0% encontró este documento útil (0 votos)
214 vistas35 páginas

Tecnicas de Investigacion Antropologicas

Este documento presenta tres principales métodos de investigación en ciencias sociales: 1) El método etnográfico, el cual implica trabajo de campo y observación participante para describir e interpretar una cultura. 2) La investigación-acción participativa, cuyo objetivo es generar un cambio social trabajando con y para la comunidad. 3) El método etnohistórico, el cual utiliza fuentes históricas como documentos de archivo para reconstruir el pasado cultural de una comunidad.

Cargado por

Johana
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
214 vistas35 páginas

Tecnicas de Investigacion Antropologicas

Este documento presenta tres principales métodos de investigación en ciencias sociales: 1) El método etnográfico, el cual implica trabajo de campo y observación participante para describir e interpretar una cultura. 2) La investigación-acción participativa, cuyo objetivo es generar un cambio social trabajando con y para la comunidad. 3) El método etnohistórico, el cual utiliza fuentes históricas como documentos de archivo para reconstruir el pasado cultural de una comunidad.

Cargado por

Johana
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN

ANTROPOLÓGICAS – DOCUMENTO
BORRADOR1

Tatiana González L
Medellín, 2012
Contenido:

1
Nota de autor: este material se preparó como guía para un curso académico en 2012, en
una institución de educación superior de Colombia. El material no fue impreso ni
difundido en su momento. Se está preparando a partir de este, una nueva versión para
lograr su difusión en la comunidad académica.
tgl - 2017
I. PRINCIPALES MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS SOCIALES

En el proceso investigativo, en especial, en el que corresponde a las Ciencias Sociales,


partimos de una pregunta a la cual, en el proceso de investigación, buscaremos dar
respuesta. Para llegar a esta respuesta, debemos utilizar tanto métodos como técnicas de
investigación permitiéndonos acceder a los datos, recolectarlos, procesarlos y analizarlos.

Cuando hablamos de MÉTODO, hacemos referencia, básicamente, al camino, a la vía, al


medio utilizado para llegar a un fin; en cambio, cuando hablamos de TÉCNICA, nos
referimos principalmente a acciones que son condicionadas por normas o protocolos que
tiene el propósito de llegar a un resultado específico.

Desde este punto de vista, podemos diferenciar entonces métodos de técnicas de


investigación: a cada método pueden corresponder una o varias técnicas asociadas, y
cada técnica podrá tener una participación diferente, de acuerdo al método que se esté
trabajando; permitirán, en este caso, encontrar y trabajar con los datos, para llegar a los
resultados buscados.

En las Ciencias Sociales, y en especial en la Antropología, podemos identificar tres


métodos principales:

 Método etnográfico
 IAP Investigación Acción Participativa
 Método etnohistórico
MÉTODO ETNOGRÁFICO

En 2001, Rosana Guber publica el texto “La Etnografía: método, campo y reflexividad”,
texto en el que aborda, desde la mirada contemporánea, el proceso de construcción de
conocimiento de la Antropología. Para acercarnos a este tema, me valdré de la
diferenciación central que ella hace: etnografía como 1) enfoque, 2) método, 3) texto.
(Guber, 2001)

Cómo enfoque, la etnografía es “una concepción y práctica de conocimiento que busca


comprender los fenómenos sociales desde la perspectiva de sus miembros” (Guber, 2001,
pág. 13) y su especificidad es la descripción, que es en sí, una interpretación, “una
representación coherente de lo que piensan y dicen los nativos”, sin ser en sí ni el mundo de
ellos o ni cómo ellos ven su mundo, sino la “conclusión interpretativa que elabora el
investigador” como resultado de la vinculación de “la elaboración teórica del investigador y
de su contacto prolongado con los nativos”. (Guber, 2001, pág. 15)

En cambio, como método, hace referencia “al conjunto de actividades que suelen
designarse como trabajo de campo y cuyo resultado se emplea como evidencia para la
descripción”; se trata de un método abierto y flexible que puede incluir diversas técnicas de
trabajo pues se privilegia la participación de los actores (nativos) y no del investigador,
para expresar en palabras y en acciones el sentido de la vida, la cotidianidad, las prácticas
rituales, en fin. Para esto, el investigador asume una postura “de ignorancia” sobre la
realidad a estudiar, por lo que debe acercarse lo más posible a ella; para luego construir
conocimiento a partir de la experiencia (descripción/interpretación) que luego será
“traducido” a los términos de su propia cultura para ser divulgado.

La etnografía como metodología, como encuadre, estaría definida por el énfasis en la


descripción y en las interpretaciones situadas. Como metodología, la etnografía buscaría
ofrecer una descripción de determinados aspectos de la vida social, teniendo en
consideración los significados asociados por los propios actores (lo que referíamos como la
perspectiva emic). Esto hace que la etnografía sea siempre un conocimiento situado; en
principio da cuenta de unas cosas para una gente concreta. (Restrepo, 2012, pág. 17)

Este ejercicio de divulgación da como resultado el texto etnográfico, una presentación de


tipo monográfica (escrita o visual) en la que se intenta presentar, interpretar y/o traducir
una cultura o aspectos de ella, considerando que los lectores se suponen no familiarizados
con ella.
Cuadro 1. Dimensiones de la Etnografía

Partiendo de esto, podemos concluir entonces que el método etnográfico comprende el


momento empírico en el que se obtiene información (trabajo de campo) y los
procedimientos para obtenerla (observación y participación), garantizado por el hecho de
ser una investigación que se hace "con" y "a partir de" un grupo humano específico, y no
“sobre” este.

IAP Investigación Acción Participativa

La meta última de la investigación-acción participativa (IAP en adelante) es conocer para


transformar; siempre se actúa en dirección a un fin o un “para qué”, pero esta acción no se
hace “desde arriba” sino desde y con la base social.

La IAP o Investigación Acción Participativa, es un método de investigación social que,


basado en un análisis crítico de la realidad y acompañado de la participación activa de los
grupos implicados; está orientado a generar, no un registro (descripción/interpretación) de
la realidad, sino un cambio social. (Eizagirre & Zabala, 2006)

A diferencia del método etnográfico, la IAP busca

analizar y comprender mejor la realidad de la población (sus problemas,


necesidades, capacidades, recursos), y les permite planificar acciones y medidas
para transformarla y mejorarla. Es un proceso que combina la teoría y la praxis, y
que posibilita el aprendizaje, la toma de conciencia crítica de la población sobre su
realidad, su empoderamiento, el refuerzo y ampliación de sus redes sociales, su
movilización colectiva y su acción transformadora. (Eizagirre & Zabala, 2006)

En este método se identifican tres componentes básicos:

La investigación: como proceso reflexivo, sistemático, controlado y crítico. Su objetivo


final es estudiar algún aspecto de la realidad con una finalidad netamente práctica.
La intervención: el proceso de investigación es en sí mismo una forma de intervención
social, que aportará a la transformación que se busca.
Los actores: en el proceso son sujetos activos tanto los investigadores profesionales como
la comunidad destinataria del proyecto; ambos, contribuyen a conocer y transformar su
propia realidad.

Cuadro 2. Componentes de la IAP

Como su finalidad es “cambiar la realidad y afrontar los problemas de una población a


partir de sus recursos y su participación”, es importante que el conocimiento que se genere
sea producto de la acción consiente de la población donde los investigadores son
básicamente, facilitadores de herramientas metodológicas para lograrlo. Este conocimiento,
entonces, deberá aportar de manera sustancial al proceso de empoderamiento de la
población lo que le permitirá consolidar estrategias de acción para el cambio. Para esto, el
proceso de investigación se desarrolla a partir de cuatro fases:

 Observación participante
 Investigación participativa
 Acción participativa
 Evaluación

Cuadro 3. Fases de la IAP

Método Etnohistórico

La etnohistoria vincula las fuentes y los métodos propios del historiador con las preguntas y
los enfoques de análisis del antropólogo, haciendo de este un “antropólogo de archivo”.
Aunque la etnohistoria surge en la segunda mitad del siglo XX con intenciones de escribir
la historia de los pueblos nativos, es susceptible de ser empleada para la reconstrucción
cultural del pasado de cualquier comunidad.

Las fuentes principales del método etnohistórico se encuentran en los documentos de los
archivos históricos municipales (documentos jurídicos y notariales), libros (novelas, relatos
de viaje), cartas, etc., documentos escritos cuyos fines no eran precisamente académicos e
investigativos.

Se trata, en cuanto al material histórico, de aquella parte que se encuentra en los


archivos desde que los documentos dejaron de ser partes vivas de todo un sistema
de comunicación, de todo un sistema cultural, y se convirtieron en piezas históricas
y hasta de museo. (Jimenez Nuñez, 1972, pág. 169)
Es por esto que el reto principal de aquel que aplica el método etnohistórico para la
reconstrucción de la memoria cultural de un pueblo, es que deberá “excavar” (como un
arqueólogo) en las fuentes (tradicionalmente abordadas por historiadores) para lograr los
datos necesarios para construir y reconstruir la realidad que busca describir/interpretar
(como antropólogo).

El método etnohistórico debe tener en cuenta (Tinajero Morales, 2011):

 La búsqueda y selección tanto del archivo y su respectivo fondo, y de los


documentos necesarios y pertinentes al tema de investigación
 El empleo de técnicas de lectura y transcripción de documentos como las aportadas
por la paleografía
 La lectura de la fuente que ha de ser contextualizada, teniendo en cuenta el tipo de
documento que se está analizando, sus intenciones y finalidades, el contexto
histórico en que se escribe y las ideas y valores a él asociados (relativismo histórico
y cultural)
 La construcción de índices analíticos de los textos transcritos a partir de las
categorías y subcategorías definidas para la investigación2
 Las respuestas se obtienen de la interpretación de cada una de las fuentes y la
posterior correlación y comparación de los datos obtenidos de ellas

Pero en definitiva, el documento de archivo presenta unas limitaciones muy similares a las
del material arqueológico, en el sentido que ni a uno ni a otro se les puede hacer preguntas
directas, por lo que debemos contentarnos con «leer» lo que hay en ellos mismos y todo lo
más, inferir otros datos por medio de analogías y otros procedimientos… Una manera de
acercarnos al material, de clasificarlo, evaluarlo y desarrollar técnicas y procedimientos
para obtener el máximo fruto es, precisamente, considerarlo en relación con la naturaleza
de la información que contiene y la dificultad de inferir otros hechos. La documentación de
archivo puede también clasificarse en «tipos» según el carácter del documento y esto nos
acerca una vez más a un procedimiento muy arqueológico como es el establecimiento de
una tipología del material hallado, sobre la cual puede entonces intentarse la verdadera y
última tarea del antropólogo —sea arqueólogo, etnólogo o etnohistoriador— que no es otra
que el conocimiento y la interpretación del comportamiento del hombre en sociedad.
(Jimenez Nuñez, 1972, pág. 173)

Según Jiménez Núñez, podemos clasificar las fuentes de un mismo archivo, a partir de tres
criterios:
 Carácter del documento (carta, testamento, tutela, escritura, etc.)
 Condición del autor (funcionarios de la administración, religiosos, particulares, etc.)
 Circunstancias bajo las cuales se redactó el documento (momento de redactarlo,
dependían del lugar, el tiempo, la relación personal del autor con la materia tratada,
el hecho de escribir desde su posición oficial o a título privado o el hecho de escribir

2
El tema de la construcción de índices analíticos se abordará en la Unidad didáctica 2.
espontáneamente, rutinariamente o en respuesta a un requerimiento, y el propósito
como defender, informar, atacar, en fin)

Esta clasificación de la fuente aportará al tipo de lectura que se debe hacer de ella, de
acuerdo al contexto específico, y aportará de manera sustancial a la construcción de los
índices analíticos, organización de los datos que será esencial para darle en enfoque
etnográfico al momento de hacer la interpretación de los datos.

Es fundamental resaltar que de las mismas fuentes la lectura que hagan un antropólogo y un
historiador será diferente, básicamente por la diferencia de los enfoques teóricos que los
guían.

II. EL TRABAJO DE CAMPO

Como ya expresamos en el tema anterior, el trabajo de campo es el momento en el que el


investigador se encuentra con los datos. El término se refiere tanto al momento de la
obtención de estos, como las técnicas que se emplean para obtenerlos.

El trabajo de campo se refiere a esa fase del proceso investigativo dedicado al


levantamiento de la información requerida para responder a un problema de
investigación. El trabajo de campo es el momento en el cual el etnógrafo realiza el
grueso de la labor empírica. (Restrepo, 2012, pág. 19)

El trabajo de campo desde los paradigmas epistemológicos


Dependiendo del paradigma que guíe la investigación, el trabajo de campo va a contemplar
ciertas características específicas.

Desde el positivismo, el investigador va a recolectar los datos a través de métodos y


técnicas que garanticen su neutralidad (objetividad por parte del investigador) y otorgue
entonces a este material, el criterio de ser confiable y verificable; lo que posibilitará que la
teoría resultante del ejercicio investigativo sea sometida a verificación posterior de otros
investigadores. Desde esta perspectiva, los métodos y técnicas deberán estar estandarizados
para ser susceptibles de replicar por cualquier investigador interesado en el proceso llevado
a cabo.

Bajo este paradigma, la objetividad del investigador (y del proceso), es esencial; en la


práctica, su incidencia en el proceso de recolección no se elimina (como sería lo deseado)
sino que se oculta y se silencia.

Ante esta situación, el naturalismo propone que el investigador se fusione con el objeto de
estudio “transformándolo en uno más que aprehende la lógica de la vida social como lo
hacen sus miembros”, no para explicarla, sino para comprenderla y/o interpretarla. (Guber,
2001, pág. 42)
De igual manera que en el positivismo, en el naturalismo se elimina la participación del
investigador en el proceso, al desconocer las mediaciones de la teoría y el sentido común
que operan en el investigador y condicionan su mirada sobre la realidad social que pretende
aprehender.

En los últimos años, el paradigma de la reflexividad ha tomado fuerza en las Ciencias


Sociales. La reflexividad en sí, según la corriente etnometodológica, plantea que ésta (la
reflexividad) es una cualidad del lenguaje con la cual, “las descripciones y afirmaciones
sobre la realidad no sólo informan sobre ella, la construyen”. Desde esta perspectiva se
hacen evidentes tres reflexividades que participan en el proceso de explicación de la
realidad, como producto de la investigación: la del investigador (como persona), la del
investigador (como académico) y la de la comunidad.

De esta manera, el investigador al hacerse consciente de sí como persona (es decir, de sus
condicionamientos sociales y políticos: edad, género, clase social, pertenencia étnica, etc.)
y como académico (lineamientos, teorías y paradigmas propios de su formación
profesional), “denuncia” estos factores que emergen en el proceso de la relación con los
sujetos de estudio, e influyen en la relación entre ambos y el proceso de conocimiento que
deviene de esta relación; por tanto, el resultado será visto y entendido desde esta
interacción, logrando mayor “fiabilidad” de la información obtenida en el trabajo de campo.

Estar en campo

Un elemento central del ejercicio del trabajo de campo, es la importancia misma de “estar
en campo”.

¿Para qué el campo? Porque es aquí donde modelos teóricos, políticos, culturales y sociales
se confrontan inmediatamente -se advierta o no- con los de los actores. La legitimidad de
"estar allí” no proviene de una autoridad del experto ante legos ignorantes, como suele
creerse, sino de que sólo "estando ahí" es posible realizar el tránsito de la reflexividad del
investigador miembro de otra sociedad, a la reflexividad de los pobladores. Este tránsito,
sin embargo, no es ni progresivo ni secuencial. El investigador sabrá más de sí mismo
después de haberse puesto en relación con los pobladores, precisamente porque al principio
el investigador sólo sabe pensar, orientarse hacia los demás y formularse preguntas desde
sus propios esquemas. Pero en el trabajo de campo, aprende a hacerlo vis a vis otros marcos
de referencia con los cuales necesariamente se compara. (Guber, 2001, pág. 53)
Imagen 1.
Bronislaw Malinowski durante un ejercicio de trabajo de campo

Imagen 2.
Claude Levi Strauss en Brasil, junto a Capitán Julio

Para el antropólogo colombiano Eduardo Restrepo, la posibilidad de hacer trabajo de


campo implica que se cumplan ciertas condiciones básicas previas y que el investigador
tenga ciertas habilidades que faciliten la relación con la comunidad, el dato y el resultado.
(Restrepo, 2012)

Así, para hacer trabajo de campo el investigador debe contemplar tres condiciones básicas
de partida:

 PREGUNTA: debe existir una pregunta antes de ir a terreno, una pregunta de


investigación. Si el investigador no tiene clara su pregunta, le será difícil determinar la
pertinencia o no de lo que encontrará a lo largo del proceso en terreno.

 ACEPTACIÓN: el investigador debe ser aceptado por el grupo con el que desarrollará
el trabajo de campo, esto permitirá que se generen condiciones favorables para su
desarrollo. Para esto debe haber una negociación previa, y como en toda negociación,
puede existir el rechazo. La idea de realizar esta negociación es poder establecer un
conocimiento y una empatía de partida con la comunidad, y dependiendo de esta, el
investigador puedes lograr una aceptación en diferentes grados, desde “ser tolerado”
hasta “ser aceptado”.
 TIEMPO: El trabajo de campo, en especial, el trabajo de campo que está dirigido a la
aplicación del método etnográfico, supone tiempo: demanda un ritmo de trabajo que
implica estar/permanecer, incluso hasta meses enteros en la comunidad. Bajo esta
perspectiva, y de acuerdo a lo que se busca, poder estar por periodos largos de tiempo
con la comunidad implica “dejar de ser visita para empezar a incorporarse en la
cotidianidad de las personas”, es decir, para dejar de ser extraño y tener sentido de lo
que pasa realmente, se necesita tiempo.

Adicionalmente a esto, debe tenerse claro que “los ritmos de la etnografía no son los ritmos
de la entrega de los informes”. (Restrepo, 2012)

Cuadro 4. Condiciones previas para la realización del Trabajo de Campo

De igual manera, el investigador debe desarrollar ciertas habilidades/destrezas básicas


facilitarán su estadía en campo y el éxito del ejercicio:

APRENDER A PERCIBIR y observar cosas elementales que pasan desapercibidas por lo


mínimo; esto implica, sutiliza y sagacidad para observar detalles y darle sentido. Tiene que
ver también con escuchar lo que se dice y lo que no (el silencio debe escucharse también),
el lugar desde donde se dicen las cosas (quién, qué y cuándo se dice/lo dice), y los sonidos
y gestos que lo acompañan. En este mismo orden de ideas, los olores y sabores se
convierten en elementos de importancia, según la pregunta que guíe la investigación. “Debe
desaprenderse no-percibir, que es lo que solemos hacer”. (Restrepo, 2012)

SABER ESTAR, es decir, desarrollar una actitud para estar con el otro. Cuando estamos en
contextos diferentes a los nuestros, cambiamos las condiciones de alimentación, de
dormida, de vivencia, en fin, a las que estamos acostumbrados; para saber estar se debe
saber negociar/aceptar esas condiciones que implicará el estar. Son condiciones para
negociar, aspectos de higiene y alimentación, por ejemplo; LA DIGNIDAD o el SER UNA
CARGA PARA LA GENTE no son aspectos negociables: hay que tener sensibilidad ante
las interacciones, por el contexto en el que se está, el respeto por el otro y el respeto por sí
mismo.
TENER DISCIPLINA. En función de la investigación la disciplina se expresa en el proceso
de registro de la experiencia; se debe ser disciplinado, por ejemplo, al escribir el diario de
campo para poder cumplir con los requerimientos de la investigación. Se trata de mantener
la concentración y la actitud de investigación todo el tiempo, incluso cuando se está
cansado; lo fundamental es llegar a hacer el registro (diario de campo) incluso luego de un
día de arduo trabajo donde lo único que se espera es llegar a descansar.

SER UN BUEN NARRADOR. No solamente ser buen observador, hay que ser alguien que
pueda narrar las cosas de manera interesante, que produzca un efecto de conocimiento para
quien “lee” el texto (escrito, audio-visual).

NO PERDER LA CAPACIDAD DE ASOMBRO, es decir, tener la capacidad de


asombrarse con cosas que en otros contextos pueden pasar desapercibidos. Para esto, hay
que “desfamiliarizarse” para poder extrañarnos de aquello que es o parece normal.

Adicional a estas habilidades que plantea Restrepo, se pueden resaltar dos habilidades más:

Saber INTERPRETAR, que tiene que ver con la capacidad de lectura que tiene el
investigador de lo que encuentra y del contexto en el que lo encuentra.

Saber REGISTRAR, puesto que el registro (audio, imagen, video, texto) se convierte en
una herramienta fundamental del proceso de investigación después de regresar de terreno.
Debe saberse no sólo QUÉ registrar, sino CUANTO, CÓMO Y CUÁNDO, hacerlo, sin
violentar o irrespetar al otro.

Fases del trabajo de campo

El trabajo de campo, o terreno como también suele llamarse en antropología, está


acompañado de un momento previo (planeación) y un momento posterior (análisis de
datos), que se desarrollan en el espacio cotidiano de trabajo del investigador (casa u
oficina); el trabajo de campo, como su nombre lo indica, se realiza en el campo o terreno,
en contacto directo con la comunidad sujeto de estudio, que representa así, “laboratorio
natural” de los científicos sociales, en sí mismo.

Durante el primer momento, de PLANEACIÓN, se desarrollan las actividades de tipo


logísticas que van a permitir y facilitar el proceso investigativo. Como veíamos en el
apartado anterior, una de las condiciones básicas para hacer trabajo de campo, es contar con
la aceptación de la comunidad; es por esto que durante el momento de PLANEACIÓN, el
contacto con la comunidad debe darse, y lograr allí el PERMISO inicial para poder
contemplar la realización de un trabajo de campo; este permiso es diferente de la fase del
momento de TERRENO que denominamos ACERCAMIENTO Y ESTABLECIMIENTO
DE RELACIONES CON LA COMUNIDAD, momento en el cual, estando ya en la
comunidad, pasamos a lograr, a través de la interacción, esa aceptación que requerimos
para poder “estar”.
Cuadro 5. Momentos del proceso de recolección de datos
en el trabajo de campo

Cuadro 6. Fases del trabajo de campo en “terreno”

En el momento de “terreno”, podríamos identificar cuatro fases:


 Acercamiento y establecimiento de relaciones con la comunidad.
 Recolección de datos
 Preparación “in situ” de los datos para su posterior análisis
 Socialización de resultados con la comunidad
Así, el segundo momento, el TERRENO, inicia con la fase del ESTABLECIMIENTO DE
RELACIONES CON LA COMUNIDAD, identificado y seleccionado los informantes y
grupos de trabajo, e identificado los momentos y las prácticas a registrar; luego procede a la
fase de RECOLECCIÓN DE DATOS, que es en sí, una fase transversal a la estadía en
terreno: inicia cuando se hacen los primeros acercamientos y termina una vez se cierran las
relaciones con la comunidad.

Durante esta fase debe darse un registro permanente de datos (diario de campo); estos datos
se complementan con aquellos que se logran a través de la aplicación de técnicas e
instrumentos específicos, según los requerimientos de la pregunta de investigación
(encuestas o entrevista, por ejemplo), y que se aplican en momentos específicos de la
estadía en campo.

Es importante resaltar que sea cual sea la herramienta de recolección de información debe
ponerse a prueba aplicándola a un “grupo de control”. Esto permitirá validar su integridad
(está completa o le hacen falta elementos), su utilidad (aporta a los objetivos planteados en
el ejercicio) y a su manejabilidad (es factible aplicarla y de manera cómoda) por parte del
investigador, antes de ser aplicada a todo el contexto.

Una vez iniciamos el proceso de recolección de datos, debe desarrollarse casi de manera
paralela, una PREPARACIÓN “IN SITU” de estos, para validar su integridad de tal manera
que si están incompletos, pueda llevarse a cabo una acción correctiva que permita
completar lo que haga falta, casi de manera inmediata.

Una vez abandonamos el terreno, comienza el tercer momento, es decir, el momento del
ANÁLISIS DE DATOS, donde el investigador procede a consolidar la información,
sistematizarla, analizarla y producir los informes necesarios.

Es fundamental contemplar que a la comunidad se le debe “retribuir lo que te ha dado”. La


mejor manera de hacerlo, es compartir la información que obtienes al trabajar con ellos, es
así que, de manera preliminar durante la fase de terreno, y de una manera más precisa y
completa, en una visita posterior, el investigador debe realizar actividades de
SOCIALIZACIÓN DE RESULTADOS CON LA COMUNIDAD.

La relación con la comunidad

Como ya se ha mencionado, es fundamental el tipo de relación que se establezca con la


comunidad con la cual se desarrollará el trabajo de campo. Esta relación debe ser de
aceptación, antes que de tolerancia; y marcada siempre por la dignidad y el respeto.

Durante el trabajo de campo se suelen contactar personas de la comunidad que servirán


como “informantes”, es decir, como ayudantes de investigación, cuyas funciones van desde
contactos de tipo logístico hasta brindar información privilegiada y aclarar o corroborar
observaciones que pueda hacer el investigador y que necesiten de cierto tipo de respaldo.3

No todas las personas de la comunidad que colaboran con la investigación (participando en


entrevistas, grupos focales, charlas ocasionales, etc.) asumen el papel de “informantes”; es
importante diferenciar entre “sujetos de estudio” e “informantes”.

Como veremos a continuación, la técnica para el desarrollo del trabajo de campo es la


OBSERVACIÓN PARTICIPANTE; el acceso y el tipo de información que se logre
dependerá del grado de relación que se dé entre el investigador y la comunidad y es aquí
donde las reflexividades arriba enunciadas, se evidencian. Al respecto plantea Gubert que
“la diferencia entre observar y participar radica en el tipo de relación cognitiva que el
investigador entabla con los sujetos/informantes y el nivel de involucramiento que resulta
de dicha relación” (2001, pág. 62)

Una vez aceptada la presencia del investigador, la discreción y cordialidad son las dos
actitudes a seguir durante un primer período del trabajo de campo. Hay que prestar atención
a comprender el entramado de relaciones y jerarquías entre las diferentes personas con las
cuales se está trabajando y apropiarse lo más pronto posible de las reglas de conducta
esperadas por parte del etnógrafo. Las conversaciones informales establecidas por iniciativa
de las personas y el involucramiento paulatino y no forzado en sus actividades es lo que
más ayuda en este primer momento de forjamiento de las relaciones. Durante este periodo,
la iniciativa de qué lugares visitar, con quiénes conversar y en qué actividades participar
debe estar más del lado de las personas que han recibido al etnógrafo, que de éste. En
ningún caso es recomendable empezar con entrevistas formales acompañado de grabadoras,
estar tomando fotografías o imponiendo agendas para participar en actividades de la gente.
Además de constituirse como una violencia simbólica, esta actitud puede ser nefasta para el
tipo de relación que demanda la observación participante y otras técnicas de investigación
etnográfica. (Restrepo, 2012, pág. 53)

Observación – participación

La “observación participante” es la principal técnica empleada por el antropólogo (y el


investigador en ciencias sociales, en general) cuando se encuentra realizando una
investigación que implique “ir a terreno” (método etnográfico y la IAP son algunas de
ellas); esta técnica se caracteriza principalmente por su falta de sistematicidad y su
capacidad de adaptación a las necesidades de la investigación, el estilo del investigador y
las condiciones de la comunidad.

La observación participante consiste en dos actividades principales: observar sistemática y


controladamente todo lo que acontece en tomo del investigador, y participar en una o varias

3
El tipo de relación que se establece con los informantes, puede ser de tipo “contractual”,
es decir, considerando una remuneración económica por los distintos servicios que presta a
la investigación (para esto, debe contemplarse un rubro especial en el presupuesto).
actividades de la población. Hablamos "participar" en el sentido de "desempeñarse como lo
hacen los nativos"; de aprender a realizar ciertas actividades y a comportarse como uno
más. La "participación" pone el énfasis en la experiencia vivida por el investigador
apuntando su objetivo a "estar adentro" de la sociedad estudiada. En el polo contrario, la
observación ubicaría al investigador fuera de la sociedad, para realizar su descripción con
un registro detallado de cuánto ve y escucha. (Guber, 2001, pág. 57)

Para los positivistas “el ideal de observación neutra, externa, desimplicada (sin implicarse)
garantizaría la objetividad científica en la aprehensión del objeto de conocimiento”
mientras para los naturalistas (y otras corrientes) “los fenómenos socioculturales no pueden
estudiarse de manera externa pues cada acto, cada gesto, cobra sentido más allá de su
apariencia física, en los significados que le atribuyen los actores. El único medio para
acceder a esos significados que los sujetos negocian e intercambian, es la vivencia, la
posibilidad de experimentar en carne propia esos sentidos, como sucede en la
socialización”. (Guber, 2001, págs. 58, 60)

La condición principal de la “observación participante” es “residir por periodos


significativos de tiempo con las personas o en los lugares con las cuales se adelanta la
investigación”, pero en caso de no ser esto posible, no significa que la observación
participante no se pueda adelantar, sin embargo se “pierde el gran potencial derivado de la
permanencia prolongada en un sitio y familiarización desde la cotidianidad con unas
personas”. (Restrepo, 2012, pág. 22)

El registro: la matriz de observación y el diario de campo

Una vez en terreno, hay dos herramientas fundamentales para el investigador:

1. Matriz de observación
2. El diario de campo

Partiendo de los objetivos y preguntas de investigación, se debe diseñar un instrumento que


le permita al investigador definir y priorizar “lo que hay que observar”, sin quitarle
oportunidad al registro de otros datos de interés.

La matriz de observación tiene como función perfilar las pertinencias y prioridades en las
observaciones que requieren ser adelantadas en terreno. Qué es relevante y qué no, cuándo
y en qué orden establecer las observaciones, son algunos de los aspectos que se abordan en
una matriz de observación. Aunque siempre hay que estar atentos a lo que sucede alrededor
del investigador, la matriz de observación introduce una agenda de trabajo y una especie de
lente en la obtención de ciertos datos. (Restrepo, 2012, pág. 24)

Se trata básicamente del listado de los elementos a observar. No se trata de una lista
estática, ya que la interacción y la familiarización con el entorno aporta elementos para su
construcción, y, de ser el caso, para ser pulida a medida que acontecen los hechos.

Para el diseño de la matriz de observación, Restrepo propone:


Listar los datos derivados de la observación en terreno que se requieren para responder
adecuadamente esta pregunta de investigación.
Organizar este listado de la siguiente manera: “listar de los datos requeridos en una
columna, al frente de la cual se indicarían el tipo de observaciones (y de registro)4 que
deberían llevarse a cabo para obtener estos datos”, lista sobre la que se trabajará estando en
terreno contemplando las situaciones que la interacción y familiarización aportan para
pulirla.
“Elaborar la matriz de observación: ésta puede llevarse a una (o varias) tabla en la cual se
indican los distintos datos que deben ser generados a partir de observaciones específicas”.

En la medida de lo posible, es recomendable no quedarse con una sola observación sino


repetirla varias veces y en situaciones y con personas diferentes para poder ponderar las
variaciones que se dan. Es muy importante tener presente que uno no puede generalizar sin
este contraste. También es útil triangular los resultados de la observación personal con
preguntas en conversaciones informales a otras personas y, cuando es posible, con
documentación y lo referido en la bibliografía existente. (Restrepo, 2012, pág. 25)

El diario de campo, por el contrario, se trata del registro diario que hace el investigador de
su experiencia (de lo sucedido) en terreno, ya sea en un cuaderno o libreta (u otro tipo de
soporte), indicando el lugar, la hora y la fecha del registro.

La diferencia entre una buena o una mala investigación, es la calidad del diario de campo.
(Restrepo, 2012)

Sus funciones básicas están asociadas directamente a la pregunta de investigación (y por


ende, a la matriz de observación):

Es el espacio para el REGISTRO de lo que durante el día sucedió (acciones y


conversaciones) que son pertinentes al tema de investigación.
Ofrece un espacio para ir estableciendo INTERPRETACIONES en un primer momento y
de primera mano, interpretaciones que deben diferenciarse del registro colocándolas en
diferentes planos del soporte y en diferentes colores.
A medida que se construye y se revisa, se evidencia una nueva función, la de AGENDA,
pues es importante registrar y programar lo que está pendiente, los recomendados que se
han hecho (hablar con Fulano o ir a Tal lugar5). De igual manera, estas anotaciones deben
diferenciarse de aquellas de registro e interpretación, según el criterio del investigador.
Hay quienes sugieren que también tenga espacio para la CATARSIS: diario intensivo.
Cuaderno distinto, o en el mismo, con un tercer color.
Es importante recordar que toda anotación en el Diario debe siempre identificar el día, la
hora, el lugar donde se hace. Y debe estar acompañada de una sistematicidad: escribir por

4
Cuando mencionamos registro hacemos referencia a si se trata de un registro en texto
escrito o estará apoyado con fotografías y grabaciones audiovisuales.
5
Este lugar puede ser un pueblo, un barrio, una vereda, o un lugar específico como la casa
de alguien, el centro social o religioso, etc.
la noche o por la mañana del siguiente día, todos los días. No ha de ser una actividad
esporádica.

La ética del investigador

La dimensión ética en la investigación

La definición tradicional ética plantea que la ética es el estudio de la moral, es decir, de las
normas impuestas a una sociedad para regular los comportamientos de los individuos.

La diferenciación fundamental entre ética y moral, que se resume en “una ética individual y
una moral colectiva”, la plantea María del Carmen Rodríguez (2005, pág. 4) en los
siguientes postulados

Lo moral es diferente de lo ético (o no moral) principalmente porque lo primero no implica


un interés particular, mientras que lo segundo, sí.
La perspectiva moral es imparcial y es indiferente a los deseos y propósitos de seres
individuales.
Lo moral en cuanto tal se abstrae de circunstancias y características particulares en función
de su carácter universal capaz de establecer normas válidas para cualquier situación
moralmente similar.
El agente moral parte necesariamente de la aplicación racional de un principio imparcial
por lo tanto sus motivaciones son totalmente distintas de las motivaciones privadas (éticas)
de los individuos para actuar pues estas últimas se guían por inclinaciones sumamente
variables que, en todo caso, escapan al análisis sistemático de la filosofía.

La moral es un asunto CULTURA, por tanto será sólo aplicable y entendible desde lo emic
(visión desde el acto).

La ética, es individual, pero regula el comportamiento en sociedad, de una manera más


general y más global. Dentro de este rango se identifica la ética profesional, por ejemplo,
que busca regular las actividades que se realizan en el marco de una profesión (ver 0)

El imperativo ético de la investigación plantea que la comunidad científica debe ser


transparente en cuanto a sus metodologías y procedimientos, lo mismo en cuanto a las
implicaciones y consecuencias del uso y aplicación de sus descubrimientos.

De igual manera, el investigador debe ser consciente de que el proceso científico es un


proceso social, por ende, no es ajeno a caer en el juego de la competencia (búsqueda de la
excelencia sin medir consecuencias), de cometer errores científicos (pudiendo implicar
retractarse o retirar los artículos ya publicados) o caer en fraudes, de dejarse llevar por la
“impactolatría” (adoración por el impacto de las publicaciones científicas y lo que esto
implica en la hoja de vida y la visibilidad del investigador) y el conflicto de interés.
(Cardona, 2009, pág. 124)
La pregunta es: qué tanto el sistema lleva al investigador a caer en disyuntiva entre una
postura ética o una consecución de logros y resultados.

Partiendo de la propuesta de Restrepo (Restrepo, 2012 b), la dimensión ética debe ser
tenida en cuenta en todo aspecto de la investigación:

 El diseño
 El trabajo de campo
 Análisis de la información
 Presentación de resultados.

En la Tabla 1. Consideraciones éticas en los procesos de investigación, se sintetizan las


consideraciones éticas para cada uno de estos momentos de la investigación.

Tabla 1. Consideraciones éticas en los procesos de investigación

CONSIDERACIONES ÉTICAS
Cuadro resumen – E. Restrepo
DISEÑO DE LA TRABAJO DE ANALISIS DE LA PRESENTACION
INVESTIGACIÓN CAMPO INFORMACIÓN DE RESULTADOS
Considerar si la Las personas con las Ser honestos con la Proteger la identidad
temática a estudiar o cuales se adelanta el información y de las personas que
la forma cómo se va estudio deben tener hallazgos producto han confiado datos o
a realizar la pleno conocimiento del trabajo de información que de
investigación, pone de lo que vamos a campo, sin pretender alguna manera
en riesgo o afecta hacer: transparencia inflar o esconder los pudiera ponerlos en
negativamente a las en lo que estamos soportes empíricos peligro o significar
personas con las haciendo, los fines y en los cuales se cualquier
cuales se espera los patrocinadores. basan nuestros inconveniente para
adelantar la argumentos. ellos
investigación.
La pertinencia social No generar falsas Simetría en el Regresar los
y política de una expectativas tratamiento de la resultados a las
investigación: se información: evitar personas con las que
requiere una ciencia modificar los datos. se ha adelantado la
comprometida que investigación; debe
aporte al bienestar de pensarse la forma
las personas más adecuada de
devolverles los
resultados del trabajo
El investigador debe Respetar los ritmos
plantearse una y cotidianidad de las
investigación para la personas
cual se encuentra
realmente preparado
y que es viable en los
términos y
condiciones en las
cuales se propone.
Reconocer la autoría de las ideas que han alimentado el diseño del proyecto propio
mediante las formas adecuadas de referencia y citación.--

Herramientas ético-legales para apoyar procesos de recolección de información

Como parte del ejercicio ético y el respeto a los derechos de autor, existen varias
herramientas que deben implementarse en el trabajo de campo y que dan garantías al
proceso de investigación; una de ellas ha de ser la Firma de consentimiento o autorización
para la realización de la entrevista y posterior utilización de la información en ella
consignada. (Benadiva, 2007)

Tabla 2. Modelo de autorización para la realización de entrevistas


AUTORIZACIÓN PARA EMPLEAR MATERIAL DE LAS ENTREVISTAS
Por este medio cedo todos los derechos sobre las filmaciones, grabaciones, transcripciones
y contenidos de esta entrevista para cualquier finalidad académica o educativa a _________
________________________________________________________________________
Contemplando las siguientes NOTAS, OBSERVACIONES Y RESTRICCIONES:
_________________________________________________________________________
_________________________________________________________________________
___________________________________________________________________

Firma del entrevistado Firma del entrevistador


Nombre y Apellido Nombre y Apellido
Lugar y Fecha: ...........................

Código de ética de la A.A.A

A nivel nacional no existe, de manera explícita, un código de ética para el antropólogo. En


junio de 1998 se aprobó en EEUU el CÓDIGO DE ÉTICA DE LA ASOCIACIÓN
ANTROPOLÓGICA AMERICANA (Ver Anexo CÓDIGO DE ÉTICA DE LA
ASOCIACIÓN ANTROPOLÓGICA AMERICANA, traducción efectuada en marzo de
2003 por los chilenos Debbie Guerra y Juan Carlos Skewes).6

El análisis de este código nos dará elementos para repensar nuestra labor investigativa,
enmarcándola en el contexto local.

6
Disponible en inglés, idioma original, y en formatos html y pdf en:
http://www.aaanet.org/committees/ethics/ethcode.htm
III. TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS SOCIALES: LA
OBTENCIÓN DE LOS DATOS

Fuentes orales y tradición oral

La fuente privilegiada de la Antropología siempre será la fuente oral, es decir, aquella


fuente de tipo documental que no está fijada en un texto escrito y que es susceptible de ser
empleada para reconstruir situaciones de diferente índole.

Las fuentes orales pueden catalogarse como 1) testimonios (directos o indirectos) y 2)


tradición oral. En el testimonio, el informante da cuenta de vivencias y hechos que ha
presenciado (testimonio directo) o que le han sido contados (testimonio indirecto). En
cambio la tradición oral recoge los relatos que dan cuenta de las experiencias y tradiciones
de una comunidad, y que han sido transmitidos de generación en generación con el objeto
de preservar los conocimientos ancestrales (canciones, cuentos y refranes, leyendas y mitos,
historias familiares, etc.).

Tomemos como ejemplo la siguiente narración y los elementos de análisis que propone
Mercedes Salazar (Salazar, 2005). Salazar transcribe cuatro versiones orales del mito de
origen del Reiki, para analizar, a partir de ellas, la relación entre el relato mítico, el
nacimiento del Reiki y las conductas consideradas positivas y negativas para los reikistas.
Tomemos primero una de las versiones del mito:
El Dr. Usui era un médico japonés muy sabio, que pensaba cómo hacer para curar a
más gente que la medicina no podía curar. Un día se fue a meditar a la montaña
sagrada Kurama, y allí se quedó durante 21 días. Tuvo 21 días de ayuno,
permaneciendo en silencio, meditando porque el meditaba de antes, hasta que
recibió en iluminación una serie de símbolos que permitían curar con energía. Esto
símbolos los recibió de unos seres superiores, seres de luz, seres espiritualmente
superiores. Estos le explicaron cómo usar esos símbolos, para que enfermedad usar
cada uno, y el llamó a esta técnica de sanación rei- ki, que es energía universal del
amor, que se manifiesta como energía. Bajó de la montaña y la empezó a enseñar a
mucha gente que luego fueron sus discípulos y llevaron sus enseñanzas a todo el
mundo. El curó a mucha gente, vivid luego de eso solo para curar a quien se lo
pedía. (Salazar, 2005, pág. 47)

Y luego, la lectura que se hace de él, considerando lo que ha de ser el comportamiento de la


persona que se inicie en la práctica del Reiki:

La experiencia de meditación y ayuno del Dr. Usui en el Monte Kurama funda la


instancia de meditación en el proceso de iniciación del neofito, pero también la
conducta que deben llevar adelante los sanadores reiki en su vida cotidiana. Se
prescribe la constancia en comportamientos tales como: 1) la meditación diaria, a
solas y en silencio, implica una dedicación de al menos una hora al día, y tiene
como finalidad preservar el estado de equilibro energético del terapeuta; 2) el
cuidado en las comidas … 3) la preservación de un estado emocional signado por la
tranquilidad … (Salazar, 2005, págs. 48 - 49)

La entrevista

La técnica por excelencia para la obtención de información desde la fuente oral es la


ENTREVISTA, que es en sí, una estrategia para hacer que la gente hable sobre lo que sabe,
cree, piensa, a partir de un ejercicio en el que el entrevistador interroga al entrevistado
sobre un tema dado. Su validez radica en “obtener información verificable cuyo contenido
sea independiente de la situación particular del encuentro entre ese investigador y ese
informante”. (Guber, 2001, pág. 76) Parte del ejercicio de verificación debe hacerse, en lo
posible, estandarizando las entrevistas y recurriendo a chequeos, triangulaciones y a un
clima de confianza entre entrevistador y entrevistado, para evitar faltas a la verdad, olvidos
y ocultamiento de información.

Cuando se trata de una ENTREVISTA ESTRUCTURADA, el entrevistador pone las


condiciones para la realización de esta, y el entrevistado debe ceñirse a la dinámica y al
cuestionario que le proponen. En cambio, en las ENTREVISTAS NO DIRIGIDAS se le da
mayor libertad al entrevistado para hablar sobre un tema dado, exigiéndole al entrevistador
mayor atención ante la libre asociación de ideas que hace el entrevistado.

Las preguntas que componen la entrevista pueden ser de diferentes tipos:


 Cerradas
 Abiertas
 De elección múltiple

En el trabajo de campo se prefiere la pregunta abierta pues “permite captar la perspectiva


de los actores, con menor interferencia del investigador”. (Guber, 2001, pág. 79)

El ejercicio del registro ha de ser muy cuidadoso. Por tanto el entrevistador deberá,
inicialmente, explicar al entrevistado el contexto (proyecto) en que se hace, acordar con él
los términos del ejercicio que realizarán, además de plantear los acuerdos de
confidencialidad y uso de la información. Para ello deberá diseñar una plantilla para el
registro de los datos del entrevistado y un modelo de autorización para el uso del material
(ver La ética del investigador).

Tabla 3 Modelo de registro de datos previos a la entrevista


PROYECTO
ENTREVISTADOR
ENTREVISTADO
Nombre y apellidos
Lugar y fecha de nacimiento
Lugar de residencia
Otros datos personales de
interés

Notas de interés al momento


de realizar la entrevista

Este documento nos permitirá realizar una selección y establecer prioridades en las
entrevistas, y la información que nos provee será de gran utilidad al momento de preparar la
guía de preguntas. (Benadiva, 2007)

Al finalizar la entrevista se debe tener la precaución de rotular el soporte de forma


inmediata, contemplando los siguientes datos:
 Nombre y apellido del entrevistado
 Nombre y apellido del/los entrevistadores (y del técnico encargado de hacer el registro,
si lo hubiera)
 Fecha y lugar de realización de la entrevista

Y realizar la ficha técnica de la entrevista. También debe hacerse un informe contextual que
aclare diferentes elementos que pueden condicionar las respuestas: (Benadiva, 2007)
 Entorno físico “natural” (lugar de realización de la entrevista)
 Entorno fabricado por el entrevistado (si el entrevistado “preparó” de alguna manera
simbólica el lugar)
 Entorno social (status dentro de la comunidad, vestimenta, grupo social, familia, edad,
etc.)
 Interacción (humor, interrelación, interrupciones)
 Ejecución (ritmo, entusiasmo, franqueza del narrador)
 Horario y duración (tiempo total que se compartió con el entrevistado, no sólo el tiempo
“oficial” de la entrevista grabada)
 Expresiones habituales del entrevistado (gestos no verbales, risas, inflexiones)
 Factores que afectaron la entrevista (horarios de finalización prefijados, condicionantes,
interrupciones físicas o telefónicas, familiares)
 Factores que afectaron al entrevistador (problemas técnicos, horarios, de salud,
familiares).

Tabla 4. Modelo ficha técnica de entrevista


PROYECTO
ENTREVISTADOR
TECNICO DE REGISTRO
ENTREVISTADO
LUGAR Y FECHA DE LA
ENTREVISTA
SOPORTE DE LA
ENTREVISTA
Rótulo
Tipo de soporte
Cantidad
Duración total
Observaciones sobre la
grabación/ filmación
Comentarios sobre la
entrevista

Las técnicas biográficas: Historias de Vida

La construcción de historias de vida es un enfoque de la investigación cualitativa que busca


presentar la vida de una persona (su trayectoria vital, su vivencia, sus experiencias; lo
ordinario y común) como “caso” que ejemplifica un fenómeno social. Su finalidad es
investigar la reflexividad de una vida en particular, contextualizándola en un marco
temporal y cultural determinados.

Se trata de una técnica o enfoque de investigación que, por tener un carácter retrospectivo y
longitudinal, permite estudiar cómo surgen y se desarrollan los fenómenos sociales que se
estudian.

Un ejemplo de las posibilidades de esta técnica, entre otras, son las obra de Vincent
Crapanzano, Tuhami, portrait of a Moroccan (1980) o Nissa: the lifee and words of a
!Kung woman (1981) de Majorie Shostak, obras consideradas claves dentro del análisis de
la antropología posmoderna, por las implicaciones que su propuesta metodológica tienen.

El antropólogo venezolano Carlos Sánchez coordina un equipo de trabajo que a partir de


esta técnica, da vida a los desaparecidos políticos. La obra Felipe Malaver, un combate por
la vida (2013), de Reina de Malaver y Jesús Malaver Velásquez, es un ejemplo su trabajo.

Esta historia se basa en la investigación documental de Jesús Malaver Velásquez, en


la voz testimonial de Reina y en la voz del propio Felipe, a través de sus escritos
desde la cárcel, las cartas enviadas a su mujer y a sus dos hijos. También aparecen
los testimonios de personas que sobrevivieron y narraron sus historias sobre Felipe
y sobre la tortura. Deseo, particularmente, destacar el trabajo incansable de Reina de
Malaver guardando documentos, tarjetas, papelitos, recortes de prensa y fotos, con
los que la memoria de su esposo no quedará en el olvido, como seguro sí quedarán
las vidas de tantos policías y militares que asesinaron y torturaron en Venezuela.
(Sánchez, 2013)

La historia de vida se construye básicamente a partir de entrevistas, y se complementa y


valida la información suministrada a partir del “estudio, uso y recolección de documentos
personales, que describen puntos de cambio en las vidas individuales. Dichos documentos
incluirán autobiografías, biografías, diarios, cartas, historias de vida, relatos de vida e
historias orales” (Campos, Biot, & Armenia, S.F.).

Para su desarrollo, debe buscarse un sujeto(s) que sea representativo(s) del fenómeno social
que se estudia. Con él (ellos), se indagarán las dimensiones básicas de su vida (biológica,
social y cultura), se remarcarán los puntos inflexivos o eventos cruciales que la marcan
(como cambio de roles, de contexto social) y cómo ha sido el proceso de adaptación ante
estos cambios; se han de establecer las continuidades entre las diferentes etapas de la vida,
y se deberán buscar los elementos de conexión entre la vida individual y la social.

Metodológicamente se recomienda realizar varias entrevistas, y entre una y otra, deberá


transcribirse (o indexarse) cada una para identificar los puntos y temas que se deberán
trabajar en la siguiente sesión, según la matriz de datos y la ficha técnica que se haya
diseñado.

Tabla 5. Modelo guión de entrevista para construcción de historias de vida


GUION BÁSICO DE ENTREVISTA – HISTORIA DE VIDA
INFANCIA
Nacimiento
Grupo familiar: padres, hermanos, abuelos y otros parientes (origen, profesiones,
relaciones)
Casa
Juegos, amigos
Escuela, maestro/a, disciplina
Sucesos significativos
Relaciones de género (longitudinal o transversal)
La religión y la religiosidad

JUVENTUD Y EDAD ADULTA


Ritos de paso (matrimonio, servicio militar…)
Noviazgo, matrimonio, luna de miel
Vivienda
Sociabilidad
Trabajos y relaciones laborales
Hijos
Ocio
Consumo
Viajes
TERCERA EDAD
Jubilación
Nietos
Ocio
Vivienda y grupo doméstico
Enfermedades

Los grupos de discusión y las entrevistas en grupo

Como estrategia para la obtención de información plural, se recurre a la entrevista de varios


informantes “simultáneamente”. Bajo esta modalidad podemos identificar los grupos de
discusión y las entrevistas en grupo.

En los grupos de discusión se desarrolla una conversación con la guía temática del
entrevistador, pero sin su intervención; a diferencia de la entrevista grupal, en la que el
entrevistador hace preguntas que uno o varios integrantes del grupo responden mientras los
demás escuchan.

Suelen citarse entre 7 y 12 personas, con características similares, pues se considera que la
homogeneidad del grupo permitirá crear un clima que facilite la discusión. Citar personas
de diferente condición permitirá puntos de vista más amplios, pero se incrementa el riesgo
de conflicto. En la entrevista grupal los integrantes pueden o no conocerse, pero en los
grupos de discusión, preferiblemente, no deberán conocerse entre sí o conocer al moderador
(investigador) para evitar que la calidad de la relación preexistente interfiera con la
discusión que se genere.

El tratamiento que se ha de dar a los datos, es similar al de otros tipos de entrevista.


Las técnicas documentales: el fichaje

El Fichaje es una técnica para recolectar y almacenar información, empleada, básica pero
no exclusivamente, en la investigación documental. Cada ficha presenta un dato (de
extensión variable) acompañado de su respectiva información bibliográfica o de fuente. Sí
han sido bien elaboradas, se puede prescindir de los libros o artículos y trabajar a partir de
ellas para la construcción de un texto.

Tradicionalmente se trabajaba en fichas de cartulina, pero hoy en día existen diferentes


aplicaciones informáticas que permiten su diseño y utilización variada.

Las fichas pueden ser de resumen o síntesis, o de citas textuales.

Cuadro 7. Diseño de ficha estándar

Se suelen también incluir ciertos datos complementarios, como la fecha en que se recogió
el dato, el motivo de reunir la información, pero la que puede considerarse más importante,
y que pocas veces es tenida en cuenta (y agiliza notoriamente el ejercicio de procesar los
datos) son las palabras claves.

Cuando elaboramos fichas en forma de texto (en un procesador de palabras), la información


de una ficha se condensa en un párrafo (ver Cuadro 8. Diseño de ficha en forma de texto).
Cada párrafo debe estar precedido por una palabra clave que permitirá identificar las
distintas fichas (párrafos): cada ficha debe copiarse cuantas veces sean necesario, según las
palabras claves a las que responda. Aquí las palabras claves se convierten en una
herramienta imprescindible para el procesamiento de la información pues al hacer un
ordenamiento alfabético de párrafos, agrupará los párrafos con la misma palabra clave, lo
que facilita el trabajo con las fichas y la construcción del texto en cuestión.

Cuadro 8. Diseño de ficha en forma de texto


La Cartografía social

La cartografía social es una propuesta conceptual y metodológica que permite


aproximarse al territorio y construir un conocimiento integral de este, empleando
instrumentos técnicos y vivenciales. Se trata de una herramienta de planificación y
transformación social que permite una construcción del conocimiento desde la
participación y el compromiso social, posibilitando la transformación del mismo
(SENA, 2009)

Es una herramienta para construir conocimiento de manera colectiva, a través del


acercamiento de la comunidad a su espacio geográfico, social, económico, histórico y
cultural, elaborando colectivamente mapas. A través de este ejercicio se generan procesos
de comunicación entre los participantes y se pone en evidencia los diferentes tipos de
saberes de cada participante, que interactúan para llegar a una imagen colectiva del
territorio. Forma parte de las técnicas empeladas en la metodología I.A.P.

El ejercicio consiste en construir un mapa, entre todos los participantes, lo que le da la


validez al ejercicio. Se pueden construir mapas a partir de cualquier tipo de relación que se
de en el territorio, mapas temáticos, o mapas históricos (ayer, hoy, mañana).

Cada taller de construcción tiene tres momentos: 1. Motivacional, 2. construcción colectiva


(en grupos, según temáticas y adjudicando roles) a partir de las preguntas entregadas y 3.
Socialización de resultados.

En el proyecto FORTALECIMIENTO DE LAS ORGANIZACIONES


PERTENECIENTES A LA ASOCIACION DE PROYECTOS COMUNITARIOS. A.P.C.
Popayán, 2005, Juan Carlos Carvajal presenta el siguiente cuadro como ejemplo del
proceso de construcción de mapas a partir de cuatro temáticas: lo administrativo y de
infraestructura, lo económico y ecológico, lo relativo a las redes de relaciones y por último,
al conflicto.

Los resultados se obtendrán poniendo a dialogar los mapas entre sí, a partir del objetivo de
la investigación que se esté desarrollando.
Cuadro 9. Cartografía social - Ejemplo (Carvajal)

Estas son algunas de las posibles preguntas a realizar (genéricas), cuyos resultados deberán
plasmarse y posicionarse en el mapa. Ya, de acuerdo al objetivo del taller (identificar zonas
productivas, lugares de socialización, zonas de inseguridad, etc.), se realizarían otro tipo de
preguntas

¿Cuáles son los lugares más importantes en la localidad?


¿Qué usos se dan a estos lugares?
¿Cuáles de estos lugares sirven para ubicarme en la localidad (son puntos de referencia)?
¿Cuáles son las zonas comerciales?
¿Cuáles son las zonas residenciales?
¿Dónde están los parques?
¿Dónde están las escuelas?
¿Dónde están los edificios públicos, los de culto?
¿Cuáles son las zonas más inseguras? ¿Qué las hace inseguras?

IV. EL TRATAMIENTO DE LOS DATOS Y LA PRESENTACIÓN DE LOS


RESULTADOS

Interpretar, traducir, explicar, describir

Los procesos de elaboración de datos que conducen a generar un discurso inteligible,


significativo, son fundamentalmente los siguientes: describir, traducir, explicar e
interpretar. Podrían ser vistos como procesos sucesivos de elaboración de datos en distintos
momentos y grados o niveles de abstracción, pero también son en cierta medida procesos
complicados, inseparables. (Velasco & Diaz de la Rada, 1997)

El antropólogo genera textos. Textos que son susceptibles de leerse o interpretarse. Pero
estos textos son el resultado de un ejercicio de construcción de los datos que implican que
estos han sido, de una u otra manera, procesados por el autor.

La reflexión más común sobre este tema la hizo Clifford Geertz en su texto La Descripción
Densa (1992) cuando evidenció que el ejercicio del etnógrafo no es sólo describir, pues
toda descripción conlleva implícita una interpretación, es decir, la lectura que debe hacerse
para hacer legible y comprensible a otros, “el gesto”.

Otros han postulado lo que se ha dado a conocer como la traducción cultural, postura que
niega la posibilidad de un conocimiento no mediado del punto de vista del Otro, pues
siempre el etnógrafo debe traducir el conocimiento obtenido para que le sea entendible, y
está traducción está mediada por su reflexividad (conceptos y premisas de su propia
cultura) con la cual clasifica la realidad de los Otros.

En resumidas cuentas, lo que se busca es lograr llegar al lector con una explicación. La
explicación es el fin, es la respuesta a la motivación de la investigación.
Construcción de categorías

Las categorías son construcciones culturales que permiten conocer el mundo que nos rodea
clasificando.

El proceso de construcción de categorías se encuentra íntimamente ligado al de la


organización de la información; de hecho, si este último proceso se ha realizado con
criterios sistemáticos… se puede decir que ya se han cumplido los pasos para la
construcción de las categorías de análisis e interpretación. (Ruiz Silva, 2006, pág. 55)

Las categorías se construyen a partir de:

 Los ejes centrales de cada estudio se definen en su marco conceptual y marcan ya una
pauta; por tanto, buena parte de la información se organiza alrededor de estos ejes
(estrategia o método agregativo).
 La información que no se organice en torno a estas categorías deberá organizarse
alrededor de otros términos o conceptos propuestos por los investigadores (estrategia o
método discriminativo).

Al acceder a los datos y testimonios recogidos, ordenamos las afirmaciones a partir de


criterios de afinidad o de diferenciación. Este proceso suele permitirnos identificar algunos
rasgos en la información: puntos comunes importantes, o peculiaridades sobresalientes.
Algunos corresponderán a los términos y conceptos ya propuestos, otros serán el resultado
de la clasificación de la información.

En palabras de Eduardo Restrepo:

Una vez se haya realizado el análisis de contenido del diario de campo, se empieza a
trabajar en la ordenación del listado de temáticas resultantes. Esta ordenación pasa
por la agrupación de las temáticas que pueden ser reunidas en categorías más
globales, así como por la jerarquización subsumiendo unas en otras dependiendo del
nivel de generalidad o de la derivación lógica de una con respecto a otra. (Restrepo,
Técnicas Etnográficas, 2012, pág. 42)

Al organizarlas y jerarquizarlas, se encontrarán CATEGORÍAS MAYORES, y


CATEGORÍAS MENORES y SUBORDINADAS (subcategorías). Esta clasificación
depende el investigador, en tanto la finalidad de la investigación y los datos recogidos. Una
vez construidas las categorías se procede a la sistematización de la información a partir de
la construcción de índices analíticos.

En la Tabla 5. Modelo guión de entrevista para construcción de historias de vida se pueden


ver los temas a abordar en el proceso de construcción de una historia de vida. La misma
presentación de la tabla nos permite identificar las categorías mayores y aquellas categorías
subordinadas, como se muestra a continuación.
Cuadro 10.Jerarquización de categorías - ejemplo

Construcción de índices analíticos

Una vez se han establecido las categorías y su jerarquización, se puede proceder con la
sistematización de la información a partir de la construcción de índices analíticos.7

Para sistematizar la información del diario de campo, el primer paso es paginarlo. Para la
sistematización de entrevistas (y grabaciones en general), se clasifica la información
indicando el minuto y segundo en que se encuentra, transcribiendo básicamente lo que es
pertinente.

Puede hacerse de diferentes maneras, no hay un esquema único propuesto.

Cuadro 11. Índice analítico básico: categoría, subcategorías y página

7
Puede emplearse también la técnica de fichaje.
Cuadro 12. Matriz para creación de índices analíticos
Categoría / Ubicación Información, transcripción Comentarios
subcategoría (página)
(minuto:
segundo)

Esquema y proceso de redacción del texto escrito

La entrega de productos de investigación está muy relacionada con el tipo de difusión que
se quiere hacer.

El producto inicial básico es el INFORME DE INVESTIGACIÓN, en el que se dará cuenta


del proceso y resultados de investigación, acordes al proyecto presentado y aprobado. Ya a
partir de él se pueden elaborar diferentes tipos de textos, según su finalidad (PONENCIAS,
ARTÍCULOS DE DIFUSIÓN o ARTÍCULOS CIENTÍFICOS).

La forma de las ponencias y artículos estará supeditada al formato que proponga el evento o
la revista; el contenido ha de estar en relación con la razón de ser de éste. Para su redacción
es aconsejable construir un esquema del contenido, que luego habrá de constituirse en un
esqueleto (que puede ser alimentado por un esquema categorías y subcategorías) al que
paulatinamente se le irá dando forma, escribiendo en primer lugar lo que se tiene claro,
dejando lo demás para el final; aunque lo primero que se lee es la INTRODUCCIÓN, vale
la pena recordar que éste es el último apartado en ser escrito, pues dará cuenta del
contenido e intencionalidad del texto.

Estrategias de difusión de la investigación

Las estrategias de difusión de los resultados de investigación son múltiples, y responden a


las intencionalidades del investigador y su equipo, y al público al que van dirigidas.

En un ámbito de corte académico, la investigación puede darse a conocer en congresos y


seminarios especializados, a través de posters y ponencias; puede socializase a través de
conferencias temáticas o cursos tipo seminario; o en revistas académicas especializadas.

Contemplando la posibilidad de llegar a un público más amplio y no necesariamente


especializado, el material audiovisual, la red y las exposiciones, son estrategias adecuadas.

Nota de autor: este material se preparó como guía para un curso académico, en una
institución de educación superior de Colombia. El material no fue impreso ni difundido en
su momento. Se prepara a partir de este una nueva versión para lograr su difusión en la
comunidad académica.
tgl - 2017

BIBLIOGRAFÍA
Benadiva, L. (2007). Etica y Derechos de Autor - Modelos de Formularios. Recuperado el
12 de Octubre de 2012, de InternationalOral History Association:
http://iohanet.org/index.php/es/recrsos/etica-y-derechos-de-autor
Campos, I., Biot, J., & Armenia, A. (S.F.). Invetigación Biográfico-Narrativa. Recuperado
el 12 de Octubre de 2012, de Universidad Autonoma de Madrid:
http://www.uam.es/personal_pdi/stmaria/jmurillo/InvestigacionEE/Presentaciones/
Curso_10/IBN_Trabajo_2.pdf
Cardona, H. (2009). La Responsabilidad Social de la Ciencia y la Tecnología:
consideraciones éticas y políticas. En M. Palacio, & S. Jimenez, Responsabilidad
Social de la Ética y la Tecnología (págs. 115-134). Meellín: Instituto Tecnológico
Metropolitano.
Eizagirre, M., & Zabala, N. (2006). Diccionario de Acción Humanitaria y Cooperación al
Desarrollo - Universidad del País Vasco. Recuperado el 3 de julio de 2012, de
Investigación-acción participativa (IAP):
http://www.dicc.hegoa.ehu.es/listar/mostrar/132
Guber, R. (2001). La Etnografía: método, campo y reflexividad. Bogotá: Norma.
Jimenez Nuñez, A. (1972). Revista española de Antropología Americana Unviersidad
Complutense de Madrid. Recuperado el 15 de julio de 2012, de El método
entohistórico y su contribución a la antropología americana:
http://revistas.ucm.es/index.php/REAA/article/view/REAA7272120163A/25459
Restrepo, E. (2012 b). Ética de la Investigación. Quibdó: FUCLA.
Restrepo, E. (2012). Técnicas Etnográficas. Marzo: FUCLA.
Rodriguez, M. d. (2005). Sobre ética y moral. Revista Digital Universitaria, 6(3), 2-5.
Ruiz Silva, A. (2006). Texto, testimonio y metatexto. En A. Jiménez Becerra, & A. Torres
Carrillo, La práctica investigativa en ciencias sociales. Bogotá: Universidad
Pedagogica Nacional.
Salazar, M. (2005). Cuando el Dr Usui meditó en el monte Kurama. Ima aproximación al
análisis del mito de origen del Reiki Usui en Buenos Aires (Argentina).
Mitológicas, XX, 41-58.
Sánchez, C. (2013). Proyecto: historias de vida de desapareccidos políticos. Recuperado el
27 de abril de 2013, de Historias de Vida:
http://www.historiadevida.com/desaparecidos.html
SENA. (2009). Herramientas de trabajo en Cartografía Social. Recuperado el 11 de 10 de
2012, de Formación integral en gestión ambiental y cadenas productivas -
TROPENBOS INTERNACIONAL y SENA -:
http://tropenbos.sena.edu.co/DOCUMENTOS/HERRAMIENTAS%20METODOL
OGICAS/5%20Guia_cartografia_social.pdf
Tinajero Morales, J. (18 de mayo de 2011). Historia Antigua by Suite 101. Recuperado el
15 de julio de 2012, de La etnohistoria, campo de estudio y metodología:
http://suite101.net/article/la-etnohistoria-campo-de-estudio-y-metodologia-a53407
Velasco, H., & Diaz de la Rada, A. (1997). La Lógica de la Investigación etnográfica.
Madrid: Ed. Trotta.

También podría gustarte