I
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA RELACIONES INTERIORES, JUSTICIA
Y PAZ
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA,
CIENCIA Y TECNOLOGÍA
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE LA SEGURIDAD (UNES)
ACADEMIA NACIONAL DEL CUERPO DE INVESTIGACIONES, CIENTÍFICA,
PENALES Y CRIMINALÍSTICA
(C.I.C.P.C)
CENTRO DE FORMACIÓN – CATIA
X COHORTE DE INVESTIGACIÓN PENAL – CARACAS
AULA #5 FÍSICO #36
ABORDAJE DEL SITIO DEL SUCESO
DOCENTE: INTEGRANTES:
C/J Luis García Alejandro Pelayo C.I 25.579.087
Erick Cona C.I: 25.862.522
Wilman Alvarez C.I: 26.283.951
Leidimar Stanley C.I: 27.031.334
Carlos Campos C.I: 27.819.599
Reinner Sosa C.I: 28.027.673
Caracas, 10 de junio de 2020
II
Sitio del Suceso
El sitio del suceso o lugar de los hechos es el sitio donde se debe comprobar la comisión de
conductas punibles, producto de un presunto homicidio, suicidio, explosión, hurto, violación o de
cualquiera de los delitos tipificados por el Código Penal. Es el sitio relativo a la comisión del
delito (no necesariamente un homicidio) en alguna de sus fases, y en él debe haber quedado
alguna huella o signo del autor o alguna de las características propias del incidente.
Tipos
A continuación se exponen una serie de clasificaciones de sitios del suceso, en los siguientes
términos:
Lugar de los hechos primarios: se denomina al sitio dónde se encuentra el cuerpo del delito,
ya que suele ser dónde se inicia la investigación.
Lugar de los hechos secundarios: pueden haber dos o más lugares de los hechos, que
pueden estar en relación con lo siguiente:
Espacios físicos de uso forzoso.
Lugar donde se descubre cualquier elemento físico de prueba distinto del primario.
Lugares utilizados para desplazamientos.
Medios utilizados para el delito.
Lugar de los hechos hábitat: son en la mayoría de los casos, parte de los lugares
secundarios, aunque también pueden ser otros sitios que no han tenido relación con el crimen,
pero en los que se pueden encontrar datos o elementos que ayuden a la identificación de la
persona o el esclarecimiento del delito.
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Lugar de los hechos abierto: es el lugar que no posee límites precisos y, por lo general,
pueden hallarse en un parque, una vía pública, un potrero, la playa, un desierto, entre otros.
Lugar de los hechos cerrado: es aquel que lo circunscriben límites precisos como el interior de
una oficina, de un motel, de un supermercado, de una tienda, etc.
Lugar de los hechos mixto o semi-abierto: tiene las características del escenario abierto y
cerrado.
Métodos y técnicas para el abordaje del Sitio del Suceso
Protección del Sitio del Suceso: tiene como objetivo aislar o delimitar un lugar físico en
donde ha ocurrido un hecho que es necesario que sea investigado, con el objeto que no se
alteren o manipulen las evidencias físicas. Debe protegerse el interior y/o exterior del
lugar, mediante el aislamiento del lugar. Se debe desalojar a los curiosos y colocar un
cordón de protección; para ello, se puede utilizar sogas, cinta plástica u otros objetos que
impidan el paso.
Inspección ocular del Sitio del Suceso: corresponde a la realización de un examen
visual del contexto, se traduce en observar, verificar, constatar el hecho para efectuar una
delimitación eficiente de éste. La observación debe centrarse en el sitio del suceso en una
forma directa y macroscópica, sobre todo en sus evidencias y sus particularidades. Es
importante que en el sitio del suceso se utilicen sólo cuatro sentidos, cuyo primer orden
de aplicación debe considerarse: la vista, el olfato, el oído y, en último término, el tacto,
que jugará un papel muy importante para el manejo y colección de los indicios, previa
fijación de los mismos; La observación que se da en el lugar de los hechos consiste en el
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escrutinio mental activo, minucioso, completo y metódico que realiza el investigador, a
fin de descubrir todos los elementos de evidencia física (material sensible significativo o
indicios) y establece la relación que guardan entre sí y con el hecho que se investiga.
Los fines de esta observación son:
1. Comprobar la realidad del presunto hecho delictuoso.
2. Encontrar suficiente evidencia física que permita, por una parte, identificar al autor o
autores y, por otra, conocer las circunstancias de su participación.
Fijación del Sitio del Suceso: corresponde a un registro y constancia de la presencia de
cualquier evidencia Física, Rastro, etc., junto con su ubicación y el estado en que se
encontró, constituye en sí un informe pericial, que tributa a la reconstrucción de los
hechos que se están investigando.
La fijación del lugar de los hechos se basa en cuatro técnicas, a saber:
1. La descripción escrita.
2. Fijación fotográfica.
3. Levantamiento plan métrico.
4. El moldeado.
Rastreo en el Sitio del Suceso: Una vez terminado cada uno de los pasos mencionados
precedentemente, se procede a “repasar “el Sitio del suceso, con el objeto que no quede
de lado ningún rastro o indicio (evidencia) que pueda ayudar a la investigación.
Examen de Cadáveres: Efectuar una inspección exterior de las vestimentas, lesiones o
cualquier tipo de rastros o vestigios que pueda mantener el cadáver, con el objeto de
vincular a terceras personas, causa de muerte, lugar del hallazgo si fue o no fue el lugar
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dela muerte, como asimismo el intervalo post morten (data de muerte), además de
establecer la ubicación del cadáver.
Interpretación y Formulación de Hipótesis en el Sitio del Suceso: Consiste en la
confección de un Informe Pericial, el cual debe instruir e ilustrar al organismo requirente
de cada una de las diligencias desarrolladas en el Sitio del suceso, con sus respectivas
conclusiones e hipótesis periciales.
Para realizar las búsquedas en el Sitio del Suceso existen patrones de trabajo ya
estandarizados, dentro de los que se encuentran como los métodos más aplicables: el de espiral,
el de franjas, el cuadriculado, el de punto a punto, el radial y el de zonas o sectores. Los patrones
de búsqueda están dirigidos a encontrar material de prueba, rescatando cualquier evidencia que
pueda ser la pieza clave en el proceso de la investigación sustentándose en un minucioso registro
del lugar, de éste modo se prevé hallar todos los elementos materiales de prueba, y a la vez
esclarecen el orden lógico y la ubicación exacta de cada uno de ellos en el sitio del suceso.
SITIOS DE SUCESO ABIERTO: Abierto la búsqueda se debe efectuar desde el foco
hacia la periferia, estableciendo círculos concéntricos equidistantes, de dimensión
variada, de acuerdo a las características del lugar y al hallazgo de evidencias asociadas al
hecho investigado.
SITIO DEL SUCESO CERRADO: Su trabajo deberá efectuarse desde la periferia al
centro.
SITIO DEL SUCESO MIXTO: La metodología a utilizar puede ser la correspondiente
al trabajo de sitio del suceso abierto o cerrado, dependiendo de los que defina el propio
investigador en el lugar.
VI
Protección del Sitio del Suceso
Tiene como objetivo conservar en forma primitiva el sitio del suceso después de ocurrido el
hecho, permitiendo con ello, que las operaciones y diligencias posteriores, sean oportunas y
verídicas, sobre evidencias originales.
Con la protección se debe impedir la alteración, manipulación, contaminación y sustracción
de las evidencias existentes en el lugar, como también el acceso de curiosos y de personas no
autorizadas.
Para materializar la Protección del Sitio del Suceso se debe:
Llegar con rapidez al lugar, desalojar a los curiosos y establecer un cordón de protección.
No mover ni tocar nada, ni permitirlo, hasta que no haya sido examinado y fijado el
lugar.
Seleccionar las áreas por donde se va a caminar, con objeto de no alterar o borrar
indicios.
Al cumplir eficazmente con los puntos anteriores se habrá ganado mucho en la
consecución de las investigaciones y es así como en los escenarios en que verifica el suceso
se debe proceder de la siguiente forma:
1. Protección del Sitio del Suceso abierto: Apartar de cualquier tipo de personas o
elementos que puedan alterar el sitio del suceso (Aislar).
2. Protección del Sitio del Suceso cerrado: Cerrar un Sitio del Suceso cerrado, con el
objeto que no entren personas ajenas a la investigación y puedan altera la evidencia
(Clausurar).
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Protección
Del latín “protectĭo”, es la acción y efecto de proteger (resguardar, defender o amparar a algo
o alguien) frente a un peligro o daño que es posible que suceda. La protección es un cuidado
preventivo ante un eventual riesgo o problema. Por ejemplo: “Una madre siempre debe dar
protección a su hijo”, “La mujer amenazada pidió protección policial”, “Si vas a tener relaciones
sexuales con una pareja ocasional, no olvides utilizar protección”.
Preservación
Es un término relacionado al verbo preservar, cuya etimología nos lleva al latín “praeservāre”.
La acción de preservar consiste en cuidar, amparar o defender algo con anticipación, con el
objetivo de evitar un eventual perjuicio o deterioro.
La preservación, por lo tanto, puede desarrollarse en diversos ámbitos y de distintas formas
para conservar las cualidades o la integridad de las cosas. Existen, por ejemplo, varias Normas y
Leyes de preservación que buscan proteger los atractivos naturales y los edificios históricos.
Colección de evidencias en el sitio del suceso
La evidencia es una prueba de carácter material relacionada directamente con el delito es
estudio. Incluye elementos tales como huellas digitales, sangre, fibras, objetos personales y las
herramientas empleadas por el delincuente (cuchillo, pistola, palanca, entre otros.).
1. Manipulación de Evidencias: Las evidencias deben manipularse lo menos posible, para
evitar la alteración, contaminación o destrucción de las mismas. Tratándose de objetos
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susceptible de contener huellas dactilares, éstos se deben manipular, tomándolos de
aquellos lugares, que por su naturaleza, no permiten soportar huellas papilares en
condiciones de ser estudiadas con fines identificativos.
En el caso de un vaso por ejemplo; ha de tomarse del borde superior e inferior, utilizando los
dedos pulgar e índice de la mano previamente enguantada, o bien desde sus paredes internas,
introduciendo los dedos en el vaso.
Cuando se deban recoger indicios pequeños, como proyectiles, pelos, fibras textiles, etc., en
lo posible deberán emplearse los dedos de la mano, en atención a que la utilización de otros
objetos (pinzas) pueden dañarlos por la presión que ejercen en el indicio.
Los indicios recogidos se guardarán separadamente en frascos limpios o en sobres de papel,
colocándole de inmediato el rotulado sobre el embalaje, indicándose el lugar donde se encontró y
demás antecedentes que tiendan a su perfecta individualización.
Se debe recolectar una cantidad generosa como muestra de cada una de las evidencias, pues
parte de ellas se consumen en el análisis de laboratorio.
En ocasiones se recolectan evidencias que requieren un parámetro conocido para su
comparación y examen, como por ejemplo, la recolección de cabellos, que requiere muestras
testigos de la víctima o del o los sospechosos.
La evidencia debe ser tratada y embalada aisladamente, con el objeto de evitar contaminación,
transmisión de material u otra alteración en la misma, que dificulte su análisis posterior.
Lo más importante a considerar en la manipulación de evidencias, es la salud e integridad física
del individuo, por lo que, para trabajar, deben considerarse aspectos tales como: peligros o
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riesgos, elementos de seguridad, condiciones del lugar de trabajo (demoliciones, incendios,
derrames, fosas) y elementos con el que se está trabajando (cadáveres, sustancias químicas,
biológicas, entre otros.).
Se debe tener presente que los riesgos de infección por agentes microbiológicos, se produce
por inhalación, ingestión, contacto directo a través de la piel o mucosas erosionadas y/o sanas y a
través de la conjuntiva.
El riesgo de infección por animales se produce por inhalación de polvo contaminado con
desechos de los animales como orina o pelos, mordeduras, rasgaduras, entre otros.
El riesgo de infección por agentes químicos se produce por ingestión, inhalación y/o contacto
con la piel, tejidos, mucosas u ojos, de sustancias tóxicas, irritantes, corrosivas y/o nocivas.
Por lo tanto, según sea la naturaleza del trabajo, se emplearán elementos protectores tales
como anteojos protectores, mascarillas, máscaras anti putrefacción, guantes desechables,
vestimentas y calzado adecuado, casco de seguridad y traje de bioseguridad entre otros.
2. Cadena de custodia: La cadena de custodia se puede definir como aquel procedimiento
de registro y control que tiene por finalidad garantizar la integridad, conservación e
inalterabilidad de elementos materiales de prueba tales como documentos, armas blancas
y de fuego, muestras orgánicas e inorgánicas, proyectiles, vainas, huellas dactilares, entre
otros; desde el momento de su hallazgo en la escena del crimen, considerando su
derivación a los laboratorios criminalísticos forense donde serán analizados por parte de
los expertos, técnicos o científicos, y hasta que son acompañados y valorados como
elementos de convicción en la audiencia de juicio oral.
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La importancia de este mecanismo de registro y control radica en que garantiza el
adecuado e idóneo manejo de los elementos materiales de prueba desde su identificación
en el sitio del suceso, posterior manipulación o tratamiento, análisis en los diferentes
laboratorios, hasta la presentación de dichas evidencias como piezas probatorias en el
proceso criminal.
La cadena de custodia nace en el sitio del suceso con la primera persona que levanta la
evidencia, luego sigue con la rotulación, levantamiento y embalaje, continuando con
quien la recibe en el Laboratorio para efectuar las pericias necesarias, debiendo dejar
testimonio escrito de todas y cada una de las personas por las que ha pasado la evidencia,
así como del tipo y características de la intervención realizada.
La cadena de custodia es una herramienta que garantiza la seguridad, preservación e
integridad de los elementos probatorios recolectados en virtud de una investigación,
siendo su principio básico el de mantener, asegurar y constatar la responsabilidad de
todos y cada uno de los involucrados en el manejo de dichos elementos.
Para que la cadena de custodia tenga validez y pueda ser utilizada sin objeciones en un
juicio, debe satisfacer, entre otras condiciones, las siguientes:
Que la evidencia haya sido recolectada, embalada y etiquetada adecuadamente.
La preservación adecuada.
El transporte adecuado.
La entrega apropiada de la misma.
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La cadena de custodia tiene asociado los siguientes pasos:
1. Hallazgos y protección en la escena del delito.
2. Búsqueda mediante la inspección preliminar.
3. Fijación mediante acta, fotografía, croquis o video.
4. Recolección.
5. Embalaje.
6. Custodia de evidencias.
7. Transporte y entrega.
8. Análisis Pericial.
9. Presentación en juicio.
10. Devolución, destrucción o comiso para fines de beneficio de instituciones.