LOS BARONES DE ESTAÑO
Nombre: Yesenia Mamani Meza Registro: 218030746
Simón Iturri Patiño
(Santiváñez, Cochabamba, 1860 - Buenos Aires, 1947) Empresario minero boliviano
que fue uno de los grandes barones del estaño y probablemente la figura más
destacada en el ámbito de las grandes compañías mineras que dominaron la
economía boliviana durante buena parte del siglo XX.
De origen humilde, Simón Iturri Patiño comenzó su actividad laboral en 1883 como
empleado de una casa comercial de la localidad de Cochabamba. Años más tarde, en
1894, se trasladó a Oruro para incorporarse a la empresa Germán Fricke y Cía., que
se hallaba en aquel momento en plena expansión.
Su interés por la actividad minera se despertó en aquellos años y, en 1895, estableció
una sociedad con los responsables de la mina La Salvadora. Este yacimiento, situado
en el departamento de Potosí, en el cerro Llallagua, se convirtió en 1900 en una de las
reservas de estaño más importantes del mundo al descubrirse en su interior una gran
veta.
Con su habitual lucidez empresarial, Simón I. Patiño vio que la hora de la fortuna le
había llegado: se estableció en Oruro, fundó el Banco Mercantil y, durante la primera
década del siglo, su fortuna creció hasta límites inimaginables. Adquirió otras minas de
los alrededores, como Catavi-Siglo XX, Uncía y Huanuni, con lo que consolidó el
complejo minero más importante del país.
En la década de 1920 la expansión de su poderío económico era imparable: consolidó
su fortuna y emprendió la modernización de sus minas, cuyo número e importancia no
dejaban de aumentar. En 1924 compró a sus socios chilenos el total de las acciones
de Compañía Minera de Llallagua, lo que le convirtió en el único propietario de dicho
centro minero. De inmediato procedió a fusionar en Estados Unidos sus propiedades
de Uncía y Llallagua, y creó The Patiño Mines and Enterprises Consolidated
Incorporated (PMECI).
Desde 1925 residió alternativamente en París y Nueva York, y sus intereses
económicos se transnacionalizaron, fijando la sede legal de su empresa en Estados
Unidos. Adquirió propiedades, empresas y yacimientos mineros en América del Norte,
Europa, Asia, África y Oceanía. Patiño fue además uno de los socios fundadores de El
Diario de la ciudad de La Paz, periódico cuya publicación continúa en nuestros días.
En 1930 proporcionó al gobierno boliviano un empréstito patriótico de 326.000 dólares
para financiar los gastos que le suponía su conflicto con Paraguay sobre los territorios
del Chaco.
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Simón I. Patiño controlaba gran parte del
mercado mundial del estaño; su inmensa fortuna personal lo situó, en la década de
1940, en la lista de los hombres más ricos del mundo. Considerado uno de los
personajes más importantes de la historia boliviana del siglo XX, murió en Buenos
Aires en 1947, a los 86 años de edad.
Moritz Hochschild
Moritz Hochschild conocido como Mauricio
Hochschild (Biblis, Alemania, 1881 - París, Francia, 1965) fue un magnate judío-alemán,
de la industria minera mundial en la primera mitad del siglo XX. Junto con Simón Iturri
Patiño y Carlos Víctor Aramayo, fueron considerados como los tres barones
del estaño boliviano.
Nació en una familia judía, dedicada a la industria minera durante más de una
generación. Era el hijo mayor de un comerciante que tenía dos primos involucrados en
la industria del metal, los hermanos Berthold Hochschild, que fundaron American Metal
Company y Zachary Hochschild, socio de Metallgesellschaft. Después de que
Hochschild se graduó de la escuela, estudió minería e ingeniería en la Universidad de
Minería y Tecnología de Freiberg. En 1905, comenzó a trabajar en el conglomerado
industrial Metallgesellschaft y luego continuó su trabajo como agente de la compañía
en España y Australia. Después se mudó a Sudamérica para trabajar de manera
independiente. Al cabo de varios años en Chile, regresó a Alemania, donde fue
voluntario en el ejército con un trabajo burocrático en la Primera Guerra Mundial.
En 1918 se casa con Käthe Rosenbaum con quien en 1919 regresa una vez más a
América del Sur. En 1920 nace su hijo Gerardo Hochschild Rosenbaum.
Desde que era estudiante escuchaba de Simón Patiño y la fortuna que acumulaba por
la venta de estaño y en 1922 Hochschild se traslada a Bolivia, en 1924 fallece su
esposa de tuberculosis.
Durante las siguientes dos décadas, Hochschild construyó un imperio económico en
Bolivia en torno a la explotación minera y el comercio del estaño. Su imperio se
extendía desde el Perú hasta Chile. Durante este período de crecimiento, algunos
familiares llegaron a América del Sur para trabajar para él, incluyendo a su primo
Philipp Hochschild y su esposa, Germaine. Maurico (como se lo conocía en Sud
América) y Germaine tuvieron una aventura, y se casaron después de que Germaine
se divorció de Philipp. La década de 1930 vio el apogeo de la influencia económica y
política del Grupo Moritz Hochschild.
En 1938, utilizando su influencia con Germán Busch (presidente militar de Bolivia de
1937 a 1939), Hochschild empujó a Bolivia a abrir sus puertas a los refugiados judíos
de la Alemania de Hitler. Aproximadamente 9,000 fueron admitidos. Hochschild
también financió el transporte de los refugiados y sus viviendas una vez que llegaron
al país sudamericano. Los periódicos lo han llamado "Schindler de Bolivia".
Durante la Segunda Guerra Mundial fue un proveedor de estaño y otros materiales
para las fuerzas aliadas.
Tanto en 1939 como en 1944, Hochschild fue arrestado por el gobierno boliviano y
sentenciado a muerte. Solo dos semanas después de la liberación después de su
arresto en 1944, fue capturado y secuestrado durante dos semanas. Después de que
fue liberado, salió de Bolivia y nunca regresó.
En 1951, los Hochschilds donaron la mayor parte de su fortuna al Fondo y Fundación
Hochschild. En el año siguiente, el Grupo Moritz Hochschild fue nacionalizado durante
la Revolución Nacional Boliviana; sin embargo, fueron compensados con una
asignación del 30% de los activos anteriores de la compañía. La empresa, Hochschild
Mining, creció aún más y se expandió en todo el mundo. En 1961, Hochschild inauguró
la mina de cobre Mantos Blancos en Antofagasta, Chile, que se convirtió en su
operación minera más exitosa, aunque sus mejores resultados vendrían después de
su muerte. Moritz Hochschild murió en 1965 en París.
CARLOS VICTOR ARAMAYO
Carlos Víctor Aramayo fue un empresario boliviano apodado Barón del estaño junto
a Simón Iturri Patiño y Mauricio Hochschild, su actividad minera en una época de
fuerte crecimiento del precio internacional de ese mineral lo llevó a acumular una gran
fortuna y poder en su país.
Carlos Victor Aramayo, barón del estaño, nieto del patriarca de la plata potosino
nacido en Moraya Jose Avelino Aramayo quien amaso su fortuna con sus minas de
plata del cerro rico de potosi y de los chichas, Carlos Aramayo fue propietario de las
minas de estaño del sur de potosi en los pueblos mineros de animas, chorolque, tasna,
qhechisla y otras, convirtiendose en el tercer hombre mas rico de Bolivia en el siglo XX
Carlos Víctor Aramayo (7 de octubre de 1889, París - 14 de abril de 1981, París) fue
un industrial y político boliviano.
"Carlos Victor Aramayo baron del estaño con sus minas en el departamento de Potosi
ubicadas en Animas, Chorolque, Tasna y Quechisla, nieto del magnate potosino Jose
Avelino Aramayo patriarca de la plata, es reconocido como el tercer hombre mas rico
de Bolivia a principios del siglo XX, fue Presidente de la delegación boliviana ante la
Liga de las Naciones por el tema marítimo.
Nació en 1889 y murió en 1981 en París (Francia). A los ocho años fue matriculado en
la escuela preparatoria de Kensington, barrio residencial londinense. Desde 1901,
hasta 1908, fue alumno interno del colegio Beaumont, donde recibió formación
humanística. A los 19 años de edad se matriculó en Oxford, donde permaneció dos
años (hasta 1910, no terminó de graduarse). Su padre lo preparó para regresar a
Bolivia, y a él le impresionaron estas palabras: “Cuando hayas concluido tus estudios
en Londres tendrás un cargo aquí, en la Compañía”.En efecto, firmó su primer
contrato, con el salario de 30 libras esterlinas por mes.
Industrial minero (ubicado en el tercer anillo de la cadena de tres generaciones de
mineros), hijo de Félix Avelino Aramayo Vega, fue gerente en Quechisla, de la
compañía británica 'Aramayo, Francke Mines Ltd.'. Entre 1916 y 1922, incursionó en la
política. Controló el capital de, La Razón, la empresa periodística más moderna y
prestigiosa del país, en su época.
Muchos decían que, para Carlos Víctor Aramayo, más importante que sus negocios
mineros era la circulación de “La Razón” y celebraba cualquier elogio a su diario.
Probablemente, el día más feliz de su vida fue cuando recibió el premio María Moros
Cabbott, en 1946. En su discurso de agradecimiento, en Nueva York, recalcó que el
éxito era de su personal, que trabajaba en el periódico durante casi tres décadas.
Un día de 1917, conoció a María Renée Tuckerman, en la casa de una amiga de su
familia, Elena Dorado de Peró, en Buenos Aires. Su futura esposa era francesa, como
él, quedó huérfana de madre y al cuidado de su tía Elena. La boda se efectuó en
Buenos Aires, el 27 de julio de 1918.
En octubre de 1922, regresó la pareja Aramayo-Tuckerman, de Europa, para
establecerse en Quechisla y atender los negocios familiares; ya que su padre estaba
cansado y cargando 77 años. Carlos Víctor se había propuesto ampliar el radio de
acción social de la compañía. Se preocupó de erigir dispensarios médicos, se dotó de
viviendas confortables a los obreros; se instaló energía eléctrica, agua potable y
alcantarillado; impulsó la construcción de escuelas para los hijos de los trabajadores, y
a éstos los alfabetizó. Pocas empresas bolivianas hacían esto.
En 1924, Carlos Víctor Aramayo, agilizó la fundación de la Asociación de Industriales
Mineros de Bolivia “con objeto de procurar, por todos los medios lícitos y con arreglo a
las prescripciones legales, el desarrollo y prosperidad de la industria”. En la práctica,
los grandes mineros no la apoyaron y se limitó a manejar una pequeña oficina.
En 1925, la firma 'Guggenheim Brothers', de Nueva York, descubridora de las minas
de cobre de Chuquicamata, en el antiguo litoral boliviano, propuso a Félix Avelino la
compra de Chocaya; y éste difirió la decisión hasta consultar con su hijo Carlos Víctor,
quien se opuso. Su padre aceptó esa posición; pero, con la condición que asuma la
presidencia de la empresa familiar.
Ese año, Carlos Víctor, fue designado presidente de la 'Compañía Aramayo de Mines
en Bolivie'; nueva razón social de la empresa, con sede en Ginebra (Suiza).
Carlos Víctor Aramayo, continuó el laboreo minero en lugares que sus antepasados
trabajaron, y era el alma y nervio de las empresas, de: Tatasi, Portugalete, Chocaya y
el famoso Chorolque. Con su fortuna adquirió minas de gran importancia en Sud
Chichas, Esmoraca. Consta en la aduana de Uyuni, que pagó por exportaciones de
wólfram, más de medio millón de bolivianos en un año; lo que significaba un aporte
importante a las arcas de la nación.
Escribió un folleto sobre el estado de la minería boliviana, donde vaticinó su
decadencia en el futuro si la gran minería fuese estatizada. Junto con Mauricio
Hochschild, invirtió en una empresa agropecuaria en Santa Cruz, la 'Compañía del
Oriente', para suministrar buena alimentación a los trabajadores mineros (la cual
también fue expropiada en 1953). Por otro lado, las relaciones Aramayo-Patiño, fueron
siempre cordiales, aunque algo distantes. Patiño, quiso comprarle la mina Chocaya;
que, por segunda vez, Aramayo no aceptó.Una vez que las minas de los barones
fueron nacionalizadas, Carlos Víctor y su esposa María Renée, fijaron domicilio en el
quinto piso de un edificio en el boulevard Maurice Barres, en Neuilly-sur-Seine,
suburbio residencial de París (cerca del bosque de Boulogne). Allí vivieron su largo
exilio. Carlos Víctor, seguía dirigiendo sus negocios, contando con el apoyo de sus
fieles colaboradores: Hohn Ribon y Gastón Arduz; y su secretaria, Hilda Fairthlough.
Mantenía buenos contactos con Leonardo Montero (abogado); y con Charles Bowers y
Claude Kemper (ingenieros de la ex-compañía); y con Guillermo Gutiérrez Vea
Murguia, su amigo de marras".