Collage y Teoría Visual en el Arte
Collage y Teoría Visual en el Arte
COLLAGE
Es un término francés que significa encolar, pegar. Según los historiadores del arte, fue Picasso el
primero en emplear esta técnica con resultados sorprendentes.
El collage fue creado por los cubistas Picasso y Braque, que crearon en 1912, los papiers collés.
Esta técnica trae elementos de la vida cotidiana al arte. Hay varias formas de realizar collage.
Ya en 1899, Pablo Picasso experimentaba pegando fotografías a sus dibujos, pero en 1912,
incorporó una rejilla de hule a su obra “Naturaleza muerta con silla de rejilla”. Al mismo tiempo, su
amigo Georges Braque realizaba los primeros papiers collés, agregando recortes de papel pintado
imitación madera a su obra en “Tête de femme” (1912).
Esta técnica consiste en pegar trozos de papel, telas u otros materiales sobre el soporte,
asegurando que no se despeguen ni se separen; una obra debe asegurar su permanencia en el
tiempo, por lo tanto, siempre que se realice una obra mediante el collage debemos pensar en
posibles manipulaciones que puedan despegar los objetos pegados, por ejemplo, algunas veces se
presentan objetos muy sólidos en hojas de papel que al doblarse un poco se despegan. También
una inadecuada utilización del pegamento produce sorpresas desagradables al despegarse con el
tiempo ¡he visto collages buenos en los que se habían despegado algunos materiales porque se
habían pegado con pegamento de barra.
Es una técnica artística que consiste en mezclar en una misma superficie elementos de diferente
naturaleza material, pudiendo combinarse elementos pegados y pintados.
Los materiales más usados, en la aplicación de esta técnica, suelen ser planos, como fotografías,
madera, piel, periódicos, revistas, objetos de uso cotidiano, telas, cartón, papel, trozos de plástico,
etc. aunque se pueden adherir al cuadro elementos más voluminosos, como prendas, cajas,
objetos metálicos... También es frecuente que el collage se combine con otras técnicas de dibujo o
pintura, como el óleo, el grabado o la acuarela.
El origen de la técnica se encuentra en los papiers collés de los cubistas, que consistían en simples
trozos de papel con un color plano, que se adherían a los cuadros para aumentar los efectos de
color absoluto. Pero el desarrollo absoluto del collage se debe a los cubistas, siendo atribuído el
primer collage de la historia a Picasso en 1912 en su obra Naturaleza muerta con silla. La técnica
tuvo mucho éxito entre surrealistas y dadaistas.
Es uno de los aportes del cubismo al arte de las vanguardias y entre los artistas más
representativos que han usado esta técnica podemos citar a Max Ernst, Juan Gris, Georges Braque,
Marcel Duchamp, Man Ray.
–Teoría de la imagen
Comenzaremos definiendo que es imagen, para lo cual diremos que imagen viene del latín
“imago”, copia, analogía es la representación visual de un elemento y nos permite describir a la
figura, aspecto, semejanza o apariencia de una determinada cosa. La imagen es considerada como
una forma más de comunicación, un lenguaje basado en la re-presentación y que tiene sus propios
códigos que hacen posible tanto la emisión como la comprensión. La percepción visual Las
imágenes desempeñan una función informativa, es decir que nos dan datos acerca del entorno
que habitamos siendo una fuente de conocimientos del espacio que nos rodea, también nos sirve
para orientarnos y desplazarnos en él. Así nos damos cuenta que las imágenes ingresan a nuestro
cerebro a través de la luz creando una percepción visual de dicho objeto. Los ojos son parte
fundamental de dicha percepción pero en realidad la información se culmina en el cerebro, el cual
no solo se limita a recibir la información sino que las elabora, reacciona a los estímulos y da una
respuesta mediante una serie de tres operaciones de tipo:
El lenguaje visual Es uno de los métodos más utilizados ya que sus mecanismos son mucho más
fáciles de asimilar por cualquier tipo de persona, sin embargo existe una forma más profunda para
leer las imágenes y requiere un aprendizaje diferente, aprender a ver entendiendo lo que se
observa. Para llegar a una identidad visual son requeridas varias teorías o estrategias como las
siguientes:
La identidad visual Se basa en los rasgos que sirven para identificar la organización y que actúan
como estímulo recordatorio racionalizando el uso de símbolos y materiales usados en cualquier
tipo de comunicación.
En la identidad visual encontramos varios aspectos como son: La marca ya que si hablamos de un
producto muchas veces lo escogemos por la marca que lleva.
El logo ya que encontrar un logo adecuado ayuda a cualquier empresa a ser reconocida e
identificada por sus clientes, con aspectos importantes como los colores y la tipografía. El logotipo
el cual se compone de una tipografía que debe ser única y original, como los ejemplos que vemos
en Coca Cola, Sony; Google, etc.
El isotipo que son los que se componen de iconos (dibujos, esquemas, líneas) el cual identifica una
marca prescindiendo del uso de tipografías. Como por ejemplo Nike, Apple etc. El isologo es aquel
que integra el isotipo con el logotipo, es decir la tipografía con el icono, como por ejemplo Walt
Disney, Mac Donald, etc. La identidad visual debe seguir un conjunto de instrucciones ordenadas
para poder llevar a cabo la creación de la imagen de la empresa y este se puede apreciar cuando
simboliza un grado determinado de prestigio público, generando confianza y admiración de los
clientes e inspirando sentido de pertenencia e identidad en los empleados, accionistas y
relacionados. Gracias por su atención
Una imagen es el soporte de la comunicación visual, que materializa un fragmento del entorno
óptico (universo perceptivo), susceptible de subsistir a través del tiempo y que constituye uno de
los componentes principales de los mass – media.
Abraham Moles afirma que se trata de una materia cuando es aquello reproducible
indefinidamente, y que forma parte por tanto, de una industria. Dice también que los medios de
comunicación de masas son apropiables individualmente y no tienen normalmente un único
destinatario.
Hoy, la Educación Artística se ve desafiada a responder frente a las múltiples tendencias artísticas
que surgieron desde la prehistoria hasta la actualidad y al desarrollo tecnológico, que impulsa
constantes cambios en los códigos visuales. Sumado al incremento tecnológico y la expansión de
los medios de comunicación, surge la necesidad de aprender a convivir en una cultura en la que lo
visual adquiere un rol cada vez más importante. De este modo podemos situar a la cultura visual
en la convergencia de los cambiantes patrones estéticos y los nuevos enfoques interdisciplinares,
ya que más que ordenarse a partir de nombres, fechas o tendencias se organiza en relación con los
significados culturales. Esto conlleva una necesidad de conocerse, reconocerse y ser reconocido
como ser individual, con una identidad también visual.
En nuestra sociedad, el lenguaje visual ha adquirido un poder tan o más intenso que el lenguaje
verbal.
Aunque tenemos miles de palabras sobre las imágenes, aún no poseemos una teoría satisfactoria
sobre ellas. Lo que tenemos es toda una serie de disciplinas: la semiótica, las investigaciones
filosóficas sobre el arte y la representación, los estudios de cine y medios de masas, los estudios
comparativos en las artes, que convergen en el problema de la representación pictórica y la
cultura visual.
Quizá el problema no esté sólo en las imágenes, sino en la teoría y, de forma más específica, en
una cierta imagen de la teoría. La noción misma de una teoría de las imágenes sugiere un intento
de controlar el campo de representaciones visuales con el discurso verbal. Pero supongamos que
invirtiéramos las relaciones de poder entre el «discurso» y el «campo» y tratáramos de dar imagen
(picture) a la teoría.
Una paradoja más: en la segunda mitad del siglo XX se asistió al despliegue de la imagen
electrónica, la imagen pantocrator; la imagen ubicua, la imagen multifuncional. Desde el Vaticano
hasta el laboratorio del científico, el mundo fue mediatizado, reducido a los límites de una
pequeña pantalla rectangular. Hiperrealismo, holografía, realidad virtual; el sujeto se introdujo en
el mundo por la vía de las imágenes. Y esta parafernalia puso en crisis conceptos que durante
milenios permitieron entender de un modo más o menos consensado lo que significaba "ser una
imagen de ..."
El rasgo principal de la imagen actual parece ser su carácter de pseudo-imagen o más bien dicho
de no-imagen. Hoy en día se tiene abundantes imágenes, muy “realistas”: de cosas que no existen,
o bien de otras imágenes que a su vez representan imágenes.
“Mi sensación general es que hemos entrado en una nueva era, y que las eras nuevas son siempre
anunciadas por cambios en el arte. Nuestra era empezó en los años sesenta, inicialmente en el
arte, con la superación de la brecha entre el arte y la vida. El año de 1964, el de la caja de Brillo,
fue el del Verano de la Libertad en el sur de los Estados Unidos y el desafío de la juventud,
manifestado con la aparición de los Beatles. Hacia mediados de los sesenta, romper la barrera de
los géneros se convirtió en el signo manifiesto del cambio cultural y hacia 1968 la política y la
economía habían hecho presencia. El feminismo radical y la liberación gay marcaron los setenta, y
las escuelas de arte empezaron a institucionalizar el pluralismo dejando de enseñar las técnicas.
Pienso ahora que la historia del arte post-tradicional fue esencialmente el lento nacimiento del
pluralismo, que hizo posible a más y más artistas y más países entrar en el mundo del arte y a más
y más personas llegar a ser artistas. Hay doscientos eventos artísticos internacionales bienales,
trienales, ferias de arte cada mes. No hay un centro, cada día es un nuevo comienzo. Es una época
sorprendente, y me siento muy satisfecho de haber vivido para verla”.(critica del arte moderno y
posmoderno)
Desde aquí se perfila la tarea formativa de la escuela en cuanto al uso habitual y recurrente de los
diferentes medios artísticos y de los procesos de construcción y creación. Todos ellos requieren
una formación adecuada y experiencias sistemáticas relacionadas con el desarrollo de las
percepciones, la creatividad, la imaginación, la capacidad de valoración, la sensibilidad estética y la
actitud ética que son respaldados por el nuevo currículum.
En la práctica de la asignatura conviene hacer distinciones entre los diferentes grupos de lenguaje
artístico-visual. Para ello se consideran 5 grupos que son parte del lenguaje visual:
–Pensamiento contemporáneo
Umberto Eco, en el Epílogo de un texto compilado por Geoffrey Nunberg titulado El futuro del
libro: ¿Esto matará eso? alerta sobre una importante cuestión: el nuevo rol de la imagen en el
mundo contemporáneo no significa la irremediable desaparición de la palabra y el libro.
Creo que los análisis sobre esta cuestión deben profundizar ese camino, no plantear un
antagonismo entre palabra e imagen, sino indagar las posibilidades que la imagen tiene como
soporte de información y conocimiento.
La tendencia contemporánea deja de lado, cada vez más, la oposición “palabra o imagen”, “libros
o medios” para acentuar la relación de ambas “palabra e imagen”, “libros y medios”.
Que las imágenes se constituyan en soportes de conocimiento, en todo caso, implica un nuevo rol
para la imagen, pero no significa la irremediable obsolescencia de la escritura. No se trata de que
la imagen suplante a la palabra, de que los medios suplanten al libro, sino de que ambos se
legitimen como soportes apropiados para el conocimiento y la información.
Tal vez es cierto que a partir de la nueva densidad que adquiere la cultura contemporánea, de su
espacialización y estetización, estemos frente al final de monopolio de la palabra como único
modo de difusión del conocimiento, pero la pérdida de la hegemonía del lenguaje verbal no
supone su irremediable desaparición.
Esta situación puede compararse con lo sucedido en la pintura luego de la invención de la
fotografía. La pintura perdió su hegemonía como único medio para representar la realidad, pero
no por eso desapareció la pintura, sí quizás un modo de pintura. La importancia que ha adquirido
la imagen a partir de la revolución tecnológica e informativa acontecidas en el siglo XX, está
cambiando también el papel de la palabra, pero esto no significa que la cultura haya enmudecido;
significa, mejor, que ha encontrado otros caminos para continuar y posicionarse.
Eco recuerda en la ponencia citada un mito de la filosofía platónica, que es también mi favorito a
la hora de analizar los problemas que suscita la tecnología: el mito de Theuth que puede leerse en
el Fedro (274c 276a). Allí Platón relata que Theut era un dios egipcio, inventor de muchas cosas,
entre ellas, lo números, el cálculo, la geometría, el juego de damas y los dados, como así también
la escritura. El rey de Egipto era por entonces Thamus. Ante él se presentó Theuth con sus
inventos, afirmando que debían ser comunicados a todos los egipcios. Leamos, mejor, el texto
platónico: “[El rey Thamus,], ...le preguntó qué utilidad tenía cada uno y a medida que su inventor
las explicaba, según le parecía que estaba bien o mal, el rey Thamus censuraba o elogiaba. Así
fueron muchas, según se dice, las observaciones que, en ambos sentidos hizo Thamus a Theut
sobre cada uno de los inventos y sería muy largo enumerarlas aquí.
Cuando llegó a la escritura, Theuth dijo, “Este conocimiento, ¡oh rey! hará más sabios a los
egipcios y vigorizará su memoria”. A lo que Thamus respondió, “¡Oh ingeniosísimo Theuth! Este
invento tuyo sólo producirá en el alma de los que lo aprendan el olvido por el descuido de la
memoria, ya que, fiándose de la escritura, recordarán de un modo externo, valiéndose de
caracteres ajenos, no desde su propio interior y por sí. La escritura es la apariencia de la sabiduría,
no su verdad...”
Conceptos tales como tecnología, alfabetización tecnológica, cultura tecnológica, no son ajenos a
las representaciones ni al vocabulario de nuestros docentes. Hay un consenso general en que la
tecnología debe estar presente no sólo como herramienta que facilita los procesos educativos,
sino también como objeto de conocimiento. El sujeto de la educación contemporánea debe ser
formado para enfrentarse a un mundo altamente tecnologizado, en el cual no alcanza la
alfabetización tradicional (que implica la lecto-escritura), sino que se vuelve indispensable adquirir
un nuevo modo de alfabetización que permita desenvolverse en la parafernalia de artificios y
artefactos que pueblan el paisaje cultural contemporáneo.
Hay consenso también en que los medios de comunicación ejercen fuertes influencias sobre los
procesos educativos.
Nacido en la ciudad de Protivin (en el sur de Bohemia) en 1914, Jirí Kolár trabajó como carpintero
y realizó una serie de trabajos manuales antes de embarcarse de lleno en su carrera artística,
primero como traductor, y luego como poeta y artista plástico. Su obra poética y sus collages
fueron la seña de identidad de su trabajo durante la segunda mitad del siglo XX.
Los «Rollages», una variante de los collages surrealistas, son los más conocidos entre los trabajos
de este artista y consistían en laminar por tiras importantes obras de arte, cuadros, estatuas, para
volverlos a reconstruir de acuerdo con una nueva óptica. Entre sus ciclos de obra plástica cabe
destacar «Homenaje a Baudelaire» (1971-1975) y «La Praga de Kafka» (1976).
Fue a mediados del siglo XX cuando Kolář llegó a considerar insuficiente la fuerza de la palabra
para expresar sus ambiciones artísticas, y se centró en realizarlas únicamente a través de las artes
plásticas.
“Uno de ellos son el 'confrontage' y el 'raportage'. Kolář recortaba todo tipo de reproducciones y
fotografías de diversas revistas y las componía según sus propias reglas, a fin de dar cabida a
nuevas historias y confrontaciones”.
'Rollage' fue otra de las técnicas personalizadas de Kolář. Consiste en laminar por tiras y cuadros
diferentes imágenes y volverlas a recomponer para crear nuevas realidades y ópticas.
“Froissage” es otra técnica original, que quiere decir arrugar. Su nacimiento no pudo ser más
espontáneo según indica Machalický.
“Esta técnica la inventó al escribir una poesía. Un poema no le gustó, arrugó el papel y lo tiró.
Después lo recogió y se dio cuenta de que el “froissage” era una oportunidad de expresarse
plásticamente. Otro método es el chiasmage que consistió en despedazar páginas de libros o
mapas y darles otras formas no habituales”.
- El collage como técnica artística.
Esta técnica en lugar de imitar la realidad, como se estilaba hasta entonces, compone las obras
con trozos de realidad
Los materiales más empleados para collage son planos, como telas, papeles, cartón, fotografías,
fragmentos de plástico, recortes de periódico. También se pueden utilizar objetos con volumen
como prendas de vestir, cajas, objetos de metal.
El collage puede combinarse con otras técnicas, como el dibujo y la pintura, el óleo, la acuarela, el
grabado. En el comienzo se trataba de agregar papeles de colores planos sobre cuadros,
aumentando el color absoluto. Esta técnica fue muy empleada por los futuristas y dadaístas.
Mediante el manejo de los materiales elegidos para el collage, se logra una composición original e
imaginativa.
Collage con papel y cartulina: Puede emplear variantes como papeles arrugados, mojados por
la lluvia, a color, en blanco y negro, pintados o decorados con lápiz, acrílico, carboncillo,
periódicos, folletos, carteles, boletines, programas, etc. Se emplea cola blanca para el pegado
y el soporte es cartón rígido.
Collage con materiales sólidos: Permite usar fragmentos de madera (molduras, madera rota,
quemada, pintada, etc.), tejidos de todo tipo, metales (chapas, bidones, clavos, tornillos, etc.),
otros objetos como desechos, juguetes viejos, tenedores, latas de conserva, etc. Se fijan sobre
un soporte rígido, capaz de soportar el peso de los elementos que se agreguen. Estos
materiales pueden modificarse aplicando fuego, pintura u otros tratamientos que alteren la
textura y color de los mismos.
Collage con relieves de pintura: Se realiza por acumulación de pintura, aplicándola en capas
hasta obtener el espesor deseado. Con dicho volumen de pintura se crean formas novedosas.
Admite el agregado de elementos como el aserrín, viruta de madera, plástico, etc.
Collage de flores
Los collages de flores son manualidades ideales para desarrollar la motricidad en los niños
pequeños. Este trabajo requiere de cuidado y precisión para que las flores no se dañen.
Algunos artistas emplean el collage como una de sus técnicas preferidas, con unas posibilidades
creativas muy sugerentes.
Uno de los modos artísticos más interesantes que ha dado el collage son denominados Poemas
Visuales o Poesías Visuales
El arte aspira a generar vivencias y transmitir sensaciones en los estudiantes a través de las
diferentes expresiones artísticas: artes visuales, música, danza y teatro, teniendo en cuenta
estrategias y actividades para el uso adecuado de los elementos y materiales de cada disciplina; de
tal manera que estas permitan expresar con claridad y pertinencia la realidad, las ideas, los
sentimientos. Ello generará la concreción de la sensibilidad y el fortalecimiento de la autoestima.
En este contexto, ser “educado” significa utilizar símbolos, leer imágenes complejas, comunicarse
creativamente y pensar en soluciones antes no imaginadas.
Se considera al arte como una interpretación de la naturaleza y el medio social. Enseñar arte
obedece a la necesidad humana de poder expresar ideas, creencias y valores, utilizando diversos
lenguajes, permitiendo un equilibrio afectivo y el desarrollo de un espíritu creativo y lúdico, que
está en constante descubrimiento y transformación de su identidad individual y social. A través del
arte se intenta materializar la interpretación de la realidad del estudiante, su capacidad crítica, su
postura frente a lo que considera bello; y se le ofrece un medio para apropiarse de la cultura.
En la Educación Secundaria, a través del arte se debe promover los canales de comunicación
gráficos, espaciales, musicales y/o escénicos. Estos permitirán a los estudiantes el intercambio de
experiencias y vivencias tanto personales como grupales, proyectándolos hacia una imagen
positiva y armónica de sí mismos.
– Collage
Fundamentos
El collage es una técnica novedosa que consiste en disponer y pegar trozos de papel, fotografía,
tela y otros objetos cotidianos sobre una superficie plana. El collage unifica el dibujo, la pintura e
incluso la escultura cuando introduce elementos tridimensionales.
Ésta técnica comparte con el ensamblaje (el caso de Kurt Schwitters) un principio de construcción
y fue un medio de investigación para los cubistas de principios del siglo XX. Aunque el collage no es
un invento del siglo XX, será reconocido como medio expresivo en este siglo. Algunos artistas
clásicos habían usado técnicas parecidas en el pasado, como cubrir con un papel parte del dibujo
que no les satisfacía. Otros precedentes se encuentran en el arte japonés de siglo XIV, en los
emblemas tribales africanos y en el arte popular alemán. La novedad del collage cubista radica en
la elección deliberada del artista de introducir un elemento real y, por lo tanto, un elemento no
pictórico, sobre la superficie del cuadro. El propio objeto cambia de significado al asociarse a otros
objetos o elementos. La técnica del collage como medio expresivo tendrá una gran aceptación en
el arte de las vanguardias - Cubismo, Dadaísmo, Surrealismo- y, posteriormente, en el Arte pop.
Es una manera de darle un toque de realidad a las obras de arte. Los materiales más usados para
desarrollar esta técnica son: Telas, Cajas, Cartón, Papeles, Fotografías, Objetos de metal, Prendas
de vestir, Recortes de periódico, Fragmentos de plástico. Una de las características que tiene
esta técnica, es que se puede combinar con otras. Generalmente utilizan collage en el dibujo y en
la pintura. Los futuristas y dadaístas desarrollaron e incorporaron distintas formas de aplicar
collage. Todo está en la imaginación y en la correcta selección de los materiales para desarrollar
un collage original. En la actualidad existen diversas formas de realizar collage, pero sólo tres son
las más usadas. Dichas aplicaciones son: Collage con papel y cartulina, Collage con materiales
sólidos, Collage con relieves de pintura
Rollage
El rollage, es una variante del collage picasiano y surrealista. El rollage consistía en recortar en
tiras, conocidas obras de arte para reconstruirlas desde una óptica contemporánea y personal.
Decollage
fumagge – collage
Fumage es una técnica surrealista inventada por Wolfgang Paalen en la que las impresiones están
hechas por el humo de una vela o de una lámpara de queroseno en un pedazo de papel o lienzo.
Más tarde fue empleado por Salvador Dalí, quien lo llamó “sfumato”.
Pintura con humo, más conocido como “Fumage”, proporciona interesantes texturas y patrones.
Puede servir como un medio de comunicación independiente, o como un enfoque innovador para
aplicarlo en otros medios de comunicación.
No es una técnica extendida. Los artistas que la practican con resultados profesionales se cuentan
con los dedos de las manos. Esto no es porque sea algo relativamente difícil. Creo que
simplemente es debido al miedo de trabajar con fuego y, posiblemente, por alguna inseguridad
causada por la idea de dominar algo tan etéreo como el humo.
Dibujar con humo presupone hasta el cambio de la postura y un ejercicio físico. No es una técnica
difícil, pero si presenta dificultades, el hecho de que hay que dibujar con el cuerpo vertical mirando
hacia arriba, aunque esto puede funcionar positivamente, puede llegar a corregir posturas a la hora
de pintar, pero en un primer momento puede ser una postura molesta. Las dificultades son
considerables. No se puede trabajar si hay una corriente de aire en el entorno. Es necesario estar
encerrado mientras se trabaja. Además, se necesita una construcción especial para realizar los
proyectos y, muchas veces, es aconsejable aguantar la respiración para que no se mueva la llama
y a consecuencia el humo, mientras se intenta hacer algo detallado.
Autores representativos.
Wolfgang Paalen
“Solamente dentro del surrealismo encontré la experiencia entera vivida, el heroico intento de una
síntesis integral que no admitía más separaciones arbitrarias entre la expresión plástica y la
poesía, entre la poesía y la vida”
Hacia 1937, Wolfgang Paalen inventó la técnica del “ahumado” (Fumage) que, a partir de los
rastros de humo producido por la llama de una vela sobre la superficie de una hoja de papel o de
una tela con pintura aún fresca, imágenes involuntarias, de un modelado vibrante y de un negro
aterciopelado.
André Breton vio en estas “figuras desmesuradas de un teatro de sombras, los rizos de la mujer
amada hasta perderse de vista en las tinieblas…”
Salvador Dalí
Conocido por sus impactantes y oníricas imágenes surrealistas, experimento esta técnica del
Fumage e incorporándola en algunas de sus pinturas. Dalí denominó a esta técnica, la técnica del
“Sfumato”.
Collage pop
Los más famosos artistas de Collage Pop son los precursores, Andy Warhol y Richard Hamilton.
Añado también a Robert Rauschenberg, que pasó del Expresionismo abstracto al Pop.
Mezcla de dibujos, fotografías, pinturas, y otros elementos gráficos. No hay elementos físicos
demasiado destacados, sino que el pegado de elementos se integra al conjunto.
Colorismo Pop.
Andy Warhol
Chiasmage
Palabra e imagen
Vivimos inmersos en una continua narración de imágenes que son portadoras de mensajes y
valores como acceso a una cultura visual (el Homo Videns contemporáneo se entiende y entiende
este mundo eminentemente visual de manera más intuitiva, veloz, universal y multimedia). De
esta manera “leemos la vida” en imágenes para narrar y narrarnos, enriqueciendo paulatinamente
el imaginario personal y colectivo como sustrato simbólico del conocimiento. Así, la alfabetización
visual ya no se asocia sólo a la lectura y escritura de textos, también a las “nuevas
alfabetizaciones” (visual, mediática, digital o emocional) que aportan otros lenguajes y
posibilidades. El lenguaje oral y escrito no deja de ser el instrumento imprescindible para construir
y comunicar el conocimiento, pero la comunicación lingüística también considera actualmente las
artes visuales como enriquecimiento de la experiencia cultural basada en lecturas híbridas que
promueven la capacidad de interpretar y producir mensajes combinando diversos lenguajes desde
una perspectiva crítica y creativa. Una propuesta de colaboración entre lo textual y lo visual puede
ser la imagen-palabra.
En estas muestras de “poetas visuales” o “escultores con palabras”, el discurso del texto como
elemento constitutivo del lenguaje permite construir, comunicar y transmitir ciertamente el hecho
artístico. Se ofrecen al espectador diferentes reflexiones a través de la palabra hablada, escrita (o
incluso la ausencia de ésta) desde múltiples soportes y ámbitos de presentación a través del uso
de la fotografía documental y el vídeo, por ejemplo. Así, también en el uso de la deconstrucción
del lenguaje a través de recortes o pasajes encontrados en los periódicos para ofrecernos nuevas
construcciones y por tanto, nuevos significados basados en el uso de fragmentos que adquieren
otro contenido y una nueva construcción narrativa.
El lector del “arte de la palabra” no se inscribe en el mero rol de observador que está frente a la
obra y simplemente contempla o mira. En el arte contemporáneo, el observador deja de ser un
ente pasivo para convertirse en un partícipe activo del hecho de la comunicación. Es el
“observador” pues quien debe completar este proceso otorgando significación a la mirada que
deposita sobre las imágenes y las palabras. Y para que la reflexión activa se efectúe, la obra tiene
que poseer ciertas características que provoquen este acto reflexivo tales como polisemia,
referencialidad externa, función poética, alteridad y un marco semántico que enfoque y delimite el
campo de la reflexión o lectura interior. Y también, que el destinatario posea la disposición,
voluntad y capacidad de reaccionar ante la propuesta y proceder a obtener sus propias
conclusiones. Estas dos condiciones no se producen de manera automática pues precisan de una
lenta aproximación lectora, plena de retos y quizás ambigüedades.
Sabemos que las imágenes permiten seleccionar qué y cómo queremos que la mirada entienda
una situación, idea o evocación. Las imágenes permiten el juego de la descontextualización
(seleccionar, fragmentar o tomar decisiones en la gestión de esa mirada) para enfocar o
desenfocar lo que sabemos de las cosas desde nuestro patrimonio de percepciones. La imagen nos
vincula a un imaginario que es nuestro “ser en el mundo” como identidad propia y auto-
construida. Y la palabra (el texto en general) también es un vínculo que desenrolla el ovillo de las
ideas, deseos o saberes para trazar su propio significado, pues tiene resonancias profundas con
ese otro territorio personal que es siempre la experiencia lectora. La narración encadenada de
imágenes y palabras será pues otra forma de escribir desde la multiplicidad de los lenguajes, otra
forma de leer y de leer-se en este texto continuo que es la propia vida. En definitiva, las imágenes
construyen también conocimiento a partir de experiencias concretas, de pequeños relatos o
micro-historias que permiten entretejer elementos narrativos que representan las distintas voces
o aportaciones de cada persona.
Es decir, la palabra condensa el significado de la imagen como inicio de todas las narraciones
posibles.
De esta manera, conciliar imágenes y palabras no es situar un pie de foto como añadido o
explicación a lo que la imagen ya ofrece como mensaje pues, además, la aportación textual que se
nos ofrece se sitúa estratégicamente en una parte de la imagen para enfatizar el significado que se
adapta a un lugar específico y confiere una particular narración. Esta mutua adaptación significa
también “imaginar” (o referir en imagen) el texto escrito para que tense, aún más, el hilo invisible
que une al emisor y al receptor. Es decir, para que lo que queremos representar sea “visible” para
el lector (incluso con su total libertad interpretativa) es necesario “escribir” desde la palabra en la
imagen y desde la imagen en la palabra. De esta manera, surge también un acuerdo sostenible que
no está exento de ofrecer una elección o “conflicto” lector y la organización del mensaje según la
propia necesidad o historia personal en la compensación de la ausencia y la presencia, el aprender
o el desaprender, el leer o el contemplar. Se enfatiza entonces la consciencia de sabernos seres de
no saber y en continuo proceso lector como actitud vital de aprehensión del conocimiento y hecho
humano de transmisión de cultura y valores que compartimos.
En estas muestras de “poetas visuales” o “escultores con palabras”, el discurso del texto como
elemento constitutivo del lenguaje permite construir, comunicar y transmitir ciertamente el hecho
artístico. Se ofrecen al espectador diferentes reflexiones a través de la palabra hablada, escrita (o
incluso la ausencia de ésta) desde múltiples soportes y ámbitos de presentación a través del uso
de la fotografía documental y el vídeo, por ejemplo. Así, también en el uso de la deconstrucción
del lenguaje a través de recortes o pasajes encontrados en los periódicos para ofrecernos nuevas
construcciones y por tanto, nuevos significados basados en el uso de fragmentos que adquieren
otro contenido y una nueva construcción narrativa.
El lector del “arte de la palabra” no se inscribe en el mero rol de observador que está frente a la
obra y simplemente contempla o mira. En el arte contemporáneo, el observador deja de ser un
ente pasivo para convertirse en un partícipe activo del hecho de la comunicación. Es el
“observador” pues quien debe completar este proceso otorgando significación a la mirada que
deposita sobre las imágenes y las palabras. Y para que la reflexión activa se efectúe, la obra tiene
que poseer ciertas características que provoquen este acto reflexivo tales como polisemia,
referencialidad externa, función poética, alteridad y un marco semántico que enfoque y delimite el
campo de la reflexión o lectura interior. Y también, que el destinatario posea la disposición,
voluntad y capacidad de reaccionar ante la propuesta y proceder a obtener sus propias
conclusiones. Estas dos condiciones no se producen de manera automática pues precisan de una
lenta aproximación lectora, plena de retos y quizás ambigüedades.
- Imagen y texto
TEXTO E IMAGEN.
Las relaciones entre palabra e imagen constituyen una antigua discusión entre los teóricos del arte
y los lingüistas, pues, debido a los avances tecnológicos, se ha convertido en objeto de interés para
disciplinas diversas, algunas de carácter técnico o sociológico. Esa nueva preocupación ha
devaluado la tendencia generalizada que veía la imagen como simple ilustración del texto. Ahora
se entiende con claridad que la imagen es un acto interpretativo en sí mismo, que puede ser tan
complejo y elocuente como lo es un texto escrito.
Para la teoría textual de la imagen, la noción de texto es el medio privilegiado de las intenciones
comunicativas. Es a través de la textualidad donde se realiza no solamente la función pragmática
de la comunicación sino también donde ésta es reconocida por la sociedad. De ahí su carácter de
proceso comunicativo, capaz de aceptar como constituyentes de igual grado tanto los signos
lingüísticos como los no lingüísticos.
Fue la semiótica estructuralista la que abrió una puerta para el estudio moderno de la noción de
texto. A partir de Hejlmslev, el signo ha ampliado su campo teórico bajo el concepto de relación: el
plano del significante se convierte en plano de la expresión y el plano del significado se convierte
en plano del contenido. El signo amplía su campo desde la dicotomía saussuriana a la
consideración de un acto o proceso que une dos términos, significante y significado. El valor de un
signo, en consecuencia, viene determinado por su entorno y ese valor, es decir, su significado, está
colocado dentro de un contexto.
Consideraríamos, de acuerdo con los postulados de Vilches311, que la imagen se configura como
un texto y, si se reconoce el texto como unidad de comunicación, la unidad pertinente en
semiótica, desde una óptica pragmática, no es el signo ni la palabra, sino el texto. En un juego de
actos de comunicación, los emisores y los destinatarios no producen palabras o frases, no reciben
e interpretan signos sino textos.
La actual necesidad de integrar imagen y palabra en una sola unidad significante y por tanto
textual, viene principalmente de la forma en que se han desarrollado las nuevas tecnologías de
comunicación. Los sistemas multimedia ofrecen la posibilidad de brindar la información en forma
escrita, gráfica y sonora al mismo tiempo. En la escritura electrónica, las palabras y las imágenes
pertenecen al mismo espacio, de ahí la facilidad para combinar los elementos verbales y los
visuales. Así en la pantalla del cine o del ordenador, como en los pergaminos medievales, palabras
e imágenes se integran hasta el punto en que el lector no puede diferenciar bien cuándo acaba el
espacio pictórico y cuándo empieza el espacio verbal.
Pero, esta circunstancia actual, con haber provocado un amplio debate, no es nueva. El verbo, la
palabra, en muchas civilizaciones tenía un significado sagrado y como tal era resguardado y
temido. Resulta interesante recorrer la historia para comprobar cómo desde los manuscritos
iluminados de la Edad Media a los grabados de los grandes historiadores del Renacimiento o a
toda la producción de obras ilustradas que proliferan a partir del descubrimiento de los nuevos
medios reprográficos en el siglo XIX, imagen y palabra han formado un todo que la moderna
ciencia informática y su ampliación al campo de las humanidades ha denominado hipertexto.
Entendiendo el lenguaje como un fenómeno social formado por un sistema primario de signos que
se fundamenta en un instrumento de pensamiento y actividad y se constituye como el medio de
comunicación más importante, la imagen en sí misma no es un lenguaje, pero puede formar parte
de él. Para que se constituya como tal en lenguaje, es esencial que posea un acto o faceta
comunicativa además de su justificación como instrumento de pensamiento y de actividad y que
obedezca a unas leyes o criterios para asentarse como lenguaje icónico.
Las consideraciones sobre la imagen y el proceso por el cual el ser humano la capta ha sido
ampliamente discutida y ha adquirido interés esencial desde unos planteamientos puramente
físicos, fisiológicos y también psicológicos.
¿En qué consiste el acto de ver? La descripción que hacen los físicos del acto de ver es conocida.
Se considera que los objetos del entorno emiten o reflejan luz, las lentes del ojo proyectan
imágenes de esos objetos sobre las retinas que transmiten el mensaje al cerebro. La imagen óptica
formada sobre la retina estimula unos ciento treinta millones de receptores microscópicos, cada
uno de los cuales responde a la longitud de onda e intensidad de a luz que recibe. Muchos de esos
receptores no realizan su tarea de manera independiente, entre ellos establecen equipos
mediante conexiones neuronales. De este análisis podría surgir la idea de que los procesos
correlacionados con la percepción de la forma son enteramente pasivos y proceden de manera
lineal del registro de los elementos más pequeños a la formación de unidades mayores. Sin
embargo, según la teoría de Arnheim, no se trata de que el mundo de las imágenes quede
estampado sobre un órgano fielmente sensitivo, sino que más bien es el receptor el que al
contemplar un objeto sale hacia él, porque la percepción de las cosas es una actividad
fundamentalmente activa, en la que metafóricamente el ojo actúa como un dedo invisible
recorriendo el espacio y sale a lugares distantes donde están las cosas, las toca, las atrapa, recorre
su superficie, sigue sus límites y explora su textura. En realidad los mensajes recibidos por el
órgano de la vista son tan sólo el comienzo de una compleja cadena operacional destinada a
elaborarlos, organizarlos y transformarlos. La imagen retínica ha de ser interpretada. En opinión
de David Marr, ver es mirar y saber lo que está ahí y dónde.
En este sentido, nos parecen interesantes las ideas de Arnheim al considerar que la visión es una
aprehensión activa, pues cuando un observador examina un objeto no opera nunca con la
fidelidad de una cámara, que lo registra todo imparcialmente. Ver significa aprehender algunos
rasgos salientes de los objetos, porque unos pocos rasgos salientes nos solo determinan la
identidad de un objeto percibido, sino que además hacen que se nos aparezca como un esquema
completo e integrado. Esta es la base para que elabore su teoría de “conceptos preceptuales”: la
visión trabaja sobre la materia bruta de la experiencia creando un esquema correspondiente de
formas generales que son aplicables no sólo al caso individual, sino también a un número
indeterminado de otros casos similares.
Por ello, el pensamiento psicológico reciente anima a considerar la visión como una actividad
creadora de la mente humana. La percepción realiza a nivel sensorial lo que en el ámbito del
raciocinio se entiende por comprensión. Ver es, por tanto, comprender y en la base de esta visión
y su compresión está siempre el elemento clave: la imagen.
Para Abraham A. Moles, “La imagen es un soporte de la comunicación visual que materializa un
fragmento del mundo perceptivo (entorno visual), susceptible de subsistir a través del tiempo y
que constituye uno de los componentes principales de los mass media (fotografía, pintura,
ilustraciones, escultura, cine, televisión). El mundo de las imágenes puede dividirse en imágenes
fijas e imágenes móviles, dotadas de movimiento estas últimas, derivadas técnicamente de las
primeras”.
• De complejidad (prestando especial atención al hecho de que no basta una mera consideración
de la complejidad de la imagen en función del número de elementos que la conforman, sino que
es imprescindible incluir en este terreno las competencias del espectador, el tamaño (ocupación
del campo visual), los grosores, la trama y el grano, las distintas cualidades técnicas (contrastes,
iluminación, nitidez, etc.), la presencia o ausencia del color, la dimensión estética y el grado de
normalización, ligado a las prácticas de copiados múltiples y difusión masiva.
La definición a la que nos referíamos, propuesta por Abraham Moles primero y Santos Zunzunegui
después, tiene la virtud de permitir una aproximación descriptiva, al considerar la imagen como un
soporte de la comunicación visual en que se materializa un fragmento del universo perceptivo.
El problema imagen/texto no es, pues, algo que se construye entre las artes, los medios o las
distintas formas de representación, sino que se trata de una cuestión dentro de cada arte y medio
individual. En resumen, todas las artes son artes compuestas tanto la imagen como el texto,
porque combinan medios mixtos, códigos, convenciones discursivas, canales y modos sensoriales y
cognitivos que en definitiva las convierten en lenguajes y como tales portadores de capacidad
comunicativa.
Cualquier lenguaje supone la existencia de un medio de expresión cuyo carácter dinámico implica
el desarrollo temporal de un sistema cualquiera de signos, de imágenes, de sonidos, teniendo
como objeto la organización de este sistema expresar o significar ideas, emociones o sentimientos.
Las leyes que regirían la constitución del lenguaje icónico vienen determinadas por distintas
disciplinas lingüísticas como son la gramática, la semántica, la retórica, la pragmática o la
morfología, pero los principios fundamentales que articulan los elementos mínimos de
significación vienen determinados por la semiótica.
- - collage tridimensional
- - objeto collage
El collage en el aula es una experiencia didáctica e interdisciplinar en la que puede participar tanto
la materia de Historia como la Expresión Plástica y Visual.
El empleo del procedimiento collage, con sus diferentes tipos y modos de trabajo, puede aplicarse
a cualquier curso o nivel, teniendo en cuenta que habrá que adecuarlo a la evolución gráfica del
alumnado. Como profesorado tuvimos presentes algunos de estos aspectos:
- Evitar definiciones y descripciones muy exhaustivas, que podrían ser interpretadas como una
receta a seguir, etc.
Son varios los aspectos a tener en cuenta. En primer lugar la libertad del lenguaje visual, en
segundo lugar los aspectos pedagógicos y su viabilidad como medio plástico. Pero no se debe
perder de vista el aspecto artístico, ya que nos encontramos con un medio de expresión que se
ubica dentro de nuestra época, y gracias a determinados artistas de este siglo que han investigado
y profundizado en el tema, se pueden comprobar las grandes posibilidades pedagógicas que posee
este procedimiento.
El collage como un medio de expresión cercano a la realidad que vive el alumnado a diario ya que
le ayuda a expresarse manipulando papeles ricos en texturas, colores, formas, cuya ordenación
responde a criterios tanto artísticos (composición, tono, equilibrio, armonía, cromatismo...) como
creativos. La creatividad, la fantasía, la imaginación se ven enriquecidas no sólo por medio del
propio tanteo experimental del alumnado interiorizando en primer lugar lo que fluye en su
interior, manipulando, en segundo lugar, con los papeles y materiales y por último, expresando,
exteriorizando sobre un formato de una forma creativa lo que ha querido manifestar, sino también
enriqueciendo sus conocimientos artísticos con el aprendizaje de técnicas y procedimientos
pictóricos que poco a poco irán ampliando sus posibilidades expresivas y artísticas.
¿Qué necesitamos?
Material adhesivo.
Pegamento en spray (3M Photo Mount es genial para encolar grandes superficies y collages bien
acabados).
Papeles comprados: folios, colores, texturas, gramajes, papeles vegetales, orientales, pintados, de
regalo, etc.
Papeles encontrados: infinitos! Estamos rodeados de ellos! Fotocopias de todo tipo, servilletas y
kleenex, de envolver, etiquetas, sellos, folios impresos, postales, fotografías, revistas, libros, cintas
adhesivas, tarjetas, folletos, publicidad, periódico, posters, bolsas de papel, mapas, planos, papel
de lija, facturas, textos, letras, dibujos nuestros reciclados, etc., etc., etc.
Tipos de soportes.
Papel muy grueso o cartulina. Podemos también experimentar en una libreta de folios gruesos,
tipo Moleskine, o en cualquier otra para tener un diario!
Otros materiales.
La rueda de color.
Nos es muy útil para lograr combinaciones de colores coherentes en nuestros trabajos. Se basa en
la ubicación de los tres colores primarios (amarillo, rojo y azul) y los secundarios colocados entre
estos (verde, violeta y naranja, que se forman por la combinación de los primarios entre si).
Atención: no confundirse con los colores primarios de impresión que son amarillo, magenta, cyan
y negro. Estos se basan en otro principio.
Para seguir experimentando: buscar los colores terciarios, que son los que se forman mezclando
un primario con un secundario.
Para seguir experimentando: si nos es difícil lograr una composición cuando usamos elementos
reconocibles (como imágenes de revistas, fotos), crear primero una composición que nos guste
con las formas geométricas y luego probar a “copiar” esta composición con los elementos que
queremos usar.
Este ejercicio nos sirve para observar el uso de tamaños contrastantes y en color.
La idea es generar tensión o interés en el área más “pequeña”, la que contrastará con el tono más
neutro y más “grande”.
La idea de este ejercicio es concentrarse en los colores de una misma gama y cómo las formas
pueden potenciar la idea que queremos trasmitir. Elegimos una imagen (por ejemplo el mar, la luz,
las flores, la tierra, etc.) e intentamos graficarla con colores similares, apoyándonos además con la
forma en cómo cortamos el papel o la forma que le damos a las piezas que componen nuestro
collage.
Para seguir experimentando: hacer lo mismo pero con conceptos en vez que con imágenes, por
ejemplo, alegría, calor, etc., y crear así una escala de colores, por ejemplo, del rojo al amarillo
pasando por muchos naranjas. Nos ayudará a tener un mayor control de los colores.
Distorsionar fotografías.
Este ejercicio básico nos acerca al trabajo con imágenes reconocibles y todo lo que podemos
componer con ellas a partir de una sola imagen.
Para seguir experimentando: hacer mosaicos, probar mezclar dos fotos distorsionadas en un
mismo collage, “tejer” las fotografías o entrelazarlas.
Para seguir experimentando: iniciar la composición fijándose en lograr copiar la parte negativa de
la obra que estamos copiando. Copiar cuadros tanto figurativos como abstractos. Hacer
abstracciones de cuadros que nos gusten, es decir, simplificar al máximo las formas y ver cómo
están compuestos.
Este proyecto consiste en aplicar los experimentado anteriormente y crear un collage fijándonos
en los elementos de diseño, en el contenido (qué imágenes usamos? Qué historia queremos
contar?), y la forma (cuántos elementos utilizo? Es necesario hacer un fondo que no sea sólo
papel?). También veremos que podemos incorporar elementos de transfer de fotocopias y lograr
imágenes transparentes sobre nuestro collage.
Para seguir experimentando: incorporar textos en la composición, probar con fondos o sobre
fondo plano, pintar sobre nuestros collage, tomar notas sobre qué es lo que nos inspira, buscar
hasta encontrar el tipo de collage con el que nos sentimos más cómodos! Recordar!
• Si no queremos un “collage puro”, podemos crear un fondo o utilizar cualquier otra mezcla de
técnicas, como por ejemplo hacer collage sobre antiguos trabajos nuestros.
• Una composición interesante se logra cuando los elementos (línea, forma, textura, valor, color y
espacio) se organizan de tal manera que dirige nuestros ojos por toda la obra. Y para esto nos
ayudamos de los principios básicos de diseño (unidad, variedad, equilibrio, énfasis, movimiento y
ritmo, contraste y patrón).
• Crear un foco de atención potente nos ayuda a “comenzar” a componer, esto es, un elemento
que se vea “de golpe”, que capte primero nuestra atención.
• No saturemos nuestros trabajos poniendo en ellos todo lo que nos gusta, es mejor trabajar con
varias obras a la vez.
• Observación del medio natural y sociocultural como medios que genera la comprensión
espacial.
Evaluación diagnóstica
Análisis descriptivo.