Por hechos ocurridos el 5 de julio de 2018 y el 3 de agosto del mismo año, el Ministerio
Público presentó dos acusaciones en contra del peticionario: Sr. Juan G. Cotto García de 37 años.
Una de estas acusaciones fue por el delito de actos lascivos, la otra por el mismo delito, en su
modalidad de que la víctima es menor de 16 años. Para esto, Cotto García, presentó una Moción
anunciando defensa de “insanidad mental”, mediante esta, este expuso que tiene historial de
enfermedad mental y sufre de impulsos que le impiden controlar su conducta conforme a la ley.
Para evidencia de esto, Cotto García indicó que contrató los servicios del Psicólogo Forense: Dr.
Fernando Medina, para que fungiera como perito en el caso de epígrafe. El Dr. Fernando Medina
incluyó un Informe de la Evaluación Psicológica y en este concluyó que el peticionario: tiene
una inteligencia no verbal, a un nivel bajo el Promedio, con relación a adultos de su edad
cronológica de cultura norteamericana. Esta puntuación bruta de 25 es equivalente a
una edad mental de niños de 9 años, lo cual quiere decir que su capacidad intelectual no verbal
está por debajo al 83% de las personas de su edad cronológica de cultura norteamericana. Por lo
cual su capacidad intelectual no verbal es limitada y esto hace que interprete el mundo que le
rodea y sus acciones diferente a como lo haría una persona con inteligencia no verbal promedio o
sobre el promedio. Medina Martínez también indicó que Cotto García padece del Trastorno del
déficit de atención del tipo predominante combinado, inatento e hiperactivo (ADHD) y del
Trastorno Froteurístico, caracterizado como: “una excitación sexual intensa y recurrente de los
tocamientos o fricción con una persona sin su consentimiento, que se manifiesta por fantasías,
deseos o conducta irrefrenable”
Presentar su defensa de inimputabilidad por incapacidad mental
Su expediente médico no estaba disponible
A los 11 años fue admitido al Centro de Salud Mental de Bayamón y recibió tratamiento
clínico
Pueblo V Juan G. Cotto García
2020.T.S.P.R.110
I. Hechos (Resumen)
Por hechos ocurridos el 5 de julio de 2018 y el 3 de agosto del mismo año, el
Ministerio Público presentó dos acusaciones en contra del peticionario: Juan G. Cotto
García. Una de estas fue por el delito de actos lascivos, la otra por el mismo delito, en su
modalidad de que la víctima es menor de 16 años. Para esto, Cotto García, presentó una
Moción anunciando defensa de “insanidad mental”, en la cual expone que tiene historial
de enfermedad mental y sufre de impulsos que le impiden controlar su conducta. Un
Psicólogo Forense funge como perito en el caso e incluye un Informe de la Evaluación
Psicológica del peticionario en el cual deja saber que este tiene una inteligencia no verbal
equivalente a una edad mental de un niño de 9 años. Además padece del Trastorno del
déficit de atención del tipo predominante combinado, inatento e hiperactivo (ADHD) y
del Trastorno Froteurístico.
II. Controversia
(¿Por qué vamos al Tribunal Supremo?) (¿Por qué Cotto García va al supremo?)
En San Juan, Puerto Rico, a 18 de septiembre de 2020. Este caso nos presenta la
oportunidad de resolver si el hecho de que un acusado no cuente con prueba documental
que evidencie un historial de insanidad mental, previo al hecho que se le imputa,
provoca que se descarte la posibilidad de levantar la defensa de insanidad mental, al
amparo de la Regla 74 de Procedimiento Criminal.
Tienen o no tienen que admitir, da a lugar o no da a lugar
Se va al Tribunal Supremo por falta de prueba documental que evidencie historial
de insanidad mental al amparo de la Regla 74 de Procedimiento Criminal.
Derecho Procesal Penal - La falta de prueba documental que evidencie un
historial de insanidad mental, previo al hecho imputado, no provoca que se descarte la
posibilidad de levantar la defensa de insanidad mental, al amparo de la Regla 74 de
Procedimiento Criminal.
III. Decisión del Tribunal
En San Juan, Puerto Rico, a 18 de septiembre de 2020. Por los fundamentos expuestos en
la Opinión que antecede la cual se hace formar parte íntegra de la presente, revocamos las
sentencias emitidas por los foros a quo y devolvemos el caso al Tribunal de Primera Instancia
para que actúe de conformidad con lo aquí resuelto. Así lo pronunció, manda el Tribunal y
certifica el Secretario del Tribunal Supremo. La Juez Asociada señora Rodríguez Rodríguez
concurre con el resultado sin opinión escrita.
IV. Fundamentos Legales