26 de agosto
Falacias (del latín fallere `engañar', `quedar inadvertido', `ocultarse', `escapar a la
5 atención')
Una falacia es cualquier tipo de modo argumentativo indebido que parece demandar
nuestra convicción y ser decisivo de la cuestión tratada, cuando en realidad carece de
perfección y corrección argumentativa.1
Dice I. Copi: "[...] definimos falacia como una forma de razonamiento que parece
10 correcto, pero resulta no serlo cuando se lo analiza cuidadosamente."2
Es importante aprender a reconocer falacias para examinar nuestras
argumentaciones y para señalarlas en la posición contraria durante un debate. Cuando se
reconoce una falacia en discurso oponente, no es necesario ni conveniente indicar la clase
de falacia, sino demostrar cómo o por qué un aspecto es falaz en ese contexto dado (porque
15 puede no serlo en otro). También podemos someter a examen nuestro propio alegato, para
eliminar falacias inadvertidas.
Las falacias pueden ser accidentales o deliberadas. No hablaremos aquí de los
engaños manifiestos (que no convencen a nadie), sino de aquellas formas de argumentar
que persuaden a partir de un error, de una impropiedad.
20 Seguiremos la clasificación de las falacias de Freeley, y la completaremos con la de
Copi.
Falacias de evidencia: la evidencia es el material en bruto de nuestra argumentación que
sirve para probar nuestros razonamientos: datos, definiciones, hechos. Aun cuando una
1
Austin Freely. Argumentation and Debate. Critical thinking for reasoned decision making.
Belmont, California, Wadsworth Publishing Company, 1993, p. 179: "any unsound mode of
arguing, which appears to demand our conviction, and to be decisive of the question in
hand, when in fairness it is not." (Apud Richard Whately. Elements of Logic. boston, James
5 Munroe and Co., 1848, p. 143)
2
Irving M. Copi. Introducción a la lógica. Buenos Aires, Eudeba, 1962, p. 59.
evidencia sea verdadera, esté suficiente probada, tenga vigencia, puede no servir para
sostener un argumento: se hace imprescindible someter las evidencias a un examen para no
cometer una falacia en el empleo de la evidencia. Respecto de ellas, podemos formularnos
algunas de estas preguntas:
5 ¿La evidencia procede de una buena fuente? ¿Es actual? ¿Provee de una
fundamentación suficiente a mi argumento?, esto es, ¿ilustra por completo el
razonamiento? ¿Carece de prejuicios? ¿Puedo recortarla sin que pierda validez? (Por
ejemplo, los distribuidores de películas ponen avisos en los que citan a los críticos en
aquello que le conviene a la película, en aquellos pasajes en que el crítico es benigno o
10 positivo, no en los que censura o ataca.)
Falacias de lenguaje: es fundamental cerciorarse acerca de las palabras clave que
articularán nuestro alegato. Para ello, hay que trabajar con diccionarios diversos
(etimológicos, para conocer el origen de las voces que emplearemos; generales, de la
lengua, para saber si esas palabras tienen más de una acepción; específicos, si trabajamos
15 en un campo disciplinario particular -forense, psicológico, histórico, sociológico, etc.-). No
puede haber dudas respecto de las palabras que utilizaremos con más frecuencia, ni
respecto de las que expresan nuestra tesis. En un debate, muchas veces habrá que ponerse
de acuerdo con el contrario sobre el alcance que se les dará a las palabras que forman parte
de la controversia (por ejemplo, libertad, o poder), para no encontrarse con que los que
20 debaten están defendiendo posiciones puestas en diferentes niveles.
Además, pueden cometerse falacias de lenguaje en cuanto a la construcción
gramatical: una frase confusa, el olvido de un sujeto, una oración desordenada, pueden
hacernos decir lo contrario de lo que pretendemos.
Casos de falacias de lenguaje:
25 Ambigüedad: es el vicio opuesto a la precisión y a la claridad; consiste en el empleo
de palabras que tienen más de un significado o más de un sentido. En realidad, no hay
palabras ambiguas; la ambigüedad procede de un equívoco en el empleo de la palabra.
Otro caso es el de los antónimos: grande-pequeño. Entre voces antónimas ellas se
establece una relación de presuposición, pero la negación de una no implica la afirmación
de la opuesta: no grande no significa pequeño.3
Verbalismo: consiste en el empleo de circunloquios o rodeos, y de eufemismos o
5 palabras tabú que encubren una realidad por un prejuicio, por un temor.
Ej.: Cuando se habla de corrupción, de irresponsabilidad o negligencia, se
suele hablar de "desprolijidades".
Palabras cargadas de sentidos ajenos a la argumentación: es el uso de palabras
emocionales, que expresan valores, cuando no es pertinente. A veces, se abusa de voces
10 tales como "patria", "dios", "libertad", "pueblo". Por lo general, es imposible no simpatizar
con ellas, o no considerarlas representativas de un valor.
Estructuras gramaticales confusas o incorrectas: anfibologías (oraciones que, por su
formulación, se prestan a interpretaciones distintas), anacolutos, frases inconclusas.
Debemos evitar oraciones muy largas, en la que se nos olvide el sujeto inicial, o que
15 cambien de sujeto y nos hagan decir lo contrario de lo que deseamos.
Falacias de pseudoargumentos:
1. Generalizaciones (evidencias poco representativas), simplificaciones.
2. Non sequitur (Error: Reference source not found): se formula una conclusión que no se
desprende de las premisas ni de la evidencia). I. Copi la llama falacia de la
20 `conclusión inatingente', porque el razonamiento no atañe la conclusión a la que se
llega.
3. Falacia de la aserción repetida: presentación, como evidencia, de la verdad que debe ser
probada, argumentando con ideas parecidas.
4. Falacia del punto irrelevante: argumento poco sólido para distraer del punto fuerte del
25 otro.
3
Theodor Lewandowski. Diccionario de lingüística. Madrid, Editorial Cátedra, 1992.
5. Falacia del hombre de paja: refutación vehemente de un argumento menor del contrario;
inclusión de un argumento distractor.
6. Post hoc ergo propter hoc (Error: Reference source not found): es presentar como relación de
causa y efecto dos elementos que sólo guardan entre sí una relación temporal.
5 7. Argumento de apelación a la tradición.
8. Pseudo preguntas: pregunta retórica (que tiene una respuesta obvia en lugar de un
argumento explícito); preguntas eslabonadas, de modo que nadie pueda contestarlas
todas y se pierdan; preguntas complejas, que incluyen un enunciado que se presenta
como aserción y, que prevén una respuesta que implica aceptar esa aserción.
10 ("¿Usted prefiere un 17% de desocupación o una inflación del 5000%?")
A quien le toca refutar este tipo de falacia le cuesta responder puntualmente a cada
una de la preguntas, si se trata de preguntas eslabonadas. En ese caso, es mejor
agruparlas temáticamente y responderlas en forma global.
Con las preguntas complejas, la respuesta deberá constar de una aclaración previa.
15 9. Argumento intimidatorio o terminante: generalizaciones del tipo "Todos saben...",
"Nadie ignora...".
10. Falsa analogía: comparaciones que no sirven para ejemplificar.
11. Simplificación: presentación de una sola causa como único determinante de un efecto
importante superior a ella.
20 12. Ad verecundiam: apelación a la autoridad, esto es, al sentimiento de respeto que causan
las personas famosas. Cuando se apela a una autoridad en cuestiones que están fuera
del ámbito de su especialidad, o cuando se cambia el sentido de una cita de
autoridad, o cuando una autoridad se arroga un derecho que no merece, se comete
esta falacia.
25 13. Ad hominem (Error: Reference source not found): ataque al contrincante y no a sus ideas; el
efecto persuasivo es importante, porque podemos desacreditar las argumentaciones
de una persona no por su incorrección formal sino por quien las expone.
14. Ad misericordiam: se apela a la piedad, moviendo la sensibilidad del receptor usando
imágenes capaces de suscitar compasión. Se busca que el auditorio se persuada por
la sola mención de ellas.
15. Pensamiento circular: es volver al principio de la idea en lugar de analizarla, en una
5 especie de círculo vicioso; se asume como premisa la conclusión que se intenta
probar.
16. Falsa opción: presentación de sólo dos opciones frente a un tema.
17. Abstracciones: es usar un pensamiento abstracto como si se hablara de una realidad.
("La Medicina dice...")
10 18. Ignorar la cuestión, y desplazarse a otra.
19. Respuesta estructurada: se repite una frase, una pregunta o una serie de preguntas poco
importantes que el que responde sólo puede formular de un modo predeterminado.
20. Pretensión especial: el argumentador acepta una línea de razonamiento y sus
conclusiones, pero reclama una excepción especial para su caso.
15 21. Denegar una conclusión válida: cuando un argumentador admite o no puede refutar las
premisas de un oponente y sin embargo deniega la conclusión que lógicamente se
sigue de esas premisas.
22. Ad ignorantiam (Error: Reference source not found): consiste en argumentar que, en ausencia
de pruebas o de demostraciones en contra, una conclusión es necesaria.
20 23. Ad populum (Error: Reference source not found): se dirige un llamado emocional al pueblo;
esta falacia incluye muchas veces la falacia ad misericordiam, o la de
generalización ("Todos hacen tal o cual cosa"). Es el recurso favorito del
propagandista y del demagogo.
24. Ad baculum (Error: Reference source not found): es la apelación a la fuerza o a la
25 intimidación como último recurso, cuando ya han fracasado las pruebas o
argumentos racionales. Ejemplo: durante la campaña para la elección del
intendente, el presidente Menem dijo que si ganaba de la Rúa, la ciudad corría
un grave peligro. (En este caso, argumentó por vía de amenaza.)
UNIVERSIDAD AUSTRAL
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA INFORMACION
CURSO DE ARGUMENTACION Y DEBATE
Cátedra de Teoría y Práctica de la Lengua
5 Profesora coordinadora: María Elena Vigliani de la Rosa