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TP Origenes Del Tango

Este documento presenta un resumen de 3 oraciones del contenido sobre el origen y desarrollo del tango argentino. Se explica que el tango surgió a mediados del siglo XIX en las zonas marginales de Buenos Aires entre las comunidades afro-rioplatenses y migrantes, desarrollándose primero como danza y luego como género musical. Con el tiempo se diferenciaron dos estilos principales, el tango canyengue más sensual bailado originalmente y el tango de salón adaptado para salones.

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TP Origenes Del Tango

Este documento presenta un resumen de 3 oraciones del contenido sobre el origen y desarrollo del tango argentino. Se explica que el tango surgió a mediados del siglo XIX en las zonas marginales de Buenos Aires entre las comunidades afro-rioplatenses y migrantes, desarrollándose primero como danza y luego como género musical. Con el tiempo se diferenciaron dos estilos principales, el tango canyengue más sensual bailado originalmente y el tango de salón adaptado para salones.

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I.E.S. “RENÉ FAVALORO” /U.E.S. SAUZALITO.

PROFESORADO DE EDUCACIÓN SUPERIOR EN DANZA. Con orientación en DANZAS

FOLKLÓRICAS ARGENTINAS. TERCER AÑO

Profesora a cargo: SALTO, Noelia Yanina.


Alumnas/os:
Aranda, Leonel.
Meza, Gabriel.
Pizarro, León.
Romero, Noelia.
Zarza, Paola.
Carlos Vega, una de las figuras mayores de la historia de la musicología de América Latina,
busca situar en un nivel de máxima seriedad las discusiones sobre los diversos aspectos de
las primeras etapas del tango. No es necesario coincidir con las conclusiones de Vega para
volver a sorprenderse una y otra vez con su terca inteligencia, para admirar su capacidad
de vincular las diversas disciplinas de estudio y obtener visiones totalizadoras, para
apreciar –en fin– la importancia de sus aportes en el terreno de la musicología, en el de la
coreología, en el más general de los estudios de los fenómenos de cultura popular.

Vega se interesa por el tango desde muy temprano, lo cual llama la atención para la
personalidad de un musicólogo en una época en que la musicología no se ocupaba de
las músicas (y danzas) populares y cedía el estudio de las tradicionales a los especialistas
en Folclore. Y ese interés se plasma en publicaciones que van reflejando sus inquietudes, al
tiempo que van estableciendo llamados de atención acerca de la seriedad con que podría
tratarse un asunto de cultura popular, víctima a menudo –hasta hoy– del diletantismo
mundano.

El tango argentino

El tango argentino es un episodio coreográfico-musical que germina y se abre en una de


las antiguas corrientes de la danza occidental.

Cronológicamente es un hecho “fin de siglo”; pudo desarrollarse sólo una vez y


únicamente en la segunda mitad del siglo XIX. Geográficamente sólo pudo darse entonces
en la ciudad de Buenos Aires. Como danza concreta y definida tiene tres momentos
decisivos: el de la formación; el del lanzamiento en París; el de la imposición universal,
con fuerte lucha en su patria.

Hay una coincidencia general entre los estudiosos en señalar que el tango nació
primero como estilo de danza y luego como género musical. Es la danza del tango la
que fue impulsando desde mediados del siglo XIX, una progresiva transformación
musical que se correspondiera con el baile, llegando a la creación del tango, como
género musical, en la última década del siglo XIX.

El tango como danza comienza a surgir a mediados de siglo en lo que se llamó las orillas o
arrabal de ciudades como Buenos Aires y Montevideo, es decir las zonas marginales
habitadas por los sectores populares. En esos arrabales fue en el seno de las comunidades
afrorrioplatenses, en proceso final de liberación de la esclavitud, donde se instalaron los
lugares de baile y entretenimiento popular, llamadas "academias", "milongas",
"piringundines" o "canguelas" en los que se inventaría el tango. Los protagonistas fueron
las propias comunidades afrorrioplatenses con sus tipos sociales llamados "negros",
"negras", "pardos" y "pardas", y las poblaciones rurales mestizadas en proceso de
migración hacia las ciudades llamados "chinas" y "compadritos", este último protagonista
destacado del origen del tango como baile. Adicionalmente, las academias y milongas
recibieron también la presencia creciente de la ola de inmigrantes provenientes de los más
diversos países de Europa y el Medio Oriente, mayoritariamente italianos.

José Gobello explica que luego de la caída de Juan Manuel de Rosas en 1852, en Buenos
Aires, las comunidades afroporteñas no pudieron continuar marchando con sus
candombes por la calle y se vieron obligadas a realizarlo en sitios cerrados. Es en esas
condiciones que el baile se transforma, fusionando los cortes y quebradas característicos
del candombe, con la pareja enlazada del vals y la mazurca. El vals se había puesto de
moda en Europa con la novedad de la pareja bailando abrazada, en las primeras décadas
del siglo XIX, desatando fuertes cuestionamientos en los sectores conservadores por su
supuesta indecencia e inmoralidad, sobre todo en Inglaterra.36 La mazurca, también de
pareja enlazada, era la danza de moda en 1850. La fusión de estilos dio lugar a valses y
mazurcas bailados con corte y quebrada, sentando las bases coreográficas del tango:
pareja enlazada estrechamente, caminata, corte y quebrada.

Esas características ya estaban definidas en la década de 1860. En Buenos Aires hay


registros de la detención de cuatro varones y dos mujeres por bailar con corte en 1862.

En las tres décadas siguientes ese tipo de baile fue utilizado en el Río de la Plata para
bailar diversos estilos: mazurcas, polcas, chotis, habaneras, tangos andaluces y milongas,
en la búsqueda de un estilo que se adaptara a su cadencia. En esa época se llamaba "tango"
a todo lo que bailaban "los negros". En ese proceso se fue generando un género musical
nuevo, perfectamente adaptado a ese peculiar y sensual estilo de baile. Finalmente ese
género nuevo apareció en los últimos años del siglo XIX y fue bautizado con el mismo
nombre que la danza: "tango".

Ese modo inicial de bailar el tango se conoce como "tango canyengue", tango orillero o
tango arrabalero. El tango canyengue adquirió el perfil de un estilo definido, fuertemente
marcado por el corte y la quebrada, con un abrazo muy estrecho y los cuerpos en contacto.
Se trata de un estilo provocativo y muy sensual.

Pero a medida que el tango fue saliendo de las academias, milongas y piringundines de la
noche arrabalera, para comenzar a ser bailado en salones y ámbitos públicos o familiares,
apareció un nuevo estilo de bailarlo, que buscó moderar sus aspectos más provocativos,
separando los cuerpos pero sin perder el abrazo y atenuando, o incluso eliminando, los
cortes y quebradas, al menos sus figuras más sensuales. Este estilo, desarrollado sobre
todo a partir de la segunda década del siglo XX, recibió el nombre de tango de salón o
tango liso. El tango de salón o tango liso se apoyó sobre todo en la caminata tanguera. Fue
básicamente el estilo que se bailó popularmente entre las décadas de 1920 y 1950.

En los salones estaba prohibido bailar con corte, si lo hacíamos alguien se acercaba y nos
decía: "Pase por boletería" y allí nos recomendaban o nos echaban. Nos llamaban
compadritos. Petróleo (Carlos Estévez)

Casi simultáneamente al tango de salón practicado como esparcimiento popular, apareció


un tango bailado por profesionales orientado al espectáculo, que recibió el nombre de
tango escenario. El tango escenario utiliza coreografías más audaces y libres, muchas
veces tomadas de otras danzas o disciplinas físicas, como los saltos y figuras con los
bailarines sueltos, que ni el tango de salón ni el tango canyengue aceptan.

El tango dejó casi de bailarse a partir de los años sesenta en Buenos Aires. Pervivieron
algunas milongas. Sin embargo, en los años ochenta recibió un nuevo impulso gracias al
éxito del espectáculo Tango argentino de Claudio Segovia y Héctor Orezzoli, primero en
París y luego en Broadway, generando una tangomanía en todo el globo. Florecieron
academias de tango por doquier y gente de todo el mundo comenzó a peregrinar en busca
de lugares para bailarlo, especialmente Buenos Aires, promovida turísticamente como la
Capital del Tango.

Desde 2003 se realiza anualmente en Buenos Aires el Campeonato Mundial de Baile de


Tango, con competencias en dos categorías, «tango escenario» y «tango de salón», o «de
pista».

Entre los bailarines y las bailarinas de tango profesionales destacados en la historia se


encuentran Pedrín de San Telmo, El Cachafaz (Benito Bianquet), Casmiro "El Vazco" Aín -
que bailó ante el papa católico en 1924-, el Negro Navarro, la Parda Haydé, la Parda Ester,
Petróleo (Carlos Estévez), Jorge "El Vasco" Orradre, Cacho Lavandina, Antonio Todaro,
Virulazo (Jorge Orcaizaguirre), Los Dinzel, Juan Carlos Copes y María Nieves.

La coreografía tanguera

El baile tanguero está construido sobre cuatro componentes básicos: el abrazo estrecho, la
caminata, el corte y la quebrada, entendidos estos dos últimos términos clásicos como el
eje de la improvisación y las figuras coreográficas que adornan la danza y que son
conocidas bajo el nombre genérico de "firulete". Pero por sobre todas las cosas el tango
debe ser bailado como un lenguaje corporal a través del cual se transmiten emociones
personales a la pareja.

Se dice que el tango se baila «escuchando el cuerpo del otro». En el tango la pareja debe
realizar figuras, pausas y movimientos improvisados, llamados «cortes, quebradas y
firuletes», diferentes para cada uno de ellos, sin soltarse. Es el abrazo lo que hace
complicado combinar en una sola coreografía las improvisaciones de ambos.

Uno de los estilos del tango, el tango argentino, realiza el milagro de insertar la figura en el
enlace... Este es el secreto de su éxito; esta es la principal innovación que ofrece al mundo.

La escritora argentina Alicia Dujovne Ortiz la ha descrito así: «Un monstruo de dos
cabezas, una bestia de cuatro patas, lánguida o vivaz, que vive lo que dura una canción y
muere asesinada por el último compás».

La coreografía, diseñada a partir del abrazo de la pareja, es sumamente sensual y


compleja. La complejidad de los pasos no hace a la expresión o a lo que se quiere trasmitir
durante el baile. Se trata de expresar un sentimiento pleno de sensualidad y no de
sexualidad, donde lo primordial no son solo los pasos o las figuras que hacen los bailarines
con los pies. De nada vale una técnica perfecta, o una sincronización perfecta, cuando la
expresión facial de los bailarines no trasmite sentimientos. Todo en la danza del tango está
unido, las miradas, los brazos, las manos, cada movimiento del cuerpo acompañando la
cadencia del tango y acompañando lo que ellos están viviendo: un romance de tres
minutos, entre dos personas que a lo mejor recién se conocen y que probablemente no
tengan una relación amorosa en la vida real.

El tango trasciende y llega al corazón de los que contemplan a los bailarines, gracias a los
sentimientos que ellos ponen en el baile y a la calidad de sus coreografías. Cada estrofa
musical, cada pasaje, cada tango tiene distintos momentos, no se puede bailar un tango
completo siguiendo un patrón de conducta idéntico para toda la melodía. Hay cadencias
tristes, alegres, sensuales o eufóricas, finales silenciosos o grandiosos, música in-crescendo
o música in-diminuendo, solo expresa sentimientos y estos son los que los bailarines
transportan a sus pies y a su cuerpo todo.

Las etapas

Para explicar la aparición del género y su desarrollo, se lo puede analizar en etapas. Las
primeras representan su origen y consolidación, y son: la guardia vieja, la guardia nueva y
la época dorada.

La guardia vieja

Durante esta primera etapa, los protagonistas del género musical eran originalmente la
flauta, el violín y la guitarra. Podemos destacar de esta época a Roberto Firpo y Francisco
Canaro.

Firpo fue quien integró al piano dentro de la típica orquesta tanguera. El emblemático
tema “La cumparsita”, compuesto por el uruguayo Gerardo Matos Rodríguez, fue
estrenado por él.

“Pancho” Canaro, por su parte, fue un compositor, violinista y director de orquesta


uruguayo, nacionalizado argentino en 1940. Fue el autor de la famosa canción “Se dice de
mi”, popularizada por Tita Merello en 1954.

La guardia nueva

La “guardia nueva” se caracterizó por sextetos que incluían el bandoneón, el violín, el


piano y el contrabajo. Pero lo principal de esta etapa es que comenzaron a popularizarse
los cantantes. Por supuesto, Carlos Gardel es la principal figura de este periodo.

En esta época cobra mayor importancia la letra de las canciones. El particular uso del
lunfardo parece retratar con precisión y gracia el día a día en la vida de los porteños.

La edad de oro

En la década de los cuarenta fue el boom del tango en Buenos Aires. Se popularizó el
consumo del género en ámbitos en donde, hasta el momento, no se había escuchado.

Además comenzó a sonar en otros países. Podemos destacar de esa época a figuras como
Osvaldo Pugliese, Edmundo Rivero y Roberto Goyeneche.

La radio y el cine se encargaron en esta época de difundirlo. La venta de discos creció y se


popularizaron los bailes con orquestas en vivo. En los cafés y confiterías de Buenos Aires
sonaba el género y en algunos de ellos también se bailaba. La avenida Corrientes era el
núcleo de la movida tanguera.

Algunas Historias del tango en Argentina

Repercusiones inimaginadas

Este ritmo ya sonaba en el mundo. Pero toda la apropiación del género fue feliz.
Curiosamente, fue elegido tanto por los nazis como por algunas comunidades judías, como
expresión del difícil momento histórico que se atravesaba.
“Plegaria”, de Eduardo Bianco, sonaba como himno durante las aniquilaciones en los
campos de concentración. Mientras tanto, se compusieron y reescribieron tangos en idish,
como símbolo de resistencia por parte de la comunidad judía.

El peronismo

Históricamente, la “etapa dorada” se corresponde con la formación del peronismo en el


país. El movimiento político se autodenominó como “nacional y popular”.

Muchas de las grandes figuras tangueras de la época se identificaron con el peronismo,


ligado a la clase obrera y los sindicatos. La famosa marcha peronista fue compuesta por
Hugo del Carril.

Muchas de las grandes figuras del tango se identificaron con el peronismo.

En 1955, Perón fue derrocado por el golpe de estado autodenominado “Revolución


libertadora”. La caída del movimiento político acompañó el ocaso de la época dorada
tanguera.

El folklore y el rock and roll comenzaron a pasar al frente. Mientras tanto, muchos artistas
de la escena tanguera fueron perseguidos políticamente por sus ideas.

Pero el tango argentino siguió sonando, haciendo honor a la tradición y también


transformándose. A partir de los años cincuenta, Astor Piazzolla le dio al género un giro
radical. Inventó un estilo vanguardista, con la incorporación de armonías y contratiempos
propios del jazz.

Esta corriente tuvo tanto seguidores como detractores. La gran distinción que se dio fue
entre “música para escuchar” y “música para bailar”.

Algunos grandes del género

Carlos Gardel
Es imposible hablar de este tema, sin mencionar especialmente a Gardel. Todos lo
conocemos. Es símbolo del tango en Argentina y de nuestra cultura popular.

Sus orígenes

Cantante, compositor y actor, el “Zorzal Criollo” fue toda una estrella a nivel mundial.
Tanto así, que hay una gran disputa en torno a su lugar de nacimiento.

Hay quienes afirman que nació en Tacuarembó, Uruguay. La otra hipótesis es que nació en
Toulouse, Francia. Pero podemos quedarnos tranquilos. No importa dónde haya nacido,
Carlos Gardel vivió desde chico en Buenos Aires y se nacionalizó argentino en 1923.

Abandonado por su padre, Gardel se crió con su madre en conventillos porteños. Desde
chico tuvo contacto y mostró interés por el universo de teatro y la música.

Gardel: el protagonista del tango argentino

El Zorzal Criollo

Sin embargo, a Gardel le esperaban grandes cosas. Si bien acabó convirtiéndose en la


principal figura del tango, al comienzo se dedicaba a cantar otros géneros, como canciones
camperas y ópera. Esto, junto con las clases de canto que tomó más adelante, lo ayudó a
desarrollar su inconfundible estilo.

El mayor impulso de su carrera se dio en 1917. Ese año, Gardel grabó “Mi noche triste”. Así
nació el tango canción, ese subgénero en que la letra y su interpretación expresan lo
mismo que la música y el baile.

Seis años después de esa grabación, comenzó su primera gira por Europa. Su carrera y su
fama no dejarían de crecer hasta el día de su muerte.

Los primeros videoclips

Este producto actualmente tan instalado, era una novedad en la década de 1930. Gardel
filmó más de una decena de cortometrajes musicales. Así, inauguró una práctica que se
mantiene firme hasta el día de hoy.

Horacio Salgán: avant garde


Horacio Adolfo Salgán es uno de los referentes del estilo de vanguardia. Hijo de un músico
aficionado, empezó a estudiar piano a los seis años de edad. Además de tocar este
instrumento, fue director de orquesta y compositor.

En 1936, a los 20 años de edad, fue descubierto por Roberto Firpo y debutó en la orquesta
Miguel Caló. El éxito no fue inmediato. Su estilo era muy novedoso para la época.

Las disonancias que incorporaba en sus orquestas no agradaban a la mayor parte del
público, acostumbradas a un estilo más tradicional. Astor Piazzolla era con quien
compartía su estilo vanguardista. Juntos, grabaron en 1950 un EP titulado “Para los
fanáticos solamente”.

En la década siguiente conformó y dirigió el Quinteto Real. Su carrera como referente del
“tango para escuchar” se disparó. Llegó a tocar en el Lincoln Center, de Nueva York, y en el
Teatro Colón, en Buenos Aires.

Aun siendo amante de lo instrumental, no dejó de colaborar con cantantes como Edmundo
Rivero y Roberto Goyeneche. Su carrera fue larga y fructífera, al igual que su vida. Murió
en 2016, a los 100 años de edad, en su Buenos Aires natal.

Astor Piazzolla

El rol de Piazzolla en la historia de la música es


fundamental. Así como Gardel conquistó Europa con su voz y su presencia, Piazzolla lo
hizo años más tarde con sus originales arreglos. Su obra puede considerarse universal.

Logró combinar la música del arrabal con el jazz y la música clásica de manera tal que
terminó fundando una nueva escuela. Su influencia cruzó todas las fronteras geográficas
imaginables y hasta el día de hoy inspira a artistas en todo el mundo.

Es reconocido, entre otros países, en Francia, Italia, Suecia, Finlandia, Alemania y Estados
Unidos. Compuso más de tres mil obras. Tan prolífico es su legado, que no existe aún un
catálogo completo de sus obras.

Tradición y promesa

En 1934, Carlos Gardel era ya una figura consagrada del género, que llegaba a Nueva York
a grabar discos y películas. Piazzolla, de 13 años, vivía en esa ciudad como inmigrante, con
su familia italo-argentina y su bandoneón.
Se acercó a Gardel para pedirle un autógrafo y pasó algo increíble: entablaron una amistad.
Gardel apadrinó al joven Piazzolla, le compraba ropa y lo invitaba a actuar en sus películas.

El Zorzal reconocía el futuro brillante del joven y le enseñó a entender el tango como él lo
hacía. Después de meses de compañerismo y aprendizaje, lo invitó a su gira por América
en 1935.

El padre de Astor le negó el permiso, por considerarlo demasiado joven para semejante
aventura. Sin saberlo, le salvó la vida: el 24 de junio, Carlos Gardel murió en un accidente
de avión, en Medellín.

Gardel había invitado al joven Piazzolla a su última gira por América, donde el Zorzal
Criollo moriría en un accidente de avión.

Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

El tango es parte de nuestra cultura. Tal es así, que en 2009 la Unesco lo nombró
Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, como tradición argentina y uruguaya.

¿Sabes que otro fenómeno recibió el mismo título? El fileteado tradicional de Buenos
Aires. Dos símbolos inequívocos de la cultura porteña.

El mundo

Como danza, se disfruta en todo el mundo. Al día de hoy son muchos los estilos y variantes
que adopta. Incluso en Japón está muy instalado y existe un festival dedicado al género en
Tokio.

Pero el principal evento tanguero está acá. Todos los años se realiza en la ciudad de
Buenos Aires el Festival Mundial del Baile Tango. Miles de bailarines de todo el mundo se
nuclean entonces a disfrutar de una pasión que parece haber cruzado todas las fronteras
posibles.

El tango se baila en todo el mundo

Día Nacional

La casualidad quiso que Carlos Gardel y Julio De Caro compartieran la fecha de su


cumpleaños. Mientras el primero es el máximo exponente de la canción, el segundo
representa la parte instrumental. De hecho, se le llama “escuela gardeliana” y “escuela
decareana” a cada vertiente del género.

En 1965, el compositor y productor artístico Ben Molar reparó en esta coincidencia. Tuvo
la iniciativa de presentar a la Secretaría de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires esta idea:
el 11 de diciembre debía de ser el Día Nacional del Tango.

Así es como se declaró la fecha. Hace honor a ellos y a todos los artistas que forman parte
de nuestro patrimonio tanguero.
CONCLUSIÓN

El tango ha sido testigo de los orígenes y avances de la Argentina y luego del mundo. Desde
Anseldo Rosendo hasta los actuales cantores, cada artista fue aportando su impronta a un
género que no pierde el carácter con sus transformaciones.

Tan popular como respetado, se canta y se baila de norte a sur. Nos sigue representando
como nuestro legado a nivel mundial.

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