VALORACIÓN CLÍNICA DEL
ADULTO MAYOR
Hay que ser más minuciosos y más paciencia a la hora de elaborar la HC, ya que estos pacientes tienen
particularidades a nivel físico y también mental.
LA VALORACIÓN GERIÁTRICA INTEGRAL (VGI)
Es un proceso diagnóstico dinámico y estructurado que permite detectar y cuantificar los problemas, necesidades y
capacidades del anciano en las esferas clínica, funcional, mental y social.
Elabora una estrategia interdisciplinar de intervención, tratamiento y seguimiento a largo plazo con el fin de optimizar
los recursos y de lograr el mayor grado de independencia y, en definitiva, calidad de vida.
Por paciente geriátrico entendemos aquel que cumple tres o más de los siguientes criterios:
1. Edad superior a 65 años
2. Presencia de pluripatologia relevante.
3. El proceso o enfermedad principal posee carácter incapacitante.
4. Existencia de patología mental acompañante o predominante.
5. Hay problemática social en relación con su estado de salud. No solo es la familiar, sino en su entorno con
otros adultos mayores.
VALORACIÓN DE LA ESFERA CLÍNICA
La esfera clínica es la más complicada de cuantificar por la peculiar forma de enfermar del anciano con una
presentación atípica e inespecífica de la enfermedad.
Es fundamental conocer los aspectos clínicos y sociales de las enfermedades en geriatría. Conocer las enfermedades y
síndromes geriátricos que existen para identificar si existe alguno de estos el paciente.
ANAMNESIS
Dificultades en la comunicación secundarias a déficit sensoriales, deterioro cognitivo, lentitud psicomotriz.
Siendo recomendable realizar entrevistas cortas y frecuentes, acercarse al
anciano y hablarle alto y despacio, dándole tiempo para responder, solicitando
posteriormente información al cuidador principal o a la familia para completar y
contrastar los datos. El doctor recalca hacer entrevistas cortas ya que el paciente
se suele dormir, y debemos tener paciencia, ya que tienen lentitud psicomotriz,
por lo que responden lento. También es común que el paciente muy anciano de
una versión y los familiares otra, ahí la importancia de una buena anamnesis.
Descripción baja de síntomas, resultando conveniente realizar preguntas
concretas y sencillas que nos encaminen a patologías no diagnosticadas y tratables.
Múltiples quejas, por lo que deberemos escuchar todos los síntomas, preguntar varias veces, concederles igual
importancia y clasificar las patologías por orden de prioridad y/o gravedad. Se queja del frio, de la enfermera, etc., por
lo que hay que tener paciencia y tratar de resolverlas si está a nuestro alcance. Y muchas veces minimiza la gravedad
de su sintomatología, a pesar de ello debemos ordenar la prioridad y gravedad.
1. Antecedentes personales: Valorando diagnósticos pasados y presentes, ingresos hospitalarios o en centros
sociosanitarios, intervenciones quirúrgicas, etc., determinando su repercusión sobre la esfera funcional y
mental. Hay pacientes que antes de una cirugía estaban “bien” y luego de la cirugía quedan con dificultad de
ambulación, defecto cognitivo, etc.
2. Revisión por aparatos y síntomas, que nos encaminará a la detección de los grandes síndromes geriátricos.
3. Historia farmacológica completa (tratamientos recibidos en el último año) y actualizada (tratamiento y dosis
en el momento de la valoración, conjuntamente con el tiempo de administración de cada fármaco) para poder
detectar síntomas y signos relacionados con efectos secundarios de los medicamentos utilizados. Algunos
tienen polifarmacia, y suelen venir a veces no por su enfermedad, sino por algún efecto adverso de un
fármaco. A veces también por cambio de medicación, aumento de dosis, siempre es importante en la HC a
nivel farmacológica.
4. Historia nutricional. Interrogaremos acerca de la dieta habitual, numero de comidas al día, numero de
alimentos por comida, dietas prescritas.
5. Información sobre la enfermedad actual.
EXPLORACIÓN FÍSICA
• La exploración no difiere de la realizada en el adulto, pero lleva más tiempo debido al mayor número de hallazgos
exploratorios.
• En primer lugar, procederemos a la inspección general: aspecto, cuidado, aseo, colaboración en la exploración.
Importante ver el estado de aseo y cuidado porque ahí nos damos cuenta si tiene o no apoyo social, si esta
desaseado, no bien cuidado, puede haber abandono social.
• Posteriormente determinaremos las constantes vitales: temperatura, presión arterial, frecuencia cardiaca y
frecuencia respiratoria.
• La exploración física siguiendo un topográfico: Cabeza, cuello, tórax, abdomen, tacto rectal, extremidades,
neurológico, piel.
EXPLORACIONES COMPLEMENTARIAS
• La anamnesis y la exploración se completan con pruebas
complementarias.
• En la valoración inicial se solicitarán: hemograma, ionograma,
bioquímica (glucemia, urea, creatinina, ácido úrico, colesterol,
albumina, fosfatasa alcalina), sedimento de orina,
electrocardiograma, radiografía de tórax y abdomen.
• En el estudio de demencia añadiremos la petición de serología de
lúes, vitamina B12, ácido fólico y TSH (hormona tirotropa).
VALORACIÓN DE LA ESFERA FUNCIONAL
La valoración funcional es el proceso dirigido a recoger información sobre la capacidad del anciano para realizar su
actividad habitual y mantener su independencia en el medio en que se encuentra.
Las actividades de la vida diaria se clasifican en actividades básicas (ABVD), instrumentales (AIVD) y avanzadas
(AAVD).
En las actividades básicas (ABVD) incluimos aquellas tareas que la persona debe realizar diariamente para su
autocuidado (aseo, vestido, alimentación).
Las escalas más utilizadas para evaluar ABVD son: los más usados son el de KATZ y Barthel.
• Índice de actividades de la vida diaria (KATZ)
• Índice de Barthel.
• Escala de incapacidad física de la cruz roja
• Escala Plutchik.
ÍNDICE DE KATZ- AVD
Se evalúan 06 actividades básicas de la vida diaria: lavarse, vestirse, manejarse en el cuarto del baño, movilizarse,
continencia de esfínteres y alimentarse.
Cada actividad se valora en términos de independencia, luego se traslada a un índice alfabético jerárquico que nos
permite adjudicar una categoría global de funcionamiento.
ÍNDICE DE KATZ
ACTIVIDAD DESCRIPCIÓN DE LA DEPENDENCIA
Independiente: Saca ropa de cajones y armarios, se la pone, y abrocha. Se excluye el
acto de atarse los zapatos
Bañarse
Dependiente: Precisa ayuda para lavar más de una zona, para salir o entrar en la
bañera, o no puede bañarse solo
Independiente: Saca ropa de cajones y armarios, se la pone, y abrocha. Se excluye el
acto de atarse los zapatos
Vestirse
Dependiente: No se viste por sí mismo, o permanece parcialmente desvestido
Independiente: Accede al retrete, entra y sale de él, se limpia los órganos excretores y
se arregla la ropa (puede usar o no soportes mecánicos).
Usar el retrete
Dependiente: Usa orinal o cuña o precisa ayuda para acceder al retrete y utilizarlo.
Independiente: Entra y sale de la cama y se sienta y levanta de la silla solo (puede
Movilidad
usar o no soportes mecánicos).
Dependiente: Precisa de ayuda para utilizar la cama y/o la silla; no realiza uno o más
desplazamientos.
Independiente: Control completo de micción y defecación.
Continencia
Dependiente: Incontinencia urinaria o fecal parcial o total.
Independiente: Lleva la comida desde el plato o su equivalente a la boca (se excluyen
cortar la carne y untar la mantequilla o similar).
Alimentación
Dependiente: Precisa ayuda para la acción de alimentarse o necesita de alimentación
enteral o parental.
Por ayuda se entiende la supervisión, dirección o ayuda personal activa. La evaluación debe realizarse
según lo que el enfermo realice y no sobre lo que sería capaz de realizar
CLASIFICACIÓN:
A. Independiente en alimentación, continencia, movilidad, uso de retrete, vestirse y bañarse.
B. Independiente para todas las funciones anteriores excepto una.
C. Independiente para todas excepto bañarse y otra función adicional.
D. Independiente para todas excepto bañarse, vestirse y otra función adicional.
E. Independiente para todas excepto bañarse, vestirse, uso de retrete y otra función adicional.
F. Independiente para todas excepto bañarse, vestirse, uso de retrete, movilidad y otra función adicional.
G. Dependiente en las seis funciones.
H. Dependiente en al menos dos funciones, pero no clasificable como C, D, E o F.
ÍNDICE DE BARTHEL
ÍNDICE DE BARTHEL (independencia para el cuidado)
/Cuadro de clase/
SIN AYUDA CON AYUDA NO REALIZA
1. Beber de un vaso 4 0 0
2. Comer 6 5 0
3. Vestirse 10 5 0
4. Actividades de aseo (baño) 5 0 0
5. Arreglarse 5 0 0
6. Deposición (incontinencia) 10 5 (accidental) 0
7. Micción (incontinencia) 10 5 (accidental) 0
8. Utilización del WC (baño) 10 5 0
9. Traslado cama/sillón 15 10 0
10. Deambulación 15 10 0
11. Subir/bajar 10 5 0
ÍNDICE DE BARTHEL /Cuadro
del resumen/
PARÁMETR SITUACIÓN DEL PACIENTE PUNTAJ
O E
Totalmente independiente 10
Comer Necesita ayuda para cortar carne, el pan, etc. 5
Dependiente 0
Independiente: entra y sale solo del baño 5
Lavarse
Dependiente 0
Independiente: capaz de ponerse y de quitarse la ropa, abotonarse, atarse los
10
zapatos
Vestirse Necesita ayuda 5
Dependiente 0
Independiente 5
Arreglarse
Dependiente 0
Continencia normal 10
Accidente ocasional. Menos de una vez por semana o necesita ayuda para
Deposiciones 5
colocar enemas o supositorio
Incontinencia 0
Continencia normal, o es capaz de cuidarse de la sonda si tiene una puesta 10
Un episodio diario como máximo de incontinencia, o necesita ayuda para
Micción 5
cuidar de la sonda
Incontinencia 0
Independiente para ir al cuarto de aseo, quitarse y ponerse la ropa 10
Usar el retrete Necesita ayuda para ir al retrete, pero se limpia solo 5
Dependiente 0
Independiente para ir del sillón a la cama 15
Mínima ayuda física o supervisión para hacerlo 10
Trasladarse
Necesita gran ayuda, pero es capaz de mantenerse sentado solo 5
Dependiente 0
Independiente, camina solo 50 metros 15
Necesita ayuda física o supervisión para caminar 50 metros 10
Deambular
Independiente en silla de ruedas sin ayuda 5
Dependiente 0
Independiente para bajar y subir escaleras 10
Escalones Necesita ayuda física o supervisión para hacerlo 5
Dependiente 0
PUNTUACIÓN:
Máxima puntuación: 100 puntos (90 si va en silla de ruedas).
< 20: Dependencia total, 20-35: Dependencia grave, 40-55: Dependencia moderada, ≥60: Dependencia leve
ÍNDICE DE LAWTON Y BRODY
• Las actividades instrumentales de la vida diaria (AIVD) hacen referencia a aquellas tareas en las que la
persona interacciona con el medio para mantener su independencia (cocinar, comprar, uso del teléfono).
• La escala más utilizada para evaluar las AIV es el índice de Lawton y Brody.
• Las actividades avanzadas (AAVD) incluyen aquellas que permiten al individuo su colaboración en
actividades sociales, actividades recreativas, trabajo, viajes y ejercicio físico intenso.
ÍNDICE DE LAWTON Y BRODY (actividades
instrumentales)
SI NO
Usar el teléfono 1 0
Ir de compras 1 0
Hacer la comida 1 0
Hacer tareas del hogar 1 0
Lavar ropa 1 0
Usar transporte público 1 0
Responsable de medicación 1 0
Utilizar el dinero 1 0
PUNTUACIÓN: Total (0-8)
• 8 : Muy activos: Actividades instrumentales completas
• 5-7 : Activos: Actividades limitadas
• 1-4 : Poco activos: Limitación del 50% o más de esas actividades
• 0 : Inactivos: No realizan actividades instrumentales
VALORACIÓN DE LA ESFERA MENTAL
En la valoración del estado mental es importante atender al estudio tanto de la esfera cognitiva, como afectiva y tener
en cuenta las variables implicadas en la fragilidad de ambas áreas.
La fragilidad cognitiva depende de:
1. Variables orgánicas
2. Factores psicosociales
3. Entidades clínicas, como HTA (hipertensión arterial), DM (diabetes mellitus), ACV (enfermedad cerebro
vascular), enfermedades tiroideas, insuficiencia renal, EPOC.
En cuanto a la fragilidad afectiva, hay que recordar que un 25% de los ancianos padecen algún trastorno psíquico.
Los trastornos por ansiedad y depresión son los más frecuentes en este grupo de edad, por lo que la identificación de
factores de riesgo asociados a ellos podría ser una forma de identificar al anciano afectivamente frágil.
Valoración Esfera Cognitiva
La prevalencia de deterioro cognitivo en el anciano es alta (20% en los mayores de 80 años), aunque varía en
función de la población estudiada (siendo mayor en residencias asistidas y menor en pacientes que viven en
domicilio) y en función de la metodología empleada en el estudio.
A la hora de explorar la esfera cognitiva debemos interrogar acerca de:
− Nivel de escolarización, profesión.
− Presencia de factores de riesgo cardiovascular (hipertensión, diabetes, fibrilación auricular).
− Historia familiar de demencia.
− Antecedentes psiquiátricos.
− Consumo de fármacos y tóxicos.
− Motivo de consulta, forma de inicio y evolución de los síntomas.
− Orientación
− Quejas de deterioro de memoria.
− Problemas en reconocimiento de familiares y amigos.
− Lenguaje
− Capacidad de abstracción/juicio.
− Trastornos de conducta: delirios, agitación psicomotriz, alucinaciones, ritmo vigilia-sueño,
hipersexualidad, vagabundeo, auto/heteroagresividad física y/o verbal).
Para la valoración de la esfera cognitiva contamos con múltiples Test, de los que destacamos los siguientes:
− Cuestionario de Pfeiffer (Short Portable Mental Status Questionnaire, SPMSQ) también muy usado
− Mini-Mental State Examination de Folstein (MMSE). Muy aplicado
− Mini-Examen Cognoscitivo de Lobo (MEC).
− Test del reloj.
− Set-tests.
− Test de los siete minutos.
Valoración Esfera Afectiva
• La depresión es el trastorno psiquiátrico más frecuente en los ancianos.
• Los síntomas depresivos y las alteraciones del estado de ánimo pueden encontrarse hasta en el 20% de los
varones y el 40% de las mujeres.
• Tiene importantes repercusiones sobre la calidad de vida, la situación funcional y cognitiva.
• Prolonga las estancias hospitalarias y es fuente de numerosas consultas, ingresos y tratamientos.
• Pese a que sigue siendo más frecuente entre las mujeres, con la edad esta diferencia se reduce.
Suele pasar que el paciente no mejora la parte funcional porque la parte mental está teniendo problemas de ánimo
o de depresión, por lo que es importante este estudio.
El diagnóstico de depresión es eminentemente clínico, se puede realizar a través de la entrevista.
Para valorar la esfera afectiva, contamos con:
− Escala de depresión geriátrica de Yesavage (Geriatrix Depressión Scale, GDS).
− Inventario de depresión de Hamilton
− Inventario de depresión de Beck
− Escala de Zung
− Escala de Cornell de depresión en la demencia.
− Escala de depresión y ansiedad de Goldberg.
VALORACIÓN SOCIAL
• Aunque la valoración social exhaustiva es función del trabajador social, el médico debe conocer y hacer constar en
su historia todos aquellos datos que puedan ser de interés y tengan repercusión presente o futura sobre el anciano.
• Permite conocer la relación entre el anciano y su entorno. Aspectos relacionados con el hogar, apoyo familiar y
social son cuestiones importantes a la hora de organizar el plan de cuidados de un anciano. Si no hay apoyo social,
por más buen diagnóstico que yo realice, por más que prescriba los mejores medicamentos, si no tiene apoyo
social el anciano no va a mejorar. Si el anciano no tiene aseo, huele mal, etc, hay que hacer interconsulta a
servicio social, porque debemos conocer al anciano y su entorno. De acuerdo a eso se organiza un plan. De ahí el
doc cuenta que a veces cuando se trae al paciente al hospital, los familiares están solo el día que lo ingresaron al
hospital, luego los demás días no hay familiares, o se aparecen al final de alta, o si el paciente empeora, tenemos
que estar llamando, recién aparecen.
• La valoración social es complicada, en cuanto a que no existe acuerdo entre los componentes de la salud social.
• No debemos olvidar en su evaluación incluir un factor subjetivo, pero no por ello menos importante: la calidad de
vida.
• Los instrumentos de medición más utilizado son:
− Escala OARS de recursos sociales.
− Escala de valoración sociofamiliar Gijón.
− Escala de Filadelfia (Philadelphia Geriatrix Center Morale Scale).
La historia de un px geriátrico tiene sus particularidades, me toma más tiempo hacer su HC, me toma más tiempo
saber su funcionalidad y saber si tiene alteraciones mentales y si es un problema cognitivo o afectivo; y por último y
no menos importante es el apoyo social. Con estos 4 aspectos: clínico, funcional, mental y social, yo tengo que tratar
de lograr la independencia de mi paciente, no solo busco el bienestar físico o mejorar la dolencia, sino también
intervenir en los demás aspectos.