Cómo Alcanzar La Bendición
Por: Pastor Miguel Arrázola
1 Pedro 3:9
“No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición sino por el contrario
bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición”. Tú hoy
fuiste llamado a heredar bendición.
La bendición en tiempos de Abraham era para Isaac no para Ismael. Igual cuando Esaú,
la bendición era para Jacob, quien esperó en banca; Esaú no la quiso y se la dieron a
Jacob. Hay mucha gente que no quiso la unción y nosotros sí la quisimos; por esa línea
vino Jesús, por la de Jacob, pues quiso la bendición y la obtuvo.
Cuando esa bendición está suelta ya no hay poder humano que impida que llegue;
cuando se da la Palabra Profética, el que la agarre la agarró. Si usted cree que esta
Palabra es para usted, recíbala. Las profecías son como los zapatos o los vestidos, al
que le queden se los pueden poner. Cuando Dios te bendice ya no habrá más
desgracias en tu vida. La raza humana parece no entender el poder de la bendición,
pero en la antigüedad sí. Rebeca disfrazó a Jacob para que recibiera esa bendición.
Hoy venimos a la Iglesia a recibir esa bendición, al ingresar por la puerta la recibimos. A
veces no venimos porque creemos que hay algo más importante qué hacer pero no es
así. La bendición tiene un poder sobre nuestras vidas; en los judíos eso se tiene muy
en cuenta, así como cuando José fue bendecido después de tantos años que no le veía
y lo encontró con fama y fortuna, por lo que le dijo “la bendición que yo te di es más
grande que las que mis padres me dieron”. Por eso, las bendiciones que se dan en la
Iglesia son tan importantes.
Bendición es “Barak-er”. Por eso, permanentemente bendecimos la ciudad y a ustedes.
Hay un poder cuando desatamos esa bendición sobre sus vidas. En griego, “bendición”
es “Eulogio”, que significa hablar bien siempre. Tenemos que bendecir nuestras casas,
no maldecir; hable bien, llame el favor Divino sobre su vida.
Hay tres pasos para alcanzar la bendición sobre nuestras casas y cabezas, para que
haya gracia sobre nuestras vidas.
1. Creer en Jesús: Entregarle tu vida a Cristo para que todas las maldiciones se
corten y las promesas empiecen a estar disponibles. No sólo por herencia las
recibimos, son tuyas pero de pronto no las ves. De pronto piensas que estás en
miseria, pero aunque la bendición es tuya tienes que activarla. Deuteronomio 28
dice como la activarás. “Si oyeres atentamente la voluntad de Dios y haces la voz
de Jehová tu Dios para guardar y poner por obra todos sus mandamientos tambien
Jehová tu Dios te bendecirá”. Dios no puede bendecir al que está en injusticia. Hay
gente que tarda muchos años en obedecer a Dios y a su Palabra.
Cuando me dijeron que fuera a un encuentro, así lo hice; bautizarme, también.
Cuando usted se demora en hacer lo que Dios ordena, demora la bendición de Dios,
no se activará hasta que no saque el odio de su corazón. Cuando camina en lo que
Dios le dice todo se volverá una bendición, maridos, hijos, todo se te vuelve una
bendición.
Hay gracia, favor de Dios, reconocimiento, exaltación, eres bendito en la ciudad,
bendito en el campo, tu canasta, tu entrar, tu salir. Jehová derrotará a tu enemigo,
te estarán persiguiendo pero ningún arma forjada contra ti prosperara. Jehová Dios
enviará su bendición sobre tus graneros, sobre tus cuentas bancarias; lo que vendas
tendrá la bendición de Dios y prosperará, serás pondrá cabeza y no cola, estarás
encima y nunca debajo.
2. Obediencia: Si usted obedece Dios activará la bendición. No hay nada más rico
que andar en obediencia, se abren puertas, hay gracia de Dios. Mis enemigos no me
pueden hacer daño. Oiga la Palabra y hágala. La bendición también se activa cuando
pagas tus diezmos y tus ofrendas. Malaquías 3:10 dice que traigas de todo lo
recibido por tus manos; de la propiedad, de tu sueldo, de todo lo que obtengas.
El Señor te dice que le pruebes en eso a ver si no abrirá el Señor las ventanas de los
cielos. Hay cristianos que no tienen bendición porque no diezman, no ofrendan, no
dan primicias, no dan votos. Hay cristianos viejos que no tienen prosperidad porque
no cumplen con esto. Las bendiciones vienen hasta que sobreabunde; todo el Barak
de Dios se activará sobre tu vida, tus negocios, y serás bendecido. Da tus primicias si
lo que quieres es ser bendecido sobreabundantemente.
Da las primicias de todos los primeros frutos, de tu primer negocio da ofrenda, para
que repose la bendición sobre ti, para que quede la bendición en vuestras casas. La
gente entrará y sentirá la presencia de Dios en tu casa, serás llamado siempre para
recibir bendición. El diezmo activa la bendición.
3. En la lengua está la bendición: bendice a tus hijos todos los días, repite que tu
hijo es un bendecido. Habla sobre todas las aáreas de tu vida para que todas estén
conforme a la Palabra de Dios.
Siempre hablamos en los buenos momentos de los mejores. Fuiste llamado a
heredar bendición, no maldiciendo sino por el contrario bendiciendo. No maldigas,
que TU BOCA SEA DE BENDICIÓN, NO SOLO PENSARLO SINO HABLARLO. En el
hogar el padre es quien bendice a sus hijos. Es el pastor quien bendice a su Iglesia,
es Dios bendiciendo a su pueblo; fue Isaac quien llamó a Jacob y le puso las manos y
le bendijo. La bendición viene en línea de autoridad; somos bendecidos con todas
las bendiciones espirituales, vienen de arriba hacia abajo.
Tu cabeza es bendecida y se baja a todo el cuerpo. Habla bendición, has el
devocional y declara bendición. Así bendiga a sus hijos y a sus ovejitas: “Jehová te
bendiga, haga resplandecer sobre ti su rostro y tenga misericordia de ti y ponga
sobre ti paz”.