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3 - 4º Docentes - 31 - 07

Este documento presenta propuestas para la lectura del cuento "Pedro Urdemales y el árbol de la plata" con estudiantes de 3°/4° grado. Explica la importancia de Pedro Urdemales como personaje folclórico y analiza aspectos del cuento como lo no dicho, las intenciones de Pedro y las similitudes entre los cuentos leídos para promover la comprensión lectora.

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Este documento presenta propuestas para la lectura del cuento "Pedro Urdemales y el árbol de la plata" con estudiantes de 3°/4° grado. Explica la importancia de Pedro Urdemales como personaje folclórico y analiza aspectos del cuento como lo no dicho, las intenciones de Pedro y las similitudes entre los cuentos leídos para promover la comprensión lectora.

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3° / 4° - CUENTOS CON ENGAÑOS

PEDRO URDEMALES Y EL ÁRBOL DE LA PLATA

En esta tercera entrega compartimos algunas propuestas en torno al cuento Pedro


Urdemales y árbol de la plata. Nuestra intención es acompañar a las y los docentes a
sostener la continuidad del trabajo de lectura y escritura alrededor de Cuentos con
engaños y promover que las y los chicos puedan establecer relaciones entre los tres
cuentos que retoman el mismo motivo literario para generalizar lo que tienen en común
y distinguir lo diferente.

¿Por qué proponer la lectura de los relatos de Pedro Urdemales?

Los cuentos de Pedro Urdemales son muchos, andan de boca en boca por los pueblos
y se insertan también en diversas páginas de autores reconocidos desde hace largo
tiempo.
Desde el siglo XVI, este personaje recorre Europa en relatos donde se lo conoce
como Payo de Malas Artes o como Pedro Urdemalas. En América fue bien recibido y
aparece en la literatura folklórica de la mayoría de los países, aunque con mayor
frecuencia en la de los países andinos, multiplicando sus hazañas con nombre diversos:
Pedro Malas Artes, Pedro el de Malas, Pedro Urdirán. Así, aunque hay un solo
Urdemales, simultáneamente hay miles, tanto como voces y autores se ocuparon de él.
En nuestro país, este viajero de los tiempos llega hasta nuestros días y anda por
distintas regiones alrededor de los fogones, en el monte, a las orillas de los ríos, en la
vereda, hasta comenzar a transitar por el mundo de las letras y el papel en manos de
autores como Gustavo Roldán.
Con los rasgos del antiguo pícaro español -tan grato al espíritu popular- Pedro
Urdemales encarna la necesidad de sobrevivir gracias al ingenio aun cuando no se
tengan riquezas ni se cuente con el poder. La tradición del pícaro da cuenta de la
habilidad del que aparentemente es más débil para triunfar sobre el fuerte. Y por esto
surge la risa: el pueblo se ríe de las aventuras del pícaro porque se identifica con él.
Desde el principio se busca que él gane, las simpatías nunca están del lado del burlado;
el pícaro maravilla por su astucia y desenfado. No es malvado porque sus andanzas no
son perversas ni él las hace con el deseo de dañar a los demás. Solamente saca
provecho de aquellos que se prestan a ser engañados. Logra salirse con la suya en toda
ocasión, pero en ningún momento recibe castigo alguno, pues resulta difícil adoptar
frente a él una actitud severa o de censura.
Conocer algo más sobre este personaje y sus características historias permite a
los lectores profundizar en los cuentos que tienen como motivo literario el engaño, y
particularmente en los que el pícaro es un personaje protagónico. Como ya hemos
señalado en anteriores orientaciones, la lectura de cuentos que se vinculan unos con
otros pueden contribuir a sostener la continuidad de los aprendizajes.
Asimismo, es posible ampliar a otros itinerarios de lectura donde este motivo
reaparece y se configura de otros modos como en el famoso El pajarito remendado o
en varios de los cuentos de Gustavo Roldán en los que transforma los personajes en
animales del monte, seres pequeños como el sapo y la pulga que también despliegan
sus astucias y picardías, entretienen y divierten con sus mentiras y, aunque pequeños
y en apariencia débiles, resultan más fuertes -gracias a su inteligencia- que aquellos
animales poderosos que causan miedo, como el tigre o el yacaré.
1
EL INTERCAMBIO ENTRE LECTORES
Retomamos esta instancia fundamental de la situación didáctica de lectura a propósito
de Pedro Urdemales y el árbol de la plata, el tercer cuento propuesto en esta secuencia.
Esto nos permite comprender que algunos ejes de análisis pueden ser comunes a los
otros cuentos leídos, mientras que otros son específicos porque se relacionan con la
particularidad de cada relato.
Las propuestas que se presentan en el material para estudiantes son un primer
paso para orientar a las niñas y a los niños a que profundicen en la interpretación de
algunas de las cuestiones planteadas y luego retomarlas al volver a las aulas o
plantearlas directamente a todo el grupo para debatirlas en forma colectiva en la clase,
según sea la situación en cada escuela y/o distrito.

Sobre lo no dicho en el relato

El ingenio y picardía de Pedro Urdemales para tramar y llevar a cabo sus engaños a los
hombres de fortuna se pone de relieve como característica de nuestro personaje desde
el comienzo del cuento, cuando se lo presenta. Sin embargo, algunos aspectos de parte
de lo que se le ocurre, de lo que planifica y de cuáles son sus intenciones mientras va
desarrollando su astuto engaño no aparecen dichos en el texto.

En el material para estudiantes, las sucesivas relecturas de lo dicho en ciertos


fragmentos del cuento procuran que las chicas y los chicos puedan darse cuenta del
sentido de lo no dicho a partir de algunas pistas. Por ejemplo:
● El fragmento que refiere a la sonrisa ancha que se dibujó en la cara de Pedro para
que puedan hipotetizar acerca del motivo de esa sonrisa considerando las acciones
que emprende luego.
● La parte en la que pone en marcha el engaño -con una detallada puesta en escena-
para que las y los chicos puedan inferir las razones por las que Pedro decide fabricar
el árbol de la plata a la sombra de un árbol a la orilla del camino, en lugar de hacerlo
en el jardín de su casa. Es decir, se trata de que puedan reconocer la astucia de
este pillo que sabe dónde conviene ubicarse y esperar pacientemente para burlar a
las víctimas que seleccionará según su conveniencia. Reparar en algunas pistas del
texto (se recostó y se puso a esperar… los ojos fijos… como un pescador… lanzar
su anzuelo) permite interpretar las intenciones de Pedro aunque estas no aparezcan
explícitamente.
● El desarrollo del diálogo para reconocer la habilidad del astuto Pedro e inferir su
táctica para lograr que el distinguido caballero seleccionado suba su oferta.
Nuevamente, para reconocer el plan urdido por Pedro, es necesario detenerse en
algunos fragmentos donde no aparece dicho “con todas las letras” pero es posible
inferir su intención de sacar cada vez más dinero a su ambiciosa víctima y de
divertirse con ella (con aire distraído, riéndose para sus adentros… para esta época,
maduran las monedas. ¡Fíjese qué lindas que vienen este año!... Ya están casi listas
para cosechar… ¿me ha visto el señor cara de zonzo?).

El espacio de intercambio entre lectores es el lugar privilegiado en el que los chicos y


las chicas podrán detenerse para releer y reflexionar juntos sobre esas pistas que da el
2
texto y así poder inferir cómo Pedro Urdemales logra sacar su provechosa ganancia de
la planta a quien “traga el anzuelo” por prestarse a porfiar al “débil” joven.

Sobre lo común y lo diferente entre los relatos

Es muy probable que los lectores, al haber leído los tres cuentos con engaños e
intercambiado sucesivamente con sus compañeros y la o el docente, puedan establecer
algunas relaciones entre ellos y logren reconocer lo que es común y distinguir lo
diferente entre las historias. De esta manera y progresivamente, comenzarán a
reconocer lo característico de los cuentos populares con pícaros que aparecen
reiteradamente en la literatura y, al contar con estos conocimientos, podrán construir un
cierto esquema anticipatorio que favorece la interpretación de lo que se lee.
En el caso en que la institución esté organizada bajo la forma de presencialidad
combinada, será posible proponer a las y los chicos que hagan en sus casas las
propuestas del material para estudiantes que aparecen bajo el nombre Para pensar las
relaciones entre los tres cuentos y articular en la vuelta al aula con la puesta en
común de algunas respuestas para avanzar en lo que hayan podido reconstruir acerca
de:
§ los motivos que mueven a estos pícaros personajes a engañar a otros,
§ las características de los personajes engañados,
§ las formas en que se realizan los engaños para lograr su cometido,
§ el engaño como arma de los más débiles.

En ese contexto, además de reconocer quiénes son los pícaros de cada cuento,
resultaría productivo hacer notar que en algunos de ellos se focaliza el relato en el
pícaro, tal es el caso de El gato con botas y Pedro Urdemales; en cambio, otros focalizan
en quien se presta al engaño, como en El traje nuevo del emperador.
Podrían proponerse a los chicos las siguientes intervenciones para promover estas
reflexiones:
Ø En estos cuentos que fuimos leyendo y comentando, pudimos darnos cuenta de
que en todos hay historias de engaños ideados ingeniosamente por pícaros. Sin
embargo, ¿cuáles de estos pícaros les parecen más parecidos entre sí?, ¿en qué lo
advierten?
Ø Estos personajes a veces nos resultan más queribles y otras no tanto. Algunas
personas dicen, por ejemplo, que Pedro Urdemales les resulta muy simpático y
querible. En cambio, los tejedores les resultan detestables. ¿Ustedes qué opinan?
Ø Vamos a recordar cómo se llama cada cuento… ¿por qué les parece que tiene ese
título? Por ejemplo, ¿por qué será que “El gato con botas” no se llama “El marqués
de Carabás”? ¿Cuál será la intención de Andersen al poner en primer plano al
emperador en lugar de a los pícaros tejedores?

Estas reflexiones invitarán a los lectores a volver a las anotaciones que se hayan
realizado a medida que se fueron leyendo y comentando los cuentos y también será
necesario, en algunos casos, volver a los cuentos ya leídos para corroborar, justificar o
desechar alguna interpretación.
Sea que hayan podido profundizar en estas reflexiones en un espacio de
intercambio presencial o sincrónico o que las y los chicos hayan logrado reflexionar
sobre las características comunes que tienen estos cuentos, estas generalizaciones
3
también funcionan como un puente hacia la escritura de textos con las mismas
características.
Al haber leído varios cuentos con el mismo motivo literario -los engaños, en este
caso-, reflexionado sobre ello y arribado a sistematizaciones escritas producidas por las
chicas y chicos con colaboración de la o el docente, se generan condiciones
indispensables para que puedan animarse al desafío de producir una nueva aventura
de Pedro Urdemales o una parte de ella.

ACERCA DE LAS PROPUESTAS DE ESCRITURA


Como ya señalamos, la situación recurrente así como las características de los
personajes que engañan y los engañados resultan una gran ventaja a la hora de escribir
ya que proveen un punto de partida desde donde empezar a planificar el texto.

El material destinado a estudiantes propone les propone que escriban:


• respuestas a consignas de relectura e interpretación,
• conclusiones en relación a lo reflexionado y generalizado sobre los cuentos,
• producción de una nueva aventura de Pedro Urdemales.

Tal como ya señalamos, la preparación para la escritura de un texto extenso y de


creación -con la restricción de que sea un nuevo engaño de Pedro Urdemales usando
un objeto mágico- está dada especialmente por el listado de conclusiones a las que se
arriba luego de los intercambios y reflexiones promovidos en torno a la lectura,
relecturas y conversaciones sobre los cuentos. Sin embargo, producir estas notas no
exige poner en juego el proceso recursivo de escitura -planificación, textualización y
revisión- ni los enfrenta a los problemas frecuentes y complejos que se les presentan a
los escritores al componer los diversos tipos de textos.

El desafío planteado en la última propuesta es la producción de un texto completo,


extenso y de creación. Ya no se trata de la reescritura de un episodio conocido, ni de la
narración de un único episodio en el que se incluye un diálogo muy estructurado
previamente como en las propuestas anteriores. Se trata de:

Escribir, planificar, revisar: una nueva aventura, travesura, mentira,


etc. de un personaje sobre el que se ha leído mucho1.

En esta oportunidad, se han generado condiciones para que las y los estudiantes
puedan enfrentar el desafío: varias lecturas de cuentos con el mismo motivo, relecturas
sucesivas de cada cuento con distintos propósitos, espacios de intercambio, escritos de
trabajo y reescrituras de fragmentos de textos.

1
CP. (pág- 58).
4
Esta propuesta exige producir el cuento desde el principio atendiendo a las restricciones
necesarias para que efectivamente pueda considerarse un cuento con engaños. Al
producir textos pertenecientes a géneros de circulación social, las y los alumnos tienen
oportunidad de participar en auténticas situaciones de escritura y de aprender
contenidos prioritarios tales como las prácticas de planificar qué y cómo se va a escribir,
revisar las distintas versiones de lo que se está escribiendo hasta alcanzar un texto que
se considere bien escrito, releer lo producido antes de entregarlo, revisar la propia
producción intentando resolver problemas señalados y revisar con otros en rondas de
lectura para ayudar a mejorarlas.

Para que las chicas y chicos no estén solos frente al desafío de escribir el cuento, se
prevén varias pistas que los ayudarán a planificar, a la vez que se apropian de esta
práctica propia del proceso de escritura. En principio, se los alienta a generar ideas que
permitan decidir el tema central del cuento: en qué consistirá el engaño de la nueva
historia. Se ofrecen varias alternativas y, luego de elegir entre esas opciones, se
propone un comienzo de cuento para anclar la historia que se va a relatar. Asimismo,
es necesario alentar a los chicos a recurrir a las escrituras ofrecidas como referentes en
el ambiente alfabetizador mientras textualizan o en las diferentes instancias de revisión.

AMBIENTE ALFABETIZADOR
En este período de la escolaridad, sigue siendo necesario que el aula funcione como un
espacio en el que es posible contar con referentes escritos para consultar “formas de
decir” o recursos del lenguaje que contribuyen a resolver problemas de escritura
planteados durante la producción o la revisión. El contexto del nuevo cuento permite
enriquecer el repertorio disponible con nuevas formas que se van “coleccionando” y
exponiendo en papeles o afiches en las paredes del aula.

Es recomendable que se destine un tiempo específico para que entre todos relean
los textos buscando esas palabras o enunciados, debatan sobre su pertinencia o no
para incluirlas en las “colecciones” y fijarlas por escrito, además de alentar a las y los
niños a agregar nuevas piezas a sus colecciones cada vez que encuentren nuevas.
Asimismo, sería conveniente que puedan conservar algunos de esos repertorios en
hojas de sus carpetas especialmente marcadas, destacadas con otros colores o
señaladores. También podrían prepararlos en hojas diferentes o guardarlas en sobres
con nombres de la colección (“palabras para marcar el paso del tiempo”, “verbos para
introducir las voces de los personajes”, “verbos que nos permiten advertir qué piensan
o creen los personajes”, “modos de describir”). De esta manera, las chicas y los chicos
podrán tenerlos disponibles en sus casas cuando la presencialidad en la escuela sea
alternada o restringida. Enriquecer el repertorio disponible y tenerlo como fuente de
consulta accesible permite a los niños tener mayor autonomía para producir y revisar
sus escritos. En este caso, se podrían coleccionar:
§ Los gestos de Pedro Urdemales que dan pistas de lo que piensa o de sus
intenciones (gesto preocupado, sonrisa ancha en su rostro, con los ojos fijos en…,
reparando con ojo avizor, con aire distraído, haciéndose el ofendido, en silencio
como dudando, …como al pasar).

5
§ Los distintos modos de referirse al caballero (jinete, viajero, hombre).
§ Los verbos que dan paso a las voces de los personajes, expresan matices en las
formas de hablar o en los sentimientos que experimentan y permiten evitar
reiteraciones innecesarias. Como seguramente los chicos ya tienen una lista con
algunos verbos (dijo, preguntó, respondió, exclamaban, gritaron, fueron nombrando,
elogiaron, asintieron, anunció,…) ahora pueden agregar: contestó, insistió,
interrumpió para decirle,…
§ Las formas de marcar el paso del tiempo. A la lista que ya circula en el aula (hace
muchos años, un día, poco después, al día siguiente, durante toda la noche que
precedió al día de la fiesta, a la mañana siguente, luego,…) se puede sumar: en los
tiempos en que, cierto día, de pronto, primero, después, pasó el tiempo, mientras
tanto.

PARA QUE TODAS Y TODOS PUEDAN PARTICIPAR DE LAS PROPUESTAS DE


LECTURA Y ESCRITURA

Si en el aula hay un grupo de chicas y chicos a los que todavía les resultan dificultosas
las situaciones de lectura y de escritura por sí mismos que se proponen en el material
para los estudiantes, recordamos que es posible ajustar algunas propuestas y, sobre
todo, atreverse a proponer algunas otras que les van a permitir avanzar como lectores
y escritores aunque necesiten todavía mucha ayuda del o de la docente. Un gran desafío
será que los docentes puedan conversar entre sí para llegar a acuerdos que permitan
distribuirse el trabajo de tal modo que sea posible reunirse con los chicos con la mayor
frecuencia posible e intervenir de forma cercana e intensa. En todos los casos, será
necesario:
✶ Garantizar que puedan acceder al contenido de los textos propuestos.
La copia del cuento en manos de los chicos tal como se presenta en el material para
los estudiantes es imprescindible. Se trata de presentar los textos sin intentar
simplificarlos, con letra en mayúscula y minúscula tal como aparecen en las
ediciones de circulación social y sin cambios de vocabulario. Los chicos y chicas
necesitan arriesgarse a comprender las palabras desconocidas por su contexto y
acceder, paulatinamente, a las formas de decir propias del lenguaje escrito,
diferentes del lenguaje oral de uso cotidiano.
También es necesario que escuchen el cuento a través de la voz de un lector
competente -la lectura del docente o del maestro/a bibliotecario/a, los audios que se
recomiendan en los materiales o fragmentos leídos y enviados por wap si las y los
chicos no pueden acceder a otras plataformas- ya que necesitan entrar
amigablemente al mundo creado por el cuento y escucharlo una y otra vez. Esto les
permitirá anticipar mejor lo que dice el texto cuando se enfrenten por sí mismos a la
lectura de ese cuento porque conocen lo que está escrito.
En el grupo pequeño, la o el docente puede recuperar las consignas propuestas
para intercambiar entre lectores sobre el cuento escuchado, recuperar los
fragmentos sobre los que se solicita la relectura y plantear las diferentes
interpretaciones para profundizar en la comprensión del texto.
Del mismo modo, puede alentarlos a escribir sin temor a equivocarse -ellos y usted
saben que aún no escriben de manera convencional pero que se están aproximando
a hacerlo.

6
✶ Proponer que produzcan textos completos o partes que pertenezcan a ellos,
es decir, textos que pongan en marcha los procesos de planificación, textualización
y revisión aunque aún no escriban de manera convencional. Por ejemplo, en el caso
de Pedro Urdemales, si la propuesta de producción de una nueva aventura parece
difícil para este grupo de niños, se puede plantear que comiencen a escribir el texto
a través del maestro -prestándole la mano del docente y su conocimiento de la
escritura- y luego solicitarles que continúen produciendo por sí mismos sólo el
diálogo en el que Pedro engaña a un incauto con el nuevo objeto mágico en lugar
del cuento completo. Otra posibilidad sería planificar en grupo lo que se va a decir
de manera detallada, ofreciéndoles más pistas antes de comenzar a textualizar. De
esta manera, las y los chicos podrán sentir que pudieron abordar el mismo problema
que todo el grupo. También se puede promover la escritura por parejas, alentando
que se turnen para ocupar el papel de dictante y el de escribiente de forma alternada.
✶ En los casos en que sea necesario que las y los chicos progresen en la lectura por
sí mismos, es posible restringir el pedido de lectura a una parte del texto que
conozcan muy bien porque han participado de situaciones de lectura a través del
docente: el párrafo en el que se narra qué hizo Pedro cuando se le ocurrió la idea
de colgar las moneditas de las ramas del árbol, el que cuenta qué ocurrió cuando
apareció el caballero o un fragmento del diálogo. Será conveniente distribuir los
parlamentos de los personajes a dos de los chicos o chicas, pedirles que “ensayen”
cada uno su parte y darles el tiempo y el acompañamiento necesario para ello y
recién después dar la oportunidad para leer en voz alta a modo de escenificación.
✶ Si resulta necesario que las y los chicos sigan reflexionando sobre el sistema de
escritura para poder avanzar, también es posible que se requiera volver sobre
ciertos contenidos que pueden no representar mayor dificultad para el resto del
curso: la escritura de palabras con sílabas complejas, la separación entre palabras,
algunos aspectos ortográficos -uso de la “r”, “que-qui”, “gue-gui”, mb/mp, bl/br, por
ejemplo. Para estos contenidos, es posible insistir con propuestas similares a las
que se plantearon en las primeras entregas de estos materiales.

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