APOSENTO DE
REPARACIÓN
SACERDOTAL
Tabla de Contenido
Contenido
PASOS PARA LA REPARACIÓN
SACERDOTAL:
Santo Rosario por los
sacerdotes.
Misterios Luminosos
Actos de Reparación
10. Reparad por los sacerdotes
que cierran sus oídos a mi voz
y su corazón a mi presencia,
poco devotos del Santo
Rosario y cortan la acción del
Espíritu Santo.
Rogativas al Inmaculado
Corazón de María
Coronilla por las almas
sacerdotales y religiosas
Preces
VÍA CRUCIS POR LOS
SACERDOTES (Opcional)
PASOS PARA LA
REPARACIÓN
SACERDOTAL
Santo Rosario por
los sacerdotes
Actos de
reparación
Rogativas al
Inmaculado Corazón de
María
Coronilla por los
sacerdotes
Preces
sacerdotales
Santo Rosario
por los sacerdotes
Santo Rosario por los sacerdotes.
En el Santo Rosario la Virgen
María pide orar las siguientes
jaculatorias entre cada decena:
Jaculatorias para el
Rosario:
Oh Jesús mío, perdona
nuestros pecados, líbranos del
fuego del infierno y llevad al cielo
todas las almas, especialmente
las más necesitadas de vuestra
misericordia.
Dios mío yo creo, adoro,
espero y os amo, y os pido
perdón por los que no creen, no
adoran, no esperan y no os
aman.
Santísima Trinidad: Padre,
Hijo y Espíritu Santo, os adoro
profundamente, os ofrezco el
Preciosísimo Cuerpo, Sangre,
Alma y Divinidad de Nuestro
Señor Jesucristo presente en
todos los Tabernáculos del
mundo, en reparación de los
ultrajes, de los sacrilegios y de
las indiferencias con los cuales
es ofendido. Por los méritos
infinitos del Sagrado Corazón de
Jesús y del Corazón Inmaculado
de María os pido por la
conversión de los pobres
pecadores.
Misterios Gozosos: Lunes
y sábados
Misterios Luminosos:
Jueves
Misterios Dolorosos:
Martes y viernes
Misterios Gloriosos:
Miércoles y Domingos
Rosario por los
sacerdotes.
Meditación de los
misterios del Santo Rosario
Dictados por San Juan María Vianney (Santo Cura de Ars) 27
al 31 de Mayo del 2009
Misterios Luminosos
1. El Bautismo de Jesús en el
Jordán.
Corazones Unidos de Jesús y
de María: vos, obediente Jesús
mío, que os sumergisteis en las
aguas del río Jordán; aguas
benditas que purificarían a todos
los hombres del pecado original,
aguas benditas que limpiarían las
almas de toda mancha, aguas
benditas cubiertas por los
resplandores del Espíritu Santo
que bañarían a los sacerdotes,
profetas y reyes de todas las
generaciones futuras: os pido
para que los sacerdotes vivan
con profundidad su vocación
bautismal, vocación concretada
en el sacerdocio ministerial;
sacerdocio que ha de ser vivido
con autenticidad y heroicidad;
sacerdocio que ha de ser
fecundo en la salvación de las
almas.
2. La autorrevelación de
Jesús en las bodas de Caná.
Corazones Unidos de Jesús y
de María que manifestasteis
vuestra gloria a los discípulos
convirtiendo el agua en vino.
Amante Jesús mío, por
intercesión de vuestra Madre os
pido por los sacerdotes para que
obedezcan al mandato de María:
“haced lo que Él os diga”.
Sacerdotes que habrán de actuar
movidos por la Divina Voluntad;
sacerdotes que conservarán su
corazón puro para obrar el Gran
Milagro de transformar el agua y
el vino en la Sangre, Sangre
Preciosa de Nuestro Señor
Jesucristo. María Inmaculada
interceded para que los
sacerdotes hagan de su vida,
vino de santidad, vino agradable
para Dios y para sus hermanos,
vino que los lleve a una continua
fiesta con las Bodas del Cordero.
3. El Anuncio del Reino de
Dios invitando a la conversión.
Corazones Unidos de Jesús y
de María: vos, Rey del Cielo, que
anunciáis un Nuevo Reino; Reino
de amor, de paz y de justicia.
Reino de alegría y eterna pascua
en el Señor: os pido por los
sacerdotes para que vivan en
una conversión constante,
conversión que les exige vivir la
Palabra y encarnar el Evangelio;
conversión que es indispensable
para llegar al Reino de Dios;
conversión que los hace dignos
ante la presencia del Padre;
conversión que los lleva a
adquirir los rasgos de Jesús
haciendo de cada uno otros
Cristos en la tierra.
María Inmaculada interceded
para que los sacerdotes sean
coherentes en su predicación,
predicación que debe ir
acompañada con su testimonio
de vida.
4. La Transfiguración de
Jesús.
Corazones Unidos de Jesús y
de María: vos, radiante Jesús
mío, que mostrasteis el
resplandor de vuestra gloria a
Pedro, Santiago y Juan: os pido
por los sacerdotes que han
perdido la luz de Dios por el
pecado; sacerdotes que deben
permanecer en continuo estado
de gracia, sacerdotes que deben
iluminar el camino de sus fieles
por sus virtudes, sacerdotes de
corazón esplendoroso como el
Corazón de Jesucristo, Sumo y
Eterno Sacerdote.
María Inmaculada interceded
para que los sacerdotes sean
transfigurados como Jesús;
sacerdotes que se asemejen en
su pureza y divinidad; sacerdotes
que den gloria a su Santo
Nombre porque nada opaco y
oscuro debe haber dentro de
ellos; sacerdotes que ofrecen a
sus fieles una entrega
incondicional y sacrificada.
5. La Institución de la
Sagrada Eucaristía.
Corazones Unidos de Jesús y
de María: vos, Corazón
Eucarístico de Jesús, que
instituisteis el Santo sacrificio de
la Misa para quedaros con
nosotros hasta la consumación
de los siglos, os pido para que
los sacerdotes celebren
dignamente la Eucaristía;
sacerdotes que produzcan gozo
al Señor, al descender en sus
manos puras y en su corazón
virginal; corazón candoroso como
el de un Ángel.
María Inmaculada interceded
para que los sacerdotes celebren
con alegría y gran devoción la
Eucaristía, haced que sus vidas
sean ofrenda de amor e himno de
adoración y alabanza a Jesús
presente en la Sagrada Hostia.
ACTOS DE
REPARACIÓN
Actos de Reparación
10. Reparad por los
sacerdotes que cierran
sus oídos a mi voz y su
corazón a mi presencia,
poco devotos del Santo
Rosario y cortan la
acción del Espíritu
Santo.
Mayo 26/09 (2:09 p. m.)
El Inmaculado Corazón de María dice:
Hijos míos: Mi Inmaculado
Corazón sufre porque algunos de
mis hijos predilectos poco acuden
a mí. Se les olvida que ellos son
el desvelo de mis ojos, que los
amo con amor entrañable de
Madre. Madre que los cuida
como a niños pequeños que
tambalean al dar sus primeros
pasos. Madre que en su infancia
espiritual los nutría con papilla
del Cielo y ahora que han
entrado en la edad adulta, deseo
darles alimento sólido, alimento
que los fortifica para saber cargar
con las cruces de cada día,
alimento que los vigoriza para no
declinar a la vocación de
renuncias y de santidad a la que
fueron llamados.
Mi Inmaculado Corazón sufre
porque algunos de mis hijos
predilectos no oran diariamente
el Santo Rosario, corona de
rosas que purifican el corazón y
da aroma de Ángeles, corona de
rosas que destruye toda
imperfección en el alma, corona
de rosas que desata de las
trivialidades del mundo, corona
de rosas que lleva al alma a la
ascética y a la mística, corona de
rosas que diviniza a quien la ora,
corona de rosas que son escalas
de oro que acercan al Cielo. Mi
Inmaculado Corazón sufre
porque algunos de mis hijos
predilectos dudan de algunos
dogmas Marianos, dogmas que
deben aceptarse más con el
corazón que con la razón;
dogmas que muestran verdades
de la fe y revelan Misterios
Divinos. Misterios que son
acogidos por los humildes y los
sencillos.
Mi Inmaculado Corazón sufre
porque algunos de mis hijos
predilectos no creen en mis
apariciones, apariciones que son
necesarias para llamar al mundo
a la conversión, a la oración, al
ayuno, a la penitencia;
apariciones que son el aviso final
de todo lo que está por acontecer
en estos últimos tiempos.
Hijos míos: reparad por los
sacerdotes que cierran sus oídos
a mi voz y su corazón a mi
presencia. Reparad por los
sacerdotes poco devotos del
Santo Rosario; sacerdotes
débiles en su fe porque poco
oran; sacerdotes que no se
parecen a Jesús porque aún no
han encarnado el Evangelio, aún
no han hecho vida la Palabra de
Dios; sacerdotes que cortan la
acción del Espíritu Santo, espíritu
que aletea y se mueve dentro de
su Iglesia. Espíritu que sopla
suavemente donde quiere, a
quien quiere y como quiere.
Mayo 26/09 (3:45 p. m.)
Alma víctima:
Madre Inmaculada: mi corazón
se exalta de gozo cuando
escucho vuestra voz; voz que
exalta mi espíritu en deseos de
ofrecer mis sufrimientos en
expiación por los pecados de los
sacerdotes del mundo entero;
sacerdotes que se hacen
pescadores de hombres;
sacerdotes que arriesgan todo
por el Todo; sacerdotes con
sandalias desgastadas,
trasegadas de tanto caminar;
sacerdotes que deben unirse a la
Pasión Mística de vuestro
amadísimo Hijo Jesús. Hijo que
los sacó de su entorno para
lanzarlos a la aventura, al riesgo.
Hijo que los llamó al sacrificio, a
la mortificación continua, a
abrazar la cruz y a asociarse al
martirio.
Madre Inmaculada: reparo por
aquellos sacerdotes que no
tienen tiempo de rezar vuestra
oración predilecta, oración que
les daría fuerzas para no caer en
la tentación; oración que los
llevaría a amar más su ministerio;
oración que los embriagaría en
anhelos de santidad; oración que
haría su misión más fecunda;
oración que los revestiría con
trajes de luz; oración que los
enfervorizaría al culmen de
querer partir de la tierra para
unirse a la alabanza y adoración
continua de los Ángeles y Santos
del Cielo.
Madre Inmaculada: reparo por
los sacerdotes escépticos a
algunos de los dogmas que
exaltan vuestra misión
cooperadora en el plan salvíficos
de Dios. Sois Corredentora con el
Redentor.
Madre Inmaculada: tocad el
corazón de aquellos hijos
vuestros que les cuesta dificultad
creer que vos sigáis
apareciéndoos en todas las
partes de la tierra, hacedles
entender vuestro afán desmedido
de colaborar en la salvación de
las almas; hacedles comprender
que sois Maestra de los
apóstoles de los últimos tiempos
y que una de vuestras tareas es
allanar el camino para la segunda
llegada de Jesús, es alertarnos
del peligro inminente que corre la
humanidad si no vuelve sus ojos
y su corazón a Dios.
Madre Inmaculada: haced que
mi oración reparadora atraiga a
los sacerdotes más alejados de
vuestra celestial presencia;
presencia que los impulse a
amaros; presencia que los
acerque a vuestro regazo
Maternal; presencia que los
seduzca a entregarse por
completo a vos, seguros que no
quedarán defraudados porque
una buena madre siempre busca
lo mejor para sus hijos.
ROGATIVAS AL
INMACULADO CORAZÓN
DEMARÍA
Rogativas al Inmaculado Corazón
de María
A cada invocación se responde:
Reina de las víctimas y
Madre de los sacerdotes,
¡sálvalos!
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que
caminan por sendas
equivocadas.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que han
perdido sentido a su vocación.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que han
caído en la tentación.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que ya no
buscan a Dios.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que no
viven los consejos evangélicos
en su plenitud.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que están
más ocupados en las cosas del
mundo que en los asuntos del
Cielo.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que llevan
una doble vida.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos con
deseos de fama y de poder.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que
toleran actos pecaminosos.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que
reciben el Cuerpo y la Sangre de
Jesús indignamente.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que han
abandonado la Iglesia.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que son
débiles para profesar su fe.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que
ahondan, aún más, la espada de
dolor que atraviesa vuestro
doloroso Corazón.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que
sacan de la verdadera doctrina a
los fieles de la Iglesia.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que son
causa de vuestras lágrimas de
sangre.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que no
cumplen con sus obligaciones
propias de su estado.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que no
muestran reverencia por la
Sagrada Eucaristía.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que poco
te aman.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que
tienen sed de vanagloria y
aprecios humanos.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes que utilizan los
confesionarios para activar malas
pasiones.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos apegados
a lo que no es el fin santo de su
vocación.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que
carecen del espíritu de
mortificación y amor a la cruz.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos
endurecidos que no limpian su
corazón del mundo y de la carne.
Inmaculado Corazón de
María, ruega por todos aquellos
sacerdotes y religiosos que
manifiestan poco respeto por sus
superiores.
CORONILLA POR LAS
ALMAS SACERDOTALESY
RELIGIOSAS
Coronilla por las almas
sacerdotales y religiosas
La Coronilla se compone de
doce grupos de cuentas. Cada
grupo tiene cinco cuentas en las
que hay que rezar 5 jaculatorias y
un gloria, estos doce grupos
simbolizan los doce pilares de la
Iglesia: las doce tribus de Israel y
los doce apóstoles, y las cinco
cuentas, las cinco llagas de
Nuestro Señor Jesucristo, Sumo
y Eterno Sacerdote.
En las cuentas del Padre
Nuestro se dice:
Padre Eterno os ofrezco la
Preciosísima Sangre de Nuestro
Señor Jesucristo, Sumo y Eterno
Sacerdote, por la conversión y
salvación de todos los sacerdotes
y religiosos del mundo entero.
En las cuentas del Ave
María se dice cinco veces:
V/ Divino Corazón de Jesús,
viviente en el Corazón de María.
R/ Vivid y Reinad en todos los
corazones de los sacerdotes y
religiosos y consumidlos en
vuestro puro amor.
En las cuentas del gloria se
dice:
V/ Corazones unidos de Jesús
y de María.
R/ Haced que vuestros
sacerdotes y religiosos tengan
fecundidad en su ministerio y la
victoria contra el maligno.
Para finalizar repetir 3
veces:
V/ Nuestra Señora del
Sagrado Corazón.
R/ Rogad por todas las almas
sacerdotales y religiosas. Amén.
PRECES
Preces
A nuestro Santo Padre el
Papa.
Cúbrelo con tus dones y con
tus Gracias, Señor.
A los Cardenales.
Asístelos con los
resplandores de tu Luz, Señor.
A los Arzobispos y Obispos.
Que los acompañe siempre
el Espíritu Santo, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
en exilio.
Reconfórtalos, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
en tentación.
Sostenlos, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
misioneros.
Anímalos en seguir tu
camino, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
que padecen enfermedades del
cuerpo y del alma.
Sánalos, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
que se encuentran tristes.
Alégralos, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
que sufren calumnias y
persecución.
Guárdalos en tu Corazón,
Señor.
A los sacerdotes y religiosos
que se sienten aislados en sus
congregaciones religiosas.
Déjalos entrar en la llaga de
tu Divino Costado para que
sientan tu presencia y tu amor,
Señor.
A los sacerdotes y religiosos
que padecen soledad.
Sé tú la compañía, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
que no se sienten amados.
Llena sus corazones de tu
amor, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
con nostalgia de patria.
Consuélalos, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
ancianos.
Haz que se preparen
dignamente para la entrada en
tu mansión eterna, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
formadores en los seminarios y
casas religiosas.
Derrama tu Sabiduría Divina,
Señor.
A los sacerdotes y religiosos
pobres.
Socórrelos, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
predicadores.
Asístelos con la Luz de tu
Santo Espíritu, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
difuntos.
Dales tu gloria, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
turbados.
Dales tu paz, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
agonizantes.
Ábreles las puertas del
Cielo, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
en peligro.
Forma una coraza de
protección, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
que se hallan en pecado.
Devuélveles la Gracia,
Señor.
A los sacerdotes y religiosos
que dudan del Sacramento de la
Eucaristía.
Muéstrales tu verdadera
presencia en la Hostia Santa,
Señor.
A los sacerdotes y religiosos
que han abandonado su vocación
sacerdotal o religiosa.
Atráelos nuevamente a tu
mansión de amor, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
que están en desobediencia con
el Santo Padre y el Magisterio de
la Iglesia.
Hazlos dóciles, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
que son motivo de escándalo y
deserción para muchos fieles de
tu Iglesia.
Báñalos en los Ríos de tu
Gracia, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
tibios en su fe.
Enfervorízalos, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
liberales en sus pensamientos.
Corrígelos en sus desvíos,
Señor.
A los sacerdotes y religiosos
contaminados por el mundo
posmodernista.
Purifícalos con tu Sangre,
Señor.
A los sacerdotes y religiosos
decadentes en la oración.
Elévalos hacia tu presencia,
Señor.
A los sacerdotes y religiosos
absorbidos por el consumismo y
ansias de poseer.
Libéralos, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
que hacen de su vocación una
profesión más.
Aclárales el camino, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
que son motivo de discordia.
Únelos en tu amor, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
que han caído.
Levántalos, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
soberbios.
Abájalos, Señor.
A los sacerdotes y religiosos
en crisis vocacional.
Abrásalos en tu Sagrado
Corazón, Señor.
Oremos:
Padre Celestial, por los
méritos infinitos de Jesucristo,
Sumo y Eterno Sacerdote y en la
unidad del Espíritu Santo, acoge
favorablemente nuestras súplicas
y toma en Vuestras Venerables
Manos nuestra oración; danos
sacerdotes y religiosos santos y
haz de nuestras familias
semilleros vocacionales. Amén.
Oración final
¡Dios de amor! ¡Padre de
Bondad! Por los méritos, por los
ruegos y sufrimientos de vuestro
Hijo muy amado, dad luz a estas
almas para que lleguen a
rechazar el mal y abrazar con
decisión Vuestra Voluntad
Santísima. No permitáis que sean
causa de tanto daño para ellas y
para otras almas inocentes y
puras.
Amén.
ANEXO
VÍA CRUCIS POR LOS
SACERDOTES
Dictado por Juan María Vianney (Santo Cura de Ars)
I Estación: Jesús es
juzgado y condenado a
muerte.
Te adoramos oh Cristo y te
bendecimos, que por tu santa
cruz redimiste al mundo.
Corazón agonizante de Jesús
que fuisteis injustamente juzgado
y sentenciado a muerte, os ruego
por los sacerdotes que sufren
calumnias y persecución;
alentadlos a proseguir su camino
con el ánimo y la esperanza de
despreciar la vida del mundo y
nacer a la vida verdadera.
Alabada sea la Pasión y
muerte de Nuestro Señor
Jesucristo y los dolores de su
Santísima Madre, triste y
afligida al pie de la Santa Cruz.
II Estación: Jesús es
cargado con la cruz.
Te adoramos oh Cristo y te
bendecimos, que por tu Santa
Cruz redimiste al mundo.
Corazón agonizante de Jesús
que llevasteis sobre vuestros
hombros el pesado leño de la
cruz hasta el monte Gólgota, os
ruego por los sacerdotes para
que carguen con amor las cruces
de cada día, cruces que los irá
perfilando hasta llegar a las altas
cúspides de la santidad.
Alabada sea la pasión y
muerte de Nuestro Señor
Jesucristo y los dolores de su
Santísima Madre, triste y
afligida al pie de la Santa Cruz.
III Estación: Jesús cae
por primera vez.
Te adoramos oh Cristo y te
bendecimos, que por tu Santa
Cruz redimiste al mundo.
Corazón agonizante de Jesús
que caísteis por primera vez
extenuado por el tremendo peso
de la cruz, os ruego por los
sacerdotes jóvenes que han
caído en el pecado, tomadlos de
vuestras venerables manos e
impulsadlos a caminar por la vía
de la amargura, vía que es atajo
de entrada a una de las moradas
del Cielo.
Alabada sea la pasión y
muerte de Nuestro Señor
Jesucristo y los dolores de su
Santísima Madre, triste y
afligida al pie de la Santa Cruz.
IV Estación: Jesús
encuentra a su Madre.
Te adoramos oh Cristo y te
bendecimos, que por tu Santa
Cruz redimiste al mundo.
Corazón agonizante de Jesús
que os habéis encontrado con
vuestra purísima Madre cuando
ibais camino al calvario, por el
sufrimiento que sentisteis, os
ruego por los sacerdotes para
que tengan un encuentro
personal con María; encuentro
que los moverá a amarla y a
darle el culto que como Madre de
Dios se merece.
Alabada sea la pasión y
muerte de Nuestro Señor
Jesucristo y los dolores de su
Santísima Madre, triste y
afligida al pie de la Santa Cruz.
V Estación: El Cirineo
ayuda a Jesús a llevar la
cruz.
Te adoramos oh Cristo y te
bendecimos, que por tu Santa
Cruz redimiste al mundo.
Corazón agonizante de Jesús
que descansasteis por un
momento cuando Simón de
Cirene fue obligado a cargar con
vuestra cruz, os ruego por los
sacerdotes para que lleven sobre
sus hombros parte de vuestro
sufrimiento; sacerdotes, almas
víctimas, que se compadecen de
vuestro dolor y se asocian en
vuestros padecimientos; os ruego
para que alivianéis sus cruces
cuando la sientan demasiado
pesada.
Alabada sea la pasión y
muerte de Nuestro Señor
Jesucristo y los dolores de su
Santísima Madre, triste y
afligida al pie de la Santa Cruz.
VI Estación: La Santa
Verónica enjuga el Rostro
de Jesús.
Te adoramos oh Cristo y te
bendecimos, que por tu Santa
Cruz redimiste al mundo.
Corazón agonizante de Jesús
que pagasteis el gesto caritativo
de la Verónica, dibujando vuestro
Sagrado Rostro en su lienzo, os
ruego que estampéis vuestra
Santa imagen en la mente y en
los corazones de los sacerdotes;
sacerdotes que sabrán ser fieles
en su ministerio porque llevarán
grabado el recuerdo de vuestra
Sagrada Pasión y temerán
ofenderos.
Alabada sea la pasión y
muerte de Nuestro Señor
Jesucristo y los dolores de su
Santísima Madre, triste y
afligida al pie de la Santa Cruz.
VII Estación: Jesús cae
por segunda vez.
Te adoramos oh Cristo y te
bendecimos, que por tu Santa
Cruz redimiste al mundo.
Corazón agonizante de Jesús
que caísteis por segunda vez
porque os encontrabais
sumamente fatigado y debilitado
por el peso de la cruz, os ruego
para que los sacerdotes que
suelen caer en los mismos
pecados, cobren ánimos para
levantarse con dignidad y con
verdadero arrepentimiento;
atraedlos a las fuentes de
Vuestro Sacratísimo Corazón y
purificadlos de toda mancha y
liberadlos de toda culpa.
Alabada sea la pasión y
muerte de Nuestro Señor
Jesucristo y los dolores de su
Santísima Madre, triste y
afligida al pie de la Santa Cruz.
VIII Estación: Jesús
encuentra a las hijas de
Jerusalén.
Te adoramos oh Cristo y te
bendecimos, que por tu Santa
Cruz redimiste al mundo.
Corazón agonizante de Jesús
que consolasteis a aquellas
mujeres de Jerusalén que
lloraban por Vos, os ruego para
que deis lágrimas de
arrepentimiento a los sacerdotes
que naufragan en las aguas
putrefactas del pecado; llamadlos
a la oración, a la penitencia y a
una continua expiación de sus
culpas.
Alabada sea la pasión y
muerte de Nuestro Señor
Jesucristo y los dolores de su
Santísima Madre, triste y
afligida al pie de la Santa Cruz.
IX Estación: Jesús cae
por tercera vez.
Te adoramos oh Cristo y te
bendecimos, que por tu Santa
Cruz redimiste al mundo.
Corazón agonizante de Jesús
que, no soportando más las
heridas de vuestro hombro por el
peso de la cruz, caísteis
desplomado en tierra, os ruego
para que los sacerdotes
aprendan a vencerse a sí
mismos, a poner yugo a las
tentaciones y a evitar, siempre,
caer en el pecado; fortalecedlos
en su espíritu para que caminen
como peregrinos ligeros de
equipaje en busca de la Patria
Celestial.
Alabada sea la pasión y
muerte de Nuestro Señor
Jesucristo y los dolores de su
Santísima Madre, triste y
afligida al pie de la Santa Cruz.
X Estación: Jesús es
despojado de sus
vestiduras.
Te adoramos oh Cristo y te
bendecimos, que por tu Santa
Cruz redimiste al mundo.
Corazón agonizante de Jesús
que fuisteis ultrajado y maltratado
en el momento en que os
despojaron de vuestras
vestiduras, os ruego para que los
sacerdotes conserven el pudor y
el respeto a su cuerpo como
templo del Espíritu Santo; os
ruego por los sacerdotes que han
faltado a su voto de castidad,
concededles la gracia de refrenar
sus impulsos viviendo una
continencia perfecta.
Alabada sea la pasión y
muerte de Nuestro Señor
Jesucristo y los dolores de su
Santísima Madre, triste y
afligida al pie de la Santa Cruz.
XI Estación: Jesús es
clavado en la cruz.
Te adoramos oh Cristo y te
bendecimos, que por tu Santa
Cruz redimiste al mundo.
Corazón agonizante de Jesús
que fuisteis terriblemente
maltratado al ser crucificado y
extendido vuestro adorable
Cuerpo en la cruz, por los méritos
de vuestras sagradas llagas, os
ruego para que los sacerdotes
depositen a los pies de vuestra
Santa Cruz: sus vicios,
imperfecciones y esclavitudes;
dadles sed por la salvación de las
almas, almas que serán atraídas
por su vida de ejemplo y de
santidad.
Alabada sea la pasión y
muerte de Nuestro Señor
Jesucristo y los dolores de su
Santísima Madre, triste y
afligida al pie de la Santa Cruz.
XII Estación: Jesús
expira en el árbol de la
cruz.
Te adoramos oh Cristo y te
bendecimos, que por tu Santa
Cruz redimiste al mundo.
Corazón agonizante de Jesús
que expirasteis en el Árbol de la
Cruz junto a vuestro discípulo
amado y vuestra Madre
Santísima, os ruego para que los
sacerdotes mediten en los
dolores, angustias, sufrimientos y
tribulaciones que padecisteis por
amor a ellos y a nosotros; os
ruego para que vivan y mueran
santamente abrazados a vuestra
Santa Cruz. Cruz que es
galardón de oro que adentra a las
almas al espesor del Cielo.
Alabada sea la pasión y
muerte de Nuestro Señor
Jesucristo y los dolores de su
Santísima Madre, triste y
afligida al pie de la Santa Cruz.
XIII Estación: Jesús es
puesto en los brazos de
María.
Te adoramos oh Cristo y te
bendecimos, que por tu Santa
Cruz redimiste al mundo.
Corazón agonizante de Jesús
que fuisteis entregado en los
brazos de María, cuánto dolor
hubo contenido en el Corazón de
vuestra Madre al contemplar
vuestro Cuerpo desfigurado y
martirizado, os ruego por los
sacerdotes que padecen soledad;
llevadlos al regazo virginal de
vuestra Madre celestial y
hacedles comprender que
teniéndola a ella, a vos os tienen;
porque son dos Corazones
Unidos en el Amor y
Traspasados por el mismo dolor.
Alabada sea la pasión y
muerte de Nuestro Señor
Jesucristo y los dolores de su
Santísima Madre, triste y
afligida al pie de la Santa Cruz.
XIV Estación: Jesús es
colocado en el sepulcro.
Te adoramos oh Cristo y te
bendecimos, que por tu Santa
Cruz redimiste al mundo.
Corazón agonizante de Jesús
que fuisteis depositado en un
sepulcro nuevo y prestado, os
ruego para que los sacerdotes
vivan en una continua
preparación para la muerte.
Pongo en vuestras benditas
manos los sacerdotes que en
esta hora están en agonía y los
que ya han partido de esta tierra
a la casa del Padre Eterno.
Alabada sea la pasión y
muerte de Nuestro Señor
Jesucristo y los dolores de su
Santísima Madre, triste y
afligida al pie de la Santa Cruz.
Por las intenciones del Santo
Papa, para ganar las
indulgencias de este Santo Vía
Crucis, rezar: Padre Nuestro,
Ave María y Gloria.
Extractado del libro: María, Madre de la Iglesia. (Mensajes
dados a Agustín del Divino Corazón, mensajero de los Sagrados
Corazones Unidos y Traspasados de Jesús y de María).
Fuente: Libro Apostolado de
Reparación. 18ª Edición. Hermano
Agustín del Divino Corazón.