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Bulimia Nerviosa en Niñas de 12 Años

Este documento describe los criterios diagnósticos para la bulimia nerviosa en una niña de 12 años. Presenta episodios recurrentes de atracones seguidos de comportamientos compensatorios como el vómito para evitar ganar peso, además de una autoevaluación excesivamente influenciada por su peso y constitución corporal. El documento explica en detalle los síntomas clave de la bulimia nerviosa y proporciona recomendaciones para padres y profesores centradas primero en el bienestar emocional y las relaciones sociales de

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Bulimia Nerviosa en Niñas de 12 Años

Este documento describe los criterios diagnósticos para la bulimia nerviosa en una niña de 12 años. Presenta episodios recurrentes de atracones seguidos de comportamientos compensatorios como el vómito para evitar ganar peso, además de una autoevaluación excesivamente influenciada por su peso y constitución corporal. El documento explica en detalle los síntomas clave de la bulimia nerviosa y proporciona recomendaciones para padres y profesores centradas primero en el bienestar emocional y las relaciones sociales de

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BULIMIA NERVIOSA (CON PURGA Y COMPENSACIÓN) niña de 12 años

Criterio de diagnóstico

A. Episodios recurrentes de atracones. Un episodio de atracón se caracteriza por los dos


hechos siguientes:

1. Ingestión, en un período determinado (p. ej., dentro de un período cualquiera de dos


horas), de una cantidad de alimentos que es claramente superior a la que la mayoría de las
personas ingerirían en un período similar en circunstancias parecidas.

2. Sensación de falta de control sobre lo que se ingiere durante el episodio (p. ej., sensación
de que no se puede dejar de comer o controlar lo que se ingiere o la cantidad de lo que se
ingiere).

B. Comportamientos compensatorios inapropiados recurrentes para evitar el aumento de


peso, como el vómito autoprovocado, el uso incorrecto de laxantes, diuréticos u otros
medicamentos, el ayuno o el ejercicio excesivo.

C. Los atracones y los comportamientos compensatorios inapropiados se producen, de


promedio, al menos una vez a la semana durante tres meses.

D. La autoevaluación se ve indebidamente influida por la constitución y el peso corporal.

E. La alteración no se produce exclusivamente durante los episodios de anorexia nerviosa.

Especificar si:

En remisión parcial: Después de haberse cumplido con anterioridad todos los criterios para
la bulimia nerviosa, algunos pero no todos los criterios no se han cumplido durante un
período contdinuado.

En remisión total: Después de haberse cumplido con anterioridad todos los criterios para la
bulimia nerviosa, no se ha cumplido ninguno de los criterios durante un período continuado.

Especificar la gravedad actual:

La gravedad mínima se basa en la frecuencia de comportamientos compensatorios


inapropiados (véase a continuación). La gravedad puede aumentar para reflejar otros
síntomas y el grado de dis- capacidad funcional.

Leve: Un promedio de 1-3 episodios de comportamientos compensatorios inapropiados a la


semana.

Moderado: Un promedio de 4-7 episodios de comportamientos compensatorios


inapropiados a la semana.

Grave: Un promedio de 8-13 episodios de comportamientos compensatorios inapropiados a


la semana.
Extremo: Un promedio de 14 episodios o más de comportamientos compensatorios
inapropia- dos a la semana.

Características diagnósticas

Hay tres características principales de la bulimia nerviosa: los episodios recurrentes de


atracones (Criterio A), los comportamientos compensatorios inapropiados y recurrentes
para evitar el aumento de peso (Criterio B), y la autoevaluación que se ve influida
indebidamente por el peso y la constitución corporal (Criterio D). Para realizar el
diagnóstico, los atracones y los comportamientos compensatorios inapropiados deben
producirse, de promedio, al menos una vez a la semana durante 3 meses (Criterio C).

Un "episodio de atracón" se define como la ingestión, en un período determinado de


tiempo, de una cantidad de alimentos que es claramente superior a la que la mayoría de las
personas ingerirían en un período similar y en circunstancias parecidas (Criterio Al). El
contexto en el cual se produce la ingesta puede condicionar la valoración del clínico acerca
de si ésta es excesiva. Por ejemplo, una cantidad de alimentos que sería considerada
excesiva en una comida habitual podría considerarse normal durante la comida de una
celebración o una festividad. La expresión "período de tiempo determinado" se refiere a un
período delimitado, generalmente inferior a 2 horas. Un único episodio de atracón no se
limita necesariamente a un único entorno. Por ejemplo, un individuo puede empezar un
atracón en un restaurante para después continuar comiendo al llegar a casa. Picar comida
continuamente en pequeñas cantidades durante el día no se consideraría un atracón.

La existencia del consumo excesivo de alimentos debe acompañarse de una sensación de


falta de control (Criterio A2) para poder considerarlo un episodio de atracón. Un indicador
de la pérdida de control es la incapacidad para contenerse y no comer, o para parar de
comer una vez que se ha empezado. Algunos individuos describen características
disociativas durante o después de los episodios de atracones. El deterioro del control
relacionado con los atracones puede no ser absoluto; por ejemplo, un individuo puede
continuar atracándose mientras suena el teléfono, pero puede parar si un compañero de
habitación o su cónyuge entran de forma inesperada en la estancia. Algunos individuos
explican que sus episodios de atracones ya no se caracterizan por una sensación intensa de
pérdida de control, sino más bien por un patrón generalizado de ingestión incontrolada. Si
los individuos declaran que han dejado de esforzarse por controlar su ingesta, se debería
considerar que presentan pérdida de control. En algunos casos, los atracones también se
pueden planificar.

El tipo de alimento consumido durante los atracones varía entre los distintos individuos y en
un mismo individuo. Los atracones parecen caracterizarse más por una alteración de la
cantidad de alimentos consumidos que por el deseo de un nutriente específico. Sin
embargo, durante los atracones, los individuos tienden a comer alimentos que en otras
circunstancias evitarían.

Los individuos con bulimia nerviosa se sienten típicamente avergonzados de sus problemas
alimentarios e intentan ocultar sus síntomas. Los atracones suelen producirse a escondidas
o lo más discretamente posible. Los atracones a menudo continúan hasta que el individuo
se siente incómodo o incluso dolorido, lleno. El antecedente más frecuente de los atracones
es el sentimiento negativo. Otros desencadenantes son los factores estresantes
interpersonales, la restricción de la dieta, los sen- timientos negativos acerca del peso
corporal, la constitución corporal y los alimentos, y el aburri- miento. Los atracones pueden
minimizar o mitigar los factores que precipitaron el episodio a corto plazo, pero a menudo
tienen consecuencias a largo plazo, como la autoevaluación negativa y la disforia.

Otra característica fundamental de la bulimia nerviosa es el uso recurrente de


comportamientos com- pensatorios inapropiados para prevenir el aumento de peso,
conocidos generalmente como comporta- mientos de purga o purgas (Criterio B). Muchos
individuos con bulimia nerviosa emplean varios métodos para compensar los atracones.
Vomitar es el comportamiento compensatorio inapropiado más frecuente. Entre los efectos
inmediatos de vomitar se encuentran el alivio del malestar físico y la reducción del miedo a
ganar peso. En algunos casos, vomitar es una finalidad en sí misma y el individuo se atracará
con el fin de vomitar, o vomitará después de ingerir una pequeña cantidad de comida. Los
individuos con bulimia nerviosa pueden utilizar gran variedad de métodos para provocar el
vómito, entre los que se encuentra el uso de los dedos o de instrumentos para estimular el
reflejo nauseoso. Los individuos generalmente se tornan habilidosos para provocarse el
vómito y finalmente son capaces de vomitar a voluntad. Raramente, los individuos usan
jarabe de ipecacuana para provocarse el vómito. Otro comportamiento de purga es la
utilización incorrecta de laxantes y diuréticos. En casos excepcionales también se pueden
utilizar otros métodos compensatorios. Los individuos con bulimia nerviosa pueden usar
enemas incorrectamente después de los episodios de atracones, pero éste raramente suele
ser el único método compensatorio empleado. Las personas con este trastorno pueden
tomar hormona tiroidea para intentar evitar ganar peso. Los individuos con diabetes
mellitus y bulimia nerviosa pueden omitir o reducir las dosis de insulina para reducir el
metabolismo de los alimentos consumidos durante los atracones. Los individuos con

bulimia nerviosa pueden ayunar uno o más días, o realizar ejercicio excesivo para intentar
evitar el aumento de peso. El ejercicio se puede considerar excesivo cuando interfiere de un
modo significativo con otras actividades importantes, cuando se realiza en momentos o en
lugares inapropiados, o cuando se continúa haciendo a pesar de alguna lesión o a pesar de
otras complicaciones médicas.

Las personas con bulimia nerviosa le conceden una importancia excesiva al peso o a la
constitución corporal en su autoevaluación, y estos factores son, por lo general,
extremadamente importantes para determinar su autoestima (Criterio D). Los individuos
con este trastorno pueden parecerse mucho a los que sufren anorexia nerviosa por su
miedo a ganar peso, por su deseo de perder peso y por el grado de insatisfacción con sus
cuerpos. Sin embargo, no se debería hacer un diagnóstico de bulimia nerviosa si el trastorno
se produce solamente durante episodios de anorexia nerviosa (Criterio E).

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Cuando las recomendaciones esten planteadas para los padres iniciar con sugerencias
desde el plano afectivo, continuando con los planos familiar y social.
Cuando las recomendaciones esten planteadas para los profesores, iniciar con
sugerencias desde el plano afectivo, continuando con los planos cognitivo y social.

Recomendaciones Padres:
- observar alimentación
- discusiones no centrada en la comida, patología dual tdp en desarrollo, síntoma de
algo más. evaluar otros aspectos, como el social, relaciones sanas
- cuidar comportamientos sobre el peso (pesa)
- no problemas conyugales, inestabilidad crece el síntoma
- no ceder peticiones de laxantes, pastillas
- no obligarla a comer en exceso
- priorizar tema alimentación sana (nutri)
- vigilar alteración sueño e higiene
- cuidar exceso comidas,porciones medidas no se vean contundentes para que coma

Sugerencias
Plano afectivo:
Plano cognitivo:
Plano Social:

Recomendaciones Profesores:
- apoyar supervisiones al baño, cuantas veces, y que no se demore
- atracones no, evitar
- ver la estabilidad o inestabilidad relaciones con compañeros, social.
- evaluar el nivel del rendimiento cef inte y adaptar el nivel de exigencia
- contención verbal, validar el sentir del paciente (angustia, tristeza), no la conducta
prohibición comida

Sugerencias
Plano afectivo:
Plano cognitivo:
Plano Social:

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