Arequipa UTP
Ingeniería de Minas
“CONTRATOS MINEROS”
Integrantes
Lima Mamani, Victor Rogelio (U17206091)
Mamani Bernedo, Martin (1512865)
Carlos Jesús Calcina Navarrete
Docente
Morales Valdivia, Javier Antonio
Curso
Comercialización de Minerales y Metales
Arequipa, Perú
COMERCIALIZACIÓN DE MINERALES Y METALES
CONTRATOS MINEROS
Los contratos, según nuestra normativa civil, sirven para regular, modificar y extinguir, algún tipo
de relación jurídica. Cabe señalar que los contratos mineros tienen la misma estructura neurálgica
que los contratos civiles normales; es decir, se rige bajo las reglas del derecho común, tal y como
los establece el T.U.O. de minería. Así, al tener las bases del derecho común, los contratos
mineros cuentan con pluralidad de sujetos, agente capaz, fin lícito, objeto física y jurídicamente
posible, y observación prescrita bajo sanción de nulidad.
El contrato minero es un acuerdo de voluntades, que tiene por principal finalidad la exploración,
explotación, beneficio, labor general y transporte de productos minerales respecto a una
concesión minera, las cuales están sujetas al contrato que se haya suscrito en la concesión. Por su
parte, si bien, como se señaló el párrafo anterior, los contratos mineros siguen la misma estructura
que un contrato civil, estos resultan ser más complicados, dada su naturaleza especial y autónoma
propia del derecho minero. Por ello, Carlos Rodríguez nos brinda la siguiente definición: “por la
especial modalidad de los actos jurídicos en el Derecho de Minería se legisla respecto de diversos
contratos, que difieren en su contenido de los contratos civiles y comerciales.
Si bien se estableció una naturaleza especial respecto a los contratos mineros, esta característica
ha generado bastante controversia, ya que si nos referimos de forma concreta al contrato minero
lo podemos catalogar como el uso de propiedad de los Recursos Naturales y su aprovechamiento.
Esto a partir de lo planteado en la “Ley Orgánica para el Aprovechamiento Sostenible de
Recursos Naturales”, Ley Nº 26821. No obstante, la discusión versa sobre el hecho que no todos
los contratos que se generan entorno a Ley Nº 26821 tienen naturaleza especial, uno podría pensar
que cada contrato que involucre recursos naturales está sujeto a parámentos especiales como el
contrato minero, puesto que la única diferencia es la actividad, mas no el fondo al tener como
principal protagonista los recursos naturales.
Dada la premisa anterior, si nos basamos en el criterio de la naturaleza especial del contrato
minero por la calidad de la actividad en que recae; es decir, por el uso de recursos naturales,
tendríamos entonces concordancia en el hecho de asimilar que cada legislación especial que
desarrolle específicamente el aprovechamiento de un recurso natural debería de contar con un
ordenamiento contractual especial que respondiera a las características del recurso en cuestión.
COMERCIALIZACIÓN DE MINERALES Y METALES
Tal como el caso de las legislaciones especiales de Ley de Tierras, Ley General de Turismo, la
Ley de Concesiones Eléctricas, la Ley General de Pesca, entre otras. Por ello y analizando los
puntos antes expuestos, determinamos que la ley de contratación minera es excepción en nuestro
ordenamiento jurídico dada su complejidad.
CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS CONTRATOS MINEROS
Cada contrato debe de ser por escrito; es decir, no se puede generar un contrato minero de
forma verbal.
Los contratos mineros que se realicen serán bajo la formalidad establecida.
En la suscripción de estos contratos no interviene el Estado, se da entre particulares,
mediante su manifestación de voluntad.
CARACTERÍSTICAS ESPECIALES EN LOS CONTRATOS MINEROS
Siguiendo con las premisas generales anteriores, nos toca analizar las semejanzas que tiene los
contratos mineros. Primero hablaremos del objeto de este tipo de contratos, diversos doctrinarios
indican que tienen el objeto de conseguir una utilidad o provecho de carácter económico a favor
de las partes intervinientes en mención. Sin embargo, el autor opina que el principal objeto de
estos contratos los podemos clasificar en dos partes, la primera versará sobre los productos que se
pueden llegar a obtener mediante su cumplimento y aprovechamiento, la segunda parte sin quitar
su importancia, que pueden ser materia de objeto algún derecho minero, nos referimos al
transporte minero, como a las mismas concesiones mineras catalogadas en la Ley General de
Minería como labor general y de beneficio.
En el mismo sentido podemos considerar como objeto de estos contratos los denuncios mineros,
en pocas palabras son títulos temporales que generan derechos en función a las normas anteriores
al 14 de diciembre de 1991 hasta su culminación, teniendo un sistema abierto de orientación de
área, esto abarcaba la localización del área por medio del reconocimiento de distancias como
partes especiales del terreno, es decir las características especiales que posee el terreno, para
poder legalizar las diligencias era necesaria la intervención de un perito, teniendo que realizar una
pericia de campo, esta situación traía dificultades por el tiempo, dinero y riesgos por realizar esta
diligencia, estos denuncios han sido planteados en las disposiciones transitorias, a partir del
segundo punto. Consecuentemente el segundo punto de las disposiciones transitorias nos habla
también de concesiones mineras en dado caso que tengan éxito en la finalización del
COMERCIALIZACIÓN DE MINERALES Y METALES
procedimiento ordinario o, por el contrario, que puedan extinguirse por imperfecciones
encontradas en dicho procedimiento.
En contraposición de los denuncios, el petitorio lo podemos catalogar como un derecho latente,
no otorgando atributo alguno al accionante, este vacío por así llamarlo desaparecerá al momento
que el accionante obtenga una concesión minera.
Los contratos mineros se generan por acuerdo de voluntades perfeccionándose al estar ambas
partes de acuerdo en realizar el contrato, es decir que son consensuales, en este punto no hay
mucho que analizar puesto que sigue la misma regla del derecho común, no diferenciando este
apartado de otros, al saber que los contratos tienen naturaleza bilateral.
Cada contrato minero consta de formalidad establecida en la ley, es por este motivo que se deben
otorgar por escritura pública, culminado con una inscripción en SUNARP, al tener una forma
establecida, simplificando se necesita Escritura pública e inscripción registral[10], plasmado este
aspecto podemos indicar de forma expresa que son contratos ad solemnitatem, en consecuencia al
no cumplirse la formalidad siguiendo la reglas del derecho común el contrato será nulo, también
se infiere que al tener una formalidad todos son contratos nominados.
El derecho común generalmente rige los contratos mineros, en consecuencia los complementa y
amplía de forma supletoria , salvo que contravenga la legislación minera, es por este motivo
encontramos las disposiciones aplicables del Código Civil en el Derecho de Obligaciones, al
ocuparse de los contratos, y en el Libro II, Acto Jurídico, Título, artículo 140º, que considera el
Acto Jurídico como la manifestación de la voluntad destinada a crear, regular, modificar o
extinguir relaciones jurídicas y para cuya validez se requiere: agente capaz, objeto física y
jurídicamente posible, fin lícito y observancia de la forma prescrita, bajo sanción de nulidad.
CONTRATOS MINEROS NOMINADOS
CONTRATO DE CESIÓN MINERA
Este contrato principal está regulado por el artículo 166 del T.U.O en La Ley General de Minería,
con la siguiente consigna “El concesionario podrá entregar su concesión minera, de beneficio,
labor general o transporte minero a un tercero, percibiendo una compensación. El cesionario
sustituye por este contrato todos los derechos y obligaciones que tiene el cedente”, en base a lo
establecido en el T.U.O se plantea que si una mina o concesión se “arrienda” por el concesionario
a un tercero para que la explore y explote a cambio de un canon o regalía, este bien inmueble está
sujeto a su agotamiento por los trabajos que realizará el arrendatario y, en consecuencia, la cosa
arrendada no podrá ser devuelta en el mismo estado en que se recibió. A fin de evitar esta
COMERCIALIZACIÓN DE MINERALES Y METALES
disquisición, y manteniéndose la figura contractual en el ordenamiento peruano, este negocio
jurídico recibió la denominación de contrato de cesión.
Desde la preceptiva del autor, este último comparte la posición que se ha planteado anteriormente
respecto al contrato de cesión, si bien la Ley General de Minería nos dio un concepto genérico,
este último es incompleto, al no tener un elemento característico, que lo pueda distinguir del
contrato de transferencia, siendo esta característica faltante el tiempo que define a la cesión
minera.
Objeto : La Ley se refiere a la “entrega de la concesión” a cambio de una compensación
económica en este mismo sentido también podemos decir que el objeto de este contrato son las
concesiones mineras, de beneficio, labor general y de transporte minero, de igual forma como se
mencionó con anterioridad pueden ser objeto de este contrato los denuncios mineros, empero los
petitorios mineros no pueden ser objeto de este contrato al constituir derechos expectaticios o
latentes no generando algún beneficio hasta la consolidación de una concesión minera.
Partes: Las partes intervinientes son el concesionario también denominado cedente y el tercero o
cesionario.
Contraprestación: La contraprestación en este tipo de contrato tiene que convenirse en una
compensación pudiendo ser una obligación de dar, o de hacer o de no hacer, no obstante por lo
general, se opta por la primera de la modalidad, por medio de participación en el valor bruto
respecto a las ventas de las sustancias minerales o en un porcentaje de las utilidades generadas del
negocio del cesionario.
Plazo: En este contrato no se especifica un plazo por el cual se da en cesión, es por ello que se
puede decir que el plazo quedará a libre voluntad de las partes.
CONTRATO DE TRANSFERENCIA
Este contrato principal está regulado por el artículo 164 de La Ley General de Minería definiendo
que: “En los contratos en los que se transfiera la totalidad o alícuotas de concesiones no hay
rescisión por causa de lesión”, al igual que el contrato de cesión, el contrato de transferencia
contiene defectos, primero que aun por lesión este contrato subsistirá generando indefensión a
una de las partes, otro punto a destacar es la temporalidad de la transferencia, siendo este un
problema que comparte con el contrato de cesión, por lo que podríamos decir que al momento de
realizar y perfeccionar el contrato queda sobre entendido implícitamente que la prestación
consiste en la transmisión perpetua del derecho de concesión, por medio del pago en dinero o
utilidades.
COMERCIALIZACIÓN DE MINERALES Y METALES
Objeto: El objeto del contrato como se mencionó es la transferencia de las concesiones, así como
las obligaciones mineras que tuvo el transferente frente al Estado.
Partes: El transferente: Esta figura puede ser generada por una persona natural o jurídica que
tenga una concesión o titular del derecho minero, siendo la que realiza la transferencia del
derecho minero que tiene.
El adquirente: Esta figura puede ser generada por una persona natural o jurídica, nacional,
extranjera quien mediante el contrato de transferencia adquiere el derecho minero del titular de la
concesión minera.
Contraprestación: La contraprestación por lo general es dinero, también puede ser utilidades que
se generen, a pesar de ello no quita que pueda pactar otro tipo de contraprestación.
Plazo: El plazo mayoritariamente para celebrar este tipo de contratos es perpetuo.
CONTRATO DE RIESGO COMPARTIDO
Este contrato principal está regulado por el artículo 204 de La Ley General de Minería establece:
“El titular de actividad minera podrá realizar contratos de riesgo compartido (joint venture) para
el desarrollo y ejecución de cualquiera de las actividades mineras (…)”. El punto primordial de
este contrato versa en su autonomía de la voluntad teniendo como consecuencia un conjunto de
propuestas que se complementan para cometer una finalidad común, sujeta a un control en
conjunto.
Objeto: Desarrollo y ejecución de cualquiera de las actividades mineras.
Partes: Existe una pluralidad de partes, pudiendo agrupar 2 o más personas naturales y/o jurídicas.
Contraprestación: No podemos hablar de una contraprestación al tener como objeto realizar
actividades en conjunto.
Plazo: Este queda a libre disposición de las partes o hasta que hayan cumplido su fin.
CONTRATO DE OPCIÓN
Este contrato preparatorio está regulado por el artículo 165 de La Ley General de Minería,
establece: “Por el contrato de opción, el titular de una concesión se obliga, incondicional e
irrevocablemente, a celebrar en el futuro un contrato definitivo, siempre que el opcionista ejercite
COMERCIALIZACIÓN DE MINERALES Y METALES
su derecho de exigir la conclusión de este contrato”, Esta figura contractual la podemos definir en
torno al derecho civil que lo catalogan como contratos preparatorios.
Objeto: Como en el derecho civil su finalidad es celebrar en el futuro un contrato definitivo.
Partes: El Opcionista: facultada a adquirir exclusivamente derechos mineros.
Optante: Persona natural o jurídica titular de derechos mineros.
Contraprestación: No podemos indicar la existencia de una contraprestación, por lo que se basa en
penalidades al no cumplir con suscribir el contrato definitivo.
Plazo: El plazo del contrato de opción debe ser determinado o determinable. Si no se estableciera
el plazo, éste será de un año.
PRENDA MINERA
Este contrato preparatorio está regulado por el artículo 179.- “El contrato de prenda da al acreedor
el derecho de ser pagado con el valor de la cosa pignorada con preferencia a otros acreedores, por
el importe del préstamo, sus intereses y los gastos que se señalen en el contrato.”
Objeto: Realizar el pago con un derecho preferencial.
Partes: El acreedor y deudor.
Contraprestación: Pago del valor de los minerales.
Plazo: Este tipo de contrato no está sujeto a un plazo determinado.
CONTRATO DE HIPOTECA
Este contrato accesorio está regulado por el artículo 172.-“Puede constituirse hipoteca sobre
concesiones inscritas en el Registro Público de Minería”
Objeto: Garantizar una obligación, por medio de un derecho minero, propio o de un tercero.
Partes: El acreedor y aquel que constituirá la hipoteca ya sea un tercero o el deudor.
Contraprestación: No podemos indicar la existencia de una contraprestación al ser un contrato
accesorio.
Plazo:El plazo puede ser determinado o indeterminado.