"Investigación sobre un mundo que cambia" CEI'|TRO DE DOCUi{EITTACIO}I
Fascículo 12 ABYA .YA[A
s[ PtlNfiD0 y las
Posiciones Corporale$
FRANCO ROVERE
twililxwwt
Dibuios de
Franco Rówre
h
mund,o shuq,r
Cenüro de Documentación, Invetigación y publicaciones
SUCUA (Morona Santiago) Ecuador.
-
PRESENTACION
Este fascículo trata de dos argumentos
muy distintos, como indica el mismo título.
La primera parte ofrece una serie de pei-
nados tanto shuar como achuar.
En cuestión de peinados los shuar tradi-
cionales han sido verdaderamente refinados.
Ahora - y es una lástima - el pelo corto
ha llegado a indicar "civilización", así que han
casi desaparecido las melenas. Es verdad que
muchos jóvenes han recuperado por el camino
de la moda lo que habían sacrificado en aras
del "progreso", pero no se trata de las cabelle
ras tradicionales, con el corte inconfundible y
los arreglos tan típicos.
Entre los achuar el viejo estilo permane
ce casi intacto, pero ya se ve amenazado, y
muy de cerca.
El contenido de la.segunda parte podrá
parecer menos justificable, pero es suficiente
una mirada a los dibujos, para ver que se trata
de un tema muy interesante.
Todos los hombres de un mundo no tec-
nificado realizan una serie de acciones muy
parecidas, pero cada pueblo las hace con un
est¡lo peculiar, que un ojo experimentado dis.
tingue con facilidad.
Hay muchas maneras de manejar un ma-
chete,.de estar parado conversando, caminar,
Una posición que para algunos parece del todo
"natural", para otros resulta sumamente inco
moda. La manera de gesticular de los tatinos
mientras hablan, resulta un tanto ridícula pa-
ra los nórdicos. para los montañeses de los Al_
pes puede parecer obvio que,caminando a cier-
ta altura el paso sea lento, largo y pesado, pe-
ro los indígenas andinos caminan a alturas
iguales y mayores con pasitos rápidos y cor-
tos.
Las mujeres shuar pueden estar horas serr
tadas con las piernas tendidas, sin apoyar la
espalda; para mí semeiante posición se me
vuelve una tortura a los pocos minutos. para
cargar un peso algunos utilizan preferente-
mente la espalda doblada, otros los hombros
y otros, como los shuar, hace buena parte del
esfuerzo con la frente y la cabeza. . .
Esta parte de fascículo, entonces, quiere
captar cierto estilo de los shuar.
Se trata de algo nada fácil. No habría in
tentado esta empresa si.no hubiera podido
contar con las ilustraciones de Franco Rovere.
Para este trabajo el dibujo es todo y Franco
no solamente domina una técnica, sino que co-
noce a fondo tanto a nivel teórico como prac-
tico, la vida del pueblo que describe.
El ha tenido ocasión de estar entre los
shuar de varias partesr los achuar de Wichim,
lpiak, y Pumpubntsa y ha visitado también la
región de los aguarunas, en Perú.
El Centro de Documentación MUNDO
SHUAR ha puesto a su disposición todo el ma-
terial fotográfico disponible. Particularmente
utiles losdatos que le ha proporcionado Juan
Arcos, de Tsuirim.
Juan Bottasso
Macas, Mayo "1977
F=?ilArEl
t
Es notable que entre los shuar y achuar
los hombres cuidan y arreglan la cabellera mu-
cho más que las mujeres, que sueten derarla
suelta.
Los jóvenes comienzan a arreglarse el pe
lo cuando entran a formar parte del mundo
de los adultos.
Peinado shuar completo, con todos los adornos ( la cinta se llama
"tsukanká apujtai" ). El tentém que aparece en el dibuio se usa especial-
mente a fo largo del Santiago y en la región de Tamora-Gualaquiza.
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Peinado achuar, con "tawashap" (corona), "jinkiamatai"r "akunti",
"lGris", "shauk" y "tayu ukunch".
6
Hombre shuar,
con el pelo suelto,
visto de perfil.
Hombre shuar
con el pelo suelto,
visto de frente.
Peinado shuar-
sin adornos.
Se recoge el pelo en
la nuca, se tuerce y
se envuelve alrededor
de la cabeza y se fija
con la peinilla.
Peinado shuar y achuar:
se divide el pelo con
la peinilla y se amarra
la trenza posterior con
una "tirinkias".
Peinado shuar:
el "etsemat" envuelve
a la trenza amarrada
con la "tirinkias".
" Etsemat" envuelto
alrededor de la cabeza.
Las plumas de tukán se
hallan en la frente.
Generalmente se ponen
también aretes y
collares.
Peinado shuar y achuar,
con trenzas laterales
("akaiik").
/
,7
7t
Corte de pelo
de la mujer.
Corte de pelo
de niño.
l0
FASES DEL PEINADO CON ETSEMAT
ll
Punto de Partida:
cahellera suelta.
Comienza a peinarse con
la peinilla (temásh).
l2
Piolita de algodón
(tirinkias) con flecos de
plumas de tukán.
Se recoge la melena
sobre la nuca para
comenzar a amarrarla.
t3
Manera de amarrar.
Una vez amarrado el pelo,
se controla que las
plumas lleguen
hasta la frente.
l4
Cinta (etsemat)
con franias largas a
manera de piolitas.
¿r
Colocación de la cinta
En la boca tiene una de
las piolitas del fleco
(externa) para
¡rsegurar el etsemat.
t5
Eletsemat
envuelto.
La piolita que
tenía en la boca
la pasa en medio de
las demás y envuelve
dos veces alrededor
del moño.
t6
Con la piolita del otro
lado (interna) se
dan dos vueltas.
Se amarra.
El pelo Y las Piolas
del etsemat se trenzan
entre ellos.
-\
Esta trenza se envuelve
alrededor de la cabeza
(las plumas quedan
en la frente), Y se
las asegura detrás de
la oreia con la
peinilla.
Peinado acabado
con etsemat.
F Tsr¡kanká
apujtai
(o jinkiamatai) con
plumas de tucán.
Tsuk. apujtai
(o jinkiamatai) con
pelo humano
(má usado entre
los achuar).
1g
Se amarra con la
tirinkias y el Tsuk ap.,.
de plumas.
Los mismo, con el
tsuk. ap. de pelo
humano.
20
Añade el etsemat
envolviéndolo como
arriba.
^¡
Se hala el
tsuk apui. hacia
abaio, hasta que las
plumas toPan con
el etsemat.
2l
Hombre con
tsukanká
apuktai.
22
EEIFI ?AE!
La lengua shuar basa su sistema numéri-
co en el cinco; como referencia se usaban los
dedos de las manos.
La situación actual le ha urgido la buy
queda de una nueva terminología, a base de
neologismos.
23
Para hacer el número uno
se abren los dedos de la
izquierda y se cierra el
meñique, indicando con
el índice de la otra mano.
Así se sigue para los
demás números.
Número diez.
24
Después de haber contado
diez, se recomienza.
I
//t
,/ Veinte
25
Muchasveces ( untsurí )'
20
LL=VAE!
,^ AFIMA=I
El shuar ha sido esencialmente un gue
rrero y un cazador. Esta característica suya se
descubre fácilmente en la solemnidad con que
lleva las armas. Estas lo acompañan continua
mente, especialmente en la conversación ofi-
cial.
27
Manera de llwar la bodoquera, caminando.
28
Q
Manera de llevar la bodoquera en el monte.
2g
A
Manera de sacar la flecha de la "tunta", teniendo
la bodoquera.
30
a
a
Manera de enfilar la flecha.
3l
Manera de soplar en la bodoquera.
32
^
Manera de llevar la escopeta
33
Otra forma de llevar la escopeta.
34
-
{.
I
I
I
l3
{
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I
i
I
Así llevan la escopeta cuando están de cacería, y la t¡enen lista para el
uso.
35
Generalmente la lanza se lleva sobre el hombro como la bodoquera y la
escopeta. En el dibujo el hombre está listo para usarla.
36
5
=?LEAFI
a Así como en la guerra, el secreto del
shuar en la cacería es la astucia.
Antes de la introducción de la escopetay
la carabina, él disponía ( y aun usa en gran ee
cala ) de un arma absolutamente silenciosa,
que le permitía disparar sin hacer et menor
ruido: la bodoquera.
Además posee una habilidad consumada
en imitar a los animales, para que se le acer-
quen y pueda alcanzarlos con seguridad.
a Aquí se dan.sólo unos ejemplos del em-
pleo de las manos para silvar, pero la variedad
de sonidos que pueden emitir es casi ilimitada
Los silbidos son también típicos de los
bailes.
37
Para imitar a un pájaro,
durante la cacería.
Para imitar a un mono.
Para imitar a un mono.
38
a
Para silbardurante un
baile.
Para silbar durante un
baile.
3g
40
a
E|E EAM'FII'
La necesidad de andar por los estrechos
senderos de la selva ha acostumbrado a los
shuar a caminar en fila.
Marido y mujer jamás caminan uno a la-
a do del otro: ellos en público nunca exteriori-
zan sentimientos que indiquen familiaridad o
cariño.
A veces se ha juzgado como una actitud
de superioridad la del hombre que camina con
la sola arma al hombro, m¡entras que su mtr
jer carga al niño y todos los enseres. pero se
trata de algo perfectamente justificado en el
medio.
En la selva el hombre camina entre insF
dias: enemigos y animales pueden salirle al pa-
so en el momento más imprevisto. Estar en
condición de intervenir con presteza es cuee
tión de vida o de muerte para él y toda la fami-
lia.
4l
De visita. El homb.re suele c¿minar adelante.
Cuando, además de su muier, hay otra muier pariente,
la esposa camina adelante, y la otra detrás del hombre.
42
a
Cacería
43
C-am i nando normal mente.
44
I
,af
I
t-
..
Manera de cargar a los niños. cuando estos ya caminan solos, no suelen
llevarlos de la mano.
45
A
46
HtIE=FEE|
la
El shuar, que v¡ve muy a¡slado y no tie-
ne otras estructuras soc¡ales además de la fa--
milia ampliada, cultiva las relaciones por me
dio de frecuentes visitas, durante las cuales las
conversaciones son interminables y las liba -
ciones con chicha abundantísimas.
Toda visita y conversación está rodeada
por un ceremonial bastante prolijo.
Los asuntos de cierta importancia se tra-
tan en una sesión formal. Sería signo de pési-
ma educación afrontar un problema de pie, en
la calle o fuera de la casa. "Seré un perro para
que me hables de esto parado ? iNo tendré
una casa para sentarme y conversar? ',.
47
El dueño de casa se sienta en el "chim pí " y los visiantes en el "kutanK'
La mujeres, si se sientan, lo hacen a lado o a los pies del marido. No se
les ofrece asiento.
Durante la conversación suelen escupir abundantemente y con gran
energía, poniendo el índ ice y el med io entreabiertos, delante de la boca.
48
i.
I
I
¡
¡
!
Manera de tener la,,pinink',
fg
Para @ir chicha.
50
q
!.
i.
Desprrés de ofrecer la chicha, ta mujer da ta espalda al huésped.
5l
r(1-:--.-'.
'\"=,
td'I"
I
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Especialmente entre los achuar, las mujeres insisten mucho para que s€
tome chicha. Cuando ya no se quiere, se debe rwhaza¡ con 'decisión.
52
CEI{TRO DE DOCUiIEl{TA CIOf{
ABYA -YAIA
h
=ALHEIII
Lo más solemne y típico es el saludo for-
mal, especialmente entre dos desconocidos,
'
cuando un tercero los presenta.
Para dar una idea de la solemnidad de es
te rito puede resultar útil consignar aquílbdes
cripción clásica que Enrique Vacas Galindo,
nos dejó en su famoso "NANKlrUKIMA". El
a estilo podrá parecer un tanto ampuloso y el
concepto de "civilización" superado, pero er
to no quita que estas páginas estén cargadas
de una eficacia singular.
53
" He aquí aI mornento en acción dos actores del üama más eryléndüo y anobndt
gue janÉs yieron los tribunales de Grecia y Roma, ni lospailamentos del¿ mcdqlrn Eu-
ropa; drann vqúdmmente irrdesiptibl€, ew es menester peencárlo para fomnr*
ca bal iCea ; nuna d,ata naron ríos de elanencia an a¡¡eba adca Demostene s y Cicaón
y Ia acción y gestcs maravillosos de Mirabu y lacor:dañe no supera¡orl nó, aI gesto y
accián salvap sí, pao naturaleq patéticos elr.tizadoresy nrblirnes de lc jíraros
No son homhes, Iectc, los que te presntq son leones: si los leones habhsen en-
creqparían h meleta, eriz¡ían eI lomo, s¡,qñirían Ia hinclnü cp,b, daúan c(De$ rnove
rían todos los rniernhos del ancrp y scría s¡ pahbra ráp*la y brilana cuno relámpgo,
terrible y atorndora como trueno; eI tono de voz rercIaría Ia fuqza de sr eqpiritu y lo
formiüble de sus proyectos R¡es esa es h dísusión y üatúb de lc jíraros: h ve d.e
Estenc, eI arcr¡n todo entra en aeiór+ Ios pies y hs mtnos se mucr.el\ d pecho espacio
so se hinclra, los ojos anoftn canEl¡aq b frente ba'lla conp b de un soberanq b caba
se sacude, h abr;lle: se der¡ama W toda b espfu desr¡uda,'cee el espctadc encoft
tra¡se erca de doshombespceidosdel danonio, porb agibciór\ hvdrrllr;rcia, hvoz
atrotndq'a, Ia fueta de fuir,gilr,ción oon gue Inblan;pa¡ácr;le a vecesasistü a una dipua
acalorad¡'sim a en la que aü conrincente deqplrega un lu¡o de eloatencia y auüción que
eI misrno no pr,rede cgntena.
Mr'entras el uno declana, va repitiendo el oÚ.o: si, nq que núq gue ta¿ Pu€s bb4
asi es . . . . . hasa que Inya tqmfundo; yasí entone tonn h palaba, mienaas el pinr
ro se pone á repetir: si, nó guó n¡áq etc - ., . Ia nÉsnotable eshnpila y pecipita.
ción con que hablan; apenas e alana a prcibir hs sílabas gue pronuncian más a¿entua'
das Los ¡nacabeos mtsn¡os, aungue harto instru¡dos er¡ el iüo¡tn, confiesan gue mucha
veces no pu.eden com¡rerda lo que dicen los¡iraros
on.rúo tre preis de czdces que no
I¿s vin'as son ¡rn¡cha,q ton'wrsa entre dos o
necesiüan de tribuna y al aire lih:g como O' ConrcIl: y entonoes inngitnmos que
ac1a.n¡,n
bega de de¡norubs u otras tantas parels de leone$ dqranando nuóles de h ela,uencia
máts anebatadon y tcrrible. Inngirnnw antro ¿üvaros d" pie,los dc frena a l6s doq' es
beltoq, robustoq de miemhos fcnüos y üen pogciomdoq ctñilos el terdann, pinb-
raidos y vestldos de g6b; con bn2sah matp, atdbrdo en ver4pnal ¡odeados ¿orno
de utn atmó5fen de fu¡or, arengátú* y dislerttbrño sohe el pcvenú' de h tribu, de Ia
famíIia y y anlyíhmbnto de los enem$os
pr.oph perso¡¡¿l
I-a lana vibra en la nano npiü y territüe: F¡ee que Ya a da¡arse en el pecho del
adyersario @ntrlincente que le min imptbrito; unas veoesretrooedg ottias s iliriga' pa
el cosbdo, pt Ia efu, porlospieq fqnnndo¿eAsy¡¡ipidaseqpiaC y odas e.la hace
blandir con fu¡lu¿.l destr:ea. Ila'bla eI iívarc de bafr,,a.T de vang.nzs o asesinatos; parece
gue no Inbla éI sino ta hna, o mejc, Inbi6 el jíuato, peroh bnavaraliatdo su pa-
Iabra.
54
l
ra
Ai¡ÍÁ - ii'ii
En la civilizacián modertr' h electricidad
do; en el oc&no las conients agian Ia ¡'nrnensa mole de a(pa, pata pwitiarla; en h at
mósfer4 Ia chispa de fuqo vibadora es la causa de tantos fenórnenosfÉicos aunno co
tpcidos y apenas expüados: ente los jívaros todo esto Io Incr- Ia lana.
I-a lengua indudablemente se p¡esta a maravílla para esos patéticos y asombrosos
lances de,l eqpiritu hunnno, tan ,unra[es a Ia raa inteügente,bücon y fqu de stos
salvajes, y tan a menudo y adminblemente desrlmpfndos por ellos
¡Oh! e1 un idionn pafrlto, füosófitrq sentinrentaf sonorq armoniosoy concirc;
de una energiz *rneinte al ánimo auúz de guienes 1o rnnejan; quias rÉs rico que nin-
gín idioma ewopro en Ia prte entimenáL, zoológia y btáüca, y como ninguno en
eI mundo, en Ia expesión grafia de los efectoq tenible de h tntlrraleg/,'. Itasa &,nús'?/,i
nimima phná, hasa eJ insecto más diminuto de los i¡¡finitos árbo.les y animales . gue
pueblan esas selvas a)enan un no¡nhre propia Nínguna lengua como Ia jívar4 describe
tan al vivo el fngor del rayo, elrugído de la tempesad, el bamido del hunán,los golpes
estupendos del combte, h np*lez da'aadora del inenüo, los ayes dolorosos y horro
rosos desesperantes de h muqte . . . . . Tiene intfr jecciones mil: eI auxiliar ser enÚ,a en
la fornación de todos los verbos, a h manqa gue las desnencias del nombrc latino en Ia
i
fcrnnción de los casos,' ¡qué combircciotres tan enárgias y concisaq gué figuns an vi
vas, qué imágenes tan brilhntes! . . . . . connzon dijo un conocedorde esta na y dela
h lengua: " Si los .¡ivaros fuqan civíliados, serán los rne¡'ores poeas del mutño . . . . .,,
(Enrique Vaas Calindo O.P.
Nankrlrkirna, Ambto 1895,
ps - 79- 84) -
55
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59
Resumen de los cuatro movimientos.
60
j
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J
I|AFI?II=
Los que se dan aquí no son sino unos
pocos ejemplos, relacionados con la vida cuotidiana.
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Manera de trepar
02
'l
t¡
Manera de cargar hojas de palmera para el techo
63
Manera de tocar el Pinkiui
61
la
Manera de tocar el "tumank"
Manera de tocar el tambor
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Hombre que toca el
"tuntui"
06
E|TIFIM?FI
[¿ cama shuar es dura y sana.
La región quo los shuar habitan es enorme
mente húmeda, así que muy raramente las no-
ches son cálidas; antes b¡en, a veces son fran-
camente frescas.
Antes de la introducción, de la cobija
(hoy bastante extendida) para taparse se us¡r-
ba tan solo el tarachi de la mujer y, a veces, la
fibra del árbol "lGmush".
Pero lo más eficaz para defenderse del
frío la humedad ha sido y sigue siendo el fo-
y
gón a los pies de la cama
07
Hombre que duerme solo. Ahora se hace bastante uso de cobijas Anta-
ño el hombre se calentaba sólo con elfogón.
08
I
I
Elfogón calienta los pies,
60
La cama de los casados; a menudo está rodeada por una especie de
pared de guadua.
La pareia se tapaba con el tarachí de la muier.
ñt
F!??tIALEg
EEFIEMIIFI?ALE=
Aquí se ¡lustran tan solo a¡gunos actos
en los cuales se hace uso de alucinógenos, p&
ra haflar fuerza, al entrar en contacto con el
Artftam.
El farículo "A"3 y otros de MUNDO
SHUAR, como los de la mitología, ilustran la
función de los alucinógenos.
7l
Para soplar zumo de tabaco
72
I
ra
t¡a
El que tomó sustancias atucinógenas duerme boca arriba
73
!
para ahuyentar a los rnalos espíritur
El bruio ag¡ta una rama'
l4
a
ql
El brujo chupa al enfermo en la parte dolorida,
75
?
76
Ia
MLl.'fEFI
¡
la
Una de las cosas que más llaman la aten-
ción es la capacidad que t¡ene la mujer para
cargar pesos, haciendo casi todo el esfuerzo
con la frente.
Ella acompaña constantemente a su espo-
so cuando se desplaza, cuida de las huertasrde
los niños pequeños y t¡ene bajo su o<clusiva
responsabilidad la preparación de los alimen-
tos.
Entre los shuar ( menosentre los achuar)
no es incumbencia suya hilar, tejer, y preparar
adornos.
Estas actividades las realiza el varón-
7t
!
Muchas veces la muier trabaia en la huerta doblando solo la cintr¡ra
:
Otra posición típica: LJna rodilla en el suelo.
78
i
I
I
j
l
!
La mujer puede estar muchas horas sentada, trabajando o conversando,
con las piernas totalmente extendidas, a menudo sin apoyar la espalda.
ra
Mujer que prepara la chicha
79
:
Antes de servir la chicha, la muier la cierne, golpeando la "tsatsa" soüre
la "tsapa".
80
Mezcla le chicha y limpia
el borde de la pinink
tr
,
Después se lleva los dedos unidos a la boca
-
8l
Manera de llevar el "tukúnap"¡
(carrizo que adorna el labio inferior)
8g
I
j
FAFI?EI
l¡¡.
t
Una de las cosas que más admiran en la
muier shuar es la fuerza física y moralcon la
que afrontael parto.
La muier shuar tradicional da a luz sola,
en la huerta, y se ocupa ella misma del niño
recién nacido.
Los sicólogos tendrían campo para estu-
diar cómo esta manera de traer al hijo al mulr
do y de tratarlo en sus primeros instantes de
vida influye en la formación de su carácter.
83
-t
La mujer se da cuenta gue es inminente el momento de dar a ruz, cuar>
do, tocándose la extremidad de la cabeza, siente un cator muy intenso.
81
I
ia
La mujer suele dar a luz
sola, en la huerta, agarrandose
con ambas manos a un palo
y haciendo fuerza. En el
suelo coloca hojas de plátano.
a j
El palo puede también
ser vertical.
Durante el parto conserva
puesto el tarachí.
Se coloca un cordón bastante
apretado y lo va bajando
a medida que baia el niño.
85
Ella misrna coge a su n¡no
con las manos, Pafa
colocarlo sobre las hoias
de plátam.
7'//4
\\\\ ñ'.\\\\\\\\-.
\r \t
-s-_:__:_ L\\".' $).'..' '. \--a
Después con una estac¡r
de guadúa corta el cordón
umbilicaly lo hace pasar
entre el dedo anular Y
el meñique, teniéndolo
contemporáneamente
entre el pulgar Y el
índice.
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8E
f
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Anuda el cordón umbilical
a
87
,
a
Se saca la placenta y la entierra
88
I
e
J
Eaf¡E
Aquí se ilustran solamente dos posicio
nes de los que bailan: la de las muieres, que se
mue\ren rftmicahente con'saltitos óortos, al
son del tambor y del pingullo, y el baile típico
de la fiesta de la chonta.
En este último caso más que de baile hay
que hablar de "ronda".
8g
Muier con Shakap danzando
00
a
lr
Las mujeres bailando tienen una mano ( o las dos
)
a la altura de la cintura.
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=HtIAFI
I
EL AI!tIA
Los Shuar se bañan con frecuencia: para esto
disponen de ríos abundantes
Pero en la casa economizan el agua gue traen
de vertientes no siempre muy cercanai.
g8
I
Las que traen elagua son siempre las muieres'
Para iransportarhlsan unas calabazas (yumi)
introduciendo el pulgar en el aguiero del cue-
llo.
9{
I
l
,a
cEltIR0 Di ccf :trr: irAct0l¡
ABl,l "!:i*A
Para lavar las manos introducen antes el agua
en la boca.
\
t
,
Así hace la mamá para lavar a los pequeños
a
95
¡.
INDICE
Página
Presentación.... 1
El peinado 3
Varios tipos de peinado 4
Fases del peinado con etsemat . . . . . . 11
Manera de contdr 23
Manera de llevar las armas 27
Para silbar con las manos 37
De camino 41
La conversación con el huésped 47
El saludo oficial 53
Movimientos varios 61
Para dormir 67
Actosritualesyceremoniales.. 71
Posiciones de la mujer 77
El parto ..:.. 83
El baile 89
Ef shuar y el agua 93
Fascículos de MUNIX) SHUAR
PUBLICADOS O EN PREPARACION
#
I
I Serle "A". REDESCUBRIENIX) NUESTRO MUNDO.
Au"l
lI
I
1. Animales.
1. 2. Actividades y técnicas.
I
3. La familia y la vida social
i 4. El cuerpo humano y las plantas medicinales.
I
t
5. Plantas.
í ¡.8''.
'i Serie
,Roja
INVESTIGACION SOBRE UN MUNDO QUE CAMBIA.
1. La educación entre los Shuar. (Lcdo. R. Mashinkiash').
2. Una comunidad Shuar en proceso de cambio.
(C. Ochoa y Luz M. Sierra).
3. Un grupo Shuar marginado y dependiente
(C. Amaluisa y M. SegoYlgJ,
4. La integración del estudiante Shuar en su- grup-o gocigr|.
" (r,cdo. ¡. ¡intiach').
5. La salud y la alimentación. (A. Kroeger,- E. Ilecková).
6. La evangelización del pueblo Shuar. (P. A. Sainaghi).
7. La iglesia Shuar: nueva presencia y nuevo len_guaje. - .
- (p.S.Broseghini, J. Arhalot y otros).
8. Reseña bibliográfica. (J. Bottasso, C. Rieleh, C. Zanutto).
9. Educación radiofónica blcultural.
Serie "C"i PROCESO DE ELABORACION DE ARTESANIAS.
Verde
1. La casa Shuar. (César Bianchi y Shuar de Mutints).
2. Trarnpas, (ldem).
3. Hilos, tejidos y pieles, (idem).
4. Canastos y redes, (idem).
5. Alfarerfa, (idem).
6. Armas, (idem).
7. Instrumenüos musicales, (idem).
8. Navegación y pesca, (idem).
9. La oocina, (idem).
I 10. Utensilios y manufacturas variás, (idem).
11. Adornos, (idem).
12. La Tsantsa, tatuajes y pinturas faciales.
l- (G. Bianchi, F. Rovere).
l,r+ۃrE{irF-,- - -T
t
Fascículos de MUNIX) SHUAR
(Oontinuaclón)
Serie "D": SITBSIDIOS LINGUISTICOS.
Violeüa
1'
1. Aújmatsaüai, Yatsuchi! Vol. I (AijÍu Juank).
Manual de aprendizaje de la lengua Sbuar.
2. Aújmatsatai, yatsuchi! Vol. II (idem).
3. Aújmatsatai, yatsuchi! Vol. IU (idem). -:
4.VocabuIarioCastellano.Shuar(pp.J.Rivadeneira,C.Zanutto).
5. Primeros pasos: Comenzando el estudio del idiom¡ Shuar.
(AA.W.) -l
6. Diccionario enciclopédico Shuar€astellano (AA. W.)
7. Formas verbales Shuar (Sor. G. Martfnez, p. V. Calleja).
Serie "E": EII\IOHISIIORIA.
Au¡arillo
l. I¿ Nación Shuar. (A. Costales).
2. Aportes para la historia de Macas.
(i¡troducción de José M. Vargas, O-P.) :
3. Nankijukima. (E Vacas Galindo). r I
Serie "F": IUITOII)GIA
Asul bronce
1. ARIIIAM: miüos y ritos para propiciar a los espfritus
(P. S. Pelli-zarO). I
2. TSIINIC: mitos y ritos de la pesca, (idem).
3. IIWISITIN: mitos y ritos de ts5 chqrn¡nes, (idem).
4. liltE: mitos y ritos para obtener la sal, (idem).
5. AYUMPUM: mitos y ritos de la guerra, (idem).
6. ETSA CAZADOR, Y cttERRtRO: mitos y ritos de caz8, (idem). ' :.
7. ETSA CMLIZADOR: mitos y n@iones de ética, (idem).
8. NIINKUI: mitos y ritos de la bwrta, (idem).
9. TSAIiIIISA: mitos y ritos de la cabeza ortads, (idem).
10. SEAI(AIM: mitos y ritos del desmonte, (idem). 2
11. I{AYAS: mitos y celebraciones ¡rara ahuyentsr las culebras.
12. f$¡IANCH: mitos y ritos de los difu¡tos, (idm).
Serie "G": CIfNT(}S.
Cefé
l. Cantos de ar¡or (recogidos por A. Tsamerai¡t y B. l¡fá¡brlrn¡r).
2. Cantos de guerra, (ióem). -i
3. Cantos del bruJo, (idem).
4. Cantos para los muertoa, (id€m).