CUADERNOS DEL HOSPITAL DE CLINICAS Vol.
50/Nº 2/2005
ASEGURANDO LA CALIDAD
El rediseño curricular en la carrera de medicina
Guido Zambrana Avila
DECANO
s una necesidad detectada hace algunos años, el actualizar el currículo
E de la Carrera de Medicina a la luz de las tendencias vigentes y las
necesidades sociales lo que motivo trabajar en una Comisión que realizó avances
e inclusive cambios en algunas asignaturas, como por ejemplo las estancias
en el quinto curso. Lamentablemente, el curso de la implementación del Rediseño
Curricular fue interrumpido; sin embargo muchas cátedras realizaron mejoras
aisladas.
Los currículos ya no pueden ser estáticos, porque las demandas cambian
más rápidamente que antes, junto al vertiginoso avance de la ciencia, situación
que obliga a estar activos permanentemente para adecuar los planes y programas
constantemente.
La predominancia de métodos centrados en el docente, con clases magistrales
masivas como el eje principal para el aprendizaje, la falta de precisión de las
competencias esperadas en los futuros médicos, objetivos de aprendizaje no
conocidos o no cumplidos, el escaso estímulo para el aprendizaje independiente,
la falta de espacios académicos para la formación complementaria humanística
en artes y cultura, la falta de espacios para el aprendizaje significativo orientado
hacia las necesidades personales, la insuficiente formación ética y deontológica,
un sistema de evaluación muy cuestionable por asimétrico y casi anárquico que
no armoniza con los objetivos y con las competencias esperadas, son algunos
de los aspectos que caracterizan al currículo actual en la Carrera de medicina
de la UMSA.
A nivel nacional, la UMSS de Cochabamba experimentó la implementación
de un currículo sin asignaturas, por bloques y con definición parcial de
competencias, que lamentablemente naufrago en su implementación. Tarija
implantó un currículo casi calcado del modelo cubano, que tiene dificultades
para adecuarse al contexto. Las otras Carreras de Medicina del sistema público
tienen currículos similares al de San Andrés y podríamos decir que en general
tenemos currículos rígidos, con tendencia al enciclopedismo con un perfil
profesional que no coincide con el producto y con métodos para el aprendizaje
predominantemente tradicionales.
Un currículo de medicina que no se ajuste a la real demanda social, que no
incorpore las nuevas tecnologías de información y comunicación, incluyendo
el uso de medios interactivos, simuladores y capacitación para la telemedicina,
que no utilice métodos centrados en el estudiante para el aprendizaje significativo
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y que no promueva sistemáticamente el aprendizaje independiente, puede
considerarse un currículo obsoleto. En lo particular Bolivia, en la nueva situación,
demanda profesionales formados con enfoque intercultural, con conocimientos
científicos en medicina tradicional y con capacidades para desempeñarse en
la Comunidad, lo que significa que deberá poder comunicarse, cuando menos
en lo básico en lengua nativa.
En todas las experiencias el cambio o perfeccionamiento de los currículos
crea una natural resistencia de parte de los docentes porque les trastorna la
tranquilidad de la rutina y generalmente les demanda mayor trabajo, en cambio
el estudiante se adapta mejor al cambio. Esto debe tomarse muy en cuenta
a la hora de definirse por el cambio.
Durante la evaluación del Mercosur, se observó la falta de una comisión
permanente de currículo que supervise y asegure el perfeccionamiento curricular.
Encontraron insuficiencias en la formación clínica y la correlación de la teoría
con la práctica y un deficiente sistema de evaluación. Se detectaron también
dificultades en las relaciones entre algunos docentes y alumnos, incumplimiento
de actividades docentes con relación a la carga horaria para el estudiante
declarada en documentos, así mismo el control insuficientes de las actividades
desarrolladas en escenarios académicos hospitalarios y comunitarios.
Por tanto el rediseñar e implantar un nuevo currículo debe constituir un
proyecto participativo, desprejuiciado, sincero, honesto y con dosis de sacrificio,
que debe desarrollarse con entusiasmo y, ojalá, con pasión y entrega. Eso es
lo que necesita la Carrera de Medicina.
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