Tigre de Bengala
Un gigante en peligro de extinción
Resumen
Ficha del tigre de Bengala:
Estado de conservación
En peligro
Dieta
Carnívoro
Tipo
Mamífero
Tamaño
Cabeza y cuerpo: entre 1,5 y 1,8 m; cola: entre 0,5 y 1
m
Longevidad media en libertad
Entre 8 y 10 años
Peso
Entre 110 y 225 kg
Tigres de bengala
Los tigres son los miembros más grandes de la familia de los felinos y son famosos por su potencia y fuerza.
En su momento hubo ocho subespecies de tigre, pero tres se extinguieron durante el siglo XX. En los últimos
cien años, la caza y la destrucción de los bosques han reducido la población de tigres de cientos de miles a
quizá menos de 2.500. Los tigres son cazados como trofeos, y también por algunas partes de su cuerpo que
se usan en la medicina tradicional china. Las cinco subespecies de tigre restantes están en peligro, y se han
implantado muchos programas de conservación.
Los tigres de Bengala, también llamados tigres indios, viven en la India. Son la especie de tigre más
numerosa y suponen cerca de la mitad de la población de tigres salvajes. Durante muchos siglos han
desempeñado un importante papel en la tradición y la cultura de la India.
Los tigres viven en solitario y marcan agresivamente con su olor grandes territorios para mantener alejados a
los rivales. Son poderosos cazadores nocturnos, capaces de recorrer muchos kilómetros para encontrar
búfalos, ciervos, jabalíes u otros grandes mamíferos. Los tigres usan su característico pelaje para camuflarse
(no hay dos tigres con las mismas rayas). Acechan pacientemente y se acercan a sus víctimas con gran sigilo
lo suficiente para atacarlas con un salto rápido y letal. Un tigre hambriento puede comer hasta 25 kilogramos
en una noche, aunque normalmente no son tan voraces.
A pesar de su temible reputación, la mayoría de los tigres evitan a los humanos, aunque unos pocos sí se
convierten en peligrosos devoradores de hombres. Suele tratarse de animales enfermos o incapaces de cazar
con normalidad, o que viven en una zona donde sus presas naturales han desaparecido.
Las hembras paren camadas formadas por entre dos y seis cachorros, a los que crían con poca o nula ayuda
del macho. Los cachorros no pueden cazar hasta que tienen 18 meses, y permanecen con sus madres
durante dos o tres años, para luego dispersarse en busca de su propio territorio.