizarse tanto en nuevas construcciones como en rehabilitación. 9
Reparación de construcciones de adobe dañadas por el terremoto de 2010 en Vichuquén, Región del Maule,
Chile.

Señalización sobre casa de adobe después del terremoto de 2010 en Chanco, Chile.

En Chile, en el Terremoto de Santiago de 1985 muchas de las construcciones de adobe resultaron


gravemente dañadas y durante el terremoto de Chile de 2010, diversas construcciones de este
material se derrumbaron o quedaron gravemente dañadas, comunas como San
Carlos, Yumbel, Santa Cruz, Talca (casco histórico), quedaron prácticamente en el suelo debido a
estos derrumbes, ya que son las construcciones más antiguas de los lugares siniestrados. Sin
embargo, muchas de ellas además se derrumbaron y fueron abandonadas por los prejuicios
generados a través de los años, desconociendo su real estado constructivo, lo que ha generado una
gran alerta en la población y prejuicios sobre el material. Otras se mantienen estoicas esperando su
reparación y otras ya han sido reparadas, como en Vichuquén.
Actualmente diversas universidades de Chile, organismos de estado, y oficinas privadas estudian
una manera de renovar el adobe y darle propiedades sismorresistentes para mantener la identidad
cultural del país. Por otro lado se estudian estrategias aplicadas en los edificios que se han
mantenido de pie por siglos sin derrumbarse antes la inmensa cantidad de terremotos de Chile,
para aprender de estrategias constructivas tradicionales y del bien hacer de los constructores de
tierra.

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