TEMA: COMPRENSIÓN DE TEXTOS.
Lee atentamente:
EL TOBOGÁN QUE LLEGA AL CENTRO DE LA TIERRA
Bastaba verlo para sentir escalofríos. Su pista de descenso medía más de cien metros y, al llegar
al nivel del suelo, continuaba hacia las profundidades. Me asomé. En efecto, el tobogán,
horadando el subsuelo, se prolongaba hacia abajo hasta perderse de vista en la oscuridad.
Tomé un ascensor que subió setenta metros verticalmente para dejarme en la plataforma de la
salida, en la cúspide del tobogán. Allí había un inquietante cartel con el siguiente rótulo: Cúbrase
los ojos con estas gafas oscuras. Gracias a ellas, usted no verá nada hasta llegar al final. Está
rigurosamente prohibido quitárselas durante el descenso. La impresión sería tan fuerte que no
podría resistirlo.
Y también otro que decía:
Para bajar por el tobogán póngase usted los pantalones de cuero con el refuerzo metálico atrás
que están a su disposición. La fricción ocasionada por el descenso de miles de kilómetros a
grandes velocidades destruiría sus ropas y su piel. Esto es muy importante. No lo olvide.
Estuve a punto de renunciar a la bajada por el tobogán, pero el deseo de conocer fue más
poderoso. Me había puesto los pantalones acorazados. Estaba sentado en el principio de la pista
deslizante. Me puse las gafas. No veía absolutamente nada. Sin pensarlo más, me impulsé con
las dos manos y salí despedido cuesta abajo.
En pocos minutos alcancé una gran aceleración. Estaba bajo tierra. Había perdido el contacto
del sol en mi piel. El ambiente era húmedo y frío. Experimentaba una agradable sensación de
vértigo. Deslizándome velozmente, atravesaba atmósferas subterráneas que me venían al rostro
como huracanes estancados sorprendidos por mi intromisión en sus dominios. Podía escuchar
sonidos muy diversos. Así adivinaba los paisajes y los fenómenos de los abismos: grandes
grutas llenas de interminables resonancias, lagos y mares desconocidos poblados por monstruos
acuáticos, manantiales de metales incandescentes, zonas de silencio impenetrable que sugerían
el vacío total, chillidos de animales nunca vistos, pulsaciones de corazón de volcán, terremotos
de las profundidades, aludes y corrimientos de rocas, aleteos de murciélagos gigantes...
A pesar de lo pavoroso de mi descenso, me sentía maravillado ante los sorprendentes paisajes
que adivinaba. Así fui descendiendo, cada vez más deprisa, durante algunos minutos, que me
parecieron brevísimos.
De pronto, la pendiente del tobogán se hizo aún más pronunciada y me estrellé contra unos
sacos blandos. Me detuve. ¿Había llegado ya al centro de la Tierra?
Después de dudar algunos momentos, decidí quitarme las gafas oscuras. Y, al hacerlo, sufrí el
impacto más grande de todo el viaje. Me encontraba en una cueva, no muy grande, débilmente
iluminada por unas misteriosas fosforescencias que se movían. El larguísimo tobogán acababa
allí. Entonces descubrí con espanto el significado de las fosforescencias. Eran los ojos
llameantes de dos monstruos que, lentamente, se aproximaban. Intenté huir tobogán arriba.
Pero no había nada que hacer. Era una pista casi vertical, increíblemente resbaladiza. Imposible
trepar por allí. No vi ninguna otra salida. Los monstruos estaban ya muy cerca.
Olvidando que estaba en un Parque de Atracciones, pensé que había llegado mi fin. Emití un
gran alarido con la esperanza de desconcertar por unos instantes a aquellos amenazadores
animales. Tal vez si lograba ganar unos segundos, podría encontrar alguna pequeña cavidad
en las paredes rocosas para quedar a salvo de las fauces y los zarpazos. Mi grito resonó
poderosamente en el reducto subterráneo. Como si realmente hubiese surtido algún efecto, las
bestias se inmovilizaron y las chispas de sus ojos quedaron extinguidas. Mi sorpresa fue
mayúscula. Pero aún ocurrió algo más.
Ridiculizando a la oscuridad que me había amedrentado, la gruta se iluminó. La luz procedía de
unas barras fluorescentes de tipo corriente que estaban ocultas en la bóveda. Casi al mismo
tiempo, se abrió una puerta hábilmente disimulada en los muros. Por ella apareció Fred.
-Pero, ¿cómo has llegado hasta aquí?
-pregunté todavía sobrecogido.
Fred, dándose cuenta de que yo había vivido el descenso como una auténtica inmersión en los
abismos de la Tierra, rió de buena gana:
-Desde luego, los efectos del tobogán están muy conseguidos.
Comprensión del texto.
1. Explica el significado que tiene en el cuento las siguientes palabras. Puedes consultar
el diccionario si es necesario.
horadar oscuras amedrentado.
Fricción cúspide antediluviano
2. Hay muchos sustantivos que contienen la noción de irrealidad.
Consulta tu diccionario y copia el significado de los sustantivos que desconozcas.
Espejismo delirio fricción fantasía
Alucinación suelo quimera utopía
Completa con los sustantivos anteriores.
a. Las novelas son obras de ________________.
b. Pedro tiene una ________________ desbordante.
c. El paciente sufre de ________________.
d. El explorador vio un ________________ en el desierto.
e. Tu plan es irrealizable; es una ________________.
f. Mi ________________ es ser un buen pianista.
g. Ese hombre tiene ________________ de grandeza.
h. Quiere ser astronauta, pero eso es una ________________.
3. Escribe una oración con cada una de estas palabras de la misma familia.
Sensación – sensacional – sensacionalista.
4. Responde.
a. ¿Dónde se desarrolla la acción?
b. ¿Qué cree le protagonista que pasa? ¿Qué está ocurriendo en la realidad?
c. ¿Cuál es la razón que le dan para ponerse las gafas? ¿Cuál es la razón real?
5. Marca la afirmación correcta. ¿Quién es el narrador del cuento? Justifica luego tu
respuesta.
( ) El narrador de la historia es un personaje que participa en los hechos que narra.
( ) El narrador no es un personaje; es alguien que relata los hechos como si les hubiera
sucedido a otros.
6. Explica. ¿Cómo se consigue crear la sensación de realidad durante el descenso por
el tobogán?
7. En el cuento se pueden distinguir cuatro partes:
Preparación de descenso.
Descenso por el tobogán.
Parada y encuentro con los “monstruos”.
Choque con la auténtica realidad.
Delimita los pasajes del cuento que corresponden a cada parte, indicando las palabras
iniciales y finales de cada pasaje.
8. Durante buena parte del cuento, el narrador oculta un dato que es fundamental para
entender lo que está ocurriendo: el lugar donde se desarrolló realmente la acción.
Explica cuál es el momento de la narración en el que por fin se informa al lector de ese dato.
9. En el cuento hay una enumeración que refleja y trasmite la impresión de descenso
vertiginoso que siente el protagonista.
Localiza esa enumeración y explica por qué se produce la sensación de descenso.
10. Explica de forma razonada si el cuento es realista o fantástico.
11. Los mensajes que leyó el protagonista en los carteles contribuían a crear una
impresión engañosa que no correspondía con la realidad.
Explica qué impresión produjeron en el personaje y por qué decimos que era engañosa.
Expresa tu opinión sobre las técnicas engañosas que es e emplean a veces en publicidad.
12. El cuento que has leído tiene una alta dosis de suspenso.
Elige cuál es, en tu opinión el elemento que más contribuye a crear una atmósfera de
suspenso.
Lo extraordinario del relato.
El ambiente extraño.
Lo acelerado de la acción.
13. Redacta un texto en el que des una serie de instrucciones para localizar y desenterrar un
tesoro escondido.