TIPOS DE RADIOFRECUENCIA
RADIOFRECUENCIA BIPOLAR: La energía alcanza la dermis por lo que incide directamente en las fibras
de colágeno, haciendo que se contraigan y aumenten. Con la finalidad de estirar el tejido cutáneo. El
aumento de temperatura que produce la radiofrecuencia bipolar es superficial y la emisión energética se
concentra en un área reducida, sin alcanzar los tejidos gruesos y profundos, por eso está especialmente
indicada para corregir la flacidez en rostro y cuello.
RADIOFRECUENCIA MONOPOLAR: Disponen de un cabezal activo, que se va deslizando por la zona de
tratamiento, y otro de retorno, que permanece estático en contacto con la piel. La corriente circula entre
ambos aprovechando las vías con mayor conductividad eléctrica, que son el tejido muscular y los sistemas
linfático y sanguíneo, resulta muy eficaz en la eliminación de flacidez y celulitis. Esta mejora hace que se
puedan emplear para corregir la flacidez tanto corporal como facial.
RADIOFRECUENCIA MULTIPOLAR: Un punto de inflexión importante en el manejo de la radiofrecuencia
fue la aparición de una segunda generación de equipos que combinan la modalidad de emisión bipolar y
monopolar, gracias a que incorporan cabezales que generan un calentamiento profundo y superficial del
tejido de manera simultánea. El efecto térmico en los estratos profundos se traduce, por un lado, en la
estimulación de los fibroblastos para que produzcan nuevas fibras elásticas y, por otro, en el aumento del
metabolismo de los adipocitos y la posterior liberación de su contenido graso.
RADIOFRECUENCIA ABLATIVA: Los electrodos del cabezal ésta atraviesa la epidermis a través de toda
una serie de microorificios. Las áreas de piel adyacente, que no reciben ningún “impacto” son las
responsables de impulsar la reparación tisular y la renovación epidérmica. El resultado es la desaparición de
las alteraciones visibles en la superficie de la piel: arrugas, poros abiertos, marcas de acné, tono mate,
manchas… Este modo de transmisión sitúa a la radiofrecuencia en un puesto importante dentro de las
terapias de rejuvenecimiento facial.
RADIOFRECUENCIA NANOFRACCIONADA: Se trata de una aparatología que emite la corriente a través
de microagujas que impactan en la superficie cutánea y abren una serie de conductos, por donde “entra” la
RF, lo que hace que pueda depositarse con mucha precisión en un punto exacto. Esta ventaja hace que esta
radiofrecuencia se esté aplicando con muy buenos resultados para borrar las estrías, porque se genera un
pulido sobre la superficie cutánea y la ruptura de las estructuras fibradas y cicatriciales de la estría, que
se une a la activación de las funciones dérmicas y la doble estimulación de la colagénesis, por la acción del
aumento de calor y por la puesta en marcha del proceso natural de reparación que impulsa el tejido que
rodea cada una de las incisiones que realizan las agujas.
CRIO RADIOFRECUENCIA FACIAL:
La Crio Radiofrecuencia es una nueva tecnología que combina calor interno (radiofrecuencia multipolar) y
frío de hasta menos 25 grados, esta combinación produce un shock térmico en la dermis que da un efecto
de tensado inmediato, y por otro lado estimula la producción de colágeno y elastina.